100 Formulas para llegar al Exito, P. Eliecer Salesman.pdf

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100 FÓRMULAS

100 FÓRMULAS

PARA LLEGAR

PARA LLEGAR

AL ÉXITO

AL ÉXITO

Y SER FELIZ.

Y SER FELIZ.

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100 FÓRMULAS

100 FÓRMULAS

PARA LLEGAR

PARA LLEGAR

AL ÉXITO

AL ÉXITO

Y SER FELIZ.

Y SER FELIZ.

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INDICE.

INDICE.

Pág. Pág. ..

PRÓLOGO:

PRÓLOGO: LA LA CARTA CARTA A A GARCIA. GARCIA. 33

CAPÍTULO I. CAPÍTULO I. LOS

LOS QUE QUE TRIUNFARON TRIUNFARON HICIERON HICIERON ESTO. ESTO. HÁGALO HÁGALO UD UD TAMBIEN. TAMBIEN. 88 CAPITULO II.

CAPITULO II. REGLAS

REGLAS QUE QUE NUNCA NUNCA FALLAN. FALLAN. 1515

CAPITULO III. CAPITULO III. LEMAS

LEMAS QUE QUE TRANSFORMAN TRANSFORMAN PERSONAS. PERSONAS. 1919

CAPITULO IV. CAPITULO IV. ERRORES

ERRORES QUE QUE PUEDEN PUEDEN SER SER FATALES. FATALES. 2222

CAPITULO V. CAPITULO V. REMEDIOS

REMEDIOS SEGUROS SEGUROS Y Y FÁCILES. FÁCILES. 2626

CAPÍTULO VI. CAPÍTULO VI.

 NORMAS QUE LE VAN A EVI

 NORMAS QUE LE VAN A EVITAR MUCHOS MALES. TAR MUCHOS MALES. 4545

CAPITULO VII. CAPITULO VII. PRINCIPIOS

PRINCIPIOS QUE QUE SIEMPRE SIEMPRE PRODUCEN PRODUCEN BUENOS BUENOS RESULTADOS. RESULTADOS. 6464 CAPITULO VIII.

CAPITULO VIII. LAS

LAS LEYES LEYES DEL DEL ÉXITO ÉXITO Y Y LA LA FÓRMULA FÓRMULA MAGISTRAL. MAGISTRAL. 7373 CAPÍTULO IX.

CAPÍTULO IX. CÓMO

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PRÓLOGO.

LA CARTA A GARCIA.

Ha oído Ud., hablar de ¿la famosísima “CARTA A GARCIA”?

Es una de las páginas modernas más populares en el mundo. Antes de que la lea conviene que recuerde la historia de tan curioso “Mensaje”.

Fue escrita por un norteamericano, el día 22 de febrero de 1899, aniversario del nacimiento de Jorge Washington.

El único fin que se propuso su autor al redactar fue excitar a los inactivos y pesimistas a dedicarse con todo el entusiasmo posible a la acción,  sin contentarse con hacer únicamente aquello que se les paga, o que es muy fácil hacer.

La idea creadora de esta Carta brotó de los labios de su hijo Bert, quien al final del almuerzo, mientras comentaba la Guerra de la independencia de Cuba, exclamó: “El verdadero héroe de esta guerra fue el que llevó la Carta a García”.

“Sí –  comentó el jovencito –  porque aquel hombre Rowan fue quien en la hora oportuna, decisiva, culminante, llevó a García, el jefe de los patriotas, la carta que lo iba a llevar al triunfo. Sin esta Carta quizás la independencia no se habrá logrado”.

Esta frase iluminó como un rayo la imaginación del escritor:

“Si –   exclamó –  el joven tiene razón. El héroe es siempre aquel que en cada momento ejecuta con precisión y entusiasmo lo que tiene que hacer.  El que lleva la Carta a García”. Corrió a su escritorio y de un tirón escribió su famosa CARTA A GARCÍA, y la envió a la revista “Philistine”.

En la revista no le dieron gran importancia y hasta la publicaron sin encabezamiento ni título.

Pero en el mismo día y en los siguientes empezaron a llover pedidos de aquel ejemplar de la revista. Uno pedía una docena. Otro 50, otros cien ejemplares. Hasta que llegó una carta de la revista norteamericana “American News”,

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 pidiendo mil ejemplares de aquella edición de la revista. El editor pregunta a uno de los ayudantes qué es lo que en ese número de la revista levanta tal polvareda y con asombro oye la respuesta: “Ese artículo acerca de LA CARTA A GARCÍA”. A la semana siguiente el escritor recibe un telegrama de Nueva York: “Deme el  precio de CIEN MIL EJEMPLARES del artículo CARTA A GARCIA,  publicándolo en forma de folleto, con una propaganda en la portada al Expreso

Empire State, e infórmeme cuándo puede empezar a entregármelo”.

Cien mil ejemplares era una cantidad muy grande para 1899. Pero se imprimieron. Y no solo esos sino que un año después ya se editaron otros quinientos mil y luego un millón de ejemplares.

A los dos años La Carta a García había sido publicada ya en más de 200 revistas, y traducida a los cuarenta idiomas más importantes del mundo.

En aquel tiempo llegó a Estados Unidos el Príncipe Kilakof, Director de los ferrocarriles rusos, y al ver que en toda la nación encontraba el folleto de la Carta a García lo hizo traducir al ruso y al volver a su patria la mandó distribuir a todos los empleados de los ferrocarriles rusos.

La carta pasó luego a Alemania, Francia, España, Turquía, Indostán y China, encontrando en todas partes gran aceptación.

Vino luego a principios del siglo la guerra roso  –  japonesa y gran cantidad de soldados rusos iban al frente llevando en su morral la célebre Carta. Al encontrar los japoneses el folleto en manos de tantos prisioneros, concluyeron que debería ser algo excelente y admirable y lo tradujeron a su idioma. A los pocos meses,  por orden del Emperador, la Carta a García era enviada a los empleados oficiales

de todo el país.

Las estadísticas cuentan hasta hoy más de 44 millones de ejemplares de la CARTA A GARCÍA impresos y difundidos. Pocos escritores han logrado un éxito tan formidable.

Ahora sí, después de tan interesantes datos, lo invitamos a leerla con atención.

UNA CARTA A GARCÍA.

 Hubo un hombre cuya actuación en la Guerra de Independencia de Cuba brilla en mi memoria como el sol en pleno esplendor.

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 Sucedió que en aquella guerra, cuando los Estados Unidos decidieron  intervenir en favor de los rebeldes cubanos, se vio muy clara la necesidad de  un entendimiento inmediato entre el presidente norteamericano y el Jefe de los patriotas el General Calixto García. Pero ¿cómo hacerlo? Hallábase en  esos momentos, Dios sabe dónde, en alguna tenebrosa montaña escondida  en el interior de la Isla. Y era absolutamente necesario ponerse en  comunicación con él para organizar los planes de ataque y de defensa. Pero  ¿Cómo hacer llegar a sus manos un despacho?

 ¿Qué hacer?

 Alguien dijo al Presidente: “Conozco a un hombre llamado Rowan. Si alguna  persona en el mundo es capaz de dar con García es él: Rowan”.

 Llaman a Rowan. Le piden que vaya en busca de García, esté donde esté, y  que a costa de cualquier sacrificio le haga llegar esa carta importantísima.  Rowan toma la carta. La guarda bien escondida en un bolsillo interior. A los  cuatro días desembarca en las costas de Cuba que está en poder los  españoles. Desaparece en la selva tenebrosa, para aparecer de nuevo a las tres semanas del otro lado de la Isla, cruzando un territorio sembrado de  peligros y donde pululan los enemigos por doquier, y entrega la Carta a

García. Los dos frentes coordinan acciones y se gana la guerra.

 ¿Cómo logró llegar hasta donde estaba el destinatario de su carta? Es algo tan interesante que merecería escribir una novela al respecto. Pero no tengo  interés en describir aquí el modo como esto sucedió.

“El jefe da a  Rowan una carta para que la lleve a García. Rowan toma la  carta y no pregunta: ¿Pero dónde podré encontrar al tal García? ¿Por dónde me voy a ir? ¿Esto será fácil? ¿No traerá peligros este oficio? Y ¿por qué yo y

 no otro?” Nada de esto pregunta ni comenta. Se va sin más a cumplir lo que  se le ha encomendado.

 ¡Por Dios, amigos! ¡

 que tenemos nuestros

objetivos, y lograr dedicarnos con toda el alma a la acción a “llevar la carta  a García”.

 El General García ya murió. Pero siguen viviendo muchos Garcías en este mundo. Son todos los que necesitan de nuestro esfuerzo y de nuestro optimismo y valentía para obrar.

El punto sobre el cual quiero llamar la atención es éste

Que estamos aquí ante un hombre cuya estatua debería ser hecha en mármol o en bronce  y colocada en la portada de muchos  institutos donde se enseña a la gente a adquirir personalidad! Porque lo que  debe enseñarse a la gente que desea adquirir un verdadero carácter es: cómo

hay que cumplir cada vez lo más exactamente posible el deber

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 ¡Qué desánimo y desaliento sienten los hombres de empresa que necesitan la  colaboración de gente entusiasta, y se quedan estupefactos ante la pereza, la  falta de espíritu de sacrificio y de iniciativa, de energía y de perseverancia de  sus colaboradores, para llevar a término la ejecución de las tareas que cada  uno debe cumplir!

 Por todas partes se ve aflorar la chabacanería, la desatención culpable, la  despreocupación, la indiferencia. Estas perecen se la regla general en el obrar de muchas personas. Muchos empleados cumplen tan  descuidadamente sus deberes que si fueran soldados en una guerra ya los  habrían fusilado por desertores.

Y sin embargo no se puede obtener éxito en una empresa si no se logra que los subalternos y los que mandan se dediquen con ardor a cumplir cada uno  sus propios deberes. De lo contrario se necesitaría un verdadero milagro de  Dios, pero Dios cuando llega a ayudar, lo primero que exige es que cada uno  esté haciendo con entusiasmo y esmero lo que tiene que hacer.

 Amable lector: ¿quiere poner a prueba o que estoy afirmando para saber si  es cierta o no la afirmación de que si el progreso no nos llega es porque no se  encuentran personas dispuestas a cumplir sus deberes con entusiasmo y

 hasta con sacrificios? Llame a uno de sus colaboradores y dígale: “Consulte

 en la Enciclopedia y hágame el favor de sacarme un resumen de la biografía  de Corregg io”.

Cree Ud. que su ayudante le dirá ¡”Sí señor, por supuesto, ahora mismo”! y

 ¿se irá en seguida a empezar el resumen y la biografía?

Cree Ud. que su ayudante le dirá ¡”Si señor, por supuesto, ahora mismo! Y

 ¿se irá en seguida a empezar el resumen y la biografía?

 Pues probablemente no. Le echará a Ud., una mirada vaga y empezará la  preguntarle:

 ¿Quién era él? - ¿En qué enciclopedia busco eso?

-  ¿Pero es que ese oficio me corresponde hacerlo a mí?

- Yo creo que Carlos está más capacitado que yo para hacer ese trabajo. -  Necesita de urgencia ese escrito, o ¿lo podemos dejar para la semana

 entrante?

-  ¿Quiere que le traiga el libro y saca Ud. mismo ese resumen?

 Hay muchas posibilidades de que después de haberle Ud. respondido a todas  esas preguntas, su prodigioso ayudante se retirará y buscará a otro  empleado para que  se encargue de llevar aquella “carta a García”, y

 regresará luego a informarle que no existe por allí cerca ningún valiente que  quiera encargarse de tal oficio.

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Casi le apuesto a que si le va a suceder. Puede ser que yo pierde mi apuesta,  pero si las leyes de los promedios no fallan, probablemente no la voy a  perder. Si Ud. no quiere complicarse la vida, no va a perder más tiempo  explicándole al otro que Corregio se busca en la C y no en la K, otros detalles más, sino que se sonreirá y suavemente le di rá: “Dejemos eso”. Y buscará Ud.

 Personalmente lo que deseaba y hará por su cuenta el resumen de la biografía.

Y esta incapacidad para la acción independiente, para la iniciativa  personal, este no hacer trabajar la propia inteligencia, esta flojedad de  voluntad, esta desgana impresionante para resolver por sí mismo los obstáculos, es lo que retarda el bienestar colectivo de la sociedad y no deja a los individuos llegar al éxito. Si ni siquiera cuando se trata de conseguir  provechos personales la gente está dispuesta a buscar las soluciones, ¿qué  será cuando se trata de conseguir éxitos para su empresa o su nación?

Qué lástima que a muchos lo único les hace trabajar sea la mirada  amenazadora y la voz tormentosa del capataz o del vigilante del grupo.  Parecen haber olvidado la consigna bíblica “Que el que trabaja en servicio de

otros no haga su oficio solo porque lo están viendo y por lo que puedan opinar las personas humanas, sino con todo el corazón, porque quiere tener

 contento a Dios”. (Colosenses 3,22).

“Me decía el jefe de una gran oficina : ¿Ve a ese contador? Es un gran matemático. Pero si lo envío a cualquier agencia, por el camino se entra a

 una cantina y se emborracha”. ¿Cómo podrá encomendarse a un individuo

 semejante la Carta a García?

 En los últimos tiempos se oye hablar continuamente de los explotadores.

Que fulano se hizo rico porque explotó a los demás… Puede ser, pero lo que

 no explican es que ese señor no tuvo miedo a levantarse a las cinco a trabajar hasta tarde de la noche. Que los fines de semana en vez de ir a la  cantina, se fue a hacer planes de progreso o a perfeccionar sus  conocimientos. Que mientras los otros charlaban, él trabajaba. Que mientras los demás dormían él echaba cabeza buscando soluciones. Por eso triunfaron porque supieron lanzarse a la acción sin miento ni pereza. Porque  en vez de echar a una alcantarilla la Carta a García y dedicarse luego a

buscar excusas por no haber conseguido fama ni éxitos, se lanzaron con

toda el alma a buscar fórmulas para triunfar, y como “todo el  que busca

 encuentra”, encontraron las fórmulas, y practicándolas, consiguieron el

triunfo.

 Amigo lector, “¿Quiere ser capaz de “llevarle la Carta a García?” Lea y

 practique las fórmulas que le presentaremos en seguida y logrará el éxito de manera admirable.

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CAPÍTULO I.

LOS QUE TRIUNFARON HICIERON ESTO.

HÁGALO USTED TAMBIÉN. FORMULAS PARA TRIUNFAR.

1ª LA FÓRMULA BÁSICA. Los investigadores se han dedicado a averiguar cuál ha sido la idea, el secreto que ha llevado al triunfo a los grandes personajes de la historia. Y han encontrado una FORMULA que todos los triunfadores practicaron, y sin la cual no habrían llegado a ser grandes ni famosos. Esta fórmula consiste en los siguientes 5 puntos: 1º) Dirigir el pensamiento hacia una meta fija  que se desea conseguir. Saber bien cuál es esa meta que se desea alcanzar y no desviar la atención de ella. 2ª) Elaborar un plan para lograr conseguir esa meta, un plan cuidadoso y detallado que se va siguiendo día por día y que hace que nuestra actividad sea organizada y llena de entusiasmo. 3º) Desarrollar un sincero deseo de realizar aquello que se desea conseguir. El deseo ardiente es el más importante motivador de las acciones. El deseo de lograr éxitos consigue la costumbre de conseguir éxitos. 4º) Conseguir una confianza grande en la ayuda de Dios y en sí mismo; confianza en las propias capacidades y habilidades para lograr el éxito, rechazando toda posibilidad de que Dios nos deje solos, y concediéndole muchísima mayor importancia a las cualidades positivas que se tienen que a las debilidades o a las posibilidades de derrota. 5º) Dedicarse a una acción tenaz e incansable para lograr obtener la meta que se busca conseguir, sin desanimarse por los obstáculos, las críticas, las circunstancias adversas, o lo negativo que los demás piensen, hagan o digan. Esa energía concentrada hacia la consecución de una meta, trae enormemente las oportunidades, las cuales no se dejan atrapar por los que están sin hacer nada, pero se acercan generosamente a quienes se atreven a atacar, a trabajar fuertemente por conseguir el éxito.

Esta es la fórmula básica que tenemos que grabar profundamente en nuestra memoria a  base de repetirla y estudiarla, y que P. Meyer llamó “El Plan del Éxito Personal a base

de la automotivación, para desarrollar al máximo el propio potencial de cada uno”, y que él resumió en estas palabras suyas que se han hecho mundialmente famosas: “Todo lo buenos que: vivamente imaginamos, ardientemente deseamos, sinceramente creamos y entusiásticamente emprendamos, de una manera impresionantemente favorable se transformará en algo placentero y beneficioso para nosotros”.

2ª UD. ES LO QUE PIENSA, Y SERA LO QUE DESEA SER . Esta fórmula, que es clave en la automotivación,  está basada en un principio científico comprobado por sicólogos de todo el mundo, y que dice así: “Cada uno es el resultado directo de sus

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pensamientos”. Una persona es lo que piensa, y puede llegar a ser lo que desea ser. Los sabios investigadores han demostrado que el ser humano únicamente utiliza el 25% o el 30% de su cerebro, y que casi todos morimos sin haber estrenado las dos terceras partes de nuestra capacidad cerebral. De los trece mil millones de células o neuronas que tenemos en el cerebro, casi diez mil millones irán con nosotros al sepulcro sin que las hayamos hecho trabajar. Teníamos miles de millones de colaboradoras cerebrales listas a ayudarnos pero nuestra pereza mental no nos dejó pensar, y nuestro pesimismo no nos dejó desear en grande, y morimos sin haber triunfado. Se cumple así la queja del Profeta en la Biblia: “El mal de mi pueblo es que no dedica tiempo a pensar y meditar” (Oseas 4).

Recuerde pues: sus éxitos dependen en mucho de sus pensamientos. Y no tenga miedo a dedicarle tiempo a pensar en grande.

3ª NO HAY QUE DAR GOLPES EN EL PECHO DEL VECINO. ¿Acostumbra Ud. echar a los demás la culpa de lo malo que le sucede? Pues por ese método no va a llegar a ningún triunfo. Piense más bien: “¿Qué velas llevó yo en este entierro?” Un hom bre dispuso entrar en esa sociedad maravillosa que se llama “Alcohólicos Anónimos” que a tantas personas ha librado de vicios y tristezas. Le recibieron muy amablemente y le preguntaron: “¿A qué causa atribuye Ud. el haberse entregado al alcoholismo?” Y el enfermo respondió: “Pues miren, es que tengo a una esposa que es una tatacoa, y a una suegra que es una energúmena y…”, - No, no, - le respondieron los otros -. Por favor no le eche la culpa a los demás aquí no vamos a dar golpes de pecho en el pecho del vecino sino en nuestro propio corazón. Lo importante es saber qué culpa tiene Ud. en este asunto, porque mientras Ud. no reconozca su propia culpabilidad no es  posible empezar su curación.

Y pocos meces después aquel hombre estaba regenerado. Pero porque supo echarse a sí mismo la culpa de sus males, sin andar lanzando pedradas de culpabilidad a la casa de los vecinos.

Hay otro caso muy frecuente. Llega la esposa a donde el sicólogo. – “Doctor, mi hogar está para destruirse” –  Y ¿A qué causas atribuye Ud. señora esa destrucción de su hogar?

- Pues Doctor, es que ese hombre es un desalmado, un grosero, un patán, un…. Un momentico –  le responde el sicólogo –  Señora aquí no hemos venido a regañar a su esposo. Si él estuviera presente le reprocharíamos, peo como está ausente es tiempo  perdido criticarlo. Lo importante es saber: qué culpabilidad tiene Ud. en este asunto, para  poder darle soluciones que estén a su alcance.

Y poco a poco la señora va reconociendo que ella ya no es cariñosa ni detallista con su marido. Que le cantaletea por mucho tiempo una misma falta cometida… que quizás ya no se arregla ni se esfuerza por serle simpática… que no ha rezado por él, ni se detiene a

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recordar las cualidades que él tiene y los favores que le ha hechos… y cuando esta mujer  se convence de que casi en todos los casos la culpa no es de uno solo, sino de ambos y que si ella cambia y mejora, todo su hogar cambia y mejora, la tragedia de su hogar se va convirtiendo en paz y calma. Y más, si logra que su esposo consulte también al sacerdote o al sicólogo y empiece a echarse a sí mismo la culpa de las malas andanzas de su hogar sin recargarle la culpa exclusivamente al otro cónyuge.

Así que, la fórmula 3 consiste en no andar echando a los demás la culpa de lo desagradable que nos sucede, sino más bien averiguar qué responsabilidad tenemos nosotros también en este asunto. Así se cumplirá en nosotros una promesa muy agradable de Jesús: “Si no condenáis a los demás no seréis condenados por Dios (S. Mateo 7)”.

4ª CONSIDERESE CAPAZ Y SERÁ CAPAZ. La sicología ha descubierto que quien se considera capaz de realizar una acción y de obtener un ideal, siente en su interior una gran aptitud para lograrlo.

Hay que motivarse. Hay que auto –  avaluarse. Los siquiatras hipnotizan a un hombre y le dicen: “Ud. es débil. No es capaz de levantar sino cinco kilos”. Los siquiatras hipnotizaron a un hombre y le dicen “Ud. es débil. No es capaz de levantar sino cinco kilos”. Y el pobre hombre trata de levantar un sencillo peso de seis kilos y ya no lo logra conseguir. Luego lo vuelven a hipnotizar y le repiten mucha veces: “Ud. es fuerte, puede levantar 50 kilos. Y el mismo que no era capaz de levantar seis kilos, levanta ahora fácilmente sesenta kilogramos…. ¡Lo que hace la sugestión!

 No olvide: si Ud. cree que puede, puede, si cree que sí es capaz llegará a ser capaz. Esto no es mágico. No produce cambios instantáneos, pero va transformando su personalidad de una manera inesperada.

Hay que llegar a una sugestión positiva. Las religiones todas tratan de que sus oyentes lleguen a esas sugestiones positivas: “sí lo puedo, sí lo voy a conseguir con la ayuda de Dios, sí me conviene y es para mi bien” Esto multiplica por mil las propias fuerzas.

El repetirse: “yo puedo hacerlo, si puedo conseguirlo” crea un ambiente de sugestión en el ánimo que lleva hacia el éxito. La convicción de que lo vamos a lograr obtener, trabaja en favor del ideal, y este se acerca enormemente hacia nosotros.

5ª EL DESEO DE LOGRAR EL ÉXITO CONSIGUE LA COSTUMBRE DE CONSEGUIR ÉXITOS. Es necesario que Ud. cultive un deseo vehemente por las metas que desea conseguir. Un deseo ardiente es el más grande motivador de la acción humana. Indiscutiblemente el grado de éxito que Ud. alcance en la vida estará en relación directa con la intensidad de los deseos que tenga por conseguirlos. Un anhelo inmenso fortalece su resolución de alcanzar sus triunfos.

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En el desierto el que tiene un gran deseo de beber se llega a formar en su imaginación una representación tan viva del oasis que calmará su sed, que le parece estar ya llegando a él. Eso es exactamente lo que le sucederá a quien desea vehementemente triunfar: su imaginación le irá presentando soluciones, la vida se le llena de un nuevo interés y su actividad indudablemente mejorará.

Hay que distinguir entre el “quisiera” y el “quiero”, entre el simple y vago deseo y el “anhelo”. El anhelo es un deseo vehemente, profundo, incontenible. Es una sed del alma. El simple deseo se disipa ante la primera dificultad. El deseo vehemente se cree ante las dificultades y no se deja apagar por las oposiciones. “Lo quise. Lo deseé con toda el alma. Sencillamente lo quise con todo el corazón, y lo conseguí”, exclamó Madame Curie, la única mujer que ha obtenido el premio Nobel en el mundo, uno en Física y otro en Química. Así explicaba cómo ella una pobre estudiante que caía desmayada en clases  por pura física hambre, logró ser autoridad mundial en ciencias. Deseaba serlo, y su

deseo vehemente la llevó a conseguirlo. En cambio muchos que se quedaron a la mitad del camino podrían repetir lo contrario: “Lo deseaba pero con un deseo tan débil, que las dificultades lograron marchitarlo antes de que él lograra conducirme al triunfo”.

 No olvide nunca: el deseo de lograr éxitos logra crear en sus conciencias una mayor facilidad para conseguir éxitos, la costumbre de conseguir éxitos. Pero tampoco olvide  jamás aquella frase tan hermosa del Sabio salomón en la Biblia: “Lo que consigue éxitos

es la bendición de Dios. Nuestro solo afán no logra nada”.

6ª FOMENTE UNA CONFIANZA EN UD. MISMO Y EN SUS PROPIAS HABILIDADES. Ud. ha sido hecho a imagen y semejanza de Dios. Por dos veces repite esta verdad la S. Biblia. Dios se miró en el espejo y al ver su imagen lo hizo a Ud. totalmente parecido a Él (No semejante en su cuerpo, que Dios no tiene cuerpo sino en el espíritu).

 No acepte mentalmente que Ud. haya sido creado para la derrota o para el fracaso,  porque Dios no goza asistiendo al fracaso de sus hijos. Concentre su mente en sus cualidades positivas y no en sus debilidades; en sus capacidades de triunfar y no en  problemas imposible de resolver.

Confiar en sí mismo no es endiosarse ni vivir dándose “certificados de buena conducta” y excusas para sus faltas. Hay que encararse honradamente a los propios errores y trabajar constantemente por corregirlos. Pero no hay que creerse menos de los que uno es, porque esto es mentira y lleva a la cobardía.

Su acercamiento a su realización o su fracaso, depende en mucho de la imagen que Ud. tenga de sí mismo. Usted quiere escoger entre el pensar alegre o el pensar triste; entre el  pensar que Ud. sí vale, o vivir dándose “garroteras” mentales pensando que nada vale n

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Todos somos “animales de costumbres”. Si nos acostumbramos a estimarnos a nosotros mismos rápidamente adquiriremos también costumbres de éxitos. Sus éxitos van a depender en gran parte del grado de determinación que Ud. ponga. Cada vez que se dice a sí mismo: “Si soy capaz, sí tengo cualidades, sí puedo”, está fortaleciendo su capacidad de determinación. Fórmese la costumbre diaria de pensar bien de Ud. mismo y de sus capacidades. Piense en los que ya han triunfado: ellos creyeron en sí mismos y en sus cualidades, y lo consiguieron.

7ª DEDÍQUESE CON INQUEBRANTABLE DETERMINACIÓN A CONSEGUIR SUS METAS, SIN DESANIMARSE POR LOS OBSTÁCULOS, LAS CRÍTICAS O LAS DIFICULTADES. Los grandes personajes tenían una perseverancia a toda prueba. No se cansaban de insistir y por eso llegaron al éxito Beethoven le trabajó por años y años a la música de la Quinta Sinfonía y obtuvo una obra maestra, gloria de la música mundial. Schumann compuso una Sinfonía que fracasó estrepitosamente en 1842 y fue silbada con estrepito. Le trabajó otros diez años sin desanimarse y la reestrenó en 1852 y ahora es una de las obras que todas las orquestas  prefieren, su Sinfonía No. 4.

Virgilio duró 20 años escribiendo su famoso libro La Eneida en el siglo primero, y Dante gastó 30 años escribiendo su célebre obra La Divina Comedia en el 1300, y Tiziano al enviar al emperador Carlos Quinto su hermoso cuadro le escribe: “Le gasté siete años, trabajándole todos los días, y muchas noches también”. No esperemos soluciones mágicas o fáciles. Siempre encontraremos obstáculos y dificultades, pero jamás  podremos admitir que haya murallas impasables. Todas las podremos superar con la

ayuda de Dios y con nuestro esfuerzo perseverante.

Don Bosco y Cavour, dos grandes jefes populares italianos, repetían esta misma frase: “Yo, cuando encuentro un obstáculo trato de quitarlo o de pasar por encima. Si no lo logro, le doy una gran vuelta y paso hasta el otro lado. Pero ¿Echar para atrás? Jamás. –  Eso nunca“.

Reaccione Ud. con estos mismos sentimientos. Esa acción de constancia y perseverancia será un imán que le traerá el éxito. Los antiguos repetían: “La constancia todo lo alcanza”. Y la experiencia ha demostrado que sí tenían mucha razón al afirmarlo.

Dios no regala a nadie sus triunfos fácilmente, pero siente mucho gusto en repartirlos entre los que no se desaniman en la lucha por conseguirlos.

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8ª NOSOTROS ATRAEMOS AQUELLO EN LO QUE PENSAMOS. Es una ley irresistible que domina el campo de la actividad humana y opera con una exactitud matemática. Los pensamientos negativos atraen resultados negativos, pero los  pensamientos positivos atraen resultados positivos. Una persona que tiene una gran fe en

la ayuda de Dios Todopoderoso, Padre de todos nosotros, y un gran aprecio hacia las  propias cualidades y capacidades, que son inmensas, con esa actitud positiva que no acepta haber nacido para fracasar o para ser un “Don nadie”, va atrayendo sin darse cuenta los éxitos y triunfos.

Al estar convencido de que Ud. sí puede hacer obras importantes, naturalmente Ud. ha  pensado por la mañana y por la tarde, y aún hasta mientras duerme, en cómo llegar a hacerlas. Y esa maquinaria tan poderosa que es su cerebro, le irá proporcionando soluciones para situaciones en las que antes no veía ninguna salida. Y pensando dignamente Ud. se acostumbrará a hablar dignamente y a tener un comportamiento lleno de dignidad.

9ª SIENTA APRECIO POR UD. MISMO. Dignidad, según Santo Tomás, es sentir un gran respeto por uno mismo y por los demás.

¿Tenemos dignidad? ¿De veras sentimos un gran respeto por nosotros mismos? A los demás hay que respetarlos muchísimo, pero por nosotros mismos también debemos sentir gran respeto y mucho aprecio.

Si creemos que somos inferiores, lo somos de verdad. Pero si creemos que tenemos cualidades suficientes para triunfar, podemos triunfar con mucha mayor facilidad.

10ª CRISTALICE SUS PENSAMIENTOS, DEFINA CUALES SON LAS METAS QUE DESEA CONSEGUIR . Muchos fracasaron e hicieron de sus vidas unas existencias insípidas y sin entusiasmo porque no se propusieron metas precisas para alcanzar. No tenían ideales concretos. Otros fallaron porque no dedicaron una entrega total a la consecución de sus ideales. Porque para obtener el ideal hay que “pagar el precio”, o sea, hay que dedicarle todos los esfuerzos e inteligencia de que dispongamos.  No se extrañe que en este tratadito de automotivación le repitamos mucho estos mismos conceptos. Porque, como repetía Napoleón, “el único modo eficaz de aprender, que produce siempre resultados seguros, es la repetición”. Y existen principios tan supremamente importantes que deben ser repetidos hasta la saciedad, hasta que su repetición forme un surco en el cerebro y los deje allí grabados para siempre. Uno de

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ellos consiste en esto: que es absolutamente necesario tener ideales bien definidos. Y el otro que ningún ideal se logrará conseguir si no se ha pagado antes “una cuota inicial” de esfuerzo y perseverancia.

Sea claro, específico, definido, en los ideales que desea obtener. No viva pensando en generalidades… yo desearía… No use términos vagos. Ponga a trabajar su imaginación. El rey David decía: “Dios siente gusto en satisfacer los buenos deseos de los que lo aman” (Salmo 144) ¿Ud. ama a Dios? Claro que sí. No tanto como debería, pero sí lo ama, y sería el loco más torpe del mundo si no amara a un Amigo tan formidable como es Nuestro Señor que no piensa sino en ayudarle a progresar y a realizarse. ¡Pues bien! El Libro Infalible, el que jamás se equivoca ni falla en ninguna de sus promesas, la Biblia, dijo hace casi tres mil años y lo sigue repitiendo que Dios goza y siente un gusto especial en hacer que los buenos deseos de sus amigos lleguen a feliz término. Y uno de esos buenos deseos son los ideales que Ud. se está forjando. Así que desarrolle aquella maravillosa facultad de hacer proyectos que se llama la imaginación, y póngala a trabajar en su favor, en favor de aquellos ideales que más ardientemente está deseando conseguir.

Existe una ley universal que dice: “nosotros atraemos fuertemente aquello hacia lo cual nos sentimos muy atraídos”. Nadie puede atraer triunfos hacia sí rechazándolos mentalmente o no amándolos con todo el corazón. Lo bueno que imaginamos lo  podremos lograr probablemente. Pero, ¿y si no imaginamos nada? Tener poca ambición, ser pobre en deseos, no cultivar ideales, es tener muy bajo aprecio hacia sí mismo y hacia su futuro.

Si sus metas e ideales son definidos se convertirán en un imán que indefectiblemente lo atraerá y lo moverá a actuar por conseguirlos. Se concentrará y se dedicará a alcanzarlos con todo ahínco y determinación sin desviarse de ese camino por miedo o desaliento.

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CAPÍTULO II.

REGLAS QUE NUNCA FALLAN.

11ª TRACE UN PLAN DE ACCION. Una vez haya fijado sus metas definidas, dedíquese a trazar un Plan de Acción. El logrará convertir en realidades lo que ahora está solamente en sus pensamientos. El plan de acción evita las dilaciones, los retardos inútiles, las demoras, los aplazamientos que atrasan la consecución de sus ideales.

El tener un plan determinado para actuar crea en Ud. una inspiradora inquietud y una gran seguridad en el actuar. El Plan de Acción despierta el dormido potencial que tenemos en nuestra personalidad y hace sentir el latido de la fuerza de los talentos, habilidades y capacidades que reposan dentro de nosotros y que nos pueden conseguir tantos triunfos.

El Plan de Acción es como un buldócer o una motoniveladora: va allanando las dificultades y quitando los tropiezos que hasta ahora nos mantenían “varados” en el camino, y es como el Mapa Estratégico de los militares que va señalando a cada paso qué es lo que hay que hacer o evitar.

12ª NO REGALE TESOROS CERCANOS POR AMBICIONAR HUMOS LEJANOS. ¿Recuerda la historia del dueño de la famosa hacienda Golconda? Su gran deseo era encontrar muchos diamantes. Para ello vendió su hermosa finca y se fue a recorrer el mundo entero buscando minas de estas preciosas piedras.

Recorrió el continente removiendo rocas y montañas y no logró encontrar los ambicionados diamantes. Mientras tanto el que le había comprado su antigua propiedad se propuso buscar tesoros no fuera de sus dominios sino dentro de sus posesiones, y encontró allí la más grande colección de diamantes del mundo, que hizo famosa en la historia la antes conocida ciudad india de Golconda. El primero se arruinó por pretender  buscar los tesoros lejos de sus propias posesiones, y el segundo se volvió rico y famoso

explorando sus propios territorios.

¿Quién no ve en esta historia la imagen viva de los que viven buscando tesoros en las lejanías, en un pasado que ya nunca volverá y que ya nadie logrará cambiar, o en un futuro que probablemente no sucederá como lo estamos imaginando, mientras que descuidan la propia posesión que es el presente? ¿Para qué irnos a buscar soluciones con

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“susto” en un futuro que acaso nunca llegue, o con tristeza en un pasado que partió para no volver, y mientras tanto descuidar la exploración de nuestro propio territorio que es el Hoy?

Por eso dígase de vez, en cuando:

1- Mi tesoro es el “HOY”. El mañana no ha nacido y al ayer ya murió. Hoy debo actuar. Lo que ayer no hice ya se quedó así, y lo que tenga que hacer mañana lo haré mañana, pero hoy tengo que realizar y practicar todo lo que me sea posible  para triunfar.

2- Mi tesoro es el Ahora. ¿Qué ayer me fue mal? Y ¿Qué gano con lamentarme? ¿Qué mañana tendré tales problemas? Dejemos que lleguen y los enfrentamos. Pero el AHORA tengo que aprovecharlo con todas mis energías para hacerlo rendir en favor de mi ideal.

13ª TODOS SOMOS ARQUITECTOS DE NUESTRO PROPIO DESTINO. Por eso hoy dedicaré mis energías y mi inteligencia a dar un paso más hacia mis ideales. Y los iré acercando cada día más hacia mí. Cada día tengo que poner un ladrillo en el edificio de mi ideal.

14ª NUESTRA ACTITUD HACIA LA VIDA ES LO QUE DETERMINA LA ACTITUD DE LA VIDA HACIA NOSOTROS. ¿Conoce Ud. algunas de esas  personas que la gente llama “AFORTUNADAS”? Parece que a ellas y solo a ellas les

suceden toda clase de cosas maravillosas. Dan la impresión de ir gozando por la vida y que obtienen en un año más triunfos de los que nosotros obtenemos en diez. Pues óigalo  bien: la actitud de esas personas ha sido perfectamente estudiada y se ha llegado a la

conclusión de que su secreto está en que tienen una ACTITUD POSITIVA ANTE LA VIDA. Esperaron de la vida lo mejor y no lo peor. Se propusieron una meta y no dejaron de trabajar un solo día para obtenerla.

15ª TODO LO QUE EL ARBOL TIENE DE FLORIDO VIDE DE LO QUE TIENE SEPULTADO, dijo el poeta Amado Nervo. Ud. está hoy sepultando fatigas,  planes, oraciones, consultas, etc. Y de todo eso se alimentará el futuro árbol de sus éxitos. No olvide jamás: Lo que el árbol tiene de florido vive de lo que tiene sepultado. Dedíquese a sepultar en el tesoro de su existencia más planes, más oraciones, más trabajo, y el árbol de sus triunfos será más frondoso y lleno de frutos sabrosos y reconfortantes.

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Un amigo decía cerca del gran poeta Guillermo valencia: “Escribe bien porque tiene muchas cualidades naturales para la poesía”. Y el famoso escritor comentó: “No puedo negar que he recibido especiales dotes naturales para la poesía, y por ello le estoy muy agradecido a Dios. Pero hay que reconocer también que he dedicado muchas horas, días y años a perfeccionarme en el arte poético, y que cada una de mis poesías ha sido el fruto de muchos y muy largos esfuerzos intelectuales”.

Los grandes triunfos son fruto de grandes esfuerzos.

16ª PARA CONSEGUIR TRIUNFOS HAY QUE PLANEARLOS ANTES. Desearlos, trabajar duro para lograrlos y no cansarse de tratar de conseguirlos. Cuando la gente decía que el General Napoleón ganaba todas sus batallas porque tenía un “Geniecillo” que le iba iluminando lo que debía hacer, el famoso militar respondió: “No se trata de ningún duendecillo que me trae ideas luminosas en el momento preciso. Se trata es de que yo no hago nada sin planearlo todo cuidadosamente. Porque en las batallas de la guerra como en todas las demás de la vida, nada sale bien si no se  planea cuidadosamente, y si no se lucha duro y sin cansarse hasta conseguir el éxito

deseado”, No olvide amigo esta gran enseñanza del gran estratega.

17ª POR EL ATAJO DE LA FACILIDAD NO SE LLEGA AL ÉXITO. ¿Quiere disfrutar de sabrosos triunfos? Recuerde que el triunfo no le sale a nadie de improvisto al camino. Éxito no es azar ni buena suerte ni improvisación. Éxito es el resultado de una cuidadosa planeación  de lo que deseamos conseguir, y de una constante dedicación a tratar de obtener lo que anhelamos.

18ª ÉXITO NO SON “GOLPES DE SUERTE”, O TRAMPOSERÍAS. ¿Se imagina Ud. que quienes han llegado a la popularidad y a la fama lo han conseguido solo por golpes de buena suerte o por trampas y palancas? Eso sería desconocer lastimosamente la historia y la sicología. Los grandes líderes se propusieron una meta y trabajaron cada día y cada hora para obtenerla, hasta que al fin lo consiguieron. Claro que para ello se hicieron ayudar de cuantos más pudieron: y que la  buena suerte (que para los creyentes se llama “Divina Providencia o ayuda misericordiosa de Dios”) les colaboró maravillosamente. Pero ningún fruto logro disfrutar sin haberlo deseado ardientemente y sin haber “sudado” fatigosamente por conseguirlo. Los éxitos no se encuentran por allí a la vuelta de la esquina, hay que andar  bastantes para encontrarlos.

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19ª LOS PENSAMIENTOS NEGATIVOS Y DE FRACASOS CAUSAN VERDADEROS Y DESASTROSOS CAMBIOS FÍSICOS EN EL ORGANISMO Y ATRASAN LA HORA DEL ÉXITO. Está científicamente comprobado que el odio, el miedo, el resentimiento, el miedo por el futuro, etc. causan trastornos estomacales, jaquecas, arteriosclerosis (que impide la llegada de suficiente sangre al cerebro y por lo tanto no deja a éste trabajar debidamente). Las ideas negativas (p.ej.: No puedo, no sirvo para nada, voy a fracasar, nada me puede salir bien, no me quieren, no merezco triunfar, etc.) son “rémoras” que detienen nuestra embarcación y no la dejan llegar al puerto del triunfo. Sabe Ud. ¿qué son las rémoras? [Son peces que tienen en su parte superior un disco con el que se adhiere a superficies, sean otros peces mayores o al casco de los barcos, con lo cual ahorran energía y viajan tranquilamente]. Los marinos tenían la creencia de que estos pececillos tiraban el barco hacia atrás y no lo dejaban adelantar lo suficiente. De ahí salió la costumbre de llamar “Rémora” a toda idea que en vez de lanzarnos hacia adelante nos echa para atrás. Y ninguna idea más “rémora” que las ideas negativas. Estas no dejan avanzar hacia el éxito. Hay que empezar a acabarlas ya de una vez.

20ª NO CREA QUE ÉXITO ES SER MILLONARIO O SER FAMOSO. Los que han llegado a ser todo esto no siempre han sido felices. Éxito es lograr coronar los ideales nobles que nacen en nuestra alma, u poder hacer mucho bien por los demás. Para el cristiano el éxito consiste en lograr realizarse, ser útil, no dejar de progresar, y lograr llevar una vida de tal manera virtuosa que logre proporcionar alegría a Dios y a muchas  personas buenas en esta tierra, y le consiga una felicidad eterna en el cielo.

21ª NO SE IMAGINE QUE EL ÉXITO ES UNA IDEA LEJANA E INACCESIBLE. No señor. Eso lo pensarán los fracasados, que se imaginan que el éxito exige esfuerzos sobrehumanos y golpes espectaculares de la suerte. No. El éxito lo tiene Dios por montones en sus manos y lo entrega a los que se esfuerzan, y para Ud. también ha creado éxitos y muchos más de lo que Ud. se imagina.

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CAPÍTULO III.

LEMAS QUE TRANSFORMAN PERSONAS. NO SE RINDA ANTES DE LLEGAR A LA META.

22ª NUNCA ES TARDE PARA TRIUNFAR, Y NUNCA ES DEMASIADO PRONTO PARA EMPEZAR . La vida está llena de existencias grises e inútiles  porque estas personas en un principio, se imaginaron que todavía era demasiado pronto para empezar a luchar por conseguir triunfos y después, en otro tiempo, se dejaron llevar de la idea equivocada de que ya era demasiado tarde para tratar de triunfar. Jamás somos ni demasiado jóvenes ni demasiado viejos para que nos dediquemos a conseguir el ideal de triunfos que anhelamos. Cualquier día es tiempo oportuno para empezar. Lo grave sería no dar el primer paso a dejar de dar el último que se necesita dar para llegar a la meta. La verdad triste es que muchos no llegaron porque no se atrevieron a dar los primeros pasos o se desanimaron antes de dar los últimos que hacían falta. Muchos se devuelven cuando ya el éxito estaba a la próxima vuelta del camino.

23ª NO SE RINDA ANTES DE LLEGAR A LA META. El éxito puede estar a la  próxima esquina que le falta por alcanzar. No sea de ese número de personas que empiezan con ánimo y esperanzas, y trabajan y actúan y hacen planes y desean conseguir el ideal, pero después de unos años su resistencia comienzan a flaquear y se convencen de queya no vale la pena buscar más el éxito y se dejan llevar del temor de fracasar. Dios no lo creó a Ud. para fracasar sino para triunfar. Créalo. Es muy cierto. 24ª SEA DE LOS QUE NO SE RINDEN A MITAD DEL CAMINO. Este grupo es enormemente reducido, pero Ud. puede pertenecer a él. Basta que lo quiera, y lo quieras de veras. Este grupo es el responsable principal de los mayores adelantos del mundo. Son gentes que no creen que el éxito sea cuestión de suertes o de trampa o de azares. Sencillamente levanta la frente, dan cada día un paso más; envían con aire de triunfadores un saludo a la vida, y nunca se dejan engañar por esa espantosa mentira que consiste en creer que los obstáculos son imposibles de vencer. Viven y respiran éxito. 25ª LOS QUE TRIUNFARON SON PERSONAS CORRIENTES QUE HAN SUFRIDO TAMBIÉN, y saben lo que es pasar hambre y necesidades. Muchas

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 puertas les fueron cerradas, pero creyeron que “cuando Dios cierra una puerta, deja abierta una ventana”. La vida se les fue fácil, pero consideraron las dificultades como una alegre aventura que superar. Cuando encontraron cerrada una puerta pasaron a tocar a la puerta siguiente, y cuando sintieron que el éxito se alejaba, caminaron un kilómetro más sin desanimarse. Y como resultado: el éxito terminó rindiéndose frente a su perseverancia.

26ª SI LE GUSTA EL ÉXITO TRABAJE PARA CONSEGUIRLO. A todos nos gusta el éxito, pero no todos trabajamos debidamente para alcanzarlo. No nos hagamos ilusiones pensando que el éxito va a venir de una lotería, de un concurso hípico o de un negocio turbio. Esto a lo más traería dinero pero no el éxito. Las calles de las ciudades están pavimentadas de personas que consiguieron dinero pero no lograron el éxito que les iba a llenar de felicidad. Si preguntamos a 50 personas si desean el éxito, las 50 nos responderán que sí. Pero si averiguamos cuántas trabajan por conseguirlo nos encontraremos con que la mayoría no le da la debida importancia a la labor constante por superarse y por sacar el máximo provecho a sus dotes personales. 25 dicen que sí desean triunfar pero no mueven un dedo por conseguirlo. 15 hacen algunos esfuerzos pero  pronto se cansan y desisten. 10 se dedican con toda el alma a conseguir el ideal. Y sólo

éstas lo logran obtener.

27ª EL ÉXITO NO ES FRUTO DE PODERES MISTERIOSOS U OCULTOS. Éxito es una habilidad. Y como todas las habilidades puede ser adquirida, mediante el ejercicio perseverante.

28ª LOS TRES PRIMEROS PASOS PARA CONSEGUIR EL ÉXITO SON: 1º Cultivar un intenso deseo de conseguir lo que uno se ha propuesto; 2º Fijar bien y con  previsión cuál es el ideal que se desea conseguir. 3º Elaborar un plan claro y concreto  para lograrlo.

Repasemos ahora algunos puntos ya estudiados.

29ª LA ETAPA INICIAL ES UN GRAN DESEO DE TRIUNFAR . No tengamos miedo a desear ardientemente el bien que nos proponemos conseguir. No temamos soñar. Por un proceso de química mental, el cultivar un ardoroso deseo lleva a los trece mil millones de células [nerviosas] o neuronas, que tenemos en nuestro cerebro a buscar caminos para lograr conseguir lo que se anhela. Cuando mayores bienes nos atrevamos a

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desear, mayores bienes lograremos conseguir. Dios no hubiera puesto tan grandes anhelos en nuestra mente si no tuviera el deseo de ayudarnos a realizarlos.

30ª HAY QUE VISUALIZAR LO MÁS EXACTAMENTE POSIBLE QUE ES LO QUE DESEAMOS OBTENER . Es necesario cristalizar la meta. Definir bien claro a donde pensamos llegar. No tengamos miedo en proponernos ideales altos para conseguir. Pero que sean claros y no entre humos y nieblas sin saber al fin y al cabo qué es lo que tratamos de obtener. Veamos el objetivo como si ya lo hubiera realizado, como hacen los arquitectos que al empezar la construcción ya tienen hecha la maqueta con todos los detalles de la obra. Habrá detalles nuevos que se nos irán presentando en el transcurso del camino, pero lo importante es que sepamos qué es concretamente lo que deseamos llegar a ser o a conseguir.

31ª TRACEMOS UN PLAN PARA LOGRAR NUESTRAS AMBICIONES. No dejemos nada al azar. Dividamos el plan general en metas inmediatas que iremos consiguiendo poco a poco. Y cada pequeña meta conseguida será un empujón más que animará a seguir corriendo hacia el éxito. Son pequeños “premios de montaña” que van aumentando nuestro “puntaje”.

32ª LA DETERMINACIÓN DE NO DEJAR DE ACTUAR SERÁ LA MÁS FIRME GARANTÍA DE TRIUNFO. Ni importa que las cosas no resulten siempre como uno se las esperaba. Las dificultades hacen crecer la personalidad. El que obra  puede equivocarse, pero el que no obra ya está equivocado definitivamente. Lo importante es no dejar de obrar. Como la hormiga, tenemos que esforzarnos porque no quede un solo día sin llevar un viaje de esfuerzo hacia nuestro centro de acción. Y de viaje en viaje se llega a amontonar tesoros.

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CAPÍTULO IV.

ERRORES QUE PUEDEN SER FATALES.

33ª NO PRETENDA SER “PERSONA ORQUESTA”. Es inútil querer destacarse en todo a la vez. Dios al distribuir sus dones y cualidades supo repartirlas de tal manera que cada uno tenga unas y carezca de otras, para que así nos necesitemos unos a otros y ninguno ande despreciando a los demás. No quiera desempeñar muchas profesiones a la vez, porque “el que mucho abarca poco aprieta”, y no logrará perfeccionarse en ninguna. Quien desempeña muchos oficios no logra destacarse en ninguno. Especialícese en una sola cosa, y acepte necesitar de los demás en los otros asuntos. Así les dará también a los otros la oportunidad de poder demostrar que son personas útiles y valiosas.

34ª NO COMETA EL ERROR DE DEDICARSE A TRABAJAR EN LO QUE LE DESAGRADA. El gran pedagogo Don Bosco decía: “La alegría grande de la vida es tr abajar en lo que a uno le agrade, y sentir gusto por hacer lo que tenemos que hacer”. Más feliz será un sencillo remendón cosiendo zapatos si le gusta hacerlo, que un rector de Universidad ejerciendo tan alto cargo si no le agrada. Exigirle a uno que destaque en un oficio que le desagrade, es como pedirle a un yerno que viva feliz junto a una suegra que lo odia. Si Ud. está dedicado a un oficio que no le agrada y puede pasarse a otro que sí le agrada, no tenga miedo en cambiarse ya. Pero si no puede zafarse de esta ocupación estudie entonces los modos de ir sintiendo gusto por su oficio. Porque no hay cosa tan triste como tener que vivir haciendo lo que no nos agrada hacer.

35ª SU MAYOR PROBLEMA PUEDE SER SU EGOISMO. Si no fuéramos tan egoístas, aprenderíamos a dar la razón a los demás, y sufriríamos mucho menos. El famoso escritor Kempis decía que el principio para ser feliz es combatir el propio egoísmo. No buscarnos a nosotros mismos sino el bien de los demás. Pero esto sí que es difícil. Es trabajo de años y años. “Dominarse a sí mismo es mayor heroísmo que conquistar una ciudad” repetía Salomón.

36ª QUIENES NO SABEN COMBATIR LAS PREOCUPACIONES MUEREN JOVENES. Esto lo dijo un gran premio, el médico católico Alexis Carrol. Puede ser que la vida física les dure bastantes años, pero su vida psicológica se les acaba pronto y quedan reducidos a ser unos seres huraños y entristecidos. Así que si no quiere morir

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 joven sicológicamente, no deje anidar en su alma las preocupaciones. Échelas, que lo  pueden matar.

37ª LA PREOCUPACIÓN Y EL MIEDO SON CAUSA DE MUCHAS ENFERMEDADES. El andar preocupado y lleno de temores y tristezas produce en el organismo la más completa colección de enfermedades a cuál más de desagradables. Lo han comprobado en las mejores clínicas y universidades del mundo. La persona  preocupada sufre de indigestión nerviosa, úlceras estomacales, (que al reventarse pueden  producir la muerte en pocas horas) perturbaciones cardiacas, insomnio, jaquecas, etc. El estar tenso y nervioso paraliza las glándulas que producen los jugos que ayudan a la digestión y esto daña el estómago. La preocupación pone demasiado tensos los músculos del cuerpo y éstos cierran las arterias que llevan sangre al cerebro y de ahí vienen desvanecimientos. Grandes médicos han declarado que les llegan más enfermos por  preocupaciones, miedos y tristezas, que por cualquier otra clase de causas.

38ª ¿DE QUE LE SIRVE GANAR TODO EL MUNDO SI POR PREOCUPARSE PIERDE SU SALUD? Qué precio tan descomunal pagan unos por conseguir triunfos: perder su salud física y mental. Pero y ¿s siquiera consiguieran con ello el triunfo? ¿Acaso puede considerarse verdadero triunfador un ser humano con úlcera, jaqueca, insomnio o perturbaciones del corazón? ¡Cuántos hay que a los 50 años caen víctimas de un ataque cardíaco por haber pasado años entre preocupaciones, miedos y tristezas! No supieron dominar sus emociones y día por día fueron intoxicándose por sus nervios tensos. Por eso cuidado con el miedo, la tristeza o la  preocupación. Más vale vivir contento e ignorado como una ardilla entre los árboles,

que ser famoso pero vivir entristecido, como un león aburrido en la jaula de un circo. Los antiguos decían: “Más vale ser el más desconocido de los que viven en el barrio, que el más famoso de los que yacen en el cementerio”.

39ª POR MÁS DINERO QUE TENGA NO LOGRARÁ DORMIR EN DOS CAMAS AL MISMO TIEMPO NI DESAYUNAR DOS VECES CADA DÍA. Aunque Ud. llegara a ser el más poderoso jefe de todo el mundo, jamás tendrá felicidad si no controla sus deseos y ambiciones. Mucho más feliz será quien se contenta con lo que tiene y con ello trata de vivir feliz, que el que por vivir ambicionando demasiado, vive muriéndose de nervios cada día.

Salomón el Sabio compuso esta bella oración: “Oh Dios, no me des ni miseria ni sobreabundancia. Porque si me falta lo necesario me desespero, y si tengo de sobra me

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olvido de Ti”. Es lo que repetía San Pablo: “teniendo lo suficiente, contentémonos con esto”. O ¿es que vamos a poder dormir el doble por tener mucho dinero? O ¿Vamos a  poder dormir el doble por tener mucho dinero? O ¿Vamos a poder viajar en dos carros a la vez o lograremos vestirnos con doble traje por ser demasiado ricos? Teniendo lo necesario contentémonos con esto y seremos más felices. Este es un principio formidable para obtener felicidad, y quienes lo practican son más felices que todos los demás.

40ª ES INÚTIL BUSCAR LA FELICIDAD SÓLO EN EL CUERPO, SIN TENER LA FELICIDAD DEL ESPÍRITU.  El sabio Platón que vivió hace 25 siglos, exclamaba: “Médicos, si se contentan solo con buscar la salud para el cuerpo sin  preocuparse por la salud del alma, jamás le darán la salud completa a la persona”. Cuantas personas buscan la felicidad en los vicios y no la logran, porque allí el cuerpo trató de gozar pero el espíritu estaba sufriendo; y como el ser humano es un compuesto de alma y cuerpo, la pobre persona se siente espantosamente insatisfecha aunque su cuerpo esté gozando, porque su espíritu agoniza de remordimiento y de angustias. Por eso el Libro de los Proverbios, escrito hace más de 23 siglos enseña: “Nadie es más feliz en el mundo que el que tiene el alma tranquila y en paz, aunque sea persona muy pobre en bienes de fortuna”. Es que puede haber felicidad sin riquezas ni honores, pero no la habrá nunca aún en medio de los mayores honores y de las más grandes riquezas, si el espíritu está intranquilo y angustiado.

41ª CUIDADO CON UNA ENFERMEDAD QUE LA CIENCIA NO HA SIDO CAPAZ DE DESTERRAR.  Con los pasmosos adelantos de la medicina la mayor  parte de las enfermedades físicas están en retirada y casi derrotadas. Por ej. La viruela, la fiebre amarilla, la tifoidea, etc. están siendo atacadas y vencidas con gran éxito. Pero en cambio hay una enfermedad horrible que puede hacer de la persona más vigorosa, un enfermo crónico. Ud. ya adivina cuál es: se trata de la preocupación, por causa del miedo, el resentimiento, la frustración o la tristeza. Un gran médico exclamaba: “Si la gente supiera vencer la preocupación, los médicos de enfermedades nerviosas nos moriríamos de hambre”. Es la enfermedad más extendida en el siglo XX; la  preocupación. Y es un verdadero desastre por las malas consecuencias que acarrea.

Veamos algunas.

42ª EL GRAN DESCUBRIMIENTO DE UN SABIO DE ESTE SIGLO. ¿Ha oído Ud. hablar de William Jones? Es uno de los sicólogos más estimados en Norteamérica.

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Pues bien, este sabio andaba repitiendo: “Dios perdona nuestros pecados; la gente también a veces los perdona. Pero el sistema nervioso no los perdona nunca. Siempre los castiga”. Nuestras cóleras, nuestras impurezas, nuestros excesos en comer y beber  pero, sobre todo, el pecado de la tristeza, del resentimiento, del odio y del andar tan  preocupados de lo porvenir como si no hubiera un Dios que cuidara de nosotros, esos  pecados, no lo olvide mi buen amigo,el sistema nervioso nunca los perdona. Nos los cobra uno por uno, con debilitamiento de nuestro estado sicológico. Por eso no nos conviene endeudarnos con el sistema nervioso, porque este es un cobrador muy rígido a intransigente.

43ª ¿POR QUÉ SE SUICIDA TANTA GENTE? Es alarmante el número de los que tratan de suicidarse cada día. Algunos no lo consiguen, pero muchísimos sí. ¿A qué se debe esta realidad tan tremenda? Los sicólogos responden: a la PREOCUPACION. ¿Recuerda Ud. el suplicio antiguo para algunos prisioneros? Dejar caer una gota de agua sobre su cabeza, minuto por minuto. Terminaban enloqueciéndose. Esa es la  preocupación: una gota de agua fría que va taladrando un sistema nervioso y termina por

hacer de Ud. un andrajo humano. Jesús dejó la mejor fórmula para conservar sano el sistema nervioso: “No os preocupéis por el día de mañana. Bástale a cada día su propio afán”. Preocuparse es pensar con afán. No es lo mismo que hacer planes o proyectos o trazar ideales. Es un pensar con susto, con inquietud. Y la inquietud enerva. El estar  pensando con tristeza en el pasado y con afán en el futuro, eso es lo que ha llevado a tantos al suicidio o a la enfermedad nerviosa. Cuidado con esa costumbre tan dañosa de afanarse. Puede hacer de Ud. un cadáver viviente.

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CAPÍTULO V. REMEDIOS

SEGUROS Y FÁCILES.

44ª PASE POR SU CEREBRO ECHANDO FUERA LAS IDEAS NEGATIVAS. La preocupación es como una nube que lo rodea y no deja llegar hasta él la luz del sol. La prueba de ello está en que en los momentos de ofuscación afirmamos: “Estoy tan  preocupado que no se me ocurre nada” ¿Y a qué se de be todo esto? A que el cerebro no  puede tener sino una idea cada vez. ¿Está Ud. pensando en cómo resolver un caso? ¿Pero le llega la idea del miedo, de la inseguridad, de la ofuscación, y preocupación? Pues esta idea negra echa fuera de su cerebro cualquier idea luminosa de solución que le pudiera llegar. El suicida deja que tome posesión de su mente como temible inquilina, la negra idea de la preocupación, y convertida ella en idea fija no deja llegar a su pensamiento las ideas luminosas y optimistas que iban a solucionar sus problemas. Por eso no olvide; hay que echarse una pasadita por su cerebro barriendo y echando fuera ya desde hoy toda idea negativa de susto, tristeza, miedo o preocupación, porque esas tenebrosas inquilinas no le dejarían llegar la visita de ideas luminosas que son las que su cerebro está necesitando.

45ª EL DESCUBRIMIENTO DE UN PADRE DE FAMILIA. Lo cuenta él mismo: “Se me había ido el sueño y había perdido el apetito. Mis nervios estaban horrorosamente tensionados. Por todo me afanaba y me disgustaba. Píldoras y remedios y me proporcionaban un descanso momentáneo pero después quedaba peor que antes. Si alguno ha experimentado esto, sabe lo terrible que resulta. Es como sentarse encima de un hormiguero. Pero en medio de mi angustia supliqué a Dios, y Él me proporcionó el remedio por medio de uno de mis hijos, el más pequeño. Un día me suplicó insistentemente que le hiciera un carrito de ruedas esferadas. Tanto rogó que me dediqué a fabricárselo. Empleé en esta labor más de siete horas. Pero cuando terminé comprendí que aquellas horas empleadas en construir el carrito esferado eran las primeras de descanso y paz que había tenido durante meses. Este descubrimiento me trajo una gran enseñanza: que la gente no puede vivir preocupada si está muy ocupada. Que la ocupación aleja la preocupación. Y tomé un serio propósito: quiero estar ocupado todo el día. No tener ratos de desocupación porque en esos ratos de ocio la preocupación logra

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introducirse en el cerebro y empieza a envenenarlos. Y me dediqué a elaborar la lista de todos los arreglos que había que hacer en mi casa y en mi pequeña finca: resultaron más de 40. Desde entonces he llenado mi vida de actividades estimulantes, y en vez de ser un hombre preocupado y triste, ahora soy un ser realizado y alegre. El trabajador quita complejos y hace pasar placenteras las horas que la desocupación hacía eternas.

Un gran sabio exclamaba: “Al cumplir mis 90 años desearía colocarme a la orilla del camino de la vida con un sombrero en la mano y decirle a los transeúntes que me regalen todos aquellos minutos que no van a dedicar a estar ocupados, porque son tesoros que no  pueden desperdiciar”.

46ª ¿POR QUÉ HAY TANTA PAZ EN LOS LABORATORIOS? ¿Ha ido Ud. a un laboratorio donde hay científicos haciendo análisis? ¿Ha visitado alguna vez un observatorio, donde los astrónomos viven mirando hacia los astros? ¿Ha entrado a una  biblioteca donde la gente investiga? ¿Por qué tanta paz en estos sitios? Porque todos

están sumamente ocupados. Absorbidos por sus investigaciones, no tienen tiempo para dedicarse a lamentaciones, recuerdos tristes del pasado o miedos inútiles por el futuro. A un gran investigador le preguntaron un día sus amigos: “¿Por qué lo vemos siempre tan tranquilo?” – y el respondió: “Es que vivo tan ocupado que no me queda tiempo para dedicarlos a preocuparme”. Con razón decía el famosísimo trabajador y artista Leonardo Da Vinci: “Las personas más tranquilas que he conocidos son las que  viven más ocupadas”. Y nosotros podríamos añadir: “Y las personas más amargadas que hemos conocidos son aquellas que viven más desocupadas”. El ocio produce vacíos en el cerebro, y éstos se llenan con resentimiento y frustración. Las cuevas desocupadas se llenan de murciélagos.

47ª RECUERDE: EL CEREBRO NO PUEDE PENSAR EN DOS COSAS DISTINTAS AL MISMO TIEMPO. Así que si estamos pensando entusiasmados en una obra que queremos realizar, no podremos al mismo tiempo estar pensando entristecidos en algo amargo que sucedió o va a suceder. Por eso la ocupación aleja la ansiedad. La emoción agradable de lo que estamos haciendo expulsa la emoción desagradable de lo que estábamos pensando. Los ingleses que son tan prácticos, enseñan que el dedicarse con entusiasmo a una lectura buena, interesante, o a una labor manual que nos agrade hacer, aleja pensamientos tristes que el tomarse un litro de Whisky. ¿Lo cual siempre es bastante decir, no es cierto?

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48ª UN REMEDIO QUE PRODUCE MUY BUENOS RESULTADOS. Cuando en los internados o en los cuarteles, el personal se vuelve inquieto, nervioso y difícil de controlar, los psicólogos aconsejan un remedio que consigue efectos admirables. Su consejo es sencillamente este: “Mantenerlos ocupados”. Para cada minuto, para cada hora debe estar programada alguna ocupación. Y si es al aire libre mejor: deporte, pesca, dibujo, arreglo de casa, conocimientos de nuevas obras: museos, parques, concursos divertidos, jocosos, etc. Y se cumple la antigua enseñanza médica que repetía “Estar siempre ocupado es una de las mejores drogas, y de las más excelentes medicinas que  pueda existir para mantener sano el espíritu”.

El cansancio que produce el trabajo es casi siempre un cansancio saludable. Cuando una  persona [se] que queja de que el trabajo le agota, lo más probable es que ese agotamiento

se debe a la preocupación no al trabajo.

49ª NO NOS DEJEMOS DERRIBAR POR INSIGNIFICANCIAS. El sabio Caldas narra un hecho presenciado por él en nuestras inmensas selvas. Era un árbol corpulento. Centenares de veces habían tronado sobre él las más espantosas tormentas pero ningún rayo logró jamás derribarlo. Por entre sus ramas habían bramado violentísimos los huracanes que corrían a velocidades pavorosas, pero él había permanecido orgullosamente erguido, desafiando a las adversidades. Miles de hombres y animales  pasaron desfilando junto a él y llegaron a la muerte. Pero el árbol gigantesco permanecía

en pie, derecho, perpendicular, como si los años y los siglos no lo hicieran mella. Sin embargo un día llegaron unos pequeños animales. Eran una especie de termitas o comejenes. Y el árbol colosal les dio cabida entre sus raíces. Eran tan pequeños que  parecían no ofrecer peligro alguno. Pero si su estatura era pequeñísima, su apetito era inmenso, insaciable. Y empezaron a roer. Poco a poco aquel gigante de la selva comenzó a notar el debilitamiento que en su vitalidad producían esos diminutos roedores. En mala hora les había dado cabida dentro de sí y ahora querían acabar con él. Y un día, cuando sus raíces se hallaban ya totalmente devoradas por los pequeños insectos, un huracán, una ráfaga de viento arrancó con facilidad esa mole inmensa que  parecía desafiaba a todas las convulsiones y a la duración misma de los siglos. En su ruidosa y estrepitosa caída envolvió todo cuanto existía en su vecindad. Hombres, animales, plantas, todo quedó oprimido bajo su inmenso peso. El silencio augusto que reinaba [a] su alrededor se interrumpió con el ruido espantoso que causó su caída. No fue el diente del jabalí, ni las garras del tigre, ni el veneno temible de las serpientes, ni el hacha destructora de los leñadores lo que logró derribarlo. La causa fue sencillamente:

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haber dado hospedaje dentro de sí a unos diminutos roedores que acabaron con la fuerza de sus raíces… y esto es lo que ha sucedido a personalidades tan robustas. Se dejaron atribular por insignificancias cuyo recuerdo deberían haber alejado de sí como se alejan los insectos roedores de un sitio que se quiere conservar bien.

“La vida es demasiado breve para dedicarla a preocuparse por pequeñeces” decía Carnegie. Quien da cabida en su pensamiento a preocupaciones por insignificancias,  puede estar seguro de que estos pequeños comejenes o gorgojos echarán por tierra el árbol de su salud mental. Y a la primera contrariedad fuerte o al primer problema de envergadura que se le presente, el vigor de su espíritu estará ya tan debilitado por los ataques de las pequeñeces que lo hacían preocuparse, que caerá estrepitosamente en el abismo de la frustración y de la desesperanza y arrastrará consigo a sus empresas, ilusiones e ideales. Por eso de vez en cuando debemos preguntarnos: ¿Esto que me está preocupando sí en verdad tiene tanta importancia como para que yo le conceda un  puesto especial en mi mente y autorización para que destroce mi sistema nerviosos y mi

salud mental? ¿De veras?

Jesús sentía un verdadero temor a que sus discípulos se dejaran envenenar por las  preocupaciones, y repetía frecuentemente “No os preocupéis, ni por el alimento, ni por el

vestido, ni por el día de mañana. No os preocupéis. Mi Padre Dios os ama y sabe lo que vais a necesitar. ¿No habéis visto a las aves de los árboles que no tienen silos o graneros de aprovisionamiento y Dios cuida de ellas? ¿No habéis visto a las flores del campo que no tienen almacenes y mi Padre las viste tan elegantemente? No os preocupéis. ¡Vosotros valéis más que muchas aves y flores!

50ª ¿PARA QUE PREOCUPARSE POR LO QUE NO VA A SUCEDER? La experiencia ha demostrado que el 90% de las cosas que nos asustan no nos van a suceder  jamás. ¿Entonces para qué preocuparnos por ellas? Así por ejemplo ¿nos asusta la  posibilidad de que nos mate un rayo? Pues las oficinas de estadísticas nos informan que de cada 50.000 personas que mueren, sólo una fallece a causa de un rayo. ¿Y si yo  pertenezco a las otras 49.999 que se van a morir por otra causa menos por ésta, para que

vivir asustado por tan remota posibilidad? Otro caso: ¿Me lleno de miedo a ser enterrado vivo? Pues consulto a la Informática Internacional y ella me responde: “solo entierran viva a una persona de cada diez millones”. O sea que probablemente yo pertenezca al número de los 9.999.999 que no van a ser enterrados vivos; es pues una tontería vivir  preocupado pro semejante “probabilidad fatal” que de probable no tiene nada.

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51ª USEMOS LA LEY DE LOS PROMEDIOS. Ella consiste en calcular qué tanto  por ciento de probabilidades hay de que tal o cuál desgracia nos pueda suceder. Esta ley

nos libra de muchos sustos injustificables. Porque nosotros tenemos tendencia a preocuparnos por cosas que raramente can a suceder. Y esa preocupación es la que llena de plata a las compañías de seguros y de canas nuestra cabeza y de arrugas la frente y de úlceras el estómago, como también de enfermos del corazón las clínicas, y de muertos prematuros los cementerios. Las empresas de seguros y los consultorios de médicos para enfermedades nerviosas obtienen millones a causa de nuestro miedo a desastres que no suceden nunca con la frecuencia con la que nos imaginamos. Son inseguridades imaginarias; miedos a cosas que realmente no van a suceder, pero que nosotros, por no hacer cálculos ni cuentas, vivimos muertos de susto creyendo que sí van a llegar. Por ej. ¿Vamos a viajar en avión? ¿Cuántos pasajeros de cada cien mueren en accidentes aéreos? Son una mínima parte. ¿Entonces para qué tanto afán como si estuviéramos fatalmente destinados a un desastre? “Nadie se muere en la víspera” decían os antiguos. Nadie adelanta ni atrasa ni siquiera por un minuto la hora de morir que Dios le señaló desde toda la eternidad. Y si no podemos atrasar esa hora ni pasarla a otra fecha, ¿Qué es tanto afán por “los accidentes” que nos puedan suceder? Los únicos que “se mueren la víspera”, son los que viven preocupados. Esos sí “viven muertos del susto”, “Muertos” en vida, y por cosas que probabilísticamente nunca les van a suceder ¡Qué locura tan dañosa!

En una tumba leí: No son muertos los que en dulce calma  –  en paz descansan de la tumba fría –  Muertos son los que tienen muerta el alma –  y viven todavía – . No sea Ud. de los que viven con el alma muerta de miedos inútiles.

52ª HAY QUE ACEPTAR LO INEVITABLE. Larrañaga es un escritor y sicólogo muy famoso en toda América del Sur. Escribió un libro formidable titulado “Sube conmigo”, que tiene un estupendo capítulo acerca de este tema de tan vital importancia: aceptar lo inevitable. Dicho capítulo existe también en forma de casete con el título “Por el abandono a la paz” (de venta en librerías San Pablo). Quien lee dicho libro u oye tal casete, siente como una oleada de paz y de alegría y aprende uno de los secretos más formidables que Dios haya podido enseñar a la creatura humana: cómo ser capaz de aceptar lo inevitable.

 Nosotros, querámoslo o no, nos vamos a encontrar con muchas situaciones desagradables que son así y que no habrá cómo obtener que sean de otro modo. Ante

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ellas nos quedan dos modos de comportarnos: 1. Aceptar que sea así y seguir nuestra vida en tranquilidad y paz a base de paciencia. 2. Rebelarnos contra lo inevitable . Maldecir, murmurar, “agonizar de rabia” y terminar con los nervios deshechos, viejos  prematuros a los 40 años, enfermos del corazón a los 50, muertos antes de los 70. Si estamos encerrados entre muros de piedra, ¿Qué ganamos con darle cabezazos a esas rocas inconmovibles? Nosotros quedaremos malheridos, pero las rocas siguen inmutables. Mejor sería: “echar cabeza” ponernos a pensar cómo logramos salid de tan desdichada situación, y tratar de vivir en la mayor paz, alegría y tranquilidad la situación que nos ha correspondido vivir.

A un gran sicólogo le preguntaron qué consejo daba a quien se le presenta una situación angustiosa que no le es posible cambiar, y él por única respuesta contestó “Aceptar que sea así”.

53ª ACEPTE LO IRREMEDIABLE. Haga las paces con la vida. Colabore con lo inevitable. El sicólogo Larragaña aconseja: “Es temible tener que andar siempre con alguien que uno no acepta. Y si ese “alguien” son sus propios defectos, sus imperfecciones o las cosas que no le han sucedido como Ud. deseaba, y Ud. sigue odiando eso, está caminando perpetuamente con un odiado enemigo a su lado. Esto es una verdadera infelicidad. Acepte con paz que Ud. sea así de insignificante. Acepte con  paz que sus ideales sean siempre mucho más altos que las realidades que logra conseguir

y que al final de sus realizaciones casi siempre se encuentre con algún pequeño disgusto o frustración. Acepte con paz su deseo de agradar a todos y no lograrlo conseguir: su deseo vehemente de llegar a una profunda amistad con Dios y que el camino para conseguirlo sea tan lento y difícil. Acepte con paz que aunque sus sueños son de omnipotencia, Ud. se encuentra por todos lados con sus limitaciones y debilidades: no  permita que estas fronteras le llenen de irritación. Ponga en manos del Padre Dios sus

debilidades y El hará que el árbol de la paz crezca en su huerto y cubra su vida con la sombra de la serenidad”.

(S. Biblia. Salmo 125)

Los que confían en Dios

Son como monte sobre roca: Inconmovibles ante las dificultades

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