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Percepción de riesgo en adolescentes que solicitan el aborto inducido

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Academic year: 2020

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(1)MINISTERIO DE EDUCACIÓN SUPERIOR UNIVERSIDAD CENTRAL “MARTA ABREU” DE LAS VILLAS FACULTAD DE PSICOLOGÍA. Tesis en opción al Título Académico de Master en Psicopedagogía.. Título: “Percepción de riesgo en adolescentes que solicitan el aborto inducido”.. Autora: Lic. Yanely Surí Santos. Tutora: Dra. C. Vivian M. Guerra Morales. Estadístico: Lic. Alfredo Santana Machado.. Santa Clara, Cuba. Noviembre de 2013..

(2) Exergo. "El aconsejar es un oficio tan común que lo usan muchos y lo saben hacer muy pocos." Fray Antonio de Guevara..

(3) Dedicatoria. A mi familia, en especial a mi amado hijo y esposo..

(4) Agradecimientos. o A mi hijo por su apoyo y comprensión. o A mi esposo por darme fuerzas para continuar, por ofrecerme su amor. o A mi hermana Yanelsy por poder contar contigo cuando te necesito. o A la Doctora Vivian M. Guerra Morales por brindarme sus conocimientos y esfuerzos personales que contribuyeron a la terminación de este trabajo. o Al Licenciado Alfredo Santana Machado por su inestimable ayuda en el asesoramiento estadístico brindado. o A todos aquellas personas que colaboraron de una u otra forma en la realización de este trabajo. Gracias..

(5) RESUMEN El estudio se realizó con el objetivo de explorar la percepción de riesgo sobre el aborto inducido en adolescentes que recurrieron a la consulta de interrupción de embarazo, del Hospital Ginecoobstétrico de la ciudad de Santa Clara. Se asumió el paradigma de investigación cuantitativa, con un diseño no experimental y el tipo de estudio es exploratorio, descriptivo. La investigación estuvo dirigida a la población de 96 adolescentes que acudieron a la consulta referida. La información se obtuvo a través de encuestas al equipo de salud, a la madre o tutora, y a la adolescente. Los resultados revelan, que las principales variables sociodemográficas que se constataron fueron: el inicio precoz de las relaciones sexuales, prevalencia del nivel medio de escolaridad en los familiares de las adolescentes, proceder de familias uniparentales y las condiciones de la vivienda. Los factores de riesgo que pueden incidir en las manifestaciones del aborto fueron: calidad y cantidad de la información recibida sobre sexualidad, vinculada a la prevención de embarazo, de la familia, de la escuela y el equipo de salud; poca comunicación con los padres, presencia de familiares con embarazos y aborto en la adolescencia, y factores motivacionales como la continuidad de estudios y situación económica. La categoría percepción de riesgo agrupó la mayoría de las adolescentes, en los niveles de parcialmente adecuada e inadecuada. Los indicadores más afectados fueron: estereotipos, motivaciones, eficacia, calidad y cantidad de la información, creencias y actitudes. Se ofrecen recomendaciones que denotan la importancia del conocimiento de estos aspectos para la atención integral a este grupo vulnerable. Palabras claves: adolescencia, aborto inducido, percepción de riesgo..

(6) ABSTRACT The study was made apropos of exploring risk perception on induced abortion, of quantitative research paradigm, with a non- experimental design and type of study is assumed exploratory, descriptive. The investigation was aimed at the population of 96 adolescents who resorted to induced abortion consultation Gynecoobstetric Hospital of the city of Santa Clara. The information was obtained through surveys of the health team, mother or guardian, and adolescents. The results reveal that the main demographic variables behaved as risk factors were: early initiation of sexual intercourse, prevalence average level of education in the families of the teens come from single parent families and housing conditions. The perception of risk category grouped most adolescents, partially adequate levels and inadequate. Risk factors that may influence the manifestations of abortion were: quality and quantity of information received about sexuality, linked to the prevention of pregnancy, family , school and the health team ; little communication with parents, presence of relatives with pregnancy and abortion in adolescence, and motivational factors such as the continuation of studies and economic situation. The most affected indicators were: stereotypes, motivation, efficiency, quality and quantity of information, beliefs, and attitudes. Recommendations that indicate the importance of knowledge of these aspects to provide comprehensive care to this vulnerable group is. Keywords: adolescence, induced abortion, risk perception..

(7) ÍNDICE INTRODUCCIÓN………………………………………….………………………………1 CAPÍTULO 1. FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA……………………………………….6 1.1 La adolescencia vinculada a salud reproductiva y sexualidad…………………..6 1.1.1 Adolescencia y riesgo del aborto inducido……………………………………..12 1.2 Reseña sociocultural del aborto como problema de salud……………………..15 1.2.1 Aborto y anticonceptivos. Métodos de regulación de la fecundidad………...18 1.2.2 El papel de la familia en la prevención y toma de decisión de abortar……...20 1.3. Percepción de riesgo en los adolescentes sobre el aborto inducido…………22 1.3.1 Percepción y riesgo. Conceptos e interpretaciones……………………….....22 1.3.2 Percepción de riesgo en los adolescentes……………………………….........26 1.3.3 Autoeficacia en la percepción de riesgo………………………………………..28 CAPÍTULO 2. ESTRATEGIA METODOLÓGICA.…………………………………...32 2.1 Diseño metodológico……………………………………………………………….32 2.2 Definición conceptual y operacional de las variables…………………………...33 2.3 Población…………………………………………………………………………….36 2.4 Descripción de los instrumentos empleados ……………………………………38 2.4.1 La encuesta………………………………………………………………………..38 2.5 Procedimiento general de la investigación………………………………………..41 CAPÍTULO 3. ANÁLISIS Y DISCUSIÓN DE LOS RESULTADOS………… ……44 3.1 Análisis de los resultados por técnicas…………………………………………...44 3.2 Análisis integrador de los resultados……………………………………………..83 CONCLUSIONES……………………………………………………………………….85 RECOMENDACIONES…………………………………………………………………87.

(8) INTRODUCCIÓN La problemática del embarazo precoz y sus consecuencias, entre las cuales el aborto tiene un sitio especial, se ha tornado mucho más compleja y evidente en los últimos años, las razones son obvias, e incluyen aspectos biológicos, psicológicos y sociales. Dentro de los biológicos se encuentra la creciente tendencia en ambos sexos a la aparición del desarrollo puberal a edades cada vez más tempranas, lo cual incrementa el período en el cual las y los adolescentes son biológicamente fértiles, pero no poseen ni el desarrollo psicológico, ni social adecuado para enfrentar estas responsabilidades (Abreu, 2008). De esta forma se hace más amplio el período de vulnerabilidad para la ocurrencia de embarazos no deseados, ni previstos, pues como es conocido, en el mundo actual competitivo y globalizado, los adolescentes y jóvenes precisan de prolongar cada vez más el período de instrucción, y por tanto de dependencia económica de sus padres, para poder aspirar a insertarse con éxito en un mercado laboral cada vez más demandante. Probablemente, ningún otro problema en el campo de la salud ha suscitado más controversia que el tema del aborto. Todos los métodos y técnicas de aborto, en mayor o menor grado, presentan riesgo de complicaciones. Cada día acuden a las consultas un número creciente de mujeres que solicitan el aborto provocado, a veces de forma sistemática, aún hasta. cuando. se. aconseja. previamente. en. una. consulta. de. riesgo. preconcepcional acerca de los peligros a los que se exponen cuando se someten a este proceder. La práctica del aborto inducido, es un problema de salud que atañe a la humanidad y que tiene consecuencias indeseables sobre la vida y la salud, tanto en la de la esfera psicológica, sexual y reproductiva (Peláez, 2007). Según la Organización Mundial de la Salud (OMS, 2005), uno de cada 10 abortos que se realizan en el mundo ocurre en mujeres entre 15 y 19 años. El 40% de ellos en condiciones de riesgo. Se estima que en el mundo se realizan entre 42 y 46.

(9) millones de abortos anuales (entre el 20 y el 22 % de los 210 millones de embarazos que se producen en el mundo al año). En Cuba, 1 de cada 4 abortos tiene lugar en mujeres menores de veinte años, proporción similar a la de todos los nacimientos vivos que ocurren entre las adolescentes. (Doblado, De la Rosa y Junco, 2010). Según el cuadro de salud del municipio Santa Clara, en el año 2012 el comportamiento del aborto en las adolescentes, representó el 39,6 de la tasa de aborto general. Datos del departamento de estadísticas del Hospital Materno “Mariana Grajales”, refieren que en los últimos 6 meses del presente año el aborto en mujeres menores de 20 años ha oscilado entre 42 y 81 abortos mensuales, por lo que se estima una cifra superior al pasado año. Aunque en nuestro país, los programas de educación sexual están encaminados, entre otros aspectos, a reducir el aborto, los índices de este se elevan notablemente; aportando las adolescentes el mayor porciento. El aborto en la adolescencia constituye un elemento fundamental que afecta la salud reproductiva de este sector de la sociedad y aunque contrariamente a lo que ocurre en otros países, en Cuba no está penalizado, se realiza de forma institucionalizada y en las adolescentes de forma diferenciada con las mayores garantías posibles, aún así, no está exento de complicaciones inmediatas, mediatas y tardías (Peláez, 1997). La adolescencia es una etapa entre la niñez y la adultez que cronológicamente se inicia por los cambios puberales y se caracteriza por profundas transformaciones biológicas, psicológicas y sociales. La Organización Mundial de la Salud (OMS, 1995), ha definido como adolescente a toda persona comprendida entre los 10 y 19 años de edad. Durante esta etapa aparecen los cambios más significativos en la vida de las personas, en el orden físico y psíquico; aquí se presentan la maduración de la sexualidad y los múltiples cambios en el orden fisiológico, así como el pensamiento lógico y formal del joven que se prepara para incorporarse al mundo de los adultos. Contradictoriamente a los esfuerzos del Sistema Nacional de Salud en materia de educación sexual, la cifra de adolescentes que recurren a la interrupción de.

(10) embarazo es elevada. Los cambios que ocurren desde el punto de vista biológico, psicológico y social hacen que sea la adolescencia, después de la infancia, la etapa más vulnerable del ciclo vital, por lo que debe ser privilegiada y atendida de manera especial. Por esta razón, en nuestro trabajo creemos acertado referirnos, al aborto inducido en la adolescencia como un problema de salud. En la problemática del aborto influyen diversos factores como la falta de información sobre sus riesgos y consecuencias; la educación familiar (Bermúdez, 2009 & García, 2010), poco conocimiento del uso de métodos anticonceptivos, el nivel socioeconómico, la promiscuidad, las aspiraciones de continuar estudios sin existir red de apoyo familiar ni pareja estable, la vía de obtención de conocimientos sobre sexualidad, y el inicio precoz de las relaciones sexuales. (Martín, 2003 & Saturno, 2012) El medio de socialización y las personas con las cuales se convive durante la adolescencia, juegan un papel fundamental en la educación, y en la formación y transmisión de valores acumulados por la sociedad en su devenir histórico; los cuales definen sus percepciones y comportamientos en lo relativo a los ideales reproductivo y a la conducta sexual. Calero y Santana (2001), en su trabajo “Percepciones de un grupo de adolescentes sobre iniciación sexual, embarazo y aborto” afirman que poco más de una cuarta parte de los adolescentes estudiados no reconocen al aborto como un "método riesgoso para interrumpir el embarazo". Ellos enfatizan que la educación es un proceso en el cual el conocimiento que se tenga de las percepciones, los criterios, las actitudes, los estereotipos y las tradiciones compartidas por las audiencias sobre sus necesidades educativas en salud, influyen -de manera determinante- sobre su eficacia; ya que al final, son las audiencias las que más saben sobre sus comportamientos, los factores que los determinan y las condiciones en las que ocurren. La familia, la escuela, la comunidad, las instituciones de salud, juegan un papel fundamental en atender estas necesidades educativas. Los medios de difusión masiva también son parte de este equipo. Actualmente poco o nada se habla.

(11) sobre la problemática del aborto y sus riesgos en estos medios, muchos lo perciben aisladamente como una salida para interrumpir un embarazo no deseado. El país trabaja desde hace varios años en los distintos programas y proyectos de prevención sin embargo aun subsisten dificultades en el trabajo con los diferentes grupos vulnerables. Contradictoriamente, tanto en el ámbito nacional como internacional, resultan muy limitadas las investigaciones proyectadas a la percepción de riesgo del aborto en adolescentes, muchas se limitan a las enfermedades de transmisión sexual o el SIDA, sin tomar en cuenta que el aborto inducido tiene consecuencias mediatas e inmediatas que comprometen la salud. Resulta necesario un trabajo integrado de todos los factores sociales. Los programas, proyectos y acciones educativas con alcance preventivo que se desarrollen; deben partir de la consideración de estos elementos para garantizar su efectividad. De ahí, la importancia y pertinencia de la investigación. Desde esta perspectiva, se plantea como interrogante científica que conduce la investigación: ¿Cómo es la percepción de riesgo sobre el aborto inducido, que poseen las adolescentes que acuden a la consulta de interrupción de embarazo, en el Hospital Ginecoobstétrico “Mariana Grajales” en la ciudad de Santa Clara? En correspondencia con el problema científico formulado, se definen los objetivos siguientes: Objetivo General: . Explorar la percepción de riesgo sobre el aborto inducido que poseen las adolescentes que acuden a la consulta de interrupción de embarazo en el Hospital Ginecoobstétrico “Mariana Grajales” de la ciudad de Santa Clara.. Objetivos Específicos: . Identificar. las. adolescentes. principales que. recurren. variables al. aborto. sociodemográficas inducido. en. el. Ginecoobstétrico “Mariana Grajales” de la ciudad de Santa Clara.. de. las. Hospital.

(12) . Identificar los principales factores de riesgo que pueden incidir en las manifestaciones del aborto como un problema de salud desde la perspectiva de la adolescente, la familia y el equipo de salud.. . Describir las manifestaciones de la percepción de riesgo sobre el aborto inducido en adolescentes que acuden al Hospital Ginecoobstétrico “Mariana Grajales” de la ciudad de Santa Clara.. El aporte práctico del presente trabajo se centra en explorar la percepción de riesgo sobre el aborto inducido en adolescentes, así como la identificación de variables sociodemográficas y factores de riesgo que influyen en su manifestación, con vistas a profundizar en las acciones que permitan al menos adecuar la percepción de riesgo de las adolescentes, familiar o tutor y equipo de salud, con relación a esta problemática. La estructura del. informe de investigación consta de tres capítulos. En el. Capitulo 1 se abordan los referentes teóricos que sustentan la investigación. En el Capítulo 2 se explica la estrategia metodológica utilizada en la investigación, los criterios para la selección de los sujetos participantes, tanto en la recogida como el procesamiento de los datos para cumplimentar cada uno de las tareas científicas que tributan al objetivo general. Seguidamente en el Capitulo 3 se recogen los resultados obtenidos en la investigación y se someten al análisis e interpretación de cada instrumento utilizado, que posteriormente se abordan de manera integrada ofreciendo elementos que permitan realizar la evaluación del fenómeno en estudio. Finalmente se ofrecen las conclusiones y algunas recomendaciones necesarias emanadas de la investigación, además son mostrados las referencias bibliográficas y los anexos..

(13) CAPÍTULO 1: FUNDAMENTACIÓN TEÓRICA. 1.1 La adolescencia vinculada a salud reproductiva y sexualidad. Existen distintos enfoques, de los principales teóricos o corrientes que tratan el tema de la adolescencia vinculado a la sexualidad. (Domínguez, 2003). Según la Organización Mundial de la Salud (O. M. S, 2005), la adolescencia transcurre entre los 10 y los 19 años, está constituida por tres etapas con diferencias entre ellas: la temprana de los 10 a los 13 años; la intermedia de 14 a 16; y la tardía desde los 17 a los 19 años. (Naranjo, Reyes, García, León & Naranjo, 2008) Por los matices según las diferentes edades, a la adolescencia se la puede dividir en tres etapas: 1. – Adolescencia Temprana (10 a 13 años) . Biológicamente, es el periodo peripuberal, con grandes cambios corporales y funcionales como la menarquia.. . Psicológicamente el adolescente comienza a perder interés por los padres e inicia amistades básicamente con individuos del mismo sexo.. . Intelectualmente aumentan sus habilidades cognitivas y sus fantasías; no controla sus impulsos y se plantea metas vocacionales irreales.. . Personalmente se preocupa mucho por sus cambios corporales con grandes incertidumbres por su apariencia física.. 2. – Adolescencia media (14 a 16 años) . Es. la. adolescencia. propiamente. dicha;. cuando. ha. completado. prácticamente su crecimiento y desarrollo somático. . Psicológicamente es el período de máxima relación con sus pares, compartiendo valores propios y conflictos con sus padres.. . Para muchos, es la edad promedio de inicio de experiencia y actividad sexual; se sienten invulnerables y asumen conductas omnipotentes casi siempre generadoras de riesgo.. . Muy preocupados por apariencia física, pretenden poseer un cuerpo más atractivo y se manifiestan fascinados con la moda.. 3. – Adolescencia tardía (17 a 19 años).

(14) . Casi no se presentan cambios físicos y aceptan su imagen corporal; se acercan nuevamente a sus padres y sus valores presentan una perspectiva más adulta; adquieren mayor importancia las relaciones íntimas y el grupo de pares va perdiendo jerarquía; desarrollan su propio sistema de valores con metas vocacionales reales.. Se define como Sexualidad Humana a un aspecto central del ser humano, está presente a lo largo de la vida. Abarca al sexo, las identidades y los papeles de género, el erotismo, el placer, la intimidad, la reproducción y la orientación sexual. Se vivencia y se expresa a través de pensamientos, fantasías, deseos, creencias, actitudes, valores, conductas, prácticas y papeles y relaciones interpersonales. La sexualidad puede incluir todas estas dimensiones, no obstante, no todas ellas se vivencias o se expresan siempre. La sexualidad está influida por la interacción de factores biológicos, psicológicos, sociales, económicos, políticos, culturales, éticos, legales, históricos, religiosos y espirituales. (Castellanos &. González,. 1995) La sexualidad es un componente de la personalidad, con su estructura biológica y son su sentido general de sí mismo. Incluye la percepción de ser hombre o mujer y refleja las experiencias sexuales a lo largo del ciclo vital. (García, Menéndez, García & Rico, 2010) Erikson (1950, 1965,1968), identificó la adolescencia como una crisis de identidad en oposición a confusión de papel. El rápido crecimiento del cuerpo y la nueva maduración genital evidencian ante los jóvenes su inminente adultez, y los hacen interrogarse acerca de sus papeles en la sociedad adulta. La tarea más importante de la adolescencia es descubrir “Quién soy yo”. Un aspecto significativo de esta búsqueda de identidad es la decisión por parte de los jóvenes de seguir una carrera. La influencia de la sociedad sobre la personalidad es indirecta y está mediatizada por las condiciones internas del individuo (psiquismo), que a su vez se formaron bajo influencias sociales. En este proceso complejo e interactivo de los factores internos y externos se interrelacionan en la Situación Social de Desarrollo para cada sujeto denominada por Vigotsky (1989)..

(15) Doblado, De la Rosa y Junco (2010) afirmaron que si bien la familia es un eslabón fundamental en la educación y transmisión de valores que permitan disfrutar de una sexualidad plena y responsable, es en la escuela donde mayor debe ser la transmisión de estos valores, debido a que el sistema educacional ha estimulado nuevas formas de relación entre hembras y varones, así como mayor independencia y libertad de interacción, lo que provoca que interactúen más con sus pares y profesores que con sus familiares. El grupo escolar en el que se desenvuelve el adolescente ejerce gran influencia y su conducta va a estar altamente influenciada por la opinión de sus coetáneos a la hora de tomar decisiones; además este constituye una vía de transmisión de normas comportamientos y valores, que en ocasiones influye más que la propia familia. En Cuba, igual que en los países desarrollados, existe una tendencia a la reducción de la edad menárquica (Jiménez, 2008). Este proceso provoca el despertar temprano de necesidades sexuales sobre todo biológicas, y el arribo a la primera relación sexual precozmente, generalmente sin suficiente preparación para afrontar de manera responsable y consecuente esta experiencia. El factor biológico repercute en el problema de la sexualidad por el hecho objetivo de que a edades mas tempranas ya los adolescentes están capacitados para fecundar sin tener el desarrollo y la madurez necesarios desde el punto de vista biológico para desarrollar un embarazo óptimo, ni un desarrollo social adecuado para. enfrentar. la. maternidad. y. la. educación. de. un. hijo.. En esta etapa del desarrollo también se producen cambios psicológicos que permitirán la formación de la personalidad en su plenitud. Se desarrollan y consolidan importantes formaciones psicológicas como la concepción moral del mundo, con todo un sistema de conceptos, criterios y opiniones propios acerca de la vida y las relaciones humanas y también se profundiza el concepto de sí mismo.. Es. un. momento. propicio. para. contribuir. a. formar. valores,. comportamientos, actitudes sexuales, adecuada autoestima, responsabilidad e independencia..

(16) La conducta sexual, es una expresión de la sexualidad y se refiere lo relacionado con la atracción sexual y el coito, tiene participación el sistema nervioso central, ya que es el encargado de controlar los impulsos sexuales y el proceso de estimulación que lleva a la actividad sexual. La respuesta sexual es, en verdad, una experiencia psicofisiológica y los factores hormonales tienen un rol protagónico. (García, et…al., 2010) También resultan características, conductas orientadas a experimentar nuevas formas de actuar y de sentir que hacen de los adolescentes un grupo expuesto a toda una serie de factores de riesgo que, de no conocerse y actuar sobre ellos, pueden favorecer el desarrollo de afecciones biológicas, psicológicas y sociales. (Allport, 1971) Con la pubertad ha comenzado la capacidad sexual propia del organismo humano maduro, con la instauración de la genitalidad. En todos los tiempos y en todas las sociedades, la adolescencia parece haber sido una etapa de peculiar actividad sexual. Lo que varía de unas épocas a otras, de unas sociedades a otras, son los modos o patrones de ejercer esa sexualidad. (Rodríguez & Oliva, 2007) La imagen que adolescentes tienen de sí mismas y de sus relaciones con sus iguales y con sus progenitores está relacionada con su sexualidad. En esta edad, la actividad sexual, desde besos casuales, mimos y caricias, hasta coito, satisface una cantidad de necesidades importantes, de las cuales la menos importante es el placer físico. Más importante es la habilidad de la interacción sexual para mejorar la comunicación, para ejemplificar la búsqueda de nuevas experiencias, para proporcionar madurez, para estar a tono con los compañeros de grupo, para lograr acabar con presiones y para investigar los misterios del amor (Teva, Bermúdez & Buela, 2011). Los adolescentes se encuentran con dos grandes fuentes de influencia social en su desarrollo: Los amigos que adquieren un papel fundamental en este periodo; y la familia (especialmente los padres). El grupo escolar en el que se desenvuelve el adolescente ejerce gran influencia, y su conducta va a estar altamente influenciada por la opinión del grupo a la hora de tomar decisiones y acometer.

(17) una tarea; además este constituye una vía de transmisión de normas comportamientos y valores, que en ocasiones es más influyente que la propia familia. La actividad sexual en los adolescentes se ha convertido en una norma; la mayoría considera que es necesario realizarla -como si fuera una moda-, y así tratan de buscar aceptación del grupo. (Martín & Reyes, 2003) Para los adolescentes la amistad significa entablar relaciones duraderas basadas en la confianza, la intimidad, la comunicación, el afecto y el conocimiento mutuo. Durante este periodo se valora a los amigos principalmente por sus características psicológicas, y por ello los amigos son las personas ideales para compartir y ayudar a resolver problemas psicológicos como pueden ser: La soledad, la tristeza, las depresiones, entre otras. Esta concepción de la amistad en los adolescentes es posible por el avance cognitivo que se produce en la toma de perspectiva social, que consiste en adoptar la posición de una tercera persona para analizar más objetivamente sus relaciones, es decir, tal y como las vería una tercera persona. (Peláez, 2007) García, et…al. (2010) determinó algunos parámetros para definir las conductas sexuales -riesgosas, los cuales incluyen los siguientes aspectos: la cantidad de parejas durante seis meses, tener sexo sin preservativo y sin anticonceptivos. Además, las conductas sexuales de riesgo parecen depender de algunas variables importantes, a saber como: la manera de afrontar situaciones estresantes, la presión social, la edad y el sexo. Escalante, Cerrón, Salazar y Mezones (2008), reportaron un alto porcentaje de comportamiento de riesgo de las relaciones sexuales que se dan tanto con parejas ocasionales tanto conocidas como desconocidas. La literatura lo asocia a una mayor actividad sexual y al no uso de preservativos, lo que consecuentemente está ligado al riesgo de embarazos y abortos (Rodríguez, Hernán, Cabrera, García, Romo & 2007). Cortés, Fiffe, García, Mezquía & Pérez (2007) manifiestan que los jóvenes deben adquirir valores y normas de conducta para formar actitudes positivas en el terreno sexual, deben apropiarse de conocimientos adecuados sobre la responsabilidad y las necesarias previsiones que conlleva la relación sexual, tanto por lo que puede.

(18) afectar la maternidad temprana a la joven en su desarrollo educativo, biológico, psíquico y social, como por las obligaciones que se derivan de la creación de un ser humano, respecto a lo cual la pareja creadora contrae ineludibles deberes que no resultan siempre compatibles con los que surgen de su dedicación a las tareas de formación profesional y cultural. Prácticamente toda la problemática de la salud reproductiva adolescente se vincula a la tendencia de los jóvenes a practicar conductas sexuales riesgosas (Della y Landoni, 2003), entre las cuales se observan: inicio cada vez más precoz de la vida sexual; poco reconocimiento de los riesgos; las relaciones sexuales son imprevistas y ocurren en lugares y situaciones inapropiadas; experimentan continuos cambios de pareja (promiscuidad); tienen poco conocimiento de la sexualidad; no se plantean el control del embarazo; demuestran escasa orientación y uso de anticonceptivos; y poseen insuficiente información sobre las enfermedades de transmisión sexual (ETS) y su prevención. Asimismo, tienen poca experiencia para reconocer los síntomas del embarazo y son renuentes a aceptar la realidad de su situación. Por otra parte, desconocen adónde acudir para obtener orientación y ayuda, y en general vacilan en confiar en los adultos. (Hernández, 2008 y Peláez, 2007) Uno de los modos de prevenir es informar. La información que se les brinda a los adolescentes puede ser muy interesante; sin embargo en el momento de tomar decisiones la información no alcanza, porque debe ir acompañada de la educación que van recibiendo paulatinamente de la familia y otros agentes: los medios de comunicación social, la escuela, y los servicios de salud. Cada uno de ellos actúa de diversos modos, con influencia en la formación de la personalidad. La preocupación del Sistema Nacional de Salud en materia de educación sexual y reproductiva, es creciente, por lo que se han concebido programas sobre esta temática (MINSAP, 2000), que ayudan a regir el trabajo encaminado a lograr los mejores resultados en ese aspecto, unido a la confección de estrategias con vistas a intervenir en esta problemática. (Martín & Reyes, 2003; Menéndez, 2008)..

(19) La planificación familiar responde a las políticas de salud que tienen como base el desarrollo armónico de la familia, pero, a su vez, no está desprovista de los intereses económicos, políticos y culturales de cada país. Detrás de muchas decisiones de interrupción de un embarazo, se encuentran factores de índole social, tales como: la madre soltera, la estudiante, la mujer que presenta retraso escolar o las incomprensiones familiares, entre otros. (Martín & Reyes, 2003) Ejemplo de lo antes expuesto pudiera ser la decisión de una mujer de utilizar el aborto como medio para regular su fecundidad, esta decisión está principalmente determinada por factores individuales, pero un aumento de la tasa nacional de abortos demandados en un país específico constituye un problema social, lo que a su vez, actúa como indicador de que los componentes de la conciencia social han cambiado, y estos varían mucho después que la actividad económica y social se ha transformado. Por tanto, por la magnitud del problema, este no puede ser enfrentado como si fuera individual, médico o clínico asistencial. López, Bravo, Benítez y Cerero (2010) afirman que “la educación sexual en la adolescencia. constituye. una. necesidad. de. la. sociedad”.. Una inadecuada educación sexual puede acarrear un sin número de problemas, pues un joven sin mucho conocimiento de este tópico, tendrá una conducta sexual irresponsable, lo que provocaría el contagio con alguna forma de ITS o un embarazo no deseado que puede repercutir en forma negativa en su vida social al desvincularse de su centro estudiantil y de sus amistades, o a contraer un matrimonio a la fuerza. 1.1.1 Adolescencia y riesgo del aborto inducido. Es conocido que el aborto se incluye como conducta sexual de riesgo en las adolescentes unido al inicio de actividad sexual a edad temprana, el consumo de alcohol y de sustancias y, al cambio frecuente de parejas (Saturno, 2012). Las conductas sexuales de riesgos pueden tener consecuencias a corto y largo plazo, muchas de las cuales son de carácter irreversible. Una razonable toma de riesgo es parte de la adolescencia, esto le proporciona seguridad desde el punto de vista social y deportivo. Los problemas ocurren.

(20) cuando los riesgos tienen consecuencias tan negativas que ponen en peligro la seguridad física, psicológica o social de los adolescentes. Existen factores que propician el comportamiento de riesgo: -Factores físicos, como la exploración de la sexualidad. -Factores psicológicos, la búsqueda de identidad propia y la aceptación en un grupo social. -Factores cognitivos; dificultad para percibir riesgos, los riesgos se conciben a corto plazo aunque el pensamiento abstracto debe aparecer en esta edad, en muchos casos aun persisten deficiencias. Por ello, las adolescentes son vulnerables a realizar prácticas sexuales riesgosas. -Factores sociales; como consecuencia del distanciamiento de los padres y a conceder mayor importancia a la opiniones del grupo de pares con quienes se comparten valores y pensamientos, muchas veces esto los induce a realizar prácticas sexuales sin preservativo e incluso con diferentes parejas. Estos factores son un riesgo adicional en lo que es la actividad sexual de los adolescentes. (Rodríguez y Álvarez, 2006) Desde los inicios de la vida humana aborto y adolescencia han ido de la mano, multiplicando el riesgo de esta nociva práctica (Peláez, 2007). Es difícil de conocer con exactitud la problemática real de los abortos en la adolescencia en nuestra región, ya que en la mayoría de los países latinoamericanos y caribeños este proceder es ilegal o tiene serias restricciones, por lo que se realizan gran cantidad de abortos ilegales que dificultan una recolección fidedigna de estos datos. Sólo Cuba, Puerto Rico, Canadá y Estados Unidos cuentan con estadísticas confiables, ya que el aborto es un proceder no penalizado. Pese a las prohibiciones, en América Latina se estiman en varios millones el número de mujeres que abortan ilegalmente cada año, no hay forma de medir exactamente la prevalecía del aborto ilegal, y mucho menos conocer qué proporción de estos tienen lugar en adolescentes. (Miranda, 2009) Aún así, existen estudios que revelan estadísticamente este comportamiento. (Domínguez, 2010). En España, se producen 18 000 embarazos anuales en adolescentes, 7 000 de las cuales deciden interrumpirse la gestación y 800 tienen.

(21) entre 11 y 15 años. En los países de Latinoamérica se estima que la proporción total de las adolescentes que abortan es igual a la proporción de las que tienen hijos. En Cuba uno de cada cuatro abortos tiene lugar en mujeres menores de 20 años, proporción similar a la de todos los nacimientos vivos que ocurren entre las adolescentes. En Brasil, Colombia y Perú se reporta que una de cada 10 mujeres que ingresan con una complicación de aborto ilegal son adolescentes, en comparación, uno de cada 7 nacimientos se producen en madres adolescentes. (Batista, 2004; Gutiérrez, 2012) Con la finalidad de atender a las adolescentes cubanas, con una mejor calidad y brindarle mejores servicios especializados de salud, se crea el programa nacional de atención integral de salud al adolescente en Cuba. Este es el único que cuenta con este servicio, tiene dentro de sus actividades organizativas la de crear servicios de atención y hospitalización para adolescentes en la atención secundaria y dentro de los pilares básicos está la atención diferenciada al aborto en la ginecología infanto-juvenil. (Peláez, 1999, 2003) Las complicaciones asociadas con el aborto son más frecuentes cuando éste se realiza en condiciones de riesgo (ilegales); pero aun cuando se realicen con personal entrenado y en condiciones seguras como en nuestro país, no está exento de riesgo. Las mismas, tributan al proceder del aborto por succión, legrado, o aspiración. (Peláez, 2003, 2007 y Doblado, et…al., 2010) Estas complicaciones pueden clasificarse en tres categorías. . Heridas causadas por el procedimiento: incluyen la perforación uterina, así como las heridas a otros órganos internos, laceraciones cervicales y hemorragia.. . Infecciones y pérdida de sangre: asociadas al aborto incompleto, así como a la introducción de bacterias dentro de la cavidad uterina durante el proceder del aborto, lo que se reporta con más frecuencia cuando el aborto no se realiza por personal entrenado.. . Complicaciones asociadas al proceder anestésico: En no pocas ocasiones el útero lesionado debe ser extirpado;. para. quienes sobreviven las. complicaciones de un aborto, se presenta entonces toda una serie de.

(22) afecciones a mediano y largo plazo, entre las que se destacan una mayor incidencia de embarazo ectópico, infección pélvica crónica e infertilidad. Un método vigente para interrumpir el embarazo, utilizado en Cuba y en otros países es la administración del misoprostol. El mismo se receta ampliamente para la prevención y tratamiento de la ulcera gástrica y actualmente se encuentra disponible en más de 80 países en todo el mundo. Es un medicamento económico, estable a temperatura ambiente, fácil de transportar, fácil de administrar y no requiere refrigeración, aun en climas cálidos. Las prostaglandinas son ácidos grasos que se producen de manera natural en muchos tejidos corporales. La prostaglandina E1 produce contracciones miometriales. al. interactuar. con. receptores. específicos. en. las. células. miometriales. Esta interacción produce una cascada de eventos, incluyendo cambios en la concentración de calcio lo que inicia la contracción muscular. (Aliño, Marrero, López & Navarro, 2006). El proyecto de vida y el compromiso con los logros personales es un factor que se esgrime con frecuencia por las mujeres adolescentes y jóvenes para interrumpir el embarazo. Sin embargo, no se percibe que el proceder del aborto inducido influiría a mediano y largo plazo en esos proyectos por las complicaciones antes mencionadas, entre otras, esterilidad, embarazos ectópicos y malformaciones congénitas en el producto de la concepción. (Aliño, et…al. 2006; Rodríguez, C, Rodríguez, T, Díaz, Velasco & Salas, 2008) 1.2 Reseña sociocultural del aborto como problema de salud. La práctica del aborto es tan antigua como la organización social de los seres humanos y esta dependencia se da a través de múltiples factores psicológicos, culturales y sociales, incluidos los puntos de vista religiosos, las tradiciones y la reacción psicológica a la coyuntura económica y política. La Federación Internacional de Ginecología y Obstetricia (FIGO) define al aborto como interrupción de la gestación desde la implantación del blastocisto en el endometrio hasta las 20 semanas completas de gestación o peso fetal menor o igual a 500 g. (Aliño, et… al., 2006)..

(23) Los reportes más antiguos del aborto datan de 2737-2696 a.n.e. en China en época del Emperador Chen Nong. En el 1500 a.n.e. en Egipto hay constancia en el papiro de Ebers de un método que consistía en el uso de dátiles de cebolla mezclados en una cántara para ser aplicados en la vulva. (Peláez, 2007). Se presume, que en la América precolombina se realizaban interrupciones de embarazo utilizando hierbas abortivas u otras medicinas tradicionales, en muchos casos de dudosa eficacia. Por otra parte, en la antigua Grecia las posiciones ante la práctica del aborto eran más abiertas y se consideraba que este debía prescribirse en caso de incesto, cuando los padres fueran personas de edad avanzada o para limitar las dimensiones de la familia. Dado que el aborto voluntario más que un problema médico es un asunto de connotación sociocultural, se favoreció por las corrientes medicó-filosóficas que dominaron el pensar del siglo XVIII, en cuyas postrimerías y principios del siglo XIX, se promueve que no sea punible y se revitaliza la libre opción femenina por este proceder. (Mayo, 2002; Isla, Velasco, Cruz, Díaz & Salas, 2010). El antecedente legislativo más remoto en Cuba, en relación con el aborto, se recoge en el código penal heredado de España y publicado en 1879, el cual tuvo vigencia hasta 1939, cuando aparece el Código de Defensa Social, estipulando el aborto intencional, pero reconocido por causas terapéuticas, con anuencia de los padres como no punitivo, y por el cual se rigió el país hasta 1959 (Peláez, 1996) En 1959, cuando se deja de realizar el aborto voluntario institucional, se produce un incremento de la mortalidad materna por el ejercicio ilegal de este proceder y la mala práctica de las maniobras abortivas. En 1965, es institucionalizado el aborto y en el Código Penal de 1987 (artículo 267) se legisla que el aborto es ilícito y sancionable cuando se comete por lucro, o cuando se realiza fuera de las instituciones oficiales o por personal no médico, lo que pretende impedir su práctica ilegal y respetar los derechos reproductivos de la mujer. (Gran Álvarez, 2005) El aborto provocado o inducido es, probablemente, el método más antiguo y polémico de regulación de la fecundidad. No existe otro procedimiento quirúrgico electivo que haya sido tan debatido, haya generado tanta controversia emocional.

(24) y ética, y haya recibido tanta y tan constante atención pública a través del tiempo. (Sedgh, et… al., 2007) En el mundo actual se aprecia gran diversidad de actitudes sobre el aborto y su práctica. En un extremo se encuentran los países donde se prohíbe y en el otro, las naciones donde el embarazo puede interrumpirse por simple solicitud de la mujer. La ilegalidad del proceder, existente en muchos países, ha ido en detrimento de la salud femenina, además de violar los derechos reproductivos de la mujer (Ahman y Shah, 2006). Esta crítica situación está entrelazada con diversas variables a tener en cuenta en el momento de la interrupción de un embarazo, tales como: los marcos morales de la embarazada, las características de las familias parentales involucradas, los aspectos bioéticos, la intervención médica, las legislaciones para las prácticas abortivas de cada país, los valores morales del profesional de la salud y las diversas conceptualizaciones de la salud pública. (Carpizo & Valadés, 2008; Amarillo & González, 2008) El conocimiento del aborto como causa de defunción, padece de un importante subregistro en relación directa al carácter ilegal que el procedimiento tiene en muchos países, no obstante, figura entre las primeras causas de mortalidad materna en América Latina y causa alrededor de 70 000 muertes anuales en el mundo. Es además, causa de dolencias crónicas graves, como esterilidad e incremento del riesgo de morir en los embarazos siguientes. (Gran Álvarez, 2005) El aborto inseguro se asocia con una considerable morbilidad materna, de hecho, una de cada 5 mujeres que han tenido un aborto inseguro padece una infección genital y alrededor del 13 % de las muertes relacionadas con la gravidez se atribuyen a complicaciones provocadas por abortos inseguros. (OMS-FNUAPUNICEF, 1995; Donoso & Enrique, 2004; OMS, 2005) La información estadística indica que la tasa de aborto en nuestro país se ubica entre las más altas de las reportadas en América Latina (Anuario Demográfico, 2011). Si se hace una valoración del comportamiento de esta tasa en los últimos años, se concluye que aunque ha disminuido, aun se mantienen los niveles altos, en el 2011 cerca de 1 de cada 3 embarazos terminan en aborto y se realizaron.

(25) 63.0 abortos por cada 100 partos. Según el Ministerio de Salud Pública las elevadas cifras de aborto”... son exponentes de uso aún elevado de estos métodos de interrupción como control de la natalidad en las mujeres cubanas” (Salomón y Álvarez, 2009). El estado cubano juega un papel importante en la regulación del aborto al disponer de recursos encaminados a modular el crecimiento poblacional en función de los intereses del propio estado, lo cual se lleva a cabo no sólo con la emisión de determinadas regulaciones legales, sino también con la promoción de la participación social en planes demográficos bien estructurados que tiene como objetivo mantener un crecimiento estable de la población. (Álvarez y Salomón, 2012; Anuario estadístico MINSAP, 2010) Para lograr lo antes expuesto, el estado debe recurrir al eslabón fundamental de la sociedad, el hombre concebido existencialmente no sólo en su contexto biológico, sino social. Por ello, la educación para la salud es primordial para el estado cubano, ya que esta juega un papel determinante en la promoción de la educación sexual, una eficaz alternativa para evitar el aborto. (Isla et…al., 2010; Castro, 2002) Uno de cada cuatro abortos tiene lugar en mujeres menores de veinte años. Así, vale destacar que más que el aborto, la principal determinante en el comportamiento de la fecundidad en Cuba es la anticoncepción, que cada vez se utiliza más por la población cubana. Por otra parte, a pesar de que el aborto aún representa un problema de salud para el país, las tasas han descendido de manera sostenida en los últimos 20 años. (Gran Álvarez, 2005; Anuario estadístico MINSAP, 2010) Organismos internacionales el Fondo de Población de las Naciones Unidas (FNUAP) y el Fondo de las Naciones Unidas para la Infancia (UNICEF) demuestra con renovada prioridad, el mandato de motivar y cooperar en la realización de estudios nacionales en materia de salud sexual y reproductiva, con énfasis en los temas aborto y anticoncepción. (Gran Álvarez, 2005) 1.2.1 Aborto y anticonceptivos. Métodos de regulación de la fecundidad..

(26) Los principales indicadores de salud materna infantil que podemos relacionar con la anticoncepción son: la fecundidad, la mortalidad infantil, el aborto y la mortalidad materna. La disminución de la fecundidad es favorable para la salud de las mujeres porque reduce el número de embarazos y nacimientos y por consiguiente reduce los riesgos correspondientes. (Peláez, 2007). Por tanto, el aborto y anticoncepción guardan una estrecha relación, lo que hace difícil analizarlos por separado. La interrupción del embarazo, por uno u otro método, conduce muchas veces a la práctica. anticoncepcional. y. por. otra. parte;. una. deficiente. educación,. infraestructura de servicios y de métodos anticonceptivos, conlleva con frecuencia a la interrupción de embarazos, que acontecen por la falla en su prevención y que obviamente no eran planificados, deseados ni resultan finalmente aceptados. Estos son por ende, métodos de regulación de la fecundidad de los que las mujeres se sirven, complementándose entre ellos de acuerdo a diferentes factores. La práctica anticonceptiva en Cuba se considera elevada desde los años 80. Durante los años 60 y hasta mediados de la década de los 80´s, se utilizaban los dispositivos intrauterinos, con la casi exclusividad del Anillo de Zipper, cuyo uso se canceló en 1985, dada la comprobación internacional de su riesgo para infecciones pélvicas. Se disponía desde años anteriores del Asa de Lipps y actualmente, en el país se ofrecen varios métodos anticonceptivos, ellos son: píldoras, dispositivos intrauterinos (DIU; fundamentalmente la T de cobre), condón, esterilización. femenina,. esterilización. masculina,. inyecciones,. implantes. hormonales, diafragma y jaleas, siendo los cuatro primeros los de mayor uso y oferta. La píldora postcoital o “del día después” es generalmente uno de los métodos más utilizados de anticoncepción de emergencia sobre todo por los adolescentes. (Brasa, Celada, Estepa & Menéndez, 2007) Los programas de planificación familiar ayudan a mejorar la salud de las mujeres y también influyen en la mejoría de la salud infantil, al extender el espaciamiento entre los nacimientos. Aunque los progresos en la tecnología contraceptiva han sido acelerados y además se dispone cada vez de más medidas para el control.

(27) de la natalidad, muchas adolescentes quedan embarazadas sin una planificación previa y sin haber usado nunca antes anticonceptivo alguno. En Estados Unidos, se reporta que solo aproximadamente 66 % de las adolescentes sexualmente activas utilizan algún método anticonceptivo. (Sánchez, 2001 & Velasco, 2007) La prevalencia de su uso se ha comportado en los últimos años entre 70 y 76% de las mujeres en edad fértil. En nuestra provincia no se dispone de información estadística continua sobre variables socio-culturales relacionadas a la prevención de embarazo por la anticoncepción. Existen estudios en nuestro medio que aportan información sobre el uso de métodos anticonceptivos en adolescentes donde más de la mitad de las encuestadas no usaban anticoncepción. (Jiménez, 2008) Gran Álvarez (2005), enfatiza que la alta prevalencia de uso de métodos anticonceptivos, carece de la diversidad necesaria para la demanda actual, dado el escenario demográfico cubano a inicios del nuevo siglo, donde se conjugan el envejecimiento poblacional y los bajos niveles de fecundidad, entre otros. Si bien los resultados en salud son favorables, existen una serie de problemas que requieren de un abordaje juicioso de la anticoncepción, entre ellos: las elevadas tasas de aborto, con mayor incidencia durante la adolescencia, el control del riesgo reproductivo preconcepcional y sobre todo el deber de garantizarle a la pareja sus derechos sexuales y reproductivos(Peláez, 2007). El profesional de la salud debe estar preparado para participar en la educación sexual y ofrecer consejos, o enviar a los jóvenes al lugar adecuado donde puedan recibirlos, cuando estos presenten problemas sexuales (Velasco, 2007) ya que la anticoncepción por sí sola no es una panacea, ni tampoco es la solución a todos los problemas relacionados con la esfera reproductiva, pero sí puede ser el granito de arena que ayude a elevar la calidad de vida de la población. 1.2.2 El papel de la familia en la prevención y toma de decisión de abortar. En Cuba, ha sido mucha la preocupación por elevar los valores éticos morales de la población, lo que incluye el respeto a los derechos sexuales y reproductivos, y también la necesidad de ejercer la sexualidad de una forma responsable. La.

(28) familia es un sector de la estructura social, que dada la gran influencia que tiene sobre los individuos y, específicamente, en todo lo referente a la incorporación de principios ético morales que determinan el ejercicio de una sexualidad plena y responsable, siempre ha sido privilegiada, en cuanto a la atención que recibe de parte del Estado Cubano en todos los órdenes. La comunicación acerca del sexo continúa siendo un problema para la mayor parte de padres y adolescentes. Los adolescentes, por lo general, desean poder hablar libremente con sus padres sobre el comportamiento sexual y sus problemas, pero no lo hacen por muchas razones. Consideran que no pueden abrirse confiadamente a sus padres, puestos que éstos a su vez no lo hacen con ellos; porque los puntos de vista de sus progenitores son tan diferentes que éstos no podrían entenderlos a ellos; porque temen la desaprobación de sus padres, sus regaños o castigos; porque sienten que sus padres se ofenderían, decepcionarían o escandalizarían al descubrir que sus hijos “han perdido la inocencia”, porque están desconcertados, u ocasionalmente, por su propio deseo de intimidad. (Peláez, 2008) Por otro lado, la siempre presente ambivalencia adolescente puede verse en los sentimientos respecto al hecho de hablar acerca del sexo con sus progenitores. Aunque dicen que les gustaría abrirse y ser francos con sus padres acerca de su comportamiento sexual, no les gusta ser interrogados y tienden a considerar que sus actividades sexuales son solamente asunto suyo. Pero cuando los padres se enteran en forma obvia de las actividades sexuales de sus hijos y las ignoran, con frecuencia éstos se confunden y enojan. En investigaciones realizadas por Martín y Reyes (2003), con un grupo de adolescentes y jóvenes se pudo comprobar que el carácter repetitivo del aborto se produce entre otras cosas, por la incompleta transmisión de funciones y valores sexuales en el proceso de comunicación familiar. Se demostró que tanto en los núcleos familiares como en las familias extendidas, en pocas ocasiones se orienta a las hijas sobre cuestiones referidas a la sexualidad, de la misma manera los padres resultaron incapaces de crear responsabilidades en los hijos desde.

(29) pequeños, ante el enfrentamiento de problemas que impliquen la toma de decisiones serias como el aborto. Estudios realizados en Cuba reportan un gran peso de la familia en la toma de la decisión de abortar, también coinciden en que el deseo de no interrumpir los estudios y no estar preparada para asumir la maternidad, constituyeron las razones principales en las que se basa la decisión de acudir al aborto. (Dominguez, et…al., 2010; Peláez, 2007, 2008) Un elemento de interés identificado por Peláez (2008) y Torriente (2007), es el rechazo de las adolescentes a acudir a los padres ante la sospecha de estar embarazadas, lo que pone de manifiesto las malas relaciones entre los jóvenes y sus progenitores. Este hecho se comporta como factor de riesgo adicional para la solicitud tardía de la interrupción, ya que en muchas ocasiones acuden a sus pares en busca de orientación, quienes en la mayoría de los casos son también adolescentes con similares temores, tabúes y falta de información, por lo que resultan de poca ayuda. En Cuba se exige el consentimiento de los padres para la realización del aborto en todas las adolescentes con 16 años o menos, no obstante a la luz de las tendencias modernas y sobre todo de la promoción cada vez mayor de los derechos sexuales y reproductivos de las y los adolescentes y jóvenes, y la aplicación de los enfoques bioéticos al trabajo con este sector de la población, se ha creado una gran controversia en torno a estos puntos de vista, pues según no pocos autores el exigir la autorización de los padres para la realización de este proceder, viola los principios bioéticos de la autonomía y la confidencialidad, por lo tanto es una trasgresión de sus derechos sexuales y reproductivos. (Peláez, 1996) Según Salomón (2012), en su trabajo “Enfoque de género y el aborto en Cuba”, para la mujer una vez embarazada, este problema pasa a ser de ellas y su familia, mientras desde el punto vista del varón, para él, el aborto no lo considera su problema, sino de la mujer, en este caso ellos parten que es ella la que no se protegió, y es posible que ni lo recuerde o lo sepan, sobre todo si fue una regulación menstrual, que la mujer afectada si la recuerda..

(30) Lo cierto es que hemos encontrado que en las naciones desarrolladas prima el criterio personal no consultado de la adolescente en la decisión de abortar, así como que el aborto se basa fundamentalmente en la aspiración a un mejor proyecto de vida y, por tanto, en la necesidad de continuar estudios. Otra razón esgrimida son las limitaciones económicas para enfrentar la maternidad. Asimismo, las escasas publicaciones sobre el tema en las naciones en desarrollo reflejan una mayor presencia de factores externos, como la presión de la familia, los estigmas sociales que existen para las madres solteras y las presiones de la pareja en muchos casos hombres adultos y con familias, todo lo cual pone en evidencia las abismales diferencias encontradas para explicar un mismo fenómeno ante condiciones socioeconómicas diferentes. 1.3. Percepción de riesgo en los adolescentes sobre el aborto inducido. 1.3.1 Percepción y riesgo. Conceptos e interpretaciones. Las definiciones sobre riesgo en la literatura son escasas. Izquierdo (2002) entiende al riesgo desde dos planos diferentes, el real y el subjetivo, y lo valora desde una vertiente individual o colectiva. El riesgo real y colectivo se considera basado en indicadores objetivos pero incontrolables, dado que no podemos ejercer ningún tipo de control sobre ellos, en cambio serían riesgos predecibles si comparamos 2 grupos de mujeres donde uno recibió mayor información sobre sexualidad, conociendo que las que están menos informadas son más vulnerables. Por otro lado, el plano del riesgo real-individual, una persona puede ser más vulnerable a determinadas enfermedades que otra, lo que la predispone a un riesgo objetivo mayor. Si a esta predisposición le añadimos un comportamiento arriesgado, la probabilidad de que las consecuencias sean más adversas aumenta significativamente. Si se analiza el riesgo desde un plano subjetivo, la valoración del riesgo de forma individual, se verá significativamente diversificada, ya que el concepto se sustenta en las creencias o percepciones de las personas, teniendo por ello una gran variabilidad. En cuanto a la perspectiva de riesgo subjetivo-.

(31) colectivo contará con la percepción o creencia que asuma unitariamente todo el colectivo. (García del Castillo, 2012) En sentido preciso el riesgo se configura a partir de la información y de las experiencias que una persona va acumulando. De ahí que la percepción de riesgo vaya aumentando significativamente con la edad. (Gil, González y Meneses, 2010). Según Petrovski (1980), se denomina percepción de riesgo al reflejo en la conciencia del hombre de los objetos y fenómenos al actuar directamente sobre los órganos de los sentidos durante cuyo proceso, ocurren la regulación ordenamiento y unificación de las sensaciones aisladas, en reflejos integrales de cosas y acontecimientos. La percepción es el proceso en el cual registramos todo lo que está a nuestro alrededor o en interacción con nosotros, en forma tal que significa algo. Esta involucra en su contenido, los valores, las tradiciones, los estereotipos, las vivencias y los conocimientos, que tienen los individuos sobre determinados aspectos o fenómenos de la vida. Por tanto, el concepto de percepción lo entendemos y explicamos desde la vertiente subjetiva, unido a conceptos como creencia y actitud. Según Pastor (2000), se trata de un proceso cognitivo que descansa en la información de cada persona acerca de diferentes cuestiones como contextos, otras personas, objetos, y que procesa de forma inmediata organizándose un juicio o valor. Podríamos añadir que ese juicio o valor condicionará su comportamiento. Según Concha, Bilbao, Gallardo, Páez y Fresno (2012) la forma de pensar, lo que estamos llamando proceso cognitivo individual, está sesgada en referencia a la información externa, dicho de otra forma, a diferencia de lo que nos dice la creencia popular, las personas no suelen ser capaces de ejercer control racional acerca de la información que reciben a la hora de tomar una decisión personal. Por tanto, desde el comienzo del proceso de elaboración que hace el sujeto para llegar a una toma de decisiones final, se mueve entre argumentos subjetivos y factores que pueden estar distorsionando la realidad de su posición ante el problema..

(32) García del Castillo (2012) en su trabajo, recuenta lo referente a la importancia que tiene el optimismo ilusorio en relación con la salud ya que este hace que se perciba el riesgo hacia la salud de una forma muy amortiguada aumentando la confianza de los sujetos a asumir riesgos por sentirse poco o nada vulnerables, tanto en situaciones supuestas como probables. Define como. «riesgo. incondicional», la percepción de riesgo como la probabilidad subjetiva de que una consecuencia negativa le ocurra al sujeto. Los datos obtenidos desde esta conceptualización de la percepción de riesgo dan cuenta de una «invulnerabilidad percibida», también denominada «ilusión de control», es decir, de una valoración sistemáticamente baja del riesgo asociado a determinadas conductas. Diversos autores estiman que la percepción de riesgo y su aceptación se rigen por ciertos principios, destacándose entre ellos que aun cuando exista una evidencia concreta, muchas personas rechazan la presencia de una amenaza. Con relación a la mayor o menor aceptabilidad de un riesgo, esta no solo depende de la intensidad de ese riesgo, sino también de una serie de factores que han sido llamados factores de agravio y que vienen dados por la relación que establece el hombre con los propios riesgos (Gil, González & Meneses, 2010), ellos afirman que la percepción de riesgo puede estar influenciada por elementos como la cultura, el género y experiencia anterior de la persona, ya que al igual que sucede con la salud física, las percepciones son el resultado de toda una vida de experiencias y desarrollo. El concepto de riesgo es eminentemente social y el individuo asume los riesgos de la población donde vive. (Campos, 2009) Gran parte de los modelos en relación con la percepción de riesgo se desarrollan en el marco psicosocial cognitivo. García del Castillo (2012) realiza un recuento de los modelos presentes en la literatura científica en relación con la percepción de riesgo. Entre los más destacados menciona el Modelo de Creencias de Salud, la Teoría de la Acción Razonada, la Teoría de la Conducta Planeada, y la Teoría de la Motivación Protectora. La Teoría de la Acción razonada y la Conducta planeada, desde la orientación de que solamente existe un componente en la actitud, el que se determina como.

(33) evaluativo, persigue la predicción del comportamiento a través de la norma subjetiva y las actitudes, medidas mediante la intención. (Medina y León, 2004) En el modelo de la Motivación de la Protección, creado por Rogers (1983), más que apelar a los mensajes que estimulen miedo y ansiedad en los sujetos, el primer paso para alcanzar las conductas pro-salud es conseguir convencer a las personas de la asociación que hay entre determinadas conductas y determinadas consecuencias negativas. Una conceptualización de la percepción de riesgo que encuentra su simetría positiva en el concepto de «expectativas de resultados» de Bandura (1986), definida como la vinculación de determinadas conductas con determinados resultados positivos, por ejemplo asociar la utilización del preservativo al objetivo de evitar enfermedades de transmisión sexual (ETS), así como embarazos no deseados. El Modelo de Creencias de salud, se consolidó como uno de los más potentes y utilizados para estudiar la conducta de salud a partir de la predicción del comportamiento. Siguiendo este modelo, García del Castillo (2012), reajustó la configuración del concepto de percepción de riesgo donde se añaden aquellas variables que posibilitan llegar a una valoración subjetiva que evalúe el grado de susceptibilidad atribuido a un proceso de enfermedad, la percepción atribuida a la severidad del problema de salud y los costes beneficios posibles que una vez contrastados llevarán a una percepción de riesgo de mayor o menor nivel. Este autor realizó una configuración final de la percepción de riesgo para aproximarse a una concepción más realista y operativa, donde conjuga elementos de ambos conceptos de riesgo y percepción. Los procesos cognitivos individuales como la percepción de riesgo son los que procesan la información, la filtran a través del plano perceptivo y actúan en consecuencia. Esta es un elemento fundamental en la adquisición y mantenimiento de los comportamientos relacionados con la salud individual y grupal. Por tanto, la configuración final del concepto de percepción de riesgo que ofrece García del Castillo (2012) es que es un proceso cognitivo individual, que se desarrolla en el plano subjetivo, donde la percepción es atribuida a la severidad del problema de salud y los costes beneficios posibles que una vez contrastados.

(34) llevarán a una percepción de riesgo de mayor o menor nivel. En su configuración intervienen procesos básicos: creencias, actitudes, motivación, estereotipos, experiencias, calidad y cantidad de la información. Una vez procesado se convierte en evidencia para el sujeto. Todos estos factores estarán expuestos a los procesos de atribución individuales, haciendo que el sujeto asuma o no el riesgo, en función de las características expositivas de cada situación. Por ello, los posibles perfiles de riesgo subjetivo serán tantos como sujetos a evaluar. Nos hemos detenido en este modelo pues creemos que resulta necesario y útil apoyarnos en el mismo para realizar nuestro estudio. 1.3.2 Percepción de riesgo en los adolescentes. Según Bayés (1994) poseer información no implica necesariamente un cambio de comportamiento (ya que no existe un único aspecto que determine la conducta de los individuos, sino que existen una gran cantidad de factores psicosociales. Entre ellos se encuentra la percepción de riesgo; el considerar las posibilidades de involucrarse en un embarazo no planeado puede generar cambios en los comportamientos y, de esta manera, en la toma de medidas preventivas. Los adolescentes presentan conductas de riesgo para la salud física y psicológica, tales como: consumo de drogas, relaciones sexuales sin protección y conducción temeraria. (Teva, et…al., 2011) Una de las conductas riesgosa de relevancia es la relacionada con lo sexual. La adolescencia y la juventud son periodos evolutivos donde se percibe el riesgo de una forma diferente, entendiéndose que tienen una baja percepción del peligro que acarrearía someterse a determinados comportamientos en comparación con una persona adulta que los percibiría con un alto riesgo hacia su salud. Cualquier conducta que pueda entrañar consecuencias arriesgadas estaría incluida en este espectro. Existen riesgos por la práctica de relaciones sexuales, que si bien no dañan específicamente a la salud, lo hacen en otras esferas de las relaciones humanas. Esta problemática se agudiza si tenemos en cuenta que la tendencia a la.

(35) disminución de la edad de inicio de las relaciones sexuales es señalada como un riesgo, sobre todo cuando la educación sexual no es la adecuada. El medio de socialización y las personas con las cuales se convive durante la adolescencia, juegan un papel fundamental en la educación, y en la formación y transmisión de valores acumulados por la sociedad en su devenir histórico; los cuales definen sus percepciones y comportamientos en lo relativo a los ideales reproductivo y a la conducta sexual. La repercusión que tiene sobre los adolescentes el pobre intercambio de información y efectividad, suele generar diferentes problemáticas. Se conoce que existe una mayor probabilidad de someterse al aborto y a otras prácticas de riesgo, de aquellos adolescentes hijos de padres divorciados, que de aquellos que conviven con ambos padres biológicos (Naranjo, 2008). El conocimiento juega un papel muy importante, ya que un concepto o idea errónea genera un comportamiento irresponsable, la ignorancia engendra carencia de atención. Aunque existen estudios que se refieren a la percepción de riesgo en los adolescentes (García del Castillo, 2012; Serra, R., Alonso & Serra, L., 2011), son insuficientes los relacionados con la problemática del aborto. El trabajo de Calero & Santana (2001) “Percepciones de un grupo de adolescentes sobre iniciación sexual, embarazo y aborto”, realizado en adolescentes de ambos sexos, muestra que existen diferencias significativas entre las percepciones de los y las adolescentes sobre el momento ideal para comenzar las relaciones sexuales, los riesgos de un embarazo temprano y del aborto. Salomón (2012) afirma en su artículo “Enfoque de género y el aborto en Cuba”, que es reconocido que no se ha logrado que las cubanas tengan la percepción de riesgo que para su salud implica la práctica del aborto, concluyendo que no se refleja actitudes y conductas acorde a la percepción de riesgo. Los cambios profundos en la vida de los adolescentes, como su acercamiento a otras personas para establecer amistad y el inicio de relaciones amorosas, les hacen verse a sí mismos como un ser sexual, capaz de adaptarse a las emociones sexuales y establecer una relación amorosa, cuestiones estas que.

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Tabla 2. Comportamiento del aborto como factor de riesgo para la salud  de las  adolescentes,  según  el  equipo  de  salud
Tabla 4. Distribución de la población según estado civil de la madre o tutora de las adolescentes
Tabla 5. Distribución de la población según situación laboral de la madre  o tutora  de  las  adolescentes
Tabla  6.  Distribución  de  la edad  de  la  primera  relación  sexual  y  del  primer embarazo  de  la  madre  o  tutora  de  las  adolescentes
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Referencias

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