UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

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FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

“ESTUDIO JURÍDICO DE LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD UTILIZADOS EN LAS CÁRCELES DEL SISTEMA PENITENCIARIO GUATEMALTECO”

MILCA SARAÍ CASTILLO ESCOBAR

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UNIVERSIDAD MARIANO GÁLVEZ DE GUATEMALA FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y SOCIALES

ESTUDIO JURÍDICO DE LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD UTILIZADOS EN LAS CÁRCELES DEL SISTEMA PENITENCIARIO GUATEMALTECO

TRABAJO DE GRADUACIÓN PRESENTADO POR:

MILCA SARAÍ CASTILLO ESCOBAR

PREVIO A OPTAR AL GRADO ACADÉMICO DE LICENCIADA EN CIENCIAS JURÍDICAS Y

SOCIALES

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AUTORIDADES DE LA FACULTAD, ASESOR Y REVISOR DEL TRABAJO DE GRADUACIÓN

DECANO DE LA FACULTAD: LIC. LUIS ANTONIO RUANO CASTILLO

SECRETARIO DE LA FACULTAD: LIC. OMAR ABEL MORALES LURSSEN

ASESOR: LIC. SERGIO OSWALDO GÜIX GUAMUCH

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REGLAMENTO DE TESIS

Artículo 9°: RESPONSABILIDAD

Solamente el estudiante, asesor y revisor serán los responsables ante terceros, del contenido y desarrollo de los trabajos de graduación, quienes deberán hacer del conocimiento del Decanato cualquier anomalía que se diere en el proceso de su elaboración.

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Pág.

CAPÍTULO I

EL SISTEMA PENITENCIARIO

1.1. Antecedentes del Sistema Penitenciario………..…. 1

1.1.1. Las cárceles hebreas……… 2

1.1.2. Las cárceles en la edad media……… 3

1.1.3. Las galeras……… 3

1.1.4. Las galeras para mujeres……… 4

1.1.5. Los presidios……… 4

1.1.6. Historia de las cárceles en Guatemala………...……… 4

1.2. Concepto y definición del Sistema Penitenciario……….. 6

1.3. Características del Sistema Penitenciario……….… 7

1.4. Naturaleza del Sistema Penitenciario……….. 10

1.5. Objetivos de las prisiones……….. 10

1.6. Los sistemas penitenciarios en la actualidad………. 11

CAPITULO II PROTOCOLOS DE SEGURIDAD EN LOS SISTEMAS PENITENCIARIOS 2.1. Las funciones del sistema penitenciario con relación al sistema de seguridad en las cárceles………... 13

2.2. Concepto y definición de los protocolos de seguridad……….…. 14

2.3. Actos inseguros y condiciones inseguras de los sistemas penitenciarios…………. 15

2.4. Principios básicos de la seguridad penitenciaria……… 16

2.5. Análisis de las funciones de los protocolos de seguridad………. 17

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PROTOCOLOS DE SEGURIDAD DE LOS SISTEMAS PENITENCIARIOS DE LA LEGISLACIÓN COMPARADA

3.1. Situación de los sistemas penitenciarios en la antigüedad……….. 19

3.2. Protocolos de seguridad penitenciaria en México……….. 21

3.3. Protocolos de seguridad penitenciaria en Estados Unidos………..……… 23

3.3.1. Mínimo y seguridad medio……….. 24

3.3.2. Cerrar seguridad……….. 24

3.3.3. Máxima seguridad……… 24

3.3.4. Supermax……….. 24

3.4. Protocolos de seguridad penitenciaria en Argentina………. 25

3.5. Protocolos de seguridad penitenciaria en España……… 26

CAPITULO IV PROTOCOLOS DE SEGURIDAD PENITENCIARIA EN GUATEMALA 4.1. Antecedentes del sistema penitenciario guatemalteco………. 29

4.2. El sistema penitenciario guatemalteco………. 30

4.3. Características del sistema penitenciario guatemalteco………...…… 32

4.4. Realidad del sistema penitenciario guatemalteco……….. 35

4.5. Organización penitenciaria guatemalteca………... 36

4.6. Los centros de detención de la republica de Guatemala……….. 37

4.6.1. Centros preventivos………. 37

4.6.2. Centros de cumplimiento de condena……….…. 38

4.6.3. Centros de Alta Seguridad……….. 39

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FALLAS DE LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD EN EL SISTEMA PENITENCIARIO GUATEMALTECO

5.1. Análisis de las lagunas de la ley del régimen penitenciario………... 44

5.2. La estructura de los sistemas penitenciarios……….. 44

5.3. Falta de medios tecnológicos en los sistemas penitenciarios……….… 45

5.4. La corrupción en los centros del sistema penitenciarios……….. 46

5.5. El crimen organizado en el sistema penitenciario……….. 47

CAPITULO V ESTUDIO JURÍDICO DE LOS PROTOCOLOS DE SEGURIDAD EN LAS CÁRCELES DEL SISTEMA PENITENCIARIO GUATEMALTECO 6.1. De las razones que fundamentan la investigación………. 51

6.2. Del marco teórico en el que se basa la investigación……… 52

6.3. De las respuestas a las preguntas de la investigación………. 53

6.4. Del estudio jurídico de los protocolos de seguridad en las cárceles del sistema penitenciario guatemalteco……….... 54

6.4.1. Análisis del Reglamento para la Ley del Régimen Penitenciario………...….. 55

6.4.2. Análisis del los fundamentos de los protocolos de seguridad……….. 56

6.5. Deficiencias en el sistema penitenciario guatemalteco………. 56

6.5.1. Carencia de políticas penitenciarias………. 57

6.5.2. Disgregación legal……… 57

6.5.3. Déficit presupuestario………..…… 57

6.5.4. Delito de Evasión………. 58

6.5.5. Corrupción………. 58

6.5.6. Falta de personal profesionalizado……….………….. 58

6.5.7. La clasificación inadecuada de los reclusos………..……….. 58

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6.5.10. No clasificación entre delitos dolosos y culposos………..…….. 59

6.5.11. Falta de visitas de los operadores de justicia……….…….. 59

6.5.12. Falta de personal capacitado………... 59

6.6. Debilidades del sistema penitenciario guatemalteco……….……… 60

6.7. De la comprobación o refutación de la hipótesis de la investigación……….…. 63

CONCLUSIONES………... 65

RECOMENDACIONES………... 67

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A lo largo de la historia siempre nos hemos encontrado con cárceles, calabozos o incluso mazmorras que alojaban a presos, pero a medida que la sociedad ha ido cambiando las cárceles también han ido evolucionando hasta convertirse prácticamente en sociedades marginales aisladas completamente de las ciudades.

Para observar la evolución histórica de las cárceles no hace falta remontarnos a los principios de la misma ya que prácticamente no podríamos establecer relación alguna a causa de las grandes diferencias entre una época y otra; la influencia que más ha incidido en el sistema actual penitenciario es sin duda la del régimen Franquista, ya que las cárceles datan de épocas inmediatamente anteriores y durante este periodo fueron alojadas por millones de presos.

Las medidas de seguridad o protocolos de seguridad interiores de los centros penitenciarios consisten en la observación de los internos, los recuentos de la población reclusa y los registros, cacheos, requisas, controles e intervenciones. Además las nuevas infraestructuras, el incremento considerable de la población reclusa, la aparición en el mercado de nuevos elementos electrónicos de alta precisión y tecnología y las nuevas formas de criminalidad organizada, contribuyen a crear espacios de inseguridad que, en ocasiones, pueden generar corrientes de opiniones negativas e injustas para el conjunto de las Instituciones Penitenciarias.

Es necesario adecuar las normas y controles de seguridad a las nuevas exigencias y fenómenos criminales para impedir la comisión de actos ilícitos que pongan en riesgo las infraestructuras penitenciarias, sus trabajadores, internos y a la sociedad libre. En consecuencia, es necesario adoptar medidas de control y seguimiento, de tipo selectivo, que permitan mayor especialización de los funcionarios, en el desarrollo de determinadas actividades de seguridad.

Los objetivos de la investigación se centran en estudiar la aplicación de los protocolos de seguridad en el sistema penitenciario de la República de Guatemala; revelar las dificultades jurídicas y sus efectos; expresar las características que presenta la aplicación de los protocolos de seguridad así como las deficiencias que se presentan para la efectiva aplicación de dichos protocolos. En la investigación se utilizó el método dialectico para hallar un razonamiento lógico, justo y razonado, en virtud de que este recurso metodológico se apoya tanto en el método inductivo como en el deductivo, lo cual permitirá partir de proposiciones particulares para alcanzar proposiciones

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El primer capítulo inicia con el tema del sistema penitenciario de la República de Guatemala tomando en cuenta sus antecedentes históricos hasta la época actual, sus características, naturaleza todo ello para tener una mejor percepción de lo que implica el sistema penitenciario en nuestro país, el segundo capítulo desarrolla los protocolos de seguridad en el sistema penitenciario; el tercer capítulo se refiere a los protocolos de seguridad de los sistemas penitenciarios de la legislación comparada; el cuarto capítulo trata el tema de protocolos de seguridad penitenciaria en Guatemala; el quinto capítulo se enfoca en las fallas de los protocolos de seguridad en el sistema penitenciario guatemalteco y finalmente el sexto capítulo desarrolla el estudio jurídico de los protocolos de seguridad en las cárceles del sistema penitenciario guatemalteco en la época actual.

Al finalizar la investigación se comprobó que los protocolos de seguridad deben ser garantizados por el Estado para resguardar los derechos de los reclusos como también para evitar que por una mala aplicación de los protocolos de seguridad se puedan cometer actos ilícitos dentro del sistema penitenciario de la República de Guatemala.

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EL SISTEMA PENITENCIARIO

El Sistema Penitenciario de la República de Guatemala (SP) es el sistema carcelario estatal que debe tender a la readaptación social y a la reeducación de las personas privadas de libertad y cumplir con las normas que le asigna la Constitución Política de la República, los convenios y tratados internacionales en materia de derechos humanos de los que Guatemala sea parte así como lo dispuesto en las demás leyes ordinarias. La Dirección General del Sistema Penitenciario (DGSP) es creada por medio del Acuerdo Gubernativo número 607-88, pero actualmente se rige por el 33-2006 del Congreso de la República de Guatemala, Ley del Régimen Penitenciario, dicho sistema se encuentra bajo la dependencia del Ministerio de Gobernación.

1.1. Antecedentes del Sistema Penitenciario

En los tiempos precursores de la historia, se utilizaron las cárceles para internar a personas que tenían deudas o que no pagaban los impuestos. Estas cárceles primitivas eran utilizadas para guardar también a leprosos o enfermos de viruela, por lo que eran muy sucias y generalmente los reclusos se enfermaban y morían dentro de ellas.

Entre las civilizaciones que contaban, con centros destinados a la represión de los transgresores de normas o, simplemente indeseables se encontraban las civilizaciones babilónica, china, japonesa y egipcia, entre otras. Las cárceles babilónicas eran llamadas lagos de leones, y eran prácticamente pozos de agua en donde se introducían a los reclusos para castigarlos. Debido a lo húmedo de las cárceles, muchos reos morían de pulmonía o neumonía.

“Los egipcios, son la primera civilización que utilizó las penas de reclusión. Éstas consistían en lugares, que variaban desde centros hasta ciudades enteras, en donde los ingresados eran obligados a realizar trabajos forzados por el tiempo que duraba su pena.”1

1 Navarro Molina, Liza María. Privatización de los centros carcelarios del Sistema Penitenciario en Guatemala. Universidad de San Carlos de Guatemala, Facultad de Ciencias Jurídicas y Sociales. Guatemala. 2008. Pág. 3.

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De esa cuenta cabe mencionar que las penas de reclusión para las personas remota desde ya más de tres mil años, pues así de antigua es la civilización egipcia.

La civilización china elaboró un reglamento para las cárceles, en donde se imponían penas de trabajo forzado a los condenados por cualquier tipo de lesiones y, se aplicaron los más diferentes tormentos, como el del hierro caliente “pao-lo”, que consistía en picar los ojos de los delincuentes.

Según informe del Ministerio de Gobernación, a través de su comunicado del Sistema Penitenciario; el pueblo que por primera vez divide las cárceles para los delitos graves y los delitos menores fue el japonés. Al norte del país, se encontraban aquellas prisiones destinadas a reclusión de personas que habían cometido delitos graves, mientras que al sur del país, estaban localizadas las cárceles dedicadas al encierro de personas condenadas por delitos menores.

1.1.1. Las cárceles hebreas

“La civilización hebrea consideraba a los delincuentes como personas no deseables e inmerecedoras de vivir en sociedad. Es por esto, que las cárceles hebreas tenían dos fines: el primero de castigar a los condenados por un crimen y; el segundo de evitar la evasión de éstos mismos, para salvaguardar la seguridad de los miembros de la comunidad.”2

De ello vale la pena mencionar que los hebreos imponían penas a las personas que cometían delitos que perseguían separar y mantener en cautiverio a estas personas, pues según sus concepciones estos no merecían vivir dentro de la sociedad.

A los condenados por un delito, se les encerraba en cuartos tan pequeños de altura y anchura, que los prisioneros no podían estirarse en su plenitud. Asimismo, se les alimentaba tan sólo de pan y agua hasta que su muerte se hacía inminente debido a su debilitad y delgadez y, es aquí en donde se les agregaba cebada a la comida. Las cárceles hebreas se encontraban clasificadas de acuerdo a la gravedad de los delitos cometidos, de acuerdo a la clase social y económica de las personas condenadas.

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1.1.2. Las cárceles en la edad media

Todo el proceso de humanización que poco a poco se fue llevando a cabo durante el imperio romano, se vio interrumpido durante la edad media. Durante esta época es que se aplicaron únicamente torturas a los condenados. Estos suplicios variaban desde azotes, el marcado a los homicidas y ladrones, la mutilación de partes del cuerpo y arrancar el cuero cabelludo; entre otros. Las torturas eran impuestas en relación al delito cometido, como el introducir palos en los órganos sexuales de las mujeres prostitutas y, en el recto de hombres homosexuales; extraer los dientes a los testigos falsos; o la quema de los herejes.

Las penas que sufrían los condenados podían ser aflictivas, aquellas penas corporales que consisten principalmente, en el dolor inmediato, para distinguirlas de las otras penas corporales, cuyo objeto es producir consecuencias permanentes. Ejemplo de éstas se pueden mencionar la deformación, la mutilación o la inhabilitación. Es durante estas épocas en que se construyen prisiones con forma de pozos en Italia y Alemania, también se utilizan castillos como la Bastilla y la Torre de Londres como centros carcelarios.

“Gracias al influjo que la Iglesia ejerció con sus ideas de caridad, redención y expiación de los pecados, surgieron principios que luego se trasladarían al derecho punitivo, tratando de corregir y enmendar al delincuente por medio de la pena, para lo cual se les apartaba en las celdas monacales. Éstas celdas eran religiosas y muchas veces se encontraban dentro de las iglesias”.3

De ello se puede decir que la iglesia fue un instrumento de redención de las penas para las personas que cometían delitos, pues las celdas monacales se traducían únicamente a habitaciones que tienen en su interior lo necesario para que una persona pueda vivir, únicamente que separado de la sociedad.

1.1.3. Las galeras

Este tipo de prisiones fue inventada por el francés llamado Jacques Coer. El sistema consistió, después de obtener el permiso del Rey Carlos VII, en capturar a vagabundos, pordioseros y limosneros por la fuerza y eran enviados a prisiones-depósitos. Los prisioneros de las galeras cargaban grilletes en las manos y las piernas,

3 Loc. Cit.

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eran obligadas a usar los remos de las grandes embarcaciones del Estado, y forzados a navegar por todos los mares del mundo.

De este tipo de cárceles se puede decir que afortunadamente desapareció con la venida de la revolución industrial y la invención de las embarcaciones de vapor.

1.1.4. Las galeras para mujeres

Las galeras para mujeres servían para la reclusión y tortura de las mujeres que practicaban actos de prostitución y proxenetismo. Estas mujeres eran enviadas a casas de galeras, en donde se les cortaba todo el pelo y se les mantenía con grilletes, mordazas y se les lesionaba públicamente. Para el caso de evasión de alguna de las condenadas, se les marcaba con hierro candente en la espalda el escudo de la ciudad y, en caso de tercera evasión, eran ahorcadas.

1.1.5. Los presidios

La palabra presidio implica guarnición de soldados, custodia, defensa, protección, plaza fuerte, ciudad amurallada. Estos centros surgen cuando las galeras desaparecen por la revolución industrial y los reos son trasladados a laborar en los presidios de las armerías. En las épocas de los presidios, se consideraban a los reclusos como animales laborales y, se les amarraba y encadenaba para trabajar. Los presidios evolucionan más adelante y los reclusos pasan a trabajar en obras públicas con grilletes en las manos y las piernas, custodiado por personal autorizado y latigueados en caso de que no trabajaran.

1.1.6. Historia de las cárceles en Guatemala

El Sistema Penitenciario en Guatemala surgió durante la época de la conquista española. En 1542, se funda la Real Audiencia de los Confines de Guatemala y Nicaragua. Felipe II, informado de malos manejos en la Real Audiencia de los Confines de Guatemala, decide trasladar la Audiencia a Panamá; la jurisdicción de la Real Audiencia de Panamá, comprendía desde el puerto de Buenaventura (Colombia) hasta el Golfo de Fonseca (Nicaragua).

Una de las dependencias de éstas Audiencias de los Confines, era la Real Cárcel de Corte, en donde se encontraban recluidos criminales condenados por ese Tribunal, o que estaban en juicio. La Real Cárcel de Corte, entonces, servía como

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centro de condena y centro preventivo a la vez. En el año de 1820, La Real Cárcel se une con la Cárcel del Ayuntamiento y pasan a formar la denominada Cárcel Pública, siendo una dependencia directa de la Municipalidad y ya no de la Audiencia; pero siempre fue fiscalizada y controlada por autoridades judiciales.

Para el año de 1875 se forma la primera comisión, presidida por el señor José Francisco Quezada, de Inspección de las Cárceles para Hombres y, la Casa de Corrección de Santa Catarina, para mujeres. Después de la visita, las cárceles fueron sancionadas por las condiciones precarias y la falta de mantenimiento y limpieza en que vivían los reclusos. Esto hace que nazca la idea de construir una Penitenciaría Central, que en el año 1877 comienza a ser construida. La Penitenciaría Central de Guatemala fue terminada durante la gestión del presidente Justo Rufino Barrios. En el año de 1888, se enviaron todos los reclusos de la Cárcel para Hombres de la ciudad, a la Penitenciaría Central; por lo que ésta última comienza a acoger a reos sentenciados y en situación preventiva.

La Penitenciaría Central tenía capacidad para 500 reos, sin embargo, a principios de siglo ya había más de 1,500 hombres recluidos; cifra que fue creciendo hasta llegar en algunas ocasiones, especialmente durante los años comprendidos en 1954 y 1957, a 2,500 hombres. La Penitenciaría Central fue clausurada en el año de1968, después de 87 años de regir como centro penitenciario nacional, debido a factores como, la falta de agua, la falta de trabajo, la organización y el hacinamiento, entre otros. En el año de 1,963, se crean las denominadas Granjas Penales, que se instalaron en el departamento de Petén, a fin de trasladar a la población reclusa de la ya demolida Penitenciaría Central; asimismo, se planificó la construcción de Granjas Penales en Escuintla y Quetzaltenango. La Granja Penal de Pavón, para los reos del área central de la República y que sería de carácter eminentemente industrial. La Granja Penal de Cantel, en el departamento de Quetzaltenango, para reclusos de zonas frías y; la de Canadá, en el departamento de Escuintla, para internos de zonas calientes. Es durante la administración del presidente Enrique Peralta Azurdia en donde se inicia la construcción de las Granjas Penales.

La Granja Penal de Pavón comenzó a ser construida en el año de 1,965 y, fue inaugurada en 1,968, en donde se trasladaron aproximadamente 1,200 reclusos de la Penitenciaría Central. En 1,976, se inauguró la nueva Granja Penal de Pavón, en donde fueron trasladados 1,100 reos. En 1,962, se redactó la primera Ley de Redención de Penas por el Trabajo, y fue sustituida por una nueva en el año de 1,969.

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1.2. Concepto y definición del Sistema Penitenciario

Un sistema penitenciario puede considerarse como la última fase del proceso de justicia penal, que comienza con la comisión del delito, prosigue con la instrucción del caso, el arresto de los sospechosos, su detención, el juicio y, por último, termina con la sentencia y el cumplimiento de la misma en su régimen.

Manuel Ossorio conceptualiza al sistema penitenciario y dice que: “Se llama así, al conjunto de normas legislativas o administrativas, encaminadas a determinar los diferentes sistemas adoptados, para que los reclusos cumplan sus sentencias. Se encamina a obtener la mayor eficacia, en la custodia o en la readaptación social de los delincuentes. Esos regímenes son múltiples, varían a través de los tiempos y van, desde el aislamiento absoluto y de tratamiento rígido hasta el sistema de puerta abierta con libertad vigilada. Entre ambos extremos existe una amplia gradación”.4

Para De León Velasco y de Mata Vela, en su libro Derecho penal Guatemalteco, el sistema penitenciario, se refiere al conjunto de normas y doctrinas que tienden a regular la ejecución de la pena en los centros penales o penitenciarios destinados para tal efecto y que por cierto en nuestro país no se encuentra codificado ya que lo único que existe son normas reglamentarias de tipo carcelario.

Un sistema penitenciario debe ser considerado como una organización creada por el Estado para la ejecución de las sanciones penales (penas o medidas de seguridad) que importan privación o restricción de la libertad individual cómo condición sine qua non para su efectividad.

Para el Estado de Ecuador el sistema penitenciario, es el conjunto de organismos encargados de la rehabilitación social, de la ejecución de las penas privativas y restrictivas de libertad y, del tratamiento y rehabilitación integral de los internos. Para el Estado de Chile el sistema penitenciario. Es la actividad penitenciaria que comprende la custodia de los detenidos, sujetos a prisión preventiva y condenatoria y; a la educación sobre los condenados para reinsertarlos en la sociedad. Por otra parte para el Estado de Bolivia el sistema penitenciario comprende la ejecución de las penas y de las medidas de seguridad privativas de libertad y el tratamiento del recluso, a fin de lograr su readaptación social.

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Los diferentes enfoques doctrinarios utilizan indistintamente los términos sistema o régimen, para referirse al conjunto de métodos que constituyen el proceso de readaptación y reeducación de los reclusos de los diferentes países, no obstante se considera más acertado nominar como sistema a la organización, tal y como lo enuncia el Primer Congreso de las Naciones Unidas sobre la Prevención del Delito y Tratamiento de los Delincuentes, en tanto debiera de utilizarse el término régimen para referirse al conjunto de métodos adoptado para conseguir la readaptación y reeducación del recluso.

Haciendo un análisis de las definiciones descritas, se puede describir al sistema penitenciario, como la organización del Estado, técnicamente estructurada, conformada por un conjunto de leyes, reglamentos de ley, infraestructura adecuada, soporte financiero suficiente, y recurso humano especializado; cuyo objetivo es principalmente, la correcta administración de los centros penales, la ejecución de las penas, las medidas de seguridad privativas de libertad y esencialmente; la readaptación y reeducación de los reclusos.

De esa cuenta la ponente determina que un sistema penitenciario entonces es el régimen adoptado para el castigo y corrección de los penados que han sido condenadas mediante un proceso penal responsables de cometer actos en contra de la ley penal.

1.3. Características del Sistema Penitenciario

El sistema penitenciario es el último eslabón del sistema de justicia penal, sin embargo, social y estatalmente se tiene la percepción que son centros de castigo, en donde no importa las condiciones y, entre menos molestias provoquen, será mejor; además la realidad del sistema penitenciario ha puesto en evidencia la crisis de que la cárcel, no reinserta sino reproduce las conductas criminales.

Pero con el fenómeno de la sobrevivencia de la cárcel, debe pensarse en la formulación de políticas públicas, orientadas hacia un trato humano que procure no incrementar la vulnerabilidad y, en la medida de lo posible, reducir sus niveles. La realidad penitenciaria guatemalteca es contradictoria a esta filosofía, el Sistema Penitenciario nacional no cuenta con un sistema orgánico funcional, ni áreas especializadas e integradas que respondan a la rehabilitación y a la reeducación de los reclusos, tal y como lo establece la Ley del Régimen Penitenciario.

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Históricamente las cárceles han funcionado como centros retributivos que desocializan y reproducen las injusticias de la estructura económica y, en nada cumplen los estándares internacionales y nacionales de la buena práctica penitenciaria. Sumado a ello la violencia, la corrupción, el control disciplinario en poder de los reclusos en las cárceles, han generado arbitrariedades y, en el incumplimiento del fin constitucional de la readaptación social y la reeducación de los reclusos, pero sobre todo en nada han contribuido a la resolución de la conflictividad social. Pero existen otros problemas estructurales como la falta de aplicación de la ley ya existente, la poca asignación presupuestaria, la falta de una carrera penitenciaria y la falta de auditoria social.

La situación real en que se desarrollan la administración de los centros penales del país por el Sistema Penitenciario como institución, ha sido investigada por organismos internacionales entre ellos, la Organización de Estados Americanos OEA, así también entes nacionales creados con ese propósito, por ejemplo: La Comisión Consultiva del Sistema Penitenciario Nacional.

A pesar de que el Estado cuenta con suficiente información sobre el funcionamiento del Sistema Penitenciario proporcionada por las instituciones ya mencionadas, la situación actual de las cárceles públicas del Sistema Penitenciario no ha cambiado, es más; según se constata en la presente investigación, las principales características del sistema penitenciario en la actualidad, se detallan de la manera siguiente:

a. El marco regulador del Sistema Penitenciario, se encuentra en el Decreto Número 33-2006, del Congreso de la República, el cual contiene la Ley del Régimen penitenciario; no obstante a lo anterior, el sistema penitenciario funcionó durante años de acuerdo al Reglamento de la Dirección General del Sistema Penitenciario, según Acuerdo Gubernativo número 607-88, regulándose la administración de los centros penales a través del Acuerdo Gubernativo número 975-84 Reglamento para los centros de Detención de la República de Guatemala.

b. El sistema penitenciario guatemalteco, es el conjunto de instituciones encargadas de la administración de los centros penales, el cual adolece de graves limitaciones, tanto de orden personal, como de espacio adecuado para la magnitud de su aplicación, pero principalmente en el orden económico, en virtud de depender directamente del Ministerio de Gobernación y, de las asignaciones

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presupuestarias que este le otorgue, lo cual se proyecta en la administración de los centros de reclusión.

c. Las personas que han desempeñado el cargo de Director del sistema penitenciario, han sido removidas o han renunciado al cargo al poco tiempo de desempeñarlo, esto aparentemente se debe a la imposibilidad de ejecutar las acciones que el mismo cargo conlleva o por presiones internas.

d. Como consecuencia del principio de judicialización, el Sistema Penitenciario está bajo el control jurisdiccional de los jueces de ejecución, con el objeto de velar para que no se produzcan desvíos en la ejecución penal por parte de las autoridades penitenciarias, ni tampoco se lesionen o limiten derechos de los reclusos que la ley les garantiza.

e. Con relación a la administración de los centros penales, la seguridad en las entradas principales y alrededor de sus oficinas administrativas, esta a cargo de la guardia penitenciaria.

f. Las eventuales requisas en el interior de los centros, están a cargo de la Policía Nacional Civil, conjuntamente con el Ministro de Gobernación.

g. La mayoría de los centros penales, administrados por el Sistema Penitenciario, basa su infraestructura en módulos comunales llamados sectores, en donde los internos son clasificados supuestamente atendiendo el grado de peligrosidad.

h. Consecuencia de la infraestructura de módulos comunales, el control interno de los centros se encuentra a cargo de los Comités de Orden o, de líderes de los sectores, en donde fungen los cargos los mismos reclusos.

i. En la Granja Modelo de Rehabilitación Pavón, anterior a su intervención, proliferaban unidades habitacionales de propiedad particular.

j. En los centros de prisión preventiva, existe el hacinamiento; es evidente el ocio, los internos están generalmente confinados a su sector durante el día; no existe ninguna clase de actividad debidamente planificada y autorizada por el sistema penitenciario, en las que los reclusos ocupen su tiempo y se proceda a la rehabilitación e integración de los reclusos a la sociedad.

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k. A consecuencia de lo anterior, “el sistema penitenciario guatemalteco, carece de un proceso debidamente estructurado que tenga como fin elevar el nivel educativo y laboral de los reclusos, así como el nivel de vida dentro de prisión que los inserte dentro de una sociedad productiva al término de su condena”.5

1.4. Naturaleza del Sistema Penitenciario

Se considera al sistema penitenciario como parte del derecho penal, siendo uno de sus fines, el control general sobre la pena privativa de libertad, a la cual tienen intervención no solo el juez de ejecución competente, sino también, el ejecutivo, con el funcionamiento de la administración de los centros carcelarios correspondientes para ese fin.

“Acerca de la naturaleza jurídica del derecho penitenciario, existen diversos criterios entre los que se maneja la idea de que forma parte del derecho penal y en algunos aspectos del derecho administrativo. En la actualidad debe considerarse que los juristas han concretado en que definitivamente, este derecho, definido como el conjunto de normas que regulan el cumplimiento de ejecución de las penas carcelarias, gozando de una autonomía funcional. Al respecto puede decirse que el derecho penitenciario es un derecho autónomo e independiente.”6

1.5. Objetivos de las prisiones

El objetivo de las prisiones o cárceles, varía según las épocas y, sobre todo, las sociedades. Su principal cometido es:

a. Proteger a la sociedad de los elementos peligrosos.

b. Disuadir a quienes pretenden cometer actos contrarios a la ley. c. Reeducar al detenido para su inserción en la sociedad.

d. Acallar a los oponentes políticos. Esta circunstancia se produce, de manera especial, en las dictaduras, aunque también en las democracias pueden existir prisioneros políticos.

e. Impedir que los acusados puedan huir, comprometiendo su próximo proceso, se habla, en este caso, de prisión preventiva.

5 Comisión Consultiva del Sistema Penitenciario Nacional. Segundo Informe. Págs. 61 y 62.

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f. Recientemente, se observa el desarrollo de un nuevo modelo bifurcado, con la construcción en algunos países, de la cárcel de máxima seguridad para grandes traficantes de drogas y, lo que tradicionalmente se calificaba como delincuentes políticos, pero que hoy en día se llaman genéricamente terroristas, por razones que escapan a los límites de esta presentación.

1.6. Los sistemas penitenciarios en la actualidad

Actualmente, las cárceles públicas del país, son contrarias a los fines que debe tener todo Sistema Penitenciario; los cuales se encuentran debidamente regulados en nuestra Constitución Política de la República y, el Decreto número 33-2006 del Congreso de la República; el cual contiene la Ley del Régimen Penitenciario, ya que dichas cárceles se alejan completa y totalmente a favorecer y ayudar a los reclusos, con el fin de reeducarlos y readaptarlos socialmente.

Dicha readaptación social y reeducación de los reclusos, se ve afectada, debido a la falta de una separación estratégica y, previamente establecida tanto de las personas privadas de libertad, por haberse dictado una sentencia firme ejecutoriada; como las que esperan termine el proceso, que se sigue en su contra.

En lo que respecta, a la situación procesal de los reclusos, nuestra Constitución política de la República, nos indica que, los centros de prisión provisional, de arresto y de detención, deben de ser diferentes a aquellos centros, en los cuales se tiene que cumplir las condenas. En nuestro país, contamos actualmente con algunos centros carcelarios, como el centro de Rehabilitación del departamento de Puerto Barrios, la Granja Penal de Rehabilitación Canadá, la Granja de Rehabilitación Cantel, el Centro de Orientación Femenina (COF), en los cuales las personas que se encuentran en prisión, cumpliendo su condena; lo hacen al lado de aquellas personas que, se encuentran guardando prisión preventiva, o sea dentro del mismo espacio físico.

Dicha situación, no ocurre en la Granja Modelo de Rehabilitación pavón, en la cual, únicamente se encuentra población reclusa que tiene sentencia firme. En lo referente, a la debida separación que debe existir, dentro del sistema carcelario entre las personas, de acuerdo a la etapa o fase en la cual se encuentran; los procesos de reeducación y readaptación social del recluso en nuestra sociedad, no contamos con políticas, ni tampoco con estructuras adecuadas a favor del mismo.

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PROTOCOLOS DE SEGURIDAD EN LOS SISTEMAS PENITENCIARIOS

Antes de entrar a hablar de la clasificación de los protocolos, hay que hacer una pequeña introducción de que es un protocolo, por lo que puedo decir que el mismo es un conjunto de reglas usadas por las personas, sistema de alarmas o computadoras para comunicarse unas con otras a través de una red o un código específico para lograr la íntegra seguridad de un lugar o bien de determinado programa. Un protocolo es una convención o estándar que controla o permite la conexión, comunicación, y transferencia de datos entre dos puntos finales. En su forma más simple, un protocolo puede ser definido como las reglas que dominan la sintaxis, semántica y sincronización de la comunicación.

2.1. La función del sistema penitenciario con relación al sistema de seguridad en las cárceles

La función del sistema penitenciario es la custodia de los privados de libertad para evitar que se fuguen, obstruyan procesos judiciales o participen en nuevos delitos contra la ciudadanía. Asimismo velar por la seguridad y los derechos humanos de los reclusos y proporcionarles condiciones para una rehabilitación efectiva. En este sentido el Sistema Penitenciario cumple un fin primordial en el sistema de seguridad ciudadana ya que es una herramienta clave para disuadir y prevenir la criminalidad.

La temática cubierta demuestra que existe un conjunto de factores comunes que, en su totalidad, constituyen un modelo para la buena gestión penitenciaria. No obstante, no es suficiente considerar estos temas en abstracto. También es importante que queden plasmados en un conjunto de principios claros. Debido a que está previsto que se debe aplicar en todo sistema penitenciario del mundo, es esencial un conjunto de principios que debe utilizarse como punto de referencia sea aplicable en cualquier país.

No deben estar basados en una cultura en particular, ni sobre normas aceptadas en un determinado país o región. Se establece dicho requisito al tomar como punto de partida de cada capítulo las normas internacionales de derechos humanos pertinentes.

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Normas internacionales expresan que: “estas normas han sido aceptadas por la comunidad internacional, generalmente a través de las Naciones Unidas.”7

Los principales instrumentos de derechos humanos, como el Pacto Internacional de Derechos Civiles y Políticos y el Pacto Internacional de Derechos Económicos, Sociales y Culturales, son tratados legalmente vinculantes para todos los países que los han ratificado o aceptado. La mayoría de estos tratados contienen referencias al tratamiento de las personas privadas de su libertad.

2.2. Concepto y definición de protocolos de seguridad

Las nuevas infraestructuras, el incremento considerable de la población reclusa, con un espectacular incremento en los últimos años en Guatemala, duplicando aproximadamente el numero estable de internos, la aparición en el mercado de nuevos elementos electrónicos de alta precisión y tecnología y las nuevas formas de criminalidad organizada, contribuyen a crear espacios de inseguridad que, en ocasiones, pueden generar corrientes de opinión negativas e injustas para el conjunto de las Instituciones Penitenciarias.

Es por ello que debemos adecuar las normas y controles de seguridad a las nuevas exigencias y fenómenos criminales para impedir la comisión de actos ilícitos que pongan en riesgo las infraestructuras penitenciarias, sus trabajadores, internos y a la sociedad libre. Las nuevas tecnologías han permitido desarrollar mecanismos y procedimientos para la introducción de objetos prohibidos en el interior de los centros que, sin duda, de no obstaculizar estas iniciativas ilícitas, podrían quebrar la seguridad integral del Sistema Penitenciario.

Además de los típicos objetos prohibidos clásicos (objetos cortantes y punzantes, sustancias toxicas, etc.), que, sin duda, debemos seguir intentando acabar con su existencia, por cuanto suponen una amenaza seria para la vida e integridad física de los internos y funcionarios, están apareciendo otros de corte mas sofisticado tanto por sus características como por su composición (medios de comunicación con el exterior, teléfonos móviles – con cámara fotográfica, grabación en vídeo y videoconferencia --, relojes grabadores, relojes con cámaras fotográficas incorporadas, bolígrafos pistola, armas fabricadas con materiales no detectables por los sistemas de detección electrónicos, armas camufladas en artículos de uso cotidiano, etc.), que permiten o

7 Salgado García, Agustín. Seguridad Penitenciaria.

http://www.tuobra.unam.mx/obrasPDF/publicadas/070626110202-SEGURIDA.html. Consultado el 4 de Octubre de 2013.

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facilitan que los internos puedan continuar desarrollando en el interior de los centros penitenciarios algunas de las actividades ilícitas por las que entraron en prisión.

Por ello se considera necesario llevar a cabo modificaciones de las estructuras organizativas en el área de seguridad y vigilancia interior, que permitan un mayor control de las zonas de riesgo, de los internos y de las actividades que realizan, incorporando normas de seguridad y control que contribuyan a la detección e intervención de los objetos que puedan suponer riesgo para los centros penitenciarios, sus trabajadores e internos y a la sociedad en general.

De otro lado, también es necesario evitar conductas y actitudes negativas de los internos para conseguir una convivencia ordenada entre los internos y los trabajadores penitenciarios y, con ello, contribuir a la consecución de los objetivos constitucionales.

En consecuencia, un protocolo de seguridad en los centros penitenciarios sirve para adoptar medidas de control y seguimiento, de tipo selectivo, que permitan mayor especialización de los funcionarios, en el desarrollo de determinadas actividades de seguridad en el sistema penitenciario. En todo caso, las medidas de seguridad se regirán por los principios de necesidad y proporcionalidad, y se llevarán siempre a cabo con el respeto debido a la dignidad y a los derechos fundamentales de los reclusos.

Por último, es necesario describir especialmente, que todas las normas que contiene la un protocolo de seguridad deberán ser aplicadas de forma que permita compatibilizar por un lado, la seguridad de los establecimientos y del personal penitenciario e internos y, por otro, el respeto a la dignidad de los internos, familiares y demás personas ajenas a la institución.

2.3. Actos inseguros y condiciones inseguras de los sistemas penitenciarios

Al referirme a estos dos términos, lo hago porque resultan de gran importancia dentro del manejo de la seguridad penitenciaria, en ellos se encuentran las siguientes características:

a. “Actos inseguros: son los actos o acciones provocadas por las personas, que facilitan que suceda un riesgo.

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b. Condiciones inseguras: son situaciones que presentan "los bienes" y que facilitan que suceda un riesgo.”8

Relaciones internas y relaciones externas.

Desde el punto de vista de la seguridad se deben manejar dos tipos de relaciones, las cuales tienen un objetivo en común, pero con diferentes características:

a. Relaciones internas: se refieren al personal y a la población de internos. Lo importante de esta relación interna es que fomenta y promueve que cada grupo se maneje adecuadamente dentro de sus atribuciones y limitaciones.

Por lo que se refiere a los internos, esta relación es especialmente importante puesto que permite precisar que el respeto mutuo es la base de una adecuada convivencia.

b. Relaciones externas: estas contemplan a los familiares de los internos, así como amigos, abogados, jueces, agentes del ministerio público, visitantes especiales, etc. La importancia de estas radica en que a través de ellas es posible señalar una serie de derechos y obligaciones a los cuales se tienen que ajustar tanto los visitantes como los empleados. De este respeto dependerá el armónico desarrollo de estas relaciones.

2.4. Principios básicos de la seguridad penitenciaria

En la seguridad penitenciaria deben existir tres condiciones para su adecuado funcionamiento:

a. Información: Consiste en tener entero conocimiento de las situaciones o acciones que pudieran afectar a un bien jurídico y provocar su perdida, daño o destrucción. El tener esta información permite diseñar e implementar las medidas necesarias para su adecuada protección.

b. Dispositivo: Consiste en aplicar todas las medidas o acciones necesarias para la adecuada protección de ese bien jurídico, generalmente el dispositivo se implementa después de que la información obtenida es debidamente ordenada, analizada y valorada.

8 Seguridad Penitenciaria. http://www.tuobra.unam.mx/obrasPDF/publicadas/070626110202-SEGURIDA.html. Consultado el 4 de Octubre de 2012.

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c. Secreto: Consiste en las medidas y acciones que se toman para que un número muy restringido de personas tengan conocimiento de como se esta protegiendo a ese bien jurídico, de manera que si se pretende atentar contra el mismo se imposibilite tal hecho, sin que se permita además se tenga el conocimiento detallado de las medidas de seguridad implementadas para tal fin, lo que le creara una incógnita respecto a lo que puede suceder en caso de que se atente contra el bien jurídico protegido.

Para que la información obtenida, ordenada y valorada de lugar a la implementación de un dispositivo y para que este tenga éxito, es requisito indispensable mantener una discreción absoluta por parte de todas las personas que participan o conozcan la información y del dispositivo adoptado, lo que permitirá que prevalezca la tercera condición, es decir, el secreto.

2.5. Análisis de las funciones del los protocolos de seguridad

Siendo que la función del sistema penitenciario como ya se dijo es la custodia de los privados de libertad para evitar que se fuguen, obstruyan procesos judiciales o participen en nuevos delitos contra la ciudadanía. Además de velar por la seguridad y los derechos humanos de los reclusos y proporcionarles condiciones para una rehabilitación efectiva.

En este sentido el los regímenes o protocolos de seguridad que rigen en un sistema penitenciario se traducen a instrumentos de la administración penitenciaria, en orden a contribuir a la seguridad y al cumplimiento de otras funciones legalmente asignadas y, con el objetivo inmediato, de recibir, almacenar y tratar información relevante que se relacione con la seguridad de los internos y las personas que visitan tales centros.

En orden al cumplimiento de la función básica los protocolos de seguridad y, como parte del sistema de justicia penal, instituciones penitenciarias han de contribuir, en primer lugar, a la protección de los bienes jurídicos esenciales de todos los ciudadanos o seguridad pública.

En segundo lugar, la administración penitenciaria a través de sus protocolos de seguridad tiene la función de velar por la vida e integridad de todos los internos y funcionarios, así como por la seguridad de los propios centros a fin de lograr la retención y custodia y una convivencia ordenada.

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El objetivo central del sistema penitenciario y los protocolos de seguridad que los rigen se basan en la custodia de personas privadas de libertad, para evitar que se fuguen, obstruyan procesos judiciales o participen activa o pasivamente en nuevos delitos contra los ciudadanos. Adicionalmente, el sistema penitenciario y sus protocolos de seguridad deben de cuidar de la seguridad de los privados, respetar sus derechos humanos y velar por una rehabilitación y reinserción efectiva de los que cumplen condenas.

Para poder cumplir con estos objetivos, el sistema debe contar con cuatro capacidades o pilares centrales: un marco legal apropiado y efectivo; personal con capacidades; infraestructura física en cuanto a instalaciones, equipo y otros, y d. los procesos, programas y procedimientos adecuados para hacer funcionar los tres anteriores (protocolos de seguridad).

El diagnóstico se organiza alrededor de los factores clave que afectan estos pilares, los cuales determinan la capacidad de ofrecer buenos servicios penitenciarios en el sistema. También se analizan los principales factores afectando la demanda de servicios dada por las tendencias en la población penitenciara que se pueden observar en los últimos años.

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PROTOCOLOS DE SEGURIDAD DE LOS SISTEMAS PENITENCIARIOS DE LA LEGISLACIÓN COMPARADA

La legislación comparada es el cotejo que se hace entre las distintas leyes de un país referidas a un mismo tema jurídico. Esta comparación entre las leyes sirve para encontrar las diferencias o bien las similitudes de tratamiento legal que le dan los países a temas jurídicos específicos.

La legislación comparada nace no solo por la distinta legislación jurídica sobre un tema, sino además por las distintas concepciones teóricas y dogmáticas sobre el derecho.

En ese marco de idas es fundamental para el trabajo analizar el fortalecimiento de la institucionalidad de los Estados, sus reformas policiales y la reforma al sistema penitenciario de cada uno, revisando presupuestos, protocolos, reglamentos y procesos de formación y profesionalización de los elementos que resguardan la seguridad ciudadana y que velan por el cumplimiento de las leyes penitenciaras.

3.1. Situación de los sistemas penitenciarios en la antigüedad

La cárcel no siempre ha tenido la misma finalidad, ha ido mutando de un simple medio de retención para el que esperaba una condena, a ser el espacio donde se cumple efectivamente con la condena. Este viraje se produce con el advenimiento del estado moderno hacia la segunda mitad del SXVIII y la primera del Siglo XIX, donde el que ha cometido un delito ya no pagaría con una pena taliona, física o con su vida, sino que se le impone un tiempo de castigo de acuerdo a una clasificación tipológica del delito (concepción cuantitativa propia del racionalismo). Espacio temporal en el cual se desarrolla la criminología y se generaliza la privación de la libertad como pena. Hasta ese momento, la cárcel estaba reservada para los procesados y los que esperaban las ejecuciones de sentencia (castigo, ejecución o desestimación), pero como pena era utilizada únicamente para los infractores de menor cuantía y deudores y ni siquiera era utilizada en todos los casos, pues funcionaba también la pena de azotes . Los prisioneros permanecían retenidos en un mismo espacio, sin consideración a su delito y sus familiares debían pagar por su manutención.

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La aplicación de la justicia de la época era de dominio público, se mostraban los suplicios a los que eran sometidos los acusados así como las ejecuciones de los mismos, entendiendo que este cínico show amedrentaba a quienes pudieran cometer un delito. Contrariamente a la condena que establece una pena de prisión relativa a la falta cometida, las prisiones de la época servían como un medio de exclusión para toda clase de personas consideradas marginales (delincuentes, locos, enfermos, huérfanos, vagabundos, prostitutas, etc.).

“La alternativa a la prisión, fue la deportación a América. Costumbre que debió finalizar con la declaración de independencia de EEUU, y la necesidad de contar con un número mayor de hombres en las guerras europeas y en las colonias. Por lo que sustituyó a la deportación, el ejército o la flota como alternativas a la prisión. En periodos posbélicos, se comenzó a utilizar con mayor asiduidad la pena de muerte, llegando a límites intolerables. Fue en los últimos años del siglo XVIII y con las ideas disciplinaristas de Jeremías Bentham, que la prisión se comenzó a utilizar como pena por la comisión de delitos.”9

La filosofía del Panóptico fue una de las expresiones mas acabadas de la concepción moderna de cárcel. El panopticón fue un diseño de centro penitenciario “ideal” elaborado por el filósofo Jeremias Bentham en 1791. El concepto de este diseño permite a un vigilante observar (opticón) a todos (pan-) los prisioneros sin que éstos puedan saber si están siendo observados o no.

El objeto de celdas individuales y el ejercicio del control visual permanente tanto por vigilantes como visitantes, tenía el objetivo de generar en los delincuentes alojados no solo la auto-represión de posibles acciones violentas o lesivas, sino la permanente reflexión sobre los hechos cometidos. Jeremías Bentham, plasmó un modelo de vigilancia social que permitía un tipo de poder del espíritu sobre el espíritu, una especie de institución que se aplicó tanto en escuelas como hospitales, reformatorios, y fábricas. Velar por la educación de un hombre es vigilar todos sus actos: situarlo en una posición desde donde se puede obrar sobre él como se quiera.

La prisión evoluciono rápidamente en su nueva concepción, se convirtió en lo que Foucault denominó como una institución disciplinaria o lo que Goffman denomina “Institución Total”. Su organización, consistía en un control total del prisionero que estaba vigilado constantemente por los carceleros. “Lo que generalmente se llama institución es todo comportamiento más o menos forzado, aprendido; todo lo que en una

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sociedad funciona como sistema de coacción.” Goffman por su parte, define las instituciones totales como depósitos de internos, organizaciones diseñadas de punta a punta y a conciencia como máquinas efectivas, cuya meta es cumplir unos pocos fines que tienen como objetivo primordial la reforma de los internos, de acuerdo con un esquema ideal que aplican al material con el que cuentan, la gente, considerada, en este caso, como seres inanimados.

3.2. Protocolos de seguridad penitenciaria en México

El sistema penitenciario mexicano atraviesa una crisis. No se trata de un fenómeno exclusivo de México y tampoco es reciente. Sin embargo, en los últimos años se han acumulado evidencias sobre la falta de capacidad del sistema para contribuir de manera efectiva a la reinserción social de los sentenciados o a la disminución de la incidencia delictiva. Esta crisis se originó, como se muestra más adelante, por múltiples factores entre los que destacan el propio crecimiento de la delincuencia; la mayor severidad de los castigos; y las características del proceso penal, con un uso extensivo de la prisión preventiva y con escasas alternativas al uso de la prisión.

Frente a la expresión de esta crisis, el Estado respondió en dos grandes vertientes: primero, desde el ámbito legislativo se fueron abriendo opciones para atenuar el uso de la prisión como forma privilegiada de castigo y, de manera más ambiciosa, en 2008 entró en vigor una amplia reforma constitucional que, entre otras cosas, estableció la figura de juicios orales e introdujo los mecanismos alternativos para la solución de controversias. La segunda vertiente de respuesta del Estado mexicano ha sido la inversión sin precedentes, realizada en los últimos años, a efecto de rescatar y abrir nuevos espacios y centros de reclusión.

Dentro de la estructura del sistema penitenciario se encuentra el cuerpo de seguridad y custodia, cuya principal función es garantizar a seguridad mediante el respeto a los derechos humanos de los internos, al interior de los centros de reinserción social.

En alguna medida el funcionamiento actual del sistema penal ha propiciado que los penales estén saturados de personas que no han sido declaradas culpables (están en proceso), que cometieron delitos de baja peligrosidad y por lo tanto tienen sentencias menores y, entre otras cosas, son provenientes generalmente de familias de bajos recursos económicos.

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Viendo esto con más amplitud el diagnóstico es que hay necesidad de introducir los protocolos de seguridad en el sistema penitenciario mexicano, pues es imperativo llevar a cabo el cumplimiento de los protocolos de operación, de seguridad, de control penitenciaria para que el sistema penitenciario descanse en un verdadero espíritu resocializador.

De esa cuenta es imperioso establecer que en México debería de existir protocolos de seguridad, de operación y de control penitenciario, ya que antes que nada el factor riesgo en la operación penitenciaria es un factor que forma parte de la ecuación con la que opera el sistema, entonces hay que tener un extraordinario cuidado en que ese factor no se salga de control y esto sucede cuando se dejan de aplicar, de observar con toda disciplina los protocolos que he comentado, entonces, ciertamente es muy importante operar en condiciones de equilibrio penitenciario pero tan importante como eso es que se pueda tener una operación basada en esquemas de seguridad y de control que no sean rebasados y a esto me refiero que se tiene que hacer una tarea ingente, inmediata en materia de control de confianza para acotar también los procesos corruptivos que vemos están presentes en la operación de algunos penales mexicanos.

“En términos de lo que ha sido este asunto penitenciario para los distintos estados de la república mexicana, ¿cuáles son aquellos estados que estarían hoy viendo más comprometida su capacidad penitenciaria instalada el diagnóstico de la población penitenciaria nacional identifica al Distrito Federal, por ejemplo con el mayor problema de sobrepoblación, después está el Estado de México, posteriormente está Baja California que ha hecho un gran esfuerzo por corregir este déficit con inversiones muy importantes que hizo en el penal de El hongo en Tecate y que prácticamente ha restablecido sus capacidades; están también estados como Chihuahua que ha venido haciendo un esfuerzo importante por reordenar el equilibrio operativo y digamos son estos estados en donde habría la mayor concentración de población, en seis estados de la república se ubica aproximadamente el 45 por ciento de la población penitenciaria del país y esos son los que tienen consideraciones especiales de operación para acotar riesgos.”10

10 Secretaría de seguridad pública.

http://www.ssp.gob.mx/portalWebApp/appmanager/portal/desk?_nfpb=true&_pageLabel=portals_portal_page_m2p 1p2&content_id=1074027&folderNode=810187&folderNode1=814222. Consultado el 16 de Octubre del 2,012.

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3.3. Protocolos de seguridad penitenciaria en Estados Unidos

“Las prisiones en los Estados Unidos son operadas por los gobiernos federales y estatales, el encarcelamiento es un poder concurrente bajo la Constitución de los Estados Unidos. La prisión es una de las principales formas de castigo por la comisión de delitos graves en los Estados Unidos. Los delincuentes de menor gravedad, como los condenados por delitos menores, pueden ser condenados a una pena corta en una cárcel local o con formas alternativas de sanciones tales como correcciones a mitad de camino de la comunidad (casa), la libertad condicional, y / o restitución. En Estados Unidos, las prisiones funcionan a varios niveles de seguridad, que van desde las prisiones de mínima seguridad que principalmente casas delincuentes no violentos a las instalaciones que albergan Supermax conocidos criminales y terroristas.”11

Estados Unidos tiene una de las tasas de encarcelamiento más alta del mundo. Más personas están tras las rejas en Estados Unidos que cualquier otro país. A partir de 2006, un récord de 7 millones de personas estaba en la cárcel, en libertad condicional. Del total, 2,2 millones fueron encarcelados. La República Popular de China ocupa el segundo lugar con 1,5 millones. Los Estados Unidos tienen 5% de la población mundial y el 25% de la población encarcelada del mundo.

Los presos viven en diferentes instalaciones que varían según el nivel de seguridad, especialmente en las medidas de seguridad, la administración de los internos, el tipo de vivienda, y las armas y las tácticas utilizadas por los funcionarios de prisiones. Oficina del Gobierno Federal de Prisiones utiliza una escala numeran del uno al seis a representar el nivel de seguridad. Nivel seis es el más seguro, mientras que el nivel uno es el menor.

Los sistemas estatales de prisiones utilizar un sistema similar. California, por ejemplo, clasifica las instalaciones del Centro de Recepción a través de los niveles I a IV (mínimo para la máxima seguridad) a las unidades especializadas de alta seguridad (todos consideran de nivel IV), incluyendo la Unidad de Seguridad de Vivienda (SHU)-California versión de máxima seguridad y unidades relacionadas.

11 De Maille, Vince J. Tipos de prisiones. www.incarceration101.com/types-of-prisons.php. Consultado el 17 de Octubre del 2,012.

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3.3.1. Mínimo y seguridad medio

Los prisioneros que caen en el grupo de seguridad medio puede dormir en los dormitorios de literas con taquillas para guardar sus pertenencias. Pueden tener duchas, lavabos y fregaderos. Los dormitorios están cerrados por la noche con uno o más funcionarios de prisiones supervisan. Hay menos supervisión de los movimientos internos de los presos. El perímetro es generalmente doble vallado y vigilado regularmente.

3.3.2. Cerrar seguridad

En seguridad estrecha, prisioneros generalmente tienen una o dos células persona operada desde una estación de control remoto. Cada célula tiene su propio baño y lavabo. Los presos pueden salir de sus celdas para las asignaciones de trabajo o programas correccionales y de otra manera se puede permitir en un área común en el bloque de celdas o un patio de ejercicios. Las vallas son generalmente cercas dobles con torres de vigilancia, guardias de vivienda armadas, más a menudo terceras, letales de corriente cerca eléctrica en el medio.

3.3.3. Máxima Seguridad

En una prisión de máxima seguridad o zona, todos los presos tienen celdas individuales con puertas correderas controladas desde una estación de control remoto seguro. A menudo los presos están confinados en sus celdas 23 horas al día, pero en algunas instituciones, los presos se les permiten salir de sus celdas durante la mayor parte del día. Al salir de sus celdas, los presos permanecen en el bloque de celdas o una jaula exterior. Movimiento del bloque de celdas o "vaina" está fuertemente restringido mediante restricciones y escoltas de funcionarios de prisiones.

3.3.4. Supermax

Instalaciones de la prisión Supermax proporcionar el más alto nivel de seguridad de la prisión. Estas unidades celebrar los considerados los reclusos más peligrosos. Estos incluyen los asesinos en serie, los reclusos que han cometido asaltos, asesinatos y otras violaciones graves de las instalaciones menos seguras, de alto perfil criminales como Theodore Kaczynski, Terry Nichols, Zacarias Moussaoui, y los internos que se sabe o acusados de ser miembros de pandillas de prisión.

Los Estados Unidos Oficina Federal de Prisiones opera una instalación de ese tipo: ADX Florence, construido específicamente como una instalación de máxima seguridad en 1994. Estados Unidos Penitenciaría, Marion era una máxima seguridad,

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pero ha sido reducida a una instalación de seguridad media. Utilizando una construcción penal y la teoría de operación que se conoce como el "cerebro" de la prisión, las condiciones de estas instalaciones se consideran severas por algunas organizaciones de derechos humanos de vigilancia. Los presos suelen pasar 23 horas o más por día en sus celdas, con una hora adicional gastado ya sea en una sola persona supervisada ducha, o en un área "al aire libre", recreo, generalmente una pluma sólido con paredes de dos veces el tamaño de una célula, también utilizado en régimen de aislamiento.

3.4. Protocolos de seguridad penitenciaria en Argentina

En la República Argentina indistintamente los detenidos en establecimientos penitenciarios en carácter de procesados, condenados o sujetos a medidas de seguridad, deben soportar penosas condiciones respecto a la estructura, conformación y sistemas de los edificios, sobre todo en razón de su propia configuración e insoportable hacinamiento.

La estructura y conformación de los edificios debe indefectiblemente responder al régimen penitenciario que adoptará la administración respecto de los internos destacados en el mismo.

De acuerdo con el método asegurativo las cárceles pueden ser clasificadas en:

a. Cárceles de máxima seguridad.

b. Construcciones de prisiones pueden resumirse en tres grandes ejes conceptuales, a saber:

 Prisiones con base a un punto central de vigilancia.

 Prisiones con pabellones de celdas laterales.

 Prisiones con pabellones de celdas paralelas.

Las construcciones basadas en un punto central de vigilancia tienen su origen en el panóptico y se extienden a los sistemas circular y radial.

 Cárceles de mediana seguridad.

Las cárceles de máxima seguridad, que casi invariablemente responden a regímenes celulares o aurbuneses, poseen la característica indiscutida de un amurallamiento perimetral de gran altura con guardia interna y externa. Algunas adicionaron fosas, torretas de vigilancia o alambrados que se conectaban con una situación geográfica adversa, lejana y desértica.

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“Las prisiones de mediana seguridad son aquéllas que no poseen muros, pero que mantiene ciertas medidas de contención, pero en cambio las de mínima seguridad responden a un régimen abierto que suprimen totalmente los medios físicos de retención.”12

 La configuración arquitectónica de un edificio panóptico requiere la visión completa y central del interior de las celdas por intermedio del juego de los haces de luz; el segundo sistema, denominado circular y derivación del anterior, radica en que no se requiera visión interna de la celda la cual puede estar impedida por sólidas puertas.

En tanto el sistema radial renuncia completamente a la visión interna de la celda y conservando el punto central de vigilancia para controlar los pabellones, salidas y espacios circundantes, usando el elemento de contraste de luz del pabellón respectivo.

Sus formas más usuales son la estrella, el abanico, la “Y”, la “T” y la cruz. Las modernas tendencias de la penología contemporánea recomiendan el emplazamiento de cárceles abiertas cerca de las comunidades y preferentemente en zonas rurales, fértiles y sanas. Lamentablemente la realidad carcelaria latinoamericana tiene un predominio de la prisión celular, insalubre, de máxima o mediana seguridad dentro de los cascos urbanos, o demasiado alejados de las comunidades.

En la actualidad la infraestructura de las prisiones argentinas sufren la misma decadencia, obsolescencia y deterioro que los edificios que las contienen. Entendemos por infraestructura los sistemas de electricidad, agua, luz, gas, desagües y desperdicios.

3.5. Protocolos de seguridad penitenciaria en España

“En España, una vez que el sujeto es condenado debe ser clasificado en alguno de los grados que establece la legislación penitenciaria. Esta clasificación la realiza la Junta de Tratamiento según lo dispuesto en el artículo103 del Reglamento Penitenciario, sin perjuicio de que con posterioridad la clasificación inicial puede variar”13

. El sistema, por lo tanto, es progresivo, ya que el condenado puede subir o

12 Frigerio, Graciela. Sistema carcelario argentino. http://www.robertexto.com/archivo/sist_carcelario_2.htm. Consultado el 19 de Octubre de 2,012.

13 Medidas alternativas en España, Estados unidos, Inglaterra, Brasil y Francia.

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