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Academic year: 2020

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Efectos indeseables de la aplicación de piercings y tatuajes

Josefina Carbajosa Martínez*

Artículo original

REsUMEN

Antecedentes: la aplicación de tatuajes y piercings se realiza con la finalidad de modificar el aspecto externo del individuo. Sus motivos son diversos y en algunos casos provocan reacciones adversas.

Objetivo: analizar los datos demográficos y clínicos de pacientes con piercings y tatuajes, y destacar los efectos indeseables derivados de éstos.

Pacientes y método: se efectuó un estudio descriptivo y retrospectivo; se revisaron los expedientes de pacientes con piercings o tatuajes,

que acudieron a la consulta externa de Dermatología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán, y de la consulta privada, en un periodo de dos años.

Resultados: se registraron 102 pacientes (52 hombres y 50 mujeres), con límites de edad de 14 a 58 años. El motivo de aplicación de

piercings y tatuajes fue, principalmente, por moda. En 25% de los casos hubo eventos indeseables: 18 por piercings y nueve por tatuajes; sólo en dos casos fueron graves (edema severo de la lengua y la glotis y sarcoidosis sistémica).

Conclusiones: las reacciones adversas por piercings y tatuajes aparecen con relativa frecuencia y, ocasionalmente, pueden ser graves;

el costo del tratamiento por complicaciones es más alto que el que genera su aplicación.

Palabras clave: piercings, tatuajes, reacciones adversas, edema de glotis, sarcoidosis.

AbsTRACT

backgraund: In order to change the outside appearance a great deal of resources are used, as jewelry, costumes, hair styles, the use of tattoos and body piercings, the last being more frequent mainly in adolescents and young adults.The late motive to make use of this means is diverse and in some cases it’s also reason of adverse reactions.

Objective: To analyze the demographic and clinical data of the users of body piercings and tattoos. To point out unwanted side effects related to them.

Patients and method: This is a retrospective and descriptive study, in which clinical records piercings and/or tattoo users, coming from

the outside patients service of dermatology from National Institute of Medical Sciences and Nutrition of Mexico, as well as private practice were reviewed in a two year period.

Results: A total of 102 patients were studied, being 52 males and 50 females with a rank age of 14 to 58 years. The reason of application of piercings or tattoos was mainly to be in fashion. 25% developed unwanted side effects; eighteen because of piercings and nine secondary to tattoos. Only two cases had severe side effects; tongue and glottis edema and one systemic sarcoidosis.

Conclusions: Secondary adverse reactions are relatively frequent in body piercings and/or tattoo users; it is less common this reaction is

severe or fatal. Treatment cost of these side effects is certainly higher than their application

Key words: body piercings, tattoos, side effects, glottis edema, sarcoidosis.

* Dermatóloga, cirujana dermatóloga. Instituto Nacional de

Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán.

Correspondencia: Dra. Josefina Carbajosa Martínez. Departamento

de Dermatología, Cirugía Dermatológica, Instituto Nacional de

Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán. Vasco de Quiroga 15, colonia Sección XVI, CP 14000, México DF. Correo electrónico:

[email protected]

Recibido: agosto, 2009. Aceptado: septiembre, 2009.

Este artículo debe citarse como: Carbajosa MJ. Efectos indese-ables de la aplicación de piercings y tatuajes. Dermatol Rev Mex 2009;53(5):219-24.

La versión completa de este artículo también está disponible en:

www.nietoeditores.com.mx

E

l gusto por modificar nuestro aspecto externo, en busca de la afirmación de la individualidad, es una

característica humana antigua y universal. Para

lograrlo se utilizan infinidad de recursos, como el uso de

joyas, vestimentas y peinados, y otros más excéntricos

como la escarificación, mutilación, deformación, perfo -raciones y tatuajes, aunque con menor frecuencia.1

Los tatuajes son la inserción de pigmentos exógenos, de origen vegetal o mineral, en la piel, realizada mediante punciones con agujas u otros elementos, quedando visibles

y permanentes. Pueden tener significado religioso, conme -morativo, de luto o mágico. Se cree que la palabra tatuaje tiene origen onomatopéyico, pues proviene del término polinesio “Ta”, que a la vez deriva del sonido “tau-tau” que se produce al crear un tatuaje por medio del golpeteo sobre la piel. La palabra latina para tatuaje es estigma y

(2)

Los tatuajes solían llevarlos los marinos o presos, pero en la actualidad los portan, por moda principalmente,

al-gunos adolescentes y jóvenes con fines decorativos y de integración a grupos específicos.1,3 El tatuaje se observa

frecuentemente en la población adulta de Estados Unidos

y Canadá, y en países de Europa Central.4

Los tatuajes clásicos son los permanentes, aunque en las últimas décadas se han hecho más populares los “tatuajes temporales”, que en realidad son pseudotatuajes, porque

son grabados superficialmente y no se perfora la piel al

hacerlos. Estos tatuajes temporales se hacen con henna, un

pigmento natural obtenido de la planta Lawsonia inermis

que tiñe la piel de color marrón-rojizo y se elimina después

de dos o tres semanas con el lavado sucesivo. La henna

natural se utiliza desde hace siglos en países musulmanes

e hindúes con fines cosméticos y rituales. Las reacciones

adversas al producto natural son excepcionales, por tanto, es inocuo. No sucede lo mismo en occidente, porque la

henna se adultera con diversos aditivos para evitar su deterioro y, sobre todo, oscurecer el pigmento y conferir

un tono más negro al producto final, porque así es más solicitado. Para este fin se incorporan diversos aditivos,

de los cuales el más utilizado es la parafenilendiamina, sustancia base de la mayor parte de los tintes capilares

comerciales; ésta intensifica el color, acelera el proceso de fijación, es químicamente estable, antioxidante y de

bajo costo. Lostatuajes de henna, aunque son transitorios,

pueden ocasionar reacciones indeseables.5

Los tatuajes cosméticos se aplican en la cara desde la década de 1980, como una forma semipermanente de maquillaje, especialmente en las cejas, los párpados y los labios. Su popularidad va en aumento y aunque hasta el momento existen pocos reportes médicos de reacciones adversas derivadas de estos procedimientos, se espera a

futuro un mayor número de casos.6

También hay tatuajes iatrogénicos, hechos con cloruro férrico, usado como hemostásico; o los producidos en odontología para la aplicación de amalgamas en la obtura-ción dental y que, en forma accidental, algunos fragmentos de ésta pueden introducirse a la mucosa oral.1

En la actualidad se hacen diversos tipos de ornamen-taciones, como la perforación corporal, llamada body piercing, que consiste en perforar e introducir objetos de oro, acero, titanio o cualquier otro elemento en distintas partes del cuerpo (nariz, labios, lengua, oreja, ombligo y

genitales), con la finalidad de adornar y cambiar el aspecto

personal. El gusto por estos ornamentos data de épocas re-motas, sobre todo en algunas etnias. Actualmente, al igual que los tatuajes, constituye una moda adoptada, fundamen-talmente, por la población adolescente. Los piercings o perforaciones se perciben como algo más temporal que los tatuajes; por ello, cada día hay más adeptos a esta práctica, aun cuando se han descrito numerosas reacciones adversas, locales y generales, derivadas de su aplicación.1

El objetivo de este estudio es analizar los datos

demo-gráficos y clínicos de pacientes con piercings y tatuajes, y reportar los efectos indeseables derivados de éstos.

PACIENTEs y MéTODO

Estudio descriptivo y retrospectivo en el que se revisaron los expedientes de pacientes con piercings o tatuajes de la consulta externa de dermatología del Instituto Nacio-nal de Ciencias Médicas y Nutrición Salvador Zubirán y de la consulta privada, en un periodo de dos años (entre 2005 y 2007).

Se evaluaron las variables de género, edad, motivación que tuvieron para su aplicación, motivo de consulta y efectos indeseables derivados de piercings y tatuajes.

En los pacientes que requirieron tratamiento, éste fue consignado, así como la evolución posterior.

REsULTADOs

Durante el periodo de estudio se registraron 102 pacientes, de los cuales 52 fueron hombres y 50 mujeres, es decir, una relación hombre:mujer de 1:1. El límite de edad fue de 14 a 58 años (media de 36 años).

El motivo de aplicación de los piercings y tatuajes fue por moda (n = 91), pertenencia a un grupo (n = 5), aplicación en la cárcel (n = 3), luto (n = 2) e intoxicación etílica (n = 1). Los casos en que la aplicación fue por luto correspondieron a tatuajes (n = 1) y expresión de rebeldía (n = 1) [cuadro 1], este último padecía diabetes tipo 1, cuya perforación fue

realizada con una jeringa de insulina (figura 1).

De los 102 pacientes, 25 (25%) tuvieron eventos indesea-bles: 18 por reacción a los piercings y 9 a los tatuajes.

De las reacciones por piercings, seis correspondieron a infección bacteriana, cinco a condritis, cinco a alopecia

definitiva posinflamatoria de la ceja, un caso con cicatriz

(3)

Figura 1. Hombre de 16 años con diabetes mellitus tipo 1.

Cuadro 2.Eventos adversos relacionados con piercings y tatuajes

Piercings (n) Tatuajes (n)

(definitivos y pseudotatuajes)

Infección bacteriana (6) Condritis (5)

Alopecia definitiva de la ceja (5)

Cicatriz queloide (1)

Edema de la lengua y la glotis (1)

Reacción inflamatoria aguda

(6)

Granuloma (3)

Se registraron nueve reacciones indeseables a tatuajes

(cinco en definitivos y cuatro en pseudotatuajes). En dos pacientes con tatuajes definitivos hubo reacción inflamato

-ria aguda y en tres, inflamación de tipo granulomatoso; una

de estas respuestas granulomatosas consistió en sarcoidosis sistémica, fenómeno descrito en la literatura.7 En quienes

tuvieron pseudotatuajes, se registraron cuatro pacientes con reacciones adversas, quienes acudieron a consulta por

dermatitis aguda (cuadro 2; figuras 2 a 4).

Tratamiento

Los procesos infecciosos se trataron con antibióticos tópicos y sistémicos (mupirocina y cefalosporina), con lo que el cuadro se alivió en tres casos, pero persistieron los

síntomas en otros tres, cuyas manifestaciones de inflama -ción cursaron de manera intermitente hasta la remo-ción del piercing.

Figura 2. Cicatriz queloide en el lóbulo, un año después de la

perforación con oro de 12 kilates.

Los pacientes con condritis se trataron con prednisona, a

dosis antinflamatoria durante tres a cuatro semanas; en dos

casos fue necesario, además, realizar drenaje quirúrgico. Sólo un paciente tuvo como secuela necrosis segmentaria.

La paciente que acudió por cicatriz queloide en el ló-bulo recibió triamcinolona intralesional en dos ocasiones; resección quirúrgica y compresión con botones en los

lóbulos (figura 5) durante ocho meses, de acuerdo con

el procedimiento que habitualmente aplicamos en estos casos.8

Los pacientes con tatuajes definitivos que tuvieron re

-acción inflamatoria aguda se trataron con corticoesteroides

tópicos de mediana potencia durante dos semanas; en los

Cuadro 1. Motivo de aplicación

Motivo Pacientes (n)

Moda 90

Pertenencia a un grupo 5

Aplicación en la cárcel 3

Luto 2

Rebeldía 1

(4)

casos con tatuajes de henna tuvo que prolongarse la apli-cación del corticoesteroide durante 45 días en promedio. Los tatuajes que generaron reacción granulomatosa requirieron la administración de corticoesteroides sistémi-cos: en un caso se indicó prednisona (20 mg/día) durante seis semanas, con involución de las lesiones; en otro se administró prednisona (20 mg/día) durante ocho semanas sin respuesta al tratamiento, por lo que se suspendió la

Figura 3. Granuloma por cuerpo extraño.

Figura 4. Granuloma por cuerpo extraño con zonas de pigmento

amorfo provocado por un tatuaje.

cortisona y se indicó colchicina (100 mcg/día en tableta)

durante seis meses, con alivio del granuloma (figura 6).

Cuando la aplicación del tatuaje desencadenó sar-coidosis sistémica y eritema nudoso en una paciente, su tratamiento consistió, de manera conjunta con el servicio de dermatología y neumología del Instituto Nacional de Ciencias Médicas y Nutrición, en corticoesteroides sisté-micos con remisión parcial del cuadro.

Figura 5. Técnica de compresión con botones.

(5)

DIsCUsIóN

La frecuencia de reacciones adversas encontradas en el grupo de estudio no es baja y es probable que sea similar en otros grupos poblacionales. La aplicación de tatuajes y perforaciones se ha extendido de manera notoria en las últimas dos décadas, sobre todo en los adolescentes mexicanos, sin distinción de clase social. Los motivos principales de esta práctica son similares a los de otras poblaciones, entre los que destacan: asimilación a un grupo, rebeldía y necesidad de independencia de autori-dad paterna. En algunos pacientes resulta difícil delimitar dónde comienza la motivación para aplicarse piercings y tatuajes como moda, y hasta dónde es el resultado de la

combinación de más de un factor (figuras 7 y 8).

No obstante que la finalidad primordial de esta práctica

es embellecer el cuerpo y mejorar la autoestima, en algunos de los casos revisados fue la expresión de un fenómeno de autodestrucción o desahogo por el dolor de la pérdida de un ser querido.

Llama la atención que se trata de un fenómeno fa-vorecido por la aceptación social y familiar, difundido ampliamente por los medios de comunicación; sin em-bargo, el conocimiento de las reacciones adversas no se

promueve de la misma manera entre los aficionados a

estas prácticas. En algunos casos, se tiene la vaga noción

Figura 7. Múltiples piercings y tatuajes.

de que la aplicación de piercings y tatuajes puede acarrear problemas de salud, como procesos infecciosos locales y cicatrices, pero difícilmente se comprende la dimensión del problema, pues hay la posibilidad de adquirir infecciones sistémicas graves, reacciones de hipersensibilidad y enfer-medad mediada inmunológicamente, como las reacciones

liquenoides, pseudolinfomatosas y sarcoidales.2

Así como en otros países, es importante que quienes realizan estas prácticas estén capacitados, tengan conoci-mientos de anatomía de la zona a tratar y cuenten con los medios indispensables para evitar procesos infecciosos loca-les o de trasmisión de enfermedades (hepatitis B o C), pues los piercings y los tatuajes son procedimientos invasivos.9

Como en otras casuísticas, el pigmento rojo con base de mercurio fue el producto que ocasionó frecuentemente

reacciones inflamatorias. En estos pacientes y en quienes

tienen perforaciones, en los que persistió la reacción

inflamatoria por más de seis semanas pese a recibir trata -miento con antibióticos, debe considerarse la aplicación

de pruebas epicutáneas, con la finalidad de descartar un

fenómeno de hipersensibilidad de contacto.

La globalización económica ha traído consigo un fenó-meno de globalización cultural, de manera que los casos

observados en México no difieren de los que ocurren en

otros lugares del mundo.

Las repercusiones económicas que pueden derivar de la aplicación de tatuajes es un aspecto importante, pues

(6)

su remoción o el tratamiento de sus complicaciones y de los piercings son considerablemente más costosos que su aplicación. Además, el resultado estético de los procedi-mientos para eliminar los tatuajes con frecuencia no es

satisfactorio (figuras 9 y 10).

correspondió a un paciente con perforación en la lengua, quien cursó con edema importante de la lengua y la

glo-tis y requirió atención médica de urgencia por dificultad

respiratoria.

Otra complicación importante fue la sarcoidosis sistémi-ca provosistémi-cada por un tatuaje cosmético de labios y cejas.

REFERENCIAs

1. Chimenos-Küstner E, Batlle-Travé I, Velásquez-Rengifo S,

García-Carabaño T y col. Estética y cultura: patología bucal

asociada a ciertas modas “actuales” (tatuajes, perforaciones bucales, etc.). Med Oral 2003;8:197-206.

2. Valle LE. Tatuajes y “piercing”. Rev Argent Dermatol 2006;87:16-26.

3. Pérez-Cotapos ML, Cossio ML. Tatuajes y perforaciones en adolescentes. Rev Med Chile 2006;134:1322-9.

4. Adatto M. Living skin. The world of tatooing. Editions Roche, 1993;p:41.

5. Hervella M, Durán G, Iglesias ME, Ros C, Gállego M. Por qué

desaconsejar los tatuajes temporales de henna. An Sist San Navarra 2005;28:403-7.

6. Brad J, Oh C, Egan CA. Spontaneous resolution of a delayed granulomatous reaction to cosmetic tattoo. Int J Dermatol 2008;47:59-60.

7. Cervigón GI, Pérez HC, Sandín SS, García GC y col. Granu-lomas en tatuaje: ¿manifestación inicial de sarcoidosis? Med Cutan Ibero Lat Am 2004;32:131-4.

8. Carbajosa J. Queloides del lóbulo de la oreja. Tratamiento con

compresión externa. Dermatología Rev Mex 1992;36(6):366-8. 9. Verduzco JM, Llaryora SM. Tatuajes y piercing: considera-ciones sobre el alcance de una ordenanza municipal en la ciudad de Córdoba. Rev Argent Dermatol 2008;89:154-63.

Figura 9. Cicatriz hipertrófica postratamiento (cirugía de acero frío).

Figura 10. Remoción con láser, cicatriz atrófica.

CONCLUsIONEs

Hubo relación de igualdad numérica entre hombres y mujeres que se aplican piercings y tatuajes. Las mayoría

de las mujeres prefirieron las perforaciones en el ombligo,

y de los hombres en la ceja y el pezón.

Los tatuajes de tipo cosmético fueron una minoría,

predominaron los realizados con fines decorativos.

El motivo de consulta de pacientes con tatuajes se enfo-có, básicamente, en tres aspectos: 1) en busca de asesoría para la aplicación segura, 2) solicitud para la remoción del tatuaje y 3) tratamiento de las complicaciones en la cuarta parte de los casos.

Aunque en muchos sitios del mundo los tatuajes son realizados por profesionales, en la mayoría de los

pacien-tes de este estudio los efectuaron tatuadores aficionados.

Asimismo, se observaron complicaciones tempranas en el pabellón auricular y tardías en el lóbulo, con la forma-ción de grandes cicatrices queloides. En otras zonas las

reacciones inflamatorias fueron frecuentes, con alopecia traumática definitiva de la cola de la ceja cuando la per -foración se hizo en esa zona.

Figure

Figura 1 . Hombre de 16 años con diabetes mellitus tipo 1.
Figura 3 . Granuloma por cuerpo extraño.
Figura 8. Tatuajes y perforaciones, diferentes realidades.
Figura 9 . Cicatriz hipertrófica postratamiento (cirugía de acero frío).

Referencias

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