BOLETíN DE LA
ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
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Editora
Blanca Diez Garretas
BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Revista publicada por la Academia Malagueña de Ciencias, dedicada al fomento y difusión de las Ciencias Naturales, Tecnológicas, Biosanitarias, Sociales y Humanidades. Se edita con periodicidad anual.
La ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS proclama absoluta libertad de expresión en su seno, pero en las obras de cada autor que en este volumen se reproducen, éste será el único responsable de sus opinio-nes y de la totalidad de la misma.
Consejo Editorial
Miguel Álvarez Calvenle, Alfredo Asensi Marfil, José Becerra Ratia, José Angel Carrera Morales, Manuel Costa Taléns, Vicente Cómez Navas, Salvador Rivas-Martínez, Juan Lucena Rodrígue7., Juan l{ui7. de la Torre, Mercedes Vico Monteoliva.
Ilustraciones
Vicente Cómez Navas
Composición y Diseño
José Manuel Rodríguez Carcía, Soledad Álvarez Sánchez
Correspondencia
Boletín de la Academia Malagueña de Ciencias
CI
Moratín, n° 4, l° B. 29015-Málaga!-:-Illa il: academ [email protected] I [email protected] Dirección página Internet: www.academiamalaguenadeciencias.com
Edita: © Academia Malagueila de Ciencias
Realización y Administración: Academia Malagueila de Ciencias Imprime: IMAGRAF, Málaga
Depósito Legal: MA-1881-06 ISSN: 1885-1495
Bol. Acad. Malag. Cienc. 8. 2006
NUM
.
R
DICIEMBRE DE 2006
ÉPOCAVII
S U M A R I O
RESUMEN DE LAS ACTIVIDADES REALIZADAS:
CURSO ACADÉMICO
2005 - 2006
Miguel Álvarez Calvente
PREMIO ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS. CONGRESO INTERNACIONAL:
EL
AGUA SUBTERRÁNEA EN LOS PAÍSES MEDITERRÁNEOSLuis Linares Girela
CONFERENCIAS:
DISEÑANDO FRACTALES O DE CÓMO SE DEBERÍA PLANIFICACIR UN MUSEO DE CIENCIA
Mikel Asensio Brouard
EL
QUIJOTE EN EL CINEM
aJosefa Lara García
70
AÑos DE AVIACIÓN EN MÁLAGAFrancisco Javier Hidalgo del Valle
ALBERT EINSTEIN y EL COMPROMISO CÍVICO DEL CIENTÍFICO
Francisco Fernández Buey
COMUNICACIONES CIENTÍFICAS:
ANÁLISIS DE SERIES HISTÓRICAS DE DATOS DE LLUVIA y DE CAUDAL EN EL ÁREA DE SIERRA TEJEDA-ALMIJARA (SUR DE ESPAÑA)
Isaac Pérez y Bartolomé Andreo
LAs
AGUAS SUBTERRÁNEAS EN EL ENTORNO DE LA CIUDAD DE MÁLAGAy su
APROVECHA-MIENTO PARA EL RIEGO DE PARQUES Y JARDINESFrancisco Carrasco, Bartolomé Andreo, Pablo Jiménez, lñaki Vadillo y
José Luis Rodríguez
FÉLIX HAENSELER y PABLO PROLONGO. SEMBLANZA DE DOS BOTÁNICOS MALAGUEÑOS
INFORMES:
PROBLEMÁTICA DE LOS EFECTOS OCASIONADOS EN LA FRANJA DEL LITORAL POR LOS
TEM-PORALES
Miguel Álvarez Calvente, Juan Camacho Martínez, José Ángel
Carre-ra MoCarre-rales, Eduardo Conejo Moreno, Agustín Escolano Bueno, Juan
Lucena Rodríguez, Luis Machuca Santacruz, Juan Antonio Rodríguez
Arribas, José Damián Ruiz Sinoga, Juan Antonio Camiñas Hernández
y Luis López Pelaez
INFORME PRELIMINAR PARA LA CONFIGURACIÓN DE UN MUSEO DE LAS CIENCIAS y LAS
TECNOLOGÍAS EN LA CIUDAD DE MÁLAGA
José Becerra Ratia, Luis Machuca Santacruz y José Ramón Ramos
Ba-rrado
REHABILITACIÓN DEL PARQUE DE MÁLAGA
RESUMEN DE LAS ACTIVIDADES REALIZADAS 7
RESUMEN DE LAS ACTIVIDADES REALIZADAS
Ilmo. Sr. D. Miguel Álvarez Calvente
Secretario General
CURSO ACADÉMICO 2005 - 2006
Asambleas Generales
Se han celebrado las dos Asambleas Generales de carácter ordinario que establecen los Estatutos, la de Apertura de Curso Acadé-mico que tuvo lugar el 29 de septiembre de 2005 y la de Clausura del mismo celebrada el día 28 de junio de 2006.
Debido al fallecimiento de los Acadé-micos de Número, limos. Sres. D. Constancio
Actos Académicos
Jornadas CientíficasEl Agua Subterránea en 105 Paíse5 Mediterráneos (AQUAill MED-06)
La Academia en colaboración con el Instituto Geológico y Minero de España, la Universidad de Málaga, la Escuela de Ingenie -ros de Minas de Madrid y el Club del Agua Subterránea, ha participado en la organización y celebración de este Congreso Internacional que tuvo lugar en nuestra Ciudad del 24 al 28 del mes de abril, formando parte de los Comi-tés Organizador, Científico y de Honor.
Convocó los premios Acadell1ia Mala-guóia de Ciencia:> con los que galardonar aq ue-llas comunicaciones que versaran sobre temas concernientes a la provincia. junto al premio y diploma correspondiente, la Academia se com-prometió a la publicación de las obras premia-das. Optaron un total de 16 ponencias, resul-tando galardonadas las siguientes:
- Anrí/isis de series históricas de datos de lluvia .ti de caudal en el rírea de Sierra Tejeda-Alm i-jam (Sur de Espéia) realizado por Isaac Pérez y Bartolomé Andreo que obtuvo el primer premio.
Mínguez Álvarez y D. Federico del Alcázar y Moris, la junta de Gobierno declaró, con fecha 15-11-2005, la existencia de dos vacantes e ini-ció el proceso para su provisión que culminó con la celebración de la Asamblea Extraordi-naria de Académicos de Número (23-01-2006) en la que resultaron elegidos los limos. Sres. D. Francisco Cabrera Pablos y D. Eduardo Conejo Moreno.
- Consideraciones sobre las aguas s ubterrá-neas en el entorno de la ciudad de Mrílaga y Sil aprovechamiento pam el riego dc parques y jardines realizado por Francisco Ca rras-co, Bartolomé Andreo, Pablo jiménez, liiaki Vadillo y José Luis Rodríguez que obtuvo el accési t.
Conferencias
- Con motivo del solemne acto de la In au-guración del Curso Académico el 29 de septiembre de 2005, el Prof. Dr. D. Mikel Asensio Brouard, dictó la conferencia Planificación de un Museo de la Ciencia.
- En los actos conmemorativos del V Cen-tenario de la edición del Quijote, el 23 de noviembre de 2005, la Ilma. Sra. O" María Josefa Lara García, Académica de Número de la Real de Bellas Artes de San Telmo y de la Malagueiia de Cien-cias ofreció una conferencia sobre El Quijote en el cine.
8 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Fundación Museo-Casa Natal de Picasso del Excmo. Ayuntamiento de Málaga, D. Eugenio Chicana, pintor y experto en la obra de Picasso, disertó el 3 de mayo de 2006 sobre: Cuernicn: evolución, aciert05 lj arrepel/till/ient05 e/1 5/.1 proce5o creatiuo.
- Con motivo del Aniversario de la Base Aérea de Málaga, el Académico de Mé -rito, Ilmo. Sr. D. Francisco Hidalgo del Valle glosó el 23 de mayo de 2006, una documentada conferencia ilustrada, ti-tulada: 70111105 de Iwiaóól/ lIlilitar el/ M á-laga.
- En el acto de Clausura de Curso el día 28 de junio de 2006, el Prof. Dr. D. Fra n-cisco Fernández Buey desarrolló el tema: Albert Ein5tein .ti el WII/prollliso cívico del cien tífico.
Memorias e Informes
¡I/(¡ml/e sO[lre el Proyecto de Relll7bilitaciól/ del Par -qlle de Málaga .ti su el/ torno
En septiembre de 2005 el Excmo. Ayuntamiento de Málaga solicitó a la Aca-demia un informe sobre el Proyecto de Re lll7bi-litociól/ del Porque de Málaga, tema que venía preocupando desde antiguo a nuestra Corpo -ración y que, incluso, había sido debatido en
Biblioteca y archivos
BibliotecaLegado «/-'rol/ciscu Vázquez Sel/»
La Academia ha recibido de la familia de nuestro compailero, Francisco Vázquez Sell los 772 volúmenes que constituyen la que fuera su biblioteca científica, los cuales han sido tr as-ladados a nuestra Sala de la Biblioteca General de la UMA, para su inclusión en el Catálogo de los fondos bibliográficos que en ella tenemos deposi tados.
Il/corporociól/ de otros aportociolles
Es de resefi.ar la buena acogida en la entrega de obras, tanto de producción propia de los limos. Sres. Académicos como ajena, ha -biéndose registrado en la Sede Administrativa la entrega de 103 nuevos volúmenes, siendo de ,1notar el que, por primera vez en decenios, se
el Curso anterior tras una conferencia dictada por la Profesora O". Carmen Af¡ón Feliú, quien resultó ser una de las inspiradoras del proyecto a considerar.
Tras los trabajos llevados él cabo por una comisión de académicos expertos en las diferentes facetas contempladas en el Pr oyec-to, el 11 de noviembre de 2005 se hizo entrega oficial al Excmo. Sr. Alcalde de la Ciudad del informe solicitado que, días después, fue pr e-sentado al público a través de los medios de comunicación social.
Iniciadas las obras, Academia y Ayuntamiento han establecido un convenio mediante el cual aquella asesorará a éste en los trabajos que, en materias de Botánica y Arb o-ricultura, se están llevando a cabo con cargo al citado proyecto.
El Museo de las Ciel/cias lj la.'; Tecl/ologias de Má -laga (Segllimiento)
En cumplimiento del acuerdo de con -siderar el tema como prioritario para la Aca-demia, la Comisión nombrada al efecto bajo la coordinación del Vicepresidente 1°, Ilmo. Sr. Machuca Santacruz ha proseguido con la cele -bración de reuniones de expertos sobre el tema que culminaron con la intervención del P rofe-sor Dr. Mikel Asensio Brouard.
ha registrado la aportación de una Academia extranjera (L' Academia de Fisiocritici de Sie -na).
Archivos
RESUMEN DE LAS ACTIVIDADES REALIZADAS 9
ta rea de IOG11 ización de las obras propiedad de
la Academia, distribuidas en diferentes centros de la Universidad que, por diversos motivos, ,lún no figuran catalogadas entre las de nuestra
propiedad para, una vez incorporadas al Ca-téÍlogo, trasladarlas (salvo casos justificados) a la Sala donde se conserva el resto de nuestros fondos.
Para seguir en el tema de Biblioteca, se ha constituido una comisión UMA-Aca de-mia cuya actuación está siendo totalmente e fi-caz y satisfactoria.
Publicaciones
Holdin dc 111 11 mdl'lIl ia (Vollllllen VII)
Se presentó el 24 de enero de 2006 y, cumpliendo el propósito del Consejo Editor, ha tenido caréÍcter anual, recogiendo lo más
desta-cado ocurrido a lo largo del curso anterior. Consolidado como portavoz oficial
de la Academia, ha tenido una amplia d
ifu-Protocolo
y
Presencia Institucional
Renovación de Cargos en el Instituto de Academias de AndalucíaA lo largo del Curso, el Instituto de
Academias de Andalucía ha procedido a la re-novación reglamentaria de cuatro de los seis cargos que constituyen su Junta de Gobierno.
Realizada la elección, dichas vacantes han sido
cubiertas de la siguiente manera:
Presidente: Excmo. Sr. D. Gonzalo Piédrola de Angulo.
Vicepresidente 1": Excmo. Sr. D. Be-nito Valdés Castrillón.
Vicepresidente 2": Excmo. Sr. D. A l-fredo Asensi Marfil.
Vocal Asesor: Excmo. Sr. D. Pedro Lu is Sen'era Con treras.
Otras actuaciones
La Academia está presente en
dife-rentes foros y conmemoraciones. A título de ejemplo, podemos citar:
Celebración del DíA DEL INSTITUTO DE 1.1\<" ACADI\11/\<" 1)1' A"IDALUcíA 2006 (San
Fernan-sión, tanto en el mundo académico (se envía a todas las Academias reconocidas como tales en el país) así como a entidades y personalidades
de carácter científico y socio-cultural.
El agua en la tierra
Con motivo de la celebración del
Conxreso Internacional del Agua SlIotcrrfÍllCl1 ell
los Países del Mediterráneo, y como Libro de
Protocolo del mismo, se ha publicado un fac-símil del ejemplar que se encuentra en nuestra Biblioteca, de la obra del llmo Sr. D. Silvino Thos y Codina, escrita en 1878 con motivo de su ingreso en la Academia de Ciencias y Artes de Barcelona.
Anuario 2005 de la Academia
Como es preceptivo, se ha publicado, y distribuido el Anuario-200S que recoge una sucinta reseña de lo actuado y una detallada
relación de sus miembros y estructuras a lo lar-go del curso académico.
do, 22-04-06).
Participación en las reuniones de
es-tudio celebradas por las diferentes secciones del PLAN ESTRATÉGICO DE MÁI~AGA, patrocinado
por la Fundación CIEDES.
Participación en el PLAN ESTRATEClCO
DI: LA UNIVERSIDAD DE MÁLAGA.
Presencia institucional en los trabajos M;\I~AGA, CAPITAl. CULTURAL 2016.
Inauguración del MIRADOR FRANCISCO V ÁZQUEZ SELL. Homenaje celebrado por la
Jun-ta de Andalucía en memoria de quien fuera presidente del Instituto Andaluz de Reforma
Agraria y entrañable compailero de nuestra
Academia.
Presencia e intervención en las
confe-rencias de apertura de las exposiciones MÁl.AGA
MARINERA y CONMEMORACiÓN DEL V CENTE'-JARIO DE LA MUEI{TE DE CRISTÓI3AI. COlÓN del Académico
TImo. Sr. Gómez Navas, así como en la donación
de una obra al Museo de Málaga y la presenta-ción del libro al que ha dado origen y de los que son autores los igualmente Académicos Nume-rarios, limos. Sres. Olmedo Checa y Cabrera
-10 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Actividad Corporativa
Funcionamiento de la sede administrativa
Se ha regularizado su funcionamie n-to al acoger, por primera vez, la celebración de una Asamblea de Académicos de Número, y sigue centralizada en ella toda la actividad de las Secciones, Grupos de Trabajo y Junta de Gobierno así como la actividad burocrática y administrativa de la Academia.
Desde ella venirnos prestando ate n-ción personal a los Sres. Académicos (procur a-mos tenerla abierta de 19 a 21 horas, de lunes a jueves); se lleva a cabo la recepción de libros yen ella se encuentran, a disposición de quien tenga interés por retirar alguno de los ejempl a-res excedentes de las publicaciones realizadas por la Corporación.
Cuenta con una pequeña biblioteca en la que se encuentran, a disposición de quien esté interesado en consultarlos, 204 volúmenes que versan sobre los más diversas temas y que permanecerán en ella hasta su pase definitivo a nuestra Sala de la Biblioteca General de la UMA.
Reseñar que, en un intento de dejar constancia visual de la memoria histórica de nuestros 134 afias de existencia, hemos instal a-do la «Galería de fotos de los Presidentes de
la Corporación» que, en virtud de un acuerdo de finales de 1800, ya obraba en nuestra sede histórica de San Telmo y que hemos logrado recobrar y completar en casi su totalidad.
Movimiento de socios
Bajas: A lo largo del Curso hemos tenido que lamentar el fallecimiento de los lI-mos. Sres. Académicos de Mérito: D. Fernando Orellana Toledano y D. Antonio Canca Guerra. Causan además baja como Académicos de Mé -rito D. Francisco Cabrera Pablos y D. Eduardo Conejo Moreno.
Altas: Como resultado de la Asam -blea Extraordinaria causan altas como electos de Número los limos. Sres. D. Francisco Cabre-ra Pablos y D. Eduardo Conejo Moreno.
Actividad de las Secciones y Junta de Gobierno
Se ha registrado la actividad habitual de las Secciones cuyos resultados han sido la programación y organización de las activida -des antes reseñadas o que están en fase de ej e-cución.
RESUMEN DE LAS ACTIVIDADES REALIZADAS 11
PREMIO ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS EN EL
CONGRESO INTERNACIONAL: EL
AGUA
SUBTERRÁNEA EN LOS
PAÍSES MEDITERRÁNEOS
Ilmo. Sr. D. Luis Linares Gire1a, Académico de NúmeroDumnle 1, ,emana del 24 al 28 de abril de 2006 se celebró en
Málaga el Congreso Interna-cion" I sobre «El Agua Su bterránea en los Países
Mediterráneos-AQUAinMED-06», en el que la
Ac"demia Malaguef'ia de Ciencias colaboró ac-tivamente, formando parte de los comités de honor, científico y de organización.
La J 1I nta de Gobierno de nuestra
Cor-poración ofreció a la Organización del Congre -so la iniciativa de conceder un premio, con el
nombre de la Academia Malagueña de
Cien-cias, para distinguir, entre las comunicaciones
presentadas al Congreso y referidas a la pro-vincia de Málaga, aquellas que, a criterio del Jurado correspondiente, reuniese más méritos, atendiendo a su calidad científica y a sus
posi-bilidildes de aplicación práctica.
El Jurado para la selección de la
co-municación estuvo compuesto por los siguie n-tes m iem bros de la J unta de Gobierno de la Academia Malaguef'ia de Ciencias y de la
Or-ganización del Congreso (comité científico,
co-mité de organización y editores):
D. Alfredo Asensi Marfil (presidente)
D. José Ángel Carrera Morales
D. Juan José Durán Valsero
D. José Antonio Fernández Sánchez
D. Celestino García de la Noceda Márquez
D. Luis Linares Girela
D. Juan Antonio López Geta
D. Leandro Olalla Mercadé
D. Francisco Ruiz García
Entre las 141 comunicaciones
pre-sentadas al Congreso, se seleccionaron 16 re -feridas al ámbito territorial de la provincia de
Málaga, centrándose en ellas las deliberaciones
del Jurado que, mayoritariamente, consideró
dos de ellas merecedoras del galardón, dec i-diendo conceder el PREMIO ACADEMIA MAL AGUE-ÑA DE CIENCIAS a la más votada y un accésit del
mismo a la segunda, acordándose también
pu-blicar ambas en el Boletín de nuestra Corpora
-ción. Las comunicaciones distinguidas fueron
las siguientes:
PREMIO ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS:
Análisis de series históricns de lluvia y caudal en el área de Sierra Tejeda-AI/I1ijam (Sur de España), de la que son autores Isaac Pérez R a-mos y Bartolomé Andreo Navarro.
ACCÉSIT:
Consideraciones sobre las aguas s/lbte -rráneas en el entorno de la Ciudad de Málaga y su aprovechamiento para riego de Parques y Jardilles, de la que son autores Francisco Carrasco Ca n-tos, Bartolomé Andreo Navarro, Pablo Jiménez
Gavilán, Iñaki Vadillo Pérez y José Luis Rodrí
-guez López.
En la cena de clausura del Congreso
AQUAinMED-06, el presidente de la Academia
Malagueña de Ciencias y del Jurado, Exmo. Sr. D. Alfredo Asensi, hizo entrega de los premios
y los diplomas acreditativos a los autores de
las comunicaciones distinguidas, mientras que
el coordinador del comité de organización del
12 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Premio Academia Malagueña de Ciencias
CONFERENCIAS 15
DISEÑANDO FRACTALES O DE CÓMO SE DEBERÍA
PLANIFICAR UN MUSEO DE CIENCIA
Conferencia del Prof. DI. D. Mikel Asensio Brouard, Universidad Autónoma de Madrid con la cola-boración de la Dra. Elena PoI, Directora de la empresa InterpretArt
«¿Al dinero y al interés mira el autor? Maravilla será que acierte, porque no hará sino harbar, harbar, como sastre en
vísperas de pascuas, y las obras que se hacen apriesa nunca se acaban con la
perfeción que requieren.»
Sancho, en el Cap. IV, Parte 1I.
Q
~ o;em empeza, agmdeciendo~ a la Academia de Ciencias de
~álaga su amable invitación para impartir esta conferencia de apertura del curso académico. Es un honor para mí compar-tir estas reflexiones con las señoras y los seño-res académicos, con las autoridades locales, con los profesionales y con el público interesado de la ciudad de Málaga.
La contribución que aparece a conti-nuación es una reflexión sobre los museos de ciencia, basada, por una parte, en la reflexión teórica y en la investigación realizada por mi equipo de la Universidad Autónoma de Ma-drid, en el ámbito de los museos en los últimos
veinte años, y por otra parte, basada en la expe-riencia desarrollando proyectos en el campo de los museos, y muy especialmente en algunos museos de ciencia, como el Museo de Historia Natural de la ciudad de Milwaukee, el Museo Marítimo de Barcelona, el Museo de la Salud, que diseñamos para el Ministerio de Sanidad, la musealización en parque minero de las Mi-nas de Mercurio de Almadén, los pequeños museos de identidad que hemos desarrollado para la comunidad extremeña y que poseen una clara lectura científica y tecnológica de los procesos dentro del marco de una exposición antropológica, o la Red de Museos de Ciencia de Madrid, que tuve el honor de ayudar a im-plementar hace unos años, dentro de la Direc-ción General de Investigación del gobierno de la comunidad madrileña (donde participaban el Museo Nacional de Ciencias Naturales, Mu-seo Nacional de Ciencia y Tecnología, Museo Nacional Geológico y Minero, Real Jardín Bo-tánico, Museo Naval, Museo del Ferrocarril, Planetario y Museo Telefónica, además de una
treintena de museos y colecciones univers ita-rias). A todas estas instituciones y a sus téc ni-cos les debemos una gran parte de las reflexio-nes que van a parecer a continuación y, sobre todo, la posibilidad de haber tomado contacto directo con la práctica y los problemas reales que son, en nuestra opinión, un complemento muy conveniente de la reflexión teórica y de la investigación. Mención expresa debe ocupar nuestra colega Zahava Doering, en compañía de la cuál realizamos una estancia en la
Smith-sonian Institution, en el verano de 2005, es pe-cialmente en las visitas de trabajo al National Museum of Natural History (el mayor museo de ciencia del mundo con sus más de 120 mi-llones de objetos y especímenes), en la que pu-dimos preparar una parte importante de las reflexiones que componen esta intervención.
Ante la solicitud de que realice una reflexión sobre los museos de ciencia, al hilo del interés de la ciudad de Málaga por desarrollar un proyecto en tal dirección, voy a presentar una serie de pensamientos críticos sobre la e je-cución de este tipo de proyectos, en el contexto patrimonial actual en que nos encontramos.
Los museos de ciencia son un elemento estrella de la alfabetización científica
La alfabetización científica es uno de los retos de la sociedad del conocimiento. N uestra sociedad tecnologizada corre el pe-ligro evidente de alejarse cada vez más de la comprensión de los ciudadanos. A medida de que la ciencia y la tecnología se hacen más complejas los ciudadanos tienen, cada vez más,
repre-16 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
sentación operativa de instrumentos o p roce-sos con los que interaccionan todos los días. Re -presentarse qué es una bacteria, cómo funciona un teléfono, por qué nuestras gafas de esquiar deben defendernos de los rayos UVA, o cómo afecta el balance de los distintos taninos en la apreciación de un buen vino. Paradójicamente, cada vez tenemos un mayor conocimiento de la explicación científica de la realidad que nos rodea, pero cada vez corremos un mayor pe li-gro de situarnos en un nivel superficial de utili-zación y sometimiento a un imperio científico y tecnológico que no somos capaces de dominar. Desgraciadamente, cada vez abundan más, en la mentalidad popular, explicaciones mágicas sobre los fenómenos científicos, muchas de ellas superficiales y descriptivas, epistemológ i-camente circulares, cuando no incluso animi s-tas, soportadas en muchos casos por la ligereza y falta de rigor de los medios de comunicación de masas.
Los museos de ciencia pueden jugar un papel central en el proceso de alfabetización científica (HENRIKSEN & FROILAND 2000, RENNIE & WIJ.JJAMS 2002, AcuIRRE & V ÁZQUEZ 2004), como instituciones disponibles a lo largo de toda la vida del individuo (la escuela solamente c um-pliría aquí una labor, si bien central, limitada en el tiempo), y como entorno de formación (ARMEsTO et al. 2005, EO-IEvERI\ÍA et al. 2005). Los museos de ciencia, junto a otras iniciativas de aprendizaje informal de la ciencia, permiten a los ciudadanos incorporarse a los cambios que se han ido produciendo en el devenir histórico y a los nuevos cambios recientes, a lo largo de la vida, y en el contexto de ocio cultural de ca -lidad. El concepto de aprendizaje de la ciencia está íntimamente ligado a los museos de cie n-cia (DIERKING et al. 2004).
En la ciudad de Málaga se viene planteando en los últimos años, la necesidad de completar una oferta museística con un mu-seo de ciencia. Pero hoy en día, la realización de un museo es, en primer lugar, una realidad compleja, que precisa de una planificación c ui-dadosa, con el concurso de profesionales de disciplinas muy diversas. Además, se trata de una expensa importante, en términos de inve r-sión inicial y en términos de posterior explota -ción. No sólo económica sino en compromisos de personal, de implicación patrimonial que posteriormente hay que conservar y dina mi-zar. y por último, pero no menos importante, se trata de una inversión comprometida con la
dinámica cultural y turística de la ciudad, con la que se toma el compromiso de desarrollar infraestructuras sostenibles.
Un Museo de Ciencia es un equipamiento imprescindible para una gran ciudad
Ya hemos comentado la conveniencia de la existencia general de los IllUSCOS de cien -cia como elementos de alfabetización científica de los ciudadanos a lo largo de todCl su vida. Pero además, los museos de ciencia son un es -cenario privilegiado para el apoyo a los apren -dizajes formales que los alumnos desarrollan en las escuelas. El aula, por sus propias limit a-ciones estructurales, es a menudo un escenClrio limitado para mostrar e ilustrar los materiales y los fenómenos científicos que, sin embClrgo, sí son mucho más fácilmente mostrables en los espacios de los museos de ciencias. Así, mani -pular un motor de combustión, descubrir con los efectos de la fibra óptica en una cámara os -cura, dar un paseo por el estómago de una vaca o localizar a partir de planos e instrumentos la constelación de Andrómeda, son apoyos habi -tuales de los montajes de ciencia que los vis i-tantes difícilmente olvidan, que integran en su conocimiento escolar, y que podrían ayudar a conseguir un aprendizaje más significativo que el superficial aprendizaje de la ciencia que se produce con demasiada frecuencia en el aula. Los museos de ciencia son así una herrami en-ta educativa fundamental, constituyéndose en verdaderos focos de atención sostenida de v i-sitas escolares en todas las comunidades en las que existen. Los museos de ciencia se inscriben en el contexto del aprendizaje informal, en fo-que que en los últimos allOS viene llamando cada vez más la atención como una altern ati-va creíble a la educación formal cuyos límites estructurales son cada vez más evidentes (ver una revisión del paradigma de aprendizaje in -formal en HOFS1TIN & RosENITLD 1996, ASENSIO & POL 2002).
CONFERENCIAS 17
dependen de efectos casuales o de cercanía. De otról parte, las visitas a los museos de ciencia se
realizan en un ámbito muy cercano, muy li
ga-do a dos necesidades básicas, la educativa y la
de ocio cultural de calidad, y no suelen justifi -car en ambos casos desplazamientos de más de una hora y 100 kilómetros, por lo que quedaría plenamente justificada la presencia de este tipo Lit:' infrestructuras a nivel provincial. La ter
ce-ra motivación básica de las visitas a museos de ciencia es la existencia de eventos o exposici
o-nes temporales que justifican por sí mismos
una visita diferenciada. Desde esta perspectiva
sería conveniente la coordinación de los mu-seos de ciencia relativamente cercanos (ASENSIO & POL 2005b)
La reflexión necesaria a nivel de pla -nificación urbana es que los museos deban
estar coordinados a dos niveles: urbanístico y
patrimonióll.
El Museo debe estar integrado en la
ciudad
En primer lugar, a nivel urbanístico, los museos son iconos de desarrollo urbano, que si est,ín bien planificados y gestionados,
terminan generando importantes cambios en el tejido urbano, con los cambios e incidencias
que ello conlleva en la trama de la ciudad. Es -tos iconos de desarrollo cultural deben
cuidar-se dentro de la remodelación de los circuitos en los planes urbanísticos correspondientes
para evitar efectos negativos evidentes de so
-brecarga o de alejamiento o 'cul de sac' de de-terminadas ofertas. Los museos se terminan convirtiendo en verdaderos iconos urbanos.
Los equipamientos museísticos terminan
fun-cionando como landmarks imprescindibles
para la organización del desarrollo urbano que
termina reorientando el desarrollo, los flujos y los servicios de las zonas de influencia.
Sabe-mos hoy que la ciudad no es una cuadrícula muerta sino que es un ser vivo que se auto-a
li-menta, crece y muere con suma facilidad y que el movimiento de uno solo de los elementos
urbanos puede a corto, a medio o a largo plazo
provocar cambios en la fotografía global. D
es-de los desarrollos clásicos, por ejemplo JACOBS (1961), sobre un modelo de WEAVER (1958), se admite que la ciudad responde a una proble
-mc1tica compleja organizada de relaciones en
principio predictibles. El problema es que los
modelos algorítmicos no han sido capaces de
predecir dichos desarrollos y aún hoy se busca un modelo explicativo global, sin menosprecio
de aceptar los efectos comentados anteriormen -te. La ciudad es un ser vivo que se estructura según una lógica compleja pero organizada; y en este conglomerado, la variación de un ele -mento significativo como es la creación de un
museo, produce cambios considerables en toda la dinámica global.
Por ende, los museos se están con -virtiendo, en el pasado reciente, como los el e-mentos urbanos más significativos a la hora de estructurar y reorganizar nuevas tramas y
nue-vos espacios urbanos (PrAI,soN & SII.IIVi\N 2003, DUPAGNE et al. 2004). En uno de los proyectos europeos de los que venimos participando en los últimos años, proyecto APPEAR «<Acces
-sibility Projects. Sustainable Preservation and Enhancement of urban subsoil Archaeolog i-cal Remains»), hemos podido comprobar que la musealización de yacimientos urbanos son
intervenciones urbanísticas significativas que trastocan a corto, medio y largo plazo, la
di-námica urbana, social y cultural de la ciudad,
produciendo efectos positivos y negativos en la zona y variando los flujos y dinámicas de ocio cultural tanto de los visitantes como de los
públicos locales (ASi'NSIO et al. 2006).
Esta reflexión no es nueva en el caso de Málaga, hace ya afios que se viene discutie n-do desde diversas perspectivas, la rehabilit a-ción/ reordenación del centro y el papel de los equipamientos culturales en dicho proceso, por
ejemplo en los debates organizados por el cole -gio de arquitectos (REIN 2001). Leyendo algunos
documentos de esas discusiones hemos podido observar que hay un cierto acuerdo en el diag-nóstico de la necesidad de actuación dentro de una situación de partida compleja, y también en que el binomio cultura/patrimonio debe ser uno de los factores regeneradores y
estructura-dotes del proceso por sus implicaciones en el los
aspectos identitarios, en el ocio de calidad y en el turismo. Sin embargo, a la hora de proponer soluciones y propuestas se manejan criterios
muy simples, especialmente a las conclusiones que se establecen en el funcionamiento de los museos. Por ejemplo, en general en cuanto a
la forma en que se debe planificar y evaluar el proceso, pero también en particular en cuanto
a cri terios generales de agrupación-d ispersión
de los equipamientos, al liderazgo frente a una
18 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Además, los equipamientos museÍ s-ticos llegan a comportarse como verdaderos rasgos identitarios de una ciudad, con lo que resultan de gran utilidad en la conformación
APPEAR
SI~IH fRAM(\VORY.PP.OGRAMMl
de una imagen de marca de calidad, al tiempo que ayudan a las dinámicas antiglobalización, tanto para los públicos locales como para las audiencias externas (ver www.in-situ.be).
Val d'Aosta, Italia
El Museo debe estar integrado en una oferta global de equipamientos patrimoniales y culturales
El segundo nivel imprescindible de coordinación es el patrimonial y cultural. Se precisa una coordinación de la oferta mu seo-lógica para evitar solapamientos y aprovechar las sinergias (GuTIÉJ<J<I7-Colnlr\Es 2002, PI C-KIIi\~1 2003). La insistencia en este punto nunca es suficiente en un momento en el que hay una verdadera inflación de oferta museÍstica no siempre con la calidad necesaria que solamente lleva a una saturación de la ya de por sí escasa cuota de mercado que este tipo de equipamien -tos culturales tienen por el momento, debido sin duda a una falta de atractivas prácticas pro-fesionales en la gestión del sector.
En el caso concreto de una ciudad se precisa un estudio previo específico que va más allá de meras opiniones, no obstante, la impresión general es que Málaga es un terri -torio con una relativa tradición en infraestru c-turas museísticas, pero que necesita una pro-funda renovación y actualización a todos los niveles. Conjuntamente, Málaga es un destino atractivo para nuevos proyectos museológicos que vendréln de la mano de la ampliación/ re-conversión del sector turístico y de la propia dinámiGl de desarrollo de los públicos locales. De ahí la necesidad de que esta renovación y esta ampliación vengan coordinadas dentro de un plan que evite el error habitual de
so-lapamientos en el conjunto junto a carencias notables. Nótese, que un crecimiento masivo y descontrolado de este tipo de instituciones tie-ne como consecuencia final una saturación en
la oferta en la que el ciudad,lno y sobre todo el visitante tienen pocos elementos de juicio par,l distinguir entre unas instituciones y otras con las consecuencias nefastas sobrL' los impactos globales.
El museo de ciencias pl,mtL'a un pri
-mer problema central que es su coordinación con estructuras existentes en el propio sector, tanto en la ciudad como en territorios limítrofes de influencia directa. En este caso se encue n-tran por citar solamente los dos m,ls directos, el centro Principia, un pequeiio musco de ciencias ligado directamente a experienci,ls educativas (Ci\tmENETL 2000, C/\RDENETI & 131/\\:(0 2002, ACUIL/\I, et al. 20(5), y el Musco de las Ciencias de Granada, con un potencial indud"ble como atractor educativo y de ocio que h,lY que cons i-derar (PÁRAMO 2001,2(05).
Centro de Ciencia PRINCIPIA
res-CONFERENC1AS 19
~wdo ,1 l'St,lS \' (\lr,lS instituciones (por ejemplo
1,1 Cl )1,1 b(\r,Ki('lIl con lu tu r,lS i nfr,lL'structu r,lS L'n
~)royl'clu COJlltl l'l ~)osibk' ,Ku,l1'ium, el jardín
bol,1nico, l'l f)rll~)io ~)royedo de museo arqueo
-logico, ele.) , Y sobrL' ludo l'studi.lr el hueco dl'
"U ofcrld rl'spl'dO ,1 los públicos objetivo ,1 los LJUl' Sl' prl'teJldl' oril'nt,l1' 1,1 institución de m,l -lll'r,l prioril,lri,l,
La oferta nlUseológica dentro de la
apertura al turismo cultural
fvlci 1,1gd til'Jll' 1,1 LlIlic,l feri,l de tu ris1l1o
LJUl' l'sl,) ínlL'gr,lIlll'Jlll' dedic,ld,l ,11 turismo cul-lur,ll. I~stl' l'sful'r/o es un cl,l1'o reconocimieJlto
\' lil'lw UJl,l CI,lI',l v()C,Kiún de ,1mpliación (pero LJUl' lil'nl' 1,1Illbil'n ,ligo de rl'cnnversiún) de 1,1 ofl'rl,l tu rísticd h,lCi,l nuevos seclores de ,lCti -\'id,ld, Y supolle un reconocimiento implícito de lo" profe"ion,l k'" del seclor, del modelo dl'
Iurismo dl' "sol y plaY,l», qUL' tiene unas c a-r,lClL'rísl iC1S dl' masi fiGlCit'lIl y su perficial idad
y LjUL' Sl' suporl,l sobre unos can,lles saturados :: b,ls1dnlL' ,1rleriosckrotiz'ldos. Es obvio que,
,1 f'l'S,l1' dL' los :-,ínlolll,lS ciL' cdns,lncio, ,11 "Sun
,1Ild Ik',lCh Tou rislll" le Ljued,l cuerd,l P,lr,l r,llo, COJll<l lo siguen delllostrando l,lS cifras del
"L'clor. 1\'1'0 dl'nlro del crecilllil'nto del sector ! u rísliCll, 1,1 ofert,l ckl denolll i n,ldo «tu rismo
cultur,ll" L'sl,1 Cl"l'ciL'ndo dL' manera es
pectacu-1.11' v SUpOlll' Ull segnlt'nto de enorme inlcrés p,lr,l los gl'slores v los Illedi<l(jores del sector
(\'l'r un,l revi"i('JIll'n F();\;I SI'" I I!\', 2004).
rn L'sl,l línea, y dentro de los tres LII -limos ,1Iios, 11l'l11oS desMroll,ldo u n proyecto
un prn\'l'cto sobre tu rismo cul tu ra I denom i
na-. 51XTH fRAMEWORK plcture PROGRAMMl
do I)ICTURE ("Pro-,Klive m<lnagl'l11elll ut tlw Imp,Kl 01' Cultural Tourism upon Urb,lI1 Re -sourn's and Economil's»), dces<1rroll<ldo L'n 'lO p,l"ises europeos junIo ,1 '13 socios de universi -el.ldes l' instituciones euro~)eas. Las conclusio
-nL'S princip,lles del estudio (A<'I'N<,lll et ,11. 2()()6) ,lpunl,ln ,1 que L'I turismo cultur,ll l'S b,lsi c,l-l11enlL' un elemento ,lClivo de la oferl,l cultur,ll
de un,l ciud,ld o región pero que no esli1eH'ntu
dl' efeclos tanto posilivos como !1eg,ltivos qUl'
es nen'sario planificar con cuidado, El provecto
,lporl,l un,l serie de rL'comendaciones y direc -tricl's n.?'lliZ'ldclS ,1 p<1rtir dL' los esludio" de C,lS0
LjUl' 1lL'llloS desarrollado en un,l V,lst,l IllUL'stm por tOlLl la Unión Europea )' que puedL'n ve
r-se en: www.picture.neL Los esludios sobre los usu,lrios 1l0S mueslr,ln que existen notables di
-ferenciils en las expecl,ltivas y los imp,lCtos ciL'
l,lS infrdestructuras estudiadas lo que oblig,l ,1
und ev,llu,lCión cuid,ldosa de cad,l uno de los C,lS0S '! por gracia o por desgracia no es cil'rta la intuición de que la illfrilestructuril cultural y el turista cultural que lil visita responden ,1 cli
-chés esta blecidos de 111,11Wra su perfici,l 1. M u y al contrario, la elección v la planifiCilCión de los destinos culturales responde ,1 un proceso
complejo en el que la oferta de programils por
parte de 1,1 instituci<Ín, su cOl11uniCilCi<Ín
dirigi-d,l,l los segmentos específicos (pMd lo cuál hdy que CO!locer dichos públicos), y los p,ll'<lmetros de gestic'ln que posibilitan lél dill<ll11iz<1ción de
la institución, está muy por encim,l, l'n térmi-nos de los impactos finales, que la propia col1l'
-rencia o calidad de la oferta de cultur,l l11ilterial corres pond ien te (posteriormen te vo I verel110s sobrL' l'SlL' tel11a).
20 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
I-:n cualquier C,)SO, la elm~)lielCión de le) oferte) e)1 tUI-ismo culture)1 no est,í I"l'llida con Id uliliZ<lCi(lIl de IdS in(rdeslructuras culturelleS
~)or pdrlL' dL' los segnlL'nlos de lurismo dL' sol y ~)Ie)yel qUL', en el CelSO lk Meílelgil, pUL'den eldl'-meís conlribuir el lel ellreleCi(1n dl' eslos sL'gI11L'n -tos a la \'isil,l de ell CiUde)d desde sus dL'stinllS
cerel nos_
I'ur lodo ello, 1,) crL',lCión de un mu -sco dL' Cielleid parece estar ~)len,lmentL' jus lifi-l',lde) desde l'l punto dl' vista dc la ncccsilicld
como instilucilin )' de su prl'\'isible fUllCi('lIl
so-l-ie)1 como peUe) C'IK,UgeU los l'studios pL'rlinL'n
-lL's de \'idbilideld qUl' ~)ermileln perfilelr eldL'l'Ue)
-d,lmL'nlL' vi pro\'eclo_
Una primera propuesta de Museo de Ciencia de Málaga
11,)\' un primer ellllepro)'ecto
mu-seolúgico quc avanza unel serie de rcfIL'xiollL'S
sobre un posible proyecto e) deséllTollar (AI_
-l ,\'.J 1;\1,,\ l'l al. 2005)_ El documento, e)mplio y
bien documenlado, peulL' dL' und elnálisis dL' la ree)lide)d dL' m,íl,lga, peUe) plelntl',lr el conlinua
-ción unelS historias de hUelle)S prcÍctiels el modo de modL'los de deSellTOIIO dL' museos de ci
en-Ciel_ Postl'riormcntL' propone un progr,lmel de
conlL'nidos de lel exposiciún permclnente y une)
seriL' de idee)s sobre l'xposiciones tem~)()rales y
~)ro~)uestas de programas, con un <1n,ílisis fun -cione)1 \' esp,Kial por órL'as_ QUi7eí lél pelrtl' meís
dL'S,lrroll,ldel sea lél arquitL'ctlÍnicél con un elnó-lisis de 1,) propuesta de sede del Pélbellón de 1,1 fern1L'nl,lCión en la c1ntiguel fábrica ck telb,lCOS,
I'or LtI ti mo, e)pclreCl' un ellleíliC;ic; dl' UIl ~)o5ibk ~)rogre)mc1 inc;litucione)1 el 1l1lldU dl' ~)Ic1n de \'id
-bilide)d y gesti(lIl_
El docullwnlo conc;isil' UIl ~)rin1L'r
clCL'rC,lmiento pero no rl'cogL' 111,1S L]Ul' UI),l p,u
-lL' de los estudios beísicos IlCCL'C;enios pelrd dec;el
-rrollar un provecto muscol(lgico completo, tell como vcremos m,ls adelc1nle_ 1,:1 provecto r l'CO-ge los principales problel1le)S ,) lrdte)-r v plClnlL'd bien los problem,ls ck pc1rlidel_ Rl'C;Ulle) muy
descriptivo, con bs vellteljelS y limilc1cionL's lk este cnfoque, pero creemos qUL' l'S Lllil pc1r,) ir direccionando el prllyectn,
L,l elccción sobrL' L'I lug,lr de ubicc1
-ci(-m del museo, ell igue)1 qUl' cu,)lquier olro equipamiento culturell no L'S une) cuestión b,)
-le)dí, \' suponL' unc1 de 1,15 decisiolll's cenlr,llL'c;
Lkl provecto_ En primer lugcH porque en todo"
los proyectos peltri mon iales hew servid u m bres c;ociales y políliCe)C; L'\'idl'nlL'c; qUl' ~)uL'dL'n ,lCllll
-sL'j,n lel decisit'lIl el) une) U olre) dirl'cci(1n, I\'ro
L'n segundo lugcH pllrque le) L'll'(cil'lIl liL'1 niifi -cio ya construido o del lugM y l-,lrdckrísliCe)S
~)clrel su conslrucci(11), condiciol1cll) IOl,)ln1l'l1ll' lel5 posibilide)dL'S de gLH.;ti<Ín dl' lel I1UL'\',) il)fl-el -l'slruclurcl culture)I,
El proyecto m uSl'o!t'lgico rL'<) I i/.,ldo p<1rll' de lel vellllr,lCiLÍn de lel propUL'Sle) de sede
c;ugeridcl por el ,wunlelmit'nl(), Ve) Cile)da meís elrribcl_ El edificio tiene e)dL'll1eíC; U11,1 hic;lori,) im
-port,lnte y dOCLlmL'nle)de) qUL' ~)UL'lk r,-'dUlldelr en L'I méllsaje L'xpositivo dl'1 mUSL'O \' COr1l'ctc1r
(¡)cill1lel1te con el deSelrrolio dL' ,1lgelllel dL' le15
('olt'Ccil)l1es posibles_
Vistas del edificio de la Fábrica de Tabacos, sede propuesta para el Museo de
CONFERENCIAS 21
La valoración del edificio y de las primeras propuestas de actuación es positiva en el sentido de que se plantea el desarrollo del musco en un espacio con posibilidades de actuación. El edificio elegido tiene una consi-dera ble ca pacidad de su perficie ex posi ti va, es diMano y con una altura adecuada, tiene un sótano y una azotea con posibilidades para el des,lrrollo de infraestructuras de servicios y de aumentar con poco esfuerzo la superficie expositiva de las dos plantas principales. Pe n-diente del estudio correspondiente de adecua -ción arquitectónica que confirme la viabilidad del uso de estos espacios y del resto del edifi-cio. Además, tanto la ozotea C0l110 el sótano se
prestan 01 desorrollo de mensajes expositivos prototípicos de muscos de ciencia. Se valora positivamente que plonta por planta parecen existir amplios espacios abiertos que posibili-tarían cualquier desorrollo l11useográfico y que en principio permitirían igualmente con poco esfuerzo dotar al edificio de las adecuaciones y los servicios necesarios para cualquier necesi-dad y desarrollo. Otro aspecto positivo es que el edificio muestra muchas posibilidades de re-corridos y accesos. Además, el edificio cuenta con unos jMdines y con un recito exterior que posibiliton igualmente intervenciones de cara al desarrollo tanto de eventos y actividades como de una posible zona de espacio exposi-tivo al aire libre o con desarrollos de carpas o montajes efímeros. Por último, en el exterior de la manzana parecen existir posibilidades para la adecuación de accesos y aparcamientos de vehículos, incluidos autobuses. La zona está muy cerca de la costo con lo que sería posible la coordinación con programas mMítimos, así como la ejecución de programas en los espa-cios de costa.
Es obvio que de cara al proyecto bá-sico sería necesMia una profundizoción mayor en todas estas coracterísticas y una valoración más precisa de sus posibilidades. Asimismo, de cara a un estudio de viabilidad habría que estudiar los servicios y equipamientos urbanos de la zona.
Por tanto, teniendo en cuenta todos estos aspectos, la valoración inicial de la pro-puesta de ubicación se considera positiva y su-ficiente.
La cultura de la planificación
En nuestro libro sobre la planificación de museos dedicamos un apartado considerable a comentar el problema de la falta en nuestro país de una cultura de la planificación en gene-ral y en el ámbito del patrimonio y de los mu-seos en particular (ASENSIO et al. 2001a). En los cinco años transcurridos hemos venido co labo-rando en una considerable cantidad de proyec-tos y no hemos hecho más que ratificarnos en las opiniones que allí lanzamos. Es más, en los dos proyectos europeos que ya hemos comenta-do anteriormente hemos tenido la oportu nidad de rastrear de manera bastante sistemática nu-merosos casos de planificación del patrimonio a lo largo de toda Europa y hemos confirmado la ausencia de un modelo de planificación que permita desarrollar los proyectos de manera ra-cional y coordinada (TEuTONlco & PALUMl102000, FEILDEN & JOKILEHTO 2003). La planificación im-plica tiempo y dinero, es verdad; pero también asegura un ahorro considerable de tiempo y de dinero. Hemos comentado en varias ocasiones que el cálculo es que los anglosajones se gas-tan entre un 5 y un 10% de la inversión global
en planificación y evaluación de un proyecto. Igualmente, no es imaginable un proyecto im -portante en ese contexto que no invierta años en los estudios previos. Por algo será. Un intento notable de racionalización supuso la llamado carta de Burra, implementada por ICOMOS, y que emanaba de la reunión desarrollada en dicha ciudad australiana. (www.international. icomos.orgj chartersj bu rra1999 _spa. pd f).
Sin embargo, a pesar de esta co nside-rable distancia, en los últimos años se está no-tando en nuestro país un notable cambio. Cada vez hay más interés por una planificación más rigurosa y se invierte más, «mutatis mutandis», en estudios previos. Esto coincide con un giro cada vez más radical hacia el control de la ca-lidad de los proyectos y a una presencia cada
vez mayor de evaluación de dichos procesos de calidad. Tanto a nivel internacional como en nuestro país se habla cada día más de controles de prácticas de calidad que hasta ahora eran im-pensables en el mundo de los museos y del pa-trimonio, y en general en los temas culturales.
22 BOLETiN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Necesidades~e
equipamiento urbano
' - - - ,
~
Estudio patrimonial
Desarrollo arquitectónico
Musealización externa
LI primer paso, suele ser Ull Illoti
-vo qUL' 110 IlCcL'SariellllCnte I"l'sponde " una r e-flexión tr,ldicionc1l, sino que en muchas oCelsio
-IlL'S SL' dl'bl' ,1 un,l presión externc1, por ejelllpln,
lel creación de un equipélllliento urb'lno. Un p<Hking en el G1Sn de los YéKimicntos MqUl'ohí
-gicos urb,lnos, un desarrollo urbélnístico L'n un ,íre,l de 1,1 ciud,ld en el C<lSU de ,1lgunos Illuseos, II 1,1 creclcilín de UIl,l Illélrin,l deportiva en el
C,lS0 dL' ellgUIlUs clCUelrios o museos Illclrítimos,
Sllll Illotivos h,lbitu,lles pelr,l que se plelntee 1,1 lll'cL'sid,ld de 1,1 creacióll de Ull musco o UIl,l IllUSl',lli/,Kióll de un espacio urbano.
U sigu iellte P,lSO dL'1 Illodelo trMI i
-L'iundl suek ser diferellte si se dispone o no U 11,1 coleccióll o de u nos restos péltri l110niales d isp o-nibles. Fn L'I caso de los yacimientos Mqueo
-\()gicos urLxlIlos suele enc,lrgarse un estudio
clrqueológico. EIl el caso de disponer de una l'o!cccióll suele ser t,l mbiéll habi tua I teller un
i 11 Vl'lltMio descri pti vo de su valor d isci pi i nM.
I'ero eslL' Illodelo apellelS se plantea algo m<Ís
dll,í dc 1,1 etiqueta patrilllolliéll y en el Illodelo trildiciollell es totallllente illhabituéll que SL' dis
-pOllgel dL' UIl estudio muscológico que incluya UIl plelll ejl'cutivu y mucho menos aspectos de gl'stiúll de Id futura institución.
LI pri mer pélSO real mente ejecu ti vo
del lllodl'lu tradiciolléll suele ser el proyecto el rq u i tecklll ieu. l'or desgr,Kicl el proyecto c1r
-quikl'[("lIliL'l) l'S mUI' h,lbitu,ll que se planteel
El modelo tradicional de musealización
Principales problemas:
. es un modelo secuencial de pasos independientes
. no hay planificación global
. las decisiones globales no son interdisciplinitfes -los equipos de trabajo no interachían
-no hay medición de impactos -no hay evaluación del proceso
COIl UllCl CiL'rtd disl,lIKi,l ,11 pro\'l'clO f)dtrillll)
-Ili,ll previo. Adl'lll<Ís, lo 110 r III ,1 I dl'1 Ilwdl'l()
tr,ldieioncll es que la musl'elli/dCil-lIl SL' rl'cllicl' pUl' un,l emr,rL's,l difl'relllL' ,1 1,1S ljUl' re.1lil:.lIl L'I resto de lelS L1Sl'S. ESt,lS l'1ll¡,rl's,lS ";Ul'll'1l desarrollélr UIl proyl'clo Illuc.;l'llgr,íficu ljUl' 1111 sueiL' l'stclr cLlordil1,lL1u CUIl l'l f)rl)\'l'ctu c1rLjui
-k ct(1I1ico (es 111 u\' Ilormdl 'lUl' l,ll'l11f1rl'c.;,1 IL'ngd
su propio ,1 r'l U i teeto de i nlL'riorl'S \' q Ul' surj,lI1 numerosos conflictos), ni t,lmpoco h,l\"l L'()lll-
-din,lCi(ín con L'lequipo que rl',lli/I-) lo..; l'..;ludio..;
p,ltrimonialcs previos sobre lil eultur,l m,ltn i,ll o 1,1S co!ccciones (los que rt'ellizan L'I guión ;;UL '-len ser pn son,ls de 1,1 empresa llL> mOlll,ljL' que ll1odific,l norm,llml'llte los n1l'llsajl's ell b,bl' el
criterios de re'lli7.,lCic'lIl v que Sl' sUl,ll'n ,11l'jcll' considera blenwnte, pa ra bien () P,l r,l 111dl, Lil' los contenidos propuestos iniciellnll'lltl').
y por supuesto poslL'riorn1l'nlL' ,1P,1
-rece un equipo difL'renlL', de Ull,l l'I11!)rl'S,l o lk GlI",ícter institucional, que Sl' l'nGlrg,l dl' 1,1 gl"
';-tión. Lo m<Ís normal es que en L'sl,l ¡',lSL' dl' gL'
<'-tión se tome concienci,l de 'lUL' much,ls dl' 1,1"; intervenciones ,lnteriores no permill'1l 1,1 r)LIl''';
-ta en Illarcha dL' programels o 110 g,lr,lnticl'n Ills servicios mínimos necesarios pélré1 UIl,l gestiún diGl7._. Habr<Í muchas personéls Sl'11S,lt,lS qUl'
piensen que esll' deSel¡.';U iS,ldo nll l'S ¡,osi biL'
pero tocios los profesion,lles qUL' IlU"; 11H1\'l'1l1l1S
l'n L'S Il' Cel m po pod rí ,ln1OS r10lll'r IlU ml'rosos
CONFERENCIAS 23
Es evidente que son muchos los pro -blemas de este modelo de intervención, de los
que algunos se han ido intuyendo hasta ahora. El primer problema es que no existe planifi
ca-ción inicial, no suelen encargarse estudios pre -vios y las decisiones son generalmente políti-cas. El segundo problema es la secuenciación
sucesiva sin relación efectiva entre las fases de
realización. Se trata de una secuencialidad de pasos independientes que va unida ge neral-mente a la desconexión entre unas fases y otras. El tercer gran problema es que las decisiones globales no son interdisciplinares sino que van
primando unas disciplinas por encima de otras, bien en cada fase bien durante todo el proyec-to. Como consecuencia de estos problemas los
equipos de trabajo no interactúan. Por último, otro gr,ln problema es que no hay evaluación, no hay medición de los impactos a ninguno de los niveles de desarrollo del proyecto. No hay evaluación de proceso ni de producto, ni
fron-tal, ni formativa, ni sumativa (un análisis glo-bal del tema de la evaluación puede verse en DI/\MOND 1999, BORUN & KORN 1999, ASENSIO et
al. 2005; una descripción del trabajo en eva lua-ción frontal en DIERKINc & POLlDK 1998, en eva -luación formativa TAYLOR 1991). Peor tampoco hay evaluación sistemática de las acciones, los
planes de comunicación o los programas (OaP
& A 2004).
Es posible que la utilización de la eti -queta de «tradicional" puede hacer pensar que
es un modelo ya pasado y superado. Por des -gracia no es así. El modelo tradicional se sigue
aplicando en la mayoría de los proyectos.
Un modelo integrado de planificación de patrimonio
No hay mucha literatura sobre plani-ficación del patrimonio. De hecho, muchas de las referencias existentes provienen del campo profesional y responden a un esquema de se -cuenciación del trabajo de los profesionales, que proviene de la priÍctica, y que más que estudio
de planificación son argumentos de venta de los intereses propios de sus respectivas empre -sas o consultoras (este es el caso en nuestra opi-nión de los trabajos algo ya antiguos de LORD & LOlm 1997, 1999, o de algunas modernas webs).
Por el contrario, no es fácil encontrar aportacio -nes más fundamentadas que venga del campo de la investigación (aunque sea aplicada) y de la reflexión académica.
En el mundo del patrimonio en gene -ral, y en el de los museos en particular, c uan-do se ha hablado de planificación, se ha tenido
siempre una interpretación sesgada que se ha centrado en un aspecto pero que no ha realiza -do un análisis global. El sesgo fundamental ha
sido de dos tipos distintos.
El primero ha sido cuando se ha hablado de planificación para referirse fun-damentalmente a la planificación del disei'io,
generalmente arquitectónico, o de manera más
compresiva, al diseño museográfico en su co n-junto, incluyendo el edifico y los espacios. Hay muchos ejemplos de libros de museos y a rqui-tectura que no van más allá de la reflexión ne
-cesaria pero insuficiente sobre el contenedor, o
que a su través pretenden explicar fenómenos mucho más complejos como el éxito o el fr
aca-so de una institución.
El segundo gran sesgo cuando se ha
hablado de planificación ha sido el de consi
-derar solamente o de manera descompensa -damente prioritaria los planes de viabilidad
económica (por ejemplo, los trabajos de BWi\TI: et al. 2004, o los de los propios LORD & LORD 1997 o los de los no menos parciales hermanos
KOTILER & KOTILER 1998).
Sin embargo, planificar es en este caso una tarea mucho más comprensiva que afecta a un conjunto mucho más amplio de aspectos
que se deben contemporizar, que precisan de un acercamiento interdisciplinar, y a los que no
concederles ahora audiencia supone complicar
considerablemente el resultado final. Es cierto como comentamos más arriba que no hay de -masiado trabajo académico y de investigación en este sentido, pero también es cierto que hay campos conexos que aportan metodologías in -teresantes, como el de la evaluación ambiental estratégica (OÑATE et al. 2002), la medición de impactos, el de análisis de calidad (VV.AA. 1999,2002) o como el de la evaluación de expo-siciones (ASENSIO & POL 2005a).
Una variante más creíble que la de las empresas es la que proviene del deseo norma -tivista de las administraciones. En nuestro país tenemos algunos ejemplos recientes en esta dirección, por ejemplo, el caso de SALMFI,ÓN & CULLEI. (2003) sobre los museos andaluces, o el de CHINCHILLA et al. (2005) para los museos es -tatales. Estas obras suponen un notable es
-24 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
rar el nivel de un documento de avance que no
fue ratificado por la propia administración r
es-pectiva y el segundo tiene algunas ausenciZls y
desconexiones notorias fruto de que no se ha realizado realmente una aplicación monitori -zada del modelo, con análisis de casos experi -mentales y controles, que ayuden a clarificar y pulir el modelo propuesto. No obstante, y a pe-sar de estos desajustes que podrían ser pulidus
con relativo poco esfuerzo, el modelu supone
un paso de gigante respecto al Illodelo tr adi-cional. A continuación recogemos este Illodelo,
integrado por nosotros, ya que en L'I original
no aparece de Illclnera conjunta, y con alguncls
pequellas modificaciones cn unos puntos con -netos, que vienen l11arcad,ls por un recuadro en negro, y que no se recogen cn el origin'll.
PLAN MUSEOLOGICO: Síntesis De fases y respons¿¡bilidades
DEFINICioN
FASÉ 1:'
Defínici&~ de'
1
la institución
RI~ntltamie1it,o conceptual
Análisis' y
Evaluación
FINAUDAD
Definir directrices institucionales
Detectar carencias
1
y prioridadesestablecer, 'Facilitar la toma de decisiones
RESPONSABIUDAD
~ Museo
~ Museo''1 personal .extemo d~ apoyo
Administración
~ responsable'o
titulares
Historia y;c~ácter
de la inst.it!Jciól]
Exposiciones Difusión 'Í
Comunica~ión RRHH
Colecciones Arquitectura - Programa.~ - Rec~rsos
seguridad ' éconoJ¡icós Ev, aluación fi'n'aí
Análisis I DiagnÓstico I DetecciÓn de carencias Establecirrii~ri.to' de 'prioridades'
Avance de propueS:t,as ge, f,utpro
FASE. II~ Programas
Establecer
---~---- neces'idades Museoexterno de apoyo ,"¡ pe~onal
I
P ro.gram a':
ins.p~u~ional
P.roQr~ade col~cciilnés .
Proyectos
Poográm,tde - Pro,grama'de difusión' - Protjrama
.exposi~ión. ' y com~nicc!ción de RRHH
Rrograma
arquit
l
' . , '.'
ect6nlco'programa de set.iu'rida'd
Rela'Ción de espacios
Dotar al
l'I)useo,ae
.f
solueiene,sy .,
respúestas
Programa eronóniico
Mu~eo y/opersonal extemo de apoy'o
cronograma
CONFERENCIAS 25
Dentro del proyecto europeo
AP-IJt:AR, V,l cil<ldo previamente, uno de los tr
aba-jos que se h<ln realiz<ldo ha sido el de proponer
un modelo de planificación de la intervención
p,ltrimonial, en principio aplicado a la musea
li-z,lCitin de yacimientos arqueológicos urbanos,
pero que en rea I idad refleja las fases ideales de
trabajo para cualquier proyecto patrimonial,
sed un Y<lcimiento, un parque, un museo o un
museo de cienciél.
El modelo que se propone trata de
supcr,lr los problemas que anteriormente he
-mos comentado par,l el modelo secuencial tra
-APPEAR
dicional. Pero también el enfoque de los
mo-delos parciales. En primer lugar se trata de un
modelo centrado en la planificación, que pr e-supone la realización de estudios previos que
posteriormente se van reelaborando de m<lnera
integrada, se basa en un enfoque interdisc ipli-nar, de colaboración entre equipos, de trabajo no secuencial sin conexión entre las partes sino
en paralelo y subsumiendo los avances de las
fases anteriores, y por último se pone un é
nfa-sis importante en la evaluación y elmonitor<lje de todo el proceso, incluyendo tanto una
eva-luación de proceso como de producto.
Planificación de proyectos de Museos y Patrimonio
Id~?n!lll( dllon del prO'I'€'( to p.Jtru-n0rual
...
InterespollhCO V SOCial
1 MI)IIVa(IOn y otlletl\tOS 2- [tOI.Urflet3clon (;ont8>:1ú
Idea Inicial
J- InvestlgaClon 4· E,pectatlvas Jrqut'oJCIIJt(O ','
pal1Im'-lnl~1
Valoraclór
crftica
...
... ... .....
Estudlü de Estudio de EstudiO de EstucJ¡ú 11e Estudlü Ij!,
VISitantes ¡llan de Impacto (JnSl?r.¡;:.( Ion
potenCiales "abllloao ulbano evaluación
¡ pnMa 'C s,,~nlflcaclóri
¡ultulal Proyecto
pr8YIo
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Tc"n" de la DecI310n IniCial
...
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Proyecto ejecutlYo
...
Ptopueste;
l)f!)gr~r,as
pubheos 'r' educ~,'ios
...
PrOpueS1f1 de
g.'lIOn de
o!'lK'hffi~S
+
...Propuesta de Propuesta de
gestión In, .. ~s~11J8CtOn ecOOOrfltC.a ~r queolog.có
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Pr opll'~s1i'l ()e
GestlQrl
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El modelo, que aparece en la figura
adjunta, present<l el proceso completo, desde
Id idea inicial al proyecto previo y al proyecto
ejecu ti VO. Se descri ben todas las fases y los
ca-pítulos que habría que recoger en cada una de
las fases. Se tr,lt<l de un modelo interdisc
ipli-n<lr, que conjuntél la experiencia de los equipos <Kadémicos y profesionales, y además se est<l
-blece 1<1 relZlción con las fases de la evaluación y el monitor,lje del proyecto. Este modelo ha sido test<ldo en un (lmplio conjunto de institu
-LógICa de (ultura rnatenal
ciones europeas en las que los distintos e qui-pos hemos desarrollado los estudios de C<lSO mediante una metodología cuantitativa y cu a-litativa. Por tantos e trata de un modelo testado
en la realidad, que ha mostrado su adapt<lción a numerosos casos en contextos muy
diferen-tes. Por último, el modelo ha sido discutido
con los expertos del grupo externo del pro
yec-to (advisory board) y con un amplio conjunto
de usuarios finales (end users) implicados en el
26 BOLETÍN DE LA ACADEMIA MALAGUEÑA DE CIENCIAS
Todo este proceso que se describe en la figura anterior no se culmina, como era ha -bitual anteriormente, con la apertura o inaug u-ración de la infraestructura, sino que la aper tu-ra al público es una fase más, ya planificada y prevista en los estudios anteriores y que marca una transición sin solución de continuidad en -tre las fases del proyecto.
Una propuesta integrada de gestión
Cuando se plantea un proyecto mu -seal o patrimonial hay que tener en cuenta tres grandes áreas. La primera es el área de gestión patrimonial, donde prima la lógica de la c
ul-Modelo de Racionalización de la sostenlbllldad de los proyectos museológicos
(Asensio & Poi, 2006)
tura material y que debe garantizar la conser -vación de dicha cultura material. La gestión patrimonial es un principio irrenunciable de
toda institución relacionada con el patrimonio. La segunda área es la gestión de audiencias, que incluye tanto la oferta que se realiza como una propuesta de especificación de a quiénes se realiza esta oferta y cómo se comunica con estos segmentos prioritarios. La tercera área es la gestión económica que implica un plan de viabilidad claro y mantenible.
El esquema que aparece a continu a-ción propone un modelo de relaciones entre las tres áreas de gestión de cara él lél sostenibilidad del producto final.
Objetivo central de sostenibilidad
SostenlJlllda patrimonial
Área de Gestión
de
AUDIENCIAS
Área de
Gestión de
Patrimonio
(coleCCIones)
La sostenibilidad del proyecto final dependerá al mismo tiempo de la soste nibili-dad de cada una de estas tres áreas. Tanto en el pasado como en la actualidad, muchos pro -yectos patrimoniales han fracasado por una descompensación de las tres áreas, de modo que se prima en exceso una de ellas, algo muy habitual en el pasado con el área de gestión donde se primaban las colecciones y se olvida -ba su gestión posterior, pero también ha sido habitual en la época reciente lo contrario, con un olvido de la cultura material en base a los programas o eventos espectaculares. En suma, el efecto final depende de la interacción de las tres áreas tal como explica la figura que apare -ce a continuación sobre la potencia museológi -ca de una institución.
Área de Gestión ECONÓMICA
Un modelo integrado supone la
co-nexión entre un patrimonio traducido en cul -tural material y en los mensajes que soporta, la museografía y la oferta de programas, y cómo ésta llega a los diferentes visitantes y usuarios fidelizados, casuales o potenciales, al tiempo que se programan unas opciones económicas viables y sostenibles. Cuando este modelo en -caja los resultados son realmente espectacul a-res, lo cuál se traduce en unos niveles de im -pacto muy considerables (ver por ejemplo una aplicación de este modelo integrado en ASLNSI(1
et al. 2005 a y b; que ilustra un proyecto desde
la idea inicial y los estudios previos a la gestión final).
e-CONFERENCIAS 27
da corriente que los proyectos se realizaran en fases diferentes de contratación. Poco a poco, especialmente en el iÍmbito privado, y obvia -mente menos en las administraciones
públi-cas, se ha ido imponiendo la idea del 'llave en mano', es decir, contratar un proyecto que engloba todas las fases integradas del proyec -to. Estos proyectos es habitual que incluyan el
arranque de la actividad económica e incluso
empiezan a englobar un periodo posterior de gestión de la institución patrimonial.
A continuación aparece una figura
que trata de explicar cómo el potencial museo
-Modelo dimensional de Potencial Museol6gico
+
·'/alo,
Patllmomal
(coleCCIones) cultura maten I
,j rs erío
'1 rnenS<lJ8S
Gesllón Patrimol1lal
+
Mar~'etrng y Development Gestión Económica
Dos conceptos de Museo de Ciencia
Durante los últimos afias del siglo
pasado asisti mas a la lucha frenética entre
dos modelos de museos de ciencia (RF.NNIE & McOAFFEKIY 1996), y nuestro país no ha
sido una excepción (MOLL & CODINA 2004,
NÚNII. 2002, WACF.NSBERC 2000, 2004). Este enfrentamiento ha sido tan interesado que ha olvidado en muchos casos la evolución del resto del mundo de los museos, lo cuál les ha
valido no pocas críticas (WF.IL 1990).
Por un lado, se arrastraba un modelo
tradicional, cuya característica central sería el peso de las colecciones de especímenes y arte
-factos é1cumulados provenientes del patrimo -nio científico y natural. Por otro lado, se planteó
lógico de un museo o una exposición depende
del efecto combinado de la interacción múlti
-ple de los tres tipos de gestión. Mientras que
el planteamiento tradicional se basaba en que
el factor fundamental era el valor patrimonial,
posteriormente hemos asistido a modelos que
primaban la gestión de audiencias o incluso la gestión económica por encima de los otros as -pectos. Creemos que la figura del cubo expli -ca de manera muy gráfica cómo pueden exis -tir muy diferentes proyectos entre los niveles
(+++) y (---) Y cómo el valor final depende de la
interacción entre las tres dimensiones.
Pubtlcos
Imp1lClos
patrunonral,
cultural, SO(131.
educahvü. turístiCo.
€conün"llco
PI;¡lln [te Irl qp.~ll(lII ex1f>r",)
los recursos V {-~Xpp.ct('ltF\rf\S
~
-Prograrnas PIJbtlcos V Educatrvos
+ V Plan de COJnJnrc3clón Gestión de
audiencias
PldllO de Id (JeSlltJII ITItel "d
Id expel U:HH .. ld IJllISl:!'4'11 floh~fd
como alternativa un tipo de instituciones ce n-trados en los mensajes y no en los objetos, los denominados Centros de Ciencia (Science Ce n-ters). Es obvio que en estos años, la necesidad de ubicarse diferencial mente en el mercado, y
la lógica de la competencia, ha hecho que se
busquen estrategias para diferenciar unos mo -delos de otros y unas instituciones de otras por más que compartieran el mismo modelo (CUES -TA et al. 2000, MOLL & CODINA 2004). Así han
surgido denominaciones alternativas, como el
concepto de parque científico, o incluso tipos
de instituciones mixtas con solapamientos ev i-dentes y con especificidades en el tipo de oferta,
por ejemplo museos con ofertas transversales, o más o menos centrados en aspectos lúdicos,