UNIVERSIDAD AUTÓNOMA DE SANTO DOMINGO (UASD)
Nombre
Alma Denis Diaz Barrera Sección
Let 02-012, N8 Tema
La Oratoria Materia Letra 02 Profesor
Pedro Ramírez Martínez
06 de Diciembre del 2022
INDICE
Introducción………..3
1.1Diversos conceptos de oratoria………..4
1.2Concepto personal de oratoria………5
1.3 Importancia de la oratoria para la vida y el ejercicio profesional..6
1.4Historia de la oratoria………8
1.5La oratoria y la dialéctica………10
1.6El orador no nace, se hace……….11
1.7Características de un buen orador………12
1.8 Grandes oradores del mundo………...13
Conclusión………..14
Bibliografía……….15
INTRODUCCION
En esta ocasión, abordaremos unos de los temas más fascinantes de la historia humana. Consistente en aquel don de la oratoria, que ha estado sujeto a transformaciones, desde la Antigüedad, hasta nuestros días.
La Oratoria ocupa un lugar especial, en la vida misma. El poder de la convicción, de representantes de cada país, es menester en un mundo de transformación.
A continuación, abordaremos una serie de temas y sub temas, con el objetivo de que sean mas claro para lector entre estos están:
Diversos conceptos de oratoria
Concepto personal de oratoria
Importancia de la oratoria para la vida y el ejercicio profesional
Historia de la oratoria
La oratoria y la dialéctica
El orador no nace, se hace
Características de un buen orador
Grandes oradores del mundo
La Oratoria, es pues, unos de los elementos fundamentales en la unificación de criterios, y la comprensión y el estímulo de masas.
DESARROLLO
DIVERSOS CONCEPTOS DE ORATORIA
1. HÉCTOR MALDONADO WILLIMAN (1998) sugiere que “para persuadir se necesita hacer un esfuerzo mayor porque no basta que el público escuche el mensaje que se le envía, sino que tiene que realizar una acción que se deriva de dicho mensaje”, de igual manera ocurre con el arte de seducir, para ambos casos es necesario un dominio y conocimiento profundo de nuestro idioma.
2. Según Platón, la oratoria define como “El arte de seducir a las almas por la palabra”.
3. SEGÚN LA R.A.E.: “Arte de hablar con elocuencia, de deleitar, persuadir y conmover por medio de la palabra”
4. El que sabe pensar, pero no sabe expresar lo que piensa, está en el mismo nivel del que no sabe pensar” (Pericles, año 450 a. de C.)
5. Ormazábal (2010) indica que la oratoria es el arte de hablar con elocuencia y también un género literario que se concreta en distintas formas, entre las cuales se encuentran las siguientes: el discurso, la disertación, la conferencia y el sermón.
6. Verderber (2011) señala que la oratoria es importante para tener éxito en casi todos los aspectos de la vida; son presentaciones orales que por lo general se llevan a cabo sin interrupción, ya sea en ocasiones formales, donde el público se ha reunido expresamente para escuchar, en contextos de empleo menos formales y durante las conversaciones cotidianas informales.
7. Gutiérrez (2006) que para que la oratoria cumpla su cometido de persuadir y convencer, el orador debe poseer las siguientes características:
Integridad: Un discurso será eficaz solamente si el comportamiento del orador testimonia su mensaje, de lo contrario sus acciones desmentirán sus palabras. El auditorio descubre muy fácilmente cuando el orador tiene intenciones turbias o propósitos ocultos.
Conocimiento: Es necesario que el que habla en público posea una cultura general amplia, que le permita contar con un vocabulario variado y adecuado a los receptores, que le apoye a convencer, como para tener razonamientos y argumentos suficientes que puedan defender sus ideas y refutar las contrarias
Confianza: La confianza en sí mismo y la verdad de los argumentos despertarán el interés en el auditorio. Una persona reservada, cauta y siniestra no inspira confianza ni predispone a escucharle
Destreza: La comunicación oral se beneficia cuando es apoyada por la facilidad de palabra, el control de la voz y la coordinación de los movimientos corporales.
8. ANONIMO. La Oratoria no se trata de imitar a otros, por buen orador que sea una persona, si se le imita siempre será una copia más o menos ridícula del original. Se puede extraer enseñanzas de los grandes oradores, pero nunca imitarlos, es fundamental que cada cual desarrolle su propia capacidad de Oratoria.
CONCEPTO PERSONAL DE ORATORIA
Para mí la oratoria es un arte que es utilizado para persuadir a un público determinado y en esta se debe tomar en cuenta el uso de:
Coordinación
Ademanes
Control de la voz
Para causar mayor interés ante el público.
IMPORTANCIA DE LA ORATORIA PARA LA VIDA Y EL EJERCICIO PROFESIONAL
El recurso de la palabra está siempre presente en la vida educativa de los alumnos y alumnas: clases, recreos, salidas. Pero también lo estará, en unos años, a lo largo de toda su vida profesional: reuniones, presentaciones, trabajo y liderazgo de equipos, Por ello es de gran importancia que el alumnado esté preparado para
hablar y debatir en público, utilizando estas habilidades de forma ordenada y eficaz.
De ahí el valor que la formación en oratoria tiene para el desarrollo, actual y futuro, de los alumnos. Una buena oratoria genera confianza en los oyentes. También implica una mayor y mejor repercusión de las ideas propias en el entorno de trabajo, gracias a la capacidad para transmitirlas de forma precisa y entendible, y además incrementa la capacidad negociadora de los oradores.
HISTORIA DE LA ORATORIA
La oratoria nació en Sicilia y se desarrolló fundamentalmente en Grecia, donde fue considerada un instrumento para alcanzar prestigio y poder político. Existían unos profesionales llamados logógrafos, quienes se encargaban de redactar discursos para los tribunales.
El más famoso de ellos fue Lisias. Sin embargo, Sócrates creó una famosa escuela de oratoria en Atenas que tenía un concepto más amplio y patriótico de la misión del orador, que debía ser un hombre instruido y movido por altos ideales éticos a fin de garantizar el progreso del estado. En este tipo de oratoria llegó a considerarse el mejor en su arte a Demóstenes.
De Grecia la oratoria pasó a la República romana, donde Marco Tulio Cicerón la perfeccionó. Sus discursos y tratados de oratoria son reconocidos hasta el día de hoy.
Es en dichas situaciones cuando los nervios nos traicionan y las demás personas perciben nuestra inseguridad.
Con la práctica de la oratoria podrás vencer estas barreras, y aprender a controlar tus miedos y ansiedades a la hora de ofrecer un discurso. La aplicación de las técnicas correctas te permitirá hacer frente a estas situaciones, y lograr la empatía de la audiencia. Podrás cautivar a tu público, atraerlo, movilizarlo, y lograr su compromiso, la escucha, el interés, el acompañamiento y el control de la situación.
Verás que esto es posible: podrás lograrlo a través del estudio, el aprendizaje y la práctica. Todos somos capaces de enfrentar a una audiencia: solo hay que tener la técnica, la práctica, el estudio, el ejercicio, y lo que es más importante: tener las ganas, la convicción y la curiosidad de emprender este maravilloso camino hacia una comunicación fluida.
La oratoria es la diferencia entre lo que expresás y lo que querés expresar; te permite cautivar al oyente, meterte en su alma, en sus sentimientos, despertar su curiosidad, hacer que se deleite con tus palabras, que quiera seguir escuchándote.
La oratoria también es importante en estos tiempos en que abunda la comunicación
a través de las redes sociales: te permite comunicar tu mensaje de forma clara, contundente y concisa, atravesando la pantalla, para lograr persuadir con tus palabras y gestos al oyente.
La oratoria implementada a través de canales tecnológicos permite vender un producto, hacerlo conocer, transmitir un mensaje o idea y todo lo que puedas imaginar. Hay oradores a quienes escuchamos, y otros a quienes no podemos dejar de escuchar: allí radica la diferencia.
LA ORATORIA Y LA DIALECTICA
La oratoria es la materialización de la capacidad persuasiva presentada por la retórica y se concreta como un género literario específico, por ejemplo, en discursos, conferencias o sermones, etc. En pocas palabras, se denomina oratoria al arte de hablar con elocuencia. La retórica es la teoría, la oratoria la aplicación de la teoría retórica en un discurso concreto. Por eso, la retórica y la oratoria no pueden separarse y han dado lugar a ciertos malentendidos terminológicos: hablar de teoría oratoria es hablar de retórica; en cambio, hablar de práctica retórica es hablar de oratoria. Así, la retórica nace de la praxis oratoria y la oratoria se enriquece con las aportaciones de la retórica.
Al ser la dialéctica una palabra polisémica (que posee varios significados), conviene precisar que aquí nos referimos a ella especialmente como método de razonamiento. Etimológicamente significa el” arte de conversar” (del griego “día”, reciprocidad, intercambio, y “logos”, palabra, discurso, etc).
Este concepto no es una invención de Marx, ni siquiera de Hegel, pues ya lo encontramos en la filosofía griega, aunque en un sentido muy distinto. En el mundo griego, la Dialéctica era el arte de discutir y se oponía a la retórica o arte que enseñaba a hablar bien ante un auditorio. Heráclito de Éfeso expuso dos proposiciones que están en la base del pensamiento dialéctico: 1) todo fluye constantemente, todo está en movimiento y 2) todo está formado por opuestos que siempre están en estado de tensión, de manera que cualquier forma determinada es el resultado del equilibrio entre ambas fuerzas opuestas. Sócrates, por ejemplo, practicaba el arte de la Dialéctica (el diálogo) con sus discípulos para ayudarles a alcanzar las esencias de las cosas; en Platón se identifica con la filosofía misma, y es el método para el conocimiento de las Ideas y el descubrimiento de la Idea de Bien como fundamento de la totalidad de la realidad. La filosofía posterior utilizó esta palabra para designar las enseñanzas dirigidas al aprendizaje de la discusión, y en algunos casos se la identificó con la Lógica.
En Marx, la dialéctica designa tanto el proceso peculiar con el que se desenvuelve la sociedad a lo largo de su propia historia, como el modo en que se debe pensar para captar adecuadamente dicho proceso. Finalmente, según Hegel, la dialéctica afirma que cada pensamiento, cada idea y cada situación en el mundo tiene un contrario, y que la unión con él forma un todo mayor y más complejo. Hegel siguió la
tradición que procede de Heráclito (hacia el 500 a. C.), quién veía todo como un producto de un proceso del que surge el progreso de la historia. Como ninguna situación puede continuar indefinidamente, y cada situación contiene elementos que entran en conflicto, el cambio es continuo. El proceso de cambio es la dialéctica.
EL ORADOR NO NACE, SE HACE
Más del 70% de las personas sufre de pánico tan sólo de pensar que tiene que hablar en público. Pero la buena noticia, es que no se nace siendo un buen orador, sino que, mediante la práctica, la dedicación y el esfuerzo, ¡Puedes llegar a serlo!
El buen orador no es aquel que inicia y termina bien una charla, sino aquel que logra conectar con su audiencia (público) y que logra la acción y respuesta deseada.
Para ser un buen orador, debes considerar los siguientes puntos:
El Público: Cada mensaje va dirigido a un público distinto. Debemos conocer cuáles son sus características, qué conocen del tema que vamos a tratar y hasta las condiciones físicas del lugar de nuestra exposición. No es lo mismo hablar, por ejemplo, al aire libre, que hablar en un salón cerrado durante un almuerzo ejecutivo.
El mensaje: Luego de conocer a tu público, debes adaptar tu mensaje. En ocasiones, pensamos que el público tiene el mismo nivel de conocimiento que nosotros, pero nada más lejos de la realidad (esto rara vez sucede). Es por ello, que debemos preparar nuestra intervención del modo más llano y simple posible, pero de manera atractiva.
Preparación: Debes practicar antes del gran momento. Una técnica que ayuda mucho es practicar delante del espejo o realizarle la presentación a alguien de nuestra confianza. Recomiendo siempre que realices una guía de "posibles preguntas" para que a priori, puedas ir pensando las respuestas que brindarás.
Desarrollo: Para transmitir el mensaje que deseamos, debemos tomar en cuenta aspectos como nuestra postura, lenguaje corporal y hasta nuestra vestimenta. Es recomendable mantener un ritmo variable en el discurso, brindando ejemplos nuestros y experiencias (Storytelling) y solicitando la participación del público en algunos casos. Cuidar la entonación y realizar pausas ante explicaciones complejas o que lleven a la reflexión.
Pienso, definitivamente, que un buen orador puede hacerse y superarse cada día, aunque claro, hay personas que nacen con un don extraordinario para la palabra.
No obstante, todos somos capaces de transmitir conocimientos, sentimientos y llevar a la acción. Es una técnica que, como todo en la vida, se practica y arrojará excelentes resultados.
Si me preguntaras, ¿Cuál es el punto de partida? Te diría que conocer el tema que vas a tratar y no menos importante, dejar a un lado los complejos y ese miedo escénico que hace que olvidemos todo en segundos y que nos pone a temblar. Esto se logra, como mencioné en líneas anteriores, con la práctica. Siempre será buena idea realizar ensayos frente a personas de nuestra confianza que puedan darnos su opinión y que, mediante críticas constructivas, nos lleven a mejorar.
CARACTERISTICA DE UN BUEN ORADOR
Presencia
Un buen orador debe moverse para mostrar entusiasmo y trasmitirlo a su audiencia.
Un orador debe vestirse adecuadamente, pero siempre teniendo en cuenta el público ante el cual se presenta. Su postura debe ser erguida (con los hombros ligeramente hacia atrás), mostrando decisión y seguridad.
Su presencia no debe ser estática, sino que debe moverse para dirigirse a distintos sectores del público y para mostrar su entusiasmo y transmitirlo a la audiencia.
Preparación
Debe dominar el tema, los argumentos que desarrollará, pero también anticipar las preguntas que pueden dirigirle. Su conocimiento sobre el tema que desarrollará le permite mantener un discurso fluido, sin titubeos que pueden provocar la desconfianza o disminuir el interés del público.
Por otro lado, la preparación también incluye la puntualidad, conocer el recinto donde se realizará la presentación y saber con qué elementos tecnológicos contará (micrófono, proyector, etc.).
Práctica
Un buen orador debe practicar en privado el discurso, ritmo, gestualidad y tono de voz.
Conocer el tema no es suficiente para poder expresarlo con efectividad. Un orador practicará en privado la mejor forma de exponer sus argumentos,
combinando contenidos, tono de voz, gestualidad, ritmo y cualquier otro elemento que incluya en su disertación.
Credibilidad
Si bien en su preparación deben anticiparse posibles preguntas, si no puede responder a alguna, es preferible que admita sus limitaciones que intentar engañar a la audiencia con falsas respuestas.
Dicción
Las palabras deben ser pronunciadas de forma correcta pero también clara, con una modulación distintiva de cada consonante y vocal.
Vocabulario
Si es necesario utilizar una palabra específica debe explicarse antes su significado.
De la misma forma que la vestimenta, el vocabulario siempre debe adaptarse tanto a la temática tratada como al público. Si es necesario utilizar una palabra específica para designar un concepto de alguna disciplina (biología, filosofía, medicina, etc.) que el público probablemente no conozca, el término se utilizará solo luego de haber sido explicado de forma amena, clara y concisa.
Ritmo
La exposición de un buen orador debe ser dinámica, utilizando diversas técnicas digitales o visuales que ayuden a mantener la atención del público.
Parte de ese dinamismo implica también hacer las pausas necesarias al
hablar, para señalar etapas en el discurso, crear expectativa o facilitar la comprensión del mensaje.
Argumentación
El buen orador debe mostrarse convencido y firme en su posición.
El orador debe ser consciente de los fragmentos de su exposición que son más propensos al debate. Por eso su preparación debe incluir argumentos para defenderse ante las críticas esperables.
Si bien el orador debe mostrarse convencido y firme en su posición, también debe escuchar las opiniones de la audiencia y respetar a aquellos que disientan con sus opiniones.
Gestualidad
La gestualidad tanto del rostro como del cuerpo debe ser utilizada para enfatizar los mensajes verbales, para favorecer la empatía del público o para mantener el dinamismo de la exposición.
Sin embargo, debe utilizarse de manera consciente como un medio de comunicación no verbal, y nunca abandonarlo al azar, ya que si no es utilizado de forma adecuada puede convertirse en un distractor o incluso contradecir el mensaje que quiere transmitirse.
Contacto visual y verbal
En ocasiones es necesario utilizar la segunda persona del singular.
Al establecer contacto visual con diferentes miembros del auditorio se promueve la atención e integración hacia el tema que se está exponiendo.
Además, debe apelarse a la audiencia utilizando con frecuencia en su discurso la segunda persona del singular.
GRANDES ORADORES DEL MUNDO
1. Pericles (495-429 aC): En el momento de las edades de oro, Pericles fue un gran orador griego. Era una persona muy influyente y se le dio el título de Primer Hombre de Atenas. Gobernó durante 495-429 aC, y este período fue llamado a veces como el período de Pericles. Apoyó el arte y la literatura y gracias a él Atenas es considerada como el centro de la educación y la cultura de Grecia. También promovió la democracia ateniense y se le califica como un populista también. Es conocido por haber dado una nueva definición a la palabra pública en Atenas.
2. Demóstenes (384-322 aC): fue otro orador y estadista de Atenas. Logró solucionar su problema de tartamudez y comenzó a estudiar los discursos y oraciones de otros oradores griegos, que incluían Pericles. Cuando daba discursos oficiales en Grecia la gente se congregaba para escuchar sus críticas a Felipe, rey de Macedonia y padre de Alejandro Magno, que había enviado una misión para conquistar Grecia. Dio tres discursos muy duros contra el rey macedonio que fueron llamados los Filípicas e incluso hasta la fecha, si alguien da un discurso en contra de alguien de manera enérgica y condenatoria, se lo llama discurso Filípica.
3. Abraham Lincoln (1809-1865): fue un gran presidente de los EEUU, que gobernó desde el año 1861 hasta 1865. Fue un verdadero portavoz de un ideal y tuvo las cualidades que un orador requiere: conocimiento e intensidad. Era una persona que sabía de lo que está hablando y lo que significaba. Habló principalmente sobre las objeciones a la esclavitud, pero su discurso en Gettysburg a meses de esa decisiva batalla de la Guerra Civil, fue una de las piedras angulares de la historia de Norteamérica. En él, Lincoln logró resumir su postura frente a la guerra usando menos de 300 palabras, en dos o tres minutos, en diez oraciones.
4. Winston Churchill (1874-1965): dio muchos discursos inspiradores como primer ministro británico, pero ninguno como aquel del 18 de junio de 1940, en el comienzo de la II Guerra Mundial. Ese discurso, tenía el propósito de inspirar a la gente y aumentar su confianza para los duros tiempos que se avecinaban. La frase «No tengo nada que ofrecer sino sangre, esfuerzo, lágrimas y sudor”, quedó sin dudas en la historia.
5. Mohandas Gandhi (1869-1948): fue una figura influyente en la historia de la India. Sus discursos eran muy motivadores e instaban a caminar por el camino
de la no violencia. El discurso que pronunció durante el movimiento Quit India el 8 de agosto 1942 fue vital para provocar a la gente a luchar contra el dominio británico, pero con una resistencia pasiva. Martin Luther King Jr. fue quizás su mejor continuador, con grandes discursos que tenían el Mahatma Gandhi como inspiración y la no violencia como leit-motiv.
6. John F. Kennedy (1917–1963): fue presidente de EEUU del año 1961 a 1963, año de su asesinato. Dio discursos inspiradores y muy liberales. Su discurso en el Muro de Berlín en 1963 fue uno de sus mejores discursos, buscando aumentar la confianza de los ciudadanos de Berlín Occidental que tenían el temor de ser conquistados por Alemania Oriental comunista. También su discurso de toma de poder fue tan fascinante que la gente todavía lo recuerda.
Allí habló sobre la necesidad de los estadounidenses a estar activos, con la célebre frase “No preguntes lo que tu país puede hacer por ti, pregunta qué puedes hacer por tu país”.
7. Nelson Mandela (1918–2013): fue presidente de Sudáfrica desde el año 1994 hasta 1999. Fue el activista de militante antiapartheid y fue también el líder del Umkhonto we Sizwe. Fue encarcelado en el año 1962, acusado de sabotaje y otros cargos. Le dieron una pena de cadena perpetua. Pasó 27 años de su vida en la cárcel, y desde allí lideró el movimiento contra el apartheid. El discurso inaugural de su mandato quedó en la historia mundial como una de las grandes obras de la reconciliación racial.
8. Martin Luther King Jr. (1929-1968): pronunció discursos contra la discriminación racial, apoyado en la no-violencia, aunque muy radical varios aspectos. “I Have a Dream” es el discurso más famoso e inspirador que ha dado.
Solo le bastaron 17 minutos para convertirse en uno de los discursos más emocionantes de la historia. Fue galardonado post-mortem con la Medalla Presidencial de la Libertad en el año 1977 y medalla de oro del Congreso en el año 2004.
9. Ronald Reagan (1911–2004): Ronald Regan también era conocido como El Gran Comunicador. Antes de ser el 40vo presidente de EEUU fue un actor muy reconocido. Su mandato estuvo marcado por la Guerra Fría con la URSS y cuando hablaba sobre este tema solía ser muy constante y positivo, creando un impacto profundo en la mente de la audiencia. Tenía una habilidad única para conectar con la gente a través de sus discursos y fue capaz de comunicar de manera muy eficaz con el público, sabiendo hacer un efectivo uso de la cámara.
10.Barack Obama (1961-presente): El actual presidente de Estados Unidos es un orador muy poderoso. Inspirándose en personajes históricos, por un lado, como el romano Cicerón, y más contemporáneos como Martin Luther King, toma herramientas clásicas de la oratoria como la repetición de palabras, la explicación de cuestiones emocionales a través de ejemplos concretos o la capacidad de medir el «tempo» para provocar el aplauso. “No hay una América liberal y una América conservadora, hay los Estados Unidos de América. No hay una América negra y una América blanca y una América Latina y una América Asiática; hay los Estados Unidos de América”, dijo en el discurso en la Convención Nacional Demócrata de 2004 en Boston, cuando comenzó la meteórica carrera como senador y que cinco años después lo depositaría en la Casa Blanca.
CONCLUSION
En resumen podemos decir, que la oratoria es el conjunto de principios y técnicas que permiten expresarnos con claridad, desenvoltura y sin desconfianzas ante un público, la misma que nació en Sicilia y se desarrolló fundamentalmente en Grecia, donde fue considerada un instrumento para alcanzar prestigio y poder político.
Destacan los siguientes tipos: Oratoria Social, Pedagógica, forense, Política, Religiosa, Militar, Artística y Empresarial. La oratoria presenta las características Acción oratoria, Estilo Ático o Humilde y Estilo Asiánico o Vehemens, además busca persuadir, enseñar, conmover y agradar.
En tanto el orador tiene las siguientes cualidades: cualidades físicas el aseo personal, el vestido, la actitud mental positiva, Gozar de buena salud física y Gozar de buena salud psíquica, también en las cualidades intelectuales la Memoria, imaginación, Sensibilidad e iniciativa, mientras que en las cualidades morales Honradez, Puntualidad, Sinceridad, Congruencia y Lealtad.
El buen orador es él mismo su mejor recurso. La proyección de su imagen como una persona segura, confiada, con templanza permite que el público capte a un emisor que conoce el tema y es capaz de dominarlo; asimismo, su voz que transmita seguridad, que sea capaz de oírse en todo el recinto, que sea clara y cónsona.
Es muy importante para concluir, con respecto al orador que si este tiene los dotes naturales pero no aplica correctamente las reglas de la oratoria, entonces no es un buen orador, para ello, esas dotes se deben perfeccionar con el estudio y el ejercicio, teniendo siempre como derrotero que: Las palabras bien pronunciadas, el gesto metódicamente estudiado, el ademán perfectamente calculado, la entonación, las pausas y la dicción rítmicamente balanceadas causan la mejor impresión a la hora de hablar. Esto sin dejar de lado ni mucho menos todas las cualidades
anteriormente descritas.
REFERENCIA BIBLIOGRAFICA
Brehler, Reiner; Prácticas de Oratoria Moderna, Drac, Madrid, 1997.
Manual científico sobre oratoria. Las prácticas son malas.
Couto, Manuel; Como hablar bien en público, Gestión 2000, Barcelona, 1999. Manual teórico sobre comunicación con ejercicios.
Martínez Vivaldi, Gonzalo; Curso de Redacción. Teoría y práctica de la composición y del estilo, Paraninfo, Madrid, 2000, 33 Ed. Libro de lengua española con ejercicios prácticos y teorías sobre redactar, hablar, gramática, errores frecuentes.
Merayo Pérez, Arturo; Curso práctico de técnicas de comunicación escrita, Tecnos, Madrid, 2005, 5 Ed. Manual práctico para hablar bien, hacer discursos... Tiene muchos ejercicios.