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fllberto
Mackenna
Subercaseaux
SANTIAGO
,FUTURO
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Conferenclas sobre los proyectos de transfor
maci6n de
Santiago.
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BrBUOTECA NACIONAL
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DE CHILESecci6n .. Chil.ena
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Confeeenctas sobre los proyectos de transfot
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nos PALABR.A.S
A mis
coleqas
del Oomite deTrans/or
maci6n de
Santiago,
senores Carlos Caroajal,
Enrique
Doll,
yEmilioJequier:
Nosotros hemos sido lospoetas
de latrans/ormaci6n
deSantiago.
Hemos perseguido
un idealde belleza y deprogreso en unmedic,
generalmente,
ajeno
alsentimiento de lobello y hostila muchas de lasmani
[estaciones
del progreso.Nuestro
trabajo
ha sido como el de loslabradores
quedespejan
el campo incultode los zarzales y los
abrojos
para que otroshagan
en el/ructifera
siembra.rreepondera
talvez,
a otrageneracion
esparramar esa semilla ycosecharsu
[ruto.
El sueiio de los
poetas
sera realizado por los hombres deneqocios.
Nada
podra
detener la obraque nosotroshemos
iniciado,
porgrandes
que sean losquebrantos
ylas vicisitudes de nuestropais.
El
Santiago
delporvenir
necesita expansion,
horizontesamplios,
aire,
luz y bellezapara el desarrollo y el bienestar de su ere
eiente
poblacion,
La vida de
Santiago
es eternacomo lade las montanas que lo
rodeom;
una generacion. es solo un dia en la existencia de
'Unaciudad.
Nosotros, los labradores de un
dia,
hemos
cumplido
nuestrodeber,
comopatrio-.
tas,dejando
un campodespejado
para que10 cultiven las
qeneraeionee
delporvenir.
ALBERTO MACKENNA S.
Santiago
Futuro
VfLADA EN LA BIBUOTECA NACIONAL fL 6 DE SEPflEMBRE DE 1912
«Senoras,
senores:Todas
lascapitales
europeas y lasde
America,
alllegar
a ciertoperiodo
de su
desarrollo,
hanexperimentado
la necesidad detransformarse,
saliendo de los estrechos moldes me
dioevales,
para vaciarse enlos moldesmas
amplios
de la vida moderna. Es esta unafuerzaimperiosa
delprogreso que
impulsa
alas colectivien-sancharel circulo de sus
actividades,
seapersiguiendo
fineshigienicos,
seaguiandose
por la tendencia natural aembellecer la vida que es
propia
delhombre a medida que va desarro
llando su cultura.
En los
siglos pasados
Ia vida urbana se
desenvolvia
en un ambientemas estrecho. El horizonte era mas
reducido. No
existian
las nocionesde
higiene
quesoncomunesenlaepoca
actual.
Nose daba
importancia,
como ele�mentos de
vida,
al
aire,
a laluz,
alsol,
a lavegetaci6n,
a esospreciosos
dones
naturales
queconstituyen
elencanto de la vida en las ciudades mo
dernas.
Las ideas de estetica no in
quieta
ban alos
espiritus
deaquella
epoca;
yesas
ciudades,
en suaspecto
16brego
y
misterioso,
en sus lineastorcidas,
ensu falta de luz y de
ambiente,
paALBERTOMAOKENNA. S. 7
Ahi estan las
ciudades
de la antigua
Francia,
como las de lavieja
Italia y
Espana,
para manifestar COIlargumentos
materiales elconcepto
dela edilidad queexistia la EdadMedia
y en los
siglos
posteriores.
La
briIlante
concepci6n
de lavida
urbana que floreci6 en la
epoca
anterior a Jesucristo y que nos
dej6
enRoma y en Atenas las muestras mas
elocuentes de la
estetica
y del buengusto,
seapag6
en las obscuridadesde la Edad
Media,
entre las penumbras de la vida
monaeal.
Durante muchos
siglos
la humanidad vivi6 en ciudades tortuosas que
eran un barbaro hacinamiento del
rebaiio humano y estaban renidas
con todos los elementos sanos de la
naturaleza,
ydiezmadas,
como esnatural,
pormortiferas
epidemias.
Pero asi como hubounrenacimien
to en el
Arte,
ycorrespondi6
a 121nuevo, hubo. tambien un renaeimien
to en la vida de las
ciudades,
y correspondiole
a la Francia ser la iniciadora de ese
movimianto
de la humanidad hacia el progreso.
Fuedurante la
primera epoca
delImperio
deNapoleon III,
cuando selanz6 en Paris la audaz ideade trans
formar la ciudad medioevalen eiudad
moderna,
esto es, en un centro deamplias avenidas, plantadas
de arboles yedificadas concasas
higienicas
que tuvieranalavez un
tipo arquitect6nico.
Fue N
apole6n
IIIquien
concibi6el
grandiose
proyecto
de levantarsobre los escombros de la vieja eiu
dad,
elmagnifico palacio
del Parismoderno.
. Y
era mucho mas costoso que de moler los edificios del
pasado,
des truir losprejuicios
y laspreocupacio
nes de los
espiritus
de esaepoca
queestimaban como
peligrosa
loeura laALBERTOMACKENNAs. 9
Se
trab6,
entonces,
una ruda batalla entre el
espiritu
antiguo
con elespiritu
moderno,
de la que saliotriunfante el
impulso
del progreso.Para
poder
realizar su magna empres a,
Napole6n
necesit6 de un hombre que fuera el brazo activo y ener
gico,
capaz de sostener esa rudacampafia.
Y ese hombre fue el bar6nde
Haussmann,
que ha hecho celebresu
nombre,
colman do deriquezas
yde
prosperidades
a supatria.
Napoleon,
alemprender
estaobra,
pretendia
hacer deParis
lacapital
delmundo, atrayendo
hacia ella a·todos los
extranjeros
yhaciendo,
puede
decirse,
de lacapital
un muestrario en el que se exhibieran todos los
productos
delarte,
de la industria y del comercio de la Francia.Era este un
plan
en queaparecian
reunidas las
concepciones
deun hombre de
Estado,
los calculos de unar-�ista. Y este
hermoso
plan
encontr6enN
apole6n
elcerebro,
enHaussmann-el brazo y en
Alphand
elarquiteeto
.artista que traz6 las lineaspanorami
cas de la eiudad modelo.
Tuve ocasi6n de vel' en Paris un
curiosoMuseo en el eual se
guardan
todoslos documentOB de su transfor
maci6n;
laspublicaciones
de la pren.sa, las
polemicas,
las diatribasinju
riosas contra los
iniciadores,
las earicaturas soeces
difamando
alEmpera
dol' y a su Prefeeto
Haussmann,
lasfotografias
delpopulacho
amotinado,
estorbando la
aeei6n
de losdemole-dores,
enfin,
toda esabaja
explosi6n
-de la
estupidez
y de laignoraneia
humana contra losagentes
nuevos,del progreso. Y ahi
mismo,
al ladode esas
miserias,
se observan dos.grandes
euadroscomparatives,
en los-euales se ve, a un
Iado,
ungrafieo
.mostrando el Paris
antigun, tortuoso,
ALBERTO MACKENNA S. H
extremo el Paris moderno
iluminado,
amplio,
generoso, banado de luz yde aire y con
perspectivas soberbias,
en las cuales se destaca .un arco de
triunfo,
untemplo majestuoso
0 unmonumento de buen
gusto
..Ahi esta
simbolizada,
senores,
131eterna lucha de las corrientes huma
nas: una que se aferra del
pasado,
con
terror
alporvenir;
y la otra masnoble,
masabierta,
mas generosa,que rompe los
diques
de todas lasresistencias y, como una avalancha
bienhechora;
arrastraalahumanidadhacia el
progreso!
La
transformaci6n
deParis,
aprovechando su situaci6n
geograflca,
hasido y es un factor
permanente
deriqueza
interna y depreponderaneia
exterior para
Francia.
Son millonesde francos los que
penetran
en BUcirculaci6n
eeonomica,
por el conductode Paris.
hora
presente
que la belleza y el desarrollo de la
capital
es factor necesario en Ia vida de un
pais.
EI ral de los
capitales
es eldeun exponente
graflco
dela cultura y del progreso
general
de la naci6n.Este
'criterio
hapuesto
en acci6n atodas las ciudades de
Europa
parasacudirse de suindumentaria
antigua,
presentandose
con lasgalas
de 131edilidad
moderna,
al torneo de 131eivilizaeion que ha alcanzado el
siglo
XX.
Bruselas,
Viena,
Berlin,
Madrid,
Roma yengeneral
todaslascapitales
europeas, han cambiado suantiguo
sistema deviabilidady de
ediflcacion,
obedeciendo a un
prop6sito
economico y
practice
a la vez, sin des cuidar con ella lasgalanuras
de laestetica.
De esta
suerte,
lascapitales
hanALBERTO MAOKENNA s. 13
{
para los
forasteros,
alavez que parala
gente
delpais,
sirviendo ellas comode modelo
objetivo
alas ciudades deprovineias.
Esta
progresista
iniciativa de lascapitales
europeas ha encontrado ecofeliz
en todas las ciudades de NorteAmerica,
yenalgunas
de lascapitales
de la America del Sur.
Hemos visto con asornbro 131 trans
formaci6n
rapid
a de Rio deJaneiro,
que, como tocado por
varilla
rnagiea,
hasurgido
de los escombrosde 131
vieja 'y
sucia ciudadtropical,
levantando avenidas de
palacios
31M
donde no existia sino una
amalgams
de caserios infectos.
He
aqui,
senores,
unejemplo
quedebemos tener en
vista,
porque estaal alcance nuestro y porqueconcurren en el razones econ6micas y
politicas
que nos son comunes.
Riode
Janeiro,
como vosotros 10centro
mortifero,
del eualhuian,
asustados,
todoslosextranjeros;
hasta losMinistros
diplomaticos
buscaban unrefugio
en las alturas dePetr6polis
contra los
estragos
de la fiebre amarilla.
Pero merced ala
energia
dealgunos
espiritus videntes,
entre los cualesfigura
enprimera
linea el actual caneiller senor Lauro
Muller,
se concibi6el pa
tri6tico
proyecto
de hacer de lacapital
del Brasilunaciudadatrayen
te,
pr6spera
ehigienica,
en la eual se aunaranlasmagnificas
bellezas naturales con las obras de ornato y de
saneamiento.
En muy pocos
anos,
tal vez encinco,
hemosvisto,
con nuestros propios ojos,
10 quepuede
eltrabajo,
lafe y el
patriotismo
dealgunos espiri-
. tus avanzados.Hemos
visto conestupor
abrirse depar en par al
extranjero
una ciudadnueva, de la cual han
desaparecido
ALBERTO MACKENNAS, 15
afluencia de
capitales
y de hombres..jQue
inmensariqueza
representa.
para el desarrollo
del
vastisimo territorio
brasilero,
haber saneado y embellecido
supuerta
de entrada!iOuantos
millones van aprecipi
tarse por ella al progreso
general
del Brasil!Hoy
mismo ya se hace sentir enuna forma efectiva lautilidad de la transformaci6n de Rio de
Janeiro,
yel comercio es el
primero
enexperi
mentar losbeneficios.
Mas de treintamil
extranjeros
van todos los afios a.pasar los meses deinvierno en el am
biente tibio de esa eiudad.
Hoy
sedirigen
a el los vecinos delUruguay
y la
Argentina;
manana,
a medidaque las comunicaciones se
aceleren;
iran los europeos y los americanos del
norte,
llevandoles uncontingente
inapreciable
deriqueza.
Y si queremos otro
ejemplo,
mas aque-signiftca
para laprosperidad
y Ia ri queza de IaRepublica Argentina,
latransformaci6n de su
capital.
Un
sopio
devitalidad
haagitado
Ia vida econ6mica de nuestros vecinos, desde e1 dia enque ellos abrieron
Ia
puerta
alcapital
y alcomercioeuropeos,
presentandolea
unaciudadhigie
nica,
hermosa
y llenade atractivos. BuenosAires,
con su Avenida de.Mayo,
susgrandes
plazas panorami
cas, sus valiosos edificios
publicos,
sus
monumentos,
susteatros,
eshoy
un centro de
riqueza
y de cultura que serefleja
sobre el resto delpais.
La influencia de esta ciudad y la
de Rio
Janeiro,
se ha hechotambien
sentir sobre
Montevideo, capital
quehoy
destinagrandes
sumas a su embellecimien
to,
poniendo
a la cabezade su transformaci6n a un nucleo de
hombres de buen
gusto.
Entre
nosotros,
felizmente,
se obALBERTO MACKENNA s. 17
patri6tico
resurgimiento
en el eualcorresponde
a Iajuventud
unaparte
principal
deiniciativas
y de entu siasmos.En este movimiento de reacci6n
que, en buena
hora,
ha venido aagi
tar las aguas al parecer estancadas
de nuestro
organismo
naeional,
seabren camino todas las ideas moder
nas, se
despeja
el horizonte del porvenir,
mostrandole a lageneraci6n
de
hoy
un Chile. nuevo, con hombresnuevos y con ideas nuevas.
.A esta
generaci6n
lecorresponde
Iamagna obra de la transformaci6n de
nuestra
capital, siguiendo
con ello elejemplo
que nos han dado lospaises
veoinos,
ya quelosejemplos
de Eu ropa nosquedan
demasiadograndes
para nuestros escasos medios.
Sobre la transformaci6n de Santia
go
hay
dosproyectos,
senores.Unoha sido
elaborado
porlasi6n
Parlamentaria
y elotro,
es elfruto de los estudios de las eomisio
nes
designadas
por las sociedades dearquitectos,
deingenieros
y de BellasArtes,
que hantenido
la feliz coineidencia de uniformarse en un mismo
proyecto,
cosa que raras veees sucede entre nosotros.
Este acuerdo de las tres comisio
nes tecnicas
significa,
por 10 menos,que el
proyecto
en cuesti6n tiene unsentido
practico evidente,
porque nopuede
suponerse que las tres socieda deshayan
coincidido en unplan
depura fantasia.
Es
16gico
suponer que se hanhechoestudios y calculos
detenidos,
que sehan consultado todos los factores que
desempehan algun
rol en esta clase deproblemas,
antes depresentar
el proyecto
que elpublico
conoce por laspublicaciones dela prensa.
Es muy aventurado
decir,
como alALBERTO MACKENNA s. 19
de pura
imaginacion,
un suefio de artista de
imposible
realizacion.Los
ingenieros
y losarquitectos,
por 10
general,
son hombres esencial mentepractices,
y pocas veces seocupan de meras fantasias. Es
16gico
suponer que la obra
propuesta
porellos no es obra
imaginativa.
Por el
contrario,
es unproyecto
enteramente
viable,
y queresponde
alas necesidades de circulaci6n y de
ensanche de nuestra
capital.
Como
vosotros
10 observareis en elplano
que seexhibira
en estaconfe
rencia,
no solamente consulta la armonia y labelleza delas futurasvias
de comunicaci6n de
Santiago,
sinoque da facilidades para el
movimierr
to,
acortando las distaneias inutilesque
hay
entre losdistintos
puntos
dela
capital.
Por
ejemplo,
una de esasavenidas,
que
partiendo
de la estaci6n deN
uIsi-dro,
sigue
hacia laMoneda continuando basta las
plazas
del Brasil y Yungay, une directamente dos
punt
osopuestos
de la ciudad que estanhoy
incomunicados.
Puede
hacerse,
asi,
en diez minutosel
trayecto
quehoy
tardamedia horade interminables y molestos
zig-zags,
por calles tortuosas y barbaramen
te
pavimentadas.
Facilitar y acelerar Ia circulaci6n
es uno de los
prop6sitos
que tiene envista el
proyecto
a que hemos hechoreferencia.
Y otro
ejemplo
de esta intenci6n esla .A.venida que une la Estaci6n del
Mapocho
con lade IaAlameda,
atravesando la Plaza
Brasil,
la cual reduce a catorce
cuadras,
mas 0menos,un
trayecto
quehoy
tienetreinta,
reportando
este acercamiento unagran economia de
tiempo
yde dinero-en todo el movimiento
comercial
deALBERTO MAOKENNA s. 21
Nos
figuramos
que bastaran estosejemplos
para manitestar que el proyecto
de losarquitectos
no es unafantasia de
artista,
y queresponde
alas necesidades
practioas
delSantiago
futur-o.
Se ha
dicho, tambien,
que sueje
eucion costara sumas enormes, y que
el traeria una
crisis
de construccionesen la
ciudad,
debida a nuestros escasos recursos financieros.
Estas observaeiones
manifiestan,
desde
luego,
que no se conoce el proyecto
y se danopinionos
antes de tenerideade como el va a
desarrollarse.
Es un error
vulgar
y con ribetescomicos
suponor
que a nuestracapi
tal,
para abrirle susgrandes
avenidas,
se Ie va apartir
engrandes
tajadas, algo
asi comoquien
trata departir
un queso en rebanadas...Es absurdo pensar que las diversas
avenidas
indicadas
en elplano,
vanal in stante se
comprende
que es deimposible realizaeion,
porque, desdeluego,
faltarian materiales de edificaci6n,
brazos para eltrabajo
y dineroparauna y otra eosa.
El
proyecto
de losarquitectos
eingenieros
propone que sehaga
porahora una sola avenida: 131 mas
prac
tiea,
131 maseconomica;
131 que de resultados flnancieros mas inmediatos:
131 avenida entre las estaciones de
Mapocho
y deAlameda,
porejemplo.
Una vez abierta y edificada esa
avenida,
esdecir,
deaqui
a ocho 0diez
anos,
sepensaria
en abrir otraque
respondiera
a las necesidadesecon6micas de Ia
poblaci6n.
Esta
primera
avenida seriaunalecci6n
objetiva
alpublico
de Santiago para
manifestarle,
con 131 elocuencia de los hechos
materiales,
las ventajas
de vivir condesahogo,
y amplitud.
yJ�®m©A
ALBERTO MAOKENNA s. 23
Nose
pretende
forzar lamaquina,
levantando
avenidas ahi donde nohay
habitantes quepuedan
construiredificios valiosos,
S610 se
pretende,
y es muy16gico
desearlo,
que seapruebe
unavez portodas,
enSantiago,
unplano
definitivo y racional de transformaci6n al
cual se sometan todas las nuevas
obras que se
emprendan
en elfuturo,
tal como existe en casi todas las ciudades del mundo.
Nada
significa
que eseplano
seeje
cute en cincuenta 0 mas aiios.
Lo
importante
es que exista unapauta
a la cual deban ceiiirse lastransformaeiones,
para evitar de estemodo las
continuas
variaciones que,por la
brega
constante de interesesparticulares,
impedirian
laejecuci6n
de un
plan
econ6mico y bien concebido.
Otra de las
observaciones
que secantidad de millones que e1 re
quiere.
iDe
donde van a sacarse esosmillones!-exclama 1a
gente,
alarmadae.iQue
locura, que
insensatez 1a de gas tar cien millones enSantiago!-voci
feran
otros,
indignados.
jQue
absurdoimponerlea
unFisco como e1nuestro,
en eternodeficit,
este nuevo gravamen!-exc1aman
algunos
financistas. Todo estoquiere
decir,
simple
mente,
que nadie se hapreocupado
de estudiar el
problema
de 1a transIormacion y se
hab1a
de ella al divinoboton.
Desde
1uego
es necesarioexplicar
como va afuncionar e1
mecanismo
de estatranstormacion,
a fin de ahorrarnos los comentarios
equivocados
quea menudo se hacen.
Acordada la
apertura
de una avenida,
cuyo costo deexpropiacion
seencuentre ya bien
estudiado,
se 1eALBERTO MACKENNA s, 25
veinte 0 mas millones para comprar
los terrenos que debe atravesar lao
avenida;
y,ademas,
unafaja
de terreno a ambos lados.
Una vez abierta esta
avenida,
bienpavimentada, plantada,
con sus servicios de
desagiies,
calzadas y aceras,se venden en
publica
subasta losretazosde terrenos que
queden
aambos,Iados,
y con elproducto
de esa ventase paganlos
gastos
de la avenida.Tal es el sistemaideado por Hauss
mann, en
Paris,
y que ha dado excelentes resultados donde
quiera
se lehaya aplicado.
Puede que
alguna
vez este pro cedimiento de
alguna perdida;
pero estasera
siempre insignificante.
Porvia de
ejemplo,
manifestaremos solamente que la avenidaproyectada
entre laestacion
Mapocho
y Ia Moneda,
por el centro de las manzanas, s610 costaria al Fisco 0 aIaMunicipa
de pesos, porque la reventa de los terrenos sobrantes daria casipara
C08-tear la
expropiaci6n.
Debemos advertir que al empren
der esta obra se
respetarian
todos losedificios mas
importantes
quehay
-eomprendidos
entre lospuntos
indi
-cados,
como ser laCaj
aHipotecaria,
la
imprenta
de El Mercurio y otrasconstrucciones
particulares
deposi
tivo'valor.
La entrada a
Santiago
por la estaci6n
Mapocho
seria
digna
de una ciu-dad
civilizada;
y nos ahorrariamos lavergiienza
de atravesar por los infec tostugurios,
dignos
deunpueblo
arabe,
por donde nos salen al encuentrolas
legiones
de microbios que engen· dran elbarro y lamugre deesearrabalvecino a la estaci6n
Mapocho.
Nuestra
capital
nopuede
permane ceradormecida,
observando conpere zosasomnolencia,
el progreso de lasALBERTO MACKENNA s. 27
Hoy
mismo hemos visto que en LaPaz se
proyecta
hacer una avenidacentral quefacilite el movimiento en
131 ciudad.
jgEsperaremos
nosotros que nos deel
ejemplo
131capital
de Bolivia?Santiago
necesitadespertar
de suletargo
colonial ysacudir
sus brazoscon
impulsos
modernos de progreso..
De otra suerteiremos fatalmente
de-cayendo
en sentido moral y material.Santiago
necesita
prepararsepararecibira los
extranjeros
que en unafecha no
lejana
debenvisitarnos,
Esbien sabido que el canal de Pana
ma atraera haeia
Sud-America
unagran corriente de
viajeros
y comereiantes de
Norte-America, gente
todahabituada 311 confort y que 10
exige
donde
quiera
que vaya.jQue
diran de nosotros los extranla hora
actual,
al encontrarse conuna ciudad sin
hoteles,
sinpavimen
tos,
sinpasatiempos
y sin agua, muchas veces, para tomar un bafio...!
Todo esto es
simplemente
muy lamentable,
pOl'noemplear
una expresi6n mas
dura,
aunque bien mere.
cida.
Es cuesti6n de decoro naeional mo
dificar tal estado de cosas.
La
capital
es el salon de la casa, ytoda casa que se
respeta
tiene su salon
limpio
y sus muebles en buenestado,
para quepuedan
sentarse lasvisitas.
Entre
nosotros,
los mueblesestandesvencijados
y el t,al6n sueio.No nos
enganemos, senores,
con 10 que nos dicenalgunos
extranjeros
para
halagar
nuestro amorpropio.
Esas son nada mas que
palabras
amables de
golondrinas
viajeras,
Cosas muy distintas dicen ellos
sa-ALBERTOMACKENNA s, 29
bemos que los que mas
elogian
elcaracter y 10
pin
toresco de nuestracapital,
sonlos que mas seden de ellaapenas vuelven las
espaldas
...Ernprendamos
con fe y entusiasmola transformaci6n de esta gran
aldea.
en gran
eiudad, persuadidos
de queesta obra nos
reportara grandes
beneficios.
A la
generaci6n
actuallecorrespon de abrir los cimientos para poner Iaprirnera piedra
delSantiago
futuro;
yno debemos
proceder
conegoismo
enesta gran obra de solldaridad
patri6-tica.
Que
no sediga
de nosotros 10 que deaquellos
espiritus
egoistas
y utilitarios,
quenoplantan
arboles porquetemen no aleanzar a disfrutar de su
sombra,
La
grandeza
de una naci6n se compone de la suma de sacrificios y de
generaci6n,
para formar el edificio desu
prosperidad
futura.N osotros deseariamos que, en la
realizaci6n de esta magna empresa,
predominara
el criterio delprofesio
nal y elsentimiento
delartista,
quese han aunado esta vez en un feliz
consorcio.
No es una aventurada
pretensi6n
nuestra
pedir
que se tome en cuenta laopini6n
de losingenieros
y de losarquitectos,
cuando se tratajusta
mente de obras
de
ingenieria
y dearquitectura.
Muy digna
deaplausos
nos parecelainiciativa
parlamentaria
en esteinteresanteproblema.
Pero creemos queen el debe tolerarselamodesta
parti
cipaci6n
de losprofesionales,
porque, al fin y alcabo, senores,
losarquitec
tos eingenieros
deben saber un pocomas en estas materias que los repre
sentantes del
soberano
pueblo.
ce-ALBERTO MACKENNAS, 31
rradas el
plano
tecnico
de las tres so-·ciedades?
�Por que
no se someten alarbitraje
de unespecialista
ambosproyectos,
y seadopt
a el fallo de unarbitro,
deindiscutida autoridad en estas mate··
rias,
como seria el delcelebre
inge
niero
Bouvard,
jefe
de lostrabajos
dearquitectura
de Paris?Por nuestra
parte,
no dudamos que,Bouvard,
alestudiar
en elplano
ambos
proyectos,
acogeria
sin vacilar elde los
profesionales.
La ciencia
siempre
marcha de'acuerdo con el buen
gusto,
y 10 utilse hermana con 10 bello.
iQue
esta bellaarmonia, senores;
se
produzca
entre nosotros y que nuestracapital
sea, en sus lineas y en suconfiguraci6n
futura,
digna
delgrandioso
marco con que la ha dotado lanaturalezat
Santiago
esta destinado a un granci-mientos de la ciudad
futura,
en donde va a fiorecer una
generaci6n
nueva,
inspirada
en nobles ideales deCONfERENCIA EN LA BIBLlOTfCA NACIONA L
«Senoras,
senores:Race
dos
afios,
en este mismo local,
discurriamoscomoahora,
sobre elproblema
de latransformaci6n
deSantiago,
que se ha debatidolarga
mente en la prensa y ha
preocupado
mas de una vez la atenci6n de las
Oamaras.
Observabamos entonces que la
opi
ni6n
publica miraba,
si no con indiferencia,
con recelo al menos, esteproblema,
atribuyendole
menos importancia
de la que real mente tiene.Hoy,
senores,
nos parece sentir enla atm6sfera ciertos sintomas precut
sores de un cambio de orientaci6n en
el criterio
publico.
Se nota cierto
deseo,
cierta curiosidad por conoeer el
problema
quehace poco era considerado como una
simple utopia.
Se observa en
Santiago
unmovi.miento
general
detransformaci6n,
tanto en 10
material
como en 10 moral. La
viej
a ciudadespanola,
que hadormido cuatro
siglos
al rumor decampanas en una
quietud
casi monacal,
principia
adesperezarse,
y sacu..de sus
brazos,
movida por losimpul
sos modernos del progreso.En el
aspecto
general
de lavida,
en el
espiritu
de lagente,
en las innovaciones dediversa
indole,
que seimplantan
a diario entrenosotros,
senota una
tendencia,
undeseo de cambiar
el est ado de cos as actual porALBERTO.MAOKENNAs. 35
hoy
el movimiento intense de unapoblaci6n
que circula en todas direcciones dandole un
aspecto
variado y,.a veces
pintoresco
a los diversos barrios de la ciudad. Por donde
quiera
que se vaya se notan sintomas de
vida y de
movimiento,
cosa que nosucediaen afios
anteriores.
Seve enlascalles
gente
nueva,tipos
deextranje
ros que circulan
atareados
gestionan
do sus
negocios, tipos
que ya no despiertan
esapeculiar
curiosidad delsantiaguino
que, alverlos,
se preguntaba
�quienes
son y aque
han venido?
En los
tiempos
en que nuestra capital
era una granaldea,
nopodia
asomar las narices entre nosotros unforastero,
sin provocar mas de uneomentario, hoy
estospasan
desapercibidos,
10 que es unaprueba
mas.de que nos vamos convirtiendo en
Muchos son los factores que han
in:fluido
y queseguiran
influyendo
eneste cambio
favorable.
Tenemos,
desde
luego,
las nuevas vias de comunicaci6n,
que unen el sur de Chile eonIa
capital;
el ferrocarrillongitudinal
que nos ha
puesto
en contactorapi-. do conlas
provincias
delnorte,
y eltrasandino que nos traeunacorriente
continua
deviajeros;
en un anomas,
el canalde Panama
quedara entrega
do al traflco
mundial,
y por el afluiraa nuestro
pais
una circulaci6n constante de
hombres,
denegocios
y de ideas.N adie
puede
ponerhoy
enduda,
elcambio que va a operarse en Chile y
particularmente
en nuestracapital,
con Ia
aproximaci6n
a ungran centro de culturay
deriqueza.
En muy poco
tiempo
mas tendremos en
Santiago
una afluencia no in.terrumpida
de visitantes quepasaran
ALBERTOMAOKENNAs. 37
Atlantico;
ydebemos,
desdeluego,
prepararnospara recibir a los nuevos
h
uespedes,
en forma de hacerles gra ta supermanencia
entre nosotros. De otrasuerte,
nossorpronderan
desprevenidos,
tal como esas duefios deeasa, venidas a menos, y que
preten
den
aparentarle
a sus visitantes.Imprevisi6n
sera
esta que, a masde
desprestigiarnos
en elexterior,
nosprivara
de laspingues
entradas quesiempre
deja
enlas ciudades el movimiento de los
negociantes
y turistas.En todos los
paises
del mundo seatribuye
una granimportancia
socialy
politica
al desarrollo de suscapita
les,
como unmedio
de propagar las ideas de cultura y de progreso en elresto del
pais.
«N
0puede
existir un granpais
sinuna gran
capital»,
deciaNapole6nIII
al inieiar su magna obra de la trans
formaci6n de
Paris,
para convertirlaBien conocida es la
campafia
delemperador
Guillermo para hacer deBerlin una gran
capital
en la cual sehallaren reunidos y utilizados
todos
los elementos
del progreso
moderno.Sin omitir esfuerzos ni
dinero,
esegran monarca
previsor
haconsegui
do darle a Berlin un
lugar
prepon-derante entre
todas
las ciudades alemanas, y uno de los mas
importan
tes en el
mundo,
persiguiendo
con ello un finpolitico
de alta transcendencia.
Igual
cosa hacehoy
en Madrid elprogresiata
AlfonsoXIII, quien
hacooperado,
con suspropios
recursos, aobras de
mejoramiento
local,
comprendiendo,
con criteriomoderno,
la
significaci6n
que tiene paraEspana
el progreso de su
capital.
Y para
que,
senores,
seguir
invo cando estesejemplos lejanos
y quenos
quedan
muy
grandes,
cuando temanitesta-AL'SERTO MACKENNA s. 39
ciones
practicas
de este mismoespi
ritu. Ahi
esta, senores,
Rio de Janeiro,
ataviado
con suslujosos
y comodos arreos de ciudad moderna pro
bandonos quelos estadistas brasileros
han
comprendido
elproblema
de dotar alpais
de una grancapital.
Hemos visto estadistas de la talla
de Rio
Branco,
de LauroMuller,
dePereyra
Passes ala cabeza del movimiento que
transtormo,
por obra deencanto,la
infecta ciudadportuguesa,
en una
magnifica metropolis
de cortemoderno. Y antes que Rio de Ja neiro hemos visto aBuenos Aires des
pojarse
de susviejos
vestidos coloniales para
engalanarse
con e1ropaje
arnplio
y suntuoso de la edilidad moderna. Hombres de Estado de la al
turade
Roca,
dePellegrini,
y deAvellaneda fueron los
primeros
en SudAmerica en
proclamar
lanecesidad dedotar a las
capitales
de elementos sucen-tro de atracci6n y de
negocios.
De esteconcepto
surgi6
e1 Buenos Airesmoderno,
que, como essabido,
es unvasto centro
cosmopolita
en e1 cuallos europeos encuentran los mismos
el ementos de confort que en su
pais'
natal.
Iderrtico criterio
impulsa
hoy
laac-,
tividad de todos los
paises
delmundo,
entodos los cuales las ideas de embe
Ileeirniento,
dehigiene
y de progresourbano
constituyen
unade las preo cupaciones
primordiales
de los hombres de Estado.
En el afio
ultimo,
en laExposici6n
Internacional de
Gante,
seconsagro
la
importancia
de las obras ediliciascomo un factor economico y
social,
indispensable
en la vida de los pue blos modernos.En Iaactualidad se celebraen
Lyon
una gran
Exposicion Mundial,
orgaALBERTO MACKENNAs. 41
a comparar los progresos edilicios de.
las diversas ciudades del mundo,
En medio de Ia atm6sfera de uni-
versal interes hacia ese
problema
vital,
nosotros manifestamos por eluna.desdefiosa indiferencia y una crasa
ignorancia.
.A pesar de los
abnegados
esfuerzos que ha hecho un grupo de hombresde buena
voluntad,
no se haquerido
dar sino una muylimitada
importan
cia a estos asuntos. A nuestra
capital.
no se Ieha dado el rango que ellame rece y que debe tener para
guardar
relaci6ncon
la situaci6n de nuestro,pais
en Ia Americadel Sur.Domina,
pordesgracia,
entre nosotros un
espiritu
demasiadoestrecho,
demasiado
timorato,
demasiado mezquino
para acometer obras de aliento y nos hace faltatambien,
esa nobleemulaci6n de progreso que es la pa
lanca mas
poderosa
para mover elEs Iastima
grande, senores,
que no-exista entre nosotros ese nervio im
pulsor
de 131competencia,
sin el cual 131 vida de lospueblos,
asi como 131 delos individuos es
precaria
ylanguida.
Nosotros hemos
visto,
conimpasi
ble
indiferencia,
comoalgunas
capita
les de 131 America del
Sur,
que haceveinte anos eraninferiores a 131 nues
-tra,
131 han distanciado en forma talque
jamas
lograremos
alcanzarlas.Nos hemos
quedado
mirando conindoleneia 131
vertiginosa
carrera de.nuestros
vecinos;
y para darle unaexeusa a 131
apatia
del caracter nacional,
nos hemos formado 131 idea deque somos muy
pobres,
y nopode
mos darnos ellujo
de acometer obrascomo las que han realizado nuestros
-vecinos.
Noes po
breza, senores,
131 enferme<dad que nos
aqueja:
es falta de hoaeon-ALBERTO MACKENNAs. 43
tecimientos
delporvenir.
Discutimoseternamente las cosas
mas
seneillasperdiendose
enpalabras
inutiles eltiempo
que deberiaemplearse
en laacci6n.
En nuestro
pais
no existe el factortiempo, que'
enotras
partes
es tanvalioso como el factor dinero.
Obras que enotras ciudades se
eje
cutan en un
afio,
entre nosotros tar dan diez y mas arios. y heaqui
unade las causae por
que
nos vamosquedando atras en el camino de
rapido
progreso quehan
tornado
nuestrosvecinos.
Race tres aiios el Senador por San
tiago'
don Ismael ValdesValdes,
aquien
debemos reconocer como unode
los escasoshombres
publicos
quese han
preocupado
de estosproble
mas, considerados como asuntosbala
dies por otros graves
senores,
propuso en el Senado la idea de abrir una
Ia Estaci6n Central de los Ferrocarri.
les con la Estaci6n
Mapocho;:
afin deacortar la distancia y facilitar el COd
mercio entre estos dos
grandes
centros de actividad.
Justamente,
enesa mismaepoca
selanz6enBuenos Aires la idea deabrir
dos
grandes
diagonales,
rompiendo
elcoraz6n mismo de la
ciudad,
donde el.
metro de terreno vale hasta ocho mil nacionales.
Las avenidas deBuenos Aires estan
pr6ximas
a terminarse y la de Santiago aun no ha sido tomada en serio
por las autoridades.
En el aiio
1912,
la Sociedad Cen tral deArquitectos,
en colaboraci6ncon el Instituto de
Ingenieros
y elConsejo
de Bellas Artes(es
decir,
lastres autoridades
tecnicas
en la materia)
sepusieron
de acuerdo en unpla
no deconjunto
que consultaba ypre veia el desarrollo deSantiago
duranALBERTO MACKENNAs. 45
De ese feliz acuerdo result6 una obra h
ermosisima,
en la cual se armonizaban las ideas del artista con
1as
preocupaciones
delhigienista
ylas
exigencias
del hombre de nego eios.Este
plano
obtuvo,
como es sabido, un voto deaplauso
en elOongreso
de Ciudades
celebrado
en Gante elann
ultimo,
en el cual estaban pre sentes todas las autoridades tecnicas deEuropa
en el ramo de la transformaci6n de
ciudades.
Mas,
no -le ha cabido la misma suerte en nuestropais.
Lamayoria
del
publico
no se hapenetrado
biendel
objeto
quepersigue
eseproyecto;
y muchos han dicho que se trata de
algo
fantastdco y de costosaeje-·
eueion.
EI Oomite de
trasformaci6n
de Santiago
ha dicho y harepetido
en rei teradas ocasiones que esta es una.equivocada,
porque solo se trata dehacer un
plano
que sirva depauta
0de norma a las
transformaciones
fu. turas a finde
someterlas todas a uncriterio uniforme.
EI Comite soloha
podido-y
llamamos la atencion sobre
esto-que
sehaga
nada mas que una Avenidadiagonal,
la que seamas
econornica,
lamas
praetica,
la mas facil deejecutar
y la que consulte los intereses gene rales de toda la ciudad.
•
Pretendemos
solamente que se'ha-gaesta
primera
avenida como un ensayo
practico
para manifestarobje
tivamente al
publico
lasventajas
devivir en un
espaeio amplio
en mediode
plantaciones
dearboles,
en casasiluminadas pOT e1 sol y saneadas por
el
aire,
en vez devejetar
en callessombrias en donde
germinan
todaslas
epidemias.
No son
grandes
nuestraspretensio
ha-ALBERTO MACKENNA s. 47
laga
la esperanza de verlas realizadas.
La
Municipalidad
deSantiago,
quehoy
estarepresentada
por los ele mentos mas cultos de lacapital,
nodudamos de que
pondra
al serviciode esta obralos recursos de su influencia y de su buena voluntad.
Es a ella a
quien
corresponde
sefialaren definitiva el
plano
que debeadoptarse
y nosotros confiamosple-
namente en su ilustrado criterio.La
parte
econ6mica
de esta Em-presa, que es la que mas in
quieta
alpublico,
sepuede,
deeir,
esta resuelta deantemano,
porque alejecutar
lanueva avenida se van a
expropiar
dos
fajas
de terreno a ambos ladoscon cuya reventa se
pueden
costearlargamente
losgastos
de laejecuci6n
. ..A mas de esto existeuna-
propues ta concreta de unimportante
Sindi-cato
belga
de la cual tiene conoci-que ofrece
ejecutar
una 0 mas avenidas por su
euenta,
sin gravamen parael Fisco ni para el
Municipio,
reservandose,
naturalmente,
los dereehos.a la
expropiaci6n.
Como
podeis
observarlo,
senores,
el terreno seencuentra,
bienpreparad
opara Ianzar la
primera
sernilla de esta obra. S610 falta elimpulso
delpublico,
-elentusiasmo ardientede todos voso
tros para
empreder
latarea,
porquenadase resiste
alapresi6n
calurosa deun anhelo
comtin,
cuando ella va di.rigida
hacia una obra de progreso.Yo debo suponer,
senores,
quevosotros tenets carifio porla eiudaden que
vivis,
que ha sido la cunade nuestrosmayores, que es el
hogar
y lafamilia,
que es una
pequefia
patria
don de sedesarrollatoda 0 casi toda la existen
cia.
re-ALBERTO MAOKENNAs. 49
cuerdos y los sentimientos de las so
ciedades humanas que han vivido en
ella;
y a esta tendencia tan naturaldel coraz6n
humano,
debe atribuirseel carino
orgulloso
que existe en todoslos
paises
por la eiudad en que seha nacido.
Yo no
puedo
creer que este sentimiento universal no exista enSantia
go; por esta
raz6n,
mefiguro
que todos vosotros
propendereis
a su engrandecimiento
ysereis
lospaladines
de su progreso.
Los vecinos de una ciudad deben
ser los
guardianes
celosos de su belleza, de su
higiene
y de suornate,
talcomo una buena dueiio de casa 10 es
de su
propio hogar.
Los
Municipios
no deben sersino
los fieles
ejecutores
del deseopublico,
en 10 que se refiere a los intereses
10-- eales.
Nuestro
publico
sufre deuna entermedad incurable de
apatia
ymuy pocas veces haceusode los derechos que
tiene
comocontribuyente
0vecino de la ciudad en quevive.�
Se contenta con formular
protestas
en
privado,
ya seaen el seno de la familia 0 enel club. Pero no muestra a
. las autoridades los errores que ella
ha
cometido,
y no hace sentir suopi
ni6n antelos
poderes publicos.
Ejemplo
de esta indiferencia es laley
deexpropiaci6n
de 1909.La leyactualdeexpropiaci6n
&
Quit3n,
al recorrer nuestras callesen
cualquiera
direccion,
no se ha detenido
alguna
vezapreguntar que
sig
nifica esta
algarabia
infernal de edificios,
entrantes unosy salientesotros,
que estan
destruyendo
launiformidadde la edificaci6n y afrentando duran te
siglos
elaspecto
de la eiudad�ob-ALBERTO MACH;ENNA S, 51
servar con indiferencia la
expropia
ci6n
paulatina
de las calles denuestracapital,
orden ada por unaley
mal estudiada y que estimamos debe dero
garse antes de que ella
origine
mayo-res males.
.
Con el sistema
adoptado
por laley
de transformaci6n
parcial
del ano1909,
[amas
veremos enSantiago
avenidas
amplias
yuniformes,
como lashay
en todas las ciudades delmundo,
porque es
materialmente
imposible
obtener la edificaci6n simultanea de
toda una
-c�lle,
y es muydif'icil,
enlapraetiea,
la construcci6nhomogenea
deuna solacuadrasiquiera.
Gracias a esta absurda
disposicion.
estamos convirtiendo la ciudad en un
serrucho,
y a cadapasonos encontramos con edificios quenos salen al en
cuentro,mientras
otrosquedan
escondidos en la
sombra,
singuardar
entreellos
armenia,
niproporci6n.
ex-pro-piacion
resultanmonstruosidades
arquitectonicas
y crimenes contra lasmas elementales nociones de la
es-�
tetica.
Observen
ustedes,
senores,
con alguna
atencion,
ciertas euadras conedificios que se han entrado para
to-. marla linea y otros que conservan
8U
antigua posicion,
y veran ustedesel detestableefectoque
producen
esasmasas
indisciplinadas
de,casas,
unasmas
bajas,
otrasmas
altas,
linas afuera, otras
adentro,
unasverdes,
otrasazules,
edificadas al azar, sin orden ni concierto.£Cuanto
va a durar estarMaga
dedestruccion que
sopla
sobre las construcciones de
Santiago?
-cabe preguntarse.
Cien
afios,
0mas,-se
puede
responder,
sin temor de errar,-porquese necesitatan
largo
plazo
comoestepara edificar de nuevo una
ciudad;
yesta-ALBERTO MACKENNAs. 53
ran
cumplidas
hasta que la ultimacas a de
Santiago
nohaya
tornado Ialinea que ella Ie
fija.
Debemos reconocer,
si,
que laley
de 1909 ha dadoexcelentes resultados
en el barrio
central, gracias
al oportuna auxilio
que
Ie hanprestado
losincendios
comerciales,
que con extraordinaria
frecuencia
visitan esebarrio yIe dan
prosperi
dad...Natural es que ella continue en vi
gencia alli,
dondehamejorado
Iaciudad;
pero que sederogue
en el restode
Santiago,
donde no concurrenninguna de
tas
razones que existen en elcentro de la
capital.
Amasde los defectos materialesque
hemos
seiialado,
hai otros no menosgraves de earacter econ6mico que
afectan