Examen filosófico del vocabulario sociológico

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EXAMEN

FILOSÓFICO

DEL VOCABULARIO

SOCIOLÓGICO

I.Introducción

Quien se acercaa las cienciassocialesdesdelas ciencias naturalesse sien-te inicialmensien-te repelido por la oscuridad de la jerga, la pobreza e inexacti-tud de las ideas,y las pretensionesde hacer pasarla búsquedade datos sin importancia por investigación científica, y la doctrina imprecisa por teoría científica. Por ejemplo, el eminente biólogo de Princeton, John Tyler Bon-ner, escribeque la sociologíahumana "pareceuna ciénaga,una mezclalóbre-ga de lo obvio y lo oscuro". Esta impresión nemezclalóbre-gativa es justificada sólo a medias. Es verdad que la sociología es una ciencia subdesarrollada,pero también es cierto que se ha lanzado finalmente por el buen camino. Por "buen camino" entiendoel camino de la ciencia.

N o ha sido fácil llevar a las cienciassocialespor el camino de la ciencia ni les es fácil permaneceren él. En primer lugar porque han nacido de las humanidadesy de la ideología, en segundoporque siguen sometidasa pre-sionesde amboslados. No es que el contactocon las humanidadesy con la ideología sea pernicioso en sí. Tales contactosson inevitables y pueden ser beneficiosos.Lo que es pernicioso para las ciencias sociales,y para cuales-quiera otras,es someterseal control unilateral de ideas incorrectas,seanfilo-sóficas,seanideológicas. Me explicaré.

Las cienciassociales,y en menor medida todas las demásciencias,están ubicadasentre la filosofía y la ideología. La filosofía se cuela en las ciencias por el andamiajegeneralo visión del mundo,por los problemas,por los mé-todos,por los fines y por la manera de evaluarunos y otros así como los re-sultadosde la investigación. Si la filosofía es rigurosa y está al día con la ciencia,su influencia sobrela ciencia serápositiva:la ayudaráa aclarar,depu-rar y sistematizarsus ideas y procedimientos.Pero si la filosofía es dogmáti-ca,si se limita a repetir y comentaren lugar de proponerseproblemasnuevos y de adoptar técnicas nuevas, entoncessu influencia sobre la ciencia será nefasta,ya que le impedirá avanzar.

En cuanto a las ideologías sociopolíticas,es natural que influyan sobre las cienciassociales.Al fin y al cabo,las ideologíasde esetipo se ocupan de problemassociales:de ponerlosde manifiestoo de ocultarlos, según el caso, y de promoversu solución o de obstaculizartodo esfuerzopor resolverlos.La

cuestiónno es entoncesapartar a la sociologíade la ideología y conservarla virgen para que llene las revistasy libros de datosy de ideas que no tengan influencia sobrela sociedad. La cuestiónes más bien aparear a la sociología

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con una ideología ilustraday al serviciodel pueblo, una ideología que, lejos de imponer solucionesprefabricadasa problemasno estudiados,acepteque los problemassocialesdeben estudiarseantesde interferir con ellos. No se trata de postergarla solución de problemasapremiantessino de encararlos científicamentepara evitar que empeoreny para evitar el fracasode una acciónbien intencionadapero improvisadaypor tanto ciega. En suma,no se trata de impedir el casamientode la sociologíacon la ideología sino de pr().. moveruna unión fértil y útil a la sociedad.

Cuando se piensa en los problemassocialescontemporáneosno se puede menosque espantarse.El Tercer Mundo, en particular, está plagadode pr().. blemasespantososy que, en lugar de ir resolviéndose,empeorandía a día. Baste mencionar el hambre,la sobrepoblación,la desocupación,la margina-ción, la explotación irracional de los recursosnaturales,la dependencia,el bajo nivel educacional,la cultura raquítica e imitativa, la tiranía política, la corrupción,y el militarismo. Cuando el científico acostumbradoa una meto-dología rigurosa piensa en estos problemas,no tiene derecho a adoptar la actitud fácil de menospreciaro compadecera los sociólogosempeñadosen estudiarlos,ni a los políticos y estadistasque dicen quererresolverlos.La acti-tud constructivaes poner el hombro, sea convirtiéndoseél mismo en cientí-fico social ocasional,sea promoviendola transferenciade metodologíade las cienciasmadurasa las inmaduras,en estecasolas sociales.

Cualquiera sea el modo de colaboración que elija el científico prove-niente de una ciencia madura,es probableque propongaun saneamientodel vocabulariosociológico,vocabularioen gran medidaimprecisoque no se pres-ta al pensamientoriguroso ni a la comunicaciónclara. Por supuesto,el pro-blema del saneamientodel vocabulario sociológicono se resuelve con sólo escribir un nuevo diccionario de ciencias sociales,sino elaborando teorías exactas,profundas y comprobablesacercade hechossociales. Pero esta otra tarea,que es la más urgenteen el momentoactual, puede ser facilitada por una crítica de las aberracionesverbales,ya que éstasno son sino manifesta-cionesde la pobrezateórica que se quiere corregir.

El presentetrabajo es una contribución a la faena de limpiar el vocabu-lario de la sociología. Fue inspirado en la participación que le cupo al autor en una investigaciónde la CEPAL, dirigida por el profesorAldo Solari, acer-ca de los estudios sobre dependenciay subdesarrollode América Latina. Puestoque no tiene otro orden que el alfabético,puedeleerseal azar.

2.Dependencia

Pareceadmitido que Argentina es un país dependiente,al par que Ca-nadá esindependiente. Las nocionesen juego en estecasoson dicotómicas,o sea,de la clase blanco-o-negro.De hecho hay grados de dependencia.Por

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ejemplo Argentina, aunque dependiente en muchos aspectos,no lo es en todos, y lo es menos que Paraguay. Es obvio entoncesque necesitamosun conceptomás refinado: es preciso hablar de dependenciaen ciertosrespectos yen determinadosgrados. Un análisis de la situación hecha en términos de estosconceptosdaría lugar a una descripción más exactay acaso abriría ca-mino a teorías propiamente dichas (no ya meras opiniones ni doctrinas) sobre dependencia. (Ver Teoría.)

Los conceptosmás refinados que se necesitan pueden obtenerse de la manerasiguiente. Se parte de la expresiónintuitiva:

U1 depende de :le en el respectoy en grado z, que se simbolizaDwxyx.

Luego se fijan algunas de estasvariables y se estudian las relacionesbinarias

y ternariasque resultan o bien se adopta un camino más ambicioso: el de la cuantificación. Esto es,se reemplazala relación por una función. Por ejem-plo, un posible índice de dependenciaeconómica (o dependenciaen el res-pectoe) de un paísw para con un país:le sería

Volumen de la produccióndewcontraladaporx

D(w,x, e)

=

z

=

.

Volumen de la produccióntotal dew

(Se puede incluso pensaren una función para cada tipo de producto.)Dando valores aw (o sea,tomando diversospaísesdependientes)se obtienen

distin-tos gradosde dependenciaeconómica,o sea,distindistin-tos valoresdez,v,gr.

donde%1Y%2' ambasfracciones,miden el grado de dependencia(en el

respec-toe) de los paísesW1 y W2 respectodel paísx. (Para lograr un análisis más fino se sustituirán países por regiones:de este modo se dará cuenta del co-lonialismo interno.)

Una vez construido un conceptocuantitativo de dependencia (en distin-tosrespectos)sepodrá definir sin dificultad el conceptocomparativo emplea-do al comienzode esteparágrafo. Por ejemplo,se dirá queW1 esmás

depen-dientedex quew2, en el respectoe,siy sólo si0%1

>~.

ydando valores a la

variablex,que representaa las metrópolis,se obtendrá,por ejemplo para un mismo país dependientew:

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3· Causalidad 'Y posibilidad

Muchos filósofospiensan que es menesterreemplazarla causalidadpor la posibilidad. Algunos científicos han adoptado.estatesis. Así, p. ej., Kalman Silvert sostieneque en las ciencias socialeses más adecuadohablar de acon-tecimientoso de circunstanciasquehacen posiblesotros hechos,en lugar de decir que loscausan.Sin embargo,tal sustituciónno siemprees posible y, en todo caso, la distinción no se limita a las ciencias sociales. La diferencia se manifiesta en todas las ciencias y rara vez es posible reemplazarun con-cepto por el otro. Una condición que posibilita un hecho suele llamarse condición necesaria;si se dan todas las condiciones necesariasy suficientes para que se produzcaun hecho,suelehablarsedecausación. Por ejemplo,un elevadonivel de alfabetización es condición necesaria,aunque no suficiente (no escausa),para la implantación de una industria que empleauna tecnolo-gía avanzada;otras condicionesson la existenciade capitalesy de mercado, así como de una empresa. Por sí sola ninguna de estascondicionesexplica la aparición de la industria en cuestión. Análogamente,el que en un país se den las condiciones necesariaspara una revolución (económica,cultural o meramentepolítica) no implica que tal revolución se produzca. En resumen, es preciso retener la distinción entre posibilidad y necesidadcausal.

Aun si se logra exactificar una noción de posibilidad, esto es,si se intro-duce el conceptode probabilidad, es menesterdistinguir entre posibilidad y causación. Por ejemplo,la probabilidad de que un organismomuera alguna vez es igual a la unidad, de lo cual no sesigueque el nacimiento seala causa de la muerte. Otro ejemplo: la movilidad social puede tratarse como una cadenade Markov. Pero aun disponiéndosede la matriz de transición (entre grupos sociales)no se dice cuáles son las causasde las diversas transiciones. En otraspalabras,un mero enunciadode posibilidad, aun cuandose trate de posibilidad cuantificada,no basta para explicar. La causalidadno ha desapa-recido de las teoríasestocásticassino que es un aspectosubordinadode ellas. Por ejemplo, en la mecánica estadísticase conservanlas fuerzas que causan movimientosasí como los choquesque desvíana las partículas de sus trayec-torias; ambos conceptosse conservanen la mecánica cuántica, otra teoría probabilista. En estasteorías se puede calcular la probabilidad de que una causa produzca determinado efectoantesque otro: se conservanlos conceptos de causay efectoaunqueno el de ley causalque los enlaza.

4. Decisión

Los sociólogosinfluidos por la escuelahistórico-cultural suelen afirmar que las cienciassocialesno pueden ser exactasporque tratan con finalidades, valoracionesy actosdeliberados,todo la cual trasciendea la naturalezay es

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rebelde a la matematizacíón, Que se trate de objetos culturales antes que naturales,es verdad. Que no seanmatematizableses falso,y lo ha sido desde el momentoen que nació la teoría de la decisión,hace de estoya dos siglos. Esta teoría estudiamatemáticamentelas decisionesque se toman en vista de alcanzar determinadosfines (objetosvaliosos) con ayuda de ciertos medios Esta teoría rompe la barrerahecho-valor,pues trata a la vez de medios(a los que asigna probabilidadesde conducir a los fines considerados)y fines (a los que asigna valoreso utilidades). Y, puesto que todo acto deliberadoes precedidode una decisiónrazonada,no puededecirseya que las ciencias

so-cialessean forzosamenteinexactaspor ocuparsede actos deliberadoscometi-dos con el fin de realizar finalidadesvaliosas. La teoría de la decisiónse ha incorporadoya a la sociologíade avanzada,en particular a la politología.

Los autoresque optan por el colectivismometodológico(p. ej. Parsons) no tienen inconvenienteen hablar de las decisionestomadaspor un grupo social. En rigor ésta es una mera metáfora:una decisión es un hechoque puede ocurrir solamenteen un cerebro. Ciertamente,los miembrosde un grupo pueden ponersede acuerdo,pero esto no quiere decir que el grupo, como tal, es decir como ente supraindividual,sea capaz de tomar decisiones. Lo que sucedeen estecasoes que cada uno de los individuos componentes del grupo toma la misma decisión que los demásy, más aún, decide que obraráde conciertocon ellos. Ciertamente,se puede hablarelípticamente de una decisiónde grupo,o tomadapor un grupo. Pero no es estolo que quie-ren los pensadoresinfluidos por el totalismode Hegel y la psicologíade la Gestalt,quienes(al igual que el hombre primitivo) proyectansus propios es-tadospsíquicosal mundo exterior.

5. Definiciones operacionales e indicadores

Los sociólogosy psicólogoshan tomadodelos físicos la infortunada ex-presión "definición operacional". No hay tal cosa. Toda definición es una operación estrictamenteconceptualconsistenteen identificar dos conceptos, uno de los cuales(el definidor odejiniens¡ ha sido introducido o aclaradocon anterioridad.

Lo que a menudose llama "definición operacional" no es ni definición ni operacional,sino simplementeuna relación entre variablesinobservables, por una parte, y variablesobservableso medibles,por la otra. Las segundas actúancomoindicadoreso índicesde las primeras. Así se dice, por ejemplo, que los niveles de la bolsa de valoresconstituyenun índice o medida (ambi-gua) del estadode la economíade un país capitalista. Esta es una hipótesis, no una definición. Tan es así que esverdaderatan sólo en primera aproxi-mación,ya que hay factorespsicológicosy políticos, no sólo económicos,que determinan los niveles de bolsa. Una definición, en cambio, es verdadera

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por estipulacióno convención. Ejemplo: Oligopolio es una economíao un mercadocontroladopor unas pocasempresas.

6. Estructura y estructuralismo

La palabra "estructura"estáde moda pero no siempredesignaun concep-to claro. Por ejemplo,cuando se habla de la "visión estructuralde los pro-blemas sociales",o de "historia estructural", habitualmenteno se entiende de qué se trata. En sentido estricto (matemático)una estructuraes un con-junto arbitrario de elementosdotado de una o más relaciones,operacioneso funciones. Por ejemplo,siP esel conjunto de paísesyR una relación de de-pendencia (en algún respecto),entoncesel par ordenado

<P, R>

es una es-tructura representativade la dependenciaen el respectoen cuestión. Corres-pondientemente,una "visión estructural"de la dependencia,o de cualquier otro hecho, sería una conceptualizacióndel hecho en términos de, o con ayuda de, estructurasmatemáticasprecisas,o sea,un modelo matemáticodel hecho. Los únicos estructuralistasen sentido estricto serían entonceslos matemáticospurosy aplicados, entre ello los sociólogosmatemáticos. Sin embargo,no pareceser ésteel sentidode la frase "visión estructural"en los escritosde los sociólogosdominadospor la escuelaestructuralista.Parecería que se trata de unadoctrina más bien que de un método,y que la doctrina se reduce a la tesisdudosa de que lo permanentey universal, antes que lo transitorio y regional, debiera estar en el foco de las ciencias del hombre. Pero, dado el estilo oscuro de los escritosen cuestión,es difícil aseverarsi estoes lo que se proponendecir.

7. Explotación

La noción de explotación,de origen ideológico,se ha incorporado a la sociologíade inspiración marxista así como a los estudiossobredependencia económicade los paísesperiféricosrespectode las metrópolis. Es una noción cualitativa y poco clara que puedecuantificarsey con ello aclararsesin difi-cultad en términosde los conceptosde costoy beneficio,que son clásicosen la economía.

El costopuedeconcebirsecomouna función que asignaun númeroposi-tivo a cada operaciónde producción. En otras palabras,C : O ~ R·,donde "C(z)=r", para z en el conjunto O de operacionesy r en el-conjunto de númerosreales,se interpretacomo el costode z,

Por su parte,el beneficio que obtienela persona(ffsicao jurídica)x de la persona(físicao jurídica)y que realiza o permite realizar la operaciónz, pue-de concebirsecomoel valor pue-de la funciónB : P X P X O ~ que asigna un número positivow a la terna ordenada

<

x, y, z> pertenecienteal

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con-junto de ternasP X P X O. Ya tenemoslo necesariopara introducir la na-ción de grado de explotana-ción.

Consideremosprimero la diferenciaB(x, y, z) - C(z) entre el beneficio que obtienex dey por la operación z, y el costoque ocasionaz ax. Esta di-ferenciaesel beneficioneto, parax,de la operaciónz ejecutadao permitida pory. Compáreseahora estebeneficio neto con el beneficioB(y, x, z) que obtieney como retribución por ejecutaro permitir la operaciónz. Este bene-ficio total puede ser igual a la suma de un salario más benebene-ficios sociales (salud pública, educación,pensión de la vejez, etc.) o puede ser una mera regalía, como ocurre cuando una empresapaga derechospor la explotación de un recursonatural. Es decir, fórmesela diferencia

E(x, 'j,z) =B(x, 'J,z) - C(z) - B(y, x,z).

Si estadiferencia es nula, se trata deun trato justo por el cual se benefician mutuamentex eY" Si la diferencia es negativa,el que carga con el costo,o sea'x,sale perjudicado. Y si la diferencia es positiva, quien sale perdiendo esy. En esteúltimo caso,o sea,cuando la diferencia es positiva, puede lla-márselaelgrado de explotación de que es objetoYpor parte dex en el res-pectoz.

. Si el que ejecutao permite la operación z es todo un grupo social g (co-munidad o nación), debemossumar los beneficiosde unoy otro lado, resul-tando así

E(x, g,z)

= ~

B(x, 'J,z) - C(z) - ~ B(y, x,z),

Para computar el grado de explotación, sea individual, sea colectiva, es precisoa) estimar los costosy beneficios en un período relativamentelargo, para evitar que pesenexcesivamentelos costosdé instalación,y b) incluir en los beneficiosque recibey no solamentelos directos (p. ej. en forma de sala-rios) sino también los indirectos o sociales.

Presumiblemente,el empleo de la noción de grado de explotación que acabamosde introducir--ode otra acasomás adecuadapero igualmentepre-cisa- contribuida a una mejor descripción de las situacionesde hecho así comoa la formulaciónde modelosmatemáticosde sistemasde explotación.

8. Grupo social

El conceptode grupo social (en particular de clase social) es tan básico que pocossociólogosse ocupan de aclararlo. Un análisis posibley elemental -esel que sigue. Sea C =

<

H, R

>

una comunidad que consta de un con-junto H de personasrelacionadasp'or relacionessocialescomprendidasen el

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conjuntoR. Algunas de estasrelacionesson relaciones de equivalencia (re-flexivas, simétricasy transitivas). Ejemplos: ocupación similar, nivel cultural parecido, pertenencia a la misma iglesia, y poder económico similar. Cual-quiera de estasrelaciones de equivalencia social induce una partición del con-juntoHen subconjuntoshomogéneosy mutuamentedisjuntos: cada uno de éstos es un grupo social. Por ejemplo, si dos miembros de H están ligados por la relaciónR" pertenecienteaR, entoncesson equivalentesen el respecto R", o sea,pertenecenambos al mismo grupo social de la partición inducida por R, (aun cuando no pertenezcana los mismos grupos sociales produci-dos por otras relacionespertenecientesaR). Habrá tantas particiones,o sea, tantas coleccionesde grupos sociales,como relacionesde equivalencia social.

La totalidad de estasparticionespuedellamarse laestructura social de H.

Lo que vale para los grupossocialesen general vale para las clasessocia-les. En estecasola relación de equivalencia es la de igual poder económico. El conceptode poder económicopuede definirse a su vez en función del nú-mero de productorescontrolados.El poder económicoP(x, y) que ejercela fa-milia x en la comunidady es igual al número de miembrosde la comunidad

y que trabajan parax (o cuyas actividadeseconómicascontrola o influye x) dividido por el número total de familias dey menosuno. (O sea,primero se hace la partición de la comunidad en familias, luego se le asignaa cada una un poder económico.)Las familias que ejercen un poder económicosimilar (o comprendido entre dos cotasdadas)pertenecena la misma clasesocial. En otras palabras,sia y b son dos númerosreales no nulos, entoncesel conjunto de familias para las cualeshayal menos un x tal que el máximo de Ptx, y)

está comprendido entrea y b,es una clase económica.Ejemplo: sea una co-m~idad que constade 13familias agrupadasde la manera siguiente:

1 familia dominante,que ejerceel poder económico12/12;

2 familias de clasemedia, una de las cuales controla económicamente a 3 familiasy la otra a 7, pero que son mutuamenteindependien-tes,de suerte que el poder económicoen esta capa social estácom-prendido entre 3/12 y 7/12;

10 familias de claseínfima, que ejercenpoder económiconulo.

Se objetará que estamanera de concebir las clasessocialeses simplista. Concedido. Pero es preferible un conceptosimple y claro a una palabra que no designaningún conceptopreciso,y que sin embargose empleauna y otra vez. Una vez que se ha alcanzadouna claridad inicial se puede aspirar a una mayor complejidad, en tanto que la insistencia en que la realidad es dema-sida compleja para ser apresadaen fórmulas matemáticasno es sino una for-ma de oscurantismo.De oscurantismoy a vecestambién de defensade la pro-pia ignorancia.

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9. Ideología

Las ideologíasson de dos tipos: religiosasy sociopolíticas. Una ideología sociopolítica es una visión del mundo socíal; es un conjunto de creencias referentesa la sociedad,al lugar del individuo en ésta,al ordenamientode la comunidady al control político de ésta. Estas creenciaspueden agruparseen cuatro clases:

a)afirmaciones ontológicas acercade la naturalezade la personay de la sociedad:qué clasede entesson las personas(materiales,espirituales,o mix-tos), de qué modo se combinan para formar comunidades,y qué son éstas (animales,culturales,o mixtas);

b)afirmaciones acerca de los problemas económicos,culturalesy políti-cos de las comunidadesde diversos tipos: en qué consistendichos problemas

y cuálesson sus prioridades;

c)juicios de valor acercade las personasy de sus actossociales,así como de las organizacionesy sus metas: qué es bueno y qué es malo para la so-ciedad;

d) unprograma de acción (o de inacción) para la solución (o la conser-vación) de los problemas sociales y la obtención de un conjunto de metas individuales y sociales.

La consideraciónde un ejemplo ayudará a comprendercómo funciona la ideología y cómo se relaciona con otros campos. Si se pregunta: ¿De qué viven y cómoviven los campesinossin tierra del estadoX?, se pide una inves-tigación científica o los resultadosde la misma. En cambio, si se pregunta: ¿Es justo y conviene a la sociedad en su conjunto que haya campesinossin tierra en una zona donde algunas familias acaparangrandesextensionesde tierra?, esta pregunta clama por una respuestaideológica.Finalmente, si se pregunta:¿Qué debiera hacersepara que los campesinosdesposeídosadquie-ran tierra?,se plantea un problema político fundado sobre una respuestane-gativa a la pregunta anterior. Pero la respuestaa esteproblema político de-biera a su vez fundarsesobre un estudio científico de la cuestiónde la tierra: es preciso saber cuánta tierra hay, cuántos campesinoscapacesde cultivarla, qué necesitaríanpara cultivarla efectivamentemejorandosu suerteindividual y asegurandoel abastecimientode la población urbana,etc.En otras palabras, una solución adecuadaal problema político requiere una investigaciónen so-ciología aplicada o de programa. En suma, la cuestión agraria tiene varias facetasy exige que se le trate desde otros tantos puntos de vista: sociología básicao pura, ideología, sociología aplicada, y política. En rigor debiéramos incluir tambiéna la filosofía, no porque estéen condicionesde dar respuestas precisasa los problemassino porque toda investigación,sea básica, sea apli-cada, es guiada por supuestosfilosóficos. Las relaciones mutuas entre las cinco áreasmencionadasse exhiben en la figura siguiente:

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Política

t ~-+ Ideología

Sociología aplicada t

Sociología ~-+ Filosofía

básica

Nótese la diferencia entre una ideología y una teoría sociopolítica: una teoría está constituida por hipótesis, no por afirmaciones dogmáticas,y no contiene juicios de valor ni programasde acción. (En cambio los juicios de valor y los programasde acción figuran en sociología aplicada.) Además,por lo común una ideología no es producto de la investigación básica ni cambia con los resultadosde ésta:hasta ahora las ideologíashan sido bastanteresis-tentes a las novedadescientíficas. Una ideología puede cambiar, pero tan sólo en detalles: si un ismo cambiara radicalmente dejaría de ser eseismo. Además,los cambiosque seproducenen una ideología son comúnmenteintro-ducidos por algún líder carismáticoen lugar de ser resultado de investigacio-nes realizadaspor ·la comunidad de investigadores.La ideología, en suma,no tolera la crítica, no practica la autocrítica, y no está al día con los avances de la ciencia social. Antes al contrario, los movimientos que sustentanuna ideología practican la crítica, sea externa (a los demás),sea interna (a sí mis-mos) sobre la basede una ideología rígida. Se apoya o condena a X por ser X fiel al ismo en cuestión.

Las ideologíasdescritasen el párrafo anterior son las ideologíasno cien-tíficas. Pero una ideología no es necesariamenteajena a la ciencia. En prin-cipio es concebible una ideología adecuadaa las ciencias y a la realidad so-cial de una determinada área. Por ejemplo, una ideología que preconice medios viables para incrementar la participación popular en la producción económicay cultural, así como en la conducción política de una comunidad --o sea,que propicie la democraciaintegral- puede considerarsecientífica porque la sociología nos enseñaque la participación múltiple (no sólo polí-tica) y constante(no esporádica)es la única garantíade cohesiónsocial y, por lo tanto, de estabilidad tanto como de evolución. En cambio, las·ideologías que preconizanla dictadura indefinida de un grupo social sobre otros no son solamenteantipopulares sino también anticientificas, porque la gentesome-tida termina, seapor rebelarse,seapor degradarsey por arrastrar en su degra-dación a los opresores.En suma, en principio es posible diseñar ideologías científicas,sistemasde creenciasfundadasen el estudio científico de la reali-dad social, así como en un sistemade valoresauténticamentedemocrático.

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De hecho no hay aún ideologíasplenamentecientíficas: las que se dispu-tan el mundo son más o menos conservadoras(al par que la ciencia es revo-lucionaria), más o menosutópicas (en tanto que la ciencia es realista),más o menosincapacesde aprender de la experiencia(al par que las ideas cientí-ficas no cesande ser corregidasa la luz de la experiencia y de la crítica), y rara vez fundan sus programasde acción sobre un estudio científico de la realidad social. Por estosmotivos, aunque hay que propiciar la formación de ideologíascientíficas -actitud más realista y constructivaque predicar la pureza de la sociología- es preciso admitir que estamosaún lejos de tales ideologíasilustradas.

Igualmente,es precisoreconocerque la ciencia social jamás estálibre de ideología:que, si bien un dato o una teoría son verdaderoso falsos indepen-dientementede consideracionesideológicas,el planteo de problemas cientí-ficos,el diseñode planesde investigación,y la evaluaciónde resultados,tienen lugar en un marco conceptual que incluye elementosideológicos. Por ejem-plo, quien reconozcala existenciae importancia de la desigualdadsocial tra-tará -si tiene una mentalidad científica- de precisar los conceptosde des-igualdad (económica,cultural y política), de hallar indicadores fidedignos de desigualdad,y de buscar datos para dar valores a tales indicadores. En cam-bio, quien sostengaque no hay inequidad social en una comunidad dada, o que si la hay no importa, no emprenderá tal investigación. En resumen, aunquela ideologíano es creadorasino másbien consumidora,puede inspirar la investigacióncientífica u obstaculizarla. De aquí que no conviene a los interesesde la ciencia seguir insistiendo en una imposible neutralidad ideo-lógica. La neutralidad ideológica no es sino hoja de parra política. Lo que cabe no es cerrar los ojos a la realidad de la interdependenciaentre ciencia e ideología,sino bregar por sometera la ideología al control de la ciencia, así como por utilizar la ciencia para resolverlos problemasprácticos.

IO. Infraestructura 'Y superestructura

Es común la distinción entre infraestructuramaterial y superestructura ideal o cultural. Esta dicotomía es traduccióna la esferasocial del viejo dua-lismo religioso y filosófico entre el cuerpo y el alma. Este duadua-lismo es com-partido por materialistashistóricos y por idealistas. La diferencia entre ellos es que los primeros sostienenque la infraestructura genera y domina a la superestructura,en tanto que los idealistas invierten la relación de depen-dencia.

En realidad no existe tal separaciónentre cuerpoy alma, entre infra-estructuramaterial y superestructuraideal o cultural. Lo que hay en reali-dad son personasque sienteny piensanasí como digieren y caminan. 1..0 que hay en realidad son personasque producen y consumen bienes materiales,

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tales como tortillas de maíz. y bienes culturales. tales como conversaciones. Toda actividad económicatiene componentesculturales;incluso la economía domésticarequiere el aprendizaje.la transmisióny. la aplicación de recetas. Toda actividad cultural tiene componenteseconómicos;incluso el garabato de un niño requiere papely. lápiz. que son mercancías.Y toda actividad po-lítica está comprendidaentre la esferaeconómicay cultural.

El auténtico materialismo no afirma que 10 material determina a 10

ideal, sino que niega la existencia de lo ideal como cosa y lo afirma como actividad o función de las personas. Lo que suele llamarse "ideal" es una abstracción:se trata de una actividad de seresde carne y hueso que se valen de herramientasmaterialestales como hachaso computadoras.

La división entre infraestructura y superestructurano tiene ni siquiera utilidad heurística. Mucho más sugerentees la distinción de tres subsistemas dentro de toda comunidad, por primitiva que sea:la economía,la cultura y la política. Cada uno de estossubsistemas,lejos de ser un conjunto de acti-vidadesdesencarnadas,es un conjunto de personasque ejercenciertas activi-dades. Más aún, lejos de ser ajenos entre sí. estossubsistemasse intersectan. Por ejemplo, un técnico agrícola pertenece'tanto a la economía como a la cultura; un inspectorde escuelaspertenecesimultáneamentea la cultura y a la política; y un empleadode hacienda pertenecetanto a la política como a la economía. Este análisis de un sistemasocial en tres subsistemases más realistay más sugerenteque el dualismo infraestructura-superestructura.

J J. Ley Y causa

Algunos pensadores,desdeHeráclito hasta ciertoseconomistascontempo-ráneos,conciben las leyes naturales o socialescomo causas:hablan p. ej. de los efectosde una cierta ley de formación de precios, como quien hablase de los efectosde beberseuna botella de vino. Esta manera de hablar se jus-tifica en el contextode la filosofía heraclítea, en la que la razón o logosse identifica con la ley y la norma. No es ésta la concepción contemporánea de ley natural o social (a diferencia de la ley positiva o normajurídica). Según estaconcepción,las leyesno existen separadamentede las cosassino que son el marzo constante (pauta) de sery devenir de las cosas mismas.Por 10 tanto, las leyes no son causas,luego no tienen efectos. A lo sumo puede decirse que, en primera aproximación, hay leyes causalesque relacionan causascon efectos.Lo que tiene consecuencias(lógicas).aunque no efectos(materiales). son los enunciadoslegales,o sea,las fórmulasmediantelas cualesexpresamos

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I2.Lógica de los hechos

Los autoresinfluidos por Hegel suelenhablar de la lógicade los aconte-cimientosy procesos.Se trata de una expresióndesgraciada,que poseesenti-do solamenteen un sistemaidealista( p. ej. el de Hegel) en el cual los hechos no son sino corporizacionesdel espíritu (seasubjetivo, sea objetivo o abso-luto). En rigor no hay lógica de los hechosasí 'como tampoco hay física de los conceptos.Lo que hay sonmecanismosde los hechos (p. ej. del desarrollo económico),y tales mecanismosson parte de las tendencias y de las leyes. Nada de esto tiene que ver con la lógica en sentido estricto, que es la teoría de la estructura del argumentodeductivo. No hay una lógica social como tampocohay una lógica química: existe solamentela lógica a secas(o simb6-lica, o matemática). No es éstauna mera disputa verbal sino que lo esmeto-dológica. En efecto,si existieseuna lógica de los hechos,puestoque la lógica esa priori (previa a la experiencia),entoncesel estudio de los hechospodría hacerseindependientementede nuestra experienciacon éstos. Que es,preci-samente,el motivo por el cual Hegel hablaba de la "lógica objetiva".

I3· Matemática 'Y ciencias sociales

La sociologíaclásicaconocía un solo capítulo de la matemática:la esta-dística matemática. Aun hoy son numerososlos sociólogosque creen que su misión consisteen coleccionardatos, con prescindenciade toda teoría, y en llamar en su ayuda a un estadígrafoque elabore tales datos y "extraiga con-clusiones". Hoy día el sociólogodebe recurrir no sólo a la estadísticamate-mática para elaborar los datosy controlar las hipótesis:debe recurrir también a las demásramasde la matemáticapara elaborar sus ideas,del mismomodo en que vienen haciéndololas cienciasnaturalesdesdehace tres siglosy medio. Las funcionesde la matemáticaen las cienciassocialesson por lo menos las siguientes:

a) la matemáticaprovee a todas las ciencias un esqueletoformal prefa-bricado que puede rellenarse con cualquier contenido empírico compatible con la estructuraformal;

b) la matematizaciónde los conceptosy de las proposicionesincrementa la exactitud y por lo tanto la claridad de las ideas;

c) una teoría matemáticaposeeun poder deductivo ajeno a una doctrina verbal: en ésta las inferencias son laboriosasy a menudo inseguras,ya que no sesabebien cuálesson las premisas;

d) la precisión y el poder deductivo aumentan la verificabilidad de la teoría: se facilita la derivación de conclusionesexactas,las que se pueden confrontar con los datos empíricos;

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e) la teoría se puede ordenar mejor y, en particular, se puede axioma-tizar;

f) el mejor ordenamientológico y la facilitación de la contrastaciónem-pírica hacen a su vez más fácil la comparaciónde la teoría dada con teorías rivales;

g) se resuelvenautomáticamente,y sin recursoa ideología alguna, viejas controversiasfilosóficasque han obstaculizadola marchade la ciencia, tal la disputa entre el individualismo y el colectivismometodológicoen las ciencias sociales. Este último punto mereceun párrafo aparte.

Los individualistas sostienenque todo discursosociológicodebiera refe-rirse en última instancia a los individuos que componenuna sociedad,en tanto que los colectivistas(o totalistas)afirman que hay propiedadessociales colectivasinexplicablesen términos de propiedadesindividuales. La sociolo-gía matemáticano se plantea estadisyuntiva si emplealas herramientascon-ceptualesadecuadas.En efecto,una sociedad puede representarsepor una estructurarelacional S=

<

H, R

>,

donde H es un conjunto de individuos yR un conjuntode relaciones(sociales)entre miembrosde H. Una sociedad no es, pues,un mero conjunto (o "suma") de individuos, ni es tampocoun ente supraindividual que planea por encima de éstos,ya que Ias relaciones que ligan entre sí a los miembrosde una sociedadno existirían sin éstos,ni éstosserían tales miembros si no estuvieranrelacionadossocialmenteentre sí. Una sociedadno es ni más ni menosque un conjunto de individuos que viven en sociedad,o sea,que estánconectadospor relacionessociales. Como se ve, para alcanzar estasíntesisde los dos polos tradicionalesno se utilizó ninguna herramientamatemáticacomplicada:bastó la noción de estructura relacional, o conjunto estructuradopor un conjunto de relaciones. Se trata de una noción simple y cualitativa pero precisa,cuya aplicación muestrael absurdodel individualismo y del colectivismometodológicos.

I4. Método dialéctico

Entre los sociólogosdel Tercer Mundo estáde moda hablar del método dialéctico,pero nadie parecesaber en qué consiste:cuáles son sus reglas,a qué y cómose les aplica, ni cómo se controla su aplicación.Existe ciertamen-te una ontologíao metafísicadialéctica,o más bien dos,la una idealista y la otra materialista (en la medida en que el materialismo es compatible con la dialéctica, lo que es dudoso). Pero se trata de un conjunto de hipótesis muy generales,llamadas "leyes de la dialéctica", acercadel devenir, en par-ticular del desarrollosociohistórico.Estas hipótesismás o menosprecisasno constituyenunmétodo,estoes,un procedimientopara hacer o estudiar algo. Constituyenuna doctrina.

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problemas,sean teóricos,seanprácticos,consistentesen presuponerla ontolo-gía dialéctica e intentar encajar en ella los objetosde interés.Tal enfoquese caracterizapor la búsquedade polaridades(q. v.)y por la exageraciónde la importancia de los conflictos (en la naturaleza,en la sociedado enel pensa-miento), a expensasde la cooperacióny de cualesquieraotros mecanismosde cambio. Como seindica en el artículoPolaridad, esteenfoquees típico de una etapa primitiva del pensamiento.La ciencia no se limita a buscar polarida-dessino que seesfuerzapor encontrarpautasobjetivas (leyes),las que rara vez son polares. Y, aun en el caso en que el conflicto es real, es de una comple-jidad tal que desbordael marco polar.:

Tómese, por ejemplo, la teoría de Volterra de la lucha interespecífica, aplicable tanto a poblacionesanimalescomo a comunidadeshumanas. Supon-gamosque el sistemade interés estéconstituido por dos poblaciones,una de las cualesvive a costillas de la otra. El ejemplo clásico es el de una población de liebres depredadapor una población de zorros; pero la teoría vale igual-mente para el par terratenientes-campesinos.llamemos H a la población huéspedy P a la población parásita. La evolución de estaspoblacionesen el curso del tiempo está descripta po}"el par de ecuacionesdiferenciales

dP

-- =

(a21

+

a22H)P

dt

donde los coeficientesall y a22 son números reales positivos,y los

demásrea-les negativos. Esta teoría describe el conflicto en detalle y, a diferencia de una "interpretación dialéctica", prevé las conocidas oscilaciones de pobla-ción. Ciertamente,la teoría no es sino parcialmente verdadera. Pero es sus-ceptible de correccióny, en todo caso,provee una primera aproximación.Por este motivo es parte integrante de la ecología de las poblaciones,en tanto que la doctrina dialéctica de los conflictos es imprecisa e incapaz de formular prediccionescomprobables.

Para terminar: la frecuenciacon que aparecenlos términos "procesodia-léctico" y "métododia"procesodia-léctico" en un campo de estudioses un buen indicador del bajo grado de desarrollo de éste. Los físicos, químicos, biólogos, psicólo-gosY sociólogosmatemáticosno hablan de objetos dialécticos ni dicen em-plear el método dialéctico: emplean el método científico, que les permite formular concepcionesprecisasy comprobables. Si lo que se proponen los pensadoresdialécticos es tan sólo subrayar el carácter cambiante de todas las cosasy la naturalezaconflictiva de algunos procesos,no necesitansalirse de la ciencia, ya que ésta estudia las leyes del cambioy, en particular, de la competencia.La dialéctica es dinamicista pero no científica; la ciencia no es dialéctica pero esdinamicista y, además,clara y a vecesverdadera.

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Ij. Polaridad

Los historiadoresde las ideas han mostradoque es característicadel pen-samientoarcaicoy aun antiguo el reducirlo todo a pares de opuesto:día-no-che, mortal-inmortal,comestible-incomible,móvil-inmóvil, etc. Esta caracterís-tica se conservaen la primera fasedel tratamientocientífico de un problema: así como el neurofisiólogode principios de siglo intentaba reducirlo todo a un juego de excitacionese inhibiciones, el sociólogodel subdesarrollocae en la tentación de explicarlo todo en términosde dependenciae independencia y de pares opuestossimilares.

Sin duda algunos sistemasreales,sean físicos, sean culturales,presentan característicaspolares. Pero también presentanotrasque no lo son.La ciencia modernaha mostradoque la realidad no cabedentro de los esquemaspolares, sea de Pitágoras,sea de Hegel: los sistemaspolares son la excepción,no la regla. Aun así, la polaridad, cuando existe,no abarca todos los aspectosde un sistema. El estudiode un interruptor eléctrico comienza,no termina, con Ia observaciónde que puede estar abierto o cerrado. Y la mecánicano se limita a clasificar los cuerposen móviles o inmóviles.

A medida que creceel número de sociólogoscientíficos en los países so-cialistas, crece el número de los sociólogosfilosóficos ("humanistas")en los paísescapitalistasy del tercer mundo. Entre ellos hacen más ruido que luz los que sostieneninspirarseen la filosofía dialéctica. Esta filosofía comienza por distinguir los componenteso aspectosmutuamente contradictorios del sistemaen cuestión,y encuentraen estaoposición el motor de su desarrollo (cuando no de su estancamiento).Este tipo de explicación es tan primitivo como la dicotomizaciónque la precedee igualmente incompatible con una visión científica del mundo. Imagíneseun físico que intentase explicar el funcionamiento de un motor de automóvil en términos de las oposiciones calor-frío, contracción-dilatacióny movimiento-reposoen lugar de valerse de la termodinámicay de la mecánica.

Ciertamente, cuando hay polaridad u oposición también hay cambio o al menosequilibrio inestable. Pero a vecesno hay tal oposicióny sin em-bargo hay desarrollo,como ocurre con los procesosfísicos,biológicosy socia-les de cooperación. Todo cambia, ciertamente,pero no todo cambio se debe a.una "lucha de contrarios". Y cuando hay tal lucha no se la describe ade-cuadamenteen términos simplistas (polares)sino empleandoconceptosmu-cho más ricos, tal como lo hacen la teoría matemáticade la competencia interespecíficay la teoría de los juegos.

Entre los sociólogos,ideólogosy filósofosdel Tercer Mundo estáde moda emplear la expresión"x es dialéctico", pero ninguno de ellos la explica. Pa-recería que, al igual que los filósofos intuicionistas, dichos pensadoresson incapacesde hacer un esfuerzode análisis conceptual. Lo menosque puede

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hacerse es intentar una definición tal como ésta: Un objetox es dialéctico , si y sólo si existen al menosotros dos objetos,u y1J, tales que a)u y v for-man parte dex,y b)uy vse oponen entre sí en algún respecto.Con todo, esta es una seudoexactitud,ya que no está claro qué significa "oposición": ¿incompatibilidad,fuerzasencontradas,o qué? Mientras no se aclare,esetér-mino oscuro,casi siempremetafórico,convendráabstenersede emplearlo.No

es posible hacer girar toda una filosofía en torno a la oscuridad. Ni es posi-ble obstinarseen reducir la complejidad real a polaridadesy luchas de con-trarios, como lo hadan los presocráticos.Estamosa fines del siglo xx, no a fines del siglo v antesde nuestra era.

VéaseMétodo dialéctico.

16. Sentido y significación de los hechos

Max Weber hablaba del sentido de los actos humanos,y muchos soció-logos influidos por él hablan de la significación de los hechossociales.Esta

terminología es equívoca y evitable. En los escritos de Weber la palabra "sentido" puedereemplazarsepor "finalidad". Por ejemplo,en lugar de decir "el sentido de la lucha por la independencia" puede decirse"la finalidad de la lucha por la independencia".

No estáclaro en cambio qué puede significar la expresión"la significa-ción del hechox", a menosque se quiera decir "la contribución del hechox al hecho posteriory", dondey es el hecho principal que se estudia o bien una finalidad a lograr. No conviene violar la etimología de "significación", que se refiere asignos,no a hechosextralingüísticos:se puede hablar legíti-mamentede la significación de un signoO símbolo escrito o hablado, pero

no de la significación de los acontecimientos(a menos que se pretenda que ciertoshechosson signos o augurios de otros). Dicho en otros términos: es menesterno confundir el estudio sociológicode las actividadeshumanascon la semiótica.

17. Sociología

Una de las característicastípicas del subdesarrolloes que su propia so-ciología es subdesarrollada.Es decir, los trabajos que se ocupan del subdes-arrollo alcanzan rara vez un nivel científico moderno. En general, en los paísesdel Tercer Mundo somosmuy generososen el empleo de la expresión "ciencia social". Por ejemplo, solemosllamar Facultad de Ciencias Sociales a lo que casi siemprees una Escuela de IdeologíasSociales. Y la mayor parte de nuestrasrevistas de Ciencias Sociales debieran llamarse Revistas Sobre CuestionesSociales. En efecto,el tema no lo es todo: un mismo tema puede

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abordarse,seacientíficamente,seade otro modo. En particular, la literatura sobre temassocialespuede clasificarsedel modo siguiente:

a)Impresionismo: apreciacionesfundadastan sólo en la experienciaper-sonal.

b) Crítica social: fundada en datos parciales o en consignasideológicas. c)Ideología: juicios de valor y programasde acción.

d) Sociología literaria o filosófica: descripcionesy análisis impresionistas fundadasen datos escasosy que no llegan a ser teorías.

e)Sociología científica: conjuntos de hipótesis verificables y de datos fidedignos. La sociologíacientífica ha pasadopor tres etapasde desarrollo, todaslas cualescoexistenhoy día:

i) sociografía, o descripcionesprecisaspero superficialespor la falta de teorías propiamentedichas;

ii) sociología cldsica:datos no muy refinados y teoríasverbales(no ma-temáticas);

iii) sociología avanzada:investigaciónempírica combinadacon modelos matemáticosy un comienzode experimentación.

Lo que hemosllamadosociograiia es particularmentepatenteen la an-tropología social (o cultural) desde.Boashasta nuestrosdías. Los sociógrafos son los juntadatoscuidadososque desconfíande las teoríasy que,por10 tan-to, a menudo coleccionandatos poco interesantes,poco reveladoresde los mecanismosíntimos del cambio social,mecanismosque siempreestánocultos a la observacióndirecta y que sólo puedenconjeturarse.La sociología clásica comprende las obras de Marx, Durkheim, Weber, Veblen, Leslie White y Myrdal, para citar sólo a los más eminentesy mejor conocidos. Es la época de las grandessíntesis teóricas fundadassobre datos fehacientes.Pero las teorías de eseperíodo son meramenteverbalesy por ende imprecisas,y los datos son los que buenamentequieran proporcionar las oficinas estadísticas: no hay modelosmatemáticosy por10 tanto las ideas son un tantoimprecisas y la interpertaciónde los escritoses discutible. Finalmente, lasociología de avanzadase caracterizapor proponer modelosmatemáticos,los que sugieren la búsquedade datos de tipo insospechado,así como por el diseño de uno que otro experimentosocial en gran escala. Descuellan en estaetapa, entre otros, Pareto, Lazarsfeld,Coleman,Dahl, HarrisonWhite,y Boudon, por no mencionar a los economistasmatemáticos,que les precedenen casi un siglo. La sociologíade avanzadaestáconfinada a unos pocospaíses:en los de-más se cultivan aún la sociografíay la sociología clásica. Más aún, en los paísesde la periferia científica suelehaber resistenciaabierta a la sociología contemporánea,y ellopor motivos filosóficos. Los positivistas,que sostienen apegarsea los datos (superficiales),rechazantoda teoría y se quedan por lo tanto en la sociografía.Y los sociólogosde formación humanistase refugian en la escuelaidealista, segúnla cual las ciencias socialesson cienciasdel

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es-píritu (Geisteswissenschaften)y, por lo tanto, ajenas al método'científico, el

que sería aplicable tan sólo a la naturaleza. (Además,la verdad es que casi todos ellos han sido entrenados para leer y comentar textos más que para investigar la realidad social y teorizar con ayuda de la matemática.) Esta resistenciase parecea la que experimentabanlos escolásticosante los trabajos revolucionarios de Galileo, al decirle: "No tenemosnecesidadde tu telesco-pio: nos bastan los ojos que Dios nos ha dado. Ni tenemosnecesidadde tus fórmulas matemáticas:nos bastan los textos escritos en lenguaje ordinario, que nos han legado Aristóteles y sus comentaristas."

18. Sociología latinoamericana

Casi toda la producción sociológica, psicosociológicay politológica refe-rente a Latinoamérica exhibe, en mayor o menor grado, diversos defectos conceptuales.Toda ella usa (y a vecesabusa de) nociones oscuraso impreci-sas. Por consiguientelas hipótesis que las contienen son ellas mismasoscuras e imprecisas,luego difícilmente comprobables. Por añadidura esashipótesis no se presentanagrupadasen teorías propiamente dichas sino, más bien, en doctrinas o "interpretaciones".

Como consecuenciade la debilidad metodológica apuntada, las "inter-pretaciones"del desarrollo y de la dependenciano proveendescripcionesexac-tasde la situación de dependencianidel procesode desarrollo. A [ortiori no dan una explicación adecuadanipermiten formular prediccionesprecisasque las pongan a prueba o que sirvan para la acción política. En resumen, la producción en cuestión, aunque interesantey a menudo rica en sugerencias, dista de ser científica en la plena acepción de la palabra. En el mejor de los casosdichos trabajos son un punto de partida para una investigaciónriguro-sa,y en el peor son trabajos periodísticos o aun ideológicos.

Los defectosanotadosno son exclusivos de los estudioslatinoamericanos y no tienen nada que ver con la carencia de datos empíricos. Son defectos conceptualescaracterísticosdel pensamiento sociológico tradicional anterior al nacimiento de la sociología matemática. Son los mismos males concep-tualesque aquejabana la física anterior a Galileo. Estos defectosse corrigen con una dosis de análisis conceptual y metodológico y otra de matemática elemental. Se trata, en suma, de dilucidar ciertos conceptosy de exactificar otros,así como de construir teorías propiamentedichas y de hacerlo con ayu-da de la herramienta conceptual universal, a saber,la matemática.

Semejantereorientación conceptual en la investigaciónde la sociedadla-tinoamericanallevaría a su vez a una reorientación de la investigación empí-rica. Se buscarían datos relevantes a teorías bien formuladas, en lugar de acumular datos porque sí o para alimentar hipótesis imprecisas. Y si se dis-pusiera de teorías propiamente dichas, y más aun de teorías confirmadas,

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acercade la dependenciay del subdesarrollo,se las podría aplicar: se podría discutir más eficazmentelas medidasprácticas que debieran tomarsepara lo-grar la independenciay orientar el desarrollo en beneficio de la propia Amé-rica Latina. Mientras tanto se seguiráimprovisando o inspirándose en ideo-logías. De aquí la enormeimportancia práctica de la filosofía (avanzada)de la ciencia (avanzada).

19. Teoria, marco teórico, doctrina, interpretación

En las ciencias socialeshay tendenciaa dignificar con el nombre de teo-ría a cualquier montón de opiniones, por desconectadasque estén y por in-fundadasque sean. Casi siempre se trata de merosmarcos teóricoso de doc-trinas. Vemos las diferencias.

La noción de marco teórico o conceptual,o simplementecontexto,puede caracterizarsecomo sigue. Un marco teórico (ocontexto)es un conjunto de proposicionesreferentesa un mismo dominio (p. ej. sociedadeshumanas)'/ tales que contienen ciertos conceptos(p. ej. los de clasesocialy anomie) que constituyenungrupohomogéneo,en el sentido de que todos ellos se refieren al mismo dominio, Más aún, en virtud de esta referencia común, un con-texto, sin ser una teoría propiamentedicha, poseeun grado de organización muy superior al de una colecciónde proposicionestomadasalazar.En efec-to, las proposicionesde un marco teórico o contextose pueden negary com-binar, sea disyuntiva, sea conjuntivamente,sin que resulten proposiciones ajenasal contexto. En otras palabras,las proposicionesde un contexto dado constituyenun conjuntocerradorespectode las operacioneslógicas.Un con-texto sirve entoncesde materia prima para la elaboración de teorías,ya que cada una de éstasse obtendrá seleccionandoproposicionesdel contexto y, en particular, guardando solamenteaquellas que constituyan un conjunto cohe-rente (no contradictorio).

Una posible definición formal de contexto o marco teórico es ésta:"La terna ordenada

e

=

<s,

P, R> esuncontextoomarco teóricosi y solamente si S es un conjunto de proposicionestales que a) S escerradorespectode las operacioneslógicas, b) S contiene solamentepredicadoscomprendidosenP,

y c) todos los predicadoscomprendidosenP se refieren aR." (En rigor esta definición vale solamentepara predicadosmonádícos o unarios, talescomo el atributo de ser subdesarrollado, Se la generalizasuponiendo que R es una familia de conjuntos de objetos,y que cada miembro deP serefiere a uno o más miembrosde esta familia. Por ejemplo, un contexto para el estudio de la dependenciacontendrá,entre otros, los conceptosde país central y de país periférico, así como el conceptode dependenciade un país respectode otro. El conceptode dependenciaes una relación binaria entre miembrosde ambos conjuntos.)

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Segúnel diccionario, una doctrina es un cuerpo de ideas suceptible de ser transmitido o enseñado.En cambio, una teoría es una doctrina muy es-pecial: es un sistemahipotético-deductivo,o sea,un cuerpo de ideas organi-zado lógicamente.Más precisamente,una teoría es un conjunto de proposi-ciones,todasellas referentesa un asuntodado (p. ej. el subdesarrollo),y tales que cada una de ellas es, o bien una premisa (p. ej. una hipótesis) o una consecuencialógica de otras proposicionesde la teoría. Finalmente, una teo-ría científica es una teoría comprobableempíricamente,o al menos

conver-tible (por especificacióno agregadode premisas)en una teoría verificable mediantedatos observacionaleso experimentales.Ejemplo de doctrina: el estructuralismo.Ejemplo de teoría:la teoríade la utilidad (o valor subjetivo) de van Neumann y Morgenstern. Ejemplo de teoría científica: la teoría de Coleman,de las redesde influencia social.

Por ser precisay estarorganizadalógicamente,una teoría específicaper-mite el planteamientoy la solución de problemasbien determinados,entre ellos la predicción (o la retrodiccíón) de acontecimientos.Y la confrontación de tales anticipacionescon los datos empíricos,junto con el examen de la teoría a la luz de otras teorías aceptadasanteriormente,es10 que permite pronunciarseacercadel grado de verdad de la teoría. (Por ejemplo, para po-ner a pruebauna teoría sociológicano bastandatossociológicos:también son menesterteorías económicasy psicológicas.)Si la teoría pasa tal doble exa-men, empíricoy conceptual,se la declarateoría científica verdadera, al me-nos en algún gradoy hasta nuevo aviso. Pero en ausenciade talestests ha-brá que suspenderel juicio sobreel valor de verdadde la teoría.

Una mera doctrina, en cambio, es menos precisa que una teoría. Por consiguientesus predicciones,si estáen condicionesde hacerlas,son impreci-sas. Luego los datos empíricos no pueden decidir acercade su valor de ver-dad. Esto no quita que una doctrina pueda tenervalor heurístico, por ejem-plo al ayudara clasificar o a dirigir la atenciónhacia determinadasvariables que de otro modo pasarían inadvertidas. (Este es el caso del materialismo histórico.) Pero, precisamentepor no ser comprobableempíricamente,una

mera doctrina no puede aspirar al rango de teoría científica verdadera,o si-quiera de teoría a secas.

Algunas doctrinas pueden ser convertidasen teorías propiamentedichas

y aun en teoríascientíficas. En cambio otras quedan forzosamenteen estado gaseoso.Por ejemplo,las doctrinas de Freud y Parsonsparecenser rebeldes a tal transformación. En todo casohasta ahora estasdoctrinas no han sido convertidasen teoríascientíficas. Luego no puedeafirmarseque seanverda-deraso falsas.

En sociologíaes frecuentellamarinterpretación a lo que hemosdenomi-nado doctrina, acasoporque existendoctrinas, tales como el estructuralismo, el psicoanálisis)' el materialismo histórico, que suelen llamarse

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interpreta-73

ciones. Peroen la semánticayen la epistemologíacontemporáneasel térmi-no "interpretación" se reservapara designarla operaciónconsistenteen asig-nar un significado determinadoa una teoría abstracta(no interpretada).No obstante,dado que en las cienciasde la realidad todaslas doctrinasy teorías son interpretadas(en el sentidosemánticodel término),no hay peligro grave de confusión:las palabras"doctrina" e "interpretación" podrán seguir usán-dose indistintamente. Con todo, es convenienteesforzarsepor unificar las terminologíasde las metodologíasde las diversasciencias de la realidad, a fin de evitar confusiones.

20. Teoría general y teoría especifica o modelo teórico

Una teoría general, como lo indica su nombre,conciernea todo un gé-nero de objetos,en tanto que unateoría especificase refiere a una de las es-peciesde tal género. Por ejemplo,una teoría de la movilidad social en gene-ral difiere de una teoría de la movilidad social en los paísescapitalistas,en que estasegundateoría es más específica.En efecto,la última contienehipó-tesis (p. ej. acercade los mecanismosde la movilidad) que no estánconteni-das en la correspondienteteoría general.

Por cada teoríageneralG hay entoncestoda una clasede teoríasespecia-lesEi>dondei es un número natural. Cada una de estasteoríasespecialesE,

contienea la teoría generalG y, además,ciertashipótesissubsidiariasSij que describenlas peculiaridadesde la especiei de objetosa que se refieren.Por cada especieihabrá un conjunto de hipótesissubsidiarias:S.1> 8;2' etc. He-mos llamadoSiJ a un miembro genéricode esteconjunto. O sea,se tiene

E.

=

G &Sil :&Si,2 Se •.• :&S,,,,

donden.es el número de hipótesissubsidiariasque caracterizanaEl, con res-pecto a G.

Se puededecir que la teoría general "abarca" a cada una de las teorías específicascorrespondientes,en el sentido de que éstasse obtienen con sólo agregarlea G ciertas premisasespecíficas. Pero es falso, aunque se lea a menudo,que G contengao implique a todas las teoríasespecíficasE•. Más bien es al revés:E, implica a G, esto es, lo genéricose deducede lo especí-fico, que es más rico. En otras palabras:dado un conjunto de teoríasespe-cíficas, se puede extraer de estasuna teoría generalcon sólo suprimir todas las premisasparticularesy dejar las suposicionescomunesa todas las teorías específicasde marras.

21. Tipo ideal

El conceptoweberianode tipo ideal dista de ser claro. Unas vecesel tipo ideal es el modelo a imitar, o norma de acción del agenteracional; otras

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el tipo ideal es el modelo teórico que contiene idealizacionesextremas.En todo caso no pareceque ninguno de estosdos conceptosdesignadospor la expresiónambigua"tipo ideal" ayudemucho a comprenderlas idealizaciones científicas por excelencia,a saber, los modelos teóricos y, en particular, los modelos matemáticos. Todos estos contienen, desde luego, idealizaciones; toda teoría, sea específica,seagenérica,esquematizala realidad y, más aún, constituyeun objeto ideal (conceptual).Pero esto no bastapara caracterizar una teoría científica: también las clasificacionesesquematizany lo propio hacenlas doctrinasno científicas. Todas ellas son tipos idealesen la segunda acepciónde estetérmino.

Debido a la ambigüedadde la expresión "tipo ideal", que acabade se-ñalarse,es dudosoque convengaconservarla.

22. Valor y objeto valioso

Los sociólogosidentifican a veceslos conceptosde valory de objeto va-lioso, al modo en que los grandesalmacenesnorteamericanosanuncian la venta debig values. En realidad hay tan sólo objetosvaliosos(o disvaliosos, o desprovistosde valor), o sea,objetosa los que asignamosalgún valor (en algún respecto).La noción de valor es entoncestan sólo una componente del concepto complejo objeto-al-que-asignamos-valor-en-cierto-respecto.

Lo que precedese comprendeclaramentesi se supone que todo sujeto humanox puede asignar,en principio, un determinadovalorv a cualquier objetoy. (El que esta valuación cambie con las circunstanciasno se niega, sino que se puedeexpresaragregandouna variable, por ejemplo,el tíempo.) En otras palabras,se tiene

V (x,y)

=

u,

dondeV es una función de valuación. Esta.representaciónpone en claro la diferencia entre el sujetox que efectúala valuación, el objetoy evaluado,y el valorv quex asignaay. Cámbieseel sujeto,y el valor podrá cambiar aun cuando no cambie el objeto. Esto no quiere decir que los valoressean total-mentesubjetivos,o sea,dependientestan sólo del sujeto:dependende ambos, del sujetoy del objeto,comolo exhibe la fórmula. Naturalmente,lo que pre-cede no tiene sentido a menosque se especifique(a) cómo se combinan los objetosevaluadosy (b) qué propiedadesmatemáticastiene la funciónV. Estas tareascompetena la modernateoría de los valores.

El esquemade axiología esbozadoarriba, aunque insuficiente para ana-lizar con profundidad el conceptode valor, basta para aclarar ciertosproble-mas que se presentanen las cienciassociales. Uno de ellos es el de los con-flictos de valores. Segúnalgunospolitólogos, el conflicto de valoresno admite

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compromisos;y cuando falla el compromiso,sobrevienela revuelta.La afir-mación es verdaderasolamenteen el casoextremo,por tanto infrecuente,en que se enfrentandos finalidades o desiderataque son a la vez supremosy mutuamenteincompatibles. Pero en las situaciones corrientes los agentes tienen finalidadesmás o menosdiferentes,a las que asignanvaloresdiferen-tes. Por lo tanto puedentransigir en algún respectocon tal de poder salirse con la suya en algún otro. Ejemplo: el actora (individuo ogrupo) poseelas finalidadest,y

t,

pero le asigna a la primera un valor mucho mayor que a la segunda.O sea,

El actorb,en cambio,se opone ats,o sea,para él valeV (b,t!)

<

o. Ambos puedenevitar el conflicto sia transige,al menosmomentáneamente, prescin-diendo de

tB'

La discrepanciaevaluativasubsistepero no se manifiestacomo conflicto: el actora sacrifica su finalidad

tt,

al menos temporariamente,en arasde su finalidad másvaliosa

t..

Esto ocurre diariamenteen la vida de los individuos y espatenteen las alianzaspolíticas en todo nivel.

23. Conclusiones

El lenguajede toda ciencia tiene impurezasque obstaculizanla búsque-da y la transmisióndel conocimiento. Esas impurezasde lenguajeson a me-nudo manifestacionesde oscuridadesconceptuales.Y cuando de éstose trata, el filósofo de inclinación analítica puedeser de utilidad. En algunoscasosle bastaráinvocar la autoridad del diccionario, pero las más de las vecesdeberá efectuar una reconstruccióncon materialesy herramientascontemporáneos. Semejantereconstrucciónse impone a menudo pero no basta: la mejor ma-nera de aclarar las ideases sistematizarlas,es decir, incorporarlasen teorías. En el caso de las ciencias sociales,el problema es que hay pocas teorías y muchasdoctrinasu opiniones.También hay una notoria resistenciaa la teo-rización, debida a una filosofía anticuada que confunde teoría científica con especulacióndesenfrenada.También en estepunto podrá ayudar el filósofo, no sólo haciendoel elogio de la teoría, sino también ayudandoa construirla o, al menos,a organizarlamejor.

MARIO BUNGE INSTITUTO DE INVESTIGACIONES FILOSÓFICAS

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