RESUMEN
Introducción. La investigación nace como respuesta a la necesidad de saber si la falta de conocimiento de los odontólogos está provocando la aparición de casos de Osteonecrosis de los Maxilares Inducida por Bifosfonatos (O.N.M.I.B). Objetivo. Valorar el conocimiento de una población de odontólogos generales en Costa Rica, con respecto a O.N.M.I.B. Materiales y Métodos. Revisión bibliográfica de artículos científicos relacionados con el tema, encontrados en la base de datos del S.I.B.D.I. Construcción de encuesta escrita a realizársele a los asistentes al Congreso Nacional de Odontólogos 2011, en un muestreo sistemático al azar. El cuestionario administrado evaluó conocimientos sobre O.N.M.I.B según aspectos socio-demográficos y profesionales de los entrevistados. Contemplaba preguntas relativas a bifosfonatos y su uso. Se tabularon los datos otorgados por la encuesta y se realizó un análisis estadístico descriptivo. Resultados. 86% y 83%, de los 327 odontólogos, manifestó saber lo que son los bifosfonatos y O.N.M.I.B, respectivamente. Los bifosfonatos orales son los más reconocidos mientras que menos del 35% conoce sobre intravenosos. Los entrevistados realizarían procedimientos a pacientes bajo terapia con bifosfonatos, inclusive exodoncias y cirugías. El 81% no ha atendido a pacientes con O.N.M.I.B y de los que sí han atendido, el 5% lo realizó sin saber lo que era O.N.M.I.B.100% de los entrevistados quisiera conocer a fondo acerca de O.N.M.I.B. Conclusiones. Existe desconocimiento en la población odontológica del país, en relación a O.N.M.I.B y bifosfonatos, evidenciado en el manejo y abordaje para pacientes con esta patología Existe un deseo por parte de los odontólogos de informarse sobre O.N.M.I.B.
PALABRAS CLAVE
Osteonecrosis de los Maxilares Inducida por Bifosfonatos, O.N.M.I.B. Bifosfonatos
ABSTRACT
Introduction: The investigation is developed due to the need of understanding if the lack of knowledge among the Dentists is generating cases of Biphosphonate Related Osteonecrosis of the Jaws (BRONJ). Purpose: To evaluate the quality of the knowledge possessed by a population of general dentists in Costa Rica regarding BRONJ. Materials and Methods: Bibliographical review of scientific articles related to the subject found on SIBDI´s data base. Construction of a survey and filling of it by the dentists participating in the Congreso Nacional de Odontólogos 2011(systematic random sample). The survey evaluated social,demographic and professional aspects of the population under study, as well as questions regarding biphosphonates and its uses. Data gathered was tabulated and analized using descriptive statistics. Results: Out of the 327 dentists that fulfilled the survey, 86% manifested to know what biphosphonates were, and 83% stated to know what BRONJ was. There is a bigger knowledge about oral biphosphonates, but less than 35% of the dentists know about intravenous biphosphonates. Professionals interviewed are willing to submit patients, under biphosphonate therapy, to dental treatments including extractions and surgeries. 85% have not provided dental care for BRONJ patients nonetheless 5% of those who have, declared not to know what BRONJ was.100% of those interviewed declared to be interested in learning more about BRONJ. Conclusions: There is a lack of knowledge among the population of dentists in Costa Rica regarding BRONJ and Biphosphonates. This is perceived on concepts related to handling and care of patients suffering BRONJ. There is a desire in the dentist community for acquiring information and knowledge related to BRONJ.
KEYWORDS
Biphosphonate Related Osteonecrosis of the Jaws (BRONJ).
Biphosphonates
“OSTEONECROSIS DE LOS MAXILARES INDUCIDA POR BIFOSFONATOS:
¿CUÁNTO SABE EL ODONTÓLOGO GENERAL EN COSTA RICA?”
“BISPHOSPHONATE INDUCED OSTONECROSIS OF THE JAW: WHAT THE GENERAL DENTISTS IN COSTA RICA KNOW?.”
Lorz-Ulloa Patricia
Universidad de Costa Rica, Facultad de Odontología. Costa Rica
Céspedes-Cruz Diego
Práctica Privada Costa Rica
Mora-Rojas Esteban
Universidad de Costa Rica, Facultad de Odontología Costa Rica
Segura-Alpízar Jorge
Práctica Privada Costa Rica
La Osteonecrosis de Maxilares Inducida por Bifosfonatos (ONMIB) es una patología que fue descrita apenas en el año 2003 por el Dr. Robert Marx, quien publica un docu
-mento en el que denuncia 36 casos de necrosis ósea, en ese entonces, avascular, en los maxilares de pacientes que estaban o estuvieron en tratamiento con Zometa o Aredia. (Marx, 2003.)
Debido a que un buen porcentaje de casos de ONMIB se presentan luego de una intervención clínica invasiva en hueso, como una simple exodoncia por parte de un odontólogo (Glicklich et al, 2009.), surge la necesidad de conocer cuánto sabe el odontólogo general en Costa Rica acerca de esta patología; para prevenir la aparición de más casos de tan aberrante enfermedad para los pacientes. (Lazarovici et al, 2010)
Los bifosfonatos son medicamentos ampliamente pres
-critos para diversas patologías, como osteoporosis, osteo
-penia o metástasis óseas, entre otras.
Dado el amplio espectro de enfermedades en las que se utilizan los bifosfonatos como terapia, es normal que au
-mente la posibilidad de encontrar un paciente que acuda a consulta odontológica y que los utilice como parte de su tratamiento.
La osteonecrosis de los maxilares inducida por bifosfo
-natos aparece, en un alto porcentaje, posterior a un pro
-cedimiento odontológico invasivo, 60 % de los casos, por ende, es vital esclarecer la posibilidad que sea el descono
-cimiento del odontólogo general, lo que esté provocando el surgimiento de nuevos casos. (Stanton 2009).
ANTECEDENTES
La osteonecrosis de los maxilares inducida por bifosfo
-natos (ONMIB) afecta adversamente la calidad de vida, produciendo morbilidad significativa en los pacientes afectados. Para distinguir la OMNIB de otras condiciones de sanado retardado, se adoptó la siguiente definición por la American Association of Oral and Maxillofacial Sur
-geons (AAOMS, 2007):
Los pacientes se considerarán con. O.M.N.I.B, si todas las siguientes características están presentes:
1. Actual o previo tratamiento con bifosfonatos. 2. Hueso expuesto en la región maxilofacial, que ha per
-sistido por más de ocho semanas.
3. Ausencia de historia de terapia con radiación en los maxilares.
Desde que en 1977 la Food and Drug Administration de Estados Unidos (FDA) aprobó el Etidronato para el tra
-tamiento de la enfermedad ósea de Paget, el uso de los bifosfonatos se ha incrementado como terapia en varias dolencias óseas, en 1994 la FDA aprobó el uso de los bi
-fosfonatos nitrogenados convirtiendo estos medicamen
-tos en herramienta de primera mano en el tratamiento de enfermedades como la osteoporosis, la osteopenia, la osteoporosis inducida por glucocorticoides, la hiper
-calcemia maligna y el tratamiento de metástasis óseas de
cánceres de seno, próstata, pulmón y mieloma múltiple. (Stanton et al., 2009).
Marx, reportó en su artículo de 2003, 36 casos de pacien
-tes con condiciones de exposiciones de hueso en la man
-díbula, maxila o ambos, relacionados con infección y do
-lor, que no presentaban respuesta a tratamientos médicos ni quirúrgicos. Todos los pacientes en cuestión, recibían terapia con pamidronato (Aredia, Novartis Pharmaceu
-ticals, East Hanover, NJ) o zolendronato (Zometa; No
-vartis Pharmaceuticals). Los pacientes presentaban hueso avascular y dolor asociado; 80.5% en mandíbula, 14 % en maxila y 5.5% en ambas.
Marx observó condiciones asociadas a la avascularidad ósea, tales como: abscesos, algias dentales, puntos dolo
-rosos asociados a prótesis y osteomelitis.
Marx sostenía que la mayoría de estos cuadros patoló
-gicos se desencadenaron posterior a la extracción de un diente sintomático (77.7% de los pacientes) mientras que los casos restantes se desarrollaron de forma espontánea (22.3%).
El artículo asoció directamente el efecto de los bifosfo
-natos con esta patología, aduciendo que los bifosfo-natos afectaban el recambio y la pérdida de vitalidad ósea oca
-sionando este tipo de lesiones.
Marx recalca que el posible efecto nocivo de los bifosfo
-natos radicaría en mecanismos de acción inciertos, pero que posiblemente interferían en:
1. La inhibición del desarrollo de osteoclastos a partir de monocitos.
2. Aumento en la apoptosis de los osteoclastos. 3. Estimulación del factor de inhibición de osteoclastos. 4. Prevención del desarrollo de osteoclastos a partir de
precursores medulares.
Marx, en su artículo, señala la relación directa entre el Zometa y el Aredia con la necrosis ósea de los maxila
-res, dado el carácter nitrogenado y la poca metaboliza
-ción de estos fármacos. Además, agrega que no se había encontrado a la fecha, relación entre otros bifosfonatos no nitrogenados como el etidronato (Didronel; Proctor & Gamble, Mason, OH) y el tiludronato (Skelid; Sanofi Weinthrop [Sanofi-Sythe Labo Inc], New York, NY) con la aparición de osteonecrosis.
De los 36 pacientes del estudio, ninguno presentó expo
-sición de ningún otro hueso más que de los maxilares y no se encontró ningún caso en la literatura de exposición de otro hueso asociada al uso de bifosfonatos. Esto llevó a Marx a concluir que los maxilares eran el sitio patog
-nomónico de esta patología, por la mera presencia de las piezas dentales en ellos. El estudio respalda esta conclu
-sión basado en el hecho que los maxilares son los únicos huesos del esqueleto expuestos al ambiente externo (a tra
de los bifosfonatos. Esta explicación fue respaldada por el hallazgo que 28 de los 36 casos del estudio presentaron OMNIB, posterior a una extracción dental.
ETIOLOGÍA
La osteonecrosis ha sido por décadas, un proceso pato
-lógico bien conocido de los maxilares. Estudios publica
-dos han reportado varias etiologías para la osteonecrosis, que incluyen osteorradionecrosis, osteopetrosis, displasia cemento-ósea florida severa, trauma, necrosis avascular, osteomielitis y osteoquimionecrosis. La osteonecrosis de los maxilares también está relacionada a trauma por una lesión, trauma quirúrgico o algún tipo de lesión que haya resultado en el desplazamiento severo de porciones de la mandíbula. (Stanton et al., 2009)
Todas las formas de necrosis óseas se deben a isquemia, pero los mecanismos que producen isquemia son diversos y los procesos patológicos asociados a los infartos óseos son variados, en muchos casos en que la etiología de la necrosis es dudosa. Fuera de las fracturas la mayoría de las osteonecrosis son idiopáticas o aparecen después de administrar corticosteroides. (Cotran et al., 2000).
Estudios epidemiológicos han establecido convincentes, pero a la vez circunstanciales asociaciones, entre bifosfo
-natos intravenosos (IV) y ONMIB en el escenario de una enfermedad maligna. La asociación entre la exposición a bifosfonatos IV y la ONMIB se puede hipotetizar des
-de las siguientes observaciones: 1) la correlación positiva entre la potencia del bifosfonato y el riesgo de desarro
-llar OMNIB; 2) correlación negativa entre la potencia del bifosfonato y la duración de la exposición al bifosfonato antes del desarrollo de la ONMIB y 3) una correlación positiva entre la duración de la exposición al bifosfonato y el desarrollo de la ONMIB. Sin embargo, el nivel actual de evidencia no sustenta la relación causa-efecto entre la exposición a bifosfonatos y la necrosis de los maxilares. Aunque la causalidad puede que nunca sea probada, es
-tudios experimentales y epidemiológicos emergentes han establecido una fundación firme de una fuerte asociación entre la terapia mensual de bifosfonatos IV y el desarrollo de ONMIB. La asociación causal entre bifosfonatos IV u orales para tratar osteoporosis y ONMIB es mucho más difícil de establecer. (Ruggiero et al., 2009)
INCIDENCIA
Los bifosfonatos han sido desde hace más de una déca
-da y hasta la fecha, ampliamente utilizados como drogas antiresortivas en hueso. En 1995 aparecieron al mercado los bifosfonatos orales (alendronato) y los intravenosos surgen en 1996 (pamidronato) y en 2002 (zolendronato). (Lazarovici et al., 2010)
Los bifosfonatos orales, utilizados más ampliamente que los intravenosos, se prescriben como parte del tratamien
-to para enfermedades metabólicas óseas, especialmente en osteopenia y osteoporosis. Los intravenosos se utilizan en tratamientos para hipercalcemias severas, que amena
-zan la vida de los pacientes causadas por malignidades, como el mieloma múltiple, metástasis óseas, etc. (Lazaro
-vici et al., 2010)
A pesar que los bifosfonatos intravenosos comienzan a producir sus efectos unos días después de su aplicación, el efecto de los bifosfonatos orales se da hasta unas semanas después de la primera ingesta; esto por su tasa de absor
-ción comparativamente más lenta. (Lazarovici et al., 2010) La exposición a los bifosfonatos IV en el escenario del manejo de malignidades se mantiene como el mayor fac
-tor de riesgo para la ONMIB. De acuerdo con una serie de casos, estudios de caso-control y estudios de cohorte, se estima que la incidencia de la ONMIB va del 0.8% al 12%. (Ruggiero et al. 2009)
Sin embargo, la mayoría de los casos reportados en la lite
-ratura de pacientes con ONMIB, están asociados a trata
-miento con bifosfonatos intravenosos: del 77% al 97.5% de los casos. Específicamente Marx et al, reportaron que 97.5% de los casos de ONMIB se dio posterior a la tera
-pia intravenosa de bifosfonatos, Ruggiero et al, reportan el 89%, Mavrokokki et al, reportan el 77%; mientras que Abu-Id et al, reportan el 96.3%. En un estudio de 2010 Lazarovici et al, reportaron que de 101 pacientes diagnos
-ticados con ONMIB, el 84% tenía tratamiento con bifos
-fonatos intravenosos. (Lazarovici et al. 2010).
La eficacia clínica de los bifosfonatos orales para el tra
-tamiento de osteopenia/osteoporosis ha sido muy bien establecida y se refleja en el hecho que más de 190 mi
-llones de prescripciones de bifosfonatos orales se han dado a nivel mundial. Pacientes recibiendo bifosfonatos orales tienen un riesgo considerablemente más bajo de padecer ONMIB, que pacientes con cáncer tratados con dosis mensuales de bifosfonatos IV. De acuerdo con la información de los creadores de alendronato (Merck, Whitehouse Station, N.J.), la incidencia calculada de ON
-MIB es de 0.7/100,000 persona-año de exposición. Esto se derivó del número de casos reportados (no confirma
-dos) que se consideraron eran representativos de ON
-MIB, dividido por el número de píldoras de alendronato prescritas desde la aprobación de la droga y convertido al número de pacientes-año. Aunque hasta la fecha, esta es la mejor información recaudada, podría existir información importante no reportada que no ha sido confirmada. Da
-tos de vigilancia de Australia, estimaron que la incidencia de ONMIB para pacientes tratados con alendronato es de 0.01% a 0.04%. En un estudio de encuestas de más de 13,000 miembros de Kaiser-Permanente, la prevalen
-cia de ONMIB en pacientes recibiendo terapia por lar
-go tiempo de bifosfonatos orales se reportó en 0.06% (1:1,700). (Ruggiero et al., 2009)
Con la información disponible, se concluye que el ries
-go de ONMIB de pacientes que reciben bifosfonatos IV, es significativamente más alto que el riesgo de pacientes que consumen bifosfonatos orales. Sin embargo, dado el gran número de pacientes que reciben estos como parte del tratamiento para su osteoporosis/osteopenia, es más probable que los odontólogos encuentren pacientes con ONMIB ahora y en el futuro con este tipo de proceso. El riesgo que se manifieste aumenta con el tiempo que lleve el paciente ingiriendo estos fármacos, ya que la concentra
citoplasma sufren apoptosis. (Marx, 2007). Es importante determinar precisamente la incidencia de ONMIB de esta población y analizar el riesgo al uso prolongado (más de tres años) de los bifosfonatos orales. La baja prevalencia de ONMIB en pacientes con osteoporosis por ahora, dis
-pone un desafío importante para futuras pruebas clínicas dirigidas al establecimiento de datos precisos sobre la in
-cidencia. (Ruggiero et al. 2009)
Estudios recientes brindan un rango de pacientes afecta
-dos con ONMIB que abarca desde el 0.34% en estudios poblacionales hasta 10% en estudios de grupos especí
-ficos, como en pacientes con mieloma múltiple y trata
-miento parenteral de bifosfonatos. (Pattel 2010).
BIFOSFONATOS
Los bifosfonatos son inhibidores específicos de la activi
-dad osteoclástica. Son análogos inorgánicos no hidroliza
-bles de pirofosfatos, que se unen ávidamente a los cris
-tales de hidroxiapatita y son liberados subsecuentemente durante el proceso de reabsorción. Tienen concentracio
-nes selectivas en la interfase de osteoclastos activos y la superficie de reabsorción ósea. El mecanismo específico de esta inhibición es poco comprendido, pero hay varias acciones conocidas, incluyendo la inhibición del desarro
-llo de osteoclastos de células precursoras, del aumento del número de osteoclastos, estimulación del factor inhibidor de osteoclastos, reducción de la actividad osteoclástica y la regulación negativa de la matriz de metaloproteinasas. El resultado neto es la reducción de la reabsorción ósea. (Booyakaporn et al, 2007).
Los bifosfonatos nitrogenados más nuevos, como el zole
-dronato, pamidronato e iban-dronato, tienen mucha mejor actividad clínica que los de primera generación que care
-cen del átomo de nitrógeno. El zolendronato es 100 ve
-ces más potente que el pamidronato y tiene más potencia según estudios preclínicos que cualquier otro bifosfonato. (Boonyakaporn et al, 2007.)
De los bifosfonatos orales el más potente es el alendrona
-to, con potencia relativa de 1000 en comparación con el etidronato cuya potencia es 1. (Marx, 2007)
Factores de riesgo para ONMIB
La patogénesis de la enfermedad permanece incierta, la supresión del recambio óseo local y la inhibición de la angiogénesis por altas dosis de potentes amino bifosfo
-natos agravan traumas e infecciones y son los principales contribuyentes al desarrollo de la patología. (Coleman, RE, 2008).
En el Position Paper original de la AAOMS, los riesgos de ONMIB se categorizaron como asociados a drogas, loca
-les y factores demográficos o sistémicos. Otros medica
-mentos como los esteroides y la talidomida y otros agen
-tes quimioterapéuticos se consideraron como factores de riesgo, pero no se identificaron asociaciones medibles. Subsecuentemente, dos nuevos sets de factores, genéticos y preventivos, están disponibles para reportar. (Ruggiero et al. 2009)
a. Factores de riesgo asociados a drogas
1. Potencia del bifosfonato: el zoledronato (Zometa) es más potente que el pamidronato (Aredia) y el pami
-dronato (Aredia) es más potente que los bifosfona
-tos orales; la vía de administración IV resulta en una mayor exposición a la droga que la vía oral.
2. Duración de la terapia: una mayor duración parece estar asociada a un riesgo incrementado.
b. Factores de riesgo locales
1. Cirugía dentoalveolar, incluyendo, pero no limitada a • Extracciones
• Implantes dentales • Cirugía periapical
• Cirugía periodontal que involucra hueso Pacientes recibiendo bifosfonatos IV que son someti
-dos a cirugía dentoalveolar son al menos siete veces más susceptibles al desarrollo de ONMIB que pacientes que no lo son. En el escenario de exposición a bifosfonatos, cuatro estudios reportaron que los procedimientos den
-toalveolares o las enfermedades dentales concomitantes, incrementaban el riesgo de ONMIB entre 5.3 y 21. Así, pacientes de cáncer tratados con bifosfonatos IV que pa
-san por un procedimiento dentoalveolar, tienen de 5 a 21 veces más riesgo de ONMIB que un paciente de cáncer tratado con bifosfonatos IV que no pasa por un procedi
-miento dentoalveolar. 2. Anatomía local
• Mandíbula
- Torus lingual
- Cresta milohioidea • Maxila
- Torus palatino
3. Enfermedades orales concomitantes: pacientes de cáncer expuestos a bifosfonatos IV con anteceden
-tes de enfermedades dentales inflamatorias (abscesos dentales y periodontales) tienen un riesgo siete veces más alto de desarrollar ONMIB. (Ruggiero et al. 2009)
c. Factores demográficos y sistémicos
La edad, raza y diagnóstico de cáncer con o sin osteopo
-rosis, fueron reportados en el Position Paper original de la AAOMS, como factores de riesgo por ONMIB. El sexo no fue significativamente asociado con la ONMIB. En un estudio la etnia se reportó como factor de riesgo, tenien
-do las personas de piel clara, blancos, mayor riesgo que los de piel oscura.
Otros factores sistémicos como diálisis renal, baja he
-moglobina, obesidad y diabetes, fueron variablemente reportados como factores que incrementan el riesgo de ONMIB. Tipo de malignidad no fue asociada estadística
-mente con un riesgo incrementado de ONMIB.
pocos estudios actuales han notado un incrementado ries
-go de ONMIB en pacientes expuestos a agentes quimio
-terapéuticos (ciclofosfamida, eritropoyetina y esteroides). Aún así, otros no han podido confirmar la asociación en
-tre agentes quimioterapéuticos y riesgo de ONMIB. IV. Factores genéticos
Se menciona en el artículo de Ruggiero et al (2009), que se demostró que las perturbaciones genéticas (polimor
-fismos de nucleótido simple en el citocromo P450-2C gene [CYP2C8]) se asocian a un incrementado riesgo de ONMIB en pacientes con mieloma múltiple tratados con bifosfonatos IV.
V. Factores preventivos
La AAOMS Taskforce en ONMIB, recomienda que los pacientes pasen por evaluaciones dentales y reciban el tratamiento necesario antes de iniciar la terapia con bi
-fosfonatos IV. Además, dada la actividad biológica a lar
-go plazo de los bifosfonatos IV, se podría deducir que los regímenes de dosis diferentes podrían ser igualmente efectivos y reducir el riesgo de ONMIB.
Usando un diseño de estudio retrospectivo de cohorte, se evaluaron la ONMIB y los eventos esqueletales rela
-cionados (fractura patológica) en pacientes con mieloma múltiple en tratamiento con diferentes dosis de zoledro
-nato. Los hallazgos sugieren que las dosis alternativas que reducen la exposición de bifosfonatos IV tienen resulta
-dos comparables en la prevención de eventos esqueletales relacionados y disminución de riesgo de ONMIB. (Ruggiero et al. 2009)
TRATAMIENTO DE LA
OSTEONECROSIS
El objetivo del presente documento no incluye el ahondar en las ya establecidas etapas de la enfermedad o en los distintos abordajes terapéuticos para estas, sin embargo es importante tener presente que en pacientes en riesgo de desarrollar o que ya tienen ONMIB es clave priori
-zar y dar soporte continuo a pacientes que reciben bi
-fosfonatos IV, entendiendo que los pacientes oncológicos pueden beneficiarse mucho del efecto terapéutico de los bifosfonatos controlando el dolor óseo y reduciendo la incidencia de otras complicaciones esqueletales.
Además el tratamiento provisto por el odontólogo debe tener como objetivos preservar la calidad de vida del pa
-ciente a través de educar al mismo, controlar tanto su do
-lor como infecciones secundarias y prevenir la extensión de la lesión y el desarrollo de nuevas áreas de necrosis (Ruggiero et al, 2009).Sin embargo, el primer paso en la prevención de la ONMIB recae en prescribir correcta
-mente los bifosfonatos, según las necesidades reales de cada paciente (Pattel 2010).
OBJETIVOS DEL ESTUDIO
GeneralValorar el conocimiento de una población de odontólo
-gos generales en Costa Rica, con respecto a la Osteone
-crosis de los Maxilares Inducida por Bifosfonatos.
Específicos
1. Conocer si el odontólogo general está familiarizado con el concepto de osteonecrosis de los maxilares in
-ducida por bifosfonatos.
2. Averiguar si el odontólogo general sabe qué son los bifosfonatos.
3. Saber si el odontólogo general reconoce en cuáles pa
-tologías se indica la terapia con bifosfonatos. 4. Descubrir si el odontólogo general reconoce los bi
-fosfonatos, ya sea por su nombre genérico o por su nombre comercial.
5. Conocer si el odontólogo general sabe qué procedi
-mientos puede o no realizar en un paciente que está en tratamiento con bifosfonatos.
6. Saber si el odontólogo ha atendido algún caso de ONMIB.
7. Fomentar el conocimiento de esta patología para su prevención.
8. Conocer la edad, sexo y años de práctica de el/la pro
-fesional e intentar establecer una correlación con el conocimiento de la patología.
METODOLOGÍA
La estrategia seguida para desarrollar el proyecto de in
-vestigación inició con una extensa revisión bibliográfica de artículos científicos encontrados en la base de datos del SIBDI (Sistema de Bibliotecas Documentación e In
-formación, Universidad de Costa Rica) que incluyó todos los artículos relacionados con el tema de la Osteonecrosis de los Maxilares inducida por Bifosfonatos, desde 2007 hasta las últimas publicaciones. Además, se construyó una encuesta escrita para realizársele a los asistentes al 8vo Congreso Nacional de Odontólogos en un muestreo sis
-temático al azar, realizado en agosto de 2012, en San José. El cuestionario administrado trataba principalmente acer
-ca del conocimiento de esta patología según aspectos socio-demográficos y profesionales de los entrevistados. Asimismo, contempló preguntas relativas a la terapia con bisfosfonatos, tratamientos y conocimiento de medica
-mentos.
Luego, se tabularon los datos despedidos por la encuesta y se realizó un análisis estadístico descriptivo, cruzando variables para tratar de conseguir solventar el problema que dio origen a la investigación.
RESULTADOS Y DISCUSIÓN
tiene siete años o menos de práctica profesional, mientras que el promedio ronda los once años aproximadamente, con una desviación estándar de diez años. Por otro lado, la gran mayoría de los odontólogos que respondieron al cuestionario son odontólogos generales (88%) y una mi
-noría (12%) posee alguna especialización.
Además los resultados otorgaron la siguiente información: 1. De los 327 entrevistados 83% refiere saber lo que
es la ONMIB y 86% aduce saber lo que son los bi
-fosfonatos. Sin embargo no se puede establecer qué tanto conocen del tema la población de odontólogos del país.
2. De acuerdo al análisis estadístico se establece que el grupo etario que más conoce qué es la osteonecrosis corresponde a los individuos de 40 a 49 años, mien
-tras que el que menos conoce esta patología es el de 30 a 39 años.
3. Los odontólogos menores de 30 años son el gru
-po de profesionales que reconoce cada medi
-camento en una mayor proporción, lo que po
-dría indicar que los más jóvenes poseen un mayor conocimiento al respecto. Ver Gráfico 1.
4. La mayoría de los odontólogos reconoce que al me
-nos una de las patologías requiere en su tratamiento el uso de bifosfonatos, sin embargo, muy pocos las conocen todas.
5. De acuerdo con los datos estadísticos, el medi
-camento más conocido es el Fosamax y el menos es el Aredia.
6. A la hora de responder acerca del conocimiento sobre bifosfonatos menos del 35% conoce lo que es Zome-ta; menos del 16% sabe lo que es Aclasta, y menos del 10% sabe lo que es Aredia; siendo estos tres bifosfona
-tos parenterales los de mayor potencia y peligrosidad. Gráfico 2.
7. La encuesta realizada reveló que un alto porcentaje de odontólogos realizaría algún procedimiento clíni
-co en un paciente -con ONMIB, siendo la operatoria el tratamiento más comúnmente elegido.
8. Aún después de haber afirmado conocer lo que es la ONMIB, alrededor de 2% de los entrevistados reali
-zaría exodoncias y cirugías a pacientes afectados por esta patología.
9. Los entrevistados que sí realizarían cirugías y exodon
-cias a pacientes que sufren de OMNIB tienen en pro
-medio de 10 a 22 años de práctica profesional. Ver Gráfico 1.
10. El no saber lo que es la osteonecrosis se vio estadís
-ticamente asociado a un mayor número de años de práctica profesional. Esto ya que profesionales con mayor cantidad de años de práctica indicaron estar dispuestos a realizar más tratamientos de diversa ín
-dole en pacientes con terapia de bifosfonatos. Esto podría indicar un mayor desconocimiento de la pa
-tología y sus consecuencias en los odontólogos con más años de ejercicio profesional.
11. El 81% de los odontólogos entrevistados no han atendido a pacientes con ONMIB, sin embargo ase
-guran sí conocer lo que es la patología.
12. De todos los odontólogos entrevistados que sí ase
-guraron haber atendido pacientes con OMNIB; el 5% refirió haber atendido a estos pacientes a pesar de haber indicado previamente en la encuesta, no conocer lo que es la Osteonecrosis de los Maxilares Inducida por Bifosfonatos.
13. El total de los encuestados muestra interés en recibir más información y actualizaciones acerca de la ONMIB.
CONCLUSIONES
Como parte de las conclusiones obtenidas gracias a la investigación se estima que la población de odontólogos entrevistada conoce de forma general qué es ONMIB y los bifosfonatos. Sin embargo, pareciera que el conoci
-miento que se maneja no es suficiente, ya que se evidenció ignorancia en referencia a varios temas por ejemplo des
-conocimiento de medicamentos principalmente Aclasta y Aredia ambos de alta peligrosidad por su mayor potencia y vía de administración. Además el desconocimiento de es
-tos fármacos se da en su mayoría por la población mayor a 50 años, lo que pudiese indicar que las generaciones más jóvenes de odontólogos se están preparando más con res
-pecto al tema.
Aunado a esto el desconocimiento de los odontólogos se evidencia, en el no conocer las patologías en que se utili
-zan los bifosfonatos como terapia, incluyendo por ejem
y osteoporosis, hipercalcemias severas, mieloma múltiple metástasis ósea, etc.
Sin embargo lo que resulta más preocupante es el des
-conocimiento sobre el manejo correcto de pacientes afectados por la patología. La atención de casos entre los odontólogos entrevistados ha sido baja porcentualmente donde sólo un 18% manifiesta haber atendido algún caso de osteonecrosis.y de estos el 5% manifiesta haber tratado pacientes con ONMIB reconociendo no saber sobre la patología. Por otro lado, el estudio trajo a la luz el hecho de que estadísticamente el aumento en el número de años de práctica profesional en la odontología, coincide con un aumento en la disposición a realizar un mayor número de tratamientos en pacientes afectados por la ONMIB, po
-niendo de nuevo en evidencia que existe mayor ignorancia en la población de odontólogos de edades mayores. Queda sin definirse si el hecho de que la población de odontólogos que asiste a actividades como lo son los con
-gresos científicos (lugar donde se realizó la encuesta) se encuentra más actualizada que el resto de sus colegas que no suelen actualizar sus conocimientos en congresos y que no fueron alcanzados por el presente estudio. No obstante, es alentador comprobar que existe en todos los participantes el deseo de aprender y ahondar en con
-ceptos relacionados a la OMNIB, por ende concluimos que es fundamental fomentar la aparición de iniciativas que promuevan la educación y prevención de esta peli
-grosa patología.
REFERENCIAS BIBLIOGRÁFICAS
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CALIDADES
Lorz-Ulloa Patricia
Especialista Patología y Cirugía Oral, Pontificia Universidad Javeriana, Doctora en Cirugía Dental; Universidad de Costa Rica.
Correo: [email protected]
Céspedes-Cruz Diego
Pasantía en Cirugía Oral y Osteointegración, Universidad de Costa Rica. Doctor en Cirugía Dental; Universidad de Costa Rica.
Correo: [email protected]
Mora-Rojas Esteban
Pasantía en Cirugía Oral y Osteointegración, Universidad de Costa Rica, Doctor en Cirugía Dental; Universidad de Costa Rica.
Correo: [email protected]