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GENERO Y VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

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GENERO

Y

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

POLICIA NACIONAL COMANDO GENERAL

DIRECCION NACIONAL DE PLANEAMIENTO Y OPERACIONES DEPARTAMENTO NACIONAL DE GENERO

LA PAZ - BOLIVIA

(3)

GENERO

Y

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

BOLIVIA

2002

GUIA PARA EDUCADORES

DE LA ESCUELA BASICA POLICIAL

(4)

Título: “GENERO Y VIOLENCIA INTRAFAMILIAR”

Compilación elaborada por el Departamento de Género

de la Dirección Nacional de Planeamiento y Operaciones,

con el propósito de proporcionar un material de apoyo a

los responsables de la Asignatura de “Violencia y Género”

en la Policía Nacional.

Se contó con el aporte profesional de:

– Gral. José Gutiérrez Bustillos

DIRECTOR NACIONAL DE

PLANEAMIENTO Y OPERACIONES

– My. Norma Hurtado M.

JEFA DEPARTAMENTO NACIONAL

DE GENERO

Cooperación Técnica: Dra. Dora S. Caballero

OPS/OMS - Bolivia

Primera Edición 2002

Depósito Legal: 4-1-1514-02

(5)

PRIMERA PARTE

ENFOQUE DE GENERO

TEMA I: GENERO ... 13

I.1. CONCEPTO ... 15

I.2. SISTEMA SEXO-GENERO ... 16

I.3. ROLES DE GENERO ... 17

I.4. ESTEROTIPO ... 19

I.5. BRECHAS DE GENERO ... 20

I.6. DISCRIMINACION DE GENERO ... 21

I.7. EQUIDAD DE GENERO ... 21

I.8. EL ENFOQUE DE GENERO ... 22

TEMA II: GENERO Y VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 23

II.1. INEQUIDAD DE GENERO Y VIOLENCIA ... 25

II.2. NIÑOS Y NIÑAS VICTIMAS DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 26

II.3 ANCIANOS Y DISCAPACITADOS: VICTIMAS DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 27

TEMA III: VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 29

III.1. CONCEPTO DE VIOLENCIA ... 31

III.2. VIOLENCIA INTRAFAMILIAR O DOMESTICA - NATURALEZA Y MAGNITUD DEL PROBLEMA ... 32

III.2.1 TIPOS DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 33

III.2.2 ¿QUE ES ACOSO SEXUAL? ... 34

III.2.3 ¿QUE ES LA VIOLACION SEXUAL? ... 34

III.2.4 ¿QUE ES EL INCESTO? ... 34

III.2.5 VIOLENCIA CONTRA LA MUJER ... 35

III.2.6 EL CICLO DE LA VIOLENCIA DOMESTICA ... 35

III.2.7 LA FAMILIA DONDE EXISTE VIOLENCIA ... 35

(6)

III.2.8 PERFIL DEL AGRESOR ... 36

III.2.9 PERFIL DE LA VICTIMA ... 36

III.2.10 CAUSAS DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 36

III.2.11 FACTORES DESENCADENANTES DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 37

III.2.12 EFECTOS DE LA VIOLENCIA DOMESTICA EN LA MUJER, SU VIDA FAMILIAR Y SOCIAL ... 39

TEMA IV: AUTOESTIMA ... 41

IV.1. CONCEPTO ... 43

IV.2. CONSTRUCCION DE LA AUTOESTIMA ... 44

IV.3. GENERO Y AUTOESTIMA ... 45

TEMA V: IDENTIDAD Y LIDERAZGO ... 49

V.1. ¿QUE ES LA IDENTIDAD? ... 51

V.2. GENERO E IDENTIDAD ... 51

V.3. LIDERAZGO Y SU CONSTRUCCION ... 53

V.4. GENERO Y LIDERAZGO ... 53

TEMA VI: VIOLENCIA Y SALUD ... 55

VI.1 . INTRODUCCION ... 57

VI.2. LA VIOLENCIA COMO PROBLEMA DE SALUD PUBLICA ... 57

VI.3. CONSECUENCIAS DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR PARA LA SALUD ... 58

VI.4. POLITICAS DE SALUD SOBRE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 59

VI.5. ESTRATEGIAS DE REDES DE ATENCION Y PREVENCION DE LA V.IF. ... 60

SEGUNDA PARTE

MARCO JURIDICO

TEMA I: DERECHOS HUMANOS Y DERECHOS EN FAVOR DE LA MUJER ... 63

I.1. DECLARACION UNIVERSAL DE LOS DERECHOS HUMANOS ... 65

I.2 CONCEPTO DE DERECHOS HUMANOS Y PRINCIPIOS ... 65

I.3. ¿QUE PASA CON LOS DERECHOS HUMANOS DE LAS MUJERES? ... 66

I.4. CONFERENCIAS MUNDIALES ... 67

TEMA II: LA CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO Y LAS LEYES DEL ORDENAMIENTO JURIDICO SOBRE LA VIOLENCIA EN LA FAMILIA ... 71

(7)

II.1 . LA CONSTITUCION POLITICA DEL ESTADO ... 73

II.2. CODIGO DE FAMILIA ... 74

II.3. CODIGO PENAL ... 76

TEMA III: LEYES QUE RATIFICAN CONVENCIONES INTERNACIONALES ... 79

III.1. LEY 1100/89 ... 81

III.2. LEY 1599/94 ... 82

TEMA IV: LEY 1674 DEL 15 DE DICIEMBRE DE 1995 CONTRA LA VIOLENCIA EN LA FAMILIA O DOMESTICA ... 83

IV.1. CONTENIDO DE LA LEY ... 85

IV.2. REGLAMENTACION DE LA LEY ... 89

IV.3. DECRETO PARA LA IGUALDAD DE OPORTUNIDADES ENTRE HOMBRES Y MUJERES (DECRETO SUPREMO 24864) ... 90

TERCERA PARTE

PROCEDIMIENTOS POLICIALES EN CASOS DE

VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

TEMA I: VIOLENCIA INTRAFAMILIAR Y LA INSTITUCION POLICIAL ... 93

I.1. ANTECEDENTES ... 95

I.2. BRIGADAS DE PROTECCION A LA FAMILIA... 95

I.3. POLICIA Y DERECHOS HUMANOS ... 96

TEMA II: PROCEDIMIENTOS POLICIALES EN LA ATENCION DE LOS CASOS DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR ... 97

II.1. ANTECEDENTES ... 99

II.2. DE LA COMPETENCIA ... 99

A. PROCEDIMIENTOS POLICIALES ... 100

B. UNIDADES DE POLICIA PROVINCIAL Y FRONTERIZA ... 101

C. UNIDADES POLICIALES ... 101

D. DEL AUXILIO A LA VICTIMA ... 102

E. ORGANISMOS Y UNIDADES POLICIALES COMPROMETIDOS ... 103

(8)

ENFOQUE

DE

(9)

TEMA I

GENERO

(10)

I.1. CONCEPTO

Hasta hace aproximadamente diez años, los términos de sexo y género se utilizaban indistintamente en las ciencias sociales como si fueran sinónimos. Sin embargo, se encontró que el término sexo no es útil para referirse a la situación de la mujer y se comenzó a emplear el término “género” cuyo uso ya se encontraba incorporado en textos de psicología, antropología y en el lenguaje desde antes.

El término “SEXO”, se reserva para hacer referencia a las diferencias biológicas entre el hombre

y la mujer.

El término “GENERO” se utiliza para identificar las características socialmente construidas,

aprendidas en la colectividad o sociedad a la que pertenecen, respecto a lo obligado, lo permitido y lo prohibido para hombres y mujeres y que definen el “ser” y el “que hacer” femenino y masculino. Estas normas a su vez, son transmitidas de una generación a otra a

través de las instituciones sociales como la familia, la escuela, las iglesias, los medios de comunicaciones, etc.

• Lo biológico –el sexo– es perceptible externamente y no varía en las diferentes sociedades, es universal.

• Lo social –el género– varia de una sociedad a otra, de una época a otra, de un contexto cultural a otro. Lo que se considera femenino en una cultura, en otra puede ser vista como masculino y viceversa. El género no siempre se identifica a simple vista.

Al respecto, María Candelaria Navas apunta que estamos ante dos dicotomías: NATURALEZA/CULTURA y SEXO/GENERO. “La dicotomía naturaleza/cultura es un modelo que por analogía podemos aplicar, describir y explicar a una realidad. Ella ha dividido el mundo en cosas construidas por los seres humanos y cosas dadas por la naturaleza”.

“Por mucho tiempo este modelo explicativo se ha usado para conocer (describir, entender) las diferencias entre hombres y mujeres a través de la analogías con las hembras y machos de las otras especies y se ha presentado tal situación como inmutable”.

A esa dicotomía naturaleza/cultura se contrapone la dicotomía sexo/género, confrontando así los argumentos naturalistas y biologistas. Ya no podemos aceptar que las mujeres sean por naturaleza (o sea, por su anatomía, por su sexo) lo que la cultura designa como “femeninas” pasivas, débiles y vulnerables.

Las llamadas características femeninas (valores, deseos, comportamiento) se asumen mediante un complejo proceso individual social: el proceso de adquisición de género.

El resultado de esa construcción social es una sociedad dividida en femenino y masculino, donde el género femenino se encuentra en desventaja social, económica y política, porque los roles de género

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asignados a hombres y mujeres en función de las diferencias biológicas y según los criterios del sistema patriarcal conduce a una ordenación jerárquica de los individuos, según la cual ser hombre, es superior a ser mujer.

Para el hombre, ajustarse a las normas de su género implica el derecho a ejercer la dominación sobre la mujer; para ella, la consecuencia de respetar las normas establecidas para su género es la sumisión al hombre.

Sin embargo, como resultado de una construcción social, las funciones de hombres y mujeres no son rígidas ni inmutables, pueden cambiar en función de contextos, históricos, geográficos y políticos específicos, al influjo de factores sociales económicos e ideológicos que promuevan cambios de visión y actitud tanto en los individuos como en las sociedades.

GENERO, no es sinónimo de “mujer”, porque no se refiere a las mujeres, ni a los hombres aisladamente, sino a la manera como se construyen socialmente las relaciones entre unas y otros, y al impacto que estas tienen en la vida de hombres y mujeres, y consecuentemente en el desarrollo de una sociedad.

I.2. SISTEMA SEXO - GENERO

¿Qué es Sexo?

Sexo es el conjunto de características físicas, biológicas y corporales naturales con las cuales nacemos, distinguiendo a mujeres y varones como seres distintos anatómica y fisiológicamente. Pertenecen al sexo femenino (mujer) o masculino (varón) dependiendo de la forma y funciones de los órganos genitales y las características externas.

Significando que en todas las sociedades y culturas, hombres y mujeres, somos de sexo diferentes, dependiendo de la forma y funcionamiento de nuestros órganos sexuales.

¿Qué es Género?

Es el conjunto de características psicológicas, sociales y culturales que la sociedad asigna diferenciadamente a hombres y mujeres. Estas características no se traen desde el nacimiento, no son biológicas.

Esto significa, que hombres y mujeres, aprendemos a comportarnos de manera distintas, según las normas de comportamiento que la sociedad considera como propia de varones y mujeres.

¿Qué se considera Femenino y qué se considera Masculino?

Se considera femenino todo lo que la sociedad ha dispuesto para la mujer y lo masculino todo lo que la sociedad ha dispuesto para el varón. A esta construcción social de lo femenino y masculino se llama “Género”.

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Sexo = Lo biológico No depende del contexto (En términos generales)

Género = Lo construido socialmente. - Depende del momento histórico, Lo que el sujeto hace en el del lugar, de la cultura.

mundo, el trabajo social - Puede cambiar.

que desempeña. - Puede resistirse al cambio.

El género se vuelve propio del sujeto social, que asume los atributos y deberes simbólicos asignados a su sexo.

I.3. ROLES DE GENERO

En todas las sociedades actuales, la organización y el funcionamiento del grupo humano implican el desempeño de múltiples roles (actividades). No existe ningún grupo en el que todos sus integrantes desempeñen todos los roles.

Los criterios que sirven para diferenciar los roles en una sociedad (especialización) son variados y, por lo general, no actúan aisladamente, sino que lo hacen interactuando con otros. Algunos de los criterios más utilizados son: raza, edad, etnia, religión, clase social, etc. Y, si bien todos los criterios anteriores son comunes a la mayoría de las sociedades occidentales de la actualidad, el más utilizado universalmente para hacer diferenciaciones, es el de género basado en las diferencias biológicas de uno y otro sexo, que determina una separación supuestamente “natural” de ámbitos específicos de acciones masculinos y femeninos.

El análisis desde la perspectiva de un desarrollo humano integral y equilibrado, demuestra que este proceso de asignación de roles que generalmente es aceptado como necesario para el crecimiento y el progreso de las sociedades, presenta la grave falta de ir acompañado por un proceso simultáneo de valoración diferente de unos roles y otros. Esta valoración en consecuencia, lleva a la subordinación de unos grupos dentro de la sociedad. Los “roles” se pueden agrupar en:

El Rol Reproductivo

Es el que se desarrolla en el ámbito privado del hogar y que es asignado a las mujeres, como prolongación de su capacidad biológica de procreación no recibe el mismo reconocimiento social de las actividades productivas, no es considerado con el valor económico, pese a ser la base de la producción y finalmente es ignorado en las estadísticas.

El Rol Productivo

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varón y corresponde al ámbito público. Mediante este, se le reconoce prestigio social, valor económico y la cualidad intrínseca de permitir a quien asume –en este caso el varón– el acceso a la diversidad de recursos del desarrollo. Materiales, políticos, informativos, etc.

El Rol de Gestión Comunal o Gestión Pública

Son las actividades que se realizan para aportar al desarrollo o a la organización política de la comunidad o colectividad a la que se pertenece.

Hombres y mujeres desarrollan actividades de gestión comunal o gestión pública, sin embargo solo se reconoce la participación de los hombres, debido a que es en este rol donde se explican, de manera clara, las relaciones de poder que se establecen en la sociedad.

Esta diferente valoración de los roles “femeninos y masculinos” se encuentra directamente asociada a la serie de facilidades y limitaciones que las mujeres encuentran en la sociedad para desarrollarse como individuos y a la posición que ocupan en esta, como resultado de su sexo y no de su capacidad y cualidades individuales como persona. Este es un escollo fundamental para el logro de la equidad de género.

Una de las principales consecuencias de la construcción social de género y de las relaciones entre hombres y mujeres bajo los esquemas del sistema patriarcal es el acceso no igualitario de unos y otras a los recursos, que no son solo materiales económicos sino también políticos, informativos/ educativos y de tiempo.

Hombres y mujeres no solo tienen acceso diferente a esos recursos, sino que las responsabilidades basadas en el género también resultan en diferencias respecto a la gerencia y control sobre los recursos, tanto en el mundo privado como público. Este hecho coloca a las mujeres, como grupo, en una posición de desventaja y subordinación respecto a los hombres, reflejada principalmente en el no-acceso los recursos y el no tener control sobre los mismos.

El acceso se define como la oportunidad de usar recursos, mientras que el control implica la posibilidad de decidir sobre el uso de un recurso. Ambas posibilidades están estrechamente relacionadas con la división de roles por género.

La posibilidad de acceder y controlar los recursos se traduce a su vez en un desarrollo y fortalecimiento de otro tipo de recursos que son los recursos internos, muy importantes y determinantes para el desarrollo de una sociedad: autoestima, autoconfianza, habilidad de liderazgo, capacidad para expresar intereses propios, etc. Son recursos que viabilizan el desarrollo personal y la toma de decisiones a nivel individual, y son la base para la construcción de un desarrollo con equidad. Sin embargo, son recursos con los que generalmente no cuentan con gran porcentaje de mujeres.

El propósito de la identificación de la división de trabajo por género no es solamente el saber que los roles cumplen hombres y mujeres, sino, sobre todo, hacer visibles las consecuencias de esa asignación de responsabilidades sobre las mujeres y los varones en cuanto al control sobre los recursos. Ligado

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a este análisis también se pretende realizar otro complementario e importante para prever, antes de que sucedan, los resultados o impacto que las acciones para el desarrollo (políticas, proyectos, programas) podrán tener sobre las (los) beneficiarios (os) de las mismas.

Al aplicarse el criterio de “roles de género”, no pueden obviarse, por ejemplo las siguientes preguntas durante la planificación de una política, proyecto o programa:

¿Cuál será el impacto especifico (positivo o negativo) sobre las mujeres y hombres en sus roles?

a) ¿Reproductivo? b) ¿Productivo? c) ¿Gestión comunal?

¿Cuál será el impacto (positivo o negativo) sobre la habilidad de las mujeres para balancear su triple rol?

a) ¿Aumentara el trabajo para ellos en alguno de sus roles en detrimento de los otros? b) ¿Les ayudara a flexibilizar su triple rol?

¿Cuál será el impacto respecto a la equidad de género?

a) ¿Se ampliará o eliminará la desigualdad entre hombres y mujeres respecto al acceso y control sobre los recursos económicos, políticos, de información/educación y de tiempo?

I.4. ESTEREOTIPO

El estereotipo es una idea que se fija y se mantiene a través del tiempo. Esta idea o imagen se reproduce y se extiende a un grupo de personas, por ejemplo:

- Las mujeres son para la casa. - Los hombres son insensibles. - Las niñas son pasivas y sumisas. - Los hombres son agresivos.

¿Qué es un Estereotipo Sexual?

Un estereotipo sexual es una idea que se fija y se mantiene con respecto a las características que presuponemos propias del sexo masculino y femenino.

• La mayoría de los conceptos estereotipados definen al varón fuerte, independiente, hábil con mayor capacidad racional.

• Al hombre agresivo y sexualmente libre. A la mujer totalmente lo contrario.

• Los roles sexuales estereotipados asignan trabajos específicos al hombre y la mujer. Estos se transmiten de generación en generación (roles productivos, reproductivos y de gestión

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• Cuando una persona realiza tareas no tradicionales es objeto de critica y piensan que no corresponde a su sexo. Por ejemplo: si una mujer se dedica a la carpintería o un hombre es cocinero.

I.5. BRECHAS DE GENERO

Están referidas a las diferencias existentes entre hombres y mujeres, en relación a las oportunidades y el acceso a recursos que permitan garantizar su bienestar y desarrollo humano.

Una de las principales consecuencias de la construcción social de género y de la asignación diferenciada de roles es que hombres y mujeres no acceden en la misma forma a los recursos del desarrollo, ni tienen el mismo control sobre ellos, hecho que coloca a las mujeres en posición de desventaja respecto a los varones y que explica en gran parte su actual situación en la sociedad. Entre estos recursos se encuentran:

Recursos materiales y económicos: como el trabajo remunerado, empleo, dinero, crédito

herramientas, vivienda, salud, alimentación etc. Al no poder acceder, en igualdad de condiciones con el hombre, las mujeres se encuentran es situación de mayor vulnerabilidad frente a la pobreza.

Recursos políticos: como los espacios de decisión y organización los medios de comunicación

social, el liderazgo, etc. Las mujeres se encuentran al margen de los mecanismo del poder, lo que incide directamente en su vida, dado que sus necesidades especificas no son tomadas en cuenta.

Recursos educativos y de información: entre los que se cuentan la educación formal y no formal,

la información, los espacios para el intercambio de opinión, que permiten a las personas prepararse para la toma de decisiones. Al no tener la mujer el mismo acceso que los hombres a estos recurso, se encuentran en situación de franca desventaja para acceder al mercado laboral productivo, los puestos de decisión, la producción de la ciencia y la cultura, etc.

Recurso tiempo: que son las horas que la persona tiene para su uso propio y el tiempo laboral

remunerado. Las mujeres trabajan en sus casas sin horario ni remuneración en jornadas de mas de 15 horas, no teniendo tiempo libre que les permita efectuar otro tipo de actividades que favorezcan su desarrollo humano.

La falta o escaso acceso y control de la mujer de estos recursos externos, incide, además en la debilidad y poco desarrollo de otro tipo de recursos que son los recurso internos, muy importantes y determinantes para el desarrollo individual y de la sociedad en su conjunto. Entre estos recurso de destacan:

- La autoestima - La autoconfianza

- La habilidad de liderazgo

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Los recursos internos hacen posible la toma de decisiones a nivel individual y son la base para lograr un desarrollo con equidad. Sin embargo, son recursos con los que generalmente no cuenta un gran porcentaje de mujeres, desvalorizadas y marginadas de reivindicar sus demandas, siempre viviendo en función de los otros y negando su propio desarrollo y capacidades y sus propias necesidades.

I.6. DISCRIMINACION DE GENERO

Se produce discriminación de género cuando se valora positivamente a un género y negativamente a otro, esto ocurre cuando se considera que los hombre son superiores a las mujeres.

La discriminación de género se manifiesta en diferentes actitudes, costumbres, valores sociales, comportamientos, etc. Así por ejemplo, existe discriminación de género cuando:

– No se permite a las mujeres tomar decisiones en las diversa organizaciones comunitarias. – Se afirma que los hombres son mas inteligentes que las mujeres.

– Se considera que el hombre tiene derecho a ejercer violencia contra su pareja mujer.

– Se considera que sólo los hombres tienen capacidad para ejercer los cargos públicos y de dirección. – Se le paga menor salario a la mujer que al hombre por igual trabajo y tiempo laboral.

– Se da preferencia a los hijos varones para el ingreso a la escuela, y se considera que la educación formal de las hijas mujeres no tiene ninguna importancia.

I.7. EQUIDAD DE GENERO

Hace referencia a la igualdad de oportunidades para hombres y mujeres, para que participen en todos los ámbitos de la vida, en igualdad de condiciones, a fin de que se redistribuyan no sólo los ingresos sino también el poder.

La equidad de género implica:

• Democratizar los roles entre hombres y mujeres.

• Permitir y brindar oportunidades para que cada persona desempeñe diferentes tareas sin importar su sexo.

• Que hombre y mujeres tengan la misma posibilidad de acceder a todos los recursos del desarrollo. • Que hombres y mujeres participen tanto en el ámbito privado corno público.

• Que se establezcan relaciones de respeto e igualdad entre hombres y mujeres.

• Que se valore de igual manera a todas las personas, más allá de su sexo, su etnia, su clase social, su edad, etc.

La construcción de la equidad de género es una responsabilidad social de todas las persona, hombres y mujeres, a fin de lograr avanzar hacia una sociedad más justa, más digna y más humana; donde las diferencias de sexo, raza, etnia, cultura, etc. sean respetadas y no se construya sobre ellas

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I.8. EL ENFOQUE DE GENERO

El enfoque de género es un instrumento que permite el análisis de la sociedad, buscando explicar y comprender las relaciones sociales ente hombres y mujeres, identificando sus necesidades, intereses, roles y capacidades diferenciadas, para formular políticas y acciones de desarrollo que permitan superar las brechas de género y que garanticen la distribución equitativa de los beneficios.

El enfoque de género no centra su atención en los hombres o en las mujeres aisladamente, sino en la manera como se construyen socialmente las relaciones entre ambos sexos y en el impacto que éstas tienen en la vida de hombres y mujeres, y consecuentemente en el desarrollo de una sociedad.

Por ello, este enfoque permite reconocer entre otras:

• Las relaciones de desigualdad entre hombres y mujeres.

• La injusticia y opresión que significa para la mujer la asignación de roles diferenciados y excluyentes.

• Los bajos niveles de calidad de vida de la mayoría de las mujeres en nuestro país y el mundo. • La violación cotidiana y permanente de los derechos humanos de las mujeres.

• Las demandas y las necesidades especificas de las mujeres, que son el resultado de las brechas históricas de género.

• Las oportunidades para avanzar en la construcción de la equidad de género.

El enfoque de género no plantea la pérdida de la identidad, es decir que las mujeres asuman la identidad de los varones o viceversa, sino que respetando las diferencias de cada sexo se les trate en base a la igualdad de derechos y oportunidades.

El enfoque de género permite visualizar que no existe ”la mujer” y “el hombre” en abstracto, sino que hay mujeres y hombres de distintas clases sociales, grupos étnicos, lugares geográficos, edades, religiones, etc.

Asimismo, el enfoque de género permite reconocer que el concepto género es una construcción social y cultural que puede ser modificada, en favor de la equidad, la justicia, la libertad, la paz y el desarrollo social y humano de todas las personas.

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TEMA II

GENERO Y VIOLENCIA

INTRAFAMILIAR

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II.1. Inequidad de Género y Violencia

Para encontrar explicaciones al origen de la discriminación y violencia en contra de las mujeres se han planteado diversas hipótesis.

En la mayoría de los casos, las explicaciones se quedan cortas, cuando estas se hacen a partir de los estratos sociales y se considera que si mejora el nivel socioeconómico y educativo de los pueblos, las agresiones contra las mujeres por el solo hecho de ser mujeres, y contra las niñas y los niños por razones de sexo y edad, van a disminuir. Esto no lo confirma las impresionantes cifras de agresión en los llamados “países desarrollados”.

El análisis y el abordaje del problema de violencia hacia mujeres y niños en la familia debe hacerse desde una perspectiva de género. Esto significa un reconocimiento de la desigualdad de opciones y poder entre hombres y mujeres, dentro y fuera de la familia. La educación y la clase social son también fuentes de opresión sin embargo, solamente el género, esta siempre presente como categoría básica de organización social y familiar. La edad, el género, la raza y la clase social determinan nuestra experiencia en la sociedad (Batres, 1993).

Muchos estudiosos han demostrado que la violencia sexual y otros tipos de violencia dirigidos a niños, niñas y mujeres son consecuencias de la forma en la cual se estructura el poder en la familia y en nuestra sociedad (Finkelhor, 1989).

En la familia hay jerarquía de poder basada en el sexo, edad y distribución de recursos materiales y personales. Por lo general, la persona que tiene estos recursos y atributos es el hombre adulto. La posición de poder de los hombres como jefes de familia han sido legitimizada por el esquema de la familia patriarcal y todas las instituciones sociales que han apoyado y reconocido este poder.

La estructura social de aceptación de la violencia no puede causar por si misma la violencia familiar, pero contribuye a que esta ocurra. La violencia, el abuso sexual a los niños y niñas, la agresión física a mujeres y el hostigamiento sexual no son problemas distintos y el comprender sus interrelaciones ayuda también a comprender a cada uno de ellos.

La violencia no es un problema que atañe a determinado tipo de personas o estratos sociales. Es sin duda un problema más general, de carácter social e institucional.

La mayoría de las personas continúan pensando que la familia es el espacio apacible y que la violencia contra las mujeres, las niñas y los niños, es el resultado de alguna ruptura de los valores morales de la sociedad. Las viejas ideas y los mitos sobre la familia ideal siguen siendo más resistentes que la realidad. Sobre todo, cuando la realidad muestra que las mujeres, las niñas, los niños y ancianos son las principales víctimas de la violencia familiar y que ellas son victimizadas en su gran mayoría por hombres, con quienes sostienen una estrecha vinculación.

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II.2. Niños y niñas: víctimas de la Violencia Intrafamiliar

La Violencia Intrafamiliar es un sistema desencadenante, pues los testigos más perjudicados en su desarrollo son los hijos, que en algún momento se convierten también en víctimas. Es a través de este proceso de condicionamiento a una estructura social que empieza en la familia, atravesando todos los aparatos ideológicos Estado, escuela, iglesia, medios de comunicación etc.

Los castigos son acciones realizadas por uno o más de sus miembros sobre uno o más de la misma, para imponer la realización de un acto en contra de su voluntad, para disciplinarios por algún hecho cometido contra las normas y como forma del ejercicio de control externo.

Los actos de violencia a los que se someten a los menores en la familia presentan diferencias no sólo en su aplicación sino también en las modalidades de castigos severos. Generalmente estos actos son ejercicios por las madrastras y padrastros, padres y secundariamente por otros familiares, que están en custodia o viven con los menores.

Los tipos de violencia en niños y niñas son los mismos que sufren los adultos:

Violencia física

Es la más fácil de reconocer y se expresa en la agresión al cuerpo de la víctima. Es una forma de expresión violenta de poder y que afecta en forma directa por el desplazamiento de la fuerza. Los más predominantes son: patadas, cachetadas, pellizcos, puñetes, pegar con chicote u otros objetos, jalar las orejas, etc.

Violencia Psicológica

Es un conjunto de actos orientados a privar al niño (a) de la alimentación ropa, recreación, afecto, comunicación libertad, etc. Como también las expresiones o actos que afectan la autoestima o nivel de autovaloración del niño (a) a través de la humillación y otros.

En algunos casos ambos tipos de violencia se conjuncionan en el dolor físico y el daño emocional, y el primero finaliza antes que el segundo y este último conlleva un sentimiento de frustración que queda en el niño, incorporando componentes en una intensidad y a veces frecuencia que transgrede las pautas socioculturales; por ejemplo amarrar al menor a un árbol o la cama, propinarle golpes en el rostro con la intención de poner manifiesto el castigo ante los demás, ponerlo al “chancho”, encerrarlo, etc.

Violencia Sexual

Esta forma de violencia se expresa en actos por los que mediante la fuerza se obliga a un o una persona menor de edad, a tener relaciones sexuales y se lo maltrata durante el acto sexual.

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La familia es un espacio donde también se cometen actos de violencia sexual en contra de niñas y niños por parte del padrastro, hermanos, padres o familiares cercanos.

En estos casos, la mayor frecuencia de denuncias es realizada por la madre, salvo el caso en que la violación haya sido cometida por el padre, padrastro o hermanos. Es común escuchar a las madres decir en esas circunstancias “No voy a ir en contra de mi marido”. Estos casos, son aveces denunciados por familiares indirectos o vecinos.

II.3. Ancianos y discapacitados: víctimas de la Violencia Intrafamiliar

La violencia en el ámbito familiar abarca también a miembros de la tercera edad (adultos mayores) y a familiares impedidos o discapacitados. Estos constituyen dos grupos de personas que frecuentemente son sujetos de violencia o maltrato originado por la desigualdad de poder que existe al interior de la familia.

Son víctimas de violencia física, psicológica y en algunos casos, sexuales. Principalmente los ancianos, son agredidos con humillaciones, degradaciones, golpes y otras formas de maltrato que lo aislan del grupo familiar. En cambio, las personas discapacitadas son susceptibles de sufrir los tres tipos de violencia.

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TEMA III

VIOLENCIA

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III.1. CONCEPTO DE VIOLENCIA

Hemos crecido aprendiendo a ejercer el poder como una fuerza importante de subsistencia en la familia, la escuela, el trabajo e incluso en nuestros grupos sociales, en todos los espacios se hace uso de poder y muchas veces para alcanzarlo se utiliza la violencia, a través del/la mayor, del/la más fuerte y /o del /la más astuto/a.

La violencia se define como “el abuso de la fuerza que impone, es decir, obliga a hacer algo contra

la voluntad de otra persona. Se expresa a través de relaciones de poder y desigualdad entre hombres y mujeres, esta falta de equidad provoca subordinación y discriminación”.

Cualquier acto que menosprecie, margine, imponga o discrimine es un acto de violencia.

Algunas formas frecuentes de manifestar la violencia son el sexismo, el racismo y el adultismo. Tanto el sexismo, el racismo como el adultismo tienen elementos de los cuales se sirven algunas personas para discriminar, estos se basan en el patriarcado que es una ideología que oprime y subvalora a las personas, especialmente a las mujeres.

SEXISMO

Se basa en la superioridad de un sexo sobre otro. El sexismo tiene distintas formas de expresión:

a) Androcentrismo.- consiste en ver el mundo desde lo masculino, toma al hombre como parámetro

de la humanidad. El hombre como centro de todos los conocimientos y de la humanidad.

b) Misoginia.- Es el desprecio a la mujer o a lo femenino.

c) Machismo.- Es una actitud de hombres y mujeres que resalta lo masculino y subvalora lo

femenino, aceptando como naturales todas las formas de sexismo.

EL RACISMO

Considera que existen razas superiores (generalmente blanca o aria) y menosprecia las originarias. Privilegia a unas razas frente a otras.

EL ADULTISMO

Discrimina a partir de la edad. Las personas adultas se atribuyen roles, son autoritarias, deciden, imponen, violentan a la niñez y a la adolescencia.

“ESTAS SON SOLO TRES FORMAS DE DISCRIMINACION QUE NO SON EXCLUYENTES UNAS DE OTRAS. SIN EMBARGO, CABE RESALTAR QUE HAY OTRAS FORMAS DE DISCRIMINAR A LAS PERSONAS QUE PRESENTAN DISCAPACIDAD, VEJEZ, GORDURA, FEALDAD (DENTRO DE LOS PARAMETROS DE BELLEZA IMPUESTOS), TALLA, ETC.”

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Lo más frecuente es que las víctimas de la violencia sean niños y niñas, ancianas y ancianos, mujeres de distintas edades y grupos étnico. Sin embargo, la violencia puede vivirla cualquier persona como víctima o victimadora.

La violencia tiene múltiples manifestaciones, desde las más sutiles -pero no por ello menos violentas-hasta las más brutales.

En algunos casos la persona que es agresora puede ser víctima en otro espacio. Así, aquella persona que sufre de humillaciones y malos tratos en el cuartel por ejemplo, en su casa será quien hostigue, castigue y golpee a su mujer o hijos/as.

Todo acto de violencia tiene consecuencias psicológicas en la víctima; es una cicatriz que no deja marcas y se manifiesta a través del miedo, inseguridad y baja autoestima, entre otras.

Actualmente el concepto de “poder”, dominación y jerarquía se utiliza desde diferentes enfoques para definir violencia, y está considerada como una forma de ejercer poder sobre alguien en posición de inferioridad o subordinación.

En forma general existen dos formas de violencia:

1) La estructural o institucional, presente en sistemas políticos, económicos y sociales. 2) La violencia abierta y directa.

La violencia estructural sirve de base a la directa porque influye en la socialización que lleva a los individuos a aceptar o a infringir daño, según la función que desempeña.

Según convenciones, conferencias y reuniones mundiales se definió que existen diversas formas de violencia dirigidas especialmente a la mujer y entre estas podría citarse a las siguientes:

• Violencia Intrafamiliar y doméstica • Violencia No Doméstica

La Violencia Intrafamiliar es la más expandida y afecta a una mayor cantidad de mujeres en forma cotidiana, sin distinción de edad, educación ni condición socioeconómica y ocurre en el hogar y se la denomina Violencia Doméstica o Intrafamiliar.

III.2. VIOLENCIA INTRAFAMILIAR O DOMESTICA: NATURALEZA Y MAGNITUD DEL

PROBLEMA

Violencia doméstica se refiere a aquellas acciones violentas cometidas al interior de una familia en la que uno de sus miembros maltrata a otro, atentando contra su libertad, su vida, su integridad física y/o psicológica.

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Múltiples investigaciones sobre el tema muestran a la mujer como principal víctima y a los niños/as como segundo lugar, pero es difícil obtener cifras representativas por la complejidad del tema y las construcciones de género.

La violencia doméstica es una de las manifestaciones más frecuentes y generalizada de la violencia contra la mujer. Es la expresión más directa y clara del predominio de la sociedad patriarcal que legitima la organización familiar jerárquica y vertical, donde el jefe es siempre el varón. A él se le atribuye el derecho a dominar, controlar y someter a los otros/as miembros/as de la familia, en especial a su compañera de hogar.

Esta relación familiar desigual, de poder del varón y subordinación de la mujer, es producto directo de la organización social y cultural, que tiene como eje la discriminación de la mujer y la sobre valoración del hombre y que define roles, espacios, comportamientos, relaciones, valoraciones diferenciadas para hombres y mujeres, por el sólo hecho de las diferencias sexuales entre ambos.

III.2.1. TIPOS DE VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

Violencia Física.- Es la más visible, porque deja huella corporal, va acompañada de la violencia

psicológica. El comportamiento de una persona golpeada es afectado por la humillación de la que ha sido objeto. El miedo frente al agresor, la incapacidad para defenderse y el sometimiento que sufre repercute en su autoestima y seguridad, impidiendo desenvolverse sin temores.

El alcance del daño en la violencia física puede variar desde un empujón, quemaduras, flagelaciones, hasta la muerte.

Violencia Psicológica.- Es la más frecuente y causa serios daños en el desarrollo psíquico y emocional

de la persona que al sufre. Se constituye en toda acción que desvaloriza, atemoriza, discrimina, margina, presiona y chantajea a la víctima. Se manifiesta a partir de insultos, gritos, ridiculización, prohibición, menosprecio, culpabilización, etc.

A la víctima de este tipo de violencia, muchas veces le es difícil salir de ese circulo vicioso, debido a que generalmente el agresor tiene control de la situación y atemoriza a su víctima a partir de chantajes, manipulaciones u otras formas que van mellando su dignidad y autoestima.

Violencia sexual.- Son las conductas, amenazas o intimidaciones que afecten la integridad sexual,

incluye las caricias no deseadas, las relaciones sexuales forzadas, el abuso sexual y la violación.

Es la más difícil de reconocer y aceptar por parte de las mujeres, ya que fueron educadas para ser complacientes y asumir como parte de sus responsabilidades de pareja el satisfacer los deseos sexuales de su marido o compañero.

La violencia sexual tiene graves consecuencias psicológicas y sociales en la víctima. La violencia sexual puede empezar con el acoso sexual y llegar a la violación acompañandose de violencia física y psicológica.

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III.2.2. ¿QUE ES EL ACOSO SEXUAL?

Es una forma de violencia sexual y se expresa a través de miradas lesivas, insinuaciones denigrantes, contactos físicos y proposiciones que recibe la persona víctima del acoso u hostigamiento sexual.

Generalmente las víctimas de acoso sexual son sometidas a chantajes y presiones en el ámbito educativo (por calificaciones), en el ámbito laboral (por despidos, promoción o aumento salarial); la persona que sufre acoso sexual tiene una posición de subordinación frente al/la acosador/a.

La subordinación está basada en el cargo, la edad, la clase, la raza, el género y/o la posición socio-cultural.

III.2.3. ¿QUE ES LA VIOLACION SEXUAL?

Es un acto de agresión abuso sexual y de poder, en el cual el más “fuerte” arremete al más “débil”, lastima el cuerpo, la sexualidad y el ser integral de la víctima.

Existen algunas creencias que estereotipan a la violación y al violador, como las siguientes:

– “Es cometida por extraños, o por desconocidos”.

– “Es cometida por hombre pobres, miserables, perversos, locos y sin cargos de autoridad”.

– “Sucede de noche, en sitios ajenos y públicos”.

Esta clase de generalización encubre la realidad, en la mayoría de los casos, los violadores son conocidos o familiares de las víctimas. Las violaciones no se realizan únicamente en sitios públicos, la casa de un familiar o la propia casa es frecuentemente el lugar donde se comete la agresión sexual.

Finalmente, el estereotipo del violador está muy lejos del verdadero violador quien es “aparentemente” un hombre normal, sin importar la clase social y económica a la que pertenezca.

III.2.4. ¿QUE ES EL INCESTO?

Es el abuso sexual que realiza un pariente, padre, madre, padrastro, madrastra, hermano/a, abuelo/a, tío/a, primo/a, cuñado/a, padrin/a contra una persona de la familia sea hombre o mujer.

Generalmente, son los hombres mayores de la familia quienes agreden sexualmente a las niñas o adolescentes mujeres y en muchos casos niños y adolescentes hombres.

Esta agresión no se produce necesariamente a través de la fuerza física, sino que utiliza y manipula los sentimientos de las/os menores, o hace uso de la posición de poder que tienen los adultos sobre los/as niños/as, quienes están obligados/as a obedecer a sus padres o personas mayores.

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III.2.5. VIOLENCIA CONTRA LA MUJER

Es aquel tipo de violencia que expresa relaciones de poder y desigualdad entre hombres y mujeres. Es fruto de múltiples formas de subordinación y discriminación que sufre la mujer sin importar la edad, etnia, cultura, religión, opción sexual o condición socioeconómica.

La mujer es víctima de la violencia debido a que en el mundo machista se otorga al hombre el derecho de “dominar” a su familia, dirigir, corregir y controlar a la mujer e hijos/as considerándolos/as inferiores, débiles, dependientes y subordinados/as.

III.2.6. EL CICLO DE LA VIOLENCIA DOMESTICA

El “ciclo de la violencia” es un modelo de análisis que permite comprender las relaciones y comportamientos agresivos.

III.2.7. LA FAMILIA DONDE EXISTE VIOLENCIA

La familia donde existe violencia pertenece a un sistema social con una cultura específica, donde existen mitos, prejuicios y valores que afectan la estructura familiar y la relación entre ellos.

Fase de tensión. Acumulación de tensiones.

Cambios de ánimo, reacciona con enojo, insultos y gritos ante cualquier problema o dificultad cotidiana, culpabilizando a su pareja.

Pasiva y temerosa. Cree ser responsable de las actitudes del agresor. El agresor siente legítimas sus agresiones por la actitud pasiva de su pareja. Se incrementa la tensión. El agresor se siente con derecho a ejercer más violencia. Fase de crisis. Descarga

incontrolable de las tensiones. Descarga de su enojo a través de golpes y humillaciones a su pareja. Depresión, incredulidad, bajo nivel de autoestima. Subordinación de la víctima. Fase de arrepentimiento. Calma y relativa tranquilidad. Se arrepiente, se disculpa, promete cambiar.

Confía, perdona. Reconciliación de la pareja, mientras se prepara un nuevo episodio de violencia. CICLO DE LA VIOLENCIA DOMESTICA

CARACTERISTICAS ACTITUD DEL

AGRESOR

ACTITUD DE LA VICTIMA

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La organización de la familia con violencia doméstica presenta funciones rígidas que colocan a la mujer en un papel de subordinación y en la medida en que las relaciones de poder se establecen por medio de la violencia, se condiciona a los integrantes de la familia a aceptar la violencia como un método legitimo para imponer autoridad.

III.2.8. PERFIL DEL AGRESOR

La socialización del agresor se complementa con la de la víctima, porque resalta el estereotipo masculino de agresividad, dominio y superioridad frente a la mujer, presenta en su relación las siguientes características:

– Falta de seguridad personal, que sobrecompensa con actitudes externas autoritarias. – Dificultad de comunicación especialmente con afectos y sentimientos.

– Incapacidad para tolerar y resolver los conflictos alternativos a la violencia.

– Baja autoestima, expresándose en el hogar con la violencia que no manifiesta en otras situaciones. – Falta de conciencia del problema, no se hace responsable de sus actos de violencia y busca

responsabilidades fuera de su persona.

III.2.9. PERFIL DE LA VICTIMA

No existe evidencia que permita establecer una relación significativa de rasgos de personalidad y violencia en la familia, pero si, se ha verificado que la socialización en una estructura familiar autoritaria constituye para la mujer una verdadera escuela de aprendizaje de tolerancia a la violencia. Varios estudios han analizado conductas y sentimientos que frecuentemente desarrollan las víctimas de violencia en el hogar y estas son:

– Sentimientos de temor que llegan a paralizarlas y les impide buscar ayuda.

– Actitud minimizadora de abuso: por temor, por falta de información y de conciencia sobre lo que constituye una situación de abuso, y el deseo de creer que el agresor no es tan “malo”.

– Conducta de aislamiento, la víctima se aisla de las posibles situaciones de apoyo, incluso de su familia.

– Internalización de la culpa, la persona agredida se siente responsable de la agresión y busca causas en su comportamiento, esto se asocia con una baja autoestima.

III.2.10. CAUSAS DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

La violencia en la familia desde un enfoque de género, nos permite analizar las principales causas del problema social mencionado, tomando en cuenta a la violencia como un fenómeno histórico abordando desde dos variables importantes “poder y género”. Situación que permite visibilizar la posición de la mujer ubicada en una estructura social jerárquica inferior a la del varón que es transmitida de generación

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en generación, aceptando la violencia como parte de nuestra vida cotidiana, lo que significa también la desvalorización de lo femenino, partiendo de que la mujer es una persona débil y el varón el fuerte del hogar.

En ese sentido la violencia intrafamiliar tiene como principal víctima a la mujer, como problema muy extendido y con consecuencias graves para ella, su familia y la sociedad en general. Por todo esto es necesario reaccionar ante este problema, pero para que esta reacción sea eficaz y apropiada es esencial definir y aislar las causas de la violencia, se ha intentado repetidas veces determinar las causas y resultados de diferentes investigaciones ofrecen una gama de teorías y respuestas.

Dentro de estas existen dos estructuras teóricas principales, que son:

LA PRIMERA: que busca los orígenes en algún tipo de causa que se puedan erradicar y concentra la

atención en las características de la esposa, el marido y la familia determinando que la causa de la violencia es:

– El desfase personal ante los miembros; o presiones externas que afectan a la familia, estas pueden variar pero incluyen el alcoholismo, el haber crecido en un ambiente de violencia, las enfermedades mentales y el deficiente dominio de si mismo.

– Que la esposa provoca al marido o que está predispuesta a la violencia.

– Malos tratos por una vida de tensión de frustración sin posibilidades de mejorar; causas derivadas por lo general de la pobreza que a su vez pueden depender de la etnia o de la clase social, de la falta de educación o de la práctica de la violencia.

LA SEGUNDA: estructura teórica no se limita a analizar las causas psicológicas o sociales sino que

determina que la violencia entre los miembros de una misma familia esta causada por la propia estructura de la sociedad y sugiere que las agresiones no constituyen un problema privado ni un problema familiar, sino un reflejo de las desigualdades sexuales y económicas de la sociedad y es la afirmación de un orden social determinado derivado de la creencia que la mujer es menos importante y menos valiosa que el hombre y por lo tanto no tiene derecho al mismo respeto.

Esta inferioridad se confirma especialmente dentro de contextos más íntimos en los que se supone que el hombre domina a la mujer y depende de él, en términos jurídicos y financieros, es decir, por desigualdad de género.

III.2.11. FACTORES DESENCADENANTES DE LA VIOLENCIA INTRAFAMILIAR

Las Razones

Se observa a través de diversas investigaciones que a medida que descienden los niveles socioeconómicos los problemas económicos son considerados como factor desencadenante de la violencia, en tanto que en las clases altas el primer factor es la falta de comunicación.

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Para los hombres, el problema pasa también por lo económico; en cambio, las mujeres tienen posiciones divididas: Hay quienes creen que la violencia se engendra por falta de comunicación pero también por infidelidad y ausencia de amor.

Las Sinrazones

Hay dos justificativos de la violencia que se distinguen nítidamente en la percepción de la gente, principalmente la proveniente de mayores recursos: la violencia existe en los hogares donde hay alcoholismo y pervive en los hogares de personas que la soportaron y sufrieron.

“La violencia engendra violencia”, dicen los entrevistados. “Quienes vivieron en hogares en los que hubo violencia naturalmente salen violentos y dan el mismo trato cuando forman su propia familia”, agregan.

Los de menores ingresos se inclinan más bien a pensar que las agresiones existen donde hay pobreza o alcoholismo.

Motivos inconfesos

– El machismo, el rol asignado al hombre en la sociedad, la conceptualización respecto del matrimonio y la familia. Se expresa también en una aceptación generalizada de que el hombre es superior y en una falta de valoración del quehacer de la mujer.

– Limitaciones y dificultades en el manejo judicial. – La pérdida de valor de la familia.

– Los conceptos de propiedad sobre la mujer y los hijos.

La educación del silencio

– La educación que se imparte particularmente a las mujeres contribuye a formar personas sin fuerza para denunciar y resolver su propia situación en el hogar.

– La posición de muchos colegios es de “evasión”. Mejor si las alumnas y alumnos pasan desapercibidas (os), participan menos en clases y no comunican sus propias inquietudes. No es de extrañar que de esa “educación para el silencio” surjan las razones por las que entre las parejas es más fácil irse a los golpes como forma de resolver los problemas que al diálogo, y sea normal no denunciar.

– El uso de la educación represiva del niño que se expresa en fases como: “no hagas eso, no hagas esto, no hagas aquello”. La educación del “no” forma niños y jóvenes rencorosos, con intenciones de desquitarse de lo sufrido cuando llegan adultos.

– Las características actuales de la sociedad que condicionan situaciones de violencia. Quien no tenga carácter agresivo está fuera de la competencia que establecen hoy los patrones de

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– Los medios de comunicación muchas veces, fomentan, orientan e incitan a la violencia. Muchos espectáculos muestran violencia y sexo, sin restricción de horarios, y donde no se encuentra formas legales de control de esta violencia. Hoy, hasta los dibujos animados son motivadores de la violencia.

– La violencia en el hogar paterno obliga a la hija mujer a buscar el matrimonio lo más temprano posible como una vía de escape, sin saber que va a caer en otro lugar de similares condiciones.

III.2.12 EFECTOS DE LA VIOLENCIA DOMESTICA EN LA MUJER, SU VIDA FAMILIAR Y SOCIAL

Además de los daños generados a la mujer en los episodios de violencia, existen diversos efectos sobre su desarrollo humano que la colocan en una mayor situación de vulnerabilidad frente a su pareja y su medio social. Asimismo, las repercusiones de la violencia se manifiestan en los otros miembros de la familia (hijos e hijas) y tienen implicancia directa en el desarrollo de la vida familiar, así como en el desarrollo social del país. Algunos de estos efectos son:

Efectos Psicológicos en la Mujer

– Miedo a la intimidad, a la comunicación con su pareja, a la soledad, a enfrentarse con situaciones sociales nuevas, a las relaciones que la vinculen con algún varón desconfianza generalizada hacia otros/as personas.

– Pérdida de la energía vital, de la motivación y capacidad de respuestas a las situaciones de violencia, que se reflejan en un estado depresivo intenso y permanente, que puede concluir en el suicido.

– Pérdida de la autoestima con generación de fuertes sentimientos de vergüenza e incompetencia física, mental, profesional, laboral, sexual y etc.

– Enfermedades psicológicas (depresión, neurosis).

Efectos Físicos en el cuerpo de la Mujer

– Dolores, moretes, heridas, lesiones, amputaciones, muerte.

Efectos en la Salud Sexual y Reproductiva

– Miedo a la intimidad sexual, incapacidad de sentir placer sexual, embarazos no deseados, abortos, inflamación pélvica, incapacidad de negociación el las relaciones sexuales y el uso del condón y consecuente posibilidad de contraer Infecciones de Transmisión Sexual, incluyendo el VIH/SIDA.

Efectos en el Desarrollo Psicológico y Emocional de los Hijos e Hijas

– Inseguridad emocional, dificultades de aprendizaje escolar y un escaso desarrollo afectivo y sexual, que a la larga se expresará en la reproducción de los modelos de violencia. Por lo general, los hijos varones que han presenciado escenas de violencia doméstica se convertirán en adultos agresores y las niñas serán mujeres tolerantes con la violencia.

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Efectos en el Desarrollo Social del País

– Cada acto de violencia que termina en hospitalización le representa al sector salud un considerable gasto en personal de salud, medicamentos, atención y otros.

– El Estado debe invertir grandes sumas de dinero en los proceso legales para sancionar los actos de violencia.

– Las personas violentadas sufren efectos psicológicos y sociales que incide en su capacidad productiva.

El desarrollo social de un país se mide por la calidad de vida de sus habitantes. En nuestro país, como en muchos otros, la sociedad tolera y convive con la violencia doméstica y así se convierte en una sociedad injusta, que no se responsabiliza por el bienestar y la calidad de vida del conjunto de sus habitantes.

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TEMA IV

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IV.1. CONCEPTO

Autoestima es la fuerza vital que nos permite a los seres humanos, hombres y mujeres, desarrollar la capacidad de apreciarnos, valorarnos, respetarnos, protegernos y defender nuestros derechos.

Esta fuerza vital que es la autoestima se refleja en:

• La confianza que desarrollamos sobre nuestra capacidad de pensar y de enfrentar diariamente los desafíos de la vida, en los diferentes espacios donde nos desarrollamos.

• La confianza en nuestro derecho a triunfar y a ser felices.

• El sentimiento de ser personas valiosas y dignas de merecer respeto.

• La conciencia de tener derecho a resolver nuestras necesidades y carencias.

• La seguridad de no ser merecedores/as de sufrir ningún tipo de violencia.

• La certeza de tener derecho a gozar del fruto de nuestros esfuerzos y de los beneficios del desarrollo.

• La aceptación de nuestras cualidades y debilidades.

• La voluntad de superar nuestras debilidades o prender a convivir con ellas.

• La capacidad de manejar nuestro tiempo, incluido el tiempo libre.

• La capacidad de cuidar nuestro cuerpo, nuestra salud y de desarrollar comportamientos preventivos.

EN DEFINITIVA, LA AUTOESTIMA ES MUCHO MAS QUE LA OPINION SOBRE NOSOTROS/AS MISMOS/ AS. ES LA FUERZA QUE SE MANIFIESTA EN TODOS LOS ESPACIOS Y AMBITOS DE LA VIDA, PERMITE LA ACEPTACION DE LO QUE SOMOS, HACEMOS Y SENTIMOS, MOTIVA NUESTROS COMPORTAMIENTOS, DETERMINA NUESTRAS RELACIONES FAMILIARES Y SOCIALES, INFLUYE EN NUESTRA APRECIACION DE LA VIDA.

Para comprender mejor la importancia de la autoestima en el desarrollo humano, se puede clasificar en tres niveles, entendiendo que cada nivel tiene diferentes grados:

Autoestima Saludable

Una persona con una autoestima alta se acepta así misma, conoce muchos aspecto de si, sabe aprecia sus cualidades, se quiere, se respeta, se siente orgullosa de lo que es y está segura de que puede ser

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Mientras más fortalecida esté su autoestima, más será la capacidad de valorar y respetar a los/as otros/as, pués no significará una amenaza para su vida. Cuanto mayor sea la autoestima, más fuerte será la voluntad de enfrentar el cotidiano de la vida, y serán más fuertes los deseos de expresarse y hacerse conocer.

Baja Autoestima

Una persona con la autoestima baja se considera menos que los/as otros/as, cree que no vale nada y que todas las demás personas son mejores que ella, lo cual influirá en sus relaciones pues sentirá que permanentemente está amenazado/a por los/as otros/as.

Una persona con la autoestima lastimada nunca piensa bien de si misma, no cuida de su persona, tiene miedo de actuar u opinar porque cree que lo que tiene que decir no es importante, no se considera ni atractiva ni inteligente, no cuida su salud, exige demasiado es si misma, se niega el tiempo libre, acepta relaciones de inequidad y violencia, se siente víctima de la vida y dependiente de los otros.

Pseudo Autoestima

Una persona con pseudo autoestima se considera superior al resto de los seres humanos, no reconoce sus errores o limitaciones, mantiene relaciones de inequidad con su entorno familiar y/o social, es autoritaria o manipuladora, normalmente es violenta y prepotente.

• La pseudo autoestima es tan dañina o más que la baja autoestima, pués las personas que la sufren se niega a aceptar que en realidad tienen un serio problema.

• Generalmente, la pseudo autoestima es fruto de la contradicción entre la imagen social y el “yo” interno, es decir, las personas con esta característica desconfían de los/as demás, pués a pesar de la aparente seguridad que demuestran son profundamente inseguras.

Estas personas necesitan ser obedecidas y admiradas por los/as otros/as, pués no se respetan por si mismos, no tienen capacidad de ser felices y necesitan dominar a los otros/as para ejercer poder.

La autoestima tienen una estrecha correlación con nuestras capacidades y posibilidades de ser felices, de amar y ser amados/as y de convivir en un ambiente de respeto. La autoestima saludable no garantiza que no se vaya a tener problemas o sufrir dificultades y tristezas en la vida, lo que sí garantiza es que se tendrá mayor capacidad de enfrentar y sobreponerse a cada acontecimiento negativo o doloroso.

IV.2. CONSTRUCCION DE LA AUTOESTIMA

La construcción de la autoestima es un proceso que se inicia con el nacimiento y acaba con la muerte. Es una tarea de toda la vida que tiene distintos momentos, algunos más favorables a su desarrollo y otros que pueden detenerla o dañarla.

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Por lo tanto, el proceso de construcción de la autoestima no es lineal, depende de una serie de aspectos, circunstancias y condiciones que nos rodean y que influyen directa e indirectamente en su desarrollo, como ser:

• La valoración y ubicación que la sociedad hegemónica otorga nuestra clase social, a nuestra etnia, a nuestra cultura, a nuestra edad, a nuestra opción sexual, a nuestro género.

• La valoración que nuestro núcleo familiar tiene de nosotros/as desde nuestro nacimiento y durante toda nuestra infancia y adolescencia.

• Las relaciones que establecemos a lo largo de nuestra propia historia.

• Las posibilidades que tenemos de desarrollar nuestras capacidades y potencialidades como seres humanos.

En definitiva, el desarrollo de nuestra autoestima esta en relación directa con la valoración social que se hace de lo que somos y es también producto de la historia persona de cada uno/a.

Desde el nacimiento todas las persona acumulamos información sobre lo que se piensa de nosotras/ os y del mundo que nos rodea. La familia, la escuela, la iglesia, los medios de comunicación y la sociedad en general permanentemente nos envían información sobre la valoración o desvalorización que se hace de nosotros/as.

IV.3. GENERO Y AUTOESTIMA

La determinación de las relaciones de inequidad entre hombres y mujeres, la asignación diferenciada de roles y características de género, la sobre valoración del varón y la subestimación de la mujer que sostiene la sociedad patriarcal, tiene una incidencia directa y de mucha importancia en la construcción de la autoestima de los hombres y de las mujeres.

Género y desarrollo de Autoestima en las Mujeres

Uno de los factores más importantes en la frágil construcción de la autoestima femenina, es el valor diferenciado que la sociedad asigna a los hombres y a las mujeres.

La subestimación de la mujer en la sociedad causa en ella sentimientos y comportamientos que demuestran claramente que su autoestima es muy frágil ya que la mujer generalmente responde a lo que la sociedad espera de ella, en el marco de los estereotipos sociales que la consideran inferior, sin identidad y autoestima propia.

Es así, que es muy común en las mujeres el desarrollo de sentimientos de inferioridad, que se expresan por ejemplo:

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– Cuando perciben en ellas alguna limitación tienden a sentir que todo su ser es limitado.

– Cuando no pueden resolver alguna cuestión tienden a darle tal importancia que niegan sus logros. – Cuando por su situación de inseguridad, tienden a compararse con otras personas, sintiendo

que los/as otros/as son mejores que ellas.

– Cuando la gran generalidad de las mujeres no tienen cuidado consigo mismas, no cuidan su cuerpo, ni su salud, por el contrario exponen de manera casi permanente su integridad física y emocional.

– Cuando, por lo general, les quitan importancia a sus logros y sus cualidades.

– Cuando muchas toleran situaciones de violencia pués están convencidas que valen muy poco y que agresor “tiene razones” para lastimarlas.

Ninguno de los sentimientos y actitudes descritas tienen una razón “natural”. Es decir, ninguna mujer nace con esta percepción de si misma, por el contrario, esta autopercepción es fruto de un doloroso aprendizaje de las mujeres respecto a que “valen menos que los hombres” y por ello cumplen roles desvalorizados por la sociedad y no tienen o les es difícil el acceso a as actividades que van más allá del rol reproductivo.

De tanto escuchar, percibir y ser tratadas como seres de segunda categoría, las mujeres aprende a negar sus necesidades, sus talentos, sus derechos y actúan en coherencia con los roles, las características de género y la subestimación que se hace de ella. Por todo ello, construir una autoestima saludable es muy difícil par la mayoría de las mujeres.

En el proceso de construcción de la autoestima, las mujeres están en situación de desventaja con relación a los hombres, pues a pesar que éstos puedan estar expuestos a una historia familiar difícil, la sociedad les otorga mayor valor y reconocimiento por el solo hecho de pertenecer al género masculino.

El desarrollo de la autoestima de las mujeres tiene que enfrentarse y superar muchas trabas sociales en su contra expresadas en os siguientes hechos:

• Al evaluar sus capacidades, la sociedad tiene como punto de referencia el modelo masculino, y las diferencias con éste son consideradas como carencias y limitaciones de las mujeres.

• Las actividades o roles que se les asignan alas mujeres son consideradas como “naturales” y por lo tanto no tienen valor o importancia social, pues se cree que a las mujeres no les cuesta trabajo la realización de todo lo que hacen.

• La sociedad considera que “ser mujer” incluye ser sumisa, pasiva, pasar inadvertida y jamás hacerle ningún tipo de sombra al varón.

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conocerse y valorarse a si mismas, y cuando lo hacen se siente culpables creyendo que al autoestimarse abandonan a sus seres queridos, lo cual las inmoviliza.

• Los modelos que tienen las mujeres para identificarse, en general, son otras mujeres, madres o figuras maternas, que como producto de la misma discriminación de género, es muy probable que se subestimen a si mismas y a las otras mujeres.

Género y desarrollo de la Autoestima en los Varones

En la sociedad patriarcal, como es la nuestra, los hombres desde que nacen reciben mensajes de sobre valoración de su género, se les estimula actitudes de liderazgo, se les brinda posibilidades de actual libremente en los distintos ámbitos de la vida y desde muy temprano se les enseña que la vida familiar y social gira alrededor de ellos. Esta situación implica un sin número de beneficios para los varones, que favorecen el desarrollo de una alta autoestima.

Sin embargo, el hecho de que la sobre valoración de los hombres está sustentada en preconceptos, sub valoración e injusticias hacia la otra mitad e la humanidad, las mujeres, interfiere en el desarrollo de un verdadera y saludable autoestima, pues no es por su esfuerzo y capacidad que la sociedad les otorga un lugar de privilegio, más bien es por el solo hecho de haber nacido con sexo masculino.

Por otra parte, el rol dominante y los estereotipos sociales que se les atribuyen a los hombres, a pesar de las ventajas que les implica, los presiona, siendo difícil para ellos ser la manera exacta que la sociedad espera que sean los varones. Por ejemplo:

• Se espera que los varones están siempre listos a tener una relación sexual con todo el vigor que se atribuye a su género, sin embargo, el mismo hecho de que exista un modelo socialmente construido de respuesta sexual para los varones (fogosos, siempre dispuestos, con iniciativa sexual, etc.), les genera una enorme inseguridad que muchas veces se expresa en la imposibilidad fisiológica de mantener una relación sexual.

• Se espera que los hombres sean triunfadores en los negocios y/o la vida pública, sin embargo, par muchos hombres es muy difícil ejercer ciertos oficios o no han construido dotes de dirigentes o líderes.

• Se espera que los varones sean los jefes de familia y que sean los proveedores de la economía familiar, sin embargo, la mayoría de los hogares no tienen resueltas sus necesidades más básicas con el trabajo productivo que realizan los varones adultos, y son cada vez más los hogares que son sustentados económicamente por las mujeres o requieren del aporte que la mujer pueda lograr en un trabajo en el ámbito público. Esta situación genera en los varones sentimientos de frustración consigo mismos, que en la generalidad de los caos la canalizan ejerciendo violencia contra su mujer y/o sus hijos e hijas.

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casos, los varones no saben cómo lograr esta autoridad y consideran que sólo pueden hacerlo ejerciendo violencia contra su pareja y/o hijos e hijas.

Recordemos que el desarrollo de la autoestima saludable, requiere no solo de mensajes favorables a los que la persona es, sino también del valor que tienen las otras persona. Por ello, en realidad lo que logra la sociedad patriarcal es la construcción en los hombres de una pseudo autoestima o falsa autoestima, basada en la dominación de las mujeres y en el temor a no cumplir con los roles y estereotipos que la sociedad ha construido para los varones.

Incluso aquellos mensajes positivos que la sociedad efectúa en favor de los hombres, mediante el hogar, la escuela, los medios de comunicación, etc., que podrían facilitar la construcción de la autoestima masculina, se convierten en mensajes imposibilitadores de su desarrollo, pués están basados en la discriminación contra sus compañeras sexuales, de vida y/o de hogar.

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TEMA V

IDENTIDAD Y

LIDERAZGO

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V.1. ¿QUE ES LA IDENTIDAD?

La identidad es el conjunto de elementos que asemejan a unos seres humanos con otros. Es el principio de la pertenencia a un grupo humano que tiene ciertas características similares.

La identidad, al igual que el género se construye socialmente, se aprende en la vida cotidiana y se estructura a partir de las relaciones entre las persona, se genera a través de intereses comunes.

Entre los factores o condiciones determinantes en la conformación de la identidad de una persona con un grupo social se destacan; la nacionalidad, la etnia, la cultura, la clase social, la religión, la edad, el género. Así, por ejemplo:

• Las personas de un comunidad indígena tienen muchas cosas en común; una misma historia, los mismos valores y expresiones culturales, las mismas costumbres y hábitos la misma lengua, etc. Por ello, se pude decir que los miembros de una comunidad indígena tienen una misma identidad social y cultural.

• Las personas de una misma clase social, por lo general tienen las mismas aspiraciones y necesidades, viven relativamente en las mismas condiciones, tienen el mismo acceso a los servicios básicos etc. Por ello, se puede decir que tienen una misma identidad y clase social.

• Los/as adolescentes de las ciudades tienen más o menos los mismos intereses con relación a la utilización de su tiempo libre, atraviesan por los mismos cambios hormonales y fisiológicos tienen casi las mismas dudas y preocupaciones sobre su sexualidad y la relación con el otro sexo, etc. Por ello, se puede decir que los adolescentes tienen una identidad etarea.

El proceso de construcción de la identidad no es consciente e incluso muchas veces las persona lo niega. Por ello, a pesar de existir elementos de identidad comunes entre las personas, muchas veces no se identifican, es decir no desarrollan el sentido de pertenencia al grupo.

Cuando las identidades del grupo coinciden y a partir de las semejanzas las personas se ven y se sienten similares entre si, se produce lo que se denomina proceso de reconocimiento o de identificación.

Es importante tomar en cuenta que las persona pueden sentir que en algunos aspectos se identifican con un grupo, pero en otros mantienen grandes diferencias, por ejemplo: un adolescente que proviene de un hogar pobre puede tener las mismas inquietudes sobre la sexualidad que otro de clase media, sin embargo no podrá identificarse en el valore que los adolescentes que provienen de familias acomodadas le otorgan la ropa y ala moda, pues su realidad cotidiana es distinta.

V.2. GENERO E IDENTIDAD

La sociedad patriarcal, que basa la supuesta superioridad de los hombres en las diferencias sexuales con las mujeres, construye modelos diferentes de identidad para cada género.

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