UNIVERSIDAD A U T ~ N O M A

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UNIVERSIDAD A U T ~ N O M A METROPOLITANA UNIDAD IZTAPALAPA

División de Ciencias Sociales y Humanidades

SEMINARIO DE INVESTIGACI~N 11

T~TULO: Desocupación y ocupación de los sociólogos egresados de la UAM-I

ALUMNO: HERNÁNDEZ RAMÍREZ ANDRÉS

MATRÍCULA: 87337584

ASESOR: Dr. Luis Leñero Otero

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UNIVERSIDAD A U T ~ N O M A METROPOLITANA

Unidad Iztapalapa

DEPARTAMENTO DE SOCIOLOG~A

DESOCUPACI~N Y OCUPACI~N DE LOS SOCI~LOGOS EGRESADOS DE LA UNZVERSIDAD AUTóNOMA METROPOLITANA UNIDAD IZTAPALAPA

Por

HERNANDEZ

RAMÍRTCZ ANDRÉS

Para obtener el grado de Licenciado en Sociología

Director:

Área de Investi&aci& en Sociología de la Cultura

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Desocupación y ocupación

INDICE

O C U ~ A C I ~ N Y

DESOCUPACI~N

DE

LOS SOCIÓLOCOS

EORESADOS

DE LA

UN-IZTAPALAPA.

CAPÍTULO UNO: WTRODUCCION. 4

1.1 Presentación y justificación del tema 4

1.2 Señalamiento de alcances y dimensiones desde el enfoque sociológico 8 1.3 Presentación de los objetivos generales y particulares 9

2.1 Iden#p&ción de las fbentes documentales y estadísticas necesarias como antecedentes

de estudio del tema. tl""

2.2 Transcripción de fichas de texto extractado de los escritos de los autores. 12 2.2.1 .Crisis y reorganización del capitalismo en M6xico.

Rivera Rios, Miguel Angel. 12

2.2.2. Las politicas de educación superior y los escenarios del trabajo sociológico.

Ruíz Silva, Gilberto. 15

2.2.3. Empleadores de universitarios: un estudio de sus opiniones.

Díaz Barriga, Angel. 18

2.2.4. Cambios temáticos conceptuales en la Sociología mexicana de los últimos tiempos.

Girola, Lidia Olvera, Marga. 25

2.2.5. L,a crisis de la Sociología ¿en M6xico? El caso de la matricula 1980- 1993.

Cárdenas, Edel. 27

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2.2.8. Las profesiones en México: Sociología. Comp. Villaseñor, Guillerm- 35 2.2.9. Las profesiones: Formamos profesionales incultos. de la Peña, L u L 46 2.2.10. Las profesiones. Sin investigación educativa no hay reforma.

Guevara Niebla, Gilberto. 47

2.2.11. Transiciones y trayectorias educativas universitarias.

Muños Martelon, Patricia. 48

2.2.12. Redes sociales y mecanismos de acceso al mercado de trabajo.

Requena, Felix. 51

2.2.13. La Sociológia y sus campos de especialización. Torres, R i c a r L 53 2.2.14. Apuntes para animar a jóvenes sociólogos. Redetich, H o r a c i o . L 5 2.2.15. Sobre la profesionalización de la Sociología en México.

De la vega Shiuta, Gustavo. 56

2.3. Síntesis del estudio documental sobre la ocupación y desocupación de los sociólogos

egresados de la UAM-I. 59

2.4 Planteo de hipótesis derivadas del estudio anterior. 64

CAP~TULO TRES: ESTUDIO EXPLORATORIO DE CAMPO: ENTREVISTA A

INFORMANTES CALIFICADOS.

3.1 Transcripción de las entrevistas a informantes calificados. 68

3.2 Planteo de hipótesis derivadas del estudio exploratorio. 75

CAPÍTULO CUATRO: MARCA TEÓRICO CONCEPTUAL.

4.1 Presupuestos Sociológicos según marco téorico 78

4.2 Hipótesis (marco hipotético). 81

4.2.1 Hipótesis de realidad. 81

4.2. 2 Hipótesis de condicionalidad. 82

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CAPÍTULO CINCO : ESTUDIO DE LOS EGRESADOS.

5.1 Plan de selección de egresados. 83

5.2 Transcripción de las entrevistas a informantes calificados 84

5.3 Datos de una encuesta anterior a los egresados de Sociología de la UAM-1. 0 5

5.4 Análisis comparativo entre las entrevistas realizadas y los trabajos de investigación de la

Socióloga Silvia Nava (1989) y la investigadora Valenti Giovana (1995). 1 1 1 .

CAPITULO SEIS: CONCLUSIONES 118

BIBLIOCRAFÍA.

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1. I N T R O D U C C I ~ N

1.1 Presentación y justificación del tema

Actualmente en todo el mundo se están dando una serie de cambios y transformaciones que están impactando los diferentes ámbitos que conforman la s0ciedad.A finales de los ochenta, con los acontecimientos ocurridos en el mundo socialista, se derrumbó la idea de la salvación del hombre por el hombre, dando lugar a la reemergencia del mercado como el

arena en donde se solucionarán todos los problemas que aquejan a la sociedad. La ideología del dejar hacer, dejar pasar (laissez faire, laissez passer) emerge con más fuerza.

La idea de zonas autónomas y autosuficientes ha cedido su lugar a la necesidad expansiva del capital. Los mecanismos tradicionales de expansión del mismo, se han visto obstaculizados por la revolución de las comunicaciones y de la informática, mismas que están modificando las formas de producción y de consumo, así como las formas de organización de ambos procesos.

La globalización de la economía es ya un hecho perceptible que invoca la

participación de cada nación en un proceso de concurrencia que exige un alto grado de calidad en la producción, así como un mayor aprovechamiento de los recursos materiales e intelectuales.

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credenciales y habilidades.

Un ámbito fundamental de las relaciones sociales es el centro de trabajo, lugar especialmente impactado por los cambios en la esfera internacional, donde se enfrentan empleados y empleadores, y donde creo habrá cambios en la esfera internacional que harán más dificil el acceso a los centros laborales, porque implica una reorganización de éstos ,a partir de la idea central de competencia.

Es en este sentido que la participación del profesional se vislumbra, modificada a

corto plazo, ya que considero que el profesionista, egresado de las'universidades públicas, está permeado por una serie de hábitos y costumbres que chocan con las exigencias de apertura comercial y competencia mundial, a saber, la exigencia de calidad y productividad.

Además, la imposición de una filosofia individualista, acentuada aún más ,con la instauración del modelo económico neoliberal, hace que predomine el egoísmo de los intereses particulares, la violencia generalizada y sobre todo el olvido de un bien común.

Hoy en día el desempleo se ha convertido en un flagelo social que afecta cada vez más a los diferentes sectores sociales que conforman la sociedad mexicana; es decir, campesinos, obreros y profesionistas. En México, según cifras dadas a conocer por el Instituto Nacional de Estadística Geografia e Informática (INEGI) ,el desempleo afectaba en 1994 a poco más de siete millones de personas. De ahí la apremiante necesidad de conocer lo que está ocurriendo con la ocupación profesional de los sociólogos.

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no son ajenos a este problema; son un sector de la población económicamente activa que, por no desempeñarse dentro de su campo profesional, están dejando de aportar su potencial fisico e intelectual que de ellos se espera.

La presente investigación estará orientada principalmente a desentrañar aquellos factores socioculturales que determinan el acceso o no, de los profesionales de la Sociología, a emplearse como tales; esto es, a insertarse dentro del sector productivo del país ,a partir de los conocimientos adquiridos durante su formación profesional como sociólogos dentro de la universidad.

El estudio no sólo se centrará tanto en la dinámica económica de oferta y demanda de fuerza de trabajo, sino que buscará más bien analizar las implicaciones de otros elementos, tales como: a) la familia; b)el origen social de los egresados; c) las redes sociales que dan el acceso al trabajo; d) la formación profesional de los sociólogos, etc. Todo ello con la finalidad de enriquecer el conocimiento de la problemática abordada.

La idea de hacer la presente investigación surge a partir de una serie de pláticas con pasantes y egresados de la carrera de Sociología, en los que el tema recurrente ha sido la dificultad para encontrar empleo como sociólogos.

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A

esto habría que agregar la masificación de las universidades, durante las últimas

tres décadas, y sus consecuentes problemas, como lo es el desfase entre las habilidades requeridas y las obtenidas en la universidad; así como la desvalorización de los títulos que en ellas se obtienen; es decir , el diploma obtenido por un estrato , como son los licenciados

en Sociología ,no puede definir por sí sólo, la inserción de estos dentro del sector productivo .

La problemática es sumamente compleja; por l o tanto, no podemos concretarnos simplemente a analizar la relación existente, en el mercado de trabajo

,

entre oferta y demanda de fuerza de trabajo

.

También se tienen que incluir los factores sociales, políticos, culturales y educativos; para de esta manera proponer algunas posibles soluciones al problema de la desocupación de los sociólogos egresados de l a Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa.

A

su vez se pretende desmitificar todos aquellos estereotipos que se tienen sobre el origen de la problemática abordada; por ejemplo, cuando se dice que la desocupación laboral entre los profesionales, egresados de las universidades públicas, se debe principalmente a la deficiente preparación profesional obtenida en este tipo de instituciones.

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país, esto a su vez, ha ocasionado que a las carreras de humanidades y sociales se les deje en un segundo plano. Fenómeno que ha ocasionado una desvalorización de los títulos obtenidos en estas licenciaturas.

Espero que la investigación ayude a comprender las implicaciones de la

desocupación profesional de los sociólogos egresados de la UAM Iztapalapa. Y de esta forma, poder dar algunas posibles alternativas para la resolución del problema.

1.2 Señalamiento de alcances y dimensiones para ser tratadas desde el enfoque sociológico (y de una Sociología de la cultura)

La investigación abordará la problemática referente a la desocupación de los sociólogos egresados de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa. Por consiguiente, ésta no podrá realizarse en un lugar especifico; ya que los egresados (nuestra muestra) se encuentran diseminados en diversos lugares.

Por lo que respecta a la muestra, estará conformada por cinco sociólogos egresados, cantidad debido a lo breve del tiempo, espero que sea lo suficientemente representativa de la población estudiada.

La conformación de la muestra se iniciará a partir de los datos que se obtengan tanto en sistemas escolares como en la coordinación de Sociología. Y una vez realizadas las primeras entrevistas, se les pedirá a los entrevistados referencias sobre donde se podría localizar a otros de sus compañeros.

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La primera parte de la investigación es de carácter documental, con el propósito de entender la situación general del desempleo, tanto en el ámbito mundial, como en el propio país. Y de está manera comenzar a indagar de que forma la problemática se ha generalizado entre los profesionales de las ciencias sociales.

Posteriormente se procedería a la realización del trabajo de campo, es decir, una vez que se haya elaborado un cuestionario, se iniciará la localización fisica de los sociólogos egresados de la UAM I, para enseguida proceder a la aplicación de éste

Espero que al termino de la investigación se pueda tener una visión más clara sobre la problemática tratada, para así poder emitir algunas posibles soluciones a la desocupación laboral, a la que muy frecuentemente se enfrentan los sociólogos egresados de las universidades públicas y, en particular, aquellos que proceden de la UAM I.

1.3 Presentación de los objetivos generales y particulares. Objetivos generales:

1) Indagar acerca del trabajo que desempeñan actualmente los egresados de la carrera de Sociología de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa.

2) Conocer las perspectivas de los egresados de la carrera de Sociología dentro del ámbito laboral.

3) Elaborar un perfil mínimo del sociólogo que requieren las empresas considerando las exigencias actuales de éstas.

4) Señalar las principales redes sociales que le permiten al sociólogo incorporarse a los diversos centros laborales.

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CAPITULO DOS

Recopilación, revisión y síntesis del material básico documental, bibliográfico y hemerográfico como antecedentes de estudio del tema.

2.1 Identificación de las fuentes documentales y estadísticas necesarias como antecedentes de estudio del tema.

Los documentos bibliográficos y hemerográficos utilizados en la elaboración del presente ensayo se recopilaron en los siguientes lugares:

a) En la biblioteca de l a Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Iztapalapa

b) En la biblioteca México.

c> En la biblioteca de la Universidad Autónoma Metropolitana Unidad Xochimilco.

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2.2 Transcripción de fichas de texto extractado de los escritos de los autores.

2.2.1 Crisis y reorganización del capitalismo en México

1960-1985. por

Rivera Ríos, Miguel Crisis y reorganización del Capitalismo 1960-1985. México 1992, Era.

El libro aborda la problemática socioeconómica generada en México desde el segundo lustro de la década de los sesenta; pero que se dejó sentir con mayor intensidad hasta principios de los años ochenta.

Crisis que golpeó todos los órdenes de la vida económica y social del país: producción, finanzas, empleo, inversión, salarios, seguridad y demás; y que tuvo la característica peculiar de desencadenarse poco después de que el país había abundado en la riqueza petrolera.

Pese a ello, nos menciona Rivera Rios, el Estado se esforzaba por hacerles creer, tanto a la burguesía nacional como a los trabajadores, sobre la existencia de ciertos signos de recuperación económica observados durante el año de 1984.; situación que hacía pensar en una posible recuperación económica inmediata.

Rivera Rios realiza una breve explicación de los principales momentos y factores que caracterizaron la crisis económica de 1982, el autor destaca que: 1) “la crisis que estalló en febrero de 1982- a raíz de la devaluación del peso- es la más severa del último siglo. Só10 durante la década del treinta, con la crisis del 29, se produjeron caídas iguales o levemente superiores del producto y de la inversión. Además entre 1940 y 198 1 el crecimiento del PIB nunca fue negativo, como ocurrió en 1982 y 1983. Las crisis económicas de 197 1 y 1976, consideradas generalmente como graves, no implicaron tasas de crecimiento del PIB inferiores al 2% ; 2) a diferencia de los años treinta, época en que México era un país agrario semicapitalista, y el grueso de la población vivía y trabajaba en el campo, escasamente integrada al mercado; ahora (en los ochenta) cerca del 75% de la población trabajadora es asalariada del capital. Por ello el deterioro de la tasa de ganancia, la causa fundamental de la crisis capitalista, significa el deterioro de las condiciones de vida de la gran masa de la población del país: el cierre de fuentes de trabajo, los recortes salariales y en general la disminución de las expectativas del mejoramiento general de la clase trabajadora; 3) además, la crisis mexicana aparece en un contexto internacional poco favorable para su crecimiento económico, con alta propensión a la inflación y al desempleo. Se habían acabado los tiempos de los años sesenta, durante los cuales las condiciones excepcionales de crecimiento del capitalismo mundial- sobreabundancia de crédito- permitieron acelerar la acumulación de capital en países como México”.

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Durante este periodo todavía el Estado era una pieza fundamental en los manejos de las finanzas publicas, por lo tanto, sus estrategias político económicas se dirigieron principalmente a revitalizar la caída de la tasa de ganancia, al respecto el autor nos dice: “esto fue posible gracias a que la intervención estatal neutralizó artificialmente la caída de la tasa de ganancia, sin tocar básicamente la problemática de fondo. El Estado mexicano utilizó para ese fin todos los medios de la política monetaria y fiscal moderna- subsidios y endeudamiento-; finalmente, el pánico financiero y la fuga de capitales hicieron estallar la crisis”.

Bajo este contexto el gobierno mexicano inició un intenso proceso de reorganización económica y política, encaminada fundamentalmente a elevar la eficiencia del capitalismo mexicano y a modernizar la institución estatal. Está reorganización económica la define Diaz Barriga cómo: “el proceso emprendido por el Estado y el capital para refuncionalizar el régimen de producción, y de esta manera elevar su capacidad generadora de plusvalor. Esta reorganización implicó reformas tan importantes como la nacionalización de activos productivos estratégicos o la adopción de medidas de consecuencias sociales drásticas, como fueron: el despido de obreros de industrias que por su grado de obsolescencia requieren una modernización integral con el objetivo de hacerlos competitivas internacionalmente”.

Pero dicha reorganización del capital no aseguró una mayor competitividad internacional ni la resolución de las contradicciones sociales o políticas, por las que estaba pasando el país, al contrario, ésta resultó desfavorable para las clases sociales más marginadas de la sociedad mexicana: “las repercusiones sociales no se hicieron esperar, primeramente con el recorte del nivel de vida de gran parte de la población trabajadora, para rehabilitar la tasa de ganancia, pero además acompañada por severas normas en el proceso de trabajo, así como de intentos de racionalización y modernización de los sistemas productivos. Esto ocasionó, en el sistema productivo, recortes de fuentes de trabajo, mayores exigencias para elevar la eficiencia- con el consiguiente descenso del salario real-, así como una gradual descalificación laboral”.

Entonces, lo que pretende explicar Rivera Rios es la participación del Estado, a través de su política económica, en el refuncionamiento del sistema capitalista mexicano, que fue seriamente deteriorado por la crisis económica de 1982: “ lo que pretende la investigación es analizar sobre la base de la caracterización de las tendencias fundamentales de la acumulación capitalista, las repercusiones objetivas de la política económica, a lo largo de

los años setenta y principios de los ochenta ( hasta la crisis de 1982 ). También se analiza el subsecuente proceso de reorganización económica, en términos de su capacidad para revertir la crisis económica y encauzar las transformaciones del sistema productivo”.

Por lo tanto, Rivera Rios, concibe a la política económica, aplicada durante este periodo como: “un elemento de mediación necesaria para el funcionamiento real del sistema capitalista, ya que a través de ésta se expresa la enorme capacidad interventora del Estado y el medio por el cual éste intenta materializar los intereses fundamentales de la clase capitalista”.

A continuación se explica brevemente el contenido del libro: “en el capítulo I, se analizan las condiciones del ingreso del capitalismo mexicano a una nueva fase en 10s años sesenta, para determinar las repercusiones duraderas de este cambio histórico - estmctural

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teórico e histórico general de toda la investigación y ; b) delimitar los antecedentes del objeto central de estudio”.

En el capítulo 11: “ se analizan las condiciones internacionales en las que maduró y se desenvolvió la crisis mexicana”.

En el capítulo tres: “se estudian las condiciones del cambio de política económica instituida por el régimen echeverrista, en respuesta al comportamiento declinante de la tasa de ganancia”.

A raíz de la crisis económica de 1976 fue proyectada una acción de reorganización económica que intentaba combatir las contradicciones del capitalismo mexicano; la cual, como se explica en el capitulo IV fue desbaratada por la petrolización de la economía, lo que también demostró las limitaciones de las acciones emprendidas y el verdadero carácter de las contradicciones vigentes. En el capítulo V” se analizan la pérdida de capacidad de gestión económica del Estado, a consecuencia de la crisis mexicana de 1982, y la nacionalización de la banca”.

En el capítulo VI se examina: “el proyecto de reorganización capitalista del régimen de Miguel de la Madrid. Analizando los principales planes, programas y decretos presidenciales; para después, el capítulo VI1 hacer un análisis de la viabilidad de éste en el contexto del desarrollo de la crisis económica de 1983 y 1984. Se intenta, en primera instancia, determinar el marco de contradicciones y las posibilidades históricas del proyecto de reorganización económica”.

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2.2.2 “Las políticas de educación superior y los escenarios del trabajo sociológico”

Ruiz Silva, Gilberto. “Las Políticas de educación superior

y los escenarios del trabajo sociológico”. Centro de Estudios Básicos en Teoría social. ECPYS

UNAM. Pp: 223-235

En el articulo se hace referencia al quehacer o desempeño profesional de los sociólogos a partir de las políticas educativas implementadas por el Estado Neoliberal.

En este sentido, Ruiz Silva refiere que la participación de los profesionales de la Sociología se está dando en dos direcciones: “ una es la de contribuir a la legitimación de las formas de dominación del Estado, así como la de legitimar los procesos de acumulación y distribución de la riqueza social ,y dos, la de participar en la creación de nuevas formas de análisis y de expresión de la cultura y en la búsqueda de opciones alternativas viables”.

Más adelante, menciona, que sí bien el modelo neoliberal ha incorporado nuevas tecnologías, en los diferentes ámbitos que conforman la sociedad, éste también “ha sentido la necesidad de incorporar intelectuales y profesionistas con el objeto de disminuir las fuentes de conflicto entre el capital y el trabajo, con la función de legitimar los procesos de dominación y distribución de la riqueza”.

Nos encontramos en una época en la que se “está redefiniendo el papel y la participación de los intelectuales, en donde además, se está creando una nueva ética y una nueva forma de realizar su participación, no sólo de quienes se incorporan desde el ángulo de la justificación cómo mecánismo de legitimación de su expresión, sino también de los que se encuentran en la posición contraria, de la búsqueda de un nuevo papel del

Intelectual”.

Es en este contexto que el autor describe el nuevo sentido de la formación profesional, a partir de las políticas educativas y de financiamiento del gobierno mexicano hacía las instituciones de educación superior, es decir, en la actualidad la tendencia es: “orientar la formación de profesionistas y su desempeño profesional en el desarrollo de habilidades para sistematizar información, para aplicar la estadística paramétrica y no paramétrica, para utilizar la tecnología computarizada más avanzada en el procesamiento de información, además de una formación y manejo de la historia, y del conocimiento de otras disciplinas, limitando las prácticas de campo. Todo esto expresa, de alguna manera, el prototipo del intelectual y profesionista que se quiere formar”. Se trata de formar científicos sociales que se capaces de aplicar los conocimientos técnico metodológicos.

Ya no es necesaria la presencia de intelectuales creadores o distribuidores de conocimiento. “Estas funciones se realizan desde el exterior y la distribución se organiza a partir de la esfera del gobierno, o de los sectores empresariales participes en el poder, por ello lo que se reclama es básicamente la presencia de aplicadores del conocimiento en la dimensión técnico metodológica”.

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reorientación del financiamiento destinado a la investigación; c) las campañas permanentes de descalificación de los niveles de calidad en la formación de profesionistas en las instituciones públicas de educación superior; d) los señalamientos críticos de no correspondencia entre las funciones de las instituciones de educación superior, de carácter público, y las exigencias del aparato productivo y; e) las críticas sobre la tendencia creciente de la matrícula escolar, que ha dado como resultado el proceso de masificación de las instituciones públicas de educación superior.”

Pero, agrega Ruiz Silva, “es al interior de las propias carreras profesionales que se ha generado una política de inmovilidad, sobre las discusiones y propuestas tendientes a modificar las concepciones ya caducas de los planes de estudio, de los contenidos de las materias y de la actualización de los docentes, bajo los cuales se forman los científicos sociales”. Es por eso que hace un llamado a “revalorizar la importancia de la disciplina, a analizar las rupturas epistemológicas y políticas de los conceptos de individuo y grupo en relación con el desempeño profesional y ofrecer alternativas de superación en el contexto de los escenarios académicos, laborales y científicos”.

En este contexto las políticas y programas, en materia educativa, fueron encaminadas a evaluar los problemas académicos de las universidades. Al aceptar las universidades públicas las críticas, sobre la baja calidad de la enseñanza y de la formación de profesionistas, entre otros, “también tuvieron que admitir que se podían superar estos problemas en el marco de la concepción de la nueva universidad, de una universidad que podría redefinir su ética y su operatividad a la luz de las exigencias de la modernidad”.

También se aceptó la necesidad de evaluar a los académicos, para poder establecer parámetros en la remuneración de éstos: “se reconoció y aceptó la posibilidad de que el incremento de los ingresos se podría hacer de manera individual y atendiendo a sus perfiles de desempeño profesional. Esto requiere la construcción de una nueva ética del quehacer profesional y de las relaciones salariales al interior de las universidades públicas.”

Dicho financiamiento al campo de la investigación ha modificado la ética y la operatividad, entre las instituciones educativas y los individuos. “Aceptar una valoración de los proyectos de investigación para obtener financiamiento público o privado, es también aceptar relaciones cuasi individuales entre el responsable del proyecto y las instituciones de financiamiento”.

Afortunadamente los diversos sujetos y actores sociales (obreros, campesinos, estudiantes, y profesionistas) de diversas maneras han señalado los límites del proyecto económico neoliberal.

Estás políticas educativas así como las manifestaciones de la realidad social han generado otro tipo de problemas, por ejemplo, la concentración de investigadores en unas cuantas ciudades del país: “la concentración y constitución de verdaderas insulas de grupos de investigadores ha ocasionado una reducción de profesionales en el resto de las entidades federativas; 2) excepto en las ya tradicionales sedes académicas, en el resto del país nos encontramos con pocos individuos que se desenvuelvan en la investigación y mucho menos con grupos de investigadores”.

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financieros a la Sociología continúa con una alta restricción; 2) un posible repunte de la Sociología continúa centrándose exclusivamente a los cambios en los planes de estudio, sin atender las otras dimensiones del problema; escenario 3) se lucha por una recuperación de la matrícula escolar cambiando la estructura integral de la concepción de la disciplina, de los planes y programas de estudio, de la vinculación y papel de los docentes y del financiamiento a las carreras”.

El neoliberalismo ha traído consigo su filosofía racionalista individualista, que ha permeado a todos los sectores que conforman la sociedad: “filosofía que tiende más hacía la búsqueda de una eficiencia de una productividad y competitividad, que han derivado en la construcción de una cultura no gregaria, en la que el diálogo deja de ser un factor fundamental en la discusión y sobre todo en la creación de nuevo conocimiento”.

Ahora la creación solo esta en relación con los intereses particulares, que no tiene como finalidad principal, crear una comunidad de investigadores. Por el contrario, “lo que se busca es formar nuevos científicos y nuevos profesionales que se integren cómo grupos en una racionalidad empresarial, en donde la memoria la conforman la eficiencia, eficacia y competitividad de la empresa y no la revisión y creación de nuevo conocimiento para enriquecer la cultura de nuestra civilización”.

Los recientes acontecimientos sociales le exigen al profesional de las ciencias sociales una nueva visión de la realidad social: “la firma del tratado de libre comercio (TLC), el levantamiento armado de los indígenas en Chiapas, entre otros problemas, son producto del modelo neoliberal, como consecuencia de su carácter concentrador y polarizante . Ante estos cambios se requiere de una nueva visión y reflexión de la ciencia, de las disciplinas científicas, así como de los profesionistas para poder enfrentar las nuevas realidades”.

Es por ello, Señala Silva, que se necesita que “los profesionistas manejen sólidamente la disciplina, que conozcan los viejos, los nuevos y los actuales paradigmas, y tengan los elementos suficientes para utilizar las herramientas de análisis y reflexión sobre lo social, sobre los acontecimientos y procesos sociales. De una sociedad cada vez más dinámica y contradictoria, para así contribuir a la formación de una mejor sociedad, más democrática y con mayor equidad económica y social”.

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2.2.3 Empleadores de universitarios: un estudio de sus opiniones

Díaz Barriga, Angel.

Empleadores de universitarios: Un estudio de sus opiniones.

México, D.F, P o m a .

Se trata de un estudio exploratorio de carácter cualitativo, cuyo objetivo principal es detectar los criterios y valoraciones que utilizan las empresas en la asignación de empleo a egresados universitarios.

El libro está estructurado de la siguiente manera: a partir de una breve introducción, nos describe la relación existente entre la situación socioeconómica del país y las políticas educativas implantadas por el Estado, desde los años 50. En el capítulo 1 se continúa haciendo una descripción de los diferentes momentos históricos en los que se ha impulsado la “modernización educativa”; ya en el capítulo 2 se señalan algunas interpretaciones teóricas de la relación educación- empleo (economía de la educación y la sociología de las profesiones, principalmente). En el capítulo 3 se hace el planteamiento metodológico, es decir, se describen los fundamentos metodológicos, la selección del universo de estudio, la construcción, aplicación y reporte de instrumentos; después, en el capítulo 4, se analiza la información en donde se muestran los principales criterios y valoraciones detectadas, de las empresas, en la asignación de empleos a los egresados de las universidades. Por último, en el anexo se hacen algunos apuntes sobre la relación entre la investigación social y la entrevista a profundidad.

Entonces, en la introducción del libro se hace mención de: 1) el objetivo de éste; esto es, se señala que es un estudio exploratorio de características cualitativas, cuya finalidad es detectar los criterios y valoraciones que utilizan las empresas en la asignación de empleo a egresados universitarios. Para obtener un empleo se requiere cubrir una serie de requisitos formales que se establecen en las unidades de recursos humanos responsables de la contratación en una empresa. Por lo tanto, lo que se pretende en la investigación es buscar la información con respecto a ciertas valoraciones que existen en relación con los egresados universitarios y que afectan a sus posibilidades de acceso al trabajo.

Actualmente, señala el autor, “la política educativa de corte neoliberal ha cuestionado tanto la formación profesional que se promueve en las universidades públicas, como el futuro de las mismas. La educación ha dejado de ser concebida como formadora integral del hombre: a) en el plano de una instrucción formal; b) en el pleno desarrollo de las capacidades humanas; c) a los problemas éticos de una perspectiva humanística. Se ha dejado atrás la concepción teleológica de la educación”.

Díaz Barriga parte de la idea de que en la actualidad (década de los noventa), el sistema educativo mexicano está pasando por una época en la que se transita de: “una concepción teleológica de la educación, hacia un sentido más productivista, más pragmático de ésta”. Ahora el empleo se coloca como el objetivo principal a seguir. Es por ello que, en tiempos recientes, la obtención de un empleo se considera como el criterio que evalúa el buen funcionamiento del sistema educativo.

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Pero con el surgimiento de la pedagogía como disciplina, surge también el rompimiento con este tipo de universidad: “ahora lo que impera son los fundamentos del pragmatismo, teniendo como eje principal la eficiencia”. Lo que se requiere es una preparación para resolver los problemas que se presentan en un mundo práctico, es decir, la finalidad es capacitar para el empleo. Por lo tanto, la orientación de las nuevas teorías educativas estarán en función del rendimiento, la medición, la evaluación educativa, la teoría curricular, entre otras.

Por otra parte, Díaz Barriga afirma que después de la crisis económica experimentada por el país, durante 1982, el sector educativo comenzó a experimentar una serie de cambios dentro del sector educativo: “Antes, en el periodo que va de 1950-1982, el pensamiento global sobre la educación -por el Estado mexicano- estaba centrado en el papel social de la educación, como motor de la democratización y desarrollo del país. Pero con la crisis económica de 1982, el discurso cambia, ahora la función principal de la educación, y específicamente de la universidad, es preparar para el empleo, la obtención de un puesto de trabajo es considerada, en esta situación, como un indicador del sistema de educación superior”.

A partir de este momento se comienza a cuestionar, de forma simplista, la .relación existente entre educación y empleo, de los cuales el autor señala los siguientes: “se dice que si un egresado no tiene empleo se debe a una deficiencia en su formación profesional; que si tienen más empleo egresados de determinadas instituciones es porque recibieron mejor preparación, sin analizar la dinámica que tiene el crecimiento de empleos en periodos de crisis, la diversidad y complejidad de las empresas en México, ni las construcciones ideológicas que los empleadores tienen respecto a los egresados de universidades públicas”. A través del capitulo I titulado: La transformación de la universidadpública en la

prúctica neoliberal, el autor explica las diferentes etapas por las que pasó la universidad para llegar a su etapa de modernización, de esta manera se identifican las siguientes etapas: 1) “el vinculo con la primera etapa del desarrollo industrial en México, sostenido por el proyecto desarrollista (1950-1970) ; 2) el segundo proyecto surge del conflicto de 1968, la perspectiva desarrollista se plantea a la luz de otras condiciones sociopolíticas y económicas, bajo la premisa del llamado desarrollo compartido y ; 3) el proyecto modernizador desde la perspectiva de la política económica neoliberal surgida desde 1982”. Durante la primera etapa (1950- 1970), se inicia el proceso de sustitución de importaciones en el país, y también se ubican los orígenes de la modernización universitaria y junto con ella el aumento de la matrícula escolar. La función de la universidad comienza a dirigirse hacia la formación de cuadros que posibiliten el desarrollo industrial y de servicios. También es el momento en el que a la educación superior se le considera elemento principal de la movilidad social. La mayor escolarización se vincula con mejores oportunidades laborales.

Pero, al término de la década de los sesenta se comienzan a manifestar las diversas crisis- políticas y económicas- del desarrollo estabilizador, entonces, señala Díaz Barriga, se inicia la segunda reforma educativa a principios de la década de los setenta, la cual buscaba: “instaurar una forma de operación universitaria que desplazara las disfuncionalidades que se observan en la evolución de las universidades, y a su vez, pretendió restaurar la armonía entre el Estado y la sociedad”.

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tanto el IPN como la UNAM crecieran solamente como unidades desconcentradas y C) creando nuevas instituciones universitarias que cumplieran con los objetivos de excelencia académica

(UAM).

También se adoptaron técnicas y postulados derivados de la pedagogía pragmática estadounidense, y se comenzó a relacionar, cada vez más, a la formación universitaria con el empleo, pero no se dejó de reivindicar la función social y crítica que tiene la universidad.

De lo anterior, Díaz Barriga señala lo siguiente: “la expansión de la universidad y su consiguiente aumento de la matrícula, eran factores necesarios para crear las condiciones del despegue económico de la nación. Se partía de la idea de que la universidad preparaba los cuadros que necesitaba el desarrollo científico y tecnológico del país”. Así para 1979, en plena época petrolera, el Estado mexicano ponía en marcha el Plan Nacional de Educación Superior, con el propósito de corregir el desfase entre el número de egresados de la universidad y las necesidades de desarrollo del país.

Entonces, este segundo proceso de modernización educativa se caracterizó por: 1) una expansión de las universidades y la matricula; 2) ampliación de la oferta educativa; 3) planeación del desarrollo universitario y; 4) una administración más centralizada.

Pero dicho proceso no se consolidó, afirma Díaz Barriga, sino: “hasta la creación de nuevas instituciones y la generación de procesos diferentes de conducción de la institución universitaria, más la incorporación de nuevos elementos pedagógicos, que se constituyó el núcleo central del proyecto modernizador de este periodo”. Ya con la crisis de 1982 se da también el fracaso de este proyecto modernizador.

El tercer proyecto de modernización se llevó a cabo bajo la política neoliberal, implementada en México desde 1982, modificando sustancialmente la concepción y el papel que se le asigna a la educación superior y a la universidad en particular.

Durante este periodo, de política neoliberal, los organismos internacionales como el Fondo Monetario Internacional (FMI) Y el Banco Mundial (BM), se convirtieron en los superministros de la economía y la educación en toda América Latina: “se comenzó a restringir el financiamiento a la educación superior por parte del Estado, y se implantaron diversas estrategias para generar ingresos para la educación superior: ingresos por los servicios que ofrece e ingresos por las cuotas que paguen los estudiantes.”

La filosofia de está política educativa se apoyó en conceptos como el de la excelencia académica y la calidad de la educación. El programa ya no se basa en una planeación de la educación, sino que ahora se establece a partir de diversos mecanismos y estrategias de evaluación, por lo tanto, el financiamiento de la educación queda supeditado a los resultados de tales evaluaciones.

Las siguientes, son las ideas centrales de la política educativa a nivel superior que implementó el Estado en la década de los ochenta:

1) Se da una reducción del gasto público, en particular en la educación.

2) Se eliminan las cuotas simbólicas que pagaban los alumnos por su educación en universidades públicas, por lo tanto, se imponen diversos proyectos para pagar cuotas significativas.

3) Se establecen sistemas de evaluación y control del desempeño institutional. Con el fin de detectar diversos aspectos que permitan calificar la calidad de cada institución universitaria.

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5) La educación superior deja de ser concebida como una inversión, ahora es considerada, por el Estado mexicano, como un gasto social excesivo.

6) Por último. Las universidades públicas deben de ser autofinanciables.

Es en este contexto que se comienza a modificar sustancialmente los conceptos que se tenían sobre la educación superior: A partir de estas políticas el pensamiento neoliberal modifica sustancialmente las concepciones que se tenían sobre la educación superior: “empleando un lenguaje de genealogía fabril: calidad de la educación, eficiencia y excelencia académica y se crea un discurso con características tecnocráticas”.

Ahora, más que nunca, la racionalidad capitalista se impone en el ámbito educativo mexicano: “ya no se trata de crear mecanismos de planeación, ahora se trata de instrumentar una estrategia amplia de evaluación. Se cree necesario y prioritario el buscar mecanismos que hagan efectiva la relación universidad - sector productivo”.

Se ha llegado al fin del Estado benefactor, donde éste abandona el papel rector de la economía para convertirse en factor de equilibrio entre diversos agentes económicos y sociales. Es en este contexto, que el Estado mexicano modificó radicalmente su discurso, su acción política y sus mecanismos de financiamiento hacía la educación superior.

La universidad pública ha dejado de ser una institución valorada y reconocida, para ser cuestionada y financieramente abandonada; se le pone en tela de juicio e incluso públicamente se le señala como ineficiente y falta de calidad.

Entonces, a las dificultades que tenían algunos egresados para obtener empleo se les comenzó a considerar mecánicamente, como un indicador de la baja calidad de la educación que habían recibido. Se olvidaba que la economía mexicana, en la década de los ochenta, se encontraba en una severa recesión, que no le posibilitaba generar los empleos que la sociedad necesitaba. Así, la obtención de un empleo comenzó a ser considerada como el indicador principal que determina la calidad y excelencia de la formación de un egresado universitario.

Por otra parte, la modernización educativa fue desplazando las tareas tradicionales de la universidad, tales como: la preservación de la cultura, el desarrollo de la conciencia crítica, el acceso a una serie de contenidos científicos y humanísticos, etcétera.

M á s adelante, Díaz Barriga señala la necesidad de conocer el otro lado de la problemática, es decir, a los empleadores. i qué es lo que ocurre con los empleadores?: “algunos datos de la escolaridad de los pequeños y medianos empresarios nos muestran como se dificulta la modernización de la planta industrial en el país cuando más del 80% de pequeños empresarios apenas cuenta con estudios de primaria y sólo el 47% de los medianos empresarios tiene estudios de licenciatura”. Este argumento, más la crisis económica, podría ser un factor que ayudase a explicar la problemática del desempleo, además de que ayudaría a entender la situación de una forma no tan mecánica.

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En el capitulo 2 se analizan algunas interpretaciones teóricas sobre la relación educación-empleo. Siendo dos las conceptuaciones que se consideran: tanto la economía de la educación, como la Sociología de las profesiones.

La principal aportación de la economía de la educación consistió en la creación de la teoría del capital humano, la cual hace referencia a los aprendizajes que adquieren los alumnos durante su formación profesional. Pero el problema de la relación educación empleo, según Díaz Barriga, no puede reducirse a esta perspectiva. Se tienen que incorporar otros señalamientos sobre el proceso de formación profesional. Desgraciadamente, con la adopción del pensamiento neoliberal, a la educación se le ha visto desde un punto de vista economicista. Ahora, el valor del acto educativo depende directamente de su valor económico: “con la influencia del capitalismo y del desarrollo industrial se entiende la acción escolar como un acto de inversión de capital que debe ser rentable, sí la educación es una inversión, el educando se convierte en un capital humano. Este capital debe reflejarse en la productividad, cuando se ingresa al empleo, la cual se mide a partir de las tasas de ingreso del trabajador y del Producto Interno Bruto del país”.

De esta manera, afirma el autor, se transita desde una perspectiva humanista de la educación a una concepción más vinculada a la productividad. Se han dejado en el olvido los ideales sociopolíticos del acto educativo. Se ha sobredimensionado la productividad sobre cualquier otra esfera del desarrollo humano.

Así, la teoría del capital humano legítima el nuevo carácter productivista del “moderno sistema educativo”, esto es: “desde la perspectiva del capital humano existe una clara articulación entre las demandas del aparato productivo y la oferta de formación que establece la institución escolar: 1) es necesario calificar a la fuerza de trabajo para cada uno de los puestos de trabajo que existen en el aparato productivo ; 2) el mercado de trabajo funciona igual para todos los individuos remunerándolos y empleándolos en función de la oferta y de la demanda de trabajo así como de la productividad de cada uno , la cual va a depender de su perfil educativo”.

De esta manera, el adecuado funcionamiento del sistema educativo se refleja en la preparación adecuada de sus egresados, de acuerdo con las exigencias de cada puesto en el mercado de trabajo. Ahora, a la falta de empleo de los egresados es vista como una desarticulación del sistema formativo con respecto al empleo.

Las causas por las que los egresados de las universidades públicas no obtienen empleo se deben, según la teoría del capital humano, a la deficiente formación profesional que reciben, principalmente, los egresados de las universidades públicas: “las dificultades para obtener un empleo son vistas como una deficiencia en la formación universitaria, como una expresión de desarticulación escuela-aparato productivo y como una deficiencia en los sistemas internos de trabajo de las instituciones universitarias”. Y se dejan de analizar una serie de causas y factores que inciden en la obtención de un empleo.

También la teoría del mercado dual segmentado realizó un análisis de la relación educación - empleo. A través de dicha teoría se comenzaron a estudiar un conjunto de aspectos socio psicológicos desde la perspectiva de los empleadores y de los trabajadores: valores, pautas de comportamiento, y a su vez se estudiaron los intereses de los dueños del capital con respecto al empleo.

Está teoría reconoce la existencia de una dualidad en los mercados ocupacionales: 1)

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existe otro mercado, que es el de los sectores sociales más débiles, en el que se desempeñan cargos de subordinación. Ambos mercados exigen actitudes diferentes, mientras 10s primeros privilegian mando, liderazgo, autoridad; los segundos se relacionan con obediencia, sumisión y respeto a la autoridad; los segundos se relacionan con obediencia, sumisión y respeto a la autoridad”.

Además para la teoría de los mercados segmentados , los factores decisivos para la obtención de un determinado empleo, no se encuentran en el dominio de una serie de habilidades técnico profesionales, sino en el manejo de una serie de actitudes y comportamientos que conforman el capital cultural y el capital social de un individuo: “forma de vestirse, manera de expresarse, conocimientos generales del mundo y de la vida. Comportamientos que se han aprendido a través de la familia y del medio social”.

En este sentido quienes parten de un mayor capital social y cultural tendrán más facilidades para acceder a los puestos directivos de una empresa, mientras que quienes carecen de redes personales y tienen otro capital cultural y social, sólo pueden acceder a puestos subordinados.

A partir de lo anterior se puede afirmar que el enfoque económico de la relación educación empleo no explica por completo su comportamiento; no se agotan las posibilidades explicativas, ni temáticas implícitas en está relación. Por lo tanto, está teoría resulta insuficiente para establecer una identidad entre empleo y profesión.

También la Sociología de las profesiones ofrece otros elementos interpretativos para enriquecer algunos aspectos de la dinámica del empleo. Se dedica a analizar las tendencias del surgimiento y evolución de los empleos: “en la comprensión de la dinámica e inserción social de las profesiones resulta necesario tener presente la especificidad de cada una de ellas. Además es necesario vislumbrar que cada profesión se comporta y se valora de muy distintas maneras en el conjunto social”.

En este sentido, señala Díaz Barriga, existen diferencias en la evolución profesional en nuestro país, con respecto a lo que ocurre en los países desarrollados: “en México, las profesiones son promovidas por el Estado, existe una corporativización de éstas alrededor del mismo Estado, por lo tanto, la tendencia es que el sector público se convierta en un contratante de la fuerza laboral”. Situación que es muy frecuente entre los egresados de la carrera de Sociología.

En términos generales podemos decir que la Sociología de las profesiones estudia hasta donde un profesional: “a) se puede desempeñar laboralmente en una actividad que exige el uso de habilidades técnico profesionales especiales, en las que fue capacitado durante su época de estudiante, es decir, debe existir una relación directa entre exigencias ocupacionales y formación profesional; b) pude promover en forma individual o asociada su empleo a partir del dominio técnico de su formación, esto es, saber en que medida puede autoemplearse”.

Por último, el profesor Díaz Barriga hace referencia sobre las múltiples valoraciones a las que son sometidas las diversas profesiones.

En el capítulo 3 se hacen los planteamientos metodológicos, la selección del universo de estudio, así como la construcción, aplicación y reporte de instmmentos; en la que se explica como la investigación parte de una teorización particular sobre el concepto de SUBJETIVIDAD SOCIAL.

A

partir de este concepto se construyó una forma de entrevista a la que se le denominó a “profundidad”.

(26)
(27)

2.2.4 Cambios temáticos - conceptuales en la Sociología mexicana de

los últimos años.

Girola, Lidia y Olvera Margarita. Cambios temúticos- conceptuales en la Sociología mexicana en los últimos veinte años. Revista Sociológica, aií0 8, Número 24, enero- abril de 1994.

En este trabajo, lo que proponen las autoras es dar a conocer una serie de definiciones conceptuales relevantes para el estudio del desarrollo de la Sociología mexicana de los últimos años. En el que sostienen que en dicho período, se han producido cambios

conceptuales y temáticos importantes en el discurso sociológico y, procuran relacionarlos con etapas específicas (institucionalización y/o profesionalización) de la constitución de la Sociología en México.

experimentado una serie de cambios temáticos y conceptuales profundos.

sociólogos de carácter heterogéneo (por su formación diversa, la pluralidad de sus perspectivas, y la multiplicidad de sus objetos); fragmentado (por la escasa

intercomunicación entre las instituciones y especialidades), y estratificado. Aunque los sociólogos en México conforman comunidades reales en algunas ramas, en otras y en su conjunto, su carácter de comunidad científica es más bien virtual.

Se dice que es virtual, desde la óptica de las autoras, porque a pesar de que pueden compartirse ciertos presupuestos epistemológicos y teóricos para canalizar la realidad, no existe reconocimiento mutuo entre sus miembros, y sus contactos, o no existen, o no son buscados.

Las investigadoras parten de la idea, muy discutible, de que la comunidad mexicana de sociólogos es de reciente formación y que su surgimiento esta directamente relacionado con la etapa de profesionalización de la Sociología mexicana, que data básicamente de los años ochenta- también ampliamente cuestionable-, es decir, posterior a su etapa de

institucionalización: “la profesionalización de la Sociología mexicana tiene lugar a partir de los años ochenta, y se puede observar a través de la proliferación de estudios

especializados, acerca de diversos aspectos de la realidad mexicana, elaborados con un grado de profundidad y originalidad, que implica un salto cualitativo en comparación con décadas anteriores, ya que se abandonó el estilo ensayístico, pero en cambio se utilizaron datos censales, encuestas, entrevistas, e historias de vida”.

exista separadamente con respecto a otras. Que dicha disciplina tenga un reconocimiento por parte de otras especialidades y, en suma, cuando ésta tenga un discurso propio. En el caso de la Sociología mexicana su institucionalización se inicia en la década de los cincuenta y no se consolida sino hasta los setenta.

A SU vez, entienden por profesionalización: “el que una disciplina, bajo el

presupuesto de la institucionalización, cuente con personal formado, que ejerza docencia e

investigación especializadas, que cuente con canales editoriales, para ]a comunicación y socialización de SUS productos”. Definición que resulta muy estrecha, ya que sólo considera a la docencia y la investigación como campos del quehacer sociológico.

Para ello se parte de la idea que la Sociología mexicana, en los últimos años, ha La hipótesis inicial que se maneja es: que en nuestro país existe una comunidad de

(28)

A

partir del reciente proceso de profesionalización de la Sociología, según las autoras, durante la década de los ochenta, también se producen una serie de cambios conceptuales. Producto de la utilización de mejores instrumentos, tanto teóricos, cómo metodológicos. De esta manera se enuncia la hipótesis central de este trabajo: “los cambios conceptuales a favor del uso de esquemas explicativos, más flexibles, que caracterizaron a la investigación sociológica, en la década de los ochenta; se relacionan no sólo con cambios societales externos, a la disciplina, sino también con la estructuración de miradas

(vinculadas, a su vez, con el proceso de profesionalización de los sociólogos), que implica el uso de instrumentos más finos, modelos menos generalizantes, que suponen una visión compleja de la realidad, mayor sensibilidad para criticar y adaptar instrumentos”.

De está manera se produjeron, durante la década de los ochenta, una serie de estudios específicos, que contribuyeron a un conocimiento más profundo de la sociedad mexicana. Esto fue, afirman las autoras, un proceso creciente de la profesionalización de la comunidad mexicana de sociólogos; en la cuestión teórica se caracterizó, entre otras cosas, por el cuestionamiento de las concepciones marxistas dominantes en los lustros anteriores, particularmente de su acepción de marco doctrinal.

Entre los factores externos que explican este cambio disciplinario en la Sociología se pueden citar: 1) la crisis de las formas estatales vigentes hasta la década de los ochenta (fin del Estado benefactor); 2) la incertidumbre económica y social y ; 3) el surgimiento de cambios sociales- caída de la cortina de hierro, es decir, de las economías de los llamados países socialistas- que transcurren en un sistema diverso al de los pronósticos anticipados, elaborados por teorías del desarrollo y la modernización, de la dependencia y de la

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2.2.5 La crisis de la Sociología Len México? El caso de la matrícula 1980-1993. por

Cárdenas, Edel. La crisis de la Sociologia ¿en México?. El caso de la matricula 1980-1993. Facultad de Ciencias

Políticas y Administración Pública, UAEM.

En el artículo se hace mención de algunos indicadores sobre una supuesta crisis de la Sociología en México, entre éstos, Cárdenas cita los siguientes: 1) “una ausencia o disolución de una comunidad científica de la disciplina; 2) el abandono de una teoría o grupo de teorías en el concurso del discurso sociológico; 3) la ausencia de un compromiso social por parte de dicho gremio; 4) la influencia creciente de otras disciplinas en la

Sociología y; 5) particularmente, el supuesto descenso de la matrícula de las escuelas de Sociología, así como el cierre de éstas.

Es en este último punto en el que se centra el análisis de la autora, es decir, al cuestionar a quienes afirman que: “la crisis política y económica por la que atraviesa el país ha derivado también en una crisis de mercado o de demanda de sociólogos, que se expresa en la disminución drástica de la matrícula en las escuelas de Sociología, en el consecuente cierre de muchas facultades y, en el desdibujamiento del perfil profesional del sociólogo”. medida en que el mercado liberal, que controla todos los mercados, considere que está mercancía esta contaminada por el marxismo y, por lo tanto, no es confiable además de resultar subversiva”.

Entonces, Cárdenas plantea los objetivos que se persiguen en el presente trabajo: 1) “analizar la matrícula de las escuelas de Sociología - considerando la matrícula general de

cada institución- para determinar, por plantel o escuela, si existe tal descenso; 2) en segundo lugar, de existir tal hecho, precisar si es un problema de instituciones, planteles o una realidad nacional y; 3) el periodo a analizar es de 1980 a 1983”.

AI realizar, la autora, un recuento del crecimiento o no de la matrícula de

Sociología, durante el periodo anteriormente señalado, ésta concluye que: “es incorrecto pensar que la población estudiantil, en las universidades en donde se imparte la carrera de Sociología, ha descendido, y mucho menos que haya sido como resultado de la llamada política económica - neoliberal. Por el contrario, las evidencias indican que ha sido

justamente en este periodo en el que la matrícula universitaria ha crecido con mayor rapidez”.

una política prioritaria del modelo neoliberal, y del gobierno de Salinas en particular.

Además, este descenso de la matrícula no es generalizable a todas las universidades, pero es un fenómeno que empieza a evidenciarse, después de haber surgido en el norte del país”.

Basándose en los datos recabados de la ANUIES se puede decir que:

La cotización de la mercancía sociológica, afirma la autora ... “tiende a la baja, en la

Por lo tanto, señala Cárdenas, que: “es mentira que el descenso de la matrícula sea

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0 No hay cierres de escuelas de Sociología, este fenómeno sólo se presentó en la escuela de la universidad de Monterrey, que es una escuela pequeña y privada.

0 El descenso de la matrícula de Sociología tan sólo es un problema que se ha presentado en algunos estados del país: en Baja California, Sonora, Cohahuila, Veracruz, Guerrero y Estado de México.

0 Lo que se observa, es un proceso de concentración de la matrícula, hacía las instituciones que se localizan en, el Distrito Federal, Estado de México y Jalisco.

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2.2.6 Reseña: La formación profesional. por

Herrera Marquez, Alma. La formación profesional. Universidad Futura, Volumen 6, número 17, primavera de 1995.

El presente artículo es una reseña sobre el libro de Dora Marin Mendez: La formacibn

prqfesional y el curriculum universitario, realizado por Alma Herrera Marquez. En el que se desarrollan un conjunto de reflexiones teóricas y de propuestas aplicativas realistas y estratégicas para el proceso de cambio estructural que vive nuestro país y la UNAM. parte del conocimiento disciplinario para dar lugar a una formación sólida del saber profesional, y lo define cómo: “el proceso educativo que tiene lugar en las escuelas y facultades del nivel universitario, orientado a la apropiación, por parte de los alumnos, de los conocimientos, habilidades, actitudes y valores culturales y éticos; contenidos en un perfil profesional y que corresponde a los requerimientos para un determinado ejercicio de una profesión”.

unidad definida políticamente, pero articulada técnicamente. Estos elementos conforman el llamado curriculum.

La temática del texto tiene su origen en la preocupación de algunos académicos, con respecto a la integración de México en el mercado norteamericano-E.U.A y Canada-en el que la formación profesional de la fuerza de trabajo mexicana, en un futuro inmediato, tendrá que competir con profesionales de éstos países:”Actualmente, la discusión sobre cual debe de ser el sentido de la formación profesional en la Universidad Nacional Autónoma de México, se presenta en un contexto en el que México ha reconfigurado su fisonomía y se ha integrado, con grandes dificultades económicas, políticas y sociales; al bloque comercial más grande del mundo (E.U.A y CANADA)”.

Para Alma Herrera, una de las virtudes del libro es que el análisis de la formación profesional se hace con base en un balance equilibrado desde cinco ángulos importantes: 1) “el modelo de desarrollo económico; 2) la demanda social hacía las profesiones; 3) la naturaleza de la disciplina; 4) los distintos niveles de articulación del curriculum y; 5) el impacto del desarrollo científico tecnológico”.

contemporáneo, en relación con la formación profesional, a partir de tres grandes líneas de trabajo:

La configuración de proyectos, de formación profesional en función de su origen, Herrera Marquez señala que la categoría de formación profesional permite articular

Formar es integrar lo disciplinario, lo artístico, lo cultural; y lo profesional es una

En el libro de Marin Mendez se propone un análisis del pensamiento educativo

enfoques y tendencias, considerando la determinación histórica y social de la profesión y el grado de madurez epistemológica de la disciplina.

distintos sectores institucionales.

La determinación de las características político-ideológicas y socio-educativas de 10s

La articulación de los proyectos educativos a partir del curriculum.

(32)

educativo. A partir de esto se observan dos planteamientos generales, que integran las principales propuestas relacionadas con el curriculum universitario: Las que se derivan de la racionalidad instrumental y las reconceptualistas”.

La racionalidad técnica: “está corriente de pensamiento se ubica en los años veinte, en los Estados Unidos, con el surgimiento de una nueva intencionalidad educativa que pretendía formar a los alumnos más racionalmente, es decir, con planes de estudio homogéneos y técnicamente diseñados que aseguraron la conformación de sujetos mejor adaptados a las características de la democracia estadounidense. Esta corriente de

pensamiento educativo asumió el curriculum cómo campo de articulación con las

necesidades de su sociedad. Las disciplinas en las que se apoyó, está perspectiva, fueron la administración y la psicología”.

La perspectiva conceptual empírica: “se nutrió de los aportes de la psicología cognoscitiva. Esta corriente vio en el dominio del contenido disciplinario, por parte del alumno, la base para superar los problemas que el sistema educativo presentaba y que se tradujeron en un atraso con respecto al avance científico y tecnológico de los países

socialistas. Está perspectiva se caracterizó por dejar de lado la discusión en torno a los fines sociales de la educación, que los pensadores de la racionalidad técnica ya habían propuesto décadas atrás. Por lo tanto, afirma Herrera, su uso ha sido primordialmente en el área de la enseñanza en el aula, tanto en la elaboración de planes de clase, cómo de programas de enseñanza”.

muy poco por la función social de la educación. Ante esto, la autora plantea cómo una alternativa de la racionalidad instrumental, a la perspectiva conocida cómo nueva Sociología del conocimiento o del curriculum escolar que se caracteriza por aplicar un conjunto de categorías marxistas.

Esta perspectiva considera: “a las prácticas escolares como los mecanismos de legitimación de desigualdad social y educativa, mediante procesos que van desde la selección de saberes hasta la instrumentación de modalidades de evaluación. De esta manera, el curriculum no es sólo una propuesta de aprendizajes curriculares es, más bien, una construcción social en la que diversos grupos depositan intencionalmente sus

concepciones, legitimando posiciones de poder a partir de la imposición de sus valores”. Partiendo de está idea, se puede afirmar, que el conocimiento escolar no es neutro, sino que tiene funciones económico-políticas e ideológicas que: “definen modos globales de entender la justicia, la democracia, la educación, el conocimiento o el ejercicio de una profesión”.

Está perspectiva permite la reconceptualización del significado histórico y

sociocultural del curriculum, y le proporciona una potencialidad emancipadora al espacio escolar en función de su autonomía relativa con respecto a la estructura económica.

Por otra parte, y una vez que se han aclarado los anteriores conceptos, Herrera Marquez, describe brevemente la problemática por la que atraviesa la UNAM, en relación con la desadecuación existente entre curriculum y formación profesional, dentro de un proyecto de modernidad del país, así cómo de su incorporación al mercado norteamericano: “en México la universidad pública ha sido un espacio de enriquecimiento intelectual que sirve de marco a la coexistencia de propuestas incompatibles en torno a lo educativo. Así, es posible observar en un mismo momento proyectos vinculados a esquemas técnicos, conviviendo - no sin contradicciones- con perspectivas basadas en una racionalidad reflexiva y crítica, que permite a la discusión abarcar distintos niveles, tanto internos a la

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