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Cooperativismo rural como modelo endógeno de desarrollo. Caso de estudio Ecuador Zona 7, año 2013.

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UNIVERSIDAD TÉCNICA PARTICULAR DE LOJA

La Universidad Católica de Loja

ÁREA ADMINISTRATIVA

TITULACIÓN DE ECONOMISTA

Cooperativismo rural como modelo endógeno de desarrollo. Caso de

estudio Ecuador Zona 7, año 2013.

TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN

AUTOR:

Quiñonez Riofrío, Pablo Aníbal

DIRECTOR:

Izquierdo Montoya, Gonzalo Leonardo, Ec.

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APROBACIÓN DEL DIRECTOR DEL TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN

Economista.

Gonzalo Leonardo Izquierdo Montoya

DOCENTE DE LA TITULACIÓN

De mi consideración:

El presente trabajo de fin de titulación: “Cooperativismo rural como modelo endógeno de desarrollo. Caso de estudio Ecuador Zona 7, año 2013” realizado por Pablo Aníbal Quiñonez Riofrío, ha sido orientado y revisado durante su ejecución, por cuanto se aprueba la presentación del mismo.

Loja, agosto de 2014

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DECLARACIÓN DE AUTORÍA Y CESIÓN DE DERECHOS

“Yo Pablo Aníbal Quiñonez Riofrío declaro ser autor del presente trabajo de fin de titulación: “Cooperativismo rural como modelo endógeno de desarrollo. Caso de estudio Ecuador Zona 7, año 2013”, de la Titulación de Economista, siendo el Ec. Gonzalo Leonardo Izquierdo Montoya director del presente trabajo; y eximo expresamente a la Universidad Técnica Particular de Loja y a sus representantes legales de posibles reclamos o acciones legales. Además certifico que las ideas, conceptos, procedimientos y resultados vertidos en el presente trabajo investigativo, son de mi exclusiva responsabilidad.

Adicionalmente declaro conocer y aceptar la disposición del Art. 67 del Estatuto Orgánico de la Universidad Técnica Particular de Loja que en su parte pertinente textualmente dice: “Forman parte del patrimonio de la Universidad la propiedad intelectual de investigaciones, trabajos científicos o técnicos y tesis de grado que se realicen a través, o con el apoyo financiero, académico o institucional (operativo) de la Universidad”

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DEDICATORIA

Al Ser Superior, origen y luz de existencia. A mis padres, permanente ejemplo de lucha, trabajo, sacrificio y virtud. A mis hermanos, alegría del hogar y de la vida. A todos mis familiares y amigos, pilares fundamentales en este recorrido por el mundo. A mis compañeros y compañeras de lucha y trabajo por un mundo mejor.

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AGRADECIMIENTO

Me es placentero extender un profundo agradecimiento a la Titulación de Economista de la UTPL, a sus docentes, autoridades y estudiantes, por todo el conocimiento y el tiempo generosamente compartido. A nuestra universidad, por estos cinco años de crecimiento personal y profesional.

Quiero también agradecer a todos aquellos compañeros y compañeras de lucha y trabajo durante nuestros dos períodos en frente de la Federación de Estudiantes de la UTPL, pues sin su incondicional apoyo y abnegado trabajo, todos los sueños que hoy hemos materializado hubieran continuado en el etéreo mundo de las ilusiones. También, por vuestra cuantiosa ayuda en el desarrollo de éste trabajo, mi sincera gratitud.

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ÍNDICE DE CONTENIDOS

CARÁTULA ……….…….. i

APROBACIÓN DEL DIRECTOR DEL TRABAJO DE FIN DE TITULACIÓN ………….. ii

DECLARACIÓN DE AUTORÍA Y CESIÓN DE DERECHOS ………. iii

DEDICATORIA ………. iv

AGRADECIMIENTO ……… v

ÍNDICE DE CONTENIDOS………. vi

RESUMEN………. 1

ABSTRACT……… 2

INTRODUCCIÓN……….. 3

CAPÍTULO I: MARCO TEÓRICO Y CONCEPTUAL……….. 5

1.1. Perspectiva teórica del desarrollo. Revisión histórica……….. 6

1.2. Ruralidad y desarrollo……… 7

1.3. Endogeneidad como modelo de desarrollo……… 7

1.4. Actuación cooperativa para la producción………. 9

1.5. Las cooperativas como alternativas de desarrollo……… 11

CAPÍTULO II: METODOLOGÍA………. 13

2.1. Definición de la investigación……….. 17

2.1.1. Enfoque……….. 17

2.1.1. Alcance……… 17

2.1.3. Método……… 17

2.2. Proceso de investigación………. 18

CAPÍTULO III: DIAGNÓSTICO DE LA ZONA DE ESTUDIO……… 21

3.1. Diagnóstico de la Zona 7 de Ecuador……… 22

3.1.1. Territorio y recursos naturales………. 22

3.1.2. Demografía………. 23

3.1.3. Sector productivo………... 24

3.1.4. Principales problemas identificados………. 25

3.1.5. Potencialidades a desarrollar……… 25

3.1.6. FODA zonal………. 26

3.1.7. El cooperativismo en la Zona 7………. 27

CAPITULO IV: PLANTEAMIENTO DEL MODELO………. 29

4.1. Marco institucional existente en el país……….. 30

4.1.1 Diagnóstico de realidad aplicativa del marco institucional……… 32

(7)

4.3. Planteamiento del modelo cooperativo para el desarrollo……… 40

rural endógeno en las parroquias priorizadas de la Zona 7 4.4. Planteamiento de medidas……… 43

CONCLUSIONES……….. 45

RECOMENDACIONES……… 47

BIBLIOGRAFÍA………. 48

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RESUMEN

El objetivo de éste trabajo se centró en el planteamiento de un modelo cooperativo rural para el desarrollo endógeno de la Zona 7 de Ecuador, en base a los lineamientos establecidos en el marco institucional formal del país y en los planes y agendas de desarrollo del mismo. La consideración de diversas recomendaciones y planteamientos de acción surgidos de varias investigaciones en torno al manejo de recursos comunes y a la actuación colectiva para la producción, permitieron, en conjunto con la aplicación de instrumentos estadísticos apropiados, determinar la factibilidad de aplicación de un modelo cooperativo para el desarrollo endógeno de los sectores rurales priorizados, como medio para la reducción de la pobreza y mejoramiento de condiciones de acceso a los mercados de los productores rurales. El planteamiento de éste modelo se realizó en base a estrategias provenientes de investigaciones anteriores, así como al marco institucional existente en el país. Los resultados obtenidos permitieron también emitir algunas recomendaciones de medidas con el fin de propiciar mejores condiciones para un exitoso emerger cooperativo en el área rural de la Zona 7.

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ABSTRACT

The main objective of this research was to propose a rural cooperativism model for the endogenous development of the Ecuadorian Zone 7, based on the institutional frame and the Development Plans and Agendas of the country. By considering several recommendations and approaches from previous research on the field, as also appropriate statistical tools, it was possible to determine the feasibility of applying the cooperativism model for the endogenous development of the prioritized rural sectors, as a way to reduce poverty and improve the market access conditions for small smallholders in that rural area. The proposed model is based on strategies from previous research and on the country’s institutions. With the results obtained, it was possible to state some policy recommendations in order to improve the current conditions for a successful emergence of cooperativism in the rural area of the Zone 7.

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INTRODUCCIÓN

Serios problemas estructurales afectan al sector rural del Ecuador: pobreza, bajo nivel de ingresos, condiciones desfavorables de mercado, son algunos de los causantes del pobre nivel de desarrollo rural frente al existente en el sector urbano. La Zona de Planificación 7 del Ecuador, compuesta por las sureñas provincias de El Oro, Loja y Zamora Chinchipe, no es ajena a esta realidad. Más del sesenta por ciento de sus hogares se dedican a la agricultura, ganadería, acuacultura o pesca en esta zona, y casi el noventa por ciento de sus habitantes viven en condiciones de pobreza por Necesidades Básicas Insatisfechas (INEC, 2013).

Ante ello, es evidente que para reducir la pobreza global se debe enfocar necesariamente a los pequeños agricultores, y en general, a los pequeños productores rurales, generando procesos que les den la capacidad de liderar su propio proceso de desarrollo, a través del aprovechamiento de su potencial endógeno, con el objeto común de mejorar su nivel de vida (Hidalgo, 1998). Para ello, la acción colectiva, y una forma de canalizar ésta, el cooperativismo, han demostrado suficiente potencial para cumplir estos objetivos y contribuir al desarrollo endógeno. Una vasta cantidad de investigación científica y de evidencia empírica, cuyas principales líneas son expuestas en el presente trabajo, soportan estas afirmaciones.

En base a lo mencionado, el objetivo principal del presente trabajo se centró en el planteamiento de un modelo cooperativo rural para el desarrollo endógeno de la Zona 7 de Ecuador, en base a los lineamientos establecidos en el marco institucional formal del país y en los planes y agendas de desarrollo del mismo, como medio para la reducción de la pobreza y mejoramiento de condiciones de acceso a los mercados de los productores rurales.

Para el cumplimiento de esto se consideraron diversas recomendaciones y planteamientos de acción surgidos de varias investigaciones en torno al manejo de recursos comunes y a la actuación colectiva para la producción, se aplicaron instrumentos estadísticos pertinentes, se analizó el marco institucional existente en el país y se pudo determinar el grado de factibilidad de aplicación de un modelo de esta clase, que luego fue planteado considerando la realidad nacional y zonal.

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CAPÍTULO I

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Vastas líneas se han escrito a lo largo de la historia económica en la búsqueda de una teoría general para el desarrollo, influyendo en múltiples y diversos intentos de implementación de políticas orientadas hacia el cumplimiento del modelo elegido, pasando, como puede verse en Roncaglia (2005), Brue y Grant (2008), por las teorías clásicas de Smith (1776), Malthus (1798), Ricardo (1817) y Mill (1848), las teorías de las etapas del crecimiento y de la historia económica de Marx (1867) y Schmoller (1894), las teorías dualistas de Boeke (1953), Lewis (1954), Myrdal (1957), Prebisch y Singer (1950), las teorías neo-clásicas de Harrod (1947), Domar (1947), Rostow (1960), y Solow (1956), la Nueva Geografía Económica de Krugman (1991), las nuevas teorías de crecimiento de Romer (1986) y Lucas (1988), las teorías de inducción tecnológica y cambio institucional, las teorías de costos de transacción (economía institucional), y las nuevas teorías de crecimiento a través del desarrollo endógeno.

Algunas de estas teorías han involucrado modelos formales, otras han provisto descripciones acerca de las etapas o cambios estructurales por las que los países han tenido que pasar para llegar al desarrollo, otro buen número han caído en el reduccionismo de igualar crecimiento con desarrollo o de obedecer a la política exterior de determinadas potencias, y otros han identificado relaciones e instituciones nacionales e internacionales de poder y dependencia que estimulan o impiden el progreso económico en los países menos desarrollados (Zeller, 2012).

1.1. Perspectiva teórica del desarrollo. Revisión histórica.

Como una primera aproximación se puede definir al desarrollo como el proceso de mejorar

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de ampliar la gama de opciones de las personas, brindándoles mayores oportunidades de educación, atención médica, ingreso y empleo, y abarcando el espectro total de opciones humanas, desde un entorno físico en buenas condiciones hasta libertades económicas y políticas” (PNUD, 1992). Considerando ello, e introduciendo implícitamente la condición de sustentabilidad, que según el Reporte de la Comisión Brundtland (1987) implica el desarrollo que satisfaga las necesidades de las generaciones actuales sin comprometer la capacidad de hacerlo a las generaciones futuras, Zeller (op. cit.) afirma que el desarrollo implica “cambios en la situación económica, social y ambiental de los individuos, hogares, grupos, instituciones, empresas y países” e introduce ocho dimensiones de desarrollo: histórica, social, cultural, económica, humana, política, tecnológica y ambiental.

1.2. Ruralidad y desarrollo.

De Haen (1982) afirma que el desarrollo rural implica un mejoramiento de las condiciones de vida sociales y económicas en el área rural. El autor lo comprende como un proceso que combina el uso intensivo y más productivo de los recursos en las áreas rurales con una participación incrementada de los grupos de más bajo ingreso. Zeller (op. cit.) afirma que la mayoría de áreas rurales en los países en desarrollo están económicamente dominadas por el sector agrícola; sin embargo, debe hacerse una distinción entre desarrollo agrícola y desarrollo rural, pues éste último implica un proceso de desarrollo socio-económico holístico. Ahora, dado el peso del sector agrícola en el área rural, no puede negarse que su desarrollo genere también desarrollo rural. Esto es ratificado por Mellor (1976) que afirma que la implementación de políticas para apoyar el desarrollo económico de los pequeños productores agrícolas ha probado ser una estrategia exitosa para reducir la pobreza rural y para usar a la agricultura como motor hacia la industrialización. Es notorio entonces que el desarrollo del sector agrícola se constituye en el motor del desarrollo del área rural, acompañado por el sector de pesca y ganadería, que tienen una interesante incidencia, y, por sectores complementarios como el de servicios, transporte y construcción. Es notorio también, que dadas las desfavorables condiciones que afronta el sector rural, es deber del Estado garantizar equidad en el acceso a oportunidades a sus habitantes.

1.3. Endogeneinadad como modelo de desarrollo.

El desarrollo endógeno es “el proceso de desarrollo que surge de la capacidad de la población de un territorio para liderar su propio proceso de desarrollo por medio de la

movilización de su potencial endógeno y con el objeto común de mejorar su nivel de vida”

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otras, de apropiación territorial, conformación de región, de espacio demarcado en términos geográficos, políticos, administrativos y ecológicos (ICA, 1999; citada por Ortmann y King, 2007).

En esa línea, el territorio es comprendido en sus aspectos físico-naturales y en sus aspectos humanos, sociales y culturales; es, además, concebido como el lugar donde habitan las personas, donde éstas desarrollan un conjunto de relaciones sociales que tienen que ver con la producción, la distribución, el consumo, la organización político-social, la cultura y la historia. El eje fundamental desde la dimensión social de lo territorial son los agentes sociales y su capacidad de interconexión: la población, el Estado y las iniciativas sociales locales –endógenas- (Iniciativa por el Desarrollo Rural de Nicaragua, 2001).

De este modo el territorio pasa de ser considerado un objeto pasivo a ser considerado como actor o agente de desarrollo, basado en sus propios recursos, sus relaciones sociales e instituciones y su propia identidad. Todos estos recursos configuran su potencial de desarrollo endógeno (Störh y Taylor, 1981).

Vásquez-Barquero (2005) añade que el desarrollo endógeno tiene también que ver con procesos de desarrollo basados en ahorros locales e inversión, que no necesariamente tienen que provenir de la misma localidad. Estos procesos prestan atención a la capacidad existente en el territorio para difundir la innovación a través del sistema productivo local. Además, el autor señala que la eficiencia en el uso del potencial de desarrollo del territorio está condicionada por el funcionamiento de las instituciones. Por tanto, se puede definir también al desarrollo endógeno como una aproximación territorial al crecimiento económico y al cambio estructural, basándonos en la hipótesis de que el territorio puede ser entendido como una red de intereses comunitarios que puede ser considerada como un actor para el desarrollo local (Massey, 1984, citado por Scott y Garofoldi, 2006).

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y clusters (agrupaciones) de pequeñas y medianas empresas, que evidencian las economías en red dentro de un territorio.

1.4. Actuación cooperativa para la producción.

Los seres humanos cooperan bajo una variedad de circunstancias. Jones (2004) menciona que en algunos casos, los grupos funcionan bajo un conjunto de reglas, formales o implícitas, a menudo diseñadas para regular el uso de un bien colectivo. En otros casos, los individuos juntan sus recursos para acumular mayores beneficios en virtud de las economías de escala.

Stockbridge et al. (2003) afirma que las instituciones de acción colectiva mejoran el acceso al mercado de los pobres en el sector rural. Para ello se basa en la existencia de creciente evidencia de que las organizaciones agrícolas ofrecen una vía a los pequeños productores para participar más efectivamente en el mercado. Actuando colectivamente, éstos estarán en una mejor posición para reducir los costos de transacción de acceder a insumos y productos, obtener información de mercado necesaria, asegurar el acceso a nuevas tecnologías, aprovechar mercados de alto valor agregado, permitiéndoles así competir con grandes agricultores y negocios agrícolas ya establecidos. De este modo, y como ya se mencionó, la acción colectiva permite superar las fallas de mercado que afectan a la productividad y a la competitividad de los pequeños productores del sector rural.

Ahora, una de las formas más efectivas para canalizar la acción colectiva es la conformación de cooperativas, que son, según la definición de Molina y García (2005), “asociaciones voluntarias de personas que tienen como objetivo resolver necesidades económicas, sociales y culturales comunes, para generar bienestar personal integral y colectivo, constituyendo empresas de propiedad conjunta.” En ello coincide Müller (1993) al definir a las cooperativas como asociaciones de personas que satisfacen colectivamente sus necesidades económicas comunes, en primer lugar, como modo de mejoramiento de sus vidas, dado que, como sujetos económicos individuales, que comparten una cultura en sus hogares o granjas, no tienen la capacidad física, espiritual y económica para lograrlo.

Según García (2006), las cooperativas se basan en algunos valores que sus socios deberían adoptar como: la autoayuda, responsabilidad, democracia, igualdad, honestidad, transparencia, equidad, solidaridad y vocación social. Además, las utilidades de la cooperativa se reparten equitativa y proporcionalmente entre sus miembros, de acuerdo a la planificación y actividad realizada.

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en común, incluyendo el beneficio económico mutuo, cumplen el criterio de no exclusión que caracteriza a la propiedad común.

Si bien el comportamiento asociativo del hombre se remonta a los inicios de la historia humana, evidenciándose éste de manera clara en el modo de producción de la comunidad primitiva, y permitiendo a los seres humanos sobrevivir y progresar, éste ha tenido distintos matices a lo largo de los tiempos. Es a finales del siglo XIX que las cooperativas modernas, originadas en Europa, se regaron hacia países en vías de industrialización (Hoyt, 1989). Y es recién a mediados del siglo XX, y en el contexto del debate relativo al bienestar, que la importancia de las cooperativas resurge notoriamente, al ser consideradas como un instrumento de desarrollo. Varios avances se han realizado desde entonces, y es destacable el aporte de Müller (op. cit) al señalar la importancia de la elaboración de estrategias, en el marco de la implementación de modelos cooperativos, que se ajusten a la situación socio-cultural específica y a los requerimientos particulares del lugar en estudio. El mismo autor resalta también la importancia de elaborar estrategias para la defensa de la identidad cultural, la formación de capital propio, el acceso a crédito, y una apropiada auto-administración, que permita tratar los asuntos comerciales en el marco del desarrollo regional y nacional.

La actuación colectiva en este caso cooperativa- para la producción permite entonces a los

pequeños productores obtener la información necesaria, alcanzar estándares de calidad, y producir a una amplia escala gracias a la unión de recursos financieros y de trabajo, pudiendo incluso incursionar en mercados internacionales, evidentemente luego de haberse consolidado en el mercado nacional. Para ello, es claro que la cooperativa necesita del apoyo de los actores externos, como facilitadores.

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y servicios, para satisfacer necesidades y generar ingresos, basadas en relaciones de solidaridad, cooperación y reciprocidad, privilegiando al trabajo y al ser humano como sujeto y fin de su actividad, orientada al buen vivir, en armonía con la naturaleza, por sobre la apropiación, el lucro y la acumulación de capital” según el Art. 1 de la LOEPS.

1.5. Las cooperativas como alternativa de desarrollo.

Boscán y Sandrea (2010) señalan que el fomento a las cooperativas puede contribuir a alcanzar el desarrollo endógeno, pues como sociedades de participación facilitan el acceso a factores básicos que son esenciales para el desarrollo: generación de ingresos, calidad en productos o servicios, vínculos interpersonales que favorecen la difusión del conocimiento, beneficios para la empresa y la comunidad. En la misma línea, Vásquez (1999) señala que son precisamente las pequeñas y medianas organizaciones las que con su flexibilidad y capacidad organizativa están llamadas a tener un papel protagónico en los procesos de desarrollo endógeno.

Asimismo, el papel de las cooperativas en el desarrollo endógeno se refleja en que éstas persiguen el desarrollo sostenible, lo que según Puentes y Velasco (2009) se consigue en medida en que su actividad se fundamenta en la utilización racional de recursos endógenos de la zona donde se encuentran. Es así, que las cooperativas, como entes de acción participativa comunitaria, que permiten el desarrollo del sector rural con condiciones de sustentabilidad, se constituyen en motores de desarrollo endógeno, pues permiten a la economía nacional crecer desde dentro, considerando multidimensionalmente los recursos humanos y físicos de su territorio.

Además, el seguimiento de los principios cooperativos en el accionar cotidiano de los participantes les confiere algunas ventajas, según Bel y Cabaleiro (2002), para el fomento del desarrollo endógeno, entre las que destacan: a) unir voluntades para facilitar la adaptación al cambio tecnológico, b) incorporar diferentes actividades de la cadena productiva y c) proteger al medio ambiente.

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argumentan que es mucho más eficiente que el sector público, y que es además la fuerza impulsora tras la prestación de servicios (Miehlbradt y McVay, 2003; Ferrand et al., 2004); sin embargo, el sector privado se ha mostrado incapaz de remplazar servicios previamente proveídos públicamente, ante la existencia de altos costos de transacción, clientes dispersos, y bajos o inexistentes beneficios. Por su parte, el sector público debe jugar un rol vital en guiar y facilitar el desarrollo y crear un ambiente que permita a los grupos de agricultores formarse y operar.

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2. Planteamiento metodológico.

En el trabajo actual se plantea un modelo cooperativo que permita el desarrollo endógeno del sector rural de la Zona 7 de Ecuador; para ello fue necesario considerar las potencialidades productivas existentes en cada una de las provincias, la estructura social y

económica de las mismas, la relación existente entre los stakeholders dentro de la región,

los lineamientos establecidos por la Secretaría Nacional de Planificación y Desarrollo, las regulaciones establecidas en la Ley Orgánica de Economía Popular y Solidaria, y las líneas de acción del Plan Nacional de Desarrollo del Ecuador.

Fue preciso también considerar un marco institucional adecuado, pues, en palabras de North (2005), las organizaciones deben su existencia a las oportunidades brindadas por el contexto institucional. Además, se consideraron los efectos de la propiedad social de los pequeños productores asociados sobre los medios de producción a emplearse.

Comprendiendo eso, se consideró que existen varias regulaciones y comportamientos que permiten un exitoso manejo de los recursos comunes desde la acción colectiva, como lo explica Jones (op. cit.) en base al trabajo de Becker y Ostrom (1995), teniendo en cuenta el argumento de Jones sobre la inherente característica de propiedad común que maneja una cooperativa, y para la cual, expone, los requerimientos de Becker y Ostrom son apropiados. Estas características requeridas son las siguientes:

1. Disponibilidad a bajo costo de información precisa sobre el estado del recurso y

beneficios esperados.

Bajos costos en la obtención de información precisa en el territorio permiten mejores resultados en un Análisis Coste-Beneficio, (Sociedad Latinoamericana para la Calidad, 2000) incidiendo en la evaluación del proyecto.

2. Los participantes son relativamente homogéneos en cuanto a estructura de activos,

información y preferencias.

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3. Los participantes comparten un entendimiento común acerca de los beneficios

potenciales y los riesgos asociados con la continuación de la situación actual, en

contraste con cambios en las normas y reglas que factiblemente podrían adoptar. Se ha demostrado que similitudes en la percepción del riesgo promueven la cooperación. Asimismo se ha demostrado que los esfuerzos de la actuación colectiva tienden a ser más exitosos cuando los individuos identifican un futuro juntos. (Ostrom, 1992).

4. Los participantes comparten, de manera generalizada, normas de reciprocidad y

confianza, que pueden ser usadas como capital social.

Jones (op. cit.) menciona que la confianza interpersonal entre los miembros de una cooperativa permite que ésta funcione de una mejor manera. Asimismo, Frías (2013) resalta que la confianza entre los miembros de un grupo se constituye en un factor clave en el capital social con que el mismo cuenta.

5. El grupo que usa el recurso es relativamente pequeño y estable.

Garfinkel (2004) señala que un amplio tamaño del grupo puede implicar una mayor competencia entre sus miembros para obtener una mayor parte del producto, pues la rentabilidad de cada miembro tiende a disminuir con el crecimiento del grupo. La autora menciona también que existe una relación inversa entre la estabilidad y el tamaño de un grupo.

6. Bajas tasas de descuento en el futuro.

Manosalvas (2009) analiza como un factor incidente en el éxito grupal productivo el que la preferencia intertemporal de consumo de los miembros no castigue el futuro en una tasa elevada o que difiera demasiado con los otros miembros.

7. Los participantes tienen la autonomía para establecer muchas de sus reglas

operacionales, las cuales, de ser legítimas, serán apoyadas por las autoridades

externas, que potencialmente podrán asumir el rol de hacerlas cumplir.

Becker y Ostrom (op. cit.) afirman que si el régimen en el cual se encuentran los grupos en mención facilita la auto-organización y provee de mecanismos para soportar los procesos de monitoreo y sanción locales, la probabilidad de que los participantes adopten reglas más efectivas durante el tiempo es más alta que en regímenes donde se piense que todas las decisiones de administración y gobernanza deben ser tomadas por autoridades centrales.

8. Los participantes usan reglas de elección colectiva que evitan altos costos de

transacción o de privaciones.

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9. Los participantes pueden desarrollar arreglos de monitoreo y sanción relativamente

precisos, a un bajo costo.

La actuación colectiva, así como las reglas que ella requiere, son más efectivas y tienden más hacia el éxito cuando los individuos participantes han desarrollado fuertes relaciones interpersonales (Portes y Landolt, 2000). Además, la capacidad de comunicarse personalmente entre los miembros de un grupo y tomar decisiones, y votar sobre reglas de sanción, permite tanto incrementar las ganancias como establecer arreglos con resultados casi-óptimos. (Walker et. al., op.cit.)

A ello Jones (op. cit.) le añade un factor de crucial importancia: Homogeneidad de riqueza, que, a efectos del presente trabajo, se consideró como una subcategoría del punto 2.

[image:23.595.85.522.387.680.2]

Fue también necesario considerar lo planteado por Müller (1993), que presenta las siguientes estrategias operativas para lograr un prometedor emerger en lo que refiere a actuación cooperativa:

Figura 1. Estrategias operativas para exitosa actuación cooperativa.

Fuente: Müller (1993).

Estas estrategias muestran acciones que coinciden con principios que han sido reconocidos como necesarios por diversas investigaciones con el objetivo de lograr un exitoso emerger

Monitoreo y evaluación, aprendizaje de auto-evaluación y retroalimentación de sus resultados. Creación de una red para intercambio de experiencias con otros grupos similares.

Asesoramiento administrativo y de establecimiento organizacional. Planeación de recursos, en miras a la obtención de crédito y financiamiento.

Entrenamiento en las funciones específicas de la cooperación y comunicación entre miembros. Auto-determinación de las posibilidades y habilidades para participar en actividades reales.

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cooperativas (NCBA, 2005; citado por Ortmann y King, op. cit.), el análisis de las estructuras sociales y las políticas de poder (Jones, op. cit; Becker y Ostrom, op. cit; Ostrom, 2002), de la importancia de acceso a redes de organizaciones (Bebbington, 2006; citado por Markelova et al, op. cit.), de la importancia del aseguramiento de créditos a los pequeños productores como incentivo de cooperación con otros (Banco Mundial, 2001), del control de los grupos formados por parte de sus propios integrantes (Stringfellow et al, op. cit; Thorp et al, op. cit) son incluidos en las estrategias presentadas.

2.1. Definición de la investigación.

2.1.1. Enfoque.

Si bien la estructura del presente trabajo corresponde a la de una investigación con enfoque cuantitativo, una parte considerable de la misma posee rasgos cualitativos, inherentes a su naturaleza de investigación en ciencias sociales, a su carácter holístico, flexible y al uso y generación de datos cualitativos.

2.1.2. Alcance.

El presente estudio tiene en su mayor parte un alcance exploratorio. Este nivel de alcance, según Hernández, Fernández y Baptista (2006), tiene como objetivo esencial familiarizarnos con un tópico poco estudiado y desarrollar métodos que se utilicen en estudios más profundos, que es algo que se hizo a través del presente trabajo.

Debe tenerse en cuenta, sin embargo, que pese a que el alcance de este estudio sea exploratorio, esto no excluye la posibilidad de que en ciertos apartados, como el relativo a la propuesta de medidas para mejorar las condiciones para la cooperación participativa de los pequeños productores rurales, se den avances mayores, llegando a tener alcances descriptivos y correlacionales.

2.1.3. Método.

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2.2. Proceso de investigación.

En base a todo lo expuesto, en el presente trabajo se inició por realizar una caracterización de la Zona 7, con especial énfasis en el sector rural. Para ello se analizó la información existente, así como las leyes y reglamentos pertinentes, y se efectuaron entrevistas a los principales actores involucrados. Seguidamente se contrastó esta caracterización con los

sectores productivos y productos priorizados1 por la Secretaría Nacional de Planificación y

Desarrollo del Ecuador, para la Zona 7, definiendo qué y dónde es lo que se producirá.

Una vez identificadas las zonas donde se producirán los productos priorizados, se siguieron los lineamientos ya expuestos de acuerdo al planteamiento de Müller (op. cit.) para la conformación de las agrupaciones, tomando como regla de decisión a las condiciones planteadas por Becker y Ostrom (op. cit.), para determinar si en las parroquias consideradas de la Zona 7 es apto el florecimiento de dichas agrupaciones. Para ello se aplicaron encuestas y fichas de observación, midiendo a través de una escala tipo Likert2,

respectivamente, la percepción de los pobladores acerca de las preguntas efectuadas, y la percepción del encuestador, basado en datos existentes y en la observación, acerca de la

realidad del sector. (En el anexo 1 se detallan las preguntas usadas para la determinación

de cada característica de la regla de decisión, así como su explicación. En los anexos 2 y 3

se encuentran los modelos de encuesta y ficha de observación). De manera general, la escala está planteada de forma que mientras más próxima a 5 sea la valoración, reflejará un comportamiento o una característica más propicia hacia la actuación cooperativa; mientras que, mientras más próxima a 1 sea la valoración, reflejará un comportamiento o característica más adversa a la actuación cooperativa.

Para la aplicación de las encuestas en mención se obtuvo una muestra de 381 habitantes, distribuidos de manera proporcional a la población de cada parroquia rural considerada dentro del presente estudio, partiendo de un universo poblacional de 53,639 habitantes y

1

La Secretaría Nacional de Planificación de Ecuador, a través de su regional 7, elaboró una Agenda Zonal para el Buen Vivir, en la que de acuerdo a los objetivos del Plan Nacional de Desarrollo, y dentro del modelo territorial deseado, se plantearon actividades productivas encaminadas hacia la seguridad alimentaria, los productos de importancia económica, la extracción minera, la conservación de fuentes de agua y el turismo. Sin embargo, es únicamente dentro de la línea de la seguridad alimentaria donde se propone “potenciar las pequeñas unidades productivas a través de crédito, asesoría técnica, centros de acopio, fortalecimiento de grupos organizados, producción de abonos e insumos agropecuarios orgánicos”, enunciando que la prioridad para la Zona 7 será producir para su consumo interno, y los excedentes comercializarlos, transformados o como materia prima.

2 Este método, desarrollado por Rensis Likert en 1932, consiste en presentar afirmaciones que

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empleando la formulación de Martínez (2005) para la obtención de muestras poblacionales finitas:

[image:26.595.116.507.347.491.2]

Donde n es el tamaño de la muestra para una población finita, Z es el nivel de confianza, N es la población total, P la población a favor, Q la población en contra, y E el error de estimación. Para la presente investigación el error de estimación seleccionado fue del 5%, el nivel de confianza del 95%. La muestra, como ya se mencionó, fue distribuida de manera proporcional entre los sectores y entre las parroquias integrantes de cada uno de ellos, resultando en lo expuesto a continuación:

Tabla 1. Distribución de la muestra de acuerdo a los sectores priorizados Zona 7.

SECTOR POBLACIÓN % Cantidad de encuestas a aplicar3

Saraguro 21,138 39.41 151

Noroccidente de Loja y Catamayo 14,514 27.06 103

Palanda 4,388 8.18 30

Zapotillo 8,081 15.07 58

Arenillas 5,518 10.29 39

TOTAL 53,639 100.00 381

Fuente: INEC (2010), SENPLADES (2010).

Una vez realizado lo anteriormente expuesto, se construyó una matriz que refleja, en 5 categorías, de la A a la E, el grado de aplicabilidad de un modelo cooperativo para la producción de productos priorizados en el área rural de la Zona 7. Estas categorías guardan relación con la medición en escala tipo Likert mencionada anteriormente, en que A equivale a 5 (valor más favorable a la conformación de agrupación cooperativa, representando un nivel muy factible) y E equivale a 1 (valor menos favorable a la conformación de agrupación cooperativa, representando un nivel muy poco factible), considerando las equivalencias intermedias correspondientes (B a 4 factible; C a 3, medianamente factible; y, D a 2, no factible). Esta valoración cualitativa refleja en el agregado las mediciones cuantitativas de cada uno de los indicadores calculados.

Posteriormente, y retomando el trabajo de Müller (op. cit.), se elaboró el modelo que es objeto de estudio del presente trabajo, bajo el supuesto planteado por Markelova et al (2008) de que la acción colectiva puede ayudar a superar las ineficiencias, problemas o barreras de

(27)

acceso al mercado de los pequeños productores del sector rural (disminución de costos de transacción, aumento de poder de negociación de mercado, competitividad, reducción de riesgos), emitiendo recomendaciones de medidas que viabilicen la organización cooperativa comunitaria en la región.

Figura 2. Resumen del proceso de investigación.

Fuente: Elaboración propia.

Caracterización Zona 7. Área rural. Sectores productivos y productos priorizados

Estrategias operativas para exitosa actuación cooperativa (Müller, 1993)

Características población: Reglas de decisión (Becker y Ostrom 1995; Jones,

2004)

Matriz aplicabilidad modelo

PNBV, Agenda Zonal, LOEPS

(28)

CAPÍTULO III

(29)

3.1. Diagnóstico de la Zona 7.

3.1.1. Territorio y recursos naturales.

La Zona de Planificación 7 del Ecuador está integrada por las sureñas provincias de Loja, El Oro y Zamora Chinchipe. La zona está conformada por 39 cantones y 191 parroquias rurales distribuidas en un área de 27,440.98 km2, que corresponde al 11% del territorio

[image:29.595.189.436.252.518.2]

ecuatoriano (SENPLADES, 2010).

Figura 3. Mapa: la Zona 7 en Ecuador.

Fuente: Elaboración propia a partir de IGM (2012)

El uso del suelo de la Zona 7 presenta la siguiente distribución: los terrenos destinados a los cultivos y la ganadería cubren una superficie del 44.3%; del territorio restante, cerca del 49.88% de la superficie corresponde a cobertura natural y 5.82% a las áreas erosionadas y urbanas. Vale destacar que del total del territorio zonal, el 19.48% está protegido bajo diferentes formas legales. (SENPLADES, op. cit.)

(30)

botánico en las áreas protegidas del país, más de 1000 especies de aves y un tercio de los mamíferos registrados en el Ecuador (SENPLADES, op. cit.)

En la Zona existen, además, nueve cuencas hídricas, con una producción aproximada de

agua de 990 m3/s. De éstas, 3 cuencas son compartidas con las zonas 5 y 6, y cuatro son

binacionales.

En lo que refiere a recursos naturales no renovables, vale destacar que la provincia de Zamora Chinchipe, dentro de la Zona 7, es una de las zonas más ricas en recursos minerales metálicos del país: en Nambija existen reservas acumuladas de hasta 1000g/TM de oro, lo que convierte a éste yacimiento en uno de los más ricos del mundo (SENPLADES, op. cit.). Además, se pueden destacar los yacimientos de Chinapintza (oro y plata), Fruta del Norte (oro y plata) y Mirador (cobre). En la provincia de El Oro, por su parte, se pueden destacar los yacimientos de Zaruma-Portovelo (oro y plata, y en menor medida cobre y zinc).

3.1.2. Demografía.

Según los datos obtenidos del último Censo de Población y Vivienda, la población presente en la Zona asciende a 1,141,001 habitantes, lo que representa el 8% de la población nacional. De esta población, el 66% vive en áreas urbanas y el 34% en áreas rurales (INEC, 2010). El índice de pobreza por necesidades básicas insatisfechas (NBI) en la Zona 7 es de 62.5%, cifra que supera al valor nacional, 60.1%. Debe resaltarse que, pese a que la población en el área urbana casi duplica a la del área rural, como ya se mencionó, la pobreza en esta última es mucho mayor (89.1% frente a 48.5%).

En lo que refiere a ingreso, pese a que en el área rural los hogares están conformados en promedio por 4 personas y en el área urbana por 3.8, el ingreso mensual promedio de los hogares del sector urbano casi duplica a los del sector rural, $1,046.30 frente a $567.10 respectivamente, considerando que en ambos casos el ingreso corriente monetario (que representa más de las tres cuartas partes del ingreso total) está determinado mayoritariamente (83.5%) por los ingresos provenientes del trabajo, y en el sector rural, apenas un 18.5% de los ingresos corrientes no monetarios corresponden al autosuministro de los hogares (INEC, 2013). Esto último demuestra con claridad los problemas productivos

que los pequeños agricultores, pescadores y ganaderos del sector rural mantienen.

(31)

de paro no supera el 4% en el área rural, en promedio en la Zona 7, cerca del 38% de habitantes de ésta área trabajan fuera de la parroquia rural donde residen. (INEC, 2010).

3.1.3. Sector productivo.

El sistema de producción de la Zona 7 es eminentemente primario y carece de valor agregado. El débil desarrollo industrial, a ojos de la Secretaría Nacional de Planificación (op. cit.) tiene su origen tanto en la consideración de riesgo por la situación fronteriza de las tres provincias integrantes de la Zona, como también en la lejanía de los polos tradicionales de desarrollo del país. Las actividades económicas productivas principales de la Zona tienen que ver con la extracción minera, la extracción de madera y las actividades agropecuarias y de pesca.

El sistema productivo en la Zona de Planificación 7, en cuanto a agroproducción, se concentra en camarón (24.34%) y banano (54.94%), especialmente, en la provincia de El Oro; café, maíz y caña de azúcar, en Loja y parte de Zamora Chinchipe. De estos productos se exportan, con poco o ningún valor agregado, camarón, banano y café. Existe una producción secundaria de ganado, pollo, arroz, yuca y plátano, para el consumo de la Zona (SENPLADES, op. cit.)

Figura 4. Composición de la producción agrícola de la Zona 7. Fuente: SENPLADES (2010).

A nivel nacional, sin embargo, la producción de otro producto agrícola destacado en la Zona 7, el café, ocupa el 18% del total nacional. El maíz duro de la Zona 7, por su parte, representa el 12% de la producción nacional; la caña de azúcar, también el 12%, y, el banano, el 20%.

54.94% 41.32%

2.84% 0.77% 0.14%

Banano Caña de azúcar Maíz

Arroz

(32)

El sector rural en Ecuador, de manera generalizada, sufre de serios problemas estructurales que afectan a su población: pobreza, bajo nivel de ingresos, falta de acceso a oportunidades, condiciones desfavorables de mercado, que son, entre otros, los causantes del pobre nivel de desarrollo en el sector rural frente al existente en el sector urbano. Sin embargo, este fenómeno no es exclusivo de Ecuador, pues en el mundo el 90% de la población pobre vive en pequeñas granjas familiares (Lipton, 2005), ubicadas generalmente en el sector rural.

Mencionados hogares rurales se dedican mayoritariamente a la agricultura (dentro de la Zona 7, en las áreas objeto del presente estudio, un 74% de hogares tienen por fuente principal o secundaria de ingresos a las actividades agrícolas), por lo que los esfuerzos para reducir la pobreza global deben enfocarse necesariamente en los pequeños agricultores (Markelova et al., 2008), cuya participación determina la contribución del sector en el crecimiento y la reducción de la pobreza (Diao et al.,2007; Lipton, 2005; Banco Mundial, 2007).

3.1.4. Principales problemas identificados.

Parte de los problemas principales, que repercuten sobre todo en la soberanía alimentaria, por el ya mencionado peso de la agricultura en la zona, se centran en la descapitalización de las familias campesinas, los procesos migratorios internos y externos, altos niveles de fraccionamiento y concentración de la producción agropecuaria, falta de acceso a riego, e inequitativa distribución de la tierra. Otros de los problemas destacados radican en el crecimiento desordenado y tendencia a la urbanización, débil desarrollo del sector industrial y altos índices de NBI (SENPLADES, op. cit.)

3.1.5. Potencialidades a desarrollar.

La ya citada Agenda Zonal de SENPLADES para la Zona 7 menciona que la prioridad para la Zona será producir para su consumo interno, y los excedentes comercializarlos, transformados o como materia prima. Las zonas de mayor interés en este tema serán: Saraguro (derivados de productos lácteos, granos y frutas andinas); Loja, sobretodo noroccidente, y valles de Catamayo (hortalizas, legumbres y frutas, además de granos, caña de azúcar y maíz); Zumba, Palanda y parte oriental de Zamora (plátano, yuca, hortalizas, ganado y frutas tropicales); Zapotillo (frutas, hortalizas y arroz); Arenillas y Huaquillas (arroz y frutas tropicales); parte alta de El Oro (banano, plátano, cacao y maíz).

(33)

3.1.6. FODA zonal.

El análisis de fortalezas, oportunidades, debilidades y amenazas (FODA) de la Zona 7, planteado por SENPLADES (op. cit.) puede permitirnos resumir de manera clara la situación en el área de estudio:

FORTALEZAS

- Abundancia de agua

- Existencia de importantes yacimientos metálicos y no metálicos - Aeropuertos con conexión nacional operando

- Ruta más corta para conectar el pacífico con el Marañón - Existencia de un puerto natural de aguas profundas - Capacidad para el desarrollo de software y tecnologías - Alta diversidad de ecosistemas

- Importantes zonas naturales delimitadas para conservación y manejo - Producción y ancestro cultural y artístico

- Identidad histórica regional

- Articulación de universidades de la Zona de Planificación 7 - Presencia de nacionalidades y pueblos

DEBILIDADES

- Red vial deficitaria y con limitado mantenimiento

- Alta contaminación por uso indiscriminado de productos agroquímicos y residuos de minería artesanal

- Explotación informal minera

- Baja cobertura de telecomunicación

- Tendencia a la concentración urbana en dos ciudades (Machala y Loja) - Insuficiente cobertura e infraestructura en salud

- Incipientes procesos de ordenamiento territorial en los Gobiernos Autónomos Descentralizados

- Limitada protección de bosques naturales y creciente tala ilegal - Bajos rendimientos agropecuarios

- Alto flujo migratorio

- Débil e inequitativa articulación comercial de productos OPORTUNIDADES

- Apoyo político a sectores estratégicos

- Zonas potenciales para generación de energías alternativas

(34)

- Reserva de la Biósfera Podocarpus-El Cóndor

- Alto acceso de la población a niveles de educación superior

- Prioridad nacional de intervención en zonas de la frontera, amazónicas y en donde se localizan proyectos estratégicos

- Acuerdos binacionales entre Ecuador y Perú y apoyo internacional para fomento de paz, comercio e integración fronteriza

- Conocimientos ancestrales de pueblos y nacionalidades - Demanda creciente de productos orgánicos

AMENAZAS

- Inmigración de mano de obra barata desde el Perú - Alto nivel de conflictividad por actividad minera - Inseguridad en zonas fronterizas

- Colonización acelerada en territorio shuar - Disminución de flujo de remesas

- Redes de contrabando en pasos fronterizos - Incendios forestales

- Desarticulación de la institucionalidad

3.1.7. El cooperativismo en la Zona 7.

(35)
[image:35.595.85.530.104.631.2]

Tabla 2. Cooperativas productivas existentes en la Zona 7

COOPERATIVAS PRODUCTIVAS EL ORO

COOPERATIVA BANANERA DE EL ORO BANAORO COOPERATIVA DE PRODUCCION BANANERA PAJONAL COOPERATIVA GANADERA 21 DE DICIEMBRE

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA HUALTACO

COOPERATIVA DE PRODUCCION Y COMERCIALIZACION DE ARROZ LA CUCA COOPERATIVA DE PRODUCCION AGRICOLA DEFENSORES ORENSES

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA DE RECOLECTORES DE MARISCO PUERTO GRANDE COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA SUR PACIFICO HUAQUILLAS

COOPERATIVA DE PRODUCCION INDUSTRIAL 5 DE NOVIEMBRE

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA ARTESANAL LEONIDAS PLAZA COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA RIO CHAGUANA

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA SIMON BOLIVAR

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA ARTESANAL VIRGEN DEL CISNE COOPERATIVA DE PRODUCCION Y COMERCIALIZACION GANADERA LA BOCANA COOPERATIVA DE PRODUCCION COMERCIALIZACION AGROPECUARIA BALSAS COOPERATIVA DE PRODUCCION Y COMERCIALIZACION AGROPECUARIA UNIGAN COOPERATIVA DE PRODUCCION Y COMERCIALIZACION AGRICOLA COBAORO COOPERATIVA DE PRODUCCION AGRICOLA 27 DE ENERO

COOPERATIVA DE PRODUCCION AGROPECUARIA 10 DE AGOSTO DE

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA ARTESANAL PUNTA DEL FARO DE JAMBELI COOPERATIVA DE PRODUCCION Y COMERCIALIZACION AGROPECUARIA SULTANA DE CHILLA COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA COSTA AZUL

COOPERATIVA AGRICOLA INDUSTRIAL MIGUEL SALAZAR

COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA ARTESANAL PUERTO HUALTACO HUAQUILLAS COOPERATIVA DE PRODUCCION PESQUERA ARTESANAL VIKINGOS DEL MAR

COOPERATIVA DE PRODUCCION AGROECOLOGICA EL GUABO

COOPERATIVA DE PRODUCCION Y COMERCIALIZACION AGROPECUARIA MUSSA EXPORT COOPERATIVA DE MECANIZACION AGRICOLA EL ORO

COOPERATIVA DE PRODUCCION DE ESPECIES ACUATICAS PROD BIO COOPERATIVA MINERA LIBERTAD 15 DE FEBRERO

COOPERATIVA DE DESARROLLO ACUICOLA AGROPECUARIO ECOLOGICO Y SOSTENIBLE PARA EL BUEN VIVIR COODAESVIR

COOPERATIVA DE PRODUCCION AGROPECUARIA DEL SUR

COOPERATIVAS PRODUCTIVAS LOJA

COOPERATIVA DE PRODUCCION ARTESANAL CARPINTEROS SAN JOSE COOPERATIVA DE PRODUCCION AGROPECUARIA CATAMAYO

COOPERATIVA DE PRODUCCION Y MERCADEO DE TEJA Y LADRILLO 27 DE JUNIO

COOPERATIVAS PRODUCTIVAS ZAMORA CHINCHIPE

COOPERATIVA DE PRODUCCION MINERA ONCE DE JULIO

COOPERATIVA DE PRODUCCION E INDUSTRIALIZACION AGROPECUARIA Y FORESTAL ALIANZA PARA EL PROGRESO

COOPERATIVA MINERA CHINAPINTZA

(36)

CAPÍTULO IV

(37)

4.1. Marco institucional existente en el país.

Tal como fue mencionado en el apartado metodológico del presente trabajo, existe un marco institucional formal claramente establecido para la economía popular y solidaria, de la que el cooperativismo forma parte, en el Ecuador.

Es necesario partir este análisis desde la Constitución de la República que en su Art. 283 define claramente que el sistema económico del país es “social y solidario” y se integrará por las “formas de organización económica pública, privada, mixta, popular y solidaria, y las demás que la Constitución determine.” El Plan Nacional para el Buen Vivir 2013-2017, en

concordancia con ello, en su objetivo 8 habla de “consolidar el sistema económico social y

solidario, de forma sostenible”, a través de políticas y lineamientos estratégicos como el impulsar la formación técnica y especializada dirigida al sector popular, democratizar de forma organizada y responsable los medios de producción, profundizar las finanzas rurales, establecer condiciones preferentes a los actores de economía popular y solidaria en el acceso a financiamiento y facilidad de tasas de interés, regular la cadena de producción en lo referente a precios y la reducción de intermediación en la producción popular y rural, crear un sistema de información de actores de la economía popular, todo esto dentro del ámbito de la profundización de relaciones del Estado con el sector popular y solidario (SENPLADES, 2013).

En observancia de lo establecido en la Constitución, la Ley de Economía Popular y Solidaria establece la existencia de un Comité Interinstitucional, que es el ente rector de la Economía Popular y Solidaria y de su sector financiero; así como de una Superintendencia de Economía Popular y Solidaria, que es la entidad técnica de supervisión y control de las organizaciones de la Economía Popular y Solidaria; y, de un Instituto Nacional de Economía Popular y Solidaria, que, según el Art. 153, es la entidad que “ejecuta la política pública, coordina, organiza y aplica de manera desconcentrada, los planes, programas y proyectos relacionados con los objetivos de esta Ley.”

Asimismo, la LOEPS señala en su Art. 127 que para efectos de su cumplimiento, los Gobiernos Autónomos Descentralizados serán considerados como entidades de apoyo, así como las fundaciones y corporaciones civiles que tengan como objetivo social principal la “promoción, asesoramiento, capacitación y asistencia técnica a las personas y organizaciones amparadas por la presente ley.”

(38)

solidaria con el propósito de erradicar la pobreza, distribuir equitativamente los recursos y la riqueza, y alcanzar el buen vivir.” También, en su Art. 54 se señala dentro de las funciones de los GADs municipales el “promover los espacios de desarrollo económico local en su jurisdicción, poniendo una especial atención en el sector de la economía social y solidaria, para lo cual coordinará con los otros niveles de gobierno.” Asimismo, en el Art. 64 se señala como una de las funciones del GAD parroquial rural el “fomentar la inversión y el desarrollo económico especialmente de la economía popular y solidaria en sectores como la agricultura, ganadería, artesanía y turismo, entre otros, en coordinación con los demás

gobiernos autónomos descentralizados.”

Consecuentemente a estas normativas, la LOEPS dispone en su Art. 133 que los GADs

“incluirán en su planificación y presupuestos anuales la ejecución de programas y proyectos

socioeconómicos como apoyo para el fomento y fortalecimiento de las personas y

organizaciones amparadas por esta Ley.”

Como medidas de fomento, la LOEPS en su Art. 132 señala que el Estado establecerá las siguientes líneas de acción:

- Contratación pública: establecimiento de márgenes de preferencia a favor de los integrantes de la economía popular y solidaria, a través de mecanismos como las Ferias Inclusivas4.

- Formas de integración económica: beneficiar a todas las formas de integración económica con servicios financieros especializados, apoyo en profesionalización de asociados, asesoría en procesos económicos y organizativos, acreditaciones y registros, y acceso a medios de producción.

- Financiamiento: la Corporación (sector financiero popular y solidario) y la banca diseñarán e implementarán servicios financieros especializados y diferenciados. Además, “las instituciones del sector público podrán cofinanciar planes, programas y proyectos de inversión para impulsar y desarrollar actividades productivas, sobre la base de la corresponsabilidad de los beneficiarios y la suscripción de convenios de cooperación.”

- Educación y capacitación: establecimiento de programas de formación y capacitación, así como asignaturas y carreras en temas relacionados a la presente Ley, en todos los niveles del sistema educativo del país.

4

(39)

- Propiedad intelectual: asesoría y apoyo de la entidad pública correspondiente para “la protección de los conocimientos colectivos, saberes ancestrales, obtenciones vegetales y otras creaciones intelectuales.”

- Medios de pago complementarios: posibilidad de usar medios electrónicos o físicos de pago complementarios.

- Difusión: el IEPS gestionará espacios de difusión en medios de comunicación para el incentivo de consumo de bienes y servicios ofertados por los miembros de la economía popular y solidaria.

- Seguridad Social: se garantiza el acceso de los integrantes de la economía popular y solidaria a la seguridad social.

- Equidad: establecimiento de medidas apropiadas para promover equidad y transparencia en los intercambios comerciales.

- Delegación a la economía popular y solidaria: posibilidad de que el Estado, de manera excepcional, delegue a la economía popular y solidaria la gestión de sectores estratégicos y servicios públicos.

4.1.1. Diagnóstico de realidad aplicativa del marco institucional

Se ha podido evidenciar que el marco institucional formal para los sectores de la economía popular y solidaria es amplio y está consolidado. Sin embargo, un acercamiento a la realidad nos permite notar que varias de las normativas vigentes aún no han sido cumplidas a cabalidad por los entes encargados de ello, o que quizá aún no son efectivas ni eficientes a efectos de alcanzar los objetivos planteados con la LOEPS. Un ejemplo claro de ello es que al día de hoy, según información obtenida directamente del IEPS, el tiempo de constitución de una cooperativa toma entre 6 y 8 meses, un período extremadamente largo, si se compara con el tiempo en que teóricamente una empresa puede crearse en el país con la nueva Ley de Fortalecimiento del Sector Societario y Bursátil, y que está estimado en dos días. Asimismo, la revisión de las líneas de crédito existentes, así como una entrevista al Director Zonal 7 del IEPS, permitieron corroborar que aún la banca pública no ha generado las líneas preferenciales que debieran existir en favor de la economía popular y solidaria. También se ha podido corroborar que pese a que existen interesantes programas de fomento a la economía popular y solidaria, como las Ferias Inclusivas, no existe aún en la región un programa macro que implique a todas las instituciones que según la Ley están llamadas a ello, para fomentar la creación de agrupaciones productivas en el territorio como un medio masivo para erradicar la pobreza, sobretodo en el sector rural.

(40)

instituciones se encuentran en Loja y 1 en El Oro. Del total de éstas, 2 son fundaciones, 1 universidad, 1 consultora y 1 corporación civil. Éstas han brindado ya capacitaciones a los sectores cooperativos financieros y del transporte.

4.2. Condiciones existentes en la Zona 7 para la generación de un modelo cooperativo

Para iniciar con el planteamiento de un modelo cooperativo para la Zona 7, siguiendo las estrategias enunciadas por Müller (op. cit.), es necesario, como ya se mencionó en el acápite metodológico, determinar si existen las condiciones necesarias que permitan un exitoso manejo de los recursos comunes desde la acción colectiva, como lo explica Jones (op. cit.) en base al trabajo de Becker y Ostrom (op. cit.).

(41)
[image:41.595.87.544.113.637.2]

Tabla 3. Sectores en los que se realizó la investigación Sectores Proporción poblacional del sector respecto de la Zona

Código

Censo 2010 Parroquias rurales (Nivel 3) Cantón (Nivel 2) /

Proporción poblacional de la parroquia respecto al sector Cantidad de encuestas correspondiente

Arenillas 10.29%

07 02 ARENILLAS

07 02 51 CHACRAS 27.87% 11

07 02 54 PALMALES 58.79% 23

07 02 55 CARCABÓN 13.34% 5

Noroccidente de

Loja y Catamayo 27.06%

11 01 LOJA

11 01 51 CHANTACO 8.11% 8

11 01 52 CHUQUIRIBAMBA 16.99% 18

11 01 53 EL CISNE 11.22% 12

11 01 54 GUALEL 14.19% 15

11 03 CATAMAYO

11 03 51 EL TAMBO 31.90% 33

11 03 52 GUAYQUICHUMA 2.34% 2

11 03 53 SAN PEDRO DE LA BENDITA 11.00% 11

11 03 54 ZAMBI 4.00% 4

Saraguro 39.41%

11 11 SARAGURO

11 11 51 EL PARAÍSO DE CELÉN 13.04% 20

11 11 52 EL TABLÓN 4.34% 7

11 11 53 LLUZHAPA 8.07% 12

11 11 54 MANÚ 12.62% 19

11 11 55 SAN ANTONIO DE CUMBE 5.42% 8

11 11 56 SAN PABLO DE TENTA 17.39% 26

11 11 57 SAN SEBASTIÁN DE YÚLUC 4.65% 7

11 11 58 SELVA ALEGRE 9.12% 14

11 11 59 URDANETA (PAQUISHAPA) 17.82% 27

11 11 60 SUMAYPAMBA 7.54% 11

Zapotillo 15.07%

11 13 ZAPOTILLO

11 13 51 MANGAHURCO (CAZADEROS) 14.50% 8

11 13 52 GARZAREAL 22.05% 13

11 13 53 LIMONES 17.45% 10

11 13 54 PALETILLAS 32.56% 19

11 13 55 BOLASPAMBA 13.44% 8

Palanda 8.18%

19 08 PALANDA

19 08 51 EL PORVENIR DEL CARMEN 33.82% 10

19 08 52 SAN FRANCISCO DEL VERGEL 30.04% 9

19 08 53 VALLADOLID 28.05% 9

19 08 54 LA CANELA 8.09% 2

TOTAL 100.00% 181

Fuente: Elaboración propia, a partir de SENPLADES (2010), INEC (2010).

(42)
[image:42.595.88.531.135.670.2]

Tabla 4. Condiciones de aplicabilidad de un modelo cooperativo en parroquias rurales priorizadas de la Zona 7.

Código Cantón / Parroquia rural REGLAS DE DECISIÓN

5

1 2 3 4 5 6 7 8 9 07 02 ARENILLAS 4.25 4.38 4.36 2.89 3.32 5.00 4.60 2.88 3.36

07 02 51 CHACRAS 4.25 4.20 4.41 3.00 3.14 5.00 4.73 4.36 4.09 07 02 54 PALMALES 4.25 4.46 4.46 2.87 2.72 5.00 4.67 2.09 3.00 07 02 55 CARCABÓN 4.25 4.47 4.20 2.80 4.10 5.00 4.40 2.20 3.00

NOROCCIDENTE LOJA+CATAMAYO 4.09 3.41 3.82 3.14 3.23 5.00 4.73 3.43 3.78 11 01 LOJA 4.06 3.59 3.75 3.25 3.26 5.00 4.71 3.66 3.71

11 01 51 CHANTACO 4.00 3.71 3.94 3.00 3.81 5.00 4.75 3.75 3.50 11 01 52 CHUQUIRIBAMBA 4.00 4.02 3.69 2.78 2.64 5.00 4.78 2.89 3.22 11 01 53 EL CISNE 4.50 3.07 3.88 3.83 3.71 5.00 4.50 3.67 4.00 11 01 54 GUALEL 3.75 3.56 3.50 3.40 2.87 5.00 4.80 4.33 4.13

11 03 CATAMAYO 4.13 3.23 3.89 3.03 3.21 5.00 4.75 3.20 3.85

11 03 51 EL TAMBO 4.25 3.19 3.77 3.12 2.08 5.00 4.62 2.79 3.70 11 03 52 GUAYQUICHUMA 3.75 3.00 4.00 3.00 3.50 5.00 5.00 3.50 4.00 11 03 53 SAN PEDRO DE LA BENDITA 4.50 2.97 3.68 3.00 3.27 5.00 4.77 4.27 4.45

11 03 54 ZAMBI 4.00 3.75 4.13 3.00 4.00 5.00 4.63 2.25 3.25

11 11 SARAGURO 3.80 3.55 3.79 3.39 3.35 5.00 4.57 3.37 3.47

11 11 51 EL PARAÍSO DE CELÉN 4.00 4.28 4.08 3.55 2.65 5.00 4.60 3.55 3.85 11 11 52 EL TABLÓN 3.75 3.64 3.43 3.57 4.29 5.00 4.50 3.29 4.29 11 11 53 LLUZHAPA 3.50 3.65 3.75 3.33 3.50 5.00 4.63 3.00 3.33

11 11 54 MANÚ 3.75 2.90 3.71 2.58 2.76 5.00 4.61 2.79 2.53

11 11 55 SAN ANTONIO DE CUMBE 3.75 3.54 3.88 3.88 4.13 5.00 4.75 4.50 3.75 11 11 56 SAN PABLO DE TENTA 4.00 3.39 3.87 3.46 2.40 5.00 4.46 3.04 3.46 11 11 57 SAN SEBASTIÁN DE YÚLUC 3.50 3.38 3.79 3.43 4.29 5.00 4.64 3.29 3.29 11 11 58 SELVA ALEGRE 4.00 3.57 3.82 3.21 3.50 5.00 4.32 2.71 3.00 11 11 59 URDANETA (PAQUISHAPA) 4.25 3.56 3.85 3.93 2.39 5.00 4.72 4.78 4.33 11 11 60 SUMAYPAMBA 3.50 3.53 3.77 3.00 3.64 5.00 4.50 2.73 2.91

11 13 ZAPOTILLO 2.95 3.85 4.06 3.44 3.61 5.00 4.58 3.18 3.58

11 13 51 MANGAHURCO (CAZADEROS) 3.00 4.06 4.06 4.13 4.44 5.00 4.69 3.88 3.88 11 13 52 GARZAREAL 2.75 3.90 4.00 2.54 3.81 5.00 4.42 2.31 3.31 11 13 53 LIMONES 3.00 3.78 3.65 3.20 3.90 5.00 4.40 2.40 3.20 11 13 54 PALETILLAS 3.00 3.71 4.16 3.32 2.58 5.00 4.66 3.21 3.63 11 13 55 BOLASPAMBA 3.00 3.81 4.44 4.00 3.31 5.00 4.75 4.13 3.88

19 08 PALANDA 3.13 3.76 3.99 3.43 3.43 5.00 4.63 3.13 3.68

19 08 51 EL PORVENIR DEL CARMEN 3.00 3.97 4.25 3.20 3.80 5.00 4.80 3.20 3.10 19 08 52 SAN FRANCISCO DEL VERGEL 3.00 3.65 3.89 3.67 3.78 5.00 4.67 3.56 3.56 19 08 53 VALLADOLID 3.50 3.41 3.83 3.33 3.89 5.00 4.56 2.78 4.56 19 08 54 LA CANELA 3.00 4.00 4.00 3.50 2.25 5.00 4.50 3.00 3.50

PROMEDIOS GLOBALES POR REGLA 3.69 3.67 3.93 3.29 3.37 5.00 4.63 3.27 3.59

PROMEDIO TOTAL ZONA 7 3.83

Fuente: Elaboración propia, a partir de Becker y Ostrom (1995), Jones (2004).

5En la tabla 2 las reglas de decisión están numeradas del 1 al 9, representando a cada una de las

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[image:43.595.85.539.132.448.2]

Las reglas de decisión se resumen en la siguiente gráfica:

Figura 5. Condiciones de aplicabilidad de un modelo cooperativo en parroquias rurales de cantones

priorizados de la Zona 7.

Fuente: Elaboración propia, a partir de Becker y Ostrom (1995), Jones (2004).

Tal como puede evidenciarse en la tabla 4 y en la figura 5, la Zona 7 presenta diversas características, teniendo fortalezas notorias en cuanto a algunos aspectos y, también, debilidades en cuanto a otros. De manera agregada, sin embargo, se puede establecer, bajo los criterios metodológicos ya descritos en el apartado correspondiente, que es factible la aplicación del modelo en la Zona 7.

A continuación se realiza un análisis detallado de acuerdo a cada uno de los puntos referidos y se presenta la matriz resumen de las valoraciones relativas a cada una de las categorías, permitiendo una comprensión más profunda de lo resumido en la figura 5, en la que cada uno de los puntos exteriores (1 al 9) representa a cada una de las reglas de decisión enunciadas, y cada una de las líneas grises puntuadas formando un nonágono (polígono de 9 lados) representa a la valoración dada a cada punto, desde el 1 (línea del nonágono interior) hasta el 5 (línea del nonágono exterior):

1 2 3 4 5 6 7 8 9 Zona 7

REGLAS DE DECISIÓN:

1. Disponibilidad a bajo costo de información precisa sobre el estado del recurso y beneficios esperados.

2. Los participantes son relativamente homogéneos en cuanto a estructura de activos, información y preferencias.

3. Los participantes comparten un entendimiento común acerca de los beneficios potenciales y los riesgos asociados con la continuación de la situación actual, en contraste con cambios en las normas y reglas que factiblemente podrían adoptar.

4. Los participantes comparten, de manera generalizada, normas de reciprocidad y confianza, que pueden ser usadas como capital social.

5. El grupo que usa el recurso es relativamente pequeño y estable.

6. Bajas tasas de descuento en el futuro.

7. Los participantes tienen la autonomía para establecer muchas de sus reglas operacionales, las cuales, de ser legítimas, serán apoyadas por las autoridades externas, que potencialmente podrán asumir el rol de hacerlas cumplir.

8. Los participantes usan reglas de elección colectiva que evitan altos costos de transacción o de privaciones.

9. Los participantes pueden desarrollar arreglos de monitoreo y sanción relativamente precisos, a un bajo costo.

Valoración=1 Valoración=2

Valoración=3 Valoración=4

Figure

Figura 1. Estrategias operativas para exitosa actuación cooperativa.
Tabla 1. Distribución de la muestra de acuerdo a los sectores priorizados Zona 7.
Figura 3. Mapa: la Zona 7 en Ecuador.
Tabla 2. Cooperativas productivas existentes en la Zona 7
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Referencias

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