JEL
n
UJEJVnJB
DE
SANTIAGO
PROSPECTO.
T
enerabíe
público
de Chile: Los duendes
jamás
acos*-tumbraron anuneiaií>e
antes
de
hacer
susapariciones;
por
lo
-qual
4ebia eximirme yo
de esta
pensión,
go-zand-o
de
los
privilegios
qne
meconcede
la
natura*-leza
;pero
en untiempo
, comoel
presente
, enque-cada
cual hace lo que
quiere,
sin consultar
lo
que-puede,
ni
lo
qne
debe,
no se mehará
ningun
cargo
por
traspasar
algunas
líneas
los líraitea-de
-mi
esfera.
He
vistosalir á luz
unArgos,
que á fe
mia,
que
si
le viene bien el nombre
, espeor
enemigo
del
"pú
blico
,que
unpobre
duende
comoyo.
Aquel,
consus-cien
ojos,
vé por todos
lados,
y
nadase
le
escapa
de lo de
arriba,
ni
de
lo
de
abajo.-
Esta clase
de
mons---truos
esmalísima,
comobien
sabéis;
porque á nadie
le
faltan
susdefectos.;
porque
atodos
les
gusta
ifa*
Merlos
ocultos
;y
porque si
no í-eesconden
de la
vféta
de
aquel
,que solo tiene dos
ojos
rmucho
menos seesconderán
del que
.litene.
ciento. Pero aún
hay
mas;
lo*
tales
Argo?;,
rpa-fa-
noperder
ripio,
y para
mirar
á
todas
horas,
tienen distribuidos
susojos
endos
guar-i
dias;
eincuenia duermen
de
dia,
mientras los
otros*
cincuenta están
euvela
,y
llegada
la noche
entran.
los
míosá .relevar á los
otros.El
padre
do
estafami
lia
estuvoencargado
por
Juno de
la
guarda
de.
una-muchacha
,llamada
IO
, conquien
tenia
•
el
viejo
Júpiter
/ciertos
malos
tratos;
pero dc
poco le vahó
al
mirón
impertinente
sucentenar
de
ojos,
pos
flan-2.
ta
,y
le
<maíó.
Tened,
público
mió,
este
consue!o;
que
aunque
vuestro
Argos
mire .mucho
, e.**. üe casi tade
adormecidos
,y
si
buscáis
mi
protección
,po
déis
libraros de
suvisía
impertinente.
He
comen/ando
mi oficio
por
descubriros
la
naturaleza
del
Argos,
y
como no esmi
intento
engañaros
,entraré á
informaros
de la
mia.
Aunque
duen
de,
nopretendo
meterme
envuestra»
cagas,y
tu vuestrosnegocios
sin
pediros permiso
do
antemano,
y
sin que
meconozcáis á
fondo. Foi
unduende
inui
bien
criado,
y
tomo no mefalla
unabuena
dosis
de
vanidad,
espero
que
no osarrepentiréis
de
ha-.
berme
dado
unaacogida
favorable.
Si
queréis
saber
.juienes
sonmis
padres
y
mis
abue
los
, osdiré que
nolos
tengo;
que
no tratode
«r-asmmepor ahora
,ni
dc
hacer información
de
nobleza
,pava
dar
noticia
de
mi
familia,
á
masxlc que
unduende
nola
tiene.
Yo
soy
hijo
de
mis obras
:ellas
mehacen
bueno
ó
malo
,inocente -ó
criminal.
Desprecio
á
aquellos
mi
serables
hombres,
que
quieren
'dar
una.idea do
lo
ouo son,recomendando lo que
suspadres
.fueron.
Aplau
do á
los que cifran
sunobleza
enla
regularidad
de
suconducta
, en susvirtudes
, en sumérito
perso-iiial.
Os
digo
esto,
amigo
público,
porque
*á
pesar
de los
decretos
del
gobierno
,y á. pesar
de
ln
libe
ralidad de ideas
,que
reinan
en estetiempo,
nofal
tan
cnvuestro
senoalgunas
cabezas huecas
, cndon
de
seabriga
la
ranciedad de la
loca
caballería. Pen
sad
enhora
buena
que
soi
unmulato;
decid que si
nolo
fuera
nohablaría asi
:poco
le
importa
á
unduendo
lo
que
sedice
de
él*
3.
que
los,
duendes
nohacen
daños
de
graves
resultas;
todo
lo
convierten
enruido
, enasustar,
quando
mas.á
los
necios,
y
enhacer reir á
los advertidos.
No
quiero
entrar
ahora,
comolo
hacen todos los
editores,
ponderando
el
servicio que
oshago
en escribiros
impliego
de
papel
cada
ocho
dias.
El
resultado
dirá
si
mi
trabajo
ha
merecido
la pena. Si
esbueno
, comolo
espera mi poca moderación
,yó
medaré las
gracias,
sin
esperará
que
vos melas
deis,.
porqjue
sabéis pagar muL
mal al
que
mejor
ossirve
jioís ingrato
,.descontentadizo
y
enextremo
caprichoso
Sí
es.malo
, comopuede
serlo
sin
milagro,
voslo
pur-blicareís de
voz encuello,
sin que
seanecesario quo
osdó
licencia
anticipada
para
hacerlo
Asi
pues,
todo
nuestro
asunto
queda reducido,
á
que
yo
quie
ro,escribir
,y
escribiré,
y
áque
vosleeréis
si que
réis
leer.
Sir luis
ideas
osgustasen
serán
vuestra**;
sino
fuesen
de
vuestrogusto
,diréis que soi
un majadero.
Esfo
eslo que sucede
siempre
entre
los
escritores
y
el
público.
Si
nopondero
mi
trabajo,
menos meocuparé^en
elogiaron destempladamente,
como seacostumbra
ha
cer enestos
casos.Detesto de
todo
corazónlos
malos
usosde
la
antigüedad
,y
unode
ellos
es entrarlisongeando
á
las
gentes
,llamándolas ilustres
,sabias
virtuosas, <fe.c,
conel.
único
objeto
de
hacerlos
comprar
el
,papel.
Mis ideas
de
libertad,
y
dé
indepen
dencia
, no mepermiten
abatirme hasta el.
extremode
hacer,
lo
que
merepugna,, solo
porqué
los
necios
mayores asi
lo
quisieron
establecer.
Asi
pues, diré úni
camente
lo
que siento
;y
si
por esto
110 mecompraseis
mi
papel,
vosy yo
nossaldremos
connuestro
gusto,
,,Para
que
hagáis
vuestras
¿nenias,
y
resol
vai-- si
oshabéis de.
subscribir
á
mi
periódico,
ó
no,diré
¡sonrodeos
lo
que
pienso
tratar
enél,
loque quiero
que
valga
mi
trabajo
,y
las
condiciones,
conque
vosotros
habéis
de
cumplir
por
vuestra
parte.
Imprenta
,comodicen
que la
"hay,
nodejo
de
conocer,
que toda
libertad
debe
estar
ceñida
á los límites del
decoro y de
la
decencia,
sin lo
qual
seria
undesor
den
,y
el
peor
mal
de
la sociedad. Conozco la di
ferencia
que
hay
entre
la libertad y la
licencia,
filtre
la
dignidad
del
hombre
libre,
y
la vileza del
sedicioso,
qne todo
lo
quiere
someter
á
susnecios
y
«depravados
-caprichos;
que
solo invoca á
la
Patria para
engañar
con sunombre
,y para
precipitar
á
suscompatriotas
en unabismo
,que les
cubre la
malicia
masretinada.
Escribiré
también
.contra
los
abusos
generales;
contra
aquellos
abusos
arraigados
entre nosotros
, mamados
conla leche de
nuestrasmadres
,y desconocida
sufealdad
porhaber
estado
bajo
suinflujo
durante
toda
nuestra
vida.
No
mearredrará
el
temorde
desa
gradaros
,amigo público
,porque
enesto
solo
haré
el
oficio caritativo
del
cirujano
,que
lastima las lla
gas del
doliente
para sanarlo
de
ellas. Debéis
saber
que
entodos
los
pueblos
hay abusos,
masó
menos,
según
suilustración
y
sucarácter,
y
que
entodas
las Cortes
,y
ciudades
populosas
,el oficio
de
los
periodistas
,amántesele
supatria
, esel de
censó-Tesdel
público
;por lo
que
nopierden
ocasión de
afearle lo
mal que hace
,ni
de
aplaudirle
lo bueno.
Si
vosfuerais
tan
loco
,que
oscreyerais
esento
de
defectos
,sin
sermejor
de
lo
que
sois
,serias
digno
de
la
mayor
lástima
,porque asi acreditarías
que
erais
incorregibles.
Escribiré sobre
nuestros
negocios
políticos
;sobre
las
reformas
que
creaconveniente
promover
;sobre
el
estado de
nuestra
agricultura
,de
nuestro comercio,
de
nuestras
artes
;sobre
los
medios
de
adelan
tarestas
fuentes
de
prosperidad
pública,
haciendo
que
del
aumento
de
las comodidades
de
cada
in
dividuo
salga
el
incremento
de
unerario
suficiente
para ocurrir
conél á las necesidades
del
Estado.
Escribiré
sobre
la
necesidad de
fomentar
la
ilus
tración del
vulgo
,generalizando aquellos
principios
9
mas
f-enr'lbis
para
conseguir
el
establecim'-into
de
tantas
escuelas
publicas
como senecesitan.
Daré
la» noticias que tuviese
de
aquellos
sucesos maainteresantes
que
ocurran ennuestro
continente,
que
tengan
relación
oonnuestros
negocios,
y
que
meparezcan
dignas
de*
fe por
el
«jndueto
que
melas
comunique,
y
por
las
demás
circunstancias
que
les
acompañen.
Diréis
que
soy
unDuende mui
vano ,porque
ofrez
co tratarde
mucho**
asuntos
importantes
, compsi
fuese
urlgran literato
;pero
debéis
tener
entendido
que siendo
periodista,
ó
escritor,
esnecesario
no te nermucha
moderación
;-•y
poc
©tra
parte
cuento
conla
ayuda
de
aquellos,
que
entile«vosiotros^
tengan
la
bondad
de
dirigirme
suspensamientos
, sus
discursos,
■cartas
&e.
Además de ■qiie.n©
mefaltan
algunos
libros,
de donde
•sacaré
materia
para
llenar #1.
papel,
y
s<fuese neceario
copiaré párrafos
y
capítulos
enteros,
citando á
busautores,
para
que
no mellaméis
pla
giario;
enla
inteligencia
de
que
quando haga
estt>
noserá hechando
mano dequalquier
aulorcillo
de
maln.
muerte
,sino
de
aquellas
,poco
comunesy
menosconocidos,
que
seandignos
de
llegar
á vuestra
noticia.
Esto
eslo
que
ofrezco
hacer,
y
lo que
cumpliré
religiosamente,
siempre
que
nohuya
algún
emba
razode
aquellos
que
noestán
al
alean/,*.*
de
kn*
duendes
impedir.
Quando
haya
demasiados
materia
les
para
unpliego
de
papel,
y
la
importancia
de
ias
materias
exijan
nocortar
el
discurso,
daré
endos
pliegos
el
número que
debía
serde
unosolo;
pero
noirá
este
excesode
valde
,
porque
la
subscripción
seentenderá por
pliegos,
y
nopor números. Yo soi
amigo
de
cuentas
claras
: noquiero engañar
,
ni
en-.ganarme.
Mi
papel
saldrá á haz todos los
lunes,
y
si
nohago
mal
"la
cuentatendré que eseribir al año
cincuenta
y
dos
números
,que si
fuesen
de
á
pliego
todos,
importa
rían
unacantidad
fija-,
d-el
afio,
que debieran
tener ©íroa tantos
pliegos
de-.
papel,
valdrían para los,
subscriptores
cinco pesos:
asi.
pues valdrá
fsta
misma
sumaaquella
colección
de
números,
que
complete
los
pliegos
referidos
, ya sea,á los diez
meses,
á los
ocho,
ó
á
los seis.. La mi
tad
de
la
subscripción
sedará'-
adelantada,
y
será del
cuidado del editor poner el
papel
en casade
los subs
criptores
á
la
media
hora
después
de
salir,
de
la
prensa.
Esto
seentiende
eonrespecto
solo á
esta
Ca
pital
;porque
aunque
soi
duende,
noquiero
tomar-.
meel
duro
trabajo
de
andar
centenares
de
leguas
entan
corto
tiempo
,llevando
mis
papeles
del
unoal
otro
ángulo
del ñiundo-
Por
tanto
,.cumpliré
eoi>los
subscriptores
de
fuera,
poniendo
los números
semanales
enel
correoydirigidos
á
sustitules,
y (\
los
lugares
donde
convenga,,
siendo
de
suénenla el
porte
-,que
comode
impresos.,
debe.ser
mui moderado.
Los
que
quisiesen
compráis. números
sueltos,;
podrán
hacerlo
enla
oficina
de la
imprenta
de
Gobierno,
y
enlos
demás
lugares
, enque
sevenden los pape
les
públicos,
advirtiendo á
los
compradores,.
mis
ami
gos, que les
costará
cada
^pliego,
unreal.
(
Maldito
seael
nombre.).
;-Esto
es,y
nada
mas,y
nada
menos,
Público
amigo,
lo que
tenia
que
deciros
enmi
prospecto,
que si
queréis
,podéis
llamarlo
carta,
epístola
,ó
calabaza.
Os
deseo
.toda
suertede
felicidades;
y-quedo
conel
masprofundo
respeto,
esperando
\uefx-trassubscripciones
.',.
áfectisimo^
atento
,,seguro
ser.vi-doif
que
besa
vuestras manos.MI
Duende
de
Santiago^.
P. 'D-,
-,- ■
... . -i -•
Después
de
tener
enla
imprenta
este
prospecto
itiathfcllé
presente,
é
invisible
,á
unamustia
conferencia,
-que tenian
en unrincón
obscuro
el
Argos
y
el -editor
de la
gaceta.
El
asunto nodejaba
de
interés,
riñe,y
tfor eso noles
perdí palabra.
Como
vospúblico
mió,
-erais'
la
materia
idei
.aquella
conversación
, m,eT
Argos.
No
estrado
yo, señor
ga2etero,r¡ue
V,
aguan
te
en suoficio
,-porque
sucorta
vista
nodebia po
nerle de
manifiesto el
engaño;
pero que yo,
conmis.
cien
ojos,
nohubiese traslucido que
meiba á
ruinar,:
es cosaimperdonable.
Gacetero.
La
gazeta
debe
salir á
luz,
aunque
nadie
la
compre
,porqne
ya
vé
V.
que
el
gobierno
tiene
obligación
de
instruir al
público
sobre lo que
sehace
en sufavor,
y
sobre
todo
aquello
que
debe
saber
para
obfervarlo.
Es
verdad,
que
la
venta
no costealos
gastos
de
la
imprenta;
pero
esindispensa
ble la
continuación
de este
ruinoso
ramode
las
rentas
públicas.
Usted
si
es unmajadero,
que
setoma
un
trabajo
escusado,
sin esperanza
de
lucro.
Argos
Lo
confieso;
pero
ya
nohay
remedio. Ho
recibido
algunas
subscripciones
,y debo
cumplir
conlas
gentes
losempeños
,que
contraje
conellas. Es
verdad,
que
no mecosteo,
porque
tengo
casi
integran
las
resmasde
papel,
que
he
hecho
imprmvr,
y
nosería
extraño
,por
lo que
voi viendo
que
esteeger-
■cicio
mellegara
á
desesperar
muí
pronto.
Ga/.eiero.
Yo
,señor
Argos,
notrabajo
enla ga
zetapor
lucrar,
sino
solo por
cumplir
conmi obli
gación,
perqué
á mi
baúl.,
lo
"mismo
entra
por
lo
que
sevende
, comopor lo que
queda
sin
vender-s1?;pero
nopuedo dejar
de
sentir,
que
tengamos
unagente
tanenemiga
dc
leer.
Quando
comparo
el
poco
consumode
nuestros
papeles
públicos
conel
mons-4truoso
despacho
de
los de
Inglaterra
,de
los Esta
dos
Unidos,
de
los
de
Holanda,
de
los
deFrancia,
saco unaconsecuencia mui triste
encontra
de
nuestra
ilustración.
Argos.
Vea V. el Times de
Londres
, esasábana
impresa,
con masletras,
que
las
que
tiene
nuestraimprenta
:hágase
V. cargo de que
este
solo
papel
escomprado
todos los
dias, excepto
los
domingos,
por seis mil personas
,pues
tantos
sonI03
egempla-resque
sevenden. Entre V.
sa-Xida
á
mftade
quatro
mil
;coenté
V.
ahora aL
Doy
,.ó-'Jtfew
latines,
ai
Morning
Post,
al
Morning
He*
raid,
al Star
,y otros
ciento
ootao
estos
,.qne
ina-*
primen
mil-iaro8.de
copias,
y las
vendeh>,y
sehacen
ricos los
editores
,y
pagan al
gobierno
millares de
libras
esterlinas
de
derechos^
y
dan qne leer al Es
tadista,
al
militar,
al Comerciante
,al
agrie-altor
,al
za*patero,
al
carnicero,
al
peón
ganan,
al
mozode
mudas,
y al
gurumete
del
buque
maschico
que
hay
enlaa
costasde
la
Gran
Bretaña.
Considere
V.
,que
solo
en unaCiudad
comoLondres
, sevenden
, reunidos
todos los
papeles
diarios
, cercade
medio mi
llón
de
egemplares,
sin
contar
conel gran
.número de
semanales
*fcc,
que
seria
nuncaacabar. Veamos por
aqui,
que
el
-millón
y doscientas mil almas que viven
enla
Capital
de la Gran-
Bretaña
, consumendiaria
mente cercade
medio millón
de
pliegos
,que
esh*
mismo
q*oe decir
tresmillones,
sobre poco
masó me
nos,en'ft,
¡semana;quando
igual
número de
Ghilenos,.
qae
hay
entodo
Chile
, nopueden
,ó
noquieren
consumir doscientos
egemplares
de la
.gazeta
,y otros.
tantos de
mi
periódico.
Gazetere.
Esas
cuentes
debia
V. haberlas hecho
untes
de
ahora
,sin esperar á qne le
entrase
la
razón*?por el
bolsillo.
Coa esto terminó Ja efcBvergafeion, y
yó
eoiaenzé á la-Gcermip
cálculos coumejores
datos que ¡os que luvo elAr^os.
Quizá
este escritor es pocoafortunado
,dije
entremi,
yquizá
yo tendréniejer
despacto,
¿CorciD esdrible
quellegue
el císo de taan-darse cerrar laimpifehta
ea la(Tapital
de'Chile por no veirderse los
¡apresos?
-(,Q"«¡é
¡-o diría- «?n -elmundo,
quando
sesüpier*¡
que no habia enSantiago
un mueble ai-as ocioso, ó inas inútil que lairoprtnla?
No,
¡jiílibt
o mió, nodejemos
sin desmentir alA-rgc»
y al Gazelero. Caliendo yo á luz de nuevo, y devorando vos, centenares depliegos
tic Tr,iperiódico
habremos todos contribui do k volver }or él honor ftat-ional. Entre*fanto,
aquellc
s que tela hoi no hancero-prado
lospapeles públicos
. no teridran el menor tr.cíivo -raraquejarte
deldiáiego
de los dos t-ditores.Isle. ló prevengo porque nol.a
sido mi intento hacer un chi¡me dt}. unacó'riversacíeíi
prlmda
, sino d4r ím avtst) ii.terl-taiite, piraqv.aa sb penga el debido'reánedií». VALE.
IMPB&NTA.
DEL
GOBIERNO,
N-
1.
. .EJj
JDUMJYBE
DE
SANTIAGO
LUNES
JUNIO
22
DE
1818.
LIBERTAD.
JL/á
libertad
ha
sido
el
único
objeto
de nuestros
empeños,
desde
que
comen/amosnuestra
gloriosa
lucha
contra
los
Españoles.
Este
ha
sido
el
único
fin
que
nospropusimos
por
consecuencia
de
nuestros
sacrificios,
quando
formamos, el
propósito
de
arrancar,
el
gobierno
de
Chile
de
las
manosde
nuestros
opresores.
Por
ahora
podemos
decir,
que
estamos
libres
de
aquella
tiranía
antigua
;pero
de
bemos
examinar si
gozamos.de
la
libertad
que
ape
tecíamos.
cuerpo,
las
facultades
de nuestra
alma,
nuestras
nece-sidiules,
nuestras
pasiones-;
todo
nos convence,que
nuncapudímós
hallarlos
colocados
ventajosamente
etlla
situación
défeámpTíradá
del
tigre
,del
león
,6
del
javalí.
Los
que
imaginaron
al hombre
errante
enlos
bosques,
viviendo
comobestia,
luchando
conlas
íieta*s,y
gozando
de
lá
libertad
que
gozan
estas
, seimaginaron
unhombre de
otra
naturaleza
,que
noconocemos;
rompieron
las
vallas
del
tiempo
que
nosdescubre la
historia,
y
fueron
á
buscar,
ec.el
obscuro campo del
olvido,
lo que nor
podían
ha
llar
enmedio
de" las
lücefc do
la
verdádf.
La
independencia
absoluta
dé
las
fieras'
estagarantida
conla
dureza
de
suconstitución
,
y
conla
fuerza
de
las
arm^s
naturales,
que
sacandel
vientre
materno.E1L
honibré
demasiado
débil
para
luchar
conel
tigre
, con
el
león
, conél
oso ,y
conlas
otras
especies
de
bestias
feroces,
nopudo
resistiríais sino'
apartándose
de
ellas,
por
niendo
reparos
contra'
safuerza,
réúnieniíóse
á >us
semejantes,
y haeíéndó valer
eri Sufavor los
arbitrios
qtte
le
áügeí-íá
sü
natural
disposición.
Por
estó'haílaníos
desde los
tiempos
masremotos,
eí establecimiento
de
la
sociedad
,;
yá
enlas
rancherías
,ó
aduares,
yá
enpueblos
nienos
rústicos, yá
enciudades,
có
modas
,ya
enfirí
ensobertiíás
y
dííáfadas
pi-oviu-cias.
Asi
pues,
convendremos,
enque
la"
libertad
propia
del
hombre,
noes,
ni
puede
serabsoluta,
comola
de
los
animales,
criados paira
vivir
á
suarbitrio
,sino
aquella
de
ctfyo
'
gozé
noresulte
unmal
á
los
demás
iaquella
de
que todos
los
indivi
duos
saquen
unigual
beneficio.
se
conviniesen
enromper
lps.yínculos gne
los
iinen,
dejarían
de
sersocios
,y por
consiguiente,
nopo
dían llamar social
aquel
genera
de
libertad
frenéti
cade
que
usaban.
Quando.
unaparte
del
todo
sedeclaraste
contra
las
obligaciones
comunes>esta par
te,
sin
derechos,
seharía
enemiga,
de
la.
otra, y
seria
vencida
y
castigada
por
acuella,
encuya
utiion
debia
haber
mayor fuerza.
Y
si ni el
todo
,ni
«naparte
considerable
puede
faltar
á
susobligaciones,
sin
destruirse
* menospodrá
hacerlo cada individuo
enparticular».
Sentados estofe
principios
inconcusos
,definiremos
la
libertad
socifd
:aquella
facultad
de
hacer
ennvéstro
beneficio
todo
lo que
noofenda
á
los
de
rechos
de los
oíros.
Debemos
explicar
enesta
definicion-que
nuestro
beneficio'
no essolamente
aquello
que
contribuye
á
hafeer
nuestra
vida
soportable
,sino
tam
bién
t-odo lo que
la
imaginación
y el
capricho
nos-hace
mirar
como-gozes
de la
felicidad.
La
soeiedad
solo
puede impedimos,
hacer
lo
que
noperjudica
á
los
demás
miembros
de
ella,
sin
ligar
nuestra
libertad
á
masestrebhos
límites,
que
los
que
naturalmente
tiene
el
interés
común.Así
es,
que
no seremoslibres,
quando
se nosprohiba
hacer
aquello
q-ue
esindiferente á los
demás,
y de
cuya
egeeucion
nopuede
venir
unmal á
nuestros compatriotas.
Nos
(jaetareíaios
,sí
,de
nuesta
libertad
quando
'sugetan-denos
al
cumplimiento
de
nuestros
deberes
sociales, ihagamos
lo
que estos
nospermi
ten,sin
traspasar
la
linea
de
nuestras
faculta
des»
Esto
'supuesto,
podemos
ya
decidir
, sigozamos
enChile de
la
libertad
social,
ó-
si hemos
mudado
de
ti-futios-, quando
acabamos
de
echar por tierra la anti
gua
tiranía.
>¿
Se
nosprohibe
hacer lo
justo,
ó
li-4;
brómente
enmetlio
de
unaanarquía
horrorosa. Com
paren^
nuestra
libertad
política
conla
de los
otros
aises
del
antiguo
mundo
, endonde
se creeque
la
ay
masbieh radicada
;y
hallaremos
,que
aunque
nuestros
-sacrificios
han
sido
menosque
los
hechos
enaquellas
partes
,nada
tenemosque
envidiarles
,sino lo que
esobra del
tiempo,
y
de
mil
felices
ocurrencias.
El
pueblo inglés
ha
sido desde
muolios
afíos
irá,
;*unode
aquellos,
que
por
suconstitución y
-su ca» .racter,
.han conservado
Ja
libertad civil
sobre los
massólidos
fundamentos.
En la
cortede
aquel grande
iiüperio
,á
pésaí-
de
serla
residencia del
Rey
y de
muchos
príncipes
,jamás
seveía
unsoldado
por
las
calles
:todo
el orden
admirable de
aquella
inmensa
población
eraobra de
la
nioral
de los
habitantes:
la
ley
obraba sin el
auxilio
de
la
-fuerza
armada.
El hombre
gozaba
de
la
seguridad
masgrande
ima-
>ginable,
y
podia
decir,
que nadie
jugaría
de
sus acciones
,sino por el
poder
que
él
mismo
le
pres
taseá
otro
ciudadano.
Las
-sabias
instituciones del
juicio
por
jurados
,y
de
la
ley
que
i la
mandel
habects Corpus, -daban á
dos
ingleses
la.
mejor
garan
tía
de
no serjuzgados
por
susenemigos,
ni
serpri
vados de
sulibertad,
sino
quando
fuesen
realmente
criminales. Mas
hoy
la Corte
de
Londes
está llena
de
soldados y
de
oficiales
,que
ostentan
el uniforme
militar
contanto
empeño
;,
quanto
era enotro
tiem
po
el que
ponían
enocultarlo
:la.
ley
del
habeas
corpus
ha
e¡stado
suspensa
unaño
entero,,
y
quien
sabe hasta
quando
lo
estará
:los
ministros están
fa->
cuitados para
aprender
ó
los ciudadanos
sospechosos:
el
pueblo
nopuede
reunirse sin
cometer
undelito
de
sedición
:por
todas
partes
se venmonumento»
de
libertad,
pero
monumentos
de
unalibertad
arrruinada
:por todas
parles
seoyen clamores
inútiles.:
y
por
todas
partes
seoyen también los
aplausos
del
(¿íobierno
por
estas
mismas
medidas.
8.
-Pasemos de
Inglaterra
á
Francia,
y
veremos en estepais
de
revoluciones
todos
los
vestigios
del
horror
,y toda
la
existencia
de
la
tiranía.
La sangre
francesa,
derramada por
torrentes,
para
anegar
enel}a
á
los,
antiguos
tiranos,
ha sido
tan
inútil
, comolos demás
esfuerzos
y
sacrificios
hechos
enel
conti
nente de
Europa
por afianzar
una nuevadinastía,
mastiránica
que
la anterior. Allí
veremoslos
lugares,
enque
seegecutaron
los mayores atentados
ennombre
de
la
libertad: allí
veremoslas
plazas,
y las
calles,
endonde
seinmolaban ,por
centenares
á
los
mismos
republicanos,
que
no eranamigos
de los
gobernantes:
allí
veremoslas
casas,los
palacios
endonde
brilla
ron como
relámpagos
tempestuosos
,la
asamblea,
el
directorio,
el
tribunado,
el
consulado,
y el
imperio,
Preguntaremos
á
les
Franceses
¿
que
fruto
produjo
tanta sangre
derramada
?
¿
comohabéis vuelto al
estado
en,que
oshallabais,
quando
comenzó
vuestra
revolución?
El
vulgo
neejo
callará
confundido,
pero
los sabios
noscontestarán
: "Quisimos
llevar
la
li
bertad
hasta
confundirla
conla
licencia
: nospermi
timos la
egecucion de
qnanto
nosocurrja
hacer:
nosotros
eramosnuestros
mismos
tiranos;
y debia
sucedemos,,
que
llegase
el
dia
enque
suspirásemos
por
las
primeras
víctimas de nuestro rabioso furor."
La
república
de
Holauda
ya
noexiste
sobre
la
tierra;
y
en sulugar
solo
hallaremos
un nuevoReyno
,que
obedece
las
órdenes
del
Príncipe
de
Prange.
Los
Holandeses,
tan
celosos
enotro
tiempo
de
sulibertad,
tan
felices
bajo
la
administración
repu
blicana
,ya
parecen
otroshombres
de
opuestos
principios
é
inclinaciones,
pues ni
aún
osanquejarse
de
la
tiranía.
¿
Y
qual pudo
serla
causade
esta
mutación
de
caráctery
de
gobierno?
Ninguna
otra
mas
que el
sbiiso
de
la libertad.
Florencia,
Genova,
y
Venecia,
las
repúblicas
...
,
.6/
que
produjo
lá
ruina
de
Hátettd-a.
DebiTiíádos
los
resortes
del
gobierno
conlá
o^ÓsVcttm
de ló*s
párti-'
dos
,y
de
las
facciones
,nó sehan hallado
enéátos
paises
libres,
hi lá
energía,
ni
lá
fúéíza
necesarias
para
contrarrestar al
pó'del*
formidable de
unRey¿
que
dispone
dé
susvasallos
comode
suáesclavos,
y
sehace obedecer
sin
-jiérttiitír
replicar.
Mientras*
los
hombres
libres
han
perdido
él,
tiempo
endífe'é'tíf-siones
sobre
la
justicia,
y
conveniencia
dé
snsprO-yéqtos,
los
ti
rabos
nanaprovechado
íos momentos.
propios
piara
lá
victoria,
y
véHéiéhdó
Icó'ri lá cele
ridad
han
hecho
inútiles
ló¿
«MuérZÓs
del
poder
níá&
i*acionál
y
más
justó'..
Nosotros
debemos
tomar
rociónos
de
prudencia
en.los
desastres
de
los
pueblos
armiñados
pó'r
h'o
haber
usado
de lá
libertad
comodebían,
y
tío
pode
mosal
mismo
tiempo
olvidar
ios
mates •que
jiade-cimos
álgun
día
,por
haber
confurídídó
ía libertad &ón
licencia.
Aprendamos
á
temer*én
él
egemjiló
á%
In
glaterra
los
efectos
dé
lá
sedición, 'ó^úé exíjé
éóínó*
remedio
de lá
anarquía
,lá
susjíen'si'óii
de
los
de
rechos
mías sagrados
del
ciudadano.
Te'r^áiriófe,
á
ía
vista del estado eii
que
sehaiía
la
Ffénci'á',
los
déscrr*
debes
dé
uñarevolución
hecha
eníá'vór
de' la li
bertad
,pero
egecutada bajo-
el
influjo
de
las
pa
siones
masdespóticas. Aprendamos
enlos
stíeesOsdes
graciados
de las
demás
rep'úbVícáJs,
aevitarlos
conlá
moderación
,dando
al
Góbler'ñ'ó
la
fuerza
y ac
tividad necesarias, sin,
robarle
él
jíódéiV',
tjué
YeiSuíta
de
la
unión
,y
sin. distraerle
'éóh
las
nineríáis
popu
lares
,que
inventa
la
ociosidad
y
fon/enta
la
malicia;
Ya
selía.
repeíidó
muchas
veces,
qne el
desor
abis-mo,
sequiso
confiarle
unpoder
.absoluto
para repa
rar
el
ilañQ;.anterior,
nofué
ya
tiempo
de
remedio,
por que
habia
llegado
el
último
término
del
mal.
JE1
General
Miranda
enCaracas debió
haber teni
do
igual
gloria
que
la
que
tuvo
enAnveres
mandando los
egércjtosr
de
la,
república
francesa
;pero
sus
compatriotas
menosgenerosos
que
los
extran-geros,
y
con masnecedad
que
la
que debia
espe
rarse,temieron fiar á
susconocimientos y á
suvir
tud
la suerte
de
supatria.
En.
vano estehábil
ge
neral
les
manifestaba
los
peligros
,que
el
vüigó
turbulento
noacertaba, á
divisar:
solo
se acordad-ronde
íüudebilidad
propia
quando:
todo
estaba
per¿.
dido
,y
quando
el
héroe
nopodia
menosde
ser■confundido
conlos
cobardes.
En
Cundinamarca,
ó
Santa
Fé
,las
ideas im
perfectas.
de
libertad
.ocasionaron
tal
confusión
in
terior,
que
el
enemigo
no tuvo mastrabajo
para
vencer,
que
el
de
presentarse
anteaquellqs pueblos
desorganizados
:.estos
nohabian,
aprendido
masque
á
hacer
revoluciones
,y
crearsoberanías
inde
pendientes
eacada
,unade
las
faldas
dé
aquellos
¡cerros,y
encada
unade
las
vegas
de
aquellos
rios:
quando
seles
hablaba de los
enemigos
decian,
que
los
pueblos
libres
eraninvencibles;
pero
tan
débiles
comopresumidos
é
ignorantes,
cayeron
to
dos
bajo
el
poder
de
Morillo,
y
pagaron
sulo
cura enlos
cadalsos.
Pasemos ahora
á
considerar los
males
que
la
■falsa idea de
libertad
ha
acarreado
á
nuestros
vecinos y
amigos
de
las
Provincias Unidas del Rio de la
Plata.
Allí
se nospresenta
enla
banda
oriental
un
hombre
sin
talentos
políticos
,sin
instrucción
militar
,que
proclamando
la
licencia
,y
permitien
do
todos los desordenes
,separa
unagran
parte
de
los
habitantes
de
la
obediencia
al
gobierno
,y
los
pone
en.la necesidad
de
serpresa de los
8.
teatro del
vandalage
masatroz
, nopudieron
opo
ner unaresistencia
eficaz á las tentativas hostiles
de
los
Portugueses:
aún
quando
hubieran
presentado
mejores proporciones
para
defenderse,
nohabríamos
visto
otro
resultado
,porque los
hombres
sensatosque
habitaban el
país,,
sebailaban
cansados de
sufrir
los males de
undesgobierno.
Si
esto nohubiese
sucedido,
si el
Paraguay
hubiese obrado de
acuerdo
conla
Capital
de
Buenos
Ayres
,si
las
demás
provin
cias
nohubiesen oído
jamás
las
sugestiones pernicio
sas
de los
genios
turbulentos,
que
aspiran
á
hacer
sufortuna á la
sombra
de
los
conflictos
públicos,
el
egército
español
del Perú hubiera sido mil
vecesdeshecho
,y
quizá
estubiera
cnla
plaza
de
Lima
enarbolada
la
bandera de la libertad.
En
este casoyo
les
digera
á
todos
los
Americanos
:ahora
estiempo
de
pensar
ennuestros
negocios
interiores
;hasta
aqui
nohemos
podido
hacer
mas ,que
dedi
car
nuestras
fuerzas
reunidas
contra el
enemigo
común.
Llevemos,
pues,,
compatriotas,-
por
norte
de
nuestras
empresas la libertad social
,y
nola
licen
cia:
veamosque
las
pasiones
deben
arrastrarnos
á
nuestro
exterminio
,sino las
enfrenamos,
sugetandolas
á
la
razón.Veamos
sobre
nuestras
cabezas
la
cuchilla
española,
que
nos amenaza :este
esel
enemigo
verdadero de nuestra libertad;
Pongámonos
(i
-cubierto
de
estemal
inminente;,
y
si queremos hacer
locuras,
esperemos
el
tiempo
enque
sean menoafunestas por
las
circunstancias.
■■'•íTr'*'-*--e-i'-j