1.1. MARCO LEGAL. ÁMBITO DE APLICACIÓN. APROBACIÓN - Nuestro REGLAMENTO INTERNO propuestas españolas

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Nuestro R.R.I. establece las Normas que tenemos para el funcionamiento del Colegio, para regular el día a día de la vida escolar y también la Convivencia. Consta de 153 artículos distribuidos en capítulos. A continuación exponemos algunos de ellos y un resumen de otros:

1.1. MARCO LEGAL. ÁMBITO DE APLICACIÓN. APROBACIÓN

Art. 1. -El presente Reglamento de Régimen Interior se hace bajo el amparo y el respeto de la legalidad vigente. Tiene su marco legal en la Constitución Española de 1978, en la Ley Orgánica del Derecho a la Educación de 1985 (L.O.D.E.), la Ley Orgánica de Ordenación del Sistema Educativo (L.O.G.S.E.), la Ley Orgánica de Participación y evaluación de los centros docentes de 1995, y los Reales Decretos Orgánicos de los Centros y demás Órdenes, Disposiciones y/o Resoluciones legales. Obedece asimismo a las metas y objetivos expuestos en el Proyecto Educativo de este centro.

2.1. NORMAS DE FUNCIONAMIENTO DE LA ESTRUCTURA ORGANIZATIVA

DEL CENTRO

Art. 9. - El Director deberá reunirse durante cada curso académico: *Con el resto del Equipo Directivo, UNA vez como mínimo a la semana. *Con cada uno de los Ciclos, UNA vez como mínimo durante el curso escolar. *Con la Junta de Delegados de Alumnos/as, UNA vez al mes.

*Con la C.C.P. UNA vez al mes como mínimo.

Art. 25. En el nombramiento del alumno/a en el Consejo Escolar, se hará bajo los siguientes criterios:

Uno.-Será elegido de entre los alumnos/as de 6º Nivel de Primaria del Centro por los miembros de la Junta de Delegados de Curso del colegio.

Dos.-Será preciso obtener la mayoría simple de los miembros de la Junta para ser elegido representante de los alumnos/as en el Consejo Escolar.

...

Art. 81. - La Asociación de Padres podrán disponer de un local (aula) dentro del recinto escolar, cedido por el centro, haciéndose responsable del mismo, y estando a la disposición del centro en caso preciso. También dispondrán de un espacio en el Tablón de Anuncios del centro donde exponer cuantas informaciones crean oportunas

previa comunicación a la dirección del centro. Cap. 5. REGULACIÓN DE LA CONVIVENCIA

Art. 105. - Los alumnos/as de este Centro tienen los siguientes derechos:

Uno.- A recibir formación que les asegure el pleno desarrollo de su personalidad. Dos.-A una jornada de trabajo escolar acomodada a su edad y a una planificación equilibrada de sus actividades de estudio.

...

Art. 106. - Los alumnos/as de este centro tienen los siguientes deberes:

Uno.- Asistir a clase con puntualidad y participar en las actividades programadas por los maestros/as.

Dos.- A cumplir y respetar los horarios aprobados ...

CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES PARA LA CONVIVENCIA EN EL CENTRO

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Uno.-Actos de indisciplina, injurias u ofensa grave contra los miembros de la comunidad educativa.

...

NORMAS GENERALES DE FUNCIONAMIENTO

Art. 133. - El desarrollo de las clases no se interrumpirá por ningún motivo con visitas o llamadas, excepto en caso de emergencia o decisión de la Dirección del centro.

NORMAS DE FUNCIONAMIENTO DE LA COMISIÓN DE CONVIVENCIA Art. 151.- La Comisión de Convivencia establecida dentro del Consejo Escolar, y formada según el Art. 27 del presente Reglamento tendrá las siguientes funciones: Uno.-Resolver los conflictos habidos en el centro cuando se traten de conductas gravemente contrarias a las Normas de Convivencia.

Normas de convivencia

La siguiente lista de normas generales no tiene un carácter exhaustivo y, a lo largo del curso, el Equipo Directivo o los propios tutores pueden establecer otras de carácter más concreto:

Respeto. El tratamiento respetuoso y delicado es especialmente exigido en la relación con los profesores, el personal de administración y servicios y los otros alumnos, sobre todo cuando éstos son más pequeños.

Ambiente de trabajo y estudio. El instituto es un lugar de estudio, para lograrlo se requiere un cierto silencio en las aulas y en la biblioteca, lugares de trabajo por excelencia. Por lo mismo, la circulación por los pasillos debe realizarse sin ruidos ni carreras que puedan molestar el trabajo en las aulas.

Aseo y limpieza. Una parte muy importante de los hábitos de convivencia es el aseo personal y la limpieza. Las normas básicas de limpieza (por ejemplo, no tirar papeles u otros desperdicios) deben observarse en todo el recinto del centro y también en los aledaños del mismo. Serán de especial atención las aulas y otros espacios comunes como la biblioteca, el comedor, etc.

Visitas y excursiones escolares. En las salidas escolares, las normas de

comportamiento y convivencia que rigen en el centro se respetarán si cabe con más cuidado, pues es entonces cuando el comportamiento de los alumnos afecta al buen nombre de todos los que formamos parte del instituto.

Asistencia. La asistencia a las actividades docentes es obligatoria. Cuando sea necesario ausentarse por enfermedad u otro motivo importante, se deberá notificar al profesor tutor quien, a su criterio, considerará justificada o no la ausencia. Las ausencias injustificadas son notificadas mensualmente a los padres por los tutores, tienen graves repercusiones en la calificación del alumno y, para los alumnos mayores, pueden llegar incluso a significar la pérdida del derecho a la evaluación continua.

Puntualidad. Los alumnos deben llegar al instituto con suficiente antelación para el comienzo de las clases. La puntualidad se tiene también en cuenta en las

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Salidas fuera del instituto para los mayores de 16 años. Salvo cuando los padres lo indiquen expresamente por escrito, los alumnos y alumnas mayores de 16 años pueden salir fuera del recinto del instituto sin supervisión, durante los periodos de recreo y comida, o cuando así lo autorice el Jefe de Estudios. Tanto a las entradas y salidas como durante el tiempo escolar en el que los alumnos salgan del instituto, se siguen las normas de convivencia que rigen en el interior del instituto.

Drogas. Están absolutamente prohibidos el tabaco, el alcohol, y cualquier otra droga o sustancia ilegal.

Faltas y sanciones

De acuerdo con el Reglamento de Régimen Interior del centro, las conductas contrarias a las normas de convivencia y estudio pueden constituir faltas leves, graves o muy graves, dependiendo de las circunstancias o de la reiteración de la falta, por ejemplo, varias faltas leves pueden llegar a constituir falta grave. Las faltas leves se sancionan inmediatamente con una amonestación o pequeño castigo impuesto por el profesor afectado o, si la falta se ha cometido en ausencia de profesores, por el tutor.

Las faltas graves las determina el Jefe de Estudios de acuerdo con el tutor y oído siempre el alumno. La falta puede ser sancionada con la realización de actividades durante varios recreos, o incluso con la suspensión del derecho de asistencia a clase por un periodo no superior a tres días, en éste último caso la sanción debe ser impuesta por el Director. Las faltas graves, con la sanción correspondiente, son comunicadas siempre por escrito a los padres del alumno.

Las faltas muy graves las determina el Consejo Escolar a través de su Comisión de Convivencia, que está formada por Director, Jefes de Estudios, un representante de los padres, otro de los profesores y otro de los alumnos. Cuando esta comisión aprecia que un alumno puede haber cometido una falta muy grave incoa un expediente disciplinario; para ello se nombra a un profesor que lo instruya. Este investiga los hechos, cumpliendo en ello con una serie de requisitos, y presenta al Consejo Escolar sus conclusiones sobre lo ocurrido así como una propuesta de sanción. Finalmente el Consejo impone al alumno expedientado una sanción que, en función de la gravedad de la falta cometida, puede llegar incluso a la expulsión definitiva del centro.

El autor de la presente colaboración aboga por la elaboración de un Reglamento de Régimen Interior, con un sistema de normas de

convivencia claras y conocidas por todos y establecido

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de los conflictos en los centros de Educación Secundaria

Regulación de la convivencia

y participación del alumnado en Educación

Secundaria

Luis Barriocanal Cantoral

Orientador y profesor en el IES "Diego de Siloé", de Burgos

L ámbito de la convivencia

es un ámbito esencial de la gestión de los centros educativos. La elaboración del Reglamento de Régimen Interior a través de la participación democrática de toda la comunidad educativa ofrece una oportunidad extraordinaria para intervenir en la prevención de los conflictos en los centros de educación secundaria y para invitar a los distintos sectores implicados a participar y a corresponsabilizarse en el buen funcionamiento de la institución.

La definición de unas reglas claras y conocidas que regulen distintos aspectos de la vida del centro y la implicación del alumnado en el funcionamiento de la vida escolar constituyen dos líneas de actuación esenciales en la gestión de la

convivencia cuya importancia ha sido puesta de manifiesto en distintos estudios sobre organización y clima escolar en el marco de la investigación sobre escuelas eficaces.

El primero de estos factores ha sido destacado por autores como Watkins y Wagner (1991), ya que en diversos estudios se ha relacionado con una reducción de la incertidumbre que muchos alumnos experimentan en situaciones novedosas ante las que desconocen como actuar. Los alumnos que son conscientes de las normas que rigen las distintas situaciones de la vida escolar se desenvuelven mejor ya que saben a qué atenerse y pueden autorregular mejor su comportamiento; saben lo que tienen que hacer, cómo hacerlo y las consecuencias que se derivan de ello y por eso tienden a percibir el clima escolar como algo estable y seguro. En toda la literatura especializada se defiende la

importancia de que los reglamentos de funcionamiento expresen claramente las reglas y normas de conducta que se van a aplicar en cada situación y su razón de ser, para evitar la tendencia a que los alumnos las vean como algo arbitrario e impedir así que los intentos de corrección por parte del profesor se vean

respondidos con reacciones de protesta del alumnado. La existencia de un sistema de normas claro y conocido por todos facilita, además, la toma de decisiones ante el

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posible corrección más como una consecuencia derivada de un acuerdo institucional previo que como una decisión arbitraria del profesor.

El segundo de los factores, la participación del alumnado, se ha mostrado en distintas investigaciones como un elemento clave a la hora de explicar las diferencias en el clima escolar entre algunos centros educativos con una alta conflictividad y otros con una menor incidencia de problemas (Watkins y Wagner, 1991).

Sentimiento de identificación con el centro

La participación del alumnado en los procesos de toma de decisiones tiene efectos significativos sobre la actitud que éste desarrolla hacia la escuela y sobre su sentimiento de

identificación con su ideario, sus valores y sus normas. Cuando los alumnos participan en la dinámica organizativa del centro, se está reconociendo su responsabilidad y se está consiguiendo, a su vez, un mayor grado de identificación de éstos con la institución escolar. El desarrollo de este sentimiento de pertenencia e identificación se ve especialmente favorecido cuando los alumnos se ven integrados en la dinámica de funcionamiento del centro, cuando se escuchan sus opiniones, cuando se les consulta a la hora de tomar decisiones y cuando se les considera como miembros activos de una comunidad

educativa más que como simples receptores de conocimientos académicos.

Son muchos los autores que han destacado la importancia de que este proceso de elaboración de normas de convivencia se desarrolle a través de una dinámica de participación y de diálogo con el alumnado aludiendo a fundamentos tanto de carácter legal como de tipo sociológico y psicopedagógico. La participación en la gestión educativa es en nuestro ordenamiento legal tanto un derecho como un deber del alumnado. Alumnos y alumnas tienen reconocido en la normativa vigente su derecho a intervenir en la elaboración y aplicación del Reglamento de Régimen Interior del centro, documento institucional en el que se regulan, entre otras cuestiones, las normas de convivencia por parte del Consejo Escolar. Pero en la mayor parte de nuestros institutos la participación del alumnado en la elaboración de estos

documentos suele ser nula debido en buena medida a que no se facilita ni se promueve por parte de quienes tienen la

responsabilidad de hacerlo. Los alumnos quedan convertidos así en una autoridad sin poder dentro de la institución educativa por lo que no es extraño que, en ocasiones, surjan reacciones de protesta en forma de comportamientos de oposición a la cultura escolar (Santos Guerra, 1994).

Métodos educativos democráticos

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basados en la negociación, la autonomía y la responsabilidad. Según estos autores, dentro de una sociedad que aspira hacia ideales de igualdad y justicia social los niños y jóvenes de hoy reclaman también para sí un trato igualitario y la oportunidad de tomar sus propias decisiones. Cada vez están menos dispuestos a aceptar sin más las reglas y las normas arbitrarias de los adultos y por eso, en el marco de estas nuevas coordenadas sociales, es previsible que si la institución escolar intenta afrontar los conflictos de manera autoritaria con instrumentos educativos que, aunque hasta ahora hayan podido tener algún grado de éxito, fueron pensados para otros alumnos, otros fines y otras necesidades, la imposición genere tensiones importantes en su seno y avancemos hacia una conflictividad cada vez mayor.

Los procesos de negociación encierran en sí mismos un gran valor educativo y en este sentido el proceso puede llegar a ser tan importante como el resultado final. La elaboración del RRI es un marco privilegiado para comprender conceptos como participación, respeto, democracia, responsabilidad, etc. También para aprender a trabajar en grupo, a formular propuestas en términos positivos, para experimentar como funcionan el diálogo y la negociación. La negociación facilita además el desarrollo de actitudes y valores como la empatía, la solidaridad, la cooperación, la reflexión, el autocontrol, la tolerancia o el consenso.

Es además un hecho comprobado que la implicación del alumnado en el buen funcionamiento del centro y su

compromiso con las normas mejora cuando éste las ve como cosa suya, sintiéndose partícipe de su elaboración. Por el contrario, si las normas proceden de las decisiones del profesorado y éste se convierte en el guardián del orden, los alumnos declinarán su responsabilidad en el buen

funcionamiento (Santos, 1994). Por eso, para que los alumnos comprendan, acepten y apoyen las normas del centro, deben tener la oportunidad de participar en su elaboración y en su revisión o seguimiento.

Acuerdos, pactos y treguas

Los argumentos anteriores se han visto respaldados por variadas investigaciones realizadas sobre el clima escolar. Estos estudios ponen de manifiesto que es más probable encontrar una

respuesta global favorable en el alumnado de un centro cuando entre profesores y alumnos se daban acuerdos, pactos o treguas sobre distintas cuestiones relativas al cumplimiento de la normativa. Por el contrario, los centros en los que se da una imposición más rígida desembocan a menudo en una obsesión por la disciplina a la que el alumnado responde desarrollando una cultura de oposición a la escuela que hace más probable la confrontación y la escalada de los conflictos.

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comunidad educativa, y especialmente de los alumnos, en los proyectos y planes institucionales.. Propone que los alumnos tomen parte activa en la definición de los Reglamentos de Régimen Interior de sus centros, de manera que tengan oportunidad de expresar su punto de vista en relación con las normas que vayan a presidir la convivencia en los mismos y las medidas que se prevean en caso de conflicto.

Ha de admitirse que la cultura de la participación que aquí se defiende no va a poder librarnos completamente de los conflictos. Pero es igualmente cierto que nos podrá ayudar a reducirlos de manera significativa y a resolverlos de forma mucho más satisfactoria cuando aparezcan. No resulta difícil comprobar, por ejemplo, como los alumnos aceptan de mucho mejor grado las responsabilidades derivadas del incumplimiento de una norma si el problema se define como una falta contra un pacto establecido por toda la clase que como una afrenta a la autoridad formal del profesor, y como una posible sanción tiene también mucha más eficacia en este contexto.

Pero resulta poco realista aspirar a eliminar por completo los conflictos de la vida escolar. Hemos de aceptar el conflicto como algo intrínseco a la convivencia ya que esta produce inevitablemente roces de distinta naturaleza y gravedad (Casamayor, 1998), sobre todo cuando se aspira a dar al

alumnado una formación integral que contemple el desarrollo de su autonomía, de su capacidad de tomar decisiones compartidas, de su sentido crítico o de su capacidad para convivir e integrarse socialmente.

REGLAMENTO DE RÉGIMEN INTERNO (Extracto)

INTRODUCCIÓN

La actividad educativa, en el C. P. Cruz del Río, tiene, entre otras, las siguientes finalidades:

"La formación en el respeto de los derechos y libertades fundamentales y en el ejercicio de la tolerancia y libertad dentro de los principios democráticos de la convivencia".

"La formación para la paz, la cooperación y la solidaridad".

Para ello se fijan, entre otros, los siguientes objetivos:

"Mejorar la disciplina individual y colectiva de todos los integrantes de la Comunidad Educativa".

"Concienciar a los alumnos de la necesidad del cumplimiento de las normas que posibilitan la convivencia en el Centro".

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principios de igualdad de derecho y no discriminación.

Para alcanzar lo anteriormente expuesto, se establecen los DERECHOS Y DEBERES de alumnos y profesores que determinan las NORMAS DE CONVIVENCIA, una graduación de

CONDUCTAS CONTRARIAS a ellas y los mecanismos previstos para su corrección

DERECHOS DE LOS ALUMNOS

-A recibir una formación que desarrolle su personalidad. -A la igualdad de oportunidades.

-A una evaluación objetiva. -A recibir orientación escolar.

-A las debidas condiciones de seguridad e higiene. -A la libertad de conciencia.

-Al respeto a su integridad física y moral y a su dignidad personal. -A participar en la vida y funcionamiento del Centro.

-A la libertad de expresión.

-A la utilización responsable de las instalaciones del Centro, sin interrumpir la actividad escolar.

DEBERES DE LOS ALUMNOS

-Puntualidad y respeto a los horarios.

-Seguir las orientaciones del profesorado, mostrando respeto y consideración. -Respetar el derecho al estudio de sus compañeros.

-Respetar la libertad de conciencia, dignidad e intimidad de todos los miembros de la Comunidad Escolar.

-No discriminar a ningún miembro de la Comunidad Escolar. -Respetar el Proyecto Educativo de Centro.

-Cuidar y utilizar correctamente el mobiliario e instalaciones. -Participar en la vida y funcionamiento del Centro.

CONDUCTAS CONTRARIAS A LAS NORMAS DE CONVIVENCIA

-Falta de asistencia a clase no justificada. -Llegar tarde a clase.

-Deteriorar el material, el mobiliario o las instalaciones del Centro.

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-Subir durante el recreo a las aulas sin permiso del tutor. -Invadir zonas de recreo de E. Infantil.

-Molestar, insultar o agredir a compañeros. -Saltar las vallas del recinto escolar.

-Uso de los aseos para fines distintos a los establecidos. -Falta de aseo personal.

CORRECCIÓN ¿QUIÉN?

-Amonestación privada o por escrito. Profesores: informando al Tutor y Jefe de Estudios. (J.E.)

Tutor del alumno.

-Comparecencia ante el Jefe de Estudios. Profesores: informando al Tutor.

Tutor del alumno.

J.E. / Director

-Realización de trabajos en horario no lectivo

en reparación del daño causado. TutorJ.E. / Director del alumno.

-Suspensión del derecho a participar en actividades extraescolares o complementarias. -Cambio de grupo por plazo máximo de una semana.

-Suspensión del derecho de asistencia al Centro por un plazo máximo de tres días.

Comisión de Convivencia

CONDUCTAS GRAVEMENTE PERJUDICIALES A LAS NORMAS DE CONVIVENCIA

-Actos de indisciplina , injurias u ofensas graves contra miembros de la Comunidad Educativa (C.E.).

-Reiteración en el mismo curso de conductas contrarias a las Normas de Convivencia.

-Agresión grave física o moral y la discriminación contra los miembros de la C. E.

-Suplantación de personalidad y falsificación de documentos académicos.

-Daños graves por uso indebido en locales , material o documentos del Centro o en bienes de otros miembros de la C.E.

-Actos injustificados que perturben el normal desarrollo de las actividades del Centro.

-Actuaciones perjudiciales para la salud e integridad personal o la incitación a las mismas.

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CORRECCIÓN ¿QUIÉN?

a) Realización de tareas ,en horario no lectivo , en reparación del

daño causado. Comisión de Convivencia

b) Suspensión del derecho a participar en actividades

extraescolares o complementarias. Comisión de Convivencia

c) Cambio de grupo. Comisión de Convivencia

d) Suspensión del derecho de asistencia a determinadas clases por

un periodo superior a cinco días e inferior a dos semanas. Comisión de Convivencia e) Suspensión del derecho de asistencia al Centro durante un

periodo superior a tres días lectivos e inferior a un mes. Consejo Escolar

f) Cambio de Centro Consejo Escolar

 

Para las correcciones e) y f) es necesario la previa instrucción de un

expediente informativo.

PRESCRIPCIÓN

Conductas contrarias a las Normas de Convivencia. Un mes a partir de la fecha de comisión. Conductas gravemente perjudiciales a las Normas de

Convivencia. Cuatro mesescomisión. a partir de la fecha de Correcciones impuestas A la finalización del curso escolar.

COMISIÓN DE CONVIVENCIA

 

 

PRESIDENTE Juan Chamizo Pajuelo

 

 

     

 

JEFE DE ESTUDIOS Rafael Palomino Olivares

 

MAESTRO José Cordero Núñez

 

PADRES/MADRES Elisa Zazo Sánchez

Regulación de la convivencia y participación

del alumnado

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La elaboración de un Reglamento de Régimen Interior con un sistema de normas de convivencia claras y conocidas por todos a través de la participación democrática del alumnado representa una extraordinaria estrategia preventiva de los conflictos en los centros de Educación Secundaria.

El ámbito de la convivencia es un ámbito esencial de la gestión de los centros educativos. La elaboración del Reglamento de Régimen Interior a través de la participación democrática de toda la comunidad educativa ofrece una oportunidad extraordinaria para intervenir en la prevención de los conflictos en los centros de educación secundaria y para invitar a los distintos sectores implicados a participar y a corresponsabilizarse en el buen funcionamiento de la institución. 

La definición de unas reglas claras y conocidas que regulen distintos aspectos de la vida del centro y la implicación del alumnado en el funcionamiento de la vida escolar constituyen dos líneas de actuación esenciales en la gestión de la convivencia cuya importancia ha sido puesta de manifiesto en distintos estudios sobre organización y clima escolar en el marco de la investigación sobre escuelas eficaces. 

El primero de estos factores ha sido destacado por autores como Watkins y Wagner (1991), ya que en diversos estudios se ha relacionado con una reducción de la

incertidumbre que muchos alumnos experimentan en situaciones novedosas ante las que desconocen como actuar. Los alumnos que son conscientes de las normas que rigen las distintas situaciones de la vida escolar se desenvuelven mejor ya que saben a qué atenerse y pueden autorregular mejor su comportamiento; saben lo que tienen que hacer, cómo hacerlo y las consecuencias que se derivan de ello y por eso tienden a percibir el clima escolar como algo estable y seguro. En toda la literatura

especializada se defiende la importancia de que los reglamentos de funcionamiento expresen claramente las reglas y normas de conducta que se van a aplicar en cada situación y su razón de ser, para evitar la tendencia a que los alumnos las vean como algo arbitrario e impedir así que los intentos de corrección por parte del profesor se vean respondidos con reacciones de protesta del alumnado. 

La existencia de un sistema de normas claro y conocido por todos facilita, además, la toma de decisiones ante el incumplimiento de alguna de ellas. Llegado el caso al profesor le basta con acudir al acuerdo o pacto establecido, sin tener que justificar su decisión y evitando la confrontación con el alumno infractor. De esta manera es previsible que el alumno perciba la posible corrección más como una consecuencia derivada de un acuerdo institucional previo que como una decisión arbitraria del profesor.

El segundo de los factores, la participación del alumnado, se ha mostrado en distintas investigaciones como un elemento clave a la hora de explicar las diferencias en el clima escolar entre algunos centros educativos con una alta conflictividad y otros con una menor incidencia de problemas (Watkins y Wagner, 1991).

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responsabilidad y se está consiguiendo, a su vez, un mayor grado de identificación de éstos con la institución escolar. El desarrollo de este sentimiento de pertenencia e identificación se ve especialmente favorecido cuando los alumnos se ven integrados en la dinámica de funcionamiento del centro, cuando se escuchan sus opiniones, cuando se les consulta a la hora de tomar decisiones y cuando se les considera como miembros activos de una comunidad educativa más que como simples receptores de

conocimientos académicos.

Son muchos los autores que han destacado la importancia de que este proceso de elaboración de normas de convivencia se desarrolle a través de una dinámica de

participación y de diálogo con el alumnado aludiendo a fundamentos tanto de carácter legal como de tipo sociológico y psicopedagógico. 

La participación en la gestión educativa es en nuestro ordenamiento legal tanto un derecho como un deber del alumnado. Alumnos y alumnas tienen reconocido en la normativa vigente su derecho a intervenir en la elaboración y aplicación del Reglamento de Régimen Interior del centro, documento institucional en el que se regulan, entre otras cuestiones, las normas de convivencia por parte del Consejo Escolar. Pero en la mayor parte de nuestros institutos la participación del alumnado en la elaboración de estos documentos suele ser nula debido en buena medida a que no se facilita ni se promueve por parte de quienes tienen la responsabilidad de hacerlo. Los alumnos quedan convertidos así en una autoridad sin poder dentro de la institución educativa por lo que no es extraño que, en ocasiones, surjan reacciones de protesta en forma de comportamientos de oposición a la cultura escolar (Santos Guerra, 1994).

Autores como Dinkmeyer y Mckay (1981) o Casamayor (1998) han acudido a fundamentos de tipo sociológico para justificar la necesidad de sustituir los

tradicionales mecanismos autoritarios de disciplina impositiva por métodos educativos democráticos basados en la negociación, la autonomía y la responsabilidad. Según estos autores, dentro de una sociedad que aspira hacia ideales de igualdad y justicia social los niños y jóvenes de hoy reclaman también para sí un trato igualitario y la

oportunidad de tomar sus propias decisiones. Cada vez están menos dispuestos a aceptar sin más las reglas y las normas arbitrarias de los adultos y por eso, en el marco de estas nuevas coordenadas sociales, es previsible que si la institución escolar intenta afrontar los conflictos de manera autoritaria con instrumentos educativos que, aunque hasta ahora hayan podido tener algún grado de éxito, fueron pensados para otros alumnos, otros fines y otras necesidades, la imposición genere tensiones importantes en su seno y avancemos hacia una conflictividad cada vez mayor. 

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Es además un hecho comprobado que la implicación del alumnado en el buen

funcionamiento del centro y su compromiso con las normas mejora cuando éste las ve como cosa suya, sintiéndose partícipe de su elaboración. Por el contrario, si las normas proceden de las decisiones del profesorado y éste se convierte en el guardián del orden, los alumnos declinarán su responsabilidad en el buen funcionamiento (Santos, 1994). Por eso, para que los alumnos comprendan, acepten y apoyen las normas del centro, deben tener la oportunidad de participar en su elaboración y en su revisión o seguimiento.

Los argumentos anteriores se han visto respaldados por variadas investigaciones realizadas sobre el clima escolar. Estos estudios ponen de manifiesto que es más probable encontrar una respuesta global favorable en el alumnado de un centro cuando entre profesores y alumnos se daban acuerdos, pactos o treguas sobre distintas cuestiones relativas al cumplimiento de la normativa. Por el contrario, los centros en los que se da una imposición más rígida desembocan a menudo en una obsesión por la disciplina a la que el alumnado responde desarrollando una cultura de oposición a la escuela que hace más probable la confrontación y la escalada de los conflictos.

Más recientemente, el Defensor del Pueblo (1999), en su Informe sobre la violencia escolar recomienda, entre otras cosas, la promoción de una cultura preventiva en los centros que articule la participación de los distintos sectores de la comunidad

educativa, y especialmente de los alumnos, en los proyectos y planes institucionales.. Propone que los alumnos tomen parte activa en la definición de los Reglamentos de Régimen Interior de sus centros, de manera que tengan oportunidad de expresar su punto de vista en relación con las normas que vayan a presidir la convivencia en los mismos y las medidas que se prevean en caso de conflicto.

Ha de admitirse que la cultura de la participación que aquí se defiende no va a poder librarnos completamente de los conflictos. Pero es igualmente cierto que nos podrá ayudar a reducirlos de manera significativa y a resolverlos de forma mucho más satisfactoria cuando aparezcan. No resulta difícil comprobar, por ejemplo, como los alumnos aceptan de mucho mejor grado las responsabilidades derivadas del

incumplimiento de una norma si el problema se define como una falta contra un pacto establecido por toda la clase que como una afrenta a la autoridad formal del profesor, y como una posible sanción tiene también mucha más eficacia en este contexto.

Pero resulta poco realista aspirar a eliminar por completo los conflictos de la vida escolar. Hemos de aceptar el conflicto como algo intrínseco a la convivencia ya que esta produce inevitablemente roces de distinta naturaleza y gravedad (Casamayor, 1998), sobre todo cuando se aspira a dar al alumnado una formación integral que contemple el desarrollo de su autonomía, de su capacidad de tomar decisiones compartidas, de su sentido crítico o de su capacidad para convivir e integrarse socialmente.

REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS

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OFICINA DEL DEFENSOR DEL PUEBLO (1999): Informe sobre la violencia escolar. Madrid SANTOS GUERRA, M. A (1994): "Disciplina escolar y ambiente de aprendizajeî. En SANTOS GUERRA, M. A. , Entre bastidores: el lado oculto de la organización escolar. Aljibe, Málaga. WATKINS, C.; WAGNER, P. (1991): La disciplina escolar. Propuesta de trabajo en el marco global del centro. Paidós-MEC, Barcelona

Nuestro Reglamento de Organización y Funcionamiento (R.O.F.) engloba todos los aspectos de caracter organizativo que rigen el desarrollo de la vida en el Centro, teniendo como fin primordial la consecución de las Finalidades Educativas. Está articulado según los siguientes apartados:

1. PARTICIPACIÓN EN LA VIDA DEL CENTRO.

1.1. PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES.

1.2. PARTICIPACIÓN DEL ALUMNADO.

1.3. PARTICIPACIÓN DEL PROFESORADO.

1.4. PERSONAL NO DOCENTE.

2. ORGANOS DE GOBIERNO DEL CENTRO.

2.1. ORGANOS COLEGIADOS.

2.1.1. CLAUSTRO.

2.1.2. CONSEJO ESCOLAR.

2.1.3. EQUIPO DIRECTIVO.

2.2. ORGANOS UNIPERSONALES.

2.2.1. DIRECTOR.

2.2.2. VICEDIRECTOR.

2.2.3. SECRETARIO.

2.2.4. JEFE DE ESTUDIOS.

2.2.5. ADJUNTOS A JEFATURA.

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3. ESTRUCTURA PARTICIPATIVA.

3.1. PARTICIPACIÓN DE LOS PADRES Y MADRES

3.1.1. ASOCIACIÓN DE PADRES DE ALUMNOS. 3.1.2.

DELEGADO/-A DE PADRES Y MADRES:

3.1.3. REUNIÓN DE PADRES Y MADRES DE ALUMNOS DEL GRUPO:

3.1.4. REPRESENTANTES EN EL CONSEJO ESCOLAR. 3.1.5. RELACIÓN DIRECTA CON LOS TUTORES.

3.2. PARTICIPACIÓN DE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS.

3.2.1. REUNIÓN DE GRUPO.

3.2.2. DELEGADO DE GRUPO.

3.2.3. JUNTA DE DELEGADOS.

3.2.4. REPRESENTANTES EN EL CONSEJO ESCOLAR.

3.2.5. ASOCIACIONES DE ALUMNOS.

3.2.6. PARTICIPACIÓN DE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS EN LA EVALUACIÓN.

3.3. PARTICIPACIÓN DEL PROFESORADO

3.3.1. EQUIPO TÉCNICO DE COORDINACIÓN PEDAGÓGICA.

3.3.2. EQUIPO EDUCATIVO.

3.3.3. DEPARTAMENTO DE ORIENTACIÓN.

3.3.4. DEPARTAMENTO DE ACTIVIDADES

EXTRAESCOLARES.

3.3.5. DEPARTAMENTOS DIDÁCTICOS.

3.3.6. TUTORÍAS.

3.4. PERSONAL DE ADMINISTRACIÓN Y SERVICIOS.

3.4.1. REPRESENTANTES EN EL CONSEJO ESCOLAR.

4. CANALES DE COMUNICACIÓN.

4.1. CANALES DE COMUNICACIÓN INTERNA.

4.1.1. MEDIOS MATERIALES.

4.1.2. COMUNICACIÓN ENTRE EQUIPO DIRECTIVO Y LA

COMUNIDAD EDUCATIVA.

4.1.3. COMUNICACIÓN ENTRE EL PROFESORADO Y LA

COMUNIDAD EDUCATIVA:

4.1.4. ESTRATEGIAS Y PROCEDIMIENTOS DE INFORMACIÓN ENTRE LOS ALUMNOS Y ALUMNAS. 4.1.5. RELACIÓN DEL CLAUSTRO CON LAS DEMÁS ESTRUCTURAS ORGANIZATIVAS.

4.2. CANALES DE COMUNICACIÓN EXTERNA.

4.2.1. ESTRATEGIAS DE RELACIÓN CENTRO - ENTORNO. 4.2.2. RELACIONES CENTRO - EMPRESAS. 4.2.3. USO DE LOS ESPACIOS DEL CENTRO POR LA COMUNIDAD SOCIAL.

5. LA CONVIVENCIA EN EL CENTRO.

5.1. NORMAS DE CONVIVENCIA EN EL CENTRO.

5.1.1. NORMAS RELATIVAS A LOS PADRES. 5.1.2. NORMAS RELATIVAS A LOS PROFESORES. 5.1.3. DERECHOS Y DEBERES DEL ALUMNADO. 5.1.4. NORMAS RELATIVAS A LOS ALUMNOS Y ALUMNAS. 5.1.5. NORMAS DE SEGURIDAD DE TALLERES Y LABORATORIOS.

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5.2. ESTRATEGIAS FAVORECEDORAS DE LA CONVIVENCIA. 5.3. CORRECCIÓN DE LAS CONDUCTAS CONTRARIAS A LAS NORMAS DE CONVIVENCIA.

5.3.1. CARÁCTER GENERAL DE LAS CORRECCIONES. 5.3.2. AMBITO DE LAS CORRECCIONES. 5.3.3. GRADACIÓN DE LAS CONDUCTAS SANCIONABLES. 5.3.4. IMPOSICIÓN DE LAS CORRECCIONES. 5.3.5. PROCEDIMIENTO PARA LA IMPOSICIÓN DE LAS CORRECCIONES.

6. RECURSOS MATERIALES Y HUMANOS.

6.1. RECURSOS HUMANOS.

6.1.1. PROFESORADO.

6.1.2. PERSONAL DE ADMINISTRACIÓN Y SERVICIOS (PAS):

6.2. RECURSOS MATERIALES.

6.2.1. INVENTARIO.

6.2.2. EDIFICIO.

6.2.3. MOBILIARIO.

6.2.4. MATERIAL DIDÁCTICO.

6.2.5. BIBLIOTECA.

6.2.6. LABORATORIOS Y TALLERES.

6.2.7. MEDIOS AUDIOVISUALES.

6.2.8. SERVICIO REPROGRAFÍA.

6.2.9. SERVICIO CAFETERÍA.

6.2.10. MEDIOS INFORMÁTICOS.

6.2.11. REVISTA.

7. RECURSOS ECONÓMICOS.

7.1. DISTRIBUCIÓN.

7.2. CONTROL.

8. FUNCIONAMIENTO DEL CENTRO.

8.1. USO DE ESPACIOS POR LA COMUNIDAD.

8.1.1. HORARIO DE LOS ALUMNOS.

8.1.2. DISTRIBUCIÓN ESPACIAL DE GRUPOS. 8.1.3. USO DE LOS ESPACIOS DEL CENTRO.

8.2. CRITERIOS DE FORMACIÓN GRUPOS.

8.3. CRITERIOS PARA LA ELABORACIÓN DEL HORARIO DE LOS ALUMNOS.

8.4. ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS Y EXTRAESCOLARES.

8.4.1. ACTIVIDADES COMPLEMENTARIAS.

8.4.2. ACTIVIDADES EXTRAESCOLARES.

8.5. IMPOSIBILIDAD DE APLICACIÓN DE LA EVALUACIÓN CONTINUA. 8.6. MECANISMOS DE ELABORACIÓN DEL PLAN ANUAL DE CENTRO. 8.7. MECANISMOS DE ELABORACIÓN DE LA MEMORIA FINAL DE CURSO.

9. MECANISMOS DE REVISIÓN Y MODIFICACIÓN DEL R.O.F.

9.1. PERIODO DE VIGENCIA.

9.2. MECANISMOS DE REVISIÓN.

9.3. CAUSAS DE REVISIÓN.

(17)

Alumnos

Son los verdaderos protagonistas de su propia educación y participan gradual y responsablemente en el desarrollo y crecimiento de la Comunidad Educativa (Ideario). DERECHOS

o Recibir una información que asegure el desarrollo de su personalidad.

o Que se respete su libertad, siendo educados en espíritu de comprensión y tolerancia.

o Respeto a su integridad y dignidad personales.

o Que su rendimiento escolar sea valorado con objetividad.

o Participar en la vida y funcionamiento del Centro.

o Recibir orientación escolar y profesional.

OBLIGACIONES

o Respetar el Ideario y cumplir las normas que regulan la vida escolar.

o Rendir en conformidad con sus aptitudes.

o Participar en el trabajo escolar, cumplir el horario lectivo y según las orientaciones de los tutores y profesores.

o Respetar a compañeros, profesores y personas que trabajan en el Centro.

o Mantener un comportamiento social correcto, según el Ideario y normas del Centro, que se manifieste en el respeto a la moral cristiana, al orden y a la disciplina.

o Adquirir hábitos intelectuales y de trabajo que les capaciten para sus estudios y futura profesión.

REPRESENTACIÓN

Estarán representados por los delegados y subdelegados de la clase, que se elegirán democráticamente.

(Reglamento de Régimen Interior, arts. 73-80)

NORMAS DE CONVIVENCIA

Las normas de convivencia del Centro definen las características de las conductas que deben promoverse para lograr:

a) El crecimiento integral de la persona. b) Los fines educativos del Centro.

c) El desarrollo de la Comunidad Educativa.

d) Un buen ambiente educativo y de relación en el Centro.

e) El respeto a los derechos de todas las personas que participan en la acción educativa.

Son objetivos de las normas de convivencia del Centro:

(18)

b) La tolerancia ante la diversidad y la no-discriminación.

c) La correción en el trato social, en especial, mediante el empleo de un leguaje correcto y educado.

d) El interés por desarrollar elpropio trabajo y función con responsabilidad. e) El respeto por el trabajo y función de todos los miembros de la Comunidad Educativa.

f) La cooperación en las actividades educativas o convivenciales. g) La buena fe y lealtad en el desarrollo de la vida escolar.

h) El cuidado en el aseo e imagen personal según las normas del Centro sobre esta materia.

i) La actividad positiva ante los avisos y correcciones.

j) La adecuada utilización del edificio, mobiliario, instalaciones y material del Centro, conforme a su destino y normas de funcionamiento, así como el respeto a la reserva de acceso a determinadas zonas del Centro.

k) En general, el cumplimiento de los deberes que se señalan en la legislación vigente y el presente Reglamento a los miembros de la Comunidad Educativa y de cada uno de sus elementos.

OBJETIVOS PRIORITARIOS

1.- Puntual asistencia a las clases. Toda ausencia o retraso deben ser convenientemente justificados al Tutor.

2.- Por respeto a los demás -compañeros, profesores, Centro- los alumnos deben:

o Asistir al colegio debidamente vestidos y aseados.

o Respetar y contribuir al buen uso y mantenimiento del edificio, mobiliario y material del Colegio.

o Cuidar en todas las actividades el orden y la limpieza.

o Poner especial interés en mantener limpios los patios, pasillos, aulas, servicios y demás zonas de uso común.

o Respetar la dignidad de las personas, buscando siempre la justicia, el sano compañerismo, la colaboración y la solidaridad.

o Evitar el fraude, la mentira, la falsificación o la trampa.

o Prestar especial interés en eliminar de nuestras relaciones las expresiones malsonantes, hirientes o groseras.

3.- Fomentar la relación interpersonal y el trabajo de grupo como forma de integración.

SE CONSIDERAN FALTAS GRAVES

o Faltas de respeto a profesores y compañeros.

o Manifiesto y obstinado desinterés por el estudio.

o Ausencias a las clases no justificadas.

o Apropiación de cosas ajenas.

o Falsificación de firmas o calificaciones.

o Incumplimiento de castigos.

o Desperfectos intencionados de las instalaciones y material del Centro.

o Vocabulario ofensivo e inadecuado.

(19)

Las sanciones que se impongan, de acuerdo con la categoría de la infracción, han de considerarse siempre como instrumento educativo y persiguen la corrección del alumno en orden a su realización como persona responsable y al mantenimiento de un ambiente que facilite el normal desarrollo de la vida escolar.

El diálogo con el alumno y la amonestación personal, en caso de reincidencia, serán el primer tratamiento de las faltas; si fuere necesario continuaría con la entrevista con padres o tutores.

Si no se consiguen los resultados positivos, se puede llegar a la expulsión temporal o definitiva del Colegio.

COMISIÓN DE DISCIPLINA

La formarán: el Director del Colegio, el Subdirector, el Tutor del alumno, un representante de los profesores, un representante de los padres y un delegado de los alumnos.

NORMAS DE

CONVIVENCIA 

ASISTENCIA:

 

(20)

complementarias organizadas por el Centro dentro del horario escolar.

Las ausencias deberán comunicarse por escrito y, si es posible, preverlas con antelación.

Del mismo modo deberán justificarse las salidas del Colegio antes de la hora habitual.

Los retrasos se justificarán como las ausencias y en caso de que sean habituales, el/la Tutor/a requerirá la visita de los padres.  

PUNTUALIDAD:

Como valor educativo necesario para la buena marcha de las tareas escolares, tanto los/las profesores/as como los/las alumnos/as, deberán   cumplir

exactamente los horarios establecidos.

El Colegio abrirá sus puertas unos minutos antes de la hora normal del comienzo de las clases.

A la hora establecida los alumnos deberán reunirse por cursos en el patio y subir a las clases acompañados de sus profesores.

Para facilitar la entrada y salida a las clases, los acompañantes de los niños

no

subirán a las clases

.

 

LAS CLASES:

      

Son lugares de trabajo. Es tarea de todos crear el ambiente adecuado que facilite el propio trabajo y garantice el respeto al trabajo de los demás.

(21)

RECREOS    

Durante los tiempos de recreo, los alumnos utilizarán los patios destinados para ello. Pasillos y escaleras no se consideran lugares de permanencia durante los recreos y tiempo libre

 Para subir a las clases en el tiempo de recreo deberá pedirse autorización a el Tutor.

Con el fin de atender a las necesidades de los alumnos, y velar por su buen comportamiento en todos los recreos estará presente alguno de los profesores. Oída la señal para finalizar el recreo los alumnos subirán puntualmente a su clase, para no interferir la bajada de otros grupos ni retrasar el comienzo de la clase siguiente.

Durante el recreo, por razones de seguridad sólo se admitirán balones de plástico, nunca de reglamento.  

UNIFORME

Deben llevarlo siempre: completo, limpio y aseado, los alumnos de Educación Infantil y Primaria. Se usa el “baby” en infantil y en ciclo inicial, se recomienda hasta 4º. Las zapatillas de deporte sólo en los días de Educación. Física.  

DISCIPLINA

Los alumnos deberán mantener una conducta correcta en el trato con los profesores y personal del Centro. Cuidarán y colaborarán en la conservación y buen funcionamiento del Centro, respetando tanto las instalaciones como el material a su servicio.

Se dirigirán correctamente a los profesores, compañeros, personal del Centro en general, cuidando el vocabulario y el tono de voz.  

Se pondrá especial interés en mantener limpios los patios, pasillos y escaleras, utilizando las papeleras colocadas para ello.  

La reparación de los desperfectos causados en las instalaciones del Centro por actuaciones voluntarias o negligencia culpable, correrán a cargo de los

causantes.  

Fumar dentro del recinto del Colegio, será considerado como falta grave. Así mismo el uso, consumo y distribución de bebidas alcohólicas y todo tipo de sustancias nocivas.

No se tolerarán conductas impropias de alumnos/as, compañeros/as dentro del centro.       

FALTAS Y SANCIONES:  

(22)

Se acudirá a la sanción sólo cuando los avisos no resulten suficientes. Recordando que es preferible siempre prevenir y motivar.  

Las faltas pueden clasificarse en leves, graves y muy graves, según lo tipificado en el Decreto 246/1991 del 23 de diciembre del Consell de la Generalitat

Valenciana, sobre derechos y deberes de los alumnos de los Centros docentes de niveles no universitarios de la Comunidad Valenciana. D.O.G.V., 3 enero de 1992.  

A este Decreto se atendrá el Centro si se da la circunstancia de tener que imponer alguna sanción. El texto del Decreto citado está a disposición en la Secretaría del Colegio.  

OTROS:

VISITAS:

A principio de curso se comunica mediante nota circular el horario destinado por los tutores para las entrevistas tutórales con los padres. De la misma forma se comunican las fechas señaladas para reuniones, tanto de curso o etapa como generales.  

Es de agradecer que los padres/tutores se atengan al horario señalado para las entrevistas, evitando entretener a los profesores en las horas de entrada a clase, ya que se resta tiempo y atención a los alumnos.  

Es conveniente que las entrevistas se soliciten con antelación al tutor, para garantizar la mejor atención posible.  

Si por circunstancias personales o laborales no pudieran atenerse al horario señalado para la tutoría de sus hijos, pueden, de común acuerdo con el tutor, señalar otra fecha posible para ambos.  

El acceso a las aulas de personas ajenas a las mismas, durante el horario escolar, debe ser autorizado expresamente por la Dirección del Centro.    

COMEDOR:  

Los alumnos que utilizan el servicio de comedor se comportarán en él con corrección, observando las normas de urbanidad correspondientes y las

directrices que se les den, así como la mayor limpieza y aseo posible, con el fin de hacer más agradable la convivencia.  

 En el caso de tener que utilizar, por motivos especiales, el servicio de comedor algún día determinado, el alumno debe pasar por portería antes de las 10, pedir el ticket y, a su hora, comer en el lugar que se le asigne en el comedor.

a. El Consejo Escolar de Aula.

(23)

La adopción de una serie de acuerdos entre profesores y alumnos que fijen los límites de conflicto permitidos, estimula las actitudes positivas por parte del alumnado hacia sus centros.

En esta línea, el IES Los Albares, desde inicio del presente curso se está

desarrollando en los grupos de 3º de ESO la constitución y puesta en marcha de los que denominan los Consejos Escolares de Aula.

Composición:

o El Delegado de grupo, elegido democráticamente por los alumnos, que ejercerá

como presidente de dicho consejo.

o Primer y segundo subdelegados, que actuarán como vocales.

o Tutor del grupo y dos alumnos de libre designación por los alumnos, como vocales con voz pero sin voto.

Funciones:

o Cumplir y hacer cumplir el Reglamento Interno de Clase, que estará sujeto al

Reglamento Interno del Centro y al citado R.D. de derechos y deberes de los alumnos.

o Velar por el desarrollo de un adecuado clima de convivencia en clase.

o Coordinar y dirigir la elaboración del Reglamento Interno de Clase. Será elaborado con la participación de todos los alumnos del grupo.

o Sancionar aquellas conductas contrarias a la convi-vencia de clase recogidas en el R.I.C.

o Trasladar a Jefatura de Estudios la información sobre las actuaciones desarrolladas o las sanciones impuestas y su cumplimiento; así como poner en conocimiento del mismo la hipotética negativa de los alumnos afectados o a cumplir la sanción o acuerdos adoptados.

o Elevar a la Comisión de Coordinación Pedagógica y/o Consejo Escolar cuantos informes se

demanden, y, en todo caso, un informe de evaluación final del desarrollo de las actuaciones a lo largo del curso académico.

o Participar en las sesiones del Consejo Escolar del Centro sobre asuntos disciplinarios que afecten al grupo, cuando así lo estime conveniente el Consejo Escolar.

b. El Reglamento Interno de Aula.

Debe de constituir un conjunto de normas claras y sencillas (no demasiadas), con la finalidad de ordenar las actividades de clase y la convivencia del grupo dentro de ella. Será elaborado por los propios alumnos, trabajando en grupo y sometiendo después el texto a discusión y aprobación de todos. La elaboración del texto deberá ser supervisada por el tutor del grupo de alumnos, cuidando que ninguno de los aspectos vaya contra las normas de convivencia del centro ni contra la legislación que las regula.

¿Qué normas tenemos?

El Proyecto Educativo de Centro cuenta con un Reglamento de Régimen Interno, basado en las Leyes y Normas vigentes que regulan el funcionamiento y organización de los Centros escolares. En este documento están recogidas las NORMAS de

(24)

AGILIDAD EN LA TOMA DE DECISIONES, FACILITAR LA PARTICIPACIÓN ESCOLAR Y

DEPOSITAR LAS RESPONSABILIDADES EN QUIÉN CORRESPONDA, implicando a TODOS LOS

MIEMBROS DE LA COMUNIDAD EDUCATIVA.

    De entre todos los apartados, aquí destacamos el que hace referencia a las NORMAS DE CONVIVENCIA FUNDAMENTALES, efectivas en el recinto escolar y fuera de él cuando la realización de ciertas actividades extraescolares y complementarias se desarrollen fuera del espacio físico de la escuela.

El colegio se rige por elRESPETO MUTUO entre todos los miembros de la Comunidad

Educativa, basado en el diálogo.

LaCOOPERACIÓN, elINTERÉS POR EL ESTUDIO y laACTITUD POSITIVA DEL ALUMNADO son

imprescindibles para crear un buen clima positivo en el aula.

LaPUNTUALIDAD EN EL HORARIO es fundamental.

Se deben evitar las aglomeraciones en el pasillo yPASAR AL AULA SIN DEMORA, tanto

profesorado como alumnado.

El alumnado no debe permanecer en las aulas durante losPERÍODOS DE RECREO, salvo que

un maestro/a los acompañe.

Los alumnos puedenUTILIZAR TODAS LAS DEPENDENCIAS del Centro en horario lectivo.

El Centro puede ceder sus instalaciones a otras entidades o asociaciones que, sin ánimo de lucro, colaboren en la actividad educativa.

Dentro de las clases no se deben ingerir alimentos o bebidas.

Las salidas al aseo en horario lectivo deben evitarse fundamentalmente a partir de 3º de E.Primaria.

Se debe procurar, como norma esencial de nuestra vida en común, utilizar un

VOCABULARIO ADECUADO Y CORRECTO así como laHIGIENE Y EL ASEO PERSONAL.

Es norma indispensableUSAR CORRECTA Y ADECUADAMENTE EL MATERIAL y procurar elCUIDADO Y LIMPIEZA DE TODAS LAS INSTALACIONES del Centro.

PARA PODER ASISTIR AL COMEDOR ESCOLAR ES IMPRESCINDIBLE LA ASISTENCIA AL CENTRO.

AL FINAL DE LA CLASE DE EDUCACIÓN FÍSICA los alumnos/as dispondrán del tiempo suficiente

para realizar suASEO PERSONAL EN LOS VESTUARIOS.

LaNO ASISTENCIA del alumno/a se comunicará a la familia por el tutor/a quienDEBERÁ JUSTIFICARLA personalmente o por escrito.

LAS FALTAS REITERADAS del alumno/a se comunicarán a laCONCEJALÍA DE EDUCACIÓN Y SERVICIOS

SOCIALES para que intervenga con las familias un /a representante de estas

concejalías.

NORMAS DE CONVIVENCIA

(25)

En nuestro Colegio las normas de convivencia vienen reflejadas en el Reglamento de

Régimen Interior y se sustentan además de en la normativa vigente sobre derechos y

deberes de los alumnos y en las disposiciones generales emanadas del Consejo Escolar y

que son:

Un Centro de Enseñanza es un lugar de interrelaciones personales

donde deben respetarse las normas de convivencia, resultando este

principio muy importante parar el desarrollo del proceso de

enseñanza-aprenizaje.

Las normas de convivencia tienen como finalidad principal crear un

marco de concordia y ambiente positivo, para poder desarrollar con

las máximas garantías la tarea docente.

Los alumnos serán tratados de manera individualizada en función de

sus características particulares y las medidas correctoras que se

adopten no estarán separadas del proceso de enseñanza.

Con ello pretendemos ayudar a crear hábitos adecuados de estudio.

La estructura organizativa de las clases debera de estar enfocada a

obtener el mayor aprovechamiento del grupo-clase, para ello la

observación de las normas de convivencia resulta un aspecto

fundamental.

Dicha organización se hace extensiva a todos los ámbitos de la

comunidad educativa, es decir: salidas, entradas, recreos, actividades

extraescolares y complementarias...

El tratamiento de una conducta equivocada ha de ser coherente con

el estadio de desarrollo de cada alumno.

Es en el seno del consejo escolar donde se tratan estas cuestiones

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