Vestimenta, moda y escuela: a propósito de los procesos de construcción de identidad en los adolescentes de la I.E.D El Jazmín - Una mirada desde las Representaciones Sociales -

137 

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Loading....

Texto completo

(1)

1

Vestimenta, moda y escuela: a propósito de los procesos de construcción de identidad en los adolescentes de la I.E.D El Jazmín

Una mirada desde las Representaciones Sociales

-María Alicia Roa Vega

Universidad Santo Tomás

Maestría en Comunicación, Desarrollo y Cambio Social Bogotá, Colombia

(2)

2

Vestimenta, moda y escuela: a propósito de los procesos de construcción de identidad en los adolescentes de la I.E.D El Jazmín

- Una mirada desde las Representaciones Sociales -

María Alicia Roa Vega

Trabajo de investigación presentado como requisito parcial para optar al título de: Magister en Comunicación, Desarrollo y Cambio Social

Director (a):

Jorge Iván Jaramillo Hincapie Línea de Investigación:

Narrativas, representaciones y tecnologías mediáticas

Universidad Santo Tomás Facultad de Comunicación Social

(3)

3 Al Creador Supremo del Universo por permitirme existir, a mi esposo Felipe por su apoyo incondicional, a mi hija

(4)

4

Resumen

Esta investigación se desarrolla en el marco de los lineamientos de la maestría en

Comunicación, Desarrollo y Cambio social (2014-2016) y la línea de investigación Narrativas, Representaciones y Tecnologías Mediáticas, buscó establecer de qué forma entran en conflicto las normativas institucionales con las representaciones sociales de moda de los adolescentes de la I.E.D El Jazmín como aspecto de su construcción de la identidad, lo cual se hizo a partir de un ejercicio investigativo de tipo cualitativo que emplea como método el estudio de caso y selecciona como población objeto a los estudiantes adolescentes de la dicha institución, la muestra se concreta en aquellos que cursan grado octavo y noveno con edades entre trece y dieciséis años. Se emplean como instrumentos las entrevistas semiestructuradas los diarios de campo y los grupos focales, que permitieron determinar tres categorías de las representaciones sociales: distinción , imitación y gusto; a partir de estas se hace un análisis de las situaciones de conflicto generadas en relación con las normativas institucionales, donde se reconocen las posturas que generan espacios de discusión y a la vez permiten la construcción de nuevas interpretaciones y prácticas de la realidad escolar frente a los escenarios que acompañan los procesos de construcción de identidad de los adolescentes.

Palabras clave

(5)

5

Contenido

Resumen ... 4

Palabras clave ... 4

Introducción ... 9

Justificación ... 11

Problema de investigación ... 14

Pregunta general de investigación ... 18

Preguntas específicas ... 18

Objetivos ... 18

Objetivo general... 19

Objetivos específicos ... 19

Antecedentes de investigación ... 19

Marco teórico-conceptual ... 27

Representaciones Sociales ... 28

Adolescencia e Identidad ... 31

Adolescentes, Tic y Escuela ... 34

La Moda ... 43

El Gusto y La Moda ... 50

El Conflicto ... 53

El libre desarrollo de la personalidad. ... 56

(6)

6

Derecho al libre desarrollo de la personalidad – sentencia T-565/13. ... 58

Manuales de convivencia y reglamento educativo - Sentencia T-516 de 1998 ... 59

Marco Metodológico ... 59

Método de investigación ... 61

Instrumentos de recolección de información ... 62

Población y muestra ... 65

Resultados ... 65

Categorización de las representaciones sociales de moda de los adolescentes del colegio el Jazmín. ... 66

Elementos de la regulación institucional de la I.E.D El Jazmín que en la cotidianidad escolar, entran en tensión con las expresiones de los adolescentes a través de su vestimenta y accesorios. ... 75

El vestuario, un aspecto de la representación social que construye identidad en los adolescentes de la I.E.D El Jazmín. ... 80

Reflexiones finales... 84

Conclusiones ... 89

Bibliografía ... 103

ANEXOS ... 109

Anexo 1 Entrevista ... 109

ANEXO 2 ... 115

(7)

7

ANEXO 3 ... 129

DIARIO DE CAMPO ... 129

Anexo 4 ... 136

(8)

8

Índice de tablas

Tabla 1 : Categorización de las Representaciones Sociales de moda de los adolescentes del

colegio El Jazmín………65

Indice de Anexos Anexo 1: Cuestionario de entrevista………101

Anexo 2: Guía de discusión del grupo focal………..………..108

Anexo 2a Grupo focal 1………110

Anexo 2b Grupo focal 2 ………..115

Anexo 2c Grupo focal 3 ………..…118

Anexo 3: Formato de Diarios de campo………..120

Anexo 3a Diario de campo 1………121

Anexo 3b Diario de campo 2………122

Anexo 3c Diario de campo 3……….124

(9)

9

Introducción

En este trabajo se exponen los resultados de la investigación que busca responder al interrogante sobre el estudiante de la I.E.D El Jazmín, quien tras su búsqueda de identidad va a consumir un tipo de vestuario, el cual se constituye en una representación de sí mismo, pero que, al mismo tiempo, muchas veces va en conflicto con la norma institucional visibilizada en el Manual de Convivencia.

Esta problemática resulta importante para la reflexión de cualquier docente, dado que cuando se habla del tema, en el caso de los adolescentes, su visión de la moda entra en conflicto con la de los adultos y con la normativa de las instituciones. Se trata de ahondar, desde el ejercicio investigativo que se sustenta en un marco teórico sobre jóvenes, identidad, medios, moda y representaciones sociales, en los porqués del uso de determinados accesorios, formas de llevar los pantalones y demás componentes de la indumentaria, además de las consecuencias que la mencionada selección conlleva en el trato de los estudiantes con los adultos, en este caso los profesores y también en el ambiente institucional.

Por supuesto, para dichos fines se han tomado como puntos de referencia los

conocimientos adquiridos sobre la investigación cualitativa y estudio de caso, como método válido para entender las razones que sustentan determinada selección de moda en los jóvenes de la I.E.D El Jazmín; el trabajo parte de la reseña y análisis de fuentes bibliográficas en lo

(10)

10

investigación de corte cualitativo (paradigma humanista), para ser más específicos, la

descripción y comprensión interpretativa de una conducta humana, en este caso la selección de un vestuario particular por una población determinada, a través de la interpretación cualitativa de mencionadas acciones en los jóvenes de la I.E.D El Jazmín, se determinarán, como herramienta auxiliar de interpretación, los instrumentos de recolección de información: análisis de diarios de campo, entrevistas semiestructuradas individuales y grupos focales. A partir de los datos

recogidos, se hace el análisis e interpretación de los resultados recogidos.

Como evidencia de la puesta en práctica de los instrumentos de recolección de información utilizados, en un apartado bajo el nombre de anexos se presentarán las

transcripciones de las entrevistas efectuadas individualmente y de los grupos focales, además de los registros de observación.

(11)

11

Justificación

En el mundo de hoy, donde se vive en un ambiente totalmente comunicativo y todas las personas parecen estar siempre conectadas, la construcción de sujeto es posible en gran medida gracias a los ejercicios socializadores que desde allí surgen, cada vez es más sencillo entender y hacer parte de la era de la información y la comunicación, cuya influencia se convierte en una poderosa herramienta que permite estructurar tanto a los sujetos como sus contextos sociales, por ejemplo la construcción de identidad y los mecanismos de expresión que esta supone. Es allí donde la escuela se enfrenta a grandes retos en términos de su responsabilidad de generar espacios de transformación social donde los conceptos de desarrollo humano integral sean visibles, responsables y el concepto de educar no quede reducido a la mera practica transmisionista, sino que se piense como el escenario donde cada persona, dentro de su individualidad, pueda ser parte activa de un proceso de autoconstrucción mediado por los espacios de socialización y enriquecido con una mirada integradora y constructiva de la escuela, que permita a cada estudiante la verdadera posibilidad llegar a ser consciente y responsable de sí mismo.

En este sentido desde la mirada de la formación profesoral de la maestría en

(12)

12

La indagación que se propone surge de previas observaciones en la jornada mañana de la I.E.D El Jazmín, donde se han observado, discrepancias entre los profesores y adolescentes en edades de 13 a 16 años, debido a que la mayoría de estos estudiantes no portan el uniforme como lo señala el Manual de Convivencia de la institución: utilizan los pantalones más estrechos, portan accesorios y prendas no permitidas, en general buscan a toda costa cambiar y crear su propia versión del uniforme. Tal práctica en el vestuario genera en los profesores acciones sancionatorias en muchos de los casos, pero no contundentes, dado que algunos estudiantes continúan con el uso de prendas diferentes a las establecidas.

Es importante señalar que son pocos los estudios que se han hecho en torno a este tipo de problemáticas, algunos de ellos en España y otros en países de Latinoamérica, (estos se describen en forma detallada en el apartado de antecedentes) pero no se encuentran antecedentes en la región colombiana particularmente, razón por la cual este estudio cobra interés en términos de su corte exploratorio para el contexto distrital y nacional. Algunos de los artículos reseñados resaltan la moda “como dandismo” (Pena), es decir, el hecho de que determinado tipo de

vestuario esté relacionado con ser joven y con la pertenencia a una cultura juvenil o a una cultura específica; también la moda como exaltación de la individualidad, incluidas en ello las

(13)

13

a las institucionales, pero al mismo tiempo a adaptarse a una imagen colectiva en la que los medios juegan un papel preponderante a punto de casi llegar a imponer gustos en el tema del vestuario.

Si bien toda la información recogida en los antecedentes es útil en la medida en que permite trazar una línea de investigación concerniente a la relación del vestuario con la identidad en los adolescentes, sus relaciones sociales y el simbolismo que subyace a este comportamiento, el trabajo que se propone, consiste en una profundización del impacto de la moda y de las representaciones sociales de los adolescentes sobre la vestimenta en las dinámicas escolares, en particular en la I.E.D El Jazmín. Es allí donde además cobra mayor importancia esta

investigación, en tanto que en estas dinámicas institucionales es evidente el conflicto en torno al tema y la clara dificultad que por mucho tiempo se viene presentando en términos de la falta espacios de reconocimiento, socialización y dialogo; frente a una realidad que afecta a esta comunidad educativa y que requiere total atención, desde los escenarios que ofrece la

investigación como espacio para determinar tanto sus causas, vivencias y consecuencias; sin dejar de lado el pensar y el sentir de los sujetos ante esta situación y para encontrar así,

alternativas de solución donde se reconozca y aborde tal realidad desde la mirada del aporte que debe hacer la escuela en la construcción de una sociedad incluyente, dialógica y transformadora.

Para explicar las razones de este uso de indumentarias y accesorios que van

(14)

14

la I.E.D El Jazmín tienen de la moda, para lo cual se partirá de una revisión teórica de temas como son: adolescencia, escuela, moda, vestuario y representaciones sociales entre otros. Además, se hará una aclaración del conflicto entre norma y vestuario y como parte de esa explicación las representaciones sociales que tienen los jóvenes en cuanto a la moda; todo esto sustentado en una investigación cualitativa y se asume desde el método de estudio de caso.

Problema de investigación

La etapa de la adolescencia es un período de la vida que implica cambios físicos,

sexuales, emocionales, psicológicos, además de la búsqueda de construcción de la identidad; este último aspecto se da como resultado de la conjugación de diferentes condiciones que involucran el desarrollo del adolescente, entre ellas la cultura local y por qué no, la cultura global que enmarcan su vida. La búsqueda de independencia del mundo de los adultos y la necesidad por consolidar su identidad produce en el adolescente roces con la autoridad establecida, que se manifiestan en la transgresión de la norma como marca diferenciadora. Uno de los lugares donde se hace evidente esta transgresión es la escuela; esto debido a que ésta ha sido históricamente vista como ente de control y dominación en distintos aspectos.

(15)

15

Por consiguiente, al ser la moda más una forma de imitación y simbolismo que una funcionalidad, se constituye en una forma de expresión y de interpretación de la realidad, lo que quiere decir que se utiliza para representar algo. Esto la convierte en un acto comunicativo que le permite al adolescente ser semejante a unos pares, formar parte de un grupo con unas

características determinadas, pero al mismo tiempo le permite diferenciarse de otros y hacerse notar en función de su edad, nivel educativo, gustos o creencias.

La moda, en calidad de acto comunicativo, debe ser estudiada como el resultado de una representación social que tiene el adolescente del mundo y que comparte a su vez con sus amigos o compañeros de grupo; la representación social es una forma de elaboración orientada a la comprensión y el dominio de la realidad cotidiana y de los aspectos del entorno social que son del interés del individuo y que comparte con otros a través de procesos comunicativos. Es una interpretación empírica que un grupo de personas hace con respecto a distintas prácticas, entre ellas el uso del vestido.

Frente a los estudios antecedentes consultados, son muy pocas aquellas investigaciones que abordan el tema de la moda desde el contexto del conflicto escolar, por tanto, para la formulación problemica se tienen en cuenta referentes investigativos a nivel de sur América y Europa, ya que a nivel local no se tienen antecedentes de este tipo. Es así que estudios como el de Pablo Pena, Universidad Complutense de Madrid (Facultad de Bellas Artes), en su artículo “Dandismo y juventud” (2015) muestra el afán de las empresas de confección por dar gusto a los

(16)

16

Piñuel (1992)(Universidad «Louis Pasteur», Estrasburgo, Francia, 1978) por su parte, en su artículo “La moda o el aprendizaje de la integración por el cambio”, hace una relación entre la

moda y los medios de información y María Teresa Téramo (2006),Universidad de La Laguna, Tenerife- España En su artículo “Modas adolescentes y medios de comunicación como agentes socializadores” expone y analiza el papel que desempeñan los medios de comunicación en la

conformación de los estilos de vida y modas de los jóvenes.

Como se puede observar aquí y más adelante en el apartado de antecedentes las

investigaciones precedentes abortan temáticas donde la moda se relaciona con escenarios de la comunicación y la información, pero en el contexto del conflicto escolar no es mucha la investigación preliminar que se puede consultar

(17)

17

lo requiere la norma; portan accesorios no permitidos, entre los cuales se pueden ver, aretes y collares grandes y muy vistosos, expansiones, piercings en diferentes partes de la cara y en la lengua, portan prendas como chaquetas, camisetas , bufandas que no son del uniforme, sin contar con el uso inadecuado de las mismas: camisetas por fuera del pantalón, sacos amarrados en la cintura, en el cuello o atravesado en el torso, también usan el cabello de diferentes colores, azul, rojo, morado, verde y rosado.

Lo anterior da lugar a acciones correctivas y muchas veces punitivas por parte de algunos docentes, como el llamado de atención público a la entrada de la institución, anotaciones en el observador, planas impuestas supuestamente como forma de reflexión, incluso algunos docentes han llegado al extremo de descoser los pantalones, faldas y sacos que han sido modificados.

En términos generales el ejercicio problematizador se extiende desde el reconocimiento de las acciones por parte de los estudiantes en términos de su resistencia por el uso del uniforme de acuerdo con la norma establecida en el manual de convivencia de la institución, las acciones de los docentes frente a su papel en el control del cumplimiento de la norma con una mirada e intencionalidad formadora, hasta el conflicto que surge a raíz del choque de dos posturas aparentemente muy distantes.

(18)

18

con unas estructuras curriculares planteadas y diseñadas para tal fin, lo cual supone tanto la formulación de normas como el ejercicio de control y poder, frente a su cumplimiento.

Es aquí donde surge realmente el problema que enmarca esta investigación en términos del conflicto que nace de estas dos posturas y los desencuentros que ponen de manifiesto un espacio que requiere atención y estudio que permita encontrar soluciones prácticas y reales, pues es evidente que tanto unos y otros tienen razones absolutamente válidas que merecen ser

estudiadas, es así como surge la pregunta de investigación. Pregunta general de investigación

¿De qué manera entran en conflicto las normativas institucionales con las representaciones

sociales de moda (expresadas en su vestimenta y accesorios) de los adolescentes de la I.E.D El Jazmín en su proceso de construcción de la identidad?

Preguntas específicas

 ¿Cuáles son las representaciones sociales en torno a la moda de los jóvenes del colegio El

Jazmín?

 ¿Qué aspectos de la búsqueda de identidad de los jóvenes de la I.E.D El Jazmín en el

tema del vestuario entran en tensión con la norma escolar?

 ¿De qué forma es el vestuario un aspecto de integración entre los adolescentes de la I.E.D

El Jazmín?

(19)

19

Objetivo general

Establecer de qué manera entran en conflicto las normativas institucionales con las representaciones sociales de moda (expresadas en su vestimenta y accesorios) de los adolescentes de la I.E.D El Jazmín como aspecto de su construcción de la identidad.

Objetivos específicos

- Categorizar las representaciones sociales de los adolescentes de la I.E.D El Jazmín con respecto a la moda.

- Describir los elementos de la regulación institucional de la I.E.D El Jazmín que en la cotidianidad escolar, entran en tensión con las expresiones de los adolescentes a través de su vestimenta y accesorios.

-Interpretar a partir de la categorización la forma en la cual el vestuario es un aspecto de la representación social que construye identidad en los adolescentes de la I.E.D El Jazmín.

Antecedentes de investigación

(20)

20

conformación de la identidad juvenil, la moda referida a las modificaciones de la anatomía corporal como los aretes y los tatuajes, así como la moda y su relación con los medios de información y el consumismo. Todos estos aspectos se pondrán en relación dialógica con los planteamientos de la presente investigación.

Para empezar, Pablo Pena, Profesor de Semiología del Traje en el Magister Internacional de Escenografía de la Universidad Complutense de Madrid (Facultad de Bellas Artes), en su artículo “Dandismo y juventud” (2015) muestra el afán de las empresas de confección por dar

gusto a los jóvenes, su mayor grueso de clientes; de hecho, las personas por debajo de los veinticinco años creen que el vestido forma parte de su personalidad, según este artículo; también se muestra la proliferación de culturas juveniles en las ciudades. El propósito del artículo de Pena es demostrar la manera en la cual el dandismo decimonónico prefiguró el fenómeno de las tribus urbanas, así como el papel que el dandismo tomó en la exaltación de la juventud en esta época. Según Pena lo bueno y lo malo de ese dandismo sería el hecho de una defensa y de un apoyo a la diferencia, pues contra la homogeneidad social, se proclama el derecho a lo heterogéneo; contra la estandarización de los grupos se proclama su autonomía; sin embargo, eso mismo crea la creencia de superioridad en estos jóvenes. El dandismo surgió, precisamente, de esa crítica de la estandarización indumentaria de la sociedad; eso generó una nueva clase social, una aristocracia de la elegancia entronizada por los dandis.

(21)

21

Amerio y Ghiglione mencionan que “La identidad (difícil de definir por su extremada

complejidad) se puede entender como la concepción que el sujeto construye en determinadas fases de su experiencia, sobre todo en aquel tipo de ocasiones (nuevas, diversas, de ruptura, de paso) que imponen una estructuración de los esquemas cognitivos en relación a los nuevos acontecimientos en curso” (citado en Oriol et al., 1996, p. 74).

En este caso se trata de estructurar una identidad con base en una ruptura con ese mundo de los adultos, el cual es evaluado de forma negativa en muchas ocasiones y del cual se busca ser distinto. La selección del vestuario es una forma de ser distinto y se constituye por esa vía como acción contestataria. A fin de resaltar lo innovador como marca identitaria, es preciso hablar de la relación de esa mentalidad con los medios de comunicación y la forma en que el vestuario es promocionado desde ellos.

Piñuel (1992)Doctor en Psicología (Universidad «Louis Pasteur», Estrasburgo, Francia, 1978) y doctor en Filosofía (Universidad de Salamanca, España, 1979), desde 1980 enseña Teoría de la Comunicación y Métodos y Técnicas de Investigación en Comunicación Social, en la Facultad de Comunicación de la Información de la Universidad Complutense; en su artículo “La moda o el aprendizaje de la integración por el cambio”, hace una relación entre la moda y los medios de información, dado que la primera fomenta “la incesante aceptación de

(22)

22

novedades para la integración y quienes resultan más proclives a entrar en estas dinámicas sociales de grupos según modas son, justamente, los jóvenes (Ibíd.).

Dicha aprobación social y comunicación a través de la integración por mediación de la cultura de los medios se debe a que:

en la empatía de los jóvenes con la cultura tecnológica, que va de la información absorbida por el

adolescente en su relación con la televisión a la facilidad para entrar y manejarse en la complejidad de

las redes informáticas, lo que está en juego es una nueva sensibilidad hecha de una doble

complicidad cognitiva y expresiva: es en sus relatos e imágenes, en sus sonoridades, fragmentaciones y

velocidades que ellos encuentran su idioma y su ritmo. Estamos ante la formación de comunidades

hermenéuticas que responden a nuevos modos de percibir y narrar la identidad, y de la conformación de

identidades con temporalidades menos largas, más precarias pero también más flexibles, capaces de

amalgamar, de hacer convivir en el mismo sujeto, ingredientes de universos culturales muy diversos

(Martín-Barbero, 2002, p. 4).

Uno de los ámbitos en este juego de novedades continuas y fluctuantes en el tema de la identidad es la imagen corporal; esa continua innovación en la presentación de la imagen

corporal juega un papel de capital importancia en la integración social de los jóvenes; se trata de un cambio constante, todo con el fin de permanecer en un grupo social. Con base en estos presupuestos, el artículo de Piñuel analiza la relación entre la moda y la identidad juvenil, la moda y la biografía, es decir, la expresión de la propia juventud como rasgo de identidad sin más, a través del uso de la vestimenta; en el apartado titulado “El guion de los nuevos

personajes”, Piñuel explica las presiones sociales y los diferentes roles que se ve presionado a

(23)

23

tradicionales; es una paradoja, pues muchas veces estas instituciones obligan al joven a asumir roles o representar libretos en donde es impelido a actuar en consonancia con valores y

comportamientos con los que muchas veces no está de acuerdo.

Como consecuencia de los signos de juventud que son impuestos a los jóvenes, resulta la imagen de consumidores que esos jóvenes se ven obligados a proyectar en la actualidad. Dice Piñuel:

Los productos de consumo juvenil, que serían aquellos de cuya imagen se desprendiese que

cualquier joven puede usarlos o consumirlos y, además, integrarlos en los fines cotidianos más inmediatos

de la propia biografía, se introducen en el mercado general activando su demanda mediante la publicidad, y

ésta es la que crea la imagen colectiva de los productos que los jóvenes pueden apetecer. Pero la publicidad

que se practica hoy día ─incluso aunque no sea la destinada al consumidor joven─ no crea tanto imagen de

los productos («para qué sirven», «por qué sirven», etc.) como la imagen de los consumidores de los

productos anunciados («quiénes los usan», «quiénes pueden usarlos», etc.). (p. 235).

Esa imagen consumista que desean proyectar muchos jóvenes, surge de la influencia de los medios masivos de comunicación, tal como lo expone María Teresa Téramo (2006),doctora en Ciencias de la Información -Universidad de La Laguna, Tenerife- España y profesora del Instituto de Comunicación Social de la Universidad Católica de Buenos Aires, Argentina. En su artículo “Modas adolescentes y medios de comunicación como agentes socializadores” expone y

(24)

24

universos simbólicos y una nueva comunidad transnacional de consumidores; la transformación de la subjetividad y de la identidad, es otra de las consecuencias de la búsqueda de imitación de modelos, afirma Téramo; es así como aquello que piensan y hacen muchas personas en esta época está influenciado por los medios de comunicación. En cuanto a la Internet, subraya la autora:

Internet también ha contribuido significativamente a contornear la realidad, que deviene

en una nueva formulación del «nosotros», y, en consecuencia, del campo significante de los

«otros». Las coordenadas de tiempo y espacio en la red de redes se relativizan. Lo próximo, si distinto, se

transforma en distante y lo lejano, si semejante, se aproxima. Así es como los medios de comunicación

configuran estilos de vida, especialmente entre los jóvenes, modas que descansan en formas de pensar –en

culturas juveniles– por las que justifican determinados comportamientos. (2006, p. 86)

(25)

25

La información suministrada por el anterior artículo se puede complementar con uno titulado “Moda, medios y modos – estudio sobre una población de adolescentes” por la misma

Téramo. Este artículo está basado en una ponencia dada en 2007 y explica y evalúa el papel que corresponde a los medios de comunicación en los estilos de vida y vestimenta adolescentes.

En este artículo la moda es expresada como un factor que coadyuva en la configuración de la identidad y posición en el mundo de una persona y afirma que parte de esa identidad es la vinculación o no vinculación de la persona en ciertas pautas sociales. Bajo el subtítulo “La moda es imitación” la autora vincula la moda con la comunicación y con la imitación de modelos

entendidos como arquetipos, modelos de perfección. Dichos modelos de perfección son presentados en diversas pantallas y están marcados por lo que llama las tres parcas del tiempo actual, que son: la moneda, el rating y la opinión pública. Nuevamente resalta que son los jóvenes la población más influenciable a esos arquetipos de estilos de vida; ya no se trata de ser, sino de ser visto, la promoción de lo artificial como vía de acceso a lo real, se trata de ser

imagen, de mostrarse, de exhibirse. Parafrasea a Barthes para quien la convencionalidad como una de las características de la moda, como parte de una estrategia de dominación social, cuya finalidad es perpetuar las diferencias de clase y de género. Pero agrega: “Si bien la moda tiene un

aspecto frívolo de lo cambiante como valor, es un hecho eminentemente expresivo puesto que supone una expresión en el entorno social” (Ibíd..).

Téramo agrega que mientras en tiempos pasados la socialización se daba

(26)

26

especialmente los medios de comunicación audiovisual, es por este motivo que condicionan, en la mayoría de los casos, sus conocimientos y pensamientos. Las acciones humanas se presentan allí como reales, pero se observan más las ficticias. Aristóteles, en cuanto a lo ficticio dice que implica dos funciones fundamentales: la gnosis y la catarsis; los relatos ficticios otorgan la visión de un mundo que es o que podría ser, es así como tales ficciones configuran las visiones del mundo de las personas.

Dichas formas de imitación dan lugar a una uniformidad en cuanto al atuendo, según Castañeda (1995), para quien la diferencia estaría dada por la marca y agrega que la sociedad de consumo ha logrado que la moda esté al alcance de todas las clases sociales, los climas y

bolsillos; se trata del mismo tipo de pantalones, las mismas camisetas, los mismos gorros y los mismos accesorios. En el caso particular de Colombia, dice la mencionada autora, las marcas y sus respectivas imitaciones están por todo el país.

El hecho de que los jóvenes busquen uniformizar su forma de vestir se debe en gran parte a la relación que tiene la moda con la comunicación con los pares, como anota Salazar J,( s.f)

Llevar o estar vestidos informa sobre el hecho de que quien los lleva pertenece al género humano,

y ésta es una señal global de reconocimiento. La vestimenta autoriza la comunicación en el seno del grupo

y a menudo sólo a esto se limita el concepto de hombre en numerosas sociedades; (…) el papel del vestido

no se reduce a informar tan sólo de la identidad humana. Informa además sobre la identidad de los hombres

que componen el grupo, marca sus divisiones internas, de manera que el vestido permite no sólo la

identificación de lo que une, sino también de lo que separa. (p.7)

(27)

27

reciben los mensajes dados por los medios de comunicación, el grado de identificación con los arquetipos allí promovidos y la razón de ello; se ha visto que el uso del vestuario en el país y en esta época posmoderna particularmente obedece a convenciones locales (de un país o región cercanos) y globalizadas debido al auge y cobertura de las tecnologías de la información. También da cuenta de la importancia que cobra el vestuario en tanto práctica, que más allá de obedecer a una funcionalidad, se constituye en un simbolismo que permite al sujeto comunicarse, relacionarse, formar parte de un grupo dentro del cual construye, interpreta y evalúa la realidad.

El aporte de los antecedentes revisados en este apartado sirve como punto de partida en la medida en que invita al análisis de temas como la relación de la vestimenta con la configuración de autonomía en la etapa juvenil de la vida, cómo la moda como aspecto de la estructuración de la identidad está mediada por la cultura de masas y cómo permite la socialización, pertenencia y adhesión a los distintos grupos dentro de la institución, así como las fuentes de donde son tomadas las representaciones del vestuario. Lo reseñado también motiva a la pregunta sobre la forma en la cual ese proceso de estructuración de la identidad a través del vestuario se da de forma particular en los jóvenes de la población objeto de estudio.

Marco teórico-conceptual

(28)

28

que procederá esta investigación. Se trata de jóvenes de grado octavo y noveno, en un rango etario entre los trece y dieciséis años de edad.

Con esta aclaración en mente, el marco teórico de esta investigación se propone profundizar en los siguientes núcleos temáticos: en primer lugar se abordará el tema de las representaciones sociales, en segundo lugar aspectos relacionados con los jóvenes,

puntualizando la relación entre adolescencia e identidad así como las dinámicas que se dan a nivel general entre los jóvenes y la escuela, también se tendrá en cuenta la estrecha conexión que existe entre ellos y los medios de comunicación, en tercer lugar se definirá y explicará el

concepto de moda y la relación entre ésta y el gusto, en cuarto lugar se hará una mirada teórica del conflicto y para finalizar se hablara del libre desarrollo de la personalidad.

Representaciones Sociales

Se ha visto con Flugel (1964), que la ropa es una forma de expresar la personalidad. La ropa simboliza formas de pensar, sentir, visiones del mundo, afectos y gustos; todos estos aspectos de la realidad no son construidos de forma individual, sino que están mediados por lo social, de ahí la importancia de analizar las representaciones sociales que los adolescentes de la población de estudio tienen de la moda.

(29)

29

identificación de la visión del mundo que los individuos o grupos comparten, visión utilizada en actuaciones y tomas de posición, es más que relevante a la hora de entender la dinámica de las interacciones sociales, así como para entender cuáles son los determinantes de las prácticas colectivas, en este caso de un grupo de adolescentes de una institución educativa en el tema del vestuario.

Para empezar, Serge Moscovici define las representaciones sociales como “sistemas de valores, ideas y prácticas que tienen una doble función: en primer lugar, establecer un orden que permita a los individuos orientarse en su mundo social y material y dominarlo: y, en segundo término, permitir la comunicación entre los miembros de una comunidad, aportándoles un código para el intercambio social y un código para denominar y clasificar de manera inequívoca los distintos aspectos de su mundo y de su historia individual y grupal” (citado por Duveen y Lloyd, pp. 29 y 30).

Jodelet (2000) define las representaciones sociales como procesos y productos por medio de los cuales los individuos y los grupos interpretan el mundo y su vida, permitiendo la

integración de las dimensiones sociales y culturales con la historia, es por eso que conciernen al conocimiento del sentido común, puesto a disposición en la experiencia cotidiana; son

(30)

30

a saber, las modas como forma de construcción de la identidad de los adolescentes es importante, pues explica cómo las RS obedecen al momento cultural e histórico específico que enmarca la vida de este grupo en particular y a un tipo único de interpretación de la realidad que ellos tienen, además de la función simbólica que los discentes le asignan al vestido y la manera en que llevan el uniforme.

El hecho de que las RS guíen acciones y sean compartidas por grupos, las une al concepto de toma de posición en tanto son evaluaciones de la realidad. Bueno (2000), catedrático de Universitat de València, España, añade al concepto de representación social el de toma de posición. Una representación social es, según este autor, una forma de interpretar la realidad cotidiana a través de la actividad mental llevada por las personas o grupos, que conlleva a una postura con respecto a situaciones, hechos, objetos y comunicaciones que les interesan, o puede ser las formas de conocimiento elaboradas socialmente y compartidas dentro de un grupo

orientado a la práctica y construcción de la realidad social (2000). Este término es clave a la hora de determinar no solo las visiones del mundo creadas en un momento histórico particular, sino la opinión y evaluación que hacen los grupos y los individuos de tales visiones del mundo; dichas tomas de posición se evidencian en manifestaciones y prácticas tangibles, tales como el uso de determinado tipo ropa. Se trata de entender en este caso, lo que piensan los estudiantes sobre la norma del uniforme y las modas hacia las que se sienten atraídos.

Al ser evidentes a partir de las prácticas tangibles, las tomas de posición ligan las RS a una función; es por eso que también se concibe la representación “como una visión funcional del

(31)

31

realidad mediante su propio sistema de referencias y adaptar y definir de este modo un lugar para sí” (Abric, p. 13). De las anteriores definiciones se tiene que las RS no solamente involucran

sistemas de valores y de ideas, sino también de prácticas, son de carácter social, por lo cual implican comunicación entre los miembros de una comunidad o de un grupo, hecho que les permite a los adolescentes del colegio El Jazmín evaluar el mundo y los objetos en él, además de apropiarse de gustos y preferencias a la hora tomar posición respecto de esa realidad social que los circunda. Por tales motivos, puede decirse que las RS trascienden una elaboración

interpretativa del mundo puramente individual a una elaboración mediada socialmente. Como puede verse, el concepto de RS cobra importancia en esta investigación en la medida en que ayuda a la comprensión de la dinámica grupal, en este caso de los discentes de El Jazmín, explica lazos sociales intra e intergrupales, es esencial en la explicación de los

determinantes de los comportamientos y de las prácticas sociales. Por sus funciones de

construcción de un sentido común, de desarrollo de la identidad social, por las expectativas y las anticipaciones que genera, está en el origen de las prácticas sociales. Es modulada o inducida por las prácticas.

Adolescencia e Identidad

Para entender algunas características transversales que la población comparte con los adolescentes en general, es necesario hacer una introducción al complejo término de

(32)

32

de que la madurez física, emocional y cognitiva depende de la forma en la cual cada persona experimenta este período de la vida. Por tales motivos, limitar el concepto de pubertad al umbral entre infancia y adolescencia no es la solución. De hecho, la pubertad puede empezar de modo distinto según cada individuo. Por ejemplo, en las niñas empieza más tempranamente que en los niños. (p.8)

Otro dato importante que menciona la UNICEF (2011) es que en este momento histórico se ha acelerado tanto el crecimiento de los niños, que la pubertad está llegando tres años antes que hace menos de 50 años, debido a mejores condiciones de salud y nutrición, entre otros factores. Un segundo aspecto que complica la definición de la palabra adolescencia tiene que ver con las leyes de cada país, las leyes referidas a la edad mínima para participar en actividades adultas como votar o ingerir bebidas alcohólicas. Una tercera dificultad es que a incontables adolescentes y niños pequeños de todo el mundo se les han asignado tareas de adultos como cuidar a sus hermanos, personas enfermas, trabajar o involucrarse en conflictos armados.

A pesar de los motivos expuestos, las Naciones Unidas establecen que los adolescentes son personas de edades comprendidas entre los 10 y 19 años, es decir, la segunda década de vida; en consonancia con lo anterior, la UNICEF (2011) reconoce la adolescencia como una etapa independiente de la primera infancia y de la edad adulta también. Ahora bien, al tratarse de un momento de transición, ¿qué características y dificultades comporta la adolescencia?

(33)

33

definición para el estudio, ya que recoge y unifica posturas de diferentes autores, lo cual permite una definición más universal, desde la cual se decide trabajar). se trata de una edad de transición entre la niñez y la madurez adulta, la cual implica cambios y transformaciones que seguramente afectan la relación de los jóvenes objeto de estudio con los adultos, incluidos sus maestros uno de los escenarios en donde esa tensión se hace más evidente es la escuela. (p.10)

Los cambios que se dan durante la etapa en cuestión, son bastante importantes a la hora de hablar no solo del proceso de maduración física, sino también y como anota Sánchez (2006), profesora de la universidad de Sevilla, de una crisis psicológica porque la etapa del desarrollo de la adolescencia implica problemas de diversa índole en los aspectos emocional y conductual, reflejados en bruscos cambios de estados anímicos y rebeldía; en el aspecto social menciona aislamiento y búsqueda de transgresión de las normas; sin embargo, no se debe olvidar que la adolescencia es un concepto histórico y como tal su connotación puede variar de acuerdo con el momento y la sociedad en los cuales está enmarcada. Sánchez afirma que además de la

adolescencia como categoría teórica, se debe pensar en el individuo que cursa la secundaria, como persona que asume diferentes roles, a saber, estudiante, hijo, amigo, consumidor, televidente, trabajador, campesino o citadino, hombre o mujer, entre otros, con lo que la

mencionada investigadora mexicana quiere decir que los individuos y los grupos estructuran sus identidades a partir de sus condiciones sociales, económicas e históricas, así como también a partir de la significación de su cultura local como parte de la cultura global.

(34)

34

vida desde afuera y como menciona Acosta (2014)1 en esa búsqueda de construcción de

identidad de los jóvenes, los patrones de moda promovidos desde la publicidad de los medios de difusión, tienen un papel preponderante. Tal tensión obliga a los adolescentes en muchos de los casos a adoptar conductas con el fin de pertenecer a ciertos grupos de la sociedad. La incidencia de los medios de información llega al punto de crear en la mente de los jóvenes un ideal que los impulsa a vestirse como los artistas de la farándula, deportistas o actores de cine comercial. La apreciación de Acosta lleva a la concepción de que la identidad no es solamente la imagen que un individuo o grupo tienen de sí mismos en relación con los otros y para diferenciarse de otros, sino también las imágenes con las que se siente identificado y que le sirven de modelo y eso incluye aspectos como la ropa y los accesorios.

Adolescentes, Tic y Escuela

Primero se hará una breve caracterización de los adolescentes en el marco de la era de las nuevas tecnologías de la información y la globalización y después se entrará en una revisión de la escuela en tanto ente de control y dominación, consecuentemente se expondrá las relaciones conflictivas que esto conlleva.

Dentro de las características biológicas y psicológicas de la adolescencia como etapa de maduración, deben tenerse en cuenta las características de los adolescentes del siglo XXI, como participantes de un momento histórico determinado. Zarzuri (2013) habla de un nuevo tipo de joven y parafrasea a Barbero para quien la identificación de la juventud con las culturas digitales

1 Subdirectora de la Unidad de Atención a la familia, la mujer y la infancia; televisión Mexiquense, Antena Radio y

(35)

35

o medios de información ha cambiado al joven que habita ese espacio denominado escuela; es así como se debe hablar de un nuevo sujeto joven, de una nueva generación de jóvenes que rompen con las prácticas culturales anteriores, hecho que los dota de plasticidad neuronal y plasticidad cultural, una apertura camaleónica a diversas formas, la adaptación a diferentes contextos, así como una habilidad para el idioma digital. Los jóvenes que entran en el conflicto que se desea dilucidar en esta investigación, deben ser entonces, analizados como parte de un momento histórico determinado, en el cual se dan multiplicidad de formas de ser y de actuar, incluyendo en eso el uso de la moda, la cual viene propuesta desde los medios de comunicación. En las aulas de los colegios se observa que gran cantidad de estudiantes tiene acceso a teléfonos inteligentes, los cuales utilizan para chatear, intercambiar imágenes y buscar información y los que no, visitan sitios adonde pueden acceder a la red.

Para complementar la caracterización del adolescente posmoderno, debe pensarse en éste en relación con los maestros, explicación útil a esta investigación, pues el conflicto que se ha observado se da entre los adolescentes y sus docentes. A este respecto, Zarzuri explica y enumera aspectos de la visión que los profesores2 tienen de los estudiantes. Los profesores

hablan de un estudiante resultado de familias en crisis y culpan a la familia de que la escuela deba encargarse de aspectos de la enseñanza como las normas y los afectos, esto prescindiendo del estrato económico. El resultado es un abandono casi que total de los jóvenes, lo que

construye un tipo de autonomía en ellos, cabe aclarar que se trata de una autonomía por carencia.

(36)

36

Otra característica de los jóvenes percibida por los maestros es la mímesis, la imagen del camaleón, o sea, el joven cambia de color según el entorno en el que está; pues bien, los jóvenes tienen la capacidad de asumir los roles esperados en cada uno de los espacios culturales en que se mueven: el colegio con su cultura y la calle. De hecho, los jóvenes juegan con sus roles y estéticas correspondientes, las cuales modifican de acuerdo al grado de aproximación al espacio escolar (2013). Los adolescentes del colegio actúan de manera parecida a lo expuesto por Zarzuri, ya que usan vestimentas distintas, de acuerdo con la ocasión en la que se encuentren. Por ejemplo, los días de Jean, que por lo general se hacen fiestas o minitecas, todos tratan de llevar sus prendas informales para ser acogidos en los grupos, mientras que los días que tienen la clase de deporte usan pantaloneta, pues ese es la práctica impuesta desde los cursos superiores y ningún estudiante quiere sentirse diferente y por ende excluido.

Además de la mímesis como aspecto determinante de la construcción de identidad, y que en efecto se percibe muy claramente en las escuelas públicas de Bogotá, las TIC se presentan como nuevos medios de socialización, lo que conecta con la tercera característica del joven postmoderno, a saber, la tecnologización; se trata de una población de nativos digitales. Es sabido que en la actualidad la tecnología está al alcance de casi todos y como consecuencia de ello los jóvenes tienen mayor libertad y autonomía en el momento de buscar información, pero según los profesores entrevistados por este investigador puede constituirse en un asunto

preocupante, dado que los jóvenes hacen de la información que reciben algo desechable en todos los ámbitos (Ibíd.). La estrecha relación que los jóvenes mantienen con los medios de

(37)

37

de la información, a saber, la sociedad del consumo. Muchos medios masivos de comunicación, según Taber y Zandperl (2001) ponderan la imagen, de ahí que promuevan un consumo

indiscriminado. Los jóvenes3, por lo menos los jóvenes entrevistados por estos investigadores,

admiten mirar televisión con frecuencia, además de visitar centros comerciales que exhiben incontables productos que se muestran como indispensables y al alcance de muchos.

Sumado al abandono de los progenitores, la mímesis y la tecnologización aludidos en los párrafos anteriores, para los docentes entrevistados las culturas de los jóvenes son cosas con las cuales no logran identificarse; en primer lugar, porque parecen extrañas, raras y poco

convencionales, y, segundo, no las identifican puesto que no se sienten familiares a ellas. Esas culturas juveniles son producto de la búsqueda de asociación de los jóvenes, la cual, a su vez, es el resultado de la soledad como consecuencia del abandono familiar (Zarzuri, 2013).

Centrando este estudio en el joven de colegio distrital, el cual se ve obligado a experimentar una serie de problemáticas muy particulares, se puede aludir en términos de Miranda (2012) a la fragmentación social a la cual se ven expuestos los jóvenes; se trata de una juventud que ya no solamente se diferencia de los adultos, sino de una juventud altamente diferenciada en aspectos materiales y simbólicos, producto de los diferentes contextos socioeconómicos de los que vienen los jóvenes; por consiguiente se ve a las claras una gran heterogeneidad cultural e ideológica de la cual emergen diferentes formas de construcción de identidad, variadas expresiones culturales, mentalidades y políticas (p. 72). Conectando con esta investigación, a las instituciones educativas del distrito de Bogotá, incluida la IED El Jazmín,

(38)

38

confluyen estudiantes de diversas regiones del país y por tanto con diferentes gustos, creencias, visiones del mundo, estratos económicos y culturas, lo que hace de los espacios escolares lugares de diversidad.

Se ha hablado de las características de los adolescentes, específicamente de los jóvenes de la actualidad, además de las imágenes que los docentes tienen de ellos; paralelamente se ha hablado de la problemática que enfrentan los jóvenes de las escuelas bogotanas, las

consecuencias que trae la heterogeneidad cultural, pero asimismo cómo dicha heterogeneidad da lugar a diferentes sistemas simbólicos y a una variada construcción de culturas.

En el caso particular de los jóvenes de esta investigación del colegio El Jazmín ubicado en la localidad de Puente Aranda, se trata de una población perteneciente a estratos

socio-económicos dos y tres, miembros de familias en su gran mayoría monoparentales o adolescentes que están bajo el cuidado de tíos o abuelos; por otro lado, por estar ubicado el colegio cerca de una zona comercial, son matriculados estudiantes pertenecientes a otras localidades del sur de la ciudad; lo cual genera esa mencionada heterogeneidad cultural, pues se ven grupos de jóvenes de diferentes condiciones económicas, formas de pensar, gustos y modas.

(39)

39

desde la disciplina y la disciplina exige, en términos de Foucault (2009), clausura, es decir, la “especificación de un lugar heterogéneo a todos los demás y cerrado sobre sí mismo. Lugar protegido de la monotonía disciplinaria” (p. 164).

Debido a ese cerramiento sobre sí misma, Zarzuri menciona que la escuela ha sido tradicionalmente entendida como un molde cultural que propende por la interiorización de normas y valores, cerrando los ojos a una experiencia bidireccional, una experiencia que debe ser construida por todos los actores presentes. En este orden de ideas, Zarzuri parafrasea a Dubet y Matucelli, quienes perciben una crisis continua del sistema educativo, debida, entre otros motivos, a la competencia de la cultura que allí se promueve con culturas de masa más

seductoras y más poderosas, además de la llegada de estudiantes inadaptados. Es precisamente aquí donde la escuela se convierte en el espacio propicio para la construcción de cultura escolar, en términos del reconocimiento de las representaciones sociales como parte de un ejercicio de participación que permite generar tejido y transformación social.

El MEN (Ministerio de Educación Nacional), está de acuerdo con esta visión incluyente. Según sus lineamientos en la construcción del Manual de Convivencia deben participar todos los actores de la comunidad educativa incluidos los representantes de los estudiantes,

infortunadamente, esa pretensión no se cumple en su totalidad; en Colombia, y para el caso de la IED El Jazmín, esa búsqueda de homogeneización se traduce en este documento, el cual dicta, en muchos de los casos, la forma en la cual deben ir vestidos los jóvenes, cómo debe ser el

(40)

40

para el conflicto que se observa en el colegio seleccionado, creado unidireccionalmente, sin tener en cuenta el criterio de los jóvenes que van vestidos de otra manera; también se trata de una norma que debe ser cumplida y que no admite la heterogeneidad y que pareciera olvidar la riqueza cultural del país.

En este punto es preciso recordar a los agentes que se encargan de hacer cumplir las normas estipuladas en el Manual de Convivencia; ellos cumplen esta comisión en función de unas expectativas que tienen frente a los estudiantes. En un estudio realizado en Sao Pablo por Clarilza Prado, se propone identificar las creencias y valores que subyacen a las prácticas educativas por parte de los docentes y de los estudiantes. En el caso particular de los docentes, se trata de esbozar la visión acerca de cómo educar, además del ideal de niño o el perfil de estudiante que se busca alcanzar con dicha práctica.

(41)

41

de un trabajo pedagógico que permita a los estudiantes desarrollar de manera dialógica reglas de convivencia grupal (Prado).

Miranda (2012) menciona percepciones de los jóvenes a propósito de la escuela, es decir, los jóvenes4 perciben la escuela como un espacio disciplinario y regulatorio que castiga y castra,

además de que las reglas de la escuela no son del todo claras; así, la cultura escolar se desentiende, según los jóvenes, de la apertura a espacios de participación y convivencia

democrática; se trata de un lugar donde predominan las jerarquías y la autoridad. El rechazo de los jóvenes se debe, entonces, a que no se los percibe como sujetos de opinión, en lugar de eso, se los asume como sujetos pasivos que deben seguir reglas. Esto es consecuencia de la disciplina vista desde la óptica de componer fuerzas y de obtener un aparato eficaz, según Foucault, se trata de un sistema preciso de mando; así es como las actividades del individuo disciplinado deben ser orquestadas por órdenes terminantes, claras y breves. Dichas órdenes no tienen por qué ser explicadas, basta la consecuencia: el comportamiento buscado. No se trata de que el estudiante analice y comprenda la orden, sino de que perciba la señal y responda enseguida, de acuerdo con un código artificial establecido previamente; esto conduce a una obediencia rápida y ciega; las señales provocadoras, las señales estímulo, consisten en pocas palabras, gestos, campanas, la mirada del maestro, todo con el fin de unir la moralidad a la obediencia.

Los jóvenes perciben que la escuela es un espacio poco pertinente para la cultura juvenil, en el currículo no se ven reflejados sus opiniones e intereses; lo ven como un discurso

monológico y moralizador en el que símbolos y códigos compartidos están fuera de lugar, así

(42)

42

como sus vivencias, intereses y prácticas juveniles fuera de la escuela. En el caso de los jóvenes del El Jazmín, se percibe la imposición a través del Manual de Convivencia, tal y como se ha expuesto en el planteamiento del problema, pero también por mediación de los agentes que se encargan del cumplimiento estricto de este documento, en este caso algunos docentes de la institución.

Otro punto sobre el que los jóvenes llaman la atención es que la escuela no genera comunidad; por esa razón ellos no tienen un sentido de pertenencia con ésta; la contracultura y resistencia son otro factor de indisciplina social a los que recurren los adolescentes; se trata de un uso de códigos que suelen ser aceptados por la masa estudiantil para llamar la atención, resaltar en los grupos o destacar por atributos como la fuerza y la valentía, y resulta que el tratamiento dado por la escuela a estas “transgresiones” es de carácter meramente autoritario, no dialógico ni constructivo; por último, el aspecto con mayor percepción negativa por parte de los estudiantes tiene que ver con la frialdad de las relaciones que establecen con sus profesores, pues aducen una falta de cercanía y afectividad con ellos (pp. 77-80).

Frente a la escuela como espacio castrador de las opiniones, de los gustos y de las formas de aprehender el mundo, los medios de comunicación se erigen como unas de las mejores

(43)

43

La Moda

Las modas se crean con base en las necesidades de una colectividad. Responden a formas de visibilización de los grupos dentro de una sociedad, a representaciones de la realidad, a ideologías, a tomas de posición y visiones del mundo; a lo social, pues se usa la moda para acceder a un grupo y para mantenerse dentro de él.

La RAE (Real Academia de la Lengua): define la moda como el “Uso, modo o costumbre que está en boga durante algún tiempo, o en determinado país, con especialidad en los trajes, telas y adornos, principalmente los recién introducidos”. La moda según Lipovetsky (1990) se

define como una búsqueda frenética de la novedad y una forma de venerar el presente. Lipovetsky (1990) afirma que las razones por las cuales los jóvenes utilizan objetos de moda son las siguientes: la huida de imposiciones institucionales y tradiciones, la imitación de modelos de figuras del espectáculo como las que les gustaría llegar a ser, la búsqueda de

visibilización en el caso de los que se sienten excluidos, la aceptación dentro de un grupo, como forma de expresión, como rasgo de identidad, entre otras. En la escuela El Jazmín se ven

estudiantes que utilizan cortes de pelo como los cantantes de reguetón y futbolistas; buscando con esto la aceptación dentro de grupos que comparten los mismos gustos, de esta forma copian modelos que rompen con lo tradicional manifestando su autonomía en el vestir.

(44)

44

grupo determinado; en este sentido Lipovetsky anota: “Más fundamentalmente, los decretos de la

moda consiguen extenderse gracias al deseo de los individuos de parecerse a aquellos a quienes se juzga superiores, a aquellos que irradian prestigio y rango”. (1990, p. 42). Según lo anterior,

los jóvenes prefieren el uso de modas que personas famosas y de la farándula suelen llevar, al sentirse identificados con ellos satisfacen la necesidad de estar en un mundo donde los adultos no están presentes, de ese modo no se sienten sujetos a seguir tradiciones.

Otro motivo es el que tiene que ver con sentirse visibles dentro de la sociedad; la moda se puede constituir en una forma a través de la cual aquellos que se sienten discriminados buscan llamar la atención dentro de la comunidad; algunos adolescentes del Jazmín se identifican, por ejemplo, con las culturas urbanas neoyorquinas como el rap, originada en el Bronx durante la década de los ochenta, y sus respectivas modas. También los reguetoneros de Centroamérica y los rastas y afros de algunas de las Antillas menores. Como anota Lipovetsky:

Con las modas jóvenes, la apariencia registra un fuerte impulso individualista, una especie de ola

neo-dandy que consagra la extrema importancia de la imagen, que exhibe la desviación radical respecto a

la media, y que juega a la provocación, el exceso y la excentricidad para desagradar, sorprender o impactar

[…] de llevar hasta el final la ruptura con los códigos dominantes del gusto y las conveniencias […] el

neo-dandismo joven ha tenido tendencia a la marginalidad desmesurada, al exotismo y a lo folclórico (hippie), a

la confusión de sexos(cabello largo para los hombres), al abandono, al exceso de lo feo y repulsivo (punk)

y a la afirmación de lo étnico (rasta, afro). La apariencia ya no es signo estético de distinción suprema o una

marca de la excelenciaindividual, se ha convertido en un símbolo total que designa una franja de edad,

unos valores existenciales, un estilo de vida desclasada, una cultura de ruptura y una forma de contestación

social. (Lipovetsky, 1990, pp. 141, 142)

(45)

45

modas, quieren la aceptación dentro de un grupo. Piñuel anota al respecto: “Las modas

promueven la incesante aceptación de innovaciones y la vigencia permanente de las relaciones de integración social. La no aceptación de innovaciones se considera una señal de marginación ─que se castiga con determinados rituales para el aislamiento del individuo─, mientras que la participación en las innovaciones se premia con el aprecio social” (1992, p. 227). Por

consiguiente, muchos jóvenes hacen uso de determinadas modas para adherirse o mantenerse en sus grupos de amigos, prescindiendo de sus gustos individuales; en este caso la vestimenta obedece más a necesidades grupales; la juventud se caracteriza por la búsqueda de nuevas formas de sociabilidad, de cambios, además de la necesidad de ser aceptados dentro de estos grupos; por este motivo no solo adoptan sus ideas, sus costumbres, sus rasgos e ideologías, sino sus formas de vestir y de usar accesorios; esto permite una distinción de la sociedad y de la cultura

dominante. De ahí que en la problemática observada en la institución de mi estudio se perciben grupos de jóvenes que usan accesorios y ropa parecida, por ejemplo, aquellos que optan por usar aretes, manillas, cortes de pelo similares; suelen relacionarse con otros jóvenes que también lo hacen.

Además de la aceptación en un grupo mencionada por Piñuel, a través de la ropa se puede llegar a identificar una persona; Flugel comenta: “La expresión indirecta que un individuo da de

sí mismo a través de su vestimenta, permite, por ejemplo, asegurar que conocemos a una persona a la que “vemos” aproximarse, y el movimiento impartido a sus ropas por los miembros, y no el

(46)

46

personas a quienes no se conoce, da una visión general de esa persona, vale decir, su sexo, posición social, ocupación y edad; “[...] aquello que realmente vemos y ante lo cual

reaccionamos, no son los cuerpos, sino las vestimentas de quienes nos rodean” (Ibíd., p.11). Esto

porque no vemos cuerpos, lo único que vemos del cuerpo es la cara y las manos, lo demás está cubierto o parcialmente cubierto por la ropa, razón por la cual algunos estudiantes generan reacciones de sorpresa, molestia o admiración por la forma como llevan su uniforme, debido a que comunican a los demás algo de sí. Por otro lado, la persona a la que se le imponga una forma de vestir sentirá que se le estará coartando su libertad de expresión a través de la ropa y de cierta manera se le obliga a ocultar, como menciona Flugel, parte de la esencia de su personalidad.

Otro motivo por el que los jóvenes usan distintas modas es por la adquisición de algunos rasgos de su identidad. A partir de la construcción de la personalidad, el joven podrá identificarse con aquellos que ostenten gustos y formas simbólicas de representarlos de forma similar, lo cual permite las interacciones comunicativas con esos semejantes, Piñuel añade:

La construcción de su identidad social, por parte del joven, es un proceso que se opera a partir de

las interacciones comunicativas, especialmente entre los pares (es decir, al interior de los grupos primarios

de referencia, como los grupos de edad). Pero se trata de una identidad que nada tiene que ver con la clase

social a la que el joven pertenece ni con la ideología propia de la clase, del poder o del rango social del que

procede, sino que se construye para expresar la propia juventud como rasgo de identidad sin más.

Brevemente, como actor de la comunicación, el joven va con su «papel», antes en busca de biografía que al

encuentro de identidad social (1992, p. 229).

(47)

47

personas según el uso que se haga de ella, pues los objetos de moda, en especial la forma de vestir, suelen reflejar el poder económico de los individuos, el prestigio que se tiene dentro de la sociedad, lo que se quiere ser o lo distinguido que se es; usando y exhibiendo lo que se tiene, en este caso con la ropa, se logra cautivar y llamar la atención de otros y este hecho lo tienen muy presente algunos jóvenes. Muchos de los adolescentes con los que se piensa hacer este estudio pertenecen a estratos bajos de la sociedad, debido a que sus padres no tienen poder adquisitivo, razón por la cual muchos de ellos no tienen acceso a marcas originales o ropa muy cara y variada.

Así las cosas, y en el caso de aquellos que no tienen mucho dinero, “la moda es un sistema original de regulación y de presión sociales. Sus cambios presentan un carácter apremiante, se acompaña del “deber” de adopción y de asimilación, se impone más o menos obligatoriamente a un medio social determinado; tal es el “despotismo” de la moda tan

frecuentemente denunciado a través de los siglos” (Lipovetsky, 1990, p. 42).

A pesar de las discriminaciones sociales que puede generar no estar a la moda, la ropa no debe verse como algo completamente superficial y ajeno a la vida de las personas. A este

respecto Flugel (1964) nos hace dar cuenta de su significación social, pues, aunque parezca algo externo y extraño, la ropa ha logrado penetrar en el núcleo de nuestra existencia.

(48)

48

el punto de vista económico; Piñuel (1992) dice que la publicidad que se practica hoy día, aunque no sea la destinada al consumidor joven, no crea tanto la imagen de los productos como la imagen de los consumidores de los productos anunciados, quiénes los usan y pueden usarlos.

Además del carácter asequible de algunas modas actuales, la moda se puede ver como un modo de significación y de comunicación que bien vale la pena ser revisado: en un mundo en que la mediación espacio-temporal se ha hecho muy compleja, la imagen se muestra como el vehículo inmediato de la comunicación: aquello que compartimos se hace de imágenes

tipificadas repetidas, de lugares y sentidos comunes, que se hacen comunes en virtud justamente de su repetición. Pasado un tiempo, cambian las imágenes y con ellas nuestra existencia común (Herrero, 2002).

“La gran mayoría de los investigadores ha considerado sin vacilaciones la decoración

como el motivo que condujo a la adopción de la vestimenta, y sostiene que sus funciones de preservación de la temperatura corporal y del pudor, aunque posteriormente hayan adquirido enorme importancia, sólo fueron descubiertas después que el uso de ropas se hizo habitual por otras razones” (Flugel, 1964, pp. 13, 14). Ese propósito decorativo de la ropa, al parecer el que

prima de los tres, obedece a esa necesidad del ser humano de expresarse, de significar a través de la ropa, de darse una existencia, de comprometerse con un grupo, de atraer al otro: “La finalidad

de la decoración es embellecer la apariencia física, de manera de atraer las miradas admirativas de los otros y fortalecer la autoestima” (Ibíd., p. 17).

(49)

49

través de medios como despojos de los enemigos derrotados. Así, a través del uso de ciertos objetos o de cierta indumentaria se buscaba “despertar terror en los corazones de los enemigos o

de otras personas a las cuales se deseaba impresionar o alarmar” (Flugel, 1964, p. 30). Muchos jóvenes hoy en día, especialmente en los colegios públicos, se integran a grupos cuyo vestuario hace uso de cadenas, manillas y cortes de pelo que simulan objetos corto punzantes, además de sus gestos corporales, amenazantes, como medio de llamar la atención o de intimidar. Se trata de un tipo de protección para evitar ser robados o agredidos por otros grupos o pandillas.

Con el uso de la vestimenta y de determinados accesorios, “la conciencia de nuestra existencia personal se extiende a las extremidades y a las superficies de ese cuerpo extraño, y da por resultado diversas sensaciones, sea de expansión de nuestra propia persona, sea de la

adquisición de un tipo y cantidad de movimiento extraño a nuestros órganos naturales, de un grado no usual de vigor, poder, o resistencia, o de firmeza en nuestra posición” (Flaccus citado

por Flugel, 1964, p. 34).

En la actualidad ese intercambio de ideas, costumbres y modas es una característica importante de la globalización, y no hay mejor ejemplo de ese fenómeno que el hecho de que la Internet esté cada vez más al alcance de los estudiantes; allí, no pocas páginas se dedican a difundir productos de moda consumidos por las grandes masas a nivel global e información que llega incluso hasta los mismos ambientes escolares; de acuerdo con esto, Castell dice que estamos asistiendo a una revolución de las tecnologías de la comunicación y la información al afirmar: “Esta enorme transformación modifica absolutamente todo lo que hacemos, desde las

(50)

50

amor” (2000 p. 43). Esto no está ajeno al fenómeno de la moda, pues claramente se evidencia

que muchas de estas tendencias actuales, utilizadas por los discentes adolescentes del colegio, vienen por este medio.

Con base en la información precedente y teniendo en cuenta que la moda es un tipo de código que se crea a partir de las necesidades de un grupo, se puede deducir que muchos adolescentes orientan su práctica de vestir con el objetivo de huir de las imposiciones

institucionales y tradicionales; asimismo, en algunos casos el uso de elementos externos, por ejemplo, las modificaciones de la apariencia natural del cuerpo, se constituyen en un camino de visibilización dentro del colegio; en otros casos y según se expuso en el estado del arte, hay elementos psicoafectivos, emocionales y/o culturales que influyen marcadamente en las representaciones sociales de los jóvenes sobre los usos del vestuario y marcan la pauta.

El Gusto y La Moda

Como se ha visto en las líneas anteriores, la moda se configura en gran parte a través de los grupos; sin embargo, no debe desestimarse el valor del gusto y su relación con la opción por un determinado tipo de vestuario. Según Bourdieu (1988) el gusto podría aludir a algo abstracto que configura los criterios y las disposiciones de los individuos hacia las cosas. En este corto

apartado se ofrecerá al lector de este trabajo la visión bourdieuana del gusto, incluyendo los variados aspectos que lo configuran.

(51)

51

actitudes, ideas y acciones de las personas, pero que a su vez esas predilecciones están influidas socialmente, esto quiere decir que hay una relación entre el gusto, la educación y el habitus de cada individuo; es decir, las condiciones de vida de cada persona. Con lo que se quiere decir que la elección de cada individuo está dada no solo por su capital económico, sino también por su capital cultural y por su trayectoria social.

Cuando se habla de la influencia social en el gusto de las personas, se piensa no solo en el consumo que las clases sociales hacen de ciertos productos, sino también de la influencia de los medios de difusión en dichos usos. Lipovetsky (1990) alude a la emulación de modelos presentes y extranjeros que se ofrecen en todo un espectro para los jóvenes, quienes tienen la posibilidad de afirmar un gusto personal de acuerdo con sus condiciones de vida, edad, clase social y

preferencias individuales. Así, por ejemplo, de acuerdo con el artista o celebridad que se admire, se optará por un tipo de moda. Es por esta razón que la amplia gama de posibilidades ofrecida, consigue que ciertas modas se extiendan y también gracias al deseo de los individuos de parecerse a aquellos que juzgan superiores, en muchos casos, personas que irradian prestigio y rango.

Figure

Actualización...