Porque está prohibido amarte Parte I

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Porque está prohibido amarte

Parte I

25/Jun/2006 01:57

Porque está prohibido amarte

Era feliz… se sentía feliz… tremendamente feliz… tras el primer impacto que la noticia le causó sintió ganas de llorar y reír a la vez… lágrimas de felicidad y sonrisas nerviosas, aun no terminaba de creérselo, aun teniendo aquel papel entre sus manos que no hacía mas sino confinar lo que llevaba sospechando desde hacía ya días… no terminaba de creerlo…

La angustia que sintió en el primer instante en que lo pensó, se había convertido en la mayor felicidad que nunca en su vida había sentido…

Caminaba rumbo a aquella cafetería en la que se conocieron, no podía dejar de reír, sabía que también estaría feliz de la noticia…

Aunque no había sido buscado, aunque hubiera sido la mayor sorpresa de su vida, sabía que aquello era lo mejor que les podía haber pasado…

Instintivamente, mientras andaba, se llevaba las manos a la tripa, acariciándola, sonriendo ampliamente mientras sus lágrimas fluían tímidas por sus mejillas… recordaba claramente las palabras que aquel médico le había dicho hacía tan solo unas horas…

Dr: Enhorabuena… estas embarazada…

Tres palabras, tres escasas palabras que le daba un giro de ciento ochenta grados a su vida… tres palabras portadoras de la noticia con la que siempre soñó…

No era capaz de explicar todo lo que sintió en esos momentos, sorpresa, felicidad, una enorme felicidad…desde que era niña había imaginado ese momento, siempre pensó que sería en otras circunstancias, que estaría casada con el hombre de su vida, que tendría una estabilidad… pero ahora le eran indiferentes todas las fantasías de su niñez… pues la enorme felicidad que sentía no era comparable con la que pudiera soñar un día, tenía a su lado a un chico, que aunque aun no le había pedido en matrimonio, la quería y estaría a su lado… se sentía la mujer más dichosa del universo… y si, para qué negarlo, también tenía algo de miedo… pues a sus veintidós años… cuando apenas había dejado atrás la adolescencia… iba a ser madre…

Entró en la cafetería con un nudo en el estómago, allí estaba, en su mesa de siempre, esperándola… se acercó y se saludaron con un tierno beso, tras sentarse cogió sus manos, necesitaba ese contacto…

Le hubiera gustado decírselo de otra forma, prepararle una sorpresa, hacerlo por todo lo alto, crear el clima más especial que jamás existiera para darle la noticia… pero… no podía esperar, estaba deseando verle la cara cuando lo supiera, durante todo el trayecto había estado imaginando su reacción y siempre había visto en sus ojos la misma alegría que tenían los suyos…

- ¿Te pasa algo, cariño? – le preguntó impaciente

- Si… bueno… no… - contestó nerviosa, sin dejar de sonreír – tengo que darte una noticia, mi amor

- No me asustes – dijo con preocupación…

- No… no tienes porque asustarte – corrió a decir mientras no dejaba de acariciar sus manos – es… es algo maravilloso… es… estoy embarazada… - anunció ampliando más si cabía su sonrisa…

Pero la felicidad desapareció en tan solo un segundo… cuando levantó la vista y vio la seriedad de su rostro… su cara había adquirido un color blanco pálido y sus ojos… no supo identificar lo que había en sus ojos…

-¿Embarazada? – Dijo al fin - ¿Cómo que embarazada? No puedes estar embarazada – continuó en un tono seco y serio

- Mi amor… se… sé que no lo hemos buscado y que es una sorpresa pero… pero mi amor…es una noticia maravillosa… - calló un segundo y bajó la vista al comprender que para él, la noticia no era bien recibida - pensé que te alegrarías – logró decir en un tímido hilo de voz…

- ¿Alegrarme? – Contestó algo nervioso y furioso - ¿pretendes que me alegre de esto?

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- ¿No pensarás tenerlo? – la cortó

- ¿Perdona? – le dijo ya más seria y sin entender lo que estaba pasando, vale, era cierto que era una sorpresa, para ambos, pero no entendía porque reaccionaba de esa forma…

- Lo que oyes – contestó – no puedes tener ese niño

- ¿Cómo puedes decirme eso? – Dijo levantando un poco la voz y haciendo que los demás clientes de aquella cafetería levantaran sus cabezas - ¡Te estás oyendo!

- Por supuesto que me oigo, sé perfectamente lo que digo… no vamos a tener ese niño – sentenció

- Claro que vamos a tenerlo – dijo nerviosa – es nuestro hijo…

- ¿Y como sé que ese niño es mío? – repuso furioso, levantó la mirada y acto seguido sintió un fuerte golpe en la cara

- No puedo creer que seas capaz ni siquiera de pensar algo así – contestó tras propinarle una sonora bofetada - ¡Claro que es tuyo! Por el amor de Dios… vamos a tener un hijo… creí… - sentía las lágrimas correr por sus mejillas, a diferencia de las anteriores, estas, estaban cargadas de amargura… - creí que te alegrarías…

- No cuentes conmigo para esto – dijo dejando dinero sobre la mesa para pagar la cuenta y saliendo de la cafetería…

Cayó literalmente sobre la silla, derrumbada, abatida, confusa… no sabía… no entendía que era lo que había pasado, era cierto que nunca habían hablado de tener hijos, era cierto que llevaban relativamente poco tiempo saliendo juntos… pero se querían, al menos, eso era lo que ella pensaba…

Toda la alegría, toda la felicidad que le había causado saber que sería madre, había desaparecido con la misma facilidad con la que desaparece una onza de chocolate a manos de un niño… y una tremenda tristeza, un gran dolor en el alma y un terrible miedo en su corazón eran ahora los dueños de su cuerpo…

Había intentado llamarlo durante días, hablar con él, incluso había ido a su casa a buscarlo, pensando, ilusa, que la sorpresa del momento le había asustado y por eso había reaccionado de esa forma, sin embargo, él había desaparecido, nadie sabía nada de él, o al menos nadie era capaz de decirle donde podía encontrarlo…

Su mundo, sus sueños se habían roto en tan solo un momento, en una cafetería que había sido testigo de sus encuentros y que ahora le parecía un infierno el solo hecho de tener que pasar ante ella…

Estaba sola, la había dejado sola y ahora tenía que enfrentarse al mundo, comérselo con patatas si era necesario por sacar a su bebé adelante, pues aunque con miedos, en medio de una terrible soledad y sin él a su lado, había decidido que seguiría adelante con el embarazo…

Semanas más tarde, cuando empezaba a creer que podría con todo, cuando por fin volvía a sonreír al tocarse la tripa, una noticia en el periódico, inesperada, terrible y sorprendente la devolvía de nuevo a la oscuridad, la arrastraba de nuevo a su miseria y la sumía, una vez más, en la más profunda de las tristezas…

25/Jun/2006 17:07

Años después…

Caminaba apresurada, el maldito autobús, por primera vez en su historia, después de pasarse toda la vida llegando con retraso a su parada, había decidido que justo ese día, su primer día de trabajo llegaría con cinco minutos de adelanto y la había dejado sin aliento tras intentar alcanzarlo…

Miraba el reloj con nerviosismo, intentando creer que tenía un poder mental que haría retrasar la manijas que marcaban la hora… aceleraba el paso, casi corría, nunca le gustó llegar tarde a los sitios y mucho menos cuando su lugar de destino era el trabajo que había estado buscando durante tantos meses…

El semáforo tardaba demasiado en ponerse en verde… ya llegaba demasiado tarde, no podía esperar ni un segundo más, por lo que decidió correr el riesgo… puso un pie sobre el asfalto, miró a ambos lados de la carretera cerciorándose de que le daría tiempo…

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considerable, se acercaba irremediablemente hasta su cuerpo… cerró los ojos paralizada y pensando como en una fracción de segundo sentiría el dolor que le provocaría el golpe…

Tras una maniobra que no supo como logró hacer el conductor de aquella máquina la esquivó, y tras un derrape considerable cayó al suelo…

Abrió los ojos y vio como el cuerpo del conductor estaba tendido en el suelo… después de los primeros segundos de confusión, corrió hasta él para saber como se encontraba…

- ¿Estas bien? – preguntó llegando hasta allí

- ¿Pero tú eres imbécil? – Le recriminó el conductor mientras se levantaba - ¿No ves que podría haberte matado?

- Lo siento… - se excusó – no te vi… tenía prisa y como no venía nadie…

- Pues deberías ponerte gafas, bonita… he estado a punto de atropellarte – contestó malhumorado

- Tu tampoco es que fueras muy despacio… ¿no crees? – Le dijo enfadándose ella también - ¿Dónde te han dado el carné? ¿En una tómbola? ¿O es que tienes complejo de Farruquito mezclado con Dani Pedrosa?

- Perdona pero no he sido yo la que ha cruzado con el semáforo en rojo – contestó aún más alterada…

- No si ahora será culpa mía

-¿Estas diciendo que ha sido mía? – preguntó incrédula tras su respuesta…

- Pues si… porque no se puede ir así de rápido por la carretera…

- Mira – le dijo en un tono amenazador a la vez que más calmado – no tengo tiempo para discutir con una suicida… - se dio la vuelta dejándola con la palabra en la boca – joder… ya llego tarde – dijo mientras se subía en la moto y desaparecía de allí…

- ¿Suicida? – se dijo a si misma intentado creerse lo que acababa de ocurrir - ¿casi me mata y me llama suicida? Esta tía es imbécil…

26/Jun/2006 00:29

Aparcó la moto en la puerta del edificio, le echó un vistazo descubriendo un enorme arañón causado por el impacto contra el suelo… maldijo a la chica que lo había provocado y con mal humor entró poniendo rumbo a su lugar de trabajo…

- Hombre… Buenos días… se te ha hecho tarde – saludó la recepcionista mirando su reloj

- Teresa… hoy no estoy de humor – contestó firmando el parte de entrada - ¿Hay algo para mí?

T: Pues no, aun no, pero Cruz quiere verte en su despacho – informó –

- ¿A mí? ¿Te ha dicho para qué? – preguntó extrañada

T: Pues no, Maca, no me ha dicho nada… lo que sí que la he notado yo un poquito mosqueada – Dijo poniendo sus manos sobre el mostrador – para mí que se ha peleado otra vez con Vilches… si es que llevan una racha que no paran…

M: Teresa… Teresa, por favor – la cortó dándose la vuelta y poniendo rumbo al despacho de su amiga…

T: Pues si que estás de mal humor… si…

Minutos más tarde una chica entraba corriendo al mismo lugar…

- Hola, buenos días – dijo mientras cogía aliento – venía a hablar con la directora… soy Esther García, la nueva fotógrafa

T: Ah, hola te estábamos esperando – dijo amablemente

M: Buenos días – dijo abriendo la puerta del despacho de su amiga – me ha dicho Teresa que querías verme

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M: Bueno… como estamos hoy – contestó viendo que, como bien le había dicho Teresa, su amiga tenía un mal día – Has vuelto a discutir con Vilches… - afirmó

C: Si – dijo bajando la cabeza – es que no sé que nos pasa últimamente que no paramos…

M: Cruz, todas las parejas tienen malas rachas – animó – seguro que lo solucionáis…

C: Eso espero… porque yo así no lo aguanto, la verdad… pero bueno, que tu no te libras - dijo cambiando de tema - ¿Puedo saber el motivo de tu retraso? – Preguntó - ¿Una noche movidita? – dijo con una medio sonrisa

M: No, para nada, solo que viniendo hacia aquí he tenido un percance con una suicida

C: ¿Perdón? – le dijo asombrada

M: Nada, una idiota que cruzó sin mirar y casi me la llevo por delante… y para colmo va y me hecha las culpas a mi…

C: Pero ¿estas bien? ¿Pasó algo? – se preocupó

M: No tranquila, estoy bien… aunque la moto tiene un arañón que como me la encuentre me la va a pintar con la lengua…

C: Ya será menos, Maca que te conozco y tu por un simple rasguño que tenga la moto montas la de Dios – dijo conociendo la adoración que sentía su amiga por su moto

M: Si, claro… yo solo digo que será mejor que no me la encuentre – advirtió ante la sonrisa de Cruz – pero bueno, no me has llamado solo para esto ¿no?

C: No, le dije a Teresa que te avisara porque hoy llega la nueva fotógrafa, va a trabajar contigo, así que quiero que le enseñes todo esto…

M: Vale… ¿Cuándo llega?

En ese momento el teléfono del despacho comenzó a sonar, Cruz lo cogió y tras unas palabras con la recepcionista volvió la vista a su amiga

C: Ya está aquí, vamos para abajo y te la presento – se levantó de la silla y juntas salieron del despacho – por cierto, ¿has terminado ya el artículo?

M: Si, lo tengo en mi despacho, ve bajando que yo voy a por él – contestó cambiando el rumbo y dirigiéndose hacia su despacho…

26/Jun/2006 21:23

Cruz llegó a recepción y se encontró con Esther que ya comenzaba a tomar confianzas con Teresa, sonrió, seguramente estaba siendo sometida al tercer grado de la recepcionista, siempre lo hacía, cada vez que llegaba alguien nuevo intentaba ponerse al tanto de su vida… aceleró un poco más el paso para rescatarla…

C: Hola, buenos días ¿Esther García? – dijo llegando hasta ellas y cortando la conversación

E: Si, hola buenos días – respondió extendiendo su mano para saludarla – siento el retraso, he tenido un problemilla viniendo para acá

C: Vaya… hoy parece que todos tienen alguna excusa – sonrió recordando lo que le había contado Maca – no te preocupes – continuó diciéndole a la fotógrafa – tampoco has tardado tanto, si te soy sincera no te esperaba hasta más tarde

E: Ya, bueno es que tengo muchas ganas de comenzara a trabajar – dijo con una dulce sonrisa

C: Eso es bueno, si señora – sonrió también – Te iba a presentar a tu compañera pero como veo que está tardando – miró las escaleras esperando ver aparecer a Maca que no sabía porque no había bajado ya – mejor subimos, firmas el contrato y luego os presento, ¿te parece?

E: Si, claro – contestó

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allí había, pasaron por una sala llena de mesas y ordenadores en las que varios redactores batallaban con las teclas de los ordenadores para terminar su artículo antes de la hora de cierre, sonrió, le gustaba ese lugar, había mucho movimiento, lo que ella había estado buscando…

C: Bien – dijo Cruz abriendo la puerta y dirigiéndose a su mesa – pues te lo lees y si estás conforme, firmas

Esther leyó el contrato un par de veces, le gustaba saber bien lo que estaba firmando, una vez hubo terminado firmó haciendo que su ya nueva jefa sonriera ante ese hecho

C: Bienvenida al equipo – dijo estrechando su mano - ¿no tienes ninguna duda del contrato?

E: No, para nada, todo está muy claro, la verdad – dijo sin poder dejar de sonreír, por fin el trabajo que siempre había estado buscando

Durante los siguientes quince minutos hablaron sobre las funciones que desempeñaría Esther, Cruz le explicó que trabajaría con la redactora jefe, ella se encargaría de poner la imagen a sus artículos, hablaron de fotografía, de la técnica que utilizaba Esther, quien hablaba con pasión de su trabajo… Cruz sonreía, le había caíd bien esa chica…

C: Esta mujer… no sé dónde se habrá metido – dijo refiriéndose a Maca – me dijo que iba a por un artículo pero parece que se la haya tragado la tierra…

E: Bueno, no pasa nada – contestó amablemente – yo podría ir a ver el equipo de revelado, si te parece bien

C: Claro, vamos, te acompaño – dijo levantándose de su silla

Mientras tanto, Maca buscaba entre sus carpetas el dichoso artículo que no aparecía, recordaba haber impreso el borrador y haberlo dejado en el despacho pero parecía que se había volatilizado…

M: Me mata… hoy Cruz me mata seguro – se dijo mientras revolvía las carpetas - ¡Por fin! – exclamó al dar con él

Salió disparada hasta el despacho de su amiga pero allí solo se encontró con el vacío, bajó hasta recepción y Teresa le dijo que hacía un rato habían subido, de nuevo echó escaleras arriba para comenzar a buscarla por la redacción pensando que

seguramente le estaría enseñando las instalaciones a la que sería su nueva compañera…

C: Bueno, Esther – le dijo una vez salieron del cuarto de revelado – yo tengo que irme a ver si encuentro a la loca de Maca, esta es tu mesa – señaló – ve instalándote y ahora vendré a presentártela

E: Vale, no te preocupes…

Cruz desapareció de su vista, Esther echó un vistazo a la sala, saludó tímidamente a dos compañeros que se encontraban cercanos, los cuales le devolvieron el saludo y continuaron enfrascados en la pantalla del ordenador… respiró profundamente y comenzó a sacar sus cosas de la bolsa…

Con mucho cuidado colocó su cámara de fotos sobre la mesa, sacó de la bolsa un objetivo supletorio de la cámara, estaba limpiándolo cuidadosamente cuando sintió un empujón a su espalda haciendo que el accesorio saliera de sus manos y cayera irremediablemente al suelo

E: ¡Joder! – Exclamó enfadada - ¿pero es que no miras por donde vas? ¡Que esto cuesta una pasta! – Dijo volviéndose hacia su “agresor”, al descubrir de quien se trataba, abrió los ojos como platos, ante ella, la última persona que imaginaba podría encontrarse allí – ¿Tú?

28/Jun/2006 02:01

M: Tiene que ser una broma – dijo abriendo y cerrando los ojos intentando que aquella mujer saliera por arte de magia de su campo de visión - ¿se puede saber que coño haces tu aquí? – preguntó una vez comprobó que no eran alucinaciones

E: ¿Cómo que qué hago yo aquí? ¿Qué haces tú aquí? – Le preguntó - ¿Qué pasa, que me estas siguiendo? ¿No tienes bastante con intentar matarme que ahora me sigues hasta mi trabajo para destrozarme un objetivo de 1200€?

M: ¿Tu trabajo? ¿Cómo que tu trabajo? – Volvió a preguntar mientras procesaba la información – no me lo puedo creer… ¿eres la nueva fotógrafa?

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M: Joder, lo que me faltaba… trabajar con una suicida

E: ¿Trabajar con una…? Ufff… - respiró desesperada - ¿No serás la tal Maca?

M: Para mi desgracia ahora mismo, sí

E: Bien, pues que sepas que me debes 1200 € - dijo señalando el objetivo visiblemente mosqueada

M: ¿Que yo que? – Repuso igual de ofendida – eres tú la que me va a pagar el arreglo de la moto, que por cierto tiene un arañón increíble por tu culpa ¿sabes?

E: ¿Encima eres capaz de echarme a mí las culpas? Pero si fuiste tú la que iba como una loca, ¡qué casi me matas! – Gritó, haciendo que el resto de reporteros que se encontraban en la sala les prestaran más atención - Y ahora me destrozas el equipo…

M: ¿Pero tendrá morro la niñata suicida, loca… histérica? – dijo entre cabreada y alucinada

E: Que me has llamado – se acercó amenazante

C: ¿Se puede saber que está pasando aquí? – dijo Cruz llegando hasta donde se encontraban tras haber escuchado los gritos desde su despacho…

28/Jun/2006 20:15

M: Nada… - contestó algo alterada – no pasa absolutamente nada

C: Vale – dijo sin creérselo – acompáñame a mi despacho, Maca, por favor – continuó seria

M: Pero…

C: Vamos, Maca – la cortó

Tras mirar a Esther con una mirada cargada de furia siguió a Cruz hasta su despacho, una vez dentro, Cruz se sentó delante de ella y esperó a que la periodista hiciera lo mismo

C: ¿Me vas a contar lo que ha pasado ahí fuera? – preguntó bastante seria

M: No pienso trabajar con esa tía

C: Pues te vas a tener que aguantar – anunció – es la nueva fotógrafa, ¿tengo que recordarte quien fue la que pidió un nuevo fotógrafo?

M: Vale, pero es la última persona que me esperaba encontrar… además, Laura puede trabajar conmigo, yo solo te digo que no pienso aguantarla – le dijo a su amiga que la miraba sorprendida ante su comportamiento

C: ¿Y me puedes decir a que se debe todo esto? – volvió a preguntar para ver si se enteraba de una vez por todas de lo que ocurría allí

M: Pues que esa tía es la que se me echó encima esta mañana

C: Espera, ¿ella es la que casi atropellas? – Se sorprendió – ¿por eso habéis armado todo esto?

M: ¿Te parece poco? Joder, me destroza la moto, me echa las culpas a mí, y ahora encima pretende que le pague un carísimo no sé qué de la cámara que, según ella, le he roto yo, pero vamos que la culpa fue suya, yo no pienso pagar nada – dijo enfadada

C: Una cosita… ¿Cuándo has dejado de ser una periodista para pasar a tener diez años? – Preguntó ante la incredulidad de Maca – te estás comportando como una auténtica cría – recriminó

M: ¿Cómo dices? – volvió a preguntar

C: Pues lo que oyes, Maca, por favor, que solo os ha faltado ir a chivaros a mamá o a papá, por favor…

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una actitud demasiado infantil – pero no voy a trabajar con ella…

C: Pues te vas a tener que aguantar – sentenció – porque Laura está con Eva, Héctor de vacaciones y ahora mismo es la única fotógrafa que tenemos, así que no tienes más remedio…

M: Pero…

C: Pero nada, Maca, por favor, que ya eres mayorcita – la cortó – y ahora vete a trabajar que tenéis una rueda de prensa en media hora – dijo dando por finalizada la conversación

Maca se levantó a regañadientes, no tenía más remedio que trabajar con Esther, sabía que no convencería a Cruz de lo contrario, que tendrían que aguantarse durante todo el día, no podía hacer otra cosa, pero eso no significaba que tuviera que ser amable con ella… refunfuñando llegó hasta la puerta donde se paró al escuchar de nuevo las palabras de su amiga

C: Ah, cuando necesites que te cambie los pañales, vienes – bromeó – Al final se acabarán entendiendo – se dijo a sí misma una vez que Maca salió del despacho…

Maca llegó hasta la mesa de Esther quien inspeccionaba una vez más el destrozado objetivo de su cámara para ver si se podía hacer algo con él

M: Recoge tus cosas – dijo seria y sin mirarla – nos vamos

E: ¿Como? – preguntó tras sobresaltarse al no esperársela

M: ¿También eres sorda? – Ironizó – que tenemos trabajo ¿sabes lo que es eso? Pues vamos

Sin dejarla contestar se dio la vuelta y se dirigió a la calle, Esther maldijo su suerte, exclamó un “imbécil” que nadie más que ella pudo oír, recogió la cámara y salió a la calle, allí se encontró con Maca ya subida en su moto y poniéndose el casco…

E: Ni pienses que me voy a subir a eso – le dijo llegando hasta ella

M: Ni se me había pasado por la cabeza – contestó mientras arrancaba – ten, ahí tienes la dirección de la rueda de prensa – le extendió un papel – tienes veinte minutos para llegar – dicho esto apretó el acelerador y la dejó allí, sonriendo triunfante al saber que no llegaría a tiempo…

29/Jun/2006 14:42

Esther miró el papel que tenía entre sus manos y maldijo una vez más a la redactora, tenía que llegar al otro punto de la ciudad en veinte minutos y sabía que a esas horas el tráfico estaba horrible, por no hablar de lo complicado que sería encontrar un taxi… con el enfado creciendo en su cuerpo y los nervios a flor de piel, buscó desesperada por la zona alguna parada de autobús suplicando el milagro de que un taxista se apiadara de ella y la llevara hasta su lugar de destino…

Como era de esperar, una hora más tarde la rueda de prensa tocaba a su fin y no había noticias de Esther, Maca sonrió, salió a la calle y entonces la vio llegar corriendo, aguantando como podía la bolsa de la cámara para que no se le cayera

M: Llegas tarde – dijo sin apenas mirarla – ya ha terminado, a ver como lo haces porque te vas a lucir en tu primer día si llegas sin una mísera foto

E: Vete a la mierda – espetó con furia y la miró casi con odio, se dio media vuelta para y comenzó a andar hasta la puerta de la sala de prensa de aquella empresa

M: ¿Dónde vas? – Preguntó – te he dicho que ya ha acabado, tendremos que volver a la redacción

Pero no obtuvo respuesta alguna por parte de Esther, quien desapareció por las puertas, dejando a Maca algo descolocada por su actitud…

Hora y media más tarde Esther entraba de nuevo en la redacción, con prisas y con el semblante serio, entró en el cuarto de revelado y tras quince minutos salió de allí con varias fotografías en las manos, puso rumbo firme y duro hasta el despacho de Maca, abrió sin llamar a la puerta haciendo que la periodista levantara la mirada…

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más de un problema contigo… yo no te soporto y tu no me soportas, pero la realidad es que tenemos que trabajar juntas y no pienso permitir que se ponga en entre dicho mi profesionalidad con artimañas como las tuyas, creo que ya estamos bastante creciditas para estas cosas – su voz sonaba seria y dura… Maca la miraba y no podía creer lo que escuchaba, por primera vez en mucho tiempo, se atrevían a plantarle cara de la forma en que lo estaba haciendo Esther - pero si insistes en continuar con esa actitud, ten por seguro que yo también sé jugar a esto, así que te aconsejo que te centres en tu trabajo y no te inmiscuyas en el mío…

Dicho esto salió del despacho con un portazo dejando a una más que alucinada y también cabreada Maca, que intentaba asimilar lo que acababa de ocurrir…

Esther llegó a su mesa y respiró profundamente, ella no era así, nunca había actuado así con nadie pero esa mujer, a la que no conocía, ya la había sacado de sus casillas más de una vez en lo que llevaban de mañana, comenzó a recoger sus cosas con la firme intención de marcharse a casa y relajarse, olvidarse de aquel día y por supuesto de la bruja de su jefa… Estaba poniéndose la camisa cuando una voz a su espalda la sorprendió…

30/Jun/2006 14:39

- Esther – dijo en tono amigable… - ¿Eres tú? – Pregunto con alegría – pero tía… ¿no me digas que eres la nueva fotógrafa?

E: ¿Laura? – Se sorprendió con la misma felicidad - ¿trabajas aquí? Pero bueno… por favor que de tiempo… ¿Cuánto hace ya…? ¿Un año? – Preguntó tras se abrazarse con cariño…

L: Pues si, más o menos… pero cuéntame… ¿Cómo estás? ¿Qué haces por aquí?

E: Pues nada, he empezado a trabajar hoy… no sabía que trabajaras aquí… creía que seguías en la revista

L: No, lo dejé… sabes que nunca me gustó el sensacionalismo barato y la prensa amarilla… y la verdad que eso de hacer de paparazzi… me estaba cansando

E: Ya, si yo no sé como duraste tanto… jejeje… que bien… que vamos a volver a trabajar juntas… como en los viejos tiempos – sonreía alegre

L: Pues si… - contestó también feliz por el reencuentro – ¿bueno y que tal el primer día? ¿Te han tratado bien?

E: ¿La verdad? El día horrible y encima tengo que trabajar con la bruja esa de Maca

L: ¿Con Maca? Pero si es un encanto… algo seria y cuando quiere un poco borde pero es un encanto de veras

E: Si, pues será en un universo paralelo porque lo que es conmigo… menos mal que ya he terminado por hoy y me voy a casa… tengo unas ganas de llegar y darme un bañito…

L: Ya… tú lo que quieres es ver a tu niña – dijo con una sonrisa pícara…

E: Lo hemos dejado – se entristeció – bueno… la verdad es que ya hace algo de tiempo que no estamos junta...

L: ¿Qué dices…? No sabía nada – se sorprendió – ¿tu estás bien? – preguntó preocupada por su amiga…

E: Si… si, ya si… la verdad es que no fue fácil, pero tengo que reconocer que aquello no llevaba a ningún lado…

L: Hombre… la verdad es que yo la ultima vez que os vi… como que no estabais muy bien… - acarició su brazo con cariño – oye ¿porqué no vamos a tomar unas cañas y nos ponemos al día? Tenemos que contarnos muchas cosas

E: Vale, pero sin pasarnos que la ultima vez que nos tomamos unas cañas terminamos en Toledo…

L: Dios… jajajajaj – reía al recordarlo – es verdad… algún día tenemos que repetirlo jajajaja

E: Si… en eso estaba yo pensando – dijo sonriendo también – anda vamos

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30/Jun/2006 20:03

Al llegar a casa Maca se encontró con el mismo vacío que reinaba desde hacía semanas, desde que descubrió que todo lo que había dado, todo lo que había luchado por sacar su relación adelante había sido en vano, pues ella, tan bonita, tan cariñosa, tan especial, había resultado ser un demonio disfrazado de ángel que la había estado engañando durante todos los meses que habían estado juntas…

Maca había dejado todo por ella y lo que recibió a cambio fue una mentira, palabras bonitas pero que carecían de sentimientos… aun recordaba esa enorme pelea en la que todo se vino abajo, cuando descubrió que tenía un marido al que no pensaba dejar y que estaba embarazada… Azucena había jugado con ella, había creado en su alma falsas esperanzas, había roto todas las ilusiones que tenía, y de un plumazo había matado todo el amor que sentía por ella…

Pero siempre fue una persona fuerte y se había jurado no sufrir por algo que no valía la pena ni siquiera recordar, a diferencia de otras personas que tras una gran desilusión se niegan a volver a enamorarse, ella seguía creyendo en el amor, en ese amor perfecto y puro que sabía, que sentía que algún día llegaría y tocaría su puerta y se instalaría en su corazón para no marcharse más…

Tras comer algo se sentó en el sofá a ver la tele un rato, sin embargo, no era capaz de prestarle atención, por su mente pasaban todas las palabras que Esther le había dicho en su despacho, así como los “encontronazos” forzados que habían tenido esa mañana, cuanto más lo pensaba, más se enfurecía…

¿Cómo era posible que le hubiera hablado así? ¿Quién se creía que era esa mujer para hablarle de esa forma? Y su enfado aumentaba cada vez que revivía lo ocurrido…

Se metió en la ducha intentando relajarse y olvidarse un poco de todo, se vistió y salió de nuevo a la calle, llegó a la moto y allí estaba aquel arañón que parecía estar riéndose de ella, estaba claro que ese día, Maca no sería capaz de olvidarse aunque fuera un segundo de aquella insolente…

Y los días comenzaron a pasar, rápidos fugaces, la relación entre Maca y Esther no había mejorado nada, cada se limitaba a hacer su trabajo e intentaban no mantener una conversación que no fuera estrictamente necesaria…

Laura y Cruz intentaban hablar con ellas para ver si conseguían que alguna de las dos entrara en razón y dejaran de comportarse como dos niñas malcriadas, pero todo resultaba inútil, pues ambas, cabezotas hasta la médula no daban su brazo a torcer…

Mas de una vez Cruz había tenido que volver a llamarles la atención, intentando mediar en las batallas en las entraban por cualquier estupidez, pero parecía que todo lo que se les dijera les entraba por un oído y les salía por el otro…

Las habían dejado por imposibles, ya estaban hartas de tener que hacer el papel de madre entre dos adultas… “si se quieren matar que se maten, pero yo no me vuelvo a meter” le había dicho Laura a Cruz tras haber tenido una discusión con su amiga por el mismo tema…

Era viernes por la mañana cuando Cruz quiso hacer el último intento con Maca, llegaron a la cafetería y se sentaron en una mesa junto a la puerta, a los diez minutos Esther pasó por delante y saludó con un “buenos días” a Cruz…

M: Mírala, si es que no tiene ni educación – dijo viendo como se alejaba de allí – te saluda a ti y a mí que me den por saco

C: Maca, venga ya, que tú tampoco has hecho nada por evitarlo – le recriminó

M: Ni pienso hacerlo, no tengo ninguna intención de acercarme a ella para nada más que trabajo – contestó seria

C: Pues es una pena, seguro que te gustaría como es, es una persona encantadora, dulce, simpatiquísima…

M: Si, claro – la cortó – es tan supercalifragilistica espialidosa que deja a Mery Popins a la altura del betún

C: ufff… está visto que no vas a poner nada de tu parte por intentar llevarte bien con ella…

M: Pues no – dijo rotunda

C: Pues no sabes lo que te pierdes, seríais grandes amigas - ¿porqué había notado Maca un tono algo extraño en esa afirmación? – bueno, yo lo dejo…

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C: Vale, vale, vale… me voy a trabajar – anunció – por cierto que no se te olvide que hemos quedado a las diez…

M: No te preocupes que no se me olvida… ¿al final quien va a la cena? – quiso saber

C: Todos, Maca – contestó seria sabiendo por donde iba su amiga – y tu vienes, no tienes excusas para no ir – sentenció, se dio la vuelta y se marchó a su despacho sin darle opción a contestar…

01/Jul/2006 00:38

A las diez menos cinco de la noche, Maca aparcaba su moto en la puerta del restaurante, al llegar a esta se encontró con Esther quien también acababa de llegar, ambas fruncieron el ceño dejándose claro la una a la otra que el hecho de haber llegado las primeras y tener que esperar solas no resultaba nada agradable…

E: Buenas noches – dijo seca, más por educación que por otra cosa

M: Buenas noches – contestó en el mismo tono

Se produjo un silencio incómodo entre ambas, como solía pasar cuando estaban a solas, la tensión podía cortarse con un cuchillo, no se miraban, o al menos intentaban no mirar cuando sentían que la otra lo estaba haciendo…

Diez minutos más tarde comenzaron a llegar sus compañeros y el ambiente se fue relajando, cada una comenzó a hablar con algún compañero manteniendo las distancias entre ellas…

Ya en el restaurante, se las arreglaron para sentarse lo más lejos posible la una de la otra, por nada del mundo querían estar cerca…

Durante la cena, los compañeros gastaban bromas, recordaban alguna que otra anécdota, reían, hablaban, brindaban, ellas participaban pero de una forma manera paralela, ninguna se inmiscuía en la conversación de la otra y se mordían sus lenguas para no soltar un comentario fuera de lugar cuando alguna decía o hacía algo que a la otra le molestara, pues no querían fastidiarle la noche a nadie…

La cena tocó a su fin y decidieron ir a tomar unas copas, entraron en uno de los locales de moda de la cuidad, y ahí cada cual se fue por su lado, Cruz y Maca fueron junto con otros compañeros más a la barra a pedir algo, mientras que Laura, Esther y Eva rememoraban sus años de juerga sobre la pista, reían y bailaban como hacía tiempo que no lo hacían…

Comenzó a sonar una canción y sin saber porqué, Maca miró hacia la pista, al principio miraba a todos lados, sin fijarse en nadie en concreto, hasta que sus ojos se centraron en una sola persona, una mujer que ajena a sus miradas continuaba con sus

movimientos sensuales de cadera y su risa ininterrumpida

¿Por qué la vida ya no me habla? Solo me besa en silencio

En la estancia negra, de mis pensamientos

Le dio un sorbo a la copa que tenía en las manos sin apartar sus ojos de ella, era algo que aunque no sabía por qué, no podía evitar…

Tus ojos me mataron una vez Y me matarán por siempre Donde soy ajena al ruido Ajena a mi mente

Y recordó la primera vez que la vio, cuando se acercó hasta ella preocupada por si se había hecho daño con el golpe y aquella mañana llena de absurdos encuentros y palabras llenas de un resentimiento tonto y niño

Rompe el mar con tu voz Parte el aire con tus bailes Déjame tocarte dentro Donde no ha tocado nadie

A diferencia de las otras veces, por primera vez en los dos meses que hacía que aquello había ocurrido, no se enfurecía, al contrario, sonreía ante sus recuerdos dándose cuenta de lo absurdo de todo aquello…

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Parte el aire con tus bailes Déjame tocarte dentro Donde no ha tocado nadie

Solo una palabra tuya basta Para estremecer mi cuerpo No importa qué me digas Si el calor no ha muerto

Y pensó que tal vez Cruz tenía razón, una persona que se riera de esa forma tan… ¿especial? Tenía que ser alguien dulce y amable, alguien a quien merece la pena conocer, tratar…

Tus ojos me mataron una vez Y me matarán por siempre Donde soy ajena al ruido Ajena a mi mente

Por primera vez la miraba con otros ojos, sonreía ante su sonrisa, la miraba sin ser vista,

Rompe el mar con tu voz Parte el aire con tus bailes Déjame tocarte dentro Donde no ha tocado nadie

Por primera vez se fijaba en su cuerpo, en el movimiento de sus caderas, en lo sensual de sus labios tocando la copa, en el movimiento de su pelo al son de la música, por primera vez la miraba como una mujer atractiva y sensual…

Rompe el mar con tu voz Parte el aire con tus bailes Déjame tocarte dentro Donde no ha tocado nadie

Donde no ha tocado nadie…

Y entonces se dio cuenta de que algo había cambiado, algo en su interior con respecto a Esther había cambiado, el problema ahora era encontrar la manera de enmendar su error…

01/Jul/2006 16:48

Un par de días más tarde, Maca se encontraba en su despacho, delante del ordenador intentando terminar con un artículo que no terminaba de quedarle como ella quería, había estado pensando en todo lo ocurrido tal vez demasiado, y eso era algo que no conseguía entender, no sabía porque de la noche a la mañana su forma de ver a Esther había cambiado de manera tan radical, había pasado de no poder mantener con ella ni dos palabras a querer conocerla al menos un poco…

Intentó varias veces pedir disculpas, pero lo cierto era que Esther no quería saber nada de ella y siempre que intentaba un acercamiento ésta se las apañaba para hacer ese encuentro mucho más breve de lo que la periodista quería…

Recordó de nuevo el primar día que la conoció y de nuevo la sonrisa se instaló en su rostro “si es que nos hemos comportado como niñas” se dijo, entonces pensó que si lo que mal empieza, mal acaba, quizás la solución era empezar de nuevo, aunque necesitaba algo que hiciera que Esther quisiera comenzar desde cero… sonrió más ampliamente al encontrar la forma de hacerlo, dejó aparcado el artículo recogió sus cosas y salió de allí…

Esther hablaba con Laura y Cruz en la cafetería, les estaba enseñando unas fotos que ese fin de semana había hecho en la sierra madrileña…

L: Son buenísimas – dijo admirando las fotografías de su amiga

E: Si, bueno, la verdad es que ese día no hacía bueno, querría volver otra vez, vi unos paisajes increíbles, quiero hacer fotos de la puesta de sol, lo malo es que se me hará muy tarde para volver…

C: Pues Maca tiene una casa en la sierra – le dijo para ver como reaccionaba – tal vez podrías quedarte allí

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C: Venga Esther, no podéis seguir así… - volvió a intentar un nuevo acercamiento entre sus amigas – trabajáis juntas, creo que tendríais que hacer algo por llevaros bien…

E: Cruz, en serio, sería más probable que el mar se congelara…

L: Pero que exagerada eres, si no has querido poner de tu parte…

E: Ella tampoco, así que no me digáis que soy solo yo

C: Sois peor que mi hija – dijo ya harta de tanta estupidez – me voy a trabajar

E: Si, yo también, a ver si así dejáis de sacarme el mismo tema…

Dos horas más tarde Maca volvía a la oficina, se metió de nuevo en el despacho y esperó que lo que se le había ocurrido le saliera bien…

Esther salía del cuarto de revelado, se sentó en su mesa y repasó varias fotografías que tendría que entregarle a Cruz esa tarde… estaba enfrascada en ellas cuando Teresa llegó con un paquete en sus manos…

T: Esther, ha legado esto para ti – le dijo extendiéndole el paquete

E: ¿Para mí? – Se sorprendió - ¿de quien es?

T: Pues no lo sé, no tiene remitente – dicho esto volvió a su puesto de trabajo

Esther miró con extrañeza aquel paquete y comenzó a abrirlo, ante ella un objetivo fotográfico casi igual que el que se le rompió por culpa de Maca aquella mañana, junto con una nota, la cogió y la leyó

“Creo que esto te lo debía, lo siento”

Sorprendida por el detalle que Maca acababa de tener con ella, se levantó de su asiento y fue hasta su despacho, llamó a la puerta y tras esperar a que al invitaran a entrar abrió la puerta

E: ¿Se puede? – dijo con algo de timidez

M: Claro, pasa –contestó amablemente

E: Eee… verás – no sabia que decirle ni como hacerlo – no tenías porque hacerlo – dijo enseñando su nota

M: Bueno, se rompió por mi culpa, así que como pone en la nota, te lo debía…

E: Vale… pues… muchas gracias – dijo casi avergonzada – y… bueno yo también lo siento – sin saber porque, no sabía que más decirle ni como comportarse ante ella, la había descolocado sobremanera y ahora no sabía como actuar, así que optó por salir de allí, estaba en la puerta casi saliendo del despacho cuando la voz de Maca la detuvo

M: Esther, espera – pidió, Esther se volvió, ella se levantó de la mesa y se acercó un poco hasta ella – verás… sé que hemos empezado con muy mal pie, pero no se… me gustaría que… que intentáramos llevarnos bien…

E: Si… bueno, la verdad es que como dice Cruz, parecemos niñas – sonrió, Maca sonrió también…

M: Un poco – contestó - ¿Qué te parece si comenzamos de nuevo? – sin dejar de sonreír…

E: ¿Comenzar de nuevo? – preguntó sin saber a que se refería

M: Si… verás… - hizo una pausa, respiró hondo y extendió su mano, ante la mirada de Esther – hola soy Maca Fernández, la redactora jefe, creo que vamos a trabajar juntas – sonreía

E: Si, hola – respondió al darse cuenta de lo que Maca pretendía – yo soy Esther García, encantada…

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02/Jul/2006 17:14

La inauguración de un nuevo centro cultural había hacho que de nuevo las chicas salieran de la redacción para cubrir la noticia, esta vez habían ido juntas hasta aquel lugar, cosa que a ambas le resultó agradable… Maca entrevistaba al director del centro mientras Esther sacaba sotos a toda la instalación…

En un momento determinado, Esther comenzó a fotografiar Maca y su entrevistado y pudo ver como Maca se ruborizaba ligeramente y cambiaba de postura para no salir en las fotos, ella sonrió sin poder evitarlo y continuó, divertida, haciéndole fotos, casi se olvidó del director pues ahora, el objetivo de su cámara solo se posaba en la periodista…

Una vez terminada la entrevista pusieron rumbo a la redacción, por el camino iban hablando de lo que les había parecido el centro, ambas coincidían en lo bien que estaba montado y estructurado…

E: No te gusta nada que te hagan fotos, ¿verdad? – dijo Esther cambiando radicalmente la conversación

M: Pues no, - contestó sonriendo – lo cierto es que odio que me hagan fotos… no me preguntes por que…

E: Pues es una pena, porque tienes una cara y unos rasgos muy fotogénicos, verás cuando revele las fotos, seguro que estas guapísima… – Hasta ella misma se sorprendió de aquel comentario

M: Gracias – dijo también bastante sorprendida por el comentario…

Llegaron a la redacción y cada una se enfrascó de nuevo en su trabajo, pasaron parte de la mañana sin verse, Esther revelando, retocando y revisando las fotografías que había hecho, como bien le había comentado, Maca era una mujer muy fotogénica y pudo corroborarlo al revelar las que le había sacado a ella, fotografías que por no tener nada que ver con el artículo se las guardó para ella…

Por su parte, Maca terminaba de escribir la crónica de la inauguración, y no podía evitar que por su mente pasaran las imágenes de Esther haciéndole fotografías, del mismo modo que no podía evitar sonreír al recordarlo…

Una vez terminado su horario ambas se encontraron en la calle, Esther caminaba hacia la parada del autobús, mientras que Maca se dirigía a su moto…

M: Esther – dijo llamando su atención – si quieres te llevo a casa

E: No, no te preocupes, no te molestes… - contestó

M: No es molestia, en serio – le tendió el casco – anda, sube, que el autobús tardará siglos… - sonrió

Tras pensárselo unos segundos Esther subió a la moto y le dio las indicaciones pertinentes para llegar hasta su casa… el trayecto, extrañamente, les pareció mas corto de lo normal…

Llegaron hasta la puerta del portal de Esther, Maca paró la moto y se quitó el casco, Esther bajó e imitando a Maca también se quitó el casco, quedando ambas frente a frente…

E: Gracias por traerme – dijo mientras le devolvía el casco

M: No tienes por que dármelas, no me cuesta nada – contestó

E: De todas formas, gracias – sonrió…

Ambas se quedaron en silencio durante un segundo, sin saber muy bien que decir o que hacer en ese instante, Esther buscó sus llaves, mientras Maca colocaba el casco que había utilizado la fotógrafa…

M: Bueno… - dijo rompiendo el silencio – yo tengo que irme ya

E: Si… claro – ¿Por qué aquello no le gustaba nada? - … ¿te apetece subir a tomar algo? – Preguntó sin saber como, sin permiso y sin pensarlo, había salido esa pregunta de sus labios…

03/Jul/2006 01:49

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E: ¿Molestia? Venga ya, es lo menos después de que me hayas traído hasta aquí ¿no?

Maca aparcó la moto y ambas entraron en el portal, en silencio, ninguna sabía muy bien como cortar el hielo, pues realmente, no se conocían de nada… el ascensor tardó unos pocos minutos en llevarlas hasta su planta, una vez fuera, Esther guió a Maca hasta la puerta de su piso…

Abrió y le cedió el paso amablemente, Maca entró y miró a su alrededor, era una casa pequeña pero acogedora, muy bien iluminada y como no podía ser menos en una fotógrafa, de las paredes colgaban varias fotografías, unas en blanco y negro, otras en color… distintos tipos de estilos y diferentes situaciones…

E: ¿Qué quieres tomar? – preguntó dejando sus cosas en el sofá

M: Pues… una cervecita, si tienes – contestó si dejar de mirar los cuadros

E: Si, siéntate, ahora lo traigo…

Maca se sentó y tras unos minutos volvía Esther con dos cervezas en las manos…

M: Lo tuyo con la fotografía no es solo un trabajo, por lo que veo – señaló los cuadros

E: Pues no – sonrió – es una pasión – desde niña me ha gustado muchísimo, creo que con tres años ya cogí una cámara…

M: Venga ya – dijo sin poder imaginarse a una niña de tres años haciendo fotos…

E: En serio… bueno, una cosa es que cogiera una cámara y otra es que hiciera fotos, más bien la destrocé jejeje – reía – pero siempre supe que quería vivir de esto… no sé… no es solo el hecho de hacer fotos, sino lo que se puede transmitir con ellas… hay fotos que no te dicen nada pero si eres buen fotógrafo puedes transmitir los sentimientos que lo que estás fotografiando te crea… - la miró y vio como Maca la miraba fijamente – perdona… te debo estar aburriendo

M: No… para nada… - dijo al instante – es increíble como hablas de tu trabajo, no muchas personas pueden hablar así del suyo…

E: Bueno, es que ya te digo que para mí no es solo un trabajo… yo creo que es más un sueño hecho realidad… aunque aún me falta uno por cumplir con respecto a la fotografía… - Maca alzó las cejas queriendo preguntar qué era aquello con lo que soñaba, por lo que Esther continuó – quiero montar una exposición con mis propias fotos y que alguien las compre, claro… no sé, supongo que quiero que el mundo conozca lo que hago… - dijo algo avergonzada

M: Pues yo creo que lo lograrás – le dijo sincera y sonriendo…

E: Bueno y ¿tu? – quiso saber ella también – ¿cómo es que te hiciste periodista?

M: Pues lo mío también es vocación, desde niña estoy casi “viviendo” en el mundo del periodismo…

E: Amm… tus padres son periodistas

M: No, que va… todo lo contrario, ellos son los que le dan de comer a los periodistas jejeje…

E: Vamos, que vienes de familia famosa – afirmó

M: Pues si – sonrió - ¿conoces los vinos Wilson? – Esther afirmó con la cabeza – pues yo soy una Wilson

E: NO – dijo asombrada

M: Si, así que ya ves, toda la vida rodeada de periodistas, algo se me pegó, me gustó ese mundillo, y aquí estoy – dijo alzando las manos

E: Así que periodista y pija jajajaja – reía con ganas ante la asombrada mirada de Maca – pues vaya mezcla ¿no?

M: Oye – protestó – no te pases que soy tu jefa – dijo dándole un leve codazo

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M: Ufff – dijo mirando el reloj – que tarde es, creo que debería irme…

E: Si, claro – contestó levantándose – que te estoy acaparando y seguro que alguien te estará esperando – dijo sin parecer curiosa

M: Que va, no hay nadie que me espere – contestó – pero ya es tarde y tu tendrás cosas que hacer…

Se levantó también del sofá y se dirigió a la puerta

E: Espera, Maca – la detuvo, se acercó hasta su bolsa y sacó las fotografías que aquella mañana le había hecho – creo que esto deberías tenerlo tu – dijo dándoselas

Maca las miró, sonrió y volvió a extendérselas

M: No, mejor quédatelas tu… para que las pongas en tu primera exposición – Dijo sin dejar de sonreír…

Esther tomó las fotos en sus manos, las miró unos segundos, levantó la vista y sonrió de nuevo, se quedaron así por un segundo, mirándose, sin hablar, sonriendo ampliamente, sin apartar su vista de la otra… fue un segundo que pareció una eternidad…

M: Bueno – dijo bajando la vista – me voy… oye que… que me lo he pasado muy bien… gracias por invitarme

E: Si… yo también me he divertido mucho…

M: Habrá que repetirlo ¿no? – preguntó

E: Claro, cuando quieras – dijo sin dudar…

M: Vale, pues… si quieres el viernes nos vamos a cenar y a tomar unas copas… ¿Te apetece?

E: vale, de todos modos nos vemos mañana en el periódico

M: Si, hasta mañana – dijo dándole dos besos – y gracias…

E: Gracias a ti, hasta mañana…

Cerró la puerta y se quedó mirando parada… no sabía muy bien que era lo que había pasado exactamente pero sabía que le había gustado, mas bien le había encantado, miró de nuevo las fotografías que tenía entre sus manos, sonrió, las dejó sobre la mesa y se adentró por el pasillo

Maca bajó hasta la calle con una sensación extraña, esa mujer a la que hacía tan solo días que no soportaba había resultado ser una persona dulce, amable y con una sonrisa… una sonrisa que por algún motivo no conseguía borrar de su mente…

03/Jul/2006 13:43

La semana pasó entre artículos y entrevistas, Maca y Esther se llevaban mejor por día que pasaba, lo que hacía que su trabajo no fuera solo más ameno sino de mucha mejor calidad…

Poco a poco se iban conociendo, los ratos libres que tenían lo pasaban juntas, les gustaba estar juntas, el tiempo se les hacía tremendamente corto y sin poder evitarlos alargaban las despedidas, con frases tontas y banales, despidiéndose mil y una veces, pero lo cierto es que se sentían tan a gusto la una con la otra que cuando tenían que separarse no les gustaba nada…

Laura y Cruz no daban crédito a lo que veían, aun felices y alegres porque las chicas, por fin se llevaban bien, les costaba creer que se hubieran convertido en uña y carne en tan poco tiempo y comenzaban a sospechar, que tal vez y sin tener nada seguro, algo comenzaba a florecer en ellas… algo que hacía que cada vez que lo comentaban sonrieran ante su pensamiento…

Nada más lejos de la realidad si había algo que ambas empezaban a sentir… una necesidad por parte de las dos de estar cada vez más cerca la una de la otra, sin embargo ninguna de las dos era capaz de decirlo abiertamente creyendo ambas, que tal vez, confundían un sentimiento más profundo con una gran amistad… y teniendo en cuenta que las dos habían tenido malas experiencias recientemente, tenían algo de miedo…

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03/Jul/2006 18:37

Habían quedado directamente en el restaurante, cuando Maca llegó, Esther aún no había llegado, así que esperó pacientemente en la puerta a que esta llegara…

A los pocos minutos vio como una chica se acercaba a ella algo apresurada y casi se quedó sin respiración al verla… ¿Cuándo se había convertido en una auténtica princesa? Esther estaba radiante, preciosa, llevaba un vestido verde que le sentaba de escándalo, ceñido a su cuerpo, marcando sus curvas, con la espalda descubierta y un escote que a Maca le pareció una auténtica maravilla… el pelo liso, caía sobre sus hombros, juguetón, coqueto… si… definitivamente se había quedado sin respiración…

Esther por su parte también se había quedado algo paralizada ante Maca, quien llevaba unos pantalones que le quedaban de maravilla y un top azul que hacía que la imaginación de cualquiera volara imaginando lo que escondía la tela, al pelo ligeramente ondulado, lo que a Esther le encantó…, tomó aire, cerciorándose de que llegara a sus pulmones y terminó por acortar las distancias que las separaban…

E: Hola – saludó algo tímida - ¿hace mucho que has llegado?

M: No… acabo de llegar – se acercó y saludó con dos besos – estas muy guapa – dijo con una sonrisa una vez se había alejado un poco de ella

E: Gracias – se ruborizó – tu también – sonrió – ¿entramos?

M: Claro – contestó abriendo la puerta del restaurante y cediéndole el paso

Ambas entraron y se quedaron mirando el ambiente del restaurante, no era muy amplio pero todo estaba tan bien montado que resultaba muy acogedor, estilo rústico, todo era de madera, con una luz tenue, perfecta para una pareja de enamorados y un hilo musical en el que sonaba una relajante melodía…

Siguieron al camarero hasta su mesa, que sin haberlo pedido estaba algo más alejada de las demás, lo que le daba a las chicas algo más de intimidad…

E: esto es precioso – dijo admirando el lugar

M: Si, yo no lo conocía, pero Cruz me dijo una vez que estaba muy bien – contestó

La cena transcurría entre risas y bromas, disfrutaban de la comida que como ya esperaban estaba exquisita… hablaban de sus años de juventud y Maca no podía evitar reírse al escuchar como Esther le contaba las locuras que ella junto con Laura y otra de sus amigas habían cometido durante sus años en la escuela, lo cierto era que de Laura se esperaba cualquier cosa, pero de Esther, a la que comenzaba a conocer no, ya que ella parecía una persona más paradita y algo más vergonzosa…

M: Es que no me lo puedo creer – decía sin dejar de reír – ¿pero como llegasteis hasta Toledo?

E: Es que no sé como fue… solo te puedo decir que nos tomamos más cervezas de la cuenta y acabamos en Toledo en casa de unos chicos que no hacían otra cosa que escuchar a Bob Marley y fumar porros…

M: ¿Pero me lo estás diciendo en serio? – dijo más que asombrada

E: Totalmente – dijo mientras cortaba su filete – fue una época de locuras, pero vamos que eso no fue nada comparado con lo que pudimos llegar a hacer en otras de nuestras salidas…

M: Venga ya – dijo aun asombrada – te creía mas seria Esther

E: Bueno… ahora lo soy más, no te lo voy a negar, pero vamos, tu deja que Laura y yo nos juntemos más veces que verás la que podemos llegar a liar…

M: Entonces tendré que vigilarte y no separarme de ti – dijo con voz algo ¿sensual? – no quiero tener que ir a la comisaría a pagar tu fianza…

E: No sería la primera vez que alguien tiene que hacerlo – dijo sonriendo

M: ¿Como? – preguntó abriendo los ojos como platos

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haciéndose la interesante – y tú ¿qué? ¿Cómo eras en tus años locos?

M: Pues no tan gamberra como tu, la verdad, yo era más tranquilita, además, tampoco podía excederme demasiado… si no mi madre se ponía como loca… no permitía que su hija, la hija del gran Wilson de Jerez diera que hablar entre la alta sociedad gaditana…

Y así siguieron hasta que la cena terminó, tras una pequeña discusión, por pagar la cuenta, la cual, ganó Maca, más por rapidez que por otra cosa, ambas salieron a la calle…

M: Bueno, ¿te apetece tomar algo? – le dijo una vez fuera del restaurante - aunque no sé yo… después de tus antecedentes… - bromeó

E: Eyy… no seas mala, que de eso hace mil años – dijo dándole un pequeño empujón

M: vale, vale – contestó divertida - y a donde vamos, porque no nos hemos vestido así para cenar e irnos a casa… habrá que ir a algún sitio a… ligar… ¿no? – dijo con pícara sin poder apartar sus ojos del cuerpo de la fotógrafa…

04/Jul/2006 18:45

E: Eee… si, claro – contestó algo intimidada por su mirada

Ambas sabían que si querían “ligar” como había dicho Maca, lo más lógico es que fueran a un pub de ambiente, sin embargo, ninguna sabía la condición sexual de la otra, pues aun no habían entrado en el tema sentimental durante sus charlas…

Maca pensó que no sería correcto llevar a Esther allí en la primera salida que hacían solas, aunque era consciente de que no era nada del otro mundo no sabía como se lo podía tomar Esther, y ésta por su parte, pensó que tal vez Maca podría sentirse un poco fuera de lugar en una situación como aquella, así que decidieron ir al mismo pub en el que estuvieron la noche que salieron con la gente del trabajo…

Llegaron y ambas fueron directamente a la barra, necesitadas de algo de alcohol para calmar los nervios que sin aviso ni razón y sin verlos venir se habían instalado en sus cuerpos…

Miraban el ambiente que había a su alrededor, el bar no estaba excesivamente lleno, la música de moda sonaba haciendo mover los esqueletos de los allí presentes, Maca volvió su vista a Esther quien parecía algo perdida en sus pensamientos, le dio un trago a su copa y se levantó del taburete

M: ¿Bailamos? – le dijo dejando el vaso sobre la barra

E: Claro – contestó sonriendo

Aunque bailaban rodeadas de gente, para ellas el mundo parecía haber desaparecido, Esther movía sus caderas, provocando, sin saberlo, un montón de sensaciones que Maca no quería poner nombre… “lo último que necesito en estos momentos es

engancharme por una hetero y encima mi amiga” se repetía una y otra vez mientras luchaba contra sus manos que necesitaba posarse en aquellas caderas que se movían provocándole incluso mareos…

Por su parte Esther, no paraba de mirar a Maca y quien se movía delante de ella haciendo que su nerviosismo aumentara por momentos… “si no supiera que es casi imposible, pensaría que… no Esther, no empecemos que es tu jefa y además es hetero” se decía a si misma mientras intentaba calmar la tentación que sin ella quererlo se había adueñado de su piel…

Horas más tarde, cansadas de tanto bailar, y sabiendo que ya era demasiado tarde, decidieron salir de aquel bar y marcharse a casa, por el camino, reían recordando la noche que habían pasado, sorprendiéndose a ellas mismas que pudieran estar sí después de cómo habían empezado…

E: Oye, lo que no entiendo es una cosa – dijo Esther cuando ya casi llegaban a la puerta de su casa

M: Dime

E: ¿Si eras tú la que querías ligar, por que has espantado a todos los tíos que se te acercaban? – quiso saber después de ver como Maca rechazaba uno por uno a todo aquel que intentaba algo con ella, que no habían sido pocos…

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E: ¿Y como es tu tipo de hombre? – preguntó inocente

M: ¿Quién ha dicho que me gusten los hombres? – dijo alzando las cejas… arrepintiéndose enseguida de haberlo dicho, nunca había lo había ocultado, bien asumido lo tenía, pero por alguna razón, le daba pánico la reacción que pudiera tener Esther frente a aquella confesión…

05/Jul/2006 01:30

Y sus ojos buscaron los de Esther, encontrándose con la profundidad de su mirada, ahogándose sin remedio en el océano de sus ojos, buscando en ellos la respuesta a sus miedos, intentando adivinar qué sentía Esther, como le sentaría aquello…

Al escuchar aquello, Esther se quedó sin habla, no se lo podía creer, nunca lo hubiera imaginado, había estado toda la noche reprimiendo las ganas de besarla por el hecho de pensar que Maca era hetero, que ahora que le había confesado su preferencia sexual no se lo podía creer… y es que Maca le gustaba, le gustaba mucho, no podía negárselo más tiempo, era algo que sin haberlo visto venir había crecido en ella, si, Maca le gustaba mucho más de lo que acertaba a reconocer y ahora que sabía que era lesbiana, el único impedimento al que se había estado aferrando inconscientemente para no ponerle nombre a ese sentimiento desapareció de un plumazo ante sus palabras, ahora que lo sabía se había quedado sin habla…

Maca, ante su silencio, creyó que sus sospechas se confirmaban, la reacción de Esther era todo cuanto temía… su silencio… no… no podía soportarlo… por un momento durante la noche había creído que… pero no, su silencio le confirmaba su confesión no había sido para nada acertada… y no podía continuar allí, no podía enfrentarse a ella… no… tenía que salir de allí…

M: Bueno… - dijo algo seca – yo me voy, es tarde…

E: Maca – reaccionó al fin – Maca espera…

Pero Maca ya se había marchado, y Esther se quedó parada reprochándose a sí misma el haberse quedado sin palabras, cuando quería haberlo dicho que ella también era lesbiana, no solo eso, sino que, por que no, si ya estaban de confesiones, confesarle a Maca que sentía algo por ella, que aunque le diera miedo, sabía que no podía seguir ocultando por más tiempo… aunque también sabía que el hecho de que ambas tuvieran la misma condición sexual no significaba que Maca sintiera algo por ella…

Por su parte, Maca conducía hasta su casa con una sensación amarga en el cuerpo, no esperaba ese tipo de reacción por parte de Esther, la creía de otra forma, hasta le había dado la impresión de que quizás ella también entendía, pero su silencio le había dejado claro, o eso quiso ver ella, que no estaba en lo cierto… y no sabía que era lo que le molestaba más, si el hecho de que Esther no lo aceptara, o lo que irremediablemente le tocaba asumir de una vez por todas… le gustaba una hetero… si, porque a Maca también le gustaba Esther, es la única y la verdadera razón que le daba al nudo en el estómago que se le formaba cada vez que la veía, o al tonto nerviosismo que sentía cuando la tenía cerca… o a ese temblor de piernas que la torturaba cuando tan solo se rozaban… si, Maca, poco a poco, sin darse apenas cuenta, había caído en las redes de la fotógrafa… como Esther, Maca también tenía que ponerle nombre, dejarse de miedo y aceptar que, una vez más, le tocaba sufrir por que su necio y terco corazón no sabía elegir…

Ninguna de las dos durmió demasiado bien aquella noche, realmente, ninguna de las dos durmió nada…

El fin de semana pasó entre comeduras de coco para ambas, una gran decepción para Maca y una nueva ilusión para Esther, vale que quizás Maca no se había fijado en ella, pero recordando momentos y miradas, quizás estaba equivocada…

El lunes por la mañana, Maca llegó temprano a la redacción y como venía siendo habitual se tomó el primer café del día con Cruz…

C: ¿Y que tal el viernes con Esther? – Dijo con una gran curiosidad

M: Bien – contestó no muy convencida de ello

C: ¿Pasa algo? – se preocupó

M: Pues que soy una tonta… y que estoy pilladísima por ella, Cruz…

C: Pero eso es genial ¿no? – dijo sin ocultar su alegría

M: Como que genial – se sorprendió – es hetero joder… lo que es, es una putada…

(19)

M: ¿Qué Laura te dijo eso? – Dijo mucho más animada, Cruz asintió – Dios… he sido una estúpida… - se lamentó tras recordar como se había marchado aquella noche sin dejar que Esther le dijera nada…

05/Jul/2006 13:42

No muy lejos de allí, en una cafetería fuera de la redacción, Esther le contaba todo lo acontecido la noche del viernes a Laura, quien como Maca, se quedaba sorprendida por la reacción de su amiga…

L: ¿Y te quedaste callada? – le preguntó tras escucharla

E: Si – se lamentó Esther – no sé que me pasó… llevaba toda la noche evitando… y de pronto me dice que eso y… ufff… no sé que me pasó…

L: Vale, Esther – dijo con un tono tranquilizador – tienes que hablar con ella, al menos aclararle que para ti no es ningún problema…

E: Ya… ya lo sé, pero es que no sé que decirle…

L: No es tan difícil, Esther, solo tienes que decirle que a ti también te gustan las mujeres y que no piense cosas raras…

E: Si, muy bien, pero es que… que… - no sabía como decirlo, una cosa era aceptarlo y ponerle nombre, otra muy diferente era confesarlo abiertamente

L: Que te gusta – afirmó Laura

E: Si – confesó al fin, Laura sonrió

L: Lo sabía – dijo con entusiasmo

E: joder… ¿tanto se me nota? – preguntó al ver el entusiasmo de su amiga

L: Te conozco, cariño, te conozco muy bien y… yo creo que a ella también le gustas

E: Eso lo dudo – dijo con rotundidad – bueno… es que no lo sé… a veces creo que si, me mira de una manera que… ufff… me derrito, pero hay otras en las que parece muy distante… joder… si es que ni siquiera intentó nada el viernes…

L: ¿Y? – Dijo sin ver el problema – eso no quiere decir que no le gustes, Esther, ella no sabía que a ti también te gustaban las mujeres, no tenía porque intentar nada… además, tu tampoco te lanzaste…

E. Pues claro que no me lancé – la cortó – pensé que saldría corriendo, además, ya sabes que yo soy mas… paradita para esas cosas…

L: Ya, bueno, lo que está claro es que tienes que hablar con ella, independientemente de que ella sienta algo por ti o no, creo que deberías hablar con ella, para que no piense cosas raras…

E: Ya, si ya lo sé – dijo bajando la cabeza – y es lo que voy a hacer en cuanto lleguemos a la redacción… - informó

L: Bien, pues yo ya he terminado así que nos vamos – dijo levantándose de su asiento y mirando a su amiga que no se movía de su silla – venga Esther, cuanto antes, mejor – la levantó del brazo y le dio un beso en la mejilla – ayyy – dijo feliz – no sé porque me da, que vamos a tener una parejita más pronto de lo que pensamos

E: ¡Laura! – Exclamó medio riñéndola, acto seguido cambió el tono y su rostro se tornó en algo de ilusión – ojalá

Pagaron y se fueron a la redacción, una vez allí, Laura se fue a su puesto de trabajo, Esther, más nerviosa que nunca, quiso tomarse algo de tiempo, pero la mirada insistente de Laura desde su mesa no la dejó ni cinco minutos de descanso, así que con los nervios a flor de piel se encaminó hasta el despacho de su jefa… llamó y esperó a que la invitaran a entrar, cuando esto sucedió, tomó aire y entró…

E: Maca, podemos hablar un momento – pidió tímida acercándose a la mesa…

05/Jul/2006 21:35

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E: Veras… quería hablarte de lo del viernes…

M: Lo suponía, verás Esther…

E: No, déjame hablar a mí – dijo cortándola – sé que mi reacción a lo que me dijiste no fue muy buena… bueno, la verdad es que fue patética, pero no es por lo que tu crees, no es que me moleste el hecho de que te gusten las mujeres, todo lo contrario – Maca la miraba con una sonrisa puesta en sus labios – quiero decir – dijo rápidamente al notar que lo último lo había dicho con mucho más entusiasmo del que pretendía – que no me molesta para nada, no puede molestarme porque a mi también me gustan, me gustan mucho – dijo bajando la cabeza al notar esa profunda mirada – es decir, no es que me gusten todas jejeje – rió nerviosa – pero vamos que yo también soy lesbiana, lo que pasa es que me pilló por sorpresa que a ti también te gustaran, no me lo esperaba para nada, y me quedé algo sorprendida…

M: Esther, Esther – dijo cortándola al ver lo nerviosa que estaba – no tienes que darme explicaciones, yo tampoco estuve muy bien, salí corriendo nada más decírtelo – se levantó y se acercó a ella – es verdad que creí que te sentó mal, pero también creo que debí haber esperado… no sé haberte dejado hablar… - se acercó más a ella, quien se levantó – pero enriéndeme, pasamos una noche maravillosa, al menos para mi y bueno… al quedarte tu en silencio pues…

Se quedó callada, la miró a los ojos, en esa mirada que poco a poco se colaba en su corazón sin poder evitarlo, y sin querer evitarlo, Esther recortó las distancias, sin dejar de mirarla y tirándose a una piscina en la que no sabía si encontraría agua, pero tampoco quería evitarlo… Maca sonrió ante aquel gesto dejándole claro que era bien recibido… sus miradas, se hicieron penetrantes, intentando arañar un trocito de sus almas, Maca optó por imitar a Esther acercándose más hacia ella, sonreían, no habían dejado de hacerlo, sabían lo que venía y lo estaban deseando… un escalofrío recorrió sus cuerpos, un dulce cosquilleo se instaló en sus estómagos, un agradable vértigo las recorrió de arriba abajo, sus rostros se acercaban lentamente, estaban a escasos centímetros…

El teléfono resonó en la habitación sacándolas de su ensoñación, rompiendo la magia del momento… tan inoportuno el aparatito que consiguió incluso que se sobresaltaran…

Maca respondió y tras hablar durante unos instantes, se volvió hacia ella…

M: Tenemos trabajo – dijo con desgana, pues habían tenido el momento perfecto y lo habían perdido

E: Ya… - contestó con el mismo tono –bueno pues… voy… voy a coger mis cosas – anunció sin querer salir de aquella habitación, finalmente y con gran esfuerzo consiguió llegar hasta la puerta, donde Maca la detuvo

M: Esther – ésta se volvió – Cruz me dijo que… que querías hacer unas fotos en la sierra y bueno… yo tengo una casa allí y… había pensado que tal vez…

E: Me encantaría – dijo con la mejor de sus sonrisas, sin dejar que terminara, Maca sonrió también… Se volvió a dar la vuelta y de nuevo su voz la detuvo…

M: Esther – volvió a llamarle, esta se dio de nuevo la vuelta – yo también lo he sentido – dijo de nuevo mirándola a los ojos

Con una sonrisa mucho más amplia si eso era posible, Esther abandonó por fin el despacho sin poder casi creerse lo que había pasado allí, Maca también sentía algo por ella, no cabía en si de gozo, se había tirado a la piscina y se la había encontrado repleta de agua… Por su parte, Maca, cuando se quedó sola, se volvió a sentar en su silla, llevó sus manos a sus labios, sonrió, había estado a punto de besarla y sabía que Esther habría correspondido de la misma forma al beso… ambas maldijeron al teléfono, pero tenían la certeza de que ese beso no dado, tan ansiado y anhelado, llegaría, ¡claro que llegaría! De eso, ninguna de las dos tenía dudas…

06/Jul/2006 00:42

La semana pasó mucho más lenta de lo que a ellas les hubiera gustado, de trabajo hasta arriba no habían tenido ocasión de quedarse a solas, además de eso, los dos últimos días de la semana, Laura se había puesto enferma y Esther tubo que trabajar el doble y sin Maca, cosa que no le agradó demasiado… pero por fin, el viernes llegó y con él, su tan esperada escapada a la sierra…

Habían quedado en que después del trabajo cada una se iría a su casa para recoger unas cuantas cosas, más tarde, Maca pasaría a recoger a Esther, y pondrían rumbo a la casita de Maca…

Nerviosas y felices ninguna de las dos pudo comer casi nada, tenían puestas muchas esperanzas en aquel viaje, ambas sabían que no irían solo para hacer fotos y eso era algo que las traía locas…

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