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El Libro Negro Del Dolar

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EL

LIBRO

NEGRO

DEL

DÓLAR

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Inversor Global Ediciones, 2017. 144 pgs.; 22x15 cms.

Todos los derechos reservados.

Esta publicación no puede ser reproducida, ni en todo no en parte, ni registrada en, o transmitida por, un sistema de recuperación de información, en ninguna forma ni por ningún medio, sea mecánico, fotoquímico, electrónico, magnético, electroóptico, por fotocopia o cualquier otro, sin permiso previo por escrito de la editorial.

IMPRESO EN LA ARGENTINA

Queda hecho el depósito que prevé la ley 11.723

Copyright 2017 Federico Tessore.

Publicado por Inversor Global S.A., Buenos Aires, Argentina www.igdigital.com

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EL

LIBRO

NEGRO

DEL

DÓLAR

La guía definitiva para saber

cuándo comprar y vender dólares

en Argentina

Por

Federico Tessore

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Para mi mujer Victoria, con amor y gratitud.

“La gran victoria que hoy parece fácil fue el resultado de pequeñas victorias que pasaron desapercibidas.”

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AGRADECIMIENTOS

Me gustaría a agradecer a un especial grupo de personas que per-mitieron que Inversor Global sea lo que es hoy.

A Pablo, Adrián, Bill y el grupo de inversores ángeles que aposta-ron por este sueño cuando no era nada.

A Nicolás Arieu por la dedicación, lealtad y compromiso. A Diego Martínez Burzaco, Felipe Ramírez y Freddy Enrich por ser los pri-meros en subirse al barco. Al resto del equipo de Inversor Global por confiar y empujar aun cuando las cosas no estuvieron claras.

A los más de 70.000 suscriptores de todo el mundo que nos exigen y nos reconocen todos los días.

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Índice

INTRODUCCIÓN

PODEMOS GANAR EL JUEGO 11

CAPÍTULO 1

EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD,

UNA FÓRMULA INFALIBLE 19

CAPÍTULO 2

LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE

Y SUS ENSEÑANZAS 37

CAPÍTULO 3

LA LEY BÁSICA DEL DÓLAR 53

CAPÍTULO 4

LA RAÍZ DE TODOS NUESTROS MALES 69

CAPÍTULO 5

VOLVER AL FUTURO 83

CAPÍTULO 6

EL FACTOR EXTERNO 97

CAPÍTULO 7

LA CARRERA QUE NO TE PODÉS PERDER 109

CAPÍTULO 8

HACELO, DISFRUTALO Y COMPARTILO 121

APÉNDICE

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INTRODUCCIÓN

PODEMOS GANAR

EL JUEGO

Tenés que aprender las reglas del juego y después tenés que jugar el juego mejor que cualquier otro.

—ALBERT EINSTEIN

Eran alrededor de las 10 de la mañana de un fresco día a fines de invierno en la Ciudad de Buenos Aires. Mi jornada como Asesor de Inversiones estaba comenzando. Llegaban los primeros clientes y la sala de espera se llenaba lentamente.

En esa época trabajaba para el Citibank, en el sector de inversiones internacionales dentro de la sucursal del barrio de Flores, en la ciu-dad de Buenos Aires. Mi tarea consistía en asesorar a los clientes de esa sucursal que tenían ahorros en el Citibank de Nueva York.

Entre mis clientes de la época había médicos, profesionales inde-pendientes, comerciantes y gerentes que trabajaban o vivían en la zona. Todas personas muy exitosas en su profesión, pero sin muchos conocimientos del mundo de las inversiones.

Recuerdo con lujo de detalles esa mañana.

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Se trataba de una oficina cerrada que daba, por medio de una pared y puerta de vidrio, a una sala de espera. Desde la oficina no podía escuchar nada de lo que pasaba en la sala de espera. El vidrio que las separaba era muy sólido y hermético. Sólo podía ver.

Cuando terminé la reunión con el cliente, abrí la puerta de mi ofi-cina y entré a la sala de espera para recibir a un nuevo cliente.

Inmediatamente noté algo muy raro. Primero, mucho silencio.

La sala de espera solía ser muy ruidosa. Clientes hablando con fun-cionarios del banco. Varias conversaciones fluyendo a la vez hacían que el ruido fuera una constante.

Pero esa mañana era diferente. No había ruido, silencio total. Además, todas las personas miraban la pequeña televisión que es-taba colgada de la pared, muy cerca del techo.

Aquellos que llegaban a la sala de espera se detenían en el medio de la escalera que conectaba la entrada a la sucursal con el subsuelo donde estaba mi sector y se quedaban congelados mirando la tele-visión.

Cuando llevé mi vista a la pantalla que todos miraban, me pasó exactamente lo mismo. Me quedé congelado sin emitir sonido.

La televisión emitía en directo, desde el centro de Nueva York, el atentado que el grupo terrorista Al Qaeda hacía sobre las famosas Torres Gemelas. No sólo se veía el fuego de las torres, sino también a gente colgando de las ventanas y hasta saltando.

El momento cuando la primera torre comenzó a caer fue aterra-dor.

Costó mucho retomar el ritmo de trabajo ese martes 11 de sep-tiembre de 2001. Si bien lo hicimos, los efectos de este episodio fue-ron profundos para todos mis clientes de la época.

Recordemos que mis clientes tenían sus ahorros de toda la vida en la sucursal Nueva York del Citibank. A muy pocos metros del lugar del atentado.

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13 PODEMOS GANAR EL JUEGO

Había pánico y me hacían todo tipo de preguntas. ¿Estaban a sal-vo sus ahorros? ¿El banco había perdido algún registro luego del atentado? ¿Era mejor traer el dinero a la Argentina y “huir” de la incertidumbre norteamericana?

Ese día y los posteriores fueron muy agitados, tratando de res-ponder todas esas cuestiones. Pero un cliente en especial tomo una decisión drástica.

Decidió traer los US$ 250.000 que tenía depositados en el Ci-tibank de Nueva York al CiCi-tibank de Argentina. Se trataba de sus ahorros de toda la vida y estaba en pánico con lo que estaba pasando en Estados Unidos.

Se sentía mucho más cómodo y seguro en la Argentina.

Intenté disuadirlo de tomar esa decisión, pero no tuve éxito. El inversor firmó el formulario de transferencias, mandé el fax a Nueva York (se usaba el fax en esa época…) y sus ahorros llegaron a la Ar-gentina en sólo 48 horas.

Había empezado a trabajar como Asesor de Inversiones a los 20 años de edad, en el año 1996.

En ese fatídico año 2001 tenía sólo 5 años de experiencia en el mundo de las inversiones, y sólo 25 años de edad.

Nunca antes había vivido una crisis financiera y aún era un Asesor de Inversiones inseguro que no se animaba a contradecir las direc-trices del banco.

A pesar de mi corta experiencia, sentía que este cliente estaba to-mando una decisión equivocada.

Recordemos que en el año 2001 Argentina estaba en el medio de una fuerte crisis económica. El desempleo se acercaba al 18%, la economía retrocedía un 4,4%, el déficit fiscal superaba el 7% del PBI y nadie le quería prestar plata a la Argentina.

Si bien los especialistas del banco nos repetían una y otra vez que era imposible un default de la deuda argentina, algo estaba muy mal en el país.

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Pero el pánico de las imágenes de los atentados de Nueva York pudo más que los fríos números de la economía argentina.

El inversor decidió invertir la mitad del dinero que trajo de Esta-dos UniEsta-dos en pesos, aprovechando las altas tasas del momento, y la otra mitad en dólares.

Como todos sabemos, la película no terminó nada bien…

Estados Unidos, con dificultades, marchas y contramarchas, se ter-minó recuperando y siguió creciendo.

Pero Argentina se hundió y entró en una de las crisis más profun-das de su historia. Salimos de forma desordenada de la Convertibi-lidad, con una devaluación y la llamada pesificación asimétrica, y una crisis política que nos llevó a tener cinco presidentes en una semana.

Si tanto mi cliente como yo hubiésemos analizando un poco mejor la situación financiera en la Argentina, no hubiésemos cometido el error de sacar el dinero de Estados Unidos y traerlo al país.

Es cierto que yo tenía la percepción de que la situación iba a esta-llar. Y le recomendé a mi cliente no tomar ese camino. Pero no tuve los conocimientos para demostrarle esto de forma contundente.

Y éste es sólo un caso. Él no fue el único que sufrió.

Todos mis clientes que tenían ahorros en la Argentina perdieron mucho dinero cuando se disparó la crisis a fines del año 2001.

La sensación que tenían todas estas personas cuando me venían a ver a mi oficina era que no podían ganar el juego. Percibían que las reglas estaban en su contra, que era imposible prosperar en nuestro país.

Uno me decía “vos sabías lo que iba a pasar, el banco sabía y no nos avisaron nada”. Y la realidad es que yo no sabía lo que iba a pasar y nadie me avisó nada antes de que ocurriera.

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15 PODEMOS GANAR EL JUEGO

Pero entendía perfectamente la sensación que tenían los inverso-res argentinos. Las reglas del juego parecían injustas. Era imposible ganar como estaba planteado el juego.

Sólo ganaban, mucho y fácil, los políticos y sus amigos.

Pero el resto de los argentinos parecían jugar con reglas de juego que eran imposibles de batir.

Ni los medios masivos de comunicación nos anticipaban lo que iba a pasar. Ni los economistas que trabajan para esos medios y las corporaciones que manejan nuestro dinero. Nadie decía nada.

Desde ese entonces, desde esa terrible experiencia de intentar ex-plicarles a los inversores individuales lo inexplicable, quedé total-mente obsesionado.

Obsesionado con encontrar la forma de ganar el juego.

Tenía que haber una forma para participar del juego y tener pro-babilidades de ganar.

En el año 2001 no conocía esa fórmula.

Pero me propuse trabajar a sol y sombra para encontrarla.

Con los años, mi vida profesional se transformó en un reflejo de esa obsesión. Cada uno de los pasos que di estuvieron regidos por esa motivación: encontrar la forma de ganar el juego.

Tenía que existir una fórmula, un sistema, una estrategia que nos convirtiera en ganadores.

Y la tenía que encontrar. No iba a parar hasta encontrarla.

Yo no quería volver a pasar por una situación como la que viví en el año 2001 nunca más en mi vida.

Gente llorando sobre mi escritorio, rogando por su dinero. Otros furiosos, sólo contenidos por la policía. Compañeros del banco con ataques de pánico sin poder salir de sus casas para enfrentar a los inversores, sus clientes. Familias y proyectos destrozados en un abrir y cerrar de ojos.

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No podía soportar ver cómo personas que trabajaron toda la vida para construir un capital que les diera tranquilidad, lo perdían todo en un instante.

Y todo por no conocer las reglas del juego indicadas.

Hoy no dudo a la hora de revelarte algo en forma clara y contun-dente: vos podés ganar el juego.

Los inversores individuales argentinos podemos ganar el juego de invertir. Podemos proteger nuestro capital y hacerlo multiplicar en el tiempo.

Es posible alcanzar la independencia financiera y cumplir el sueño de vivir sin la necesidad de trabajar.

Sin importar lo que pase en nuestro país, quién sea el presidente, lo que ocurra con el precio del dólar o si nuestra economía crece o no.

Pero para lograr esto, debemos entender las reglas del juego. Cuidado, me refiero a las reglas del juego que usan aquellos que triunfan.

Que seguramente son reglas distintas a las que usan el 99% de los argentinos.

La primera regla del juego implica que no debemos perder el dinero que tanto nos cuesta ganar.

Y para lograr este objetivo es fundamental entender cómo se mue-ve el precio del dólar en nuestro país. Debes entender cuándo con-viene comprarlo y cuándo es mejor venderlo.

Ésta es la primera y más importante decisión que toman los inver-sores en la Argentina.

Nunca es un buen consejo seguir las recomendaciones de los polí-ticos respecto a este tema. Ellos son parte interesada en la materia y en la mayoría de los casos te recomiendan lo contrario a tus intereses.

Y tampoco es saludable que derives la responsabilidad más impor-tante que tenés en tu vida financiera en un tercero. Por más experto que sea.

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17 PODEMOS GANAR EL JUEGO

Es fundamental que tomes la decisión por tu cuenta.

Y en este libro te voy a presentar un sistema de siete pasos para predecir el precio del dólar en la Argentina.

Vas a jugar el juego del lado de los expertos. Vas a descubrir que, jugando de este lado, ganar el juego no sólo es posible, sino que es muy probable.

Federico Tessore Buenos Aires, marzo de 2017

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CAPÍTULO 1

EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD,

UNA FÓRMULA INFALIBLE

Con la Convertibilidad habrá más de seis décadas de crecimiento y prosperidad en la Argentina

—DOMINGO FELIPE CAVALLO, 1991

En mayo de 1989 Carlos Saúl Menem era elegido como nuevo Pre-sidente de la Argentina. Tenía 13 años y recuerdo perfectamente la reacción de mi padre cuando sucedió.

Estábamos viendo los resultados por televisión en el escritorio de nuestra casa en Juncal y Canning (hoy Scalabrini Ortiz), en el barrio de Palermo, en Buenos Aires. Recuerdo a un Carlos Menem des-enfrenado, con unas patillas enormes, gritando que iba a cambiar la Argentina.

Recuerdo a mi padre agarrándose la cabeza y diciendo algo como “es muy probable que nos tengamos que ir a vivir a Brasil, con este nuevo Presidente nos terminamos de hundir”. Como mi madre es brasilera y toda su familia vive en San Pablo, emigrar no iba a ser un gran problema.

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Pero Menem no sólo terminó sorprendiendo a mi padre, sino tam-bién a la mayoría de los argentinos. Él, que se vendía como un cau-dillo nacional y popular, terminó implementando un sistema econó-mico capitalista de fuertes reformas, sobre todo durante su primer mandato presidencial.

Esta reforma fue liderada por su potente ministro de Economía, Domingo Felipe Cavallo, creador del régimen de Convertibilidad que se implementó en nuestro país desde el año 1991 hasta el año 2002.

Cavallo, hoy tal vez una de las personas mas odiadas de la Argen-tina, no sólo nos dejó otra historia de fracaso económico en nuestro país, sino que además nos acercó un novedoso método para predecir el precio del dólar a futuro.

Y cuidado que no estoy hablando de ningún cálculo muy compli-cado. Estoy hablando de una herramienta simple y eficaz para pre-decir el valor del dólar en la Argentina.

Se trata de la primera herramienta que te voy a presentar en este libro, y que llamamos “Dólar Convertibilidad”.

Estamos ante una fórmula que no falla y que se puede convertir en tu primer gran aliado para no cometer errores con tus finanzas personales.

Su sencillez radica en analizar el respaldo real que tiene la moneda argentina a través de una fórmula inicial muy simple: comparar la cantidad de pesos circulantes en la economía contra las reservas del banco central en dólares y otras monedas extranjeras.

Pero antes de entrar en el detalle del cálculo, y enseñarte cómo es para que puedas hacerlo vos mismo, me gustaría mostrarte de qué manera este indicador ha funcionado en el pasado.

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21 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

LA EVIDENCIA:

UNA FÓRMULA QUE NO FALLA

Una decisión de inversión es una que después de mucho análisis promete seguridad para el capital y un retorno adecuado. Las

inver-siones que no cumplan con estos requerimientos son especulativas.

—BENJAMIN GRAHAM

¡Qué bueno hubiera sido conocer esta fórmula en el año 2001! ¡Cuánto más hubiera podido ayudar a mis inversores!

Es que las pruebas son contundentes. No quedan dudas de que el Dólar Convertibilidad es un excelente predictor del precio futuro del dólar. Y lo mejor de todo, ¡es muy fácil de seguir!

Podés seguir con tu vida sin cambios ni obligaciones adicionales y una vez por mes actualizar los resultados de esta fórmula en no más de 5 minutos.

Y en base a eso tomar decisiones. ¡Simple y efectivo! Lo primero que tenés que hacer es juntar tres datos:

1 - Base Monetaria: Es la cantidad de pesos que tenemos las

per-sonas, más los pesos que tienen los bancos y los que cuenta en sus arcas el Banco Central. En palabras simples, todos los pesos que exis-ten en la economía argentina.

2 - Reservas Internacionales: Es la cantidad de moneda

extran-jera de mayor seguridad y aceptación mundial en poder del banco central. Estamos hablando de dólares, euros, yenes, libras esterlinas y ciertos activos de valor como el oro y los Derechos Especiales de Giro (la moneda del FMI, compuesta a su vez a partir de una canasta de monedas donde la principal es el dólar). Para unificar, la medición se expresa solamente en dólares estadounidenses. Es decir, se valúan las distintas monedas y activos, todos, en dólares.

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3 – Dólar Oficial: Es el tipo de cambio entre el peso y dólar que

se usa para las transacciones oficiales. Generalmente se rige por el dólar que comunica el Banco Nación. Este precio del dólar oficial ha sido especialmente importante en las épocas de controles de cambios y restricciones, cuando existieron divergencias entre el precio oficial y el libre.

Una vez que juntaste estas tres variables ya podés empezar a sacar conclusiones. Y si juntas todos esos datos en un cuadro y comparas los resultados de cada año, mucho mejor.

Vamos a comenzar analizando los datos para el período que va entre los años 1996 y 2002. Mira el siguiente cuadro:

Año MonetariaBase Reservas ConvertibilidadDólar Dólar Oficial Brecha %

1996 14.030 22.087 0,64 1 -36,48% 1997 15.966 29.298 0,54 1 -45,50% 1998 16.370 32.903 0,50 1 -50,25% 1999 16.493 33.940 0,49 1 -51,41% 2000 15.054 32.478 0,46 1 -53,65% 2001 11.981 15.318 0,78 1 -21,78% 2002 29.151 10.420 2,80 3,36 -16,74%

Entre 1996 y el año 2000 podemos ver que las reservas superaban la cantidad de pesos convertibles.

Por ejemplo, en el año 1996 las reservas eran de US$ 22.000 mi-llones y la base monetaria era de AR$ 14.000 mimi-llones. Por lo tanto, si dividíamos la base monetaria por las reservas, nos daba un dólar convertibilidad de 0,64 pesos por dólar.

Pero el tipo de cambio oficial estaba a 1 peso por dólar.

Por lo tanto, ese año, el Dólar Convertibilidad estaba un 36% más barato que el dólar oficial. Cada dólar tendría que representar 0,64 pesos, pero representaba 1 peso.

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23 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

Esta situación se mantuvo hasta fines del año 2001. Ese año las re-servas internacionales se desplomaron, la base monetaria se disparó y el Dólar Convertibilidad que en el año 2000 estaba a 0,46 llegó a 2,8 en 2002.

¿Por qué se dio esa situación?

Bueno, hubo varios factores cruzados que desencadenaron eso. Pero la principal variable fue la confianza. Los inversores descon-fiaban del gobierno argentino y no se sentían seguros con sus dóla-res en los bancos argentinos. Entonces, comenzando el año 2000, comenzaron a sacar dólares de forma masiva. Y esto destruyó las reservas internacionales.

Las reservas, que habían llegado a un pico de US$ 34.000 millones en el año 1999, terminaron en US$ 10.000 millones en el año 2002. Estamos hablando de más de US$ 20.000 millones que los inverso-res argentinos sacaron del sistema bancario por desconfianza.

La herramienta del Dólar Convertibilidad dio una alerta muy importante en el año 2001, cuando el indicador saltó de 0,46 a 0,78. Mostró claramente que el modelo estaba agotado y que una devalua-ción estaba a la vuelta de la esquina.

Si tanto mi cliente como yo hubiésemos visto esta tendencia de una forma más clara en el 2001, los resultados hubieran sido muy diferentes.

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25 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

Pero este período no fue el único en el cual el “Dólar Convertibi-lidad” nos ayudó a predecir el precio del dólar. Hay más…

Analicemos los datos que van desde el año 2003 hasta el año 2010:

Año MonetariaBase Reservas ConvertibilidadDólar Dólar Oficial Brecha %

2003 46.391 14.119 3,29 2,93 -10,06% 2004 52.477 19.646 2,67 2,97 -35,69% 2005 54.710 28.077 1,95 3,03 -18,59% 2006 80.066 32.037 2,50 3,07 -31,75% 2007 99.279 46.176 2,15 3,15 -31,61% 2008 109.449 46.385 2,36 3,45 -32,70% 2009 122.350 47.967 2,55 3,79 -32,70% 2010 160.408 52.145 2,08 3,98 -22,71%

Durante la época kirchnerista que va del 2003 hasta el 2010, ya después de la pesificación asimétrica y devaluación de 2002, el Dólar Convertibilidad siempre fluctuó entre $ 2 y $ 3.

Crecía la base monetaria, pero las reservas internacionales también aumentaban, acompañando ese incremento. Incluso el dólar oficial era más caro que el Dólar Convertibilidad, algo que daba competiti-vidad a la economía y servía para estimular a las exportaciones.

Fueron los años donde la economía argentina experimentó algo inédito en su historia reciente: los llamados “superávits gemelos”. Esto quiere decir que el gobierno tenía superávit fiscal, es decir gas-taba menos de lo que le ingresaba, y tenía superávit comercial, es decir que vendía más de lo que compraba al exterior.

Estamos hablando del mejor de los mundos, algo que permitió que la economía creciera de manera bastante acelerada. Pero eso llegó a su fin hacia el año 2011.

En el siguiente cuadro analizamos la situación desde el 2011 al 2016:

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Año MonetariaBase Reservas ConvertibilidadDólar Dólar Oficial Brecha % 2011 222.922 46.376 4,81 4,30 11,79% 2012 307.352 43.290 7,10 4,91 44,60% 2013 377.197 30.599 12,33 6,52 89,07% 2014 462.564 31.443 14,71 8,55 72,06% 2015 623.890 25.563 24,41 13,01 87,59% 2016 821.664 38.772 21,19 15,85 33,70%

En 2011 las reservas –debido sobre todo a la necesidad de importar energía– dejaron de acompañar el crecimiento de la base monetaria. Por primera vez en ocho años las reservas bajaron, de US$ 52.145 en 2010 a US$ 46.376 un año después.

Al mismo tiempo la base monetaria subió de $ 160 mil millones a $ 222 mil millones.

Este año 2011 marcaba el fin de una época: el Dólar Converti-bilidad saltó un 56%, al pasar de $ 3,08 a $ 4,81. Ubicándose por primera vez en 9 años por arriba del precio del dólar oficial.

Personalmente, en agosto de ese mismo año sacaba mi primer li-bro, “El Fin de la Argentina” donde explicaba por qué el dólar estaba muy cerca de dispararse en nuestro país. El libro salía en un momento donde nadie hablaba de este tema.

Ni economistas, ni medios de comunicación, ni los políticos se ani-maron a plantear el tema.

Pero nosotros veíamos en forma clara, en parte ayudados por la he-rramienta del Dólar Convertibilidad, que la situación era insostenible.

¿Recuerdas lo que sucedió en octubre de 2011?

Fue un mes importante para nuestra historia económica, princi-palmente debido a dos hechos: primero, el domingo 23 de octu-bre Cristina Fernández de Kirchner ganaba su segundo mandato presidencial con el 57% de los votos. El éxito abrumador de la ex presidenta, con una diferencia de 37 puntos respecto de quien

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lle-27 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

gó segundo, el santafecino Hermes Binner, estuvo basado en gran parte en el “éxito económico de su gestión”.

El segundo hecho vino cinco días después de las elecciones, el 28 de octubre de 2011: la AFIP comunicaba que, a partir de ese día, sólo autorizaba la compra de moneda extranjera a las empresas o perso-nas con “capacidad contributiva” para hacerlo. El entonces ministro de Economía, Amado Boudou, explicaba que se hacía en pos de dar “transparencia al mercado”.

El gobierno no lo quería admitir, pero comenzaba el llamado “cepo cambiario” que volvió locos a los inversores argentinos durante todo el segundo mandato de Cristina Fernández.

A partir del cepo, el Dólar Convertibilidad se fue alejando del oficial, mientras las reservas seguían cayendo en picada. En 2013 la brecha cambiaria entre el Dólar Convertibilidad y el oficial pasó de 44,6% a 89% y, en un momento determinado el Dólar Convertibi-lidad pasó a marcar casi el doble que el oficial, en otra clara señal de que había problemas.

Al primer mes del año siguiente, 2014, el entonces ministro Axel Kicillof anunciaba una devaluación de 23,07% del peso contra el dólar oficial, llevando su precio $ 6,5 a $ 8 en menos de una semana.

Poco menos de dos años después, tras una dura campaña presi-dencial, el 10 de diciembre de 2015 Mauricio Macri asumía como nuevo presidente de Argentina y sólo siete días después liberaba el cepo cambiario, con lo que el peso se devaluaba más de un 30% en un solo día.

Nuevamente la fórmula del Dólar Convertibilidad nos adelantaba todos estos acontecimientos.

Como ves, el poder del Dólar Convertibilidad para anunciar los movimientos del tipo de cambio es asombroso. Si bien no puede de-cirte exactamente cuándo vendrá una devaluación, sin duda que puede ayudarte a entender el rumbo hacia dónde se moverá el billete verde.

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CÓMO CALCULAR EL DÓLAR

CONVERTIBILIDAD

El que apuesta al dólar, pierde.

—LORENZO SIGAUT

Como dijimos, la fórmula es muy simple y se obtiene a partir de la relación entre los pesos circulantes y las reservas del banco central. Con esos datos, que podés conseguir fácilmente, lo podés calcular por tu cuenta. No me necesitas a mí ni a ningún otro especialista o experto para hacerlo.

La fórmula es la siguiente:

Como ves es muy simple: sólo dos variables y una división. Veamos la fórmula aplicada en un ejemplo con números reales: El 3 de enero de 2017 la Base Monetaria (los pesos) se ubicó en $ 856.528 millones. Ese mismo día, las reservas internacionales del Banco Central en dólares eran de US$ 39.486 millones.

Si dividimos $ 856.528 millones por US$ 39.486 millones, tene-mos un Dólar Convertibilidad de $ 21,69, esto es un 35,14% por encima de los $ 16,05 en los que cotizaba ese día.

¿Qué significa esto?

Que si un día determinado todo el mundo fuera a comprar dólares, al banco central no le alcanzarían las reservas con que cuenta si los vendiera a $ 16,05, lo que le dejaría tres caminos a seguir:

1. Reducir la base monetaria a $ 633.750 millones. 2. Aumentar las reservas a US$ 53.366.

3. Dejar que el tipo de cambio vaya a $ 21,69. Base Monetaria

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29 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

Los dos primeros caminos son muy difíciles de seguir en el corto plazo.

El primero, que implica sacar muchos pesos de la calle en forma rápida y súbita, implica parar la economía, provocar cierre de em-presas, caída del consumo y desempleo. Ningún gobierno se anima a recorrerlo.

El segundo implica seducir a los inversores y empresarios inter-nacionales a invertir y hacer negocios en el país. Para esto es fun-damental la confianza internacional. Durante los últimos 50 años ocurrió muy pocas veces.

El tercer camino es el que eligieron todos los gobiernos durante las últimas décadas. Devaluar la moneda y “empezar de nuevo”.

La única forma de no caer en este tercer camino es la confianza. Mientras exista confianza y la gente no quiera sacar los dólares de sus bancos o convertir los pesos en dólares, no hay presión a la de-valuación.

Pero en última instancia, no se puede mantener esta diferencia en-tre el Dólar Convertibilidad y el dólar oficinal por mucho tiempo. La historia nos muestra esto en forma clara.

Ahora veamos algo muy importante, ¡como implementar este aná-lisis!

Porque recordá que una de las claves de este libro es que vos mis-mo puedas usar estas herramientas. La idea es que no me necesites a mí ni a ningún otro analista.

CÓMO OBTENER LOS DATOS

PARA CALCULAR EL DÓLAR

CONVERTIBILIDAD

Hay varias alternativas, pero lo más simple es ir a la web del Banco Central (www.bcra.gov.ar), luego ingresar en la sección

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“Publica-ciones y Estadísticas” y posteriormente a “Principales Variables”. Allí aparecen ambos datos.

Ya vimos la que podría ser tu primer guía rápida y precisa de si el dólar subirá o no, a través de un cálculo simple y muy fácil de obte-ner.

No obstante, este cálculo se puede “pulir” un poco agregando algunas variables. Para esto se debe mirar si hay otras deudas del BCRA que no estén contempladas en la Base Monetaria, pero que impliquen que algún día habrá que pagarlas ya sea emitiendo pesos o vendiendo dólares.

UN DATO EXTRA:

LAS DEUDAS DEL CENTRAL

En este caso las Letras del Banco Central (LEBACs), una deuda de muy corto plazo que la entidad emite y que fueron muy populares en 2016, son uno de esos ítems. Y su monto además puede ser muy significativo, por lo que no debe ser tomado a la ligera.

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31 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

Volvamos al ejemplo práctico del 3 de enero de 2017. Ese día las LEBAC totalizaban nada menos que $ 630.760 millones, con lo que el cálculo ampliado sería el siguiente:

Y la cuenta es la siguiente: $ 856.528 millones + $ 630.760 millo-nes / US$ 39.486 millomillo-nes.

El resultado es dólar convertibilidad ampliado de nada menos que $ 37,66 para esa fecha.

¿Qué me dice esta medida del “dólar convertibilidad ampliado”? Me da una perspectiva más amplia del mismo análisis. Ante una crisis de confianza, me da una pista de a cuánto tendría que ir el precio del dólar. Estoy hablando de una crisis de confianza radical, que implique que el Banco Central no puede renovar esta deuda que tomo vía LEBACs.

Tené en cuenta que esta deuda de corto plazo cuando vence se renueva. Pero para que se renueve las empresas y personas tienen que comprar las nuevas LEBACs. Y para que esto ocurra tiene que haber confianza.

Si la confianza se pierde, el Banco Central no tiene otra posibi-lidad que emitir pesos sin respaldo, ampliando la base monetaria, o vendiendo dólares, reduciendo sus reservas. Ambas variables que impactan sobre el precio del Dólar Convertibilidad.

Por eso es fundamental conocer esta variable, para entender el riesgo que estamos corriendo invirtiendo en pesos. Insisto, mientras haya confianza, no hay problemas y esta variable no es relevante.

Pero si se pierde la confianza, el Dólar Convertibilidad Ampliado se convierte en muy importante. Y la confianza se puede perder en un instante. La historia argentina nos demuestra que esto es así.

¿Dónde obtener el dato de la cantidad de LEBAC? (Base Monetaria + Lebac)

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En los mismos lugares que los de Base Monetaria y Reservas In-ternacionales; es muy fácil de obtener y es un dato importante para completar el análisis y tener en claro el riesgo.

DÓLAR CONVERTIBILIDAD 2.0 –

EL DÓLAR BLUE

Si el mercado quiere dólares, le vamos a dar con el látigo.

—JOSÉ LUIS MACHINEA

Como recordarás, durante los años del cepo cambiario una nueva palabra fue introducida al vocabulario de millones de argentinos: el dólar blue.

Éste era, ni más ni menos, el precio del billete verde en el mercado negro de las financieras y “cuevas cambiarias”.

El gobierno lo denominaba “dólar ilegal” y llamaba delincuentes a quienes recurrieran a él.

Yo lo llamaba “dólar libre”, porque era el único espacio que esca-paba a las presiones del Estado.

Pero este fenómeno de tener un “dólar libre” y un “dólar oficial” no sólo ocurrió en la época kirchnerista. En las décadas de 1970 y 1980 también pasó lo mismo.

Y en esos tres momentos históricos siempre se repitió lo mismo: el dólar libre, paralelo o blue, siempre fue de la mano del Dólar Con-vertibilidad.

Por lo tanto, si alguna vez en Argentina vuelve a existir un dólar con un precio muy diferente al del dólar oficial, vas a poder sacar conclusiones muy útiles también.

Analicemos esos tres periodos históricos para entender cómo fun-ciona la herramienta que bautizamos como “Dólar Convertibilidad 2.0”. Empecemos con lo que pasó en la década de 1970.

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33 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

LA CLASE DE 1970

La década de 1970 fue muy movida para la Argentina en términos económicos. Sobraron las devaluaciones, el déficit fiscal, el desorden financiero y económico. Hay mucho para aprender de esa época.

Vamos a usar un estudio que hizo M&S Consultores y que luego publicó el diario El Cronista Comercial. Miremos el siguiente cuadro:

Una historia de presiones cambiarias

Brecha alta: tres episodios de los años 70

Tipo de cambio

oficial Tipo de cambioparalelo Brecha

Consecuencia Consecuencia Consecuencia 1o episodio nov. 71 mar. 72: devaluación acumulada en 4 meses 43% sep. 72: devaluación 15% mar. 75: devaluación 50% ago. 72 feb. 75 2o episodio 3o episodio 5,6 9,8 75% 8,0 10,5 31% 8,7 13,0 49% 10,0 13,5 35% 10,0 23,0 130% 15,0 28,0 87%

El primer episodio se dio en noviembre de 1971. Existía una bre-cha del 75% entre el dólar oficial y el paralelo. ¿Qué pasó después?

El peso se devaluó un 60% llegando a 8 pesos por dólar, casi el precio del dólar libre antes de la devaluación.

Pero esto no fue suficiente, porque la brecha continuó siendo de casi el 50%. Entonces en septiembre de 1972 hubo otra devaluación del 15%, llevando el dólar a $ 10 por dólar.

Finalmente, en el año 1975 había una brecha del 130%, lo que provocó una devaluación del 50% hacia marzo de 1975.

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Como podés ver en la historia económica argentina de la década del setenta, es imposible de mantener una brecha tan alta entre el dólar oficial o controlado y el dólar paralelo o libre. Tarde o tem-prano, ambos valores convergen. Y casi sin excepciones, convergen al valor más alto.

LA CLASE 1980 SUPERA TODO LO VISTO

Pero en la década de 1980 los argentinos no ssuperamos. Seguimos jugando al juego de controlar el tipo de cambio y como ves en el siguiente cuadro, el juego terminó igual que siempre:

Brecha alta: tres episodios de los años 80

Tipo de cambio

oficial Tipo de cambioparalelo Brecha

Consecuencia

Consecuencia

Consecuencia

1o episodio: turbulencias

post- salita de la tablita

3o episodio: elecciones 1983 y

devaluación de Alfonsín

nov.-dic. 81

ene. 82: unificación con devaluación de 40%

al paralelo

dic. 82: devaluación del oficial de 100% al nivel del paralelo nov.-dic. 83: devaluación de 50%, casi al paralelo II sem. 82 sep.-oct. 83

2o episodio: luego de la unificación y Guerra de Malvinas vuelve a surgir el paralelo y la brecha se va al 100% 7.000 11.000 57% 10/11.000 10/11.000 0% 20/25.000 45/50.000 100% 50.000 65.000 30% 13 24 85% 20 24 20% Consecuencia

4o episodio: descalabro de Grinspun

oct. 83: devaluación del oficial de 50%, al nivel del paralelo mar. 84 ago. 84 30 68 53 110 77% 62% 105 140 33%

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35 EL DÓLAR CONVERTIBILIDAD, UNA FÓRMULA INFALIBLE

En 1981 había una brecha del 57% entre el dólar oficial y el para-lelo. ¿Qué paso después? Adivinaste: unos meses después se dio una devaluación del 42% y el tipo de cambio pasó de $ 7.000 a $ 10.000.

Lo mismo pasó en el año 1982, en el 83 y en el 84. Es todo tan repetitivo y predecible que ya aburre.

En la década del noventa no tuvimos situaciones similares, pero en el año 2011 volvimos al ruedo con una receta que no funcionó ni en los setenta ni en los ochenta y que tampoco funciono en el 2011.

Cuando el kirchnerismo dejaba el poder a fines de 2015, lo hacía nuevamente dejando una enorme brecha entre el Dólar Convertibi-lidad y el oficial.

A los pocos días de asumir, Mauricio Macri anunciaba el fin del cepo y una devaluación del 40% en el dólar oficial.

El mercado, una vez más, tenía razón.

LA PRIMERA HERRAMIENTA

El Dólar Convertibilidad es la primera herramienta que nos permite comenzar a entender qué va a pasar con el precio del dólar en nues-tro país.

La mayoría de los argentinos cree que la Convertibilidad es algo que no sirve más. Algo que pasó y es historia.

Pero los inversores expertos saben muy bien que se trata de una herramienta vigente que nos puede ayudar a ganar el juego. Y no dudan en usarla cuando es necesario.

Conocimos la primera herramienta para predecir el precio del dó-lar. Pero para tomar decisiones eficientes, necesitamos más de una herramienta.

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Debemos estar completamentes seguros del rumbo del dólar en nuestro país.

Por ello, en el próximo capítulo te presento otra herramienta, la se-gunda, con un enfoque totalmente diferente, que te ayudará a reforzar el análisis.

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CAPÍTULO 2

LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE

Y SUS ENSEÑANZAS

Hay gente que pasa su vida haciendo cosas que detesta para conseguir dinero que no necesita y comprar cosas que no quiere

para impresionar a gente que odia.

—EMILE HENRY GAUVREAY

Desde el año 2012 hasta el año 2016 viví en Miami, Estados Unidos. Fueron años fantásticos, donde no sólo pude cumplir el sueño de vi-vir afuera, frente a la playa en un lugar paradisíaco, sino que además pude entender mejor la cultura norteamericana en primera persona.

De esa estadía de cuatro años en Miami me llevo varias cosas. Por supuesto, los buenos momentos vividos en un lugar con una calidad de vida superior a todo lo que había vivido antes. También la sensación de realización al superar con éxito el desafío de vivir en un lugar donde todo es diferente y no conocía a nadie. Me llevo aspec-tos de la cultura norteamericana que admiro profundamente, como la cultura de superación constante. Y lo más importante, sin dudas, mis dos hijos menores que nacieron allí, Félix y Máxima.

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Pero también me llevo algunas cosas que no me gustaron. Por ejemplo, otros aspectos de la cultura norteamericana que no me con-vencen. Además de muchos otros detalles.

Pero hay algo que a mí y a mi mujer nos molestaba y mucho. No, no era el calor de Miami o los turistas desenfrenados. Era algo bien argentino. Una pasión que los argentinos vieron mucho más desa-rrollada durante los años del cepo cambiario del kirchnerismo.

Esa pasión eran las compras. Nuestros amigos y familiares nos vi-sitaron mucho durante esos cuatro años. Y era muy lindo recibirlos y tener la compañía de ellos.

Pero cuando las visitas llegaban a Miami, la tranquilidad y el amor les duraban un par de horas…, luego se transformaban y se conver-tían en “máquinas de comprar”. Empezaban con el Dolphin Mall cerca del aeropuerto de Miami, luego seguían en el Sawgrass Mall, luego Lincoln Road, los outlets de Orlando. Era una carrera para ver quién compraba más y más barato.

No podíamos creer cómo personas equilibradas y “normales” se transformaban cuando llegaban a Miami. Y ni hablar de aquellas vi-sitas que empezaban a mandar las compras por correo antes de llegar y que nos llenaban la casa de enormes paquetes de personas que no conocíamos, ya que les daban la dirección a amigos para que manda-ran sus compras también.

En fin, por suerte ya terminó esa locura…

Pero lo que no terminó son las razones por las cuales los argen-tinos se comportan así en lugares como Miami y ahora Chile. Las razones siguen siendo las mismas.

Y no pasan por la psicología, que a los argentinos nos gusta com-prar más que a los españoles, por ejemplo. No, nada de eso.

Lo que explica esta locura es una teoría económica que se llama “Paridad del Poder Adquisitivo”.

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39 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

Esta teoría sostiene que los bienes se deben vender al mismo pre-cio en todos los países. Cuando decimos “al mismo prepre-cio”, esto im-plica, por supuesto, a precios ajustados a la moneda de cada país.

Es decir que en teoría una lata de Coca-Cola, un teléfono o cual-quier bien que pueda comercializarse internacionalmente, con faci-lidad debería poder comprarse en la mayoría de los países a un valor similar, medido en dólares o alguna otra moneda de referencia como el euro.

Un ejemplo práctico podés verlo en el boom de compras de los argentinos en Chile y Paraguay que se vivió en la fase final del kir-chnerismo y también en el inicio del gobierno de Mauricio Macri. Similar a lo que se dio en Miami durante los años que viví allí.

Si un celular, una computadora, una cámara o una prenda de ropa –entre otros cientos de productos– cuestan muchísimo menos en Chile que en la Argentina; si todos corremos a comprar allá porque están “regalados”, es porque podrían estar produciéndose dos situa-ciones:

1 - O bien la moneda de la Argentina está muy cara y debe depreciarse (implica que deberá subir el dólar en nues-tro país).

2 - O caso contrario: la de Chile está muy barata y debe apreciarse (debería bajar el dólar en Chile).

¿Cómo saber cuál de los dos países es el que está desequilibrado y deberá ajustar?

Antes de apurarnos con una respuesta de tinte político y poco ana-lizada, miremos a la Argentina frente otros más países. De golpe ve-mos que también en Paraguay es muy barato comprar artículos.

Por otro lado, muchos argentinos –de pronto– pueden acceder a comprar propiedades en Estados Unidos o Europa, algo antes inac-cesible, y también pueden viajar por el mundo a los lugares más

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co-tizados y exóticos. Algunos sostienen que una semana con la familia en Miami cuesta lo mismo que en nuestra costa.

¿Será que somos ricos los argentinos o estamos viviendo una si-niestra ficción como en la década del 1 a 1?

Como te imaginarás, y lamentablemente, tengo que decirte que no somos ricos. Este fuerte poder de compra que tenemos a nivel mundial se produce porque el peso está artificialmente sobrevaluado producto de años de errores económicos y políticos.

Por otro lado, para tener mayor seguridad, vemos que no hay un boom de compras de extranjeros en Chile que no sean argentinos. Si el problema fuera Chile, sin duda estarían yendo muchos compra-dores de otros países de la región, como Perú, Bolivia, entre otros.

Como ves, no hace falta ser un experto en econometría para des-cubrir las señales del dólar.

Obviamente hay que mirar con inteligencia, porque hay países o productos que son particulares, por caso la ropa de China o

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produc-41 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

tos similares de otros países asiáticos que logran un bajísimo costo de mano de obra. Fuera de las situaciones especiales, algún impuesto excesivo o restricciones al comercio en algún país, comparar pro-ductos te será muy útil para ver hacia dónde irá el dólar tarde o tem-prano.

Hasta acá te expliqué la parte conceptual de esta nueva herramien-ta, la número 2, que nos ayudará a predecir el precio del dólar. Es im-portante que la entiendas bien antes de pasar al siguiente segmento. Porque voy a explicarte la fórmula que sustenta esta herramienta.

LA FÓRMULA QUE DA RESPUESTAS

Les hablé con el corazón y me contestaron con el bolsillo.

—JUAN CARLOS PUGLIESE

A la hora de realizar el cálculo que te voy a enseñar a continuación, siempre tomá precios que sean lo más libres posibles, que no estén rígidos por voluntad de un ministro de Economía o un alto impuesto distorsivo, para no arribar a una conclusión equivocada. Algo que te podría suceder por ejemplo en tiempos de la política de “Precios Cuidados”.

Vamos a la fórmula y su aplicación:

Supongamos que el tipo de cambio de la Argentina y Chile es de 1 peso argentino cada 40 pesos chilenos. De este modo, si un Smart TV en nuestro país cuesta $ 10.000, en Chile debería costar $ 400.000 chilenos (CLP).

Ahora de golpe vamos a Chile y nos encontramos con que el tele-visor vale sólo $ 300.000 (CLP) en lugar de los 400.000 (CLP) que debería valer si las monedas estuvieran equilibradas.

Es decir que en Chile un televisor cuesta 25% menos que en Ar-gentina. Hay dos posibilidades que explican esta situación:

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1 – Los fabricantes chilenos son muy eficientes, producen y venden con menores costos, lo que les permite cargar me-nores precios.

2 – No hay diferencias en los costos de producción del mismo producto, pero el tipo de cambio real entre Argentina y Chile no sería $ 40 (CLP) por cada peso argentino.

En esta última posibilidad, esto quiere decir que el peso argentino debería depreciarse un 25% para ubicarse en los $ 30 (CLP) por cada uno de los nuestros.

¿Cómo se daría este proceso?

De una forma muy simple e intuitiva. Si el comercio entre Chile y Argentina fuera totalmente libre, cada vez más argentinos compra-rían televisores en Chile. Nadie los compraría en Argentina, ya que en Chile están un 25% más barato.

Al hacer esto habría más demanda de la moneda chilena y menos demanda de la moneda argentina. Por la ley de la oferta y la deman-da, esto provocaría que se deprecie la moneda en Argentina en tér-minos de moneda chilena. Y de esta forma el tipo de cambio pasaría de $ 40 (CLP) a $ 30 (CLP).

Es decir, se trata de un proceso natural. El mercado se encargaría de corregir esa distorsión de precios. Por supuesto si hubiera liber-tad entre el comercio de un país y otro.

Sabemos que no hay libertad absoluta en el comercio, por lo tanto, en la práctica nunca se va a llegar a una convergencia absoluta. Pero también aprendimos muy bien los argentinos, que las distorsiones se pueden detener por un tiempo. Se pueden esconder por un tiempo limitado.

Pero tarde o temprano explotan y se solucionan. Nuestra historia económica nos dio decenas de ejemplos de ese tipo. Y cuando estos procesos están relacionados con el dólar, generalmente están rela-cionados con esta teoría de la “Paridad de Poder Adquisitivo”.

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43 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

Entendido este segundo punto, ahora vamos a complicar y com-pletar un poco más el análisis. Vamos a introducir otra variable que, sobre todo en el caso argentino, es muy importante.

LA INFLACIÓN QUE LO CAMBIA TODO

Con un proceso continuo de inflación, los gobiernos pueden

confiscar, secreta e inadvertidamente, una parte importante de la riqueza de sus conciudadanos.

—JOHN MAYNARD KEYNES

Supongamos que el mercado, como explicábamos recién, equilibra el tipo de cambio entre Chile y Argentina para que el televisor que tomamos como ejemplo, tenga el mismo precio en ambos países. La película no termina allí.

¿Por qué?

Bueno, como la economía no es fija, sino dinámica, seguramente pasará que en un país habrá más inflación que en otro por lo que este equilibrio volverá a romperse.

Supongamos que ahora el dólar subió 25% en Argentina como era necesario y ahora el televisor comprado en Chile vale $ 10.000, el mismo precio que en Argentina. Estamos en equilibrio.

Pero resulta que la inflación en Argentina al año siguiente es de 20% y en Chile de sólo 10%. Ahora los televisores valen $ 12.000 pesos argentinos y $ 330.000 (CLP).

Ahora aplicamos la fórmula, que es:

$ 330.000 (CLP) / $ 12.000 argentinos. Esto nos da un valor de equilibrio de: $ 27,5 (CLP) por cada argentino. Ya no es 30 pesos chilenos por cada peso argentino.

Es decir, el tipo de cambio en la Argentina respecto al peso chile-no, tendría que devaluarse nuevamente para volver a estar en

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equili-bro. Y así sucesivamente mientras se repita este escenario donde hay más inflación en un país que en otro.

La teoría de la “Paridad del Poder Adquisitivo” dice que el tipo de cambio tendría que ajustarse cuando se dan estas situaciones donde la inflación es mayor en un país que en otro.

Esto por supuesto puede tardar, pero tarde o temprano llega. Y lo mismo pasa en el caso del comercio con Chile, como explicábamos en el ejemplo, como también en el caso del comercio en Estados Unidos.

Si la inflación en Argentina es del 20% y la inflación en Estados Unidos es del 3%, sí o sí el dólar tiene que subir un 17% en la Ar-gentina para mantener la paridad. Si esto no ocurre ArAr-gentina em-pieza a ser cada día más caro, hasta tanto la situación explota y se devalúa la moneda en un 100% en un día.

Me detengo mucho en la explicación conceptual porque creo que es la más importante y la que cuesta más entender, pero vamos a conocer la formula detrás de esta teoría también.

La variación del tipo de cambio nominal responde a la siguiente fórmula:

Como te comentaba recién, está comprobado que, en el mundo real, los tipos de cambio nominales tienden hacia sus valores de “Pa-ridad de Poder Adquisitivo” en el largo plazo.

Y tener esta amplitud de miras es tu única chance para ganar esta batalla, porque en el día a día, habrá gente con mejor información que nosotros: políticos, amigos del poder, gente con llegada a la co-cina macroeconómica del país.

Las personas que escribieron las reglas del juego que los benefician a ellos y no a los inversores individuales argentinos. Por ello, para poder ganar el juego tenés que conocer sus reglas.

Variación de precios locales Variación de precios extranjeros Tipo de cambio real = Tipo de cambio actual x

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45 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

Y la Paridad de Poder Adquisitivo es una de sus reglas principales. Para anticipar los movimientos del dólar, siempre tenés que seguir cuánta es la inflación en la Argentina y en Estados Unidos. Y en base a eso sacar conclusiones.

¿Cómo conseguir el precio de la inflación en cada país?

En la Argentina, a partir del 2017 se puede volver a tomar los nú-meros del INDEC, entrando a la web www.indec.gov.ar.

Y en Estados Unidos se puede entrar a varios sitios de Internet. Uno que es muy completo para obtener la inflación actual e histórica es el siguiente: http://www.usinflationcalculator.com

En el año 2016 la inflación en Estados Unidos fue del 2,1%, mien-tras que en el año 2015 había sido del 0,7%.

En Argentina la inflación del año 2016 fue del 40%. Conociendo esas dos variables y entendiendo cómo funciona la teoría de la “Pa-ridad de Poder Adquisitivo”, vas a estar delante de más del 90% de los inversores argentinos.

Ahora vamos a conocer otra forma de medir el estado de nuestra moneda tomando en cuenta esta teoría.

EL ÍNDICE BIG MAC Y LA

“AVIVADA” ARGENTINA

La suerte es un dividendo del sudor. Cuanto más sudes, más suerte tendrás.

—RAY KROC

El índice Big Mac que elabora la prestigiosa revista The Economist es otro de los indicadores más utilizados para comparar los precios reales entre diversos países.

Más allá de que me encantan las hamburguesas, las de esta franqui-cia son un producto que se consume en casi todo el mundo y que es

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muy fácil de comparar. El indicador también está basado en la teoría de la “Paridad del Poder Adquisitivo”.

El siguiente gráfico de The Economist, muestra en qué países la moneda está más subvaluada o sobrevaluada respecto del dólar (en porcentaje), según la última medición realizada del índice Big Mac:

Overvalued by: >50% 25-50% 10-25% 10-50% 50-100% >100% -/+ 10% Undervalued by: Raw index

Under(-)/over(+) valuation against the dollar, %

Undervalued by: Argentina

Argentina >50% 25-50% 10-25% 10-50% 50-100% >100% -/+ 10% July 2016 Price: $3.35 (Peso 50.00)

Raw index: undervalued by 33.6% Actual exchange rate: 14.94 Implied exchange rate*: 9.92

Under(-)/over(+) valuation against the dollar, %

50 0 -50 -100

99 2000 01 02 03 04 2005 06 07 08 09 2010 11 12 13 14 2015 Fuente: McDonald’s; Thomson Reuters; IMF, The Economist

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47 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

Este indicador que se realiza periódicamente y fue elaborado por última vez en julio de 2016 (teniendo en cuenta la publicación de este libro), señala que por esos días el peso estaba subvaluado en 33,5%.

Es decir, este índice estaría diciéndonos que la Argentina está “ba-rata” y no “cara” como decíamos nosotros en el año 2016. Y este índice estaría mostrando lo contrario que nos muestran el resto de las herramientas que te estoy presentando para que puedas predecir el precio del dólar.

¿Cómo puede ocurrir esto?

Esto es producto de la “viveza” criolla del ex secretario de Comer-cio de Cristina Kirchner, Guillermo Moreno. Cuando era funComer-ciona- funciona-rio y para intentar esconder esta realidad, decidió controlar el precio del sándwich para manipular una de las pocas mediciones que no dependían de él.

Por eso te remarco, hay que saber mirar la realidad en su conjunto (la big picture que llaman los norteamericanos). Si tomaras el Big Mac “controlado” tendrías una estimación falsa, ya que $ 50 no era su pre-cio real o libre.

Es más, había rumores de que la empresa del payasito había co-menzado a achicar el sándwich en la Argentina para que el bajo pre-cio no mermara sus ingresos y que incluso lo había sacado de las publicidades.

Ahora bien, si para evitar esa manipulación política, tomás el pre-cio de otro sándwich de la misma cadena de comidas rápidas, como el Cuarto de Libra, te darás cuenta de que el precio real es muy su-perior a $ 50 y que el peso no sólo no está subvaluado, sino que por el contrario está sobrevaluado y en un buen margen.

La siguiente tabla publicada en su momento por el sitio web Ipro-fesional demuestra cómo cambia la situación con y sin la manipula-ción de precios, según se tome para la Argentina el valor del Big Mac o el del Cuarto de Libra:

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49 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

Esto implica que el peso debería devaluarse (subir el dólar) para equilibrarse al valor internacional de las hamburguesas.

No lo digo yo, lo dice Ronald.

LA CONFUSIÓN MÁS FRECUENTE

Brindo por la confusión de nuestros enemigos.

—FRANK SINATRA

Tengo relación con miles de inversiones individuales. Me escriben por Twitter, por Facebook o por email. Y una de las confusiones más importantes que tienen los inversores cuando me escriben está rela-cionada con este tema que tocamos en este capítulo.

La confusión viene de no entender las reglas del juego. O, mejor dicho, del hábito de participar del juego, pero del lado de los que pierden.

La consulta típica dice algo así:

Ustedes recomiendan invertir a largo plazo en dólares, pero durante los últimos dos años fue mucho más conveniente invertir en pesos, ya que el tipo de cambio estuvo casi planchado, y las tasas en pesos están muy por arriba de las tasas en dólares. Entonces, ¿Por qué me recomiendan invertir en dólares? ¿No estoy perdiendo dinero si esto es así?

Si leíste con atención este capítulo estoy seguro de que vas a poder responder con rapidez esta pregunta.

Aunque si aún no estás del todo seguro de la respuesta, la voy a compartir contigo a continuación.

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Estimado inversor:

Entiendo tu consulta, a priori parece mucho más conveniente invertir en pesos en esta situación. La tasa en pesos está en el orden del 30% anual, en cambio las rentabilidades en dólares como mucho serán del 9% anual.

Pero hay que ir un paso más allá para terminar de analizar la situación. Hay que analizar qué va a pasar con el tipo de cambio.

Porque este análisis sería correcto si el tipo de cambio no se mueve. Es cierto que durante los últimos dos años no se movió, ¿pero cuáles son las probabilidades de que el tipo de cambio siga igual sin movimientos durante los próximos dos años?

Si la tasa de inflación en la Argentina es del 30% anual promedio y la tasa de inflación en Estados Unidos es del 2% anual promedio, esas probabilidades son cercanas a cero…

Eso lo explica una teoría económica que se llama “Paridad de Poder Adquisitivo” que explica por qué ocurre esto. La historia argentina de los últimos 50 años te demuestra cómo esto siempre termina ocurriendo.

Tal vez durante dos años ganaste más invirtiendo en pesos que en dólares, pero de repente, se viene una devaluación súbita y borra en un instante todo lo que ganaste en esos dos años.

Estoy seguro de que estás pensando que, como inversor hábil que sos, vas a poder anticiparte a este movimiento. Pero lamento decirte que es muy complicado hacer esto. Es muy complicado adelantarse a estas “sorpresas” del mercado. Se puede estar seguro que va a ocurrir. Pero es complicado saber cuándo va a ocurrir.

Por todo esto, mi consejo, sobre todo a aquellos que están invirtiendo a largo plazo, es siempre invertir en dólares. No en pesos.

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51 LA PASIÓN POR MIAMI Y CHILE Y SUS ENSEÑANZAS

Tenemos que recordar que el juego de invertir es parecido a correr una maratón. No se trata de una carrera de 100 metros.

Por ello, la clave no es hacer una inversión buena. La clave es en-contrar una estrategia de inversión que me permita ganar a largo plazo. Y a largo plazo, si la herramienta de “Paridad de Poder Adqui-sitivo” te dice que el tipo de cambio se va a mover, es mejor tomarla en cuenta. Por más que en la superficie pareciera estar todo bien.

Si querés ganar el juego de las inversiones en la Argentina, en-tender esta regla basada en la segunda herramienta para predecir el precio del dólar que te acerco, es de capital importancia.

En el próximo capítulo vamos a conocer la tercera herramienta para predecir el precio del dólar.

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CAPÍTULO 3

LA LEY BÁSICA DEL DÓLAR

Un mercado es un mecanismo mediante el cual los compradores y los vendedores interactúan para determinar precios e intercambiar

bienes y servicios.

—PAUL SAMUELSON

La tercera herramienta que te voy a presentar para predecir el pre-cio del dólar en la Argentina, sin prestar atención a lo que dicen los gurúes del momento, es simple pero muy potente.

La suelo llamar como “la ley básica del dólar”, ya que nos muestra las causas fundamentales y primeras por las cuales se puede mover el precio del dólar en nuestro país.

Esta ley básica del dólar se basa en la tradicional ley de la oferta y la demanda. Una ley que rige los precios de todos los productos y servicios de una economía, incluido el dólar.

Es cierto que los políticos se las arreglan para romper esa regla de vez en cuando. Son muy creativos para intentar que esta ley no se cumpla. O si se cumple, para demorar sus consecuencias.

Pero los argentinos sabemos muy bien que estos mecanismos que usan los políticos, siempre y sin excepción, terminan explotando. A

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la corta o a la larga, el mercado tiende al equilibrio entre la oferta y la demanda.

Querer romper esa ley es como querer detener el flujo de agua de una catarata. Por un tiempo, tal vez, con mucho esfuerzo, lo logres. Pero a la larga, la energía del agua romperá todas las paredes y muros que haya enfrente, y llegará donde desea.

El precio del dólar no es una excepción a esta ley.

Pero antes de ver cómo aplica esto al caso argentino y cómo no-sotros, como inversores individuales, podemos usar esta herramienta para predecir el precio del dólar, déjame contarte una anécdota que nos deja interesantes enseñanzas.

UN ALEMÁN CONFUNDIDO

Y sí [tenemos menos pobres que Alemania], aunque no te guste y te cueste aceptar.

—ANÍBAL FERNÁNDEZ

A principio del año 2017 estaba participando de una conferencia de Marketing Digital en Palm Beach, Florida, Estados Unidos. En un lindo hotel frente al mar nos juntamos más de 90 especialistas de marketing de todo el mundo.

Había norteamericanos, brasileros, sudafricanos, australianos, ingleses, españoles, chinos y alemanes, entre muchas otras nacio-nalidades. Más allá de que las exposiciones estuvieron muy inte-resantes, lo mejor de la conferencia se daba luego de estas pre-sentaciones cuando había tiempo libre para charlar e intercambiar experiencias con todas estas personas.

El último día de la conferencia me quedé hablando con Helmut, la cabeza de un grupo editorial alemán, líder en el segmento de publi-caciones financieras en el país.

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55 LA LEY BÁSICA DEL DÓLAR

Una conversación entre un argentino y un alemán siempre es muy entretenida. Es que creo que no existan dos culturas y sistemas más diferentes que los que se dan en estos dos países.

La cultura alemana basada en la planificación y los sistemas; la ar-gentina basada en la improvisación y la creatividad.

Helmut me contaba cosas que yo no podía entender. Y yo le con-taba cosas a Helmut que él no podía entender. Aprendimos mucho uno del otro.

Pero lo que nunca terminó de entender Helmut es la pasión de los argentinos por el dólar. Primero no entendía cómo los argentinos no tenemos una moneda con la cual podamos ahorrar.

Pero una vez que se dio por vencido para entender eso, se focalizó en entender por qué elegíamos el dólar y no otra moneda, o hasta el oro, para ahorrar.

Su razonamiento era bien simple. ¿Cómo podía ser que los argen-tinos eligieran una moneda que estaba en caída global como el dólar y no eligieran otras monedas que estaban mucho más sólidas?

Él citaba números que hablaban por sí mismos. Primero me con-taba, orgulloso, el caso de su país, Alemania.

Durante 2015 Alemania tuvo un superávit de la cuenta corriente de US$ 271.000 millones. Durante 2016 ese superávit creció hasta llegar a los US$ 297.000 millones.

De esta forma, Alemania lograba el mayor superávit de cuenta co-rriente del mundo en el año 2016.

Me imagino lo que te estarás preguntando: ¿qué es la cuenta co-rriente de un país?

La cuenta corriente mide las operaciones reales (el comercio de bienes y servicios) y rentas que se producen entre los residentes de un país y el resto del mundo en un período de tiempo determinado.

Es decir, la cuenta corriente es una medida de la oferta y la deman-da que tiene la monedeman-da de un país.

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Un superávit, como el que muestra Alemania, quiere decir que el país tiene un ingreso de dinero mucho mayor al egreso. Después de comerciar con todo el mundo el país tuvo un saldo positivo en su intercambio, por lo tanto, su moneda está muy sólida ya que sus reservas aumentan.

China es el segundo país del mundo medido en superávit de cuen-ta corriente, con US$ 245.000 millones durante 2016.

Por el contrario, Estados Unidos tiene el mayor déficit de cuenta corriente del mundo, con US$ 478.000 millones para 2016.

Es decir, en Estados Unidos se da la situación contraria a la que se da en Alemania. La demanda de dólares es cada vez menor y la ofer-ta es cada vez mayor, ya que la Reserva Federal de Esofer-tados Unidos emite sin parar.

Y cuando ocurre esto, el precio del bien, en este caso el dólar, com-parado con las otras monedas de los países desarrollados, baja.

Por eso Helmut se sorprendía cuando le contaba sobre la pasión de los argentinos sobre el dólar. Para su rígida mentalidad alemanda, esto era irracional…

Y tal vez lo sea, de hecho, muchas veces nosotros en Inversor

Glo-bal alertamos sobre la debilidad del dólar a nivel mundial. Y a partir

de esto, tengo que admitirlo, confundimos a muchos lectores que creían que estábamos diciendo que era mejor quedarse en pesos que en dólares.

Y en realidad no decíamos esto. Siempre el dólar va a ser mejor que el peso. Pero lo que decíamos era que había que invertir esos dó-lares, no quedárselos en efectivo. ¡Porque iban a perder valor, menos que los pesos, pero iban a perder!

Y eso está explicado, entre otras cosas, por los números negativos de la cuenta corriente de su balanza de pagos. Por eso esta herra-mienta que te voy a presentar ahora es tan importante.

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57 LA LEY BÁSICA DEL DÓLAR

Porque no sólo te va a ayudar a predecir el precio del dólar, ¡sino además el precio del resto de las monedas del mundo!

No tuve éxito con la explicación que le di a Helmut sobre este asunto del dólar en la Argentina. Se fue más confundido que otra cosa, pero estoy seguro de que voy a tener más éxito ahora.

Como te explicaba al inicio de este capítulo, el dólar, tal como cualquier bien en la economía, está en buena medida determinado por la relación entre la oferta y la demanda. Esta ley nos muestra que mientras más oferta haya de un bien determinado, con una demanda que se mantiene invariable su precio tenderá a bajar. De la misma forma, si sube la demanda y la oferta no aumenta, su precio tenderá a subir.

Con el dólar sucede lo mismo. Si la divisa estadounidense se trans-forma en un bien escaso, su precio tenderá a subir. Si, por el contra-rio, “sobra”, su precio tenderá a bajar.

Pero antes de seguir avanzando, permitime detenerme un segundo en este punto. Quiero que revisemos juntos la ley de la oferta y la demanda y entendamos bien cómo aplica al precio del dólar.

LA LEY MÁS IMPORTANTE

El hombre, indudablemente, no es perfecto. Y todas las instituciones –entre ellas la economía de mercado– que pueda crear participarán

forzosamente de esa imperfección.

—LUDWIG VON MISES

Si la ley de la gravedad es la regla más importante del mundo de la física, la ley de la oferta y la demanda es la ley más importante del mundo de la economía. Por eso quiero detenerme un segundo en asegurarme de que todos entendamos lo mismo.

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La ley de la oferta y la demanda es el principio básico sobre el que se basa una economía de mercado. Este principio refleja la relación que existe entre la demanda de un producto y la cantidad ofrecida de ese producto teniendo en cuenta el precio al que se vende el pro-ducto.

Está representada por el siguiente cuadro:

Precio (P) Cantidad (Q) P Q O D

Así, la curva de la oferta y la curva de la demanda muestran cómo varía la cantidad ofrecida o demandada, respectivamente, según varía el precio de ese bien.

Para entender cómo se puede llegar al punto de equilibrio hay que hablar de dos situaciones: escasez y exceso:

1 - Cuando existe exceso de oferta, el precio al que se están ofreciendo los productos es mayor que el precio de equilibrio. Por tanto, la cantidad ofrecida es mayor que la cantidad demandada. Por lo consiguiente, los oferentes baja-rán los precios para aumentar las ventas.

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59 LA LEY BÁSICA DEL DÓLAR

2 - Por el lado contrario, cuando existe escasez de oferta, significa que el precio del bien ofrecido es menor que el precio de equilibrio. La cantidad demandada es mayor que la cantidad ofrecida. De modo que los oferentes aumentarán el precio, dado que hay muchos compradores para pocas unidades del bien para que el número de demandantes disminuya, y se establezca el punto de equilibrio.

¿Y cómo pueden “sobrar” o “faltar” dólares en una economía de-terminada?

CUENTA DE ALMACENERO

La cuenta corriente es la que determina esto. Pero empecemos el análisis de una forma más simple aún.

No vamos a tomar toda la cuenta corriente, sino que vamos a to-mar sólo una parte de la cuenta corriente, la que mide el intercambio de bienes entre un país y el resto. Es decir, mide la diferencia entre las exportaciones y las importaciones.

Estoy hablando de la “balanza comercial”.

La balanza comercial es parte de la cuenta corriente que además incluye la balanza de servicios, la balanza de rentas y la balanza de transferencias.

Pero volvamos a la balanza comercial que vamos a analizar ahora. Cada vez que Argentina exporta sus bienes al resto del mundo, entrega bienes y a cambio recibe dólares.

Cada vez que se importa, nosotros recibimos un bien y entregamos dólares a cambio.

La balanza comercial no indica otra cosa que cuántos dólares “en-tran” o “salen” de la economía en un periodo determinado gracias a la importación y la exportación de bienes.

Referencias

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