TIEMPO VERBAL Y SITUACIÓN COMUNICATIVA

Texto completo

(1)

Nº 8/9 - 2013

T

IEMPO VERBAL Y SITUACIÓN COMUNICATIVA

EN ESPAÑOL

Abdelilah BRAKSA

1

braksaa@gmail.com Universidad Hassan II Casablanca Resumen

El tiempo verbal es una categoría de la lengua que no solo le corresponde desempeñar una determinada función en el lenguaje sino un hecho que permite dar cuenta de lo que es el lenguaje mismo, en toda su esencia. Ello porque el verbo, como unidad lingüística, expresa no solo por su lexema sino también como morfema. Precisamente por eso disponemos de cinco informaciones tan solo en el morfema: tiempo, modo, aspecto, persona y número. Su estudio es en realidad una oportunidad para descubrir cómo es y cómo funciona el lenguaje.

Palabras-clave: Tiempo.- Texto.- Verbo.- Lingüística.- Comunicación. Résumé

Le temps est une catégorie de la langue qui non seulement joue un rôle dans l´étude du langage, mais un fait qui aide à comprendre ce qu’est la langue elle-même, dans toute son essence. C'est parce que le verbe, comme unité linguistique, n'exprime pas seulement par son lexème mais comme morphème. C'est pourquoi nous avons cinq informations dans le morphème: temps, mode, aspect, personne et nombre. Leur étude est en fait l'occasion de découvrir la structure et le fonctionnement du langage.

Mots clés: Temps.- Texte.- Verbe.- Linguistique.- Communication.

1 Profesor de Lingüística Hispánica y Director del Departamento de Lengua y Literatura Hispánicas

de la Universidad Hassan II en Casablanca. Responsable de la Unidad de Formación e Investigación “Lingüística Aplicada al Español” (2004-2007). Es, desde 2008, miembro del Comité de Seguimiento del Programa de Cooperación cultural con las universidades marroquíes y miembro del Grupo de investigación “Didáctica de lenguas” de la Universidad Mohamed V Rabat. De 2009 a 2011 fue Coordinador pedagógico del Máster Especializado en Traducción y Comunicación en español y Vicedecano encargado de los asuntos académicos y pedagógicos y miembro del Comité Científico de la Facultad de Letras y Ciencias Humanas Ain Chock de Casablanca. Es, desde 2009, especialista en la enseñanza a distancia.

(2)

ﺺﺨﻠﻣ ﺾﻌﺑ ﺔﺳارد ﻦﻣ ﻦﻜﻤﻳ اﺮﺼﻨﻋ ﻪﺘﻔﺼﺑ ﻂﻘﻓ ﺲﻴﻟ ﺔﻐﻠﻟ ﺔﺴﻴﺋﺮﻟا تﺎﻧﻮﻜﻤﻟا ىﺪﺣا ﻲﻠﻌﻔﻟا ﻦﻣﺰﻟا ﺮﺒﺘﻌﻳ ﺔﻐﻠﻟ ﻞﻣﺎﺷ ﻞﻴﻠﺤﺗ ﻢﻳﺪﻘﺗ ﺔﻴﻧﺎﻜﻣا ﺢﻴﺘﻳ ﻪﻧﻮﻜﻟ ﻞﺑ ﺎﻬﺑ ﺔﻄﺒﺗﺮﻤﻟا ﺎﻳﺎﻀﻘﻟا . ﻞﻌﻔﻟا ﺮﻓﻮﻳ ﻲﻟﻻﺪﻟا ﻪﻧﻮﻜﻣ ﻰﻟا ﺔﻓﺎﺿﻹﺎﺑ تﺎﻗﻼﻌﻟا ن ﺔﻜﺒﺷ ﻖﻠﺨﻳ ﻢﺗ ﻦﻣو دﺪﻌﻟاو عﻮﻨﻟاو ﻦﻣﺰﻟﺎﺑ ﻖﻠﻌﺘﺗ تﺎﻴﻄﻌﻣ ﺎﻳﺎﻀﻗ لوﺎﻨﺘﻟ ﺔﺻﺮﻔﻟا ﺢﻴﺘﺗ ﺺﻨﻟا ﻞﺧاد ﻞﻴﻠﺤﺘﻠﻟ ةﺪﺣﻮآ ﺔﻠﻤﺠﻟا دوﺪﺣ زوﺎﺠﺘﺗ . تﺎﻴﻧﺎﺴﻠﻟا نﻮآ ﻰﻠﻋ ﻖﻔﺘﺗ ﺎﻬﻠآ رﺎﻃﻻا اﺬه ﻲﻓ تﺰﺠﻧأ ﻲﺘﻟا تﺎﺳارﺪﻟا ﻞﻴﻠﺤﺘﻠﻟ ةﺪﺣﻮآ ﺺﻨﻟا رﺎﺒﺘﻋا ﻦﻴﻴﺳﺎﺳأ ﻦﻴﻴﻄﻌﻤآ ﺦﺳرو ﺔﻘﺑﺎﺴﻟا تﺎﻴﻬﻳﺪﺒﻟا زوﺎﺠﺗ ﺎﻘﻴﻤﻋ ﺎﻴﺠﻬﻨﻣ ﻻﻮﺤﺗ تﺪﻬﺷ ا تﺎﺳارﺪﻟا ﻲﻓ مﻼﻜﻟا قﺎﻴﺳ رودو تﺎﻴﻧﺎﺴﻠﻟ . حﺎﺘﻔﻤﻟا تﺎﻤﻠﻜﻟا : ﻦﻣﺰﻟا -. ﺺﻨﻟا -. ﻞﻌﻔﻟا -. تﺎﻴﻧﺎﺴﻠﻟا -. ﻞﺻاﻮﺘﻟا .

Esta reflexión sobre el tiempo verbal y la situación comunicativa en español pretende arrojar luz sobre la estructura y función de la referencia temporal en el lenguaje. La tradición gramatical enseña que un verbo conjugado sitúa la acción en una de las tres épocas: presente, pasado y futuro. Cuando no es así, se trata de valores no temporales sino modales; es decir cuando se usa el imperfecto y el condicional, por ejemplo, para expresar la cortesía, la modestia, etc. En los tratados de este tipo los ejemplos son oraciones.

Ahora bien, lo cierto es que cualquier acto de habla es una situación comunicativa en que intervienen varios factores. La oración no es el lugar idóneo para manifestar el conjunto de cuestiones que la interacción lingüística encierra. Las teorías elaboradas en la gramática tradicional sobre el tiempo consideran que la unidad de análisis es la oración; por supuesto, varios aspectos del tema quedan fuera del alcance de este tipo de enfoques teóricos. Nuestro propósito, en estas líneas, es llevar más allá de la oración el estudio de la categoría del tiempo. El texto constituye la unidad de análisis en que se evidencian mejor los rasgos pertinentes de las diferentes situaciones comunicativas. Dicho esto, la lingüística del texto es el método capaz de hacer patentes los elementos que constituyen el lenguaje actualizado en los textos. La sintaxis, la semántica y la pragmática del texto son los planos que el investigador considera para examinar la estructura y función de la referencia temporal.

Las teorías de Benveniste1 y Weinrich2 sobre el tiempo verbal difieren de las tradicionales precisamente porque enfocan su objeto de estudio en el texto. Desde ahí, empiezan a acumularse las diferencias para desembocar en una ruptura entre las gramáticas oracionales y las gramáticas textuales. El paso de tres subsistemas (presente, pasado y futuro) a dos (actual / no actual) es un cambio significativo cuyas consecuencias no se limitan a la categoría del tiempo verbal sino que afectan a la totalidad del sistema descriptivo del lenguaje. La clasificación misma de los

1 “Les temps d’un verbe français ne s’emploient pas comme les membres d’un système unique, ils se

distribuent en deux systèmes distincts et complémentaires. Chacun d’eux ne comprend qu’une partie des temps du verbe; tous les deux sont en usage concurrent et demeurent disponibles pour chaque locuteur. Ces deux systèmes manifestent deux plans d’énonciations différents, que nous distinguerons comme celui de l’histoire et celui du discours.”, E. Benveniste, “Les relations de temps dans le verbe français”, Problèmes de linguistique générale, p. 238.

2 “En el concepto de comentario ya se incluye el que este hecho «sigue operando en la actualidad»,

pues sólo lo que de una u otra forma afecta a la situación comunicativa se hace objeto del discurso comentador.”, H. Weinrich, Estructura y función de los tiempos en el lenguaje, p. 367.

(3)

31-339

géneros literarios cobra otro sentido en una tipología textual en que no sólo interesa el lenguaje literario sino también el lenguaje ordinario o estándar.

En el plano de la referencia temporal, con la lingüística del texto se ha empezado a dar cuenta de la relación existente entre la palabra y su usuario. De hecho, la explicación de varios enunciados no se agota en la indagación de la relación que se establece entre los signos del mismo o entre estos signos y sus referentes. Varios principios son, pues, necesarios para abordar el tema de los tiempos verbales fuera de la concepción tradicional:

1. En primer lugar, la distinción entre el discurso asertivo (comentario) y el relato de ficción (narración) viene a ser el punto de arranque de toda una teoría renovadora sobre los tiempos. Narrar significa que el hablante mantiene una actitud de relajamiento, o de distanciamiento ante lo narrado. Los mismos hechos pueden considerarse susceptibles de ser narrados o comentados; si los comenta es porque se siente directamente concernido por estos hechos. La oposición comentario/narración no es de carácter temporal. No todo lo pasado es narrado ni todo lo comentado pertenece al presente. Un historiador, por ejemplo, narra y comenta acontecimientos ocurridos todos en el pasado.

2. La diferenciación entre el comentario y la narración somete toda la producción lingüística humana a dos actitudes pragmáticas (tensión o relajación) que el hablante codifica para que así sean interpretadas por el oyente.

3. La elaboración de un sistema descriptivo con tres dimensiones: la actitud comunicativa, la perspectiva comunicativa y el relieve, permite explicar cómo los distintos tiempos se ajustan a las necesidades expresivas y a las variadas situaciones comunicativas. La actitud comunicativa divide el conjunto del sistema temporal en dos: tiempos del comentario y tiempos de la narración. Así se oponen el presente, los futuros, el pretérito perfecto compuesto y las formas perifrásticas cuyo verbo auxiliar está en presente o futuro, por una parte, y el imperfecto, el pretérito perfecto simple, los condicionales, los pretéritos, anterior y pluscuamperfecto y las formas perifrásticas cuyo verbo auxiliar está en pretérito perfecto simple, imperfecto o condicional, por la otra. La perspectiva comunicativa permite oponer dentro de cada grupo entre tiempos con perspectiva cero, como son el presente, como tiempo del mundo comentado, y el pretérito perfecto simple y el imperfecto, como tiempos del mundo narrado. Las demás formas verbales son tiempos retrospectivos, como el pretérito perfecto compuesto, en el primer grupo, y el pretérito anterior y pluscuamperfecto, en el segundo, o prespectivos, como los futuros, en el comentario, y los condicionales, en la narración. La dimensión del relieve constituye la fase final de la caracterización de la distribución de estos tiempos. Así, son tiempos del primer plano en ambos grupos temporales el presente y el pretérito perfecto simple, siendo los demás tiempos del segundo plano.

4. Las transiciones temporales ponen al descubierto la naturaleza de la relación que se establece entre los signos temporales a través de los textos. El paso de un tiempo verbal a otro idéntico constituye una transición homogénea; en cambio, la transición es heterogénea si a una forma temporal sucede otra distinta. Una y otra modalidad caracterizan los textos en el sentido

(4)

de que la sucesión de tiempos verbales pertenecientes a la misma clase temporal refuerza la textualidad del texto mientras que el paso de una clase temporal a otra la debilita aunque supone cierta riqueza informacional.

5. El principio de la enunciación1 demuestra que los enunciados son portadores de determinadas marcas que los clasifican como tales, o sea, los que las explicitan y los que las callan. La consideración de la enunciación como punto de partida para abordar el tema de los tiempos verbales tiene su explicación en que cualquier acto de habla debe relacionarse con el momento en que se habla.

6. El punto de referencia de Reichenbach2 es, asimismo, un principio

que enriquece los puntos de vista desde los cuales se examina la referencia temporal. Según la RAE cualquier acontecimiento se considera desde el momento del habla -por transitividad también los tiempos compuestos tienen el mismo punto que los simples- mientras que Reichenbach establece como principio la determinación de un punto de referencia, trátese de tiempos simples o compuestos, que puede ser anterior, coincidente o posterior al punto del habla. Sólo después de esta fase se sitúan los acontecimientos que a su vez pueden anteponerse, coincidir o posponerse al punto de referencia.

7. La aplicación de la deixis3 a la categoría del verbo es sugestiva en el sentido de que permite someter los tiempos verbales a una jerarquía en función de una serie de parámetros lingüísticos, textuales y enunciativos. Así, los tiempos o son deícticos (presente de indicativo, pretérito perfecto simple y

futuro imperfecto de indicativo) o anafóricos4 (pretéritos imperfecto y

pluscuamperfecto de indicativo, futuro perfecto de indicativo y condicionales). 8. La doble articulación del lenguaje en dos modos actual / no actual (o comentario/ narración) permite proporcionar el marco propicio para la aplicación de la deixis a la referencia temporal verbal.

9. El principio de la pertinencia permite constatar que cualquier enunciado aporta la información necesaria y en la cantidad debida sin más. Un enunciado tiene que relacionarse con una situación comunicativa que es su razón de ser, porque fuera de ella es ambiguo.

1 Se entiende por enunciación el conjunto de condiciones de producción de un mensaje: quién lo

emite, para quién, cuándo, dónde; estos elementos permiten interpretar el sentido último del enunciado, producto resultante de la actividad enunciativa.

2 J. David y J. Dolz afirman que “dans son étude sur l’anglais, Reichenbach définit les différents TDV

[temps du verbe] en décrivant le système de relations qui s’établissent entre le moment de la parole, le moment au cours duquel se produit l’événement et le point de référence à partir duquel le locuteur considère l’événement.”, J. Dolz y J. David, Les différentes entrées possibles en formation

sur la catégorie verbale et la gestion des temps, Etudes de Linguistique Appliquée, 87, p. 94. 3 El término deixis, procedente de la palabra griega que significa «señalar» o «indicar», designa la

referencia, por medio de unidades gramaticales de la lengua, a elementos del contexto de la comunicación; deixis es, pues, sinónimo de referencia exofórica o extralingüística. Son deícticas todas las expresiones lingüísticas (del tipo yo, aquí, ahora) que se interpretan en relación con un elemento de la enunciación (interlocutores, coordenadas de espacio y tiempo). La señalización deíctica es frecuente sobre todo en las conversaciones cara a cara.

4 De la anáfora : Tipo de deixis que desempeñan ciertas palabras para recoger el significado de una

(5)

31-339

10. El conocimiento enciclopédico del receptor de un mensaje es decisivo porque en una situación dada este conocimiento le permite asignar la interpretación adecuada a los enunciados que recibe.

11. La distinción entre tiempos autónomos / no autónomos1 es prueba de que los tiempos verbales no se relacionan de la misma manera con la situación comunicativa; los autónomos constituyen el marco temporal en que se sitúan los no autónomos.

Los textos, literarios y no literarios, se conciben como tipos de textos en que aparecen propiedades comunes a varias clases de textos. Son, pues, tipos de textos en que domina el comentario: la lírica, el drama, el ensayo, la carta, y la prensa escrita. La novela, el cuento y el tratado de historia son tipos de textos en que sobresale la narración.

En lo que sigue, se van a examinar distintas situaciones pertenecientes a géneros literarios y no literarios. El criterio que rige la elección de los textos estudiados es la diversidad; de hecho, además de los géneros literarios (lírica, drama, narrativa y ensayo) se van a considerar también otros textos: periodístico, jurídico, y uno de tratado de historia. No se toman en consideración todos los tiempos verbales, simplemente porque no todos tienen las mismas consecuencias textuales ni las mismas propiedades en el sistema al que pertenecen. Las estadísticas que se van a realizar se limitan a los modos indicativo e imperativo siendo el subjuntivo un modo subordinado, salvo en fórmulas hechas o construcciones aparentemente simples.

Las obras que constituyen el corpus son, en principio, tipos de textos o de situaciones comunicativas lingüísticas (de la lengua); no se consideran, por tanto, como casos particulares o realizaciones estilísticas de sus respectivos autores. Están allí para proporcionar manifestaciones de la lengua y no del habla. El grado de abstracción tiene que ser suficiente para permitir profundizar los aspectos inherentes al lenguaje y no los rasgos distintivos de cada una de dichas obras.

En algunos de los textos examinados no aparecen todos los tiempos verbales: así, en la Constitución española no aparecen el imperfecto (IMPF), pretérito perfecto simple (PPS), pretérito pluscuamperfecto de indicativo (PLUS), condicional simple (CDS), condicional compuesto (CDC), futuro perfecto compuesto (FC) e imperativo (IMPVO); en la lírica, no se dan el CDC y el FC. Estos dos tiempos vienen a ser los menos extensivos de todos los tiempos de indicativo. Los más extensivos son el presente (PTE), pretérito perfecto compuesto (PPC) y futuro imperfecto de indicativo o simple (FS). En el cuadro que se presenta a continuación se aportan datos cuantitativos sobre el uso de los tiempos verbales en varias situaciones comunicativas. Por ejemplo, en Cantos de vida y esperanza se usan 1143 formas verbales; de ellas, es mayoritario el PTE con 776 casos; al CDS corresponden 2 casos; el CDC y el FC no se dan.

1 “Un énoncé au passé composé est autonome, au sens où il n’a pas besoin, pour recevoir une référence temporelle actuelle, d’une expression temporelle autonome ou déictique. Par contre un énoncé à l’imparfait n’est pas autonome : d’une part, il ne constitue pas un énoncé complet du point de vue de son interprétation, d’autre part, il ne peut pas recevoir de lui-même sa référence temporelle actuelle.”, J. Moeschler, “Aspects pragmatiques de la référence temporelle”, J. Moeschler et autres, Temps, référence et inférence, Langages, 112, p. 48.

(6)

En las dos modalidades discursivas pueden presentarse situaciones que ilustren lo contrario, dado que en una unidad textual mayor caben otras menores no siempre sometidas a la misma actitud comunicativa. Por tanto, en un texto periodístico, el predominio de los tiempos de la narración no es nada sorprendente aunque se trata de un tipo de texto en que normalmente son más frecuentes los tiempos del comentario. No son lo mismo un texto y un tipo de texto.

A veces, determinados tiempos de un mundo pasan a formar parte del otro. Es lo que Weinrich llama metáfora temporal, porque, precisamente, la metáfora es la violación del sistema para producir un efecto estético. En la teoría propuesta por Weinrich algunos usos verbales en la concepción tradicional son, sin más ni menos, metáforas temporales; es el caso del presente histórico, condicional de cortesía, imperfecto de modestia, etc.

Cada uno de los dos grupos de tiempos está encaminado a ser el vehículo de la información en el comentario o en la narración y señalar cómo tiene que acogerse dicha información por el enunciatario. En cada subsistema, se asumen

Tiempos Tiempos de la narración Tiempos del comentario

Totales Textos IMP PPS PLUS CDS CDC PTE PPC FS FC IMPVO Cantos de vida y esperanza 43 171 2 3 - 776 22 44 - 82 1143 % 3.76 14.96 0.17 0.26 - 67.89 1.92 3.84 - 7.17 Bodas de sangre 62 129 2 17 - 939 40 68 20 155 1432 % 4.32 9 0.13 1.18 - 65.57 2.79 4.74 1.39 10.82 El laberinto de la soledad 453 295 45 79 9 4385 256 81 - 4 5607 % 8.07 5.26 0.8 1.4 0.16 78.2 4.65 1.44 - 0.07 Constitución española - - - 251 1 491 - - 743 % - - - 33.78 0.13 66.08 EL MUNDO 396 1188 37 130 9 2842 420 352 4 116 5494 % 7.20 21.62 0.67 2.36 0.16 51.72 7.64 6.40 0.07 2.11 El llano en llamas 1339 1719 174 72 2 1464 97 153 - 165 5185 % 25.82 33.15 3.35 1.38 0.03 28.23 1.87 2.95 - 3.18 La torre vigía 2726 2433 171 135 12 538 50 76 3 77 6221 % 43.81 39.1 2.74 2.17 0.19 8.64 0.8 1.31 0.04 1.23 Aproximación a la historia de España 460 1303 92 49 29 981 126 72 - 4 3116 % 14.76 41.81 2.95 1.57 0.93 31.48 4.04 2.31 - 0.12 Corpus 5479 7238 523 585 61 12176 1012 1337 27 603 29041 % 18.07 24.28 1.74 1.73 0.2 43.08 3.72 4.86 0.09 2.16

(7)

31-339

varias funciones textuales y enunciativas que se dejan captar por los diferentes modelos descriptivos. Así, el PTE aparece en las partes dialogadas de la narrativa; en enunciados en que se borra la diferencia entre las tres épocas de tiempo; en el momento de la enunciación en las partes narradas y en enunciados que aportan una información dada, siendo el PPC el soporte de la información nueva y el FS el de la información anticipada. El PPC, además, expresa la retrospección en el comentario, correspondiendo al PTE el grado cero y al FS el grado prospectivo. En un texto como la Constitución española, al FS corresponde el 66%, seguido por el PTE con 34%. Su función es hacer más extenso el margen de aplicabilidad de ciertas leyes o principios constitucionales mientras el PTE expresa los aspectos consagrados como acordados y concluidos. El IMPVO indica el grado máximo de tensión y, por tanto, es más frecuente cuando la interacción verbal es más inmediata, como ocurre en las partes dialogadas de la narrativa, en los textos publicitarios y en la lírica y el drama.

Los tiempos de la narración, a diferencia de los del comentario, asumen funciones adicionales para caracterizar la situación comunicativa en que se está, dado que en la historia no se dispone de la inmediatez característica de la situación comunicativa comentadora. Es determinante, a este respecto, el papel del PPS porque es el más frecuente de todos, y porque es el más extensivo, puesto que aparece cuando desaparecen los demás tiempos de la narración, y se combina, más que ellos, con los del comentario. Es, así, el tiempo que mejor representa su propio grupo. Le corresponden varias funciones textuales, a saber: el relieve (primer plano), la perspectiva (grado cero) y la actitud comunicativa (narración). En tanto que forma simple, puede, incluso, ser el sustituto del PPC en el drama. En los contextos dominados por el comentario, aparece también como tiempo subordinado al PTE. En el texto ensayístico, compite con los tiempos del comentario; en esta tarea intervienen también algunas expresiones temporales. El IMPF (pretérito imperfecto de indicativo), a diferencia del PPS, expresa el segundo plano, y, como él, denota el grado cero. Es el vehículo de la reflexión en la narrativa y de los juicios formulados por el ensayista sobre sucesos históricos con evidente distanciamiento. Es, asimismo, aunque es raro, un tiempo que deja de ser lo que es para expresar el modo, convirtiéndose en un tiempo del comentario. El CDS expresa la prospección en la narración; aparece en la apódosis de las oraciones condicionales y es el que mejor expresa los juicios hipotéticos en el ensayo. Destaca también su papel de ser en el estilo reproducido el correlato del FS en el subsistema del modo no actual. Al PLUS le corresponde expresar la retrospección y las acciones situadas en el segundo plano. A su vez, es correlato del PPC. Dos tiempos son representativos de sus propios subsistemas, a saber: el PTE, en el comentario, y el PPS, en la narración, porque son los más frecuentes y los más extensivos. En cambio, el FC y el CDC vienen a ser los tiempos menos frecuentes y menos extensivos, el FC en el modo actual, y el CDC, en el modo no actual.

En las situaciones comunicativas en que se combinan un verbo y un adverbio de tiempo se constata que las descripciones de la gramática tradicional no

(8)

evidencian la función del adverbio fuera de la oración. Los estudios establecen que en la teoría y en la práctica es insuficiente relacionar el adverbio con el núcleo del SV (Predicado); hace falta llevar el análisis más allá de las fronteras del predicado y de la oración para buscar la red de relaciones que ciertos adverbios mantienen con otros lexemas y morfemas y, sobre todo, con la instancia del discurso. La complejidad de los matices no sólo temporales de un adverbio se hace patente en el texto, en que el adverbio no tiene que desempeñar forzosamente la función de CC.

Una constatación unánime es la dificultad de definir o clasificar satisfactoriamente el adverbio por ser el cajón de sastre de los gramáticos. Gran parte de las cuestiones planteadas se dejan percibir mejor en los textos. A diferencia de las demás partes mayores de la oración (sustantivo y adjetivo) y de las otras funciones sintácticas o demás complementos del verbo, el adverbio es el más idóneo para desempeñar una función textual en el sentido de que permite elaborar el discurso dependiendo de la situación comunicativa y de la intencionalidad del enunciador. Las distintas formas que expresan el concepto adverbial demuestran que el adverbio es apto para insertarse en cualquier situación textual y aportar la información necesaria en la cantidad suficiente; de hecho, se dispone de adverbios de lengua, que satisfacen las exigencias de la expresión concisa, y de adverbios del habla, que expresan la complejidad de la situación comunicativa.

Bibliografía

BENVENISTE (E.). (1966). “Les relations de temps dans le verbe français”, Problèmes de linguistique générale, t.1. Paris, Gallimard, pp. 237-250. BERTHONNEAU (A.-M.) y KLEIBER (G.). (1993 Déc.). “Pour une nouvelle

approche de l’imparfait: l’imparfait, un temps anaphorique méronomique”, J. MOESCHLER et autres, Temps, référence et inférence, Langages, 112. Paris, Didier/Larousse, pp. 55-73.

BRONCKART (J. P.). (1985). “Les opérations temporelles dans deux types de textes d’enfants”. Bulletin de psychologie, t. 38, n° 371, pp. 653-666.

CASTAGNINO (R. H.). (1967). Tiempo y expresión literaria. Buenos Aires, Nova. Constitución Española del 27 de diciembre de 1978 (BOE de 28 de diciembre),

versión electrónica.

DARIO (R.). Cantos de vida y esperanza. Madrid, Espasa-Calpe, 1967. 148 pp. DAVID, (J.) & DOLZ, (J.). (1992). “Les différentes entrées possibles en formation

sur la catégorie verbale et la gestion des temps”, Etudes de Linguistique Appliquée, 87, pp. 91-105.

(9)

31-339

DUCROT (O.). (1983). “Tiempo y modalidad en la lengua”, en DUCROT (O.) y TODOROV (T.). Diccionario enciclopédico de las ciencias del lenguaje. Madrid, Siglo XXI de España, pp. 349-356.

EL MUNDO. Lunes, 7 de junio de 1999.

KLEIBER (G.). (1993). “Lorsque l‘anaphore se lie aux temps verbaux”, in C. VETTERS (éd.). Le temps, de la phrase au texte. Ville-neuve d‘Ascq, P.U.L. pp. 117-166.

LORCA (F. G.). (1970). Bodas de sangre.- Barcelona, Círculo de Lectores. 116 pp. MATUTE (A. M.). (1971). La torre vigía.- Barcelona, Lumen. 237 pp.

MOESCHLER (J.). (1993 Déc.). “Aspects pragmatiques de la référence temporelle”, J. MOESCHLER et autres, Temps, référence et inférence, Langages, 112. Paris, Didier/Larousse, pp. 39-54.

MOLHO (M.). (1975). Sistemática del verbo español. Madrid, Gredos.

PAZ (O.). El laberinto de la soledad. Madrid, Fondo de Cultura Económica, 1991 [1aed.: 1950].-259p.

POUILLON (J.). (1993 [Nouvelle édition augmentée; 1ª ed. en 1946]) Temps et roman. Paris, Gallimard.

REAL ACADEMIA ESPAÑOLA. (1981). Esbozo de una nueva gramática de la lengua española. Madrid, Espasa-Calpe.

RICŒUR (P.). (1985). Temps et récits. Paris, Seuil. (3 vols.)

ROJO (G.). (1990). “Relaciones entre temporalidad y aspecto en el verbo español”, en I. BOSQUE (editor), Tiempo y aspecto en español. Madrid, Cátedra, pp.17-43.

RULFO (J.). El llano en llamas. Madrid, Ediciones Fondo de Cultura Económica España, 1955 [1a reimpresión; 1a ed., 1953]. 157 pp.

VICENS VIVES (J.). Aproximación a la historia de España.- Barcelona, Ed. Vicens-Vives, 1970 [2a ed., 1960]. 186 pp.

WEINRICH (H.). (1974 [1ª ed. alemana en 1964; 1ª ed. francesa en 1973]). Estructura y función de los tiempos en el lenguaje. Madrid, Gredos.

WILSON (D.) y SPERBER (D.). (1993 Dic.). “Pragmatique et temps”, J. MOESCHLER et autres, Temps, référence et inférence, Langages, 112. Paris, Didier/Larousse, pp. 8-25.

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Related subjects :