ARTE
POLÍTICO
Y
POLÍTICA
DEL ARTE
Carlos
Pérez
Soto
(Chile)
universidad arcisi.
Después
detresdécadasdehegemonía
culturalconservadora,
por finsevuelveahablar de "artepolítico".
Lacaídade lospaíses socialistas,
la derrota de lague rrillalatinoamericanayde losgobiernos
deizquierda,
larepresión
bajo
las dictadurasmilitares,
diopasoaprofundos procesos de
"autocrítica",
la mayorpartede lasveces
simplemente
autodestructivos. Laominosahege
moníaneoliberal,
comocontrapartida,
abrió laspuertasala
generalización
de la mercantilización delarte,bajo
la dictadura de una nuevaclase decríticos,
animadosporlasretóricasmás sofisticadas delpost estructura-lismo. Laaperturade las democracias
neoliberales,
porúltimo,
sólosignificó
la gruesacooptación
del campo delartepor los financiamientosestatales,
creandounalógica
de clientelismo y "artecorrecto",
amparado
enlaindiferenciaporlas
formas,
acompañada
discretamentepor laautocensuraen los contenidos. Todoun panora
ma,desde
luego,
enquede lo último quequería
oírseenlos ambientes culturaleserade
"política", imponién
doseunacuriosaneutralidad,
en quelosgremios
delarte usufructuaban del mercadoyelmecenazgo esta talcomosilasdesastrosasconsecuenciassociales del
neoliberalismonofueransino inventosdeunaretórica
populista
anticuadao, en todocaso, eventosdeunaperiferia
muylejana
yajena,
sobre la que no sepuede
intervenir,
menos aun ennombre deperspectivas
utópicas
que sedeclararon demaneramuygeneral
comoenajenantes
(sic!)
yengañosas.
Lacrisisfinanciera
global
ysusefectos,
laapertura deperspectivas
políticas
de nuevotipo
(como
laspolí
ticas
ecológicas,
degénero,
étnicas,
interculturales),
laaparición, quizás,
de una nuevaconcienciasocial,
menos retóricae
ideologizada
y,también,
hay
quedecirlo,
elpéndulo
de las modasculturales,
noshantraídoun nuevo"arte
político"
y,comosueleocurrirconlasmodas,
unaavalancha deretóricay entusiasmos quenoseveían desde hace demasiado
tiempo.
Pero, justamente
estosentusiasmos,
con susalar des denovato,noshacencorrerelriesgo
de confundiraquello
que lapalabra "política"
sugiere,
(preocupa
ción por losocial,
porel cambio delmundo,
porunhorizonte de
liberación)
con loque,en elrío revuelto de lasconversionesapresuradas,
de lasnegaciones
ylas
renegaciones,
noessinoelsimple
oportunismo
dequienes
sóloven en"lopolítico"
un nuevosegmento
demercado,
unamaneradecomplacer
alas burocraciaspopulistas
quemanejan
los financiamientosestatales,
o unanueva
retórica,
artificiosa yambigua,
para decirlasmismascosasde
siempre.
Ysetratadeuna confusión
posible
nosóloenel ámbito de lapolítica
efectiva,
delos efectos sobre lasociedad,
queesaspolíticas
en elarteimplican,
sino,también,
enelpropio
ámbito de las distincionesestilísticas,
sobre todoenaquellas
querefierenalas formas de"vanguardia",
y alas connotaciones,formalesysemánticas,
que dichotérminopodría
contener.Una
confusión,
incluso,
quepodría
llevarnos aolvidar las
objeciones perfectamente
razonablesquesehicieron hace ya mucho aluso
político
delarte, por sobre la buenaomala voluntadpolítica
que lasrodeaba demanerademasiadooportuna.Es por esto que
intentaré,
en lo quesigue,
hacertres
distinciones,
enunplano
puramenteteórico,
quecontribuyan
aseparar lapaja
delgranoen unmundoenqueeltransformismode todo
tipo
hallegado
aser una normalamentable. Primero laquesepuede
establecer1oí
¿-<-entre"arte
político"
y"usopolítico
delarte".Luego
entre"artepolítico"
yloquellamaré"política
del arte".Porúltimo laquese
puede
hacerentre"vanguardia
política"yloquellamaré
"vanguardia
academizada".2.Lamala voluntad
política
conservadoraseesforzóenconfundir,
demaneraextremadamentesimple,
laposi bilidad deunartepolítico
conel merousopolítico
delarte.Lascaracterísticas deesteúltimo han sido seña ladas innumerablesveces,con bastante
majadería.
Setratade obrasqueselimitanailustrartesisexteriores, queaportala sensación de lo "bonito"a una
sociología
quenotienesuorigen
en lospropios
artistas,o en sucomunidad
profunda
conla creación de ideas. Obrasporencargo
(aunque
seanlos mismos artistaslosque sehaceneseencargo),
quetiendena serpedagógicas,
frecuentemente
grandilocuentes
omonumentales,
querefuerzan la ilusión escénica
(como
modo de reforzar la autoridad delmensaje),
quesoneficientesenelcontenidoy relativamenteconvencionalesen la
forma,
quenohacensinoreciclar las
mitologías
de los estilosparaponerlas
alservicio del contenido. Un arte queman tienela diferenciaentrearteyartesanía,
y entre arte yvida,
puesde elladepende
su efectopedagógico,
y elauradesuautoridad. Unarte,enfin,
quenopuede
ponerenconflicto lalógica
de larepresentación simple,
porquerequiere ser
"entendido",
aun alprecio de la banalización.No esdifícilencontrar
ejemplos
deeste arteen la monumentalidadyen lossimplismos
del realismosocialistayde la
propaganda
nazi.Ytampocoesdifícilrastrearla buena
voluntad,
ansiosadecolaboración,
de muchosartistasdeprimeralínea,
queaceptaroncadaPomo \;'',.,J.: CancióndeGesta. Ausfai.SantiagoaeChile.19S1,pág.
uno a suturno yen su
frente,
seremisarios,buenosartesanos,
compañeros
deruta,para obtener resultadosque les
parecían
necesarios ypolíticamente
correctos.Eluso
político
delarte,enestostérminos,
noha sidoengeneral
elproducto
deunaimposición,
deactosde fuerzagroserosoamenazantes. Ha
partido
casisiempre
de lospropios
artistas, aunconplena
concienciadequesusresultadosestéticos
podrían
serbastantepobres.
PabloNeruda,
enunpoemaquizás
emocionante,afirma conconfianza,
deunamaneraalgo
triunfalista:"Y
bien,
sicuandoatacoloqueodioocuandocantoatodos losquequiero
lapoesía
quiere
abandonar lasesperanzasdemí
manifiesto
yosigo
con las tablas demiley
acumulando estrellasy armamentos yenel duro deberamericanonomeimporta
una rosamásomenos"'Frenteaeste eventual "abandono de la
poesía",
artepolítico
esaquel
queseconvierteélmismoen unactopolítico.
Que
seconstituye,
en tantoarte, en tesis yemplazamiento. Que participa
de maneradirectaenla lucha. No ilustra
algo,
lo hace. No muestraalgo,
participa
en su realización. Desdeluego
se tratadeun
conjunto
de actos quese sientenparticipando
deunmovimiento
general,
del cambio desociedad,
de laimpugnación
deunorden caduco. Supolítica
es,directa mente,la del movimiento socialqueintegra.
Ysutarea eshacer,
en la esfera delarte, loqueel movimiento socialcomoconjunto
quierehacerenla esfera social. Es poréstoqueno selimitaalos estilosestablecidos,
sinoque
impugna
las manerasconvencionales de sueje
ladistanciaentrehacerarte y
simplemente
luchar. Poreso seesfuerzaen criticarlas instituciones delarte,la
diferenciaentre arte yartesanía. Unarte queno
puede
consistir sinoenel
ejercicio
de larupturaestilística,
enla
impugnación
delcríticoydelexperto. Un hacerquenotemela
complejidad
de las formas porque esperaque el efecto
político
provengajustamente
deesasformas
politizadas,
másquede la claridadpedagógica
delmensaje.
Un arte, por lotanto,másespecíficamente
"artístico",
en la medidaen quesupreocupación
eslaforma,
y másespecíficamente "político",
en la medidaenquesu
preocupación
eslaparticipación
directa,
ynosimplemente
la "colaboración".3.
Pero,
enestavoluntad de hacerpolítica
conlasobras,
y no
simplemente
através deellas,
esnecesariotoda víadistinguir
aqué política
nosestamosrefiriendo. El"arte
político"
que,ahora, podríamos
llamar"clásico",
sesintió
plenamente
enlapolítica,
nofrenteaella. Sureferente inmediatoeraelmovimiento
social,
erael horizontede liberación que elmovimiento
popular
habíaestablecido,
comotareade toda la humanidad. Esdecir,
su referenteno era
específicamente
elarte, aunquetodasu luchasedieseen eseámbito. Poreso, aunque
sucreatividad
gira
entornoa lasformas,
no esindiferenteenabsoluto al
mensaje,
ysupreocupación
centralesinvolucrar al
espectador
nosóloen esasformassino,
sobre
todo,
en los contenidos queconllevan. Poresoelarte
político
estambién uncrítico permanentede lafunción del
critico,
odel curador. Nosonlosexpertosen laesfera delarte los que deben decidir la validezo
laviabilidad deunapropuesta
estética,
sinolosespectadores, justamente aquellos
queson destinatarios ypartícipes
de laproducción
de la obra. Noes raroque,debidoa
ésto,
tienda alexpresionismo.
Yno esraro, porlomismo,quefuera decontexto,parezcasobreagua
do o
grandilocuente.
Porsupuestoes unartefrenteycontrael
mercado,
ysuvocaciónprofunda
lo llevaadesconfiar delmecenazgoestatalo
partidario,
yaformularpolíticas independientes.
Esfrecuentequeseaun"artepobre",
justamente
poresavocación deindependencia.
Pobre,
depobres
y entrepobres.
Porsupuesto,ejercido
por artistas que
provienen
de las capas medias. Es per fectamentenatural,
entonces,suvinculación históricacon las
vanguardias
políticas.
Tiendeél mismoaconstituirsecomo
vanguardia
política.
Muy distinto,
encambio,
eselpanoramade loquese
puede
llamar"política
del arte". Setrata, enestecaso,deuna
política
cuyo referente inmediatoesmásbien el
gremio
artístico queelmovimientopopular.
Supolítica,
en elplano
reivindicativo,
tiene queverconlos derechosycondiciones de vida de losartistasen
particular. Y,
en elplano
propiamente estético,
tienequeverconlarupturaformal frenteala
instituciona-lidad delarteestablecida. Se hace
política
enelarte ydesde elarte, para los
artistas,
yparasupúblico
privi
legiado:
elcurador,
elcrítico. Susdiscusionesgiran
entornoal discursocrítico. Sus luchas
giran
entornoalosderechos delartefrente al mundo. Noesraro,entonces,
quetienda al
formalismo,
yalaruptura meramenteformal,
conbastante indiferenciaporelcontenido.Noesraro, por
consiguiente,
que tiendaalaabstracción,
oareferentesmásbien
exóticos,
ocuyaprincipal
característicaeslasofisticaciónyla novedad. Porsupuestoun
arte
perfectamente compatible
yfuncional almercadoyal
patrocinio. Que
depende
de laspolíticas
culturalesQue
no sehacecargode la funciónpolítica
deunartede la autonomía delartesólo
bajo
laexigencia
burocráticadel financiamiento estatal. Unarte pues,deypara
la abundancia. Deyparalascapasmediasenascenso,
que
quieren
completar
suarribo "consumiendo" cultura.No
hay
queextrañarseenabsolutoside prontolasretóricas deeste arte
cooptado
sonsorprendentemente
"políticas".
Hay
quefijarse
más bienenlospoderes
deturno,ysus
lógicas
delegitimación
cultural. Es elcaso,perfectamente
reconocible,
delartesobre laDictadura,
enque las referenciasalatortura, alos
militares,
alcatolicismo,
sonapenaspretextos paraexperimentos formalesperfectamente tolerables,
incluso yaen lamisma
época
de la Dictadura.Pretextos,
porcierto,quehan rendido
jugosos
frutosenlaépoca
de la democracia
ficticia,
yen unmercado mundial delarteproclive
alexotismo,aunenclaves
populista
ytercermundista.4. Nada
impide
que estapráctica
quegira
entornoalapolítica
delartesea unejercicio
devanguardia.
Pero,
nuevamente,elasunto
requiere
especificar
aqué
"vanguardia"
nosestamosrefiriendo. El factoresencial,
enesta
distinción,
esahora el fenómeno de laprofesionali-zación delarte.Unefectoque
hay
quecorrelacionarconla mercantilizaciónyla
cooptación
desde laspolíticas
culturalesdel Estado. Espara estoque propongo la idea
de
"vanguardia académica",
yla ¡deaconsiguiente
de'academización"de las
vanguardias
históricas.Elarte
político
seconstituyó,
comoheseñalado,
envanguardia
política.
Seconfiguró
através demovimien tos y contramovimientos,
entornoamanifiestos estéticosqueerantambiéndirectamente
políticos. Y,
porello,
sedesarrollóporfuera,
yencontra,de las escuelas dearte.Impugnó
laexperticia,sevolcó hacia obras debaja destreza,
reivindicó los materiales cotidianosyelrecursoala artesanía. Se esforzóporinvolucrara
legos,
e inclusoa
quienes
noparecían
estarencondiciones deejercer
lasdisciplinas:
danza decojos
odeciegos,
pintura
de transeúntescomunes, alta cultura desde lospobres,
teatrohechoporlosespectadores
mismos.Participaren
la creaciónera underecho,
y por símismo unaexperiencia
política
liberadora.Participar
directamente.Sinla mediación de
críticos,
financiamientos,
oenseñanzas autorizadoras.
Laacademización de las
vanguardias
históricasseproduce, justamente
alrevés,
cuandosehacenhegemó-nicaslas
escuelas,
ocuandoesas mismasvanguardias
adquieren
elcarácter de escuelas. Seinaugura,
lentamente, una
práctica
muy distinta. Unapráctica
queesfavorecida demaneradirecta desde el mercadoydesde
las "bondades" del
patrocinio
estatal. Se reponen latendenciaala
profesionalización,
la diferencia progresiva entreelexpertoyel
lego,
entre arte yartesanía,
entreel
espacio
(especial, ideal)
delarte yelotro(co
mún,
cotidiano)
de la vida.Reaparece
la tendencia alformalismo,
ya laexperimentación
indiferentealos contenidos.Aparece
unatendencia alemplazamiento
del
público
(en
lugar
desuinvolucramiento),
yaunabanalizacióndeese
emplazamiento
(que
reemplaza
lapolítica
referidaaloscontenidos).
Eldesarrollode lasdisciplinas,
yde lasobras, empieza
agirar
entorno al discurso crítico(más
queentornoalespectador),
ylaformación "teórica"aparececomo un
imperativo, jun
toalénfasis
general
eneldesarrollodehabilidadesydestrezas
específicas
para cadadisciplina.
Si lasvanguardias políticas simplemente
borraron ladiferenciaentre
disciplinas artísticas,
atendiendo muypocoala clasificación del
producto, ahora,
encambio,
através deautonomíade los
especialistas
semantiene ydefiendeplenamente.
Noes lo mismo"colaborar"queaceptar fundirungénero
enotro.La
vanguardia política
loes porque pone alcentrode su hacer el cambio del mundo. La
vanguardia
académicaes relativamente indiferenteala
política,
ola entiende solamente demanerareivindicativa ygremial.
Poreso notiene
problemas
enlucharporsu"autonomía"atravésdelfinanciamíentomercantiloestatal.
Y,
en la medidaenquese
constituye
desdeescuelas,
encierta medidaestá
obligada
ahacerlo. Noeslo mismoun arteconvocación
marginal,
porque estáencontra de las institucionesprevalecientes,
queunarte quequiere
constituirse comoinstitución,
yrequiere
sermantenidocomotal.
5. Noesdifícil
sospechar,
apartir
de lo queheescrito hastaaquí,
miabiertasimpatía
haciaunartepolítico.
Paralos que me conocen noserá difícil agregara esa
sospecha
la de queéstosedebe aunasimpatía
másamplia
hacialapolítica
engeneral,
yhacia laspolíticas
radicalesenparticular.
Esnecesario,
entonces, trasestadeclaración deintereses y
compromisos,
quediga
algo
acercadequé
de "arte"puede
tenerunartepolí
tico. Paramuchos,
embargados
aunen el gruesoconservadurismo de lasúltimas
décadas,
estaesuna cuestión
esencial,
porquetienelaimpresión
de queen esafórmulamixtaen realidad loúnicoqueestáen
juego,
ysale
ganando
es la"política"
Esnecesariotambién,
side
explicitar
conflictos deinteresessetrata, quediga
algo
sobrequé
clase depolítica
es laqueestoypen sando paraesafórmula. Ambas aclaracionescontienencuestiones relevantes para reforzar lasdiferencias que
heestablecido hasta
aquí.
Lo
propio
delarteeslaforma,
noel contenido.O,
sisequiere,
el contenidoenelartedebe residirjustamente
enlaforma. Pero la
forma,
a suvez,esla deunelementosensible,
real. Esdecir,
setratadelcolor,
elsonido,
lalínea,
laluz,
el movimiento,elespacio,
eltiempo,
lapalabra.
Porsupuestoestoselementos sensibles sólopueden
serpercibidos
en un soporte,encuerpos, enpigmentos,
enmateriales,
en ambientes. Y estossoportesdebenserintervenidosatravésde
herramientas,
de técnicaseinstrumentos.Peroestos treselementos,
el elemento
sensible,
elsoporte, las herramientasytécnicas
pueden
y deben serdistinguidos.
Si lo hacemos,se
puede
verquela innovaciónpropiamente
artísticaeslaquesehace sobre el elemento sensible.
Porsupuestointerviniendosussoportes,por supues
to usando paraello herramientas ytécnicas. Pero el
efecto
propiamente
artísticoeselquesetraduzcaenunamodificación de
aquel
elemento,
queeselpropio
ydefinitorio de cada hacerartístico.Enla danzasetrata delmovimiento,enlamúsica del
sonido,
enlapintura
del colorylalínea,
en elteatrode laarticulacióndelgestoyla
palabra.
Losequilibrios
quesemantenganaquí
sonmuy reveladores de lasituación delarte ylapolítica
en las obras.Es
propio
de lasvanguardias
academizadas elenfasis en elsoporte,o en lastécnicasyherramientas.
Es necesario queasísea: losartistassonconcebidos
como
especialistas.
Sólollegan
aserlosidominan de terminadastécnicas,
ylas destrezasyhabilidadesconsiguientes.
Si dominantécnicamente elsoporte.Aque
lloque"cualquiera
podría
hacerlo"esvistocomo meraartesanía. Porsupuestoesteénfasisenlos medios lleva
a unatendencia haciasu
ritualización,
yalacontracohacesino
alejar
al creador de lapreocupación
porelelemento sensibleenquesuarteseexpresa.Creauna tendenciaaentender la innovación formalcomo inno
vaciónenlastécnicasyenlos
materiales,
másqueenlasformasmismas. Unatendenciaque, porsupuesto,
esreforzadaporel críticoyel curadorque, afalta de
imaginación
propiamente
formal ha concentradosueducaciónenlos recursosyenlos
medios,
másqueenloquees
propiamente
el contenido. Se ha formado más enelcontexto(inmediato)
delarte(los
materialesylastécnicas),
queenel contenidopropio
(sensible).
Esporéstoqueel crítico
siempre
llamará la atención sobre las dificultadesquehanrepresentado
los desafíostécnicos,
ylasmanerasexitosaso no enquehan sido abordados. Estoes,desde
luego,
por queelcríticono es unartista.Peronoporque nodomineesas
técnicas,
sinosimple
menteporqueveelartedesdesuexterior.0, también,
paradecirlo demaneramás directa: laacademizacióndelartegeneraun malarte.
Indepen
dientementede lapolítica
alaquequiera servir,gremial
osocial. Esporesoqueelusopolítico
delarteraravezproduce
un granarte: porquefrecuentemente estáligado
asu academización.Yes poresoqueunartepolítico puede
ser ungranarte: porque estáatentoal contenidomismo,
al elemento sensibleenqueelcrea dorseexpresa.Pero ésto
significa
tambiénqueelartenoesbuenoomalo
según
siespolítico
ono, sinosegún
la formaenqueintervieneen la
sensibilidad,
de una maneramásconceptual
omásexpresiva. Elartepuede
serperfec
tamente talsin estar(explícita
odirectamente)
en lapolítica.
Desdeluego
siempre
tiene unsignificado
(y
debehacersecargo deél),
peroes necesariodistinguir
ese
significado
desu relación militante(o no)
conelmovimiento
político general.
Pero, justamente,
"interveniren la sensibilidad" no es unapolítica
cualquiera.
Sobre bases muygenerales,
que
exceden,
desdeluego,
loslímitesypropósitos
deestetexto,creoquees
posible
afirmarqueeldespertar
de lasensibilidad,
suestímuloyejercicio,
tienenunsig
nificado directamentepolítico.
Apuntan
aldespliegue
de loquelossereshumanostienenmás
profundamen
tede sereshumanos.
Porque
nosetratade estimularsimplemente
lossentidos,
comoes propio del artemercantilyde
propaganda,
que usan laestimulaciónsensorialcomo recursoen sus
políticas pedagógicas,
sinode
aquello
que,através de lossentidos,
noshacereaccionar antelosautomatismos,antela
enajenación,
antela
opresión
cotidiana.La
política
específicamente
artística de un artepolítico
consiste enestaapelación
aluniversode lasensibilidad
justamente
através del elemento sensiblequees
propio
delartecomotal. Eseseuniversoelque nos pone antela realidad de laopresión,
deltrabajo
repetitivo,de la vida trivial. Eseseuniversoelque nos
abreante la
posibilidad
de un mundomejor.
Yesporesoquetodo granartetiene
algo
deartepolítico,
más allá de lasmilitanciasespecíficas
desusautores.Setratade un
mundo,
porcierto,
muy
lejano
alpragmatismo
del usopolítico
delarte, muyajeno
aloportunismo
gremial
de laspolíticas
delarte, muy lejano
enfin de loqueestá de modaporordenycapricho
del discurso decríticosy curadores. Un mundoque