Una formación de calidad en traducción: enfoque
académico y profesional
Elvira Cámara Aguilera
Facultad de Traducción e Interpretación (Grupo de investigación AVANTI)
Universidad de Granad
Resumen
Una de las críticas que con frecuencia se hace a la universidad en general es la formación sin un contexto real y alejada del ejercicio profesional. Los estudios de traducción pretenden romper este tópico mediante el establecimiento de unos objetivos específicos a lo largo de sus cuatro años de formación, persiguiéndose, de este modo, una formación de calidad desde el punto de vista conceptual pero también desde un punto de vista práctico, acercando al estudiante a la realidad profesional. En este trabajo nos centraremos en dos de los objetivos generales establecidos para tal fin:
- Situar la traducción en su contexto social/y profesional
- Conocer el mercado profesional de la
traducción/estudiante de traducción
Analizaremos con detenimiento ambos objetivos y describiremos los contenidos que han de contribuir a desarrollarlos, así como diferentes fórmulas metodológicas diseñadas para alcanzarlos:
- Prácticas en empresas
- Simulación de encargos de traducción
- Seminarios impartidos por traductores profesionales - Charlas a cargo de antiguos alumnos en ejercicio
profesional
- Visitas a empresas de traducción
- Información sobre las asociaciones profesionales
1. El concepto de “calidad” en el contexto
educativo
mecanismos en aras de una nueva forma de enseñar sin haber entrado a considerar que el término “calidad” tiene que ser definido en función de determinados parámetros pues al ser
“multidimensional” su definición admite muchas apreciaciones, tantas, al menos, como contemplamos en una organización (Sanz Oro 2003: 10).
En el caso de los contextos educativos, el profesor de Miguel (1997a, 1997b) presenta algunos enfoques para acercarnos al concepto de calidad:
- Calidad como prestigio/excelencia. Se entiende por calidad el prestigio académico y social que tiene una institución acreditada y que la distingue de las demás.
- Calidad en función de los recursos. Existe calidad cuando se cuenta con estudiantes excelentes, profesores cualificados y con alta productividad y un equipamiento apropiado y moderno.
- Calidad como resultados. Una institución tiene calidad en la medida en que contribuye al éxito de sus egresados. Son los resultados de los alumnos los que determinan la valoración de una institución. - Calidad como cambio (valor añadido). Desde este
enfoque, las instituciones de mayor calidad son aquellas que tienen más impacto sobre los conocimientos de los alumnos, la evolución de su personalidad y el desarrollo de su carrera.
- Calidad como adecuación a propósitos. Asume una definición práctica de la calidad en el sentido de lo que es bueno o adecuado para algo o alguien.
- Calidad como perfección o mérito. Se interpreta la calidad como una “cosa bien hecha”. Se apuesta, tanto en los procesos como en los productos, por la perfección, por el “mérito” frente al “valor”.
eficacia de las organizaciones sino también una filosofía en la manera de enfocar el trabajo diario dentro de las instituciones educativas.
Con el título que encabeza esta comunicación se recoge la acepción de “calidad” entendida:
“... como una filosofía de la gestión orientada a responder a las necesidades de los usuarios y clientes, adelantándose a lo que ellos esperan” (De Miguel 1997a: 163).
Dicha definición, adaptada a la educación superior, puede ser entendida como una mayor o mejor adecuación de la universidad a las demandas actuales del mercado laboral, algo que vamos a tratar a continuación, abordando ya el que sería uno de los objetivos generales de los estudios de traducción e interpretación: situar la traducción en su contexto social y profesional.
2. Los estudios de traducción y su contexto social
y profesional
Iniciaremos este apartado describiendo el contexto social a partir de las distintas demandas que puede haber con respecto a los estudios de traducción e interpretación.
Por un lado, nos encontramos con las demandas de los propios alumnos que deciden optar por estos estudios con unas expectativas concretas. A modo de ejemplo, señalar que los estudios de traducción e interpretación en la Universidad de Granada, en concreto, han sido durante el curso académico 2003-04 los estudios con nota de corte más alta de toda España con un 8’51 puntos (Gaceta Universitaria 2003: 2-6).
Por otro lado, el mercado puede tener expectativas que pueden coincidir o no con las de los estudiantes y que van a fluctuar atendiendo al comportamiento de los distintos sectores económicos. Así, la globalización económica propiciará un mayor intercambio comercial, con la correspondiente demanda de especialización en este sector.
mediante la fijación de unos planes de estudios vivos, que sufren modificaciones cada cierto tiempo.
No cabe la menor duda de que la situación ideal sería aquella en la que la demanda de estos tres agentes sociales coincidiera plenamente pero no descubrimos nada nuevo al receptor al decir que esa no deja de ser una situación idílica. Para ello pasaremos a describir brevemente cuál puede ser la demanda de cada uno de ellos y ver en qué medida se podrían acercar posiciones.
A la idea general que los estudiantes tienen sobre lo que los estudios de traducción e interpretación les pueden ofrecer, hay que añadir un cambio de perfil que viene dado, quizás, por la carencia de unos estudios específicos de Lenguas Aplicadas, vigentes en cambio, en muchos países europeos, especialmente Francia y Reino Unido (Kelly 2000: 5-6). La creación de estos estudios contribuiría a responder mejor a la demanda de los tres agentes aquí mencionados, beneficiando también, sin duda, a los estudios de traducción.
…las expectativas de los y las estudiantes que se matriculan en nuestros estudios ya no son siempre las de convertirse en profesionales de la comunicación intercultural, sino de estudiar “lenguas, pero no para ser profesor/a” o “lenguas, pero de una forma más moderna/práctica” (Kelly 2000: 6).
El mercado profesional necesita traductores especialistas en traducción técnica, en traducción científica, en localización, en doblaje, etc. pero el mercado para los licenciados en traducción e interpretación también se ha abierto a actividades profesionales tan diversas como la terminología, la documentación, el periodismo, la animación sociocultural, el turismo, la publicidad, la enseñanza de idiomas, el comercio exterior, la banca, las finanzas o el sector inmobiliario.
Lo dicho hasta ahora nos lleva a inferir que:
- las expectativas de los estudiantes son mucho más limitadas que las demandadas por el mercado;
- hay un vacío profesional por la carencia de especialistas con formación paralela en estudios interculturales que se dediquen a ello;
primera opción dedicarse a la actividad central de sus estudios: traducir e interpretar.
Hasta ahora hemos mencionado las que serían las demandas de estudiantes y del mercado laboral pero ¿y la universidad? ¿Qué demandas tiene?
Según el documento de la CRUE “Los objetivos de la Universidad ante el nuevo siglo” (1997):
- La Universidad debe ofrecer, durante el grado, una formación básica para una sociedad en cambio, sin desatender su dimensión humanista, y una especialización en el postgrado, que tenga en cuenta las demandas del mundo laboral.
- Las Universidades deben esforzarse en responder a la demanda social de investigación de calidad, tanto básica como aplicada.
- La Universidad debe atender a una formación continuada, satisfaciendo las necesidades de actualización, readaptación y especialización reclamadas por el mundo empresarial.
- Existe una demanda genérica y difusa para que la Universidad sea un lugar de encuentro intelectual, de reflexión, de creación y de crítica, etc.
Estos objetivos son muy claros y pretenden atender a las demandas del mundo empresarial pero sin dejar de lado su labor primordial en investigación así como su papel de generador del pensamiento crítico, de creación intelectual y de reflexión, muy necesarios también para el desarrollo de una sociedad saludable.
3. El mercado de la traducción profesional
activo de las distintas lenguas y culturas crean la necesidad de que sean unos estudios bastante pragmáticos.
“Conocer el mercado de la traducción profesional” es uno de los objetivos generales del plan de estudios de Facultad de Traducción e Interpretación de la Universidad de Granada, que viene a justificar lo dicho anteriormente. Este objetivo, pone de manifiesto también el especial interés por conciliar las demandas de los dos agentes restantes, actuando la universidad como mediador y facilitador del acercamiento entre ambos.
Si bien este objetivo puede abordarse desde distintas asignaturas, en esta ocasión lo vamos a tratar desde la asignatura troncal de segundo curso Teoría y práctica de la traducción, que impartimos en la actualidad.
Que nuestros alumnos conozcan cuál es en la actualidad el mercado de la traducción profesional es una de nuestras prioridades en la Universidad de Granada. Para ello partimos siempre de los conocimientos y expectativas que estos tienen, estimulando el debate abierto en el seno de la propia clase. A lo largo de varios años, se ha podido constatar que las respuestas son bastante limitadas y estereotipadas, no adaptándose a las necesidades reales del mercado. Para ampliar esta perspectiva se les ofrece el siguiente material:
- Anuncios reales de prensa demandando licenciados en traducción e interpretación.
- Anuncios reales de prensa demandando un perfil similar al suyo sin ser específicos de traducción (Firma de abogados busca profesional de la comunicación con dominio de inglés).
- Perfiles profesionales de licenciados en traducción que ya están trabajando elaborados al efecto en los que relatan aspectos académicos y profesionales.
Se estudia a fondo todo el material ofrecido para finalmente volver a realizar una puesta en común en la que ellos mismos elaboran una lista de salidas profesionales, normalmente bastante más amplia que la inicial.
la misma, merecen especial atención de los que serán los futuros profesionales del sector. Como en el caso anterior, se sigue un enfoque constructivista, que permite a los estudiantes interiorizar mejor lo aprendido a través del propio esfuerzo de búsqueda y creación del conocimiento que luego será, si fuera necesario, completado o corregido por el profesor. A este respecto Robinson señala:
“The effort is never really wasted, since we always learn things more fully, integrate them more coherently into our working habits, when we learn them in rich experimental contexts, through our own efforts” (1997: 121).
En nuestro afán por acercar el mundo académico y el profesional, el alumno ha de enfrentarse a encargos específicos de traducción, propios de una verdadera relación cliente-traductor. Al encargo planteado, el alumno deberá responder en el plazo establecido, ajustándose a unas normas de presentación de trabajos facilitadas por el profesor y razonando por escrito y en un modelo aparte principales problemas de traducción surgidos, posibles soluciones así como justificación de su propia elección.
La visita a alguna empresa de traducción de nuestra ciudad suele realizarse cuando hemos pasado el ecuador de la asignatura con el fin de que los conocimientos adquiridos, el esperado mayor interés por la profesión así como las dudas surgidas a lo largo de casi dos meses les permitan sacar un mayor provecho de la misma. Se les anticipa ligeramente en qué va a consistir esta experiencia y se les anima a preparar todo tipo de preguntas (desde preguntas relacionadas con los ingresos hasta preguntas sobre el propio sistema de acceso o incorporación al equipo de trabajo).
La Universidad de Granada, a través del Vicerrectorado de Estudiantes, cuenta con un Centro de Promoción de Empleo y Prácticas en el que, entre otros servicios, ofrece la posibilidad de realizar prácticas en empresas a licenciados o estudiantes en su último año de estudios. Esta constituye una vía muy utilizada por nuestros alumnos como forma de incorporarse al mercado laboral, directamente de la mano de la propia universidad.
4. Conclusiones
No cabe la menor duda de que una formación de “calidad” pasa necesariamente por tener en cuenta la realidad del mundo laboral al que se incorporarán los estudiantes, pero sería un gran error concebir la universidad como una mera fábrica de trabajadores, dejando de lado aspectos tan importantes como la investigación o la formación del pensamiento crítico. Creemos que la balanza debe estar equilibrada proporcionándose en el pregrado una formación básica que permita a los estudiantes la versatilidad profesional y establezca los cimientos para una formación a lo largo de toda la vida. Debe quedar para el postgrado y para la formación de las propias empresas la especialización a veces tan anhelada en los foros de debate sobre la profesión. La universidad debe seguir desempeñando su papel de mecenas del conocimiento sin dar la espalda a la realidad impuesta por un mundo sometido a cambios vertiginosos pero sin supeditarse al mandato impuesto por los agentes económicos, bastante equidistantes del altruismo de lo universitario.
Bibliografía
DE MIGUEL, M. (1997a). “La evaluación de centros escolares”.
Actas de las VII Jornadas sobre la LOGSE. Granada: Facultad de Ciencias de la Educación.
DE MIGUEL, M. (1997b). “La evaluación de los centros educativos. Una aproximación a un enfoque sistémico”. Revista de Investigación Educativa. 15 (2): 145-178.
ROBINSON, D. (1997). Becoming a Translator. London and New York: Routledge.
SANZ ORO, R. (2003). Tutoría y orientación en la universidad. Granada: Universidad de Granada.
“Los genios estudian Traducción e Interpretación en Granada”. (2003) Gaceta Universitaria. Septiembre 2-3.
“Los objetivos de la universidad ante el nuevo siglo”. (1997). Documento de trabajo de la CRUE. Disponible en URL
http://www.crue.org.confsal.htm. Fecha de consulta: 31 de enero de 2003.
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