El señor PRESIDENTE: Pregunta del señor Montilla, que tiene la palabra.

Texto completo

(1)

1

PREGUNTA SOBRE SI EL PRESIDENTE DEL GOBIERNO CREE QUE LOS PROGRAMAS DE ESTABILIDAD 2012-2015 Y NACIONAL DE REFORMAS 2012 PRESENTADOS EN BRUSELAS HACE UNOS DÍAS SON EL CAMINO PARA EL CRECIMIENTO DE LA ECONOMÍA Y DEL EMPLEO.

(Núm. exp. 680/000125)

AUTOR: JOSÉ MONTILLA AGUILERA (GPEPC)

El señor PRESIDENTE: Pregunta del señor Montilla, que tiene la palabra.

El señor MONTILLA AGUILERA: Gracias, señor presidente.

Señor presidente del Gobierno, el pasado 27 de abril el Consejo de Ministros aprobó el Programa de Estabilidad 2012-2015 y el Programa Nacional de Reformas 2012 para su presentación en Bruselas. De su lectura, y de las declaraciones de los miembros de su Gobierno y de su partido que han acompañado esta presentación, deduzco, por un lado, que siguen ustedes, aunque lo nieguen, obsesionados por el pasado, y por otro, que yerran en la diagnosis y en las propuestas para el futuro de la economía española.

Porque denigrar la herencia recibida puede quizás aportar algunas ventajas, puede incluso hacer mella en el adversario o tratar con ello de que lo haga y ponerle a la defensiva; puede ayudarles a ganar tiempo, les puede servir para justificar el incumplimiento de sus compromisos y promesas electorales, como las de no tocar educación ni sanidad, no subir los impuestos o que no haya ayudas públicas para la banca, y un largo etcétera que me temo que todavía no ha acabado, pero, señor presidente, me temo que el utilizar constantemente y sin rigor el retrovisor también cercena el consenso social necesario para hacer reformas, algunas de ellas duras y algunas necesarias – no seré yo quien se lo niegue-, y propicia recetas absolutamente inadecuadas como algunas de las que a mi entender están ustedes aplicando. Y estas recetas inadecuadas son las que en parte se reflejan en las propuestas que recogen estos programas que han presentado ustedes en Bruselas.

Estamos con ustedes en que el Gobierno ha de dar señales claras de compromiso, de que apuesta por la estabilidad, pero ha de hacerlo de manera que los problemas que crea la austeridad no sean mayores que los que resuelve, y eso es lo que ocurre con las reacciones “reactivas” en extremo concretadas y focalizadas en los recortes de las políticas sociales que están ustedes realizando.

Además, señor presidente, a veces la retórica de su Gobierno –aunque no siempre y no de todos- incrementa el miedo, y lo que todos debemos hacer con el miedo es combatirlo. No podemos dejar que se instalen en la sociedad española el fatalismo, la desesperación o la idea de que solo hay un camino posible y que hay aceptar la recetas inevitables de la austeridad a cualquier precio.

El programa de estabilidad presenta también un apartado destinado a la consolidación fiscal en todos los niveles de la Administración, y permítanme que como catalán me refiera a aquella parte que hace referencia a las reformas de las comunidades autónomas. En él se recogen las medidas de ajuste ya comprometidas, especialmente los ajustes en educación y sanidad, pero no se ha acompañado de gestos y alusiones al cumplimiento de la legislación vigente en materia de financiación de las comunidades autónomas, si bien reconozco

(2)

2

algunas de las cosas que usted expresaba anteriormente en respuesta a uno de los portavoces que me han precedido.

Y no ha ido acompañado de estas alusiones porque a veces ustedes solo le recuerdan a las comunidades autónomas sus obligaciones, pero se olvidan de algunas de las que ustedes tienen para con ellas. Supongo que usted recordará que el año pasado ustedes dieron su apoyo a iniciativas parlamentarias que solicitaban al anterior Gobierno el pago del Fondo de Competitividad o declaraciones de determinados dirigentes de su partido sobre el cumplimiento de la disposición adicional tercera del Estatuto, a la que también se ha hecho alusión. ¿Piensan cumplirlas ahora? Porque solo han pasado unos meses y de momento lo que sí sabemos es que han reducido en más de un 40% las inversiones a Cataluña en el proyecto de Presupuestos Generales del Estado para el 2012.

Pero bien, volviendo al tema central de la pregunta, señor presidente, usted sabe que en Europa las cosas están cambiando, lentamente pero cambiando, y lo hemos visto este fin de semana sin ir más lejos, al discurso único del ordeno y mando de la cancillera Merkel −cada día tendrá menos adeptos−. Espero que no sean ustedes los últimos mohicanos defendiendo unos objetivos en los que nadie cree, incluso la señora Merkil dejará de creer −tiempo al tiempo si no.

Por eso, señor presidente, le pregunto dónde figuran las propuestas para el crecimiento económico y el empleo en estos programas que ustedes han aprobado. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)

El señor PRESIDENTE: Muchas gracias, senador Montilla. Tiene la palabra el señor presidente del Gobierno.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rajoy Brey): Muchas gracias, señor Montilla.

Efectivamente, como usted ha recordado en su intervención, el pasado 27 de abril el Consejo de Ministros acordó remitir a la Comisión Europea y al Consejo, como el resto de los países de la Unión Europea, la actualización del Programa de estabilidad para 2012−2015 y el Programa nacional de reformas para el año 2012. Estos dos documentos reflejan los ejes de la política económica del Gobierno para cumplir con dos objetivos fundamentales e imprescindibles, que además no se pueden disociar, en mi opinión, el uno del otro. Primero, el ajuste del déficit público y, segundo, la recuperación de una senda de crecimiento que permita la creación de empleo. Usted no ha hecho ninguna crítica concreta sobre el Plan de estabilidad ni sobre el Plan nacional de reformas, ha hecho una descalificación global y ha sido muy genérico en su intervención, por lo que yo voy a entrar en datos concretos por si luego quiere decirme algo más en su segunda intervención.

El programa de estabilidad 2012−2015 busca cumplir el objetivo fundamental de la consolidación fiscal, y este programa se hace en el marco del procedimiento de déficit excesivo que se le abrió a España por la Unión Europea porque en el año 2009 nos saltamos todos los límites habidos y por haber y el déficit público superó el 11%. Ahora lo que hacemos es actualizar ese programa, y España aquí reitera su compromiso con la estabilidad presupuestaria, como hizo el Gobierno del señor Rodríguez Zapatero y yo apoye, lo que pasa es que luego no lo cumplieron y eso nos dificulta mucho las

(3)

3

cosas. En pocas palabras, se trata de algo que es de sentido común: garantizar que nuestro país no gasta más de lo que ingresa, y porque eso en el año 2013 hemos dicho que cumpliremos el objetivo de déficit público del 3%, que es el objetivo que había fijado el Gobierno anterior a este que yo presido, que nosotros apoyamos y que nos parece muy razonable.

¿Y por qué queremos reducir el déficit público, señor Montilla? ¿Porque sí? No, hay razones importantes y voy a intentar resumírselas en la medida en que sea posible en una intervención de estas características. En primer lugar, porque es de puro sentido común que uno no debe gastar más de lo que ingresa, pero no me refiero solo a las administraciones, les pasa a las familias, a las empresas, a cualquiera de las personas que estamos aquí.

En segundo lugar, porque nosotros hemos asumido un compromiso, lo asumió el Gobierno que presidió en su día el señor Rodríguez Zapatero y yo soy heredero de ese compromiso, porque los dos éramos, somos presidentes del Gobierno de España.

En tercer lugar, porque el aumento del déficit público genera la obligación de las administraciones de pedir crédito y de emitir deuda, y hoy todo el crédito, el poco que hay, se lo llevan las administraciones en detrimento de las pequeñas y medianas empresas, de los trabajadores autónomos y de las familias.

Y, en cuarto lugar, por una razón que usted entenderá muy bien, señor Montilla: el año pasado en España el conjunto de las administraciones públicas nos gastamos 90 000 millones de euros más de lo que ingresamos, o sea, 15 billones de pesetas. Y eso, señoría, hay que pedirlo, y si no te lo dan tenemos un pequeño problema, y hoy eso no es un ejercicio teórico, porque eso hoy le ha pasado a algunos países en la Unión Europea, como usted sabe, le pasa a la inmensa mayoría de las comunidades autónomas y ayuntamientos de nuestro país y también le pasa a todo nuestro sector financiero y a la mayoría de nuestras grandes empresas. Por eso el Plan de estabilidad que hemos presentado.

El Plan nacional de reformas son un conjunto de reformas estructurales imprescindibles, en mi opinión, para sentar las bases del crecimiento económico y la creación de empleo. ¿Cuáles son? La reforma del mercado de trabajo, que en mi opinión nos acercará a Europa haciendo nuestra economía más competitiva, fomentando la contratación estable y dotando a las empresas de herramientas de flexibilidad interna para que en caso de problemas tengan alternativas distintas a la del despido, que fue lo que no ocurrió a lo largo de estos últimos cuatro años.

En segundo lugar, la reforma del sector financiero, que esperamos culminar en breve, el próximo viernes en el Consejo de Ministros, a fin de devolver la confianza para que se puedan financiar y para que haya crédito para las pequeñas y medianas empresas, y por tanto inversión y empleo. Además, hay otras medidas de fomento de la competencia, de garantía de unidad de mercado, de liberalización de servicios profesionales, de dinamización del mercado de alquiler y también hay algunas decisiones en el ámbito de la eficiencia en la prestación de los servicios públicos, también en el ámbito de la justicia, Seguridad Social y televisiones autonómicas. En eso, consiste el Plan de estabilidad que hemos presentado y el Plan Nacional de Reformas, un programa económico para este año 2012 −en el caso de estabilidad, para el futuro−, cuyo objetivo básico es salir de la situación en la

(4)

4

que estamos metidos en estos momentos, crecer y crear empleo. Y, por tanto, yo le ruego que si hay cosas con las que usted no está de acuerdo, me lo diga, pero llegar aquí y hacer una declaración genérica de que el Plan no sirve para crear empleo y que lo único que sirve son las políticas que usted tiene en la cabeza, pero que no ha aplicado nunca, o si las aplicaron, ya sabemos los efectos, no sirven absolutamente para nada.

Muchas gracias. (Varios señores senadores del Grupo Parlamentario Popular: ¡Muy bien! ¡Muy bien!.- Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular en el Senado.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, señor presidente. Senador Montilla, tiene la palabra.

El señor MONTILLA AGUILERA: Gracias, señor presidente.

Señor presidente del Gobierno, discrepamos claramente. Yo creo que es un engaño pensar que la crisis se debe exclusivamente a la irresponsabilidad fiscal. Uste sabe muy bien que en el año 2009 no fuimos los únicos en no cumplir con Bruselas, lo hicieron, yo diría, la práctica totalidad de países de la Unión.

Señor presidente, usted sabe que no se cumplirá el objetivo del 5,3% de déficit para este ejercicio, que será misión imposible conseguir superávit primario en el año 2013, como recoge el Plan, que estamos en un período de recesión −esperemos que no de depresión−, de caída profunda del empleo, que si no es más intensa es por el descenso de la población activa que en estos momentos se está dando. Señor presidente, la senda de reducción del déficit que marca el programa que ustedes ha aprobado es demasiado rápida, desde mi punto de vista, lastrará la recuperación; tendrían ustedes que encontrar un equilibrio entre, ni tan corta, que lastre la recuperación, ni tampoco muy larga, porque −seguro que compartiremos la idea− reduciría la credibilidad.

Señor presidente, el poder en Europa de los guardianes de la austeridad y el diseño actual de las políticas europeas no nos ayudarán a salir de la crisis, al contrario, como usted sabe, lo están complicando y lo están retrasando. Es necesaria una mayor integración política en Europa, sí, y políticas económicas, no solo monetarias y de consolidación fiscal, comunes, evidentemente. Por eso, le pido que sea usted más proactivo en Europa. La semana pasada escuchaba en Barcelona al presidente del Parlamento Europeo, el alemán Martin Schulz, que, parafraseando a Thomas Mann, decía que él prefería una Alemania europea a una Europa alemana. Busquen ustedes aliados, lleven la iniciativa, si quieren, con modestia y con discreción, pero con firmeza y con convicción (Rumores en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.-), porque sin políticas comunes, y acabo, que estimulen la demanda, y que han de implementar la Comisión Europea y el Banco Central Europeo, será difícil crecer, crear empleo, reducir el déficit y reducir el endeudamiento de nuestra economía, especialmente del sector privado, señor presidente. Lleve usted la iniciativa, construya alianzas aquí y allá. A muchos nos gustaría poder ayudarle, no por hacerle un favor, sino porque el país lo necesita.

(5)

5

El señor MONTILLA AGUILERA: Acabo, señor presidente.

La otra opción es solo austeridad, que quiere decir más paro, menos crecimiento, más recortes de políticas sociales, limitando, eso sí, los estímulos me temo, solo a las anunciadas ayudas a la banca, si es que se producen. De usted depende, señor presidente. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Socialista.)

El señor PRESIDENTE: Gracias, senador Montilla. Señor presidente del Gobierno, tiene la palabra.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rajoy Brey): Gracias, presidente.

Muchas gracias, señor Montilla. Voy a intentar contestar a sus últimas afirmaciones.

Yo creo que el origen de la crisis se debe a muchas cosas. Pero una de ellas es gastar lo que no se tiene. Para mí eso es muy importante. También se debe a la ausencia de reformas. Permítame que le diga que no creo... (Rumores.)

El señor PRESIDENTE: Señorías, silencio, por favor.

El señor PRESIDENTE DEL GOBIERNO (Rajoy Brey): ... en las maldiciones sin autor. Cuando las cosas no se hacen bien pasa lo que pasa. No voy a entrar en eso en esta última intervención.

Senda rápida, que usted critica, de reducción del déficit era la anterior porque se asumió el compromiso no por mí, sino por el Gobierno de España de que se iba a reducir el déficit en el año 2011 hasta el 6%, lo que pasa es que luego no se cumplió y eso se paga, lo cual genera muchos problemas. Se dijo que en este año 2012 el déficit se iba a reducir al 4,4. Yo he conseguido que solamente tengamos que reducirlo al 5,3. Por tanto, más rápido iban otros que yo. El año que viene, efectivamente será el 3%. Reducir el déficit no es solo cuestión de que lo diga uno u otro dirigente europeo, sino que es un compromiso que asumimos todos cuando entramos en el euro y ya antes en Maastricht. Ahora hemos vuelto a reiterarlo. Importa cumplir ante los demás porque ahí nos jugamos nuestra credibilidad, pero hay un problema mucho mayor, que es que podemos tener el déficit que queramos y gastar lo que queramos, que si no nos lo financian no podremos gastar nada.

Hoy —se lo vuelvo a repetir— las administraciones españolas no se pueden financiar en los mercados, las entidades financieras no pueden tampoco. Hoy prácticamente el Tesoro es el único que se financia en los mercados. Por eso, tenemos que dar mensajes de seriedad, mensajes de que cumplimos el déficit, de que no gastamos lo que no tenemos.

Estoy de acuerdo con las políticas de crecimiento. Estoy de acuerdo con lo que usted ha dicho de las alianzas y con tener un protagonismo. Estoy procurando tener ese protagonismo. He viajado en estos primeros meses de gobierno a muchos países de la Unión Europea, me he entrevistado con muchos líderes, he presentado con otros países iniciativas para el crecimiento en el Consejo, pero —insisto— austeridad no es lo contrario de crecimiento, austeridad es lo contrario de despilfarro. Por tanto, necesitamos austeridad y

(6)

6

crecimiento. Le agradezco sus palabras. Gracias. (Aplausos en los escaños del Grupo Parlamentario Popular.)

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Related subjects :