UNIVERSIDAD ANDINA
NÉSTOR CÁCERES VELÁSQUEZ
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE
DERECHO
TESIS
INCREMENTO DEL NARCOTRÁFICO Y SU TRATAMIENTO
PREVENTIVO EN LA PROVINCIA DE YUNGUYO - 2016
PRESENTADA POR:
Ronald Yuri Mayta Calapuja
PARA OPTAR EL TÍTULO PROFESIONAL DE
ABOGADO
JULIACA – PERÚ
UNIVERSIDAD ANDINA
NÉSTOR CÁCERES VELÁSQUEZ
FACULTAD DE CIENCIAS JURÍDICAS Y POLÍTICAS
ESCUELA PROFESIONAL DE DERECHO
INCREMENTO DEL NARCOTRÁFICO Y SU TRATAMIENTO
PREVENTIVO EN LA PROVINCIA DE YUNGUYO - 2016
PRESENTADO POR:
Ronald Yuri Mayta Calapuja
, para optar el grado dePara optar el título profesional de: ABOGADO
APROBADO POR EL JURADO:
PRESIDENTE _____________________________________
Dr. Víctor Niño de Guzmán Pino
PRIMER MIEMBRO _____________________________________
Dr. Raúl Niño de Guzmán Pino
SEGUNDO MIEMBRO _____________________________________
Dr. Gerardo Iván Zantalla Prieto
ASESOR DE TESIS _____________________________________
Dr. Biondi Claver Oviedo Villegas
DEDICATORIA
A Dios, Todopoderoso, por permitirme seguir luchando en este mundo que presenta muchas adversidades.
A la Santísima Virgen María de la Candelaria, por sus bendiciones que nos brinda día a día.
A la octava de la Natividad del Niño Jesús, por sus bendiciones y sus regalos
AGRADECIMIENTO
A la “Universidad Néstor Cáceres Velásquez”, por
brindarme la oportunidad de formarme como
Abogado.
A la Facultad de Ciencias jurídicas y Políticas, donde
me formaron y logre mi formación profesional.
A los docentes que formaron y me brindaron los
conocimientos necesarios para culminar mi
profesión.
ÍNDICE
AGRADECIMIENTO ... vi
ÍNDICE ... vii
RESUMEN ... x
ABSTRAC ... xi
INTRODUCCIÓN ... xii
... 14
EL PROBLEMA ... 14
ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA ... 14
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA ... 18
1.2.1. Problema General ... 18
1.2.2. Problemas Específicos ... 19
JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN ... 19
OBJETIVOS ... 20
1.4.1. Objetivo General: ... 20
1.4.2. Objetivos Específicos ... 20
HIPÓTESIS Y VARIABLES ... 21
1.5.1. Hipótesis general ... 21
1.5.2. Hipótesis específica ... 21
1.5.3. Sistema de variable ... 22
MÉTODO DE INVESTIGACIÓN ... 23
1.6.1. Diseño de investigación. ... 23
1.6.2. Tipo de investigación ... 23
1.6.3. Método de investigación ... 23
1.6.5. Población y muestra ... 24
1.6.6. Técnicas e instrumentos de investigación ... 24
1.6.7. Fuentes de investigación ... 24
1.6.8. Diseño de contrastación de hipótesis ... 24
... 25
NARCOTRAFICO EN AMERICA LATINA ... 25
2.1. ANTECEDENTES HISTÓRICOS ... 25
2.2. LA RESPUESTA DE GRAN BRETAÑA FUE LA GUERRA. ... 31
2.3. LA CORONA BRITÁNICA TENÍA YA SU CASUS BELLI ... 32
2.4. Los norteamericanos la conocieron como “La Prohibición”. ... 45
... 52
ENFOQUE TEÓRICO MARCO TEÓRICO REFERENCIAL ... 52
3. s ... 52
3.1. Narcotráfico ... 52
3.1.1. Definición ... 52
3.1.2. Concepción legal ... 53
3.1.3. Cooperación Internacional ... 53
3.1.4. La Estrategia Antidrogas en el Hemisferio ... 56
3.1.4.1. Reducción de la Demanda ... 57
3.1.4.2. Reducción de la Oferta ... 57
3.1.5. Organizaciones no gubernamentales de lucha contra el narcotráfico ... 59
3.1.6. Mecanismos internacionales de lucha contra el narcotráfico ... 60
3.1.7.1. Convención Única sobre Estupefacientes (1961) ... 63
3.1.7.2. Convenio sobre Sustancias Psicotrópicas (1971) ... 64
3.1.7.3. Convención de las Naciones Unidas contra el Tráfico Ilícito de Estupefacientes y Sustancias Psicotrópicas (1988) ... 66
3.1.8. Organismos internacionales de lucha contra el narcotráfico ... 66
3.1.8.1. Oficina de las Naciones Unidas para la Fiscalización de Estupefacientes y la Prevención del Crimen (ONUFEPC) ... 68
3.1.8.2. Programa de las Naciones Unidas para la Fiscalización de las Drogas (PNUFID). ... 68
3.1.8.3. Programa Global contra el Blanqueo de Capitales del PNUFID (UNDCP's Global Programme against Money Laundering). ... 71
3.1.8.4. Comisión de Estupefacientes de la ONU. ... 73
3.1.9. Administración de Justicia ... 74
3.1.10. Ayuda Legal Mutua ... 75
3.1.11. La Extradición ... 76
3.2. MARCO CONCEPTUAL... 78
... 83
EXPOSICIÓN DE LOS RESULTADOS Y DISCUSIÓN ... 83
4.1. Incremento y características del narcotráfico en la Provincia de Yunguyo- Puno ... 83
4.1.1. El inicio de la caída ... 89
4.1.2. Siguieron el rastro ... 90
CONCLUSIONES ... 91
RECOMENDACIONES ... 92
RESUMEN
El narcotráfico está infiltrado en las más altas esferas. Abarca el mercado
mundial de primera línea sin casi competencia alguna, salvo el tráfico de armas,
la prostitución y el contrabando. La presente tesis titulada: incremento del narcotráfico y su tratamiento preventivo en la provincia de Yunguyo – 2016, tiene
por objetivo general: Explicar el panorama actual del narcotráfico y su tratamiento
preventivo en la Provincia de Yunguyo.
Material y métodos: La población universal fue considerado los diferentes
casos de narcotráfico que se ha visualizado en el periodo 2015 a 2016, por lo
que se ha considerado realizar un trabajo cualitativo.
Producto de la investigación se ha llegado a dos conclusiones:
la primera: se concluye que, presuntamente se está incrementado esta actividad
ilícita, por la falta de control de nuestras autoridades o caso contrario ellos se
encuentran involucrados. La segunda permite manifestar que el origen del
Narcotráfico en nuestro país es con la siembre de la coca en forma
indiscriminada ya que casi el 90% de la cosecha son destinados como insumos
para la elaboración de la pasta básica de cocaína, donde muchas veces son
elaborados las drogas en el mismo lugar de la siembra o caso contrario las
hojas de coca son trasladados a otros lugares en forma ocultas y camuflados
con otros productos
En la actualidad los narcotraficantes que opera en a la provincia de Yunguyo no
actúan de manera aislada y desordenada, sino que su modo de maniobrar se
rige en forma organizada poseyendo ciertos códigos y cuenta con ingentes
capitales. A este tipo de actividad se le llama "crimen organizado".
ABSTRAC
Drug trafficking is infiltrated the highest echelons. It covers the global market for
first line almost without any competition, except arms trafficking, prostitution and
smuggling. This thesis entitled: increase in drug trafficking and preventive
treatment in the province of Yunguyo - 2016 has the general objective: To explain
the current situation of drug trafficking and preventive treatment in the Province
of Yunguyo.
Methods: The universal population was considered the different cases of
drug trafficking was viewed in the period 2015-2016, which has been considered
a qualitative work.
Product research has reached two conclusions:
the first: it is concluded that is allegedly increased this illegal activity, lack of
control of our authorities or otherwise they are involved. The second allows to
state that the origin of drug trafficking in our country is to sow coca
indiscriminately as nearly 90% of the crop are intended as inputs for the
production of basic cocaine paste, which often are made drugs in the same place
or otherwise planting coca leaves are transferred to other places in hidden form
and camouflaged with other products
Today drug traffickers operating in the province of Yunguyo do not act in isolation
and disorderly, but its mode of maneuver is governed in an organized possessing
certain codes and has huge capital. This type of activity is called "organized
crime".
INTRODUCCIÓN
El presente trabajo de investigación titulado: Incremento del narcotráfico y
su tratamiento preventivo en la provincia de Yunguyo – 2016, permite explicar
uno de los fenómenos surgidos a raíz de los procesos de globalización y que
afecta a la economía, la política y seguridad nacionales e internacionales y a la
sociedad en general es el narcotráfico, industria que ha aumentado
considerablemente en América Latina a partir de los años setenta y en la
actualidad el narcotráfico se ha convertido en un problema nacional e
internacional de primer orden. Ello se manifiesta en que, se ha convertido en un
negocio sucio que mueve miles de millones de dólares, involucra a casi todos los
Estados del planeta, ha logrado infiltrarse en las más altas esferas de poder,
abarca un mercado mundial de primera línea en permanente crecimiento,
maneja verdaderos ejércitos que se enfrentan sin temor alguno a las fuerzas del
orden de carácter oficial; asimismo, envenena a millones de seres humanos y
pone en tela de juicio el la capacidad de lucha de los Estados y refleja la crisis y
desmoronamiento de los valores. Motivo es que el trabajo tiene el objetivo
general de Explicar el panorama actual del narcotráfico y su tratamiento
preventivo en la Provincia de Yunguyo.
El presente trabajo apunta responder ¿Cuál es el panorama actual del
narcotráfico y su tratamiento preventivo en la provincia de Yunguyo?
Lo que motivo que el trabajo se presente en cuatro capítulos:
En el primer capítulo se desarrolla el Planteamiento del Problema, donde
se realiza el análisis de la situación problemática, para ello se propone la
coherencia los objetivos y sus hipótesis consolidado con el método de
investigación
En el segundo Capítulo, se desarrolla el narcotráfico en América latina, sus
antecedentes históricos, la respuesta de Gran Bretaña fue la guerra y los
norteamericanos la conocieron como “la prohibición, todo como marco general
del origen del narcotráfico.
En el tercer Capítulo se presenta el ENFOQUE TEÓRICO del Narcotráfico
para ello se propone una Definición, con su Concepción legal, como función la
Cooperación Internacional, la estrategia Antidrogas en el Hemisferio, las
Organizaciones no gubernamentales de lucha contra el narcotráfico, los
Mecanismos internacionales de lucha contra el narcotráfico, los Tratados
internacionales para la fiscalización de sustancias narcóticas, los Organismos
internacionales de lucha contra el narcotráfico y el tipo de Administración de
Justicia, todo ello fortalecido con el marco conceptual
En el cuarto Capítulo se desarrolla la exposición de los resultados y
discusión, para ello se analiza el Incremento y características del narcotráfico en
la Provincia de Yunguyo- Puno, los proceso de seguimiento como el inicio de la
caída
EL PROBLEMA
ANÁLISIS DE LA SITUACIÓN PROBLEMÁTICA
Uno de los fenómenos surgidos a raíz de los procesos de
globalización y que afecta a la economía, la política y seguridad nacionales
e internacionales y a la sociedad en general es el narcotráfico, industria que
ha aumentado considerablemente en América Latina a partir de los años
setenta.
El narcotráfico se ha convertido en un problema nacional e
internacional de primer orden. Ello se manifiesta en que, se ha convertido
en un negocio sucio que mueve miles de millones de dólares, involucra a
casi todos los Estados del planeta, ha logrado infiltrarse en las más altas
permanente crecimiento, maneja verdaderos ejércitos que se enfrentan sin
temor alguno a las fuerzas del orden de carácter oficial; asimismo,
envenena a millones de seres humanos y pone en tela de juicio el la
capacidad de lucha de los Estados y refleja la crisis y desmoronamiento de
los valores.
El narcotráfico se ha destacado en las últimas décadas como la
actividad delictiva generadora de un mayor número de crímenes y con un
volumen de negocio más elevado tanto en el plano internacional como en
el país. Muchos traficantes individuales y organizaciones ilegales que se
dedican a él han conseguido acumular ingentes cantidades de dinero y
medios materiales, lo cual les ha otorgado una posición de fuerza que les
permite no sólo escapar a la actividad represiva de los Estados, sino incluso
constituirse en centros de poder paralelos.
Este fenómeno social, político y jurídico, impulsado por el aumento
generalizado del consumo y la revalorización del producto desde su origen
hasta su recepción por el consumidor final, pues, en ocasiones su valor se
multiplica hasta por 100, 500 y 1000 %. En efecto, las dimensiones
colosales del negocio de la droga son refrendadas por cifras como: más de
50 millones de consumidores existentes de heroína, cocaína y drogas
sintéticas (entre un 3% y un 4% de la población mundial), los 400.000
millones de dólares en beneficios que genera anualmente esa industria,
cantidad que supera la obtenida por el sector turístico internacional en su
También se trata de una actividad de la cual dependen decenas de
miles de personas, ya sea en los procesos productivos, en el transporte y
distribución o en el blanqueo de los beneficios. La dificultad de controlar y
atajar las redes internacionales del narcotráfico se ve acrecentada por la
globalización económica, alguno de cuyos procesos inherentes, como la
universalización de las comunicaciones, las facilidades de transporte, la
desregularización bancaria o la conclusión de acuerdos de libre comercio,
han beneficiado el crecimiento y expansión de unas asociaciones ilícitas
cuya capacidad organizativa es, en ocasiones, comparable a la de las
grandes corporaciones multinacionales.
El narcotráfico plantea la particularidad de que el cultivo de las
sustancias narcóticas puede realizarse en un determinado país, la materia
prima procesarse en el mismo país productor u otro país. El país
destinatario del producto terminado puede encontrarse lejos del país
productor y el traslado del producto, en muchos casos, necesita usar el
territorio de otros países como puentes, antes de llegar a su destino.
Esta complejidad de producción, traslado del producto y mercadeo,
involucrando diferentes países, convierte al narcotráfico en una acción
delictiva múltiple que involucra diferentes países, lo que ha conllevado a
considerarlo como un delito universal. Por consiguiente, los países se ven
obligados a colaborar entre sí y desarrollar estrategias de combate
conjuntas para combatir el narcotráfico de manera integral.
En concreto, destacan dos zonas como núcleos en los cuales se
derivados, y el noroeste de América del Sur (Perú, Colombia, Bolivia) en
cuanto a la producción de cocaína. Tampoco puede obviarse el auge que
está experimentando en algunos países de Europa (Países Bajos, Polonia,
Estados postsoviéticos, etc.) la producción de drogas sintéticas como el
éxtasis y similares.
El narcotráfico nacional e internacional se ha convertido por sí mismo
en un gobierno de facto malvado y poderoso. Representa en la actualidad
un poderío financiero, político y militar que muchas veces supera a las del
Estado. El tráfico y el consumo de drogas, y sus resultantes de corrupción
y violencia, son las mayores amenazas a nuestra seguridad, como región y
como naciones individuales. Estas amenazas no reconocen fronteras,
dentro de nuestro hemisferio, en su ataque inexorable y devastador a
nuestras familias, comunidades, las instituciones democráticas de nuestro
país y nuestros propios medios de vida.
El problema es demasiado complejo al respecto, pues, ocurre por
ejemplo, el Perú no tiene actualizado y confiable un catastro rural que
determine la cantidad de los cultivos de hoja de coca legales e ilegales;
mucho más, tampoco se ha realizado un empadronamiento reciente,
sistemático y veraz que identifique a los cultivadores de hoja de coca, con
el objeto de focalizar más eficazmente nuevos programas de cultivos
alternativos. En esa misma línea, se debe remarcar que el crecimiento del
narcotráfico en el Perú durante el 2009, se produjo pese a que la
erradicación de cultivos de almácigos aumentó en 4% (12.688 hectáreas),
De otro lado, uno de los factores que explica los índices tan altos de
agresiones y homicidios en la región es el tráfico de drogas. El narcotráfico
obliga a desviar recursos de otras actividades hacia la justicia penal,
provoca delitos contra la propiedad relacionados con la adicción, contribuye
a la amplia circulación de armas de fuego y corrompe las instituciones como
la policía, el Ministerio Público, el Poder Judicial y otras instituciones
públicas. Para combatir la delincuencia se ha utilizado sobre todo la justicia
penal, descuidando enfoques complementarios que podrían ser efectivos a
la hora de reducir cierto tipo de delitos.
Si bien es cierto, el narcotráfico es un mal que corroe y se ha
posesionado en casi todas las regiones del país, en el caso Yunguyo, tiene
sus propias características y modalidades, por ser zona de frontera, un
ámbito de intensa actividad comercial, particularmente el contrabando,
además, tiene la tradición de existir determinadas zonas tanto de
producción como de elaboración de cocaína. Todo ello, se determina por
las pesquisas e intervenciones policiales cotidianas. Este hecho y problema
social, de relevancia jurídica es el punto nodal de nuestra investigación
FORMULACIÓN DEL PROBLEMA
1.2.1. Problema General
¿Cuál es el panorama actual del narcotráfico y su tratamiento preventivo en
1.2.2. Problemas Específicos
- ¿Cuáles son las medidas más eficaces para prevenir el narcotráfico en
esta provincia?
- ¿Cuál es el origen, características y dimensiones del narcotráfico en el
ámbito nacional e internacional?
- ¿Es suficiente el ordenamiento jurídico penal vigente para combatir el
narcotráfico?
JUSTIFICACIÓN DE LA INVESTIGACIÓN
Toda investigación debe justificarse científicamente, en este caso,
jurídicamente. Desde nuestro punto de vista, la investigación propuesta
se justifica por lo siguiente:
a) El problema es actual es relevante, por cuanto el problema del
narcotráfico no ha sido resuelto definitivamente en nuestra
sociedad, pese a todos los esfuerzos del Estado peruano y la
comunidad internacional.
b) Es viable, por cuanto, las fuentes empíricas se manifiestan
cotidianamente en la vida real, es decir, se presentan hechos
de las actividades de procesamiento, transporte y
comercialización en el ámbito de investigación.
a toda la comunidad nacional e internacional, pues, sus
tentáculos se extienden a todos los organismos del Estado,
influyen en la economía regional y nacional, es un factor del
incremento de la criminalidad en sus diversas manifestaciones,
atenta la práctica de valores, entre otros aspectos.
d) Además se justifica en el hecho de que, pese a tener una
abundante legislación que criminaliza y combate en teoría este
fenómeno, se tiene que los actores de este delito, casi siempre son
beneficiados con sanciones benignas.
OBJETIVOS
1.4.1. Objetivo General:
Explicar el panorama actual del narcotráfico y su tratamiento preventivo en
la Provincia de Yunguyo.
1.4.2. Objetivos Específicos
- Determinar las medidas más eficaces para prevenir el narcotráfico en
esta provincia.
- Averiguar el origen, características y dimensiones del narcotráfico en el
ámbito nacional e internacional.
- Plantear posibles alternativas de solución de carácter jurídico y social
HIPÓTESIS Y VARIABLES
Aunque la presente investigación es de carácter cualitativo, en
estas investigaciones las hipótesis de trabajo son emergentes, flexibles y
contextuales (Hernández Sampieri, Fernández Collado, & Baptista Lucio,
2006), sin embargo para efectos del desarrollo de la investigación
partimos de la siguiente hipótesis:
1.5.1. Hipótesis general
El panorama actual del narcotráfico y su tratamiento preventivo en
la Provincia de Yunguyo, es frecuente por las pesquisas que se realiza
constantemente.
1.5.2. Hipótesis específica
Si se adoptara medidas económicas, políticas, sociales y jurídicas
más eficaces para prevenir la producción, procesamiento y
comercialización de la coca se evitaría el incremento del
narcotráfico en la Provincia de Yunguyo.
El narcotráfico tiene su origen desde tiempos remotos, que cuenta
con sus propias particularidades y dimensiones dentro del ámbito
nacional e internacional.
La reforma del ordenamiento jurídico penal, es una alternativa de
solución de carácter jurídico y social para prevenir el narcotráfico
1.5.3. Sistema de variable
TABLA N° 1: HIPÓTESIS, VARIABLES E INDICADORES
HIPÓTESIS VARIABLES INDICADORES
Hipótesis de Trabajo El panorama actual del narcotráfico y su tratamiento preventivo en la Provincia de Yunguyo, es frecuente por las pesquisas que se realiza constantemente.
V.I
Panorama actual del narcotráfico Alta Baja Media V.I Tratamiento preventivo Mayor frecuencia Menor frecuencia V.D.
La frecuencia de pesquisas realizadas.
Continua Regular Ninguna
Sub-Hipótesis Si se adoptara medidas económicas, políticas, sociales y jurídicas más eficaces para prevenir la producción,
procesamiento y comercialización de la coca se evitaría el incremento del narcotráfico en la Provincia de Yunguyo.
V.I
Medidas Económicas
Cambio de tipo de producción
Apoyo estatal a productores Adquisición del producto. Industrialización de la coca. V.I
Medidas Políticas
Organización de cocaleros Erradicación de la coca V.I
Medidas Sociales
Educación Salud V.I.
Medidas Jurídicas Agravar delitos V.D
Producción, procesamiento y comercialización de coca
Producción Procesamiento Comercialización Volumen V.D. Narcotráfico Familiar Organización criminal Comercio internacional El narcotráfico tiene su
origen desde tiempos remotos, que cuenta con sus propias particularidades y dimensiones dentro del ámbito nacional e internacional. V.I. Narcotráfico Tiempos remotos Edad media Reciente V.D. Particularidades Alta Mediana Baja V.D. Dimensiones Nacional Internacional
La reforma del ordenamiento jurídico penal, es una alternativa de solución de carácter jurídico y social para prevenir el narcotráfico en esta provincia.
V.I.
Reforma del ordenamiento jurídico penal
Aceptable Inaceptable V.D.
Alternativa de solución de carácter jurídico y social
Aceptable Inaceptable
V.D.
Prevenir el narcotráfico
Aceptable Inaceptable
MÉTODO DE INVESTIGACIÓN 1.6.1. Diseño de investigación.
La presente investigación jurídica se ubica en el área del Derecho
Penal, en la dogmática y el derecho positivo, para cuyo efecto se ha
utilizado el diseño cualitativo.
1.6.2. Tipo de investigación
El tipo de investigación es de tipo EXPLICATIVO, donde se pretende
explicar desde el panorama actual, el incremento, características,
modalidades y dimensiones del narcotráfico en la Provincia de Yunguyo.
1.6.3. Método de investigación
La presente investigación tuvo el método hipotético deductivo, el cual
permitió conocer la medición de las dos variables en un determinado momento,
además permitió el poder hacer interpretaciones sobre el comportamiento de las
mismas.
1.6.4. Métodos aplicados a la investigación
Los métodos que se han utilizado para el desarrollo de la tesis es el
dogmático- axiológico, socio-jurídico y de análisis y síntesis, por tratarse de
1.6.5. Población y muestra
La población de la investigación que se ha utilizado es la Provincia
de Yunguyo. Y como muestra representativa la ciudad de Yunguyo.
1.6.6. Técnicas e instrumentos de investigación
Para la investigación se ha utilizado los diversos procedimientos
metodológicos, estrategias y análisis documentales para acopiar y procesar
la información, tales como: la observación y el análisis documental,
enfocado en un estudio comparativo y estudio de jurisprudencias nacional
e internacional. Por otro lado, para la recopilación de datos se ha utilizado
los siguientes instrumentos: guía de observación y guía de análisis de
documentos.
1.6.7. Fuentes de investigación
Las fuentes que se han utilizado para el desarrollo de la tesis, son
prioritariamente las fuentes primarias, donde estarán constituidas por la
información nacional y regional respecto al tráfico ilícito de drogas
recopiladas de las fuentes policiales, judiciales y los medios de
comunicación; asimismo, se han utilizado las fuentes secundarias, donde
estarán constituidas por toda la literatura existente (doctrina, normas
jurídicas, jurisprudencia, etc.) relacionadas al narcotráfico.
1.6.8. Diseño de contrastación de hipótesis
La contrastación de hipótesis se ha efectuado de acuerdo a los
NARCOTRAFICO EN AMERICA LATINA
2.1. ANTECEDENTES HISTÓRICOS
“Del exterior llega al país una avalancha de estupefacientes, importados
por un grupo de contrabandistas eficientes y bien organizados. La quinta parte
de la población se torna drogadicta, epidemia que supera a cualquiera que se
conozca desde la época de las grandes plagas. No sólo sucumben los pobres,
sino los ricos también, y los hijos de los ricos. El hampa ostenta con cinismo los
dividendos del narcotráfico, a más de dominar muchos gobiernos regionales y
amenazar aun la integridad del gobierno nacional. Ninguno de sus adversarios
está a salvo de sus sicarios; ni siquiera el jefe de Estado. Las instituciones del
orden están en ruinas. El deterioro de los cimientos morales de la Nación es ya
Por conocido y actual que esto suene, no es una descripción de algún país
latinoamericano de fines del siglo XX, sino de la China de 1838, en vísperas de
la Primera Guerra del Opio, cuando Gran Bretaña desembarcó tropas para
obligarla a ingerir el veneno que distribuían los mercaderes británicos.
Así lo describe a sus superiores en el exterior, uno de los principales
narcotraficantes: “Mientras China siga siendo una Nación de opiómanos, no hay
el menor motivo para temer que se convierta en potencia militar de importancia
alguna, ya que el vicio agota las energías y la vitalidad de la Nación” (Beeching,
1975)
En el transcurso del siglo pasado las finanzas británicas, al amparo de
los cañones reales, dominaban el tráfico mundial de estupefacientes. Envenenar
a China y posteriormente a EEUU, recién salidos de la guerra civil, no conducía
a la prisión sino a la nobleza.
Grandes sectores del Lejano Oriente se dedicaron al cultivo de la
adormidera, a expensas de la producción de alimentos, al grado de que decenas
de millones de individuos dependían totalmente del cultivo, la distribución y el
consumo de estupefacientes.
En 1715 la Compañía de la Indias Orientales británica inauguró en la
ciudad portuaria de Cantón su primera oficina del Lejano Oriente y empezó a
comerciar con opio. Desde entonces hasta 1840, cuando de desató la Primera
Guerra del Opio contra China, Gran Bretaña no se apoderó del comercio del
opio, sino que el comercio del opio se apoderó de Gran Bretaña. El medio fue el
cuasi golpe de Estado que dio en 1783 lord Shelbourne (el Primer Ministro
británico que completó las negociaciones de paz con las colonias americanas,
tras la batalla de Yorktown), el mismo que llevó al poder en Londres a la facción
política y financiera que había manejado el tráfico del opio en Asia.
Los elementos principales de la coalición de gobierno de Shelbourne eran:
la Compañía de las Indias Orientales, un grupo de mercaderes escoceses y la
alianza, en el continente europeo, con la Orden de los Caballeros de San Juan
de Jerusalén y la Compañía de Jesús.
Imposibilitado de gobernar a nombre propio (se lo conocía como el “jesuita
de la Plaza Berkeley”), Shelbourne detentaba el poder que mantuvo en el
premierato, por veinte años, a William Pitt, el Menor.
La Compañía de las Indias Orientales se inició en el negocio de los
estupefacientes en 1715, pero no fue ella la primera en hacerlo. Desde que se
fundó la primera misión jesuita en Pekín, en 1601, la Compañía de Jesús poseía
las llaves del comercio con el Lejano Oriente, incluidos los estupefacientes. El
de la India, que hacia fines del siglo XVI estaba bajo el imperio de los mongoles,
cuando los jesuitas, siguiendo los pasos de los comerciantes portugueses,
alcanzaron posiciones de autoridad indisputada en la corte mongola.
Con los jesuitas, por enlace de éstos con los gobernantes manchúes de
China y el Imperio Mongol, primero los portugueses y luego los holandeses se
apoderaron de las centenarias rutas del comercio del opio que habían abierto
mercaderes árabes e indios, entre ellas la del comercio entre Cantón y la
dependencia portuguesa de Macao. Los holandeses concertaron luego un
monopolio del opio en toda la parte norte del subcontinente indio, que incluía a
Bengala, Bihar, Udisa y Varanasi. Se autorizó a los comerciantes holandeses a
que forzaran a los campesinos indios a producir opio, a cambio del pago de
impuestos a la corte mongola. Para 1659, se comerciaba ya más opio que
cualquier otro producto, salvo especias, que también se pagaban con opio. Para
1750, los holandeses exportaban más de 100 toneladas de opio a Indonesia.
El opio siempre ha sido un artículo extremadamente lucrativo, pero los
holandeses se apercibieron, además, de sus ventajas colaterales. Según la
opinión de un historiador norteamericano, “los holandeses descubrieron en el
opio un medio útil para quebrantar la resistencia moral de los indonesios que se
oponían a la introducción de su sistema de haciendas, semiservil pero cada vez
más rentable. De los puertos, donde los mercaderes árabes consumían opio,
difundieron deliberadamente a la campiña la adicción a la droga” (Beeching,
La Compañía de las Indias Orientales no entró en grande en el negocio
sino hasta las victorias militares de 1757, que hicieron de Bengala una colonia
británica. Pero la beneficiaria de la incursión en el comercio del opio no fue Gran
Bretaña, ni siquiera la propia Compañía de las Indias Orientales. La Compañía
había sufragado los costos de la expedición militar de 1757, pero no obtuvo
ganancia alguna, puesto que el lucro del comercio del opio iba a dar a los bolsillos
de los funcionarios de la Compañía que residían en la India. Varias veces la
Compañía tuvo que solicitar al Parlamento que la rescatara, hasta que entró
Shelbourne, reorganizó la Compañía y la convirtió en el instrumento central de
la explotación de estupefacientes para sustento del Imperio.
Lord Shelbourne tomó dos entidades en bancarrota, la Compañía de las
Indias Orientales y el Imperio Británico y las combinó, para hacer de ellas una
empresa viable. Al concluir la guerra revolucionaria con las colonias americanas,
la deuda nacional británica alcanzaba la abultada suma de 240 millones de libras,
para ese entonces extraordinaria. Al igual de lo que sucede con los países
latinoamericanos en la actualidad, el servicio anual de la deuda de Gran Bretaña
absorbía más de la mitad de los ingresos del gobierno. Más grave aún, merced
a la Liga de la Neutralidad Armada, una alianza europea antibritánica que se
formó durante la guerra, Francia arrebató a Inglaterra la mayor parte del mercado
europeo en bienes tales como el lino, los textiles y la ferretería.
Para sortear la grave crisis, Shelbourne propuso una estrategia de doble filo: ampliar el tráfico de opio y
El primer objetivo se logró bastante bien, con la Guerra del Opio contra
China; el segundo tuvo que esperar hasta el siglo XX.
Shelbourne selló una alianza con la facción de la Compañía de las Indias
Orientales que encabezaban Laurence Sullivan, cuyo hijo era subcontratista a
cargo del monopolio privado del opio en Bengala y con Francis Baring, banquero
anglo-holandés de mucho peso en el comercio atlántico. Con el dinero del
comercio del opio y el padrinazgo de la monarquía, Shelbourne influenció
totalmente a partir de 1783 al Parlamento británico y consolidó un poder
financiero que rebasaba absolutamente el de las familias terratenientes que en
la Revolución Gloriosa de 1688 tanto habían menoscabado la política oficial
hacia las colonias americanas de Gran Bretaña.
El principal propagandista de Shelbourne era Adam Smith, funcionario a
sueldo de la Comapañía de las Indias Orientales, cuyo libro de 1776, “La Riqueza
de las Naciones”, proclamó tanto la política británica de mantener a las colonias
americanas en condición de retrógradas productoras de materias primas, cuanto
el imperativo de incrementar el comercio del opio.
En 1787, el Secretario de Estado británico, Henry Dundas, había
propuesto que Gran Bretaña avasallara a China para crearle un mercado al opio.
Mientras tanto, la Compañía de las Indias Orientales organizó una red de
representación secreta de la Compañía. Entre las primeras estuvo la empresa
Jardine Matheson, hoy todavía en funcionamiento. (Beeching, 1975)
Ya con el patrocinio y la protección de la Corona, Jardine Matheson y
otras firmas fomentaron una fiebre de exportaciones de opio a China. Para 1830,
el número de cajas de opio importadas por China se cuadruplicó, llegando a
18.956 cajas. En 1836, fueron más de 30.000 cajas. En grandes números, las
cifras publicadas por los gobiernos de China y Gran Bretaña indican que entre
1829 y 1840 entraron a China un total de siete millones de dólares de plata,
mientras que con el ascenso meteórico del tráfico de opio salieron del país 56
millones de dólares de plata. (Beeching, 1975)
De hecho, para 1830 el opio era el más importante artículo del comercio
internacional.
En 1840, el Emperador chino, frente a la aguda drogadicción que destruía
por igual a los mandarines y a la Nación en su conjunto, intentó restringir las
actividades de las compañías británicas:
2.2. LA RESPUESTA DE GRAN BRETAÑA FUE LA GUERRA.
El año anterior, el Emperador había nombrado a Lin Tse-hsu comisionado
de Cantón para librar la guerra contra el opio. Lin emprendió una recia ofensiva
contra las pandillas de las Tríadas, patrocinadas por las compañías comerciales
Sociedad de las Tríadas, conocida también como la “Sociedad del Cielo y de la
Tierra”, era una centenaria secta religiosa feudal que había sido suprimida por la
disnastía Manchú por su oposición, frecuentemente violenta, a los programas de
reforma del gobierno. Los misioneros jesuitas y de la Iglesia Anglicana habían
estudiado y cultivado al grupo de las Tríadas en Cantón, al cual reclutaron luego,
a principio del siglo XIX, para el comercio del opio de la Compañía de las Indias
Orientales.
Cuando Lin se disponía a apresar a uno de los súbditos británicos
empleados por las casas traficantes de opio, el capitán Charles Elliot,
comisionado de la Corona, ésta intervino para proteger con la flota de Su
Majestad al narcotraficante. Y cuando Lin respondió, sitiando las bodegas
portuarias donde estaban almacenados los envíos de té a Gran Bretaña, hasta
que los comerciantes entregaran sus reservas de opio, Elliot les garantizó a los
mercaderes del opio que la Corona se haría cargo de cubrirles todas sus
pérdidas.
2.3. LA CORONA BRITÁNICA TENÍA YA SU CASUS BELLI
Matheson, de la firma comerciante de opio Jardine Matheson, le escribió a su socio Jardine, que se encontraba en Londres negociando con el Primer
Ministro Palmerston, sobre cómo llevar a cabo la guerra contra China que, tenían
“Los chinos han caído en la trampa de enfrentarse directamente a la
Corona. A un observador atento podría parecerle que toda la carrera de Elliot
estuvo dirigida expresamente a inducir a los chinos a comprometerse y producir
el choque. Supongo que el próximo paso será la guerra con China” (Beeching,
1975)
Efectivamente, el 12 de octubre de 1839, Palmerston le envió un
despacho secreto a Elliot, en Cantón, para informarle que para marzo de 1840
debería llegar allá una fuerza expedicionaria proveniente de la India. En un
despacho secreto subsiguiente, fechado el 23 de noviembre, Palmerston daba
instrucciones detalladas de cómo debería proceder Elliot en sus negociaciones
con los chinos, tan pronto como los hubiera derrotado la flota británica.
De hecho, el segundo despacho de Palmerston se basaba en un
memorándum de Jardine, fechado el 26 de octubre, en el que el traficante de
opio demandaba:
Plena legalización del comercio de opio en China.
Compensación por las reservas de opio confiscadas por Lin, por
valor de 2 millones de libras.
Soberanía territorial de la Corona británica en ciertas islas cercanas
En otro memorándum enviado simultáneamente al Primer Ministro,
Jardine ponía a disposición de la Corona toda la flota de opio de Jardine
Matheson para librar la guerra contra China. (Beeching, 1975)
Las fuerzas chinas, debilitadas por diez años de opiomanía en el Ejército
Imperial, no estuvieron a la altura de la embestida británica. En 1840 la flota y el
ejército inglés atacaron Cantón y la provincia de Che-Kiang, ocuparon Ting-hai,
bloquearon el puerto de Ning-po, operaron en el golfo de Chi-li y entraron el el
puerto de Ta-ku. (Beeching, 1975)
Aunque en Cantón los chinos ofrecieron resistencia, la ventaja de los
británicos, especialmente en Nanquín, obligó al Emperador a ajustarse a sus
condiciones. Penosamente consciente de que la prolongación del conflicto sólo
fortalecería la posición negociadora de los británicos, pidió un tratado para
ponerle fin a la guerra.
Cuando Elliot le remitió a Palmerston, en 1841, el borrador del Tratado
de Cheunpi, el Primer Ministro lo rechazó de inmediato, replicando que “Después
de todo, nuestro poderío naval es tan grande que le podemos decir al Emperador
los que nos proponemos retener nosotros, en lugar de que él diga lo que nos
concederá”. Palmerston le ordenó a Elliot exigir la “admisión del opio en China
como artículo de comercio legítimo, mayores pagos de indemnización, y acceso
El Tratado de Nanquín, firmado el 29 de agosto de 1842, con trece puntos,
en lo sustancial disponía:
El pago de una indemnización a Inglaterra de 21 millones de
“yuangs”. Este equivalía a 37,301 gramos de plata u oro y constituía la principal
unidad monetaria de China.
La entrega del “puerto libre” extraterritorial de Hong Kong, aún hoy
la capital del narcotráfico en Lejano Oriente.
La admisión del opio en China como un artículo de comercio
legítimo (introducción y consumo).
La apertura de los puertos de Cantón, Amoy, Fu-chow, Ning-po y
Shangai, para el comercio inglés.
El permiso para los ingleses para residir y abrir consulados en
China.
Las tarifas aduaneras por acuerdos “mutuos y equitativos” para
mercaderías de origen inglés.
La primera Guerra del Opio fue la piedra angular de la política imperial
británica. Ella permitió difundir el consumo de drogas destructoras de la mente,
socavar las instituciones soberanas de los Estados y, además, lucrar por ello. Si
queda alguna duda de ello sólo tenemos que leer la siguiente declaración
programática de lord Palmerston, de un comunicado que envió en enero de 1841
“La rivalidad de las manufacturas europeas excluye rápidamente de los
mercados europeos nuestras producciones y debemos esforzarnos
incesantemente por encontrar en otras partes del mundo nuevas avenidas para
nuestra industria (el opio)....Si tenemos éxito en nuestra expedición a China,
Abisinia, Arabia, los países del Indo, nos darán en un futuro no muy distante, una
importante extensión de nuestro comercio exterior”. (Beeching, 1975)
Pero el Tratado de Nankin acarreó otras consecuencias inmediatas.
Estados Unidos y Francia, dada la debilidad en que se hallaba sumido el “Celeste
Imperio”, quisieron gozar de iguales privilegios que los otorgados a Inglaterra y
los lograron en los Acuerdos de Tien-tsin, en 1844.
La India canalizó el Opio, por medio de Gran Bretaña, en la siguiente
progresión:
En 1815... 174.000 Kilogramos
En 1836... 3.008.000 Kilogramos
En 1858... 3.900.000 Kilogramos
En 1880... 6.752.000 Kilogramos
Además, al legalizarse el consumo, se inicia en China el cultivo intensivo
de la amapola, que no se detuvo a pesar del Convenio de Shangai de 1909, que
lo prohibió. Con su propia producción, los chinos ya compiten con el opio
1997), Malasia, Singapur, llegando a Tailandia y de allí a los Estados Unidos,
que más adelante debió dictar la Opium Exclusión Act, para intentar contener el
flagelo.
El día 10 de junio de 1841, en la aldea de San-yuan-li, los soldados
ingleses saquearon las casas y destruyeron sembradíos. Este acto sería el
germen que daría nacimiento al movimiento de los campesinos revolucionarios
“taipings”, desarrollado durante años, hasta que en 1853 ocuparon Nankin, a la
que denominaron Tien-tsin (Capital Celeste). La revolución “taiping” recién
culminó en 1865, cuando fueron derrotados en la batalla de Nankín y más de
cien mil de sus soldados murieron. Los británicos no tomaron prisioneros.
(Beeching, 1975)
Dentro de ese clima, la avanzada de una fuerza expedicionaria
franco-británica, en junio de 1856, en Taku, fue capturada por los chinos precipitando
la Segunda Guerra del Opio (1856-1858), otra vez con consecuencias
desastrosas para los chinos y otra vez con rendimientos monumentales para los
narcopromotores de Londres. Como consecuencia de este enfrentamiento, los
bancos mercantiles y las casas de comercio británicas fundaron la Hong Kong
and Shangai Corporation, que hasta hoy en día sirve de banco central de
liquidaciones para todas las transacciones financieras del Lejano Oriente
relacionadas con el mercado negro del opio y su derivado la heroína. El 25 de
octubre de 1860 se firmó el Tratado de Tien-tsin, en el que se acordaron nuevas
introducción del opio y legalización del tráfico, que en 1858 alcanzó las 70.000
cajas.
Más aún, con el sitio conjunto que franceses y británicos le impusieron a
Pekín en octubre de 1860, los británicos abrieron por completo las puertas de
China. Lord Palmerston, el sumo sacerdote del Rito Escocés de la masonería,
había vuelto al cargo de Primer Ministro en junio de 1859, para lanzar la segunda
guerra y llevar a cabo la política de “apertura de China”, que había sido elaborada
veinte años antes.
Como la invasión de Cantón en 1840, la segunda guerra fue un acto de
agresión imperial británica lanzada con el primer pretexto baladí que se les
presentó. Poco antes de ordenar la campaña del norte, contra Pekín (que
permitió a los británicos mantener el tráfico ininterrumpido de opio, aún durante
el estado de guerra), lord Palmerston le escribió a su cirineo, lord John Russel,
Secretario de Exterior: “De un modo u otro debemos hacer que los chinos se
arrepientan del ultraje”. Palmerston se refería a la derrota que sufrió la fuerza
expedicionaria franco-británica en los Fuertes de Taku, (la cual mencioné en la
página anterior) en junio de 1859. Esta fuerza, con órdenes de sitiar los fuertes,
había encallado en el fangoso puerto y varios cientos de marinos que intentaron
vadear el fango hasta la playa habían sido muertos o capturados. “Debemos
enviar una fuerza naval para atacar y ocupar Pekín”, agregaba Palmerston.
The Times de Londres se hizo eco de Palmerston con una activa
campaña propagandística:
“Inglaterra con Francia, o Inglaterra sin Francia si es necesario...debe darle
lección a esas pérfidas hordas, que de aquí en adelante el nombre de Europa
sea motivo de temor, si no puede ser de amor, por todas sus tierras”. (Beeching,
1975)
En octubre de 1860 la fuerza expedicionaria franco-británica sitió Pekín.
La ciudad cayó prácticamente sin resistencia alguna. A pesar de las protestas
francesas, el comandante británico, lord Elgin, ordenó que, en señal de desprecio
británico por los chinos, se saquearan y quemaran los templos y santuarios de
la ciudad.
A los cuatro años de la firma del Tratado de Tien-tsin, 25 de octubre de
1860, Gran Bretaña tenía en sus manos 7/8 del comercio con China, que había
crecido una enormidad y en 1864 sumó ya 20 millones de libras. En los
siguientes veinte años, el total de exportaciones de opio de la India, la mayor
parte se enviaba a China, creció de 58.681 cajas en 1860 a 105.508 en 1880.
(Beeching, 1975)
Con su Guerra del Opio contra China, Gran Bretaña fijó su
Patrocinar la adicción masiva del opio entre los pueblos coloniales
y neocoloniales “para minar la vitalidad de las Naciones”.
Estar lista para desplegar sus fuerzas militares nacionales para
proteger el tráfico de opio.
Costear, en la Nación que se trate, con parte de las gigantescas
ganancias del narcotráfico, el aparato de organización terrorista y hampones a
sueldo (mafias) que realizan el trabajo sucio, además del comercio y sirven de
quinta columna de los intereses británicos.
En 1872 se introdujeron en China 85.000 cajas de opio. En 1879, la
cantidad alcanzó las 100.000 cajas y los fumadores de opio superaban los dos
millones. Como consecuencia de esto se abandonada la siembra de arrozales
para cultivas “amapolas”. A iniciarse el siglo XX los opiómanos alcanzaban los
cuarenta millones de personas.
Hacia finales del siglo XIX el Imperio Chino se hallaba desmembrado, ya
que ora por la diplomacia, ora por la fuerza, se había visto obligado a ceder los
siguientes territorios:
Las islas Ryukyu, ocupadas por Japón desde 1874.
Annam, en poder de Francia desde 1885.
Birmania, apoderada por Inglaterra desde 1886.
Macao, dominio de Portugal desde 1887.
En julio de 1894 Japón invadió Corea, que hasta entonces dependía de
China. El ejército chino fue derrotado cerca de Pyongyang y la flota, hundida. La
guerra culminó en abril de 1895 y China debió reconocer la independencia de
Corea, ceder al Japón la península de Liao-tung, las islas de Formosa y las
Pescadoras, además de pagar una importante indemnización.
En 1900, la rebelión de los “boxers” (i-hotuans) fue ahogada por
Alemania, Japón, Inglaterra, Estados Unidos, Rusia, Italia y el entonces Imperio
Austro-húngaro. A raíz de ello los extranjeros, entre otras concesiones
obtuvieron:
Jurisdicción consular: todos los juicios civiles y penales en los que
estuviesen involucrados deberían ser tratados y resueltos por jueces extranjeros,
por medio de un “tribunal mixto”.
Privilegios zonales: en determinadas áreas como Shangai,
Tien-tsin, Hankow, Kiukiang, Amoy y Cantón, se delimitaron regiones no sometidas al
gobierno chino, sino a sus concesionarios.
Derecho a convenir el monto de los impuestos aduaneros y a
controlar los mismos: esta prerrogativa significaba la pérdida de la
independencia aduanera.
Derecho a la navegación en aguas internas, derecho de
movimiento y anclaje para buques de guerra: la defensa marítima china había
En 1912, en La Haya, se realizó la Primera Reunión Internacional para
Controlar el Opio (para “sujetar su producción”), de la cual participaron una
docena de países, incluidos los EEUU, Inglaterra y China.
Los concurrentes estuvieron de acuerdo en regular el comercio de
estupefacientes, con la idea de terminar por suprimirlo totalmente. La
conferencia fue un gran paso adelante; en los primeros días del tráfico de drogas,
ni el opio ni la morfina se consideraban drogas ilegales y la heroína se prescribió
como medicamento recién en 1924. Pero esa conferencia y los intentos
subsecuentes de poner alto a la plaga del opio, se estrellaron con la abierta
actitud de los diplomáticos británicos en pro de la obtención de ganancias
ilimitadas de una mercancía que bien se sabe que destruye a quien la consume.
El éxito de la Convención de la Haya, como se la denominó, dependía de
que se cumpliera estrictamente el acuerdo anglo-chino de 1905. Según este
acuerdo, los chinos reducirían la producción nacional de opio, mientras que los
británicos reducirían sus exportaciones de opio de India a China, en forma
proporcional.
Los chinos, que suscribieron con entusiasmo los protocolos de 1905 y de
1911, pronto descubrieron que los británicos no cumplían su parte y que
enviaban opio a sus bases extraterritoriales, Hong Kong y Shangai. De 87
Shangai en 1911, la cifra saltó a 663 en 1914. Además del tráfico interno a
Shangai, las Tríadas y demás redes del hampa, auspiciadas por los británicos,
redoblaron sus operaciones de contrabando, cómodamente dirigidas desde los
almacenes de Shangai.
En otro acto de menosprecio por la Convención de La Haya, Gran Bretaña
le hizo un gran préstamo a Persia, en 1911. La garantía del préstamo eran las
ganancias que sacaba Persia del opio.
Aún con la creación de la Liga de las Naciones, Gran Bretaña hizo gala
de su narcotráfico ante la comunidad mundial. En esa época, el comercio de opio
de Su Majestad era tan ampliamente conocido que hasta el semanario
estadounidense anglófilo The Nation publicó una serie de reportajes
documentales en los que criticaba con dureza el papel británico.
En la Quinta Sesión del Comité sobre el Opio de la Liga de las Naciones,
un delegado exigió al gobierno británico que explicara por que había grandes
discrepancias entre las cifras oficiales de cargamentos de opio a Japón,
publicadas por los gobiernos japonés y británico. Estos sólo reconocían
cargamentos insignificantes durante el período 1916-1920, todos destinados al
uso médico; mientras que las cifras de los japoneses mostraban un floreciente
tráfico británico. Enfrentando a esta prueba clarísima de que Gran Bretaña
contrabandeaba opio a Japón, el delegado británico argumentó que la existencia
del mercado negro sólo probaba la necesidad de crear un monopolio estatal del
Todavía en 1927, las estadísticas oficiales británicas mostraban que los
ingresos del gobierno por el opio –no el total, mucho mayor, de ganancias del
mercado negro- daban cuenta de un importante porcentaje del total de los
ingresos de todas las colonias grandes de la Corona en el Lejano Oriente.
También en la India la política oficial de la Corona se concentró en
proteger el mercado del opio. Cuando Gandhi comenzó la campaña en contra
del opio, en 1921, sus seguidores fueron encarcelados por “socavar el ingreso
del erario”. A los británicos les importaba tan poco lo que pensara la Liga de las
Naciones, que después de que una comisión encabezada por Lord Inchcape
investigó la hacienda de la India en 1923, su informe, aunque juzgaba necesario
reducir la producción de opio si los precios caían, advertía en contra de la
disminución del área cultivada, por la necesidad de salvaguardar “ésta
importantísima fuente de ingresos”. Mientras el gobierno británico decía tomar
medidas para reducir el consumo de opio y marihuana, de hecho, sus agentes
en la India se ocupaban de impulsar las ventas para incrementar los ingresos del
erario de la Corona.
En 1923, el mercado negro del opio dirigido por los británicos, se
consideraba un problema internacional tan serio que el diputado Sthepen Porter,
presidente del Comité de Asuntos Exteriores de la Cámara de Representantes
de los Estados Unidos, presentó un proyecto de ley para tratar de fijar cuotas de
producción e importación de opio país por país, para reducir el consumo a
aproximadamente al 10 % del volumen de entonces. Este porcentaje sería la
La propuesta de Porter se llevó ante el Comité sobre el Opio de la Liga
de las Naciones, donde el representante británico la combatió públicamente. El
delegado británico redactó una enmienda al plan de Porter, en la que pedía que
se aumentaran las cuotas para tomar en cuenta el “consumo legítimo” de opio
aparte del uso medicinal. Se refería a la gran drogadicción de la población de las
colonias y esferas de influencias británicas (mayormente en Asia), donde no
había reglamentos que restringiesen el uso del opio. Las encolerizadas
delegaciones chinas y norteamericanas abandonaron la sesión plenipotenciaria;
los británicos hicieron aprobar la creación de un Consejo Central de Narcóticos,
facultado para reunir información y nada más. Los periodistas que estuvieron en
Ginebra en ese entonces, se referían a lo que quedó de ese comité como “la
junta de los contrabandistas”.
Otro antecedente histórico de trascendencia fue la nueva “Guerra del
Opio”, declarada por Gran Bretaña ya no contra el lejano país de oriente, sino
contra los EEUU:
2.4. Los norteamericanos la conocieron como “La Prohibición”.
La Prohibición trajo a los Estados Unidos el narcotráfico, los narcotraficantes y el hampa en gran escala. Las bebidas alcohólicas ilegales
eran dos líneas de producción diferentes, de la misma multinacional. Los
abastecedores eran los británicos, con sus destilerías de Escocia y Canadá y
sus refinerías de opio de Shangai y Hong Kong. Los del dinero eran los
británicos, con sus bancos canadienses y el Caribe. Los británicos, merced a sus
nexos políticos en los EEUU, crearon la maniobra estratégica a largo plazo, para
La epidemia de las drogas se difundió en los EEUU a partir de dos focos
de infección: el Lejano Oriente y Canadá. Contra el clamor de la Liga de las
Naciones y de casi todo el mundo civilizado, los británicos pelearon tercamente
para mantener la producción de opio en el Lejano Oriente y ampliaron el
abastecimiento de heroína en el mismo momento, 1924, en que la droga fue
declarada ilegal en los EEUU. Canadá por su parte, que tuvo su propia
prohibición, volvió a legalizar las bebidas alcohólicas un mes antes de que los
EEUU las proscribiesen.
Funcionarios de la DEA en EEUU han subrayado la similitud que existe
entre el modus operandi del alcohol y el de los estupefacientes. Cuando los
agentes mafiosos a cargo de Arnold Rothstein y Meyer Lansky hicieron sus
primeros viajes al Lejano Oriente en los 20’, adquirieron heroína de los británicos
con toda legalidad. Lo que los hampones estadounidenses hicieran con la droga
era asunto suyo; los mercaderes de opio británicos simplemente se atenían a la
“libertad de empresa”. Cuando las grandes destilerías de Gran Bretaña le
vendieron torrentes de alcohol a Arnold Rothstein y Joseph Kennedy –puesto en
las Bahamas o a tres millas de las aguas territoriales de los EEUU-, ellas nada
tenían que ver con lo que se hiciera con el aguardiente una vez que llegara a las
costas norteamericanas. Idéntica explicación dio un funcionario del Bank of the
Middle East, británico, que sirve al narcotráfico en Lejano Oriente por medio del
mercado de contrabandistas de oro en lingotes de Dubai, en el Golfo Pérsico:
“Mira viejo, nosotros simplemente vendemos el oro. Lo que los amigos hagan
A los traficantes británicos los tenía sin cuidado cuál de los sindicatos
estadounidenses se ganaba la concesión del mes para distribuir las drogas o el
alcohol. Mientras mayor fuera la matanza entre las pandillas, mejor ocultaban
aquellos su propio papel. En realidad, con retener parte de los pedidos de alcohol
de contrabando, las destilerías británicas provocaban a su antojo la guerra de
pandillas.
Esta “maniobra estratégica” estaba encaminada a degradar al pueblo
estadounidense, haciéndolo “violar la ley” y volverse cómplice de las bandas
dirigidas por los bancos de “Nuestra Gente”, la sucursal del Wall Street de la red
banca de los Rothshild de Londres y, por supuesto, de la inteligencia británica.
Con este agrupamiento del bajo Manhattan y Canadá al mando político,
a principios de la década de 1910 se puso en marcha el proyecto de La
Prohibición, so pretexto de la entrada de los EEUU a la Primera Guerra Mundial.
La Unión de Mujeres por la Templanza Cristiana (WCTU) y su Liga contra
la Cantinas, disfrutaron del respaldo financiero de los Astor, los Vanderbildt, los
Warburg y los Rockefeller. (Beeching, 1975) Entonces, como ahora, los dineros
se entregaron principalmente por medio de fundaciones exentas de impuestos,
en especial la Russell Sage Foundation y la Rockefeller Foundation. El ex Primer
Ministro canadiense MacKenzie King, indujo a John D. Rockefeller I, no sólo a
financiar a la WCTU, sino a poner a su servicio todo el equipo de investigadores
privados de la Fundación.
Una rama del Movimiento Pro-Templanza lo dirigía Jane Adams, quien
puso en el Toynbee Hall y regresó a los EEUU a emprender una proyecto
paralelo, del cual surgió posteriormente la Universidad de Chicago.
Estas tres sectas británicas agitaron en todo el país a favor de la
Prohibición. Mientras la WCTU y la Liga Contra las Cantinas escenificaban
ataques por sorpresa contra éstas, que gozaban, por supuesto, de gran
publicidad. Los trabajadores sociales de la casa de caridad fabiana de Jane
Adams, con mayor finura, se valían de la coyuntura única que se acababa de
aprobar, la Enmienda Diecisiete, que concedió el voto a las mujeres en las
elecciones nacionales y de que la mayoría de los hombres se encontraban en
Europa, destinados en el servicio de guerra, para hacer aprobar la Enmienda
Dieciocho, que convertía la Prohibición en Ley. Para 1917, la enmienda quedó
ratificada; pero la Ley Volstead, que fijaba los procedimientos federales para
hacerla cumplir, no entró en vigor hasta el 6 de enero de 1920.
En Canadá, por órdenes del Consejo de Su Majestad, se dictó una breve
Prohibición (1915-1919), principalmente para crear las reservas de dinero y el
circuito del contrabando para la futura prohibición en los EEUU. En esa época,
la familia Bronfam entabló relaciones con el hampa de los EEUU y selló sus
acuerdos contractuales con la Real Comisión del Licor en Londres.
En Nueva York, las brigadas de la Russel Sage Foundation, cuyo centro
principal de operaciones estaba en Brooklin, dirigieron la reorganización y el
del engranaje del Partido Demócrata de la ciudad de Nueva York. Se fundaron
negocios de fachada “legítima” para reemplazar a las casas de préstamos
usurarios de las barriadas y, en los doce meses inmediatamente anteriores a la
Ley Volstead, se envió desde Brooklin a las grandes ciudades del Medio Oeste,
principalmente a Chicago, Detroit y San Luis, a individuos especialmente
escogidos, muchos de ellos salidos de la “mafia” de Mazzini, trasplantada a alos
EEUU durante las últimas migraciones italianas de 1800. Uno de esos reclutas
de Brooklin fue Al Capone.
La oligarquía británica no se limitó a surtir los pedidos de los peores
elementos del hampa del bajo mundo. En medida asombrosa, la porción anglófila
de la alta sociedad de los EEUU entró en la danza. Es de mencionarse el caso
de Joseph Kennedy, quien obtuvo sus contratos británicos de venta de licor al
mayoreo gracias al Duque de Devonshire y casó luego a su hija con un miembro
de dicha familia real.
El experimento de catorce años de la Prohibición en los EEUU, colmó los
propositos de los británicos que lo idearon. El autor Ralhp Salerno, historiador
del hampa y experto de autoridad internacional en la materia, consultor jurídico
y ex miembro de la División de Inteligencia del Departamento de Policía de
Nueva York, en su libro The Crime Confederation, da un resumen sucinto de las
consecuencias de la jugada británica de la Prohibición:
“El acontecimiento definitivo en la historia de la confederación del hampa,
fue el auxilio legal denominado Prohibición....Esta ayudó a nutrir a la delincuencia
de varias maneras. Fue su primera fuente de cantidades de dinero
y otras actividades, aún en su mayor escala, no habías generado mucho capital.
Pero el licor ilegal fue una industria multimillonaria. Dio el dinero que la
organización aplicó luego para ampliar otras actividades ilegales, como las
drogas y penetrar los negocios legítimos. La Prohibición también abrió las
puertas a la corrupción de políticos y funcionarios policiales, en gran escala.
Inició la intervención del hampa y los sindicatos del crimen en la política y
desmoralizó a ciertas entidades policíacas a un extremo del que nunca se han
recuperado de verdad...La manufactura y distribución nacional del licor ilegal
y la importación del licor elaborado en el exterior, le dio a los individuos que
dirigían el asunto experiencia en la administración y dirección de negocios
multimillonarios, con miles de empleados y largas nóminas de pago. Hombres
que nunca antes habían manejado más que una granja familiar o una pandilla
local ,adquirieron instrucción práctica que los convirtió en jefes con cualidades
ejecutivas....La población en masa violó la Ley Volstead; el ciudadano del común
se puso en contacto con delincuentes y, por ende, los toleró y , a la larga, los vio
hasta con simpatía. Ello socavó de modo permanente el respeto a la ley y a los
encargados de hacerla cumplir. A partir de la Prohibición, la gente aceptó la idea
de que se puede sobornar al policía, por supuesto con buenos resultados..”
(Beeching, 1975)
La coincidencia o paralelismo de esta situación con la que se experimenta
en la actualidad en cualquier ciudad latinoamericana, no es “pura casualidad”.
Juntas, las entradas que produjeron el tráfico ilegal de alcohol y drogas
durante La Prohibición, constituyeron un botín multimillonario del mercado negro.
principios de los treinta, con la transición al comercio “legítimo” de bebidas
alcohólicas, todo el andamiaje financiero que hacía falta para mantener la
infraestructura del hampa exigió diversificar el mercado negro y ampliarlo en
áreas que anteriormente casi no se habían aprovechado. El mercado de drogas
ilícitas en los EEUU, por más que creció significativamente como resultado de la
prohibición, sólo vino a representar un negocio multimillonario pasadas varias
décadas. En los 30’ y 40’, al invertir los fenomenales dividendos de la Prohibición
en garitos, estadios deportivos e hipódromos, el hampa echó los cimientos del
narcotráfico que se iniciaría a mediados de los 50’, una vez que se creó el
ENFOQUE TEÓRICOS MARCO TEÓRICO REFERENCIAL
3. s
3.1. Narcotráfico 3.1.1. Definición
Es un delito contra la salud pública, consistente en la realización,
normalmente con fines lucrativos, de actos que sirvan para promover, favorecer
o facilitar el consumo ilegal de drogas naturales o sintéticas, ya sean
estupefacientes, psicotrópicos o de cualquier otro tipo. Se trata de acciones
que, aunque recogidas y definidas de forma muy diversa, están contempladas
en las diferentes legislaciones como hechos ilícitos y son objeto de represión
tanto en el ámbito interno como internacional. Todas ellas son englobadas