UNIVERSIDAD NACIONAL DE TRUJILLO
FACULTAD DE EDUCACIÓN Y CIENCIAS DE LA COMUNICACIÓN
ESCUELA PROFESIONAL DE EDUCACIÓN SECUNDARIA
Mitos y leyendas
Trabajo de Suficiencia Profesional para optar el Título Profesional de Licenciado
en Educación Secundaria Mención Lengua y Literatura
Autor:
Br. Lazaro Bacilio, Julio Cesar
TRUJILLO – PERÚ 2020
DEDICATORIA
A Dios, por guiarme y darme la fortaleza necesaria para poder perseverar y así concluir mi formación profesional y personal.
A mis padres y a mi pareja, quienes, mediante su esfuerzo, me alentaron a realizarme como profesional y buen ciudadano.
El autor
JURADO DICTAMINADOR
Dra. Castañeda Azabache, Julia Sixtina Presidenta
Dr. Caballero Alayo, Carlos Oswaldo Secretario
Mg. Gonzáles López, Elmer
Vocal
AGRADECIMIENTO
A las autoridades de la universidad nacional de Trujillo, por contribuir al servicio educativo de su casa superior de estudios. Esto permitió acceder al programa de licenciatura y cristalizar nuestro objetivo.
El autor
ÍNDICE
DEDICATORIA ... ii
JURADO DICTAMINADOR ... iii
AGRADECIMIENTO ... iv
ÍNDICE ... v
PRESENTACIÓN ... viii
RESUMEN ... ix
ABSTRACT ... x
INTRODUCCIÓN ... 11
I. Diseño de la Sesión de Aprendizaje Implementada ... 12
1.1. Datos Generales:... 12
1.2. Propósito de Aprendizaje ... 12
1.2.1 Competencia de área: ... 12
1.3. . Estrategias Metodológicas ... 13
1.4. Enfoques Transversales ... 14
1.4.1. Enfoque ambiental:... 14
1.4.2. Enfoque Orientado al bien común: ... 14
1.5. Evaluación de los Aprendizajes ... 15
1.6. Actitudes ... 15
1.7. Evaluación Formativa... 16
1.8. Extensión de tareas de aplicación ... 16
1.9. Referencias Bibliográficas ... 16
1.9.1. Para el Docente:... 16
1.9.2. Para el Estudiante ... 16
II. Sustento Teórico ... 17
2.1. Fundamentación Teórica ... 17
2.1.1. Origen y Naturaleza de la Literatura: ... 17
2.1.2. La comunicación literaria: ... 20
2.1.3. Valores literarios: ... 21
2.2. Rasgos fundamentales de literaturidad ... 22
2.2.1. Introducción al texto literario: ... 22
2.2.1.1 La alteridad lingüística: ... 24
2.2.1.2. Esteticidad: ... 25
2.2.1.3. Ficcionalidad: ... 26
2.2.1.4. Simbolización: ... 27
2.2.1.5. Convencionalidad estético-social: ... 28
2.2.1.6. Trascendentalidad: ... 28
2.3. Los géneros literarios ... 28
2.3.1. Definición de género literarios: ... 29
2.3.1.1. El género narrativo:... 30
2.4. Los mitos y leyendas ... 35
2.4.1. Los mitos: ... 35
2.4.1.1. Clases de mitos: ... 37
2.4.2. Las leyendas: ... 37
2.4.2.1. Clases de leyendas: ... 38
III. Sustento Pedagógico ... 42
3.1. La educación como proceso de formación humana ... 42
3.1.1. Definición: ... 42
3.1.2. Ciencias auxiliares de la educación ... 43
3.1.3. Pilares de la educación ... 43
3.1.4. Teorías de la educación ... 45
3.2. Proceso de enseñanza-aprendizaje ... 51
3.2.1. Enseñanza ... 51
3.2.2. Aprendizaje ... 51
3.2.3. Métodos para la enseñanza- aprendizaje en comunicación ... 52
3.3. Competencias en el área de comunicación ... 53
3.3.1. Se comunica oralmente en su lengua materna ... 53
3.3.2. Lee diversos tipos de textos escritos en lengua materna ... 53
3.3.3. Escribe diversos tipos de textos en lengua materna ... 54
3.4. Evaluación ... 54
3.4.1. Tipos de evaluación ... 54
3.5. Conceptos educativos en la educación formativa ... 55
3.6. Medios y materiales ... 57
3.7. Métodos educativos ... 58
3.7.1. Clases de métodos ... 58
3.8. Diseño de sesión de aprendizaje significativo ... 60
3.8.1. Definición ... 61
3.8.2. Planificación de una sesión de aprendizaje ... 61
Conclusiones ... 64
Referencias Bibliográficas ... 65
Anexos ... 67
PRESENTACIÓN
Señores Miembros del Jurado:
Dando cumplimiento a las disposiciones legales vigentes, contenidas en el Reglamento de Grados y Títulos de la facultad de Educación y Ciencias de la Comunicación de la Universidad Nacional de Trujillo, someto a vuestra consideración el desarrollo del presente examen de Suficiencia Profesional, cuyo tema es: Mitos y leyendas, con el propósito de obtener el Título de Licenciado en Educación Secundaria, con mención en Lengua y Literatura.
La elaboración de la presente sesión de aprendizaje la he realizado consultando diversas fuentes bibliográficas, además del uso de los conocimientos adquiridos durante mi formación profesional.
Es propicia la oportunidad para expresar a ustedes, mi más sincera gratitud por su apoyo y orientación, que servirán, sin lugar a dudas, para mejorar no sólo en mi profesión, sino en la mejora educativa de nuestro país.
El Autor
ix RESUMEN
Toda cultura o grupo social posee una tradición mítica-legendaria latente, que, a manera de memoria colectiva, ofrece a sus habitantes que la profesan y difunden, una carta de fundación utilitaria. Ya lo dijo Georges Dumézil: “Un país sin leyenda se moriría de frío; un pueblo sin mitos está muerto. Esto permite que, del caudal imaginario social, emanen o surjan relatos como mitos y leyendas, los cuales brindan una visión cosmogónica, dado que ofrecen a sus creyentes una interpretación del sentido del mundo. De esta manera, estos relatos sacros- mitos y leyendas- no deben ser inventados, sino contados como un saber respaldado por sus poseedores, que los conservan como reliquia de su historia, y los transmiten por generaciones.
Palabras claves: Cultura, Tradición, Mitos, Leyendas, Cosmogonía
ABSTRACT
All cultures or civilizations harbor a latent mythical-distant tradition, since, as a community memory, they offer the society that professes and shares it a utilitarian foundation charter.
Georges Dumézil already said it: “A country without a legend would freeze to death; a people without myths is dead. This allows stories such as myths and legends to emanate or emerge from the social imaginary flow, which provide a cosmogonic vision, since they offer their believers an interpretation of the meaning of the world. In this way, these sacred stories - myths and legends - should not be invented, but told as knowledge supported by their owners, who preserve them as a relic of their history, and transmit them.
Key words: Culture, Tradition, Myths, Legends, Cosmogony
11 INTRODUCCIÓN
Partiremos de una premisa: Todas las culturas o civilizaciones albergan una tradición mítica legendaria latente, dado que, a manera de memoria comunitaria, ofrecen a la sociedad que la profesa y comparte, una carta de fundación utilitaria. Esta expresión mitológica, de carácter simbólico y alegórico, forma parte del tejido de costumbres y tradiciones de todo grupo humano, a fin de perpetuar sus orígenes a lo largo de los tiempos.
Esto permite que, del caudal imaginario colectivo, emanen diversos relatos o narraciones (mitos y leyendas), los cuales brindan una visión cosmogónica, dado que ofrecen a sus creyentes una interpretación del mundo y de la vida. De esta manera, estos relatos- mitos y leyendas- no deben ser inventados, sino contados como un saber acreditado por el colectivo social, que los conservan como reliquia y punto de partida de sus historias.
En tanto, los mitos, como narraciones complejas, son duraderos por su temática, puesto que hablan de los grandes temas de la existencia -individual o social -y dan respuesta de por qué existimos. Entre muchas, una acertada puede ser el agradecimiento ingenuo ante las señales de la naturaleza. Dato acotado es que los relatos mitológicos animan y dan sentido profundo a la realidad. Frente a lo incierto de lo real, los seres humanos ansían vivir en un refugio benévolo, un mundo humanizado y con sentido trascendente, donde, más allá de la inevitable muerte, quede algo perpetuo, respondiendo al anhelo humano de pervivir a lo sensible y no ser un mero accidente disuelto en la nada. Muy cerca de estos relatos cosmogónicos, de gran carga religiosa, que nos brinda una visión posible y fantástica del mundo y de la vida, surge la leyenda. Tengamos en claro que, desde épocas muy tempranas, los pueblos han sentido la necesidad de contarse diversos eventos pasados o lejanos que le ayuden a lidiar con su mundo enorme y desconocido; estos con un contenido aleccionador o advertencia. Si bien, son distintos por la extensión o visión que refieren, tanto el mito como la leyenda son formas importantes de transmisión de cultura de una generación a la siguiente, y juegan roles vitales en la formación de los imaginarios de las distintas civilizaciones que atesoran y transmiten como expresión de su esencia cultura; y así, perpetuar la herencia inconsciente de la humanidad.
I. Diseño de la Sesión de Aprendizaje Implementada
1.1. Datos Generales:
1.1.1. Institución Educativa: Rafael Narváez Cadenillas
1.1.2. Nivel: Secundaria
1.1.3. Área Curricular: Comunicación
1.1.4. Unidad de Aprendizaje: Valoramos nuestras costumbres
1.1.5. Grado: 2do “C”
1.1.6. Tema: Mitos y leyendas
1.1.7. Tiempo: 45 minutos
1.1.8. Fecha y Hora: 19/10/2020 - 4:00 p.m.
1.1.9. Docente Responsable: Br. Lazaro Bacilio, Julio Cesar
1.2. Propósito de Aprendizaje 1.2.1 Competencia de área:
Escribe diversos tipos de textos en lengua materna.
Capacidad Fundamental
Capacidades de la Competencia
Desempeños Contextualiza
dos
Evidencia de Aprendizaje
Instrumento de Evaluación
Pensamiento Creativo
Adecúa el texto a la situación comunicativa
Escribe mitos y leyendas considerando el propósito comunicativo, así como el formato y deporte
Exposición de Mitos y Leyendas
-. Guía de observación
Solución de problemas
Organiza y desarrolla las ideas de forma coherente y cohesionada
Mantiene el registro formal e informal adaptándose a los destinatarios
1.3. . Estrategias Metodológicas
Secuencia didáctica Recursos o
materiales Tiempo Inicio:
• Los alumnos observan imágenes en secuencia de relato en power point (Anexo: 01)
• Recurso verbal 05min.
• Los alumnos, guiados por el docente, completan el relato de imágenes, según la narración de un texto (Anexo:02)
• Responden a las preguntas o ¿Quiénes son los personajes?, o ¿Qué les pasó al final del relato?
o ¿Qué tipo de narración es el relato por el contenido?
• Los alumnos identifican la necesidad e importancia del tema a tratar
• Se comunica el proceso.
• Laptop 10 min.
• El docente anuncia el tema a desarrollar: “Mitos y leyendas”
• Los alumnos copian el título de la sesión en su cuaderno de trabajo; se les informará el
aprendizaje esperado que es “Producir un mito o una leyenda referida al medio ambiente”
• Recurso Verbal 05 min.
Desarrollo:
• Reciben (virtualmente) un módulo (Anexo: 03) con los contenidos teóricos. Los alumnos analizan el contenido, subrayan las ideas relevantes y aplican técnicas de sumillado.
• Los alumnos escuchan y preguntan a la explicación dada por el docente.
• Recurso Verbal
• Imágenes 25 min
1.4. Enfoques Transversales 1.4.1. Enfoque ambiental:
Desde este enfoque los procesos educativos se orientan hacía la formación de personas con conciencia crítica y colectiva sobre la problemática ambiental y la condición del cambio climático a nivel local y global, así como sobre su relación con la pobreza y la desigualdad social. Además, implica desarrollar prácticas relacionadas con la conservación de la biodiversidad, del suelo y el aire, el uso sostenible de la energía y el agua, la valoración de los servicios que nos brinda la naturaleza y los ecosistemas terrestres y marinos, la promoción de patrones de producción y consumo responsables y el manejo adecuado de los residuos sólidos, la promoción de la salud y el bienestar, la adaptación al cambio climático y la gestión del riesgo de desastres y, finalmente, desarrollar estilos de vida saludables y sostenibles.
1.4.2. Enfoque Orientado al bien común:
El bien común está constituido por los bienes que los seres humanos comparten intrínsecamente en común y que se comunican entre sí, como los valores, las virtudes cívicas y el sentido de la justicia. A partir de este enfoque, la comunidad es una asociación solidaria de personas, cuyo bien son las relaciones recíprocasentre ellas, a partir de las cuales y por medio de las cuales las personas consiguen su bienestar.
• Mientras desarrollan los contenidos teóricos, los alumnos escuchan un fragmento de un mito referido al dios Naylamp”, dado en imágenes narrativas. (Anexo: 04).
• Los alumnos realizan un esquema cognitivo (esquema de llaves del tema desarrollado en sus cuadernos.
• Impreso
• Recurso verbal
15 min.
Cierre:
* El docente promueve la reflexión metacognitiva y evaluará sus respuestas mediante una ficha de metacognición (Anexo 5).
• Como tarea de casa, crearán un mito o una leyenda la exponerlo en clase.
• Recurso verbal
• Examen
05min.
1.5. Evaluación de los Aprendizajes
1.6. Actitudes
Competencia Capacidades Desempeños
contextualizados
Instrumento de evaluación
• Escribe diversos textos en su lengua materna
• Adecúa el texto a la situación
comunicativa.
• Organiza y desarrolla las ideas de forma coherente y cohesionada.
• Utiliza convenciones del lenguaje escrito de forma pertinente.
• Reflexiona y evalúa la forma, contenido y contexto del texto escrito.
• Escribe mitos y leyendas referidos al medio ambiente, adaptando su registro a los destinatarios.
• Redacta su relato ordenando sus ideas en torno a un tema.
• Usa mecanismo de cohesión como:
referencia
(anáforas, catáforas, etc.)
• Guía de observación
Valor
priorizado Actitudes Indicadores Instrumento de evaluación
• Respeto
• Respeta las normas de convivencia.
• Participa en la práctica de normas de la
comunicación
• Pide la palabra para exponer sus ideas.
• Cumple con horarios acordados Presenta sus tareas en horarios acordados.
• Guía de observación
1.7. Evaluación Formativa
La evaluación se realizará a través de una guía de observación. Esto permitirá obtener información del desarrollo evolutivo de cada estudiante sobre sus conocimientos de los mitos y leyendas de diversos pueblos.
1.8. Extensión de tareas de aplicación
El maestro, como actividad de extensión, asignará a los alumnos que elaboren un mito o una leyenda referido a creencias de su localidad. Esta actividad será presentada inmediatamente después de la aplicación de clases.
1.9. Referencias Bibliográficas 1.9.1. Para el Docente:
http://www.minedu.gob.pe/rutas-del-aprendizaje/
Ministerio de Educación (2019). Texto escolar 2 de secundaria. Lima – Perú: San Marcos.
Quintana, M. (s/a). Lengua y Literatura Peruana. Lima-Perú: MQ Ediciones.
1.9.2. Para el Estudiante
http://www.minedu.gob.pe/rutas-del-aprendizaje/
Ministerio de Educación (2019). Texto escolar 2 de secundaria. Lima – Perú.
II. Sustento Teórico 2.1. Fundamentación Teórica
2.1.1. Origen y Naturaleza de la Literatura:
González (2004, p.125) Señala que el término Literatura, en su aspecto etimológico y léxico, está cargado de una amplitud polisémica. Él afirma que “es derivada-erudita-del término latino litterature que significaba instrucción, saber relacionado con el arte de escribir y leer o, también, gramática, alfabeto, erudición, etc.
Con estas acepciones pasó a las principales lenguas europeas (español = literatura, francés=litterature, italiano) a fines del siglo XV y más tardíamente apareció en el alemán (S. XVII).
Aguilar (1986, p. 320) afirma que “este arte presenta una secuencia evolutiva, en su orientación más afín con lo que hoy se conoce”. Esta es: Saber, erudición; arte de escribir y leer; gramática. Conjunto de objetos y objeto, producidos por los eruditos, y que se pueden estudiar. Conjunto de la producción literaria de una época, país o región. Conjunto de obras que se particularizan y cobran forma especial por su origen temático o intención.
Existente acerca de un tema determinado. Retórica, expresión artificial.
Conocimiento organizado del fenómeno literario.
Actividad estética de creación mediante la palabra. Sin desmerecer su análisis etimológico, sobre el origen de la literatura podemos decir que éste no es menos vasto, diverso y complicado. La literatura ha sido y es una. actividad cultural y humana que no puede desligarse de la aparición y desarrollo del. ser humano.
La actividad y producción son mucho más antiguas que la propia palabra literatura. La literatura es una actividad y producto artístico. La literatura es arte y, en este aspecto, asociando las ideas de Martin Heidegger (1958), “la obra literaria - manifestación objetiva de la literatura - pone de manifiesto un mundo no en el sentido del mero conjunto de las cosas existentes, ni en el de un objeto al que se puede mirar”. Un mundo en el plano de la conciencia.
La literatura es el accionar social y cultural sustentado en propósitos estéticos; e resulta, en definitiva, del trabajo del artista literario con el lenguaje estético y las propias vivencias del literato.
Hernández (1976, p. 263) afirma que “es un sistema estético en donde la realidad natural, social, cultural, así como las experiencias humanas individuales y colectivas, son recreadas y trascendentalizadas en los textos artísticos, en las obras literarias”. Pero si aceptamos que texto no sólo es lo escrito sino también las construcciones y producciones orales, entonces también debemos considerar como literarios a las formas y productos populares o folklóricos del arte literatura.
La literatura crea una nueva realidad, diferente y paralela a la realidad en que vivimos. La realidad artística - literaria o de la literatura - es un mundo recreado que tiene su propio proceso histórico, su propia geografía, sus propias costumbres, sus propios héroes y villanos, sus propios confines, porque, por ser una proyección, desdoblamiento del mundo real de los humanos concretos, tienen, a veces, asombrosas analogías y sorprendentes coincidencias. Esta realidad, al mismo tiempo, muy afín y muy diferente a la realidad concreta del escritor, tiene, en definitiva, valores y mensajes de distinta naturaleza, complejidad, amplitud y trascendencia; expresa los sentimientos, los gustos e ideales de una época, las frustraciones, los sueños, los logros, las esperanza, la vida misma en su palpitar individual colectivo de una sociedad determinada quien, a la vez, la reconoce y valora, en la medida que en ella se identifica retratada.
Este último entendimiento de la literatura sobrepasa a las dos definiciones que alude Reisz de Rivarola (1986): una, la que procede directamente de la propuesta aristotélica y que, partiendo de la MIMESIS, considera como el campo de la literatura a todos los textos que representa lo posible y general que proponen modelos de tipos humanos, comportamientos y sucesos que no se han producido pero podrían producirse (los textos ficcionales); la otra, de proyección aristotélica también, pero ampliada especialmente por los románticos alemanes, los simbolistas. Estos entienden a la literatura como un lenguaje desprovisto de toda función pragmática, un lenguaje intransitivo que atrae la atención sobre sí mismo.
Schmidt (1990) lo describe como “un sistema social de acciones que posee una estructura, presenta una diferenciación (limite) exterior - interior, aceptada por la sociedad y que desempeña funciones que ningún otro sistema social de acciones asume”.
Este sistema, el de la literatura, está definido por cuatro papeles de actuación elementales (producción, medición, recepción y transformación de comunicados literarios y por las relaciones existentes entre ellos).
Platón, citado por Forrnier (2004) indica “la literatura es un quehacer que proviene de una intervención psíquica. El creador tiene una inspiración que es de origen divino. El creador es un médium entre la divinidad y la obra”. Además, asevera que “la poesía es inspiración divina que surge en un momento de entusiasmo".
Platón hace evolucionar estos conceptos en su libro la República: Estado utópico que debía de estar muy bien estructurado. Propone tres estados:
- Esencia (idea): Es el mundo inmutable, el mundo de las ideas, donde la idea dominante es la idea del bien.
- Experiencia (objeto): el mundo de .la realidad sensible, de lo mutable.
- Poesía (sombra): es el mundo de la imitación de la realidad sensible.
De esto se deduce que Platón propone una literatura (poesía) que no limite la realidad, por ser una imitación de la realidad, una imitación de mundo de las ideas.
Proviene de la literatura porque mueve nuestro fuera más irracional. Aplica el concepto de utilitarismo a la literatura, es decir: la literatura debe estar al servicio de la república.
Aristóteles citado por Fornier (2004, p.263). Afirma que la literatura es un arte unitativo, como la música, la pintura. En su forma de ver este arte debemos tener en cuenta los siguientes conceptos: mimesis, ficción, verosimitud. El objetivo de la imitación no tiene porqué ser reflejo de la realidad, debe ser algo que podría pasar (que fuera verosímil). En la literatura es mejor lo imposible creíble que lo real increíble. Si la narración tiene coherencia da igual si es creíble o no. Entre el fondo y la forma Aristóteles se quedarla con la forma.
Dentro de la imitación distingue.
• Medios: Los poetas imitan con palabras, los músicos con ritmo y sonido, es decir el lenguaje.
• Objetos: Es el tema del que trata la obra literaria.
• Maneras: Contendría a la poesía. Se usarla la técnica narrativa.
• Representación: Contiene a la poesía dramática. Se usarla la técnica representativa.
CATARSIS:
Es una sensación producida en el receptor de la tragedia que se incluye mediante dos elementos básicos:
• Temor miedo a que al espectador le pueda pasar lo mismo que a los personajes.
• Compasión: sentimiento de identificación con el personaje, que es desafortunado.
La catarsis, según Aristóteles, debe nacer de la fábula mediante un personaje típico: es un único personaje al que la fortuna le vuelve la cara. Es, además, el sentimiento propio de la tragedia, poro distinto de la sorpresa o el horror. La idea de Aristóteles es que a través de la compasión y el miedo se produzca una purificación de estos dos sentimientos. Implica que el espectador se tiene que identificar con lo que ve. Aristóteles acepta que cuando leemos nos identificamos, nos dejamos seducir por aquello que vemos o leemos.
Según Aristóteles, la tragedia provoca pasiones, pero piensa que de esta manera los sentimientos se ponen en su sitio, es decir, ve la tragedia Cómo una 'cura emocional’. No hay que confundir esta 'cura' con un didactismo moral o ético, pues en sus obras no se intenta dar ejemplo, sólo mostrar algo que produzca miedo o compasión de la manera que ya hemos explicado.
2.1.2. La comunicación literaria:
La literatura es una forma de comunicación, es un tipo de comunicación artística.
Producción y recepción son los dos conceptos fundamentales para definirla.
Siegfried J. Schmidt (1987, p.432) considera cuatro puntos centrales para poder caracterizar a la comunicación literaria:
• Hay en toda sociedad, productores de objetos de comunicación literaria: los textos y obras literarias; éstos son los literatos.
• Existen intermediarios o difusores de los objetos o productos literarios; es decir, los editores.
• Hay, en tales sociedades, personas a quienes se les presentan los objetos o productos literarios y estos los eligen libremente: los receptores, los lectores de literatura.
• Existen personas quienes producen textos valorativos sobre los objetos de comunicación literaria (las obras literarias) o los traducen, comentan, etc. Estos son los agentes de transformación, los críticos y comentaristas literarios.
Urrutia (1992, p.542) afirma que “el poema, desde el punto de vista de la escritura, parte de un conocimiento anterior o permite obtenerlo, pero para el lector, es primeramente comunicación y sólo existe en cuanto que ésta se ha producido”.
Debemos añadir, a esto de un proceso comunicativo silenciado, propuesto, detenido, guardado en el libro. La comunicación literaria implica la activación de procesos entre sujetos, códigos, mensajes que necesariamente de la vinculación directa, física y sensible entre ellos. La atemporalidad, no presencialidad, la impersonalidad y la pasividad, perspectiva externa, son dos rasgos adicionales de la comunicación literaria. En este sentido, los mensajes o contenidos comunicativos presentan los textos literarios son aquellos que quedan traducidos o reducidos, más allá de las palabras, al plano de las vivencias, las ideas, los sentimientos, las emociones, los estremecimientos interiores, la conciencia, la aprehensión de caracteres humanos, la percepción de valores sociales, etc.; lo que se ha dado en denominarse la vivencialización estético-literaria, el goce artístico.
2.1.3. Valores literarios:
Breazu (1970, p. 135) admite que el hombre, con su humanidad, puede atribuir valores; pero únicamente puede hacerlo cuando, por su actividad social y en tanto que especie viva cualitativamente distinta de todas las demás, crea no sólo un objeto para un sujeto, sino también un sujeto para el objeto y que, si bien el acto subjetivo de la asimilación estética de la realidad desaparece al desaparecer, la conciencia artística valorativa, el objeto material, creado por el hombre como quintaesencia de su actitud estética, no puede desaparecer pura y simplemente más que en el caso hipotético de que desapareciera también toda conciencia humana.
Esto afirma que el hombre está dotado para valorar las cosas que existen y las que produce, gracias a su conciencia social y valorativa. La valoración artística depende de la conciencia estética, con sus grados, niveles y dependencias y según la experiencia social, personal y artística de hombre.
Por otro lado, se sabe que el valor es una propiedad no consustancial sino adherida, atribuida a los objetos y fenómenos de la realidad natural; pero, en el caso de los
productos humanos, en el proceso de creación misma, se van nutriendo de la intención y proyección valorativa de quienes la producen.
Todos los objetos y fenómenos, en definitiva, tienen algún valor sobre la base de la intención y actitud fenomenológica de la toma de conciencia de la esencia y razón de ser de ellos mismos y de las experiencias personales. El valor denota significación, sentido e importancia de los objetos, seres, fenómenos y acontecimientos dados en el mundo.
El valor es una propiedad que adquieren tales elementos, en función de los intereses, propósitos e importancia que les asignan y reconozcan los grupos humanos de sociedades y épocas específicas.
La literatura, como fenómeno artístico - cultural, vale o, mejor, posee valores. El o los valores literarios se alimentan o derivan de muchos otros valores, de los propios elementos básicos para construir la obra literaria, de sus recursos, cada una de las vivencias de los autores, determinados hechos de la realidad, etc.
Dentro de las obras literarias, tales valores se presentan de manera intrínseca (esto ocurre en la mayoría de las veces) o de forma extrínseca. No hay obra literaria, ni literatura, ni arte alguno que no tenga valor, aclaramos, puesto que, antológicamente, todo arte es edificante, constructivo y humanizador.
Los más importantes valores que podemos reconocer en la literatura, plasmados en las obras y los textos literarios son: estéticos, humanos, filosóficos, ético - morales, recreativos, educativo y socio - culturales. Estos traducen la ideología de los autores, su posición ante el mundo y la vida, sus actitudes ante el arte y la literatura.
2.2. Rasgos fundamentales de literaturidad 2.2.1. Introducción al texto literario:
Weinrich (1976, p.365), fervoroso defensor de la lingüística textual, define al texto como “la unidad máxima delimitada por interrupciones ostensibles en la comunicación, con el texto en la situación, y éste puede ser exteriorizado oralmente o por escrito”.
Este mismo autor, desde una posición pragmática - textual, considera al texto como un objeto concreto, hecho de hojas impresas, con títulos y subtítulos, con sexto parciales (o simples textos) cada uno de los cuales son espacios intermedios
(divisorios de párrafos), etc., que ha sido escrito por alguien, en una determinada época y con propósitos específicos.
El concepto de texto que subyace tanto en La ciencia del texto (1983) como en texto y contexto (1993) de van Dijk es el de ser una unidad lingüística que abarca estructuras y macro estructuras oracionales o gramaticales con coherencia lógico semántica perfectamente descriptibles e interpretables.
Un enfoque diferente, para entender al texto, es el que maneja Siegfried J.
Schmidt (1973), quien manifiesta que al lado de los fracasados intentos de definición de la lingüística del texto, nos hacen pensar que no se debe considerar al texto como un fenómeno puro del lenguaje (lingüístico), sino que se debe partir de textualidad, entendiéndose a ésta como aquella estructura que se prescribe en todos los sistemas observables de comunicación como forma normativa.
La textualidad es el modo de manifestación universal y social que se usa en todas las lenguas para la realización de la comunicación.
El desarrollo de estos postulados lleva a concluir, a este autor, dos aspectos fundamentales: o La textualidad como estructura de las acciones socio comunicativas (en consecuencia, también del lenguaje) de y entre los interlocutores. o Los textos como las correspondientes realizaciones concretas de la estructura textualidad en un determinado medio de comunicación.
Dentro de toda esta discusión general del texto se circunscribe, también la que corresponde al texto literario. Si seguimos el razonamiento de Román Jakobson (1995) quien afirma que “el poema es en sí un sino - discurso, es una totalidad formada por otros signos”, tendría que concluir que el texto literario es un signo - discurso compuesto por muchos otros signos por lo que aún mejor sería denominarlo un complejo de signos. Pero, esto no nos ayuda a esclarecer el problema de definir la naturaleza literaria del texto.
Reisz (1986 ,p.432), desarrollando y asumiendo casi totalmente los postulados presentados y analizados por Yuri Lotman, plantea cinco rasgos distintivos del texto literario:
• Es literario todo texto capaz de cumplir una función estética dentro de los límites de un determinado sistema cultural.
• Para que el texto pueda cumplir esa función debe tener una determinada organización interna.
• Si bien es el sistema general de la cultura el que establece una constelación particular de funciones textuales y de correlaciones entre funciones y estructuras, es el mecanismo auto organizador de la literatura el que dictamina, en cada estadio de su propio desarrollo, qué estructuras textuales particulares son aptas para cumplir una función estética.
• Lo que en última instancia determina el carácter literario de un texto en su relación con un meta texto (variable según los diferentes sistemas literarios y los distintos estadios de un mismo sistema), que lo clasifica como tal, lo ordena dentro de una tipología, proyecta sobre él un valor y orienta su codificación y decodificación según una compleja jerarquía de normas pertenecientes a distintos códigos secundarios que se superponen a las del código primario de la lengua natural.
• Todo texto literario se caracteriza por su codificación múltiple. El resultado de este proceso es el incremento de la complejidad de la estructura textual y, proporcional a él, el aumento de la capacidad informativa del texto.
A partir de esas ideas concluimos que los rasgos definitorios de un texto literario son: alteridad lingüística, esteticidad, ficcionalidad, virtualización, multisignificacionalidad, simbolización, convencionalidad estética - social y trascendentalidad.
2.2.1.1 La alteridad lingüística:
Uno de los elementos que se constituye en la materia prima mensurable, concreta y objetiva para la elaboración del texto literario son las palabras.
Sin embargo, el poeta, el narrador o el dramaturgo, al emplear los signos lingüísticos, que todos usamos a diario, no sigue el mismo derrotero que cualquier otro usuario de la lengua, ni mucho menos otro escritor cuyos objetivos sean producir textos no literarios o hasta inclusive literarios.
Mediante procesos de alquimia verbal, el literato transforma las palabras, las rediseña y les otorga un referente, un significado y unos sentidos nuevos, diferentes e inauténticos. Léxicamente parte de rasgos y bases morfosemánticas comunes y cotidianas, de todas esas palabras que por nuestro uso diario se han ido desgastando, y, entonces, les descubre, redescubre o adjudica aquellos significados olvidados, absurdos,
espurios, pero impresionantes, conmovedores, enérgicos, mágicos, etc., capaces de generar placer o goce estético.
Todos esos procesos de manejo consciente de la lengua en un afán de descubrimiento y transformación de las palabras para lograr una intensa y exitosa comunicación lingüístico literaria se reduce -creemos- a un solo acto: tratar de encontrar el otro yo de las palabras, aquel que no fluye cotidianamente, aquel que ha sido relegado, olvidado, extirpado o prohibido debido a la cotidianidad, la simpleza, la vaguedad, la hipocresía o la coerción sociocultural.
Toda la literatura explota mucho de este recurso. Un texto literario que no haga uso de del lado oculto dé las palabras, de ese yo no oficial ni trillado no puede catalogarse como tal pues sería un simple escrito, unas frases desgastadas, una noticia, una carta simple, un memorando, una ecuación matemática, etc.
En realidad, en todos los textos literarios vamos a encontrar este rasgo de alteridad lingüística, el mismo que se relaciona con el de multisignificacionalidad.
2.2.1.2. Esteticidad:
Todo texto literario ha sido creado, construido y presentado con el propósito central de agradar al lector (aun cuando la obra se presente como desafío o riesgo, como es el caso de Ulises de Joyce. De apropiarse de su gusto, de generarle una serie de emociones y vivencias, de suscitarle la experimentación de algún sentimiento, es decir de hacerle experimentar placer estético; el texto literario es el que, gracias a los procesos de construcción literaria, presenta, entre líneas, pasajes, vivencias, ideas, experiencias, sentimientos y personajes que logran coincidir afectivamente con nuestro espíritu.
Souto (1993, p.167) nos permite acotar que “la esteticidad del texto literario se da a partir de las funciones que el propio lenguaje literario presenta: musical (el eufemismo, la rima, el tono, los acentos, etc.), afectiva (apelar a las fibras más íntimas del hombre), evocativa actualización mental mediante imágenes, símbolos, metáforas, etc., de lo que el hombre ha sido o ha vivido), conceptual (ligada a abstracción y
representación mental del mundo que nos rodea, así como de las ideas y el producto de los procesos del pensar) y la simbólica (la creación de elementos para representarnos y organizamos el mundo dentro de nuestra mente, gracias a signos complejos)” . Dentro de este contexto habría que añadir que la creación y plasmar de la belleza (en todas sus modalidades hegelianas) es la preocupación del literato.
La esteticidad se reconoce llanamente cuando al leer una obra nos gusta, nos emociona y nos conmueve, quizás hasta llegar a las lágrimas, o nos alegra tanto que podemos terminar en una sonrisa o hasta en una carcajada. Son muy pocos los lectores quienes, por ejemplo, no han llorado o sufrido con María de Jorge Isaacs, Romeo y Julieta, de William Shakespeare, Las cuitas del joven Werther de Goethe, los Veinte poemas de amor y una canción desesperada, de Pablo Neruda. etc., o reído con El médico a palos o El enfermo imaginario, de Moliere.
Lo primero que buscan es hacer sentir algo al lector, no pretenden defender una tesis, una premisa, una hipó tesis, aunque sí pueden valerse de todas ellas para construir su obra artística, porque ellos son artistas por encima de todo.
2.2.1.3. Ficcionalidad:
La realidad de la literatura es la ficción, incluso en el caso de los textos de autores tan realistas como Balzac, Flaubert, Dostoievsky, el mismo Zolá.
Todo arte, por ser el resultado de la creación humana, es un acto de ficción, es la consecuencia de la imaginación o, mejor dicho, la materialización de las posibilidades y habilidades creativas del espíritu del hombre. Las experiencias y vivencias humanas, individuales y sociales, las realidades culturales e históricas al ser literaturizadas dejan de ser auténticas y fieles a su natural razón de ser. Quedan perennizadas en mundos posibles, la realidad ficcional, las obras literarias.
En todo texto literario el ingrediente de la ficcionalidad es imprescindible e ineludible, pues, por ejemplo, el autor abstrae de todo el cúmulo de sus experiencias, de todas sus vivencias y sus sueños, sólo un fragmento, una
contrariamente, los actos humanos cotidianos no buscan fines estéticos se convierte en Dios y ejerce una voluntad soberana para decidir la suerte de todas sus criaturas y de las fuerzas que las rodean. (La ficcionalidad se alimenta de la libertad imaginativa del autor y encuentra respuesta en los mismos procesos de recreación de las ficciones que hace cada lector.
Sobre la base de la experiencia de vida y los niveles de imaginación de ambos se reconstruye la vivencialización estético-literaria del acto de producir-recepcional lo creado. La ficcionalidad es el puente no tangible pero reconstructivo de la comunicación literaria entre autor y lector.
2.2.1.4. Simbolización:
Peirce (1974, p. 111) considera al simbólico como “un signo conectado con su objeto por una asociación de ideas generales, de manera tal que su réplica evoca en la mente una imagen, la cual, debido a ciertos hábitos o disposiciones de en mente, tiende a producir un concepto general, siendo la réplica interpretada como un signo de un objeto que es una instancia de tal concepto”. De este entendimiento importa el rasgo de asociación de ideas generales que suscita el símbolo en el momento de su construcción - recepción.
Lizarazu (1998, p.73) considera a los textos como “aquellos que se constituyen en la presentación o exhibición como símbolos literarios, ya sea mediante figuras retóricas o arquetipos simbólicos”. Es decir, pues, que el texto literario es y debe ser un texto simbólico por cuanto trabaja con diferentes tipos de signos y de símbolos. En conclusión, el texto literario, en razón a que es trabajado dentro de los ámbitos de la convencionalidad, la intencionalidad y la asociación general de ideas y sentimientos de hombre, semiológicamente activa procesos de simbolización. Dentro de la literatura un símbolo se empieza a construir con las palabras, con los datos que éstas aportan en la edificación del símbolo, después ya no importan sino el resultado final; un ser, un hecho, una idea, una frase, un lugar, una vestimenta, un objeto, etc., o todos juntos conformando una complejidad simbólica. Un símbolo es una especie de paradigma semántico, de obelisco, de emblema o de macro señal que sobresale.
2.2.1.5. Convencionalidad estético-social:
Este rasgo se relaciona directamente con los grados de aceptación, aprobación, consumo y difusión del texto literario por parte de una sociedad, según su propio desarrollo cultural y estético. Un texto es literario, entonces, si cuenta con la catalogación como tal por parte de un grupo social, sea en el cual ha sido producido y/o en otros, y es que nadie produce literatura para sí mismo, sino que lo hace para los demás.
La convencionalidad estético- social crea espacios en los cuales surgen normas, requisitos y patrones de la praxis literaria, los mismos que deben ser cumplidos a cabalidad por todos quienes aspiran a convertirse en productores de textos literarios. En estos espacios priman determinados gustos y valoraciones estéticos- literarios, que sirven para orientar la producción y el consumo de los textos literarios, así como también determinados maestros o figuras que dominan con sus ideas y estilos la forma de producir literatura.
2.2.1.6. Trascendentalidad:
Para que un texto sea literario debe, primero, traspasar los límites de las motivaciones, intereses y gustos entera y reducidamente individuales e intimistas; debe dejar de ser una especia de confesión personal o ejercicio lingüístico; segundo, en mérito a su calidad temática, su poder simbólico, su riqueza estética, tiene que sobrepasar los límites espacio - temporales.
Es decir, un texto es literario cuando ha ensanchado las fronteras personales y territoriales de su autor..---
2.3. Los géneros literarios
En el estudio de la actividad literaria, uno de las tareas iniciales ha sido establecer sistemas para clasificar las obras literarias. A lo largo de la historia, se ha ensayado diversos sistemas de clasificación según su escritura, en verso o en prosa, según el tema, género amor, etc. Algunos sistemas resultaron inútiles en su momento, pero luego se mostraron insuficientes e ineficientes. El sistema de clasificación que predomina, divide la producción literaria entre géneros, estos son: la lírica, narrativa y el drama.
Desde los tiempos de Platón y Aristóteles se ha venido reflexionando sobre los criterios
deduce una primera y fundamental diferencia entre narrativas y drama. En la que hoy llamamos narrativa, las acciones de los personajes son referidas por una voz narrativa.
En lo que corresponde al drama, las acciones son directamente ejecutadas por los personajes o actuantes.
Se introduce, así, el criterio de presencia o ausencia de un narrador. En la lírica, lo usual es que hablemos de un “yo” poético, que tematiza cualquier punto sobre el que decida expresarse.
Otro criterio que se encuentra en la lírica y en la narrativa es el de la objetividad de los textos. Se parte de suponer que el texto narrativo establece una distancia respecto al universo acerca del cual se expresa. Es más objetivo, porque mira el mundo desde fuera, lo que se relaciona, además, con la necesidad de un narrador. Un texto lirico es más subjetivo, porque su expresión no marca distancia con el mundo que lo rodea, el
“yo” poético habla sobre su relación con el mundo.
Por último, debemos resaltar que el drama presenta una ilusión de inmediatez en los acontecimientos, un presente que se actualiza en cada representación de actores de un escenario. Por su parte la narrativa tiende a una ilusión del pasado, donde los acontecimientos, no son referidos después de un tiempo que puede ser bastante lejano.
De estos estudios o análisis rigurosos, se puede concluir que no existe un rasgo específico que permita definir un género literario; por tanto, para determinar el género de una obra literaria, se debe buscar los rasgos predominantes de dicha obra.
2.3.1. Definición de género literarios:
Quintana (2001, p.45) señala que “son categorías divisibles en especies o sub géneros. Cada especie implica ciertas características particulares, y en general, podemos ubicar un momento histórico en el cual dicha especie tiene mayor relieve”
Toribio (2004, p.47) indica que “son formas o subgrupos que no son estáticos, sino que cambian o evolucionan entre sí”. Él dice, además que algunos autores combinan novelas, crónicas, ensayos; también el teatro moderno ya no se escribe en verso, sino en prosa .
González (2002, p. 345) denomina así a cada una de las tres categorías fundamentales más amplias de la creación literaria. Indica, además, que, si se considera el hecho literario como algo único, los géneros desaparecían y. con ellos, las estructuras literarias generales. Por dentro del sistema, cada género
integra diversos subsistemas que, a su vez, son constituyentes de otros menores, con la que se llega a la obra única y singular.
Gambier menciona, además, que estas obras se caracterizan por tener cualidades comunes, al mismo tiempo que se diferencia entre sí por la finalidad de la obra, los motivos y el modo de ser tratados.
De estas definiciones dadas, se concluye, entonces que los géneros literarios son los distintos grupos de género literario más importantes son:
• Épico narrativo
• Lirico o poético
• Teatral o dramático
Esta clasificación surge como síntesis de la propuesta por La Retórica que señaló al narrativo, lirico y dramático.
2.3.1.1. El género narrativo:
Es una de las variedades de la creación literaria que se caracteriza porque en él se relatan historias imaginarias o ficticias (sucesos o acontecimientos) que constituyen una historia ajena a los sentimientos del autor; aunque sea imaginaria, la historia literaria toma sus módulos del mundo real. Esta relación entre la imaginación y la experiencia, entre la fantasía y la vida, es lo que le da un valor especial a la lectura en la formación espiritual de la persona.--- El ser humano tiene una gran necesidad de comunicar de narrar, de expresar lo que sucede, tanto a él mismo y a los demás.
Cuando esta narración de sucesos es realizada de manera bellísima, buscando transmitir un mensaje que permanezca en el tiempo y tocando temas de interés universal, se convierte en una obra literaria.
Toro (2007, p.274) define como “el conjunto de obras literarias con características similares para narrar acontecimientos u obras narrativas”. Además, señala que “estas obras están conformadas por tres elementos como:
A) El mundo narrado
En el existen tres elementos principales: los personajes, los acontecimientos y el ambiente. Personajes: son seres creados por el
autor y que cobran vida dentro de la historia. Ellos son quienes realizan los hechos o a quienes les suceden.
Los personajes no siempre son ser seres humanos. También pueden ser animales o -incluso fenómenos naturales, a los que se les dan características humanas como hablar, pensar, moverse, etc. Adquieren su calidad de personajes porque intervienen en la historia.
No todos ellos son todos iguales, ni tienen el mismo grado de participación en los acontecimientos que se narran.
Según su grado de participación en la historia, los personajes se clasifican en principales, secundarios e incidentales cada uno de ellos.
a) Personajes - Principales
Son aquellos que concentran la mayor atención, porque participan directamente en los acontecimientos que se narran. Es decir, la narración se trata de lo que les ocurre a ellos o de lo que ellos mismos realizan.
Si este tipo de personajes no estuviera, la historia desaparecería;
no le sucedería nada a nadie. Entre los personajes principales debe haber uno que es el central, el más importante de todos: es el protagonista.
- Secundarios
Son quienes no están involucrados directamente en la historia que se cuenta, sino que tienen una participación menor. No es que no tengan importancia; también intervienen en los hechos, pero no tanto ni tan seguido como los personajes principales.
A pesar de esto, no podemos decir que no sean relevantes en la narración, puesto que, aunque su participación no es fundamental, siempre hay una razón para que ellos estén ahí.
En este sentido, podemos afirmar que la obra narrativa es como un rompecabezas en que cada pieza encaja perfectamente con las demás. Es así como sí faltara una pieza muy pequeña, el rompecabezas no estaría completo, y no podríamos armar la historia.
- Incidentales
También se les llama personajes episódicos. Son aquellos que aparecen en la historia sólo en una oportunidad, para algo específico. Esto puede ser entregar un dato, hacer una pregunta, o simplemente observar una situación.
b) Los hechos o acontecimientos
Se trata de los sucesos que les acaecen a los distintos personajes de la historia, todo lo que les pasa o lo que realizan por sí mismos y que el narrador nos cuenta.
- Clasificación:
Los acontecimientos pueden clasificarse:
• Acontecimientos principales: Son los que concentran toda la atención del relato. Constituyen el motivo o cuerpo de la historia.
Por ejemplo, si un amigo nos cuenta que se cayó mientras andaba en bicicleta, ese será el acontecimiento principal de su relato.
• Acontecimientos secundarios: Son los que acompañan al acontecimiento principal. Sirven para entender mejor lo que nos están contando, para comprender por qué los personajes actúan como lo hacen. También, le dan continuidad y coherencia a la historia.
• Indicios: Los acontecimientos de la historia que cumplen la función de entregar pistas de lo que sucederá más adelante.
c) Ambientes o escenarios:
Es el espacio general en cual se desarrolla el relato; en él se mueven los personajes. Existe el ambiente físico y el Ambiente Sicológico.
- Ambiente Físico:
Es el lugar propiamente tal; donde los personajes existen, viven o se mueven. Dentro de él se pueden considerar dos aspectos: el local y el temporal.
El ambiente físico- local: Es el lugar donde están situados los personajes y se desarrollan los acontecimientos. Puede ser un lugar. El ambiente físico local se encuentra caracterizado en la narración, es decir, se señalan datos sobre él. A veces, esta información es entregada directamente por el narrador, pero en otras ocasiones debemos extraerla de la propia historia.
El ambiente físico- temporal: se refiere a la época histórica en la cual transcurren los hechos. Puede ser la época actual, es decir, el presente.
En ambos casos, no importa que el autor de la obra sea de esta época. Él puede situar su historia en cualquier periodo, gracias a la imaginación propia.
- Ambiente Psicológico:
Es la atmósfera o clima emocional, en la cual se desarrollan los acontecimientos. Este espacio está creado por todos los elementos presentes en la historia, aunque se hayan puesto en ella sin perseguir necesariamente ese fin. Los factores que influyen en la creación de un ambiente sicológico no siempre pueden delimitarse con claridad.
B) El Narrador
Es el elemento principal en el relato, es quien conoce todo cerca de la historia que relata y organiza. Todorov (2001, p. 221) señala “El narrador es quien encarga a los principios, a partir de los cuales, se establecen juicios de valor; es quien disimula o revela los pensamientos de los personajes, haciéndolos participar, así, de su concepción de la psicología; él es quien escoge entre el discurso transpuesto, entre el orden cronológico y los cambios en el orden temporal”.
a) Tipos de Narrador:
- Homodiegético (Primera persona) o Narrador
Testigo: El narrador es un personaje, pero nos presenta hechos no vividos por él, sino que le han sido relatados por otros personajes que si es el protagonista.
o Narrador Protagónico: Es aquel que cuenta en primera persona del singular, plasma su propia vida es el personaje principal, también es conocido como narrador actor.
o Narrador Personaje: Es el narrador que cuenta la historia en primera persona, pero que no es necesariamente, el protagonista
- Heterodiegético (Tercera persona) o Narrador omnisciente:
Es el narrador que relata los hechos en tercera persona; aparece a manera de un Dios, como un ser superior. Se anticipa a los hechos y conoce todo el existir de los personajes del relato.
o Narrador Múltiple: son diversas voces narrativas que presentan el relato. Este tipo de narrador lo podemos encontrar en la obra “Gazapo”, del autor Gustavo Sainz.
C) Las Acciones
Un texto narrativo presenta acciones desarrolladas con personajes, en un tiempo y ambiente determinado. Estas acciones o hechos presentan los siguientes segmentos.
a) El planteamiento: Presenta a un personaje en una situación previa de conflicto. En esta parte inicial de la narración, la información responde a las preguntas: ¿Quién es el personaje?, ¿Que le ocurre?, porque le ocurre?
b) El nudo: desarrolla el conflicto mediante un cambio, aquí la información responde a la pregunta ¿Qué problemas tiene el personaje?, ¿a qué obstáculos se enfrenta?
c) El desenlace: Orienta el relato hacia la resolución del conflicto inicial, planteando una situación diferente a la inicial. Responde a las preguntas ¿Cómo afronta el personaje el conflicto?, ¿lo resuelve o lo asume?
D) El Tiempo
Toda acción narrada se desarrolla en un transcurrir del tiempo. Este se constituye en una dimensión primordial de la narración, que todo cambio de estado supone momentos sucesivos en el tiempo.
a) Tiempo de la Historia: Es la sucesión temporal de acontecimiento siguiendo el modelo del desarrollo del tiempo real.
Aquí se encuentran la narración lineal, que cuenta la historia en forma ordenada: inicio, desarrollo, y final.
b) El tiempo del discurso: Es la manera en que el texto presenta la sucesión de acontecimientos, tenga relación o no con el modelo de desarrollo real de los acontecimientos; aquí el relato puede presentar narraciones circulares, trenzadas, paralelas, etc.
2.4. Los mitos y leyendas 2.4.1. Los mitos:
La historia del mundo mitológico es equivalente a la historia de la humanidad, puesto que los relatos y creencias que nacieron para darle sentido a la inexplicable, descansando nuestra angustia ante lo desconocido y saciando nuestro afán por entender al mundo, son el vínculo que nos une tanto nuestros antepasados como a nuestros semejantes. Los mitos son, sin duda alguna, instrumentos imperecederos que nos ayudan a interpretar el mundo.
Sin embargo, es pertinente y necesario aclarar que no está en estos relatos, el encontrar una presunta verdad histórica, de la que se supone deban dar cuenta.
No puede negarse que la historia, al igual que el entorno natural, ha de haber dejado una huella profunda en todos los productos culturales y, por tanto, también en los mitos y leyendas. Sin embargo, tomar toda la mitología como una simple crónica es tan incorrecto como considerar que es la fabulación del naturalismo primigerio. De lo antes expuesto, se concluye que el pensamiento mítico considera al pasado de la misma manera que el pensamiento racional concibe a la historia, dado que el cuento sagrado o mito es una mera ficción que nos remite, no a un pasado muerto, sino a una realidad (re vivida o re –creada), a través del ritual que es el mito. Dato adicional es que los relatos sacros o mitos también se alcanzan a los personajes y a la manera social tales o cuales hechos y actitudes y de consolidar ambas cuestiones de manera unívoca y general para todos los miembros de una sociedad. Así, se concluye, que el mito cumple una función sociológica, para glorificar a un cierto grupo o para justificar un estado de cosas anómalas.
González (2002, p. 259) indica que el mito “es un relato poético de hecho en el que se manifiesta la profunda necesidad que tiene el hombre de relacionarse con los dioses. Pero, además de la exigencia religiosa, se abarca problemas morales, social y aun de índole práctico”.
Quintanillas (2002, p. 123) señala que “es un relato tradicional que se refiere a unos acontecimientos prodigiosos protagonizados por dioses, semidioses o héroes, que buscan dar una explicación a un hecho o fenómeno. Forman parte de una un sistema de creencias de una cultura, o de una comunidad, donde son considerados como historias verdaderas”. Pedraza (2005, p.236), dice “el mito es el resultado de los esfuerzos de la humanidad primigenia para formalizar la realidad como un todo coherente con un sentido determinado. Nace, señalado por su función, para dar respuesta respecto de lo que las cosas y el hombre son”.
De esta definición se concluye que el mito es una especie narrativa, a manera de historia fabulosa y de tradición oral que explica, por medio de la narración, las acciones de seres que encarnan de forma simbólica fuerzas de la naturaleza, aspectos de la condición humana.
Tiene una función cosmogónica, dado que intenta explicar la misión del mundo y de la vida.
(El origen del universo y del hombre). Al respecto, está la acotación de Toribio Montoya (2008, p. 17), quien señala que “son narraciones imaginarias que sirven para dar una explicación tradicional de los fenómenos de la naturaleza y de nuestros orígenes. Sus personajes son seres divinos que influyen en el destino de la humanidad”. Así, entonces, un mito es una especie narrativa narrada en tercera persona, generalmente distante en el tiempo de los hechos que ocurren. Sus personajes suelen ser dioses o seres sobrenaturales del pasado remoto relacionado con el tiempo de la creación.
- Características de los mitos:
* Son relatos de corte fantástico.
* Son narraciones de hechos relacionados con el orden de lo sagrado.
* Surgen de la imaginación del hombre primitivo.
* Sus personajes son Dioses, semi Dioses y héroes.
* Se transmiten de generación en generación.
* Nace de un pueblo para explicar su origen y su visión del mundo.
* Buscan dar respuestas a situaciones y vivencias de la naturaleza de las cosas Son enseñanzas de las culturas del mundo.
2.4.1.1. Clases de mitos:
a) Mitos Teológicos: Relatan el origen y la historia de los dioses. A veces, en las sociedades de tipo arcaico. Los dioses no son preexistentes al hombre. Por el contrario, frecuentemente, los hombres pueden transformarse en cosas en animales y en dioses.
b) Mitos Cosmogónicos: Son aquellos relatos que intentan explicar la creación del mundo. Están en todas las culturas del mundo como son:
mito de Kon, mito de Na hua, Mito de Naylamp.
c) Mitos escatológicos: Son los que narran y anuncian el fin del mundo y de la humanidad, el mito del Apocalipsis, por ejemplo.
d) Mitos fundacionales: Narrar el origen de las ciudades y pueblos por voluntad de los dioses. El mito de la fundación de Roma.
El mito, como conocimiento de cultura de carácter universal, es un producto social, surgido de muy distintas fuentes, cargado de funciones persistentes en el tiempo, pero no inmune a él, es decir, su estructura permanece, aunque cambie su forma. Sus enseñanzas de la cultura del mundo, suelen ser su punto de partida de análisis social.
Su importancia radica en el intento de explicar el origen de los distintos seres y acontecimientos del mundo, a través de los actos de los seres sobrenaturales, llámese dioses o semidioses.
2.4.2. Las leyendas:
González (2002, p .225) señala que “es la narración de un acontecimiento donde se mezcla la tradicional con prodigios maravillosos o sobrenaturales. Surge como una necesidad innata del hombre de explicar los misteriosos universales. Nació en un ámbito determinado, pero tuvo aceptación popular y se transformó en un hecho tradicional, porque responde a una necesidad colectiva que la difunde y expande”.
Toribio Montoya (2001,p. 17) asevera que se trata de composiciones tradicionales que cuentan una historia ficticia. “Todo inicia con una persona, una comunidad,
un lugar o un acontecimiento que logra capturar la imaginación y la mente de las personas”.
De las dos definiciones brindadas, se puede concluir que una leyenda es una narración legendaria que intenta compartir historias con generaciones futuras.
Contienen un núcleo histórico decorados con episodios imaginarios. Su importancia radica en que trata de fundamentar cierta validez histórica; de modo que el universo ficticio que se relata encaje en la realidad como un producto verosímil. También se deben su importancia a las enseñanzas y lecciones morales que nos imparten.
- Características de las leyendas:
* Pertenecen a la tradición popular
* Producto de la tradición oral o folclórica
* Combina elementos de la realidad y la fantasía
* Tiene un fuerte arraigo histórico
* Es un relato oral- escrito (prosa o verso)
* Son de carácter anónimo
* Narran sucesos desconocidos e inexplicables
* Se transmiten de generación en generación
* Se constituyen en herencia cultural
* Se centran en personajes reales y en logros obtenidos por éstos
* Cumple una función didáctico- moralizante
De estos rasgos, se puede precisar que las leyendas son presentadas como narraciones de sucesos o hechos que, generalmente, pretenden explicar un fenómeno natural con una historia de carácter sobrenatural. Se transmite de generación en generación de manera oral o escrita, y tienen un carácter local, es decir, que son propio de un lugar.
2.4.2.1. Clases de leyendas:
Los relatos legendarios o leyendas son diversas narraciones que pueden clasificarse de dos grupos, basándose en el tema enfocado en el relato y el lugar en el que se haya originado.
Dependiendo del tipo, las leyendas pueden contar una historia o suceso propio de cualquier lugar, sin importar el tamaño; puede ser un país, o el
mundo entero. Tienen la particularidad de añadir elementos de ficción a una narración con acontecimientos reales para sumar credibilidad.
a) De acuerdo con el tema:
* Leyenda antropológica: Son relatos creados en base a teorías que explican el origen del hombre o su aparición primaria en un lugar determinado, ya sea en este planeta o en cualquier otro sitio.
* Leyendas teogónicas: Son las que narran la procedencia y la relación de los dioses entre sí, explicando actos que involucran su parentesco y, en otros casos, describen las acciones en las que los dioses han actuado como intermediario.
* Leyendas escatológicas: Estos relatos involucran escenarios desconocidos para el hombre. Está estrechamente ligada a la Teología, pero, además, desarrolla un contexto opuesto referido a la culminación de los días de la humanidad, una guerra de fin de mundo, entre vivos y muertos, o temas similares.
* Leyendas cosmogónicas: Relatan la creación de los mundos sin enfocarme en temas de índole religioso o científico, sino aplicando un toque de ficción relacionado con algún elemento de la realidad que refuerce el marco del relato. El mito de Armagedón, por ejemplo.
* Leyendas históricas: Enfocan el relato en un acto histórico de relevante, añadiendo actos heroicos de algún personaje que alcance los límites de la ficción o, simplemente, señalando un acontecimiento con detalles surrealista.
* Leyendas religiosas: Estas expresiones narrativas manifiestan actos característicos y significado religioso. Ya sea el descenso de un ángel a la tierra, el enfrentamiento entre algún ser divino con algún demonio, o la intervención de los seres espirituales, que ocasionan resultados que pueden considerarse milagrosos.
b) De acuerdo con el origen:
* Leyendas locales: Relatan eventos que guardan relación con actos que involucran a un lugar en particular. Resaltan elementos de la
idiosincrasia local ya sea enfocado en un personaje conocido, un momento importante, una acción.
* Leyendas rurales: En estos relatos, el lugar asume la importancia de la narración. La geografía del paisaje debe ser campesino, con la variabilidad de las actividades propias de cada lugar y los personajes incluidos. Deben formar parte del paisaje rural.
* Leyendas urbanas: El sitio de la leyenda se encuentra ambientado a la vida moderna de una ciudad, con caminos de asfalto y reducidos paisajes verdes. Han pasado de generación en generación, sin perder el toque contemporáneo de la vida.
• Veamos las principales diferencias entre:
Mitos Leyendas
- Se sitúan en un tiempo fundacional, anterior al tiempo histórico y, por tanto, anterior a la presencia de la humanidad en la tierra posee un carácter religioso y se articula con un sistema de creencias, puesto que su intención es explicar hechos cosmogónicos (creación, muerte o fenómenos naturales).
- Son historias sagradas.
- Sus personajes son, por lo general, seres sobrehumanos, dioses, semidioses, titanes, héroes, gigantes, etc.
- Los temas son de carácter universal, puesto que buscan responder a preguntas que han sido cruciales para la humanidad; el origen de la existencia, el bien y el mal, la creación del mundo y del propio ser humano.
- Se sitúan en un tiempo histórico concreto que, en muchas ocasiones, pueden ser recientes.
- Tiene un carácter maravilloso y sobre natural; sin embargo, se refiere a hechos cotidianos y cercanos. Por tanto, no se articula con un sistema a creencias. Los personajes son seres muy variados, en los que se encuentran:
humanos diablos, brujos, animales.
- Es de carácter, regional y local, yo que tratan temáticas que son menos trascendentales. Sin embargo, muchas de ellas encuentran resonancia y similitudes en las diferentes tradiciones de los pueblos, sumamente distante entre sí.
Importancia de las leyendas en la sociedad:
Las leyendas son verdades locales, verdades de los pueblos, por lo que deben ser respetados por todos, aunque parezca muy racional. Pues las verdades de los pueblos determinan sus realidades y su razón de ser, así como la necesidad por seguir conociendo su entorno, lo que se redunda en la aparición de pensamientos racionales y empírico. “Primero la imaginación y luego la realización”, dijo Claude Levi (1995)