Apéndice documental APÉNDICE DOCUMENTAL

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[*A lo largo de todo el trabajo han ido refiriéndose fragmentos, más o menos largos, de escritos importantes. En este Apéndice Documental se señalarán hasta veinticuatro textos completos, e inéditos, que por su riqueza han sido básicos para el presente estudio]

I. 1461-XII-28 Pregón que se publicó en Toledo el domingo 28 de diciembre de 1461 por mandato del rey Enrique IV, ordenando a la población que no osase acudir a los llamamientos de persona alguna, independientemente de su preeminencia o condición, tras haber ocurrido un altercado con el asistente de la ciudad

(A.M.T., “Este libro es de traslados de cartas para los reyes y para otras personas, y para las simples de poca ynportançia. XV. XVI”, Libro 120, Sección B, fol. 51r-v)

Manda nuestro señor, el rey, por su carta que enbió a los sus jurados d´esta çibdad con el provisor de Villa Franca, su capellán, e por la creençia que de su parte dio a los dichos jurados, entendiendo ser conplidero a su serviçio et al bien, e paz e sosyego d´esta dicha çibdad, que sy algunas gentes están allegadas o armadas por rasón del ruydo acaesçido entre el asistente e el alcalde de la justiçia, que luego se desarmen e derramen. E que de aquí adelante ningunas nin algunas personas non sean osadas de escandalisar la çibdad, nin faser ayuntamientos de gentes, nin se armar, nin armen, para ruydo alguno, nin vayan a llamamientos de ninguna nin alguna persona, de qualquier ley, estado o condiçión que sea, salvo con los jurados de sus perrochas quando los ellos llamaren, e por ellos fuere acordado, para el serviçio del dicho señor rey, e para esecuçión de la su justiçia, so pena de las merçedes e confiscaçión de sus bienes de los que lo contrario fisieren para la su cámara.

Diose este pregón por Juan Núñes, pregonero, en la plaça de Çocodover e en las Quatro Calles, e en la puerta de la eglesia, e en Santo Tomé, domingo, a vísperas, XXVIII de diçienbre de LXI. De lo qual pidieron testigos Estevan de Sosa, e Pero Gómes de Bonilla, e Luis Furtado, e Antón de Ayllón, jurados. Testigos: Antón de Valladolid, jurado, e Françisco de Toledo, mi fijo, e Pero Núñes “el cano”, jurado, escrivano público e vesino de Toledo.

II. 1465-II-11 Los jurados advierten a Enrique IV que la situación en Toledo es grave. Algunos caballeros quieren irse de la ciudad, como lo habían hecho durante la revuelta frente a Juan II de 1449; y además, como entonces, el odio hacia los judeoconversos está a flor de piel. Le piden que intervenga para que no haya graves altercados

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(A.M.T., “Este libro es de traslados de cartas para los reyes y para otras personas, y para las simples de poca ynportançia. XV. XVI”, Libro 120, Sección B, fols. 65 r-66 r)

Muy alto, etc. Vuestros humildes servidores, el Cabilldo de los vuestros jurados de la muy noble çibdad de Toledo, con devida reverençia besamos vuestras manos, e nos encomendamos en vuestra merçed, la qual bien sabe cómo después que se començaron estos movimientos en vuestros reynos vuestra altesa, por sus cartas, enbió mandar al conde de Çifuentes, e a Pero Lópes de Ayala, e al mariscal Payo de Ribera, e a Juan de Ayala, e a los otros cavalleros naturales d´esta çibdad, que se juntasen con el vuestro asistente, e la guardasen e paçificasen con grand diligençia, teniéndola en todo sosyego para vuestro serviçio. Et segúnt la esperiençia lo ha mostrado, todos ellos, conpliendo vuestro mandado, con toda fidelidad e lealtad la han asý guardado e tenido en buena pas, quitando e escusando muchos roydos e bolliçios que en ella se començarían a mover por algunas personas de siniestras intençiones e malos propósitos, para que sienpre, sobre todo, se guardase vuestro serviçio.

Et muy poderoso señor, después que Alvar Gómes, vuestro secretario, se fue de vuestra corte sin vuestra liçençia, vuestra altesa ha enbiado aquí a Fernando de Tordesillas e a Ferrando de Badajoz, vuestro secretario, los quales han tratado e platicado con los dichos conde e mariscal, e Pero López, e con los otros cavalleros sus parientes, sobre el fecho de la puerta del Cambrón e torres d´ella, e torre de los Abades que tenía el dicho conde de Çifuentes. Et por evitar grandes escándalos que estavan presto de se mover en esta vuestra çibdad, diose çierta orden e asiento por interçesión de cavalleros e de otras personas eclesiásticas que en ello entendieron, los capítulos del qual asiento creemos que asý por el dicho conde como por el dicho Ferrando de Badajoz son a vuestra altesa enbiados.

Et después d´esto, sepa vuestra señoría que los dichos cavalleros e otros muchos cavalleros naturales d´esta çibdad vinieron a nuestro Cabilldo, e nos dixeron que se querían partir d´esta dicha çibdad, e yr a sus logares, por quanto sentían que por informaçión de algunas personas de mala intençión, e non seladoras de vuestro serviçio nin del bien público común d´esta çibdad, vuestra altesa mostrava tener d´ellos alguna sospecha. Et asý lo avían conosçido en los mismos vuestros mensajeros, non acatando cómo todos ellos, con grand lealtad e [a] sus propias costas, e non menos con trabajos de sus personas, e casas e gentes, avían servido e servían a vuestra señoría, guardando e paçificando esta vuestra çibdad, e mirando todas las cosas que eran e son vuestro verdadero serviçio.

Et muy poderoso señor, selando nos vuestro serviçio, e acordándonos de los grandes

[escándalos] e muertes, e robos e males en esta vuestra çibdad conosçieron (sic) en tienpo del

muy esclaresçido rey vuestro padre, por non estar en ella en aquella sasón los cavalleros naturales, e ser puesta en mano de Pero Sarmiento, de que´l estado real vuestro fue muy ofendido, e estovo todo el regno por la alteraçión d´esta çibdad en se alterar e mover, acordamos de requerir a los dichos cavalleros que se non partiesen nin partan d´esta çibdad, porque es cosa muy çierta que en su absençia se moverían en ella grandes escándalos, e muertes e robos, de que la çibdad vernía en toda destruyçión e asolamiento, segúnd los odios e enemistades que algunas personas tienen en sus coraçones, e an començado a mostrar. E non avrá quien lo resistiese nin amansase, mas muchas personas, e çierto, que lo inçitarían e ençenderían.

E podría ser que por su absençia de los dichos cavalleros, e pensando remediar a los dichos daños, vuestra altesa cometiese la guarda d´esta çibdad a alguna persona poderosa, la qual, dando logar o fasiendo favor e parte a qualquier movimientos, escándalos o robos, se tornase, por sus propias culpas e deslealtad, vuestro deservidor, e para se defender de

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vuestra real mano procurase de faser otros daños e deserviçios mayores a vuestra Señoría en esta çibdad e comarca, lo qual todo será escusado sy estos cavalleros tan naturales non parten d´esta çibdad, los quales, allende de lo que toca a vuestro serviçio, por el verdadero amor de su naturalesa han guardado, e guardan, e es çierto que guardarán, todo lo que cunpla a vuestro serviçio e al bien universal e común d´ella.

Por tanto, muy poderoso señor, a vuestra altesa con toda afeçión e lealtad suplicamos, e plega enviar luego mandar a los dichos cavalleros que estén quedos en esta çibdad, e non se partan d´ella, e la guarden e tengan en pas e sosyego para vuestro serviçio como fasta aquí lo han fecho. Et sobre ello, por quitar toda dubda e sospecha, vuestra altesa les enbíe mandar que fagan nueva seguridad de faser e conplir todo lo sobredicho, en lo qual vuestra señoría fará grand serviçio a Dios e lo que cunple a vuestro verdadero serviçio, e escusará esta vuestra çibdad non se pierda e despueble, lo qual está muy aparejado si vuestra altesa en otra manera provee, sobre lo qual enbiamos a vuestra señoría a Alfonso de Toledo, vuestro jurado d´esta çibdad. Suplicamos a vuestra altesa que le dé fe en las cosas que a vuestra real señoría çerca de lo susodicho fablará. Nuestro Señor, Dios, la vida e real estado de vuestra altesa guarde, conserve e prospere a su serviçio.

E d´esto enbiamos a vuestra merçed esta carta sellada con nuestro sello, e firmada del nuestro escribano yuso escripto. Toledo, XI de febrero de LXV.

III.1467-IV-18 Relación de la pelea que quebró la tregua decretada por algunos hombres del rey Alfonso, que entonces permanecían en Toledo, para evitar los enfrentamientos que se estaban dando entre Silvas y Ayalas

(A.M.T., “Este libro es de traslados de cartas para los reyes y para otras personas, y para las simples de poca ynportançia. XV. XVI”, Libro 120, Sección B, fols. 213 r- 214 v)

En la muy noble çibdad de Toledo, XVIII días de abril, año del nasçimiento del Nuestro Señor Ihesu Chrispto de I U CCCCLXVII años, fue denunçiado e notificado a los señores clavero de Calatrava, e Diego Lópes d´Estúñiga, e prior de Osma e chançeller, que aquí están, por mandado del rey, nuestro señor, en cómo oy día, yendo por la calle de la tripería, quisieron matar a Ferrando “el tenor”. Pidieron pesquisa e que se proçeda contra los culpantes.

Los señores mandaron a Juan Gómez de Guadamur, e Juan Rodrígues Maldonado e Rodrigo del Castillo [que] fagan pesquisa por ante mí, el dicho escrivano, la qual es ésta:

Ferrando Valençiano, barvero, vesino de Toledo, testigo jurado en forma, e preguntado, lo que dixo e depuso es esto: que´l sábado que agora pasó, XVIII días de abril, frontero de su casa d´este testigo, a la tripería vieja, oyó dar boses este testigo a Ferrando “el tenor” e a su fermano, e dixo (sic) a dos mançebos que llaman Pedro del Castillo e el otro Juan de Murçia, cuchillero: “¿Qué me miráes (sic)?”. E que le respondieron: “Miramos vos”. E que´l dicho Ferrando “tenor” (sic) dixo: “Pues yd en ora buena”, por dos veses o tres. E que´l dicho Pedro del Castillo dixo al dicho Ferrando: “Yd en ora buena”. E que entonçe su fermano del dicho Ferrando “tenor” se diçió (sic, dirigió) fasia ellos. E el dicho Ferrando requirió a su fermano que se tornase. E que entonçe se juntaron todos e sacaron sus espadas de las vaynas, e se dieron çiertos golpes los unos a los otros, e que´l primero que sacó su espada fue su fermano del dicho Ferrando “el tenor”, e el postrimero que la sacó fue él, Ferrando. E que Juan de Murçia, cuchillero, despartía. E que ovo un ferido que disen Juan de Murçia, cuchillero, e que lo firió su compañero. E que esto es lo que sabe, para el

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juramento que fiso. E que vido ende que estavan despartiendo Antón Pescador, e Françisco Peñalosa, e Gonçalo Chacón, e si non [es] por Dios e por ellos, que oviera grand dapno. E que esto sabe para el juramento que fiso.

Diego de Sevilla, sastre, testigo jurado en forma, preguntado qué sabe del dicho roydo del dicho Ferrando “tenor”, dixo que´l sábado que agora pasó, XVIII de abril, estando a la tripería vieja Ferrando “el tenor” e su fermano, e que acudieron ende Juan de Castillo (sic) e Juan de Murçia, cuchillero, e que se miraron los unos a los otros, e que dixo el dicho Ferrando “el tenor” e su fermano: “¿Qué nos miráes?”. E desçendiendo abaxo por la calle, Alonso, fermano del dicho Ferrando “tenor”, que le dixo el dicho Ferrando al dicho Juan del Castillo, tres o quatro veses: “Yos con Dios”. E que dixieron Juan del Castillo e el otro su conpañero: “¿Queréis algo?”. E los otros respondieron: “¿Queréis algo?”. E luego desvaynaron las espadas los unos e los otros, e entraron a despartir Antón Pescador, e Ferrando Peñalosa e Gonçalo Chacón, e que despartieron el roydo, e quedó ferido el dicho Juan de Murçia. E que non sabe quién le firió, e que non sabe más d´este fecho, para el juramento que fiso.

La qual dicha pesquisa los dichos jurados levaron a los dichos señores en veynte de abril del dicho año, e la mandaron leer a mí el dicho escrivano, e la leý. Testigos: Alonso Lópes de la Fuente, e Álvaro de Toledo, e Françisco Núñes, escrivano de las alçadas, vesinos de Toledo.

IV.1467-IV-18 Los bandos se arman. Se dan los primeros indicios de que está a punto de surgir un enfrentamiento, a causa de la pelea entre Fernando “el tenor”, de los Ayala, y otros hombres, al parecer de los Silva

(A.M.T., “Este libro es de traslados de cartas para los reyes y para otras personas, y para las simples de poca ynportançia. XV. XVI”, Libro 120, Sección B, fols. 205 r-206v)

En Toledo, XVIII dýas de abril, año del nasçimiento de Nuestro Señor Ihesu Chrispto de I U CCCCLXVII años. El señor don Alonso de Sylva, conde de Çifuentes, paresçió ante mí, el escrivano, e testigos yuso escriptos, e diso que por quanto el señor Pero Lópes de Ayala ha quebrantado la pas e seguro anoche puesto por los señores del Consejo del rey, que aquí a esta çibdad vinieron, e en su nonbre, queriendo levantar al pueblo contra el dicho conde e sus parientes, e criados e alyados. E aún se asý fa paresçido por el levantamiento que oy en esta çibdad fisyeron Pero de Córdova, e Juan de Córdova, e Pedro de Cueto, e Alonso “el romo”, e Ferrand Dýas de Useda, e el alcallde de la justiçia, e Garçía de Frías, e Ferrando “el thenor”, e Dyego de Carrança. E, asymismo, porque´l dicho Pero Lópes mandó repycar la canpana de Santo Thomé, e por otras muchas causas que a ello le movían, que´l dicho señor conde, por sý, e por Arias Gómes de Sylva, e por Juan Ramíres de Gusmán, e Rodrigo Niño, e el thesorero Alonso Cota, e por don Juan de Ribera, su fermano, e Pero Ponçe, e por Garçía Vásques, e Alonso de Villalobos, e Juan Terrín, e Pero Mártínes de Carrión, e Ferrando Ramíres, e Juan Álvares, e el thesorero Lorenço Suáres Franco, e Pero Sánches de Aguilar, e Dyego Ruys de Villena, e Álvaro Husillo, e por el liçençiado Alonso Franco, e por todos los otros sus parientes, e criados, e amigos e alyados, e las gentes presentes que en su casa estavan, e de otras absentes que a esto e a lo de yuso escripto se quesyeren allegar, él recusava e recusó por sospechoso jues al dicho señor Pero López, e a sus alcaldes e ofyçio. E que le requieren que non conosca de sus causas e fechos, e ni se mueva a faser pesquisa ni proçeder syn que tomen por aconpañados a Alvar Gómes, alcallde mayor d´esta çibdad, e sus

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alcalldes, como manda la ley. En otra manera, que todo lo fecho por él e por los dichos sus alcalldes sea ninguno.

E que abraçándose con las leyes, qualquier cosa que en perjuysio d´esto él mandare ge lo puedan resistir como a persona privada. E juró la dicha sospecha en forma devida de derecho sobre la señal de la crus, etc., por sý e por todos los otros sobredichos. E pydió a mí el dicho escrivano que lo notyfique asý al dicho señor Pero Lópes. E después de notyficado lo notyfique asý a los dichos señores del Consejo del rey que aquí están por mandado de su merçed.

E esta dicha sospecha por la forma sobredicha, e so cargo del dicho juramento, dixo que ponía e puso en el alcalde de las alçadas d´esta çibdad, e pidió que le sea notyficado.

E Gonzalo de la Fuente, contino del dicho señor conde, dixo que él ponía e puso la dicha sospecha susodicha en el dicho señor Pero Lópes e en sus alcaldes e ofiçio, e juróla, etc. E mucha gente que ý estava con el dicho señor conde en las dichas sus casas, que fueron en tanto número que se non podieron escrevir sus nonbres, a altas boses dixieron que se allegavan e allegaron a lo sobredicho, e ponían e pusieron la dicha sospecha en el dicho señor Pero Lópes e su ofiçio e alcaldes, segúnd que´l dicho señor conde la avýa puesto e jurado. E que juravan a Dyos que la non ponýan malyçiosamente. E, asymesmo, la ponýan e juravan en el dicho alcallde de las alçadas. De lo qual todo el dicho señor conde pidió testimonio. Testigos presentes: Gonzalo de la Fuente, e Gutierre de la Torre, e Pero Ordóñes de Ensynas, e Dyego de Valcárçel, vesinos de la dicha çibdad.

Et luego, yn contynente, en este dicho dýa, yo el dicho escrivano en presençia de los testigos yuso escriptos, notifiqué lo sobredicho al dicho señor Pero Lópes de Ayala, el qual dixo que lo oýa, e que, non consintiendo en sus protestaçiones, pedía traslado, e daría su respuesta, e faría lo que con derecho deviere. Testigos: alcalde Dyego Gómes Jarada, e Ýñigo Dávalos, e Pero Núñes, regidor.

Et luego, yn contynenty, en este dicho dýa, yo el dicho escrivano notyfiqué lo sobredicho a los señores clavero de Calatrava, e prior de Osma, capellán mayor, e Dyego de Merrlo (sic), del Consejo del rey. E dixieron que lo oýan. Testigos: Alonso Lópes de la Fuente, e Pero Gómes Jarada, e Juan de Famusco, jurados e vesinos de Toledo.

Et después, en este dicho dýa, yo, el dicho escrivano, notyfiqué lo sobredicho al dicho señor conde. Testigos: Juan Álvares, regidor, e Pero Martínes de Carrión, e Martín de Briones, vesinos de Toledo.

Los dichos señores del Consejo del rey que aquí están por su mandado, para paçificar esta çibdad, mandaron de parte del rey al señor conde de Çifuentes que non se arme, e que luego se desarme él e su gente, e esté quedo en su casa, so pena de la merçed del rey e de perder quanto fa, etc. Testigos: Juan Álvares, regidor, e Gutierre de Fuensalida, e Françisco, mi fijo. Pasó en XVIII de abril de LXVII.

Otro tal requerimiento e mandamiento fisieron a Pero López, e que esté en su casa quedó so las dichas penas. Testigos: el dicho Juan Álvares, e Pero Gómes Jarada, e Dyego de Toledo, e Alonso Rodrígues Françés.

Otro tal requerimiento fisieron a Lope d´Estúñiga, el qual dixo que non se arma sy non para favoresçer a la justiçia. Testigos: Diego de Toledo e Alonso de Toledo, jurados e regidor (sic).

Otro tal requerimiento fisieron a Alvar Gómes, e dixo que le plasía de estar quedo en su posada. Testigos: Álvaro de Toledo, jurado, e Françisco e Pero Gómes Jarada, e el bachiller Calderón.

Después, este dicho dýa, los dichos señores mandaron a mí, el dicho escrivano, que yo fuese al dicho Alvar Gómes a le desyr que viniese a la casa del señor conde, onde (sic) ellos estavan, e que viniese aforrado e non armado. Lo qual le yo dixe e notifiqué. E dixo que le plasía.

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Fueron a casa de Ferrando de la Torre a le requerir, el qual dixo que´l clavero le dio su casa por cárçel, e ellos le mandaron que guardase e conpliese lo que´l señor clavero le avía mandado, ante Françisco Núñes, mi fijo. Testigos: Diego Lençero, e Pero Gómes Jarada e Rodrigo.

Otro requerimiento fisieron el prior de Osma e Diego Lópes d´Estúñiga al mariscal Payo, e dixo que se arma él e su gente para serviçio del rey, e para se juntar con los çibdadanos para el bien público. E a favor de la justiçia. E para servir con ellos. Testigos: Juan de Escobar, e Alonso de la Peña, escudero del dicho Diego Lópes d´Estúñiga, e Per Afán. Et luego les requirió el dicho mariscal a los sobredichos que sepan e fagan pesquisa, sabiendo la verdad, quién levantó este alboroto e escándalo oy dicho dýa. Testigos los dichos.

Luego acudyeron ý todos los señores del Consejo del rey, que aquí están, e pidió el dicho mariscal a mí el dicho escrivano que les notyficase su requerimiento de la pesquisa que pide que fagan sobre´l dicho escándalo, e, todos juntos, gelo notifiqué. E dixieron que les plase. Testigos: Alonso Ferrándes de Oseguera, e Juan Jarada e Pero Gómes Jarada.

Los dichos prior de Osma e Diego Lópes d´Estúñiga fueron al mariscal Ferrando e requiriéronle que estudyese (sic) quedo en su casa con su gente, etc. El qual respondió que ya gelo avía mandado el señor clavero de Calatrava, e que le plase, tanto que non vengan contra él a su casa. Testigos los dichos.

Este día por mandado de los señores sobredichos se dyeron pregones en las plaças a altas boses por Rodrigo de Madrid, pregonero, que se desarmen e non fisiesen escándalos nin fuesen a llamamiento de ningunos, so pena de muerte e de confiscaçión de los bienes para la cámara del rey. Los quales desde agora confiscava. E después se dyeron otros segundos pregones, e d´ellos ante Françisco, porque se desía que la gente se soltava e salía ya a pelear. Testigos: Françisco Núñez, e Ferrando Cambiador e Dyego Lópes, vesinos de Toledo. Los dichos señores del Consejo del rey con quién salen el clavero e los otros señores entregaron la puerta de Visagra a Estevan de Sosa e Ferrando de San Pedro, jurados e vesinos de Toledo, e juraron en forma e fisyeron pleito omenaje, etc., de acudyr con la dicha puerta al rey e a la çibdad en la forma acostunbrada, e cada que gelo demandaren. Testigos: Juan Álvares, regidor, e Pero de Vargas, escrivano público, e Álvaro de Toledo, e Pero Gómes Jarada.

Et porque algunos se quexaron que la torre de Santiago del Arrabal tenían algunos omes de Arias Gómes de Sylva, mandaron a mí el dicho escrivano que le dyga que luego la desenbarge, [so] pena [de] perder ofiçios e confiscaçión de sus bienes para la cámara del rey. Testigos los dichos.

V. 1467-IV-20 La situación es muy crítica y la violencia parece incontrolable. Relación de un nuevo atentado que, otra vez, estuvo a punto de hacer explotar la lucha de bandos

(A.M.T., “Este libro es de traslados de cartas para los reyes y para otras personas, y para las simples de poca ynportançia. XV. XVI”, Libro 120, Sección B, fols. 195 r-197 v)

En la muy noble çibdad de Toledo, veinte días de abril, año del nasçimiento de Nuestro Señor Ihesu Chrispto de mill e quatroçientos e sesenta e siete años, ante el señor chançeller paresçió Martín de Çifuentes, ome del señor conde de Çifuentes, e dixo e notificó al dicho señor que en quebrantamiento de la tregua omes de Ferrand Núñes le quisieron

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matar anoche, e le dieron una cuchillada en la cabeça, e lo mataran salvo que traýa casquete e por Dios, e otros que se pusieron entre medias.

El señor chançeller mandó a Juan Gómes de Guadamur, e Rodrigo del Castillo e Juan Rodrígues Maldonado, jurados, que vayan a faser pesquisa e sepan verdad, etc.

[Al margen izquierdo: Testigo] Juan de Ganboa, texedor de sedas, testigo presentado

para saber la verdad de lo denunçiado por Martín de Çifuentes, juró en forma, e declaró este testigo que´l sábado pasado en la tarde este testigo estando al esquina del cobertiso de San Çebrián, que vido çiertos omes de Ferrand Núñes que yvan con un tanborino tañendo. E que vido que se llegó a los dichos omes el dicho Martín de Çifuentes, e que´l dicho Martín dixo a este testigo que los omes le avían dicho que se bolviese, que non fuese con ellos porque era del conde, non se rebolviese roydo. E que después d´esto oyó desir este testigo que´l dicho Martín de Çifuentes bolvió con unos seys omes del conde, a buscar a los del dicho Ferrand Núñes que le avían dicho que non fuese con ellos. E que non se mienbra a quién lo oyó desir. E que después este testigo vido ayer domingo, noche escuro, que salió un ome que disen Álvaro de la Peña e Pero de Ganboa, omes de Ferrand Núñes, e dixieron al dicho Martín de Çifuentes: “Amigo, pues eres del conde, e nos as ynjuriado, ¿a qué pasas por aquí?”. E que disiendo estas palabras salló (sic) Martín Viscaýno, perayle, e sacó el espada de su vayna e dio una cuchillada sobre la cabeça al dicho Martín de Çifuentes, sobre el casquete que traýa, e que lo matara salvo por Dios e este testigo que se puso en medio. E que esto es lo que sabe para el juramento que fiso.

[Al margen izquierdo: Testigo] García Sánches, monedero, testigo jurado en forma, e

preguntado qué es lo que sabe çerca de lo sobredicho, notificado por el dicho Martín de Çifuentes, dixo este testigo que estando este testigo çenando anoche, domingo, en su casa, a la collaçión de San Soles, que entró el dicho Martín de Çifuentes. E que este testigo le mandó dar a bever porque se fuese, que era noche e la çibdad estava escandalisada. E que bevió el dicho Martín de Çifuentes e se fue, e salló (sic) de su casa d´este testigo. E él salido, que oyó escándalo e roydo. E que se levantó este testigo e salló de su casa, e oyó desir a Pedro de Ganboa que él avía dado una cuchillada en la cabeça al dicho Martín. E que le guaresçió que traýa casquete. E el golpe avía oýdo este testigo. E que este testigo e Juan de Ganboa, fermano del dicho Pero de Ganboa, tomaron al dicho Martín e le llevaron fasta la puerta de las casas de Rodrigo de Sosa, porque fuese seguro. E que vino ende Juan de Bonilla, perayle, e le dixo al dicho Martín: “Dadme la mano, que non ayades vos questión con Pero de Ganboa”. E que dixo que le plasía el dicho Martín e gela dio. E que ende acudió otro mançebo fijo de María de la Vega, e dixo: “Non curades d´ello fasta que´l conde entienda en ello, pues quebrantaron la tregua”. Et que entonçes el dicho Juan de Ganboa le fiso dar una buelta al dicho moço e descreyó de Dios disiendo: “Veamos que le avedes de faser”. E que se fue el dicho moço fijo de María de Vega (sic), e tomó una lança e salló él e otros con él que estavan en el barrio, e pelearon, unos con otros, e que fue uno ferido con una piedra en la frente que no sabe este testigo quién gela dio ni quién es el ferido. E que este testigo despertó e traxo al dicho Martín de Çifuentes, porque en ello non oviese más. E que esto es lo que sabe para el juramento que fiso.

[Al margen izquierdo: Testigo] Juan de Fuente, criado de García monedero, juró en

forma. Declaró por la vía de su amo, e dixo que´l que dio la cuchillada al dicho Pero [sic,

Martín] de Çifuentes que oyó desir a Juan de Ganboa que gela dio Juan de Soto, texedor, e en

lo otro todo como dixo su amo. E esto sabe para el juramento que fiso.

Et fecha la dicha pesquisa por los dichos jurados por mandado de los dichos señores chançeller e prior de Osma, los dichos jurados vinieron a la posada del dicho señor clavero, estando presentes él e Diego Lópes d´Estúñiga, e prior de Osma e chançeller. Mandaron a mí el dicho escrivano que la leyese, e asý leýda mandaron a los dichos jurados que por ante mí el dicho escrivano fuesen al dicho señor conde, para que luego les entregase al dicho Martín

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de Çifuentes, e al dicho Ferrand Núñes, para que luego les entregase a Pero Ganboa. porque asý cunplía a serviçio del dicho señor rey. E luego los dichos jurados de parte de los sobredichos señores fueron al dicho señor conde e gelo notyficaron asý. El qual dixo que él enbiaría luego al dicho Martín de Çifuentes a los dichos señores. Testigos: el liçençiado Alonso Franco, e Juan Ramíres de Guzmán, e Garçía Vásques.

Et luego yn contynenty los dichos jurados fueron al dicho Ferrand Núñes, de parte de los dichos señores, e le dixieron cómo le mandavan de parte del dicho señor rey que luego les entregase al dicho Pero Ganboa. E el dicho Ferrand Núñes dixo que de ayer acá el dicho Pedro Ganboa non entró en su casa, e jurólo asý a Dyos e sobre la señal de la crus en forma de derecho. E qu´él lo buscará luego, e faría buscar, e fallándolo que luego lo enbiare e entregare a los dichos señores. Testigos: Pedro de Soria, e Juan Cháves Viscaýno e Pero de Córdova, vesinos de Toledo.

Et luego yn contynenty los dichos jurados, por ante mí el dicho escrivano, bolvieron a los dichos señores, e les notyficaron todo lo sobredicho, e los dichos señores clavero, e Diego Lópes e chançeller dixieron que ya el dicho señor conde les avía enviado al dicho señor Martín de Çifuentes, que ý estava presente, el qual dyeron e entregaron a Ferrand Sánches de Medina, alguasil que fue en Toledo, para que lo toviese en su casa e poder, e lo llevó consigo. E mandaron a mí el dicho escrivano que yo fuese a notificar al dicho Ferrand Núñes en cómo el dicho señor conde avía satisfecho, e enviado al dicho Martín de Çifuentes. Por ende, qu´él enbiase luego e entregase al dicho Pero Ganboa. Testigos los dichos jurados.

Lo qual yo el dicho escrivano notyfiqué luego en este dicho día yn contynenty al dicho Ferrand Núñes, el qual dixo que ya lo avía enviado a buscar al dicho Pedro Ganboa, e que en lo fallando que luego lo enbiará a los señores. Testigos: Pedro de Córdova e Pedro de Soria, sus criados.

VI.1476-III-3 Isabel y Fernando usan el argumento de la lealtad de Toledo a los reyes para solicitar que se mantenga la paz regia en la ciudad del Tajo, e informan a sus dirigentes sobre algunas de sus disposiciones para resolver los problemas existentes

(A.M.T., A.S., caj. 5º, leg. 6. nº. 3, pieza 21)

El Rey e la Reyna. Alcaldes, alguaçil, regidores, cavalleros, jurados e omes buenos de la muy noble e muy leal çibdad de Toledo. Vimos vuestra letra que con estos cavalleros e parientes vuestros nos enbiastes, e oymos algunas cosas que de vuestra parte nos fablaron, y tenemos vos en mucho serviçio la obidiençia que nos enbiastes, en lo qual fesistes lo que a vosotros mesmos deviades, e vuestra grande e antigua lealtad vos obligava. E por ello vos quedamos en mucho cargo, y entendemos con ayuda de nuestro Señor mirar por el bien e onor d´esa çibdad como de la más ynsigne e prinçipal d´estos reynos, e particularmente por cada uno de vosotros, gratificandovosló en merçedes, e mantenervos en toda pas, e justiçia e buena governaçión.

Çerca de las otras cosas tocantes a esa çibdad que por vuestra parte nos fueron suplicadas, mandamos dar en ello el expediente que estos cavalleros e parientes vuestros vos dirán. Mucho vos rogamos e mandamos que miréys con grand diligençia por las cosas de nuestro serviçio, e por el buen e paçífico estado de la dicha çibdad, e por la buena execuçión de nuestra justiçia, como de vuestra grand lealtad confiamos, lo qual ternemos en muy señalado serviçio.

Çerca de los pedidos e tomas que por otra letra vuestra nos enbiastes deçir que Cristóval Bermúdez fizo, por estos mensajeros estar de partida para allá, y sobre ello era

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neçesario de entender con nuestros contadores mayores, non se pudo por agora remediar. Mas como estos cavalleros mensajeros vuestros allá sean, enbiad luego persona vuestra que venga a nos sobre ello, y traya por escripturas públicas las tomas que´l dicho Cristóval Bermúdez fizo, e las otras escripturas que vieredes ser para ello neçesarias, e mandaremos proveer çerca d´ello como cunpla a nuestro serviçio e devamos de justiçia. De la villa de Olmedo, a tress de março de LXXVI.

VII. 1476 Pregón en el que el conde de Cifuentes y su tío, gobernadores de Toledo por mandato de los Reyes Católicos, ordenan que se embarguen las rentas que poseen el conde de Fuensalida y los líderes de su bando, para que de ellas se satisfagan los daños que venían produciendo a los vecinos de Toledo que iban a la ciudad con provisiones

(A.M.T., A.S., ala. 2ª, leg. 6º, nº 2, fols. 21 r-22 v)

Sepan todos los vezinos et moradores d´esta muy noble çibdad, en cómo es notyficado et fecho saber, et gravemente querellado, asý por algunos vesinos d´esta dicha çibdad como de su tierra, e término e juridiçión, a los señores del Ayuntamiento d´ella, que veniendo seguramente por los caminos a esta dicha çibdad, e trayendo vasteçimientos e mantenimientos a ella, syn cabsa nin razón alguna, estando en serviçio de los reyes don Fernando e doña Ysabel, nuestros señores, a los quales Dios mantenga et dexe vevir et reynar por muchos tienpos, et buenos, et por Él consegirse (sic), a su guarda, et anparo et defendimiento real, señoría (sic), estando como está encargada en sus cartas patentes la governaçión et regimiento d´ella a los señores don Juan de Sylva, conde de Çifuentes, et don Juan de Ribera, y por poderes espeçiales que de su alteza tyenen, que públicamente fueron pregonados en esta çibdad, por gentes, familiares et criados e continos del manífico (sic) señor don Pero López de Ayala, conde de Fuensalida, et del mariscal Perafán, e Diego de Ribera, e don Pedro de Ayala, et Juan de Ayala, e Alonso Tello, et el mariscal Pedro de Ribadeneyra, et Fernando de Ribadeneyra, e Lope Fortiz de Çúñiga, et Ýñigo de Ayala, e de los otros cavalleros, e escuderos e personas que fuera d´esta çibdad están, naturales d´ella, sobre acuerdo, et deliberaçión y confederaçión de los dichos señores cavalleros, queriendo syn cabsa justa nin razón alguna dar guerra a esta çibdad, como notoriamente a pareçido, syn mandamiento ni voluntad de los reyes nuestros señores, antes sabiendo et conosçiendo quanto sus altezas son deservidos d´ello, a cuya cabsa se enbió a entender el remedio d´ello por su mesajero propio, por quien les fue puesta tregua, et por ellos quebrantada, por donde por segunda vez se tornó a enviar otro mensajero para entender çerca dello, los quales syn esperar su asyento, e non dando lugar a sus mandamientos, las dichas sus gentes et criados forçosa et rovadamente les an tomado et tomaron las vestias et cargas que en ellas traýan. Et ansymismo los dineros, et reales, et enriques et otras monedas que traýan.

Çerca de lo qual por ellos fue pedido conplimiento de justiçia a los dichos señores Toledo, e inçidentemente restituçión de las tales cosas e maravedís que ansý les fueron tomados.

A la qual cabsa los dichos señores Toledo, veyendo la notoridad de lo tal, que por ninguna tergiversaçión se pudo encobrir, queriendo administrar justiçia a los tales querellosos, et a qualesquier otros que en la dicha forma fueren forçados et rovados sus bienes que asý troxieren a esta dicha çibdad, e otros qualesquier mantenimientos et provisiones, acatando como lo susodicho se faze por mandado de los señores cavalleros que de fuera d´esta dicha çibdad están, por donde todo ello fue et es a su cargo, et tenudos de la

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restituçión de las tales cosas para que las tales personas asý danificadas e rovadas fuesen remediadas, e restituýdos et pagados sus daños de los bienes de los dichos cavalleros por quien lo tal asý se manda, de común acuerdo e plaçentería, que sus bienes e rentas que en qualquier manera ellos e cada uno d´ellos tyenen en esta çibdad, asý por razón de qualesquier ofiçios que en ella tengan como por previllejos, sytuados et salvados o de merçed que por vida, o de rentas de casas o de otros feredamientos qualesquier, et en otra qualesquier manera, sean enbargados et secrestados en las personas, y arrendadores et cogedores que en qualquier manera en ello tyenen cargo, et fazer por ende los dichos señores Toledo, notyficando la dicha secrestaçión et enbargo a las tales personas.

Mandáronlo pregonar públicamente, espresamente defendiéndoles que no acudan con maravedís algunos de las dichas rentas a los dichos conde de Fuensalida nin a los otros cavalleros, sus aliados, que con él se juntaron en la villa de Torrijos, con sus gentes de armas, nin a persona alguna en su nonbre, antes los tengan en sí en guarda et secrestaçión para que de las tales rentas más presto e sanamente sean satisfechas las tales personas de sus robos et daños, con aperçibimiento que sin de otra guisa lo fizieren o pagaren maravedís algunos, que los pagarán otra ves de sus bienes propios.

E porque venga a notiçia de todos mandáronlo asý pregonar públicamente por las plaças acostunbradas, çertyficando asymismo a las personas que de aquí adelante trayendo los tales basteçimientos et mantenimientos a esta çibdad reçibieren dapno alguno que serán satisfechos de los maravedís de las dichas rentas.

VIII. 1493-VIII-10 Carta de los consejeros de los Reyes Católicos, en la que comisionan a Fernando de Monroy para que vaya a Toledo, y pacifique las disputas que por entonces mantenían ciertos caballeros

(A.G.S., R.G.S., 10 de agosto de 1493, fol. 72)

Don Fernando et doña Ysabel, etc., a vos Fernando de Monroy, nuestro vasallo, cuya es la villa de Monroy, salud e graçia. Bien sabedes como por otras nuestras cartas vos ovimos mandado que fuésedes a la çibdad de Toledo e fiziésedes pesquisa sobre el caso acaheçido a Juan de Gusmán, e porque agora a nos a sydo fecha relaçión dyziendo que nuevamente algunos caballeros e otras presonas an fecho e fazen ligas e munipodios, e han juntado gente armada e fecho otros escándalos e boliçios (sic) en la dicha çibdad, en deserviçio nuestro, en menospreçio de la nuestra justiçia, e porque en lo tal perteneçe a nos remediar como rey e reyna e señores, fue acordado que deviamos mandar dar esta nuestra carta para vos en la dicha razón, e nos tovímoslo por bien.

Porque vos mandamos que luego [que] con esta nuestra carta fueredes requerido fagáys pesquisa e ynquisiçión, e se sepáys (sic) la verdad por quantas partes e vías e maneras mejor e más conplidamente la pudieredes saber, quién y quáles personas de la dicha çibdad de Toledo e su tierra fan echo nuevamente las dichas ligas e munipodyos e juntamientos de gentes armadas, e fan escandalisado e escandalysan e falborotan la dicha çibdad, e quién e quáles personas son las que las an dado, e dan, favor para ello. E de todo lo que vos más vieredes que serca (sic) d´esto se debe fazer e saber.

Et mandamos a las partes a quien atañe, e qualesquier otras personas de quien entendieredes ser ynformado e saber la verdad serca de lo susodicho, que parescan e se presenten ante vos a vuestros llamamientos e enplasamientos a los plasos e so las penas que vos de nuestra parte les puzierdes (sic) o mandardes. E que pareçidos e presentados ante vos

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fagan juramento e dygan sus dychos e depusiçiones e la verdad de todo lo que supieren e por vos les sea preguntado.

E la pesquisa fecha, e la verdad sabida, e synada d´escrivano e serada e sellada en manera que faga fe, la trayerdes o enbiedes ante nos al nuestro Consejo para que fallí se vea e se provea sobr´ello lo que más cunpla a nuestro serviçio, e a execuçión de la nuestra justiçia, e al bien e pas e sosyego de la dicha çibdad e vesinos d´ella. Para lo qual vos damos poder conplido por esta nuestra carta con todas sus ynçedençias e emergençias, anexidades e conexidades.

Los unos nin los otros non fagades ende al por alguna manera so pena de la nuestra merçed e de dyes mill maravedís para la nuestra cámara.

E, demás (sic), mandamos al ome que ante vos esta nuestra carta mostraere (sic) que vos enplaze que parescades ante nos en la nuestra corte do quier que nos seamos, dende´l

(sic) dýa que vos enplasare fasta quinse dýas primeros syguientes, so la dicha pena, so la

qual mandamos a qualquier escrivano público que para esto fuere llamado que, dende al que vos la mostrare, [dé] testimonio synado porque nos sepamos como se cunple nuestro mandado. Dada en la çibdad de Barçelona a dyes dýas del mes d´agosto del nasçimiento de Nuestro Señor Yhesu Chrispto de mill e quatroçientos e noventa e tres años. Yo el rey. Yo la Reyna. Yo Juan de la Para (sic), secretario del rey e de la reyna nuestros señores la fize escrivir por su mandado, para [que] Fernando de Monroy faga pesquisa de las ligas e juntamientos de gentes que se an fecho en Toledo después de lo que acaeçió.

IX.1494-XI-15 Traslado de la demanda que puso uno de los procuradores de Pedro de Castilla, corregidor de Toledo, en la residencia que tomaron a dicho corregidor, nombrando a los enemigos de éste para que no dieran testimonio

(A.G.S., C.C., Personas, legajo 6, Castilla (Pedro de), fol. 277)

En la muy noble y muy leal çibdad de Toledo, quinse días del mes de novienbre, año del nasçimiento de Nuestro Salvador Ihesu Chrispto de mill e quatroçientos e noventa e quatro años, este día paresçió ante el señor liçençiado Juan Rodrígues de Pedrosa, del Consejo del rey e de la reyna, nuestros señores, e su juez de resydençia en la dicha çibdad de Toledo por sus altesas, en presençia de mí, Miguel Rodrígues, escrivano público de sus altesas, el bachiller Juan Quexada, en nonbre del señor don Pedro de Castilla, corregidor que fue en esta dicha çibdad, por virtud de un poder que´l dicho bachiller tiene presentado en la resydençia sygnado de sygno de Diego Días de Bitoria, escrivano público de Madrid, e firmado del nonbre del dicho don Pedro. E presentó en el dicho nonbre, e leer fiso por mí, el dicho escrivano, un escrito, su tenor del qual es este que se sygue:

Muy virtuoso señor el liçençiado de Pedrosa, del Consejo del rey e reyna, nuestros señores, juez de resydençia en esta muy noble çibdad de Toledo, yo el bachiller Juan Quexada, en nonbre e como procurador que soy del magnífico señor don Pedro de Castilla, corregidor d´esta çibdad, paresco ante vuestra merçed e digo que a mi notyçia es venido cómo vos, señor, reçibís çierta ynformaçión secreta contra el señor don Pedro e contra todos sus ofiçiales. Pido vos, e requiero vos, que non resçibáis dicho o depusyçión de persona o personas enemigos e muy sospechosos e odiosos al dicho mi parte, e a todos los dichos sus ofiçiales, porque pospuesto todo juramento e cargo de sus conçiençias creo que dirán contra la verdad por danar (sic) e danificar al dicho señor don Pedro, e a los dichos sus ofiçiales, e sy de hecho los tomásedes de agora los he por sospechosos, e protesto sea en sí ninguno su testificar, los quales son los syguientes:

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Primeramente Ramir Núñes de Guzmán e sus hijos, e sus criados e panyaguados, e Tello de Guzmán y todos los suyos, porque notorios son enemigos del dicho don Pedro, a cabsa de la diferençia que don Pero Laso, hijo del dicho don Pedro mi parte, tiene con ellos.

Yten, Ferrando de Açitores, ýntimo amigo del dicho Ramiro de Guzmán, e por le conplaser dirá lo que non es bien al dicho señor don Pedro e sus ofiçiales

Yten, a Luis Álvares Çapata, enemigo conosçido del dicho señor don Pedro a cabsa de los portales del trigo que le quitó por justiçia a favor de la çibdad.

Yten, Pero Çapata es su enemigo mortal. Querrále enojar en persona e fasyenda a cabsa que no le dexó çercar la dehesa de Çurraquín con todo lo que él avía conprado, que era e es del uso común, e porque lo fa defendydo el dicho señor don Pedro le desea enojar.

Yten, Garci Sánches de Pastrana, quiérelo mala cabsa, que le defiende que non faga un mesón a la puerta de los syete cantos porque vernía grand daño al alcáçar, e le quitaría la vista.

Yten, el regidor Peña, que desea enojar al dicho señor don Pedro porque no le dio la posesyón de unos bienes que no le pertenesçen.

Yten, Alfonso de Sylva. Es hijo de Arias Gómes e yerno de Pero Çapata. Quiere mal al dicho don Pedro e a todos los suyos porque defendió al dicho su padre el paçer de la yerva en los logares defendydos.

Yten, el bachiller Ortega. Digo que quiere mal al dicho señor don Pedro e a todos sus ofiçiales por su mala condiçión, e porque´l dicho señor don Pedro le quitó los poyos que estavan en mitad de la calle, e le defendió el paçer de lo vedado.

Yten, el jurado Juan Ruis. Digo que quiere mal al dicho señor don Pedro porque le defiende lo que es común qu´él quería faser propio, e porque fiso justiçia de su hijo quando acuchilló e mató de la mano a Pero Díaz Camarón.

Yten, el jurado Lope de Villa Real. Digo que quiere mal al dicho señor don Pedro y trabaja quanto puede por le enojar.

Yten, el jurado Juan Rodrígues de Madrid quiere mal al dicho señor don Pedro porque mandó prender un hermano suyo, porque dio de pedradas a una casa de un clérigo.

Yten, el jurado Juan Gómes. Digo que desea enojar al dicho señor don Pedro e le quiere mal, e dise mal do quiera que se halla de todas las cosas de don Pedro.

Yten, el jurado hijo de Pedro Çapata quiere mal al dicho don Pedro por el enemiga de su padre.

Yten, Vasco de Guzmán e Juan de Guzmán, su hijo, e sus hermanos, e yernos, e criados, e allegados e familiares, todos desean danar (sic) al dicho mi parte, y está el enemiga conosçida, como a todos los vezinos e moradores d´esta çibdad es notorio.

Yten, Arias de Sylva e sus hijos, e criados, e familiares e panyaguados, a todos he por sospechosos, porque desían danar (sic) al dicho señor don Pedro, porque les defendió el paçer de lo vedado.

Yten, el mariscal Payo con toda su casa, toda es enemiga capital del dicho señor don Pedro.

Yten, Ferrand Álvares con todos los suyos he por sospechosos.

Yten, don Enrrique y la señora condesa su madre conosçidos son enemigos del dicho señor don Pedro.

Yten, el jurado Diego de Vargas, e el jurado Françisco de Vargas, helos por sospechosos, porque sé que disen mal e tratan mal las cosas del señor don Pedro.

Yten, el jurado Tomé Sánches quiere mal al señor don Pedro porque le defendió el paçer de lo vedado.

Yten, los clérigos. La mayor parte d´ellos quieren mal al dicho señor don Pedro, porque defiende la juridiçión real, e porque les quitó muchas dehesas que eran del pro común

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e arrendávanlas por suyas. E quitóles los poyos e tableros de las Quatro Calles e la carneçería, e deshiso los tablados del alcaná, donde se fasýan grandes fraudes e engaños.

Yten, de los escrivano públicos los más son enemigos del dicho señor don Pedro, a cabsa del pleyto que fa traýdo sobre el servir de los ofiçios.

Yten, de los escrivanos del rey digo que Canderoa quiere mal al dicho señor don Pedro e le desea enojar. E aún dise que fa de poner demanda porque le echó de su abdiençia, y el dicho señor don Pedro ovo muchas cabsas e rasones para le quitar el ofiçio, porqu´él no azía lo que devía, porque syendo escrivano hasýa él ayudava a los pleytos (sic), e fasýa las demandas como abogado, e llevava lo que no le pertenesçía, que se entremetýa en más de lo que era su ofiçio.

Porque pido e requiero a vuestra merçed en el dicho nonbre no resçiba los dichos e depusyçiones de las dichas personas ni de ninguna d´ellas. En otra manera protesto no nos pare perjuysio sus dichos e depusyçiones, e juro a Dios, a esta señal de la cruz e a las palabras de los evangelios, en ánima del dicho mi parte, que estas sospechas son verdaderas, e a todos éstos he por sospechosos e odiosos en nonbre del dicho mi parte.

Otrosý, en nonbre del dicho mi parte pido a vuestra merçed que por quanto a my notiçia nuevamente es venido que vuestra merçed reçibe testigos secretamente, antes de la contestaçión e syn yo ser çitado ni llamado ni estar presente para los ver presentar, jurar e conosçer, que sus dichos e depusyçiones non parescan perjuisyo al dicho señor don Pedro, mi parte, ni a mý como su ofiçial, e sy de hecho los reçibiéredes, so la dicha protestaçión los mandes repreguntar sy son hijos, o parientes o afines dentro en el quarto grado de alguno de los susodichos sospechosos. O sy son sus criados, familiares, o caseros o apanyaguados.

Yten, asymesmo sean repreguntados sy tienen algúnd odio o malquerençia con el dicho señor corregidor, o con algunos de sus ofiçiales, o sy vienen yndusydos, e atraýdos o sobornados por alguno de los susodichos sospechosos, e sy les es dado o donado o prometydo algúnd ynterese para que depongan sus dichos e depusyçiones contra el dicho señor don Pedro, o contra alguno de sus ofiçiales. E asý lo pido e requiero por mí y en el dicho nonbre, e pídolo por testimonio.

E presentado e leýdo el dicho escrito en la manera que dicha es ante´l dicho señor liçençiado e juez susodicho, dixo que lo oýa e que estava presto de faser lo que por justiçia

[fuese]. Y en quanto a lo que dise que no reçiba testigos dixo que él los podía reçibir de su

ofiçio para su ynformaçión segúnd que sus altesas lo mandan por su comisyón. Y qu´esto le dava por respuesta. Testigos: Álvaro de Mena, e Juan de Villalón, escrivano, e Pedro de Huarte, criado del dicho señor liçençiado.

Et después d´esto, en la dicha çibdad de Toledo, quinse días del mes de disyenbre del dicho año de noventa e quatro, paresçieron ante´l dicho señor liçençiado e juez susodicho los señores Ramir Núñes de Guzmán, e Tello de Guzmán, e Luis Álvares Çapata, e el tesorero Lorenço Xuáres, e Ferrnando de Açitores, regidores vezinos de la dicha çibdad de Toledo, e dixeron al dicho señor liçençiado que por quanto a su notyçia era venido que´l bachiller Juan Quexada, en nonbre del señor don Pedro, corregidor que fue d´esta çibdad, avía presentado ant´él, en nonbre del dicho don Pedro, un escrito de sospecha que suso va encorporado, que gelo mandase dar sygnado, en manera que faga fe, porque les cunple para guarda de su derecho. E el dicho señor liçençiado dixo que oýa lo que desýan, e que mandava, e mandó, a mý, el dicho escrivano, que les diese un traslado del dicho escrito sygnado con my sygno en manera que faga fe, e yo por su mandado gelo dí segúnd que a mý pasó, de lo qual fueron testigos: el bachiller Alfonso de Orduña, alcalde mayor, e Juan de Villalón, escrivano, e Juan Porçel, notario, vezinos de Toledo.

E yo Miguel Rodrígues, escrivano de cámara del rey e de la reyna nuestros señores, e su escrivano e notario público en la su corte, e en todos los sus regnos e señoríos, ffuy presente a todo lo que dicho es, en uno con los dichos testigos, e por mandamiento del dicho

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señor liçençiado Juan Rodrígues de Pedrosa, del Consejo de sus altesas, e por pedimento de los dichos señores Ramir Núñes de Guzmán, e Luys Álvares Çapata, e Tello de Guzmán, e el tesorero Lorenço Xuáres, e Ferrando de Açitores, regidores, esta escriptura fise escrivir segúnd que ante mý pasó. E por ende ffise aquí este mío sygno.

X. 1502-IV-30 Testimonio de la tortura a la que fue sometida Isabel

Rodríguez, vecina de Toledo, en la cárcel de esta ciudad, por mandato del alcalde mayor de la justicia, para que declarase sobre su implicación en un asesinato

(A.G.S., C.C., Personas, legajo 24, Rodríguez (Isabel))

En la cárçel de Toledo, dentro, en la cámara del tormento d´ella, sábado en la tarde, treynta días de abril, año de I U DII años, el magnífico señor don Pedro de Castilla e el bachiller Juan Álvares Guerrero, su alcalde mayor, presente el jurado Fernando de la Figuera, mandaron traer ante sý a Ysabel Rodrígues, muger de Fernando de Chilllón, acusada sobre la muerte de Alfonso de Bosmediano. E luego el dicho señor alcalde mayor dixo que en execuçión de su sentençia mandava e mandó poner a quistión de tormento a la dicha Ysabel Rodrígues, e le requería e requirió que diga e declare la verdad, e que non tema que le será fecho agravio, salvo que le guardará su justiçia. En otra manera, sy por non la desir en el tormento muriere, o mienbro perdiere, que sea a su cargo e culpa, e non a la sentençia. E pidiólo por testimonio. Presente el dicho jurado Fernando de la Figuera.

La qual dixo que non es en cargo nin en culpa de lo que es acusada. E luego fue subida en el escalera e fue tornada a preguntar sy en aquella muerte de Alfonso de Bosmediano de que fue acusada, sy es en cargo o culpa, o sy fue en dicho o en fecho, o en consejo.

La qual dixo que non es en culpa. E luego fue atada con los cordeles. E asýn atada fue tornada a se perçebir que diga la verdad. La qual dixo que non fiso cosa alguna nin es en cargo nin culpa de lo que es acusada.

E luego fuele mandado dar un jarro de agua, e fuele començado a dar. E aquél acabado fue tornada a requerir. E dixo que non ha fecho cosa alguna. E luego fuele començado a dar otro jarro de agua. E aquél acabado fuele requerido que diga la verdad. La qual dixo que non a fecho cosa alguna. E asýn dados los dichos dos jarros de agua, de más de a açunbre cada uno a lo que paresçía, visto como paresçió que se amorreçía asýn por la mucha agua, el dicho señor don Pedro la mandó aperçebir e aperçibió otra vez que dixese sy es en culpa o cargo de la muerte del dicho ome de que es acusada. La qual dixo que non, nin Dios nunca lo quisiese que en tal fuese en cargo.

E luego visto cómo hera muger e algo debilitada, e visto cómo un grand rato estovo en el dicho tormento, la mandó afloxar del tormento con protestaçión que fiso de se reyterar sy fuese justiçia. E luego el dicho jurado que presente estava al dicho tormento dixo que pues tan grave se le avía dado, que le pedía e requería la mandase soltar del dicho tormento. E el dicho señor don Pedro la mandó quitar so la dicha protestaçión. Don Pedro. El bachiller Guerrero. Fernando de la Figuera.

XI.1504-IX-7 Solicitud de justicia a los monarcas por parte de un vecino de Toledo al que dos individuos habían atacado, quebrantando el seguro regio que le amparaba, al igual que atacaron a dos alguaciles, ante la actitud impasible del corregidor

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(A.G.S., R.G.S., 1504-IX, Medina del Campo, 7 de septiembre de 1504)

Don Fernando e doña Ysabel, etc., a vos don Pedro de Castilla, nuestro corregidor de la çibdad de Toledo, o a vuestro alcalde en el dicho ofiçio, salud e graçia. Sepades que Gonzalo d´Esquivias, vesino d´esa dicha çibdad, nos hiso relaçión por su petiçión disyendo que por qu´él avía denunçiado ante vos cómo algunos mercaderes d´esa dicha çibdad avían dado hoques a algunos tundidores, e los dichos tundidores lo avían resçibido contra el tenor de nuestra premática, estando el dicho Gonzalo d´Esquivias so nuestro seguro, e anparo e defendimiento real, en un día del mes de agosto pasado d´este año, un Andrés Núñes e Alonso Núñes, vesinos d´esa çibdad, en menospreçio del dicho nuestro segudo, diz que le dieron d´espaldarazos, e le dixeron palabras feas e ynjuriosas.

E diz que a un alguasyl que les yba a prender le rasgaron los vestidos e se defendió el dicho Andrés Núñes, e que como quiera que os pidió que los prendiésedes e executásedes en ellos e en sus bienes las penas en que por ello yncurrieron, dis que no lo avéis fecho, de que ha reçebido mucho agravio e daño. E nos suplicó e pidió por merçed mandásemos proveer de remedio con justiçia, mandando que en las personas e bienes de los dichos Andrés Núñes e Alonso Núñes fuesen executadas las penas ceviles e criminales en derecho establesçidas, e como contra aquellos que han quebrantado nuestro seguro, o como la nuestra merçed fuese.

Lo qual visto en el nuestro Consejo, fue acordado que devíamos mandar dar esta nuestra carta en la dicha rasón, e nos tovímoslo por bien. Porque vos mandamos que luego veades lo susodicho, e vos ynforméis de lo susodicho. E sy por la dicha ynformaçión vos constare ser verdad lo susodicho, prendáys los cuerpos de los dichos Alonso Núñes e Andrés Núñes, e llamadas e oýdas las partes a quien atañe, brevemente, sy dar lugar [a luengas] nin dilaçiones de maliçia, salvo solamente la verdad sabida, hagáys entero cunplimiento de justiçia, por manera que las partes la ayan e alcançen, e por defecto d´ella non tengan cabsa nin rasón de se nos más venir, nin enviar, a quexar ante nos sobre ello. E los unos nin los otros, etc. Dada en la villa de Medina del Canpo, a syete de setienbre de I U DIIII años. Liçençiado Çapata. Liçençiado Moxica. Doctor Carvajal. Liçençiado Santiago. Juan Ramíres.

XII. 1507-I Escrito del licenciado Pedro de Herrera, jurado de Toledo, dirigido al juez de residencia Gonzalo Fernández de Gallego, en el que informa sobre los que para él eran los más graves delitos realizados por Pedro de Castilla y sus oficiales durante su desempeño del corregimiento toledano

(A.G.S., C.C., Personas, legajo 13, Herrera (Pedro de))

Lo que yo, el liçençiado Pedro de Herrera, jurado de la muy noble çibdad de Toledo, he visto, et sabido et oýdo del corregidor et ofiçiales de la justiçia d´esta çibdad que ayan fecho contra derecho, e por descargo de mi conçiençia, lo notifico al señor liçençiado Gonçalo de Gallegos, juez de residençia, e le pido çerca d´ello se ynforme de las personas e escripturas que para ello nonbro, por quanto yo no lo entiendo seguir:

I. Primeramente, que han dado lugar los señores corregidor et alcalde ha que los escrivanos con quien libran, et los otros escrivanos de la çibdad, lleven derechos demasiados, contra el thenor del aranzel nuevo, asý en llevar derechos de pasar el proçeso original de primera ystançia al alcalde de las alçadas de la dicha çibdad, de la dicha çibdad de Toledo e del alcalde de las alçadas a la dicha çibdad en los casos que fa lugar, et del confiar los

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proçesos para faser ynterrogatorio et escripto de bien provado. E llevan derechos por la continuaçión, lo qual fue denunçiado en público ayuntamiento de la dicha çibdad et mandado aver ynformaçión d´ello. Et cometióse al regidor Gonçalo Gaytán, et al jurado Diego Martínez de Ortega, los quales ovieron ynformaçión de lo susodicho ante Juan Fernándes de Oseguera, escrivano mayor del dicho ayuntamiento. Et se falló ser verdad. Et el dicho señor corregidor don Pedro de Castilla non lo castigó, antes amostró (sic) enojo por que se avía fecho la pesquisa syn su mandamiento. E lo que ansý se ha llevado contra el dicho aranzel, et contra el thenor del dicho primero capítulo de la premátyca de los capítulos de los corregidores, es en tanto número que creería yo que pasan de veynte mill reales.

Y que asymismo los escrivanos públicos de la dicha çibdad no han querido ni quieren asentar en las espaldas de las escrituras et obligaçiones que fasen los dichos derechos, porque non se les pueda provar palpablemente lo que asý llevan demasyado, contra el thenor de la premática, aunque se truxo sobrecarta d´ello por el jurado Fernán Pérez de Aguilera. Y por las escrituras presentadas en los proçesos parescerá probado. Puse esto en ayuntamiento ante´l escrivano mayor en treynta de mayo de mill et quinientos et çinco años. Mande paresçer la pesquisa, que´l dicho escrivano mayor la tiene.

II. Yten, que´l dicho señor don Pedro de Castilla ha labrado casa e casas en esta dicha çibdad, espeçialmente en la que oy mora, en que tomó puerta fuerte e prinçipal de la çibdad. Et a los regidores que lo contradixeron los ha tratado mal. Mande paresçer el auto de la çibdad et a los que lo contradixeron, e les tome juramento, espeçialmente al regidor Antonio de la Peña.

Y después de tomada la dicha puerta encomendó al jurado Pero Ortega que truxese confirmaçión de sus altesas, y dio petiçión sobre ello. Y non lo quisieron proveer e confirmar, desyendo que avía seydo mal fecho. E el dicho jurado Pero Ortega es bivo, de quién se sabrá. Y asymismo conpró otra casa a la perrocha de Sant Nicolás, en la dicha çibdad, la qual después traspasó al regidor Alonso Gutiérres e fizo al cavalero (sic) que tenía la renta de las heredades que perdiese la mayor parte del alcavala. Mándele llamar e ynformarse d´él, que´s Bernaldo de Morales, vezino de Toledo, para que se ynforme más entero como pasa.

III. Yten, que los dichos señor corregidor et su alcalde de la justiçia non fan visytado los términos, nin han querido nin quieren esecutar las sentençias dadas a favor de la çibdad de los términos ocupados, aunque fan seydo requeridos por los jurados muchas vezes. Et espeçialmente fueron requeridos en diez et nueve días del mes de abril de mill e quinientos et çinco años, por ante Fernando de Segovia, escrivano del Cabildo de los jurados, que se depusytase la parte que perteneçía de la yerva de los términos de Santa Catalina, et Buzarabajo et otros que abían seydo adjudicados por términos públicos de la dicha çibdad. Et nin lo del dicho año nin lo de los años siguientes non lo cobraron nin executaron.

Yten, fueron requeridos los dichos señores corregidor et alcalde de la justiçia en diez et nueve de mayo de mill et quinientos et çinco años, que por quanto los prados de Vezina et Toçino qu´estavan senbrados, estando adjudicados a la çibdad, que pusiesen recabdo en lo senbrado, que podrían ser mill fanegas de pan. et no cataron d´ello. El riquerimiento se fizo por el jurado Fernán Pérez de Aguilera, ante Fernando de Segovia, escrivano del Cabildo de los jurados.

Yten, sy venieron a quexar del conçejo de Maçaranboz como les çerravan los caminos públicos e fazían otros daños en ocupar las cosas públicas, espeçialmente algúnd jurado que´s difunto. Cometyóse al jurado Miguel de Hita, por ante escrivano mayor del ayuntamiento, et no se curó más d´ello. Et asý se han perdido e pierden las cosas públicas.

Yten, que en esta dicha çibdad se han dado, so color de myjoría, çiertas calles. Una a Santo Domingo el Real, y otra junto con la yglesia de Sant Andrés, e parte de otras a las veatas de doña María García. Y todo ha seydo en daño de la dicha çibdad. Y nunca se cunple

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lo que dize e asyenta que se ha de faser e cunplir con la dicha çibdad en los semejantes negoçios, porque todos los más d´ellos tomava el dicho corregidor por propios por los abtos de ayuntamientos. E por vista de ojos paresçerá ser asý verdad.

Yten, lo que´s más grave, que aviendo juez de términos en esta çibdad, avía demandas puestas ant´él y estavan suspenso (sic), que no se entendía en ellas. Y fue requerido por Villegas, escrivano de los términos, en veynte y tres de abril de mill e quinientos e çinco años, en ayuntamiento, ante´l escrivano e notario d´ello. Antes el dicho corregidor rogava al letrado e procurador que tenía la dicha çibdad puesto para los dichos términos, que non pusyese algunas demandas sobre término[s] valiosos ocupados a esta dicha çibdad. Sábenlo los jurados el bachiller Françisco Ortyz e Pero Fortega, que feran el letrado e procurador de los dichos términos. E el dicho corregidor tiene ocupado en el lugar de Yuncos çiertas cosas que más largamente dirán los dichos letrado e procurador.

Y aviéndose dado muchas sentençias a favor de la dicha çibdad, de tres años a esta parte, sobre los términos, et gastándose en ellos quinientos mill maravedís, e más, de los propios, non las fa executado nin quiere executar, aunque fa seydo sobre ello requerido. Mande paresçer ante sý los requerimientos

IIII. Yten, que los alguasyles que fan seydo de seys años a esta parte antes de ser pagadas las personas a cuyo pedimento se fan fecho execuciones, cobran sus derechos. Y lo que´s más grave, que por los cobrar e se faser pagados primeramente, non ponen la dicha diligençia que deven en tomar los bienes con fianças. Et asý que muchas estarían mejor a los acreedores no pedir execuçión, que pedirla et faserse mal por cobrar los alguasyles sus derechos primeramente hantes de ser pagados e contentos las personas que piden las tales execuçiones. Esto aberse fecho es público. Sábenlo los regidores Juan Vázquez de Ayllón, et Luis Álvares Çapata, e Pedro Çapata, et los escrivanos públicos d´esta çibdad ante quien se han fecho las tales execuçiones. Y muchas vezes se fan quexado d´ello et no se fa remediado por la justiçia. E se fa preguntado Alonso Ramíres de la Luna, vezino de Toledo, e Fernand Xuáres el viejo.

V. Yten, digo que se fase contra ley, que´l alcalde Juan de Torre, públicamente, ha arrendado el ofiçio de alcaldía quando va fuera de la çibdad por mandamiento del corregidor don Pedro de Castilla, e a otros negoçios. Que la aya arrendado -es bivo el que la arrendó, que´s el bachiller Vásquez, que agora es alcalde fordinario- sábenlo el liçençiado Alonso Vásques de Jaén, e su muger del dicho Juan de Torre, e todos los jurados, porque muchas vezes fue querellado e propuesto en el Cabildo de los jurados, e nunca se remedió. E lo que´s más grave, que se arrendava por tanto presçio que fera ynpusible ordinariamente con buena conçiençia rentarlo el ofiçio de alcaldía.

VI. Yten, aconteçió en esta çibdad que dos alguasyles del dicho señor corregidor don Pedro de Castilla fueron de noche a casa de Juan de Toledo, canbiador, ya defunto, que bivía en mitad de las quatro calles. E le quisieron entrar la casa por fuerça. E le dixeron palabras escandalosas e para alborotar la çibdad, lo qual fue querellado e fecho pesquisa sobre ello por el alcalde de la justiçia, Juan Álvares Guerrero, y no se castigó. Et Manuel Sánches, çerero, sobrino del dicho Juan de Toledo, requerió al jurado Tomé Sánches e a mí, el dicho liçençiado, que lo fiziesemos castigar como jurados, el qual requerimiento se presentó en el Cabildo de los jurados. Lo qual creo que pasó por el mes de março de mill e quinientos e çinco años. Et como el Cabildo de los jurados no lo pudo proveer, porque´l dicho señor corregidor non lo quiso castigar, yo enbié un traslado del dicho requerimiento e mandamiento que me avía fecho el dicho Manuel Sánchez, çerero, al muy alto Consejo, e proveyeron en que mandaron al dicho señor don Pedro de Castilla que enbiase los dichos alguasyles presos a buen recabdo al muy alto Consejo. La qual provisión yo le fize presentar. Qu´esto sea verdad sábelo el liçençiado Alonso de Ferrera, relator del Consejo, e el jurado Pero Ortega, vezinos de Toledo. E el dicho señor corregidor ovo enojo de lo contenido en

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