Pensamiento Crítico y Pensamiento Estratégico
Edgar Roberto López Moncayo Pontificia Universidad Católica del Perú CENTRUM Graduate Business School
DBA LATAM IV
Introducción
El pensamiento crítico permite a los administradores de empresa, ordenar sus ideas, constratar opiniones y de esa manera tomar decisiones más apropiadas para sus empresas. El pensamiento crítico, es un proceso estructurado, que conduce a partir de hechos, analizar evidencia, formar nuevos pensamientos e ideas. En este ensayo se presentan unas breves definiciones sobre pensamiento crítico, con un abordaje empresarial.
El pensamiento estratégico, permite a los gerentes tomar decisiones sobres sus
organizaciones. La terminología de ser estratégico ha conducido que el pensamiento estratégico se relacione con la planeación estratégica de las empresas. Sin embargo, como sugieren Toma, Marinescu y Constantin (2016) la planeación estratégica es un proceso periódico, mientras que el pensamiento estratégico es de uso cotidiano.
¿Qué es el pensamiento crítico?
Williams (2002, p.92) dice que "el pensamiento crítico implica la confirmación de los" hechos "tal como los entendemos, provocando un debate informado sobre la evidencia,
verificando la fuente de autoridad para lo que oímos, generando explicaciones alternativas y probando lo que creemos. " En el capítulo 6, Williams 2002, indica que pensar críticamente involucra: distinguir la causalidad de la correlación, descubrir la veracidad de la evidencia
presentada, inquirir para buscar información, comprobar los hechos y evaluar la credibilidad de la información, incluida la búsqueda de pruebas tanto a favor como en contra, minimizar los efectos de las creencias y expectativas, realizar seguimiento de los procesos del pensamiento, asegurar la precisión y precisión
“El pensamiento crítico es un pensamiento disciplinado y autodirigido que ejemplifica las perfecciones del pensamiento apropiado a un modo o dominio particular del pensamiento. Viene en dos formas: (a) pensamiento crítico sofístico o débil, si es disciplinado para servir a los intereses de un individuo o grupo en particular, con exclusión de otras personas pertinentes y grupos; y (b) razonable o pensamiento crítico de sentido fuerte, si es disciplinado para tener en cuenta los intereses de diversas personas o grupos” (Paul, 1992, 9-10).
Paul (1992) sugiere siete rasgos de mente interdependientes que son necesarios desarrollar para convertir a las personas en pensadores críticos:” (1) humildad intelectual, que implica la conciencia de los límites del conocimiento; (2) coraje intelectual, que es la voluntad de afrontar y evaluar las ideas, creencias, o puntos de vista a los que no se haya dado a una audiencia seria a pesar de tener el rechazo de los demás; (3) empatía intelectual, es el
reconocimiento de la necesidad de ponerse a sí mismo imaginativamente en el lugar de otros; (4) buena fe intelectual (integridad), es el reconocimiento de la necesidad de ser fiel a los
pensamientos propios; (5) perseverancia intelectual, es la voluntad de perseguir perspicacia intelectual y alcanzar las verdades a pesar de dificultades, obstáculos y frustraciones; (6) fe en la razón, es la confianza de que, a largo plazo, el razonamiento objetivo es el que permite a las personas elaborar sus propias conclusiones; y (7) sentido intelectual de la justicia, es la voluntad de entretener todos los puntos de vista con simpatía y evaluarlas con los mismos estándares intelectuales” (Paul, 1992, pp. 12-13).
¿Qué es pensamiento estratégico?
Liedtka (1998) conceptualiza que el pensamiento estratégico incluye cinco elementos: (a) tener una perspectiva sistémica, (b) estar enfocado, (c) pensado en el tiempo, (d) estar orientado por una hipótesis, y (e) actuando de una manera inteligentemente oportunista.
Graetz (2002, p.457) sugiere que el papel del pensador estratégico es "buscar innovación e imaginar nuevos y muy diferentes futuros, que permitan a las compañías liderar mediante una redefinición de sus estratégicas principales y sus industrias.”
Bonn (2005) define el pensamiento estratégico como una forma de resolver problemas estratégicos, combinando un enfoque estratégico racional y convergente con un proceso de pensamiento creativo y convergente y propone un marco conceptual de pensamiento estratégico que consiste en el pensamiento del sistema, la creatividad y la visión.
Moon (2013) postula que los elementos claves del pensamiento estratégico son: pensamiento sistemático, el pensamiento creativo, el pensamiento basado en la visión y el pensamiento orientado al mercado.
Una distinción que se da entre lo que es planeación estratégica y pensamiento crítico, es que la planeación estratégica se formula de manera periódica, mientras el pensamiento estratégico
se aplica todos los días (Toma, Marinescu y Constantin, 2016). . Los autores indican que el pensamiento estratégico es un proceso cognitivo, el cual implica la creatividad, el pensamiento en el tiempo y el cambio. Al conectar el pasado, el presente y futuro, permite a las organizaciones empresariales anticipar varias tendencias, crear varios escenarios, para decidir sobre sus objetivos y determinar el camino para alcanzar esos objetivos.
Pensamiento estratégico en la administración de empresas
Moon (2013) realizó un estudio para determinar los factores que influyen en el pensamiento estratégico a nivel organizacional. Esta investigación proporcionó un modelo hipotético que vincula los procesos internos y las variables estratégicas a nivel organizacional, que a su vez se vincula con la actuación del marketing. El autor luego del análisis de los
resultados empíricos demuestra que la actitud de las empresas hacia la toma de riesgos, el énfasis de los altos ejecutivos de las empresas en el pensamiento estratégico, los equipos
interdepartamentales en la organización y la competencia de marketing fomentan el pensamiento estratégico a nivel organizativo, pero la formalización en la estructura organizativa lo impide. El autor, identificó que contrariamente a las hipótesis propuestas, la centralización en la estructura organizativa está positivamente relacionada con el pensamiento a nivel organizacional. Los
resultados también muestran que la turbulencia del mercado y la turbulencia tecnológica fomentan el pensamiento estratégico a nivel organizativo y existe una relación positiva entre pensamiento y funcionamiento de la comercialización.
En una investigación realizada por Monnavarian, Farmani y Yajam (2011) a l96 ejecutivos de la empresa Benetton ubicados en la ciudad Teherán capital de Irán, los autores hallaron los siguientes factores relevantes para el pensamiento crítico: creatividad y atención al pasado, presente y futuro, organización de estructuras orgánicas, análisis del medio ambiente,
gestión de conflictos, conocimiento de la situación, enfoque futurista, inteligencia ,patrón de la mente diversificada, rendición de cuentas, clima organizacional y coordinación, pensamiento sistemático, enfoque del proceso.
Conclusiones
De acuerdo a las investigaciones reportadas, el pensamiento estratégico tiene factores tales como innovación, enfoque del proceso, visión futurista, mente diversificada, creatividad, mientras que el pensamiento crítico permite evaluar, analizar, comprender los hechos a partir de evidencias. Si, bien un administrador con pensamiento crítico podría tomar mejores decisiones, en cambio, el pensamiento estratégico al tener una visión acerca del presente y futuro, invitaría a los administradores a analizar escenarios continuamente.
Referencias
Bonn, I. (2005), “Improving strategic thinking: a multilevel approach”, Leadership & Organization Development Journal, Vol. 26 No. 5, pp. 336-354.
Graetz, F. (2002), “Strategic thinking versus strategic planning: towards understanding the complementarities”, Management Decision, Vol. 40 No. 5, pp. 456-462.
Liedtka, J.M. (1998), “Strategic thinking: can it be taught?”, Long Range Planning, Vol. 31 No. 1, pp. 120-129.
Monnavarian, A., Farmani, G., y Yajam, H. (2011). Strategic thinking in Benetton. Business
Strategy Series, 12(2), 63-72.
Moon, B. J. (2013). Antecedents and outcomes of strategic thinking. Journal of Business
Research, 66(10), 1698-1708.
Paul, R. (1992). Critical thinking: What, why, and how. New Directions for Community
Colleges, 1992(77), 3-24.
Toma, S. G., Marinescu, P., y Constantin, I. (2016). Approaches to strategic thinking in business organizations. Energy, Climate Change and Sustainability, 184.
Williams, S. (2002). Making better business decisions: Understanding and improving critical