Intoxicaciones por anfetamina y metanfetamina atendidas en los servicios de urgencias: características clínicas y utilidad de la confirmación analítica

Texto completo

(1)

ORIGINAL

Intoxicaciones por anfetamina y metanfetamina

atendidas en los servicios de urgencias: características

clínicas y utilidad de la confirmación analítica

Carolina Roset Ferrer

1

, Isabel Gomila Muñiz

2,3

, Miguel Ángel Elorza Guerrero

3,4

,

Jordi Puiguriguer Ferrando

3,5

, María Ángeles Leciñena Estean

6

, Gaspar Tuero León

7

,

Laura Sahuquillo Frías

8

, Tomás Ripoll Vera

3,9

, Lorenzo Socias Crespi

3,10

, Pilar Sanchís Cortés

3,11

,

Bernardino Barceló Martín

3,4

Objetivo. Investigar si existen diferencias clínicas y toxicológicas en pacientes intoxicados por anfetamina (ANF) y metanfetamina (MANF) atendidos en servicios de urgencias.

Método. Estudio observacional retrospectivo de intoxicaciones por ANF y MANF con confirmación analítica en Baleares (2013-2018). Se compararon variables clínicas, toxicológicas y de manejo clínico entre grupos.

Resultados. 1) Se incluyeron 120 pacientes, 86 (71,7%) grupo ANF y 34 (28,3%) grupo MANF. 2) La confirmación de derivados anfetamínicos se realizó por cromatografía de gases-espectrometría de masas en 787 muestras de orina previamente positivas mediante un método de cribado cualitativo. Se confirmaron 154 (19,6%) muestras. De ellas, 34 fueron excluidas. 3) Se encontraron diferencias significativas entre ANF y MANF en: edad (32,3 vs 28,4 años); sexo (72,1 vs 94,1% hombres); nacionalidad española (64,0 vs 29,4%); en motivos de admisión: alteración de conducta (15,1 vs 0%) y palpitaciones (1,2 vs 20,6%); y en características clínicas: agitación (27,9 vs 8,8%). No hubo diferen-cias de manejo clínico. El 76,6% de casos fueron polintoxicaciones, más comunes en ANF (82,6 vs 61,8%). En estos casos se detectó principalmente cocaína (63,0%), cannabis (48,9%), MDMA (38,0%) y alcohol (35,9%). La mayor asociación del cannabis con el grupo de ANF fue estadísticamente significativa (45,3 vs 17,6%). La causa de los falsos positivos se identificó en el 78,7% de muestras, siendo el MDMA (71,2%) la principal.

Conclusiones. Se observaron diferencias entre ANF y MANF en cuanto a variables demográficas y motivo de asisten-cia; no obstante en esta serie hubo un alto porcentaje de polintoxicaciones.

Palabras clave: Anfetamina. Metanfetamina. Intoxicaciones. Servicio de urgencias. Confirmación analítica.

Amphetamine and methamphetamine poisonings attended in hospital emergency

departments: clinical features and the usefulness of laboratory confirmation

Objective. To determine whether clinical and toxicologic findings differed between cases of amphetamine (AMP) and methamphetamine (mAMP) poisoning attended in 2 Balearic Island hospital emergency departments.

Methods. Retrospective observational study of AMP and mAMP cases with laboratory confirmation between 2013 and 2018. We compared clinical and toxicologic variables as well as clinical management between groups.

Results. 1) A total of 120 cases were found: 86 (71.7%) with AMP poisoning and 34 (28.3%) with mAMP poisoning. 2) Drug poisoning was confirmed by gas chromatography associated with mass spectrometry (GC–MS) in 787 urine samples found to be positive during screening. One hundred fifty-four (19.6%) were confirmed by GC–MS. Thirty-four of them did not meet the inclusion criteria. 3) Significant differences between AMP and mAMP cases were found for age (32.3 vs 28.4 y, respectively); sex (72.1% vs 94.1% men); and Spanish nationality (64.0% vs 29.4%). Reasons for admission and clinical features also differed: the reasons were aberrant behavior (15.1% in the AMP group vs 0% in the mAMP group) and palpitations (1.2% vs 20.6%); agitation was observed in 27.9% and 8.8%, respectively. Clinical management was similar in the 2 groups. Multiple drug poisoning was detected in 76.6% patients and was more common in patients in the AMP group (82.6% vs 61.8%). The additional drugs in these cases were mainly cocaine (63.0%), cannabis (48.9%), 3,4-methylenedioxy-N-methamphetamine (MDMA) (38.0%), and alcohol (35.9%). Cannabis was detected in a significantly higher proportion in the AMP group (45.3%) than in the mAMP group (17.6%). False positives were found in 78.7% of the samples. The culprit drug was most often MDMA (71.2%).

Conclusions. AMP poisonings were associated with age over 30 years, Spanish nationality, aberrant behavior, agitation, multiple drug findings, and the use of cannabis. Poisonings caused by mAMP abuse were associated with age under 30 years, non-Spanish nationality, palpitations, and single-drug use.

Keywords: Amphetamine. Methamphetamine. Poisoning. Emergency department. Laboratory confirmation.

Filiación de los autores: 1Servicio de Psiquiatría, Hospital

Universitari Son Espases, Palma de Mallorca, España.

2Servicio de Análisis Clínicos,

Hospital Universitari Son Llàtzer, Palma de Mallorca, España.

3Instituto de Investigación

Sanitaria de las Islas Baleares (IdISBa), Palma de Mallorca, España.

4Servicio de Análisis Clínicos,

Unidad de Toxicología Clínica, Hospital Universitari Son Espases, Palma de Mallorca, España.

5Servicio de Urgencias, Unidad

de Toxicología Clínica, Hospital Universitari Son Espases, Palma de Mallorca, España.

6Servicio de Urgencias, Hospital

Can Misses, Ibiza, España.

7Servicio de Medicina Intensiva,

Hospital Can Misses, Ibiza, España.

8Servicio de Análisis Clínicos,

Hospital Can Misses, Ibiza, España.

9Servicio de Cardiología, Hospital

Universitari Son Llàtzer, Palma de Mallorca, España.

10Servicio de Medicina Intensiva,

Hospital Universitario Son Llàtzer, Palma de Mallorca, España.

10Departamento de Química,

Universidad de las Islas Baleares, Palma de Mallorca, España.

Contribución de los autores:

Los autores han confirmado su autoría en el documento de responsabilidades del autor, acuerdo de publicación y cesión de los derechos a EMERGENCIAS.

Autor para correspondencia:

Bernardino Barceló Martín Servicio de Análisis Clínicos Unidad de Toxicología Clínica Instituto de Investigación Sanitaria de las Islas Baleares (IdISBa)

Hospital Universitari Son Espases Carretera de Valldemossa, 79 07120 Palma de Mallorca, España

Correo electrónico:

bernardino.barcelo@ssib.es

Información del artículo:

Recibido: 11-8-2019 Aceptado: 4-10-2019

Online: 15-11-2019

Editor responsable:

(2)

Introducción

La anfetamina (ANF) y la metanfetamina (MANF) se encuentran entre las drogas estimulantes de mayor pre-valencia1,2. Su uso recreativo, los problemas de adicción

y los problemas psiquiátricos asociados a su consumo están aumentando2,3. Los derivados anfetamínicos

incre-mentan la liberación y bloquean la recaptación de cate-colaminas, dando como resultado la estimulación del sistema nervioso central (SNC) y efectos simpaticomi-méticos periféricos. La MANF tiene mayor actividad es-timulante del SNC y tiene efectos más rápidos, durade-ros, tóxicos y adictivos que la ANF. Por su parte, la ANF produce una mayor estimulación cardiovascular y del sistema nervioso periférico4,5.

La intoxicación aguda por derivados anfetamínicos se asocia a un toxsíndrome simpaticomimético, que puede ocasionar toxicidad cardiovascular grave, crisis hipertérmicas y hemorragia intracerebral1. El uso

cróni-co de derivados anfetamínicróni-cos puede cróni-conducir a la adicción, a trastornos mentales y a comportamientos de riesgo, como contraer enfermedades de transmisión

se-xual y embarazos no deseados1,6. Se estima que hasta

un 23% de pacientes que consumen regularmente MANF presentan psicosis7,8 y, además, este consumo se

asocia a un deterioro cognitivo9.

En España, en 2017, el 4,0% y el 1,2% de las perso-nas entre 15 y 64 años reconocían en encuestas el con-sumo de ANF y MANF alguna vez en la vida, respecti-vamente, frente al 3,6 y 0,6% registrado en el 20153,10.

Este consumo es entre tres y cuatro veces mayor en hombres3,10. En un estudio reciente realizado en

servi-cios de urgencias (SU) españoles, los derivados anfeta-mínicos representaron el 21,7% de intoxicaciones

agu-das por drogas11. En 2015 supusieron el 4% de las

muertes registradas tras el consumo de sustancias psicoactivas3.

El diagnóstico de las intoxicaciones por ANF o MANF fundamentalmente se realiza en base a la anamnesis y la situación clínica. Los laboratorios de urgencias disponen de pruebas de cribado rápido de drogas en orina que poseen una alta sensibilidad, pero baja especificidad, generando falsos positivos. La con-firmación diagnóstica exige técnicas analíticas comple-jas de tipo cuantitativo, que no siempre están disponi-bles. Los objetivos del presente estudio fueron investigar si existen diferencias entre las características clínicas, toxicológicas y de manejo clínico en las intoxi-caciones agudas por ANF y MANF y, analizar los resulta-dos de los análisis de confirmación de ANF en orina.

Método

Estudio observacional retrospectivo de las intoxica-ciones por ANF y MANF con confirmación analítica atendidas en los SU de las Islas Baleares entre 2013 y 2018. Se incluyeron los pacientes mayores de edad atendidos en los SU con sospecha de intoxicación por derivados anfetamínicos, ya fuese por su situación

clíni-ca o anamnesis de consumo referido y presencia de ANF o MANF confirmada en orina, confirmada en el la-boratorio de referencia del estudio. En el caso de pa-cientes polifrecuentadores, se seleccionó el primer epi-sodio en los SU. Se excluyeron los pacientes con trastorno de déficit de atención e hiperactividad en tra-tamiento con ANF, así como la detección de ANF o MANF en el análisis requerido por la policía, sin criterios de intoxicación aguda.

De cada caso se recogieron las siguientes variables: 1) características demográficas (edad, sexo, nacionali-dad y paciente polifrecuentador); 2) motivo de consulta (agitación, episodio psicótico inducido por tóxicos, dis-minución del nivel de conciencia, alteración de la con-ducta, traumatismo, palpitaciones, crisis comicial, agre-sión, intento/ideación suicida, ansiedad, dolor torácico, parada cardiorespiratoria (PCR), otros); 3) perfil del caso (recreativo, adicción, psiquiatría/adicción, psiquiatría); 4) constantes vitales al ingreso (temperatura, nivel de conciencia analizado por la Escala de Coma de Glasgow –GCS– frecuencia cardiaca, presión arterial sistólica); 5) clínica al ingreso: taquicardia ($ 100 lpm), midriasis, hipertermia significativa (> 39ºC), hipertensión, presión arterial sistólica > 140 mmHg, diaforesis, convulsiones, disminución nivel conciencia, GCS < 15, agitación, aluci-naciones, delirio, psicosis/desorganización, ictus; 6) prue-bas complementarias: electrocardiograma (ECG), se re-gistró si se había realizado o no y la presencia de taquicardia sinusal ($ 100 lpm), ritmo sinusal normal,

alteración del segmento ST-T, bloqueo aurículoventricu-lar y alteración del intervalo QTc, analítica al ingreso (creatrinkinasa –CK–, troponina y potasio; se consideró rabdomiolisis CK > 250 IU/L, troponinas elevadas > 10

pg/mL, hipokalemia, # 3,3 mmol/L); 7) manejo clínico

y tratamiento farmacológico extrahospitalario y en el SU: uso de fármacos de cualquier tipo, tratamiento far-macológico desglosado (drogas sedantes, naloxona, flu-mazenilo, medicación psiquiátrica), intubación orotra-queal (IOT) y contención mecánica; y 8) destino: alta (SU general, SU psiquiatría o alta voluntaria/fuga), servi-cio del ingreso hospitalario, tiempo de estancia y fallecimiento.

Se consideró monointoxicación la detección solo de ANF o MANF y polintoxicación la detección simultánea de etanol u otras drogas. Se definieron cuatro perfiles clínicos: 1) perfil recreativo: consumo (declarado o sospe-chado) de derivados anfetamínicos, otras drogas de abu-so o alcohol en un contexto lúdico; 2) perfil adicción: pacientes con antecedentes o en tratamiento por proble-mas de adicción a sustancias tóxicas; 3) perfil psiquiatría/ adicción (patología dual): paciente con patología psi-quiátrica diagnosticada y antecedentes de abuso de sus-tancias; y 4) perfil psiquiatría: paciente con síntomas psi-quiátricos o con patología psiquiátrica diagnosticada sin antecedentes de abuso de sustancias. También se investi-gó la presencia de chem-sex (consumo de MANF y otros tóxicos en el contexto de prácticas sexuales de riesgo entre hombres que tienen sexo con hombres)14.

(3)

Clínica del Hospital Son Espases, Mallorca. Los resulta-dos de los inmunoensayos se clasificaron como: verda-deros positivos (grupo ANF y grupo MANF) y falsos po-sitivos (se analizaron las sustancias interferentes detectadas y las muestras fueron excluidas del estudio). Los análisis de cribado de drogas en orina se realizaron

por inmunoensayo (método DRI® Assay; Abbott

Diagnostics, Texas, EE.UU). El cut-off para anfetaminas es 1.000 ng/mL. El etanol en suero se analizó con un método enzimático (Abbott Diagnostics, Texas, EE.UU). Los análisis de confirmación y la detección de interfe-rentes se realizaron utilizando cromatografía de gases acoplada a espectrometría de masas (GC-MS) (Agilent 5975/68901, Santa Clara, CA, EE.UU.)12. Se utilizó un

método específico para la detección de GHB cuando se sospechó dicho consumo13.

Se compararon las características clínicas, toxicológi-cas y el manejo clínico entre los grupos ANF y MANF. Los resultados se expresaron como media (desviación estándar) o número (%). Las comparaciones se realiza-ron utilizando la prueba de ji-cuadrado o el test exacto de Fisher para las variables categóricas; y el test t de Student para muestras independientes para las variables cuantitativas. El análisis se realizó con el programa SPSS versión 23 (Chicago, EE.UU.). El nivel de significación estadística se estableció como p < 0,05.

Resultados

Se realizaron 787 confirmaciones de DERANF, de las que 154 (19,6%) fueron verdaderos positivos. De estas últimas, se excluyeron 34 (22,1%) muestras: 25 (16,2%) de polifrecuentadores, 6 (3,9%) por adminis-tración terapéutica de ANF y 3 (1,9%) correspondientes a análisis por requerimiento policial. Finalmente se in-cluyeron muestras de 120 pacientes, 86 (71,7%) en el grupo ANF y 34 (28,3%) en el grupo MANF.

La edad media de los pacientes fue de 31,2 años, y fueron significativamente mayores los pacientes incluidos en el grupo de polintoxicaciones por ANF respecto a los del grupo de MANF (31,8 ± 7,5 vs 27,7 ± 7,5 años) (Tabla 1). En ambos grupos predominó el sexo masculino (78,3%), con un porcentaje significativamente mayor en el grupo de polintoxicaciones por MANF respecto al gru-po ANF (100% vs 76,1%). Un 45,8% de los pacientes in-cluidos fueron de nacionalidad extranjera. En el grupo de monointoxicaciones, la proporción de pacientes extranje-ros positivos para MANF fue estadísticamente superior que en el grupo de ANF (92,3% vs 40,0%). Destaca el hecho de que, en el grupo MANF, 4 (33,3%) de los pacientes extranjeros fueron de nacionalidad filipina.

Los motivos de consulta más frecuentes en el grupo ANF fueron agitación, alteración de la conducta y disminución de

Tabla 1. Características demográficas, motivo de admisión y perfil del caso en las intoxicaciones por anfetamina (ANF) o metanfetamina (MANF)

Todos los pacientes N = 120

n (%)

Todos los casos

N = 120 PolintoxicaciónN = 92 MonointoxicaciónN = 28

ANF N = 86

n (%)

MANF N = 34

n (%) p

ANF N = 71

n (%)

MANF N = 21

n (%) p

ANF N = 15

n (%)

MANF N = 13

n (%) p

Edad [Media (DE)] 31,2 (8,3) 32,3 (8,2) 28,4 (8,0) 0,01 31,8 (7,5) 27,7 (7,5) 0,04 34,4 (11,2) 29,5 (8,9) 0,18

Sexo < 0,01 < 0,01 0,11

Hombre 94 (78,3) 62 (72,1) 32 (94,1) 54 (76,1) 21 (100) 8 (53,3) 11 (84,6)

Mujer 26 (21,7) 24 (27,9) 2 (5,9) 17 (23,9) 0 (0) 7 (46,7) 2 (14,4)

Nacionalidad < 0,01 0,08 < 0,01

Española 65 (54,2) 55 (64,0) 10 (29,4) 46 (64,8) 9 (42,9) 9 (60,0) 1 (7,7) Extranjera 55 (45,8) 31 (36,0) 24 (70,6) 17 (23,9) 12 (27,1) 6 (40,0) 12 (92,3)

Episodios múltiples 9 (7,5) 6 (7,0) 3 (8,8) 0,71 3 (4,2) 1 (4,8) 1,00 3 (20,0) 2 (14,4) 1,00

Polintoxicación 92 (76,7) 71 (82,6) 21 (61,8) 0,02 – – – – – –

Motivo de consulta

Agitación 19 (15,8) 13 (15,1) 6 (17,6) 0,78 10 (14,1) 3 (14,3) 1,00 3 (20,0) 3 (23,1) 1,00 Episodio psicótico inducido por tóxicos 15 (12,5) 8 (9,3) 7 (20,6) 0,12 5 (7,0) 4 (19,0) 0,20 3 (20,0) 3 (23,1) 1,00 Disminución de conciencia 12 (10,0) 10 (11,6) 2 (5,9) 0,50 9 (12,7) 2 (9,5) 1,00 1 (6,7) 0 (0) 1,00 Alteración de la conducta 13 (10,8) 13 (15,1) 0 (0) 0,01 8 (11,3) 0 (0) 0,19 5 (33,3) 0 (0) 0,04

Traumatismo 9 (7,5) 8 (9,3) 1 (2,9) 0,44 8 (11,3) 1 (4,8) 0,68 0 (0) 0 (0) Palpitaciones 8 (6,7) 1 (1,2) 7 (20,6) < 0,01 0 (0) 5 (23,8) < 0,01 1 (6,7) 2 (15,4) 0,58 Crisis comicial 8 (6,7) 8 (9,3) 0 (0) 0,10 7 (9,9) 0 (0) 0,35 1 (6,7) 0 (0) 1,00 Agresión 7 (5,8) 5 (5,8) 2 (5,9) 1,00 4 (5,6) 2 (9,5) 0,62 1 (6,7) 0 (0) 1,00 Intento/ideación suicida 6 (5,0) 4 (4,7) 2 (5,9) 1,00 4 (5,6) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46 Ansiedad 5 (4,2) 3 (3,5) 2 (5,9) 0,62 3 (4,2) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46 Dolor torácico 4 (3,3) 4 (4,7) 0 (0) 0,57 4 (5,6) 0 (0) 0,56 0 (0) 0 (0) Otros (ictus, mareo, dolor, PCR) 14 (11,7) 9 (10,5) 5 (14,7) 0,56 9 (12,7) 2 (9,5) 1,00 0 (0) 3 (23,1) 0,08

Perfil del caso

Recreativo 70 (58,3) 46 (53,5) 24 (70,6) 0,10 41 (57,7) 16 (76,2) 0,20 5 (33,3) 8 (61,5) 0,22 Adicción 25 (20,8) 21 (24,4) 4 (11,8) 0,14 18 (25,4) 2 (9,5) 0,15 3 (20,0) 2 (15,4) 1,00 Psiquiatría/adicción 17 (14,2) 12 (14,0) 5 (14,7) 1,00 7 (9,9) 3 (14,3) 0,69 5 (33,3) 2 (15,4) 0,39 Psiquiatría 8 (6,7) 7 (8,1) 1 (2,9) 0,43 5 (7,0) 0 (0) 0,59 2 (13,3) 1 (7,7) 1,00 DE: Desviación estándar; PCR: parada cardiorrespiratoria,

(4)

conciencia. En el grupo MANF fueron los episodios psicóticos inducidos por tóxicos, palpitaciones y agitación. Solo se en-contraron diferencias significativas en las admisiones por alte-ración de la conducta en monointoxicaciones por ANF y por palpitaciones en las polintoxicaciones por MANF.

El perfil más habitual en ambos grupos fue el re-creativo, más frecuente en el grupo MANF (70,6% vs 53,5%), seguido del perfil adicción, más habitual en el grupo ANF (24,4% vs 11,8%), si bien estas diferencias no fueron estadísticamente significativas. En el grupo MANF se registraron 4 pacientes (11,8%) que se ajusta-ban a un perfil chemsex.

La agitación fue más frecuente en el grupo ANF (27,9% vs 8,8%) que en el grupo MANF, la hipertensión (1,4% vs 35,3%), la hipokalemia (2,3% vs 11,8%) y la psicosis (3,5% vs 11,8%) mostraron una clara tendencia a ser mayoritarias respecto al grupo ANF (Tabla 2).

En las polintoxicaciones, la clínica más frecuente fue la taquicardia (40,8%), midriasis (28,2%) y agitación (26,8%) en el grupo AMP y taquicardia (38,1%), hiper-tensión (38,1%) y midriasis (23,8%) en el grupo MANF. Por otra parte, la clínica más frecuente en las monoin-toxicaciones fue la agitación (33,3%), alucinaciones (26,7%) y taquicardia (20,0%) en el grupo AMP y taqui-cardia (46,2%), midriasis (30,8%) e hipertensión (30,8%) en el MANF. En ninguno de los casos se hallaron diferen-cias significativas entre grupos.

El ECG se realizó en el 40,8% de los casos, y fue más habitual en el grupo de MANF (58,8 vs 33,7%; p < 0,01). En el 53% de los ECG realizados se registró taquicardia sinusal y en el 6,1% alteración del segmento ST o de la onda T, sin diferencias entre grupos (Tabla 2).

El manejo clínico fue necesario en el 83,3% de casos. Sin embargo, no se encontraron diferencias entre los gru-pos ANF y MANF, ya fuese considerando los casos de polin-toxicaciones como de monoinpolin-toxicaciones, así como si el manejo clínico fuese extrahospitalario o en el SU (Tabla 3).

En el SU, el tratamiento farmacológico de cualquier tipo, la administración específica de sedantes y la con-tención mecánica fue más habitual en el grupo de ANF, aunque estas diferencias no alcanzaron significación esta-dística. Se requirió medicación psiquiátrica en el 16,7% de los casos.

La mayoría de los casos (75%) fueron dados de alta desde el mismo SU general tras una media de 9,1 h de es-tancia (Tabla 3). No se encontraron diferencias entre ambos grupos en: estancia, necesidad de asistencia por psiquiatría y necesidad de ingreso. Sin embargo, se observó un predo-minio de ingresos en el grupo ANF y una mayor duración de los mismos. Los ingresos en los SU aumentaron progre-sivamente en el periodo analizado, y variaron desde ningún caso en 2013, a 53 casos confirmados en 2018.

Ingresaron en la unidad de cuidados intensivos (UCI) 10 casos, 8 (9,3%) en el grupo ANF y 2 (5,9%)

Tabla 2. Características clínicas al ingreso en el servicio de urgencias de las intoxicaciones por anfetamina (ANF) o metanfetamina (MANF) confirmadas analíticamente

Todos los pacientes N = 120

n (%)

Todos los casos

N = 120 PolintoxicaciónN = 92 MonointoxicaciónN = 28

ANF N = 86

n (%)

MANF N = 34

n (%) p

ANF N = 71

n (%)

MANF N = 21

n (%) p

ANF N = 15

n (%)

MANF N = 13

n (%) p

Signos observados

Taquicardia ($ 100 lpm) 46 (38,3) 32 (37,2) 14 (41,2) 0,68 29 (40,8) 8 (38,1) 1,00 3 (20,0) 6 (46,2) 0,22 Midriasis 30 (25,0) 21 (24,4) 9 (26,5) 0,81 20 (28,2) 5 (23,8) 0,79 1 (6,7) 4 (30,8) 0,15 Agitación 27 (22,5) 24 (27,9) 3 (8,8) 0,02 19 (26,8) 2 (9,5) 0,14 5 (33,3) 1 (7,7) 0,17 Hipertensión (PAS $ 140 mmHg) 27 (22,5) 15 (17,4) 12 (35,3) 0,05 14 (19,7) 8 (38,1) 0,14 1 (6,7) 4 (30,8) 0,15 Disminución conciencia (GCS < 15) 22 (18,3) 18 (20,9) 4 (11,8) 0,30 18 (25,4) 4 (19,0) 0,77 0 (0,0) 0 (0) Alucinaciones 13 (10,8) 7 (8,1) 6 (17,6) 0,18 3 (4,2) 3 (14,3) 0,13 4 (26,7) 3 (23,1) 1,00 Hipertermia significativa (> 39ºC) 8 (6,7) 8 (9,3) 0 (0) 0,10 7 (9,9) 0 (0) 0,35 1 (6,7) 0 (0) 1,00

Delirio 7 (5,8) 7 (8,1) 0 (0) 0,18 6 (8,5) 0 (0) 0,55 1 (6,7) 0 (0) 1,00

Psicosis/desorganización 7 (5,8) 3 (3,5) 4 (11,8) 0,09 2 (2,8) 1 (4,8) 0,55 1 (6,7) 3 (23,1) 0,31 Convulsiones 5 (4,2) 5 (5,8) 0 (0) 0,32 5 (7,0) 0 (0) 0,59 0 (0,0) 0 (0)

Diaforesis 4 (3,3) 4 (4,7) 0 (0) 0,57 3 (4,2) 0 (0) 1,00 1 (6,7) 0 (0) 1,00

Ictus 2 (1,7) 1 (1,2) 1 (2,9) 0,48 1 (1,4) 0 (0) 1,00 0 (0,0) 1

Parada cardiaca 1 (0,8) 0 (0) 1 (2,9) 0,28 0 (0) 1 (4,8) 1,00 0 (00) 0 (0)

Pruebas complementarias

ECG realizado 49 (40,8) 29 (33,7) 20 (58,8) 0,01 26 (36,6) 12 (57,1) 0,13 3 (20,0) 8 (61,5) 0,05 Taquicardia sinusal ($ 100 lpm) 26 (21,7) 16 (18,6) 10 (27,0) 0,22 14 (19,7) 5 (23,8) 0,76 2 (13,3) 5 (38,5) 0,19 Ritmo sinusal normal 20 (16,7) 11 (12,9) 9 (26,5) 0,10 10 (14,1) 6 (28,6) 0,19 1 (6,7) 3 (23,1) 0,31 Alteración del ST-T 3 (2,5) 2 (2,4) 1 (2,9) 1,00 2 (2,8) 1 (4,8) 0,55 0 (0,0) 0 (0)

Bloqueo AV 0 (0) 0 (0) 0 (0) – 0 (0) 0 (0) 0 (0,0) 0 (0)

Alteración QTc 0 (0) 0 (0) 0 (0) – 0 (0) 0 (0) 0 (0,0) 0 (0)

Analítica al ingreso

Rabdomiolisis (CK > 250 IU/L) 24 (20) 16 (18,6) 8 (23,5) 0,61 14 (19,7) 6 (28,6) 0,38 2 (6,7) 2 (15,4) 1,00 Troponinas elevadas (> 10 pg/mL) 8 (6,7) 8 (9,3) 0 (0) 0,10 8 (11,3) 0 (0) 0,19 0 (0,0) 0 (0) Hipokalemia (# 3,3 mmol/L) 6 (5,0) 2 (2,3) 4 (11,8) 0,05 2 (2,8) 3 (14,3) 0,08 0 (0,0) 1 (7,7) 0,46 AV: auriculoventricular; CK: creatin-quinasa; ECG: electrocardiograma; GCS: escala coma de Glasgow; lpm: latidos por minuto; PAS: presión arterial sistólica.

(5)

en el grupo MANF. Los motivos de ingreso en el grupo ANF fueron traumatismos graves, disminución de la conciencia (25%, un caso con necesidad de IOT y otro caso con hipertermia), crisis comicial (12,5%, un caso) y alteración de la conducta (12,5%, un caso con nece-sidad de sedación). En el grupo MANF, los motivos de ingreso fueron: PCR (extrahospitalaria, PCEH) y dismi-nución de conciencia.

Se registró un caso de ictus en cada uno de los gru-pos. Falleció el paciente del grupo MANF que había in-gresado tras una PCR extrahospitalaria inicialmente recuperada.

El 76,6% de los pacientes habían consumido ANF o MANF junto con otras sustancias, circunstancia más habi-tual en el grupo de ANF (82,6% vs 61,8%). Los tóxicos detectados en los casos de polintoxicaciones se recogen en la Tabla 4. La cocaína fue la droga más habitual (63,0%) en ambos grupos aunque sin diferencias. La se-gunda droga más detectada fue el cannabis (48,9%), que resultó estadísticamente más frecuente en el grupo ANF.

El porcentaje de falsos positivos en el total de mues-tras analizadas fue del 80,4%. Los compuestos

respon-sables de los falsos positivos se identificaron en el 78,7% de las muestras: 3,4-metildioximetanfetamina (MDMA) (71,2%), trazodona/meta-clorofenilpiperazina (4,7%), pseudoefedrina/efedrina (0,6%), clorfeniramina (0,5%), bupropión (0,5%), metilfenidato/ácido ritalínico (0,5%), cloroquina (0,3%), benzofuranos (0,2%) y fen-hidramina (0,2%).

Discusión

En el presente estudio se han analizado las diferen-cias entre las características y el manejo clínico de las intoxicaciones agudas por ANF y MANF en pacientes atendidos en los SU en las Islas Baleares entre 2013 y 2018, a partir de casos con confirmación analítica toxi-cológica. La mayor frecuencia de intoxicaciones por ANF halladas concuerda con el mayor consumo de esta sustancia en nuestro entorno2,3,10.

A pesar de que las características y el manejo clínico de las intoxicaciones por derivados anfetamínicos se han analizado en diferentes publicaciones, la información

es-Tabla 3, Manejo clínico extrahospitalario y en el servicio de urgencias (SU) de las intoxicaciones por anfetamina (ANF) o metanfetamina (MANF)

Todos los pacientes N = 120

n (%)

Todos los casos

N = 120 PolintoxicaciónN = 92 MonointoxicaciónN = 28

ANF N = 86

n (%)

MANF N = 34

n (%) p

ANF N = 71

n (%)

MANF N = 21

n (%) p

ANF N = 15

n (%)

MANF N = 13

n (%) p

Manejo clínico (SU extrahospitalario

u hospitalario) 100 (83,3) 75 (87,2) 25 (73,5) 0,26 66 (93,0) 17 (81,0) 0,28 9 (60,0) 8 (57,1) 1,00

Manejo extrahospitalario 23 (19,2) 17 (19,8) 6 (17,6) 1,00 17 (23,9) 5 (23,8) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46

Tratamiento farmacológico 19 (15,8) 15 (17,4) 4 (11,8) 0,79 15 (21,1) 3 (14,3) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46

Drogas sedantes 17 (14,2) 13 (15,1) 4 (11,8) 0,77 13 (18,3) 3 (14,3) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46 Flumazenilo 4 (3,3) 3 (3,5) 1 (2,9) 1,00 3 (4,2) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 0 (0)

Naloxona 2 (1,7) 1 (1,2) 1 (2,9) 0,48 1 (1,4) 1 (4,8) 0,41 0 (0) 0 (0)

Contención mecánica 1 (0,8) 0 (0) 1 (2,9) 0,28 0 (0) 0 (0) 0 (0) 1 (7,7) 0,46 Intubación orotraqueal 5 (4,2) 5 (5,8) 0 (0) 0,32 5 (7,0) 0 (0) 0,59 0 (0) 0 (0)

Manejo en el SU 77 (64,2) 58 (67,4) 19 (55,9) 0,29 49 (69,0) 12 (57,1) 0,43 9 (60,0) 7 (53,8) 1,00

Tratamiento farmacológico 70 (58,3) 54 (62,8) 16 (47,1) 0,22 45 (63,4) 10 (47,6) 0,22 9 (60,0) 6 (46,2) 0,43

Drogas sedantes 56 (46,7) 43 (50,0) 13 (38,2) 0,84 36 (50,7) 8 (38,1) 0,33 7 (46,7) 5 (38,5) 1,00 Medicación psiquiátrica 20 (16,7) 16 (18,6) 4 (11,8) 0,79 16 (22,5) 3 (14,3) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46 Flumazenilo 5 (4,2) 4 (4,6) 1 (2,9) 1,00 4 (5,6) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 0 (0)

Naloxona 4 (3,3) 3 (3,5) 1 (2,9) 1,00 3 (4,2) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 0 (0)

Contención mecánica 16 (13,3) 13 (15,1) 3 (8,8) 0,55 9 (12,7) 1 (4,8) 0,45 4 (26,7) 2 (15,4) 0,65 Intubación orotraqueal 4 (3,3) 2 (2,3) 2 (5,9) 0,31 2 (2,8) 2 (9,5) 0,22 0 (0) 0 (0)

Destino después del manejo en el SU

Alta

SU general 68 (56,7) 49 (57,0) 19 (55,9) 1,00 43 (60,6) 12 (57,1) 0,80 6 (40,0) 7 (53,8) 0,70 SU PSQ 13 (10,8) 8 (9,3) 5 (14,7) 0,51 6 (8,5) 3 (14,3) 0,42 2 (13,3) 2 (15,4) 1,00 Voluntaria/fuga 9 (7,5) 6 (7,0) 3 (8,8) 0,71 6 (8,5) 2 (9,5) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46 Ingreso

PSQ 16 (13,3) 13 (15,1) 3 (8,8) 0,55 6 (8,5) 1 (4,8) 1,00 7 (46,7) 2 (15,4) 0,11

UCI 10 (8,3) 8 (9,3) 2 (5,9) 0,72 8 (11,3) 2 (9,5) 1,00 0 (0) 0 (0)

NRL 2 (1,7) 1 (1,2) 1 (2,9) 0,48 1 (1,4) 0 (0) 1,00 0 (0) 1 (7,7) 0,46

Traumatología 1 (0,8) 1 (1,2) 0 (0) 1 (1,4) 0 (0) 1,00 0 (0) 0 (0)

Medicina Interna 1 (0,8) 0 (0) 1 (2,9) 0,28 0 (0) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 0 (0) Tiempo de ingreso

SU paciente no hospitalizado (h) 9,1 (6,1) 9,1 (0,7) 9,3 (6,6) 0,87 9,1 (6,0) 9,2 (6,6) 0,88 9,2 (6,0) 9,5 (6,9) 0,92 Planta pacientes hospitalizados (días) 13,5 (14,6) 14,7 (15,7) 9,4 (9,6) 0,65 16,4 (17,0) 5,3 (4,0) 0,26 10,6 (4,0) 15,0 (13,1) 0,56

Mortalidad 1 (0,8) 0 (0) 1 (2,9) 0,28 0 (0) 1 (4,8) 1,00 0 (0) 0 (0) –

(6)

pecífica de las diferencias entre las intoxicaciones por ANF y MANF es escasa. Además, en el caso de las intoxi-caciones por MANF, la mayoría de los trabajos reconocen como limitación el hecho de que no se realizó confirma-ción analítica. Esta circunstancia está relacionada con la escasa disponibilidad de técnicas de confirmación en la mayoría de los hospitales, así como de obtener la confir-mación de los resultados en un tiempo clínicamente

ra-zonable15. Sin embargo, creemos que no se debe

renun-ciar a disponer del resultado final en un plazo adecuado, como ocurre con nuestro laboratorio de toxicología. En el estudio de Miró et. al.11, se realizó algún tipo de

analí-tica toxicológica en el 47,7% de pacientes, sin especifi-car si eran técnicas de cribado o de confirmación. A nivel europeo, este estudio también constató la gran disper-sión en cuanto a este aspecto diagnóstico11.

Los resultados globales de las variables demográficas son similares a estudios previos en cuanto a edad y

sexo16,17, excepto que los casos de MANF tenían una

edad media inferior (28,4 años) y un porcentaje de sexo masculino (94,1%) muy superior al descrito en otros trabajos (entre 64% a 71%)18,19.

La nacionalidad difiere entre grupos, siendo en el grupo ANF la mayoría son españoles, mientras que en el grupo de MANF dos de cada tres pacientes son ex-tranjeros. Además, destaca que 4 de los 13 pacientes del grupo de MANF son de origen filipino. Existen estu-dios que han constatado el consumo de MANF en esta comunidad y se han asociado a problemas de salud20-22.

Por ello creemos que, ante un de paciente de esta pro-cedencia con clínica grave cardiovascular o trastorno de conducta, se debería descartar específicamente un posible consumo de MANF. Además, en el periodo de estudio se detectó un caso de exposición prenatal a MANF, excluido del análisis por no cumplir los criterios de inclusión22.

Globalmente, los motivos de admisión más frecuen-tes se relacionaron con alteraciones del comportamien-to (agitación, episodio psicótico inducido por tóxicos y alteración de la conducta), con una frecuencia similar (39,1%) a la de otras series (entre 34% y 46%)16,17. Sin

embargo, el motivo de admisión indicado como “alte-ración de la conducta” fue registrado únicamente en el

grupo de ANF (15,1% vs 0%). Los episodios psicóticos inducidos por tóxicos fueron más frecuentes en el gru-po de MANF que en el de ANF (20,6% vs 9,1%), aun-que sin alcanzar significación estadística. Las palpitacio-nes fueron un motivo de admisión más frecuente en el grupo de MANF (20,6% vs 1,2%), con una frecuencia superior al 3,2% publicado previamente16.

La clasificación de los casos por perfiles clínicos es un enfoque original de este trabajo. En otro estudio hubo una incidencia de trastorno psiquiátrico previo del 39,7% en casos de intoxicaciones con estimulantes tipo anfetamí-nico, sensiblemente superior a la muestra (20,9%)16. Esto

podría explicarse, al menos en parte, por el elevado nú-mero de pacientes extranjeros en nuestra serie y la falta de la información sobre sus antecedentes clínicos. Es im-portante considerar en los pacientes con trastorno psiquiá-trico, antes de prescribir fármacos, el elevado riesgo car-diovascular que supone el uso concomitante de sustancias psicoestimulantes y de psicofármacos, como los antipsicó-ticos con una cardiotoxicidad claramente establecida23.

Los síntomas clínicos al ingreso más frecuentes son idénticos a los descritos en otras series de intoxicacio-nes agudas por derivados anfetamínicos16. Si se analizan

las características diferenciales de las monointoxicacio-nes, destaca una mayor frecuencia de la taquicardia, la midriasis, la hipertensión, de rabdomiolisis y la psicosis en el grupo de MANF y la agitación en el grupo de ANF, aunque sin alcanzar significación estadística proba-blemente debido al pequeño número de casos de mo-nointoxicaciones registrados de nuestra serie y con una frecuencia inferior a la publicada previamente18.

Llama la atención el bajo número de ECG registrados teniendo en cuenta la potencial cardiotoxicidad de los deri-vados anfetamínicos24. El mayor porcentaje de ECG

registra-dos en el grupo MANF respecto al grupo de ANF, que po-dría explicarse por el mayor porcentaje de pacientes con palpitaciones y la marcada tendencia a la hipokalemia. Dado el perfil de riesgo de la mayoría de los pacientes y que un porcentaje importante de casos son polifrecuenta-dores, sería razonable realizar una labor de prevención de eventos cardiovasculares y mejorar el abordaje de los tras-tornos psiquiátricos y de adicciones de éstos.

La administración de sedantes (59,9%) fue menor a la de otras series (entre el 64,5% y el 78%), mientras que la administración de antipsicóticos fue similar. Como en estudios previos, la mayoría de los pacientes fueron dados de alta desde el SU. Se ha publicado una estancia en el SU en el grupo MANF de 14 h, superior a las 9,3 h registradas en nuestro estudio18. El porcentaje

de ingresos en UCI (8,3%) es mayor que el publicado en otras series (entre el 2% y el 4,8%)16,18. Es conocida

la asociación entre las intoxicaciones por ANF y MANF y los casos de muerte súbita y PCR extrahospitaria25,26.

En nuestra serie destaca la elevada incidencia de po-lintoxicaciones que incluyen cocaína, no publicada en anteriores series, y MDMA, cuya incidencia (31,4%) es muy superior a la de un estudio previo de intoxicacio-nes por MANF (4%). Estos hallazgos pueden deberse a que, después del cannabis, estas son las drogas más consumidas en nuestro entorno3.

Tabla 4. Tóxicos detectados en los casos de polintoxicaciones por anfetamina (ANF) y metanfetamina (MANF)

Sustancia N = 71ANF

n (%)

MANF N = 21

n (%) p

THC o metabolitos 39 (45,3) 6 (17,6) < 0,01

Cocaína o metabolitos 39 (45,3) 19 (55,9) 0,42

Etanol 26 (30,2) 7 (20,6) 0,36

MDMA 24 (27,9) 11 (32,4) 0,82

Morfina 6 (7,0) 0 (0,0) 0,18

Ketamina o metabolitos 5 (5,8) 2 (5,9) 1,00

Metadona/EDDP 2 (2,3) 0 (0,0) 1,00

GHB 1 (1,2) 1 (2,9) 0,49

EDDP: 2-etilideno-1,5-dimetil-3,3-difenilpirrolidina; GHB: ácido gam-ma-hidroxibutírico; MDMA: 3,4-metilendioximetanfetamina (éxtasis); THC: tetrahidrocannabinol.

(7)

El porcentaje de falsos positivos a anfetamina halla-do fue superior al de otros estudios similares27,28. Estos

resultados pueden explicarse teniendo en cuenta que el inmunoensayo de anfetaminas utilizado presenta una reactividad cruzada con el éxtasis del 76,9%, y que en el 71,2% de nuestras muestras con resultado falso posi-tivo se identificó esta sustancia. Por otra parte, en esta serie se han identificado interferentes poco conocidos (cloroquina y benzofuranos)29,30.

Nuestro estudio tiene varias limitaciones. Los datos se obtuvieron a partir de las historias clínicas de los pa-cientes y en algunos casos estaban incompletas, princi-palmente en pacientes extranjeros. Además, el número limitado de casos de monointoxicaciones hace que al-gunas de las diferencias halladas entre grupos no alcan-cen significación estadística.

En resumen, no hubo diferencias en el manejo clínico in-toxicados por ANF o por MANF, y la mayoría de ellos fue dada de alta desde los SU. La tasa de falsos positivos de las pruebas de cribado para AMP/MAMP, la mayoría causados por MDMA, respalda la necesidad de considerar “presunti-vos” los resultados hasta su confirmación. La incidencia de las intoxicaciones por ANF y MANF en España va en aumen-to, predominando aquellas con fines recreativos y asociadas a policonsumos. La asociación de trastorno psiquiátrico en intoxicaciones por ANF y MANF es menor a la esperada. Sin embargo, se identifican dos subgrupos asociados a las intoxi-caciones por MANF: chemsex y nacionalidad filipina.

Conflicto de intereses: El estudio ha sido evaluado por el Comité de Investigación del Hospital. Se ha realizado un procedimiento de disocia-ción de datos con el objetivo de transformarlos en anónimos e irreversi-blemente disociados, destruyendo cualquier vínculo o nexo que pueda identificar al paciente.

Financiación: Este trabajo se ha realizado, en parte, gracias a la finan-ciación concedida por parte del Fondo de Investigación Sanitaria, Insti-tuto de Salud Carlos III, Ministerio de Educación y Ciencia de España, al Proyecto PI15/00251.

Responsabilidades éticas: Todos los autores confirman que se ha man-tenido la confidencialidad y el respeto de los derechos a los pacientes, así como las consideraciones éticas internacionales en el documento de responsabilidades del autor, acuerdo de publicación y cesión de dere-chos a EMERGENCIAS.

Artículo no encargado por el Comité Editorial y con revisión exter-na por pares.

Bibliografía

1 Carvalho M, Carmo H, Costa VM, Capela JP, Pontes H, Remião F, et al. Toxicity of amphetamines: an update. Arch Toxicol. 2012;86:1167-231.

2 Observatorio Europeo de las Drogas y las Toxicomanías (2018), Informe Europeo sobre Drogas 2018: Tendencias y novedades, Oficina de Publicaciones de la Unión Europea, Luxemburgo. (Consultado 21 Julio 2019). Disponible en: http://www.emcdda.eu-ropa.eu/system/files/publications/8585/20181816_TDAT18001ESN_ PDF.pdf

3 Observatorio Español de las Drogas y las Adicciones. Informe 2017. Alcohol, tabaco y drogas ilegales en España. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2017. (Consultado 21 Julio 2019). Disponible en: http://www.pnsd.mscbs.gob.es/profesionales/sistema-sInformacion/informesEstadisticas/pdf/2017OEDA-INFORME.pdf 4 Centers for Disease Control and Prevention. U.S. Department of

Health & Human Services. Methamphetamine Use and Risk for HIV/ AIDS. CDC HIV/AIDS Fact Sheet, Jan 2007. (Consultado 21 Julio 2019). Disponible en: https://stacks.cdc.gov/view/cdc/11778/ cdc_11778_DS1.pdf

5 MacKenzie RG, Heischober B. Methamphetamine. Pediatrics in Review. 1997;18:305-9.

6 Harro J. Neuropsychiatric Adverse Effects of Amphetamine and Methamphetamine. Int Rev Neurobiol. 2015;120:179-204.

7 McKetin R, Baker AL, Dawe S, Voce A, Lubman DI. Differences in the symptom profile of methamphetamine-related psychosis and pri-mary psychotic disorders. Psychiatry Res. 2017;251:349-54. 8 Voce A, Calabria B, Burns R, Castle D, McKetin R. A Systematic

Review of the Symptom Profile and Course of Methamphetamine-Associated Psychosis. Subst Use Misuse. 2019;54:549-59.

9 Courtney KE, Ray LA. Methamphetamine: an update on epidemiolo-gy, pharmacoloepidemiolo-gy, clinical phenomenoloepidemiolo-gy, and treatment literature. Drug Alcohol Depend. 2014;143:11-21.

10 EDADES 2017 Encuesta sobre Alcohol y otras Drogas en España 1995-2017. Delegación del Gobierno para el Plan Nacional sobre Drogas, Ministerio de Sanidad, Servicios Sociales e Igualdad, 2017. (Consultado 21 Julio 2019). Disponible en: http://www.pnsd.mscbs. gob.es/profesionales/sistemasInformacion/sistemaInformacion/pdf/ EDADES_2017_Informe.pdf

11 Miró Ò, Yates C, M Dines A, M Wood D, I Dargan P, Galán I, et al. Comparación de las urgencias atendidas por drogas de abuso en dos servicios de urgencias españoles con las atendidas en tres áreas europeas distintas. Emergencias. 2018;30:384-94.

12 Barceló B, Gomila I, Rotolo MC, Marchei E, Kyriakou C, Pichini S, et al. Intoxication caused by new psychostimulants: analytical methods to disclose acute and chronic use of benzofurans and ethylphenida-te. Int J Legal Med. 2017;131:1543-53.

13 Elian AA. A novel method for GHB detection in urine and its application in drug-facilitated sexual assaults. Forensic Sci Int. 2000;109:183-7. 14 Perelló R, Aused M, Saubí N, Quirós C, Luis Blanco J,

Martínez-Rebollar M, et al. Acute street drug poisoning in the patient with human immunodeficiency virus infection: the role of chemsex. Emergencias. 2018;30:405-7.

15 Burillo-Putze G, Matos Castro S. Los servicios de urgencias como atalaya de los patrones de uso de drogas y sus consecuencias clíni-cas. Emergencias. 2018;30:377-9.

16 Gray SD, Fatovich DM, McCoubrie DL, Daly FF. Amphetamine-related presentations to an inner-city tertiary emergency depart-ment: a prospective evaluation. Med J Aust. 2007;186:336-9. 17 Monahan C, Coleman M. Ice in the Outback: the epidemiology of

amphetamine-type stimulant-related hospital admissions and presen-tations to the emergency department in Hedland, Western Australia. Australas Psychiatry. 2018;26:417-21.

18 Isoardi KZ, Ayles SF, Harris K, Finch CJ, Page CB. Methamphetamine presentations to an emergency department: Management and com-plications. Emerg Med Australas. 2019:31:593-9.

19 Richards JR, Bretz SW, Johnson EB, Turnipseed SD, Brofeldt BT, Derlet RW. Methamphetamine abuse and emergency department utiliza-tion. West J Med. 1999;170:198-202.

20 Pujol-López M, Ortega-Paz L, Roqué M, Bosch X. Severe cardiac complications of shabu use: an emerging drug in Europe. Rev Esp Cardiol (Engl Ed). 2017;70:1014-6.

21 Manzano Varo C, López-Vílchez MÁ, Román Eyo L, García García J, Mur Sierra A. [Prenatal exposure to metamphetamine «shabu»]. An Pediatr (Barc). 2017;86:96-7.

22 Jarque P, Roca A, Gomila I, Noce V, Barcelo B, Klein J. Quantification of Methamphetamine «Shabu» in Biological Matrices to Detect Prenatal Exposure: A Case Report and a Literature Review. Curr Pharm Biotechnol. 2018;19:163-74.

23 Kahl KG. Direct and indirect effects of psychopharmacological treatment on the cardiovascular system. Horm Mol Biol Clin Investig. 2018;36(1). 24 Nogué S, Puiguriguer J, Amigó M. Indicadores de calidad para la

asistencia urgente de pacientes con intoxicaciones agudas (Calitox-2006). Rev Calidad Asistencial. 2008;23:173-91.

25 Morentin B, Callado LF. Sudden cardiac death associated to substances of abuse and psychotropic drugs consumed by young people: A population study based on forensic autopsies. Drug Alcohol Depend. 2019;201:23-8. 26 Lora-Tamayo C, Tena T, Rodríguez A. Amphetamine derivative

rela-ted deaths. Forensic Sci Int. 1997;85:149-57.

27 Marin SJ, Doyle K, Chang A, Concheiro-Guisan M, Huestis MA, Johnson-Davis KL. One Hundred False-Positive Amphetamine Specimens Characterized by Liquid Chromatography Time-of-Flight Mass Spectrometry. J Anal Toxicol. 2016;40:37-42.

28 Johnson-Davis KL, Sadler AJ, Genzen JR. A Retrospective Analysis of Urine Drugs of Abuse Immunoassay True Positive Rates at a National Reference Laboratory. J Anal Toxicol. 2016;40:97-107.

29 Gomila I, Quesada L, López-Corominas V, Fernández J, Servera MÁ, Sahuquillo L, et al. Cross-Reactivity of Chloroquine and Hydroxychloroquine With DRI Amphetamine Immunoassay. Ther Drug Monit. 2017;39:192-6.

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...