LA«MADRENA»ALOLARGO -
DE ASTURIAS
Alfonso FERNANDEZ CANTEL!
1. INTRODUCCION
La madreña es un calzadohecho de una solapiezade madera.cerra- do inclu so por su parte superior o tapa y que presenta tacos enla sue-
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La madreña es el elemento más
evoluc ionadode la gran familia del calzado de madera.Su núcleo geo- gráficoesla Cordillera Cantábrica , ya que si bien existen ejemplares de estas características en Suecia , Dinamarca,Alemania y Francia,ni su grado de difusi6n ,entre la pobla- ci6n local,ni su nivel evolutivo, ni
su variedad tipo l6gicason compa- rablescon los delos ejemplaresdel Noroes teespaño l.
Las condic iones climá ticas,con una alta frecuenciade precip itacio- nes, la abundancia de prados hú- medos o lamas, la escarpada geo- gráfica y la abundancia de materia
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Fig .1.1_-Terminología de las partes de la madreña tamina .
prima imprescindi ble para su fa- bricación (la madera),son factores que junto a la tradición cultural jus- tif icanla gran difusiónque esta so- lución de calzadohaalcanzadoen la zona Cantábrica espec ialmente en Asturias y Cantabria , acompa- ñando alcampesinoen su pausado caminarpor sendasy caminos.
Eloficio de madreñero se sim ul- taneaba con laslabores delcampo, abasteciendoun pequeñomercado situado en general dentro de su zona cultural..En otros casos las madreñasse exportabana zonas de León relativamente distantes. El oficiose fue transmitiendoa lolar- go de generacionesdepadres a hi- jos o a jóvenes aprendices en una . . larga cadena só lo interrumpidaen
losúltimosañosporlamasivaemi- gracióndelcam po alosnúcleos in- dustriales y la pro gresiva util iza- ció nde otros tiposdecalzado.
La elaboraci ón dela mad reña se lleva acaboenel tall er, sit uado en el mismo zaguán de la casa o en una dependencia anexa,apartirde una pieza de maderaverde,dura y trabajable (abedul, haya, nogal, arce,castaño,cerezo, etc.)que se moldea sucesivamente tras un pri- mer desbaste con el hacha(mol di ar o aponer),seguidode otro más fino con la azuela (azol ar). Despuésdel ahuecado conla gubia (afoyar) y el barreno (furar o tubar)se rebaja el interio r con la leg ra(llegar) y se re- mata externamente con rasero (rayer).Eltrabajose concluye con el arreglo de la boca y bordes con el cuchillo (esboc ar) y latall a con gu·
bias o rayadores (d ibuj ar). En oca- sionesse ahumaban (afumar).
La terminología empleada co- rresponde a la Malvea(Lena).En la figura1.1.se recogelaterminología de las partes de la madr eñ a em- pleada en Tarna (Caso).
Existendosgrand estipos de ma- dreñas (figura1.2):
- Madreña de escarpín: El escar- pín es una especie de zapatilla antigua de lana abatanada sin suela. La madreña de escarpín robusta y cerradade boca es la más antiguacronológ icamentey hoy dia está prácticamente ex- tinguidaen su uso aunque haya aún madreñeros que saben ha- cerla . Suele presentar un taco dela nte ro corrido , aunque también hay variantes de tres tacos (dos delanteros ). Se he- ' rrabano se entarucaban.
- Madreña de zapatilla: Esla ma- dreña actual más escotada y con menor espesor de madera,adap-
al Madreñadeescarpín.
Fig.1.2.
tada a la zapatilla comercial de suela de goma. Su aparic ión coincide con la limitac ión pro- gresiva de las actividades del campesino y especialmente de la mujeraun área cada vez más cercana a la casa.
En Asturiasestánpresentes aún hoy,como ejemplares autóctonos, todos y cada uno de los estadios evolutivos de la madreña, lo que avalala calificación de F.Krúgera la Cordillera Astur-Cantábrica como el núcleo zonal de la ma- dreña. De los estudios de campo real izados se puede coleg ir que la madreña estápresenteen unazona de la Costa Norte española ,com- prendidaentrelos Ancares de Lugo y elValledel ríoMieraen Cantabria.
Asturias fue una gran abastece- dora de madreñas en elNorte de Es- paña.Asíala madreña de zapatilla sela conoce tanto en León como en Cantabria como "madreña asturia- na».Los grandes centros madreñe- ros de Asturias fueron Caso y So- miedo. La madreña casina de es- carpín,lIamadatarnina,sobriay ro- busta,ahumadaen negro y casi ca- rente de decoración,impuso su ca- lidady tipología en el Orienteastu- riano.Los rnadreñerossomedanos, a su vez,propagaron su técnica allí donde se establecieron, principa l- mente en el centro y occidente costero de Asturias.
2. SOBRE ELORIGENDE LA MADREÑA
El origen remoto de la madreña es inc ierto,perosindudaseremon- ta a épocas ant iguas,bienquesus form as entonces eran mucho más rudi ment ari as que la actual.
La tesis de que elzueco ,yco mo consecuenc ia la madreña, tienen su origen en el Sur de Franc ia,tal como afirman,no sabemos en base
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.'b)Madreña de zapatilla.
a qué,ciertosestudiososeuropeos, no parece fundado almenos parael Noroeste de España según se de- duce del análisiscomparativo de la tipología,de la evolución de la he- rramienta y de la variadadenomina - ción empleada- madreña en Astu- rias,almadreña en el Valle del Pas, galocha en la Asturias galaíca , Ancares y M,aragateria , albarca y abarca en Cantabria y finalmente zueco en zonas no madreñeras (conf usi oni smo propiciadoen parte por el diccionario de la Real Aca- demiadela Lengua Española ,para la que zueco ymadreña son si nóni- mo s).
El uso de la palabra "galoc ha», quesegúnCorominaspodríaserde origen galo , se restringe a zonas cercanas o cult ura lmen te afines a las depaso delcam inode Sant iago enelN.O.de León, yenlos quelati·
polog íadelamad reña es arca iza n- te y regres iva,no habiendosidoes- pecia lmenteestimadasfuera de su zona de pro ducció n.
El mismo Corominas destaca desde la Etimologíala posible evo- lución que ha sufridoel calzado de madera desde las formas más pri- mitivas -una simple tablaa guisa de suela-, relacionando la voz
"zueco» con "zócalo» (basa de co- lumna).
Diversas teorías deterministas en el sentido geográf icoy climato- lógi co exc luyentesdel factor cultu- ral, afirma n que aquéllos son los único s factores que exp lican la apa ric ión y pervivenc iadelcalzado demadera, perono sonsostenib les alobservarse supresen ciatantoen costas llanas (Hol anda, Dinamar- ca), co mo en zonas interi ores de mo nt aña(Cordillera Cantábrica ,Al·
pes) ysuausencia en zonas clima- tológicas yorog ráfi camente afines (País Vasco español ).
Aranzad i propugna sin excesiva convicción un posib leorigenceltao 1.
Fig.3.1.- Evolución esquemática del calzado de madera.
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alp in o para el calzado de madera, aún cuando él mismo ya señala al- gunas contrad icc io nes en tal hipó- tesis.Más verosi milresulta la con- clus ión de Rhamm,a part irde cier- tos análisis etimológ icos super- fici ales y de la zona de difusión,de que el calzado de madera fue el cal- zado popular de los antiguos qer- manosygalos.
El hec ho dela coexistenc ia ysu- pervivenci a delcalzadode madera y enpart ic ular delasmadreñ asjunto con el cal zadotradicional decuero, (abarcas ocoricias) a lolargo de la CordilleraAstu r-cantábricahastala actualidad nos sugiere la superpo - siciónde dos substratos culturales : El primero, relac ionado con el ganado bovino,de poca movilidad, y el segundo,asociado talvez al ga- nado ovino o cabrío.La preponde- rancia de una u otra cultura se ma- nifes taría en la mayor o menor 18
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riqueza tip ológ ica del calzado de madera.
La coincidenc iadela zona de ex- pansión de los topónimos "lama»
(de origenarnbrónsegún Menéndez Pidalo ind ica t ivode praderías nat u- rales abundantes en agua) y de
«Bust»(relaci onado con los pastos altos según Uria Ríu con la zona de uso actual del calzado de madera en el Noroeste penins ular podría, juntoa un estu di o eti mo lóg ico dela nomenc lat ura empleadaparala rna- dreña y su interferencia con la del calzado de cuero (albarca), dar pist as para el esclare cimiento del orige n.
3. EVOLUCION y TIPOLOGIA DE LA MADREÑA
El calzado de madera ha experi- mentadouna evoluc ió ncontinua a
lo largo de los años,partiendo de su expres ión más primaria, repre- sentada por unatablasujeta al pie por cuerdas o correas, hasta la más compleja como la madreña, pasando por estadios intermedios como la sanda lia , la galocha y el zueco(f igura 3.1).
Toda esta evolución parece obe- decer a un intento de alcanzar una optimizaciónde la forma (dentrode las limitaciones inherentes al cal- zado de madera,tales como la falta . de flexib ilidad) en lo que atañe al desgaste,giroy aislam iento.
Como consecuencia, se ha ido produciendo el cubrim iento total delpiecon madera,pasando desde formas exentas enla parte superior (sandali as), o con cubiertade cuero (gal ochas) a formas cerradas (zue- cos).
La mejora del giro concentrado en una estrecha banda de la suela y consiguiente posibilidad de re- fuerzo se observaen la madreñain- cipiente.Una mayor altura sobre el sueloconduce ala madreña primit i- va de taco delantero corrido. Más tarde eltaco delanterocorrido evo- luci ona haciadostacos delanteros que garantizan un mejorapoyo,ya que trestacos siempreasientanso- bre un terreno irregular. Para tacíll- tar elgiroen la mismaforma que en elpie,la alineaciónde los tacos de- lanteros se dispone ligeramente oblicua al eje de la madreña.
Todos estos estadios de evolu- ción son observablesen las diferen- tes formas de calzado de madera correspondien tes a una extensa área europea que abarca desde el N.O.españo lhasta el Norte de Es- cand inav ia . En Ast urias,aunque F.
Krüger cite formas prim itivas de sanda lias de madera para usos rural es (desorizar castañas), sólo se encuentran en la actualidad va- riantesde galochas (zocos), dezue- cos (zocas) y madreñas incipientes en el área astur-galaíca,asi como formas más evolucionadas de ma- dreñas en elresto dela provincia .
Los estadios de evoluc ión deter- minan la.tipol ogía del calzado de madera y en part icular de la ma- dreña,pudiendoaparecer dentro de cada tipovari antes que no respon- den arazones func iona les (decora- ción, for mas, pico, etc.), pero que defi nen una subtipología factib le de ser analizada y clas if icada por zonas,(figura 3.2).
Partiendo de la arbitrariaasigna- ción de tipo I al zueco sin tacón,tí- pico del Pir inero y no existente al menos enla actualidaden Asturias,
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interf erencias a la vez que de un tipo de madr eñas de dec or ación muy carac ter íst ica y con dife- renci a ció n morf ol ó gi c a clar a ent reeltipo dehom brey muje r.Es- ta rel ación se hacemáspro blemá- ticay dif usa enotras zonas dialec- tales con probl em as de definic ión al exis t ir superposic iones en sus carac ter íst icas con zonasdiale ct a- les vecinas.
5. ASPECTOS COMPLEMENTARIOS
Enelest udiode latipol ogí ay de ladistribuci ón zon al delasmadre- ñas en Ast urias,se han con sid era- do como elemen t os auxil iares de clasificaci ón unos fact or esquese
pueden defi ni r com o secundarios, dado queno afec tanalaspec to fun- cion al. Estos fact or es son:a) la de- coración, b)elahuma do y sistema de color eado e)elherraje.
a) La decoracíón
La dist rib uc ió n de decorac io nes en el área cant ábri ca muestr a que con una mad reña y un cuchill o no se llega de forma determin ista a realizar el mismo tipo de decora- ción sino que en genera l los moti- vos decorativos aparece n inequívo- camente ligados al tipo o subti po demadr eña,hasta elpunt o de que el mismomad reñero no suel e apli- car ladecoracióndeun tipo dema- dreña de escarpín a otro de zapatill a que elabora sim ultánea- mente.
Unícame nteenla zonacent ra l de Ast urías ,en donde se observan su- perposici one s e interferencias en las vari an tes dialec ta les, se dan más deunavariante de decor ación simultáneam ente en las madreñas de escarpíny de zap atilla.
EnAstu rias se pueden encontrar seis modelos-tipodedec or aciónen las madre ñas deescarpín queaba r- can grand es zona s(figura 5.1).Co- mo se ha menc ionado, la corr es- pondenc ia entr e tipo y deco ració n no esbiunívoc a enel centrodeAs- turias.
Los motivosdecorativos pueden ser clasificado s bajo la siguiente perspectiva:
- Intentos conscientes o no de imitación del calzado de cuero con sus lazadaso imi taci ó n de
Fig. 4.1.- Corre sponde nc iaent rezonas dialec talesyzonas tipológi c as dela madreña .
el tipo 11 se identificaría con el zueco detacón alto y se encuentra en la zona limítrofe con Gal icia (S.
Tirso de Abres, Vegadeo, Ibias, Boal,etc.).
El tipo111 o madreña incipiente es un elementoinestable de transicíón y quizá uno de los elementos más interesantespor lo que significade eslabón intermedioentre el zueco y la madreña evo lucio nada. Es el tipo más arcaíco al que se le puedeapli- car el nom bre de madreñ a y es de loca lizac ión muy restringida Navia de Suarna,y Fonsagrada en Lugo y Grandas deSalim e en Asturias).Su localizaciónmarca lafrontera occi- dentalde la madreña.
Eltipo IV es una madreña prim it i- va que representa posiblemente la versión de una madreñahecha por zoqueiros, más que un estadio natural -:le paso del zueco a la rna- dreña evo l ucio nada, y se extiende al oeste del río Navia incluyendo losAncar esleonesesy deLugo.
La madr eña evolucionada o tipo V tienesu frontera occidentalen el limi t e dialectal del bable con el dia- lecto astur-galaico, presenta un taco delanterocorrido y en posic ión correcta(lo que no ocurríría con el tipo IV), suficientemente alejado delsuelo.
El tipo VIse adjudicaa madreñas con dos tacos delanteros y que' muestran tarugos. Aunque se ha usado y hecho en Asturias es eltipo car acterísticode Cantabri apor ex- celenci a.
El tipo VII presenta tres tacos (dos delanteros)y está herrada con
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clavos. Es el últimotipo «de escar- pín»que comienzacon eltipo111.Fi- nalm enteel tipoVIII es el llamado
«de zapati lla». A él convergen los tipos V,VIYVIIY englobasus áreas de expansión.Con él sepuede dar por cerradala evo lucióndelcalzado de madera, al menos hasta la ac- tualidad.
4. DISTRIBUCIONZONAL DE LOS TIPOS
Cada tipo de madreñ a se distri- buye en una zona más o menos ex- tensa según queda reflejado en la fig ura 4.1.Dentro de cada zona apa- recen subtipos, diferenciados por característ icas no funcionales.
Elestudiode la tipolog ia y de la dis tr ibuciónzonal de ciertasvarian- tes demadreñas asturianas revela una correspondenci a entre las áreasdialectalesy lasáreas tipoló- gic as de la madreña. Ello demu es- traque la relación cultural existen- te entre ciertaszonasy que se ma- nifi esta por el habla de undetermi- nado dialecto se hace extens iva a laind ument ari a campesina,en este caso altipode calzado.
La figu ra 4.2 ilust ra de form a ejemplar la coi nc idenc ia del área dialecta l caracterizada según Me- néndez Pidal y por «t so bu, fich uy multo»y la de localización de rna- dreñeros, tipos de madreñas y de- coración del subtipo denominado Va). La correspondencia se puede considerar aquí ideal por tratarse de una zona dialectalsinaparentes
Fig .4.2. - Area dialectal «t sob u-f ic hu-mul tc .. y localizac ióndel denominadosubtipoV a).
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Fig.5.1.- Representaciónesquemáticade la distribución geográfica de decoraciones tipo de madreñas de escarpín.
elementos característ icos del calzado.Zona 1.
- Trasvase directo de decora- ciones de la cerámica castreña, incluido el «esquema de la deco- raci ón», entendiendo por tal el alo jam iento de los motivos de- corat ivos en bandas circulares desde la boca haciael pico de la madreña.Zona 2.
- Decoraciones de motivos varia- dos con restos de decoraciones de tipocerámico.Zona 3.
- Decoraciones caracterizadas poruna "cresta de gallo »en elti- po dela madreña,compleme nta- da o no con otros motivos .Zona 4 .
- Decoraciones caracterizadas por unos cortes en el pico (de
«plc u-c ort eu») con otrosmotivos en general de imit aci ón de cal- zado. Zona 5.
- Decoraciones muy parcas, limi - tadas a un arco enla boca dela
madreña con un simple y pequeño motivoen el vért ice del arco.Zona 6.
En las madreñas de zapatilla la divers if icac ión de la decoración es mucho mayor, pudiendo aquí ha- blarse de una decoración de micro- zonas,aunque en otros casos y de- bido ala tendencia a la homogenei- zación de la madreña de zapatilla , ciertos motivos rebasenlos límites delo stipo s.Atítul o de ejemp loen la figura 5.2se reproducen algunas decoraci ones y su distribucióngeo- gráfica.
Esta correspondenc ia tipo-deco- ración ,válida para Asturiasy zonas limí tro fes de León y Lugo,no es ex- tensib le, al menos en un primer anális is,para Cantabria,en donde la calidad de la talla de las madre- ñas (albarcas) es a nivel global ex- quisitay superior en generalala de los asturianos.
b) Ahumadoycolo reado
Para proteger e impermeabili zar las madreñas,a la vez que por ra- iones de ornamentación y mejora de su apariencia,las madreñas se trataban superfic ia lmente me- dianteahumado o coloreado.
El ahumado o coloreado aumen- taba la duración,realzaba la belleza dela madreña,resaltando los dibu- jos talladossobre ella,a veces me- dianteelcontraste de dibujos reali- zados después del coloreado.
En Asturiasel ahumado debió ser la forma antigua de tratamientosu- perficial más extendida, dejando paso más tarde al barniz o pintura asfáltica negra. En la mayor parte de Asturias Occidentaly Central se alcanzaba un ahumado negro, en casos muyintenso,mediante la uti- lización de«escobas..como en De- gaña o de «escobas» primero y a continuac ióncon elhumo de la cor-' teza de abedul.
Fig.5.2.- Representaciónesquemática de la distribución geográfica de variantesde decoraciones tipo demadreñasde zapatilla.
En la zona de Pajares,AlleryOui- rós se obtenía un ahumado rojizo pardo, quemando helechos verdes o poco secos.
e) Los herrajes
.Los herrajes se disponían para impedir el desgaste de los tacos, así como para evitarresbalar al ano dar sobre las piedras.Cada tipo de madreña llevaba asociado un deter- minadotipode herraje (fig. 5.3).
Los cinco clavos delanteros y tres traseros de la madreña pri- mitiva se convierten en tres y dos respectivamente en la madreña evolucionada de escarpín de taco delantero corrido. Se dispon ía una chapa sobre los tacos para proteo ger sus bordes.Elclavo central de- lantero resultaba a la larga ineficaz por lo .que acabaron colocándose dos delante y uno detrás. Como consecuencia la zona delantera se desgastay se produce de una foro ma «natural»la madreña de tres tao cos (dos delanteros).
El ruido de las madreñas herra- das en los núcleos urbanos,la falta progresiva de herreros, el alqul- tranado, cementado o empedrado de los caminos condujo a la sus- tituciónde los herrajes por unas go- mas que se fijaban por medio de clavos de tipo industrial.
En Cantabria y en zonas colin- dantes de León con Asturias el he- rraje no era tal sino tarugos re- cambiables,de una madera en ge·
neral más dura que la de la propia madreña. Ello permitía elevar más aún la madreña del suelo facilitan- do elgiro yprolongando la vida de la misma al tener menor desgastey ser fácil la sustitución de los tao rugas.
Fig. 6.1.- Tiposde herraje de madreñas asturianas.
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