D a n z a - U │ 1 ANEXO 2
CARTA DE AUTORIZACIÓN DE LOS AUTORES
(Licencia de uso)
Bogotá, D.C., 09 de julio de 2013
Señores
Biblioteca Alfonso Borrero Cabal S.J.
Pontificia Universidad Javeriana
Cuidad
Los suscritos:
Catalina Meléndez Gómez , con C.C. No 1019037263
En mi calidad de autor exclusivo de la obra titulada:
Danza-U. Una propuesta para la sistematización de procesos de transformación social
a partir de la comunicación corporal
(por favor señale con una “x” las opciones que apliquen)
Tesis doctoral Trabajo de grado X Premio o distinción: Si No X
cual:
presentado y aprobado en el año 2013 , por medio del presente escrito autorizo
a la Pontificia Universidad Javeriana para que, en desarrollo de la presente licencia de uso parcial, pueda ejercer sobre mi obra las atribuciones que se indican a continuación, teniendo en cuenta que en cualquier caso, la finalidad perseguida será facilitar, difundir y promover el aprendizaje, la enseñanza y la investigación.
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AUTORIZO (AUTORIZAMOS) SI NO
1. La conservación de los ejemplares necesarios en la sala de tesis y trabajos
de grado de la Biblioteca. X
2. La consulta física o electrónica según corresponda X
3. La reproducción por cualquier formato conocido o por conocer X
4. La comunicación pública por cualquier procedimiento o medio físico o
electrónico, así como su puesta a disposición en Internet X
5. La inclusión en bases de datos y en sitios web sean éstos onerosos o gratuitos, existiendo con ellos previo convenio perfeccionado con la Pontificia Universidad Javeriana para efectos de satisfacer los fines previstos. En este evento, tales sitios y sus usuarios tendrán las mismas facultades que las aquí concedidas con las mismas limitaciones y condiciones
X
6. La inclusión en la Biblioteca Digital PUJ (Sólo para la totalidad de las Tesis Doctorales y de Maestría y para aquellos trabajos de grado que hayan sido laureados o tengan mención de honor.)
X
De acuerdo con la naturaleza del uso concedido, la presente licencia parcial se otorga a título gratuito por el máximo tiempo legal colombiano, con el propósito de que en dicho lapso mi obra sea explotada en las condiciones aquí estipuladas y para los fines indicados, respetando siempre la titularidad de los derechos patrimoniales y morales correspondientes, de acuerdo con los usos honrados, de manera proporcional y justificada a la finalidad perseguida, sin ánimo de lucro ni de comercialización.
De manera complementaria, garantizo en mi calidad de estudiante y por ende autor exclusivo, que la Tesis o Trabajo de Grado en cuestión, es producto de mi plena autoría, de mi esfuerzo personal intelectual, como consecuencia de mi creación original particular y, por tanto, soy el único titular de la misma. Además, aseguro que no contiene citas, ni transcripciones de otras obras protegidas, por fuera de los límites autorizados por la ley, según los usos honrados, y en proporción a los fines previstos; ni tampoco contempla declaraciones difamatorias contra terceros; respetando el derecho a la imagen, intimidad, buen nombre y demás derechos constitucionales. Adicionalmente, manifiesto que no se incluyeron expresiones contrarias al orden público ni a las buenas costumbres. En consecuencia, la responsabilidad directa en la elaboración, presentación, investigación y, en general, contenidos de la Tesis o Trabajo de Grado es de mí competencia exclusiva, eximiendo de toda responsabilidad a la Pontifica Universidad Javeriana por tales aspectos.
Sin perjuicio de los usos y atribuciones otorgadas en virtud de este documento, continuaré conservando los correspondientes derechos patrimoniales sin modificación o restricción alguna, puesto que de acuerdo con la legislación colombiana aplicable, el presente es un acuerdo jurídico que en ningún caso conlleva la enajenación de los derechos patrimoniales derivados del régimen del Derecho de Autor.
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de RESPETARLOS Y HACERLOS RESPETAR, para lo cual tomará las medidas correspondientes para garantizar su observancia.
NOTA: Información Confidencial:
Esta Tesis o Trabajo de Grado contiene información privilegiada, estratégica, secreta, confidencial y demás similar, o hace parte de una investigación que se adelanta y cuyos
resultados finales no se han publicado. Si No X
En caso afirmativo expresamente indicaré (indicaremos), en carta adjunta, tal situación con el fin de que se mantenga la restricción de acceso.
NOMBRE COMPLETO No. del documento de identidad FIRMA
Catalina Meléndez Gómez 1019037263
FACULTAD: Comunicación y Lenguaje
D a n z a - U │ 4 ANEXO 3
BIBLIOTECA ALFONSO BORRERO CABAL, S.J.
DESCRIPCIÓN DE LA TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO
FORMULARIO
TÍTULO COMPLETO DE LA TESIS DOCTORAL O TRABAJO DE GRADO Danza- U.
SUBTÍTULO, SI LO TIENE
Una propuesta para la sistematización de procesos de transformación social a partir de la comunicación corporal
AUTOR O AUTORES
Apellidos Completos Nombres Completos
Meléndez Gómez Catalina
DIRECTOR (ES) TESIS DOCTORAL O DEL TRABAJO DE GRADO
Apellidos Completos Nombres Completos
Fonseca García Sara Regina
FACULTAD
Comunicación y Lenguaje
PROGRAMA ACADÉMICO Tipo de programa ( seleccione con “x” )
Pregrado Especialización Maestría Doctorado
X
Nombre del programa académico
Carrera de Comunicación Social
Nombres y apellidos del director del programa académico
Mónica Isabel Salazar
TRABAJO PARA OPTAR AL TÍTULO DE:
Comunicadora Social. Énfasis en Producción Editorial y Organizacional
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CIUDAD AÑO DE PRESENTACIÓN DE LA
TESIS O DEL TRABAJO DE GRADO
NÚMERO DE PÁGINAS
Bogotá 2013 85
TIPO DE ILUSTRACIONES ( seleccione con “x” )
Dibujos Pinturas Tablas, gráficos y diagramas Planos Mapas Fotografías Partituras
x
SOFTWARE REQUERIDO O ESPECIALIZADO PARA LA LECTURA DEL DOCUMENTO
Nota: En caso de que el software (programa especializado requerido) no se encuentre licenciado por la Universidad a través de la Biblioteca (previa consulta al estudiante), el texto de la Tesis o Trabajo de Grado quedará solamente en formato PDF.
MATERIAL ACOMPAÑANTE
TIPO DURACIÓN (minutos) CANTIDAD FORMATO
CD DVD Otro ¿Cuál?
Vídeo
Audio
Multimedia
Producción electrónica
Otro Cuál?
DESCRIPTORES O PALABRAS CLAVE EN ESPAÑOL E INGLÉS
Son los términos que definen los temas que identifican el contenido. (En caso de duda para designar estos descriptores, se recomienda consultar con la Sección de Desarrollo de Colecciones de la Biblioteca Alfonso
Borrero Cabal S.J en el correo [email protected], donde se les orientará).
ESPAÑOL INGLÉS
Conflicto Conflict
Comunicación corporal Body communication
Construcción de paz Peace building
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RESUMEN DEL CONTENIDO EN ESPAÑOL E INGLÉS Resumen
La construcción de paz en un contexto como el colombiano es un tema de vital importancia, que debe ser tratado desde una perspectiva interdisciplinar. Desde un ejercicio práctico y teórico, esta tesis propone una manera de sistematizar procesos de transformación social a partir del trabajo corporal, y así encontrar puntos de encuentro entre la comunicación social, la danza y la investigación para la paz. Teóricamente, este trabajo utiliza la tipología de los ciclos de violencia de Johan Galtung y el concepto de imaginación moral de John Paul Lederach como base para proponer una iniciativa de construcción de paz enfocada hacia las relaciones sociales directas, entendiendo el cuerpo como ejecutor y receptor básico de paz y violencia entre los seres humanos; y la danza como un medio catalizador con un componente creativo que puede apoyar de manera efectiva un proceso de cambio profundo. A nivel práctico, toma como estudio de caso un taller de danza guiado por la bailarina y danza terapeuta Catherine Busck, organizado por la Fundación Proyecto de Vida en la Comuna VI de Soacha, en el cual, como resultado de la participación activa, se analizan las dinámicas de transformación de la comunicación corporal de los participantes. A nivel metodológico, esta tesis se enmarca en el enfoque epistemológico de la Educación para la paz, e implementa el Proceso-U como metodología para el diseño de los ejercicios y el análisis del proceso de los talleres de danza. Así, este trabajo pretende contribuir a la sistematización de procesos de cambio social, lo que puede abrir las puertas a nuevas investigaciones que pretendan iniciar una búsqueda de paz por medio de la danza y la comunicación social.
Abstract
Building peace in colombian context is a vital issue that must be addressed from an interdisciplinary perspective. From a practical and theoretical, this thesis proposes a systematic way to social transformation processes using body movement, and thus find points of contact between the media, dance and peace research. Theoretically, this paper uses the typology of violence of Johan Galtung and the concept of moral imagination of John Paul Lederach as a basis to propose a peace-building initiative focused on direct social interactions, understanding the body as executor and basic receiver of peace and violence. Also, dance as catalyst with a creative component that can effectively support a process of social change. On a practical level, it takes as a case study dance workshop led by dancer and dance therapist Catherine Busck, organized by the Foundation “Life Project” in Soacha, in which, as a result of active participation are analyzed the dynamics of transformation of the participants' body communication. At the methodological level, this thesis is part of the epistemological approach to peace education, and implements the Process-U as a methodology for the design of the exercises and the analysis of the process of dance workshops. This paper aims to contribute to the systematization of social change processes, which can open doors to new research seeking to start a search for peace through dance and media
NOMBRE COMPLETO No. del documento de identidad FIRMA
D a n z a - U │ 7 DANZA-U
Una propuesta para la sistematización de procesos de transformación social a partir de la
comunicación corporal
Trabajo de Grado para optar por el título de Comunicadora Social Énfasis en Organizacional y Producción Editorial
Autora:
Catalina Meléndez Gómez
Directora:
Sara Regina Fonseca
FACULTAD DE COMUNICACIÓN Y LENGUAJE
Carrera de Comunicación Social
D a n z a - U │ 10 Bogotá, Mayo del 2013
Señor:
JOSE VICENTE ARIZMENDI
Decano Facultad de Comunicación y Lenguaje Pontificia Universidad Javeriana
Ciudad
Estimado Decano,
Me permito presentar el trabajo de grado titulado, Danza- U: Una propuesta para la sistematización de procesos de transformación social a partir de la comunicación corporal de mi autoría, para optar al título de Comunicadora Social con énfasis en el campo de Comunicación Organizacional y Editorial.
Este trabajo representa el final de este importante proceso de formación académica y profesional. El hacer entrega de este trabajo de grado es un motivo de orgullo y un reconocimiento a todos aquellos que en algún momento estuvieron vinculados con mi educación.
Esta tesis tiene como propósito hacer la sistematización de una experiencia de construcción de paz a partir del trabajo corporal, tomando como estudio de caso el Programa de la Fundación Proyecto de vida en la comuna VI de Soacha, y más específicamente, los talleres de danza diseñados con una metodología de Educación para la paz, en los que he participado activamente como orientadora.
Quisiera rescatar el papel activo de la comunicación en la construcción de paz, y abrir nuevas puertas a investigaciones que tengan como propósito contribuir a un cambio social en Colombia.
Le agradezco a usted y a todos aquellos miembros de la Pontificia Universidad Javeriana, por el apoyo constante en mi formación.
Cordialmente,
D a n z a - U │ 11
"La Universidad no se hace responsable por los conceptos emitidos por sus
alumnos en sus tesis de grado. Sólo velará porque no se publique nada contrario
al dogma y moral católicos, y porque el trabajo no contenga ataques y polémicas
puramente personales. Antes bien, se vea en ella el anhelo de buscar la verdad y
la justicia"
Reglamento de la Pontificia Universidad Javeriana
D a n z a - U │ 12 A la Fundación Proyecto de Vida, por abrirme las puertas de su hogar.
A Cat y a Sara, por compartir mi pasión por la danza, acompañarme en mi proyecto y hacerlo posible.
A mis papás, mis hermanas y mi familia, por estar siempre presentes y ser el motor de cada paso.
A mis amigos, por ser fundamentales en este proceso.
A los profesores que compartieron conmigo sus conocimientos, y en especial a Mery y a Manuel, que le dieron un giro a la manera como concibo mi carrera.
A Astrid, por su apoyo incondicional.
D a n z a - U │ 13
“
Nuestro mundo no se salvará de la destrucción
por la adaptación complaciente
de una mayoría conformista,
sino por la desadaptación creativa
de una minoría inconformista”
D a n z a - U │ 14 CONTENIDO
Resumen 15
A manera de introducción 16
Sobre el origen de este estudio 19
Sobre este documento 21
La perspectiva teórica
1. Violencia 2. Construcción de paz
3. Educación para la paz
4. Comunicación al servicio de la paz y Comunicación corporal
22
La apuesta metodológica
1. Acercamiento 2. Diseño 3. Análisis
42
Una mirada a Soacha
1. El Municipio
2. La Fundación Proyecto de Vida 3. Los niños
49
Construyendo la paz
1. El Objetivo 2. La dinámica 3. Los ejercicios 4. La ejecución 5. El análisis El grupo de 9 a 11 El grupo de 11 a 14
57
Sobre los aprendizajes 91
Reflexiones Finales 95
D a n z a - U │ 15
Resumen
La construcción de paz en un contexto como el colombiano es un tema de vital importancia, que debe ser tratado desde una perspectiva interdisciplinar. Desde un
ejercicio práctico y teórico, esta tesis propone una manera de sistematizar procesos de transformación social a partir del trabajo corporal, y así encontrar puntos de
encuentro entre la comunicación social, la danza y la investigación para la paz.
Teóricamente, este trabajo utiliza la tipología de los ciclos de violencia de Johan
Galtung y el concepto de imaginación moral de John Paul Lederach como base para proponer una iniciativa de construcción de paz enfocada hacia las relaciones sociales directas, entendiendo el cuerpo como ejecutor y receptor básico de paz y
violencia entre los seres humanos; y la danza, como un medio catalizador con un componente creativo que puede apoyar de manera efectiva un proceso de cambio
profundo.
A nivel práctico, toma como estudio de caso un taller de danza guiado por la
bailarina y danza terapeuta Catherine Busck, organizado por la Fundación Proyecto de Vida en la Comuna VI de Soacha, en el cual, como resultado de la
participación activa, se analizan las dinámicas de transformación de la comunicación corporal de los participantes.
En cuanto a la metodología, esta tesis se enmarca en el enfoque epistemológico de la Educación para la paz, e implementa el Proceso-U como metodología para el diseño de los ejercicios y el análisis del proceso de los talleres de danza.
Así, este trabajo pretende contribuir a la sistematización de procesos de cambio
D a n z a - U │ 16
A manera de introducción
Colombia es un país desangrado por décadas de conflicto armado interno, y que posee todas las condiciones para que los problemas sociales, económicos y políticos aumenten y se
arraiguen, generando un contexto de violencia estructural y directa que afecta a todas las capas sociales. El problema que surge y que guía este trabajo es cómo, desde la disciplina de la
comunicación, se pueden llegar a mitigar las consecuencias de este contexto y aportar a una construcción de paz. Muchos responderían que el problema principal está en la base institucional del país y en la guerra en sí, y que hasta que eso no cambie, no se verán mitigados
los efectos de la violencia. Sin embargo, soy de las personas que cree que en Colombia el cambio es posible, y que debe empezar por fomentar las potencialidades de transformación desde lo local y lo personal para llegar a una paz dinámica y a un verdadero cambio social.
Todos los investigadores que se enfrentan a este campo, sin importar de qué disciplina sean,
tienen el reto de justificar su trabajo, de medirlo con indicadores y resultados lo suficientemente convincentes como para legitimarlo y llenar de motivos el gasto de tiempo y recursos. Este trabajo quiere hacer una propuesta creativa para el análisis de iniciativas de paz,
pero su razón de ser se sostiene de experiencias, vivencias y percepciones, pues el mundo no ha dado a luz al primer científico que haya logrado medir la felicidad, y aunque existen
indicadores que pueden dar pistas acerca de lo que la paz significa en una sociedad, siempre quedarán preguntas en el aire, empezando por la más obvia: ¿y acaso, qué es la paz?
Así que el objetivo no es llegar a un documento que resuelva todas las preguntas sobre la relación de la paz con la comunicación. Por el contrario, quisiera generar más preguntas y alimentar la discusión sobre la naturaleza del trabajo del comunicador, por medio de una serie
de lecciones aprendidas en un estudio de caso.
La experiencia tiene su foco en lo alto de la Comuna VI de Soacha, en donde la Fundación Proyecto de Vida le apuesta a la educación no formal para que niños y niñas que crecen en sus barrios puedan encontrar en el arte una forma alternativa de construir su futuro, uno que se
D a n z a - U │ 17 danza y movimiento diseñado con metodologías de Educación para la paz1, a dos de los grupos
que asisten a la Fundación: niños de 9 a 11 años y de 11 a 14 años. El objetivo del trabajo es hacer la sistematización de esta experiencia (desde el diseño, la ejecución y las reflexiones) y analizar la función de la comunicación corporal en la construcción de paz y la resolución
pacífica de conflictos. Así, busco interpretar y analizar la totalidad del proyecto, para extraer los aprendizajes, los retos y las debilidades de lo experimentado durante la práctica.
Este trabajo parte entonces del hecho de que la teoría y la práctica no deben ser dos temas separados, sino que es precisamente su conjunción la que lleva a un cambio social: la teoría le
da fundamentos a la práctica para que sea efectiva y bien estructurada, y el ejercicio práctico puede y debe alimentar futuros planteamientos teóricos. Por eso, dentro de los propósitos de esta investigación está darle igual importancia a estas dos áreas, buscando conexiones y vacíos
en lo teórico y proponiendo una apuesta metodológica, pero también evidenciando la prueba y el error que son naturales en la práctica. Esta combinación enriquece el trabajo del investigador
y abre las puertas para nuevos caminos de investigación.
Es importante aclarar que parto de una concepción de la comunicación como una disciplina
puente en procesos sociales de desarrollo y transformación. La comunicación es una herramienta que puede incidir en las realidades sociales, para lograr un futuro mejor y unas
mejores condiciones dependiendo de las necesidades de sus actores. Pero quisiera preguntarme por la comunicación que se construye más allá de los medios masivos y por el potencial comunicativo propio de los seres humanos, por el primer medio de comunicación que le fue
otorgado al hombre: el cuerpo. Busco una reflexión acerca de cómo usar el cuerpo como medio para encontrar la paz, entendiendo que este es fuente directa que expresa y manifiesta la violencia, pero también la paz, por lo que es un aspecto fundamental para entender la manera
como se resuelven los conflictos.
Así, este trabajo se centra en la comunicación corporal, en la comunicación no verbal, para dar cuenta del contexto violento y para edificar los pasos hacia una construcción de paz. En este caso se escogió la danza como estrategia, teniendo en cuenta una concepción de la danza
D a n z a - U │ 18 que engloba el arte, la comunicación y la no violencia. Partiendo de dicha concepción, los
talleres se plantearon como ejercicios de danza y movimiento enfocados en la conciencia corporal y las relaciones entre los participantes, donde los objetivos estuvieron encaminados hacia la promoción de la resolución pacífica de conflictos. Vale la pena aclarar que en este
contexto la concepción que se construya de la danza es definitiva, pues si bien cualquier tipo de danza tiene una dimensión comunicativa arraigada en concepciones culturales del cuerpo, no
todo tipo de danza necesariamente ayuda a la construcción de paz.
De una forma general, quisiera aportar a la disciplina con la sistematización de esta iniciativa
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Sobre el origen de este estudio
El origen y la razón de este estudio es la comunión de varios de mis intereses y pasiones
personales. Por un lado, mi interés por la comunicación social me ha hecho entender que es una disciplina sobre la cual hay mucho que pensar, sobre todo en la pregunta sobre cuál es
realmente su papel en la sociedad, más allá de la gestión y el análisis de los medios masivos. Estoy convencida de que su razón de ser no es otra que estar al servicio de las comunidades, y su función un puente en procesos sociales de cambio y transformación.
Por otro lado, desde hace varios años me pregunto acerca de la búsqueda de la paz y la resolución de conflictos; sobre cuáles son las acciones que se pueden tomar para detener la
guerra y la injusticia social que ahogan al mundo contemporáneo.
Y por último, como bailarina, me he preguntado sobre la capacidad transformadora del arte, en especial de la danza. Desde que tengo 12 años, he complementado mis actividades académicas con la danza como hobby; he bailado ballet clásico, baile contemporáneo y danza
folclórica principalmente, y he hecho una serie de acercamientos cortos al tap, la danza africana, la salsa y las danzas clásicas de la India. Esta pasión por la danza ha llegado hasta lo
más profundo de mí para cambiar mi forma de ver el mundo y las relaciones. Pienso que en el mundo contemporáneo, con la rapidez con la que se mueven las comunicaciones y el avance de la tecnología, las personas son cada vez más sedentarias y trabajan cada vez menos en
actividades que les permiten explorar su cuerpo y trabajarlo como el centro del ser, que es el que siente, piensa y vive. La danza ha sido el medio por el cual he decidido trabajar esa conexión con mi propio cuerpo, y esto ha sido transformador para mí en la medida en que
entiendo mis emociones, mis pensamientos y las relaciones con los demás directamente ligados a las reacciones voluntarias e involuntarias que tengo con mi cuerpo. Esta conciencia me ha
D a n z a - U │ 20 La danza me ha permitido tener una calidad de vida mejor, en la medida en que me permite
entenderme y entender a los demás; es una actividad que, en términos generales, me ha hecho feliz. Es por esto que creo que empezar por la conciencia corporal como centro de la vida y las relaciones sociales puede ser una herramienta fundamental en la búsqueda de una paz
dinámica y en el sostenimiento de un cambio social profundo y constructivo.
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Sobre este documento
Este documento está dividido en 6 partes:
En la primera parte, la perspectiva teórica, se esboza el constructo teórico y conceptual sobre el que se basa el diseño, la ejecución y el análisis general de la experiencia. Se hacen las
conexiones entre los conceptos de violencia, construcción de paz y comunicación, ejes fundamentales de la investigación.
En la segunda, la apuesta metodológica, se hace una descripción detallada de la metodología con la que se hizo el acercamiento al estudio de caso, de la herramienta de diseño de los talleres y de cuáles fueron los pasos para el análisis de la información.
En una mirada a Soacha, se hace una descripción del contexto general y específico de los
niños que participaron en los talleres, así como de la Fundación Proyecto de Vida.
En el cuarto apartado, construyendo la paz, se hace un recorrido por la experiencia, desde sus
objetivos, el diseño de los ejercicios, hasta el análisis detallado de los resultados de las sesiones, siguiendo los pasos descritos en el capítulo dedicado a la metodología.
Sobre los aprendizajes pretende hacer las conclusiones generales de la experiencia en campo,
que incluyan las dificultades, alcances, retos y recomendaciones.
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La perspectiva teórica
1. Violencia
“Violence is omnipresent In the world around us” - Amartya Sen-
El uso de la violencia ha sido una constante en nuestras sociedades. Asimismo, las preguntas sobre cuáles son sus causas y qué se puede hacer para evitarla han cruzado todos los campos de conocimiento de las ciencias sociales. Johan Galtung, sociólogo y matemático
noruego, ha hecho aportes fundamentales para el estudio de los conflictos, pues se ha dedicado a entenderlos desde un epistemología de la paz. La decadencia de nuestros sistemas sociales, la
pérdida de los valores, el odio, el terrorismo y el sufrimiento humano necesitan una ciencia que se dedique a estudiar la naturaleza de los conflictos, para cultivar el camino hacia una búsqueda y consecución de una paz duradera y sostenible o por lo menos, para obtener las herramientas
que lleven a una mediación y resolución pacífica de conflictos.
Esta investigación sigue el “lente” de Galtung, no sólo porque gracias a su rigor científico y su creatividad es uno de los puntos de referencia de los investigadores para la paz más importantes del mundo, sino porque su tipología del conflicto, en la que incluye la violencia de
las estructuras sociales como formas de violencia que deben ser estudiadas con la misma firmeza que la violencia directa, otorga todas las luces para pensar los conflictos en países como Colombia, en el que uno de los principales problemas es precisamente la desigualdad en
el acceso a los recursos y la satisfacción de las necesidades básicas.
D a n z a - U │ 23 Así, se entiende cómo debe darse una definición de violencia más amplia y enfocada hacia la
víctima; la pregunta no se centra necesariamente en el victimario o en la culpabilidad de quien comete una acto violento, sino en la causa de la diferencia entre lo que puede llegar a ser y lo que es actualmente, siendo la violencia aquello que incrementa esa distancia. Piensa entonces
en la autorrealización y la satisfacción del ser humano, más allá de las necesidades básicas de supervivencia, teniendo en cuenta otro tipo de necesidades materiales y no materiales:
fisiológicas, ecológicas, sociales, de libertad, políticas, jurídicas, de trabajo, de relación con la sociedad, de relación con otros, de relación con uno mismo, de relación con la naturaleza. (Domenach, 1981, p.97)
Es en ese momento cuando el autor introduce el concepto de violencia estructural, que es aquella en la que no hay un actor específico. La violencia directa es una violencia entendida
como acontecimiento y como acción, y la violencia estructural se entiende como permanente y de no acción, ya que no hay autor pero sí un estado de violencia social que no puede calificarse
como natural ni inevitable (Domenach, 1981, p.94). Es entonces una violencia arraigada en la estructura social, que podría ser definida como injusticia y desigualdad social, que reprime la autorrealización del ser humano.
Surge entonces la pregunta por la relación entre estos dos tipos de violencia, y si en últimas
una lleva a la otra, porque si bien se puede decir que las condiciones de la violencia estructural pueden llevar a la violencia directa, no puede ser una generalización, pues las dos formas de violencia son empíricamente independientes.
D a n z a - U │ 24 Hablando de las necesidades del ser humano que, en caso de no ser cumplidas a cabalidad
pueden significar un acto de violencia, en esta etapa el autor las resume en las siguientes: necesidad de supervivencia, de bienestar, de representación (identidad) y de libertad.
Las cuatro necesidades pueden verse afectadas tanto por la violencia estructural como por la violencia directa. En el caso de la violencia directa, esta relación es un poco más fácil de
identificar; por ejemplo, una afrenta a la necesidad de supervivencia puede ser un homicidio, y a la necesidad de libertad un secuestro. Pero en el caso de la violencia estructural, es un poco más complejo establecer las relaciones. Se habla de una estructura violenta en el momento en
que hay un intercambio desigual (en términos de esas necesidades) en cuanto a la interacción que se tiene con la estructura (Galtung, 2003, p.11).
Galtung propone entonces analizar la violencia como un triángulo vicioso, cuyas bases pueden cambiar dependiendo del enfoque que se les quiera dar, pero él propone poner en la
base la violencia directa y estructural, y en la punta la violencia cultural, como legitimadora de ambas.
Así, hay una diferencia fundamental en cuanto a la temporalidad de los tres tipos de
violencia. La violencia directa es un acontecimiento; la violencia estructural es un proceso; y la violencia cultural es una constante, una permanencia. Hay entonces una serie de vinculaciones y flujos de causalidad en las seis direcciones, y los ciclos que conectan a las tres pueden
empezar en cualquier punto. Así, por ejemplo, una actividad delictiva que genere violencia directa puede ser un esfuerzo de la persona que la comete por redistribuir la riqueza, es decir,
V. Directa
(Eventual) V. Estructural
(Coyuntural)
V. Cultural
D a n z a - U │ 25 para superar una situación de violencia estructural: “El círculo vicioso de la violencia puede
comenzar también en el ángulo de la violencia estructural. La diferenciación social va tomando lentamente características verticales, con un intercambio crecientemente desigual; estos hechos sociales requerirían a su vez actuaciones sociales para sostenerse y violencia cultural para verse justificados” (Galtung, 2003, p.13)
Este síndrome triangular de la violencia debería contrastarse mentalmente con un síndrome triangular de paz, en el cual la paz cultural genera paz estructural, con relaciones simbióticas, equitativas, entre distintos socios, y paz directa con actos de cooperación, amistad y amor.
A partir de esta concepción de la violencia, en la que la paz cobra un sentido más amplio, pues no se entiende como ausencia de guerra, sino como ausencia de todo tipo de violencia, es
que esta investigación se acerca a un contexto como el de Soacha, a encontrar posibles salidas, con una iniciativa de construcción de paz.
2. Construcción de paz
Lo que encontraremos una y otra vez
en esos puntos de inflexión y momentos en que
algo se mueve más allá de las garras de la violencia
es la visión y la creencia de que el futuro
no es esclavo del pasado y que el nacimiento de
algo nuevo es posible. –Jean Paul Lederach–
Partiendo del triángulo de ciclo de conflicto de Galtung, la pregunta que surge es cómo
hacer que las situaciones que llevan a generar violencia estructural, directa y simbólica se transformen para llegar a una paz duradera. En primer lugar, y como se dijo líneas más arriba, se debe partir del concepto amplio de la construcción de paz, en la que se busca la satisfacción
D a n z a - U │ 26 Según Vicenç Fisas, “la filosofía y la dinámica que inspira a la investigación sobre la paz es aquella que va dirigida a buscar o provocar cambios en los comportamientos de las sociedades, dirigiéndolos en direcciones que hagan compatibles estos comportamientos con los objetivos de paz y justicia social” (1987, p.13).
Siguiendo este enfoque, John Paul Lederach, experto en transformación del conflicto, mediación y construcción de paz, ha introducido el concepto de imaginación moral en su última publicación, que recoge sus aprendizajes de años de trabajo como constructor de paz. Asegura
que en este momento la humanidad entera vive un momento de gran dolor por sus conflictos profundamente arraigados, pero que a la vez esto supone un gran potencial para llegar a la transformación y a un cambio constructivo.
El enfoque que propone Lederach como mediación va más allá de lo que se entiende por
sentido común en la resolución de los conflictos, que apunta a la generación de un acuerdo entre las partes, que lleve a un cese de las expresiones violentas del conflicto. Si bien esto es clave en un contexto de conflicto, un proceso de cambio realmente sostenible debe contar con “una plataforma basada en el contexto, permanente y dinámica, capaz de generar soluciones no violentas a episodios en curso del conflicto que estas personas vivirán en el flujo y reflujo de sus vidas sociales, políticas y económicas” (Lederach, 2008, p.81). Así, pasamos de entender el conflicto como una lucha entre partes, a mirarlo con un lente que entiende que la sociedad en su conjunto está comprometida con la búsqueda de paz, idea que es compatible con el enfoque
de Galtung, pues los dos abarcan la concepción de paz desde su perspectiva amplia y a largo plazo.
Construir la paz, entonces, requiere de una imaginación moral, que es la “capacidad de imaginar algo enraizado en los retos del mundo real pero a la vez capaz de dar a luz aquello que todavía no existe” (Lederach, 2008, p.13). Esto supone que el reto de la transformación requiere que cada persona de una sociedad logre ubicarse a sí misma y a sus comportamientos en el centro de la realidad en la que vive, en la realidad del conflicto, para luego conectar esto
D a n z a - U │ 27 Plantea que si bien la construcción de paz está alimentada permanentemente por manuales técnicos y fórmulas para resolver los conflictos, el cambio social requiere de una indagación mucho más profunda de la esencia de las realidades del contexto, donde los patrones violentos
han dominado los asuntos humanos.(Lederach, 2008, p.58). El centro de la construcción de paz se encuentra en las personas y no necesariamente en los hechos, en la capacidad de
cambiar las pequeñas prácticas que en su conjunto constituyen la complejidad los patrones que generan violencia, pero también pueden promover una cultura pacífica
Lederach habla de cuatro elementos que son esenciales para la construcción de paz (2008, pp.64-70), que se enfocan en la capacidad de personas y comunidades que están inmersas en escenarios de conflicto para imaginarse a sí mismas en una red de relaciones que obedecen a
una serie de patrones y pautas, e identificar si están contribuyendo a generar patrones constructivos o destructivos. Luego, llegar a suspender las interpretaciones polarizadas y duales
sobre el conflicto, lo cual facilita el surgimiento de la imaginación moral, en la medida en que eleva la comprensión de las relaciones y de los problemas, acción que de por sí rompe los patrones violentos y abre las posibilidades a una resolución pacífica de los conflictos. Además,
el proceso de construcción de paz supone un proceso real de imaginación y creación, que depende de las personas directamente insertas en el contexto violento. Se trata de generar una
plataforma para que ese acto creativo emerja y pueda sostenerse en el tiempo.
Lo interesante de esta postura es que permite analizar el conflicto desde las relaciones
humanas, desde lo más profundo y cotidiano; los patrones de violencia que deben ser superados y transformados son los que existen en la relación cotidiana con el otro. Así que, si bien el cambio constructivo necesita un cambio en las instituciones y en los patrones violentos
estructurales, las personas deben hacer palpables los procesos de cambio por medio de la creencia profunda de que una transformación social es posible si hay un cambio personal, e
imposible si este no existe. (Lederach, 2008, p. 120)
Así, este trabajo tomará este marco y experimentará con las expresiones cotidianas del
D a n z a - U │ 28 rompen con los patrones destructivos. Puntualmente, la experiencia del taller busca ser un
espacio para generar respuestas creativas a las relaciones y los conflictos, porque la creatividad tiene la condición de ser adaptable, y por lo tanto, la capacidad de permanecer en el tiempo. Esta experiencia se basará entonces en el marco conceptual y metodológico de la educación
para la paz.
3. Educación para la paz
“El enfoque es, entonces, el de un proceso de cultivo y no el de un sólo
acto, grande y heroico.” –Zaid Hassan, 2006–
Dentro de la línea de investigación para la paz, se pueden identificar varias formas de aplicación; en la investigación, analizando las causas, estructuras y dinámicas de las situaciones
de conflicto; en la mediación, proporcionando elementos conceptuales y metodológicos de resolución de conflictos; en el comportamiento político, facilitando los juicios sobre
determinadas políticas en relación con los conflictos; y por último, en la educación para la paz, que busca proporcionar elementos de análisis, juicios y alternativas que permitan formar un comportamiento colectivo que vaya encaminado hacia la paz (Fisas, 1987, p.22).
La educación para la paz es un enfoque epistémico que nació hacia los años 50, gracias a reflexiones sobre la paz surgidas después de la Segunda Guerra Mundial, cuando se dejó de
entender la paz como la ausencia de guerra, y se introdujeron los conceptos de paz positiva y violencia estructural. Aunque ha tenido una evolución teórica y metodológica a través del
D a n z a - U │ 29 Según Nordquist, “la educación para la paz puede ser vista como un proceso de formación de mentes con el propósito expreso de entender y practicar formas no violentas de resolución de conflictos” (16 y 17 de marzo de 2007). Este tipo de educación volverse más compleja cuando se desarrolla en contextos en donde los comportamientos violentos han sido
legitimados por la sociedad, pues enfrenta el reto de la transformación desde las experiencias formadoras en un ambiente que no promueve la tolerancia, la reconciliación ni las alternativas
reflexivas, conscientes y pacíficas de interacción y convivencia. Cuando una persona llega a comprender de manera profunda las consecuencias de sus acciones, y que la transformación social parte de la iniciativa personal, puede llegar a convertirse en un agente de cambio
autónomo que cumple un papel multiplicador a nivel local. Así, su objetivo es llegar a una paz positiva, en donde los conflictos existan pero puedan resolverse de una manera pacífica y a partir de la construcción de diálogos.
Aunque implica la adopción de un modelo pedagógico, se entiende de una manera más
amplia; como un marco epistémico, analítico y práctico, que asume distintas estrategias que se acoplan a la complejidad y diversidad propias de su objeto de reflexión y de intervención. Es una espiral de retroalimentación marcada por la flexibilidad, la crítica y por la interconexión y
habilidad para la acción colectiva, así como por la interdisciplinariedad, que permite la incidencia en diferentes campos del saber para llegar a una educación integral. (Salamanca,
Casas-Casas y Otoya, 2008, p. 103).
Amanda Benavidez de Pérez propone cuatro figuras que representan los componentes de la
educación para la paz: 2
2 Tomadas de su ponencia presentada en el foro Experiencias y metodologías de educación para la paz en Bogotá.2007.
Nivel Subjetivo
D a n z a - U │ 30 Este esquema muestra que es un proceso dinámico, del cual no se esperan resultados
inmediatos ni estáticos; pues incluye tanto un aprendizaje personal como la construcción colectiva de estos aprendizajes en la cotidianidad, y una restructuración de la sociedad a partir de los cambios personales y viceversa. Lo interesante de esta propuesta, es que entiende lo
personal y lo colectivo como esferas independientes, pero no mutuamente excluyentes, por lo que la formación para la paz debe llegar a permear los distintos niveles.
Las habilidades cognitivas, emocionales y comunicativas, se unen a conocimientos adquiridos tanto en los procesos educativos como en la vida cotidiana, y esa unión pretende
llegar a que los educados adopten actitudes que lleven a "convivir pacífica y constructivamente con otros que frecuentemente tienen intereses que riñen con los nuestros; a construir
colectivamente acuerdos y consensos sobre normas y decisiones que nos rigen a todos y que deben favorecer el bien común; y a construir una sociedad a partir de las diferencias y no a pesar de ellas"(Ruiz y Chaux, 2005, p. 57).
Conocimientos
Actitudes Aptitudes/Habilidades
Información
D a n z a - U │ 31 La educación para la paz se centra en la superación de ciertos imaginarios colectivos
violentos, para entender la no violencia como un llamado a la acción constructiva, ya que no se espera de los estudiantes una actitud pasiva hacia la vida, los problemas y los conflictos, sino por el contrario, un desarrollo de valores suficiente para poder enfrentar esos problemas de la
cotidianidad aceptando la diferencia, rechazando la exclusión y respetando los límites del otro.
Sus resultados no pretenden un cambio inmediato en la sociedad, pero sí trazar caminos, sembrar inquietudes y abrir las posibilidades de pensar en un mundo mejor: “es un campo abierto -determinado por el cambio y la flexibilidad-, que constituye un sistema en permanente
redefinición, cuyo reto es el de desarrollar estrategias eficaces, sostenibles, en las que la sistematización y la evolución sean pilares fundamentales” (Salamanca, Casas-Casas y Otoya, 2009, p.55). Así, este tipo de educación experimental se alimenta principalmente del contexto
al que llega, y parte de una dinámica de ensayo y error para afinar las distintas posibilidades que pueden llegar a ser eficaces en cierto tipo de contextos.
En esta investigación, se busca seguir con estos objetivos de la educación para la paz, partiendo de un diseño pedagógico, que va a ser analizado en términos de las transformaciones
logradas en los ejercicios. Por medio de la sistematización de la experiencia, se busca abrir las puestas para modificar la teoría con base en la información cualitativa.
Sobre el Proceso-U
El Proceso-U fue un marco recomendado como metodología alternativa para apoyar procesos de educación para la paz en el foro Experiencias y Metodologías de la educación para la paz que se realizó en Bogotá en 2007 (Salamanca, Casas-Casas,y Otoya, 2009, p.95) y es un marco
coherente con el enfoque y los puntos fundamentales del trabajo propuesto.
D a n z a - U │ 32 Parte de la afirmación de que la mayoría de las estructuras sociales de esta era están
decayendo, no son sostenibles, y están generando en el ser humano el crecimiento de las presiones y las responsabilidades, la pérdida de las libertades, y la creación de sistemas cada vez menos sostenibles para el ser humano y para el medio ambiente. Pero esta teoría cree también
que es en esta época de crisis institucional y social en la que surge el cambio y la mayor capacidad creativa para una transformación social.
Retomando a Lederach (2008, p.64), romper la violencia requiere que la gente acepte una verdad más fundamental: quienes hemos sido, somos y seremos es algo que emerge y se forma
en un contexto de interdependencia relacional. Es una elección contribuir a la red o al círculo violento.
El proceso-U es un modelo que se basa en la transformación y la regeneración de los procesos sociales. Este proceso de cambio busca mirar hacia el futuro, y gestionar el cambio individual y colectivo a partir de las posibilidades de transformación que tiene el presente: “We need to let go of an old body of institutionalized collective behavior in order to meet the presence of our highest future possibility” (Schramer, 2007, p.4).
Entonces este proceso tiene como meta ser más creativo y constructivo que reactivo frente
a las experiencias pasadas. Es decir, en vez de pasar su tiempo reflexionando sobre los errores del pasado, se centra en mirar hacia el futuro y aprender de las posibilidades que ofrece. Muchas veces, el pasado se convierte en un obstáculo para el aprendizaje y para la
identificación de nuevos retos y de formas creativas de responder a ellos.
El Proceso-U hace una apuesta por esas intuiciones y sueños no racionales, que completan
nuestro conocimiento y alimentan la capacidad creativa que lleva a los más grandes inventos y realizaciones humanas. Cree en la regeneración como una herramienta fundamental para
D a n z a - U │ 33 Para llegar al proceso de regeneración, Zaid presenta 3 fases principales, que necesitan de 7
capacidades para su realización (2006, pp 5-8):
3
Fase 1: Percibir
Generalmente miramos los problemas desde un lente que asumimos como verdadero y único, y nos empecinamos en defender nuestra posición, lo que dificulta la resolución de los
conflictos. Por eso, en esta fase se busca transformar la percepción que se tiene del sistema: se trata de abordar de manera crítica nuestra posición y nuestra forma de entender lo verdadero, para entender que lo que vemos está muchas veces condicionado por nuestros prejuicios y
modelos mentales, y que la forma como vemos las cosas no necesariamente corresponde a la realidad.
Para lograr esta fase, debemos entrenar 2 capacidades específicas:
Suspender el juicio
Esta capacidad no supone la obligación de eliminar por completo los prejuicios y las percepciones, ya que esto sería un reto casi imposible de cumplir. Pero sí pretende ser
consciente de ellos, identificarlos y entender cómo funcionan.
D a n z a - U │ 34 Re-direccionar
Una vez somos conscientes de que nuestra posición frente al mundo no es la única, podemos hacer el ejercicio de escuchar y ver desde otros puntos de vista. Se trata de desarrollar
la habilidad para ponerse en los zapatos del otro y ver a través de sus ojos.
Fase 2: Presenciar
En esta fase se intenta ver el sistema como un todo, pero entender que si hay que transformarlo, debemos empezar por nosotros mismos.
Dejar ir
Una vez nos hemos dado cuenta que estamos mediados por muchos conceptos, prejuicios y modelos, esta es la capacidad de “abandonarlos” por un momento, y ponernos en estado de profunda receptividad. Se trata de vencer el miedo a probar cosas diferentes, a las que no
estamos acostumbrados y dejar ir las certezas.
Dejar venir
Dejar venir es lo mismo que “dejar nacer” las acciones que surgen de la intencionalidad de cambiar una forma de actuar que no está aportando a la construcción de escenarios de
ganar-ganar.
Fase 3: Darse cuenta
En esta fase se concreta lo aprendido en las fases anteriores. Es cuando se trazan los diferentes caminos que llevan a la transformación y se activa el proceso de aprendizaje por medio de la prueba y el error.
Cristalizar
D a n z a - U │ 35 Hacer prototipos
No se trata de hacer una planeación y un diseño, sino la creación rápida de algo en lo que se pueda trabajar físicamente. Se trata de intentar algo, y luego dejarse guiar por esa prueba y error.
Institucionalizar
Esta capacidad se pregunta por los motores que llevan a que un cambio sea institucionalizado, a que se repliquen las prácticas y las innovaciones se conviertan en el modelo generalizado a seguir. Para el autor no es claro cuáles son los pasos para llegar a esto.
Sin embargo, la idea de un cambio profundo sí supone llegar a este nivel de apropiación de los cambios a través del tiempo y el trabajo creativo.
Una vez identificados los objetivos teóricos de la Educación para la paz y los pasos que propone el proceso-U para generar una transformación, el reto es usar este enfoque
metodológico y pedagógico sería para diseñar los talleres de danza y movimiento, que le dé la oportunidad a los niños de reflexionar sobre su actuar en relación con la violencia, y en esa medida, fomentara la transformación en su comunicación corporal.
4. Comunicación al servicio de la paz y Comunicación Corporal
“Por medio del sentir y el hacer, una sociedad se comunica
y maneja sus conflictos”
Comunicación para la paz y el cambio social
Según Fisas, la investigación para la paz es por definición interdisciplinar, ya que cuando se analiza un conflicto específico, se deben tener en cuenta una variedad de factores, que van
D a n z a - U │ 36 pregunta que surge en esta investigación, es cuál ha sido el aporte de la comunicación social a
la búsqueda de la paz.
Los estudios sobre comunicación han tenido una evolución bastante particular, pues con la
llegada de la llamada sociedad del conocimiento y las tecnologías de la información y la comunicación, han ampliado sus horizontes. Entonces la comunicación ha reflexionado sobre
los medios masivos, sobre la cultura, pero también tiene un campo de estudio importante lo corporativo, lo publicitario y lo periodístico.
Dentro de esta diversidad de estudios que hacen parte de la comunicación social, hay una línea de investigación que es la que se ha encargado de pensar en su función en procesos de desarrollo: es la denominada comunicación para el cambio social. Es la rama de la
comunicación que ha hecho aportes en la construcción de paz en Colombia y el mundo.
La comunicación para el cambio social es el más reciente de los paradigmas que hay sobre comunicación para el desarrollo económico y social, que se ha venido gestando desde los años posteriores a la Segunda Guerra Mundial. Aunque la conceptualización del paradigma empezó
en 1997 a partir de las reflexiones de profesionales de la comunicación y la participación convocados por la Fundación Rockefeller, algunas de las acciones que este propone ya estaban
comenzando a implementarse en programas de comunicación alternativa y comunicación para el desarrollo. Según Alfonso Gumucio (2004, p.4), pionero y experto en el tema, la comunicación para el cambio social nace como respuesta a esas primeras iniciativas de la
comunicación que tenían la voluntad de incidir en la sociedad, pero olvidaban la participación y el diálogo como base para gestar los procesos de desarrollo.
Esencialmente, la comunicación pasó de su acepción “comunión” a la de “transmisión” en los modelos de comunicación gracias a la modernización económica y social que le dio la
importancia a la expansión de los medios masivos bajo la creencia de que tenían la capacidad de homogenizar ciertas características de las sociedades modernas y eran muy optimistas de lo que esta podía aportar al desarrollo económico y social. (Cortés, 2001) Así, las iniciativas de
D a n z a - U │ 37 hacer las cosas. El resultado de esto fueron proyectos de desarrollo fallidos, en la medida en que la fueron “comunidades que recibieron pasivamente proyectos en los que nunca creyeron, o que nunca entendieron, acostumbradas a ver llegar «expertos» con soluciones que nunca fueron compartidas con los supuestos «beneficiarios»”(Gumucio, 2004, p.7), por lo que no generaron cambios sostenibles. Además, una de las características de este “marketing social” era que llevaba mensajes homogenizadores que pasaban por encima de las creencias y la cultura
local, por lo que muchas veces estaban fuera de contexto.
Así, la comunicación para el cambio social busca recuperar el diálogo y la participación de
los actores en sus propios procesos de desarrollo, para que los cambios estén profundamente arraigados en las comunidades y puedan llegar a sostenerse en el tiempo. Gumucio plantea entonces la necesidad de un nuevo comunicador , que tenga “el conocimiento de los temas de desarrollo, la experiencia directa de trabajo en las comunidades, la sensibilidad para abordar la interculturalidad, y el conocimiento de los medios y la tecnología de la comunicación” (2004, p.20) y hace una crítica tanto a las organizaciones de cooperación internacional como a los centros académicos que entienden la comunicación como la encargada de la prensa, la radio, la televisión, la publicidad, las relaciones públicas y el marketing empresarial, pero generalmente
muy alejadas de la concepción de la comunicación como generadora de cambio.
Cuerpo como medio
La comunicación para el cambio social ha sido el aporte de la comunicación a la
construcción de paz, y se destaca por su fuerte enfoque participativo por parte de las comunidades. Además, algunas de estas iniciativas entran directamente a usar los medios ciudadanos como una posibilidad de salida negociada y pacífica al conflicto armado, como una
herramienta de construcción de lo público, y como medios que permiten la coexistencia y la sostenibilidad pacífica al promover acciones colectivas y solidarias en contextos de guerra
(Rodríguez, C.; Obregón, R. y Vega, J., 2002).
Sin embargo, las experiencias que han sido referenciadas (por ejemplo, en el libro Haciendo
D a n z a - U │ 38 analizadas, usan como herramientas principales de cambio, principalmente, tecnologías de la
información y la comunicación como la radio, el video, o el internet.
Esta investigación quisiera alejar por un momento esta relación entre paz y comunicación
del uso de los medios y de las tecnologías de la información, para enfocarse en el medio de comunicación básico de las relaciones humanas: el cuerpo. Esta relación cobra un doble
sentido: primero, la comunicación no verbal es un campo que ha sido ampliamente estudiado por los comunicadores, por lo que estos estudios pueden ser aprovechados en iniciativas de cambio social; y segundo, porque el cuerpo es el que actúa en toda su complejidad como
fuente de violencia en escenarios de conflicto, es quien vulnera y es vulnerado, pero así mismo puede ser y transmitir paz:
En el cuerpo se hallan unidas, reunidas y fundidas naturaleza y cultura, condición biológica y aprendizajes sociales, aspectos fisiológicos y sociabilidades incorporadas. A lo largo de la historia, pero sobre todo en el contexto del capitalismo, el cuerpo ha sido y es el nudo gordiano de las relaciones sociales, no solo en cuanto a fuerza de trabajo, sino también en tanto ámbito de las capacidades de apropiación/expropiación sensoriales del mundo (Adrián Scribano y Carlos Fiagari, 2009, p.36).
En el cuerpo podrían reunirse entonces las expresiones del conflicto; la violencia estructural recae directamente en cuerpos que no pueden satisfacer sus necesidades, y la violencia directa
se expresa fundamentalmente a través del mismo. Manifestaciones violentas cuyo eje es la apropiación cultural del cuerpo, como el racismo, que se basa en una característica física del
cuerpo para cargarla de significado social, es una forma de violencia cultural que sirve de ejemplo para poner de presente la importancia del trabajo corporal en procesos de construcción de paz.
Los estudios sobre el cuerpo en las ciencias sociales son amplios y complejos, ya que el
D a n z a - U │ 39 Entonces el cuerpo y su concepción es también la que inscribe al ser humano en una vida social y en una vida cotidiana que se rige a partir de su existencia y de sus exigencias, y expresa a su vez sus movimientos, sus deseos y su razón de ser en la sociedad. En esa medida, el
cuerpo y sus actitudes están mediados por la cultura y el contexto en el que se encuentran, que se interpretan a través de una serie signos tanto verbales como no verbales. La comunicación
no verbal es entonces tan sólo una pequeña parte de las interacciones humanas, pero es vital para la comprensión de nosotros mismos y del otro:
“El lenguaje no verbal es considerado como un “lenguaje de relación”, medio primario
para señalar los cambios cualitativos en el desarrollo de las relaciones interpersonales; se puede considerar como un medio principal para expresar y comunicar las emociones; tiene especial valor simbólico que expresa, con un lenguaje corporal elemental, actitudes acerca de la imagen de sí mismo y del propio cuerpo y participa en la presentación de uno mismo a los demás; sostiene y completa la comunicación verbal y desempeña una función metacomunicativa en cuanto que proporciona elementos para interpretar el significado de las
expresiones verbales; cumple la función de “canal de dispersión” porque al estar menos
sometida que el lenguaje al control consciente o a la censura inconsciente, deja filtrar con mayor facilidad contenidos profundos de la experiencia del individuo; desempeña una función de regulación de la interacción, participando en la sincronización de turnos y secuencias, proporcionando informaciones de regreso enviando señales de atención; finalmente asume funciones de sustitución de la comunicación verbal en situaciones que no
admiten el uso del lenguaje” (Ricci Bitti, 1990, 137).
La aproximación a un estudio del cuerpo y sus manifestaciones culturales cotidianas, y
enfocar la mirada en las relaciones humanas cara a cara para transformar desde ahí los comportamientos violentos hacia unos más pacíficos, puede ser una propuesta novedosa, en la medida en que regresa a lo que puede ser sentido y tocado, y conecta esas vivencias personales
con el comportamiento de una estructura social. El ejercicio de la corporalidad como instrumento de educación para la paz es una propuesta que entiende el comportamiento
D a n z a - U │ 40 La danza
La danza es una forma de vivenciar la relación entre los cuerpos, así como un medio para explorar el propio cuerpo fuera de algunas concepciones culturales de la cotidianidad. Si bien
cualquier tipo de danza tiene un componente comunicativo, el ejercicio consciente de trabajo y exploración corporal pueden ser realmente transformadores. La presencia del cuerpo, o de los
cuerpos, en un espacio creativo que rompe con las lógicas cotidianas de comportamiento y de concepción del cuerpo (asepsia, distancias corporales, movimientos, zonas “prohibidas” del cuerpo, pudor) hace que se amplíe el espectro de lo que el cuerpo es o puede ser, y genera una
visión más amplia de lo que significa su estar en el mundo. En esa medida, la danza puede constituirse en un espacio de trabajo corporal en el que se inscriban de manera intencional, por medio de ejercicios de movimiento, apuestas que trabajen sobre el hecho de que el cuerpo
puede comunicar violencia, pero también puede comunicar la paz. Así, se pueden proponer espacios que promuevan la reflexión sobre la comunicación, la violencia y la paz, así como de
la importancia del cuerpo en la vida cotidiana, en la resolución de conflictos y en la promoción de una cultura pacífica.
Existen muchas iniciativas4 que han hecho la conexión danza-violencia-paz, que vale la pena mencionar, por las diferentes aproximaciones y significados que le dan a la danza como
transformadora de sociedades y como constructora de paz. Por un lado, existen una serie de grupos de danza, que en su mayoría parten de iniciativas de base en contextos de violencia, exclusión y pobreza, que encuentran en la danza una opción de vida que los aleja de las “profesiones” violentas que encuentran en sus barrios, como lo pueden ser las pandillas o el sicariato.
Por otro, existen grupos que usan la danza como una forma de protestar y resistir al conflicto, como el caso de la Red de Hip Hop La Élite, conformada por 26 grupos de la comuna
XIII de Medellín, que busca alejarse y alejar a los jóvenes de su comunidad del fuego cruzado. La organización Dunna: alternativas creativas para la paz, se centra en el poder terapéutico de la danza, y utiliza la psicoterapia de danza y movimiento para reducir los síntomas de depresión y
D a n z a - U │ 41 ansiedad de las víctimas del conflicto armado. La organización Move This World busca un
cambio social a través del arte y el movimiento, y sus ejercicios se enfocan en la construcción y fortalecimiento de las competencias sociales y emocionales que les permitan a sus estudiantes equilibrar el manejo de la rabia y las emociones negativas y potenciar la transformación de
conflictos.
La conexión que se hará en esta propuesta específica, tiene su punto focal en lo que el cuerpo puede comunicar a otros, y en una profunda conciencia de lo que se hace con él en la vida cotidiana, que puede profundizar los ciclos de conflicto, o trazar el camino hacia una
D a n z a - U │ 42
La apuesta metodológica
1. Acercamiento
Los objetivos de la investigación están encaminados hacia el análisis de un estudio de caso. Según Juan Carlos Alonso, “el estudio de caso es una estrategia de investigación en ciencias sociales aplicada a un único fenómeno contemporáneo complejo, que sea de carácter más específico que general y que a la vez represente una situación problemática más amplia; la investigación buscará cubrir en profundidad tanto al fenómeno como su contexto real y basarse en múltiples fuentes de evidencia” (2003, p.10). Así, en esta iniciativa, se pretende observar con detenimiento una realidad específica y „micro‟ de los niños participantes del taller, para dar cuenta de una problemática social mucho más amplia, siempre teniendo en cuenta que
el contexto general responde a procesos mucho más complejos que los vividos en la experiencia del taller.
La metodología para acercarse al estudio fue la observación participante, ya que es un método de investigación analítico que “involucra la interacción social entre el investigador y los informantes en el milieu de los últimos, y durante la cual se recogen datos de modo sistemático y no intrusivo” (1996, Taylor y Bogdan, p.31). Además, es una observación que permite sacar conclusiones y hacer modificaciones al proceso a medida que el estudio progresa, lo cual es coherente con el diseño de los talleres, que no es rígido, sino que busca irse adaptando a las dinámicas cambiantes de la práctica.
En este caso, el investigador es el mismo que diseña, participa y evalúa los talleres, por lo que es una observación que se acerca más a la Investigación Acción Participativa (IAP) que a
D a n z a - U │ 43 que los actores mismos piensan de su entorno y la manera como se apropian de él, por medio
de la participación y el acompañamiento:
Por medio de la inmersión directa en los ámbitos sociales y la interacción con los agentes objeto de la investigación, quien investiga no sólo recoge información de primera mano del fenómeno; va además posando su mirar en diferentes aspectos que matizan sus hipótesis y le permiten avanzar líneas de análisis. La observación participante se define además por su sensibilidad a los contextos en los que se despliega. Observando desde adentro se consigue no desvincular ciertos nodos discursivos de las prácticas con las que se relacionan, esto es, atiende a los sentidos desde las prácticas en las que se fraguan y observa las prácticas desde las razones que las justifican para los agentes sociales. (2008, Gordo y Serrano, p.49)
Esta compenetración busca un aprendizaje mutuo, pero también tiene una intención de intervención en el contexto, en el sentido en que se les da a los participantes del taller una serie de herramientas para que observen su realidad desde otras perspectivas, y para que busquen
una reflexión profunda acerca de su papel en ella, y a partir de eso sean actores y sujetos de su propia transformación.
Para el análisis, se partió de una revisión bibliográfica que permitió hacer un constructo teórico que facilitó el acercamiento al campo, y otorgó el encuadre que encaminó la acción en
la práctica, así como de documentos que dieron cuenta del contexto general, como diagnósticos socioeconómicos y registros oficiales de Soacha. Además, se tuvieron en cuenta los documentos que sobre el contexto específico, como las carpetas donde está consignada
toda la información de cada niño al entrar a la Fundación. Los primeros días de los talleres se dedicaron más a la observación que a la participación, y pretendieron generar un ambiente de confianza con los niños. En cada sesión, se hicieron diarios de campo detallados y un registro
de video, que permitieron analizar el proceso en su conjunto una vez se terminaron las sesiones. Por otro lado, se hicieron entrevistas a profundidad a los profesores que tienen
contacto con esos dos grupos de niños, y entrevistas semi-estructuradas a algunos niños. La triangulación de los resultados obtenidos con cada una de estas herramientas permitió hacer un acercamiento a la definición de lo que es la comunicación violenta y pacífica para los niños y
las personas que comparten con ellos, sin que esto hubiera partido sólo de mi percepción como investigadora, y también analizar de manera más fundamentada las actitudes que adoptan