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En cuanto a la metodología empleada, la realización de este Informe Cuantitativo se ha basado en tres métodos de investigación complementarios:

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Informe Cuantitativo Introducción

0. INTRODUCCIÓN

El presente Informe Cuantitativo Presente y Futuro del Medio Rural de Aragón realizado por la consultora Centro de Estudios de Mercado y Ciudadanos (CEMYC) ha surgido de los trabajos sociológicos desarrollados durante la 1ª Fase del proceso de investigación promovido por CÁRITAS AUTONÓMICA DE ARAGÓN, los cuales han sido supervisados por el Servicio de Estudios de Cáritas Española. En concreto, las acciones o tareas de investigación se han dirigido a conseguir los siguientes Objetivos definidos en el Proyecto de Investigación:

1. Recopilación y análisis de información documental pertinente.

2. Construcción de un sistema de indicadores cuantitativos (principalmente sociodemográficos, económicos y territoriales) que nos permitiesen conocer las características más significativas del hábitat rural de Aragón.

3. Presentación y discusión del sistema de indicadores con el Servicio de Estudios de Cáritas Española y con los miembros de las Cáritas de Aragón que forman parte de la Comisión Rural.

4. Elaboración de un Informe Cuantitativo derivado de los resultados generados por los trabajos de análisis sociológico realizados en la 1ª Fase. Conocer la estructura y las tendencias demográficas y socioeconómicas que caracterizan a Aragón, sus provincias y comarcas.

En cuanto a la metodología empleada, la realización de este Informe Cuantitativo se ha basado en tres métodos de investigación complementarios:

a) Método documental: búsqueda, recopilación y análisis de información institucional, académica y bibliográfica producida por diversas fuentes secundarias.

b) Método distributivo: análisis sociológico de tipo cuantitativo de la información estadística seleccionada. Las fuentes utilizadas han sido las siguientes:

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Informe Cuantitativo Introducción

• Movimiento Natural de la Población de 1995 a 1999. • Movimiento Migratorio de 1995 a 1999.

• INEM: paro registrado en 1996 y 2002.

• Censo Agrario de 1989 y avance de resultados del Censo de 1999. • Departamento de Agricultura de la DGA: diversas estadísticas agrarias.

c) Método cualitativo: realización de 3 reuniones de grupocon el Servicio de Estudios de Cáritas Española y los miembros de la Comisión Rural para recoger sus opiniones referidas tanto a la situación del medio rural objeto de estudio como del sistema de indicadores cuantitativos utilizado y a cerca del seguimiento del proceso de investigación.

El Informe se estructura en 13 capítulos, los 6 primeros especializados en el análisis de la información sociodemográfica seleccionada (evolución de la población, densidad, estructura por grupos de edad, movimiento natural de la población, estado civil, etc.); y los 5 siguientes en la de índole socioeconómica (actividad económica, desempleo, sector primario, etc.). Básicamente, en cada capítulo la exposición de los resultados parte del ámbito territorial más general, pues al inicio se compara Aragón con el promedio Español, para, a continuación, pasar al nivel provincial y posteriormente se finaliza analizando los indicadores construidos para las 33 comarcas aragonesas. Finalizamos con un capítulo de síntesis y otro de conclusiones.

Por último queremos manifestar nuestro agradecimiento al Instituto Aragonés de Estadística1, pues ha satisfecho nuestras peticiones de información, facilitándonos

gran parte de los datos estadísticos requeridos para la elaboración de este Informe Cuantitativo. Sólo nos queda animar a la lectura de este diagnóstico sociológico y desear que sea de interés para las Cáritas, la sociedad e instituciones de Aragón.

1 Especialmente a José María Campo (Director del IAEST) y a Sara Zapatero (Jefa de Sección de Estadísticas Demográficas del IAEST).

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Informe Cuantitativo Introducción

1. LA EVOLUCIÓN, DISTRIBUCIÓN Y DENSIDAD DE POBLACIÓN

En este capítulo conoceremos la evolución de la población de Aragón desde 1950 hasta 2001, utilizando para este último año los datos censales referidos a 1 de noviembre. Partimos de 1950 porque así logramos apreciar mejor el alcance de las actuales tendencias demográficas regresivas, al compararlas con las tendencias

progresivas que dominaron durante el ciclo socioeconómico Desarrollista (1960 – 1975), lo que a su vez nos ayudará a conocer que el proceso actual de envejecimiento deriva, en parte, de la emigración rural de aragoneses que se dirigió a otras regiones españolas durante la década de los sesenta y que mermó significativamente los efectivos de la cohorte en edades reproductivas.

Además prestaremos atención a la evolución de 1986 a 2001 y la distribución reciente de la población aragonesa en sus 33 comarcas administrativas, así como a la densidad demográfica resultante de los diversos cambios socioeconómicos que, desde la segunda mitad del pasado siglo, han modificado de forma radical el sistema de poblamiento de España y Aragón, al generar un éxodo masivo, sin precedentes, del hábitat rural hacia unos pocos centros urbanos de España, entre los cuales la ciudad de Zaragoza constituyó un destino preferente para los emigrantes aragoneses, pues en ella se concentra nada menos que la mitad de la población de la región al comenzar el segundo milenio (51,1% según el Censo de 2001).

Por el contrario, los municipios rurales del Sistema Ibérico y del Pirineo, así como los menos beneficiados por las infraestructuras de regadío que transcurren por la depresión del Ebro se despoblaron rápida y gravemente, instalándose gran parte de ellos en una crisis estructural de supervivencia que no sólo afecta a las formas de vida rurales tradicionales, sino a la base demográfica en la que se sustenta el mismo sistema de poblamiento rural de Aragón que se formó durante la Edad Media.

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

1.1. España y Aragón

Al iniciarse el mes de noviembre de 2001 el territorio de Aragón alberga una población de derecho de 1.204.215 habitantes que, con respecto a la población española censada en ese mismo momento (40.847.371), significa el 2,9% del total nacional.

LA POBLACIÓN CENSADA EN EL AÑO 2001: ARAGÓN CON RESPECTO A ESPAÑA

Población

% respecto total nacional

ARAGÓN

1.204.215

2,9

ESPAÑA

40.847.371

100,0

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Elaboración propia.

Sin embargo, Aragón tiene un mayor peso relativo en cuanto a la superficie del

territorio español que comprende: el 9,4%. De ahí que si relacionamos los

residentes censados en 2001 y la superficie del territorio administrativo

obtenemos unas densidades medias de población que nos manifiestan la

existencia de un acusado desequilibrio demográfico en la distribución de los

habitantes por el territorio español. En este sentido, la densidad demográfica de

Aragón (25,2 habitantes por km2) es claramente inferior a la media nacional de

80,7.

LA DENSIDAD DE POBLACIÓN A 1/11/ 2001: ARAGÓN Y ESPAÑA

Población

Superficie Km2

Densidad

ARAGÓN

1.204.215

47.720

25,2

ESPAÑA

40.847.371

506.030

80,7

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Elaboración propia.

De este indicador resulta especialmente relevante el dato correspondiente para

Aragón, ya que su densidad es tres veces inferior a la media nacional, lo que

nos manifiesta su menor grado de poblamiento con respecto al promedio

nacional. Pero ¿a qué obedece la exigüidad demográfica del territorio de

Aragón? Para contestar con un mínimo de rigor necesitamos conocer cómo ha

evolucionado la población y para ello vamos a referirnos a un período que ha

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

sido clave para la historia reciente de España y Aragón, por los cambios

socioeconómicos y demográficos de dimensión copernicana que se han

producido en el mismo: nos referimos al intervalo temporal comprendido entre

1960 y la actualidad. Partimos de 1950 por constituir el año censal previo a las

profundas transformaciones que se desencadenaron a finales de esa década.

EVOLUCIÓN INTERCENSAL DE LA POBLACIÓN Y DENSIDADES ENTRE

1950 Y 2001: ARAGÓN Y ESPAÑA

ARAGÓN ESPAÑA

Población Densidad Evolución Población Densidad Evolución

1950 1.090.343 22,8 100,0 28.420.922 56,2 100,0 1970 1.153.055 24,2 105,7 33.752.415 66,7 118,7 1981 1.196.952 25,1 109,8 37.552.786 74,2 132,1 1986 1.184.295 24,9 108,6 38.473.418 76,0 135,4 1991 1.188.817 24,9 109,0 38.872.268 76,8 136,8 1996 1.187.546 24,9 108,9 39.669.394 78,4 139,6 2001 1.204.215 25,2 110,4 40.847.371 80,7 143,7

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Instituto Aragonés de Estadística, Gobierno de Aragón. Elaboración propia.

Tal como podemos observar en la tabla anterior, la evolución de la población

ha sido distinta según se trate de Aragón o España, lo que ha supuesto que

sus densidades demográficas también hayan evolucionado en la misma línea.

Si entre 1950 y 2001 la población de derecho ha crecido en los dos ámbitos

territoriales, sin embargo la intensidad del aumento ha sido desigual en uno u

otro.

En este sentido, es en Aragón donde la población ha crecido con lentitud y en

menor grado, sólo un 10,4% con respecto a 1950, situándose muy por debajo

del aumento espectacular experimentado por el conjunto de la población

española en el mismo período (43,7%). De ahí que, a diferencia del promedio

de España, la densidad demográfica de Aragón haya crecido muy

modestamente.

(6)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Esta tendencia consistente en crecer muy por debajo del promedio español

durante la segunda mitad del siglo XX ha resultado de un rápido y profundo

proceso de redistribución de la población entre las diferentes regiones de

España, generado por el paso de una sociedad tradicional - agraria a una

urbana - industrial, tal como tuvo lugar en el denominado período Desarrollista

comprendido entre 1960 y 1975.

Con el Plan de Estabilización de 1.959 se inicia una etapa de crecimiento

expansivo y acelerado de la economía española mediante un modelo basado

en la creciente liberalización e integración de las relaciones económicas

españolas en la división internacional capitalista del trabajo surgida tras la

Segunda Guerra Mundial. Esto generará la concentración de capital, recursos y

de mano de obra en algunas urbes – polos de desarrollo, lo que

desencadenará una espectacular emigración de los habitantes del espacio rural

y unos acusados desequilibrios territoriales

2

.

EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE 1950 A 2001 (1950 = 100) 100 105 110 115 120 125 130 135 140 145 150 1950 1970 1981 1986 1991 1996 2001 Aragón España

(7)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

El precario equilibrio en el que se sustentaban la agricultura y la ganadería

tradicional se rompió cuando la población rural comienza a emigrar de forma

masiva a los centros urbanos e industriales. Inicialmente, se trata de una huida

de las capas sociales rurales que sobreviven en la pobreza severa en busca de

un puesto de trabajo en la industria o en la construcción que les reporte un

mayor salario y unas mejores condiciones de vida.

La consiguiente escasez de mano de obra en el sector agropecuario provoca

un alza de los salarios que incita a los propietarios de explotaciones a una

menor contratación y a invertir en maquinaria. El proceso es de

retroalimentación: la inversión en capital fijo disminuye las oportunidades de

contratación para los asalariados agrícolas, incitándoles más intensamente a la

emigración.

En general, los primeros en emigrar fueron los asalariados agrarios, seguidos

de las personas que participaban en la agricultura tradicional como ‘ayudas

familiares’ y, posteriormente, pequeños propietarios y otros sectores de la

población rural que se dedicaban a otras actividades no agrarias

(comerciantes, artesanos, funcionarios, etc.). La emigración de pequeños

propietarios permitió un proceso de concentración de la propiedad que, a su

vez, ante la escasez de mano de obra en el medio rural impulsó la inversión en

tecnologías y recursos ajenos al sector agrario.

De forma complementaria, la concentración de la población española en los

centros urbanos e industriales, así como el fenómeno del turismo extranjero de

masas que de forma estacional se dirige a los centros turísticos del

Mediterráneo, impelen a un incremento sustancial de la productividad del sector

agrario, para poder satisfacer las necesidades crecientes de productos

alimenticios. Por este motivo se produce un cambio en la relación inputs –

outputs del sector agropecuario en aras de una progresiva dependencia del

sector industrial y del financiero.

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

responder al reto de incrementar los rendimientos productivos. Si en el anterior

modelo, el consumo de materias y energía era aportado por el propio sector

primario, asegurándose su propia reproducción, en el modelo que se configura

con el Desarrollismo esta relación de equilibrio natural desaparece por la

introducción de recursos procedentes de fuera del sector.

De ahí que las actividades agrarias dejen de tender hacia un proceso cíclico,

de tipo ecológico, para potenciar procesos de tipo lineal, destructores

intensivos del medio ambiente. En fin, se desarrolla e impone un modelo

agropecuario químico – industrial muy dependiente de recursos externos,

mientras se desarticulan y derriban con rapidez las diversas estructuras

socioeconómicas que sustentaban el modelo agrario tradicional

3

.

También debemos tener en cuenta las consecuencias negativas generadas por

la política forestal del ICONA, así como por las políticas energéticas e

hidráulicas de la Administración del anterior régimen no democrático para la

supervivencia del sistema rural tradicional. Señalar que tanto la repoblación

forestal como la construcción de embalses actuaron como factores principales

que motivaron el proceso de despoblación que han sufrido diversas comarcas

rurales de Aragón, generando el fenómeno de los pueblos deshabitados o

abandonados.

La repoblación pública forestal terminó por asestar el último golpe a

explotaciones familiares de montaña que vivían en un nivel de mera

subsistencia, gracias a la combinación de la agricultura familiar y de la

ganadería que aprovechaba los pastos de montaña en los terrenos que fueron

empleados para su repoblación por el ICONA, organismo público que no tuvo

en cuenta las necesidades y el frágil equilibrio en el que se sustenta la

economía rural de montaña.

En los valles en los que se realizaron proyectos para embalsar agua, con la

finalidad de aprovecharla para usos energéticos y/o hidráulicos derivados de la

3 Naredo, José Manuel. La evolución de la agricultura en España. Editorial LAIA. Barcelona

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

progresiva industrialización y urbanización de la sociedad española, aunque en

un primer momento sus habitantes se beneficiaron de los empleos generados

por las obras necesarias para la construcción del embalse y de las

infraestructuras complementarias, sin embargo una vez finalizadas se vieron

obligados a emigrar en masa hacia los centros urbanos e industriales o, los que

tuvieron esta opción, a ser realojados en los pueblos de colonización que

surgían alrededor de las tierras de secano que se beneficiaban de las

infraestructuras de regadío.

Pero no sólo participaron de este éxodo rural forzado las familias expropiadas

cuyas tierras, casas y formas de vida iban a ser afectados directamente por el

embalse, sino también aquellas que residían en los pueblos de la zona que

dependían económica y socioculturalmente de los núcleos de población que

fueron inundados o más afectados por el embalse.

En definitiva, este macro - proceso socioeconómico supuso una emigración

masiva, sin precedentes, de las zonas rurales en beneficio de las urbanas en

las que se concentraban progresivamente las inversiones y empleos de la

industria, la construcción y los servicios. Así, el llamado éxodo rural fue una

condición necesaria para que se produjera el boom económico Desarrollista,

pues requería de una abundante mano de obra dispuesta a vender su fuerza

de trabajo por bajos salarios.

Este acelerado y acusado despoblamiento del mundo rural afectó en mayor

medida a las regiones más agrarias y marginadas de los sucesivos Planes de

Desarrollo promovidos por la Administración Franquista y sus dinámicas de

acumulación y despliegue selectivo de inversiones y recursos en el territorio.

De esta manera el período Desarrollista agudizó las desigualdades inter -

regionales seculares, desertizando y empobreciendo la España rural e interior,

mientras enriqueció con ingentes recursos humanos, económicos y materiales

a la España periférica y urbana.

(10)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

una estructura territorial en forma de cuadrilátero cuyos vértices corresponden

a las áreas metropolitanas de Madrid, Valencia, Barcelona y Bilbao, con un

punto intermedio que actúa de conexión en el corredor del Ebro: el área

metropolitana de Zaragoza.

En resumidas cuentas, Aragón se vio inmersa en este proceso demográfico

alimentando los flujos de emigrantes que procedentes de los municipios rurales

contribuyeron al desmesurado crecimiento de determinadas ciudades

españolas y sus periferias, algunas de las cuales se transformaron con

prontitud en áreas metropolitanas. Así, con respecto a las migraciones

interiores hacia otras regiones españolas, los aragoneses se dirigieron, sobre

todo, a Barcelona, Valencia y Madrid.

Estos cambios de residencia inter - regionales que se desencadenaron durante

el ciclo Desarrollista supusieron para la región una merma sustancial de

población joven y adulta que se encontraba en la etapa reproductiva, de ahí

sus consecuencias negativas sobre el crecimiento demográfico experimentado

entre 1950 y 1981, el cual fue unas tres veces inferior al promedio español:

Aragón (9,8%) y España (32,1%).

Recordemos que durante ese período tuvo lugar el fenómeno del baby boom,

gracias a la combinación de unas bajas tasas de mortalidad infantil y de unas

elevadas tasas de fecundidad y natalidad. Por eso la población española creció

de manera espectacular, como nunca antes había sucedido, pero esta

dinámica demográfica progresiva tuvo un impacto significativamente menor en

aquellas regiones que sufrieron el éxodo rural hacia urbes de otras regiones

más que a ciudades de su territorio, ya que sus cohortes potencialmente

reproductivas perdían efectivos de manera relevante año tras año.

El agotamiento de las fuerzas políticas, socioculturales y económicas que

transformaron de manera tan radical la sociedad, la economía y el territorio

español durante el ciclo socioeconómico Desarrollista, tiene sus consecuencias

sobre la evolución más reciente de la población española y aragonesa. Las

crisis concatenadas (políticas, económicas, sociales, etc.) que tienen lugar

(11)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

entre finales de los setenta y principios de los noventa, así como las respuestas

institucionales y sociales a las mismas, van conformando una dinámica

demográfica muy diferente a la anterior.

)

Debido al

éxodo rural gran parte de los municipios rurales se despoblaron,

envejeciendo con intensidad su demografía, por lo que no pueden seguir

contribuyendo a nutrir nuevos flujos emigratorios; en todo caso si continúan

haciéndolo es en cantidades modestas. Persiste la tendencia a disminuir

sus habitantes, aunque en unas proporciones más moderadas, pero ya no

como consecuencia de la emigración inter – regional sino como efecto de

un crecimiento natural negativo motivado por su estructura demográfica

envejecida y a la vez por procesos migratorios de concentración de la

población en las capitales provinciales y cabeceras comarcales más

dinámicas de la propia región.

)

Simultáneamente, en los momentos de crisis económica, las propias urbes

ya no demandan mano de obra sin cualificar debido a las consecuencias de

desempleo de masas que se producen dentro del territorio urbano. Incluso

durante la recuperación económica que se inicia a finales de los ochenta las

necesidades de mano de obra más bien son satisfechas por el

desmesurado desempleo juvenil urbano y por la progresiva incorporación no

coyuntural de las mujeres urbanas a la actividad económica remunerada. Y,

recientemente, con el crecimiento económico de finales de la pasada

década, a estos colectivos se añade el de inmigrantes extranjeros

procedentes de países desfavorecidos, cuya presencia comienza a notarse

en los mercados de trabajo de las áreas metropolitanas y de aquellas zonas

rurales con una producción agrícola intensiva dirigida a las metrópolis

españolas - europeas.

)

Asimismo, los valores socioculturales que habían dominado durante el

período

Desarrollista entran en una profunda crisis, emergiendo un nuevo

sistema de valores que durante la década de los ochenta pasará a ser

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

industrialistas son sustituidos por los democráticos - individualistas y del

consumo, lo que repercutirá en los comportamientos y pautas demográficas.

)

Desde finales de los setenta se produce una brusca y acusada caída de la

fecundidad y de la natalidad, así como un notable retraso de la edad a la

que se contrae el matrimonio y se tiene el primer hijo, junto a un aumento

de la esperanza de vida. La generación del baby boom resulta ser la menos

fecunda de la historia y este comportamiento social no obedece tanto a una

estrategia de adaptación generacional frente a las dificultades objetivas que

han tenido para acceder a un empleo estable y una vivienda propia, sino

más bien es el fruto del profundo cambio sociocultural que se ha producido

en nuestra sociedad al generalizarse las prácticas de consumo, el

individualismo democrático, el hedonismo y las actitudes sociales que

buscan una gratificación inmediata. En fin, las bajas tasas de fecundidad y

natalidad no sólo son características de las jóvenes parejas de clase baja

inmersas en un contexto de carencias, sino también de las pudientes

nuevas clases medias constituidas por jóvenes profesionales y asalariados

que disfrutan de un óptimo bienestar económico y residencial. De ahí que

las urbes de la España septentrional estén inmersas en un proceso

paulatino de envejecimiento de su población.

En resumidas cuentas, los diversos cambios de tipo estructural que se han

producido en las dos últimas décadas se traducen en una dinámica

demográfica

regresiva caracterizada por el escaso crecimiento y el paulatino

envejecimiento de la población, así como por un crecimiento vegetativo o

natural que tiende a ser negativo. Como muestra del primer rasgo tenemos los

datos de la siguiente tabla referidos a las dos últimas décadas.

El incremento que se ha producido durante este período (1981 – 2001) está

muy alejado del correspondiente para el período anterior (1950 – 1981), el cual

estuvo muy condicionado por el baby boom y los ingentes flujos migratorios

inter – regionales que sacudieron la geografía española. Las diferencias son

evidentes en cada ámbito territorial: Aragón (0,6% frente al 9,8% anterior) y

España (8,8% frente al 32,1%).

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

LA EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE 1981 A 2001: ARAGÓN Y ESPAÑA

1981

2001

Incremento (%)

ARAGÓN

1.196.952

1.204.215

0,6

ESPAÑA

37.552.786

40.847.371

8,8

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Elaboración propia.

Y constatamos que es común para ambos períodos la tendencia consistente en

un crecimiento demográfico de Aragón muy inferior al promedio nacional,

aunque en el último período todavía es más exacerbado, pues prácticamente

su incremento es marginal, situándose muy próximo a cero.

Por lo tanto, las consecuencias negativas generadas por la pérdida de

población joven y adulta debido a la emigración hacia otras regiones que tuvo

lugar durante el período Desarrollista, así como de las bajas tasas de

fecundidad y natalidad propias del período demográfico actual se manifiestan

con gran intensidad en Aragón.

1.2. Las provincias

Con respecto a la evolución de la población de derecho de cada provincia de

Aragón, resaltar que en el intervalo intercensal comprendido entre 1950 y 2001

se manifiesta una dinámica polarizada: por un lado Teruel y Huesca, pues

ambas pierden población; y por otro Zaragoza, provincia que experimenta un

crecimiento demográfico muy significativo. En concreto, Huesca pierde el

13,1% de sus habitantes y Teruel nada menos que un espectacular 44,1%; por

el contrario, Zaragoza crece de forma desmesurada, en un 41,4%.

(14)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población EVOLUCIÓN DE LA POBLACIÓN DE 1950 A 2001 (1950 = 100) 50 60 70 80 90 100 110 120 130 140 150 1950 1970 1981 1991 2001

Huesca Teruel Zaragoza

Si segmentamos ese intervalo en los dos períodos a los que ya nos hemos

referido en el epígrafe anterior, es decir 1950 – 1981 y 1981 – 2001,

constatamos que es común para ambos la dinámica polarizada entre provincias

regresivas y provincia progresiva,

aunque con una intensidad claramente

diferenciada según se trate de uno u otro período.

En este sentido, los aumentos y las pérdidas más intensas tienen lugar entre

1950 y 1981, mientras en el siguiente período de 1981 a 2001 las tendencias

regresivas y progresivas tienden a aplacarse con intensidad, en gran medida

por los motivos que anteriormente señalamos.

Sin embargo, dentro de esa tónica general a la moderación, entre las dos

provincias regresivas destaca la significativa pérdida de población que todavía

ha sufrido la provincia de Teruel (-11,5) y en el polo progresivo resalta el

moderado crecimiento que ha tenido Zaragoza (4,1%) en comparación con el

espectacular aumento que tuvo en el período anterior (35,9%).

(15)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

LA EVOLUCIÓN INTERCENSAL DE LA POBLACIÓN DE 1950 A 1981 Y DE 1981 A 2001: LAS PROVINCIAS

1950

1981

2001

Variación (%)

1950 - 1981

Variación (%)

1981 – 2001

HUESCA

237.681 214.907

206.502

-9,6

- 3,9

TERUEL

243.269 153.457

135.858

-36,9

- 11,5

ZARAGOZA

609.393 828.588

861.855

35,9

4,1

Fuente: Instituto Nacional de Estadística. Elaboración propia.

Por otro lado, las diferencias entre las provincias de Aragón nos indican la

existencia de importantes movimientos migratorios intra – regionales entre

1950 y 2001, sobre todo durante el primer período. Es decir, una porción

relevante de las pérdidas de población que han sufrido Teruel y Huesca

alimentaron el crecimiento demográfico experimentado por Zaragoza, el cual se

ha concentrado en su capital provincial.

Este fenómeno de redistribución interna de la población aragonesa hacia

Zaragoza ha supuesto que esta provincia albergue al iniciarse el mes de

noviembre de 2001 a tres de cada cuatro aragoneses, en concreto el 71,6% de

la población de derecho de Aragón, cuando en 1950 acogía una porción

claramente inferior: el 55,9%. Por el contrario, Teruel es la provincia con el

menor porcentaje de aragoneses (11,3% en el año 2001 frente al 22,3% de

1950), mientras la población de Huesca tiene una relevancia porcentual algo

más elevada (17,1% en 2001 frente al 21,7% de 1950).

LA POBLACIÓN CENSADA EN 2001: LAS PROVINCIAS CON RESPECTO AL

TOTAL AUTONÓMICO Y NACIONAL

Población

% respecto C.A. % respecto España

HUESCA

206.502

17,1

0,5

TERUEL

135.858

11,3

0,3

ZARAGOZ A

861.855

71,6

2,1

(16)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Según hayan actuado tendencias regresivas o progresivas, las densidades de

población se han reducido o, por el contrario, han aumentado. En el primer

caso, entre 1950 y 2001, Huesca y Teruel experimentan un cambio de signo

negativo: sus respectivas densidades menguan de 15,2 a 13,2 y de 16,4 a 9,2

habitantes por Km2. Mientras en el polo progresivo el cambio es de signo

positivo: en Zaragoza aumenta de 35,3 a 49,9 habitantes por Km2. Aún así

esta provincia tiene en el año 2001 una densidad muy inferior a la media

nacional de 80,7 habitantes por Km2.

Pero sobre todo hay que resaltar que el indicador de Teruel (9,2) corresponde a

lo que se aprecia por los demógrafos como un desierto demográfico (menos de

10 habitantes por Km2) y el de Huesca sólo es ligeramente superior (13,2). Por

lo tanto, el desequilibrio territorial inter - provincial está exacerbado en Aragón,

puesto que tres cuartos de sus residentes se concentran en la provincia de

Zaragoza, mientras Teruel y Huesca, como consecuencia del acusado proceso

de despoblamiento que han sufrido, especialmente la primera, son impelidas a

precipitarse al umbral del desierto demográfico.

LA DENSIDAD DE POBLACIÓN EN 2001: LAS PROVINCIAS

Población Superficie Km2 Densidad

HUESCA

206.502

15.636 13,2

TERUEL

135.858

14.810 9,2

ZARAGOZA

861.855

17.274 49,9

(17)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

1.3. Las comarcas

Con respecto a las 33 comarcas en las que se agrupan los 730 municipios en

los que se fragmenta administrativamente el territorio de Aragón, antes de nada

señalar que es histórico el proceso de despoblamiento que ha afectado con

intensidad a las zonas pirenaicas de Huesca y las situadas en la franja del

Sistema Ibérico de Zaragoza y Teruel. Se trata de municipios rurales que a lo

largo del siglo XX han sufrido una continúa pérdida de población,

especialmente acusada entre 1950 y 1975, emigraciones que han despoblado

sus territorios y envejecido sus demografías.

Por el contrario, los municipios de Aragón en los que se han concentrado

históricamente las actividades industriales y los servicios, públicos y privados,

se han beneficiado de ese ‘éxodo rural’, pues han atraído a una buena parte de

ese flujo emigratorio, de ahí que hayan experimentado un notable crecimiento

de sus habitantes: principalmente, se trata de las capitales provinciales y

municipios próximos, centros industriales y algunas pequeñas urbes que

actúan como cabeceras de servicios comarcales.

En resumen, los procesos complementarios de despoblación de los municipios

rurales y de concentración de los habitantes de Aragón en Zaragoza, así como

en las otras dos capitales de provincia, han generado un espectacular

desequilibrio territorial con respecto al poblamiento, muy condicionado por la

macrocefalia capitalina. De esta manera, en noviembre de 2001, la comarca de

Zaragoza acoge nada menos que el 54,5% de los residentes de derecho

censados en Aragón, mientras las comarcas que incluyen las otras dos

capitales provinciales albergan unas poblaciones bastante inferiores: Hoya de

Huesca (5%) y Teruel (3,6%). Con respecto a sus provincias, estas comarcas

capitalinas suponen el 76,2%, el 29,2% y el 31,8% respectivamente.

Asimismo, uno de los efectos más sobresalientes de esos dos procesos

complementarios de despoblación de las comarcas rurales y de concentración

demográfica en las más urbanizadas, industrializadas y/o terciarizadas consiste

(18)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

contrario, la elevada densidad que muestran las segundas. Al iniciarse

noviembre de 2001

sólo 5 comarcas igualan o superan el valor medio de

Aragón (25,2 habitantes por Km2) y de este grupo de las más pobladas nada

más que Zaragoza sobrepasa el valor medio de España (80,7).

En concreto, las densidades de estas 5 comarcas son las siguientes: Zaragoza

(286,9), Ribera Alta del Ebro (53,6), Cinca Medio (38,3), Tarazona y el

Moncayo (31,3) y La Litera (25,2). Las dos primeras, junto a Valdejalón (24,5)

constituyen el área metropolitana de Zaragoza, es decir el territorio más

urbanizado y poblado de Aragón.

Por el contrario, en el polo opuesto formado por las comarcas con las

densidades demográficas más reducidas, 16 comarcas resaltan por su

desertización, es decir se encuentran en el umbral del desierto demográfico (10

habitantes por km2) o incluso muy por debajo del mismo: Cinco Villas (10,6),

Ribera Baja del Ebro (9,3), Matarraña (9,3), Bajo Martín (9,2), Jacetania (9,1),

Alto Gállego (8,9), Monegros (7,6), Jiloca (7,1), Cuencas Mineras (6,7), Campo

de Daroca (5,8), Campo de Belchite (5,7), Ribagorza (4,8), Sierra de Albarracín

(3,3), Gúdar – Javalambre (3,3), Maestrazgo (3,1) y Sobrarbe (3,1).

(19)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

DISTRIBUCIÓN DE LA POBLACIÓN CENSADA EN 2001: LAS COMARCAS

DE ARAGÓN CON RESPECTO AL TOTAL AUTONÓMICO

Población % respecto total Aragón

JACETANIA 16.676 1,4 ALTO GÁLLEGO 12.176 1,0 SOBRARBE 6.803 0,5 RIBAGORZA 11.792 1,0 CINCO VILLAS 32.077 2,7 HOYA DE HUESCA 60.386 5,0 SOMONTANO DE BARBASTRO 22.772 1,9 CINCA MEDIO 22.132 1,8 LA LITERA 18.487 1,5 MONEGROS 20.989 1,7 BAJO CINCA 22.254 1,8 TARAZONA Y EL MONCAYO 14.168 1,2 CAMPO DE BORJA 14.181 1,2 ARANDA 7.967 0,7

RIBERA ALTA DEL EBRO 22.286 1,8

VALDEJALÓN 22.865 1,9

ZARAGOZA 656.746 54,5

RIBERA BAJA DEL EBRO 9.211 0,8

BAJO ARAGÓN-CASPE 13.005 1,1 COMUNIDAD DE CALATAYUD 39.144 3,3 CAMPO DE CARIÑENA 10.243 0,8 CAMPO DE BELCHITE 5.930 0,5 BAJO MARTÍN 7.329 0,6 CAMPO DE DAROCA 6.467 0,5 JILOCA 13.653 1,1 CUENCAS MINERAS 9.485 0,8 ANDORRA-SIERRA DE ARCOS 11.034 0,9 BAJO ARAGÓN 26.516 2,2 COMUNIDAD DE TERUEL 43.251 3,6 MAESTRAZGO 3.713 0,3 SIERRA DE ALBARRACÍN 4.419 0,4 GÚDAR – JAVALAMBRE 7.742 0,6 MATARRAÑA 8.716 0,7 TOTAL ARAGÓN 1.204.215 100,0

(20)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

LA DENSIDAD DE POBLACIÓN EN 2001: LAS COMARCAS DE ARAGÓN

Población Superficie Km2 Densidad

JACETANIA 16.676 1.856 9,1 ALTO GÁLLEGO 12.176 1.360 8,9 SOBRARBE 6.803 2.203 3,1 RIBAGORZA 11.792 2.460 4,8 CINCO VILLAS 32.077 3.025 10,6 HOYA DE HUESCA 60.386 2.563 23,6 SOMONTANO DE BARBASTRO 22.772 1.167 19,5 CINCA MEDIO 22.132 577 38,3 LA LITERA 18.487 734 25,2 MONEGROS 20.989 2.764 7,6 BAJO CINCA 22.254 1.420 15,7 TARAZONA Y EL MONCAYO 14.168 452 31,3 CAMPO DE BORJA 14.181 690 20,5 ARANDA 7.967 561 14,2

RIBERA ALTA DEL EBRO 22.286 416 53,6

VALDEJALÓN 22.865 933 24,5

ZARAGOZA 656.746 2.289 286,9

RIBERA BAJA DEL EBRO 9.211 990 9,3

BAJO ARAGÓN-CASPE 13.005 997 13,1 COMUNIDAD DE CALATAYUD 39.144 2.518 15,5 CAMPO DE CARIÑENA 10.243 772 13,3 CAMPO DE BELCHITE 5.930 1.044 5,7 BAJO MARTÍN 7.329 795 9,2 CAMPO DE DAROCA 6.467 1.118 5,8 JILOCA 13.653 1.932 7,1 CUENCAS MINERAS 9.485 1.408 6,7 ANDORRA-SIERRA DE ARCOS 11.034 675 16,3 BAJO ARAGÓN 26.516 1.304 20,3 COMUNIDAD DE TERUEL 43.251 2.876 15,0 MAESTRAZGO 3.713 1.204 3,1 SIERRA DE ALBARRACÍN 4.419 1.329 3,3 GÚDAR – JAVALAMBRE 7.742 2.352 3,3 MATARRAÑA 8.716 933 9,3 TOTAL ARAGÓN 1.204.215 47.720 25,2

(21)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

A continuación nos centraremos en

la evolución demográfica reciente

de las

comarcas, utilizando para ello el intervalo temporal comprendido

entre 1986

4

y

2001

. La información estadística nos permite conocer que sólo 7 comarcas han

ganado población, de las cuales 5 aumentan sus residentes en una proporción

que supera la media regional (1,7%). Por consiguiente, en las restantes 26

comarcas (el 78,8% de todas ellas) la población de derecho ha disminuido,

dato que contrasta con la evolución positiva que ha experimentado la

Comunidad de Aragón durante el mismo período (1,7%), aunque también se

trata de un crecimiento leve. Esta diferencia se debe a la concentración de la

población en las comarcas que incluyen las capitales provinciales, en las

cuales sí han aumentado sus habitantes.

Por provincias, Huesca ha tenido un declive o regresión moderada, ya que ha

disminuido su población en un –1,7%. De sus 10 comarcas, sólo 2 han

evolucionado en un sentido positivo: Hoya de Huesca y Jacetania. Y de las 8

comarcas oscenses que pierden efectivos demográficos: cinco lo hacen con

moderación (Sobrarbe, Cinca Medio, Alto Gállego, Bajo Cinca y Somontano de

Barbastro), dos con notoriedad (Ribagorza y La Litera) y una con exceso

(Monegros).

En cuanto a Teruel, destaca por ser la provincia de Aragón que sufre la

evolución demográfica más negativa, al disminuir su población en un –9,1%

entre 1986 y 2001. De sus 10 comarcas, sólo 2 logran contrarrestar la

tendencia provincial a la regresión: Comunidad de Teruel y Bajo Aragón. Por el

contrario, 8 de sus comarcas padecen un declive demográfico excesivo o

desmesurado, pues sus residentes disminuyen más de un 10%: Gúdar –

Javalambre, Andorra – Sierra de Arcos, Sierra de Albarracín, Matarraña, Bajo

Martín, Jiloca, Maestrazgo y Cuencas Mineras.

4 Tal como se definió en el proyecto de investigación de CEMYC, partimos de 1986 ya que en este año se realizó un nuevo Padrón Municipal de Habitantes y España se incorporó a la CEE, constituyendo por eso un buen año de referencia para conocer los posibles cambios recientes acaecidos en los procesos demográficos y socioeconómicos que afectan a las comarcas aragonesas. Asimismo, los datos ofrecidos por el Padrón Municipal de 1986 ofrecen suficientes garantías en cuanto a su rigor estadístico, ya que fue el último Padrón donde el proceso de

(22)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

La evolución demográfica de la provincia de Zaragoza contrasta con las otras

dos provincias aragonesas, ya que ha aumentado su población en un 4,5%.

Probablemente, ha recibido un porcentaje significativo de los efectivos que han

perdido Huesca y Teruel entre 1986 y 2001. De sus 13 comarcas, sólo 3 han

incrementado su población: Zaragoza, Valdejalón y Ribera Alta del Ebro. Se

trata de la capital y de los municipios próximos que forman el área

metropolitana de Zaragoza. Por el contrario, la mayoría de sus comarcas (10)

se caracterizan por el declive demográfico: en dos de ellas moderado (Cinco

Villas y Campo de Cariñena), en cinco la pérdida ha sido notoria (Aranda,

Campo de Borja, Tarazona y el Moncayo, Campo de Belchite y Bajo

Aragón-Caspe), mientras en las 3 restantes alcanza una magnitud excesiva (Ribera

Baja del Ebro, Comunidad de Calatayud y Campo de Daroca).

Si utilizamos el promedio regional como criterio de clasificación para las 33

comarcas

5

, éstas podemos agruparlas en 5 categorías: las que crecen más de

la media de Aragón, las que aumentan menos, las que decrecen hasta un 5 %,

las que lo hacen de un - 5% hasta un - 10% y las que pierden más de un 10%.

¾

Crecen más que la media regional (1,7%):

Se trata de 5 comarcas y entre

éstas destacan las que incluyen los centros urbanos más dinámicos de

Aragón en los que se concentran, en gran medida, las actividades

económicas, los servicios administrativos, los equipamientos colectivos

relevantes (por ejemplo, las universidades o los hospitales) y los recursos

5 Por la Ley 8/1996 de 2 de diciembre de las Cortes de Aragón se definen 33 comarcas en las que se agrupan los 730 municipios en los que se fragmenta el territorio de la Comunidad Autónoma. Los datos comarcales ofrecidos por el IAEST sobre el Censo de 2001 recogen las modificaciones normativas producidas hasta el mes de agosto de 2002 referidas a los municipios que forman parte de las diversas comarcas. Sin embargo los datos de 1986 están elaborados según la comarcalización inicial, de ahí que hemos tenido que realizar los cambios oportunos para poder comparar los datos comarcales generados según el Padrón Municipal de 1986 con los obtenidos según el Censo de 2001. En concreto, hemos cambiado los datos de población de 1986 de las siguientes comarcas que han experimentado modificaciones

normativas en su composición municipal: Monegros incorpora los municipios de Farlete, Leciñena y Perdiguera de la comarca de Zaragoza, así como Monegrillo de la Ribera Baja del Ebro. A esta última comarca pasa el municipio de Escatrón que

formaba parte de Bajo Aragón-Caspe. Maestrazgo gana los municipios de Molinos, Bordón y Castellote, procedentes de Bajo Aragón, y además esta última comarca pierde otros cuatro municipios que se incorporan a la de Matarraña (Calaceite, Monroyo, Torre de Arcas y Valdeltormo). Por último, la comarca de Andorra-Sierra de Arcos incluye tres municipios más (Gargallo, Ejulve y Estercuel), los cuales proceden de Cuencas Mineras.

(23)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

demográficos más jóvenes de la región. En concreto nos referimos a las

ciudades de Zaragoza, Huesca y Jaca, centros urbanos de las comarcas de

Zaragoza (8,7%), Hoya de Huesca (6,9%) y Jacetania (3,4%). Bajo Aragón

y Valdejalón constituyen las otras dos comarcas que logran aumentar su

población, tal como se refleja a continuación.

La comarca de Bajo Aragón (2,8%) manifiesta una evolución demográfica

positiva, gracias al mayor dinamismo socioeconómico de su cabecera

comarcal, Alcañiz, y de otros municipios como Alcorisa, Calanda y Mas de

las Matas. En su estructura económica resalta la pujanza del sector

servicios basado en el comercio tradicional y en la reparación – venta de

vehículos, aunque también despuntan actividades terciarias modernas del

tipo de ferias (por ejemplo, son destacables las ferias del automóvil antiguo

y de maquinaria agrícola) junto a los servicios empresariales. Además,

Alcañiz también acoge un tejido de pequeña industria, en bastantes

ocasiones de tipo artesanal. También es relevante la producción ganadera,

sobre todo de porcino (señalar que su territorio forma parte de la

denominación de origen ‘Jamón de Teruel’) y la agrícola, especialmente los

olivos, cereales, frutales así como los cultivos de regadío localizados en sus

vegas fluviales.

En el caso de la comarca de Valdejalón (2,7%), además de la calidad de

sus antiguos regadíos, el paso de la N-II por su territorio y su proximidad a

la metrópoli de Zaragoza han fomentado la localización de actividades

industriales y terciarias complementarias en algunos de sus municipios, lo

que favorece el crecimiento demográfico de los mismos (por ejemplo, La

Almunia de Doña Godina y La Muela). En cierta medida, se puede

considerar como la periferia oeste del área metropolitana de Zaragoza. Los

residentes de esta comarca disponen de uno de los mayores niveles de

renta media per cápita de Aragón.

¾

Crecen menos que la media regional (1,7%):

Son sólo 2 comarcas, las

cuales han aumentado levemente su población durante el período de

(24)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

análisis. Nos referimos a la Ribera Alta del Ebro (1,4%) y Comunidad de

Teruel (0,7%).

La primera comarca constituye la periferia noroeste del área metropolitana

de Zaragoza, pues su proximidad a la capital de Aragón y el paso por su

territorio de importantes infraestructuras de comunicación del corredor del

Ebro (la autopista y el ferrocarril) han favorecido la instalación de centros

industriales de rango internacional, en concreto nos referimos a la General

Motors de Figueruelas. Esto ha potenciado su urbanización residencial, de

ahí que su evolución demográfica sea positiva. Ahora bien, no debemos

despreciar la contribución de los regadíos de la zona alimentados por el

Canal Imperial, el Canal de Tauste o el Río Jalón a su economía y, por

consiguiente, al mantenimiento de la población de sus municipios rurales en

el territorio comarcal.

Con respecto a la comarca de Comunidad de Teruel la ubicación en ella de

la capital provincial ha permitido que aumente levemente su población al

albergar los servicios administrativos, los equipamientos colectivos y demás

actividades terciarias con rango provincial. Además acoge una porción

significativa del escaso tejido industrial de la provincia, junto a las pequeñas

industrias que también se localizan en municipios de los alrededores (por

ejemplo, es el caso de Cella) Lo más probable es que se esté beneficiando

de un movimiento migratorio intra - provincial generado por un proceso

paulatino de concentración de la población turolense procedente de los

municipios de las serranías ibéricas en su capital y municipios próximos de

la misma comarca. Comunidad de Teruel y Bajo Aragón constituyen las dos

únicas comarcas de la provincia que, a diferencia de las 8 restantes que sí

han perdido residentes, han aumentado su población entre 1986 y 2001.

Ambas contrastan abiertamente con el promedio provincial regresivo: –

9,1%.

¾

Disminuyen hasta el - 5%:

Se trata de 7 comarcas, 5 pertenecientes a la

provincia de Huesca y 2 a Zaragoza. Su evolución demográfica la podemos

considerar como regresión moderada. Nos referimos a: Sobrarbe (-0,4%),

(25)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Cinca Medio (-1,7), Alto Gallego (-1,8%), Cinco Villas (-3,4%), Bajo Cinca

(-3,8%), Campo de Cariñena (-4,9%) y Somontano de Barbastro (-4,9%).

En cuanto a Sobrarbe, la actividad agropecuaria tradicional se complementa

con las ocupaciones e ingresos económicos generados por el flujo turístico

que movilizan sus riquezas medioambientales y paisajes pirenaicos (el

Parque Nacional de Ordesa, Monte Perdido, la zona de Bielsa, etc.), junto a

su cercanía a las pistas de esquí francesas. La extraordinaria calidad de sus

recursos naturales ha alentado el desarrollo de la hostelería, el comercio y

de otras actividades de servicios complementarias, sobre todo en el eje

Aínsa - Bielsa. Creemos que la creciente terciarización de su estructura

económica ha contribuido a que su declive demográfico histórico se

ralentice e incluso detenga, pues apenas perdió población durante los

últimos 15 años, a diferencia de otras comarcas pirenaicas que sí han

evolucionado de forma regresiva (sobre todo, Ribagorza).

Cinca Medio (-1,7%) y Bajo Cinca (-3,8%): en la primera la industria tiene

gran importancia, especialmente en el municipio de Monzón, así como los

servicios complementarios a la misma, mientras en la segunda destaca el

municipio de Fraga por su histórico dinamismo comercial con impacto extra

– comarcal gracias a su buena situación en el eje de comunicación

Zaragoza – Lérida. En ambas comarcas, sobre todo en Bajo Cinca, también

es relevante la aportación económica de la agricultura de regadío (tierras

regadas por el Canal de Zaidín y los ríos Cinca y Alcanadre) y de la

ganadería, especialmente el porcino estabulado.

Con respecto a Alto Gállego (-1,8%), decir que el municipio de Sabiñánigo

constituye otro de los enclaves industriales con relevancia histórica en

Aragón, aprovechando la cercanía a los embalses pirenaicos y la

producción de energía eléctrica de los saltos de agua, pero tampoco hay

que menospreciar la significación socioeconómica que pueden tener las

actividades turísticas y de ocio localizadas en Panticosa, Biescas y Sallent

(26)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

En Cinco Villas (-3,4%) tuvo bastante relevancia el fenómeno de los pueblos

de colonización y las infraestructuras de regadío, lo que contribuyó durante

el ciclo socioeconómico Desarrollista a revitalizar demográfica y

económicamente la comarca. Sin embargo, en la actualidad su dinamismo

socioeconómico se basa, en buena medida, en las actividades industriales,

especialmente en el generado por las empresas de cableado que se

localizan en el polígono industrial de su cabecera comarcal: Ejea de los

Caballeros.

Pero en la estructura económica de la comarca todavía tiene un peso

sustancial el sector agrícola, basado en los cultivos de regadío que permiten

las aguas de la Acequia de Cinco Villas, el Canal de las Bardenas y el río

Arba, sin olvidar la presencia de una cabaña ganadera nada despreciable.

La diversificación y pujanza de su economía (industria, agricultura de

regadío y ganadería estabulada) le permiten disfrutar de uno de los

mayores niveles de renta per cápita de la región.

La comarca del Campo de Cariñena ha perdido un 4,9% de habitantes. Se

trata de una comarca rural con tierras de secano, con una producción final

agraria que supera a la ganadera, basada en el cultivo del viñedo, pero que

ha quedado al margen de las infraestructuras de regadío que sí han

beneficiado a otras comarcas aragonesas. Su especialización agraria

vitivinícola ha permitido el desarrollo de la industria del vino y derivados, de

ahí la relevancia que tiene el empleo industrial entre su población ocupada.

Su relativa proximidad al área metropolitana de Zaragoza no ha favorecido

su urbanización, posiblemente por carecer de infraestructuras de rango inter

– regional tal como sí le ha sucedido a la vecina comarca de Valdejalón.

Todo lo contrario, la cercanía a la capital ha potenciado entre sus habitantes

la emigración hacia la capital aragonesa.

Por último, Somontano de Barbastro también ha sufrido una pérdida de

población entre 1986 y 2001 que se encuentra en los umbrales del declive

notorio (-4,9%). Por lo tanto, se aprecia que el dinamismo comercial y

también industrial (empresas químicas y agroalimentarias) de Barbastro,

(27)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

así como la agricultura de regadío cultivada en las tierras alimentadas por el

Canal del Cinca y la actividad ganadera de la comarca son insuficientes

para retener a la población rural en su territorio. La atracción que ejerce la

comarca vecina de Hoya de Huesca, donde se localiza la capital provincial,

probablemente condicione favorablemente a la cohorte de jóvenes a la

emigración.

¾

Disminuyen entre el - 5% y el - 10%:

Son 7 comarcas, de las cuales 5 son

de la provincia de Zaragoza (Aranda, Campo de Borja, Tarazona y el

Moncayo, Bajo Aragón-Caspe y Campo de Belchite) y 2 de Huesca

(Ribagorza y La Litera). Su evolución la podemos calificar de regresión

notoria.

Ribagorza (-5,1%) se caracteriza por su geografía pirenaica y su estructura

económica se basa más bien en las actividades agropecuarias en las tierras

prepirenaicas, especialmente la ganadera, mientras en las pirenaicas se

asiste a una creciente terciarización como consecuencia de las

oportunidades económicas que ofrece el turismo rural (municipios del Valle

de Benasque y de los Montes Malditos).

Las comarcas zaragozanas de Aranda (-6,2%) y Campo de Borja (-6,6%)

muestran una evolución muy similar. En la primera domina la actividad

industrial del calzado localizada históricamente en algunos centros

industriales de interés provincial como son Brea y, sobre todo, Illueca. En la

segunda, su estructura económica, anteriormente agropecuaria, está

experimentando una progresiva industrialización gracias a la reciente

instalación de empresas auxiliares dependientes de multinacionales del

automóvil (OPEL). Además cuenta con una producción agraria diversificada

entre la moderna ganadería estabulada (sobre todo, porcino) y la aportación

de los cultivos de regadío, así como del viñedo, los cuales se suman a los

herbáceos de secano, pues la geomorfología de su territorio es más

adecuada para la agricultura que las tierras de serranía que dominan en

(28)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

La comarca de Tarazona y el Moncayo (-8%) tiene en la ciudad de

Tarazona su centro urbano y de servicios de referencia, una de las pocas

ciudades que forman parte del endeble sistema urbano de la provincia, el

cual ésta muy condicionado por la macrocefalia de Zaragoza. Tras la crisis

de la industrial textil, fundamentalmente se trata de una comarca en la que,

además de las actividades terciarias tradicionales que se concentran en

Tarazona, depende sobre todo de los empleos generados por las empresas

del sector del automóvil que se han instalando en la zona tras la ubicación

de la GM en Figueruelas. A continuación, resaltan las rentas y los empleos

generados por las actividades agropecuarias. Con la excepción de los

cultivos de regadío que se extienden en la vega que recorre la carretera

Tarazona – Tudela, más bien domina la agricultura de secano. La ganadería

estabulada tiene una importancia similar a la agricultura en la producción

final agraria.

Las comarcas zaragozanas de Bajo Aragón-Caspe (-8,4%) y Campo de

Belchite (-8,6%) se localizan en la franja meridional de la provincia, más en

concreto en la zona central (Campo de Belchite) y sureste (Bajo

Aragón-Caspe) de la depresión del Ebro. Son comarcas rurales donde las rentas y

ocupaciones generadas por el sector primario se complementan con las del

sector industrial. Domina la agricultura de secano, exceptuando en las

tierras contiguas a los ríos que atraviesan sus territorios, tal como sucede

en las vegas del río Aguasvivas (Campo de Belchite) y río Ebro

(Bajo-Aragón Caspe), donde tienen lugar productivos cultivos de regadío. En

Campo de Belchite la agricultura tiene más importancia que la ganadería en

la producción final agraria, mientras en Bjo Aragón-Caspe sucede lo

contrario.

De estas siete comarcas que disminuyen su población entre el - 5% y el -

10%, destaca La Litera como la más regresiva, pues pierde un 9,4%. Esta

comarca oscense tiene una estructura económica plural en la que la

actividad agropecuaria se complementa con la industria y el terciario que,

sobre todo, se concentra en su centro urbano (Binéfar). El sector primario

se basa en la agricultura de regadío y en el porcino. Las aguas del Río

(29)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Cinca y sus canales de riego han posibilitado el desarrollo de una rica

agricultura intensiva.

Asimismo, durante las dos décadas anteriores, la comarca ha

experimentado una creciente especialización en el subsector ganadero,

siendo en la actualidad el que más aporta a la producción final agraria de la

comarca. Este cambio sectorial se ha producido gracias a su proximidad a

zonas de la provincia de Lérida en las que operan grandes cooperativas y

empresas cárnicas.

En general, la saturación de granjas de crianza y engorde en estas zonas

de Cataluña ha impulsado a esas cooperativas y empresas catalanas a

extender su red de producción hacia comarcas limítrofes de Aragón. Sin

embargo, su evolución demográfica entre 1986 y 2001 ha sido

notablemente regresiva (-9,4%), lo que nos indica que su moderna

economía agropecuaria no logra contrarrestar la tendencia estructural del

territorio rural aragonés al declive demográfico.

¾

Disminuyen más del - 10%:

Nos encontramos ante el grupo de comarcas

más numeroso, 12, las cuales se caracterizan por sufrir una regresión

demográfica que podemos calificar de excesiva o desmesurada. Casi todas

tienen una estructura socioeconómica rural, en la que la aportación de las

actividades agropecuarias al empleo y a las rentas comarcales sigue siendo

fundamental. De estas doce comarcas, una es de Huesca, ocho pertenecen

a la provincia de Teruel y las tres restantes a Zaragoza.

La comarca oscense de Monegros (-15,7%) tiene una estructura

socioeconómica rural aunque heterogénea según nos encontremos en sus

municipios septentrionales o meridionales. En los primeros, las

infraestructuras hidráulicas han transformado de manera radical el paisaje,

de zona desértica a vergel, proliferando en su territorio una rica agricultura

intensiva de regadío. Es el territorio donde se ubican pueblos de

(30)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Por el contrario, los segundos al quedar al margen de los canales de riego

siguen mostrando la imagen tradicional del desierto de Los Monegros,

donde la aridez del terreno y una baja pluviometría sólo permiten cultivos de

secano, condicionantes estructurales que han favorecido un mayor

desarrollo de la ganadería estabulada en esta zona. Por otro lado, esta

comarca carece de centros urbanos de relevancia lo que limita el

crecimiento del sector terciario así como disuade la instalación de empresas

industriales.

En la estructura ocupacional de La Ribera Baja del Ebro (-12,3%) domina el

sector secundario, gracias a la proximidad de Zaragoza y a que los

fenómenos de deslocalización y descentralización industrial que afectan a la

metrópoli aragonesa están posibilitando la instalación de empresas en la

comarca. Con la excepción de las tierras de las vegas fluviales, donde se

desarrolla una agricultura de regadío, en el resto de su territorio dominan los

cultivos de secano.

En la actividad agropecuaria la ganadería tiene una importancia algo

superior a la agrícola. En fin, ni las rentas y los empleos industriales ni los

agropecuarios logran retener con suficiencia a su población activa, pero

además carece de un centro comarcal con cierta relevancia en el sistema

urbano de Zaragoza, de ahí que continúe con intensidad su declive

demográfico histórico.

Con respecto a la Comunidad de Calatayud (-13,4%) y Campo de Daroca

(-19,9%) se localizan en la franja meridional de la provincia de Zaragoza, en

concreto en la depresión del Sistema Ibérico. Ambas son comarcas

agrarias, donde dominan las rentas y ocupaciones generadas por el sector

primario, siendo mayoritaria la agricultura de secano, con la excepción de

las tierras situadas en las vegas de los ríos que atraviesan sus territorios, tal

como sucede con el río Jiloca (Campo de Daroca), donde tienen lugar

productivos cultivos de regadío. En general, la agricultura tiene más

importancia que la ganadería en la producción final agraria.

(31)

Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Ahora bien, en el caso de la Comunidad de Calatayud también resaltan las

rentas y ocupaciones generadas por el sector servicios, gracias a la

importancia histórica de la actividad comercial, de la hostelería y de los

servicios personales localizados en la cabecera comarcal, así como de

otras actividades terciarias tradicionales.

En este sentido, dentro del desequilibrado y pobre sistema de ciudades de

Zaragoza, la ciudad de Calatayud ocupa la segunda posición en cuanto a

tamaño de población; centro comercial y urbano de referencia, no sólo para

los municipios rurales del suroeste provincial sino incluso para pueblos

cercanos de Soria y Guadalajara, alberga también pequeñas empresas

industriales.

Aunque su localización en la N-II ha favorecido su urbanización, desarrollo

económico y crecimiento demográfico, sin embargo su capacidad de

movilización y atracción de recursos ha sido incapaz de contrarrestar la

tendencia regresiva que afecta a los municipios rurales de su territorio de

influencia, muy condicionados por la emigración histórica de sus efectivos

jóvenes hacia la capital de Aragón e incluso hacia el área metropolitana de

Madrid.

En cuanto a las 8 comarcas de Teruel que pierden población en demasía,

son Gúdar – Javalambre (-11,1%), Matarraña (-14,4%), Andorra-Sierra de

Arcos (-14,8%), Sierra de Albarracín (-15,4%), Maestrazgo (-18,8%), Bajo

Martín (-19,6%), Jiloca (-20,1%) y Cuencas Mineras (-26,2%). En líneas

generales, sus economías son fundamentalmente agropecuarias, aunque la

excepción se encuentra en las comarcas de Andorra-Sierra de Arcos y de

Cuencas Mineras, por la relevancia que adquiere en las mismas la

producción de energía eléctrica mediante el sistema de centrales térmicas y

las actividades mineras de extracción de lignito.

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

producción final agraria. En Maestrazgo destaca la producción de bovinos,

ganadería que históricamente es atípica de Teruel, pero que en los últimos

años está experimentando un rápido crecimiento en las comarcas

montañosas de la provincia (por ejemplo, también es el caso de Gúdar –

Javalambre).

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

EVOLUCIÓN DEMOGRÁFICA DE LAS COMARCAS DE ARAGÓN 1986 - 2001

CRECEN MAS QUE LA MEDIA REGIONAL

+

CRECEN MENOS QUE LA MEDIA REGIONAL

ZARAGOZA (8,7) HOYA DE HUESCA (6,9)

JACETANIA (3,4) BAJO ARAGÓN (2,8)

VALDEJALÓN (2,7)

RIBERA ALTA DEL EBRO (1,4)

COMUNIDAD DE TERUEL (0,7)

_

DISMINUYEN HASTA EL -5 % : REGRESIÓN MODERADA

SOBRARBE (-0,4) CINCA MEDIO (-1,7) ALTO GALLEGO (-1,8) CINCO VILLAS (-3,4) BAJO CINCA (-3,8) CAMPO DE CARIÑENA (-4,9) SOMONTANO DE BARBASTRO

(-DISMINUYEN ENTRE EL -5% Y EL -10 % : REGRESIÓN NOTORIA RIBAGORZA (-5,1)

ARANDA (-6,2) CAMPO DE BORJA (-6,6) SOMONTANO DEL MONCAYO (-8,0)

BAJO ARAGÓN-CASPE (-8,4) CAMPO DE BELCHITE (-8,6)

LA LITERA (-9,4)

DISMINUYEN MÁS DEL -10 % : REGRESIÓN EXCESIVA

GUDAR – JAVALAMBRE (-11,1) RIBERA BAJA DEL EBRO (-12,3) COMUNIDAD DE CALATAYUD (-13,4) MATARRAÑA (-14,4%) ANDORRA-SIERRA DE ARCOS (-14,8) SIERRA DE ALBARRACÍN (-15,4) MONEGROS (-15,7) MAESTRAZGO (-18,8) BAJO MARTÍN (-19,6) CAMPO DE DAROCA (-19,9) JILOCA (-20,1) CUENCAS MINERAS (-26,2)

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Informe Cuantitativo La evolución, distribución y densidad de población

Además, hay que resaltar la creciente relevancia que está adquiriendo el sector

servicios no tradicional (el nuevo terciario rural) en algunas de ellas gracias al

desarrollo de actividades de turismo rural, aprovechando las potencialidades

que ofrece su rico patrimonio cultural, arquitectónico y natural: por ejemplo, es

el caso de Gúdar – Javalambre, donde se han creado 2 estaciones de esquí y

diversos establecimientos de hostelería. O la emergente actividad empresarial

potenciada por la práctica de deportes de aventura en las sierras de esta

misma comarca y de Sierra de Albarracín. O el interés turístico que genera el

patrimonio arquitectónico medieval de la ciudad que da nombre a esta última

comarca y sus efectos beneficiosos sobre el sector servicios.

Las dificultades generadas para la actividad agraria por un medio natural de

difícil geomorfología y climatología - como es el formado por las serranías

turolenses del Sistema Ibérico (elevadas altitudes, suelos de baja calidad,

extensas porciones de superficie improductiva y escasez de lluvias) - han

condicionado muy negativamente el tipo de cultivo (principalmente, cereales de

secano) y la productividad del mismo (reducida). En todo caso, los pastos

frescos de las serranías permitieron el desarrollo histórico de la ganadería,

principalmente ovina. Pero las rentas y empleos generados por ambas

actividades agrarias han sido incapaces a lo largo del siglo XX de garantizar

para la mayoría de sus habitantes un nivel de bienestar material aceptable.

A las dificultades naturales hay que añadir las carencias en infraestructuras

básicas de comunicación, lo que ha perjudicado gravemente sus posibilidades

de desarrollo socioeconómico. Tampoco hay que olvidar la marginación que

han sufrido en las políticas de ordenación y desarrollo territorial de las

Administraciones Públicas. De ahí que estas comarcas hayan carecido de

alternativas económicas a las actividades agropecuarias tradicionales, con la

excepción de la minería y la producción energética que se concentran en

Andorra-Sierra de Arcos y Cuencas Mineras.

Como consecuencia de ese cúmulo de dificultades estructurales la mayoría de

sus municipios han sufrido una sangría demográfica persistente desde finales

del siglo XIX, que fue espectacular durante el período Desarrollista (1960 – 75).

Referencias

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