i
UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE ENFERMERIA
UNIDAD DE SEGUNDA ESPECIALIDAD
SOBRECARGA Y NIVELES DE ANSIEDAD Y DEPRESIÓN
DEL CUIDADOR FAMILIAR
AUTORA: Lic. Enfermería Ana Teresa Florián Paredes
ASESORA: Ms. Mercedes Violeta Altuna Urquiaga
TRUJILLO - PERU
2017
TESIS PARA OPTAR EL TÍTULO DE
:
SEGUNDA
ESPECIALIDAD
ii
DEDICATORIA
A DIOS TODOPODEROSO, por darme fe, esperanza y amor y a la Santísima VIRGEN MARIA, por ser mi luz en cada día.
A MIS PADRES: JUAN Y ANITA
Con inmenso amor y gratitud, por su inquebrantable apoyo para lograr mi superación profesional y por todas las enseñanzas impartidas a lo largo de mi vida que permiten que sea lo que soy.
A MIS HERMANOS:
SIMÓN, ENRIQUE, PABLO Y MARTÍN
Por estimular y apoyar mis deseos de superación.
A MI CUÑADA: MILY
iii
A MIS SOBRINAS Y SOBRINOS:
CLAUDIA, CRISTELL, SOFÍA, CRISTIAN, JOSÉ, MARIANA, DANIEL Y YIHA:
Para quienes deseo lo mejor en la vida, y que la presente sea un estímulo para su superación.
iv
UN PROFUNDO AGRADECIMIENTO A:
Mi asesora, Ms. MERCEDES VIOLETA ALTUNA URQUIAGA, por su valiosa orientación, motivación, y ayuda para la realización de la presente investigación.
Todos los cuidadores familiares que participaron en la presente investigación por facilitarme la información necesaria para el presente trabajo.
v
SOBRECARGA Y NIVELES DE ANSIEDAD Y DEPRESION DEL CUIDADOR FAMILIAR.
Autora : Ana Teresa Florián Paredes 1
Asesora : Mercedes Violeta Altuna Urquiaga 2
RESUMEN
Investigación cuantitativa, descriptivo, correlacional y de corte transversal, tuvo como propósito conocer desde la perspectiva de quienes cuidan, cuál es el nivel de sobrecarga de los cuidadores de PADOMI en el desempeño del rol y su relación con los niveles de ansiedad y depresión para poder establecer estrategias de intervención que permitan prevenir, detectar e intervenir precozmente el nivel de sobrecarga en el cuidador familiar. Se trabajó con 48 cuidadoras (es) familiares intradomiciliario de pacientes con dependencia severa y total. Los datos se obtuvieron a través de instrumentos: Índice de Barthel, para el grado de dependencia, Test de Zarit, para los niveles de sobrecarga y Escala de Goldberg: para los niveles de ansiedad y depresión. Los resultados muestran que el 64,6 por ciento de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total tienen una sobrecarga intensa. El 77,4 por ciento de cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total que presentan ansiedad tienen sobrecarga intensa, mientras que el 67,7 por ciento de cuidadores con sobrecarga intensa tienen depresión. En conclusión el porcentaje elevado de sobrecarga está afectando los grados de depresión y ansiedad con alta significancia estadística (p = 0.000<0.05).
Palabras claves: Cuidador familiar intradomiciliario, Sobrecarga, Ansiedad y Depresión.
1 Licenciada en Enfermería, egresada de la Universidad Nacional de Trujillo. Perú. Maestra en Salud Pública con mención en Políticas Sociales y Estudios de Población. Enfermera Asistencial del Hospital I La Esperanza EsSALUD, Red Asistencial La Libertad. Correo electrónico: [email protected], Teléfono 948269669
vi
OVERWORK, ANXIETY, AND DEPRESSION LEVELS OF THE FAMILY INTRADOMICILIARY CAREGIVER
Author: Ana Teresa Florián Paredes 1 Tutor: Mercedes Violeta Altuna Urquiaga 2
ABSTRACT
This descriptive, correlational and tranversal-cut research had as its objective, to know, from the caregivers´ point of views, which is the overwork level of the caregivers of PADOMI about their role performance and its relation to the anxiety and depression levels in order to be able to set intervention strategies for us to prevent, detect, and intervene forwardly the family caregiver´s overwork level. It was considered 48 family, intradomiciliary caregivers of patients with severe and total dependence. The data were obtained through some instruments such as: the Barthel index to get the degree of dependence, the Zarit test to get the overwork levels, and the Goldberg scale to get the anxiety and depression levels. The results show that 64.6 per cent of the family caregivers with severe and total dependence has an intense overwork. 77.4 per cent of family caregivers of patients with severe and total dependence who show anxiety has an intense overwork, whereas 67.7 per cent of caregivers with intense overwork has depression. In conclusion, the high percentage of overwork is affecting the depression and anxiety levels, bringing forth a high statistical significance (p=0.000<0.05).
Key words: intra-domiciliary caretaker, overload, anxiety, and depression.
_______________________
1 Graduated in nursing. From the National University of Trujillo, Peru. Master in Public Health with a social policies and Population studies, Assitencial Nurse of The Hospital I, La Esperanza. EsSALUD, Assitencial Net La Libertad. e-mail: [email protected]. Phone 948269669
vii
INDICE
DEDICATORIA ... ii
AGRADECIMIENTO ... iv
PRESENTACIÓN ... v
RESUMEN ... vi
ABSTRACT... vii
ÍNDICE... viii
I. INTRODUCCIÓN 1.1. Presentación y Antecedentes del Problema ... 1
1.2. Justificación del estudio ... 11
1.3. Formulación del problema ... 12
1.4. Objetivos: General y Específicos ... 12
1.5. Marco Teórico ... 13
II. MATERIAL Y MÉTODOS 2.1. Tipo de investigación ... 23
2.2. Población y muestra ... 23
2.3. Unidad de análisis ... 24
2.4. Instrumentos ... 25
2.5. Control de calidad de los instrumentos ... 26
2.6. Procedimiento ... 27
2.7. Procesamiento de datos ... 27
2.8. Variables de estudio: Definición y Operacionalización ... 29
2.9. Consideración éticas y vigor científico ... 32
viii
IV. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN ... 36
V. CONCLUSIONES ... 44
VI. RECOMENDACIONES... 46
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS ... 48
1
I. INTRODUCCIÓN
1.1. Presentación y Antecedentes del problema
La motivación y el propósito que me direccionaron para realizar la presente investigación, parten de mi experiencia profesional como enfermera del Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI). Asimismo, de la reflexión sobre el mundo de los cuidadores familiares de personas adultas mayores dependientes, de su quehacer diario, reflejado en una serie de acontecimientos y vivencias en una tarea que no es fácil, si se tiene en cuenta que en la mayoría de veces, los cuidadores no reciben las indicaciones suficientes para cuidar a un adulto mayor. Sentimientos que se refleja en expresiones tales como: “de la noche a la mañana me sentí como navegando en alta mar, sin saber conducir la barca, y sólo tenía dos posibilidades: hundirme o remar a la orilla”
Aunque toda la familia se ve afectada ante la necesidad de ayuda de algún familiar dependiente, pues implica altos costos de oportunidad en tiempo, ocio, salud y trabajo, en la mayoría de los casos es solo un individuo el que asume el cuidado. Esta persona generalmente es un integrante de la familia, quien toma el rol de cuidador/a y quien, a su vez, requiere adaptarse a las demandas del cuidado (Domínguez, Zavala, De la Cruz y Ramírez, 2008).
2
ámbito laboral, social y económico de la sociedad (Flores, Rivas, Sueguel, 2012).
El cuidador es definido como "aquella persona que asiste o cuida a otra, afectada por cualquier tipo de discapacidad, minusvalía o incapacidad que le dificulta o impide el desarrollo normal de sus actividades vitales o de sus relaciones sociales" (Florez, Adeva, García y Gómez, 1997). Es así que el cuidador es una figura esencial para el apoyo y ayuda de las personas con enfermedades discapacitantes.
De estos cuidadores resalta el "cuidador principal", los cuidadores principales o primarios son los que asumen la responsabilidad total del cuidado del enfermo. Estas personas dedican una gran parte de su tiempo al cuidado del enfermo o de la persona que es dependiente y realizan estos cuidados de manera constante y por un tiempo prolongado. El cuidador secundario apoya de diferentes maneras al primario, aunque no tiene la responsabilidad total del cuidado (Espinoza y Jofré, 2012).
3
Gran parte de la investigación sobre cuidadores informales se ha centrado en el análisis de las consecuencias que tiene sobre la cuidadora/or el hecho correspondiente que le produce asumir los cuidados de un familiar. Este proceso de percepción del impacto de los cuidados y la angustia (distress) que se le asocia, es lo que se denomina sobrecarga de la cuidadora/or (Zambrano y Cevallos, 2007).
La sobrecarga hace referencia a la valoración que hace la/el cuidadora/or de los estresores que se asocian con el cuidar y su impacto, al conjunto de estresores primarios (demandas de cuidado asociadas a la dependencia para realizar las actividades de la vida diaria, los problemas de conducta, cognitivos y la severidad de la enfermedad de los sujetos dependientes) y secundarios (impacto de la situación de cuidado en otras áreas de la vida del cuidador: problemas laborales y/o estudios, económicos, perjuicios sobre el tiempo de ocio, las relaciones sociales, conflictos familiares) asociados a los cuidados, al grado de implicación de los cuidadores en los cuidados, y a las consecuencias que se derivan de cuidar sobre sus vidas (Espín, 2012).
4
reducción de la vida social (Dueñas, Martínez, Morales, Muñoz, Viafara, y Herrera, 2013)
Esta atención diaria y constante durante la mayoría del día hace que la vida solo se centre en el cuidado, dejando de lado actividades sociales, recreativas y personales. La rutina diaria de estar atento a la salud del otro genera desgaste, cansancio, convirtiéndose el estrés en parte de la cotidianidad del cuidado. El cuidador percibe una sobrecarga en sus actividades diarias, luchando por realizar lo mejor posible su papel, a pesar del cansancio crónico que experimenta (Dueñas, et al, 2013).
Es frecuente que los profesionales de salud dirijan su atención y recursos al manejo de las enfermedades del paciente, sin tener en cuenta el contexto familiar donde se generan un sinnúmero de cambios, algunos nocivos para la salud de quienes desempeñan las funciones de cuidadores de pacientes con algún grado de dependencia.
En mi calidad de enfermera de PADOMI, me surge el interés por conocer el nivel se sobrecarga y su relación con los niveles de ansiedad y depresión, del cuidador familiar de adultos mayores con dependencia severa y total.
Antecedentes del problema Antecedentes Internacionales
5
ciento eran mujeres, con una edad promedio de 48 años de edad, 57 por ciento eran casadas, 58 por ciento hijas del paciente cuidado, el 47 por ciento además fungían como empleados y el 79 por ciento presentaba alguna patología siendo las principales la obesidad, hipertensión arterial y diabetes; y el 59 por ciento tenía de 1 a 3 años ejerciendo la función de cuidador. El 52 por ciento de cuidadores presentaron algún grado de sobrecarga de acuerdo a la escala de Zarit y el 88 por ciento de los pacientes cuidados presentó algún grado de dependencia de moderada a severa.
En Colombia, Dueñas, et al, (2013) en la Tesis Síndrome del cuidador de adultos mayores y sus implicancias psicosociales, en 102 familias en su mayoría de nivel socioeconómico bajo (75,3%) con una discapacidad media de 4 años, observaron una mayor proporción de depresión (81,3%), una mayor proporción de ansiedad (85,2%) y una mayor proporción de disfunción familiar severa (26,5%) en relación con los no cuidadores. De los cuidadores principales 47 por ciento presentaron el síndrome del cuidador que se asociaba con ansiedad (96%) y con depresión (100%).
6
3 de cada 4 cuidadores refieren no realizar actividades recreativas. Respecto de la sobrecarga, 6 de cada 10 cuidadores presentaban sobrecarga intensa (59,7%), la cuarta parte presentaba sobrecarga ligera (23,9%) y 16,4 por ciento no presentaba sobrecarga.
Jofré y Sanhueza, en Chile (2010), estudió la “Evaluación de la sobrecarga en cuidadores informales”, detectando que la percepción de los cuidadores con respecto a su rol es la siguiente: reducción del tiempo de ocio (64%), cansancio (51%), no tener vacaciones (48%), no frecuentar amigos (39%). La mayor parte (87,2%) de las/os cuidadores de este estudio refieren presentar molestias y/o dolores en las últimas dos semanas, más de la mitad (52,6%) considera su estado de salud como regular, y al compararlo con un año atrás, el 50,6 por ciento refiere que se encuentra peor. La distribución de las molestias presentadas por la muestra es en primer lugar el dolor de piernas (60,3%), el 55,2 por ciento presenta dolor de espalda, cansancio lo manifiesta el 45,5 por ciento y dolor de cabeza 43,6 por ciento. Siendo siempre mayores los porcentajes de molestias presentadas por las mujeres versus los hombres.
7
Algunos estudios han encontrado que las mujeres que cuidan a sus padres enfermos tienen el doble de probabilidad de sufrir malestar psicológico, síntomas depresivos y ansiosos que aquellas que no son cuidadoras Asimismo, hallaron que, en una muestra de cuidadores familiares de enfermos terminales de cáncer de mama, la carga del cuidador era el predictor más importante de los altos niveles de ansiedad y depresión que presentaban. Los hallazgos de este estudio evidencian lo que ya habían destacado diferentes autores con cuidadores de otros colectivos de personas dependientes aunque los factores emocionales y físicos del paciente atendido predicen el malestar emocional del cuidador, la carga percibida es el determinante más importante para la aparición de trastornos del estado de ánimo en el cuidador (López, et al, 2009).
8
Según estudio del Instituto de mayores y servicios sociales (IMSERSO) (2013), en España, cuando los mayores requieren ayuda su cuidador principal suele ser una mujer (84%), de edad intermedia (M= 53 años), ama de casa (44%) y en la mayoría de las ocasiones hija (50%) o cónyuge (16%). Maridos y esposas de familiares necesitados de cuidados creen que las mujeres son las personas más apropiadas para ejercerlos y las esposas sienten una mayor obligación de cuidar a sus parejas que los maridos. Además, cuando el receptor de cuidados es un varón, en la mayoría de las ocasiones son sus cónyuges (77,6%) las que se hacen cargo, en cambio, cuando las receptoras de cuidados son mujeres son mayoritariamente las hijas (65,9%) las que se encargan de atender a sus madres. De hecho, los hijos varones de los mayores dependientes se ocupan de su cuidado cuando no hay ninguna hija que pueda atenderles.
Antecedentes Nacionales
Alvarado (2013), en la Tesis “Nivel de agotamiento que presentan los cuidadores familiares del adulto mayor frágil”, de la Universidad Mayor de San Marcos, en Lima, encontró que los cuidadores familiares del adulto mayor frágil presentan un 60,4 por ciento de sobrecarga intensa, por otro lado, solo el 22,9 por ciento del total evaluado, manifestaba tener sobrecarga leve, y finalmente sólo el 16,7 por ciento de los cuidadores no presentaban sobrecarga.
9
intensa y 15,1 por ciento, sobrecarga ligera; todos tenían síntomas somáticos: el 40,9 por ciento presentan alta severidad, 37,6 por ciento gravedad media y el 21,5 por ciento baja severidad.
Jiménez (2003) en Lima, estudió “El perfil epidemiológico del cuidador en el servicio de atención domiciliaria geriátrica de la clínica geriátrica “San José” PNP”, encontrando que el 85.8 por ciento de cuidadores eran mujeres, con una edad media de 45.4 años y ama de casa. En este estudio los beneficiarios de cuidado, tenían una edad media de 84.9 años, un alto nivel de dependencia en las actividades de la vida diaria. El impacto del cuidado en la actividad laboral del cuidador fue moderada (25%), mientras que el impacto sobre la salud física y mental fueron considerables 36.7 por ciento y 86.6 por ciento respectivamente. La sobrecarga del cuidador valorada mediante la entrevista de Zarit revela un 48.4 por ciento de sobrecarga. La demanda de cuidado de los adultos mayores es cubierta principalmente por cuidadores informales. En la mayoría de los casos el cuidador presenta niveles altos de sobrecarga que afecta su salud física y metal; y que además pone en grave riesgo de abuso y maltrato a los pacientes receptores de sus cuidados.
10
de pacientes adultos mayores dependientes conlleva características importantes en cuanto a la morbilidad física y psicológica del cuidador. Los trastornos afectivos del cuidador son un punto relevante y muchas veces poco detectado y tratado.
Antecedentes locales:
Dionicio (2005), estudió la “Calidad del cuidado referido por el cuidador principal del adulto con enfermedad de Alzheimer en relación a su nivel de estrés y nivel de información”, en Trujillo, encontrando que el 47,54 por ciento y 39,34 por ciento presentaron niveles de estrés moderado y severo respectivamente, y el 51,52 por ciento de cuidadores con estrés severo brindó una atención deficiente a su paciente.
Campos y Solórzano (2006), investigó la “Sobrecarga de roles y su influencia en el nivel de estrés del cuidador familiar del adulto mayor dependiente”, realizado en la ciudad de Trujillo, encontrando que el 75 por ciento de cuidadores familiares de adultos mayores dependientes tienen sobrecarga intensa y el 51,9 por ciento presentaron nivel de estrés severo.
11
1.2. Justificación del estudio
En el Perú los datos estadísticos nos demuestran que la población adulta mayor está pasando por una transición demográfica, reflejados en una disminución de la natalidad y un aumento en la expectativa de vida al nacer por ello que el profesional de Enfermería como parte del equipo multidisciplinario tiene que velar para que el adulto mayor reciba una atención de calidad y calidez, de acuerdo a sus características, tal como lo establece la OPS y la OMS.
Debemos preparar planes estratégicos, centrados en la promoción y prevención de la salud es por eso, que este trabajo está orientado desde el punto de vista promocional - preventivo, específicamente abordar el tema de sobrecarga del cuidador familiar, ya que es quien vela por el cuidado del adulto mayor dependiente en su hogar y como consecuencia de la rutina, indiferencia y agotamiento, podría ocasionar tensión muscular, insomnio, descuido personal, preocupación, mal humor, aislamiento familiar, renuencia a salir de casa, renuencia a conocer nuevas amistades y/o renuencia a asistir a diversiones diversas (cine, teatro, discoteca, etc.).
12
que permitan prevenir, detectar e intervenir precozmente el nivel de sobrecarga en el cuidador familiar.
1.3. Formulación del problema
¿Cuál es la relación entre el Nivel de Sobrecarga y los Niveles de Ansiedad y Depresión del Cuidador Familiar de Pacientes con Dependencia Severa y Total del Programa de Atención Domiciliario (PADOMI) del Hospital I la Esperanza Es SALUD de la Red Asistencial La Libertad, 2015?
1.4. Objetivos:
Objetivo General:
- Determinar el nivel de sobrecarga y su relación con los niveles de ansiedad y depresión de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del PADOMI del Hospital I La Esperanza Es SALUD de la Red Asistencial La Libertad.
Objetivos Específicos:
- Describir las características sociodemográficas de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del PADOMI.
- Identificar el nivel de sobrecarga de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del PADOMI.
13
1.5. Marco Conceptual
Los conceptos principales para el abordaje teórico de la presente investigación son: Cuidador familiar, Dependencia severa y total, Sobrecarga del Cuidador, Ansiedad y Depresión.
Los cuidadores familiares son personas que otorgan cuidado informal, no reciben remuneración o retribución económica, se catalogan como principales o primarios y secundarios, según el grado de responsabilidad en el cuidado de los ancianos, y son definidos como "aquella persona que asiste o cuida a otra afectada de cualquier tipo de discapacidad, minusvalía o incapacidad que le dificulta o impide el desarrollo normal de sus actividades vitales o de sus relaciones" (Flórez, et al, 1997).
14
psicológico y religioso para atender las necesidades cambiantes de la persona cuidada" (Sánchez, 2005 ).
Cuando se requiere de cuidados con mayor complejidad, tiempo y dedicación, se está frente a cuidados extraordinarios, que implican una mayor responsabilidad, gasto de energía y tiempo, es decir representan cuidados que sobrepasan los límites de lo considerado usual. Este cuidado a veces puede durar meses o años, puede exigir gran esfuerzo físico, suelen ser desagradables y provocan interrupción de los roles que desempeña la persona tanto en su familia como en la sociedad (Casado y López, 2001).
Esta responsabilidad la asumen en forma voluntaria o porque no existe otra alternativa y, además, sin una recompensa económica. El cuidador principal se caracteriza por ser mujer, con lazos de parentesco, generalmente la esposa/cónyuge, o una hija, que asume el rol de cuidador de manera informal y voluntario. Constituye una unidad social sujeta a las presiones y condiciones de su entorno cultural, económico y político de un momento dado y se encarga de brindarle apoyo social, funcional, económico o material, afectivo y asistencia en diversas formas (Sánchez, 2012).
15
no se está preparado y originar sentimientos de pérdida importante, de lo que fue antes de asumir el rol de cuidador y de las expectativas que se había trazado (Dueñas, et al, 2013).
El modo de adaptación con que los cuidadores asuman el rol de cuidador de una persona con dependencia severa y /o total puede permitir a crear cambios a su alrededor y así contribuir a tener una buena salud y una buena calidad de vida. La adaptación es un proceso en el que se fomenta la integración fisiológica, psicológica y social. El bienestar no consiste en liberarse de la enfermedad, el sufrimiento, el estrés, sino en la capacidad de combatir todos ellos del mejor modo posible. Se consigue la adaptación, cuando el cuidador reacciona de modo positivo ante los cambios que se producen en su entorno, surgiendo la necesidad de saber quién es con respecto a los demás y así saber cómo actuar, estimulando así la integridad de la persona en la sociedad (Fernández, Montorio y Díaz, 1997).
16
cuidado de una persona dependiente sobre su cuidador principal (Consejo de Europa, 1998).
La convergencia de diferentes factores como son, entre otros, el envejecimiento demográfico, el aumento de la esperanza de vida y los cambios en la estructura familiar, han propiciado que se convierta en un fenómeno que requiere respuestas urgentes y adecuadas para hacerle frente desde los ámbitos políticos, tecnológicos, sociales, sanitarios, psicológicos, familiares y económicos. Por ello, es necesario comprender la relevancia de la dependencia, así como el conocimiento de su prevalencia (López, et al, 2009).
17
La dependencia es un atributo inseparable de la discapacidad en cuanto que sería su consecuencia funcional, no obstante, puede existir discapacidad sin que concurra dependencia. En este sentido se ha establecido que discapacidad y dependencia se distinguirían por el nivel de gravedad de la primera, ya que el grado de severidad de una discapacidad está relacionado con la dificultad – ninguna, moderada, severa y total – para realizar las actividades de la vida diaria así como por la interacción con factores concretos del contexto ambiental relacionados con la ayuda personal o técnica. Por lo tanto, se puede establecer que “Limitación en la actividad” es el término correspondiente a “discapacidad”, a mayor gravedad de la discapacidad y necesidad de ayuda personal o técnica, mayor es la probabilidad que la discapacidad haga a la persona dependiente de otras (Cid y Damián, 1997).
18
Las personas con dependencia total son aquellas que necesitan ayuda para realizar varias actividades básicas de la vida diaria, varias veces al día y, por su pérdida total de autonomía física, mental, intelectual, o sensorial, necesita el apoyo indispensable y continuo de otra persona o tiene necesidad de apoyo generalizado para su autonomía personal (Ministerio de Salud de Chile (MINSAL), 2009).
La sobrecarga del cuidador es definida por el MINSAL (2009), como la experiencia subjetiva del cuidador de las demandas de atención, es un concepto multidimensional, con características objetivas y subjetivas. La carga objetiva corresponde a los cambios que debe realizar el cuidador en diversos ámbitos de la vida y la carga subjetiva se refiere a las reacciones emocionales frente a las demandas de cuidado.
19
También se han descrito efectos positivos asociados al cuidado, como el aumento de la autoestima, mayor satisfacción personal al sentir que el ser querido está siendo cuidado adecuadamente. No obstante lo anterior, hay autores que han observado que cuidar por tiempo prolongado permite a los cuidadores ir realizando una adecuación en sus rutinas, y lograr una adaptación paulatina al rol, lo que va aminorando los efectos negativos y disminuye la probabilidad de sufrir estrés crónico (Romero y Cuba, 2013).
Para dimensionar los efectos emocionales adversos que manifiesta el cuidador frente a la rutina diaria de cuidar a una persona, es decir la carga del cuidador, existen diversas pruebas, una de las más utilizadas es la Zarit Burden Interview, que considera factores emocionales, físicos, las finanzas, la actitud del cuidador hacia el receptor de los cuidados, la relación entre ellos, los comportamientos y actitudes expresadas por el receptor de cuidados, por lo que esta escala mide el riesgo de deterioro de su vida social, laboral, familiar, los problemas económicos y el sentimiento de sobrecarga en el rol de cuidar (Vélez, Berbesí, Cardona, Segura, y Ordoñez, 2012).
20
contar con redes de apoyo familiares, amistades o recursos de la sociedad. (Sánchez, 2012; Aldana y García, 2010).
La ansiedad, según la OMS (2015b), es una señal de alerta que advierte sobre un peligro inminente y permite a la persona adoptar las medidas necesarias para enfrentarse a una amenaza. Es importante entender la ansiedad como una sensación o un estado emocional normal ante determinadas situaciones y que constituye una respuesta habitual a diferentes situaciones cotidianas estresantes. Así, cierto grado de ansiedad es incluso deseable para el manejo normal de las exigencias del día a día. Tan sólo cuando sobrepasa cierta intensidad o supera la capacidad adaptativa de la persona, es cuando la ansiedad se convierte en patológica, provocando malestar significativo con síntomas que afectan tanto al plano físico, como el psicológico y conductual.
21
influencia de determinados estresores ambientales, una mayor hipersensibilidad y una respuesta aprendida. Como factores psicosociales de riesgo para estos trastornos se encuentran las situaciones de estrés, el ambiente familiar, las experiencias amenazadoras de vida y las preocupaciones excesivas por temas cotidianos (Carretero, et al, 2006; Dueñas, et al, 2013).
La depresión es un trastorno mental frecuente, que se caracteriza por la presencia de tristeza, pérdida de interés o placer, sentimientos de culpa o falta de autoestima, trastornos del sueño o del apetito, sensación de cansancio y falta de concentración (OMS, 2015b). La depresión es distinta de las variaciones habituales del estado de ánimo y de las respuestas emocionales breves a los problemas de la vida cotidiana. Puede convertirse en un problema de salud serio, especialmente cuando es de larga duración e intensidad moderada a grave, y puede causar gran sufrimiento y alterar las actividades laborales, escolares y familiares. En el peor de los casos puede llevar al suicidio (Tirado, 2009).
22
En los cuidadores familiares de personas dependientes, los efectos sobre la salud mental en forma de trastornos psicopatológicos aparecen de forma más frecuente e intensa que las enfermedades físicas. Se ha constatado que los cuidadores tienen un mayor riesgo de experimentar malestar psicológico y muestran tasas más elevadas de depresión y ansiedad así como niveles de estrés incrementados cuando se comparan con la población general (Espín, 2012).
De forma muy relacionada con la asunción de una mayor responsabilidad de desempeñar las tareas del cuidado, aparecen como predictores del mantenimiento o deterioro de la salud mental del cuidador, algunas características del cuidado como el número de horas semanales de atención proporcionada a la persona dependiente. Se ha observado de hecho un marcado incremento en el riesgo de padecer algún trastorno en la salud mental de las mujeres que provén más de 35 horas por semana de cuidados a su cónyuge, identificándose estas cifras como el umbral de tiempo a partir del cual la probabilidad de aparición de consecuencias negativas sobre la salud mental incrementa rápidamente (Lara, Díaz, Herrera y Silveira, 2001).
23
II. MATERIAL Y MÉTODO
2.1 Tipo de investigación
Es un estudio de tipo cuantitativo, descriptivo, correlacional y de corte transversal. Cuantitativo, pues se definió, midió y expresó de manera numérica las variables, pretendiendo a la vez explicar y predecir los fenómenos investigados, buscando regularidades y relaciones causales entre elementos investigados. Descriptivo, sólo describe los hechos, no se manipularon ni se intervinieron en ellos. Está diseñado para conocer las características y distribución de las variables. Correlacional, se midió el grado de relación que existe entre dos o más variables, en un contexto en particular. Transversal, porque sólo consistió en observar una sola muestra en un tiempo determinado. (Gómez, 2013).
2.2 Población 2.2.1 Universo
Estuvo constituido por 221 cuidadores familiares de pacientes del Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI) del Hospital I La Esperanza EsSALUD, de la Red Asistencial La Libertad, a quienes se les realizó visita domiciliaria con la finalidad de determinar el grado de dependencia del familiar a quien cuidan, a través de la aplicación del índice de Barthel (Anexo 4), obteniéndose 83 cuidadoras (es) familiares de pacientes con dependencia severa y total.
24
de inclusión, es decir tener más de 03 meses en el rol de cuidador, no recibir remuneración para el cuidado y ocupar por lo menos 10 horas diarias en esta tarea, y fueron los que finalmente formaron parte del estudio, y a quienes se les aplicó el Test de Zarit para determinar los niveles de sobrecarga, la Escala de Goldberg para determinar la presencia de ansiedad y depresión, y para las características sociodemográficas del cuidador una ficha semiestructurada. Esta etapa de la investigación se llevó a cabo durante los meses de Enero a Marzo del 2015.
2.3 Unidad de Análisis:
Cuidadores familiares de pacientes con grado de dependencia severa y total del Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI) del Hospital I La Esperanza EsSALUD, de la Red Asistencial La Libertad.
Criterios de inclusión:
Cuidadoras (es) familiares de pacientes con grado de dependencia severa y total del PADOMI del Hospital I La Esperanza EsSALUD, de la Red Asistencial La Libertad, con más de 3 meses en el rol de cuidador, por lo menos 10 horas diarias en tareas relacionadas con el cuidado del paciente, que no reciben remuneración por su trabajo como cuidador y que acepten participar en el estudio, explicitado en el Consentimiento Informado (Anexo 6)
Criterios de exclusión:
Cuidadoras (es) no familiares.
25 Cuidadoras (es) menores de 18 años.
Cuidadoras (es) con menos de 03 meses de labor en el cargo.
Cuidadoras (es) con menos de 10 horas diarias en tareas relacionadas con el cuidado del paciente.
Cuidadoras (es) familiares con remuneración para el cuidado.
2.4 Instrumentos
Su utilizó tres instrumentos estructurados:
Índice de Barthel: Se utilizó para identificar a los pacientes con grado de dependencia severa y total del Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI) del Hospital I La Esperanza EsSALUD, de la Red Asistencial La Libertad (Anexo 4). El Índice de Barthel (IB) es una medida simple para valorar el grado de dependencia funcional en relación a las actividades de la vida diaria (AVD), que son diez: comer, trasladarse entre la silla y la cama, aseo personal: uso del retrete, bañarse/ducharse, desplazarse (andar en superficie lisa o en silla de ruedas), subir/bajar escaleras, vestirse/desvestirse, control de heces y control de orina. La puntuación del IB es de 0 a 100 puntos. De 0 a 20 puntos dependencia total, de 21 a 60 puntos dependencia severa, de 61 a 90 puntos dependencia moderada, de 91 a 99 puntos dependencia escasa, y 100 puntos independencia (Cid y Damián, 1997).
26
los niveles de sobrecarga en los cuidadores familiares de pacientes con grado de dependencia severa y total del Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI) del Hospital I La Esperanza EsSALUD, de la Red Asistencial La Libertad.
Escala de Goldberg: La Escala de Ansiedad y Depresión de Goldberg (EADG), es un instrumento de cribaje para detectar la ansiedad y la depresión (Anexo 2). Se interroga al paciente sobre si ha presentado en las últimas dos semanas algunos de los síntomas a los que hacen referencia los ítems, no se puntúan los síntomas que duren menos de dos semanas o que sean de leve intensidad (García, 1999; Martin, Pérez y Martínez, 2014). Se utilizó para identificar los niveles de ansiedad y depresión en los cuidadores familiares de pacientes con grado de dependencia severa y total del Programa de Atención Domiciliaria (PADOMI) del Hospital I La Esperanza EsSALUD, de la Red Asistencial La Libertad
2.5 Control de calidad de los instrumentos
Para medir la confiabilidad de los instrumentos, se utilizó coeficiente alfa de Cronbach, obteniéndose un valor de 0.857 para el Índice de Barthel, 0.879 para el Test de Zarit y 0.854 para la Escala de Goldberg.
27
constituido por profesionales de salud, con experiencia en trabajos con poblaciones de adultos mayores (Anexo 5). Los resultados de los jueces de expertos fueron procesados en la Tabla de Concordancia y Prueba Binomial y sometidos a validez estadística mediante el V-Aiken (Anexo 7)
Para probar la factibilidad, comprensión, practicidad y tiempo de aplicación de los instrumentos de la presente investigación, se decidió realizar una prueba piloto la misma que se aplicó a 10 cuidadores familiares, los cuales no entraron en el estudio.
2.6 Procedimiento
28
2.7 Procesamiento de datos
Todos los datos de la encuesta fueron ingresados de manera manual y procesada en hojas de cálculo Excel y trabajados bajo el Statiscs Program for Social Sciences (SPSS V.18.0), realizando posteriormente tablas y gráficos para su interpretación, con el propósito de dar respuesta a los objetivos planteados al inicio del estudio,
Para comprobar la hipótesis en cuanto si existe asociación entre las variables se realizó los siguientes pasos:
Paso N° 01 - Prueba de Normalidad: Se utilizó la prueba no paramétrica de Kolmogórov-Smirnov para determinar si los datos tienen una distribución normal (Anexo 11)
Estadístico de Contraste de Kolmogorov – Smirnov: 𝐷 = 𝑠𝑢𝑝|𝐹̂ (𝑋𝑛 𝑖) − 𝐹0(𝑋𝑖)|
Xi es el enésimo valor observado en la muestra (cuyos valores se han ordenado previamente de menor a mayor).
𝐹̂ (𝑋𝑛 𝑖) es un estimador de la probabilidad de observar valores menores o iguales que xi.
𝐹0(𝑋𝑖) es la probabilidad de observar valores menores o iguales que xi cuando H0 es cierta; Por tanto, el criterio para la toma de la decisión entre las dos hipótesis será de la forma: Si D≤Dα⇒ Aceptar Ho, si D>Dα⇒ Rechazar Ho.
29
Paso N° 02 – Prueba de Correlación: Se utilizó la prueba paramétrica coeficiente de correlación de Pearson la cual es una medida de la relación lineal entre dos variables aleatorias cuantitativas.
Si r = 1, existe una correlación positiva perfecta. El índice indica una dependencia total entre las dos variables denominada relación directa: cuando una de ellas aumenta, la otra también lo hace en proporción constante. Si 0 < r < 1, existe una correlación positiva.
Si r = 0, no existe relación lineal. Pero esto no necesariamente implica que las variables son independientes: pueden existir todavía relaciones no lineales entre las dos variables.
Si -1 < r < 0, existe una correlación negativa.
Si r = -1, existe una correlación negativa perfecta. El índice indica una dependencia total entre las dos variables llamada relación inversa: cuando una de ellas aumenta, la otra disminuye en proporción constante.
Los resultados están en función de los cuidadoras (es) familiares de una muestra de pacientes que presentan dependencia severa y total.
2.8 Variables de estudio: definición y operacionalización 2.8.1 Sobrecarga del cuidador
a. Definición conceptual
30
b. Definición operacional
Se hizo uso de la escala de Zarit que consta de 22 ítems que se responden en escala Likert de cinco puntos: nunca = 1, rara vez = 2, algunas veces =3, muchas veces = 4, casi siempre = 5. Con un rango de 22 a 110 en la puntuación total. Para obtener la calificación cuantitativa, se realizó la sumatoria de las alternativas que el cuidador marcó.
La interpretación del puntaje que se obtuvo se ubica en el siguiente cuadro:
Puntaje Nivel
< 46 No sobrecarga
47 – 55 Sobrecarga leve
> 56 Sobrecarga intenso
Las puntuaciones de sobrecarga correlacionan significativamente con síntomas psicopatológicos en el cuidador, con el estado de ánimo y la salud física del cuidador, así como con la calidad de la relación entre el cuidador y el receptor de cuidados (Vélez et al, 2012).
2.8.2 Ansiedad y Depresión del cuidador intradomiciliario:
a. Definición conceptual
31
asunción de una mayor responsabilidad de desempeñar las tareas del cuidado, aparecen como predictores del deterioro de la salud mental del cuidador (Espín, 2012).
b. Definición Operacional
La EADG contiene 2 subescalas con nueve preguntas en cada una de ellas: subescala de ansiedad (preguntas 1–9) y subescala de depresión (preguntas 10–18). Las 4 primeras preguntas de cada subescala (preguntas 1–4) y (preguntas 10–13) respectivamente, actúan a modo de precondición para determinar si se deben intentar contestar el resto de preguntas. Concretamente, si no se contestan de forma afirmativa un mínimo de 2 preguntas de entre las preguntas 1–4 no se deben contestar el resto de preguntas de la primera subescala, mientras que en el caso de la segunda subescala es suficiente contestar afirmativamente a una pregunta de entre las preguntas 10–13 para poder proceder a contestar el resto de preguntas.
32
SUB ESCALA DE ANSIEDAD
Puntaje Resultado
≥ 4 Presencia de ansiedad
< 4 Sin ansiedad
SUB ESCALA DE DEPRESIÓN
Puntaje Resultado
≥ 2 Presencia de depresión
<2 Sin depresión
2.9 Consideraciones éticas y rigor científico
Los criterios éticos de la investigación, se ajustó bajo los cánones establecidos para la investigación con seres humanos, mediante la aplicación del consentimiento informado, respetando el derecho de autonomía y confiabilidad de los participantes.
33 .
34
Tabla 1: Caracterización sociodemográfica de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del Programa de Atención Domiciliaria del Hospital I La Esperanza Es SALUD de la Red Asistencial La Libertad, 2015.
Características N % Genero Mujeres 41 85,4
Hombre 7 14,6
Edad
36 - 43 7 16,3 44 - 54 13 30,2
55-62 11 25,6
63-83 12 27,9
Estado Civil
Soltero 12 25,0 Casado 26 54,2 Unión Libre 3 6,3 Divorciado 3 6,3
Viudo 3 6,3
Ocupación
Labores del
Hogar 40 83,3
Obrero 3 6,3
Profesionista 2 4,2 Jubilado 1 2,1
otro 2 4,2
Escolaridad
Sin estudio 2 4,2 Primaria 15 31,3 Secundaria 17 35,4 Preparatoria 11 22,9 Universidad 3 6,3 Parentesco
con el cuidador
Esposo(a) 13 27,1 Hijo (a) 21 43,8 Padre/Madre 7 14,6 Pariente 7 14,6
35
Tabla N°2 Nivel de sobrecarga de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del Programa de Atención Domiciliaria del Hospital I La Esperanza Es SALUD de la Red Asistencial La Libertad, 2015.
Nivel de Sobre Carga del
Cuidador N % No Sobrecarga 9 18,8 Sobrecarga leve 8 16,7 Sobrecarga Intensa 31 64,6 Total 48 100
Fuente: Datos de la Investigación.
Tabla 03: Nivel de ansiedad y depresión de los cuidadores familiares de los pacientes con dependencia severa y total del Programa de atención domiciliaria del Hospital I La Esperanza Es SALUD de la Red Asistencial La Libertad, 2015.
Niveles de Ansiedad y
depresión
No Si
N° % N° %
Ansiedad 21 43,8 27 56,3
Depresión 27 56,3 21 43,8
Total 48 100% 48 100%
36
FIGURA 1
Relación entre niveles de sobrecarga y ansiedad los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa total del Programa de Atención domiciliaria del Hospital I La Esperanza EsSALUD de la Red Asistencial La Libertad.
y = 0.1814x - 6.5697 R² = 0.4552
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
A
n
si
ed
ad
37
FIGURA 2
Relación entre niveles de sobrecarga y depresión de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del Programa de Atención domiciliaria del Hospital I La Esperanza Es SALUD de la Red Asistencial La Libertad.
y = 0.164x - 7 R² = 0.4554
0 1 2 3 4 5 6 7 8 9 10
0 10 20 30 40 50 60 70 80 90 100
D
ep
res
io
n
38
IV.
ANÁLISIS Y
39
En los últimos años el cuidado informal de personas mayores dependientes –aquel que no es llevado a cabo por un profesional de la salud, ni es remunerado y mayoritariamente realizado por familiares- se ha convertido en un tema de especial relevancia, tanto desde un punto de vista social como clínico. Debido esencialmente al envejecimiento de la población y al incremento de enfermedades degenerativas, cada vez hay más cuidadores que ocupan esta posición durante más tiempo (Carretero et al, 2006).
Romero (2013), afirma que la sobrecarga es un indicador del grado de afectación de la vida cotidiana de los cuidadores debido a lo demandante de su situación. Puede verse como una variable que determina la mayor o menor afectación emocional y física de los cuidadores. Parece razonable pensar que los cuidadores que tengan que atender a más actividades y demandas se encuentren más afectadas.
En la Tabla 1 sobre caracterización sociodemográfica de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del Programa de atención domiciliaria del Hospital I La Esperanza EsSALUD de la Red Asistencial La Libertad, observamos que predominan las mujeres (85.4%), dedicadas a labores del hogar (83.3%); con secundaria (35.4%) y primaria (31.3%) como nivel de escolaridad alcanzado, y por lo general los cuidadoras (es) son hijas (43.8%) y en segundo lugar son esposas (27.1%), con edades entre 36 y 83 años.
40
No se puede negar que en muchas sociedades, incluida la nuestra, hay expectativas no escritas sobre quién debe cuidar en el caso de que esto sea necesario, y si una persona mayor se pone enferma o necesita de atenciones en las actividades de la vida cotidiana, se espera que su esposo o esposa, si puede, le cuide, y si este no puede, el género pasa a ser un factor determinante, de modo que el ser mujer (ser la hija, la nuera, la nieta, la hermana, la sobrina, etc.) se asocia al rol de cuidador. De algún modo se espera que cuidar de los familiares mayores sea una tarea de las mujeres, como una extensión de su rol maternal, del reparto de tareas domésticas, o como consecuencia de las distintas relaciones y afinidades que se establecen en función del género. De hecho, es difícil poder compaginar el cuidado de sus familiares con un trabajo a jornada completa. Además es casi inevitable que en los cuidadores que trabajan fuera del hogar se produzcan tensiones y dilemas entre el cuidado y su ocupación, teniendo por lo general que conformarse a realizar tareas del hogar, teniendo de esta manera menos ingresos económicos y relaciones sociales.
41
mayores dependientes tienen sobrecarga intensa y el 25 por ciento nivel de sobrecarga leve. Esta situación indica un desgaste físico y emocional de los cuidadores.
También en Lima, Alvarado (2013) investigó el nivel de agotamiento que presentan los cuidadores familiares del adulto mayor frágil revelando que el 54,2 por ciento de cuidadores familiares presentaban sobrecarga leve, seguido por el 31,3 por ciento de cuidadores familiares con sobrecarga intensa y el 14,5 por ciento de los cuidadores familiares no evidencian sobrecarga. Los resultados difieren con los -encontrados en el presente estudio, esto probablemente por el grado de dependencia del paciente cuidado, variable que no fue investigada en este estudio.
Los resultados indican que la asistencia a personas con dependencia severa y total ha de ser diaria e intensa, implicando una elevada responsabilidad, y que en algunos casos se mantendrá durante años. El cuidado se convierte por lo tanto en un estresor que impacta negativamente sobre el cuidador y que probablemente le sobrecargará. En este sentido, el cuidado informal ha sido conceptualizado como un evento vital estresante (Cerquera, Granados y Buitrago, 2011). De hecho, las personas que asumen el cuidado de una persona con problemas de dependencia severa y total suelen experimentar graves problemas de salud física y mental así como consecuencias negativas sobre su economía. En este sentido, los cuidadores informales se enfrentan, por un lado, a estresores inmediatos propios del desempeño del cuidado, y por otro, al deterioro de proporcionar asistencia durante un período de duración no determinada sin saber cuándo descansarán.
42
de la acción de cuidar a una persona dependiente o mayor, un estado que amenaza la salud física y mental del cuidador” (Regueiro et al, 2007).
La mayoría de las investigaciones realizadas sobre las consecuencias negativas del cuidado informal recalca la existencia de cierta variabilidad individual existente entre los cuidadores respecto a la carga y el estrés, dado que los cuidadores no responden de la misma forma a los mismos estresores ni a los mismos niveles de demandas ni tampoco utilizan los mismos recursos para afrontarlos. En este sentido, se ha hecho hincapié en que existen diferencias individuales entre los cuidadores respecto a la carga y estrés percibidos: algunas personas son capaces de adaptarse de forma efectiva a las aparentemente desbordantes circunstancias, mientras que otras son vencidas por estresores mínimos; además se ha constatado la existencia de fluctuaciones en la adaptación a los estresores a lo largo del tiempo de cuidado. Cuidar por tiempo prolongado permite a los cuidadores ir utilizando una adecuación a sus rutinas, y lograr una adecuación paulatina al rol, estos hechos estarían justificando que el 18,8 por ciento de los cuidadores de pacientes con dependencia severa y total en el presente estudio no presenten ningún tipo de sobrecarga.
En la Tabla 3 Nivel de ansiedad y depresión de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del Programa de atención domiciliaria del Hospital I La Esperanza EsSALUD de la Red Asistencial La Libertad, se observa que el 56,3 por ciento tienen depresión y el 43,7 por ciento tienen ansiedad.
43
(65%) No se detectó diferencias estadísticamente significativas en la asociación de grados de dependencia y la aparición de depresión y/o ansiedad. Velásquez y Espín, (2014), en Cuba al estudiar cuidadores informales de personas con insuficiencia renal crónica terminal, encontraron que el 100 % tuvo niveles medios y altos de ansiedad y depresión. Como afectación socioeconómica predominó la limitación del tiempo libre, poco apoyo percibido, escasas relaciones sociales, problemas económicos y dificultades laborales.
Segura (2012), en la ciudad de Chiclayo en un estudio de valoración de la ansiedad y depresión en 107 cuidadores informales del adulto mayor dependiente del policlínico Chiclayo Oeste, encontraron ansiedad en un 54.2% de la población estudiada y depresión leve en el 50.5% de la misma. Se encontró asociación con factores del cuidador informal tales como edad y tiempo de cuidado con depresión; y horas de cuidado y tiempo de cuidado con ansiedad.
44
sistema inmune, aparecen o se descompensan las enfermedades crónicas y se agrava la crisis del sistema familiar.
La depresión y la ansiedad afectan la salud de las personas que tienen a su cargo enfermos crónicos con discapacidad. Es importante enfatizar en el acceso de actividades lúdicas que sirvan para disipar las posibles cargas que se originan en el trabajo de cuidador. De igual manera es importante la intervención del equipo de salud en el descubrimiento temprano y el manejo precoz de los cuidadores cuya sobrecarga es suficiente para limitar su desarrollo personal.
Para establecer si existe relación entre sobrecarga del cuidador y niveles de ansiedad y depresión en los cuidadores familiares se usó la prueba estadística de relación de Spearman. evidenciándose que, existe correlación positiva (r=0.675) entre sobrecarga y ansiedad., y (r=0.6748) sobrecarga y depresión (Figuras 1 y 2), esto quiere decir que a medida que incrementa la sobrecarga van a incrementar la ansiedad y la depresión de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total del Programa de Atención domiciliaria del Hospital I La Esperanza EsSALUD de la Red Asistencial La Libertad, los resultados encontrados en el presente estudio coinciden con Dueñas, et al (2013), en Colombia, quienes al estudiar el síndrome del cuidador de adultos mayores discapacitados y sus implicancias psicosociales, observaron depresión en 81,3 por ciento y ansiedad en 85,2 por ciento.
45
una reducción más o menos brusca en la movilidad), haciendo precisa una readaptación de la rutina diaria. Y todo ello en un contexto en el que la carga emocional es importante, ya que no es fácil ver el deterioro y las dificultades continuas de un ser querido.
46
47
De los resultados analizados se obtuvieron las siguientes conclusiones:
1. Los cuidadores familiares se caracterizan por ser mujeres (85.4%), dedicadas a labores del hogar (83.3%); con secundaria (35.4%) y primaria (31.3%) como nivel de escolaridad alcanzado, son hijas (43.8%) y en segundo lugar son esposas (27.1%), con edades entre 36 y 83 años.
2. El 64,6 por ciento de los cuidadores familiares de pacientes con dependencia severa y total tienen sobrecarga intensa.
3. De los cuidadores familiares con dependencia severa y total el 56,3 por ciento presentan niveles de ansiedad y el 43,8 por ciento niveles de depresión.
48
49
A los profesionales de Enfermería que laboran en el área de PADOMI, leer los resultados del presente trabajo de investigación a fin de motivarse en la realización de otros trabajos de investigación, sobre todo en el área cualitativa, a fin de que contribuyan a conocer mejor el mundo de los cuidadores familiares y poder trabajar programas de apoyo a los cuidadores, con repercusión positiva en la calidad del cuidado a pacientes dependientes dentro del domicilio.
A las Instituciones EsSALUD, MINSA, y sector privado revalorar el trabajo, que realiza el cuidador familiar y desarrollar programas de atención integral multidisciplinaria y personalizada dirigidas a este grupo de personas para asegurarles una mejor calidad de vida: física, emocional y social, mediante su participación en talleres multidisciplinarios que se dirijan a los cuidadores de PADOMI, asegurándose que estén protegidos por algún tipo de seguro de salud, dada su vulnerabilidad
A todas las instituciones de salud, generalizar la campaña “Familiar Acompañante”, que se vienen realizando, en algunos Hospitales de la Seguridad Social, con la finalidad de capacitar a los familiares en materia de cuidado al paciente dependiente durante su estadía en el hospital, que luego saldrán a su domicilio para ser cuidado por su familia.
50
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
ALVARADO D. (2013). Nivel de agotamiento que presentan los cuidadores familiares del adulto mayor frágil. Tesis para optar el grado de Bachiller en Enfermería. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima Perú. Recuperado de:
http://www.google.com.pe/url?sa=t&rct=j&q=&esrc=s&frm=1&source=web&cd=1&ved =0CBkQFjAA&url=http%3A%2F%2Fcybertesis.unmsm.edu.pe%2Fbitstream%2Fcybert esis%2F3526%2F3%2Falvarado_fd.pdf&ei=RfrbU6ytFPPIsAT134HADg&usg=AFQjC NHxLSguTqkt1r3GxEsT5MzXLOEFKw
ALDANA – GONZALES, G. y GARCIA – GOMEZ, L. (2010) La experiencia de ser cuidador de un anciano con enfermedad crónica, Aquichan.11 (2). Recuperado de:
http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1657-59972011000200004&lng=es&nrm=iso&tlng=es
BELLO, J. (2014) Sobrecarga del cuidador primario de pacientes con enfermedades crónico degenerativas. Veracruz – México. Recuperado de:
http://scholar.google.com.pe/scholar?q=s%C3%ADndrome+de+sobrecarga+en+cuidador es+primarios+de+adultos+mayores+de+c%C3%A1rdenas+tabasco+m%C3%A9xico&hl =es&as_sdt=0&as_vis=1&oi=scholart&sa=X&ei=AtTbU_CKDZPMsQSO3oLgCg&ved =0CBcQgQMwAA
51
CARRETERO, S., GARCÉS, J., RÓDENAS, F., (2006) La sobrecarga de las cuidadoras de personas dependientes: análisis y propuestas de intervención psicosocial. España, Recuperado de:http://www.tirant.com/editorial/libro/la-sobrecarga-de-las-cuidadoras-de-personas-dependientes-stephanie-carretero-gomez-9788484565543.
CASADO, D. y LOPEZ, G. (2012). Vejez, dependencia y cuidados de larga duración. Situación actual y perspectivas de futuro. Recuperado de http://fiapam.org/wp-content/uploads/2012/10/casado-vejez-01.pdf
CERQUERA A., GRANADOS F., BUITRAGO A.(2011) Sobrecarga en cuidadores de pacientes con demencia senil tipo Alzheimer. Psichología 6(1). Recuperado de http://revistas.usbbog.edu.co/index.php/Psychologia/article/view/207
CID – RUFAZA, J., DAMIAN – MORENO, J., (1997) Valoración de la discapacidad física: El índice de Barthel. Revista de Salud Pública.77 (2). Madrid, Marzo – Abril, pp. 127 – 137. Recuperado de: https://www.google.com.pe/#q=escala+de+barthel
CONSEJO DE EUROPA. Recomendación N° (98) 9 del Comité de Ministros a los Estados miembros relativo a la dependencia. (Adaptada por el Comité de Ministros el 18 de Setiembre de 1998). Recuperado de http://sid.usal.es/idocs/F3/LYN10476/3-10476.pdf
52
DOMINGUEZ, G., ZAVALA, M., DE LA CRUZ, D., RAMIREZ, M., y otros (2008) Síndrome de sobrecarga en cuidadores primarios de adultos mayores de Cárdenas, Tabasco. México.
Recuperado de: http://bases.bireme.br/cgi-bin/wxislind.exe/iah/online/?IsisScript=
iah/iah.xis&src=google&base=LILACS&lang=p&nextAction=lnk&exprSearch=604094 &indexSearch=ID
DOMINGUEZ J., RUIZ M., GOMEZ I., GALLEGO E., VALERA J., IZQUIERDO M., (2012). Ansiedad y depresión en cuidadores de pacientes dependientes. SEMERGEN – Medicina de Familia. España. Recuperado de:
http://www.elsevier.es/es-revista-semergen-medicina-familia-40-articulo-ansiedad-depresion-cuidadores-pacientes-dependientes-S1138359311002486?redirectNew=true
DUEÑAS, E., MARTINEZ, M., MORALES, B., MUÑOZ, C., VIAFARA, A. y HERRRERA, J. (2913). Síndrome del cuidador de adultos mayores discapacitados y sus implicancias Psicosociales. Colombia. Biblioteca Digital. Universidad Del Valle Recuperado de http://hdl.handle.net/10893/5607.
ESPIN ANDRADE, M. (2012). Factores de Riesgo de Carga en cuidadores informales de adultos mayores con demencia. Cuba. Recuperado de http://bvs.sld.cu/revistas/ spu/vol38_3_12/spu06312.htm
53
Recuperado de http://www.scielo.cl/scielo.php?pid=S0717-95532012000200003 &script=sci_arttext
FERNANDEZ, M., MONTORIO, I., DIAZ, P. (1997). Cuando las personas mayores necesitan ayuda. Recuperado de http://www.logicortex.com/guias/01_Guia_Cuidadores Familiares_Mayores_(IMSERSO).pdf
FLORES, E., RIVAS, E., SUEGUEL, F., (2012). Nivel de sobrecarga en el desempeño del rol del cuidador familiar del adulto mayor con dependencia severa. Ciencia y Enfermería, XVIII (1). Chile. Setiembre, pp.29-42. Recuperado de http://www.google.com.pe/#q=nivel+de+sobrecarga+en+el+desempe%C3%B1o+del+rol +del+cuidador+familiar+del+adulto+mayor+con+dependencia+severa
FLOREZ J, ADEVA J, GARCIA MC, GOMEZ MP. (1997). Psicopatología de los cuidadores habituales de ancianos. Recuperado de http://scielo.sld.cu/scielo Org/php/reflinks.php?refpid=S0864-0319200900020000600005&lng=es&pid=S0864-03192009000200006
54
GARCIA, N., VARGAS, A., (2012) Sobrecarga de roles en el estrés del cuidador familiar del adulto mayor con dependencia funcional. Tesis para optar el Grado de Bachiller en Enfermería. Escuela de enfermería de la Universidad Nacional de Trujillo.
GOMEZ, M. (2013) Método Científico. Recuperado de: http://cmcag11gomezmario.blogspot.pe/
INSTITUTO DE MAYORES Y SERVICIOS SOCIALES - IMSERSO. España 2013. Recuperado de: http://www.imserso.es/imserso_01/envejecimiento_activo_eu/index.htm
JIMENEZ, A. (2003), Perfil epidemiológico del cuidador en el servicio de atención domiciliaria geriátrica de la Clínica Geriátrica “San José” PNP. Tesis para optar el Grado de Especialista en Psiquiatría. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Lima Perú. Recuperado de http://cybertesis.unmsm.edu.pe/handle/cybertesis/2064
JOFRÉ V., SANHUEZA O., (2010) Evaluación de la sobrecarga en cuidadores informales. Ciencia y Enfermería, 16(3) Concepción. Setiembre. pp.: 111-120.Chile 2010 Recuperado de: http://dx.doi.org/10.4067/S0717-95532010000300012
MARTIN, M., PÉREZ, R. y RIQUELME, A. (2014), Valor diagnóstico de la escala de ansiedad y depresión (E.A.D.G.). Universitis Psychologica, 15(1). Recuperado de: http://revistas.javeriana.edu.co/index.php/revPsycho/article/view/5319
55
adulto mayor y senama. Recuperado de: http://web.minsal.cl/portal/url/item/ c2c4348a0dbd9a8be040010165012f3a.pdf
MONTERO X., JURADO S., VALENCIA A., MÉNDEZ J., MORA I., (2014). Escala de Carga del Cuidador de Zarit: Evidencia de validez en México. Psicooncología, 11(1), pp: 71 – 85. Recuperado de: https://revistas.ucm.es/index.php/PSIC/article/viewFile/44918/4 2834
LARA, L., DIAZ, M., HERRERA, E. y SILVEIRA, P.(2001). Síndrome del cuidador en una población atendida por equipo multidisciplinario de atención geriátrica. Revista Cubana de Enfermería, 17(2). Recuperado de http://scielo.sld.cu/scielo. php?script=sci_arttext&pid=S0864-03192001000200007
LOPEZ, J., et al. (2009) El rol de cuidador de personas dependientes y su repercusión sobre su calidad de vida y su salud. Revista Clínica de Medicina Familiar. 2(7). Albacete, Recuperado de: http://dx.doi.org/10.4321/S1699-695X2009000200004
Organización Mundial de la Salud – OMS. (2015a). Informe mundial sobre el envejecimiento y la salud. Recuperado de: http://apps.who.int/iris/bitstream/10665/ 186466/1/9789240694873_spa.pdf
56
PARODI, J. (2000) “Perfil del Cuidador del Paciente Adulto Mayor del Centro Geriátrico Naval”. Tesis para optar el Grado de Bachiller en Enfermería. Universidad Nacional Mayor de San Marcos. Escuela de Enfermería. Lima-Perú. Recuperado de:
http://www.scielo.org.pe/scielo.php?script=sci_nlinks&ref=641053&pid=S1018-130X201300030000500015&lng=es
REGUEIRO, A., PEREZ, A., GÓMARA, S., FERREIRO, C. (2007) Escala de Zarit reducida para la sobrecarga del cuidador en atención primaria. Atención Primaria. 39 (4) Recuperado de: http://zl.elsevier.es/es/revista/atencion-primaria-27/escala-zarit-reducida- sobrecarga-cuidador-atencion-primaria-13100841-originales-2007
ROMERO Z., CUBA M., (2013) Síntomas somáticos en cuidadores de pacientes geriátricos con o sin sobrecarga, del área urbano- marginal. Payet, Independencia, Lima Perú. Revista Médica Herediana. 24. Pp. 204 – 209. Recuperado de: www.scielo.org.pe/ pdf/rmh/v24n3/v24n3ao4.pdf
SÁNCHEZ, B. (2005). Cómo cuidar a un enfermo en casa. Achiquián, 5(1). Recuperado en: http://www.scielo.org.co/scielo.php?script=sci_arttext&pid=S1657-599720050001 00015
SANCHEZ B. (2012) La experiencia de ser cuidadora de una persona en situación de enfermedad crónica. Bogotá Colombia. Recuperado de:
57
SEGURA, A. (2012). Valoración de la Ansiedad y Depresión en cuidadores informales del adulto mayor dependiente del Policlínico Chiclayo. Oeste, durante Julio a Diciembre 2012. Tesis para optar el título de médico cirujano. Recuperado de:
http://www.repositorioacademico.usmp.edu.pe/bitstream/usmp/2217/3/segura_am.pdf
TIRADO, G., (2009) Apoyo social en el cansancio del rol del cuidador. Revista de enfermería basada en la evidencia, ISSN – e 1697 – 638X, 6(25). Recuperado de: https://dialnet.unirioja.es/servlet/articulo?codigo=4699500
VARELA L., CHAVEZ H., TELLO T., ORTIZ P., GALVEZ M., CASAS P. ALIAGA E. CIUDAD L.(2015). Perfil clínico, funcional y sociofamiliar del adulto mayor de la comunidad en un distrito de Lima, Perú. Revista Peruana de Medicina Experimental y Salud Pública.32 (4) Recuperado de: http://www.scielo.org.pe/scielo.php?pid=S1726-46342015000400012&script=sci_arttext
VASQUEZ L., BAENA, A., ULLOA, M., (2012) Prevalencia de Sobrecarga del Cuidador, factores asociados con la función familiar, en los cuidadores de los pacientes atendidos en el proceso interdisciplinario de rehabilitación de la Clínica Universidad de la Sabana. Colombia . Recuperado de:
https://www.google.com.pe/#q=prevalencia+de+sobrecarga+del+cuidador,+factores+asoc iados+y+su+asociaci%C3%B3n+con+la+funci%C3%B3n+familiar,+en+los+cuidadores+ de+los+pacientes+atendidos+en+el+proceso+interdisciplinario+de+rehabilitaci%C3%B3 n+de+la+clinica+de+la+universidad+de+la+sabana&spell=1
58
adulto mayor en Medellín. Atención Primaria, 44(7). Medellín, pp.: 411 – 416. Recuperado de: http://www.sciencedirect.com/science/article/pii/S0212656711004434
59
60
ANEXO 1
CARACTERÍSITICAS SOCIODEMOGRAFICA DEL CUIDADOR FAMILIAR
1. Fecha: ___/___/___ 2. Edad: _____ años 3. Género:
Mujer ( ) Hombre ( ) 4. Estado civil:
( ) Soltero ( ) Casado ( ) Unión libre ( ) Divorciado ( ) Viudo 5. Ocupación:
( ) Campesino ( ) Labores del hogar ( ) Empleado ( ) Obrero ( ) Profesionista ( ) Jubilado ( ) Otro: _____________
6. Escolaridad:
( ) Sin Estudios ( ) Primaria ( ) Secundaria ( ) Preparatoria ( ) Universidad ( ) Otra: _____________
7. Parentesco del cuidador:
( ) Esposo(a) ( ) Hijo(a) ( ) Padre (Madre) ( ) Pariente (tío, primo etc.) ( ) Ninguno 8. Tiempo de ejercer la función del cuidador