Juan Enrique
Hernández
A.xx
F[otas
sobre
La
distribución
de
la
población
colombiana"
En
esta -primera pafle
intentaremos mostrarlas
reiacionesexis-tentes, entre ciertos {enómenos económicos (desequilibrios territoria-les
y
dinámicaindustrial
conoentrada) de un ladoy
el
fenómeno po.. blacional delotro;
entendido esteúltimo
co,mola
forma en que se-hapoblado ei
territorio
en una época pasada recientey
la
vía
que en Iaactualidad han adoptado los carnbios poblacionales.
Sabiendo de antemano que ambos
perfiles
(el
devenir económicoy
los cambios demográficos) no pueden desligarse,el
estudio privile-giará el análisis de losflujos
migratorios, factor central enla
cuestióndemográfica
y
aquel que cobijaun
mayor número de variables parael
análisis de los fenómenos espacio-territoriales. Estos, sona
su vez catalogados como determinante básico enla
configuración dela
actual estructara priblaciond! aol,om,bfum^a. Los m,otivos para esta afirmación'\- El presente attículo €'s paft€ del trabajb que actualmente adelanta el CIE con k¡s
auspicios dei Centro Internacional para Investigacio¡.es sobte el Desarrollo (CIID)
(Gobierno Canadiense) denomioado "Tendencias del Desarrollo Espacial en Colombia. El
papel de los Centtos Urbanos Intermedios".
** Investigador. CIE. Univetsidad de Antioquia.
son divers,os. De un lado, las bajas en las tasas de crecimiento global debido
a la
pérdida de importancia deIa
variable fecundidad."A s,uvez, se ol¡serva una estructura socio-económica heter.ogénea, con dese-quilibri,os
territoriales
evidentes, favorablesy
a
su,é,
p"r*"ubles
a procesos de expulsióny/o
atracción poblaqional^
Así,
enel
presente artículo trataremos de mostrar los principalesfactores que han
incidido
enia
configur:ación dela
actual estmctura espacio-poblacional en Colombia. Del mismo rnod,o se revisarála
posi-bilidad
de transformaciones futuras en dicha distribución, queimpli-quen cambios importantes ,en
la
relación po,blación urbana-poblaciónrural
(nivel
y
velocidad dela
urbanización)(1).-
En oposición alo
anterior, se podría pensar en otra hipótesis: e1sistema
distributivo de
la
pobiación en ,el espacio colombiano es lo suficientementerígido
y
configurado,lo
qr.e ,ropermitirá
variaciones substanciales enla
distribución poblacionál futura._ Podría sugerirse además una alternativa interpretativa intermedia,
es decir, se aceptan modificaciones futuras en los lndices de ruralidad 1.de población residenciada,en áreas urbanas, co,n ra variante, de que dichos cambi,os suponen una orientación de loÁ flu¡os diversa, á. d"áir,
un poco acorde con recientes insinuaciones tanto tedricas, como de
diag-nóstico
poiítico "positivo",
d,e quela
atracción poblacional de lostrf-dicionales polo's ha,empezado
a
ceder en intensidad, dando pu.o-puru que nuevos centros aparezcan.enel
proceso ,de atracción poblacional. Sin embargo, es bueno_ anotargo"
"rtu
hipótesis,""ono."
qr"
"
pu.r,
de que la-magnitud
y
1os impulsos delosirr¡or no
ar"unzai, ra iÁpor-tanciadel
pasado,ei
solo hecho de presentarse en nuevos puntos delterritorio
nacional, resalta su importáncia.En
resumenT esta hipótesisparte de aceptar
la
modificación a ios índices mencionados (poblaciónrural-urbana)
pero se intuye quetal
redistribución poblacional será,por decirlo
de algún modo, más racionaly
equitativa(la
pr"esión so-bre los centros urbanos mayores empiezaa
reáucirse). 'Las
aiternativas hipotéticas presentadas, determinaránel
límite de nuestro análisis;a
la
formulación,y
en seguid a, ala
discusión de tales hipótesis se dirigen las present€slíneas.'para
efectuarlo revisa-remos estudios sobre procesos migratorios recientes,a
fin
de
miraraspectos históricos cuantitativos esenciales,
a
partir
dela
informaciónde los censos de 1951,
1964,y
197J. Deaqui
p,odremos revisar algu-nas de las opiniones que tradicionalmente só hJn formulado:1. Estos dos conceptos serán explicados adelante
1.
Sobre.causalidad de los procesos de traslado en Colombia,2.
Sobre origeny
destino de los migrantesy
3.
Sobre expiicaciones que den cuenta de los motivos por loscua-les la-s presiones migratorias han cedido en forma considerable.
Si
bien
entendemos queen
el
análisis demográfioo, intervienen otras variables básicas (fecundidad-mortalidad), en este trabajo elias serán consideradas marginalmente,la
referencia obligadau ellu.,
"n algunos casos es ineludible, pero es claro que no serán nuestro obj,eto
de
estudio.Así,
pues, nuestr:as consideraciones básicas discutirán la variable migración, desdeun
ángulo teórioopero
teniendo presenteestudios en los cuales se intenta cuantificar los flujos, tanto en su
mag-nitud
como su causalidady
destino.I.
Variadas son las opiniones acerca de qué es 1o que motivaal
mi-grantea
realizar
su movimie:ntr¡a
zonas diferentes d,enominadasreoeptoras. Palabras
que adjetivizan
¿narealidad
eoonómico-social, tales como: dualismo económico, centro-periferia, zonas avanzadas yatrasadas, rezago cultural, luces urbanas,
violencia
agraria, tecnifical ción agrícola, d,esempleo campesino, empleo urbano,lnformalidad
enlas ciudades, contactos urbanos, ascenso
y
movilidad social, etc., etc.; lragenparte
del
"spectrum"
interminablede
con,ceptos utilizables alhablar
sobrelas
migracionesy
sus causas. Todas ástas descripcionesla
explicany
justifican,y
por
gué no, todas de unay
otra
forma noshan colaborado
a
comprenderun
poco mejore}
por
quéla
gente se rnueve del campoa
la
ciudado
de una ciudad pequeña a otra mayory
mejor dotada dentro dela
red urbana nacional.II.
Sin
temora
caer enel
simplismo, iniciemosla
reflexión
sobreel
probl,ema formulado dela
manera más elemental.La
pobla-ción se traslada despuésde
ooevaluar"los
bene{iciosy
costos que elmovimiento conlleva" Se habla aquí de costos
y
beneficios: después decuantificar
unosy
otros ,el migrante potenciai tomala
decisión. La pregunta sería, ¿es ésta una decisión consciente, racional?Sin
tem,ora
equivocacionesy
mástarde
veremos alguna estadísticarelativa
aesto, pensamos que la,mayoría de las veces
el
migrante aciertaal
rea-Tizar
el
movimiento (2).Es decir,
quesin
"u",
én
la
mirada
de
loscasos margin.ales,
por
norm.üel
migrante consiguemejorar
sucondi-2. Rami¡o Ca¡don¿ en el texto: define a los migrantes como la ¡acionalidad de los ,migrantes
migración latinoame¡icana.
Rev. Lecúu,¡as de Economía
El contexto ¡ocio-económico de la naigrac.i.ón ,imtetegional.
"gentes económicamente racionales". Esta,polémica sobre
ya ha sido 'bastante debatida en rextos clásicos sob¡e la
ción socio-económica, elevar su nivel de
vida
e integrarse de una {or-ma positiva ala
vida urbana (u).III.
Enia
ooreflexión" realizada por el migrante potencial,la
evalua-ción sobr,e posibilidades de accedera
un
empleo urbano (bien sea formal oinformal)
esla
que un mayor peso s,oporta. Es decir, queante circunstancias no'rrnales,
por
ejemplo en épocas deno
violencia abierta,el
peso de factor:es de índo1esocial
(educativos, culturales,familiares),
tienen una menor importancia gueIa
m,otivacióneconó-mica. Esta
última,
revistela
{orma de accesoa
cualquiertipo
deocu-pación, en otras palabras,
significa
un
mejoramientorelativo en
losi nivelesde
remuneración respectoal
empleoque
se poseía antes de efectuar .el movimiento.Hablar de movimiento de individuos hacia una zona receptora, a
partir
de las premisas anteriormente descritas, exigela
existencia de ciertas expectativas, que bajo los supuestos formulados conducena
surealizacíin
Así,
gen,eralmente se consigueel
empleo buscado; casinormalmente se mejoran las condiciones econó'micas;
por
normael
in-áividuo se integra ala
red de contactos quele
permitan desenvolverseadecuadamente en ei medio urbano. Esto lleva a su vez aigo implícito: Ias diferencias entre las zonas expulsoras
y
los centros urbanosrecep-tores; en otras palabras, no es 1o mismo para
el
migrante en términos socio-económicoivivir
en ]as zonas de origen que enel iugar
dedes-tino.
Empezamosa
movernos 'enun
terreno generalmente conflictivopara
los especialistas en desarrolloregional:
e} delos
desequilibrios económicos entrelas
distintas zonas que conformanun
determinadoterritorio.
La
existencia de estos desequilibrios reales ,o s€a Ia eviden-cia empírica de un desarrollo no armónico, convierte los movimientos de población en algo potencialy
latente (a).IV.
La
tipología ,que describe los movimient'os migratorios puede, asu vez? ser diversa
y
variada. No todos los traslados de pobiación se efectúande
la
mismaforma
y
siguiendo normas pre-establecidas. Creemos quehablar
de
migraciónpor
etapas,directa,
o
de
migra-ción intraurbana, requiere que antes se pis¡36 enla
forma
como está3. . En algunos estudios de casos sobre ciudades latinoamericanas se obse¡va que eI desem'
pleo entre los grupos migr,4ntes es filenor que el presentado para la pohlación nativa.
Colombia presenta ca¡acterísticas similares.
4. Muchos de los aspectos somerafnente ,formulados en el texto serán objeto de una mayor
,revisión en el t¡anscurso del trabajo. Nos refe¡imos. pot eiemplo a la discusión sobre
los desequilibrios te¡ritoriales anotados y que en el caso colom,biano tienen manifestaciones
eqrcíficas bien inte¡esantes.
estructurado
y
pobladoun territorio
determinado. pensando enel
su-puesto casi siempre real mencionado arriba, o sea que existendesequi-librios'territoriales
bastante acentuados, poáríanróede.
mriltiples'he-chos. Por ejemplo, si
la
zona más avanzada está localizada geográfica-mente-enun
punto lejano-ypor
consiguiente con costos de transporteelevad_os para habitantes de
inu
,ona bastante atrasada (pensemos por ejemplo en 7a zana deNariño,
expulsora neta de poblaciOn,"r,
,álu-ción a
la
metrópoli nacional Bogotá, receptora neta), es lógico enton-ces suponerque
los
movimientos poblacionalesse
efecnrárán hacia zonasno tan
"avanz¿das"pero
sí
comparativarnente mejores que la zona que expulsa población, (continuando conla
hipótesiÁ, obseivare-mos que enla
tipificación
del
movimiento que se ánalizalas
obser-vaciones nos mostrarán
a
cali
como receptor delos
desplazamientosprovenientes de
Nariño)"
En palabras simples, no existe normatividad enla
tipología migratoria, ésta es cambiañte enel
tiempoy
enel
es-pacio;
Ia
descripción cle posibles expiicaciones esde
i"
qr"
intenta ocuparse este trabajo.-
Lo
que sí es posib,le constatar es que una determinada estructuraurbana
o red
de ciudades, entendiendo ésta comola
forma
en que seencuentra poblado
un territorio,
en donde existen múltiples pobiados, unos grandes, otros de tamaño intermedioy
otros sing-ularmen¡e pe-queños, determinalas
características básicásde los
displazamientoshumanos.
v.
vem,os entonces cómolos
dos anterio,res aspectos:
d,esequilibrios territorial,ei y,r,
determinada red, urban"¿ se"onvierten en causa
principal
de losflujos
migratorio,s los primerosy
como determinante de las alternativas yforma-s dela
migraciónla
.ug"nauttt.-. Detengámonos
tal
como estaba insinuado en esto delos
desequi-librios
terriüoriales. ¿Qué significany
cómo se expresan?¿por
qrd
..
originan?
¿Sonun
fenómenonatural
y
propio
áel
desariollo
socio-económico?sin
intentar responder to,talmente a estos interrogantes de una for-ma definitiva, podemos expl,orar algunas posibles intérpretaciones.pa-rec-e.ser que en etapas pre-industriales, ciertas zonas con ventajas geo_ grá{icas, traducidas en adecuada ubicación (p*ertos marítimos y
itr-viales) tuvieron un mayor potencial dedesarrlilo
y junto a éstasjexis-,.
El afirmar que la causa básica de los movimientos migratorios son los desequiiibrioste¡rito¡iales lleva algo implícito y es que en las regiones rnás desa¡¡olladas las
posibi-iidades de encontrar empleo son enoimernente más altas.
tían paralelamente áreas geográficas con atrasos relativos, debido
bá-sicamente a que permanecieron oorno zonas dedicadas
a
una economíade subsistencia, sin vínculos con otras econornías locales
y
menos aúncon mercados
y
economías internacionales (*).La
región latinoamericana parece ser una, enla
cual tatresdese-quiiibrios
pudieron observarse(para
la
época mencionada),de
una forma más clara.El
período colonialy
los años dela
República hastaprincipios de1 presente siglo se constituyeron como períodos históricos claramente demostrativos de regiones atrasadas
y
de regiones con al-gún adelanto económicoy
social.La
descripción que acaba de iniciars,e podría vincularse ala
po-lémica, entre otras cosas aún
no
resuelta)
acercadel
origende
las regiones económicas. Para alguno,s autores e1 "dualismo-" eco,nómico es consustancialal
desarrollosocial;
algunas otras escuelas aceptanque
si bien
el
desarrollo ec,onómicodiferencial
es constatable desdeépocas muy antiguas se piensa que
el
sistema económico mod'ernoca-pitalista,
agadiza los conflictosy
las diferencias entre las regiones. Detodas formas,
él
método corno se explican tales diferencias,varía
de una escuela a otra, del mismo m,odo que no existe aún acuerdo acercade algo que pensamos es central .en
el
presente debate: ¿qué es unaregión económica?, ¿qlué Ia constituye?, ¿cómo
y
cuándo se conforma? Marginémonosun
poco de estoy
continuemos.El
aparecimiento dela
industria enlos
alboresdel siglo
XX
en casi todoslos
paíseslatino,americanos permitió, de un lad,o, tra incorporación a
la vida
eco-nómica de regiones que mlnca antes habían participado enel
devenir económicoy,
d,e otro lado, ayudó al ahondamiento en ios desequilibrios regionales; duranteel
período descrito observamosun
,augey
receso de algunas zonas económicas, Co,lombia como ,es de esperarno
estuvoaislada d,e este proces,o.
VI.
El
desarrollo industrial dela
región latinoamericana? queo,bser-vó un
auge en los períodos dela
crisis mundial enlos
años 30y
enel
período deIa
segunda postguerra, se concentró en zonas urba-nasya
configuradasy
algo desarrolladas.El
queen
algunos paíseshaya sido una sola ciudad
el
epicentro dela
inversiónindustrial
(loscasos argentino, chileno
y
umguayo son los másilustrativos) o
varias6. La fase denominada '1P¡ima¡io-Exportadora" ha sido ilust¡ada acertadamente cofno
aque-lla que destaca cie¡tas zonas como privilegiadas, a partir de sus vínculos con economías
inte¡nacionales. A la par de las zo¡as privilegiádas se reconoce la existencia de vastas zonas
con atfasos relativos.
Medellín, 7-8, Eneto-Agosto 1982
zonas urbanas ('eJ caso casi exclusivo de
colombia)
den,ota, no que l,os desequilibrios existen en unos paísesy
en otros pueder,,"í
-"r".p."-ciados, sinopor
el
contrario,[ue el
"l"rrr."
de tales diferenciales esvariable
al
nivel espacial (7).Pod,emos entonces aceptar que los desequilibrios existen.
En
ma-yor
o menor.gradop".o
.e
"*prár"r.
pero, jqué
forma adoptan?,¿có-mo se
cuantifican?
-Nuestro interés
principal, ya
lo
habíarnos sugerido, es e1de
i,-tentar .nnstatar que las diferencias ,en cuanto a prosperidad económica regional, tomando como punto
de
re{erenciael
pais
o la
nación, eneste caso colombia, notencializan e inciden
"n
"f
flujo y la
magnitudde los tnoaimiantos naigrüorios. Mi,entras más agudus"seun las
di"spari-dades económicas en un
territorio
determinado,-,,,uyoru. son 1asposi-bilidades de qu'e los
flujos
de población ejerzan,ru
-uyo,
presión enia
configuración dela
estructura espacio-poblacional.Si
aceptamospor
caso, que los diferenciales en los niveles dein-greso? comprobados
a partir
dela
revisión delos
nivelesde
ingreso percápita regi'onal, están construídos sobrela
basede
informlción
sobr'e diferencialQs salariales entre
las
diferentes áreas geográficas, creemos queel
diagnóstico que realizaronlos
técnicosde
la
oficina de Planeación Nacional(t),
nosindica
con claricladlas
grandesbre-chas salariales entre departamentos
y
aún rnás, entr:e actii,idades eco-nómicas diversas.El
mismo estudio es concluyente acercadel
hechode que- esos mis-mos departamenüos, en los cuales se asientan los capi-tales
-denominadas grandes (Bogotá,
cali,
Barranquilla,
Medellín), eran los{}e
por
lo
general, presentabanlos
saldos netos migratoriás más altos('e)-7. El estudio que efectuamos como se verá en acielante, no responde a un estudio compa.
¡ativo de la situació¡ Latinoameticana sino, relacionado con el desa¡rollo de la región ccrlombiana. La fotma como se exp¡esan por ejem,plo los desequilibrios teriitoriales en nues, tro país será tratado con una mayor amplitud en ot¡os cqpítulos dei ttaba;o anunciado al comie¡zo.
8. Ve¡ la ¡evista de Planeación 3r Desarrollo, voh¡men II núme¡o 3 de 1970. En esre
ar-tículo, en donde se presenra el modelo de regionalización, en la parte sobre los
dese-quilibrios territoriales, se hace una .cor¡ecta descri,pción de 1as dispariáades en el nivel de
vida entre las re.giones.
9' A pesar de que nos hemos concentrado en expiicar 1as causas de 1a migración en
fac-tores económicos asociados a las desigualdades en el tlesarrolio interregional, enuncie"
mos algo que setá discutido adelante. Un factor crucial asoci¿do a esre p"obt,ema es el nivel que la urbanización ha al'canzado. En sociedades con urbanización cÁsoiidada o ma{ura
(según ios analistas 'del Banco Mundiai) la presión sob¡e las zonas urbanas por parte rle
uI.
Pensamos quetanto
las
expectativasde
encontrarun
empreo,com,o las tasas reales de absorción de fuerza
laboral
son mayo-res en zonas con dinamismo enla
inversión productivay
enla
activi-dad industrial.
Las áreas deprimidas se caiacterizanplr
bajas tasasde
inversión productivuy
pá.
tunto
bajos niveles de'generáción de empleo, elementos éstos que inciden de unaforma
direcia en factores deatracciólV 4"
expulsión de po,blación. En palabras simples,la
po-blación 'se desplaza
allí
dondehay posibilldáa
¿e enc,ontiarun
em-pleo,a
las buenas plazas enel
o'argotpopular". Si
bien enla
mentedel migrante no aparecen las curvas o
giáfi"or
que expresan las varia-ble*, mencionadas-, los contactos, conversacion'esy
"rp"rierr.ias
indirec-tas 1o orientan en
la
decisión de migrar.uII.
En
estas notas hemos insistido en queei
m,otivo econórnico sepresenta como
el
factor decisivo en los impulsosal
cambio enel
lugar de residencia; no obstante se requiere una revisión,al
menosrápida, de otros factores que de una
forma
indirecta desestabiiizan elequilibrio
pobiacional. Decíamosarriba
que va,riables detipo
educa-tivo, cultural
y familiar
son factores a contabilizaral
discutii
l,os pro-cesos migratorios.La
di{icultad de
continuar conel
ciclo
educaiivopor
parte de los jóvenes deun
grupofamiliar
lleva
a
realizarel
des-plazamiento hacia zonas urbanas con mayores oportunidades cultu,a-Ies, el seguimiento a grupos familiares ya integrados ala
vida urbana del c,entro mayor? con todos los elemenios que esto comportaa
saber,red- de contacüos, sustento
material
en ]os períodos de desempleoini-«:ia1, son
un
factor decisivo enla
atracción de nuevos pobladores. Detodas {ormas en
los
resultados estadísticos sobre causilidadmigrato-ria,
un bajo porcentaje se le atribuye a estos aspectos mencionado"s(").
Ix.
Existena
su vez variablesdifícilmente
cuantificables. aún más.
. _ que las descritas anteriormenle, pero que de una forma inrlirecta inciden en decisiones migratorias. Son los alicientes quela
vida
en la ciudad ofrece de una formaimplícita,
como ejempioj los bajos costoslos migrantes es mucho meno¡ que en países en los cuales la arbanizadión se encuenrra 3n
expansión. O sea que n¡a tarea básica consiste no sólo en cuantificar el nivel y la velocidad
de la u¡banización sino averiguar,qué parre del ,crecimiento urbano puede ser expiicado por facto¡es 'migratorios y cuái como ¡esultado del crecimiento natural de las zonas urbanas.
Esto porque §upuestalnente con bajos niveles de urbanización el factor principal de creci"
miento u¡bano es la 'migración proveniente de las zonas agratias; por el contrario cu¿ndo
la urbanización está casi ,que consolidada la base para el crecimiento de las ciud¿des es el
cl.ecimiento de su ,población r¡¡bana (cre,cimiento vegetativo).
10. ve¡ el texto: cardona, Ra,miro y simmons, Ala¡. Destino h Metrópoli. Bogotá, ccRp,
1,977.
de los servicios públicos, los servicios de salud que en
la
ciudad tie-Ilen una mayor cobertura social. Son todos estos, {actores inconmen-surables que han sido expresad,osen
las .encuestas sobrejerarquiza-«:ió¡¡
¿"
factores causales de los procesos de traslado (todos elloJocu-¡ran lugares secundarios).
Los
elementos descritos, como esfácil
su-poner? ayudan a con{igurar
el
cuadro de desequilibri,os interregionales a que estamos haciendo re{erencia. No es puesel
desequilibrio econó-mico, léase diferencial de salarioso
en 1o,s niveles de ingreso,el
ele-mento único ,enla
configuración de un desarroilo no armónico odese-quilibrado;
existenotras
causas,difícilmente
constatables empírica-mente pero que pesan enla
configuración de diferentes niveles dede-sarrollo
y
quepor
1o tanto inciden enlas
decisiones dela
pob)ación para su movilización.X.
Habíamos dejado simpl,emente {ormuiadas algunas opinionesacer-ca de las características
del
desarrollo enlas
sociádades latino-americanas;el
que
existan, desequilibrios económicos regionales iaTtyo,
de las veces no o.hedecea
supuestos resultados de una política deliberada, tarypoco ocu',en enla
mayoría de los cas,ospor
elémentoscircunstanciales o
arbitrarios;
sonpor el
contrario,el
reiultado légicode
la
forma
como operala
inversión productivade
capitalesen
suproceso de acirmulación.
La
búsqueda d'e bajos costos de'operación y producción, así como las mayores .economías enla
distribuáión de losproductos s,on
el
denominador comúny
la
regla básicapara
la
apli-cación de los capitales productivos. Espor
esta razón que ciertas zo-nas geográficas, generalmente los centros urbanos-"yo-r".,
son se1,ec-cionados com,o epissntropara
la
inyecciónde
capitales productivos. Las no,rmas sobre locaiizaciónindustrial podría
decirseq.."
p"r*u-necen presentes a
lo
largodel
d'esarrollo histórico-económico, creemosque sufren sesgos
y
variaci,ones marginales en determinadosmomen-tos
y
en
ci,ertos espacios, peroia
búsquedade
una mayor
eficacia enla
aplicaciónde los
recursosdefine
la
forma
y
el
lugar en
elcual
se inviertenlos
capitales. Creemosde
esta maneraque en
las etapas industriales, bien sea en sus inicioso
en suultelior
desarrollo, todoslos
aspectos involucrados enla
búsqueda deuna
reducción en los costos de produccióny
enla
ampliació,n de los volúmenes dega-nancia ayudan
a
quelas
regiones actualmente avanzadas configurenel
reducido grupo de zonas privilegiadaspor el
flujo
de recursosy
de inversión de capitales(").
Nos referimospor
ejemploa
aspect,osaso-11. La polémica sob¡e cómo desesti¡nul¿r tanto €l c¡ecimiento demográfico de las grandes
ciudades ('polí,ticas de orientación de los flujos migratorios) y sobre cómo desalentar
ciailos
con:
la
abundanciade
manode
obra, 1a cercaníaa
materias primas abundantesy
baratas, adecu,ados servicios públicosy
de infra-estructura económicay
social, tamañoy
volumende los
m,ercados, bajos cosüos de transporte, etc., etc. Porlo
general todos estos recursosse encuentran en las áreas urhanas
a
que hacemo,s rnención, configu-randolo
que tradicionalmente se ha denominado comola
existencia de economías externas ventajosamente utilizadaspor el
capital
produc-tivo.
La
existencia de estas economías externas (requisitoindispensa-ble
parala
inversión) produce 1o que 'en teoría económica se conoce comoel
proceso de retroalimentación.Sin pensar en introducirnos
por
el
momento enel
estudioespe-cífico
del
caso colombiano? creemos importante presentarel
anterior fenóm'eno enla
forma
como es resurnidopor
Gabriel P,oveda Ramosal
analizarel
procesoindustrial
colornbiano (12).Dice
el
autor que una situación de concentración (entiéndaseco-mo concentración de
la
industria en pocas áreas geográficas), produce un círcul,o vicioso d,e sewitl'o positiu,o, esto puede a su vez identificarse conIa
co'nocidateoría
dela
"Ley
Gravitacionalde los
mercados". ¿Cómo operael
círculo?A.
La
ciudad populosa ofreceun
mercado amplio.B.
Un mercado ampiio ofrece buenas persp,ectivas ala
nueva in-versión industrial.C.
Estas nuevas industrias crean una demanda adicional po,r nue-vos insumos.D.
La
demanda por insumos irnpulsa el establecimiento deindus-trias
proveedoras.E.
lu
multiplicación
de
industrias aumentael
volumende
los tngresos.F.
Estos mayores ingresos generan demandas múltiplesy
ofrecen perspectivas d,e nuevos empleos.la iave¡sión plod,tr,ctiva en los c,ent¡os mayo¡es (políti.cas de descor¡centración y (pscentra-lizaxií¡ industrial), serán objeto de análisis bastanre amplio en la investigación que se realiza.
12. Poveda Ramos, Gabriel. Algunos aspectos sob¡e la descentralizmión indusrial en
Co-lombi¿. Enfoqaes colo¡n"bi¿nos. Bogotá (10) :4j-64. dic. 1976.
G.
Nuevos empleos- generan mayores expectativasy
p,or tanto,
traslados de población hacia dichas ,onas urbanu,(f.).
. Queda así, según el Autor, formul,ada
la
m,ecánica que rigeIa
in-versión productiva
en
actividades industriales,la
cual
dejamos sim-plemente- expuesta
sin
revisión
crítica
inmeáiata,er
comprobar suoperatividad -en Ia elapa actual del desarrollo
industrial
es rirateria deun futuro
capítulo.
sin
embargo,algo que
apareceexprícito en
elplanteamiento quisiéramos revisár,
..1qrllla
formulaciá
enla
cual se.asocia auge dela
industria
con atracción poblacionaly
por
consi-guiente con crecimi,ento demográfico.
Ya
habíamos reflexitnad,o sobreesto
al
averiguar sobre las caus.as que de unaforma
más aguda inci-dían enla
atracción de losflujos
migratorios, retomémoslo.xI.
Esta polémica h¿ sido comúnmente definida c,omola
relaciónen-tre
ind,ustríalizacíóny
urbanizacíón, formuración normalm,ente aceptaday
la
cual
presupone una serie de aspectos dignos de discu-sión. Lo primero sería preguntarnos sobre cómóexplicaide
una formaclara
las relaciones entrelas
dos categorías descritas.se ha
hablado dela
urbanizaciín como conceptoquelenota
una etapa lógica, resul-tantedel
crecimiento ec-onómico, esdecir,
las
sociedades pasan poretapas
de
atraso_(sociedades ruralesno
urbanizadas)a
péríodos'en los cuales los indicadores estadísticos macroeconómicásreilejan
nive-les
de desarrollo eoonómicomayor
(sociedades urbanas). Esto lleva un elementoimplícito,
las proporciones de población residenciada en áreas definidas como urbanas generalmentá ernpiezaa
superara
Ia población que habita en las zonas rurales.A la
[u.
qrr" ja Lvaluación cuantitativa en torno a,la población (índices de urbunización) secom-porta como
el
factor
decisivo ,enla
descripción de}a
economía estu-diada, se establece una correlación estrecha entrelo
anteriory
el
gra-do de industrialización
alcanzado^ ). Si
bien no estádefinidl
qoE",
19 eu_e cataloga una sociedad como,industrial, es acep,tado que en ésta,
el valor
{e1 producto industrial ,ocupaun
puesto importanteal
anali-zar
7as diferentes actividades económicas.- Se reconoce también quedicha actividad actúa como sector punta, atrayendo
y
vinculand,,rr"-vas, actividades a procesos productivos modernos. Vemos entonces que
amhas categorías, industrialización
y
urbanización se basan enobser-13. Ver tarrrbién: Piedrahíta, Ftar¡cisco. Desarrollo ind,u,strial en ia década de Ios setenta.
Retti¡ta ANDL Medellín (51):)l-152. 1980.
L4. A su vez se obse¡va que existe uo vínculo estrecho entre nive.l de urbanización y el
nivel de desar¡ollo económico, medido por eiemplo ,por el pNB grer-cápita.
vaciones empíricas, en
cifras
sustentatorias, ejemplo: número de ha-bitantes enlas
zonas urbanas, volumen de poÉtaciónrural,
participa-ción porcentual del Producto BrutoIndustriii
en los agregad-o,nu"lio-nales, personal ocupado en
la
industria moderna,p.N.B.-per
cápita, etc.De esta forma, en ninguna apnoximación ieórica
a
los fenómenosdescritos se vislumbra
la
posibiiidad de desligarlos enel
análisis. An-tesde introducir
algunos puntos críticosa
esta metodología veamosrápidamente Ia forma como se ha descrito
lo
que ha sido nluestropr,o-ceso de urbanización. Repetimos, identificamos-urbanizaciónu
"r*Lio,
substanciales en
las
relaciones entre poblaciónrurai
y
población de-norninada urbana enfavor
de esta última.xII.
Históricamente este hecho empieza a mani{estarse enla
década del cincuenta de una {orma intensa en nuestro país, se observanpara esa época unas tasas de crecimiento globai d,e
Ia
poblacióncer-canas
al 3.2/6
(Período5l-64),
en dondela
poblaciónLrbana crecíaa un
ritmo
cuatro vec,es mayor quela
poblaciónrural
(S.A/o
y
L.J% respectivamente). Si bienel
proc,eso gue se había iniciado en ios años cincuenta coniinuó alo
largo de todala
década del sesenta,la
intensi-dad del fenómeno tuvo una baja importante;la
tasagiobal
de creci-niiento poblacional seredujo
a|2.8/6,
resultado de un crecimiento de las zonas urbanasde|4.2/p y
der/6,
para las áreas rurales. Lascau-sas de esta caída en las tasas globales se asocian
a
caídas significa-tivas en las tasas de fecundidad básicamente debido a modifiüciones socio-culturales(control
a
los
nacimientos, cambios enla
actitud
de las mujeres frenteal
trabajo,etc.).
como observarnos,en las cifras, se nota una caída enlas
tasas de crecirniento poblacional tanto urbanas corno rurales.El
crecimientode ias
zonas urbanas seredujo
en un 2OVo aproximadamente$.a/6
->4.2%).
La
relación,entre crecimien-to urbanoy
crecimientorural
se modificó, mas no sustancialmente; en otras palabras, las tend,encias a modificaciones en el equilibriourbano-rural
persisti,eron alo
largo de todoel
período intercénsal Lg64-Lg7Ba
pesarde
que
las
presiones sobre l,ás zonas urban,as cedieron en intensidad.Los comp,ortamientos demográficos durante
la
década setentase-gún e1 D.N.P. han continuado con
la
tendencia pasada (no sobraacla-rar
que todos los diagnósticos se realizar,,
puitir
de extrapolaciones intercensale!),o
sea caída en las tasas de ciecimiento naciánaly
re-ducción en las tasas tanto urbanas como, rurales.se habla
de riimosde
crecimiento cercanos
al
2/a
para
el
conjuntodel
país
enel
ríodo actual. Las estimaciones sobre
el
crecimiento urbanoy
rural
noson según
el
mismo D.N.P. confiablesa
pesar de quepor
ejemplo eneI
P.I.N.
se menci'ona quela
tasa de crecimiento urbanopara
1983 será cercanaal2.6/a y la
rural
d,e O.05/o('u). Dados los objetivos del presente artículo no pensamos centrarel
análisis en comportamientos recientes queexigirían
un trabajo intenso de revisión delas
actualesproyecciones, no obstante para
el
trabajofinal
que se está realizando enel
CIE
seha
emp,ezadoa
mirar
las pnoyeccionesy
cambiosderno-gráficos observados en ciudades como Bogotá,
Cali,
Medellín,
Villa-vicencio, entre otras,
a partir
de estudios d,el BancoMundial,
Corpo-ración Centro Regional de Población (C.C.R.P.), Universidad de los
Andes
y
otros organismos conel
objeto de confrontar estos resultados con las apreciaciones o{iciales consignadas en los planes de desarrollo más recientes.XIII.
De acuerdo alo
anterior se supondría co,m,o lógico el hecho de que Colombiaha
sufrido parala
etapa actualel
ciclo
natural quelo
ubica dehtro deIa
categoría de país urbanizado. Es así comola
descripción más contundente sobre etr tema se realiza cuando seha-bla
de que enIa
actualidad aproximadamenteel
65/6
dela
población se residencia en zonas urbanas,a
difer,enciade
lo
acontecidoen
elperíodo
del
cincuenta en dondeel
censo dela
época hablabade
pro-porciones de poblaciónrural
equivatrentesal
6L/o.
¿Sobre la base de qué criterio metodológico se establece que apro-ximadamente
eI65/o
dela
población es urbana? Mirerros un poco en detalle este aspecto con el objeto de intentar evaluarel
pr'.,oceso pasadoen una {orma diferente.
La
noción de población urbana es algocom-pletamente variable,
ia
metodología que se ha aplicado en los estudiosnacionales
y
la
usada po,r organismos internacionales es d-iferente y en muchos de los casos no interpreta cabalmente 1o que se quieredis-cutir.
Veamos algunos ejemplos.La
CEPAL en su estudio ¿olasTen-dencias
y
Proyecciones de Largo Plazo del Desarrollo Eoonómico La-tinoamericano" de mayode
1977,definía
como urbanoslos
lugares que concentraban másde
20.000 habitantes.Bien
es sabidoque
elcenso de 1973 catalogó como área urb,ana aquellos poblados con más
de 1.500 habitantes,
por
debajo de estelímite
se caía enel
con,ceptode comunidad
rural.
No
es claro tampocoel límite
utilizado
por
los15. Los ante¡iotes Catos han sido exuactados de: Colombia. DANE. Colot,,tbia estal.í¡tica.
Bogotá, 1981.
Colombia. Departamenro Nacional de Pianeación. Plan de lnregldción Nacional 1979-1992.
Bogotá, 1980, 2 vol.
organismos internacionales (Banoo
Mundiar,
oNU)
para
definir
di-chos asentamientos poblacionales,por
ejemplopái*L.
como crrea,
china
Popular
y
Jap¿n definenpaia
efécto'aei,rgu"os
análisis losasentamientos urbanos com'o-aquelios mayores ae s--o.ooo habitantes; en varios análisis del Banco Mundial se constata que
la
cifra
utilizadá por un gran número de países esla
de 2.500 habiiantes. Este dato por ejemplole
permitea
tal
organismodefinir
que para etr año dosmil
según..sus proyecciones,
el
Sovo de
la
pobiación mundiar será ur-bana ('u).Ell interés por
{ormular
estas diferentes apreciaciones parte de 1aidea d.e
.qy-e gn? vez medido
el nivel real
de urbanizaciónd"
""
p"i.,
la
posibilidad de explicar las causas por las cuales ,ápr"."ntu el
cre-cimiento urbano empiezan a ser más
"lur"..
En
otrasfarabra.,
,en unpaís
con un ,b_ajonivel de
urbanización, esdecir en
aquellosen
lo,scuales
la
poblaciónrural
superaa la
población urbana,la
fuente mayor de crecimiento_de las ciudades(a
un nivel hipotéticá) se ubica en' las zonas rurales.un
fenómeno diferente se presenta oon altos ni-veles de urbanización,Ia
migración rural-urbanadeja de
ser en estecaso factor decisivo en
el
crecimiento de las ciudadesy
algunas debensu crecimiento bien
a
la
migración intraurbanao
bien aias
tasas de crecimiento natural de sus réspectivas áreas.xlv.
¿En qué etapa se encuentra entonces colombia?Tal
como lo mencionamos anteriorm,ente los diferenciales de crecimientoen-tre las zonas urbanas
y
las áreas ruraleso
seala
velocidad dela
ur-banización ha disminuído levemente en ros dos últimosp"rádo,
irrt"r-censales. Veamos
el
siguiente cuadro:Tasa
Crecimiento
Año u¡bano
Tasa
Creci,miento Rr¡¡al
1.29
L.02
Tasa
Crecimiento Nacional
Velocidad
Urbanización (TCU.TCR)*
1es,Il L t
reel)
Lt
1973 )
5.38
4.28
3.14
4.092.84
3.26" (TCU-TCR) : Tasa de Crecimiento Urbano - Tasa de Crecimiento Ru.ral.
16. ve¡: Gonzál,e2, césa¡ A.
y
Fl6rez, Luis Be¡¡a¡do. Indust¡ia y dJesarrollo urbano e¡Colombia. Reuiaa de Planeación 1t Desanollo. Bogotá, g(2) :151_191, mayo_agosro,
t976.
Renaud, Be¡t¡a¡d. Las políticu nacionales de urbanización em los paises en de¡arrollo.
§Tashington, Banco Mundial, 1979. (Documento de trabajo Nq 347).
Rev. Lec¡uras de Economía
76
MedeIIín,O
sea quelas
áreas urbanas siguen creciendoa
una
velocidad mucho mayor que las zonas mrales. Valela
pena observar que elcom-portamiento de nuestro país no
difiere
dela
media observada para la región latinoamericana. En los análisis de teóric,os del Banco Mundial, seubica
a
Latinoamérica comola
región
conuna
mayor dinámica urbana en l,os últimos veinticinco años, solamente superada en cuantoa velocidad de
la
urbanizaciínpor
Ia Unión Soviética (17).Si bien decíamos que Colombia asem,eja su comportamiento
al
de algunos de los países dela
región Latinoamericana existen diferencias básicas que reguieren ser resatrtadas(").
Una
inicial
es aquellaaso-ciada
a
la
participación delos
fenómenos migratorios carnpo-ciudad enel
crecimiento urbano. Se ha establecidoun
indicado,r simple paraesta medición:
Porcentaje de migración en
el
crecimiento urbano:
Tasa Crecimiento Urbano - Tasa Crecimiento Nacional/Tasa Crecimianto Urbano.En el texto del Banco
Mundial
se habla de que Colombia para ei período 1970-L975 presentó tasas d'e crecimientourbana
del4.9/o
y de crecimientonatural del 2.8,
lo
quesignificaría
un
ap,ortemigra-torio
del
43/o
al
crecimiento deias
ciudades. Otros datos de paísesde
AméricaLatina
son: México
23.4/o, Brasil 35.5%,
Venezuela20.5%, Argentina 35%(re) .
Las .urones por las cuales se puede presentar un
alto
índice sonvariadas. U¡ra primera sería
la
baja tasa de crecimiento natural, éstesería ,el caso argentino, cuyo crecimiento nacional está cercano
a
lastasas presentadas en los países avanzados.
La
otra
razónradicaria
enla
existencia de bajos niveles de urbanización nacional, Io quepermi-tiría la
presencia de ienómenes migratorios rural-urbanos que darían cuenta en buena medidadel
crecimiento de las ciudades. De acuerdo alo
que las cifras nos dicen éste vendríaa
ser e] caso colombiano.Sin
embargoy
tal
como 1o destacamos anteriormente, Colombia ha sido cataiogado como país urbanizado(65%
de población urbana),lo
que minimizaríael
potenciai de influencia de l,os movimientos mi-gratorios. Veamos qué se puede observar de los datos,ya
no interna-cionales sino basados en información intercensal para el período 195117. Reaaud, Beftrand, O.P. cir.
18.
Se ha establecido una tipología que divi,cie a la región en países de urbanización¡em-prana, reciente
y
tardía. Colombi¿ haría ytarte del segundo grupo junto con Brasil,México, Venezu,ela, €nt¡e otros. Ye,t, Gonzíiez, César y Fiórez Luis B. OP. cir.
19. Las cif¡as para Colombia son b¿sadas en cálculos de las Naciones U¡idas.
?
T.273. Para-el prlmeJ subperíodoei
aporte migratori,o segúnla
re_ Iaciónutilizada
seriadel
42_Tr; paraer'período"64-ilrr."fl"jos
J.
po,blación
rural
urb,ana explicaríur,"l
zhy,
iát
.r"ti*l.rro
de
lasciudades.
La
caída enel
aporte migratorio concuerda conia
tesis de que colombia se ha"oouuriid-o en p-aís urbano,
,il;;b;;go
er hecho de.que compararivamenre"r,
ru
,egiór.r"ii"""á;t;"ilú
siendo elp"Í:
"l
que mayor importancia tiénenlos fenómero.-J"'*rrimi,ento
poblacional rurai-urbano,
le
da
una especificidadffio.t*r"
y
cues-tion,a
a
su vezla
visión d-e uu9 er paísarribo
y"
,
"ffiJ
d,e urbani-zación casi queconsolidada.lse'e
intoncesqrá
lo,
datás de1 nivelac-tual
dela
urbanización(6s/a
e,n áreas urbanas)""
".te,
reft,ejandocon propiedad aquello que cataloga
al
país coáo
urbanizado?beci
mros esto puesto- que
la
,explicación sobr.e bajas tasasde
crecimiento nacional no puede ser aplicáble
al
caso cotromÉianoui
obu"rr"rse tasas superiores al..?%_parael
período actual cualquieraqo"
u"u,
lr.
prá_ yeccionesutilizadas
(nacionaleso interna"ionales).'Trrrfo.o
püede
ba.rajarse
la
alternativa de queel
crecimientourbJno;;;;"""
de las rnigraciones internacionales(otra
alternativapu"u
""iii"ar
el
creci-Tgll
¿:,kr,
ciudades), ésras en nuesrro país nohanienido
"i"sr""
slgnrrrcacron) hrstóncamente.
Queda entonces.solamente
el
aceptar que ros desprazamientos deicampo
a
la
ciudad siguen jugandoui
pupát rerievantl ,"nia
"onfigu-ración poblacional reciente,
Trndr*"nálmente
prü;;
ái
,iu"t
a"
h
urbanizaciónsi
bien
ha
avanzado, rejos estamosdJ
prá;;
hablar
de madurez
definitiva del
proceso.xv'
Podemosde
estaforma
plantear una hipótesis, ras mediciones utilizadasinflan
en algúngrado er estado'acturíJ;l;
urbaniza-ción en colombia,si
sehubieral
alcanzado ros"1""iár-á*ritos
pen-ilT::
q"",las
pres.iones migratorias noinfluenciarí";
;"-;i
g."do'quelo
hacen eI crecimiento de las ciudades colombianas.Destacando de ¿ntemano que
uno de
los
graves problemas queafronta
el
análisis dela
temátüa sobre poblacíón".
i"
-"rr.ncia
d,e
9::"^.^":,"liables ( proyecciones acertadas. o- censo sobre población
),
mi_Iemos. algunos aspectos provenientes de
la
revisión bibliográfica'sobreIas mrgracrones en
la
época reciente (20).20'
Colombia, Departamento Nacional de Planeación. Migracionet interna¡en Colort,bia 1971. Bogotá, 1978. (Documento Ng 45).
colorrrbia, DANE. La migración inrerna y el ,proceso cre concent¡ación de la pobración
de
los departamentos. Bole¡ín Me.n¡ual de Eaa¿\.í¡¡ba. Bogotá (314):S_45,
si. tgll.
E¡tadl¡tica. Boeotá ()L4):9-48, se¡t. t977.
Colombia, Departameoto Nacional de pianeación. pIN. Or. cit., vol. 2. Cap. l.
Rsv. I*crr¡,¡¿rs de Economí¿
El
volumen de inmigrantes (habitantes que viven en departamen-tos diferentesa
los deorigen)
ha aumentad,oa
la
par
queel
proceso de urbanización avanza. En 1951 'eL1.4/6 de la población era migrante, para19#"
estacifra
se elevóaI
LB/,
y
del
censo de 1973 se extraeque
el
2L/o
dela
población había cambiado de residencia. lVlirandoa
su vezla
orientación de los movimientos enlos
dos períodosinter-censales se puede deducir fácilmente que las migraciones en Colomt¡ia
operan,
en su
generalidad, como resultadode
la
presiónde
ciertas zonas de atracción sobre áreas inmediatasde
influencia.Así,
viendolos
lugaresde origen
de los
migrantes enlas
distintas capitales se constata que ellos provienen en su mayoría de departamentos vecinos.Así, los
habitantes de Cundinamarca, Boyacá,Tolima
y
Santan'der
representaban eL72/6
dela
migracióna
Bogotá(1973). lVl"!:'
llín,
a
pesarde
poseeruna
migración interdepartamen-tal reducida(L1%
aproximadámentedei
total
de residentes)ha
recibido históri-camánte pobladoresdel
Viejo
Caldasy
Vaile
fundamentalmente. Elcaso de Éarranquiila ,es aún más notorio en cuanto
a
atracción de unárea
urban,
robr"
la
zona de influencia inmediata, del tota.l de inmi-grantes detectados (250.000 aproximadamenteo
seael
35/o
de
los habitantes deIa ciudad)
Ia mayor proporción pr"'ovenían de los depar-tamentos de Bo1ívary
Magdalena, secundariamente aportabanpobJu-ción los
departamentásde
Sucrey
Córdoba, como se observa todoseilos departamentos costeros.
Cali,
cuy,o volum'ende
inmigrantes interdepartarn-entalesera
el segundo en importancia despuésde
Bogotá (360.500habitantet)
h,
e¡áicido influeñcia en una vásta zona' Cauca,
Naliñ9,
Caldas, Tolima, Quindío, Risaralda y Antioquia explicane|76/o
de- tra migración haciaiati.
De manera especialinfluye iobre
Caucay
Nariño
por el
hechode
ser
regiones"o.,
,rn
atraso retrativo considerable(industria
casiinexistente-y agricultura caracterizada p,or
un
gran estancamiento).La
situación descrita para las cuatro grandes ciudades puede ha-cerse extensivapara
el
conjunto delas
capitales d'epartamentales. Sibien
en muchasde
ellasla
migraciónde
otros departamentosno
es considerable,los
pocos movimiento,s poblacionales reflejaban que la procedenciade los
migrantes interdepartamentales erande
regiones cercanas.X\I|.
En todas las capitalesla
pr,oporcióntotal
de inmigranrcs (del mismo departamentoy
de
otros)
para
1973 era
cercana allO%Pt).
Las
cifias
más altaslas
presqntanVillavicencio
(57.5/o),
21. Datos tomaldos.de: Colombia, DANE' La mtgradón inte¡na'
"
OP' citcali
(55'ffi)
e Ibagué\safro),
ras más bajas perrenecena
carta-gena(35'B%) v
Montería(.zg/:).
La
subdi"i.ioi,rrir"
inmigrantesdel
mismo deoafiamentoe
inrnigíuni". de fuera
p;;ir"
refinar
eldiasnóstico. DL las cuatro
srrndJ.
"ir;";;
#;irffi;'i,re
M"deltínv
Balranqyilla
presentun"ii*tr"
pr*rirriara;;.
Er";á%edero,
inmi-grantesa
Medellín eran d'ermisáo
departamento;
*t
aá7
de los in-migrantesa
Barranquilla proveniu"d"
,otros departamentos.Medellín,
históricamenteha sido una
región aisrada dentro del contexto dela
nación colombiana.A
excepción de las importantesmi-graciones que dieron origen
,
rud""o*i;;;';;1";i;.;i6iantioqueña
del
sigloXIX,
,.
puede",lrr"r*.
-,,ra
relativa
independenciade
Iazona respe:cto.a
la
nación (22). Existen relatrvamentep,ocos movimien-tos de población antioqueña
ha"i" ot.o,
n!;;"*;;
ffiJo
tiempo ra recepción de pobladores de otrur
,*u.
esánsidáru¡t"-"rt"
reducida,Medellín.por""
menos cantidadd"
in*igra"".
áá-ir*,
que
cali
o-{11anuuil}a.
Es
sin
embargo,"r-"*ntro
-d"
utrr"ciórr--polu"ionar
bá-srco para su zona inmediara de infruencia(er
D"p;;á;;t").
L;r;;-zones parecen ser obvias, veamos sin
embargo,
.L*"*.rté
urgrnr;.
Es Antioquia el departan-rento con mayor
r"r;;.;-J;prilü"ior,
carac-terística que se ,nh.]erva desde
"i."rrl
dergi8
,
nr"
JJIolr."*u
t".t"
Ia actualiáad. La topogra{ía no
1;-h;i;rorecido
para establecer víncu-los con
el
exterior;.ul",,i.rnrti;;;
ü
""oro*ía
agrícola basada pri_mordialmente en
el
minifundio
há-rid,
sujetaa
factores de descom_ p'osición campesina cuyo result"do e, ertru.rrdo
a zonas urbanas.otro
tactor'económico decisivo
e,
ra co,nfiguraciónprbr""i;;l
áe Mederín
fue
el fenómeno de orig_end"l"
i;d;l;ria
que demandó vorúmenes de población provenientes -ire ras
,á*
."r.unas.
por
úrtimo, .er hecho de
que
la
región posea una estructura urbana primada (Medelrínes
cen-tro
urbano mavorúnico) rimita
tr. pá.iüri¿';;;"-;;;ii.tribución
poblacional
diierente.
rrv¡¡ru'lus§ ueulla
o.
confrontando 1o a,contecido
para Mederín
conla
,estructurapo-blacional de
Barranquila
se"É;.;;;
siguiente.primero,
Ios impul-sosal
crecimientode-la¡ d,or.iudaJÁ
son diversosen
cuantoa
ra procedencia.De
otro rado, a-p"."r-áá""o
compartir
a
cabaridad lasdefiniciones utilizadas en ros
¿ir"."rü"
censos
.i*
pobru.iái
sobre qué constituyeun
área u1bq1a, losdatos sobre pobración en ras cabeceras
municipales son
un
indicio
upro*i-uiirr,
-f
;;;i-á;
ilbJnirución
ar-canzado
por un
departamenio. Históricarnenteer
departamento delAtlántico
ha
presentado ras,r.".-rrl.-ultas
en cuanto
a
proporciones22.
Cardona, Ramiro y Simmons, AIan. Op, ck., pág. 45.Rev. Ir,oüul¡as de Economía
de
población enlas
cabeceras municipales(BB/o
en
1951,9Lfs
enL964,93/a
en1973).
Antioquia, departamento queno
llega a'extre-mos de
ruralidad
como Cundinamarca, Chocó, Nariñ,o, Caucao
Boya-cá, presentaun nivel
de urbanización mucho menor queel
observadoen ei Atlántico. Este factor, creemos, puede aparecer co'mo explicativo
del
tipo
de migración prevaleciente en una zona especí{ica, es decir,se puede asumir
al
menos como hipótesis que enel
caso dei Atlánticopor
poseerun
sistema urbano máso
menos con,figurado las presionesmigratorias hacia
la
capital Barranquilla,
provienen básicamente defuera. Los datos intercensales se,ajustan
a
1oanterior:
se denotaen-tre L964
y
1973 un aumento en Ia pr',oporción de inmigrantes de fuera del departamento (deTSfo
se pasó aI85lo).
Lo
observado paraMe-dellín
permiteinferir
pautas migratorias diferentes(deliido
básica-rnente a las características de su entorno regional con una aita pobla-ción
rural y
a los {actores anotados anteriormente).XVII.
De 1o anterior deducim,os entonces queIa
relación'entre nive-les de urbanización regionaly
flujos
migratorios se convierte enun
elementoanalítico
indispensablepara
la
interpretaciónde
losposibies comportamientos poblacionales
de
1a etapa aúnno
cu¿ntifi-cada(del
aÁo 1973 hacia adelante).Vaidria
entoncesIa
penamirar
de una
lorma
rápida los nivel'es alcanzados en algunas zonasdel
país con el objeto de detectar comportamientos potenciales.Observando las cuatro grandes áreás geográficas en las que se ha
subdividido el país para efecto de su análisis demográfico: zona
Atlán-tica, Oriental,
Centialy
Pacífica, podemos detectar 1o siguiente (23):La
zo'na llamada Oriental presenta tros niveles más bajos de urbaniza-ción (de aquí se excluye Bogotá, pues de 1o contrario se introduciríansesgos
muy
significativos), destacándose los departamentos de Boyacáy
Cundinamarca como 1os de mayor proporción de p,oblaciónrural
en el conjunto dela
zonay
del país (junto con Caucay
Chocó).La zona Atlántica,
a
exc,epcióndel
Atlánticoy
Bolívar,
presentabajos índices de urbanizaci6n.
La
zona Central esla
más urbanizada, sobresaliendo c,omo áreas con sistemas urbanos consolidados los departamentos delViejo
Caldas.21. La subdivisión estabiecida es: Atlánt'i.ca: Conformada por Atlántico, Bolívar, Cesar,
Córdoba, Glajira, Magdalena y Sucre. Oúental: Boy'acá, Cundinamarca, Meta, No¡tc
Santander y Santander. Central: Antioquia, Caldas, Huila, Quindío, Risaralda y Tolima,
Paci,fi.ca: Cauca, ,f|¡s66, Nariño y Valle.
Colombia, Depattamento Nacional de Planeación. PIN. Op. ¡it., vol. 2. Cap. l.
Los-departamentos de Tolima
y
el Huila
tienen ciertoequilibrio
entrepoblación
rural y
urbana.La
zona Pacífica, mirándola en oonjunto? aparece como zonaur-hanizada, esto
por
el peso específico tan grande áelvalle
,en térrninos dela
población dela
región; sin embargá, aislandoal
Yalle del
oon-junto
vemos que escasam,entesu
población urbana
alcanzaeI
ZO/6;Nariño,
caucay
Chocó son departamentos con unnivel
de desarnollo económico bajo, zonas de agricultura iípicamente minifundistao
con-centración de
la
propiedadrural,
adernás pres,entan características de ser zonas expulsoras netas de población.Observaciones sobre procedencia de los migrantes en las capitatres de
los
departamentos menos urbanizados nos iñdican que ésto,s en su mayoría pertenecen al mismo departamento. Es el caso de las ciudades de ?asto, Popayán, Quibdó,Tunja,
Montería,hay
en todas estas ciu-dades una relación directa entre grado de urbanizacióny
procedencia de los migrantes,a
su \¡ezla
correspondencia se establecá con el nivel de desarrollo dé las regiones"analizadas,las
cualesno
ejercen atrac-ción a zonas.diferentesa
su entorno inmediato(el
propiodep,artamen-to).,La
relación,nivel
de urbanizacióny
tipologíf migratoiia
(inten-sidad de 1os impulsosy
procedencia), sigue presentándose como{ac-tor
explicativo básico.xvIII.
Hemos visto ,algunos ejemplos relacionados conla
proporciónde
inmigrantesen
las
ciudades capitales (entre -estás, dos giemplos atípicos,el
deMedellín
y
Barranquilla),
a partir
dela
in-formación oontenida en el censo de 1973.Aiiniciar
esíe artículo men-cionamos_algunas hipótesis so,bre cambios poblacionales recientes y sobre_p_osibles reorientaciones de los
Ilujos
migratorios enla
etapaac-tual.
Miremosel
diagnóstico efectuadopor
el-D.N.P. que se c,onsignóen
el P.I.N.,
enél
seafirma:
"El
hecho de quela
próporcióndeln-migrantes_
haya
permanecido prácticamente invariableán las
princi-pales ciudades,
al
tiempo que seha
registradoun
incremento en lasrestantes_capitales puede ser ind,icio (subrayado nuestro) de que está ocurriendo una- reorientación de los