RECURSO PELIGROSO
CONSTRUCCIÓN DE UN NUEVO
CONCEPTO AMBIENTAL
WILSON ORLANDO QUINTERO SÁNCHEZ
CÓDIGO: 20081180057
ALEJANDRA LAVERDE INFANTE
CÓDIGO: 20081180031
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS
FACULTAD DEL MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES
INGENIERÍA AMBIENTAL
BOGOTÁ D.C.
RECURSOPELIGROSO
CONSTRUCCIÓNDEUNNUEVOCONCEPTOAMBIENTAL
TESIS DE GRADO PARA OPTAR POR EL TÍTULO DE INGENIERO AMBIENTAL EN LA MODALIDAD DE PROYECTO DE INVESTIGACIÓN
Presentado Por:
WILSON ORLANDO QUINTERO SÁNCHEZ
CÓD.: 20081180057
ALEJANDRA LAVERDE INFANTE
CÓD.: 20081180031
Directora:
MARTA ISABEL MEJIA DE ALBA
INGENIERA QUÍMICA
M. Sc. INGENIERIA AMBIENTAL
UNIVERSIDAD DISTRITAL FRANCISCO JOSÉ DE CALDAS
FACULTAD DEL MEDIO AMBIENTE Y RECURSOS NATURALES
INGENIERÍA AMBIENTAL
BOGOTÁ D.C.
En memoria de „María‟ Campos Acevedo Martínez
27 de Febrero de 1930 - 16 de Octubre de 2015.
Pues bien, después de esto y una vez que me había cansado de investigar las cosas, creí que debía prevenirme de que no me ocurriera lo que les pasa a los que contemplan y examinan el sol durante un eclipse. En efecto, hay algunos que pierden la vista, si no contemplan la imagen del astro en el agua o en algún objeto similar. Tal fue, más o menos lo que yo pensé, y se apoderó de mí el temor de quedarme completamente ciego de alma si miraba las cosas con los ojos y pretendía alcanzarlas con cada uno de los sentidos. Así pues, me pareció que era menester refugiarme en los conceptos y contemplar en aquéllos la verdad de las cosas” Sócrates.
TABLA DE CONTENIDO
AGRADECIMIENTOS... 12
INTRODUCCIÓN ... 13
1. PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA ... 14
2. JUSTIFICACIÓN ... 16
3. OBJETIVOS ... 18
3.1 Objetivo General ... 18
3.2 Objetivos Específicos ... 18
4. MARCO DE REFERENCIA ... 19
4.2 Marco Teórico ... 19
4.2.1 Consideraciones sobre el Saber, la Ciencia y la Investigación ... 19
4.2.2 La Re-presentación, los símbolos y el lenguaje ... 20
4.2.3 Consideraciones sobre el Sujeto ... 21
4.2.4 Consideraciones sobre lo Ente y el Objeto en la ciencia ... 25
4.3 Antecedentes ... 28
4.5 Marco Legal ... 33
4.5.1 Normatividad relacionada con el término “Recurso” ... 33
4.5.2 Normatividad relacionada con el término “Peligroso” ... 35
5.1 Etapa I: Abordaje Etimológico y Semántico del Concepto Propuesto ... 38
5.1.1 Proceso de Selección ... 39
5.1.2 Diseño de Muestreo... 42
5.1.3 Proceso de Análisis ... 49
5.2 Etapa II: Revisión y Examen Bibliográfico ... 52
5.2.1 Proceso de Análisis de Fuentes Digitales ... 53
5.3 Etapa III: Revisión de Implementación Institucional y Normativa ... 55
5.3.1 Revisión y Análisis Institucional y Normativo ... 55
5.4 Etapa IV: Indagación de las Situaciones de Aplicabilidad ... 56
5.5 Etapa V: Estructuración y Definición del Concepto... 56
5.6 Etapa VI: Estructuración y Redacción del Informe Final ... 57
6. RESULTADOS PRELIMINARES ... 58
6.1 Interpretación de lo Ambiental ... 58
6.1.1 Fundamento Etimológico ... 60
6.1.2 Interpretación histórica del surgimiento ... 61
6.2 Diferencias entre Recurso, Sustancia y Residuo. ... 70
6.3 Cómo Analizar Peligro y Riesgo ... 76
7. RESULTADOS... 79
7.1.1 Fundamento Etimológico ... 82
7.1.2 Fundamento Semántico ... 89
7.1.3 Fundamento Científico ... 94
7.1.4 Fundamento Normativo ... 104
7.2 Configuración del Concepto Recurso Peligroso ... 106
7.2.1 Punto de Partida en la Configuración de Recurso Peligroso ... 106
7.2.1 Estrategia de Aplicabilidad: Punto de Desenlace del Concepto Recurso Peligroso.. 111
7.3 Hallazgos de Aplicabilidad Implícita del Concepto en la Ciencia y la Normatividad ... 114
7.3.1 Aplicabilidad a partir de hallazgos normativos... 114
7.3.2 Aplicabilidad a partir de hallazgos científicos ... 118
8. CONCLUSIONES ... 123
8.1 Definición de Recurso Peligroso ... 123
8.1.2 Análisis del contexto científico y filosófico ... 124
8.1.3 Análisis Normativo ... 124
8.1.4 Recurso Peligroso como herramienta en el control de la contaminación ... 125
8.1.5 Implementación del concepto ... 125
8.2 Implicaciones en lo Ambiental del Concepto Recurso Peligroso... 125
8.3 Los Conceptos Científicos ... 126
8.5 La Relación Ambiental y Epistemológica ... 128
9. RECOMENDACIONES ... 129
REFERENCIAS... 131
ANEXOS
Anexo 1. Listado de Bibliotecas
Anexo 2. Listado de Diccionarios
Anexo 3. Listado de Diccionarios preseleccionados
Anexo 4. Listado de Diccionarios seleccionados por muestreo
Anexo 5. Listado de Diccionarios con resultados
Anexo 6. Listado de Bases de Datos
Anexo 7. Listado de Entidades
Anexo 8. Redes Semánticas Categoriales (RSC)
Anexo 8.1 RSC Ambiental del Término Peligroso
Anexo 8.1.1 RSC Ambiental Referencias Directas del Término Peligroso
Anexo 8.1.2 RSC Ambiental Sinonimias del Término Peligroso
Anexo 8.1.3 RSC Ambiental Términos Asociados con Peligroso
Anexo 8.2 RSC Ambiental del Término Recurso
Anexo 8.2.1 RSC Ambiental Referencias Directas del Término Recurso
Anexo 8.2.3 RSC Ambiental Sinonimias del Término Recurso
Anexo 8.2.4 RSC Ambiental Sinonimias del Término Recurso
Anexo 8.2.5 RSC Ambiental Términos Asociados con Recurso
Anexo 8.3 RSC Bilingue del Término Peligroso
Anexo 8.4 RSC Bilingüe del Término Recurso
Anexo 8.5 RSC Biológica Sinonimias del Término Recurso
Anexo 8.6.1 RSC Ciencia Referencias Directas del Término Peligroso
Anexo 8.6.2 RSC Ciencia Sinonimias del Término Peligroso
Anexo 8.6.3 RSC Ciencia Sinonimias del Término Peligroso
Anexo 8.6.4 RSC Ciencia Términos Asociados con Peligroso
Anexo 8.7.1 RSC Ciencia Referencias Directas del Término Recurso
Anexo 8.7.2 RSC Ciencia Sinonimias del Término Recurso
Anexo 8.7.3 RSC Ciencia Sinonimias del Término Recurso
Anexo 8.7.4 RSC Ciencia Sinonimias del Término Recurso
Anexo 8.7.5 RSC Ciencia Términos Asociados con Recurso
Anexo 9. Matriz Legal
INDICE DE ILUSTRACIONES
Ilustración 1 Concepción Ambiental ... 66
Ilustración 2 Relaciones de Conocimiento ... 67
Ilustración 3Pautas de un Recurso ... 74
Ilustración 4 Representación de la continuidad y diferencias entre Sustancia, Recurso y Residuo. . 75
Ilustración 5 Red Semántica Categorial de Raíces para Peligroso ... 86
Ilustración 6 Red Semántica Categorial de Raíces para Recurso... 89
Ilustración 7 Pautas del Recurso y Principios de lo Peligroso ... 94
Ilustración 8 Clasificación de Tipos de Recursos Peligrosos según su Origen... 122
INDICE DE ECUACIONES Ecuación 1 Cálculo del éxito según hallazgos mayores al promedio ... 46
Ecuación 2 Cálculo de varianza de una proporción para una muestra ... 46
Ecuación 3 Cálculo de la Varianza estimada de una proporción ... 46
Ecuación 4 Relación del error y valor de Z con VAR [pest] ... 47
Ecuación 5 Cálculo preliminar del tamaño de muestra ... 47
Ecuación 6 Cálculo del tamaño de muestra ... 47
Ecuación 7 Calculo del tamaño de muestra para cada estrato por afijación óptima ... 47
Ecuación 9 Cálculo del Riesgo ... 77
Ecuación 10 Comparación Ecuación clásica y propuesta... 78
INDICE DE TABLAS Tabla 1 Estratificación de la Población Estudiada ... 43
Tabla 2 Temas y subtemas en la conformación de Sub-estratos ... 44
Tabla 3 Distribución de la población por estratos y tamaño de muestra preliminar ... 45
Tabla 4 Resultados del cálculo de tamaño de muestra por estratos ... 48
Tabla 5 Nombre Archivos Atlas.ti ... 49
Tabla 6 Familias Creadas en Altas.ti ... 51
Tabla 7 Resultados de Fuentes Lexicográficas y Etimológicas ... 80
Tabla 8 Convenciones de la tabla de resultados ... 81
Tabla 9 Ejemplos del sufijo –ōsus ... 84
Tabla 10 Referencias Directas de Recurso y Peligroso ... 90
Tabla 11 Diversidad de Sinonimias para Peligroso ... 91
Tabla 12 Diversidad de Sinonimias para Recurso ... 92
Tabla 13 Diversidad de Términos Asociados a Recurso ... 92
Tabla 14 Diversidad de Términos Asociados a Peligroso ... 93
Tabla 16 Pauta de Accesibilidad en el concepto de Recurso ... 95
Tabla 17 Pauta de Utilidad en el concepto de Recurso ... 96
Tabla 18 Pauta del Impulso en el concepto de Recurso ... 97
Tabla 19 Principios que determinan lo Peligroso ... 98
AGRADECIMIENTOS
En especial a todos los familiares y amigos de los autores con énfasis:
A María Inés Sanchez Segura, Orlando Quintero Montaña y Javier Andrés Quintero Sanchez por su continuo y amoroso apoyo y confianza, generadores de los más importantes logros y realizaciones.
A Yolanda Infante Acevedo, Pablo Emilio Laverde Oviedo, Héctor Vladimir Infante Alba, Pablo Emilio Laverde Infante, por el constante e incondicional apoyo, comprensión y cariño, que impulsan la realización de todos los proyectos; y a Raúl Infante Acevedo, quien con sus consejos animó a hacer realidad el deseo de estudiar Ingeniería Ambiental.
A la maestra Martha Isabel Mejía de Alba por su constante interés e imperiosa labor en la investigación que propicia nuevas concepciones, así como de la vital dirección que permitió la consolidación del presente trabajo.
Al maestro Fernando Enrique Calderón Martínez por su ejemplar sentido de ética docente y perseverante apoyo en la producción académica de los estudiantes, como es el caso de la presente investigación la cual dirigió hasta su jubilación.
A la maestra Martha Cecilia Gutiérrez Sarmiento por su afectuosa docencia y su sincero cariño con los estudiantes, el cual impulsa perennemente el surgimiento de nuevos profesionales.
Al maestro Juan Carlos Suzunaga Quintana, por sus trascendentales transmisiones en el entendimiento de la ciencia y el Sujeto, así como de la socialización de sus posiciones críticas rigurosas.
A la docente y doctora Ruth Miriam Moreno Aguilar por su importante ejemplo de constancia en la construcción propia de saberes y la vinculación ilustrativa en sus procesos de investigación por medio de los cuales fue posible implementar múltiples enseñanzas. Y por medio de las cuales fue posible obtener la licencia del software Atlas.ti 6 a través del Centro de Investigaciones y Desarrollo Científico (CIDC) de la Universidad Distrital “Francisco José de Caldas”.
Al docente Néstor Ricardo Bernal Suarez por su integridad, importantes instrucciones y apoyo incondicional en la construcción del diseño de muestro probabilístico.
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo se funda en la necesidad de construir un concepto que involucre tanto las causas, efectos y manifestaciones abordados en las problemáticas planteadas por el saber ambiental, como los desafíos y oportunidades existentes frente al control y la responsabilidad de la contaminación, así como una representación del deterioro de un equilibrio en el planeta que no permita una cierta calidad en su habitabilidad. A partir de dicho concepto también se plantea la reconsideración de la estructura del pensamiento ambiental y la reflexión sobre algunos de sus conceptos más usados.
Adicionalmente, si bien el presente desarrollo constituye una construcción esencialmente teórica, su aplicación práctica se fundamenta en las diversas situaciones en que puede y requiere emplearse el concepto propuesto, a partir del cual es posible incorporar nuevas pautas frente a la responsabilidad de la contaminación y el entendimiento de sus repercusiones, lo que conduciría al impulso de medidas que abarcan incluso las de tipo normativo.
Además aunque éste concepto abarca un espacio específico pero amplio de lo ambiental, la propuesta incluye una interpretación de lo que significa Medio Ambiente fundada en la necesidad de develar su principio integrador, con el fin de evitar las definiciones que se establecen como listado de elementos o términos. Por consiguiente, el concepto construido RECURSO PELIGROSO se instala como re-presentación1 necesaria de eventos y situaciones que implican un límite al establecer potencial deterioro para la salud humana y del entorno, es decir, de la salud ambiental.
A continuación se esboza la necesidad y el vacío en el conocimiento como planteamiento del problema y su consecuente justificación; así como los objetivos y marco de referencia que demarcan la dirección, metodología y alcances de esta propuesta.
1Re-presentación; aquí y en adelante es importante su concepción desde el origen etimológico que proviene del latín „re-‟
1.
PLANTEAMIENTO DEL PROBLEMA
Los diferentes cambios que ocurren en los denominados “recursos” cuando el ser humano interactúa con ellos son de vital importancia en el estudio de los efectos o consecuencias sobre el entorno y sus diferentes elementos, “esferas”, “compartimientos” o cualquiera de las subdivisiones que suelen dársele, como los propuestos por Manahan, (2007) o Quiroga Martínez, (2005). La contaminación es un claro ejemplo de modificación del entorno a costa de dicha interacción y de especial importancia para la ciencia dada su relación con la salud humana. Si estas interacciones; sean causantes de modificaciones de los “recursos” y/o propiciadoras de la entrada en contacto con un “recurso” ya modificado, son un determinante de la relación ser humano - entorno y de lo que entendemos por
contaminación, es imperativo plantear un concepto, con fundamento teórico sustentado en resultados de investigación y situaciones de aplicabilidad, que permita entender la importancia de dichas interacciones y, a la vez, generar cambio de actitudes hacia una cultura de responsabilidad frente a los efectos que éstas producen.
En relación a lo anterior, un concepto de éste talante, generado para el uso de las personas que aborden o hagan referencia al tema ambiental y sus problemáticas, debe considerar los siguientes elementos: Estar fundado en un cribado circunspecto2 etimológico y epistemológico, sustentarse en avances de investigaciones sobre el tema, tener aplicabilidad en situaciones estudiadas sobre lo ambiental y, de ser posible, incorporar implícitamente las interacciones de aquello que conforma el medio ambiente resaltando explícitamente la importancia de los efectos por aquellas interacciones así como la responsabilidad frente a éstas.
Dichos elementos considerados, que conforman la rigurosidad, son necesarios dado que es evidente en diversos contextos como la academia y la comunidad en general el empleo de ciertos conceptos que incorporan el término “ambiental” y no contienen dicho rigor, se usan a la ligera o se definen como una lista de elementos que no develan el principio semántico, tal y como lo mencionan Gallopín (1981a, 1981b) citado por J. M. Montes et al. (2000, p.117-118) y es evidente en Barla Galvan, (n.d., p. 20-22); lo que genera diversas interpretaciones en los resultados de propuestas, investigaciones y consideraciones sobre este “saber” como lo denomina Leff, (2004) aumentando la confusión en el uso
2
Cribado circunspecto, debe ser entendido como un modo de proceder riguroso, prudente y serio frente a las acciones y palabras escogidas ó propuestas. Definición congruente con lo establecido por la Real Academia de la Lengua Española
de tales conceptos y obstaculizando el avance. Esto también puede constatarse en la gran cantidad de palabras con “apellido” ambiental o “alias” ambiente que autores como Barla Galvan, (n. d.), Gallopín (2000), el mismo Leff (2000; 2004; 2007) y organizaciones como el Ministerio de Medio Ambiente (n.d.) o portales relacionados como Ambientum, (n.d.) entre muchas otras referencias, emplean constantemente; al igual que la gran cantidad de palabras compuestas que parecen constituir más una redundancia y exuberante redacción que una verdadera necesidad de re-presentación.
Así pues, considerando que el rigor al emplear términos lingüísticos en una ciencia y disciplina es tan importante como el de los términos de una ecuación para un desarrollo matemático, se esperaría que aquellos no sean simples palabras sino la configuración de conceptos que re-presentan una reflexión y teorización rigurosa del mundo, donde no solo se exprese un mensaje, sino también una estructura coherente del tema que se trata.
En consecuencia esta rigurosidad propuesta para los conceptos no busca estropear la libertad que tiene el lenguaje convirtiéndola en una representación rígida que impida la incorporación de otros saberes. Pues el lenguaje y sus importantes contribuciones literarias por medio de la ambigüedad, la libre interpretación, la flexibilidad y su continua evolución, son indispensables en la cultura; sin embargo el empleo de éste conlleva un rigor y una responsabilidad de todo académico de ser claro y evitar confundir a sus receptores, a menos que ésta sea la intención; lo que, por lo general, produce aversión hacia una disciplina, ciencia o saber.
Por tanto, el problema no trata de la irreductibilidad de los conceptos a simples definiciones unitarias con una única representación, cual principio de identidad aristotélico (A es solo A), sino al abordaje poco riguroso y carente de develar el principio que une los elementos que lo integran, lo que prolifera las definiciones a manera de enlistados permitiendo dejar partes importantes por fuera, así como no dar cabida a nuevos elementos que puedan insertarse a dicho concepto de acuerdo a los avances.
(definición3) que, además, incorpore y se soporte sobre resultados de avances científicos y haga parte de dicha concepción del mundo que implica lo ambiental.
Cabe, por tanto, la pregunta ¿Y qué es lo Ambiental?, para lo cual se propondrá una definición con base en una interpretación sobre este término y lo que implica en éste contexto teniendo en cuenta los diferentes significados atribuibles en su evolución buscando armonizarlos, puesto que aun cuando el objetivo propuesto por éste proyecto es postular un concepto en razón de una necesidad de representación sobre un evento en cierto modo generalizable (a saber): la modificación de los recursos y sus posibles consecuencias, dado los inminentes efectos que implica dicha modificación; surge como necesidad aclarar el significado de lo ambiental o el medio ambiente en si mismo y en sus derivaciones o conjugaciones (problemática ambiental, efecto ambiental, deterioro ambiental, etc.).
Por lo anterior, en el presente trabajo se construye un nuevo concepto: RECURSO PELIGROSO, a partir del cual se re-presentan situaciones bajo una concepción necesaria y hasta el momento inexistente, que demuestra un vacio en el conocimiento, siendo simultáneamente un punto de partida en la re-interpretación de lo AMBIENTAL como subsunción de la mayor parte de los imaginarios que se le atribuyen; para lo cual es necesario postular un significado frente este último término y las implicaciones que acarrea.
En consecuencia se plantea la pregunta:
¿Es el concepto recurso peligroso una representación novedosa y asignable a problemáticas ambientales que permita promover el control de la contaminación y propiciar un entendimiento de la interacción ser humano – entorno?
2. JUSTIFICACIÓN
El presente trabajo surge de la necesidad de re-presentar, por medio de una conceptualización, casos de interacción que involucran alteraciones para el entorno y el ser humano a causa de ciertas acciones y objetos que pueden denominarse recursos y catalogarse como peligrosos dadas sus características
3
originales o por haber sido modificados. Pues si se considera que un recurso (como re-presentación de aquello [las acciones u objetos] por lo cual el hombre recurre al entorno [emprende una búsqueda] por variadas intenciones que lo impulsan a ello), puede catalogarse como peligroso dado los cambios que sufre en la interacción (Ser humano – entorno) o por las características intrínsecas del mismo. Es evidente como se enuncia de manera implícita una relación, se puede decir en esencia ambiental (de la cual referimos es necesaria en un concepto de este tipo) y al mismo tiempo como apela a la necesidad de precaución en los distintos usos e incluso maneras de recurrir, lo que cumple con la indicación explicita de los efectos de la misma relación (ser humano – entorno).
Dicha re-presentación incorporaría una gran cantidad de eventos y situaciones que requieren ser analizados desde una nueva perspectiva y que son mayormente accesibles a partir del concepto. Pues, si bien “peligroso” y “recursos” se han estudiado, definido, clasificado y analizado de diversas maneras; su establecimiento compuesto o conjugado como un solo concepto, difieren de planteamientos y concepciones hasta ahora abordadas, lo que permite inferir un vacío en el conocimiento.
Por consiguiente, la mencionada construcción conceptual al analizar situaciones desde una nueva perspectiva que busca generar una alarma frente a la alteración de los recursos (por las consecuencias que implica hacerlo) propende por ser el punto de partida tanto de una regulación en el uso de dichos
recursos peligrosos como de la prevención de su origen.
Sin embargo, si dicho concepto busca ser una re-presentación, debe ser asignable en la “realidad” y, en consecuencia, poder ser usado en situaciones pasadas y futuras (ser aplicable) razón por la cual se indaga en resultados de investigación que comprueban su aplicabilidad y se emprende su designación en diversos casos, tal como el evento que develó el vacío en el conocimiento; caso que constituye el lugar y circunstancias inspiradoras en la creación del mismo.
Por consiguiente el presente proyecto además de contener una propuesta conceptual representativa-apelativa y una perspectiva de lo ambiental, busca exhortar por un manejo coherente de los términos y un análisis riguroso de estos pre-implementación.4
3. OBJETIVOS
3.1 Objetivo General
Construir el concepto recurso peligroso para su implementación en el contexto académico y la asignación en situaciones tanto de control de la contaminación como de deterioro del ambiente.
3.2 Objetivos Específicos
Indagar semántica y etimológicamente los términos “recurso” y “peligroso” para la construcción del sentido conceptual.
Examinar los términos “recurso” y “peligroso” en bibliografía científica y filosófica de carácter ambiental a manera de análisis del contexto y sus aportes.
Interpretar la definición de los términos “recurso” y “peligroso” en la normatividad nacional vigente y las entidades estatales de carácter ambiental como ampliación contextual.
Establecer la aplicabilidad del término recurso peligroso en situaciones de afectación ambiental y de control de la contaminación, según criterios científicos.
Aplicar el concepto en estudios de caso consultados en fuentes bibliográficas de carácter científico como prueba de sus posibilidades de implementación.
4
4. MARCO DE REFERENCIA
4.2 Marco Teórico
4.2.1 Consideraciones sobre el Saber, la Ciencia y la Investigación
Los fundamentos y consideraciones que se tienen en cuenta para el presente trabajo se describen a continuación como referentes y perspectivas tomados con el fin de sustentar la pertinencia, el rigor y por consiguiente, la validez de la construcción desarrollada. En consecuencia también se tendrán en cuenta algunos conceptos para un entendimiento más amplio del aporte.
El presente trabajo se yergue como un aporte al saber a partir del principio epistemológico de la ciencia moderna, la re-presentación, lo que a la vez requiere de una consideración y entendimiento de lo que implica y constituye la “ciencia”.
Dicha consideración debe partir de lo que implica y fundamenta la “ciencia” y la hace diferente a los demás saberes, cuestión que es abordable a partir de la metafísica y el análisis comparativo e histórico construido por Heidegger, (1998), el cual explica la esencia de la ciencia moderna como totalmente distinguible y característica de la época. Pues lo que la ciencia considera como saber se encuentra fundado en dicha esencia que se erige en la ontología de Descartes la cual tiene como punto de partida su interpretación de lo ente.
Si bien el hecho propiciador (el reconocimiento de la representación) no es considerada como tal ciencia, Heidegger (1998, pag. 72) plantea: “La ciencia se convierte en investigación única y exclusivamente cuando la verdad se ha transformado en certeza de la representación”, y es éste el fundamento del saber dominante en la época actual. Adicionalmente aquel mencionado hecho propiciador nace a partir de la postulación del principio cartesiano ego cogito, ergo sum; “yo pienso, luego soy5” de acuerdo con Suzunaga, J. (2003), lo que puede interpretarse como: ya que pienso, existo; por consiguiente si mi existencia es valida en razón de que pienso, el primer ente indudable es el pensador, en consecuencia soy el ser pensador por excelencia, es decir el Sujeto. Dicha consideración fue la única que se sostuvo ante la duda metódica de Descartes en el sentido de que lo único de lo cual no podía dudar, era de que dudaba, en otras palabras de que pensaba (Laso, 1998) y en
5
consecuencia de que es (Sujeto). Este hecho no solo fundamenta la ciencia de aquí en adelante, sino que es el punto de partida de una teoría del conocimiento, pues de allí nace el par epistemológico Sujeto – Objeto. Y, en el mismo sentido, si el hombre se convierte en un verdadero Sujeto, primer ente y ”aquello que subyace a todo”; se convierte en el fundamento y referente de todo lo ente (todo lo que existe) (Heidegger, 1998). Por esta razón es válido postular, el hecho innegable de que todo saber
científico, es un saber humano, en el sentido de que es el Ser humano el que piensa el mundo y ningún otro ente (es decir que ningún otro ente participa como par Sujeto en la construcción de conocimiento). Luego el conocimiento es, en concecuencia, humano. Así, solo cuando el hombre pueda comunicarse a través de algun lenguaje con otro ser (diferente al humano) para la construcción de conocimiento se podrá decir que hace ciencia con otro ente (que en consecuencia se convertira tambien en Sujeto, el cual sin embargo es suceptible convertirse en objeto dentro de un campo) y no gracias a lo ente.
Sin embargo, existe algo que diferencia a la ciencia de los demás saberes, cuando su principio como Sujeto es el Ser humano. Este algo diferenciador, que es la esencia de la ciencia, es la „investigación‟ la cual se construye como proyecto (proyección que es planeada y ejecutada con rigor). Empero al ser la investigación dicho acto riguroso debe estar abierto a los resultados y, por consiguiente, depende del objeto a investigar. Como resultado, no en toda investigación se puede ni se debe experimentar, pues el experimento es solo un modo de obtener datos y existe otro modo que es la crítica de fuentes históricas
(a las cuales pertenecerían las entrevistas, las encuestas, las evidencias documentales e incluso los artículos científicos), pues son históricas y se tornan objetivas en tanto que son pasadas. Heidegger, (1998).
En este sentido, la investigación incluye una planeación y un rigor, pero dicho plan y rigor se establecen en el método dependiendo de lo que se quiere investigar, de tal modo que puede ser exacto y experimental, solo si su objeto de investigación es medible y domeñable. Entre tanto, en otro tipo de objeto, la consecución de datos se logra a partir de otro tipo de indagaciones y los resultados pueden ser dependiendo del rango del fenómeno inexacto y no generalizable por corresponder a singularidades. La entrevista y la encuesta no constituyen experimento; sin embargo, pueden constituir investigación en razón de su planteamiento y su rigor.
4.2.2 La Re-presentación, los símbolos y el lenguaje
hecho el mundo, la historia, la naturaleza son re-presentaciones”. Ideas6: objetos puestos al frente, acorde con la consideración de imagen del mundo o mundo como imagen. (Heidegger, 1998).
En este sentido, se plantea que el continuo estudio del mundo por el ser humano es una interpretación y puesta en marcha de su intención. A lo que Maya, (1997, p. 13) postula como: “La historia no solo se hace, sino que se piensa. El hombre no actúa independientemente de su teoría, es decir, de su mirada lógica o de su visión ideológica”. De acuerdo a esto, el abordaje del mundo a partir de cualquier visión o enfoque es indiscutiblemente un abordaje humano que se construye a partir de símbolos7. Pues como apunta Olivé (2003) citando a Ibarra y Mormann (1997) “Las representaciones no están simplemente ahí; más bien alguien las construye para ciertos fines”. Por ello, un conjunto de palabras postuladas para la proposición de un concepto8 en la clasificación de un fenómeno es una clara representación, intencional y conceptual que busca postular una cierta imagen del mundo.
Asi, el lenguaje escrito (γράθω) como simbología comunicativa tiene un poder enunciativo. Pues como manifiesta Zamora Águilar (2008) al referenciar a Eduard Sapir, citado por Schaff (1967, p. 101) “El lenguaje es heurístico: sus formas nos proponen de antemano ciertos modos de observación y de interpretación (…) (El lenguaje) condiciona en gran medida todo nuestro pensamiento”.
En conclusión, una propuesta conceptual es el primer y más importante paso en la investigación científica; asi lo comparte y sostiene Gutiérrez Rodilla, (1998, p. 24) al citar a Benveniste (1974, b: 247). “La construcción de una terminología propia determina en cualquier ciencia la aparición o el desarrollo de una conceptualización nueva, y por ello marca un momento decisivo de su historia”.
4.2.3 Consideraciones sobre el Sujeto
En lo que respecta al Sujeto, se debe aclarar y caracterizar lo que implica esta inclusión en el presente trabajo.
6
Idea del griego ἰδέαrelacionada con la palabra ἰδεῖν que significa ver, (Tufts University, 2007b). Es también definido por la Real Academia Española (2001) entre otras como: “Imagen o representación que del objeto percibido queda en la mente”.
7
Símbolo Re-presentación perceptible de la realidad, a partir de rasgos asociados con ésta por convenciones de aceptaci ón social. (RAE, 2001).
8
Si bien el Sujeto es entendido en la modernidad y partir de la concepción del mundo como imagen (re-presentación cartesiana) como el hombre, ya que se postula a sí mismo como sub-jectum dentro de lo ente, es decir, como aquello que subyace, (subjectum) que está debajo de todo lo que existe, como lo refiere Heidegger, (1998, p 73). Es importante, sin embargo, tener en cuenta como menciona Suzunaga, J. (2003, p. 116) “Por ende, al hablar de Sujeto se habla de una categoría del ser, referida a la sustancia que no tiene que ver con el hombre, mucho menos con el yo”, así aun cuando en la modernidad la concepción de la verdad a partir de la esencia de la época, que es la imagen del mundo, postuló como Sujeto al hombre, esto no implica que siempre lo haya sido, de manera distante “para la Edad Media, lo ente es el ens creatum, aquello creado por un dios” (Heidegger, 1998, p. 74) en este
caso el Sujeto cambia, por consiguiente cambia la esencia del hombre y de la época, lo que la hace diferente (se establece como medioevo a partir de su metafísica). Por otra parte en la antigüedad (mundo griego) la percepción de lo ente conrresponde al ser, dado que la exige y determina (Τὸ γάρ
αὐτὸ νοεῖν τε καὶ εἶναι) Parménides en Heidegger, (1998, p. 74), asi para los filosofos griegos (en la antigüedad) como refiere el mismo Heidegger “lo ente es lo que surge y se abre y que, entanto que aquello presente, va al hombre al estar presente desde el momento en que lo percibe”, es decir que el hombre es contemplado por lo ente que se abre a aquél cuando y por estar presente.
En consecuencia de acuerdo a esta auto-postulación del hombre como Sujeto, Heidegger, (1998, p. 76 ) incluye debe plantearse la pregunta por si “quiere ser un Yo limitado a su gusto y abandonado a su arbitrariedad o el Nosotros de la sociedad, si quiere ser como un individuo o como comunidad, si quiere ser una persona dentro de la comunidad o un mero miembro de un grupo dentro de un organismo, si quiere y debe ser como Estado, nacion y pueblo o como la humanidad general del hombre moderno”. Y en consecuencia dado que el hombre a osado auto- postularse como Sujeto agrega “Sólo allí en donde el hombre ya es esencialmente Sujeto, existe la posibilidad de caer en el abuso del subjetivismo en el sentido del individualismo. Pero del mismo modo, sólo allí en donde el hombre permanece Sujeto, tiene sentido la lucha expresa contra el individualismo y a favor de la comunidad como meta de todo esfuezo y provecho”. (Las negrillas son de los autores).
continua lucha contra el individualismo a favor de la comunidad y en busca de una transformación de la época actual.
Teniendo en cuenta lo anterior, es innegable que la dinámica del hombre como Sujeto de la modernidad, incluye relaciones sociales que implican una responsabilidad la cual es manifiesta en las leyes sociales como lo explica Suzunaga, J. (2004) en lo referido por Lacan “la significación del castigo del Sujeto dimensiona su responsabilidad no ante el derecho, ni ante el Otro, sino la responsabilidad de su acto como Sujeto, la cual se articula a la responsabilidad emanada de las leyes sociales.” Sin embargo, también propone que el concepto de responsabilidad del Sujeto debe introducir la singularidad del mismo, entendiendo esta singularidad como el pensar y las pulsiones que invocan al Sujeto a su actuar.
Al reflexionar sobre la responsabilidad subjetiva propuesta por Lacan en Suzunaga, J. (2004) asalta de manera evidente la consideración que, en el actuar del Ser Humano no basta con la responsabilidad social, es decir el comportamiento del Sujeto en respuesta a las leyes sociales, sino que se hace necesario una articulación de ésta con la responsabilidad subjetiva, que incluye la singularidad del Sujeto y la culpa que este siente por su actuar, precisando además que esta responsabilidad permite al Sujeto meditar sus acciones, en un intento de entender su impulso consciente e inconsciente y así establecer límites propios.
Dichos límites se hacen necesarios en una sociedad de características utilitaristas “cuyos beneficios de goce tienen la marca de inmediatez y del individualismo” (Suzunaga, J. 2004) y por lo tanto que tienden a ver todo como bienes según el entendimiento de Bentham; que suplan su deseo de extracción y acumulación, mas no como aquellos que cumplen una función.
Cabe mencionar que si bien el presente proyecto contempla y tiene en cuenta al Sujeto de la modernidad, la importancia de su inclusión comparte precisamente la intención planteada de establecer límites y responsabilidad al mismo (es decir al Ser humano, el cual se instala a sí mismo como ente que determina todo lo ente en el sector de objetos) para que transforme su actual manera de operar, a partir de la meditación y análisis en el contexto.
consideración del Sujeto de acuerdo a la verdad de la época refleja lo que dicha época concibe como sustancia, ya que el cambio en la concepción de la sustancia es inherente al cambio en la consideración del Sujeto. Es por esto en la presente investigación se medita el concepto de sustancia, para dar claridad sobre ésta en la modernidad y sus contradicciones.
α) Consideraciones de Sustancia en el Sujeto
El término sustancia procede de la época antigua donde, de acuerdo con S. Gómez Nogales en Olmedo Llorente (1993), Aristóteles plantea que el estudio de la sabiduría (ζοθία) incluye las primeras causas y principios, los cuales reduce a tres: los axiomas, el principio supremo y el ser como tal, el ultimo compuesto de: “a) el ser en cuanto ser y lo que le corresponde de suyo y b) La οσζία” (Olmedo LLorente, 1993), del primero (a) se entiende que es la esencia de todo lo que conforma el ente y es por esto que es común a todas las cosas ya que todas tienen esencia, y del segundo (b) se entiende lo que hace singular cada componente de lo ente. Aristóteles nombra esto singular de lo ente como οσζία, la cual sería en la época medieval traducida como Substantia implicando cambios en su entendimiento correlacionado con el cambio de época, como lo menciona Olmedo LLorente, (1993): “La traducción latina de οσζία por substantia, y no por ser (sum), entidad, ocultó el sentido dinámico de su etimología”, en la época medieval se niega la traducción exacta de la palabra (a ser) con todas sus posibles implicaciones (como esencia, el universal bajo el cual cae, género, y sustrato (o lo que yace debajo de ese objeto [ὑποκείμενον – subjectum]), enfatizando en una sola: subjectum es decir “substrato, lo que subyace o está debajo [ὑπόζηαζις] substancia)” (Olmedo LLorente, 1993), por lo tanto se refleja una verdad de época medieval y es la exclusión en el entendimiento de sustancia de la pregunta por el ser, ya sea porque en la edad media ya se daba por sentado el conocimiento del ser o la esencia (Dios) o, porque consideraban que en lo ente no existía un ser o esencia.
En contraposición a la verdad de la Edad Media, la sustancia para Aristóteles es “algo que es sujeto de predicaciones, que constituye algo definido, y que, por ser propio de un individuo, es también singular” (Gómez-Lobo, 1996) es decir la sustancia es esencia considerada como atributo ultimo del ente, y por lo tanto no puede ser poseedora de atributos, la sustancia también se puede interpretar como “primera característica que funda algo” (Gómez-Lobo, 1996).
propio y peculiar de un individuo a tal punto que si dos cosas tienen la misma sustancia, dice Aristóteles, serán lo mismo” (Gómez-Lobo, 1996)
De igual modo sustancia no es sustrato es decir, no es subjectum o Sujeto, ya que plantea Aristóteles lo que subyace o “el sustrato ultimo de un objeto es su materia” (Gómez-Lobo, 1996), la cual no puede ser sustancia ya que esta debe ser individualizable o peculiar, y la materia como sustrato no lo es, ya que la materia por ejemplo como composición química de las cosas no permite explicar el porqué de estas.
Según Gómez-Lobo (1996), Aristóteles determina que la οσζία es principio y causa abriendo la pregunta “¿por qué?”, es decir que la sustancia es la respuesta del porque un elemento de lo ente es lo que es; para el caso del ser humano su sustancia son sus capacidades específicas que en la modernidad están determinadas por el “yo-razón”, sin embargo en las consideraciones de la presente investigación se establece que para el Sujeto (ser humano) existe además de la razón, un ser enigmático determinado por el inconsciente y las pulsiones, lo cual en conjunto con la razón representa su sustancia.
Por último, cabe aclarar que la ciencia objetivo el concepto de sustancia como consecuencia de su evolución histórica fundamentada en la concepción del mundo como imagen en la modernidad, en consecuencia se abordara esta concepción de sustancia (considerada como objeto material [corpóreo] en la época moderna) como consideraciones de lo ente y el objeto, involucrando pero tomando distancia de esta mutación en su concepto.
4.2.4 Consideraciones sobre lo Ente y el Objeto en la ciencia
Especificando pero a la vez ampliando lo anterior, se propone considerar la parte de lo ente que corresponde al Objeto como aquello distinguible del Sujeto pero dependiente y condicionado a él, lo cual puede considerarse a partir de lo que Heidegger, (1998) denomina es lo “co-representado” previamente explicado por “(…) el hombre está seguro de que, como aquel que presenta toda re-presentación y por lo tanto como ámbito de la representabilidad y, así, de toda certeza y verdad, está asegurado, lo que significa ahora, que es”. Así, la cosideración de lo que existe y está afuera del Sujeto
incluso concepto no relacionado con un ente material, llegando a asociar y a remplazar, por ejemplo a la psiquis con el cerebro o casos como el de sustancia con los objetos corpóreos. Por lo anterior, se plantea la necesidad de abordar la evolución de este último término (sustancia) tradicionalmente conjugado en el campo ambiental con el término peligroso.
α) Consideraciones de Sustancia en el Objeto
Como se mencionó anteriormente (en las consideraciones del Sujeto) la etimología del término sustancia proviene de la época media lo cual implicó una ruptura en su entendimiento, ignorando las concepciones predecesoras (época antigua [οσζία]) y limitando el término mediante su traducción a la verdad medieval, estableciendo que sustancia procede de “substantia, c. de sub y de stare¸ estar debajo. La su-stancia es lo que necesariamente suponemos que está debajo de lo que percibimos, pues todo lo que percibimos lo conocemos tan solo por sus cualidades o propiedades. Las sustancias no se perciben, sino que la razón las induce necesariamente, por cuanto no concebimos las cualidades sino como pertenecientes a un sujeto, a un algo, a una sustancia, a una cosa que está debajo de ellas.” (Monlau, 1856, Pag.423).
El concepto de sustancia ha tenido una evolución histórica concordante a la verdad de cada época y que determina las nociones filosóficas y científicas del mismo, dividiéndose principalmente en tres modelos: modelo aristotélico; modelo empírico de los filósofos mecánicos y químicos; y el modelo atómico clásico. (Furió-Mas, C. y Domínguez-Sales, C., 2007).
En primera instancia, en la época antigua el concepto de sustancia se entiende como el ser o esencia (οσζία) de lo ente según lo planteado por Aristóteles el cual es traducido en la época media substantia
(como se abordó anteriormente).
A partir del siglo XVII se introducen los planteamientos del modelo empírico de los filósofos mecánicos y químicos; uno de los representantes, Boyle, empieza “a introducir de manera implícita que los sistemas materiales terrestres podían estar formados macroscópicamente, bien por mezclas (de sustancias) o bien por una única sustancia que, a su vez, podía ser «un cuerpo perfectamente sin mezcla» (sustancia simple) o «un cuerpo perfectamente mezclado» (sustancia compuesta) (Holton y Roller, 1963).
químicas características” (Solsona e Izquierdo, 1998). Otro planteamiento importante de este modelo, es la clasificación del sistema material real (homólogo al sistema material terrestre planteado por el modelo aristotélico), que está compuesto por mezclas (de sustancias), cuerpos perfectamente mezclados (hoy sustancia compuesta) y cuerpos perfectamente sin mezcla (sustancia simple en la actualidad). (Furió-Mas, C. y Domínguez-Sales, C., 2007).
Por último, la teoría atómica clásica de materia permite introducir la interpretación microscópica de sustancia, llegando a la conclusión de que “cada sustancia está formada por muchísimas partículas iguales, cuya composición y estructura determinan las propiedades características de la misma. En cambio, las propiedades de la mezcla dependen de la proporción en que se encuentre cada una de las sustancias que la forman” (Furió-Mas, C. y Domínguez-Sales, C., 2007) de igual modo se aportó la clasificación de sustancias en simples y compuestas, siendo la sustancia simple (o elemental) aquella formada por el conjunto de un solo elemento y las sustancia compuesta como aquella formada por el conjunto de dos o más elementos diferentes.
En la modernidad la concepción de sustancia esta dada por el entendimiento desde la ciencia de manera específica por la Química la cual se puede resumir en el concepto que brinda The International Union of Pure and Applied Chemistry (IUPAC), considerada como autoridad mundial en terminología química y que define sustancia química, como: “materia de composición constante caracterizada por las entidades (moléculas, unidades de fórmula, átomos) que la componen. Las propiedades físicas como la densidad, índice de refracción, la conductividad eléctrica, el punto de fusión, etc. caracterizan la sustancia química.” (IUPAC. Compendium of Chemical Terminology, 2006).
β) Sustancia Peligrosa
Globalmente el concepto de Sustancia Peligrosa, está asociado con productos químicos peligrosos, lo cual se ve reflejado en la norma técnica GHS (Globally Harmonized System) o SGA en castellano (Sistema Globalmente Armonizado), el cual unifica los numerosos sistemas de etiquetado y clasificación de sustancias químicas clasificándolas por el peligro que suponen mediante etiquetas y pictogramas de peligro normalizados. (Prada-Pérez de Azpeitia, F. I., 2012).
Meyer, define las sustancias peligrosas como “elementos, compuestos, mezclas, soluciones y sustancias, las cuales al ser liberadas al ambiente ocasionan peligros sustanciales a la salud pública y al ambiente. La peligrosidad de las sustancias químicas constituye una propiedad inherente o intrínseca que las puede hacer corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas o inflamables” (M Yarto, I Ize, A Gavilán, 2003), de igual modo este concepto es relacionado con diferentes efectos adversos como: contaminación y deterioro de la calidad del agua, aire, suelo y alimentos; intoxicaciones y enfermedades en organismos vivos, daños en materiales y accidentes. (M Yarto, I Ize, A Gavilán, 2003), “algunas propiedades químicas y físicas de las sustancias pueden incidir en su peligrosidad, como por ejemplo su volatilidad, solubilidad, coeficiente de reparto octanol/agua, entre otras.” (Cortinas, 2000).
Como consideración final se establece que las sustancias peligrosas son “elementos químicos y compuestos que presentan algún riesgo para la salud, para la seguridad o el medio ambiente. Dentro de este grupo se engloban gran cantidad de productos, desde el ácido sulfúrico o ácido clorhídrico, que por supuesto, gran parte de las personas reconocen como peligrosas, hasta aceites, grasas, pinturas, disolventes y polvos, que parecen a simple vista inocuos por lo cotidiano de su utilización, pero que pueden generar diferentes tipos de accidentes como consecuencia de su manejo inapropiado.” (Mendoza, M. 2011).
4.3 Antecedentes
Dentro de las aproximaciones académicas antecesoras a este proyecto es necesario abordar diferentes temáticas que muestran el estado del arte en la construcción de un nuevo concepto ambiental como es el caso del presente; entre éstas, se rescatan investigaciones que se aproximen a la construcción de los conceptos “ambiente” y “ambiental” y a los relacionados con estos.
científicos se reducen sólo a tres: conceptos clasificatorios, conceptos comparativos y conceptos métricos”; de los cuales se resalta la importancia del concepto clasificatorio (ya que el concepto propuesto en el presente, puede ser considerado dentro de esta rama) como aquel que hace referencia a “un grupo de objetos o sucesos que comparten alguna propiedad”.
Establecer o estudiar conceptos científicos para brindarles un mayor rigor requiere metodologías que abarcan entre otros, estudios etimológicos y estudios lingüísticos, generando las posibilidades de aplicación. En este sentido Filho, Castiel, & Ayres (2009) en su trabajo denominado “Riesgo: concepto
básico de la epidemiología”, proponen formalizar el concepto de “riesgo” dentro del conocimiento de la ciencia epidemiológica por medio, principalmente, de tres pasos metodológicos: primero, el análisis etimológico y semántico, evaluando la utilización del concepto en discursos sociales comunes; segundo, el análisis epistemológico y conceptual en el discurso epidemiológico; y un tercer paso donde se concluyen correlaciones teóricas y metodológicas entre los dos discursos anteriores. En este sentido, la metodología de dicho trabajo es una aproximación metodológica a la que se propone en la presente construcción.
Adicionalmente dentro de los conceptos con carácter científico, catalogados así por el uso en el lenguaje dentro de la ciencia, el concepto “ambiente” adquiere importancia en el contexto global y en esta investigación, es por esto que es relevante entender la definición actual y problemáticas en el uso del mismo a modo de antecedente, lo cual también permite demostrar la distancia que toma la interpretación propuesta en este trabajo. En este sentido el autor Di Bernardo (n.d.), en su versión preliminar del capítulo “Ambiente. Aproximaciones a las puntualizaciones del concepto” explica como el término “ambiente”:
Adquiere significaciones muy diversas, es decir tiene un carácter polisémico (…) Esta propiedad que define el carácter globalizante del término, sumado al hecho de que se encuentra atravesado por intereses de muy variado carácter, ha determinado que el concepto de ambiente haya sufrido y sufra una permanente mutación, podríamos inducir: mutación en contraposición a evolución.
De acuerdo a los ejemplos anteriores de investigaciones que abordan el problema conceptual y de representación que existe en el concepto “ambiente”; se hace necesario indagar sobre el estado del arte de conceptos ambientales ya establecidos, como lo son en la presente investigación, – “recurso” y “peligro(so)” – los cuales son términos “ambientales” consolidados (sin que esto, implique el entendimiento total y aceptación de los mismos), por lo tanto se debe analizar investigaciones que permitan esclarecerlos, para así comprender los diferentes contenidos significativos y, por tanto, entendimientos heterogéneos que posibilitan su incorrecta aplicación práctica. Adicionalmente el primero (recurso) conlleva una relación a las consideraciones del objeto abordadas anteriormente, las cuales como vimos son cotidianamente extrapoladas a lo que está afuera, enajenando así al Sujeto.
Una aproximación al término – Recurso – lo realiza Mastrangelo (2009) en su trabajo denominado
“Análisis del concepto de recursos naturales en dos estudios de caso en Argentina”. En este, la autora propone en primera medida que el concepto de recurso y su clasificación en -recursos naturales renovables- y -recursos naturales no renovables-, deben ser consideradas categorías económicas manifestando en sus propias palabras “comprender aquello que estas categorías económicas iluminan y las relaciones entre distintos actores sociales y el ambiente”; sin embargo, entiende que, recurso natural es un concepto compuesto por dos palabras que contienen diferente significado, afirmando:
La noción de recurso proviene, entonces, de la teoría económica. Sin embargo, la condición de “natural” que se le adosa tiene continuidad con el conocimiento tanto científico (de la ciencia natural) como lego. Esto es, al atribuir condición de “natural” al recurso se afirma que es no producido, que allí lo humano no ha mediado, que simplemente se da en estado de cosa. Por nuestra parte, sostenemos que los recursos no son naturales, sino que son naturalizados en este proceso de enunciación. Al nombrarlo como “natural” se objetifica un sistema de clasificación y comienza a razonarse y a operar culturalmente en función de esa representación.
También se observa que Mastrangelo (2009), identifica una problemática que surge de la dinámica propia del entorno que irrumpe con la clasificación de los recursos naturales pues afirma:
No se tiene en cuenta es que los procesos geofísicos pueden modificar la composición del agua de un lago y hacer que deje de ser potable, del mismo modo que algunos ecosistemas sufren cambios climáticos que hacen inviable la reproducción de algunas especies de recursos en uso.
Dicha problemática que señala la autora, es una de las principales potencialidades en este proyecto, ya que existe una ausencia o vacío en el conocimiento que se busca resolver en tanto que se requiere un concepto que estructure y denomine tal caso.
El segundo concepto a indagar es “peligro” el cual es trabajado por Aneas de Castro, (2000) en
“Riesgos y Peligros: Una visión desde la geografía” donde se propone la revisión de los términos, riesgo y peligro, buscando darles una precisión semántica porque al igual que en esta propuesta, se reconoce que existen diversos significados de dichos términos sobre todo en el “saber” ambiental, por tanto, como propone la autora: “Tal ambigüedad no favorece la comprensión del tema y obliga a presentar las definiciones aludidas en busca tanto de claridad y fluidez conceptual en la investigación como de consenso científico”; cabe resaltar que en el trabajo citado se concluye que el concepto de peligro es confundido con el concepto de riesgo, pero que como acepción final la autora define riesgo
como “la probabilidad de ocurrencia de un peligro” y peligro como “la ocurrencia o amenaza de ocurrencia de un acontecimiento natural o antrópico. Esta definición de peligro se refiere al fenómeno tanto en acto como en potencia.”
Así el concepto peligro se desarrolla en el campo ambiental ligado al término riesgo, ya sea de manera correlacionada y de dependencia, o incluso de manera indistinta llegando a hacer confusos sus significados; es por esto que se hace necesario la diferenciación de los dos términos y en esta línea Vega Gleason, (2002), en su trabajo denominado “Riesgos ambientales y salud” hace una distinción con base en la relación de los términos con los efectos y posibles manifestaciones en y para el hombre, de tal modo, sostiene que:
De este trabajo se rescata como el término peligro adquiere importancia en su aplicación cuando está en función de los posibles efectos por y para el hombre.
En este mismo sentido, en el área denominada salud ambiental, Rengifo Cuéllar (2008) aborda las definiciones y propone una clasificación de los mismos en su trabajo denominado “Conceptualización
de la Salud: Teoría y Práctica (Parte 1)”, en este, plantea que el concepto peligro es aquel “que se define como el factor de exposición que puede afectar a la salud adversamente, o sea el potencial intrínseco de algo para poder hacer daño” diferenciándolo de riesgo ya que este es (para Rengifo Cuéllar) “la posibilidad o contingencia que se produzca efectos adversos o daños a la salud y al ambiente a causa del quehacer del hombre y sus actividades”, el autor hace esta distinción ya que admite como ambos términos suelen ser confundidos y usados como sinónimos. También el autor propone una clasificación de los peligros en función de la salud ambiental y la gestión de los mismos, en tres tipos: - Peligros Tradicionales, Modernos y Transicional o de transición-, clasificación que dista de algunas con frecuencia más usadas como es la que divide los peligros en: biológicos, químicos, físicos, biomecánicos y psicosociales (Yassi, Kjellström, Kok, & Guidotti, 2002).
El concepto construido en este trabajo – Recurso Peligroso -, dentro de los antecedentes consultados y las bases de datos examinadas tiene un carácter innovador (no produce hallazgos en los buscadores, ni cuenta con antecedentes); sin embargo, es importante abordar conceptos que se aproximan en razón de que contienen uno de los términos que lo conforma (como es el caso de „peligroso‟). Uno de estos casos, es Residuo Peligroso, el cual se considera como “residuo generado por la actividad humana y procesos productivos que en cualquier estado físico, por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables, venenosas o biológico-infecciosas, representa un peligro para el equilibrio ecológico” (Ruiz Aguilar, Fernández Sánchez, & Rodríguez Vázquez, 2001). Sin embargo, dicho concepto ambiental también es objeto de revisiones que permitan brindarle rigor a su significado y uso en las diferentes áreas de estudio, tal es el caso de lo generado por Díaz Muñoz (1995), en su trabajo “Residuos, Población y Riesgo. Perspectivas desde las Ciencias Sociales para el Estudio de un
Problema Ambiental” en donde se busca mejorar la gestión de residuos por medio del análisis y desde la perspectiva de las Ciencias Sociales que incluya “aspectos conceptuales, perspectiva perceptual e institucional y la aproximación al estudio de los conflictos”; el análisis a realizar en la presente propuesta, contiene elementos que podrían considerarse similares.
las cuales al ser liberadas al ambiente ocasionan peligros sustanciales a la salud pública y al ambiente” (Meyer, 1999) citado por Yarto, Ize, & Gavilán (2003).
Como conclusión, con base en los antecedentes revisados en el proyecto se observa en primera medida que el término construido en el presente, Recurso Peligroso, no ha sido propuesto y definido aún en el lenguaje científico soportando el carácter innovador en esta propuesta, adicionalmente es evidente la constante ambigüedad en los conceptos que requiere una importante aclaración con el fin de trazar un lindero de manera rigurosa entre cada uno. En última instancia se puede precisar que si bien el estudio de conceptos es un tipo de investigación antecesora al proyecto, no se evidenciaron precedentes en cuanto a la construcción de conceptos con fines representativos y mismo tiempo transformativos en la ciencia y la cultura.
4.5 Marco Legal
4.5.1 Normatividad relacionada con el término “Recurso”
Dentro de la normatividad Nacional que existe en el campo ambiental con énfasis en los términos “recursos” y “peligroso”, la primera a tener en cuenta es la Ley 99 de 1993, expedida por El Congreso de Colombia, “por la cual se crea el Ministerio del Medio Ambiente, se reordena el Sector Público encargado de la gestión y conservación del medio ambiente y los recursos naturales renovables, se organiza el Sistema Nacional Ambiental, SINA”. En ésta se establecen las funciones del Ministerio de Medio Ambiente y las respectivas dependencias referente a los recursos naturales renovables; pero no se define el concepto de estos, ni se da a conocer una clasificación.
definición de recurso natural, la mayor aproximación se realiza mediante el articulo 328 donde se enlistan dentro de los recursos naturales, los recursos “fáunicos, forestales, florísticos, hidrobiológicos, biológicos o genéticas de la biodiversidad colombiana”.
El Código Nacional de Recursos Naturales Renovables y de Protección al Medio Ambiente, que se reglamenta por el Decreto 2811 de 1974 y fue expedido por la Presidencia de la República de Colombia, tiene como fin, regular el uso y proteger los Recursos Naturales Renovables en el área nacional. En esté, la definición de Recurso Natural no se desarrolla, sin embargo enuncia una clasificación en el Articulo 3, donde se enlistan cuáles son los recursos naturales renovables. Dentro de otras definiciones relacionadas con la presente investigación, en este decreto se aborda la definición de contaminación, la cual se establece como: “la alteración del ambiente con sustancias o formas de energía puestas en él, por actividad humana o de la naturaleza, en cantidades, concentraciones o niveles capaces de interferir el bienestar y la salud de las personas, atentar contra la flora y la fauna, degradar la calidad del ambiente o de los recursos de la nación o de los particulares” y de contaminante como: “cualquier elemento, combinación de elementos, o forma de energía que actual o potencialmente puede producir alteración ambiental de las precedentemente escritas”.
El Decreto 1974 de 1989; expedido por la Presidencia de la República de Colombia, el cual fue derogado por el art. 49 del Decreto Nacional 2372 del 2010 y adicionado por el Decreto Nacional 2855 del 2006 expedido por la Presidencia de la República de Colombia, establece el procedimiento para la sustracción de áreas de Distrito de Manejo Integrado (DMI) de los recursos naturales renovables. Dichas áreas no son definidas en el mismo pero, su contenido se puede encontrar en el Decreto 1974/89, Art. 2, el cual dice:
Entiéndase por Distrito de Manejo Integrado de los Recursos Naturales Renovables (DMI) un espacio de la biósfera que, por razón de factores ambientales o socioeconómicos, se delimita para que dentro de los criterios del desarrollo sostenible se ordene, planifique y regule el uso y manejo de los recursos naturales renovables y las actividades económicas que allí se desarrollen.
4.5.2 Normatividad relacionada con el término “Peligroso”
La Ley 9 de 1979, expedida por El Congreso de Colombia, por la cual se adopta el Estatuto Sanitario y se dictan medidas sanitarias, tiene en sus artículos 130 al 135, la regulación referente a la importación, fabricación, almacenamiento, transporte, comercio, manejo o disposición de sustancias peligrosas (sin hacer respectiva definición y claridad de éstas) de acuerdo con la reglamentación y funciones del Ministerio de Salud Pública.
El Convenio de Basilea, llevado a cabo en Marzo del año 1989 y cuya entrada en vigor inició en el año de 1992, trata sobre el Control de los Movimientos Transfronterizos de los desechos -peligrosos- y su eliminación. Este convenio busca generar responsabilidad ante los daños resultantes de dicho transporte. Se define aquello que sería catalogado como “desecho peligroso” a partir de una lista postulada en sus anexos donde incluye ciertos metales tales como el Antimonio, Arsénico, Cadmio, Plomo entre otros y sus mezclas, así como contenidos de sustancias orgánicas e inorgánicas. (PNUMA, 1989). Dicho Convenio es un antecedente importante en cuando a listado de elementos considerados peligrosos y un referente en cuanto a la restricción, control y persuasión frente a la prevención de la contaminación.
El Convenio de Rotterdam, de Septiembre de 1998, el cual abordó lo concerniente al comercio internacional de productos químicos -peligrosos- con el fin de regular la exportación principalmente de plaguicidas –peligrosos- con el fin de “proteger la salud de las personas y el medio ambiente” plantea que la exportación puede darse con el consentimiento previo del importador, pues el fundamento de dicho convenio es dar a conocer las decisiones de los estados en relación al manejo de estas sustancias. En este convenio adicionalmente se enlistan en su Anexo III los productos químicos que requieren consentimiento, su respectivo número CAS asignado según los compuestos originales, los códigos HS y una categoría que diferencia principalmente entre Industrial y Plaguicida. (PNUMA - FAO, 2005)
La Ley 1252 del 2008, expedida por El Congreso de Colombia, “Por la cual se dictan normas prohibitivas en materia ambiental, referentes a los residuos y desechos peligrosos y se dictan otras disposiciones”, que tiene como objeto “regular, dentro del marco de la gestión integral y velando por la protección de la salud humana y el ambiente, todo lo relacionado con la importación y exportación de residuos peligrosos en el territorio nacional, según lo establecido en el Convenio de Basilea”; en esta Ley al igual que en el Decreto 4741 de 2005, no se define el término peligro, pero si Residuo peligroso
de manera bastante similar a lo citado anteriormente de Ruiz Aguilar, et al., (2001), estas normas, tanto la Ley como el Decreto, definen Residuo Peligroso como:
Aquel residuo o desecho que por sus características corrosivas, reactivas, explosivas, tóxicas, inflamables, infecciosas o reactivas, puede causar riesgo, daños o efectos no deseados, directos e indirectos, a la salud humana y el ambiente. Así mismo, se cosidera residuo peligroso los empaques, envases y embalajes que estuvieron en contacto con ellos.
El Decreto 2676 del 2000, expedido por la Presidencia de la República de Colombia, el cual tiene como objeto “reglamentar ambiental y sanitariamente, la gestión integral de los residuos hospitalarios y similares, generados por personas naturales o jurídicas.”; resalta que dentro de la clasificación que realiza diferencia entre dos grandes categorías, Residuos no peligrosos como “aquellos producidos por el generador en cualquier lugar y en desarrollo de su actividad, que no presentan ningún riesgo para la salud humana y/o el medio ambiente.”, y Residuos peligrosos (de manera casi exacta a la anterior norma) como “aquellos residuos producidos por el generador con alguna de las siguientes características: infecciosas, combustibles, inflamables, explosivas, reactivas, radiactivas, volátiles, corrosivas y/o tóxicas, que pueden causar daño a la salud humana y/o al medio ambiente. Así mismo se consideran peligrosos los envases, empaques y embalajes que hayan estado en contacto con ellos”