E L A M B I E N T E E D U C AT I V O I TA L I A N O
E N LA E P OCA DE SAN JOSE DE CALASANZ
.-\ forja ele l a
personali
dad
h uman aes
i·2sulta.doele facto
res enclóg·:mos, cuanto exógenos; ele factor.3s
ge
n
ot.ípicos, c uanto fenotípioos;
de la herencia cuanto delm
edio. Estudiar, pues, df'sde un p u nto de v istape
d agógico el
am biente educativo italiano
clesd·3l as
pos-tl'imerí as del siglo xv1h
asta
med i adosdel Sei
tl'nto,
épocaen la
que
germi
na
y da S L ts óptimo
sfruto�
la vo�·a
ci ón educat iva d{;n
ue
stroSanto P atrono,
se1·á
siem-pre inter
esan
te.Alg1 111os
tratad istas el e Pedagog
í
a ital i anos ( i ) , lle
vados
de sn
patriotismo,
har,intentado vincular la p·2rsonalidad
del gran t.: alasancio a la r.ult
uraitaha.na,
ent.érminos tan
ardorososcomo
eq u i vocados,ya que
sil a .cfrc unstancia
.p
ed
agógira t·onunrn fué el
leiHr.lot'ivde
una obra grandio:::a.,
q u e
ad miran los ti
empos,el
espírit
u denuestro compa
triota ya i l la 'formado desde España c uar:.dollegó a la
C�ud ad Etm·na desde Espafi a.
¡Y bien formad o
ybien
puesto a prueba po
r1rnwhas tentac.iones mundanas!
Poi'
otra pal'l·2 , el d ebatesobre la 'filiación cultural
del(1)
.. ;Storia d·ella Pedagogía italiana», por Everarclo Micheli. Edi. t or i a l Vaccarino. Tori no. :Pág.151:
,.Ja istituzione merita d 'esser con si derata s iecome ital.iana, s i e perché pensatft e incarnata a Roma, sia pcrc'hé i l ftmdatorc i n Ital i n n tl't'ntusci a n n i . .. n26-!
Santo tiene, dent ro del ambiente ardo rcsu y entusia::la el�
la
Gon t randorma, escasa rmport ai:crn, ya qu2 e l espir1lual ismo católico post-tridentino uni formiza en ciel'to mod o los espírit.us, después de la anar·.1uí
a
individualista del R.: nacimiento -q ue traj o prendid a cor;sigo b uena parte de los -errores reform i stas-- y ante las taj autes y pro videnc i a les c:onsignas del Gnm Concil io, los Lducadores católicos definales
del Q uinientos
y delSeiscientos
tienen un .'ac tor co mún, rep reser ; tado por la lucha wntra e l común enemigo, que trae, pot• consecuencia , unos modos ele p·3nsar ,cf.3
obra
r , ele senti r y d e querer similares, y que llega hasta u n a co municlacl relativa el e f uentes bibliográ fi c a:; en la coinposi ción o;.le s us obrns.Esta si m ilitud entre los p rohombres conlranefonnistas se a
c
usa de un modo parti c u lannerile grande en Italia y España. De aqu í q ue sea parti cularmente clifíe i l el v i n cu lar San J oséde
Calasanz a la ·:::Ultura itali••.na.Además, ¿cuál d e las dos naciones ha t.:n iclo que redifi
car menos con relación a su modo ele ser genuino para en cuadra rse en el esp:ritu de la Contrarreforma? España . N uestra Patr.ia ha encarnado e l 1: s.pí 1·itu de la
Contrane
forma; ha sido l u:.
en Trf'nto
yn,arti!lo
de hf'rcjes, no por
casuales c ircunstancias políticas, !"ino por un medo c1 ·2 ::·:or secular que se revela p uj ant.c en eso:o años cruciales . · San
José en Roma es uno de los g
ra
nc!Bs · solclacl os cl·3 la fe , esp añoles, que tienen su p uesto de �ombate en la Ci udad
E terna,. s i n perder su -españolismo. Es una mueslra m.�t�, gloriosísima, es c: ierto, id e nuestro esp í ritu católico apostó l ico romano, que e ri Ja Pen ínsula lati na cr·2e, lucha y p e rece como soldado i nfatigable.
El mostrar esto, es decir, que el au1biente pedagógico educativo italiano ·d e ·este período, aparte ele sus peculiari dades, siempre i n t.eresan l.es, está en esta época muy in fluenciad o por la Pedagogía española , ya sea en su aspecto poLtico, caracteriológico y aun a!"cético, es el ob}etivo el e este t rnbaj o .
EL .-\.:\Iil!E
..
'iTE. ,EDt;CXl) V O ITALL\.\I l 265 LA RE.\CCIÓI\ DE LA PED:\GOG Í:\ IT ALl:\:"A CO:\'TRA LOS ERRORES , DELR.ENACn!IENTO.
,\ l i en tras en la mayor parte ele los Estados e uropeos l a H.eforma . prntestante s uscitó sangrientas guer ras, I taiia,
cu
n.
sci
ente ele
la parte t an. v iva que l a religión católica tieneen sli
h i s lo t· i <t pol ít i ca y cultura
l, sea
parta de l a n ú eyah b .
ref
ía :v la coml
Jate
co nl
amús
tenaz i n t rai:sigencia. Se .ev i t•>. con ello, t a nto la her2j í a , c u anto la infiltración de elementos het e rogéneo:;, lllle habrí a n �icto futales paral<t civilización.
rnmano
-
uisti
ana y p a ra la l t�ad i c iónh
istér
ic
acl0 Italia.
Pueblo
y príncipes col aborarnn eo!l la jerarq u ía Pdi·.siástjf:a e n , ap
l
icar las i10rma:; ele l a Co11 l-ntnefo rii1 a"
p1·:'::il'l'ita::'
l�.nt·
� lCfmei l io
de T i·e n lo ( 2 _ . Las t�nd eneias p iºOU!S tan t �,-· le' Piel'
Paolo\'ergerío. ele . B2rnanl i i:o Oehin·J,
i l P Fau�l 1 1 y J.
el io Sor.:ini yele
la
Princt'SH Renata D' Estc>,n o
_·nrnn t ra rnn
seg
u i dores.
Pern parn comprenclei
·
clebicl amenteel
esfu
erzo de l aPedagogía . i1ali a ría e n este período no · debe i nfraluarse l a
gravedad d e> las circunstanc ias, pues n o olvidemos que Ita
lin
hn ;;icl n ?l pa '.1� rPnnrPntistaJJOl'
excelen r. i r1 dr, toda Europa, y los principios y sistemas fi losóficos que . encarnaron
este movimiento c ul1i.1 ral ·dejaron una exterisa
h�ella,
y . tarn} )ién prn 'nncl a , e nel
espíritu italiano. La Contrarrefor rna011 r
t'
ali
a, pesp a l'o el icho ant<?ri or ment€, i mplica, a di fei:r m i a .'
ele nuestrn
.,
. Patt'
ia,
una ten i l i l e roneu ión d ·2 .vicios .y ele e tTOl'€S.
Se ·trnlabl1 el e d esarraigar
enores
tales com o :r1
j,
.-\ u
lonomía ele l a razór. respecto •de l a f e y el n uevo. concepto ele la religi ón .ta c i encía y la fe no son dos potencias cognosc itivas convergen_tes y comp
l
em
entaria
s. A la Raz'rín . competee�
eons�t·uir,
·según muchos reriacentistas, la.
cienc.iq,
l a.psi-.
( � ) «Filosofin e Prdagog'ia,,, p0r A . Cocl i n i . Ed. L. TreYi�ini.P:i-gina
7·L
_ \ '266 EuvULIO HER.NA.NDEZ IlODHIGUEZ
colo.Qlf,a, la nwral, la política y aun una nue-va teología na
turalística.
b ) L a autonomía de l a vida y e l nuevo coricepto de
la
dignidad del hombre.Los filósofos humanistas del Renacimiento conceptuaron la vida con función antropocéntrica
y
naturalística.La autonomía y la autarquía 'de la actividad humana derivan no tar;to de las leyes biológicas, cuanto más bien de aquellas psicológicas de la conciencia, inmanentes a la. vida del hombre, capaces de progreso indefinido y
de
per fección.La
dignidad del hombre deriva del desarrollo del cono cimierito y de la voluntad. El hombre en la literatura y en la pedagogía del Renacimiento es supravaluado. ParaGior
dano Bruno, la fuerza de la voluntad del hombre es ladeci
siva y es domimatrice della Fortuna, la cual fu e st!mpre será imbecillissima e debolissima a chi se gli opponga. Y Campan.ella proclama al hombre : re, epilogo, fine di ogní cosa.e) La autonomía de la ciencia fr�nte a la filosofía y
al
estudio de la naturaleza, que deriva del concepto .autonó mico de la razón respecto a la fe a que antes aludimos.d) La autonomía de la política y el nuevo ideal del Es tado moderno en Maquiavelo".
Esto tiene una importanc ia terriblemente trascendente en una· época cuyos sistemas pedagógicos estaban basados más bien en el principio de dominación que .en
el
decola
boración; nos referimos a la acción política del Príncipe so bre el hombre y sobre la sociedad. Precisamente la falta de poderes controladores de la acción del J-ef e del Estado hacía sumamente peligroso y actual aquello de «lo que al Príncipe place tiene fuerza de ley» . Por eso el prir,cipio de la razón de Estado y la autonomía de la política respeclt-0
a
la moral y a. la rehgión, tenía que procurar ser desarraigada de las conciencias, a fin de que los excelsos principiosde
l a Religión üristiana se conservaseri . Porque n oolvidemos-EL :\�UHEJS'l"E EDUC:\Tl YO JT.-\Ll.-\:\0 267
que el hombre es para Yiaquiavelo una -energía viviente
y
gallardamente realizadora, una voluntad de dominio plena mente autónoma de la moral, y la sociedad es un mecanis .mo de impulsos, de lasvasiones
y de l osafectos,
ac.t
uant
e dentro defa conciencia
individual, y contra la cual ninguna. ' fuerza moral' y religiosa ·es capaz <le modificación . Como el Piiíncipe, el Estado; como el Estado, l a 1Ped agogía; como Ja Pedagogía, e l Hombre.H
abíaque
procmar cl-2sarraigat-o
dos
es.tos monstruos ele la razón ant'."dichos para salvar la. esencia del Cristianismo.LAs DEc1srol'\ES DEL Co:--;c1Lro D E TRE:--;To, oRIE:--;TADORAS DE ESTA. REACCIÓ!':.
El Protestantismo ha]Jía obtenido ui: gran éxito cuando,. por obra de Melanchton, se 1rnbo aliado con la
cultura dá-
sico-humanist.a, consiguiendo, a l menos {'n .-\l'emania, eL monopolio de la educacióu.El peligro, que tenía grave reper
c
usiónsobre
la v idu católica
,
fué advert.ido por la Iglesia, que se encontró en lanecesidad de buscar
medios didácticos
má�.a
rnmodadosa.
las nuevas necesidades culturales d e '.aépoca,
mant.2nie ndo· baj o la i rifluencia ético-rel igiosa a la f'd11Cación y a la es-· �uela.De otra parte, el pro l i tema d e la e u lturn h umanística constituía para la Iglesia una gran d i ficultad, ya que de ella. había surgido una concepción de la
vida
yde la
cienciia
en·antítesis
con la .concepción idel Cristianismo. Y estaban de m,asiado recientes los ·t
ri
stes efectos morales y religiosos del' Renacimiento, para que la Iglesia repitiera los errores.La solución mejor, ya segui da tradicionalmente por la· Iglesi a, era l i mitar
la tendencia estética,
tan exaltad a · po1-los humanistas, yadaptar la cúltura clásica a los fines
de
la fe .
Bajo este aspecto doct�inal , la Contrarreforma habí.a prescrito que laenseñan:a de la Religión
ocupase el prime1�268 E.\ I I LI O H E !l:\.-\ :\DEZ
HODHIGC!:.Z
puesto', tanto
e n
l a predicación
o ficial cuanto' en la ·en'scñanza .ele la ·escuela, a fin ele formar conciencias cristiana;:;.
En
el ámbito ccles.iástico , -cómo en lo::; S2mi narios y e n los Institutos dependientes
de la Jgtesia, la wltllrn profanase
considera -como
aU.xiliar poderoso para. poner al · díalos
plaries de e n señanza, pero siempre poniéndolos en armo
n
íacon
la doctr
ina teológica.La
filosofía escolástica vuelve �on honores, :/ con l a cie1J cia religiosa co
nserva el primado de la. d irección educativa . Las obras d·e J.iteratura, de crítica de h i storia, de polírtirn y de moral s_pn su�
ordi nadas.a
la .revisión r:cleúástica.Saltando
�
traves
d e la aciaga epoca rer:acent1sta, se pro cura crear un sistema pedagógico de acuerdo -con la glo.rio su tradición medieval, procurando realizar e n d ebida forma la enseñanza del .pueblo y de los sRcerclotes.°Las· d isposiciones del Concilio
trident'ino p rnvol'an
éra:1
actividad pedagógica, que
hace revivir la antigua tradicjónde las escuelas rmales de p
árrocos
y sacristanes d 2 los tiem�pos medievales, casi
del
todo
foterrumpid.a a consecuent: i a delas
luchas religiosasy
s
ociale
s.En estas escuelas rurales hace
su
i·eaparición en la Ecl"ad Moderna la en�eñanza primaria, que hubiera l levado L'na v ida lánguida si · no hubieran ven ido d iferentes Con
gregaciones religiosas,
que clefir:itivamenteh,
d i ernn 1 rn a organ
ización determinada.
Pm•ti cularmente interesantes son la,: s-3sione'· XX I Y y y d e l Conc i l i o tridentino;
singularme!ile,
en
€Sta últim� i:'>e d iée : " mas las iglesias cuyas rentasson
escasas, o d ond'.3 sea tan corto el número ele sacerdotes que n o puedasoste
�-erse en ellas cómodamentela
Iección de _Teología,t
en
drán a lo menos m , maestro, que des
ignari el Obispo, pil..ra enseñar .watuilarnentf' la gramática a los clérigos y a l os demás estu'd ian tes pobres,, .
San ' Pío V, en su Coris
t
itución " E ts.i m i l:ime »(6
de octnbre
de 1571 ) , mand
a�
l�
s Obis
pos que establ ezcan ensüs
d i é<· f ::: i '> las· · sr.r i edaci es o Cofradías qu-2 estim asenEL A:VIBl E!'iTE E D L. C ..\ T l V O JT .. \LI..\�O
26CJ
. ·.I , .ni
entes para promove
rla instrucciór:
religiosael e
los n ifios y jóvenes yotras personas
igno
r
a
ntes.LAS ÜRDEJ\:ES . RELIGIOSAS QUE E "
I
TALIA SE CREA'\ CO'\ LA Fl'\A LIDAD DE CU�!PLIR EST�\S DECISIO:'\ES.·
La
reacción religioso-pedagógica provo
ca
da
porel
Con
.:.
cilio de Tren
to f'ué
secui1dacl
a por el celo de sac
erdotes tan ilustres como
·c
arlo
sBorromeo,
Felip.3 Neri , \T;icentede
Paúl,
etc
. , despertar:do en. los fieles el deseo ele setúti1·3s
ala
·causa
de la Iglesia
, surgiendo . l sociacion rsy
CongrPga ciones.Casi todas estas Congregaciones n.acen . .
en el siglo
x v r , a:firiales, y se desenvuelven
en el
siglo xvu.En
ílOs . grandes grupo
s podemos dividirestas C
o
ngre
ga
ci
o
nes:i .º )
Asociad
o
nes e.l ed
octrina cristiana parn promoverü1 instrucció n religiosa
y
moral del pueblo .Dentro el e este grupo pued�
situa
rse la Hermahdadde
la
doc
t'nna cristian�, a l a cual pertenec
ióSai1 José
de Cala� sanz, la cual enseñaba la do
c
trina
. en templo
s y pl
azas.Posteriorrnente fué elev
ad
a
aA rchicofradÚt de
la Doc trina Cristiana· por Paulo V en
1607;
fué fun
dada
po� Mar�
co
de Sanis C'usani , noble de Milán,· eni590'.
S
us miembro5 l'ecibieronel
Yiombred e
agatislas, por haberles d ado Gre gor i oIIJ
la iglesia deS
an.ta Agueda.Dent.ro d e este apartado hay que situar también a la Crmgregacü5n de la Doctrina
Cristiana,
fundada
en Floren cia 'P01' rl beato RipóliLo Galantini ....
·2.:º}
· As.ociaciories deslinada
sno sólo a
en
señar d eberesreligiosos,. sino. además a, difunrfir la cultma ent1·e los r¡z1e, vor
su
po/Jr(!;:,ane.
podíana.dquirirla.
Abstracción hecha de la graiuid,ad, . en
el
.siglo xvr sef
uniQ
�
nen ItaÚa órdeues religios�s·
qu�
c
oniderab
�
ri.la
ins� trucciény educación
. ' . deiíl.
j{1venhicl 'no ya como una forma.
270 E:\-HLIO I-IER� .
.\..�DEZ
RODRIGUEZ'Secu11daria ,d e
su
apostolado,cmi.10
las. Ól'denes rellgiosas :antiguas, sino como uno delos fi nes
principales desu exis
tencia,
porlo que
r
ecib
ier
on el nombrede ORDENES DO
CENTES;
entre ellas p odemos citar( aparte de los
Escolapios,
fundados en1597
pornuestro Santo
Pati·ono;
rrunda·ción que
imp
heab
a, en e
l terreno docente, la Escuela Pri :n�aria conlatín ,
a difere
ncia de la que
mása
de
lant
e,en
Francia,
'ha de fundarSan
Jua
n 'Bautista d·3 Las
alle,
qu<:
e·s
laEscuela
Primaria sin latí
n,
que ha dede
jarpaso
a una muesil'a del realismoen ;pedagog
�
a) a
los So'mJascos, funda dosen
Milán por San Jerónimo Em
ilian
o; alos Barnabitas,
fundados también
en
M
ilá
n
por
San Antonio María Zaca rfas; alos
Te
at
ino
s
, a los Oratorianos, de SanFelipe
Neri;a
las
Ursulinas, que aunque fundadas por Santa Angel a deMeric i
,en
1535,
enc
ont
raronsu
auge comoOrfüm
docentecuando en
1612
San Cartos Borromeolas
llamó n Mil
á
n,persuadiéndolas para que llevasen vida
en comú n .Menc:ión
apar
�
e
merece
San Carlos Borromeo, el
hombre más represeni.ati.voele
laIglesia
en elperíodo
de
la Cbntra rreforn�a, alap
licarlas decisiones del
Concilio 'el eTrento.
Su ac.tiviclad
sepone evangélicamente al servicio de
laverdad católí'ca
y de
la caridad benéfica, prolongindosa en Institucionesque
ete
rn
iz
an
sn
nombre,ya
ilu
st
re
porsu
santa vida.
La
y
reparaci
ó
ndel
clero con losseminarios, las
sabiasnorma's
de vida sacerdotal, la Congregación de los <;Jblatos,sacerdotes
piadososy sabios a
l�s
órdenes directas de losArzobispos; las
leyes sinodales,el
incremento dá
do a la doctr
i n
a cristiana con la instrucciónal
pueblo y a las clases de losniños, los Orfanotrofios, son
obr
as derivadas de la princÍlpesca munificencia del gran Borromeo.Meii.món es
peci
a
l merece la institucióndel
«Almo Collegio Borr
ome
on,para educar
.a Ja j uventud unive1·sitaria, preservándola deEL .-\':\fB I E:\TE ElJCCATIVO ITALL\NO 271 i>ensu
di eleva:ione e di spirilualilá che la scien:a e
la
jede
_giá esprirnono
11ei
loro voslulali»
(3) .
J\llención especial rnet·ece la acti vidad ele la Compañía
-de Jesns
por esLJ. época. Pacia1 581
rn adquiriendo nuevasiglesias y misiones pot· Ital ia, sin conta r los !:'SI a l i ! eé i rn i t: n
tos que :wt poseía en Florencia y ,en 'f,ivoli y
la
iglesia de5'1rn
.-\.rnbrnsio _ en Génova( 1583 ) .
E l Papa Grcgcnc1 X l l inauguraba en Roma otra que el Cardenal Alejandro ,Farnesio ced.ín
a
lo
s j esuítas. En el a;ño1585,
cuando ingre�an enla
Compañía
Luis de Gonzaga y Juan BautistaLamhert :ni,
en
'Bolonia, estú. en plena formación l a RA. .T JO . El afio anLr::rior.
el
F. C'laudio Acq uaviva había presentado al Papalos seis Pad res escogidos para formar parte
de L
cr'rn is1 ónlh
€.studiOS,
entre los qu
e figuraban el P . Azor , l ' " ;r Espafi;i ,.Y Tucc i , por
R
oma. Transcunido u n año fué :1probado pot·la S•,de .-\pnstólica
y
por la Compañía, siend0 em·iado nm:-·-vamr.n te a ex amen por doce Padres, eritrEl los
'¡u·.� c1tarelilo"
los ·
noml.n·t,�
de Fonseca, Costar y Morales, · así como Gaglianli y �\costa. Hacia
1591
salió, por fin, el H:\ TIO deRoma.. para l as })l'Ovincias, µara que se experim e n ta ra e; 1
Ja práctica. Esta sol idez en la preparación de los procedi
mientos d icl:'tcticos de la Com pañía está en plena armoriia
.con la fama de que gozaban los jesuítas en toda Italia,
has-ta
tal extremo que en Nápoles,por
med io de CurtosMas
lri ll i, logran dominar una. sublevación popular . Durante
estos años la Compañía pasa por un período de crisis, de
bido a los iritentos el e rei:orma del :papa S ixto V, que a los
·-oj os del General Acquaviva era una destrucción . Se detiene
este período d e peligro al advenimiento de Gregor.io XIV,
que respeta la estructura peculiar de la Orden y la nece
·sidad «en que se encuentra el General de gobernar con am
pl ios poderes a la sombra de la autoridad apostólica)) ,
y
llega
para la Orden una era de prosperidad con el Genera ·1atode
Vitelleschi, a pesar <le que, por una extrañaicoinci-272
dencia de
sucesos,· es en 18:.
mism
a·
ép
oca en..
la:
que se para l i za el poder exterior del General. El P. Ferr
ag
ut
, secunda do por e l Duque de Osuna, V.irrey de Sicilia, funda · ·ehN�L·
pol·es la Cofrad ía ele la Ylisericord i a . El P. Confalonieri pa�na evangelizar Córcega: ·
« E n todas par
t
es se crean Oolegio:3 el e la Compafiía: en Si� racusa,
'l'a rnr.to, :VIon teJeon e . :. Isabel F'eltria, Princesa de Bi semano, constru
ía·
en · N{tpoles, de con su no con Roberto ·Ca" i·affa, una cosa profesa. Catalina de la Cerda, Condesa d2 Lc mos yV
i·1'
r
eina de Sicilia, mandaba erigir a sus 'expensas u n Colegio, Gerónim'o P0rte
lli, rico·
cDm
eró
alíte d e · Roma; clOJ t.aba a· la ciudad de Spoleta, su patria,
conuri
estableci"miento semej ante; mientras que ·Julián Buccbnio
,
comerciar;te de Savona, yM
arco Antonio Doria, fundaban otroeri·
d ichac i üd ad . En
P
an'na el D uque de Rainucci; ·en· Ravena el A r-zobispe Capponi y en Faenza el
C
ardenal Valenti favorec íanla extensión del Insti tute. Todos ('S/os pri11 cipPs, ecfrsirís ticos o· se{¡lrrres m'ira ban en los jrsuílrrs 1mos auxiliarrs i11 1fi.,· pe11.�ablcsn
( 4) .
·J unto
a
los gc r1erales d e l a m i l i c i a espafioltt yanj e s u i tas:
aSÁ en la guerra de· 1a Valtelina
,
j unto con
el gran Pimenlel, van los'
hermános Horncio ,.Tore l l iy
Francisro Re ina .' Los c iu
dadanos de Ponte, v'ill as
itu
adaen
este teat
ro de g u e r ra ,decláran que es p
r
eciso restablecer por todos los mecl ios pti sibles la muy i'lustr
e Comp
afüa el e Jesús, a fin d e c¡ue ];-,UnivB1·sicfad de Ponte y las ci udades ·
v
ec
inaspu
ed
angO?. a t·
de los fl'ut
os ahu r:dan tes .y salud ables que este santo I n st i t u l opr.oduce d e conitinuo por ·medio d e l a e
n
sefi
anz
a,,
(5) .
·Ha.cía · 1623 'el ·asrend i ·3nt·3 d e Jos jesuitas e n I t al i a es i !1t·•· J l -· trastable : su ·talen
t
o;
costumbres y política enc
err
aban u11 nr_,.sé Lfué que .erA.u
s
iasmaba a la rnuche<lumbre y l a arrastrnh'l' adondeq
uer
ían iosP
adr
es: Ya :nd sé negaba ni aun secorn-hatia: ·Sll· iiiti i1ertcia, : · : -
, .
· ' ·('•) « ll i st n r i a l'l' i i g: n�a. p n U t i l';t :-· l itna r'a l l P l a C · 1 1 n p : 1 1"1 i : 1 11»
.lr·
;; i'1>< » . pnr C rt>t i 1 1 P:u1 . .J o l i . Bv 1T e l o 1 rn . P:í¡r. :3 1 8. 'J' m 1 1 0 1 1 1 .t·:r.
.\: \ IB I E \" T I·: t-:! J l 'C.\ Tl VO !T.\L·1'A:\"O 273 .Se 1w.L 1 e r d a pm ent
ontes urn1 decisión del Conc.jlio deT ren to q t 1 r P i l l a l t a l i a de entonces adquie1·e pler
.
a vige
nc
ia y ·de C llyo m: i < • rl n 12shn convencidos la mayo1:í.a de los. ita
¡ �anos: ("uan·?l o .,a:·o nsc.;
aque
se eche mano de sabios •Y prLJ.den
tes ·p rol 'esol'es vara resucitar e l culto de lo verdadero :en el
COPtzén
el e la j uYentucl . Lanzan<lo de repente una oj eada so l ·1'2 la Snci-e d ad de J,2�-ús, aun en la cuna,emite
este des�o: « Ca:oo de halJ(·1· j e s u itas. <foben preferirse a todos los : demás
( o )
.. -\sí,
pLtes, 211el
ambiente ed ucativo, italianode . la
época de S a n .J osé de Ca lasanz la Compañ
í
ade
Jesús tizn�llln gran pi.·edicamento, y compatriotas .. nuestros . pe:rrtenecieG.., tes a ella ponen: muy. por Jo alto
ei
nombre pat.rio qué ya porotrns c i rrnnstanria::: estaba nimbado cte una
aureola i·espJnn,,
r l -:r. i e n t e .SLL
\·
w A '.'To:-: J A :-: o , E L PED;,Go c o D E L A Co1'TRARREl'OR�I.\ El\ hAL J A , ..
Si lyio
.-\.ntqi : i ano es. el_ eslttd i oso que se propone ex_plÍL:i_lilmente el problem(f
pedagúgiro
en relación con l a nueva :>i·tµación psicológica y moral derivada
del
esp
íritu de la Contrarreforma. De.
él"
es el tratado Dell'cduca:ione cristiana
e¡;o/itica
df'i
fi!fli11oli, e;;crito a requerimientos ele San C;il'lnsDorromeo.
En. este l i br.o dom i n a como experiencia serenti y pcrsu il.
si\'a la doctri11({ rristia11a rPs·¡ier:io dP/ co11CPplo dr la f'duca rilÍ11 y
dl'l sa/Jrr.
Dete nnirnida· la finalidad - . e m inentemente cristiana .
d1
�_ laed ncac i ó n , la c ual Eo suprü11e , . sino que comlpren<l� on sí, ,
j usti fi ca y .puri fi.ca l os. fi nes particulares ele las otras espec-ie:>
de ed ucación, c onclenaclo el principio de la autonomía de lq. '
r i e n cüL �' a.d.rn i.l ida d e ésta la función proped évtica,. subpr,d i
n a d a ·a D-ios, u111 1 n flle.nte del OJ'(] eri· ontológ{co, lógico y ¡n0T:
� . .
: ; ¡; ._ _ O) > . 1"it .
.
l '1i g". l l 'l. Tnmn I\'.'
¡ ·'
'
�·. • t , • '274 l·.:\ll l1LO HERO:.\A:::\DEZ HODJUG C EZ
ral,
S ilvio
Antoniano establece el plan educatii;vo según tres leyes y direcciones :a ) L' educa::ione.
secando
le
tegge din
at11.ra
debe dar vigor a la vida fisiológica, de cuya sanidad deperiden, como yondición,las
operaciones espirituales. En esta línea �ubra ya, siguiendo la costumbre entonces en boga, las cuestio1w:; eugénica y d ietéticas, eri íntimo contact
o con las pedagógicas. b ) L'educazione, secando l a legge di ragione e sh
}-1ropia
de la digni·dad humana y va a proporcionar losmedios
más aptos para obtenel' bienestar, utilidad y placer,pro-curando a la vida la felicidad terrena. .
c ) L'educazione, secondo la legge
di
Dio, l a cual enseña al hombread
essere slrumento (/'i Dio para con seguir la pro pia felicidad.La posibil id ad ele actuar
el
programa de la educación cris-·
tiana depende
en
gran parte del trabajo de l a familia, a lacual Antoniano considera el' fundamento natural, rliligioso,
civil
y
social para establecer el derecho y el deber de educara los hijos. El Esitado no debe estar ausente en la obra educa
tiva, sino colaborar con la Iglesia y l a familia, pues es «grave
error separar cosas tan unidas y -pensar' di poter avere buoni
cittadi
n
i conaltre re(fole e per
a
l
tre .vie di quelleche
fanno in buonciltadino.
EL
1\'ATURALIS�IO FILOSÓHCO, C J E :-.<TÍHCO y PEDA\.CJGICO E:" [.,\ lT.·\ LJ,\ DEL « SEICENTO » .Frente a toda la anterior pedagogía ortodoxa
h.ay
en Ita lia, en· la época de San José de Calasanz, el inicio de una pe dagogíanatm·a.lista {lerivada
de un naturalismo filosófico · ycientífico.
La geografía y la astronomía hab'..an
llevado los
estudios naturalies a u na nuevacor.cepción .
Enfre cielo y tierra no existe ya d ual i smo y heterogeneidad de l a materia. Lareal i
astro-EL ...\':\'IBIG:YfE EDUC
.
.\TIVO lT.-\ ul..\;";O 275 nómica, se presenta infinita, homogénea y unitaria en 11constitución, regulada por las mismas leyes inmanentes en la r,aturaleza. Del ámbito de esta idea surge el naí?.l'raNsmo
filosófico.
Afirmar que estos principios
c
onstitutivos, que deben srrinmanentes, son universales
y
agentes en modo constante eidéntico e n todas las manifestaciones concret
a
s de la r:.al:iral'éza, significa afirmar la autonomía de la naturaleza ele lo trascendente y la
a
utonom
-í.a
de la cie'll-.cia de la metafísica.De aquí q u e el n atnral'ismo filosófico -rehusa . seguir la
Teologfa patrística y ,la escolástica, que veía eG el universo la nbra divina ele la Creación, y la Cosmologf�a aristotélica,
que ncl rnit.ía a los cuerpos constituídos de mat<!rria y
for
ma, de actualidad JI pot
e
nci
a
, derealidad
yde p'l'ivaci&n.
La
explicación
dr la Naturaleza hecha con principiosin
numnlft·s, acaba por reducir lo
es
piritua
l e intelectual a unafur:ción ele los seres naturales y cósmicos
.
Mientras el
espiritualismo
ponía la naturaleza en el í nfimo grado el e Ja jerarquía cósmica de los seres, el nat1.1J:ralism;ofilosófico
lo coloca en el primer pla
no por l a capacidadde
rondirionar �r ele soportar a sus leyes el espírritu.
Tm1.-Í.s
C.-1.�I P:\:-<ELL:\ y L:\ UTOP ÍA PEDAGÓGICA DE LA «CllJDAD DEL SoL>> .Cna buena muestra ele .esta reaccióG naturalista
la
tene-111 0,;• en Tomás C'ampanella, que continúa la filosofía de Ber
narcl ino Teleso, aunque desenvuelta con criterios más espi ritual istas.
Toda su cloctrir,a social' deriva de su idea fi losófica y
de
·aquélla emana su pensamiento
e
ducativo.Filosóficamente, para Campar.ella, tanto Aristóteles co mo Telesio están en un el'i'or, al concebir la
sensaCi&n
como un /1•1uímeno pasivo, a la cual va sujeto el sujetoque
sien te, a J advertir una mod ificación interna producto ele unob-276
: : .
'·
E:\l fLlO l II;:H,);.-\?\IJEZ HOD.HL0l!EZ.jftO
exte,rno . . Según Campa'n
clla,
tal pasividad no �xplica.el hech9
d e la conciencia. Dada la i mposibilidad de reducir.el
con
oce
1· al p ad
ecer, h.ay que suporier l'ae
xis
te
ncia c-ne
lsujeto de
un
principio coscientediverso
dalroggetto . De aquísu principio qe que realiter ergo /undamentalitet cogniJ �ccrc
cst
esse.
La
ieoría de la sociedad idea/ 1 .El . pt'.ir
i
c:ipio fundainerital y u11ive1·sal de la auto-com;: .c iet:c i a sirvo a Campane.Ua para constit�ir, bajoeJ signo
'utópico, u;rn.
..
sorie.dacl .,
icteal clnilog',i a· 'la
repúbllca plattírn-.ca, en
ia.
cual supone. l'ealizadossus
pensamientos
c!t re-qonstruq.ción i:elig
ios
a,
µol ítica y social . La erdaclera relt gÍ(m, ·-S�iín , é l , · es la constituída por las verdades ·..;omunes,e'n: l
a
s cuales convienen todas las formas históricas delas
co
n
fes
10nes religiosas. De tal modo, quela
religiónpod ri•
s
e
r umv.ersal en cuanto es natural .El crist.ianismo, como religión · revelada, ha tenido una
fundón i<Jeritica. a aqu�lla
ele
los genios de la humanidad,los c uales 1:eavlv�ron la uni1rersal re"iigio
s
idad natural, .qt1e
laspasiuoes
y ,�1c10s hah'.an oscureddo.La
u n iversalidad de laauto-consciencia
sn·ve a campanell.a para su concepción política. La . d ivisión ele
los ]�sta
do
s
yde
las naciones son fr€cuente causa de guerras y luchas por ia hegemonía. La teocracia del Papado lhuestrn la
forrqa . .•. u n iversal . de ' gobierno
,
capaz de eliminar tod
o
s los. .· '
cor¡tr�$lf1s. 01�tre los pueblo
s
. Francia y E.spa11a, como, IJO-te,IJ.cias m il i iares, deben apoyar, esta iniciativa · de cará.
ctÚhurpan itario y 1rni
ve
i
·saL 'fodos los Reyes yPríncipes de
ios
Estados formarári. un Senado. universal a cuyo
frerite
c.slar:í. el Pa¡;n yres pedo a.l
.cual,
aqu.éllos s�r�1� los gobernaqoresen
sus.respectivos
países, en nombre del ·Vi
cari
o d.e Gris{(). Para cons�
gu:1: esto. fórp1ese una socÍedad ,de base con
rnnista,donde .se
abolirá�Iá�
ciases, ' la prop!edad
privada y
lafa
miliá, . cr\1c
es' imped i�ei1to al)
?i
eu.comtin,
s�gún'á
.
..
.EL · .. \ :\ fl31E.\TE ED.l ' C..\TlVO ! T . \ L l .-\ .\0 277
· ..
La ciencia 'de la· natmalézá
'y
elmétocfo
empírico cori'lribuirán a formar una
educa:,iones piu realistica, pr'aíica
r.
di
ualo.re
tccnico.
Al conta
cto e.le la realidadde
lariaturar
leza�;
ele la vida humana, él m uchacho ·crecG en u n ambien't&
de observaci
ón. vigilante yele'
reflexión consciente. Visi
t a l' i a ir.dustria para adquiri1· la . técnica del trabaj o ;/ n�r c u áles son l as .ápl i t ud és <i q ue se ha de plegar la futura ptW
ksión,
· :0011 otras tantas consecuencias q ue se dedvaP. forzo�ttmenie ele
este realismo pedagógico . .· · Gn la. base de todo Bstá e l
princi¡Jio intuitivo y· alf1·n!J'
rlela t'dur:aciún naturalíslir:a,
pues iCarripanella: juzg
a la t:rluc
ació
nlw.manística 'insuficien te para formar
el
li-01rr b r r>ac
tú>r,\:De ac u el'Clo con su cor;cepción comunista, en su.
Cúta del
Solc ,
ahoga,
er¡ l o que atañe a administración escolar, porun l'Otnpimiento total de barrnras, afirmando t aj anternente •
que la e c l u ca� ión no debe de
j
arse a l a libre .info iativa d'e los ciudad anos ose�·
concedida comD privileg
io a \ma clases��
cial su peúor.j,o Stato dcve escrcitare la funzione dv ed1.tca�
re,
ya quel'educa;:;ione 'statale, perchi'
e
la
pin
completa . .
La' u tó
p
icaciudad del sol,
de que habla Campanella, de be ser1_07¿0,qráfica y didácticamente una escuela viviente.
Fúeilmente se comprende . que estas teorí�s �ducativas te nían q 1
te
provo
car la persecucipn <J.e .la Ig
·Ie
siaY.
del Gobierno españ.ol;
riel segundopor
la acusación de haberpre1)aTa
do
l l l� a s u bieva c i ón ·ele] pueblo calabrés; del primero porsu s i �l c a s nn m uy
o
rtodo
xa
s �¡ ue
dig
amos.C
'uando se re•:·ugi6 en sus ú l t i mos años en Roma, c u ando nuestro Santo Pa
trono e::taba
en el punto más al l:O ele su actividadeclücati-. va, f 1 1 é perseguido
por
l a Iglesia y por el Gcibierr.oéSJ)a-fiol, cl ehienclo huir a Francia·, d onde mürió. " 1
La u tcipía ·cJ.e Ca mpanella n
os r�vel a toda
la pujanza del pensam iento r2naccntista e1: l oq112
atañe a la autonomía de278 E..\LliLIO HER'K.\i.''füEZ RODRIGUEZ
la razón respecto de la fe y al nuevo concepto de teolog>Íla saturalística. La Contrarreforma trató, justamente, de hacer
desaparecer equivocaciones tan medulares como ést-a; mucho
se consiguió
por la obra
de
los
realizadores de las disposiciones del Concilio tridentino, pero no hasta el extremo de que con el tiempo no volvieran a levantar cabeza, obligan do a la c<mtiriuación de la lucha entre los Poderes del mal y del bien . El naturalismo pedagógico de CampaneUa se enlaza muy íntimamente con el de Galileo Galilei ( !564-1642) y con todos los nuevos problemas que plantea esta terirlencia educativa, en lo que atañe a los fines de la edu
cación, el desarro
p
o integral ( espiritual, cultural, social,económico y técnico) de las aptitudes ihumanas, el valor del
trabajo manual, y la instructividad de los viajes.
'
EL
NATURALISMO CIENTÍ
FICO y PE DAGÓGICO DE GALILEO GALILEJ. El principio de la investigación experimental por la explicación causal de los fenómenos naturales, es aplicado como cr.iterio gnoseológico en la experiencia científica.
De
Galileo en adelante habrá una vasta y metódica aplicación de la observación e:npírica, con lo cual se superará el na turalismo anim:ístico del Renacimiento, que
a
travésde la
ciencia oculta, de la magia y de la teosof'ía postulaba unos influjos entre l� naturaleza y el hombre, y se delinea vigo rosamente el d�recho de la ciencia moderna a la autonomía y a la progresividad . El naturalismo científico en el pensa1· de muchos contemporáneos de Galileo sustituye y elimina la metafísica tradicional y el naturalismo an�místico yfilo
sófico del Renacimiento. Galileo Galiliei
(
i564-i642)
es uncientífico emi r<ente por la técnica del experimento y com-·
pend iaidor del método cientifico-filos6fico (7) .
(7) «The new metha-0 of t h i nk; n.g·. G:i.I i l c o n , por Robert Ul icli. Har_ vard University Press, 1947. Pág. 323 y s:guirntes.
EL .-\�J.lJ3.lEliT'E WGC..\TlVO lTALL.\:\O .279 �ace rnliente y en plenil·ud de derechos a la libre inves tigación experimental la ciencia mod�ma, a la cual Galileo atribuye las leyes clel progreso y funciones relig.iosas de gloria al C n?adot' .
«Infi n itamente l.,rrndo grnzie a D io <.;he si s i a compiaciuto di fare me solü primo osservat.o.l'e di cosa tanto ammiranda . e tenuta a t 1 1 t t i i sec:ol
i
ocrullan, gracias a la vía de la experimen tac ión c ientífi ca .
S n 11 tacp H � a la 1w�tafísica dP r\ r ist-Otek�s rnnstituy<? una .
parte importante d e la actividad polémica y cientúfica de
Galileo. La remisión a la autoridad de Arist-Oteles, cuando
existe
el
criteriode
la Sensata esperienza y de la necessariedim.ostrazioni es inútil.
Un problema adquiet·e máxima actualidad con Galileo,
el ele la armonía de la ciencia y la religión. De una parte,
la religión, con sus yerdades dogmúticas; de otro, el der�ho
de la ciencia a la autonomija
y
al progreso. ¿Cómo arrrumi:ar arnbas
po.�-icfones? El Universo tiene un ordenamientomatemático, y los fenómenos de la naturaleza son reducibles
a las acciones de las propiedades gcométrico-mecán�cas, in
separnbles de las cosas.
" Estimo, opina Galileo, que · el libro de la fi losofía es
aqliel'
que está pe1'petuamente abierto ante los ojos, ma per ché é sct·itto in cara
tter.i d iversi da quellidel
nostro a't:abeto, no puede ser leído pot· todosy
son los caracteres de tal· libro "t.riangol i , quadrnti, cerchi , sfere, coni,piramidi e
altre figure m a temat iche'' attissim e per tal lettura» .
(�) .
El grado
<fr certe:a del 11;:/:lodo científi
coEl rnnocirn ie1ito científico de la Naturaleza, bajo la guía
y l a segma garant�.a de la matemática, confiere al hombr,.e l a posesión de una certeza casi absoluta, casi igual, bajo este aspecto, según Gal'ileo, al saber de Dios.
(8) .. D ia l ogo soprn i uue massirn i sistemi del mondo» . . lorna.da
280
'E�HLIO
l l EH:\.\..'\DEZl\QDHILT l�Z
Consecuentemen te, hay <rue rnprim i r la
Filosofía dL:
l aJel'arquía del sah e r . L a ÍnvestigaCión ex.}'.>e1·imental de lo:;
fL
nómenos naturales por medio del cál culo matemático
\riene
a probar
que
la «pret-2s·2 sostanze o essenzen ele los cuerpos,que constituye
n el objeto
ele la 1netafísica, no es sino laproprirtd grometrico-mccraniche drii corpi.
El
iiril malismoped
agóg'ico· �"e comprende que la n ueva scien :a della n atura, <.:011
su
mét.odo de investigación ex
per
iment
al,debía
orientar maydiversamente l a prác tica de los estudios y ele· l a educación .
Se
hizo
l a propaganida más ardiente de l a vida y de l a nobleza ele. los intentos éien t í fi cos d e G a l il eo,
que
l Ín;.a conuria: 'prodigiosa activ
i
dady
d e un mod o re
alístico las exprriencias especuiativo-culturales con la0 prdctico-técnicas . Y
este trabaj o cien tí,fi co· del italiano,
d irigido
ardientemente
ala·· investigación y d ifu sión <le Ja verdad, puesto al servicio
d el pr·ogrew de lá Hmn:ani1dad , era el ·ej emplo para la for
mazionr> integrale de!l'uonw, a l c u al desarrollo
deben con
rmTii'
las fac d ltades te
órkas
y p r/tcti cas. El ,c•spí ritü ele estatendencia ped agógica queda liien de m anifiesto en Ratke
( i f>71 �163.':·) ,
en sil lema: Yetustas ces.úl, ratio vincit. Seguirel
desarro
llo y el curso ord enadode
la natll raleza.EL PA'.'\TEÍs�10 DE G 10RDA:"\O BRu :"\O E:"\ EL A�IBI E:\"TE EDUCATIVO D.EL « SE!CE:\"TO » .
· Hablar de una influencia inmed iata. ele B ru n o en la pe d agogía: Elel Seicento , es €quivocaido; como lo es hablar
ele
la ·influencia d e la· utopía pedagógi:caele
Campanella o" d e la influencia de 101 práctico-técnico, der.ivado del pensamien to gali leano, en el ambiente ed ucativo it.aliano.E l . .-\·.\-JB I E\TE EDl 'CATl\"0 lTAI A .-\ �O 28 1
�l.
pe
n::;a
miento de Giordano Bruno, fecundará con el tiempotoda
una. d irección <le la pedagog:a, aquella que es llamada naiin·
al,
ista románt
ica.Esta época crucial <lel siglo xvn en
Italia
está llena ide e nergía:::, que se d esenvolverán en el porvenir, influyendo deu n;1 manera muy marcada en la ped.agogí.a. .
Giol'(lano Brnno
presenta su. pensamiento
como interpre tac·
ión y expresións
iste m[lt
ica de los más disparatados; mo ti vos 1 1 a t 1 1 rnlísli'
c·
os del Ren acimiento, al cual intenta dar una sólida base científica-filosófica, recurriendo a l a teoría de Copé rn i rn y a l eoncepto ct eJ i nfinito de Cusano
. Dios y la Naturaleza n o son , segú n él, dos entidadescl
istii;tas , la una trnscenrlente y la otra ,jn m a n ente, s i n o la cc sol a unidad i n fi r: ilit» . La mat e r i a c l t· Bnmo es eterna y sustancial
,
y ase-,g"ura. la existencindel
cue
rpo(9) .
La fuent� d e l as'!armas
vai iotlan's est.iconstit1 tÍda
porel
alma d e l m undo que org
an iza la materia
( 10) .
La forma sustancial es el alma delmundo. y l as almas
particulares
son las expresiones par
ti�1 1l.al'ás ele ! alm a del mundo. E n resumen : .no h ay más que dos p r i n c i p i os : materia y forma; todos los cuerpos y tod as las a l m a s sr 1 1 ¡ las expresiornis transitorias(
1 1 ) .
t;n
Dios.
i n fi 1 1 i t n sr> ex presa ba. io d os formas gene rales ,l a 11,afl'7 ia y el t's7,írit11 . La M.ateria
y
el Espíritu son los factores del· Universo. Los objetos particulares resultan d{.· los 111odos si ng-u l ar·2S el � edas dos formas genBrales. To das l a O' L' O ,; a s_ son en Dio
s y D i os es todas ]_as cosas. El Universo y Dios so n d
o
s p u Lto d e vistad
ifer
entesde
l a mism.
a s u s t a n c i a . Lar
eal id
ad
€s una y múl liple, como en m1est1'0 esp'.rit
u humano, que es uno, se dan múltiples imágenes .e icleas.c
cLa m ul t i plicidad de las cosas es una en D ios"(12) .
Al concept u.ar a D ios cm
1
10ccánima
del
mondo ", la.
ma n i festación del infi n ito de Dios en el Mund.o esúnica
yex-(9) uCur�L'. 1Pr i 1.1 r i pe et Un if�"· G i ordan o Ilrnno. 'P11 r b . F e ! i x · .\
'J-.can. 19:30. Púg. 6. · 1 10 ) Qp. l ' i t. _ ,Púg. 13. 1 1 1 )
-
'()p. l''it.' ipág. 14.(1:.'\ ·
1
>p. e 't. Pqg. :.15. . • . .282 E:\IILIO HEH);A "I I.>E7<
...
HODHIGl'EZcluye
uria
,positiva revelación sobrenatural. Tenernos aqub:una mu
e
stra de l a ruptura de la gloriosa tradición educativa católica. Por ello aconsej a Bruno la instrucción religiosa�
no cómo absolútamente necesaria para la salvación del
alma,
sino, simplemente, como necesaria para c<l' institu-· zione di roz:.i popoli che denno essere governa.ti».Si
el
conocimiento
de Dios estám.is
· alli d e los límitesdeI conocimient
o
humano, en el sistema moral la l�berta.d infi
nita(!e
l espíritu es llevaJda a la realización del propio destlno «independentemente del so¡yrannaturale a dalla gra ZÜLP ,La
razón ciertamente Crea monstruos, y aquí , como en 'otras filosofías exaltadoras al máximo delyo,
se glorifica�
rompiendo todas las barreras del sentido común, la perso nafidad hasta el extremo de. lo heroico y de lo titán'ico. Pues, según afirma Bruno, sólo mediante el afecto heroico del hombre se intuye la inconmensurabiüdad de lo infini to y de lo divino. Sólo median
te
el afecto heroicoes
el hombre « degno della propria natura et inlu.i�ce l' inco-m'mensu
rabiWá dell'
infinito e del divino».RELACIONES DE SAN JosÉ D E CALASANZ
YDE LAS EscuELAS PÍAs.
CON GALILEO.
Las E:;cuelas Pías no sólo mantuvieron, por medio de
sus más importantes miembros, relaciones cor
�
i.
aKsima_
scon Galileo, no sólo le prestaron ayuda y asistencia conti
nua en sus trabajos, sino que, además, su fundador, San
José de Calasanz
,
fué un gra� admirador de Galileo Galilei, de lo que dan
fe,
entr0 otras noticias, las hermosas frases
de la carta de'16
de abr
il
de i639,
en la que el Santo au toriza al P. Redor de Fl
orencia a conceder al P. Glementí-Settimi permiso para pernoctar en A.rcetri, dond e residía
Gal
üeo
, ccE se 7Jer caso il Signor Galileo dima.ndassecáe
qua.lche notte restasse lá il P. Clementi,V.
R . glieloper-EJ. _-\':\L131EoNTE
EDUCATIVQ
lTAl;L\:\O 2831netta,
e Dio voglia che 11e:;appi:a cavare
iLprofitlo che
do
veria»
( i3) :
La iniciativa
de
füm Joséde Calasanz, que
parececon
fundirse con otras de su ti�mpo
simi
lares, se :revela
másm�iginal cuando las Escuelas Pias se
pu
sieron
en oont.actocon la i·enovación del p
en
sam
ien
to científico en Italia
y
los
esplenldorés de
la caridadse unieron a
los es
plen
do
n�s dela
ciencia : «lumen additum lumini n . San José
de Calasanz sintió
fa
scin
ación
por lac
ien
ci
a. Galileanos fueron los primeros
pr
o
f€s
or
es
de losEscolapios; se
pue
�le
Tecordar con ho noral
P. Ant
on
io
Santini ,S
omasc
o
, gran matemáticoy
µno de
losamigos de Galileo.
Escolapids
galileanos de primer orden fueron
·Francesco_
Famiano M
ic
:he
l;in
i, dequien se conservan c
artas dir
igi
das aG
al
il
eo, con fecha de _ 8 deabril
dei634; Clemente iSetti
mi
y
Angelo
M
ore
lli.Merecen
también citarse FrancesooCastelli, A
mbrog
io Ambrogi
, SalvatorG
r
ise
,Carlo
Coníi,Giovan
Dome
nic
o Romani, Gio 13ta. De Ferraris, Gio 'BtaC
osta
r.tin
i,Domenico Rosa.
Por
cier
to que esto motivó un
choqueentre
Yiario Soz
ziy
los Es
co
lapios galileanos. La posibk� acusación
de 1ucturalismo
a
los Escolapiosera
in
just
a, pues
to queen
el espírit-udel
f
undadorestaba
l lenade
vitatidadaquella
mixima �«Rel igiosum quidem scientia ornat .. -
s
ed virtu
s cor
on
atn
( 14) .
RELACIONES DE SAN
JosÉ
DE e ALASANZ - y TmL-\s c>\�IPA'>:ELULas
notic_;ias a1íterioresson
antecedentes ele! gal ileisnw .en
lo que de
c
on
str
uc
t
ivoy
positivo ten
ía,de
San José
deC
a_la
sanz
.Se revela ello aún más claram�mte en l
a cordialamistad con Campan-ella, li
g
adocon Galileo
Galilei pór
113)
«Le Scuoie Pie rG
al i l eo Galilei», por Lrodeg,1 1· ! < > l ' i c - , 1 1y a J _Roma, 1w.2. Pág. 58.
284 E.\l!Llü 11E 1 1:-..\;o.;0Ez noI>HlliL;Ez
un.a amistad persor,al. Se asegura que
Campanella conoció
a
San José de CaJasanz a través de
Gal i !Bo.CarnpanBlla
8Scribió su famosa apología de las Escuelas Pías después
deeste conocimiento.
Hay carta en · 1a que consta," con letra de San José de
Ca
lasanz, lo siguiente:
«Salutara da parte mia iJ
P.Thomaso,
chE)d i presenza
rispo!í.dero alla su letteran
( i5) .
La
amistad que unió a San José de Cal.asanz con
Ca111-panella y con Galüeo fué el resultado d0 tres
factores con
vergent€s:
a
)
la caridad
eindependericia tde
espíritudel Calasancio,
. que rehusaba cll.(l.lquier injusticia y sentía profundamente las
penas infligidas -a cualquier persona de singular valor.
b)
su perspicacia científica, que penetraba en la gran
deza de los espíritus privilegiados;
·e)
el profundo conocimi�mto del elemento
humano, q ucle hacía c omprender por qué los hombres podían ser vícti
mas
ele
las incomprensiones de otros hombres.
LA INFLUE�CIA ESPA:'iüLA E:\' LA SOCIEDAD ITALlA�A.
:\ l po
n
e
.
rs
e
en contacto la sociedad españolá con la
ita-1.iar:a, después de
las
campañas
delGran Capitán,
surgendos corrientes culturales, una de It.alia a España,
que
tan
admirablemente .ha historiado el gi;an hispanista Farinelli,
y
otra
ele
Esp
a
ña a
Italia, que, -entrn
otros, tan bi·3n ha ana
lizado
Benedetto
Croce en sus obras:
La Spagna Ne!la Yita
Italiana»
y en
Sa_qgi sulla literatura italiana del
Se·icento».
E linftujo
de
España en Italia desde mediados del' si
glo xvra finales del siglo
xvu,siempre tendrá un gnui
interés p
a
r
ala cristiandad; ya
<JUeesa influencia se realiza
en
mome
nt
os decisivos para el pensamiento
em·opto.
S·2hil
•
EL
.<\!:\tiBIEl\TE Jilll 'CATIVO '1.TAL>l ..\?\O 285de tener al
realizarloun cuidado :
quela analogía
del proceso histórico de los dos países no haga pe1·der
de vist
asu
manifiesta diversidad ele caracteres, y que al haoer come.n
tarios sobre
aquel'momento se tenga muy en
cuer:1a
los
ideales del hombre del ccSeiscientos» .
La
población ·española comienza
aabundar en Italia.
d
esde mediados del sigl
o xv1 : Nápolesformaba en Italia
como el Cuartel General
dela
M
ilicia Española ( 16) . Ro1Uaailbergó gran número de españoles, y
riuestroescritor Fran
cisoo Delicado, en su
La lozana andaluza(I; 84-86) ,
di
ce,hablando sobre este hecho, que :
ccAntes
no habfa dos espa
ñoles en Roma y ahora hay tantos. ,, El hermano
Pablode
León, ·elí:
suGuía
del cielo,dice
qtie
la Iglesia estaba llena
"º
de los .que sirvieron o fueron criados en
Roma,
o
deobispos o de hij os o
de
parientes
osobrinos
de españoles » .El
escritorifaliano Tansillo, e n su obra
Carritoli
( pág.148 ) ,
hablando de las personas d e mucho mundo y cor1· mano iz
quierda, dice : wC:omo un hombre que nazca en España
yllegue
a
Roma. » En Lombardí.a
yen Venecia y
enotras
partes de Italia
habí;a una graft' ·cantidad d e españoles . Junto
con
la soldadesca irregular, llegaban
lossoldado:;;
regularesde Es.ipaña.
J
unt
o aéstos, l os c.lé1·igos y, ademá:s,
pordes
gracia, gente de vida un tan'lo
irregular.La
heterogenei dadde esta población motivaba
que
la rewcción del pueblo
italiano fuera muy diversa según
fueranlos
repr·esentantesde
laemigración esp
afi
ola
.Nuestro espíritu militar l lena
de.admiración
.a los italianos,y d e .Italia nuestros caipitanes
obtienen una buena cantera de
soldados.La vieja concep- ,
ción de que Nalia era poco belicosa,
laexpresión paradójica
de
Erasmoal ·hablar de
italus
bellaxy
el aforismoatribuí-db
aJ Gran Capitán : « España lrus armas
yItalia l a pluma»
se encmmtra desmentida en la •práctica. En ·casi todas las
li.lchas más refiidas de Italia los españoles y los italianos
son competidores de hazañas
bélicas.El
tipode caballero
es-(16) «La Spag11a 1 1 el 1 ; 1 v i t a i t a l i a n a " . D e 1 1 rcll'ttn Crrn'l'. B a r i . l �l:�� P:í g. 218.
'.286 E:\JJLIO HERX-\?\DEZ RODHIG-l:EZ
pañol era
enaq
uellos tiempos para losi
t
alia
r:os
muy no
ble
ydigno.
F
recuente era lafrase que en su
boca aparece respecto a los sold ados españoles : ccPorla honra pon la vida,
y
pon
las dos, honray
v1
ida,
por tu Dios . " Junto con
estealto concepto
hay una1
ciert
a humorísticac
o
nsider
acióndel
soklaclo español, alque
se le conoce por cierta ampulosidad , enl a
que estab
a implicada,no
obstante
, una espléndida ener gía interi
or. En la
Flore'sta española ( pág.207)
secita
elcaso ele
un capitán que
d ice, dirigiéndose a los suyos,
que ve'ilan at-error.izados veni r unalud de
enemigos : « Si el cielo se cayese, lo havemos de tener con los brazos.» Admiraa
los italianos que nuestros soldados egtén impregnados deun
profundo
sentido religioso que Croce supone, no equivoca <Iamen�. derivado de nuestra luoha secular co�.ralos
in fieles. Cierto descreimiento español,que,
andando eltiempo,
fué fama tenían nuestros soldados, no pudo borrar aquella primera imagen.Pero, además <le este pueblo español que llegaba
a
l_
a Perdnsula !:atina, había to
da una rep
re
se
nt
ación de
la Espa ña inteledtual que también nos situ aba a
gran
altura.
Mues tras -de ella,en . lo que
a educación·Se
refiere, las daremos .posteriormente, al hablar delas
traducciones de l ibros cien tíficos, políticosy
pedagógicos españoles.
Cuando España, al final de! siglo xvII, decae, la tenible Ieyend.a negra
que c
ontr
a nosotros se ext
iende
por toda
Eu ropa comouna mandha de_ aceite _enc
uen
tra, t
ambién su
re presentaoi'
ón en Italia,
y así se dice en un libro. salido de las prensas del país hermano ccque el despdtismo español noT
sólo destr
uyóel
flo1·ecimiento económico tialii:ano, sino que, penetrando como un ven1eno por todo el organismo nacional,corrompió la vida de l_a nación, i·educiéndose
l a religión
a
la prácti ca ext.eriory
el sentimient-0 a la 00.ucaeión de la hi pocresía» . «La edad que mediaen
tr
e1530
y
los comienzos del
aguerra por
Ja sucesión de España, época €nla que
faltó en
I
talia toda vida
políticay
sentimiento naci
ona
l y
que
es parangonable en óe1•to modo a la época de·la
caíd.aEL .-\.\lBJEXn: EDL" C.-\ TI VO lT.-\Ll. .-\.\0 '287 -de Ifoma y
la
invasión de los bárbaros, fuécausada
pDr España . " Hoy la crítica italiana está
de vuelta de
todo ('Sto,.Y ello porque se ha reconocido que en
modo
alguno fué Espafia la causa de la decadencia italiana, sino que sus p ro ·Cesos .históricos evolutivos fueron paralelos. Con\o con
razó11
dice Benedet.to Croce : Era una decadenza che s' abbracciava
.a una
decadenza.
Aun ei fantasioso Campanella se hacíail
us
iori
es a
principios del «.Seiscientos>> sobre una füspañado-minarlo1:a y unifi,¡�adora .-del mundo. El más práctico obser
vador. F L ; J viu Testi .
e1i
escrit
o dirigido al Duque:.le" \<lócle
na,n�nlnbé!
la 1triste situación de Españacon
la rebelión.le
Calal1.u1a y Portugal y sefialando el tristepanorama.
de.nuestras posesiones i talianas : Lo staio d-i Mi�ano e dist1·utto,
il regno
di
Napoli desolato, laSicilia
in perdi;:,ione.La
infl llencia socialele
España disrn i n uyó r{upidumen t·�y acabó casi del todo después
ele
1680;
las modas delvestir
viniei·-ona
Francia, la literatura española casir;o produoía
nada que suscitase ü1terés, la lengua española cayó encle::
ruso sustit.uída
por la francesa. Fué el tiempo
en que lasco
sas
de España ast;mie ron un aspecto vieJo, feo, caricaturesco,,y la
palabra
spagnolata .vino a sigr.ificarlo
tronado, lo queya p�:
;:ólo
tina
sombraele
lo q�1e fué,( 17 ) .
Esta
es a granclBs rasgos la situac ión ambiental ele Espa fw. l'll Ita
l
ia
enl
a época de San José de Calasanz. 'I'oidaella,
·habl ancl n en términos pedagógicos, ver
1
drí
a
a -constituirla
·ed·Lwac- ión indirecta ele la raza hispánica; pero, .además cl·2
.ei!a,
Espafía influía en el ambi€nte educativo italiano de·nn modo m:.'ts directo, corno a col)tiuación exponernos . .
EL A:'\Tn!AQT.;l.-\ VELISMO E:'\ LOS TRATADOS . EDT.;CAT!VOS. . .