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FENOMENOLOGÍA DE LA FILOSOFÍA DE LA RELIGIÓN

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Academic year: 2020

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FENOMENOLOGÍA DE

LA FILOSOFÍA DE LA

RELIGIÓN

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El término decisivo es religiosus, que es lo mismo que religens y que significa lo contrario de negligens.

En esta interpretación, ser religioso equivale a ser escrupuloso, esto es, escrupuloso en el cumplimiento de los deberes que se imponen al ciudadano en el culto a los dioses del Estado-Ciudad.

En esta acepción se acentúa el motivo ético-jurídico. Cuando la religión se interpreta exclusivamente como justicia se cae en el peligro de abandonar lo específicamente religioso para prestar atención solamente a lo moral.

‘Religión' procede de religio, voz relacionada con religatio, que es sustantivación de religare ("re-ligar", "vincular", "atar").

En esta acepción lo propio de la religión es la subordinación, y vinculación, a la divinidad; ser religioso es estar religado a Dios.

En esta interpretación se acentúa la dependencia del hombre con respecto a la divinidad, aun cuando el concepto de religación puede entenderse de varios modos: como vinculación del hombre a Dios o como unión de varios individuos para el cumplimiento de ritos religiosos.

ASPECTO ETIMOLÓGICOS

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‘RELIGIÓN' COMO

RELIGATIO

DIVINIDAD HUMANIDA D Deslig ar Religa r HOMBRE HOMBRE DENTRO DE LA

ESTRUCTURA RELIGIOSA

LA MANIFESTACIÓN MATERIAL DE LA

RELIGIÓN

Analizar sólo este aspecto es optar por una religión natural. La historia, la sociología, la

psicología de la religión se mantienen en este plano.

Si el cometido de la filosofía de la religión es responder ¿qué es la religión? No puede hacer caso omiso a

priori de la estructura religiosa.

• Templos

• Las estructuras sociales

• Las conductas de los creyentes

• El espacio ocupado y el tiempo de existencia…

• La divinidad

• La

restauración …

El tema de la filosofía de la religión es la religión. Esta definición elemental pese a serlo plantea, desde el principio, un problema. Se trata, en términos generales, del problema básico de la filosofía de la religión. En la religión la filosofía encuentra algo que se resiste a convertirse en tema de su disciplina, algo que la resiste. Cuanto más fuerte, pura y original sea una religión, con mayor énfasis reclamará ser exceptuada de toda estructura conceptual generalizadora.

Paul Tillich (1969)

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En su texto Fenomenología de la religión (XXX) Juan Martín Velasco precisa tres formas de entender la fenomenología de la religión.

En la primera, la palabra «fenomenología» se entiende en el sentido filosófico preciso y

riguroso que le confirió Husserl. Tiene sus principales representantes en discípulos de éste, como M. Scheler y E. Stein y en realidad constituye una forma precisa de filosofía de la religión, es decir de aplicación al campo de la religión de los presupuestos y el método de la fenomenología husserliana.

La segunda corriente, a la que corresponde más propiamente el título de «fenomenología de la

religión», surge de la aplicación a los datos acumulados por la historia de las religiones de algunos aspectos del método fenomenológico, sobre todo en lo que se refiere a la pretensión de captar la intención presente en los datos históricos inscritos en lo que se denomina «fenómeno religioso», y en el recurso a la comprensión como forma peculiar de captación de determinados hechos en lo que tienen de peculiares. Esta corriente tiene sus antecedentes en algunos teólogos como Fr. Schleiermacher y R. Otto

La tercera corriente en el interior de la fenomenología de la religión está constituida por

autores, especialmente del ámbito anglosajón, que estudian la historia de las religiones destacando los rasgos comunes de las diferentes religiones, rasgos que les procura la comparación de todas ellas. Se trata, en realidad, de historias comparadas de las religiones. En ellas se presta mayor atención a los datos históricos, a las circunstancias culturales que distinguen los diferentes hechos. Como ejemplos de aurores de esra corriente podrían atarse E. O. James, K. Rudolf, etc.

ALGUNOS MÉTODOS

Luego de realizar la siguiente afirmación: “El método de la filosofía de la religión no puede identificarse ni fijarse de manera unívoca” (p. 181), el Diccionario Teológico Interdisciplinar precisa 6 métodos.

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• Reducción quiere decir ir al origen, desechar poco a poco lo derivado para

concentrarse y dirigirse al fundamento.

El método fenomenológico de Husserl es un método de reducción

Es el primer paso del método fenomenológico.

Puede entenderse como el acto de “poner entre paréntesis” la tesis de la actitud

natural.

La tesis de la actitud natural es que el mundo se nos da y hay conciencia de lo que

se conoce así, tal y como es.

La epojé = suspensión del juicio

• La epojé es parecido a lo que hace Descartes con la existencia del mundo, con la

diferencia de que Descartes pone en duda la existencia misma del mundo, mientras que en la epojé la existencia no es puesta en duda, sólo es puesta entre paréntesis.

Diferencia entre la duda de Descartes y la epojé de Husserl

MÉTODO FENOMENOLÓGICO

La exposición del método fenomenológico se encuentra principalmente en la obra de Husserl

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MÉTODO FENOMENOLÓGICO

El que existan o no algo no es relevante para la fenomenología porque ésta se centra en la

descripción de las experiencias.

Si veo un árbol donde ustedes ven una bandera, estoy alucinando, pero en tanto la

fenomenología se concentra en la descripción de aquello que está en mi conciencia, sin importar lo que sean las cosas “realmente”.

Contenido de la experiencia no existencia

El objetivo es alcanzar la intuición esencial de lo que estoy examinando, reduciendo los

fenómenos particulares a sus esencias generales.

Reducción eidética o reducción a esencias

Lo primero que se hace es una descripción del acto particular que se presenta a nuestra

percepción. En el ejemplo del árbol, la percepción es esta entidad.

Lo segundo, es la reducción eidética, que se realiza por medio de lo que Husserl llamó

variación imaginaria de casos.

Lo que hay que hacer es variar imaginariamente las características particulares del caso y

ver qué se puede cambiar sin que esa experiencia deje de ser lo que es.

Cuando se llegue a esa invariante habremos alcanzado la esencia: tendremos la presencia

inmediata ante la conciencia de la esencia del fenómeno de nuestra percepción.

• El resultado es que tenemos en nuestro poder esencias y no hechos particulares.

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¿QUÉ DEBE ENTENDERSE POR EL HECHO RELIGIOSO?

Debe distinguirse entre las manifestaciones del hecho religioso, que pueden denominarse hechos religiosos, y el hecho religioso

Hechos religiosos

Acciones u obras que suceden en el ámbito religioso.

Bautismo, Santa Cena, Culto, Ritos de iniciación.

Hecho religioso

Es una acción u obra connatural a la historia humana. En todas las épocas y

culturas de ésta hay una actividad mezclada con elementos

«trascendentes» que influye en la organización social.

A GRADES RASGOS TODO HECHO RELIGIOSO SE COMPONE DE:

Un elemento material

Función: es el vehículo de la manifestación del elemento intencional.

Un elemento formal o intencional

Función: dota de significado al elemento material.

¿Qué es una descripción comprensiva de la religión?

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LO SAGRADO COMO ORDEN Y ÁMBITO DE LA REALIDAD

Siguiendo la propuesta de Rudolf Otto (1963), Martín Velasco J. y Gómez Cafarena J, presentan el término «lo sagrado» (o santo) de la siguiente manera:

Es el ámbito en el que se inscriben todos los elementos que componen el hecho religioso… significa el orden peculiar de realidad en el que se inscriben

aquellos elementos: Dios, hombre, actos, objetos que constituyen las

múltiples manifestaciones del hecho religioso. (Velasco y Cafarena, 1973: 74) DE MODO QUE: Un ámbito o elemento será religioso en la medida que se relacione con

el orden de lo sagrado

Lo sagrado no existe sin el hecho religioso

Sin referencia a lo sagrado ninguno de los elementos del hecho

religioso sería religioso

Rudolf Otto (1963: 13) señala algunos usos del término santo no adecuados:

• Precisa que el término suele aplicar como predicado absoluto moral. En este

sentido, en Kant, la voluntad es santa en la medida que obedece la ley moral sin vacilar.

• Señala que el vocablo también se emplea cuando se expresa la forzosidad práctica y obligatoria para todos del deber o la ley.

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DIFERENTES NIVELES DE REALIZACIÓN DE EXISTENCIA

Aristóteles distinguió: EL SER EN SÍ EL SER EN

OTRO

Es un modo ser que se distinguen en el

ente pero que no existen por si

mismo. Es un modo

ser que existe por sí

mismo.

TAMBIÉN ES EL CASO QUE EL MISMO OBJETO O HECHO PUEDE PERTENECER A ORDENES DIFERENTES DE SER SIN TRANSMUTARSE FÍSICAMENTE

• Una risa manifiesta felicidad, pero la felicidad no es una risa. Del mismo modo, lo sagrado se hace presente en realidades objetivas, pero ninguna de éstas es lo sagrado o se confunde con ello.

• De esto no se sigue que lo sagrado sea un ser en otro, sino que el ser hecho religioso, es un ser alia, un ser en otro, a saber lo sagrado.

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Recogiendo la descripción de Martín Velasco J. y Gómez Cafarena J., (1973: 77): Lo sagrado, antes de ser el término de determinadas acciones del hombre o la facultad humana que las realiza, es un «a priori último», objetivo y subjetivo a un tiempo, desde el que se comprende tanto los objetos como los actos religiosos.

MODO DE SER DE LO SAGRADO

Desde el enfoque de Martín Velasco J. y Gómez Cafarena J., (1973: 77), siguiendo a Rudolf Otto, hay dos características generales y centrales en el ámbito de lo sagrado:

1. La oposición de lo sagrado a lo profano. El primer rasgo que caracteriza cualquier manifestación religiosa es la ruptura que establece en relación con la vida ordinaria.

2. Sentimiento propio de temor, admiración y anhelo. En términos de R. Otto: La fascinación y el tremendo misterio (mysterium tremendum et fascinans).

• El sentimiento de lo tremendo se distingue del temor, en que éste último tiene una causa determinada (p. ej., el temor a las alturas), el sentimiento de lo tremendo tiene su génesis por una realidad de naturaleza no determinada, que inquieta los fundamentos propios del ser humano.

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BIBLIOGRAFÍA

Diccionario Teológico Interdisciplinar (1977), Tomo 1, Trad., Alfonso Ortiz, Salamanca: Ediciones Sígueme (1982).

Díez de Velazco y Franciso García Bazán (2002), El estudio de la religión, Madrid: Trotta.

Ferrater Mora, J. (1959). La filosofía en el mundo de hoy. Madrid: Revista de occidente.

Guerra Gómez, M. (1999). Historia de las religiones. Madrid: Biblioteca de autores cristianos.

Husserl E. (1913). Ideas relativas a una fenomenología pura y una filosofía fenomenológica. Buenos Aires: Fondo de cultura económica, 1949.

Botero, Juan (2003). “Fenomenología” en Lecciones de filosofía, Luis Eduardo Hoyos (Edit.). Colombia: Universidad Nacional.

Martín Velasco J. y Gómez Cafarena J (1973), Filosofía de la religión, Madrid: Revista de occidente, S. A.

Otto, Rudolf (1963), Lo santo. Lo racional y lo irracional en la idea de Dios, Madrid: Alianza Editorial, 2005.

Referencias

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