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Costumbres chilenas: tomo primero

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(1)

R,,C)MAN

VIAL

�����.-...,.r...r ...""""""_-...r-...,�

COSTUMBR-ES.

CHILENAS

/ .

=,

=

'l'OMO PRIMERO

SEGUNDA EDICION \

=

-:--->

s �I�"_

;:.S

PROPIEDAD'

QUEDA

HECHO EL DEPOSITO

PRESCRITO POR LA LEI

1907

._

IMPRE.NTACERVANTES

BANDERA 50.

,"

.'

F_ BECERRA

JY.L�

EDITOR

(2)

Roman

Vial.

-a 1-a

11-te111>or-1,(.,"(,

3zlC

1"CU-:.'ltz,e, ciu3a�a11-o

1,

fec1tj,n3o

c,l)c,,·i.-tot-

5)on

.

@3�1-t}am1,n

6))1,-8una, �acc.fi,e11-1",a,

�ontia.

de

1a�

ICe-_

.

t"a�

nac1..onaICe,-;,')

1,

,z,1

111-a�

1-l-o{,1e

�c,

�H-;,')

/

(3)

PROLOGO

Toc1o ha

sido

poner elt{tulo

i-iio

que es tenen hecha la,

mano!--sentir una eomezon

por

escribirun articulo sabre los

pr610g'.(ls,

q,ue him entrado a formal'

parte

de

las

costum-bres chilenas.

' '

, �

V

o�,

P;W3S,!

a

permitieme

la aatisfaccion de esteinocente

deseo,

aunque no sea mas quea

Hl,ectias

ipa1'a

�o

perder

Ia

c0§tumbtl:e.

As! matare dos

pajaros

de una

pedrada (si

es-que no caen

mas),

i este Iibro

aparecera

de costumbresdesde su

primera

'paj-ina,

contando a,demas,-i

esto es10mas

irnportan­

tepara

mi,-con

un articulo que110 estabe enIHi

tintero._

�Ql!l(;\

se

entiende

po;'

prologo? Segun

elidiomai

'el.signi­

ficade q,ue se.da al que,se,pone en los

libros,.e.s

la

introduc­

cion 0

advertencia

del autor para

esplicar

el

objeto

0"fines

'de

su

cbra

i'dar les

dJmas

pormenores

que

teJ'lgaU!

atin­

jencias

con ella 0 S11

pubficacion. Pero

segun

1a

costumbre,

que tedo 10

desvirtaia

0

CC)IT@1Npe,

el

p'ro�ogo

ha

de�a,do

de

(4)

rl!l.vlico

cbnla confiansa

que

siempre

mehan

inspirado

SJlbon­

ctaclosa

induljencia

isu

aficion

&esta clasede lectura,

Voia

satisfacer

uno de mis

principafes

deseos,

elde O[1'e­

"cer

una

o�bra

chil�na

en.todo

i,pOl' todo.

Precisamente en

esto,-el

chilenisl1lo,-.hago

consistir el. merito demis

trabajos

Iiteraries,

siesGJue 10tienen.

Siempre

'hetratadc de darles colorido

propio,

nacional,

poniendo

(ill

IDaYal:

esmero

en

no apartarme

de Ia

verdad,

sea'en las es�

cenas sociales,

0 sea enlos

cuadros

ele

costumbres,

populaces,

i'11.0

soio"

en suformaestema, sino

tambien

en'

e1

espirit1l

ele

los

inclividuos,

sus buenasimalas

condiciones,

sus habitos,

preocup::,.cicmes,

-defectos, gustos,

etc. -"

Si.he-conseguid:o

acercarme

siquiera

a1:1

verdad,

no dudo

de 1a

aceptacion

0 pOl' 10 menosde la

induljencia

del lector tratandoae deun

jene'l.'o

(Lificili

parael

cual se

requieren

con­

diCiones

tan

especiales.

Hai

quienes

cre�n, i 10 11am

dicho

mas de unavez, que

Chile110 tienecostumhres

propias.

Los que

�so

dicenes

por­ que talvez no las conocen, inolas C0110een pOl'que110las'

'

visto 0 nohansabido buscarlas. Sinuestro

pais

no"lastuviese en

real;:iclarl;,

no

tendriamos

t8Jl1l]loco

1ib).'08como losde Jotabe­

dIB illAlberto Blest

Gana,

quiencs

han

adquirido

mereeido reaombre por elcolorado

nacional,

esenciadmente

chileno,

,_de

sus escenas 0 cuadros ,de

cestuaabres,

ipOl' "sus

personejes

o.

tipos

tomau08 delnatural

Si .de l8JS Iiteracuras pasa]))os a]a

pintura,

dquien

1'l'0 ha ad'mirado

tambien,

pOl'8U verdad:icolorido

naeional,

i08

fa­

m0S0S euadros de cestumbres .1eManuelAntmlio

Oa1'0,

i:P0J'

10miSIDO.Iaanentado el abandono Lll!lB

hEtl'1

hecho de'lin

jeJil!�-1'0que con tanta

'aceJ1>tacion

cultivo ell 108

primeros aiios 'cle

I

su

ensusiasmo

artistico?

r

(5)

7-falta

es quien

las

observe,

Ias

estudie

[las sera

copiar,

po­

niendolasderelieve CQl1IGS recursos del'artei del

injenio,

POI'mi

JJm'te

he

hecho

10 que estaba atI alcance de 111<isIuer­

zas

ri del

tiempo

conqU,e he

podid'G

contar.

Otros,

con

mas

fa­

cultades i mas

tiempo

disponible, podran

darnos

trabajos

concluidosi

dignos

de ser

cOllservados

como

reflejos

de

nues­

tras costumbresi demaestros adelantos literarios:

'

YaiblabrfLnotado el.lector queno ha

side mucho

el

e'l:oji0,

quecomo

prologuista

hehechodeInti

cbra,

noobstante la

tole-'

l'a:nda

ilibertad de lausanza moderrra.

2,CUal1to

ill'as'11'o ha­

brra dicRO de ella

.el

amigo

a

quien

-Irubiese

,huscado,

0 01

. ,

bllSC:l_!luome

a1TI{? Me pareee qRe10 estoi

-oyendo:

-«Tengo

sobre

mi

mesa

(casi

todos

losprologuistas

icriti­

cos dana saber que tienenmesa, sea 0 no suya, p(iq'que esto

esmui

importante

para formal: el criterio

�el lector),

tengo

S0{H'emi mesalos

trabajos

Iiterarios deun autorya bastante CG110cic10·.i CRyOS meritos no neeesitan de mis alabanzas.

�iC0Ir10

si estuvierahaciendo oti'a

cosal)

Baste decir que este � librn mereee serleido pOI' toda clase de pe'L'sonas,

c1!lalesq-uie-1'aqRe sean'su

ilustracion,

sexo i

ectad,

i

;cuipal'

en tcda

bi-t

[email protected]:

'I1l'1

puesto

honroso allado de los

mejores

de costum­ \

lb'l'(ls

dlarilenas,

queno 8011anuchos.

Sug

c�adros,

tornados de

nuestra vida

real,

estan

repreducidos

fielmente;

per0nos610

\

'hai en ellos

.werdad,

sinotambien arte,

gracia

na:tur:lJli el

00-lorido (;) saher

especial.de

H�lCstl'O pais,

El

estilo

es

sencillo,

facil,

sin carecer de

eleganeia

cuando 10

iJ!lh:mite

elasunte. El

dialog-o

esta

manejado .diestramente,

C@l1

soltura,

con

pro-,

j!l�eulad,

Los

personajes

hablan

pOl'

si mismos,

's@gu,)lli

su

C(1),-dicion,

su

edad,

su cal1,icter i

'su

natm:�leza:

.

-«Perc so®re todo hai

orijirralidad,

iellestoconsisteS1:1111ayor

"

merito.

«Acaso

podcian

seiialaese

algunos defectos;

pero

que

obra , �'lllJJ!llal!la es

perfecta? (Verda�l

dePere-Grullo que, no ha de

(6)

mas

que'

peqneiios

lunares,

(Sin

Iunaresno hai crftica

posi­

blefTarnbien

el sol tiene sus manchas...

(Primero

fa:ltanl

Iamesaque las manchas de

sol).

Una

palabra

antes

de'

con­

cluir: este libroviene asatisiacerun deseo

jeneral,

porque,

segun 10 hemos sabiclopOl' suautor

(aunque

el autorno Ie

haya

dicho

nada),

todos Ie

pedian

hace

tiempo

que

coleccio­

nase sus

articulos,

a:lg'urandole

'1111

negocio

seguro... "

Si esto i mucho mas habria dicho el

prologuista,

no yeo

pOl'

que

no

podria

decirlo yo sin causal' unescandalo, Pero

no,

no10

dire,

11imenos

pedire

a naclie qu�me 10

diga,

pOl'

mui

)oables

i sanas que sean sus

intencio'nes.

Prefiero

que

,

juzgue

el

lector,

aunquedebetenerme

juzgado

hace yamu­

clio

tiempo.

I pOl'

ultimo,

sihai

algunos

queno

puedan

juzganne

porque no riie conozcanto

davia,

razon demas para que seapresuren a comprar el

Iibro,

pues paracasos como este es cuando se

dice:

"Quien

note conocequete

compre".

' 'I

(7)

UN RAPTO

NOVELA' HIST.0RICA

Imitando a1(1,

jeneralidad

de los

escritores,

aunque truIno seayo,

precise

sent que

empiece

fija�ldo

una

epoca,

Era,

pues, e1afio 1817.

"Valparaiso,

sibien-en ese

tiempo

noostentabamas <;tue el'

pajiz0

'rancho

0lavetustacas a con

sus

murallas de

fort�leza

i

aspecto

de 10

mismo;

si varias

de

sus

calles,

por

no decir

,

todas,

erancasiiutransitables

bajo

muchos

aspectos;

si ape­

nas sesentia'ese

movimiento,

esa

ajitacion

que hoi aturdea.

los de pOl' s{ aturdidos

provincianos

que

suelenvisitanaos;

si

a S11bahfano arribaba

mas

que

dl'l

tarde entardei alos

grL

tos 'de n(/,vio! navio! U1;1aque otra

embarcacion t1'ig(/,ceraeon

dos 0 tres meses de

navcgacion

desde los'

�nlertos

delPeru;

(8)

- 10

,\,'

rmtch®s aJl_'J,ena,s

deletrea�

ino

pocos

ni el Cristo conocer; si era

1:ll1a'grall l�oveda.d

�elilC01'ltrar

en una case 10 que hoi se

'

Ilamapiano

i'

entonces

clave, 'dtcndQse

este nombreCO 1110,ce­

lebre a

lao

calle en

<'j:uese

tocaba;

'si no

habla

m�s

policia

que

la sev.iZlana0 la

Claga

que cadacual oseentabaen 8U cinto 0

eala beta

guardaba:-s:i Valparaiso

ten.ia

tcdos

estes defec­

ros,

clecimos,

en cambio sevivia en elmas

feliz

quehci

dia.

La crIMca era entoncescasi

desconocida,

0 .por

l�

lllen�s

no

hahia

llegado

ai

grade

en que la ha colccado la civiliaacion

pues

nadie ignora

qu� a su

impulse

toclo

marcha,

seabien 0

mal. En esos

tiempos

�e paseaba,

se

divertia,

se

comia,

se, d01.;mia en

fin

con

inOCe11Ci:1;.i

esto

equivale

a decir que

se'

vivia con felicklad.

Acaseno sed, rmrcho avanzar

s'i

decimos que la nataralezu .

mismacontribuiaa solazaa' lavida del

porteiio.

Can la

1)1:i­

maveralosalrecledores de

Valp8;raiso

pasaban

pm.'unaagra­

diable metemdrfosis: los CallilpOS 0 CelTOS qU,e circundan.Ia

poblaeion,

menos maltratados pOl: Ia mario del

hombre,

se

presentaban

cubiertosde

vejetacion

i

engalanaclos

con'las:V8J�

riadas flores _Cj,li,e, sihoi ahren STlcaliz alamor del

templado

sol de

primavera,

es pam

cpro1?_arnos

q1ile ellas -talHbien'han :iGlo

dejenerando

como la

iP0bl'e

humanidadl

Algunas

humildcs

casas levantadas en e80S cerros, casas

que

parecian

ka%er brotado: die latierra

junto

con los

.arbo­

les que las'

sombseaban,

eran

flHt6nces

verdaderas moradas de

eampaiia: Celocadas

e11 linedio deese estenso

jardin

silves­ tre, como-erael campo-.en b .estacion

florida,

susmoradcres

aspiraban

.un aire

parificad'o

pm' el mass::dud:aiMe de los am­

i1>iientes,

cuales el quecmana de las

ptlH<iiicrus

y�rbas

i

plan­

tas que

preducen

nuestras tierras, .

.

J?en�tl'l1l'

en 1ilt'la deesas

casas;

contemplar

cuanto

obj�to

-

eacercaban,

COl1'0ce�;las costumbres 0

j�tle'l'O

de vida de sus

��albit2tlltes, t�do,

t�d'(')

equivale

a

enconcrarse

com la lielii­

cidad,

EJ.'npe�'(!),

vamos

8Jentrar C011 el �ectol'en l!maClie

ellas,

i ve

,

(9)

H

remos como la

desgraeia

tambien

alli,

buscaba-asilo,

_asi

g,omo

supo 'encontrarlo e1'1 el

Pcwaiso

mismo.

<'

.

Si

�10

pOl'novedad Q interes, a1

mel'i6s

porIo

'frio

deun

viento casi

glaeial

'[ue

sopla

en-unanoehedelmes de

Agos­

te,

noche clara-oscura

(i

permitaseme

la

espresion)

pue� que·

.unamedia-luna no.

disipa

del todo las

sqmbras

de 1a

noche;

pd.'nuestra

conveniencia,

pues,

introduzcemoa,

aU11que, sea

tLe

rendon,

en una casasituada sabre

'U1-10

de 10s cerros que

pm: e1

Oeste,

encierran la poblacion de

Valparaiso,

posicion,

promincnte

'de

dondese

podia,

alIH!licorta

a�s.tancia,

domi­

nartodo el

puerto

con- su

agruRamiento

de edificiosila ba­

hiacen sus

esparcidas

naves,

yendo

hivista a

penderse,

cuan­

dono entrelascordilleras de los

Andes,

alhl,enel

espacio

en

quese dilata el

majestuose Qceailo.

Al-p�ner

el

pie

en

elumbral, ya

podrd

inferir el lector que las

ocl;'o

han

dado,

no

pOl'que

�n

tan

pobre

casa

'b:I�biese.- _.

reloj

ni cosa

parecida,

sino porque la familiiareunida reza CGnla mayor veneracion

bajo

.l�

peaetrante

i

escudrinadora

rnivada

de sus

padres,

'I'odo el

ajuar

de 1a cas aconsiste en

lH�a�

cuantas silletas de

madera,

otras tantas de madera con

paja,

Iihasta unade'

madera,

cuero i

paja:

aquellas

pintadas,

estas

tefiidas,

i�a

ultima,

de macizos.

brazos,

mui

dibujada

idavetead'a con

arg�lws

tachones

amarilios,

_entl�e estos

muebtes

sobresale pOl'� SlI venerableactitudun

viejo

escafio deseis

Fatas

itresbra­

zos, del c'Ilal

eolgaban

las

guedlejas

de dos grandesiruotudos

cueros

de

cameros

parduzcos.

.

.

_-Sobre una mesita,

estampados

enlienzo UllOS, i e1'1

papel

otros, veiase-uua

cong�'egacion

desantos

presidides

pOI' HM_

-Cristo de

hult@',

todos

-alumbrados11mi de cerca nor un

es-\ ' :t'

cualido velon de sebo. EJ grupo de la fa�lliliasehallaba

pGS-trado sebre unatarimade madera

%1:1.e

esta:ba

cllbi'ertQ!

con unaestera q_

ue

no clio de sf para 10 deraas

de

-1a

p�eza,

'f'ei'mina�lo el rezo.con «una salve para. los <'jueestnviesen

(10)

12

de

edad,

irefirandose

�l

dormitorio,

pero nosin teller antes

lug'ar

el

correspondiente

besa-rnamos,

ceremonia en que

e1

nino decia:

-Larnano,

padre:

-Dios teo

haga

un

santo,

hijo,

agr�g.aba

eJ:

padre,

conlas

mejores

intenciones de su

alma,

311 sentir los inocentes

la�i@s

eneldorso de 131

rijida

mario que 'poco antes hiciera elias­

\1'l1:ea1'

ei

latigo

para

'sacttdir

el

polvo

a su

€J.uerido

hijo

..

Luego,

conelreposo de131

familia,

131 casa

quedo

enel

mayor

silencio,

siendo solo

interrumpido

de cuando en cuando ]!lor

el cercanoicasi aterrador valido de

aJgun

animalvacuno de

los

qu�restaban

enel corral.

Lya

es

jiCThlP0

deque el

Iectoi;

se­

pa

que

aquella

casa era una

lecheria,

,cuya Iamahabia sido

proverbial,

notanto

poria

buena

caiidad

del articulo quese

espendia,

cuanto pOI' ser suvendedcra 131mas

linda,

aguda

i

vivaeacha.deIas lecheras.

Ah01·a.

que

est{msolos

los

jefes

de 131 casa,maeido i

mujer.

porque los

'uinos

duermen ya e1suefiode

la inocencia,

cenven­

dra que les conozcamos

mejor.

El

hombre,

j6ven

sun, pues

adenas tendraunos treinta i ouatro afios, manifiestaunmal­

estar facil de

!l�scubi'ir

a

primera

vista. Be uno

ojos

-algo

Jileql'leflos,

peratannegros como

penetrantes,

face.iones,

n�d\a

toscas,

pelo

nomuinegro,tez

sonrosada,

cue1'[>o

ajil

ide me­

diana

estat1:ula,

10

hacian

unhombre

'nada

vulgar,

.de resolu­

cion i

enerjia:

aresal' de su semblanteun

poco

severo, se

simpatizaba

con e1 porque

pareeia

tenerunbuen corazon i

sersus sentimientos de

los

masdelicados, Vestia-a10

campe­

sino:

ho'lg�da

chaqueta

de

sayal,

pantalon

C01;t@

de

131

m.isma

tela,

media

gil:is

izapatoll

'a1go

bronco.

'

-La

l1l�jel'

representaba

identica edadaIa de

(11)

tanto

corpulenta

pero

bien

form

ada,

semblante

macilento,

facciones\

algo

rudas pero que revelaban la

.resignacion

i el sometimiento al

trabajo,

todo lahacia aparecer comola mas

aproposito

para

cumplir

conlamision de

esposa

i-demadre alavez. Su

traje

era:tan

sencil�o

.ihumilde comoel

'de

su

marido,

Pasados

algunos

instances en silencioi sin

dirijirse

ni una

mirada

siquiera

eluno al otro,elhombre se

levanto,

ides­ pues de dar

algunos

paseos por la habitacion:

'<,

-Rosa,

dijo,

me he determinado al

fin;

mi

parpido

esta

tornado. I

-'-C6m.�!

Siempre piensas

en tomarunaresolucion? Pues

]:,)ie11: y0 te

aconsejaria,

Pedro,

queteresolvieses it

vi�ir

en

,paz, a 'olvidar a

q_li.ien

en nosotros no

penso

ni

peasara

,

talvez.

'

'-No,

eso es

imposible:

mi deber

por

una

parte

i mideses­

perada

situacion pOI' otra, me

aconsejan

10 contrario,

-Si"

a mi

ejemplo,

te

resignaras,

no

.pensarias

en

abando­

namos

para ir en pos de' la

ingratitud.

Deberes,

atenciones

mas

sagradas

te

ligan

atus

pequenos

hijos,

-Tli cuidaras de

e11os,

,Ro'sa:

pm mas que conozcaIa

lllerza detusrazones, hai un

poder

queme arrastra....

Si,

esta neche

misma

salgo

ala de

Di0S,

i si,Ell

mediante,

en­

cuentro a

mi

hija,

estare

pronto

de

vuelta,

per0 no sinhaber

antcsvvengado

...

-Ca11a't�,

desgraciado!

[e

interrumpio

la

mujer,

c',JiIas

per"

dido la

razon

para atrevertea ofendel' as!a nuestro

Dios?

'Con

tales

proyectos

no'

,piensBs,

no,

en salirni menos volver

con

fel,{cidad

allado-detu'familia. I

luego, quien

te

guiara,

a

dOJilde

dirijiras

tus pasos con

algun

acierto,

siquiera

con'

'relllotas,

esperaneas?

-Cillerto que son

muivagas

cuantas noticiashe

adquil'ido;

mas,la

justicia

de mi

demanda,

el instinto de

padre,

mi sed de

venganza!

...., All! seismeses sin saber de ena!

Seis

si­

glos

de

deshonra,

detormentos

(12)

-

14-dudeis,

Rosa,

la

encontrare

ml�lqueIa

hayan

soterrado para sustraerla a mis

pcsquisas.

I entonces volveremos a serfeli­ ces teniendola a nuestro

,1acilo,

i e11'anos acarician; como

siempro,

i suslierrrianitos yanoIloraran pOI' su

ausencia,

ia

nuestra casa volveni

,la

calma,

'i la

felicidad.,.

. ..

�N

0 es

verdad,

Rosa?

Esta,

a1 paracertan

resignada,

alas

palabras

desuNlari­ dorecordando asu

hija

no

pude proseguir

afectando sereni­

dad:

'las, lagrimas

se

despsendicron

de sus

ojos,

sin

poder

'

ocultarlas ala vistade susagaz esposo.

El buenPedro sintio que e1 corazonse Ie

oprimia,

i C011'­

movido en

estremo,

esclamo:

-f..11!

tu queme

aconsejas

la

coniormidad,

tambie;n

deses­

peras!

Perono

Ilores, Rosa,

quesiundoble pesarteanonadaen este mementoal saber

que

estoidecididoa

partir,

consuelete

la

esperanza de,

tener

aquf

mui

pronto reunida

todatufamilia.Un

presentimiento

medice que he deser e1

portaclor

denuestro

masvalioso tesoro...

Empieza,

pues,

Rosa,

pOI'

arreglar

10 necesario parami

viaje,

mientras yo ensillo micaballo...

lYIi hermano

Domingo

queda

a cargo de todo e1

ganado,

ya le -hehablado con

anticipacion.

'

Diciendo

.esto,

Pedro tiro a un:

1ado latranca coil que es­

taba

asegurada

la

puerta

,que daba al

corral,

i salio enbusca de sucaballo.

Rosa,

entretanto,con1a vista

empaiiada

pOl" las

l-agTimas

que vertian de sus

ojos,

empezo

ahacer los

aprestos

del

viaje.

POI' mas enteraque

fuese

sualmaibiendotados

sus

sentidos,

no

podia

sino COll gran dificultadhacer 10 qlle deseaba, Su

imajinaciou,

ora

vagaba

pOl'

lUi mundo-desconoeido

para

ella,

iveiaa su

hija

abandonada,

sin recurso

a1guno,

Sill un

pan que corner! oraseIe

presentaba

su

marido,

dominado

pOI'

1�

desesperacion,

amenazante,

iracundo,

dejandose

caer sobreel

(13)

15

Entro,

pOl'

fin,

P�dl'o

preg�U1tando',si

ya

tod�

estaba

Iisto;

a10

que

contesto subuena

mujer

precipi.tandose

eIi10s

bra­ zosde su esposo, deshecha

en,lagrimas,

l�

actitud suplicante

i.recordandoleque "siete

hijos

quedaban

esperando

S1l

pronto

i feliz regreso.

-, '

A111anto

de'Rosa

despertaron

etlgunos

de sus

hijos:

medic

despiertos,

medio

dormid'os,

�e

precipitaron

al centro (Ie' la

casa, Ii

colg4ndose

de los vestidos de su

madre, sollczaban,

jemian,

gritaban

como

bajo

la

'

impresion

de-una

pesadille.

iEra

la

'primera

vez que seles

'alejalDa,

su

padre!,

'

Pedro,

casi fuera

de' si,

alJl!azo,

a su esposa,beso iacaricio

a sus

hijos; luego,

comoun

atolondrado,

coji@

"sus

ib0tas

de

campo, un

par

de

alforjas

apertrechedas, descolg6

susespue­

if1s

i salid, casi con-tendo a

tomas

ei

aire que

Farecia

faltarle a su

respiracion.

\

'I'oda la familia le

siguio;

pero

e1,

no bien

logro

ataviarse,

saIto

sobre

su. caballo

pronunciando

CQIiJ. dificultad estas

pa-labras:'

'

-Adios,

Ros�!

.... mis

'hijos

sobre todol ...mis

Irijosl

...

, . ,

Rosa entro con sus nifiosen 1acasa, ihaciendolos

arrodi-\ Ilarse:

-Pi<ilamos

aDios,

ctijo,'

que

gtlie

los pas0s deese buen ,

padl'e'!

Jill

,

1mmes tie Febrero de 18iL8,se

presentaba

como

uno

le los' masfeeuados en

aeontecimientos:

losdesastresicalamidades

dy

,I'j'�le

diariamente

se tenian

noticias,

provenientes

ya

de los

encuentros.delas fuerzas

patr10tas

cOn lasdel rei,

ya

'de par­ tidas de

g'uerriUei'os

que en sus correriashacian

P'l'c;)(]iiji0S,

no.

tal'l't0,de valor como de

barbarie,

siendo 'ei te�TC')r de las

Jell­

tes

pacHicas

i abandonadase111QS Can;rp0s del

SUl';'l.os

hechos

(14)

pregenaba-t6

C011

espanto;

Ios

gl'andes

aprestos

que se

hacian

paradecidir en

up.

proximo'

encuentro 130 causa de vida'0, muerte para: el

pais:

tcdo esto i mas mhl llenaba de' consternacion alas fa­

milias,

q

l�ienes

temian,

sino.Ia vida de

uno

desusmiembros

0,"

de,

un

amigo

comprometido

en

130

g-uerrra,301 menos corrian

peligro

sus

incereses,

'sus convicciones el

riesgo

de sufrir un

doloroso

desengano:

no.habia perso.na, po.r

insignificante

que

-,

fueseS11

posicion

social,

que

pudiese

decir como en

nuestras

contiendas fratricidas de hoi dia: "Yo' soiaeutral.inada

'espe-1'0 ni, temo ,de uno.ni de otre

\

bando;

10, que siento

es el

derramamiento de

sangre',

la ruinadel

pais."

Ah!

6i·

en' esos

tiernpes

no. se

apreciaban

las

vidas,

no. se

lamentaba

130ruina

del

pais?

Era que entonces

habia patriotismo

i se

peleaha

porla

independencia,

120,1'130Iibertadl Se

peleaba

PQr 10, <]ue habia de darnos

patria,

heroesi

jenio.s"p1·o.spericlad

icivili­ zacionl

,

Empero,

volvamos anuestro

p�'ineipi:d

objeto:

todos,

pnes,

'

hacian esluerzos po.r

aniquilar

1:1cl

enemigo

comun; todos

te-nian.

aJgo.

que evitar a sushostilidades.

'

,

Un

joven

patrio.ta,

como. de 20 ano.s,

hecmoso

i

�e

noble

-continente,

kino.

deun

viejo'

hacendado del'

Sur;

erauno.de

los que tenian tesorosque ocultar. Sabedor de €f.ue

301-gunas

partidas

enemigas

.

recorrian

.los

campos

vecines i 110,

tardarian

quiz

as en caerpm:

ani,

tomo eI

partido

de Ilevarse ala

'prenGia

desu

alma,

a su

querida

AUl'01'a,

iJ.0. masdistante

'posible

de,

1as

casas de 130

hacienda; do.i1de,

hasta entonces 130

tenia,

quardada:

'

,

Una aochemonto en su Gaballo, se130 echo ala

gmpa

con

elnino' que llevaba en sus

hrazos,

i

pi,eo

311 animal con

direc-cion

al

bosque.

r ,

La nocheera oscura, pero. no.tanto' .que hubiera

i-IDpedido.

examinar de cereala hermosa

pairej,a

que

Hevaba

encima un

mango.i bonito' animal.

Si no'

hllbiese

sido po.r los tres afios en que 1a edad del

jo­

'Vert

...

aventajaba

a la desu

)indaJcmnpanera,

cualquiera

no

(15)

hUbtera

considerado. mui aventurade el

toma.rlos

po;liferma-nos

jenrelos.

.

,

Habremos hecho la

descripcion

de ambos

personajes

di­ ciendo que Aurora era tan

preeiosa

como su

nombre,

i STh

carm'panero

elmas

digno

de ella.

La criatura

que

Aurora llevaba en susbrazos 110 tendria

aundos meses,

segun

podia

deducirse del

debil llantito

que

aveces sesentia.

Alllegar

a unahonda

quebrada

'queera

precise

atravesar

I

]!lor un estrecho

,sendero,'pOl:

mui

dicstra

que fuese Aurora

para tenerse-en el

caballo,

suplico

a su

querido

que la

bajase

de el para atravesar q,

pie

todo el trecho

peligroso.

-:;-No,

AU�'ora,

confiaell el buen

animal

que'noslleva: to­

mabienno mas elnino i

sujetate

demi cintura.

t.

�Pel'o,

6no yes,

Florencio,

que el

'camin,o

es

pesimo

i'e1

menorresbalon...

-N0 tengas cuidado: el caballo.tiene medido

palmo

Ii

pal-. mo estemal paso.

,

'

Electdvamente;

(illanimal

parecia

dorado deuna

intelijen­

ciacasiracional: detrecho entrccho S(;)

paraba

uninstants i'

bajaba

�a

cabezacomo para cerciorarse del terrene enque

ib,ft

a sentarsus cas.cos.

.

Sin

ningun

contratiempo

bajaron

hasta el

fondo

de la que­

illiraia;

pel:o allf la eriatuna.

empezo

a

ilor�r

mucho,

pOl' 10

.

Il_l'lle

Florencio

creyd

justo

se apeasenpOl' unmemento.

EI,n\­

n�

caJlo

luego

que snmadre Ie

di6,el

alimentoi el

abrigo

de

S1!l

propio

seno.

Entretanto,

Flovencio se sento al lade de

x

Amara,

i

COIl

vozalgo

concentrada esclam6:

'

jUoi

hace un ano

justamente

·que te poseo,

querida-mia;

�annno

puede

volvertela calma 'que terobe! .... Bien sa­

'ihle Dios ql!le demivoluntadno

pende!

'-Q1!lC

haremos,

Florencic,

siunfataldestine

contraria

tus

<ilese0s!

'1'11

me has

arrebatado,

es

vel:-dad,

la calma de

!l�le ' I

. antes

g@zaba;

[lero noes eso10 que siento: el

g'01pe

dado :1

mis

padues,

fatortura e.]u qll� les

tend.re,

la:

incertidumbre

(Ill

:.l

,

(16)

18

-z·

'

.

que viviran

respeeto

de 11:1i suerte... esto es,

.Florencio,

10

, "

-que amarga mi eKisteneia, 10 que me abate sin cesar! ---'-I nadie seriae1 .autor de tus

desgracias,

alma mia,:

sino

<1uien

.te

11a

precipitado'

011 este

Iaberinto

'que

Ilamamos

lTLUndo!�

..-.

P�ro

�no

pasticipo

yo tambien

'de

tus

inquietu­

dies?

�No

sufro, jquizas

con masdolor que

tll,

los

efect@s

de,

'

nuestro amor?Par

-desgracia,

'poco

confias,

Aurora,

en la

es-i '

F@raiRza que me da alieato i qlle aU].l calmami

desespera--, cion'...

\,

-iEjiempre

es

una

,esperaI�za

10 que seofrece

ai

desgracia-do como el

irispreeurser,

de Ia

£elicidad;'

cuande:no

paisa

de ser un

fantasl;-l§L

que se 1:10S

espei'"a,

fantaSlil1a quetoma mas,0

me:(19S

dfniensi(i)lles;

segu�l

SOl:1 Ios

peRsaHlientos

que

fsaltan

I

nuestra

imajiuacion!

/.)

,

,

'

:

:":_Entonees

desconfias completanrente

deIa

diclta

que

110,S'

espera?

.,

_

_ _,

La

joven

no

cClIltesto.�,

_

_ ,

-V.e,

Aurora,

p;j.'osigui(s'

Florencio,

mi

padre,

ha

salid]o!��i'

'

para la

capital,

confiandome

el.

cuidado de' 1a

hacienda

a 111']"

solo como el unico

"4ijo

que ]losee. El'espers

unicamente

a '

que el

pais

se

tranquilice

para

emprender

�Ui

viaje

a

El1'1'cYpa;

_

i entonces

podriamos

unimos piJ,ra

siempre,

SiR

que eLse asreviese'a

'persistir

elll su

11l'lgati;va

amrestre enlace. 'FenB­

mas un

hijo,

i estenuevo motivo

"

influira

poderosamente

en

su

voluntad.

.Ademas,

hoi lie tenido

notic±as'

«&e que e�

ejerci­

to del

rei

s�ve

amenasado

demuertepar lasannas

p'atriotas:

enpecos dias

mas

esta_1'a

tenninada

1�-

guerraiafianzada paJra

siempre

nuestrali1\Jertad. '

.

-All! bien

.sabes,

F'lorencio,

Cl'lJa1l,p@co'(;01'i:6io yo ea esas

aceiones ireaccienes que nostienen en

continua

zozobrad­ _:___iEstavez, po'!: el

contrario,

yo vee queestaares en

vfspe­

raspara entraren esaviidh

tr;;tilqui�a

que

n0"S har{� felices fI;

, \

nosotros, a1

F�iS

entero, amedic J<11�lndo el'),fin! Dios

mediam-te, C01'1Ie espero esteresultado.

Ello

ql

iera,

F'lorenciel Sin

en:!lbnrgo,

:on'en

l'tl:11101'eS de

(17)

I

- 19

-I

qtN�

mi1iilel'OSaS

montoneras

e;lemiga's

andan sembrando elte­

rrer, la muerte, Ia

devastacion

p@r los campos"

principalmen­

te enlashaciendas en

dOl'ld:e;

suponen Q

saben.

que se ar­

man�

((;lgunos patriotas

pds-a defende«

sits

derechos,

SW5

pl'op'iedaaes,

SZtS -oidas...

A estas ultimas

pala,b_ras,

F'lorencio

fijo

Ia vistaen Auro­

�'a,

porque

noto

que

las

recals;aba

'demasiadn,

10 cualIe hizo

sospechar

que habria

llegado

a 8U

noticia los

preparativos

qHesehacianen la.hacienda

para

el casede ser

sorprendi­

dos'

P(!Jl'

algunas

TI1el:zas

enemigas.

'

.' Esono te

inquiete-tfmido

i

escelente

COl'aZ01'l,Ie

dijo

FIo.

rencioafectflJl1do 'preocu'Parse mus

poco

·de 10 que Aurora Ie

decia,

Son cuatro

-desesperados

.los

que han

emprendidn

esa

carrera; pel'onosotros Ies haremos 10 que sellama

guel':ra'de

recur!l.os,.�

afe que siellos

tlegan

po].' nuestra

hacienda,

...

-lEsVa que

temo,

F'lorencio;

sedice q_-qe esosmontoneros

son

una [ente

desalmada <!],ue .110 sabe 10 quees

compasion

ni

misesicordia,

.

',-iEhrerrilleros

i nada mas! Con sus

escaramuzas'

asustan

anuestros

pebres campesinos,

i

ent6nees

hacen

de lassnyas;

pero

que

se, acerquen

por

aqui,

i

}iii

veran COllOW aueetros:

.huasos,

a

pal<'i

Iazo,

los trataran como itperr@s.

'

,Aurora

parecia

gozars.een

contemplar

a 8U

q.uerido

mientras

se espresaba

dande ban poca

importancia

a sucesos que le

haib"ianreferido aella de bien distinto

modo."

,

,\

,-Q1'l.e

,,0tepreccupe

temdr

algun0,

alma

mia,)e

dijo

Flo-.

rencio;

.cuida denuestro

hiilo,.

que 10 demas ini bien,

Al recuerdo

que

hizodel,

nino, acilvirtio Au:rm.'a

queseha­ bia

quedade

d01'miito,

i

dijo:

-;:-Seguimos

adelante?

,

Fl@rencio se,

iewan,to,

i

despues

de

-colocar aAurora en el

ancadel

<?'abano')

l11;onto

�[

sin quetan bien enseriado anitl1al

(18)

20

-lV

Lasubida hIe menos

trabajosa

.

.'Continuo la

.

marcha con

toda

felicidadhasta

llegar

al

pie

de ·eleva�Hsimas. montaiias, cuya

majestad

apenas

permitia

ver-como lin

atomo

el rancho que

parecian

buscar los

viaje.

ros ique estaba casi

perdido

enla espesura del

bosque.

-Hemos

llegado,

observe"Florencio. Como yes,

Aurora,

este

lugarcito

ofreceR9r S11

posicion

un seguro asilocontra tcdo

19

que

pudiera

serteincomodo, En elnovive mas ql!le el .

vaquero, Sl1

mujer

1 dos @.tres

hijos

que

tienell.'

Creq

que

aquf

no encontraras malo sino

.Ia

soledad. _

'-Esono

importa,

mi

g,niigo;

ya

estei )a:costlU11bradacon

ella: 10 queSlsentire mucho seratu ausencia. -Vendre diariamentea verte, duefio

'

mio,

i asi no estra­

fiaremos el cambio.:

EI

caballo

sehabia detenidoa una

puerta

cuya�.varas Ie

estorbaban el paso. Varies ;perros,-saliendo desus

escondites,

se

precipitaron

iadrando

sobre el bulto que habian

visto;

pe-1'0

luego

parece que

algo

les

dijo

al olfato que la

jente

erade

casa,i

cnncluyeron

por cayar imenearla cola.

r

'

La

puerta

del rancho rue

abierta,

apareciendo

unhombre

con U]1aIuz enlarnano.

Alllegar

,este alasvaras:

-Nos

esperabas,

Juan? le

preguntd

F'lorencio.

-Sl,

sefior, contesto el vaquero; desde

temprano,

-Bien: recibe a

Aurora,'

i muestrale en

seguida

tus

po-brezas,

-Seli@r,

todas 'Ie

pertenecen,

i siento, que nada

valgan;

ipero el carifio 10

supltra

todo,

senor,

'

-Gracias,

'amigo,

dijo

Aurora;

yo tambiensoiuna

polsre

,i

meavengo bien conlas

jentes

de mi

clase'

con tal de que

(19)

21

\ ,

-Lo que eseso,

senorita,

ahi esta mi

patron

que respon­ dent pOI' mi.

-Como

no: Juanes

lln

buen

muchacho,

Aurora;

.hombre de

bien, ti;abajador,

i como tal elmas

querido

de

mi

padre;

sujeto

a

qui

enyo tainbienhe

distinguido

de losdernas

inqui­

linos,

i

que

ahorarnismo doi.de ello una

prueba

confiando]e

las

prendas

demas

valor

queen elmundo poseo.

"pe

ellas,

senor,

respondere

con mivida!

=-Gracias, Juan,

gl'acias.

Todos se

dirijeron

en

seguida

al

rancho,

en donde se

ope-1'0_

una

completa

revolucion: los

ninos

semetianen

la�

peta­

cas" la

mujer

daba.vueltassinsaber ql'le

hacer;

itodoporqu'e elrico

]labia

llegado

a lacasa.

As! que lascosasvolvierona suestado

normal,

no secan­

so F'lorencio de

recemendar

a,suamante Aurora con su

hijo.

'I'odo sacrificio

exijia

para

ellos

ii solo para enos.

Escusado sera decir Qjue

FlorencIo

se

despidio

esaneche

deuna maneraharte

orijinal,

ipara

hacerlo

asi eltenia sus

eazones.

"Aurora 1101'0,

le

abrazo,

Ie

presentaba

repetidas

veces a su

hijito;

ipara ella tambien Aurora tenia-sus ra­

zones.

Juan

acompaiid

a su

patron

hasta bien distante

de'S11

rancho.

-Senor,

le decia pOI' el

camino,

�viene

tra,

manana?

-Talvez,

pel'o es

precise

,que tu

va,y;as

bien

temprano

j;n-ra

entregarte

varias cosas que haran falta aAurora.

Tel1go

que hacerte tainbienvaries

'ehcargos,

pues

quiero

preverlo

todo,

1\\.

sabras'que las

guerrillas

de Chillan han

pasado

yn el

Itata,

'i es

preciso

estar alerts,

iQuien

sabe,

Juan,

]0que

puede.

sucederl

'

,-I

haci

annasen lacasa,

�enor?

,-;-;Miui

buenas,

iereo que111i

jente

sabra

aprovecharse

de

elias.... No

dejes,

pues,,, deii'mariana; p�ro cle esto nada

aigas

aAurora. Buena

noche,

p1.1eS,

Juan.'

I

(20)

22

-I

V

Estando paraentraren accionlos dos

ejercitos

que

riTebial1 dar pOl'

resulcadc'

el triunfo de las armas

patriotas

enlos campos. de

l\l[aip�l;

cuatro

gl�e'l:rillas,

organizadas

en

Q11i11&l1

.

por.Ios

defensoresde la causa del.rei

Fel'l'lando

VII,

salian

-para el

N

orte al mando.

respective

de SItS

[efes

Ibanez,

Zii,pa­

ta,

Pincheira,

i el vizcaino .don Francisoo de

Mendoza,

este tiltimo comandante etl

j-efe

de loscuatro

pelotones

de

guel'l'i­

Ileros.

,

Estas'

fuerzas

se

cernponian

de

espanoles,

lJ'lg1lino

hijos

del'

pais

amantes-de la

mOi1�rqll{a,i

tambien de

[entes

quetoma­

ban las

,a�'mas

porque

encontraban

raeonpara

ello,

sin

P0-del'

,darse

cuentadeIa caus a

qlJle

defendian,

ni menos sibue­

na 0

m�la

erala q'ue iban aoombatir.

iEn sutransito por los can.pos

'habi'ai1

dejado

'bientrasadas

¥ <

-• ,

'sushuellas.

-,'_

'

Los

Mauliuos,

patriotas decididos,

a'l saber queesas mon­

toneras debian

sorprenderlos,

muderon como pOl' encanto S'tl!

poblacion

al:;t

marjen opue9ta

del rio Maule. Hasta la tindca

campana

que

habiaen

ei

pueblo

sela llevaron

consigo;

pe'l.'ono

'calcularc)�l

Ios

infelices

ql!le sinarmasni

recurso

-alguno

com

qu�

defenderse,

serian esteriles todossus esfuerzos de

resis-­

tencia. Asi fue que,

cuando

menosse

lo'

i)TIajinabalE-'

una

montoneraIes

cayo

encima,

i

despues

de unahora de

dispa­

�'@S

recipn)cos

de fusilerla desdeuna-

marjen

a otra'del

rio,

el triunfo

-quedd

pOl' .elreI: alli se

'pudieroll

t?111ar algmias

e11'1-,

barcacienes,

i'a;travesa;ndo el rio se

lricieron

varies

prisione­

res.,Maule

era,

pues,

ganwdo

�;mr

los

fieles sostenedcres de la

-, \,

monarq'9'la., �

,;

Eutretacrto,

Pinchcira haciw de las suyas pOl'otra

parte:

llegaba

alos

[poblados

i

preguntama

sino hwbiall visto pasa�' }

(21)

�3-p0r ail{ a eSos

picaros.

godos.-{<S{,

le

contestaban,

no,hace mucho atravesd pOl'

aquf

una montonera

�aciendo

desati, '

nos.»-«Ah!bribones!

�No

tienenTlds.caballos iarmaspara

quelos

sigamos?»

«Como

�16,»

decian los

pobres

huasos,

isa,

lian desus casas arrnados

en

disposiciones

de

perseguir

a

los

godos.

A poco

andar,

Pinclieira los

poniaa

la

vanguardia

desu

jente

ilos hacia

fusilar

traidora.i cobardernente,pOl' 1a

espalda,

., ,

Sigamos,

pues, los

pases

de esas celebre?

guerrillas,

que

ya

han'

atravesado los rios

Itata,

Maule i

Mataquito,

Avan­

zanpm'a el Norte i'preparan un

gofpe

auna

hacienda

que

estaba como a una

legua

solamente del ultimo de estos

rios.

l?�'obable

es que

e]

lector

haya

inferidoque el

punto

objeto

del

asalto

premeditado

por Ia

guerrilla,

no es otro q1:le la

mismahacienda

eli

que FIorencio

preparaba

su

jente

para e1

caso deun

ataque

de los montoneros.

Justamente e1inmediato dia

de

haber llevado a Auroraa casa del vaquero

J11an,

cuatrocientosi tantos

guen:illeros

in­

vadieron1a casade la hacienda cuan.clo el

dia

aun noaclara­ ba bien i

estando,

los

inquilinos

comp1etamente despreveni­

dos. Estos

desgraciados

110'

tuvieron

tiempo'

ni para echar

mano a sus armas: la

dispersion,

la

fuga

fue

el unico

partido

qu�

pudieron

tomar; empero los

dcspiertos

defensores delreiFernando rodearon en un memento los

potreros

de

Id

haciendaicon sus

tires

hicieron

replegarse

alascasaslama­

yor

parte

delos que huian.

Duenas del campo i'bien

asegurados '�os

insurjentes,

de los

cua�es

mui pocos

pudieron

escaparse.idebia

forrnarse un con­

sejo

para

juzgarlos,

De'veinte

itantos

prisioneros,

siete fue­

ron canden adosa muerte,

ejecucion

quedebiatener

1ugar

al

signiente

dia.

-Florencio Iue tambien-

cojido,

i

considerado

como.

jefe

0

cabecilla,

sele sentencio asufrir la pena

capital

como alos mas

comprometidos

de sus subordinadosr

(22)

/

24

.(

Un

cuarto

Ie fue

designado

;para que le sirviese de calabo­

so, ien:

donde

debia ¥asar las JW1'as de

capilla

encomendan­

do 8UalmaaDios sin massocorro ni consuelo

espirituM

que

, , ,

e]q1'le

pudiera

encontraren su .conciencia, en su

propia

al-ma, enla

relijion

que

profesabal

.

" ,

Alverse

solo,

prisionero

ireode muerte, su

primer

pensa_

miento :liue

consagrado

,a

Aurora

isu tierno

hijo. iN

0 haber

podido

siquiera dEljar

su nombre como herencia

1ejitima

a

tan-

desgraciada

criatura!

iSorprenderle

la

fatalida4

precisa­

mente e11 el momento mismo en que

pensaba

asegurar la

suertede sus mas caras

afecciones;

ipara 10 que solo espera­

ba al vaquero Juan!

Que

seria de ester Si tambien 10

coje­

riana1

presentarse

en1ahaciendasin saber 10 ocurrido!...,

iQUe golpe

no se

'daria'

a Aurora ak noticiarlede su

prision,

,

- . ) ,

tiLe su fin! Si

podria

rtiem0

i amante corazon! .resistir,a1a

pe'rdida

de su

primer

amor!. . ..

Que

suerte

correrian

en e1

mundo ellaisu

hijo!

....

.

Estas

i osras

reflecciovies

'preocupal'on su

imajinacion

pOl'

largos

mementos

..

Encerrad»

i sinque la mastenue luz pene­

traraen su

ca1ah0�0"se

Ie

presentaba

asaz sombriaitetricasu

situacion.

Ignoraba

completamente

la suerteque cabriaa sus

inquilinos;

per@ de

tiempo

en

.tiempo

los

agudos

gritos'i.�a-.

mentesde

alguna

madre 0 esposa q1'le

penetraba

h;sta

sues­

trecha

prision,iban

a

orientarle

un tantodel

jiro

qne toma­

ba la causa'desus

pobres

jentes. Esto,

quehubiera

podido

conformar

a unaalnia

egoista,. ponia

en·la'mas

clesesperante

situacional noble ibuen

F'lorencio; pues

elseconsideraba el

autorde tcdas 1as

desgracias

que

Jp;aCLierarr

scbrevenir

a sus

probres

huasos,

esas

.almas

tan

sencijlasi

gralldes,

comohu­

mildes

i sumisas

aparecian

ell su esterior!

.-He'aqui

e1 abisme a q'llle he arrastrado a esos infelices!

sedecia Florencio.

2,Qu.e

les

importaba

a enos'Hia mi 1ain­

dependencia

ni lalibertad?

2,Quedanl,

siquiera

a:�g\m

recuer­

,

do deesas 'Victimas qnevana ser sacrificadas POL' e�

despo­

(23)

25

delos martires de la

patria?

. . .. Error! AM esta el redentor

del

jenero

humane que parece Ie yeo rechazarmis

quejas!

Ah! Dios mio! Solovos,

justo

apreciador

de nuestros actos,

podreis

darnos la

resignacion

que necesitamos para morir

con

espfritu tranquilo,

con el

pensamiento

elevado solo hacia

vos! No nos

abandonareis, no,

cuandohemos

cumplido

conel

massanto de los deberes deun ciudadanol

Venga,

P1WS, la

muerte, 'que con

valor,

con entusiasmo la

espero!

....

I como unidiota en todo el acceso de su

demencia,

empe­

zoa dar fuertesi

repetidos golpes

ala

puerta

desucalabozo.

Esta fue

abierta,

i

prescntaudose

un realista

m:mado:

-Que quiere,

que

tieneUd?le

preguato.

Al

fijarse

Florencio en elindividuo que le

interrogaba,

no

no

pudo

monos que asombrarsede su

aspecto,

Ferosin

poder

darsc cuentadelmotivo.

'

-Me parece Ud. unbuen

hombre,

i deseariame hicicse el servicio de Ilamara sus

jefes

.

.-No hai inconveniente,

joven.

El

realista,

despues

de encomenclara otro desus comp1?,­

'neros

el

cuidado

del

prisionero

pOl' unmomento, Iue elmis­ mo en

solicitud

de 10 que cleseaba elreo que estaba custo­ diando.

No-

tardo

envolvel' conlos

jefes.

-Que

se os

ofrece,

amigo? pregunto

el que

parecia

ser el

superior

de todos.

-Seiiores,

aunque heconsiderado como

proverbialla

hi­

dalguia

de los

realistas;

quiero

de ellotener ahoraunaprue- '

ba:

perdonad

a esos

in0centes

que teneis condenados

quiz

as

arnorir;

no tienen mts

culpa

que el haberobeciclocomo bue­ nos servidores al

patron

que les da el pan.

Aqlll.

meteneis:

yo soi e1 unico

culpable;

disponed

'de mf

....

[Dejadme

morir

siquiera

conlaconciencia

tranquila!

....

___,Sentimosno

poder

satisfaceros:

ya estaistodos

juzgados

como

rebelcles,

i

aquf

nohai

apelacion...

Centinelal ce­

rrad

esa

(24)
(25)
(26)

- 28

acornpano, Jua;n,

isabremos denuestro

patron

apesar deto­

do; Mudemos caballo

1

:,,. eonfie en

Dios, senorita,

an2l;dio

dirijiendose

a 111

desesperada

joven.

-Acepta

este

partido?

pregunto

Juan aAurora.

-Si,

pero

bajo

121, condicion detomar mis medidas en ca-so de queno esteis

de'vlil.elta

eritres horasmas conbuenas0

malas

noticias de

E;lorencio.,

.

.

-Convellic1o,

dijo

J<uan.

En un

instante

f,(1erOn

ensillados los cahallos i

partieron

los

d6s

inquilinos,

<:(ue,dando

Aurora

i

111

pobre

mujer

delva­

quero en Ia mas azarosasituacion, llorando.ambas a ,dllo i

c0l1s01andose

reciprocamente,

-No parece sino que

alguna

maldicionviniese

pesando

so­

h,'e mf desde

algun tiempo

a esta

parte,

cleciaAurora, No

pcdria

yo,

Josefa,

sobrellevar estos

contratiempos,

si miarnor aFlorencio iaestainfeliz crieturanomedieran el

valor

ne­ cesario. Solo

al'lhelo

lavida pOI' ser

util,

a

ellos,

para

consa-I

grades

mi

atencion,

mi

carifio,

rriiamOl' toclo!

.

-Bien hace

Ud.,

senorita

Aurora"

decia

Josefa,

pOJ:que

esa es una gran virtud que Dios le

premiara

a1gun

dia.

No

,

pierda.

la

fe,

iya vera como E1 que todo 10

puede

no seharti

sordo a sus clamores-... Pero

que

le

daria

a

..

Juan!

!rse

as{no mas'ameteralas casas! IDs tanharharo ese

hombre,

senorita

Aurora,

que talvezva aintroducirsecon elotro alla

entreesos realistas

endiablados

i

capaees

de comerse

vivos,

rio

digo

a e110s...,. I

el�tonC'es

q,ue haria

'yo,

-senorita, con

esta

poruada

cle nines?

Donde encontraria

un rincon enque

meterme con ellos?

-c;-Pierde cuidado, .Iosefa,

que

yo

tengo

Iamiliai estoi se-'

gura de quemis

padres

nomehan olvidado aun. lSi Diosnos

abandonaseen estos

lugares,

saldriarnos a

pedirles

a e110sun

asilo,

que demasiadobuenossonpara

que

pudiera];j Rega1'l1os10.

-I pOI'

q�e

Ud:

cl'ejo

a S1!lS

padres,

senorita Aurora? -Ai! .Iesefa! Mihistoria es bien

iai'ga

para.queerrla

(27)

po<il.er

irresistible

fUE:l"el'que

meanancO delseno de ml

£ami-

.

]

ia;

10 cierto es quemivida

pe'rd;io

desde

entonces e�a dulce

calma que solosabemos

apreciar

cuando la he11108

abandona­

do sia saber 10 que ella vale.

I'OI"

algunos

instantesno salie

Aurora,

�li

131 inculta

.Iosefa,

_ deeseclrouio

enque se encierratodacriaturaq'nese cree la

.mas

desgraciada

lelelmundo. Bl consucloes

Dios,

esafuente

saludable 311

espiritu

en

Cj2:1e

,toclos

beben la esperanza que les

.

_alimenta

...creo

quemas alla del

sepulcro.

Dos horas no

habriau trascurrido,

cuando se, sintio enel

'

rancho del vaquero el inmediato

galope

de caballos.

Al

apercibirse

de

elle Aurora,

3(1 instante seaha de su.

.asiento,

pero.las

pi

ern ascasi no

podian

resistirle;

las Iuerzas le Ialtaban. Una

pulidez,

hermosa

siITOhubiese sido

mortal,

cuibri�

su

semblante;

elcoraconle

palpitaba

con

violencia;

su c�erp.otodotemblaba..

I

Aurorano tuvovalor para

interrogar

a

Juan;

perc

con su

actitud;

con131 miradamas

espresiva

fuea confundir alva­

g'lEwo.que

llegaba

sin

saber

comodar

Ia,

mala

noticiade

que

el'a

po�·tacl<or.'

.

_:_Senorita

Aurora '.

;;:-Habla,

Juan! '.'.No

'l�Ye

mantengas

en esta.

situa-.

,

C!lOn...

-Estamos

mal,

senorita... Todo debemos

esperarlo

solo de Dios!

- _

_

__:_Ditne

�ual1to sepas, 11Onilbl'�

despiadadol

Que

es de

Flo-1:encio,

c1oH:de

esM,

sivive 0 muere...

-Vive ann, senorita.

-Ann?... Como 'es eso?

Esplicate,

Juan: �acaso COlTe "

.

J!leligro

131 vida demi'

amor?

E[ vaque'l:o no contesto: inelino la cahezaIig)'uesas

Mgd·

mas se

despnendieron

de sus

ojos.

\'

-Juan,

no meocultes

laverck�d!

Quieres

mentir,

itumismo

te Iilescui@ll'es! ...Ah!

n�ras

en:

1ug�l'

de hablarl....

QHe

es

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