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La concepción de la literatura en la obra de Carmen Martín Gaite: de la teoría literaria a la práctica funcional. Un modelo comunicativo

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Academic year: 2021

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DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA ESPAÑOLA III

TESIS DOCTORAL

La concepción de la literatura en la obra de Carmen

Martín Gaite: de la teoría literaria a la práctica

funcional. Un modelo comunicativo

MEMORIA PARA OPTAR AL GRADO DE DOCTORA

PRESENTADA POR

Mónica Fuentes del Río

DIRECTOR

Joaquín María Ignacio Aguirre Romero

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FACULTAD DE CIENCIAS DE LA INFORMACIÓN

DEPARTAMENTO DE FILOLOGÍA ESPAÑOLA III

Tesis doctoral

LA CONCEPCIÓN DE LA LITERATURA

EN LA OBRA DE CARMEN MARTÍN GAITE:

DE LA TEORÍA LITERARIA A LA PRÁCTICA

FICCIONAL. UN MODELO COMUNICATIVO

Doctoranda:

Mónica Fuentes del Río

Director:

Dr. Joaquín María Ignacio Aguirre Romero

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ÍNDICE

Págs. RESUMEN 5 ABSTRACT 8 INTRODUCCIÓN 11

CAPÍTULO 1. CARMEN MARTÍN GAITE Y LA GENERACIÓN DE MEDIO SIGLO 27 1.1. Bosquejo autobiográfico 27 1.2. La Generación de Medio Siglo 67

PARTE I. LA TEORÍA LITERARIA DE CARMEN MARTÍN GAITE. UN MODELO COMUNICATIVO

CAPÍTULO 2. LA TEORÍA LITERARIA DE CARMEN MARTÍN GAITE 80 2.1. El concepto de la literatura 80 2.1.1. Literatura y vida. Ficción y realidad 82 2.1.2. La relación entre literatura y tiempo 116 2.1.3. El carácter lúdico de la literatura 127 2.1.4. El efecto narcótico de la literatura 143 2.1.5. El carácter hedonista de la literatura 145 2.1.6. El ejercicio de la libertad individual 146 2.1.7. Literatura e infancia 147 2.1.8. Literatura y mujer 152 2.1.9. Literatura y cine 177 2.1.10. El concepto de la literatura en la sociedad actual 183 2.2. La escritura y el escritor. La creación literaria 188 2.2.1. El origen de la escritura 188 2.2.2. El oficio de escribir 201 2.2.3. El escritor 209 2.2.4. El germen del escritor 212 2.2.5. La mirada del escritor 215 2.2.6. La presencia del escritor en la obra 221 2.2.7. Carmen Martín Gaite como escritora 226 2.2.8 La escritura y el escritor en la sociedad actual 255 2.3. La lectura y el lector. La recepción y la interpretación de la obra literaria 261 2.3.1. El origen de la lectura 261 2.3.2. La lectura 266

2.3.3. El lector 273

2.3.4. La interpretación de la obra 274 2.3.5. Carmen Martín Gaite como lectora 280 2.3.6. La lectura y lector en la sociedad actual 287 2.4. La obra literaria. El proceso de escribir. El arte de narrar 289 2.4.1. La obra literaria 289 2.4.2. La narración 295 2.4.3. El diálogo. Habla y escritura 300 2.4.4. El proceso de escribir 315 2.4.5. El arte de narrar 328 2.5. La importancia del logos. La fe en la palabra. El lenguaje literario 364 2.5.1. La importancia del logos. El orden frente al caos 364 2.5.2. La fe en la palabra y en el pensamiento 372 2.5.3. El descrédito y el descuido de la palabra en la sociedad actual 374 2.5.4. La riqueza del lenguaje. La necesidad de cuidarlo 376 2.5.5. El lenguaje literario. Su importancia y contribución en la obra 379

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2.6. La crítica literaria. Texto sobre texto 381 2.6.1. La crítica literaria. 382 2.6.2. El crítico literario 385 2.6.3. Carmen Martín Gaite como crítica literaria 387 2.6.4. La crítica literaria en la sociedad actual 405 2.6.5. El periodismo y los medios de comunicación 410 2.7. La traducción. La recreación del texto 422 2.7.1. La traducción o versión. La recreación del texto 422 2.7.2. La labor del traductor 424 2.7.3. El arte de traducir 427 2.7.4. Carmen Martín Gaite como traductora 431 2.7.5. La traducción en la sociedad actual 438 CAPÍTULO 3. LA EXPRESIÓN DE LA TEORÍA LITERARIA 442 3.1. La expresión, portadora de mensaje 443 3.2. Un ejercicio de Retórica 450 3.3. El lenguaje de Carmen Martín Gaite 461 3.4. Los géneros literarios y no literarios 464

PARTE II. DE LA TEORÍA LITERARIA A LA PRÁCTICA FICCIONAL

CAPÍTULO 4. LA PRÁCTICA FICCIONAL DE CARMEN MARTÍN GAITE 470 4.1. El concepto de la literatura 478 4.2. La escritura y el escritor. La creación literaria 588 4.3. La lectura y el lector. La recepción y la interpretación de la obra literaria 620 4.4. La obra literaria. El proceso de escribir. El arte de narrar 631 4.5. La importancia del logos. La fe en la palabra. El lenguaje literario 828 4.6. La crítica literaria. Texto sobre texto 844 4.7. La traducción. La recreación del texto 846

CAPÍTULO 5. CONCLUSIONES 849

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RESUMEN

“La concepción de la literatura en la obra de Carmen Martín Gaite: de la teoría literaria a la práctica ficcional. Un modelo comunicativo” investiga en la obra literaria y ensayística de esta escritora española (1925-2000) sus reflexiones sobre la literatura, considerada un acto comunicativo. La autora, miembro de la Generación del Medio Siglo, comenzó a escribir poesía y cuentos, géneros que no abandonó durante su vida, aunque dedicó la mayor parte de su creación literaria a la novela. Durante su trayectoria, que se prolonga durante más de cincuenta años, escribió también teatro, y simultaneó su creación literaria con diversas investigaciones históricas, la escritura de ensayos, la traducción, la crítica literaria y la elaboración de artículos y colaboraciones periodísticas, las adaptaciones de obras teatrales, la labor como prologuista y conferenciante, otras colaboraciones editoriales y la elaboración de guiones para series de televisión de ficción y películas. Diversos galardones avalan su maestría como escritora; por ejemplo, el Premio Nadal, el Nacional de Literatura, el Nacional de las Letras Españolas y el Príncipe de Asturias de las Letras, entre otros.

1. OBJETIVOS

Esta investigación surge con el objetivo de exponer las aportaciones de la autora acerca del hecho literario desde todos los puntos de vista del mismo, es decir, pretende dar respuesta a los interrogantes que definen la ficción en su condición de acto comunicativo: quién cuenta, por qué, a quién, qué, dónde, cuándo y cómo. Esta tesis pretende demostrar los siguientes objetivos:

1. Las ideas de la escritora sobre la ficción, recogidas de manera fragmentaria en su producción no ficticia, constituyen una teoría de la comunicación acerca de la literatura, considerada un acto comunicativo.

2. Sus obras ensayísticas que contienen sus reflexiones sobre la literatura ejemplifican de forma práctica sus consideraciones teóricas.

3. Sus obras literarias son reflejo de sus reflexiones sobre la ficción y la creación literaria, es decir, su práctica ficcional ejemplifica su teoría literaria. 4. Vida y literatura se funden y retroalimentan en el conjunto de su producción.

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5. Sus distintas facetas creadoras –escritora de obras literarias (poesía, cuento, teatro y novela); ensayista; crítica literaria y autora de artículos periodísticos; traductora; investigadora de Historia; guionista de ficción para televisión y cine; y prologuista de libros de otros autores, literarios o no– también se nutren unas de otras y se influyen mutuamente, lo cual se refleja en las diferentes creaciones.

2. METODOLOGÍA

Según los objetivos anteriores, se han seguido los siguientes pasos:

1. Se ha realizado un análisis de contenido de las obras ensayísticas de la autora, conferencias, artículos, críticas literarias, prólogos y anotaciones de sus cuadernos, en los que expone de manera fragmentaria sus consideraciones teóricas sobre la literatura.

2. Se han compuesto, ordenado y organizado sus reflexiones sobre la ficción. Por tanto, se exponen los conceptos de la autora sobre los elementos que intervienen en la literatura, considerada un acto comunicativo: la escritura y el escritor, la lectura y el lector, la obra literaria y el arte de narrar, la importancia del logos y el lenguaje literario, la crítica literaria y la traducción. 3. Se ha realizado un análisis de la forma o expresión de las obras

ensayísticas que contienen su teoría literaria.

4. Se han analizado sus obras literarias desde el punto de vista del contenido y de la forma, para demostrar que la práctica ficcional de la autora ejemplifica su teoría literaria.

5. Se han estudiado otros documentos, como entrevistas a la escritora, artículos y críticas literarias sobre su obra, y otras investigaciones, publicaciones y artículos sobre la autora.

3. RESULTADOS

Para la autora, la literatura es un ciclo comunicativo, vital e infinito, que se transmite de generación en generación y que se retroalimenta y se reinventa de forma continua e ininterrumpida. Del mismo modo, toda la producción de Martín Gaite es circular, porque sus distintas facetas creadoras se influyen mutuamente. La literatura es sinónimo de vida y superación del olvido y de la muerte, mediante la memoria, y

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está dotada de realidad. Literatura y vida se influyen mutuamente y las fronteras entre ambas son escasas. La ficción tiene una finalidad didáctica y un carácter lúdico, narcótico y hedonista; es una aventura, un viaje y un juego, y supone libertad y transgresión. Estas son algunas de las razones originarias de la lectura y de la escritura. El lector desempeña una función activa en la interpretación de la obra literaria, como su interlocutor. Por este motivo, el escritor debe escribir teniendo en cuenta el arte de narrar, para que la obra literaria convenza, emocione, apasione, sorprenda e interese al lector. Por tanto, la importancia del logos, de la palabra, como dadora de vida y conformadora del pensamiento, es fundamental. Crítico y traductor, con distintos matices, desempeñan también la función de lector y escritor.

4. CONCLUSIONES

Esta investigación demuestra todos los objetivos o premisas con los que partía. Las ideas de la autora sobre la literatura constituyen una teoría literaria, expuesta en sus obras ensayísticas, cuya expresión ejemplifica sus consideraciones teóricas sobre el arte de narrar. Además, su práctica ficcional y sus distintas facetas creadoras son un fiel reflejo de su teoría literaria. Vida y literatura se funden y nutren en su producción y en sus distintas labores creativas: obras literarias, ensayos, traducciones, críticas literarias y artículos periodísticos, investigaciones históricas, guiones de series y películas de ficción, y prólogos, entre otras.

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ABSTRACT

"The conception of literature in the work of Carmen Martín Gaite: from literary theory to the practice of fiction. A communicative model " examines within the literary work and essays of this Spanish novelist (1925-2000) their reflections on the literature, considered a communicative act. The author, who was a member of the Half-century Generation, began writing poetry and stories, genres ever-present in her life, although she dedicated to the novel the most part of her literary creation. During her career, which prolonged over fifty years, also wrote theatrical work, and alternated literary creation with several historical researches, writing of essays, translation, literary criticism, journalistic articles and collaborations, adaptations of theatrical works, the work as a prologue writer and lecturer, other editorial collaborations and the production of scripts for fictional TV shows and films. Several awards confirm her mastery as a writer; for example, Premio Nadal, Premio Nacional de Literatura, Premio Nacional de las Letras Españolas and Premio Príncipe de Asturias de las Letras, among others.

1. OBJECTIVES

This research arises with the objective to expose the contributions of the author to the literary fact from all points of view, in other words, it aims to provide an answer to the questions which define the fiction as a communicative act: who, why, who, what, where, when and how. This thesis aims to demonstrate the following objectives:

1. Writer’s ideas about fiction, collected gradually in her non fiction production, constitute a theory of communication about literature, considered a communicative act.

2. Her essays containing their reflections on the literature exemplify her theoretical considerations in a practical way.

3. Her literary works mirror their reflections on the fiction and literary creation, in other words, her practice of fiction exemplifies her literary theory.

4. Life and literature merge into each other and feedback in the whole of her production.

5. Her different creative facets –writer of literary works (poetry, short stories, drama and novel); essayist; literary critic and author of newspaper

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articles; translator; history researcher; screenwriter for television and cinema; and prologue writer of other authors’ books, literary or not– will also nourish each other and influence mutually, which is reflected in her different creations.

2. METHODOLOGY

According to the above targets, these steps have been followed:

1. It has been developed a content analysis of author’s essays, conferences, articles, literary criticism, prologues and annotations of her notebooks, in which she introduces gradually her theoretical considerations about literature.

2. It has been composed and organized her reflections on the fiction. Hence author’s concepts about the elements involved in literature considered a communicative act: the writing and the writer, the reading and the reader, the literary work and the art of storytelling, the importance of logos and literary language, literary criticism and translation.

3. It has been developed a form analysis of essays which contain her literary theory.

4. It has been analyzed her literary works from the point of view of content and form in order to demonstrate that the practice of author’s fiction exemplifies her literary theory.

5. It has been studied other documents, such as interviews with the writer, literary articles and reviews about her work, and other researches, publications and articles on the author.

3. RESULTS

For the author, literature is a communicative cycle, vital and infinite, which is passed down from generation to generation, is fed back and reinvents itself continuous and uninterruptedly. In the same way, the entire production of Martín Gaite is circular, because her different creative facets influence one another. Literature is synonymous for life and overcoming of oblivion and death, through memory, and is endowed with reality. Literature and life are mutually influenced and the boundaries between both are scarce. Fiction has a didactic purpose and a playful nature, narcotic and hedonistic; is

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an adventure, a journey and a game, and implies freedom and transgression. These are some of the originating reasons in the reading and writing. The reader plays an active role in the interpretation of the literary work, as his interlocutor. Consequently, the writer must write taking into account the art of storytelling, to create a literary work able to convince and cause excitement, passion, surprise and interest to the reader. Therefore, the importance of logos, the word, as giver of life and forming the thought, is essential. Critic and translator, with different nuances, also play the role of reader and writer.

4. CONCLUSIONS

This research demonstrates all of the objectives or premises established from the starting point. Author’s ideas about literature constitute a literary theory, exposed in her essays, whose expression exemplifies her theoretical considerations on the art of storytelling. In addition, her practice of fiction and her different creative skills and facets are an accurate reflection of her literary theory. Life and literature merge into each other throughout her production and in her range of creative works: literary works, essays, translations, literary criticism and newspaper articles, historical researches, scripts for TV series and feature films, and prefaces, among others.

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INTRODUCCIÓN

“La concepción de la literatura en la obra de Carmen Martín Gaite: de la teoría literaria a la práctica ficcional. Un modelo comunicativo” surge con el objetivo de exponer las aportaciones de la autora acerca del hecho literario desde todos los puntos de vista del mismo. De esta forma, la investigación pretende dar respuesta a los interrogantes que definen la ficción en su condición de acto comunicativo. Una labor que lleva a cabo la propia escritora en la composición de su ensayo El cuento de nunca acabar (1983), cuyo tema central es precisamente la creación literaria:

... las preguntas de los montones que han resultado son: 1.- ¿Quién es el narrador?

2.- ¿A quién se dirige? 3.- ¿Por qué se cuenta? 4.- ¿Dónde cuenta? 5.- ¿Cuándo cuenta? 6.- ¿Cómo cuenta? 7.- ¿Qué cuenta?1

A estas preguntas que la autora se plantea en la elaboración de su principal obra dedicada a lo fantástico pretende responder también esta investigación, cuyo objetivo es demostrar que las aportaciones de esta autora sobre lo ficticio, recogidas de forma fragmentaria en toda su producción, constituyen una teoría de la comunicación acerca de la literatura, ya que la autora concede a esta un tratamiento de acto comunicativo. Además, en las siguientes páginas se pondrá de manifiesto que sus creaciones ejemplifican de forma práctica sus consideraciones teóricas acerca de la ficción, de manera que forma y contenido transmiten el mismo mensaje, lo que representa una muestra significativa de su modelo de comunicación.

1

Martín Gaite, Carmen: “Tras la pregunta”, en El cuento de nunca acabar, Barcelona, Anagrama, 1988, pág. 55.

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Esta tesis doctoral parte de la investigación titulada “La concepción de la literatura en la obra de Carmen Martín Gaite”,2 que supone un primer acercamiento a una parte de la producción de la autora y en la que se analizaban las obras de ensayo, conferencias, artículos, crítica literaria y anotaciones de los cuadernos de la autora, donde ella exponía de forma fragmentaria sus reflexiones sobre el quehacer literario. Partiendo de este análisis de su creación no literaria, tanto su fondo como su forma, se llegaba a dos conclusiones fundamentales: la primera, referente a sus reflexiones sobre el quehacer literario, la idea de que la literatura constituye un ciclo comunicativo vital, perenne e infinito; y la segunda, alusiva a la propia escritora, el carácter cíclico de su teoría literaria y de su obra, en la que fondo y forma comunican el mismo mensaje.

En esta investigación se profundiza en la parte dedicada a la teoría literaria de Carmen Martín Gaite, expuesta en su producción ensayística, y, como novedad, en una segunda parte, se analiza su obra literaria, con el objetivo de demostrar que su literatura es también fiel reflejo de sus ideas teóricas sobre la ficción. Además, se demostrará otra idea ya apuntada en la investigación anterior, es decir, el hecho de que la vida, la obra y la creación de Martín Gaite, en sus distintas facetas –ensayista, conferenciante, crítica literaria, traductora y escritora de ficción– se funden y retroalimentan, es cíclica, hasta el punto de que esta evidencia es una prueba más del carácter vital, cíclico y eterno que la escritora confiere a la literatura y a la narración.

Con objeto de responder a los interrogantes mencionados anteriormente, la investigación se ha dividido en dos partes claramente diferenciadas: la primera, dedicada a la exposición y el análisis de la teoría literaria de Carmen Martín Gaite, comentada de forma fragmentaria en su producción ensayística; y la segunda, centrada en la práctica ficcional de la autora. La primera parte, titulada “La teoría literaria de Carmen Martín Gaite. Un modelo de

2

Fuentes del Río, Mónica: La concepción de la literatura en la obra de Carmen Martín Gaite, tesina defendida como proyecto de investigación del Diploma de Estudios Avanzados (DEA), 2004, Departamento de Filología Española III, Facultad de Ciencias de la Información, Universidad Complutense de Madrid.

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comunicación”, incluye, a su vez, dos partes: un capítulo –capítulo 2–, formado por siete epígrafes, sobre la concepción de la literatura desde los distintos elementos comunicativos; y otro capítulo –capítulo 3– que versa sobre la expresión de la teoría literaria y demuestra la hipótesis de la que parte esta investigación: el hecho de que las propias obras ensayísticas en las que Martín Gaite explica sus aportaciones teóricas acerca de lo ficticio son ejemplo de las mismas. La segunda parte de la investigación, titulada “De la teoría literaria a la práctica ficcional”, analiza la obra de ficción de la autora, en especial, su narrativa, aunque también, en menor medida, la poesía y el teatro, desde los distintos elementos comunicativos de su teoría literaria, con el objetivo de demostrar la otra hipótesis de esta investigación: el hecho de que la práctica ficcional de Martín Gaite es reflejo de sus reflexiones teóricas sobre el quehacer literario.

Esta investigación comienza con un capítulo inicial –el capítulo 1– dedicado al bosquejo autobiográfico y a la generación de escritores coetánea a la autora, la denominada Generación de Medio Siglo, en la que se explican los datos biográficos relacionados con su reflejo en las obras literarias de la escritora, como material narrativo de su producción. Es significativo, ya que en Martín Gaite vida y literatura se entremezclan y funden. Después empieza la parte dedicada a la exposición y el análisis de la teoría literaria de Carmen Martín Gaite, dividida en dos capítulos: el capítulo 2, con las reflexiones de la autora sobre el quehacer literario; y el capítulo 3, con el análisis de la expresión de la teoría literaria en las obras de ensayo de la escritora.

El capítulo 2 está dividido, a su vez, en siete epígrafes, correspondientes a los distintos elementos de la literatura como acto comunicativo: en el primer epígrafe se explica la concepción de la literatura, que aúna diversos aspectos que afectan tanto al emisor como al receptor de la obra; el segundo está dedicado a la escritura y al escritor (emisor); el tercero trata sobre el otro elemento que participa en la comunicación literaria, es decir, el lector (receptor y situación); en el cuarto epígrafe se exponen el mensaje, el arte de narrar y el proceso de escribir, o lo que es lo mismo, el qué, el cuándo, el dónde y el cómo

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de la narración (mensaje, canal y contexto); precisamente este último, el logos o el lenguaje (código) es el tema central del quinto epígrafe; y en los dos últimos se halla un paso más en la recepción del texto, por un lado, la crítica y el crítico, y, por otro, como novedad en esta investigación, la traducción y el traductor, ambos en su doble vertiente de lector y escritor, aunque con matices.

Este mismo orden y criterio en la exposición de la teoría literaria de la autora, recogida en el capítulo 2, se sigue en la segunda parte de esta investigación, es decir, en el capítulo 4, dedicado al análisis de la práctica ficcional de Martín Gaite, que demuestra otra de las premisas o hipótesis de la que parte esta investigación: el hecho de que sus obras literarias son reflejo de sus reflexiones sobre la ficción y la creación literaria. Ambos están divididos en siete epígrafes, correspondientes a los distintos elementos de la literatura como acto comunicativo. La explicación a esta clasificación la ofrece la propia creadora, en alusión al proceso de elaboración de su obra de ensayo El cuento

de nunca acabar, dedicada al quehacer literario.

¿Acaso el argumento de lo contado es separable del narrador que lo cuenta y del interlocutor –soñado o real– a quien se lo cuenta? ¿Y puede aislarse todo esto de los motivos y de la situación que, a su vez, condicionan tanto la relación entre el que cuenta y el que oye como la forma que va tomando el cuento? Pues claro que no, y no hay mejor ejemplo que las desviaciones que a cada momento sufre el mío. Así que no me queda más remedio que descartar cualquier método, meterme en la confusión y aceptar de antemano que cuando tire de una cereza van a salir muchas más enredadas.3

Al igual que la producción literaria de la autora, al hilo de sus aportaciones sobre lo fantástico y la fantasía, esta investigación demostrará que la respuesta a esos interrogantes es negativa, debido al hecho de que lector y escritor son interdependientes y configuran el mensaje, la obra literaria, cuya escritura e interpretación dependen también de los otros elementos de la comunicación, como la situación, el canal, el código y el contexto. Las conclusiones de esta investigación están expuestas en el capítulo 5.

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Siguiendo las ideas de la autora sobre el carácter abierto de los textos y teniendo en cuenta que sus obras son muestras de su teoría, como reflejo de las mismas, esta investigación surge con idéntica pretensión, es decir, desde la consideración de que se trata de un acercamiento y una aproximación a sus ideas, una interpretación de su obra, entre las muchas posibles.

Empiezo por no estar de acuerdo con el tono doctoral con que hablan todos estos señores de los ensayos que llevo leídos sobre la narración. Se tiene que contar de otra manera cómo se cuentan las cosas, no usar clichés, no poner gráficos, no aguanto esta forma profesoral de escribir y reflexionar sobre un tema tan vivo. Lo disecan y congelan. ¿Quién puede leer con placer estos libros?... Esos libros como el de

Morfonovela4 no tienen fisuras, te cierran la puerta en las narices para la participación, son libros de texto, en bloque, no te tienden mano ninguna. Agobian, aunque a veces te hagan sugerencias útiles, porque no te dan desahogo para que insertes tú las tuyas. Hay que tender a escribir de otra manera menos definitiva, más rota.5

En el mismo sentido, la elaboración de esta investigación puede ser considerada –al menos, esa es su pretensión– como una muestra de las aportaciones teóricas de la escritora acerca de lo ficticio.

El momento en que el narrador empieza a estar involucrado en la historia que narra es el momento más delicado y clave de las buenas narraciones. Tiene que estar dando a entender con su mera existencia, con su latido para quien le escucha y de pronto se lo imagina implicado en la intriga aquella de alguna manera, que la versión aquella no es objetiva y repetible, sino única, versión exclusiva también de ese momento en que se cuenta, de esa circunstancia que promueve el contarlo. El hablante está dando así la mano de una parte a la historia y de otra al interlocutor a quien vincula de modo único e intransferible con esa historia que también quizá sepan otros pero no de la misma

6

manera.

La primera parte de esta investigación, sobre la teoría literaria de Carmen Martín Gaite, está basada en el análisis de las obras ensayísticas o

4

Se refiere probablemente al libro al que alude en sus anotaciones fechadas en el día anterior, es decir, a Pérez Gallego, Cándido: Morfonovelística: (hacia una sociología del hecho novelístico), Madrid, Fundamentos, 1973.

5

Martín Gaite, Carmen: Cuadernos de todo, Barcelona, Random House Mondadori, S. A., 2002, págs. 239 y 241.

6

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periodísticas de la autora que versan sobre lo ficticio, en especial, aquellas cuyo tema central es precisamente el quehacer literario, como Tirando del hilo (2006), Cuadernos de todo (2002), Pido la palabra (2002), Agua pasada (1993),

Desde la ventana (1987), El cuento de nunca acabar (1983) y La búsqueda de interlocutor y otras búsquedas (1973). Los tres primeros libros fueron

publicados después del fallecimiento de su creadora, por tanto, su contenido es fruto de la selección de otros autores, con la finalidad de dar a conocer al público parte de la producción inédita de la escritora o unificar y revisar su extensa obra.

El primero, Tirando del hilo, es una recopilación de aproximadamente doscientos artículos periodísticos y críticas literarias publicados en prensa escrita entre marzo de 1949 y mayo de 2000, cuyo criterio de ordenación es cronológico; el segundo contiene una selección de reflexiones, comentarios y fragmentos de algunas obras procedentes de sus “cuadernos de todo” –de ahí, el título del libro–, cuya existencia es conocida por el asiduo lector de su producción, pero cuyo contenido resulta en su mayor parte inédito y de gran valía, ya que constituyen el germen de toda su obra y revelan su taller de escritora, dado que la autora ensaya en ellos, a modo de boceto, parte de sus creaciones literarias, con notas, ideas y fragmentos, que después reelaborará para su publicación definitiva; y el tercero, Pido la palabra, reúne veinticinco conferencias escritas y pronunciadas por Martín Gaite en distintos momentos de su vida y publicadas por primera vez.

Respecto a las obras ensayísticas publicadas en vida de la escritora,

Agua pasada es una compilación de artículos, críticas literarias, prólogos y

discursos, seleccionados en esta ocasión por la propia autora y cuyo hilo de conexión es el paso del tiempo.7 “El trabajo (en que me he metido este otoño, por sugerencia de Jorge Herralde) de revisar viejas carpetas para seleccionar mis artículos mejores, me produjo al principio un agobio que se va diluyendo a medida que avanzo, como cuando se rotura un camino entre la maleza. No me

7

Así lo destaca también José Teruel Benavente, en “Carmen Martín Gaite, articulista”, en Martín Gaite, Carmen: Tirando del hilo (ed. José Teruel), Madrid, Siruela, 2006, pág. 21.

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acordaba de haber escrito tanto, la verdad, y eso que voy dejando mucho fuera. Pero es que, claro, hay que considerar también que son muchos años de vicio. Años descabalados, porque no me atengo a criterios cronológicos de ordenación, pero, al fin y al cabo, tiempo a las espaldas”.8

Los propios títulos, tanto de dicha obra, como de algunos de sus capítulos y textos, son reflejo del tema central de esta selección de artículos, críticas literarias, prólogos y discursos, es decir, el paso del tiempo, uno de los conceptos importantes de toda su producción y expuesto en su teoría literaria, por su estrecha relación con la ficción. “Agua pasada”, “Andando el tiempo”, “Vivir para ver” y “Gente que se fue” son algunos ejemplos. Ya en la nota preliminar, fechada el 5 de noviembre de 1992, la autora alude a algunos de los temas frecuentes en su producción ensayística y en sus reflexiones sobre el quehacer literario: la lectura, la escritura, la literatura y la vida.

Si los escritos seleccionados guardan una relación coherente entre sí, el hilo que los cose es precisamente el paso del tiempo, tema presente en casi todos ellos. También queda patente mi respeto a los muertos, ya se trate de gente a quien oí la voz o me tendió su palabra a través del texto. Y, por supuesto, mi afición encendida al estudio por libre, mi condición intrínseca de autodidacta, a despecho de tener leída una tesis doctoral. Mi padre, de quien hablo muchas veces en estos escritos, quería que yo hubiera sido catedrático, en vista de mi buen expediente universitario. Pero ahora pienso que, si hubiera conseguido una cátedra, tal vez no seguiría conservando de forma tan apasionada el afán por atar cabos, por completar el rompecabezas y por estudiar lo que no sé.9

Otras obras ensayísticas publicadas en vida de la escritora y analizadas en la primera parte de esta investigación son: Desde la ventana (1987), El

cuento de nunca acabar (1983) y La búsqueda de interlocutor y otras búsquedas (1973). La primera obra está dedicada a la relación entre literatura y

mujer, y versa sobre si existe un discurso femenino o no. Precisamente el título de esta obra ensayística, formada por un conjunto de artículos, alude a la ventana, objeto que durante siglos ha permitido a la mujer ver el exterior desde

8

Martín Gaite, Carmen: “Nota preliminar”, en Agua pasada, Barcelona, Anagrama, 1993, pág. 7. 9

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el interior, ocultarse tras los visillos, que también dejan entrar la luz, y, sobre todo, soñar y fantasear con otra vida, distinta a la cotidianidad que oprime y no satisface; se trata, por tanto, de un elemento liberador para las mujeres, “las mujeres ventaneras”. Este es uno de los temas frecuentes de su producción ensayística y literaria. El cuento de nunca acabar es la obra más importante de Martín Gaite que contiene sus reflexiones sobre el quehacer literario. Se trata de un ensayo, aunque está narrado como si fuera un cuento o una obra narrativa. Por último, La búsqueda de interlocutor y otras búsquedas es un conjunto de artículos publicados en revistas y diarios, cuyo criterio de selección por la escritora era el hecho de compartir una temática común, la necesidad de interlocución,10 uno de los conceptos esenciales de su teoría literaria, que también está presente en su obra de ficción.

La elección de todos estos libros como objeto de análisis de la primera parte de la investigación estriba en el hecho de ser los que contienen la exposición sobre su teoría literaria. Sin embargo, también se han analizado las otras obras ensayísticas de la autora, ya que en todas ellas menciona, de forma fragmentaria, reflexiones sobre el quehacer literario; de hecho, es frecuente que se cite a sí misma, unas veces de forma literal, y otras, con ligeras modificaciones. Por ejemplo, Visión de Nueva York (2005), publicado también de forma póstuma. En la nota preliminar de esta obra, su hermana, Ana María Martín Gaite comenta la esencia de esta publicación:

En el río revuelto de sus muchos papeles, un buen día me topé en nuestra casa de El Boalo con este cuaderno de collages, que me hizo ver Nueva York de un modo totalmente suyo, personal e intransferible. Me encantó el hallazgo, pero no me sorprendió. Desde niña, ilustraba sus cuadernos escolares y siempre en sus manuscritos se han mezclado las letras, los dibujos y el rompecabezas de sus collages. El mundo de la fantasía que tanto formó parte de su vida cotidiana y literaria, se unía en original amalgama en todo lo que creaba. Este es un ejemplo claro de ese cóctel creativo.11

10

Así lo destaca también José Teruel Benavente en “Carmen Martín Gaite, articulista”, en Martín Gaite, Carmen: Tirando del hilo (ed. José Teruel), Madrid, Siruela, 2006, pág. 21.

11

Martín Gaite, Carmen: “Nota preliminar”, en Visión de Nueva York, Madrid y Barcelona, Ediciones Siruela y Círculo de Lectores, respectivamente, 2005, pág. 11.

(19)

Esta obra, al igual que Cuadernos de todo, aunque en menor medida, ayuda a comprender y a rastrear el proceso de escritura de Martín Gaite, así como su experiencia vital. La autora elabora este collage y escribe estas anotaciones en uno de sus viajes a Nueva York, ciudad que será importante en algunas de sus obras literarias.

Otras obras de ensayo analizadas son, por ejemplo, Usos amorosos del

dieciocho en España (1972), Usos amorosos de la postguerra española (1987)

y Esperando el porvenir. Homenaje a Ignacio Aldecoa (1994). Las dos primeras son el resultado de una investigación histórica sobre las costumbres amorosas en dos épocas distintas y están jalonadas de reflexiones sobre, por ejemplo, la influencia de la literatura en la vida o la relación entre mujer y ficción, ideas destacadas de su teoría literaria, contadas con un tratamiento narrativo. Y la tercera, Esperando el porvenir. Homenaje a Ignacio Aldecoa es la recopilación del ciclo de cuatro conferencias que pronunció la autora en la Fundación Juan March, de Madrid, en 1994, como homenaje a su amigo y escritor de su misma generación, en el vigésimo quinto aniversario de su prematuro fallecimiento, cuyo papel fue determinante en su trayectoria como creadora de ficción. Precisamente el hecho de preservar su memoria a través de la palabra es otro de los conceptos importantes de su teoría literaria.

Otro de los libros mencionados con frecuencia en su producción es

Macanaz, otro paciente de la Inquisición (1975), la segunda y definitiva edición,

revisada, de El proceso de Macanaz: historia de un empapelamiento (1970), fruto de la investigación histórica de Martín Gaite sobre don Melchor de Macanaz, personaje del siglo XVIII español, procesado por la Inquisición. Como la misma autora ha comentado en algunas ocasiones su labor investigadora, a la que dedicó bastantes años de su vida, fue fundamental para su literatura, lo que demuestra que toda su producción y todas sus creaciones, en sus distintas facetas, se retroalimentan. Por este motivo, junto a las citadas obras ensayísticas, se han analizado sus colaboraciones periodísticas y editoriales, así como su labor de crítica literaria, de traductora y de prologuista, reflejo también de las ideas de su teoría literaria. Además, se incluyen referencias a

(20)

algunas de las entrevistas mantenidas con diversos medios de comunicación, en las que la autora destaca los temas más importantes de su universo y de su creación, en sus distintas facetas, entre ellas, sus ideas sobre el quehacer literario. Este hecho demuestra la coherencia del conjunto de su producción y de Martín Gaite como creadora.

Las aportaciones de la autora sobre lo literario y la literatura aparecen recogidas de forma fragmentaria en sus artículos periodísticos, críticas literarias, ensayos, conferencias, prólogos, discursos, comentarios y reflexiones, de manera que la labor investigadora de la primera parte ha consistido en recomponer el mensaje cifrado pieza a pieza como si fuera un puzle, lo que constituye la primera muestra de su teoría literaria y comunicativa, porque, según Martín Gaite, el lector lleva a cabo este trabajo de interpretación, al igual que el crítico, aunque este da un paso más al reinventar y recrear a partir de la lectura. Esta investigación es fruto de estos dos procesos, ya que concluye con la creación de un nuevo texto surgido de la obra de la escritora.

Como indica el título de su principal ensayo acerca de la literatura, lo ficticio es “el cuento de nunca acabar”, al igual que el análisis de esta materia. Ella misma lo reconoce en uno de los siete prólogos de ese libro, dada la naturaleza de la investigación.

Bautizo, pues, estos apuntes míos, aun antes de ponerme a ordenarlos, con un título que, más que a su contenido, alude a su condición irremediablemente fragmentaria. Porque, aunque es probable que el cuento de ahora llegue a acabarlo si lo empiezo – como parece que estoy haciendo ya– sospecho que se tratará de un final contingente y no realmente necesario. Y, por supuesto, estoy convencida de que quedará incompleto, aun cuando tenga la impresión de haberlo rematado.12

Acerca de la esencia de lo ficticio, la autora hace esta misma afirmación, en el sentido de que todo texto bien narrado es infinito.

12

Martín Gaite, Carmen: “Justificación del título”, en El cuento de nunca acabar, Barcelona, Anagrama, 1988, págs. 24-25.

(21)

Es un árbol de infinitas ramas, un juego infinito. Un niño nunca se cansa de oír cuentos ni de pedir más, la prisa nunca la pone él, sino el que se los cuenta, condicionado por los quehaceres que le acechan, por la mirada al reloj o también porque quiere rematar sacando en limpio alguna moraleja de lo contado (en sucio, diría yo más bien, para ensuciar el cuento). La urgencia de los niños por oír cuentos nunca podrá tener parangón con ninguna de las urgencias de los adultos. Hay que meterse en el recinto del cuento, incondicionalmente, sin reservas previas.13

Esta es una de las numerosas ideas acerca del hecho literario que se expondrán y analizarán en las siguientes páginas, que son reflejo de la riqueza e importancia de las aportaciones de la autora, rasgos que han sido reconocidos por críticos, escritores e investigadores.

Martín Gaite pertenece a una generación vitalista donde la palabra dicha, la conversación, el contar vivo, poseía mucho valor... Por otro lado, y obviamente, Carmen Martín Gaite me ha interesado como creadora y, por supuesto y en concreto, sus novelas; tengo el recuerdo indemne de algunas de sus obras del comienzo, y muy especialmente de su creación ensayística. Así, “El proceso de Macanaz” me deslumbró en el momento en que lo leí, pero también “Los usos y costumbres del siglo dieciocho”, “El cuento de nunca acabar”... en definitiva, todas y cada una de sus reflexiones sobre lo que supone contar.

Carmen, como he dicho, tenía una singular maestría como contadora oral y una parte notable de esa maestría residía en su calidad como escritora.14

En efecto, la producción literaria y ensayística de Martín Gaite es fruto de su maestría como narradora y escritora, ya evidente desde sus inicios con la publicación de su relato El balneario (1955) y sus siguientes novelas: Entre

visillos (1958) –la primera–, Retahílas (1974) y El cuarto de atrás (1978).

Precisamente estas dos últimas contienen de forma práctica los rasgos de sus aportaciones teóricas acerca de la literatura, idea compartida por críticos, escritores e investigadores de su obra.

Al mismo tiempo que estas últimas novelas citadas, Carmen Martín Gaite fue elaborando unas penetrantes reflexiones teóricas sobre el arte del relato. Algunas se encontraban ya en sus novelas. Así en “El cuarto de atrás”. Pero lo sustancial de sus

13

Martín Gaite, Carmen: “Río revuelto”, en El cuento de nunca acabar, Barcelona, Anagrama, 1988, págs. 251-252.

14

(22)

hallazgos acabó dando lugar a ensayos tan brillantes como los reunidos en “La búsqueda de interlocutor” (1973) y en “El cuento de nunca acabar” (1983). Por todo ello los textos de estos libros resultan ejemplares en su sabia integración de teoría y práctica narrativas en el mismo proyecto literario. El título de uno de ellos dio lugar, además, a la expresión que mejor identificó la técnica del diálogo como vehículo necesario en la “búsqueda de interlocutor” en estos tiempos de incomunicación. Ahora que se nos fue la escritora queda su obra como lúcido interlocutor de una época de aislamiento y soledad, como valiosa muestra de entender la narración inseparable de la memoria y la vida diaria.15

El proceso de creación literaria de su obras de ficción se entremezcla y retroalimenta con la escritura de sus reflexiones teóricas sobre la literatura, sus investigaciones históricas y su labor como traductora, crítica literaria y prologuista de libros de otros autores. La producción ensayística, periodística y como conferenciante de Martín Gaite, a la que la crítica no le ha dedicado demasiada atención, es fundamental para entender el universo literario de la autora, ya que, como demostrará esta tesis, ambos mantienen un diálogo continuo, en el que vida y literatura se funden y entremezclan.

La segunda parte de esta investigación, es decir, el capítulo 4, está dedicada a analizar la literatura de Carmen Martín Gaite para demostrar que sus obras reflejan sus ideas teóricas sobre lo literario. Para ello, se han analizado, en especial, toda su narrativa –novelas, relatos breves y cuentos–, pero también los poemas y el teatro. La mayor o menor presencia de referencias a estas obras en esta tesis doctoral corresponde a la relevancia de las mismas en su producción, ya que Martín Gaite escribió, sobre todo, novelas, y, en menor medida, relatos breves y cuentos, poemas y teatro.

Carmen Martín Gaite, nacida el 8 de diciembre de 1925 en Salamanca, pertenece a la denominada Generación del Medio Siglo. De hecho, en 1950 se traslada a Madrid, ciudad en la que entabló amistad con parte de este grupo de escritores, entre los que figuraban Ignacio Aldecoa, Jesús Fernández-Santos, Medardo Fraile, Josefina Rodríguez, Rafael Sánchez Ferlosio y Alfonso Sastre. “La amistad con los miembros de este grupo –asegura Emma Martinell Gifre–

15

(23)

influye en su orientación futura hacia la dedicación exclusiva a la literatura”.16 La propia autora ha explicado en sus obras la importante influencia que supuso la amistad que le unió a estos creadores en su trayectoria literaria y vital; de hecho, abandonó los estudios de doctorado para dedicarse a la literatura.

La producción de Martín Gaite destaca por su dedicación a los distintos géneros existentes, su fecundidad y constancia desde sus comienzos en los años cincuenta hasta su fallecimiento el 23 de julio de 2000, aparte de su maestría. Junto a los libros ya mencionados, la autora ha escrito numerosas obras de narrativa, como Las ataduras (1960), Ritmo lento (1963), Fragmentos

de interior (1976), El castillo de las tres murallas17 (1981), El pastel del diablo18 (1985), Caperucita en Manhattan (1990), Nubosidad variable (1992), La Reina

de las Nieves (1994), Lo raro es vivir (1996), Irse de casa (1998), Los parentescos (2001) –esta última novela ha sido editada de forma póstuma y

está inconclusa–, El libro de la fiebre (2007) –también publicada de forma póstuma– y sus colecciones de cuentos (la primera, de 1978); libros de ensayo e investigación, por ejemplo, El conde de Guadalhorce, su época y su labor (1976), Usos amorosos de la postguerra española (1987) y Esperando el

porvenir. Homenaje a Ignacio Aldecoa (1994), además de los ya mencionados;

y también ha cultivado la poesía –A rachas (1976), Todo es un cuento roto en

Nueva York (1986) y Poemas (2001)– y el teatro –A palo seco (1994) y La hermana pequeña (1999)–.

Aparte de su trayectoria literaria y ensayística, destaca su labor como traductora de numerosos libros del inglés, francés, italiano y portugués,

16

Martinell Gifre, Emma: “Introducción”, en Martín Gaite, Carmen: Cuéntame, Madrid, Espasa Calpe, 1999, pág. 20.

17

El castillo de las tres murallas y El pastel del diablo fueron publicados de forma conjunta con el título Dos relatos fantásticos (Barcelona, Lumen, 1986) y Dos cuentos maravillosos (Madrid, Ediciones Siruela,

1992). David González Couso atribuye el cambio de título de la edición conjunta inicial a la definitiva a “una reflexión de la propia autora sobre la consideración estética de estos textos”, tras la lectura de la obra de Tzvetan Todorov Introducción a la literatura fantástica (Barcelona, Ediciones Buenos Aires, 1982), “fundamental para la construcción del universo ficticio de Martín Gaite”, en la que el autor distingue entre los conceptos de lo fantástico, lo maravilloso y lo extraño (González Couso, David: “El tiempo de la incertidumbre. Notas para la lectura de El pastel del diablo, de Carmen Martín Gaite”, en Espéculo.

Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid, Carmen Martín Gaite. Nuevas perspectivas, núm. 52, enero-junio 2014, pág.38). La autora leyó este y otros libros, para elaborar su

ensayo El cuento de nunca acabar. 18

Este cuento forma parte también de Martín Gaite, Carmen: Cuéntame (ed. Emma Martinell Gifre), Madrid, Espasa Calpe, 1999, págs. 121-208.

(24)

además de su contribución al periodismo, en el que ha colaborado desde los años cincuenta con la publicación de cuentos, críticas literarias y artículos, entre otros, a lo que hay que añadir sus guiones para el cine y la televisión, los prólogos, estudios preliminares y ediciones críticas acerca de otros autores, y la escritura de versiones o adaptaciones de obras literarias. Su extensa producción se caracteriza también por la retroalimentación de todas sus creaciones, como se demostrará en esta investigación. De hecho, como se ha comentado, son frecuentes las citas a sí misma que se encuentran en sus distintas obras, como ejemplo de sus aportaciones literarias.

Completan su producción sus colaboraciones como guionista de películas y series televisivas, como Celia, en la que colaboró con José Luis Borau. “Cuando Borau me propuso elaborar con él los guiones para esta serie, yo ya había hecho algunos pinitos en aquel reino desconocido que una chica de Entre visillos resumió diciendo: `Son esos nombres que vienen en las letras del principio de la película.´ En efecto, ya había venido alguna vez mezclado el mío con esos nombres del principio de la película”.19 Sus colaboraciones, a veces, estaban basadas en sus propias obras, aunque algunos proyectos no finalizaron.

Había colaborado con Juan Tébar en los diálogos de Emilia… parada y fonda, película dirigida por Angelino Fons (1976) y basada en un cuento mío. Había trabajado con Francisco Abad para asesorarle sobre los detalles de mi novela Fragmentos de interior que dio lugar a una serie de televisión de cuatro capítulos en el año 1984 (…) Y antes había escrito un guion con Pilar Miró para el cine sobre esta misma novela. Iba a haber sido producida por Luis Sanz bajo el título de Sábado de Gloria, y se quedó en agua de borrajas. Porque de otra de las cosas que me enteré al salirme del coto cerrado de mis cuadernos es que en cuanto somos muchos a decidir, la gente no se pone de acuerdo y pierde el tiempo y los nervios en querellas que no conducen a nada. También otro guion elaborado con Manuel Matji y Eugenio Martín sobre mi cuento “La conciencia tranquila” se quedó en agua de borrajas y además no sé siquiera dónde para.20

19

Martín Gaite, Carmen: “Cine y literatura”, en Pido la palabra, Barcelona, Anagrama, 2002, pág. 232. 20

(25)

Como las demás facetas creativas de Martín Gaite, su labor como guionista de películas y series de televisión se retroalimenta con su teoría literaria y el conjunto de su producción creadora. Un buen ejemplo es santa Teresa, escritora sobre la escribirá un guion para una serie televisiva y que tan presente está en su obra y en sus reflexiones sobre el quehacer literario. “Por fin en 1982 se estrenó, bajo la dirección de Josefina Molina, la serie Teresa de

Jesús, donde también colaboró como guionista y asesor Víctor García de la

Concha. Concha Velasco se convirtió con veracidad escalofriante en la santa de Ávila. Este fue el primer trabajo cinematográfico donde yo me empleé a fondo y con toda mi alma, aunque un poco a tientas y por intuición, más auxiliada por el espíritu teresiano que por el de mis colaboradores”.21

Su maestría como escritora está avalada por los galardones recibidos durante su trayectoria, como el Premio Café Gijón, el Nadal, el Nacional de Literatura, el Anagrama de Ensayo, el Nacional de las Letras Españolas y el Premio Príncipe de Asturias de las Letras. Además, sus aportaciones teóricas sobre la ficción han sido reconocidas por estudiosos, investigadores, escritores y críticos, a pesar de que otros autores de la Generación del Medio Siglo, concretamente del grupo de Barcelona, también han compaginado su trayectoria literaria con su meditación acerca de lo ficticio, incluso incorporando su teoría novelística a sus novelas.22

En realidad Carmiña tuvo siempre muy clara la idea de que los torrentes de palabras terminan por acertar con alguna clave que permite penetrar en el mundo del otro... Toda la vida de Carmen Martín Gayte ha sido una búsqueda desesperada de la comunicación, y nunca concibió la vocación literaria separada de esa pasión.

Pocos escritores han pensado en los lectores como interlocutores... Le hacía ilusión saber que incluso muerta podría seguir sirviendo a los demás. Esto era lo que más le importaba de la obra que iba a dejar. La fama en cuanto posibilidad de seguir entendiéndose con gentes, después de su muerte... Quiso llevar a la literatura lo que era su obsesión en la vida: la indagación en ese juego de espejos que son las

21

Ibídem, págs. 232-233. 22

Sobejano, Gonzalo: “Teoría de la novela en la novela española última”, en Novela española

contemporánea 1940-1955 (doce estudios), Madrid, Mare Nostrum Comunicación, 2003, págs. 71-88. El

autor se refiere a Luis Martín-Santos, Juan Benet, Juan Goytisolo y Luis Goytisolo. También menciona a Carmen Martín Gaite y, concretamente, a su novela Retahílas, entre otros.

(26)

relaciones interpersonales, la función de los lenguajes, incluidos los gestos. Esto era lo iba a aportar aquella chica venida de Salamanca...23

La relevancia de las aportaciones literarias de la autora, presentes en toda su producción, se debe a numerosos aspectos, que también han sido destacados por investigadores y críticos, entre los que resalta su preocupación por el interlocutor y por la recepción del mensaje, de la narración, idea que enlaza con la hipótesis que origina esta investigación y que se demuestra en toda la producción creadora de Carmen Martín Gaite: la consideración de la literatura como acto comunicativo.

Esta investigación también parte de la premisa de que en Martín Gaite vida y literatura se funden y retroalimentan, lo cual se refleja en el conjunto de su producción, y de la hipótesis de que las distintas facetas creadoras de la autora –escritora de obras literarias, en concreto, poesía, cuentos, novelas y teatro; crítica literaria y escritora de artículos periodísticos; traductora de obras de ficción y no ficción; investigadora de Historia; guionista y prologuista de libros de otros autores, literarios o no– también se nutren unas de otras y se influyen mutuamente, lo cual se refleja en las diferentes creaciones.24

23

Alonso de los Ríos, César: “La pasión de Carmen Martín Gayte”, en ABC, 24 de julio de 2000, pág. 3. 24

Según Maria Vittoria Calvi, el cometido de la crítica y los investigadores sobre la obra de Carmen Martín Gaite es “enfrentarse con el conjunto de su producción sin perder nunca de vista los hilos sutiles que anudan las múltiples facetas de su escritura. En resumidas cuentas, y para decirlo con un lenguaje más apropiado, la obra de Carmen Martín Gaite es un largo cuento de nunca acabar, que abre innumerables ventanas, ventanales y ventanucos sobre el mundo” (Calvi, Maria Vittoria: “Carmen Martín Gaite, en busca de interlocutor italiano”, en Martinell Gifre, Emma (coord.): Al encuentro de Carmen Martín Gaite.

Homenajes y bibliografía, Barcelona, Departamento de Filología Hispánica de la Universidad de

Barcelona, 1997, pág. 55). Citado por Torre Fica, Iñaki: “La mujer ventanera en la poesía de Carmen Martín Gaite”, en Espéculo. Revista de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid, núm. 19, 2001, última fecha de revisión 15 de junio de 2009.

(27)

CAPÍTULO 1. CARMEN MARTÍN GAITE

Y LA GENERACIÓN DEL MEDIO SIGLO

1.1. Bosquejo autobiográfico

Los datos biográficos de Carmen Martín Gaite (Salamanca, 1925­ Madrid, 2000) se encuentran de forma fragmentaria en toda su obra, tanto en la ensayística, como en la de ficción, en este caso, transformados en material narrativo. Por este motivo, este epígrafe está basado en las vivencias de la autora rastreadas en su producción ensayística y literaria,1 en especial, en “Bosquejo autobiográfico”, que escribió a petición de la hispanista Joan Lipman Brown para un estudio sobre la escritora salmantina.2 “Nací en Salamanca, el 8 de diciembre de 1925, a las doce de la mañana de un día frío y soleado”.3 En esos años la cultura española comienza una época esplendorosa, “ese periodo que dura hasta la guerra civil, y que ha dado en llamarse la década prodigiosa”,4 “una etapa para mí fascinante”.5

Acababa de inaugurarse el Círculo de Bellas Artes; los experimentos teatrales en la sala El Caracol; surgían los primeros conatos de feminismo; los más ilustres componentes de la generación del 27, Alberti, Lorca, Buñuel y tantos otros, discurseaban en la Residencia de Estudiantes; María Lejárraga le escribía las obras de

1

Los investigadores y críticos de la obra de Carmen Martín Gaite han estudiado y escrito también sobre su vida, en relación con su contexto histórico y cultural, basándose en su propia obra y en otras fuentes. Por ejemplo, José Jurado Morales (Del testimonio al intimismo. Los cuentos de Carmen Martín Gaite, Cádiz, Servicio de Publicaciones de la Universidad de Cádiz, 2001; y La trayectoria narrativa de Carmen

Martín Gaite 1925-2000, Madrid, Editorial Gredos, 2003); Biruté Ciplijauskaité (Carmen Martín Gaite (1925-2000), Madrid, Ediciones del Orto, 2000); Inmaculada de la Fuente (“Carmen Martín Gaite: de lo

vivido a lo soñado”, en Mujeres de la posguerra. De Carmen Laforet a Rosa Chacel: historia de una

generación, Barcelona, Planeta, 2002, págs. 158-211. Martín Gaite está presente en otros capítulos del

libro); y Joan Lipman Brown (“Carmen Martín Gaite”, en Gould Levine, Linda (ed.): Spanish Women

Writers: a Bio-Biographical Source Book, Wesport, Greenwood Press, 1993, págs. 286-295). 2

Como cuenta Carmen Martín Gaite en “Bosquejo autobiográfico”, en Agua pasada, Barcelona, Anagrama, 1993, pág. 11, este bosquejo apareció como “Apéndice” en Joan Lipman Brown: Secrets from

the Back Room: The Fiction of Carmen Martín Gaite, Mississippi, University of Mississippi, Romance

Monographs, Inc., 1987, págs. 193-206. 3

Martín Gaite, Carmen: “Bosquejo autobiográfico”, en Agua pasada, Barcelona, Anagrama, 1993, pág. 11. 4

Martín Gaite, Carmen: “Centenario Rosa Chacel”, en Pido la palabra, Barcelona, Anagrama, 2002, pág. 243.

5 Ibídem.

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teatro a su marido Gregorio Martínez Sierra; la estrambótica pintora Maruja Mallo paseaba del brazo de la deportista Concha Méndez (futura mujer de Altolaguirre) con globos atados a los sombreros; Encarna Aragoneses de Gorbea afilaba las uñas para convertirse en la inmortal Elena Fortún; una Magda Donato adolescente –hermana de Margarita Nelken– unía su destino al del cuarentón Salvador Bartolozzi, casado y con tres hijos, y emprendían juntos las aventuras de Pipo y Pipa, y una vida de exilio en México; la Residencia de Señoritas y el Lyceum Club estaban en su apogeo, y en toda la prensa que llegaba a provincias había un eco de esta catarata de modernidad.6

Los orígenes familiares son gallegos, dato que será determinante en su obra.7 Como ella misma ha explicado en varias ocasiones, su ascendencia gallega se refleja en las escasas fronteras entre literatura y vida, idea esencial en su teoría literaria y su producción, así como en su concepto de la fantasía. Durante los primeros años, la autora vive en Salamanca,8 donde nace también su única hermana, Ana María Martín Gaite. La capital salmantina será convertida en material narrativo en algunas de sus obras literarias.

Mi madre era gallega, de Orense, hija de un catedrático de geografía, Javier Gaite, y de su mujer, Sofía Veloso, a ninguno de los cuales llegué a conocer. Uno de ellos, mi tío Vicente, que era médico, conoció en una tertulia de café al joven notario José Martín, viudo y sin hijos, y se lo presentó a su hermano María, mi madre. (…) Se enamoraron y, tras un breve noviazgo, se casaron en Madrid –donde vivían mis abuelos paternos– el 19 de mayo de 1923. Se vinieron a vivir a Salamanca, donde él tenía su despacho, y al año siguiente, en febrero de 1924, nació la primera hija de este matrimonio, mi hermana Ana María, en una casa de la calle de la Rúa, porque entonces no era costumbre que las mujeres fueran a dar a luz a un hospital. Poco después, cuando mi madre ya estaba embarazada de mí, se mudaron a la casa donde yo nací, en la plaza de los Bandos, número 3, que fue nuestra vivienda hasta que a mi padre lo trasladaron

6

Martín Gaite, Carmen: “Cine y literatura”, en Pido la palabra, Barcelona, Anagrama, 2002, pág. 243. 7

La influencia o presencia de Galicia en la producción literaria de Martín Gaite ha sido estudiada desde diversos puntos de vista. Por ejemplo, David González Couso (Los perfiles gallegos de Carmen Martín Gaite, Almería, Procompal, 2008; y “Carmen Martín Gaite y su geografía literaria”, en Espéculo. Revista

de estudios literarios. Universidad Complutense de Madrid, núm. 41, 2009), Pilar Martínez Quiroga ("Back

to the Local: The Representation of Galicia in Carmen Martín Gaite´s Retahílas", en Wood, Jennifer & Womack, Marian (eds.): Beyond the back room (electronic resource): new perspectives on Carmen Martín

Gaite, Oxford, New York, Peter Lang, 2011, págs. 159-172) o Luisa Blanco ("Carmen Martín Gaite y

Galicia", en Romeral. Estudios filológicos en homenaje a José Antonio Fernández Romero, Vigo, Universidade de Vigo, 2002, págs. 271-283).

8

La influencia o presencia de los espacios vitales de Martín Gaite, como Galicia, Salamanca y Madrid, y las casas en las que vivió en dichas ciudades, en su producción literaria ha sido estudiada, por ejemplo, por David González Couso (“Carmen Martín Gaite y su geografía literaria”, en Espéculo. Revista de

(29)

a Madrid en 1950.”9 La casa y la plaza de los Bandos están descritas en el cuento “La chica de abajo” y en la novela El cuarto de atrás.10

Su hermana y ella fueron educadas en su propia casa salmantina durante su niñez. Precisamente la afición a la literatura, a la lectura y a la historia surge en estos años, por influencia del padre. “Al colegio no fui. Mi padre era poco amigo de la educación impartida por frailes y monjas, y en Salamanca (ciudad de costumbres rígidas y de muchos prejuicios) colegios no religiosos y de cierta calidad no había prácticamente ninguno. Mi hermana y yo en la primera infancia tuvimos varios profesores particulares de dibujo y de idiomas y de cultura general, pero fue sobre todo mi padre quien nos aficionó personalmente al arte, a la historia y a la literatura”.11

Cuando terminaba su trabajo y subía a reunirse con nosotras, nos enseñaba muchos libros de estampas y de mapas que tenía en su biblioteca y era un placer para él contestar a todas nuestras preguntas, tarea en la que mi madre también metía baza, levantando la cabeza de las primorosas labores que siempre hacía y siguió haciendo hasta los últimos años de su vida, o del libro que estuviera leyendo. (…) Jamás sentí esa sensación de desamparo o desvío que tienen algunos niños cuando sus padres desparecen sin más explicaciones y los dejan a ellos en manos de institutrices o criadas y mucho menos esa segregación implícita en la fórmula tradicional de “los niños no preguntan esas cosas”. Nuestras preguntas infantiles siempre se veían atendidas.12

En verano veraneaba, junto con sus padres y su hermana, durante dos o tres meses, en el pueblo de San Lorenzo de Piñor,13 a cinco kilómetros de Orense, una aldea en la montaña, donde Martín Gaite aprendió canciones populares y escribió sus primeros versos, entre otras experiencias vitales. En esta aldea se sitúan algunas de sus narraciones, como el relato Las ataduras y

9

Martín Gaite, Carmen: “Bosquejo autobiográfico”, en Agua pasada, Barcelona, Anagrama, 1993, págs. 11-12. 10 Ibídem, pág. 12. 11 Ibídem, pág. 13. 12 Ibídem. 13

Sobre este pueblo ha escrito también M. J. Miragaya: "Piñor: el pueblo donde jugaba Martín Gaite", en

La Región, 17 de octubre de 2000. José Teruel recuerda que este “es un espacio mítico para ella al que

regresaría una y otra vez, en novelas como Retahílas y Las ataduras”, recreado también en el relato “El padre de Odilo”, escrito en 1955 e inédito hasta la publicación del tercer volumen de las Obras completas por su carácter prefigurador de Las ataduras. (Ramos, Charo: “Círculo de Lectores reúne los inicios literarios de Carmen Martín Gaite”, en Diario de Sevilla, 7 de julio de 2010; y Astorga, Antonio: “Martín Gaite: `Hoy quiero escribir raro´”, en ABC, 7 de julio de 2010).

Referencias

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