DIVISION DE CIENCIAS BIOLOGICAS

Texto completo

(1)

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UNIVERSIDAD AUT~NOMA

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ROPOLITANA

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-Proyecto Arqueozoológico de Xochicalco-

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UNIVERSIDAD AUTONOMA

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DIVISION DE CIENCIAS BIOLOGICAS Y DE LA ~ SALUD

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LIC. JULIO DE LARA ISASSI

COORDINADOR DE SISTEMAS ESCOLARES

Por este medio se hace constar que el alumno Esteban Téllez Analco (90336586) de la

licenciatura en Biología concluyó su Servicio Social, mismo que fue realizado en el Proyecto "Proyecto Arqueozoológico de Xochicalco, Morelos" bajo la asesoría

del

BiÓI. Eduardo Corona Martinez y el BiÓI. Salvador Gaona Ramírez.

Se extiende la presente para los fmes que al interesado convengan, a ocho de Julio de mil

novecientos noventa y ocho.

1,

UNIDAD UTAPALAPA ~

(3)

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--

OBJETIVO

GENEUL

participar en la identificación de los restos faunísticos recobrados en la

Zona Arqueológica de Xochicalco durante las temporadas de excavación 1992-

1993 r e a h x h por el arqueólogo Kenneth Hirth G.

OBJETIVOS PARTICULARES

1) Buscar

y

revisar la bibliograa correspondiente.

2) Realizar la separación, la limpieza

_-..--D

y

la restauración de hueso

y

concha.

1

.

I

3)

Presentar identificaciones preliminqes del material arqueozoológico.

4)

Efectuar la preparación de ejemplares para la Colección Osteológica Reciente

(4)

La arque6zooíogía o zooarqueología es una ciencia que estudia los restos y

representaciones faunís%as encontradas en contextos arqueológicos.

Su

objetivo es obtener

el máximo de información de la fauna como un medio para entender la forma en que ésta interactuó con el hombre. En virtud de que

su

estudio proporciona información sobre

aspectos tales como los medios de subsistencia de una sociedad determinada, su economía, tecnología, arte, religión o la forma en que se integró a su cosmovisión, por mencionar solamente algunas de sus contribuciones, su estudio reviste especial interés dentro de la investigación arqueológica (Polaco, 1991). Su manejo, por parte de las culturas

prehispánicas, fue de suma importancia; lo que puede observarse todavía en varios grupos indígenas quienes conservan vivas prácticas y creencias procedentes de tiempos pasados (Gaona y Sandoval, 1994). Este es un aspecto de gran importancia ya que nos permite ahondar en el estudio de las raíces culturales de México, además de que estos trabajos aportan datos históricos importantes para el conocimiento de la historia natural de dicha fauna.

Respecto a los antiguos pobladores de la actual Zona Arqueológica de Xochicalco,

se debe ampliar la información que permita incrementar la comprensión sobre las formas en

que incorporaron la fauna a su cultura. Bajo este contexto, el trabajo desarrollado en el Laboratorio de Paleozoología, perteneciente a la Subdirección de Laboratorios y Apoyo Académico del Instituto Nacional de Antropología e Historia (INAH), estuvo enfocado a realizar la separación, la limpieza, la restauración y la identificación de los restos

faunísticos recobrados en dicho sitio durante las temporadas de campo 1992-1993 por el arqueólogo Kenneth Hirth G., y que forman parte de una de las culturas mesoamencanas

más importantes del periodo Epiclásico mexicano (650-900 dC).

UBlCACi6N DE XOCHICALCO

El estado de Morelos, enclavado en el sistema hidrológico del río Balsas, limita al Norte y al Oeste con el Distrito Federal y el estado de México respectivamente, al Este con Puebla y al Sur con el estado de Guerrero (Figura 1). En cuanto

a

su

fauna de vertebrados,

se

han

registrado 27 especies de peces, 30 de anfibios, 106 de reptiles, 307 de aves

(Afilar, 1990; citado por Corona, 1996) y 100 de mamíferos (Alvarez, 1996). Respecto a los tipos de vegetación presentes en el estado, el que mayor extensión ocupa es la selva baja caducifolia (Miranda y Hemández-X, 1963; citados por Rzedowski, 1981) la cual ha sido ampliamente perturbada por el hombre; también están presentes varios tipos de bosque, de los cuales podemos mencionar el bosque de pino-encino, el bosque de encino-pino, el bosque de pino y el bosque de encino (INEGI, 1981).

(5)

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La

Zona ArqueolÓgh de Xochicalco se ubica a 60

km

en linea recta al Suroeste de

la Ciudad de México y a 16

km

de Cuemavaca, para acceder a ella es necesario tomar la carretera federal número 55 Cuemavaca-Gnaas sobre la cual se encuentra una desviación de cuatro kilómetros, a ocho kilómetros adelante del poblado de Alpuyeca, hacia la Zona

(figura

1).

Es

importante mencionar que se localiza en la porción Oeste-central del estado

de Morelos y SUS coodenadas geopráficas

son

18’48’13‘’ Latitud Norte y 99O17’41”

Longitud Oeste (Meza,

1990).

Al

Norte de la Zona Arqueológica se localiza el Valle de

Cuemavaca y al Sur el VaUe de XochicaIco -de aproxbnadamente 112

h2

este iiltimo-

y

está conformada por tres cerros que de Este a Oeste son el ‘‘ceno Coa&” o “la Bodega”, el “cerro de Xochicalco” y el “cmo de la Maiimche” (figura

2).

A su vez, estos están

comprendidos dentro de los Municipios de Temixco, Macatlán y Xochitepec, al centro de

un corredor natural entre el cerro de Colotepec y el cerro de Cuentepec (H.irth y Cyphers, 1988).

FignrS 1. Locnlueción de ia Zona Arqueológica de Xochicako, estado de Moreloa, Merico.

Tomado de ÁIvnrez, 1996.

(6)

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FEgura 2 Fotografia a h a de la Zona Arqneolbgica de Xochicalco tomada en 1972, donde se

aprecian: en la parte inferior derecha el cerro Coaíziu, nl centro el cerro de Xocbiealco y en la parte

superior izquierda el cerro de la Malinehe. E d a 1:9000. Vuelo 2341 LB2 F15. FoiogrPfía cortesía del

Arglga Santiago Analco R

En

la Zona Arqueológica de Xochicalco, y en general en toda el área, el tipo de vegetación dominante es la selva baja caducifolia (Miranda y Hemández-X, 1963; citados por Rzedowski, 1981) o tambien conocida como bosque tropical caducifolio o deciduo (Rzedowski, 1981), en el cual sobresalen los cuajiotes y copales

Bursera

sp, los huizaches

Acacia sp, las palmas o zoyates Brahea dulcrs, los cazahuates Ipomoea sp, los mates

Ficus

sp, y los magueyes cenizos Agave

usprrima,

principalmente (figura 3)

El

clima es de tipo cálido-subhúmedo (Aw) según la clasificación de Koppen, con una temperatura media anual de 25 8' C Se encuentra a una altura de I 585 msnm y 130 metros por encima del Valle de Xochicalco (López y Mastache, 1995) que, respecto a su hidrogrda, los elementos más visibies en su paisaje son los lagos de Coatetelco y el Rodeo, de los cuales el primero es permanente y e1 segundo es temporal, pero ambos dependientes de cuencas reducidas alimentadas por comentes intermitentes con agua sólo en tiempo de lluvias -aunque actualmente el segundo es utilizado como presa alimentada continuamente por el río Tembembe, otro elemento visible que entra desde el Norte a la altura de la misma Zona

Arqueológica-. El nivel fieático es generalmente muy bajo, no existiendo manantiaes visibles y obteniéndose el resto del agua de las comentes temporales. Todos estos factores,

es su conjunto, tuvieron que haber repercutido en la diversidad faunística de la región.

(7)

Figura 3. Selva baja caducifolia en el cerro de Xochicalco. Al fondo se observa el río

Tembembe, así como el lago El Rodeo.

ANTECEDENTES HlSTORlCOS DE XOCHICALCO

La historia prehispánica de Xochicalco, que significa “Lugar de la casa de las flores” (Piña, 1989), abarca alrededor de 24 siglos. Lejos de lo que pudiera suponerse, en la

mayor parte de este prolongado lapso el paisaje estuvo ocupado por pequeñas aldeas agrícolas, las cuales, entre los años 650 y el 900 dC -periodo de cambios e inestabilidad

política para Teotihuacan- cedieron su lugar a la gran urbe cosmopolita de Xochicalco; que

floreció, llegando a tener entre diez y quince mil habitantes por kilómetro cuadrado

(Hirth

ef al., 1994), y decay6 a la par con otros asentamientos humanos de gran importancia como el Tajín y Cacaxtla (L6pez y Mastache, 1995) en los actuales estados de Veracruz y Tiaxcaia respectivamente.

No

hay duda de que la población epiclásica de Xochicalco estuvo dividida en clases sociales (Lbpez y Mastache, 1995).

Ln

mayor parte de los xochicalcas fueron muy probablemente de origen pluriétnico, ya que la gran riqueza iconográfica que nos legaron

está asociada a culturas como la maya, la mixteco-zapoteca y la totonaca.

No

se dedicaban

directamente a las labores agrícolas -esto se puede corroborar, en parte, debido

a

que el

(8)

la carpintería, la cestería, la pintura, el comercio (Sanders, 1952; citado por Lópcz y Mastache, 1995), la producción Iítica

(Hi&

et al., 1994), entre otros.

En

su diseño gobal Xochicalco tiene un claro carácter militarista, ya que refugios y

fosos son característicos, al igual que murallas y tincheras; en momentos donde la intranquilidad social w i ó en Mesoamerica. Para el Epiclásico es claro el apogeo cultural de Xochicalco con un incremento importante de población, cambio en el patron de asentamiento y el surgimiento de una élite política, aunado a un claro surgimiento de la actividad de constnicción arquitectónica y el dominio de la región circundante. El papel de Xochicalco en la caída de Teotihuacan ,junto con otros en similares condiciones, debió

haber sido el evitar el flujo de productos de primera necesidad. A nivel regional se hace notable un desarrollo paralelo de Xochicalco y Miacatlán, incrementándose entre ambas poblaciones una competencia: Xochicalco como centro ceremonial, habitacional de elite y

fortificado; Macatlán mas bien de carácter civil e industrial (Litvak, 1974). Para el Postclásico temprano (900-1250 dC) la gran población su& un decremento manifiesto, las causas no son exactas aún, pero su declinamiento puede ser atribuído a migración de grupos hostiles, a cambios sociales y políticos y a un posible desmembramiento político que concluyó con el parcial abandono del área que gradualmente fué reemplazado por el centro local de Miacatlán (Meza, 1990).

ANTECEDENTES DE LOS ESTUDIOS ARQUEOZOOL6GICOS DE XOCHICALCO

Sobre la Zona Arqueológica misma, se tiene referencia desde el siglo

XVI

por las

menciones de Sahagún. Hasta ñnales del siglo

XWI

Alzate efectúa la primera descripción

del sitio, posteriormente Humboldt tambien lleva a cabo estudios de tipo descriptivo e interpretación arquitectónica. Desde finales del siglo XM. y principios del XX se llevan a cabo diversas intervenciones para estudiar el sitio (Hirih y Cyphers, 1988). De estos trabajos no existen reportes de elementos faunísticos recobrados de las excavaciones, por io que el conocimiento inicial de los animales asociados a los xochicalcas se deriva de la integración de las representaciones de la Zona, particularmente de los relieves presentes en la pirámide de las Serpientes Emplumadas -figura 4- (Noguera, 1922 y Peñafiel, 1890; citados por Corona, 1996). En los úitimos diez años Xochicalco ha sido foco de investigaciones faunísticas a partir de los restos obtenidos de las excavaciones realizadas por los arqueólogos Norbert0 González Crespo y Silvia Garza Tarazona.

Polaco y Soto (1993),

al

trabajar con material arqueozoológico obtenido en 1984 por

los

arqueólogos arriba mencionados, realizaron un informe centrado en la identificación de

vertebrados así como en el registro de hueso modificado. De sus conclusiones cabe hacer

mención que observmn una tendencia, por parte de los antiguos pobladores, a preferir las

especies locales, principalmente el venado cola blanca Udocoileur virginianm, el cual era

(9)

ejemplar diferente a los que se han encontrado en otros sitios arqueológicos. Respecto

a

la

última investigación arqueozoológica de Xochicalco realizada en el Laboratorio de Paleozoologia,

se

obtuvieron los siguientes resultados: se identificaron tres clases, 15 gkneros y 16 especies. De todo el material osteológico analizado, 4.34 % fue de reptiles y

2.45 % de aves, siendo la iguana Ctenosaura pecfinula y el guajolote MeZeugris gaZZopmo los más abundantes re$ectivamente; mientras que

5

1.42 % de los restos analizados fue de

mamíferos, siendo el puma Puma concolor, el perro C. familiaris y el venado cola blanca

0. virginianus los m á s abundantes (Corona, 1996). Cabe hacer mención que los restos faunisticos recobrados y analizados son principalmente de sitios ceremoniales y habitacionales de esta cultura, por lo que las relaciones que se manifiestan entre la comunidad y la fauna identificada están vinculadas a este tipo de aspectos. Esta muestra

faunística es una de las más importantes del horizonte Epiclásico, y nos indica la presencia mayoritaria de elementos autóctonos que indican una tendencia a la utilización de manera prioritaria de algunos de los vertebrados que se distribuían alrededor del sitio.

Figura 4. Templo de las Serplentes Emplumadas, tambih conocido como plrámide de

Quetzalcostl.

.. . . ,.. , , .. , . ,. , . , ~ .,,, . . , , ,

(10)

El material analido en este trabajo se obtuvo durante el proyecto "Xochicalco Litica" dirigido por el arqw6logo Kenneth Hirih durante las temporadas de camp0 1992- 1993, mismo que

fué

enviado ai Laboratorio de Paleozoologia de la Subdireccibn de

Servicios Académicos del

INAH.

Los

sitios de excavación fueron doce, de

los

cuales nueve

se localizaron en la loma sur del cerro de Xochicalco y los tres restantes en la parte norte del mismo cerro (figura-).

Es

pertinate destacar que de los doce sitios de excavación,

ocho

(2,

3, 4, 7, 8, 9, 11 y 12) se encontiaron ubicados dentro o directamente adjuntos a

casas-habitación; tres (1, 5 y 6)

fueron

l o c a l i o s dentro de un recinto o área cívico-

ceremonial y, sólo uno (10) fue encontrado en

un

área

utilizada

para trabajo especializado.

Figura 5. ZOM Arqneológiu de Xochiulco donde se rnucaírnu los d o n sitios de excavacidn de

(11)

METODOLOGiA

Para abordar el estudio arqueozoológico y poder familiarizarse con los métodos mas comunes de esta cien&, se reviso la bibliografia disponible que pudiese estar relacionada con la Zona Arqueológica de Xochicalco, desde el punto de vista arqueológico

(&&la y Garza, 1994;

Hirth,

1978a, 1978b, 1980; Hirth and Villaseñor, 1981; Hirth,1983, 1984; Litvak, 1970, 1971, 1972, 1973; Müller, 1949; Noguera, 1929; Sáenz,1962, 1964) como desde el punto de vista biológico (Alvarez y López, 1995; Anta y Ceballos, 1997; Diez, 1967; Gilbert et al., 1981; Jollie, 1973; Rodriguez et al., 1994; Romer

y Parson, 1986; Schmid, 1972; Webster and Webster, 1974), con enfasis en la información

correspondiente a la arqueozoología (Corona, 1996); de igual manera, también se analizaron y se elaboraron fichas de lectura de diversos artículos relacionados con esta ciencia (Caballero, 1982; Carrasquilla, 1993; Coy, 1978; March, 1987; Morales et al., 1991; Polaco et al., 1988; Polaco y Heredia, 1989; Polaco, 1991; Polaco and Guzmán, 1994; Reitz, 1991;

Silver, 1982).

Al

mismo tiempo, se observó directamente a varios ejemplares, tanto de fauna

silvestre -conejo, liebre, puma, jaguar, jabalí, vknado,-~guajolotei zorra, entre otros- como de

doméstica -perro-, de la Colección Osteológica Reciente del Laboratorio de

Paleozoologia;

esto para obtener un mayor conocimiento de la estructura ósea de diferentes especies. En otras palabras,

la

finalidad de este punto fue familiiirizarnos con la gran diversidad de huesos existentes en dichos ejemplares; es decir, sentir la textura, observar

las

dimensiones y, el color de cada hueso, observar la porosidad de cada parte del hueso y, compararlos con los

esquemas y fotografias de la literatura especializada (Bass, 1987; De Blase and Martin, 1981; Schmid, 1972). Esta parte del proceso también incluyó a la estructura Ósea humana.

En cuanto al material óseo analizado, primeramente se desempad y se realizó una separación inicial por tamaños, ya que de antemano se había realizado una separación [por lotes], un etiquetado y un resguardo en bolsas de polietileno por los arqueblogos que

lo

recuperaron; cabe mencionar que este procedimiento también lo realizaron para

los

invertebrados. Se hizo una limpieza superficial con agua comente y para aquellas piezas fracturadas se realizó un proceso de restauración con pegamento blanco 850 especial para madera. Dicho proceso consistió en buscar ros pedazos fracturados que tuvieran

las

mismas características fisicas y unirlos manualmente, si correspondian

en

su totalidad los contornos de estos, entonces procedíamos a pegarlos y esperabamos que secara el pegamento de la

pieza fya restaurada] a temperatura ambiente.

La determinación osteológica y taxonórnica,

hayan

sido huesos completos o

ñapmentos con las paites disgnóstiCas que permitieran efectuar con certeza su identificación

genenca o especifica, se realizó mediante la comparación con esquemas y fotografías de la bibliografia especializada (Olsen, 1964; Schmid, 1972), y su verificación por comparación

directa con ejemplares de

la

Colección Osteológica Reciente del Laboratorio de

(12)

_r__ _ ,

Paleozoologia, así como con la asesoría del Biólogo Eduardo Corona Martinez, investigador del Laboratorio antes mencionado.

Algunos restos no tenían suficientes elementos diagnósticos, por lo cual sólo se lograron identificar a nivel de clase. Durante el proceso de identificación se encontraron restos óseos humanos

q

b

fueron separados para ser llevados a los especialistas del INAH.

También se encontró material vegetal -fragmentos de hojas- entremetido en barro endurecido, el cual también se separó para enviarlo a los especialistas del Laboratorio de Paleobotánica. Los datos recavados de estos restos no se incluyen

en

los resultados finales para no perder de vista el objetivo general de este trabajo.

Se registró, para las piezas que lo pemitian, el lado perteneciente en cuanto al plan corporal de los organismos; es decir, el derecho o el izquierdo. Esto con la finalidad de

poder obtener el número minimo de individuos (NMI), asi como un porcentaje de

I abundancia relativa en el sitio. Para el registro de las modificaciones hechas por el hombre

en

el material, se tomaron en cuenta tres tipos de estas:

1. CORTES.- ligeros (superficiales) o totales sobre la pieza, en cualquier plano.

2. PULIDOS.- leves o muy notables sobre la pieza.

3.

PERFORACIONES.- parciales

o

totales y en cualquier plano sobre la pieza.

Otros dos~puntos

más

en el proceso de análisis del material fueron: cantidad de fragmentos por lote y observaciones en general de cada fragmento analiido (quemado,

grado de intemperización, descripción de la modificación cultural, región a la cual pertenece -diáfisis

o

epifisis- respecto al hueso y este a su vez respecto al plan corporal -distal o proximal-). Con el registro de la información se elaboró una base de datos mediante el

programakficrosoff Excel de Windows 95, versión 7.0 .

Respecto a los invertebrados, al igual que

con

el material óseo, primeramente se desempacó y se realizó una separación por tamaiios, posteriormente se hizo una limpieza superficial y se procedió a restaurar

el

material fracturado. Finalmente se separaron en

cuanto a su forma de vida, es decir, en marinos, dulceacuicolas y terrestres; apoyándonos en la bibliografía especializada (Abbott, 1974; Keen, 1971).

Otra etapa del trabajo fue la preparación de ejemplares de aves para el incremento de la Colección Osteológica Reciente del Laboratorio de Paleozoología, no sin antes identificarlas apoyandonos en la literatura especializada (Peterson y Chalif, 1989) y

verificada dicha identificación por el asesor arriba mencionado; obteniendo as¡ los datos requeridos en este proceso.

La

preparación consistió primeramente en descongelar a los

organismos sin maltratar su plumaje, posteriormente se obtuvieron

las

medidas

correspondientes (longitud alar y longitud total) y se pesaron, ya teniendo estos datos procedimos a identificarlos. Debido a que la intención fue recuperar sólo el esqueleto, no dimos demasiado énfasis

en

la obtención de la piel de cada ejemplar; no obstante logramos recuperar algunas, sobre todo de los ejemplares en mejores condiciones fisicas. Posterior a la limpieza de la piel (desplume) y basándonos en ella conforme la desprendíamos, venñcamos más características de estos organismos: muda de plumaje, cantidad de grasa y porcentaje de

(13)

osificación del cráneo.

El

siguiente paso fue localii los genitales, medirlos y, consecuentemente, sexar a lo ejemplares. Finalmente, se procedió a desprender el músculo del hueso, etiquetar

a

cada ejemplar y deshidratarios bajo una lámpara para asi poderlos

meter a los derméstidos y terminar de esta forma la limpieza total.

Como parte del entrenamiento y a la vez colaborando con el Laboratorio de Paleozoología, se p&icipó en una excavación paleontológica en el poblado de Cuauhchichinola, estado de Morelos. Dicha excavación fue parcial y se llevó

a

cabo durante el mes de diciembre de 1996.

(14)

,

RESULTADOS

-.

c

Los resultados se presentan en los siguientes apartados: “arqueozoológico”;“.

.

i ~- ~ - . .

“osteológico” y “de cam&’; con la intensión de ser claros y no confundir al leCtor.~-~

. ,

-

RESULTADOS ARQLJEOZOOLÓGICOS

Se limpiaron, restauraron y separaron un total de 2190 elementos, de los cuales

1950 corresponden a vertebrados y 240 a invertebrados (Tabla I)

De los 1950 elementos óseos, 135 pertenecen a la especie humana Homo sapiens,

mismos que se excluyen por no corresponder a los objetivos de este estudio De esta manera, consideramos como total de elementos Óseos la cantidad de 1815, los cuales se separaron por grupos, encontrando que la mayoría son de aves y mamíferos.

La

cantidad de

elementos de aves fue de 32, mientras que de mamíferos fue de 1783 (Tabla I). De estos

Últimos se lograron identificar 467 elementos correspondientes a cuatro géneros y cinco especies así como 915 elementos que sólo se llegaron a identificar a nivel de clase (Mammalia) debido a que no tenían los suficientes caracteres diagnósticos como para

identificarlos a un nivel más pequeño, dando un total de 1382 elementos óseos identificados (Tabla 2).

En el anexo 1 se encontrará un listado del material identificado y que corresponde

a

esta ultima cifra. En 4 se muestra la información por taxón, lote de excavación, así como las coordenadas, la profundidad y la capa de localización de cada lote. El resto del material no se identificó ni venficb, y el mismo se continuará procesando en el Laboratorio de Paíeozoología

Respecto a los invertebrados, los 240 elementos se separaron

en

cuanto a su forma de vida, siendo 153 terrestres, 52 marinos y 35 dulceacuícolas (Tabla I).

GRUPO

I

CANTIDAD DE

ELEMENTOS

1

~

Mamíferos 1783

Aves 32

Invertebrados terrestres 153

Invertebrados marinos 52

invertebrados duiceacuícoias 35

(15)

De los mamíferos, el venado cola blanca O. virginiunus fue el que presentó más elementos óseos. Caso contrario fue el conejo Sylviiupsfloridnmrs que presentó sólo un resto óseo. En cuanto a los elementos trabajados o modificados por el hombre, O.

virpniunus, con 12 restos, nuevamente fue el que presentó la mayor cantidad; seguido de C.

(16)

En cuanto a los elementos trabajados o modificados por el hombre,

O.

vir@niunus, con 12 restos, nuevamente fue el que presentó la mayor cantidad; seguido de C. fumifiuris

con seis elementos. Para

las

especies restantes no se identificb ningún elemento trabajado

(tabla 2).

Por otro ladq se +serva que el venado cola blanca O. Virginianus es la especie con

más material Óseo modificado culturalmente, siendo el húmero el hueso más trabajado seguido de la tibia (tabla 3), posiblemente debido a que son los huesos largos y más fuertes,

propios para su uso como materia prima, ya sea herramientas o adornos. Si eran usados como aliiénto, puede sugerirse que adquirían piezas sueltas del mismo, las que eran procesadas. Sin embargo, para llegar a una afirmación en este sentido, se requiere de

estudios más detallados del material, que no corresponden a los objetivos de este trabajo.

De igual manera, esta misma especie es la que presenta la cantidad

más

elevada de

material Óseo quemado (tabla 2). Estas observaciones son convincentes, ya que su porcentaje respecto al total es de casi 18 %; siendo un organismo con alta presencia no solo en los resultados de este material analizado sino también en el material veriñcado en los estudios de este tipo que se han hecho sobre el sitio. De la Tabla 3, la leyenda "fragmento" se refiere a elementos que solo se llegaron a identificar a nivel de clase debido a que no tenían los suficientes caracteres diagnósticos como para identificarlos a un nivel más

pequeño. Las observaciones que se formularon antes sobre su posible uso como alimento o materia prima siguen siendo válidas para este tipo de modificación.

.

Un punto más en el antilkis de la muestra es el Número Mínimo de individuos

(17)

44 individuos; lo cual quiere decir, basándonos también en los datos de la tabla 2, que fueron

(18)

LISTADO TAXONÓMICO DE AVES PREPARADAS PARA INCORPORARLAS A LA COLECCIÓN

OSTEOL~GICA R E C ~ E L LABORATORIO DE PALEOZOOLOG~A SE ENCUE” OWENADAS DE

ACIJEERW A LA A.O.U., (1983).

Clase: Aves

Orden: Falconiformes Familia: Accipitndae

Especie: Buteo jamaicensis

Nombre común: Aguililla colirnifa Ejemplares preparados: 1

Orden: Charadriiformes Familia: Scolopacidae

Especie: Actitis macularia

Nombre común: Playento alzacoiita Ejemplares preparados: 2

Orden: Columbiformes Familia: Columbidae

Especie: Zenaiah macrmra

Nombre común: Paloma huilota Ejemplares preparados: 2

Orden: Psittaciformes Familia: Psittacidae

Especie: Amazona oratrix

Nombre común: Loro coroniamado

~ Ejemplares preparados: 1

Orden: Cuculifonnes F a m ü k Cuculidae

Especie: P i a y cayana

(19)

Orden: Strigiformes

Familia: Stngidae

Especie: Ciccuba virgaia

Nombre común:

Búho

tropical

Ejemplares preparados: 1

\ Orden: Apodifomes

i,

[3

1)

Familia:

Trochilidae

Especie: Lampornis amethystinus

Nombre común: Chupatlor übscüiü Ejemplares preparados: 3

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D

i)

[1

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Orden: Coraciiformes

Familia: Aicedinidae

Especie: Chloroceryle americuna

Nombre común: Martín

pescador

menor

Ejemplares preparados: 1

I) . ~ ~ ~ . . - ~ ~

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... ~ ~~

... ~ ~~

~~ ~ Orden: Passenfomes

Familia: Tyrannidae

Especie: Camptostoma imberbe

Nombre común: Mosquerito silbador

Ejemplares preparados: 1

Familia: Himndinidae

Especie: Hirunabfulva

Nombre común: Golondrina fulva

Ejemplares preparados: 1

c

Familia: Muscicapidae

Subfamilia: Sylviinae

Especie: Polioptila caerulea

Nombre común: Perlita piis Ejemplares preparados: 1

(20)

. .

Firnilin: Muscicapidae

Subfimüia: Turdinae

Especie: Cuthamsfrantzii

Nombre común: Zonalito de frantnus

Ejemplares preparados: 1

Familia: Mimidae

Especie: Toxostoma CuMrOsire

Nombre común: Cuitlacoche común Ejemplares preparados: 1

Familia: Bombycillidae

Especie: Bombycilla ce&omm

Nombre común: Chinito Ó Ampelis americano

Ejemplares preparados: 8

Familia: Fringillidae

Especie: Cmpodacus mexicanus

Nombre común: Carpodaco doméstico Ejemplares preparados 1

(21)

RESULTADOS

DE CAMPO

Cbmo parte del entrenamiento y a la vez colaborando

con

el Laboratorio de

Paleozoología, se participó en una excavación paleontológica en el poblado de Cuauhchichinola, estado3e Morelos. Dicha excavación fue parcial y se llevó a cabo durante

el mes de diciembre de 1996; en ella se recuperó gran parte del caparazón y material suelto

del mismo [escamas poiigonales también conocidas como rosetas], así como fragmentos de la cintura pélvica y del tubo vertebral de un gliptodonte Cliptotherium, organismo parecido a los armadillos actuales que habitó durante el Plioceno tardío y casi todo el Pleistoceno en

América del Norte (Gillette and Ray, 1981).

La excavación fue hecha por seis estudiantes pertenecientes a la Escuela Nacional de Antropología e Historia (ENAH), al instituto Politécnico Nacional (IF"), así como a la

Universidad Autónoma Metropolitana-Iztapdapa (Urn), y dirigida por los investigadores

Ana

Fabiola Guzmán, Oscar Polaco y Eduardo Corona Martínez, todos del Laboratorio de

Paleozoología

-

Ai

llegar al sitio de excavación nos organizamos para trabajar simultáneamente; de stamanera, mientraspos realibamos recomdos alrededor de la zona, otros procedían a

kalizar

las mediciones correspondientes [cala] para así poder comellzar la excavación en el

'

áreaadecuada.

Los restos del ejemplar se encontraron debido a que la ladera donde se encontraba

sufnó un desgajamiento natural así como cortes intencionaies para la obtención de tizate, quedando de esta manera a la intemperie una parte del caparazón que posteriormente se comenzó a romper en rosetas.

Es

por esto que, simultáneamente a los procedimientos

anteriores,se recolectó material del antes dicho

Se estuvo sacando escombro durante varias horas, hasta que a 60 centímetros por

debajo de la superficie comenzó a sobresalir el caparazón, el cual estaba recargado sobre su costado derecho.

Ai

despojarlo poco a poco del material que

lo

rodeaba, observamos que

estaba quebrado en varios fragmentos de diferentes tamaños. Ya casi descubierto en su totalidad, se procedió a cubrirlo con UM capa de yeso con la finalidad de mantenerlo lo más completo posible, no sin antes separar fragmentos del tubo vertebral

y

de la cintura péllvica,

los cuales se consolidaron inmediatamente. Conforme se seguía excavando, el sustrato era cada vez más duro; aún así, aparecieron restos óseos que, mediante ayuda bibliogrt%ca especialida en el sitio, confirmamos que pertenecían al cráneo.

Ai

terminar de

extraer

el caparazón por completo, se trasladó mediante una camilla

improvisada al vehículo que

lo

transportaria al Laboratorio de Paleozoología. En cuanto al

cráneo, se tuvo que volver a tapar con el escombro extraído y ser motivo de una excavación posterior debido a que el extraerlo implicaba salirse del tiempo establecido, así como de los

(22)

DISCUSI~N

Es necesario dejar en claro que del total del material arqueozoológico recuperado durante el proyecto Xochicalco-Lítica, se limpió, restauró y separó el 100 % ; así como se identifid parte del m&no. Ademirs, la muestra faunística analizada es representativa y

suficiente para poder reaiiir algunos comentarios de indole arqueozoológico y sentar las bases para que en futuras investigaciones se realicen comparativos de nuestros resultados

con

los obtenidos en otros trabajos de este tipo. En cuanto al material que resta por identificar, será objeto de otros trabajos posteriores.

Aunado a algunos comentarios que se realizaron en la sección de resultados, es

necesario comentar la sobresaliente presencia, en su gran mayoria, de los mamíferos así como de algunas aves, estando ausentes en su totalidad los peces, los anfibios y los reptiles

Lo antes dicho nos puede indicar que por un lado hubo restos que no se preservaron debido a su fragilidad o que los arqueólagos los pasaron por alto consecuencia de su minúsculo

tamaño

Al

comparar la cantidad de especies de vertebrados que se distribuyen en Morelos

con las especies identificadas, es claro que los de mayor talla -y tal vez los de mayor población en aquella época- fueron los utilizados como recurso alimenticio o materia prima, lo cual

lo

podemos corroborar tanto con la cantidad encontrada de material modificado

culturalmente como de la cantidad de elementos quemados

Los

taxa identificados se distribuyen actualmente en el estado de Morelos, por lo

cual podemos decir que su procedencia es de origen autóctono En cuanto a la distribución del venado cola blanca O. vrrgrnrunus, ésta es muy rara en la actualidad, no obstante existe

aún en el estado

Respecto a la preparación de ejemplares para incorporarlos a la Colección Osteológica Reciente del Laboratorio de Paleozoología, al verificar los resultados observamos que trabajamos exclusivamente con aves, esto se debió a que existe gran cantidad de material de este tipo almacenado en el

área

especial de preparación, y sobre todo, las aves presentan una gran diversidad de formas y tamaños que requieren de una gran delicadeza de alguna manera especial para poder ser preparadas, sobre todo si el objetivo es obtener la piel Con ellas, al obtener su esqueleto y piel, fue suficiente adquirir la experiencia bñasica en cuanto al procedimiento de la preparación de ejemplares para una Colección Osteológica como la del Laboratorio antes mencionado; claro, otras clases de organismos querit.gn de algun procedimiento en especial pero el general no pasó desapercibido en este trabajo

En cuanto a la excavación paieontológica, es claro que este tipo de hallazgos son de

gran importancia para México debido a que, aunado al conocimiento parcial que se

ha

adquirido sobre la biología de los gliptodontes de otras regiones del país y de América (así

como de otros grandes mamíferos pleistocénicos), nos permite tener una visualización más amplia de las repercusiones de tipo biogeográfico causadas por las últimas glaciaciones en la

(23)

República Mexicana. Por último, este tipo de descubrimientos debenan de ser apoyados

por

instituciones educativas y/o de investigación mexicanas (de preferencia) ajenas ai INAH, ya que es lamentable que

en

un proyecto multidisciplinatk+ corno fue el caso, haya un

financiamiento muy litado que repercuta negativamente en el tiempo de obtención de los

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b p resultados finales.

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(24)

CONCLUSIONES

DEL

ANÁLISIS ARQUEOZOOLÓGICO

El

material ar ueozoológico se obtuvo principalmente de casas-habitación, de un recinto 0 área civico-mremonial, así como de un área utilizada para trabajo lítico especidio; por 10 que las relaciones que se manifiestan entre la comunidad del sitio y la fauna identificada esth vinculadas en su mayoria a aspectos de tipo domestico, por ejemplo: recurso alimenticio y materia prima

\

Durante mucho tiempo Xochicalco ha sido, y sigue siendo, uno de los sitios más atrayentes y mistenosos del centro de México Este trabajo ha intentado ayudar a esclarecer el estrecho vinculo de la cultura xochicalca con la naturaleza, en particular con la fauna, como se puede observar no sólo en los restos Óseos, sino en las representaciones que hacían de ella, tanto en pirámides (figura 4) como en otras obras arquitectónicas (figura 7). En cuanto a

lo

último, actualmente se están realizando investigaciones de manera

interdiscipünaria

Las investigaciones relacionadas con el tema, aunadas a resultados de índole arqueológico, que se lleven

a

cabo con el material encontrado en fechas recientes

reafirmarán

los resultados de los anteriores y de este mismo estudio arqueozoológico;

consecuentemente

,

la imagen de este majestuoso sitio mesoamericano se ampliará poco a

poco en todos los aspectos llegando

a

comprender, tal vez, el por qué de su esplendor tugaz

I

figura 7. Rampa de los animala, mea de mr restriimda, loeiliudi al Ente de la Acrópolis de

la Znni Arqneolbgiua de Xoebieileo. Ndtne la gran cantidid y diverddad de

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ANEXO

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REGISTRO

DE LA INFORMACIÓN

OBTENIDA EN ESTE ESTUDIO.

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Figura 3.

Selva baja caducifolia en el cerro de Xochicalco. Al fondo se observa el río p.7
Figura 4. Templo de las Serplentes Emplumadas, tambih conocido como plrámide de

Figura 4.

Templo de las Serplentes Emplumadas, tambih conocido como plrámide de p.9
Figura 5.  ZOM Arqneológiu  de  Xochiulco  donde  se rnucaírnu  los  d o n   sitios  de excavacidn de

Figura 5.

ZOM Arqneológiu de Xochiulco donde se rnucaírnu los d o n sitios de excavacidn de p.10
figura 7.  Rampa  de  los  animala,  mea  de  mr  restriimda, loeiliudi al Ente de  la Acrópolis  de

figura 7.

Rampa de los animala, mea de mr restriimda, loeiliudi al Ente de la Acrópolis de p.24

Referencias

Actualización...

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