• No se han encontrado resultados

Estudio Hábitos de lectura y compra de libros en Castilla-La Mancha, Informe de resultados

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2021

Share "Estudio Hábitos de lectura y compra de libros en Castilla-La Mancha, Informe de resultados"

Copied!
46
0
0

Texto completo

(1)

Estudio

Hábitos de lectura y compra de libros en

Castilla-La Mancha, 2009

Informe de resultados

Presentado a:

Dirección General de Promoción Cultural Consejería de Cultura, Turismo y Artesanía. Junta de Comunidades de Castilla-La Mancha

Departamento de Análisis y Estudios Peñaranda de Bracamonte (Salamanca)

(2)

Hábitos de lectura y compra de libros en Castilla-La Mancha, 2009 Informe de resultados

Sumario:

 Introducción

 Características sociodemográficas de Castilla-La Mancha  Lectura de libros en Castilla-La Mancha

 Perfil de los lectores según su frecuencia de lectura  Intensidad de lectura

 Motivaciones para leer o no leer

 Otros aspectos relacionados con la lectura: lugar, materias, idioma, procedencia

 Compra de libros en Castilla-La Mancha  El papel de la biblioteca

 Lectura de libros… y más lecturas  Uso de internet

 Lectura y otros hábitos de ocio  Lectura en los menores

(3)

Introducción

El estudio Hábitos de lectura y compra de libros en Castilla-La Mancha, 2009, del que a continuación se exponen los principales resultados, ha recopilado y analizado información que permite conocer tanto los datos más generales de la población lectora y no lectora en Castilla-La Mancha, como su tipología y la relación de los hábitos de lectura con los de compra de libros y otros hábitos culturales, en especial, la asistencia y uso de bibliotecas, así como el empleo de otras fuentes de información como internet. Toda esta información permitirá a la Administración de Castilla-La Mancha contar con una eficaz herramienta para:

 Establecer un diagnóstico de la situación actual de estos indicadores culturales en la Comunidad de Castilla-La Mancha

 Conocer su posterior evolución a lo largo del tiempo

 Establecer las medidas correctoras necesarias de cara al impulso y promoción de la lectura y el uso de nuevas tecnologías en la Comunidad de Castilla-La Mancha

La Fundación Germán Sánchez Ruipérez (FGSR) es una institución sin ánimo de lucro, profundamente comprometida con el desarrollo de la sociedad lectora en España y con una amplia experiencia en la realización de estudios y proyectos en el ámbito de la lectura. Por ello, colabora, a través de su Departamento de Análisis y Estudios, con la Junta de Castilla-La Mancha en el desarrollo de este estudio, en la esperanza de que el mayor conocimiento de los hábitos lectores de la población pueda contribuir a su consolidación y desarrollo.

Para que el estudio resulte significativo, se ha realizado con unos conceptos y una metodología similar a la utilizada en los estudios de este tipo que se realizan en España, tanto a nivel nacional como en diversas comunidades autónomas, más en concreto los Barómetros que realiza desde hace diez años la Federación de Gremios de Editores de España, los realizados en los últimos seis en la Comunidad Autónoma de Extremadura y en los últimos tres años en la Comunidad Autónoma de Castilla y León y los que se vienen ejecutando en otro buen número de CC.AA., de modo que sus resultados puedan ser comparados y evaluados con los de otros ámbitos territoriales.

Conviene tener presente que en este informe se usan conceptos y términos a día de hoy normalizados en este tipo de estudios, todos ellos en relación con la frecuencia de lectura de libros en tiempo libre:

- Lectores frecuentes: aquellos que leen libros diariamente o al menos una o dos veces por semana.

(4)

- Lectores habituales: se suman a los lectores frecuentes quienes leen libros alguna vez al mes.

- Lectores ocasionales: aquellos que leen libros con frecuencia mensual o trimestral.

- Lectores: la suma de los lectores frecuentes y ocasionales, es decir, quienes leen como mínimo alguna vez al trimestre.

- No lectores: quienes no leen nunca o casi nunca.

En otros estudios sobre hábitos culturales, como la Encuesta de Hábitos y Prácticas

Culturales en España realizada por el Ministerio de Cultura, no se utilizan estas

categorías, estableciendo el índice general de lectores en las personas que han leído al menos un libro en el último año, bien sea por entretenimiento o por motivos relacionados con la profesión o estudios. De manera similar, la información estadística elaborada por el Eurobarómetro se basa en las personas que han leído libros al menos una vez en los últimos doce meses, sin diferenciar el tiempo libre del dedicado al estudio o la profesión.

El universo de este estudio es el formado por individuos de 14 y más años, al que se añade el colectivo de niños entre 10 y 13 años, todos ellos residentes en viviendas familiares de la Comunidad de Castilla-La Mancha. En total, este universo está compuesto, con datos del Padrón a 1 de enero de 2009, por 1.869.000 personas. El análisis de dicho universo se realiza en dos fases y con el universo dividido en dos grupos de población:

 Comportamiento del conjunto de individuos.

 Comportamiento de los lectores, que se extrae del general y que se dirige a los que leen habitualmente (al menos una vez al mes).

 Población de 10 a 13 años y población de 14 y más años.

La muestra del estudio está compuesta por 1.073 entrevistas aleatorias con cuotas por sexo y edad a población de 14 y más años y 1.027 entrevistas a lectores habituales, más 125 entrevistas aleatorias a población de 10 a 13 años y 167 a lectores habituales de esa edad. Así mismo, la muestra ha sido estratificada por provincias y tamaño de hábitat, por lo que su peso ha sido equilibrado no solo al peso de la población real en cada una de las cinco provincias de la Comunidad, sino también según los siguientes intervalos de población:

- Hasta 1.000 habitantes - De 1.001 a 2.000 habitantes - De 2.001 a 5.000 habitantes - De 5.001 a 10.000 habitantes

(5)

- De 10.001 a 50.000 habitantes - Más de 50.000 habitantes

Esta distribución del la población según el tamaño de los municipios trata de adaptarse al poblamiento de la Comunidad de Castilla-La Mancha, cuyas características se exponen en el siguiente apartado. El Barómetro de hábitos de lectura y compra de

libros de ámbito nacional agrupa en un primer nivel a la población residente en

municipios de hasta 10.000 habitantes y son muy escasos los estudios de ámbito autonómico en que se desagrega ese umbral de población en intervalos de menor tamaño, tal como se ha realizado en esta investigación.

El trabajo de campo, así como la tabulación y elaboración de un primer informe de resultados han sido elaborados por la empresa Conecta & Research (Madrid) y la encuesta se ha realizado mediante entrevista telefónica con el sistema CATI, partiendo de un cuestionario semiestructurado.

Por último, en el presente informe se toman como datos de referencia los del último barómetro de Hábitos de Lectura y Compra de libros en España 2009. Informe y de

Resultados, bien los referidos al conjunto de España, o bien los que se corresponden

al universo de la población española que reside en municipios inferiores a 200.000 habitantes, lo que se corresponde con la población castellano-manchega y que han sido facilitados por Conecta & Research, empresa que ha realizado también el estudio de ámbito nacional.

(6)

Características sociodemográficas de Castilla-La Mancha

Conocer la estructura demográfica de la población objeto de estudio es fundamental para contextualizar y entender sus hábitos de lectura. Gracias a la serie de estudios sobre lectura con que cuenta España actualmente, se tiene la certeza de la influencia de una serie de factores en el comportamiento lector de los ciudadanos. En concreto, se ha puesto en evidencia el diferente comportamiento que se tiene ante la lectura según el nivel de estudios, la edad, el sexo, la ocupación y el lugar de residencia, aunque algunos factores tienen una influencia más clara y decisiva que otros.

De estas variables socio-demográficas, es el nivel de estudios aquella que se asocia de manera más diferencial con los hábitos de lectura, hasta el punto de que la diferencia entre la población considerada lectora con nivel de estudios universitarios (82,0% en España 2009) y con estudios hasta primarios (31,1%) supera los 50 puntos. También la edad refleja marcadas diferencias, disminuyendo el porcentaje de lectores a medida que aumenta la edad de las personas, con una distancia superior a los 40 puntos entre los jóvenes de 14 a 24 años y las personas de 65 y más años (España 2009). Por otra parte, los mayores índices de lectura se asocian también con el carácter urbano de la población, registrándose diferencias superiores a los 20 puntos (España 2009) entre los porcentajes de lectores en las ciudades con más de 1 millón de habitantes y las poblaciones con menos de 10.000 habitantes.

Las características, por tanto, en la composición socio-demográfica de un territorio determinado resultan fundamentales para valorar adecuadamente los hábitos de lectura que manifiestan sus ciudadanos y las diferencias resultantes con relación al conjunto nacional o a otras delimitaciones territoriales, así como para evaluar los esfuerzos que las distintas administraciones realizan o pueden realizar en el fomento de la lectura entre sus respectivos ciudadanos.

Según los datos del Instituto Nacional de Estadística (INE) de 1 de enero de 2009, Castilla-La Mancha cuenta con 2.081.313 habitantes repartidos entre sus cinco provincias, de los que el 89,8% tiene la edad objeto de este estudio, es decir, 10 y más años (1.869.000 habitantes).

A lo largo de la última década Castilla-La Mancha ha incrementado su población hasta contar con un 16,8% más de población que en 2001, aunque este incremento de población no ha sido homogéneo en todo el territorio y se aprecian importantes diferencias de unas zonas a otras. Todas las provincias aumentaron sus habitantes en este periodo, aunque lo hicieron muy por encima del resto Guadalajara (35,8%) y Toledo (26,2%), influidas posiblemente por la cercanía de la capital, mientras Ciudad Real (8,9%) y Cuenca y Albacete aumentaron su población modestamente (7,8%).

(7)

Población y municipios según su tamaño. Castilla-La Mancha y España, a 01.01.2009

Castilla-La Mancha España

Tamaño de población

Población % Municipios % Población % Municipios % Hasta 1.000 habitantes 174.556 8,4% 625 68,0% 1.504.351 3,2% 4.861 59,9% De 1.001 a 2.000 habitantes 141.269 6,8% 99 10,8% 1.316.931 2,8% 928 11,4% De 2.001 a 5.000 habitantes 372.886 17,9% 120 13,1% 3.204.638 6,9% 1.019 12,6% De 5.001 a 10.000 habitantes 258.991 12,4% 38 4,1% 3.858.996 8,3% 554 6,8% 10.001 a 50.000 habitantes 527.987 25,4% 30 3,3% 12.334.071 26,4% 605 7,5% Más de 50.000 habitantes 605.624 29,1% 7 0,8% 24.526.820 52,5% 145 1,8% Total 2.081.313 100,0% 919 100,0% 46.745.807 100,0% 8.112 100,0% Fuente: INE, Padrón municipal de habitantes

Castilla-La Mancha es una Comunidad de marcado carácter rural, con un alto porcentaje de municipios por debajo de los 2.000 habitantes (78,8%), aunque en estos municipios sólo reside el 15,2% de la población, mientras que en los 37 municipios de más de 10.000 habitantes (4,0%) es donde se concentra la mayor parte de su población (54,5%).

De la población residente en municipios de más de 10.000 habitantes, el 41,0% lo hace en las cinco capitales de provincia. El peso poblacional de las capitales según provincias no es uniforme, siendo en Albacete el 42,3%, el 33,7% en Guadalajara, 25,7% en Cuenca, el 14,0% en Ciudad Real y el 11,9% en Toledo.

El 25,4% de la población de Castilla-La Mancha vive en municipios de 10.001 a 50.000 habitantes (30 municipios) y otro 29,1% en municipios de más de 50.001 habitantes (las 5 capitales de provincia más Talavera de la Reina y Puertollano); de estos últimos, sólo uno supera los 100.000 habitantes (Albacete). En el conjunto de España, más de la mitad de la población (52,5%) reside en municipios que superan los 50.000 habitantes.

El porcentaje de población que vive en Castilla-La Mancha en núcleos de población por debajo de los 10.000 habitantes (45,5%) dobla al porcentaje de población que lo hace en España (21,1%), aún cuando el número de municipios rurales en Castilla-La Mancha es sólo 5,1 puntos superior a España (96,0% en Castilla-La Mancha frente a 90,8% en España).

La distribución de la población por núcleos de población según provincias tampoco es uniforme: es en Cuenca donde encontramos mayor número de población viviendo en núcleos rurales por debajo de 10.000 habitantes (67,1%), seguido de Toledo (56,5%), Guadalajara (44,5%), Ciudad Real (34,4%) y, por último, Albacete (30,3%).

(8)

Porcentaje de población según tamaño del municipio de residencia, por provincias. Castilla-La Mancha, 2009

Albacete Ciudad

Real Cuenca Guadalajara Toledo C-LM Menos de 2.000 hab 12,1% 9,7% 37,5% 20,4% 12,2% 15,2% Menos de 10.000 hab 30,3% 34,4% 67,1% 44,5% 56,5% 45,5% Más de 10.000 hab 69,7% 65,6% 32,9% 55,5% 43,5% 54,5%

En cuanto a la distribución de municipios por provincias, es Guadalajara donde se encuentra un mayor número de municipios por debajo de los 2.000 habitantes (268/93,1%), seguido de Cuenca (221/92,9%), Toledo (113/55,4%), Ciudad Real (62/60,8%) y Albacete (60/69,0%). Si nos referimos a núcleos de población con menos de 10.000 habitantes el orden provincial es el mismo, sin embargo, cuando nos referimos a municipios con más de 10.000 habitantes la primera provincia es Ciudad Real con 13/12,7% (de ellos, 11 menores de 50.000 habitantes), seguida de Toledo con 12/5,9%, y Albacete con la mitad, 6,9%, después Guadalajara con 4/1,4% y por último, Cuenca con 2/0,8%.

La estructura poblacional por edades de Castilla-La Mancha es muy similar a la del conjunto de la población española, si bien se aprecia cierta tendencia a un mayor envejecimiento en Castilla-La Mancha respecto a España (en Castilla-La Mancha 17,6% es población con 65 y más años, frente a 16,7% de España) al mismo tiempo que mayores porcentajes de población joven hasta 24 años.

Población por edades. Castilla-La Mancha y España, 2009 Castilla-La Mancha % España % Diferencia % De 10 a 13 años 83.013 4,0% 1.705.794 3,6% 0,4% De 14 a 24 años 252.895 12,2% 5.116.267 11,0% 1,2% De 25 a 34 años 340.890 16,4% 7.775.583 16,7% -0,3% De 35 a 44 años 337.338 16,2% 7.774.641 16,7% -0,4% De 45 a 54 años 273.490 13,2% 6.404.396 13,7% -0,6% De 55 a 64 años 193.182 9,3% 5.027.866 10,8% -1,5% Más de 65 años 365.520 17,6% 7.780.830 16,7% 0,9%

Cuenca es la provincia con un mayor porcentaje de población por encima de los 65 años (22,8%) y Guadalajara (15,0%) y Toledo (16,2%) las que menos. A su vez y en consonancia con ese aumento de población comentado anteriormente, éstas últimas son las dos provincias (18,3% y 17,3% respectivamente) que registran un mayor porcentaje de población entre 25 y 34 años y Cuenca la que menos (14,6%).

A falta de datos más actualizados y tomando como referencia datos de 2005, la tasa de personas analfabetas o sin estudios en Castilla-La Mancha se sitúa en 20,2%, ocho

(9)

puntos por encima de la misma tasa en España (12,4%). Su distribución por provincias no es homogénea, siendo de 8,0% en Guadalajara, 18,5% en Albacete, 21,2% en Toledo, 23,5% en Ciudad Real y alcanzando el 24,6% en Cuenca. El nivel de personas de 16 o más años con estudios superiores (15,11%) se encuentra siete puntos por debajo de España (22,0%). Por provincias, es Guadalajara la provincia con mayor nivel de personas con estudios superiores (20,3%), en el resto de provincias rondan el 15%, excepto en Cuenca que baja a 9,8%.

Las diferencias de hábitat y de nivel de estudios entre la población de Casilla-La Mancha y la del conjunto de España que reflejan estos datos son suficientemente importantes como para explicar las distancias que separan tradicionalmente a ambos conjuntos en el comportamiento lector de sus habitantes. Son además circunstancias que obligan a realizar un esfuerzo especial y a aportar mayores recursos por parte de las administraciones en cualquier perspectiva que pretenda mejorar los hábitos de lectura y garantizar un acceso más igualitario a la lectura por parte de toda la población.

Por último, el porcentaje de población extranjera residente en Castilla-La Mancha prácticamente se ha duplicado en los últimos cinco años y asciende a 1 de enero de 2009 a 224.892 personas, lo que representa el 10,8% del total de la población. El porcentaje de población extranjera residente en España en esa misma fecha es del 12,0%.

(10)

Lectura de libros en Castilla La Mancha

El 85,9% de la población castellano-manchega de 14 o más años declara leer libros, cómics, periódicos o revistas en su tiempo de ocio. De forma más específica, en 2009, la lectura de libros en tiempo libre entre la población de 14 y más años de Castilla-La Mancha se distribuye entre los siguientes porcentajes:

 El 54,7% de la población leyó al menos un libro en los últimos doce meses, mientras que el 45,3% restante declaró no haber leído ningún libro durante ese periodo.

 Un 38,5% de los castellano-manchegos de 14 y más años son lectores frecuentes de libros en su tiempo libre, es decir, leen con una frecuencia diaria o semanal.

 Y un 11,6% lee libros al menos una vez al mes o al trimestre, por lo que pueden ser considerados lectores ocasionales.

 Quienes declaran no leer casi nunca representan el 12,9% y quienes declaran no leer nunca libros, el 37,0%.

¿Suele usted leer libros en su tiempo libre?

Así pues, siguiendo la terminología de los estudios de hábitos de lectura en España, el porcentaje de lectores (la suma de los lectores frecuentes más los ocasionales) en Castilla-La Mancha en 2009 se sitúa en un 50,1%, frente a un 49,9% que representa el colectivo de no lectores (la suma de quienes no leen casi nunca o nunca).

Estos datos sitúan a Castilla-La Mancha con unos índices de lectura 5 puntos por debajo de la media española en 2009 (55,0%). Ahora bien, considerando que Castilla-La Mancha no tiene núcleos de población por encima de los 200.000 habitantes, parece más adecuado contar como referencia con los índices de lectura en el universo

(11)

español de poblaciones con menos de 200.000 habitantes, en cuyo caso, esta diferencia se reduce a 2,2 puntos (52,3%) y se neutraliza si nos referimos a lectores frecuentes (leen libros al menos una vez por semana) (38,6% en España).

¿Suele usted leer libros en su tiempo libre?

La mayor diferencia respecto a los lectores de España la encontramos en las personas que dicen leer todos o casi todos los días, 4 puntos inferior en Castilla-La Mancha y en los que dicen no leer nunca, 5,6 puntos superior en Castilla-La Mancha; el resto de frecuencias lectoras no llegan a diferencias de más de 1,3 puntos en ningún caso. Las diferencias respecto a los hábitos de lectura del conjunto de los españoles se deben contextualizar teniendo en cuenta dos aspectos con los que cuenta de antemano Castilla-La Mancha y que influyen negativamente en el comportamiento lector. Por una parte, Castilla-La Mancha cuenta con el doble de población residiendo en municipios del medio rural que España y un número muy reducido de núcleos de población por encima de 10.000 habitantes y de los 50.000 habitantes (de los cuales sólo uno por encima de los 100.000 habitantes). Por otra parte, las características educativas del conjunto de la población: Castilla-La Mancha cuenta con una tasa de población sin estudios terminados o analfabeta ocho puntos superior a la media de España, así como una tasa de personas con estudios superiores siete puntos inferior a la de España (siempre referidas a la población con 16 o más años).

Por otra parte, en la Encuesta de hábitos y prácticas culturales en España 2006-2007 realizada por el Ministerio de Cultura, se estimaba que el porcentaje de la población de Castilla-La Mancha que había leído al menos un libro durante el último año era del 56,0%, índice que supera en 1,3 puntos el porcentaje de este estudio (54,7%). No obstante, en la Encuesta del Ministerio, la práctica de lectura de libros no se limitaba al tiempo libre del entrevistado, algo que sí se especifica en el presente estudio y que

(12)

puede explicar la diferencia entre ambos porcentajes, más allá de las distintas metodologías utilizadas en ambas investigaciones. De hecho, en la Encuesta del Ministerio, las personas que en Castilla-La Mancha leyeron en el último año libros no relacionados con la profesión o estudios (una variable más cercana a la lectura en tiempo libre) fueron el 49,1%, proporción netamente inferior (en 5,6 puntos) al resultado del presente estudio en Castilla-La Mancha en 2009.

(13)

Perfil de los lectores según su frecuencia de lectura

El lectorado en Castilla-La Mancha es claramente femenino, con hasta 11,5 puntos de diferencia entre hombres (44,3%) y mujeres (55,8%). Estas diferencias son de 6 puntos a favor de las mujeres, tanto en los lectores frecuentes, como en los lectores ocasionales.

Perfil de los lectores según sexo y edad

El porcentaje de mujeres lectoras es superior al de los hombres en todas las franjas de edad. Además, entre los jóvenes de 14 a 24 años y entre las personas de 55 a 64 años las diferencias entre sexos llegan a ser muy significativas, distanciándose en 28 puntos los porcentajes lectores de hombres y mujeres de ambos grupos de población. De los 25 a los 54 años las diferencias entre hombres y mujeres son menores, entre 6 y 9 puntos. A partir de 65 años, al contrario de lo que sucede en España y otras CCAA donde tienden a equiparse porcentajes lectores entre sexos e incluso a superar los hombres a las mujeres, esa tendencia no se invierte en Castilla-La Mancha como consecuencia de la enorme caída que se produce en los hábitos lectores de los hombres a partir de los 55 años (26,2%) y sitúa el porcentaje de hombres lectores a partir de 65 años en tan sólo 14,2%. En todo caso, resulta preocupante el bajo índice de lectura entre los varones más jóvenes, un fenómeno que no es exclusivo de Castilla-La Mancha, ya que es perceptible también en otras CC.AA. y, en menor medida, en el conjunto de España.

El porcentaje de hombres lectores en España es superior al de Castilla-La Mancha en todos los tramos de edad, excepto en el de 25 a 34 años que lo supera en 3,4 puntos. Los porcentajes lectores de las mujeres no registran grandes diferencias respecto a España, excepto en el tramo de edad de 35 a 44 años cuya diferencia con España es de diez puntos. En los tramos de 14 a 24 años (79,3%) y de 55 a 64 años (54,1%) las diferencias se producen a favor de Castilla-La Mancha en 0,6 y un punto

51,3% 60,4% 49,6% 53,0% 26,2% 14,2% 79,3% 68,3% 55,3% 60,5% 54,1% 23,8% De 14 a 24 años De 25 a 34 años De 35 a 44 años De 45 a 54 años De 55 a 64 años 65 y más años Hombre Mujer

(14)

respectivamente. Si nos referimos al índice de lectores en los municipios españoles de menos de 200.000 habitantes, el porcentaje de hombres lectores en Castilla-La Mancha se sitúa 4,5 puntos por debajo del índice de estos municipios, debido a una diferencia de cinco puntos en los lectores ocasionales. Entre las mujeres no encontramos diferencias, con variaciones de sólo 0,7 décimas entre las lectoras frecuentes y las lectoras ocasionales de ambos contextos.

En general, se aprecia, por los datos acumulados para el periodo 2006-2008 con los que se cuenta de Castilla-La Mancha, que la tendencia en el lectorado femenino es a subir, así como en los hombres es a bajar.

La edad de los entrevistados es uno de los factores determinantes en sus hábitos de lectura y marca diferencias muy claras entre los distintos grupos de edad. Lo habitual es que el porcentaje de lectores alcance los valores más altos entre los más jóvenes y vaya disminuyendo conforme aumenta la edad, aunque en el caso de Castilla-La Mancha se produce una ligera variación, siendo superior el índice de las personas de 45 a 54 años (56,7%), que el de las personas de 35 a 44 años (52,4%).

Lectores según edad

Entre los lectores de hasta 34 años el índice de lectura de libros supera la media con porcentajes en torno al 65%. De 35 a 54 años los lectores se mantienen en torno a la media con porcentajes entre el 52% y el 57%, y es a partir de esa edad cuando el índice de lectores desciende considerablemente, hasta un 40,3% entre las personas de 55 a 64 años y a un 19,5% entre las personas de 65 y más años.

La tasa de lectores en Castilla-La Mancha es inferior a la de municipios españoles de menos de 200.000 habitantes en casi todos los tramos de edad, excepto en el de 25 a 34 años que es 2,9 puntos superior y en el de 45 a 54 años que es 1,1 puntos superior. Las mayores diferencias las encontramos entre los mayores de 65 años y entre los jóvenes de 14 a 24 años, con 7,4 y 6,9 puntos de diferencia respectivamente. Estas diferencias se producen fundamentalmente debido a los bajos porcentajes de

(15)

lectores ocasionales que se registran en Castilla-La Mancha en comparación con estos municipios y con España (donde a su vez han tendido a bajar desde 2007). Así, entre los jóvenes de 14 a 24 años el porcentaje de lectores ocasionales es de 15,6% frente al 22,1% que representan estos lectores en municipios españoles de menos de 200.000 habitantes; a partir de 65 años, los lectores ocasionales son el 2,8% frente a 8,0% de estos lectores en municipios españoles de menos de 200.000 habitantes. La característica que refleja más contrastes entre los hábitos lectores de la población es el nivel de estudios, mostrando diferencias entre colectivos que no se alcanzan en ninguna otra variable. Entre los castellano-manchegos que han cursado estudios universitarios el porcentaje de lectores de libros asciende a 84,3%; entre aquellos con estudios secundarios, el índice se sitúa en el 56,5%, 27,8 puntos de diferencia, pero superior a la media española; entre las personas con estudios primarios, la proporción de lectores desciende al 34,4% y entre las personas sin estudios, baja a 16,9% (67 puntos de diferencia con los universitarios).

También encontramos diferencias por nivel de estudios según sexo del entrevistado, siendo las mujeres las más lectores en todos los niveles de estudio, con mayores diferencias entre la población sin estudios (16 puntos entre hombres y mujeres), que se acortan según aumenta el nivel educativo, disminuyendo hasta seis puntos de diferencia entre universitarios.

Lectores según nivel de estudios

Respecto a los municipios españoles de menos de 200.000 habitantes, las diferencias en los porcentajes lectores por nivel de estudios son muy pocas (a favor de España 0,6 puntos hasta estudios primarios y 3,1 puntos hasta estudios secundarios, y a favor de Castilla-La Mancha, 2,3 puntos en estudios universitarios) y en consonancia con lo comentado anteriormente, se deben fundamentalmente a los porcentajes de lectores ocasionales, inferiores en Castilla-La Mancha para las personas con estudios hasta

(16)

primarios y secundarios y ligeramente superiores para las personas con estudios universitarios. Los lectores frecuentes son similares, incluso superiores en el caso de lectores frecuentes con estudios hasta primarios (21,1% frente a 18,6%).

Según la ocupación o actividad de los entrevistados, como es natural, son los estudiantes el colectivo que en mayor medida declara leer en su tiempo libre, llegando al 67,0% los estudiantes que se decantan por esa opción. En segundo lugar se sitúan las personas ocupadas (57,8%) y paradas (57,2%). Y a mucha distancia, ya por debajo de la media, amas de casa (36,1%) y pensionistas-jubilados (27,1%). Una vez más se puede apreciar que las diferencias con los datos de España o de los municipios españoles con menos de 200.000 habitantes se producen fundamentalmente por el índice de lectores ocasionales más bajos que presenta Castilla-La Mancha, ya que los lectores frecuentes son muy similares. La diferencias fundamentales las encontramos en los estudiantes, con 8,5 puntos menos en Castilla-La Mancha que en municipios españoles de menos de 200.000 habitantes (5,4 puntos de diferencia en lectores ocasionales); en amas de casa con 4,8 puntos de diferencia; y jubilados, 4,5 puntos de diferencia. Las diferencias entre ocupados y parados son inapreciables.

El hábitat muestra importantes diferencias en cuanto al comportamiento lector de la población, registrándose los porcentajes más bajos de población lectora en los municipios más pequeños, porcentajes que aumentan conforme va aumentando el tamaño de la población. En Castilla-La Mancha, en las localidades con menos de 5.000 habitantes, el porcentaje de lectores es inferior al índice medio de la Comunidad, mientras que se supera en las poblaciones a partir de ese tamaño, con diferencias de hasta 18,5 puntos entre los municipios de menor y mayor tamaño.

Estas diferencias reflejan no solamente hábitos culturales distintos en las ciudades y en los pequeños municipios, sino que, sobre todo, son consecuencia de una diferente estructura demográfica, con una mayor concentración de personas con estudios superiores y de población más joven en las ciudades, frente a un medio rural en claro proceso de envejecimiento poblacional, con importantes residuos de personas con bajos niveles educativos, incluso con decisivas carencias de servicios públicos o comerciales de acceso al libro y la lectura.

Entre los castellano-manchegos que residen en municipios de hasta 1.000 habitantes el porcentaje de lectores es de 37,3%, 12,6 puntos por debajo de la media de la Comunidad; entre aquellos que residen en municipios de 1.001 a 2.000 habitantes el índice se sitúa en el 34,2%, 15,9 puntos por debajo de la media de la Comunidad (con un bajo porcentaje de lectores ocasionales, 5,8%); entre los residentes en municipios entre 2.001 y 5.000 habitantes son lectores el 47,2%, 2,9 puntos por debajo del índice de lectura de la Comunidad; y a partir de esa población se supera la media, 53,2% en municipios de 5.001 a 10.000 lectores, 52,6% de 10.001 a 50.000 habitantes, y 55,8% en las poblaciones de más de 50.000 habitantes.

(17)

Lectores según hábitat de residencia

La comparación de los índices de Castilla-La Mancha con los datos del conjunto de España en función del hábitat ofrece consideraciones de interés. Por debajo de los 50.000 habitantes, los índices de lectura en Castilla-La Mancha y en España son similares, ligeramente inferiores en las localidades castellano-manchegas con menos de 10.000 habitantes (45,0% frente a 45,7% en España), y ligeramente superiores en los municipios entre 10.000 y 50.000 habitantes (52,6% frente a 52,0% en España). Es en estas poblaciones más pequeñas donde, en ambos conjuntos, se registran los índices de lectura más bajos según el hábitat. Ahora bien, el peso que la población rural tiene en Castilla-La Mancha es, como ya se ha indicado, sensiblemente mayor que el que tiene en el conjunto de España: casi la mitad de los castellano-manchegos, el 45,5%, reside en municipios con menos de 10.000 habitantes, frente al 21,1% que lo hace en España; y los municipios por debajo de los 50.000 habitantes concentran el 70,9% de la población de Castilla-La Mancha y el 47,5% de la de España. Es evidente, pues, que el índice de lectura general en uno y otro conjunto poblacional se vea seriamente afectado por esa diferente proporción de personas que viven en pequeños municipios.

En el otro extremo, se produce una clara diferencia en los índices de lectura en municipios con más de 50.000 habitantes, que en Castilla-La Mancha alcanza el 55,8% mientras en el conjunto de España llega al 60,3%. El más elevado índice de España se debe en especial a los valores registrados en las ciudades de mayor población, ya que por encima del medio millón de habitantes se registra un porcentaje de lectores del 64,5% de la población. Sin embargo, en la Comunidad castellano-manchega no exiten estos grandes núcleos de población; de hecho, tan solo la ciudad de Albacete supera los 100.000 habitantes. Es decir, no existen las ciudades cuyo tamaño aparece asociado a los índices de lectura más elevados según el hábitat.

(18)

Así pues, las diferencias en los índices de lectura parecen identificarse a partir de los condicionantes sociodemográficos asociados al hábitat. Dicho de otra manera, cuando se habla de las diferencias en los índices de lectura de Castilla-La Mancha con respecto a España (o con respecto a otras comunidades autónomas) se está hablando en primera instancia de las diferencias de poblamiento, de las diferencias socioculturales y educativas asociadas a un hábitat más o menos rural, más o menos urbano.

Por provincias, es Guadalajara (63,8%) la provincia que registra mayor porcentaje de población lectora, con bastante diferencia respecto al resto. Le sigue Cuenca (50,7%) ligeramente por encima de la media de la Comunidad. Y ya por debajo de la media, Toledo (49,7%), Albacete (46,6%) y Ciudad Real (46,5%).

Población lectora por provincias. Castilla-La Mancha, 2009

C-LM Albacete Ciudad

Real Cuenca Guadalajara Toledo

Frecuentes 38,5% 35,2% 37,4% 38,9% 49,9% 37,1%

Ocasionales 11,6% 11,4% 9,1% 11,8% 13,9% 12,6%

(19)

Intensidad de lectura

El estudio también muestra datos sobre la intensidad lectora de los castellano-manchegos, formulada a través de las horas semanales dedicadas a la lectura de libros y del número de libros leídos en el último año. Los lectores frecuentes dedican una media de 5,8 horas a la semana a la lectura de libros, aproximadamente unos 50 minutos diarios(la media de horas de lectura semanal en España en 2009 se sitúa en 6,2). Cuatro de cada diez lectores frecuentes (40,0%) dedican a la lectura de libros 6 o más horas semanales; algo más de la tercera parte (36,1%) le dedica entre 3 y 5 horas; y cerca de la cuarta parte (23,9%) no pasa de las 2 horas a la semana.

La media de horas semanales de lectura entre los lectores frecuentes de Castilla-La Mancha es superada especialmente por los jubilados (7,3), los universitarios (7,0) y los residentes en municipios de más de 50.000 habitantes (6,9). También se supera entre las personas con 65 y más años (6,8), entre las de 25 a 34 años (6,6) y en la provincia de Guadalajara (6,4). Las diferencias de género se manifiestan así mismo en el tiempo dedicado a la lectura, ya que las mujeres obtienen una media 6,2 horas, frente a 5,3 entre los los hombres.

El 54,7% de la población castelllano-manchega de 14 y más años leyó al menos un libro durante el último año, mientras que el 45,3% restante declaró no haber leído ningún libro en ese periodo. Lógicamente, entre quienes manifiestan no haber leído ningún libro, está la totalidad de los que declaran no leer nunca libros en su tiempo libre, pero, entre quienes declaran no hacerlo casi nunca (12,9% de la población), más de la tercera parte (36,0%) leyó algún libro durante el último año, con una media de 2,4 libros anuales. Conviene tener presentes estos datos, ya que este colectivo (los que declaran no leer casi nunca) se considera, en este estudio y otros de metodología similar, como ‘no lector’, a pesar de que los resultados ponen de manifiesto que existe entre ellos un grupo significativo que no está totalmente alejado de las prácticas lectoras.

Entre ese 54,7% que ha leído al menos un libro en los últimos doce meses, la media es de 7,5 libros leídos al año. Esta media es de 11,5 entre las personas que leen todos o casi todos los días, pero se reduce a 5,7 libros al año entre los que declaran leer una o dos veces por semana; a 4,5 entre los lectores mensuales; y a 3,0 entre los lectores trimestrales. Tan sólo uno de cada diez castellano-manchegos (10,3%) declara haber leído uno o más libros leídos por mes a lo largo del último año, mientras que el 38,8% no supera la media de la Comunidad y el 45,3% no leyó ningún libro.

Se pone, pues, de manifiesto una cierta concentración en la intensidad de lectura en parte de los lectores que leen con mayor frecuencia, que hace la media de libros leídos en un año llegue al 7,5. De hecho, según las respuestas de los lectores habituales (con frecuencia mínima mensual) que han contestado al número de libros que leen en un año, casi la mitad de los libros leídos (49,1%) lo han sido por menos de la quinta parte (18,1%) de estos lectores, que son los que han leído trece o más libros

(20)

al año; la otra mitad de los libros leídos se distribuye casi por igual entre quienes declaran haber leído entre 5 y 12 libros al año (40,7%) y quienes han leído sólo de 1 a 4 libros (41,1%).

Entre los colectivos con una mayor intensidad de lectura, destaca el reducido grupo de jubilados habituados a leer, con una media de 10 libros leídos al año; en segundo lugar, las personas con estudios universitarios, con una media de 9,9; y, por último, destacan también los residentes en las ciudades de mayor tamaño, con una media de 8,6 en los municipios de más de 50.000 habitantes. Por el contrario, entre los colectivos lectores que presentan una menor intensidad, cabe señalar a los estudiantes (5,7 libros leídos al año), las personas sin estudios terminados (5,8) o los residentes en localidades con menos de 10.000 habitantes. Por lo demás, hay que llamar la atención sobre la inversión que se produce en relación con el género:. Mientras que entre los hombres se registra una frecuencia de lectura inferior a la de las mujeres, su intensidad de lectura es algo mayor: la media de lectura entre los hombres es de 8,1 libros leídos al año y la de las mujeres, de 7,0.

La apreciación que tienen los lectores habituales de Castilla-La Mancha sobre su intesidad lectora actual respecto a la pasada (hace unos tres años) es positiva. En algo más de la tercera parte (34,5%) piensan que en la actualidad leen más que antes; en un porcentaje algo mayor (37,1%) piensan que leen igual que antes; y son menos de tres de cada diez (28,4%) los que piensan que leen menos que en un periodo anterior. En el conjunto de España esa apreciación es algo más negativa.

Cuando piensa en lo que leía antes (hace unos tres años) y en lo que ahora lee, en la actualidad lee...

.

La mitad de los jóvenes de 14 a 24 años creen que leen actualmente más que antes, con una diferencia de 26 puntos respecto a los que tienen la percepción contraria (26,3%). También entre los que son estudiantes encontramos una diferencia de 32 puntos a favor de los que perciben leer más (51,7%). Sin embargo, entre los adultos, son mayoría quienes piensan que leen igual que años atrás o incluso menos.

(21)

En cuanto a los periodos vacacionales, parecen ser fructiferos en cuanto a intensidad lectora para los lectores castellano-manchegos, siendo casi cinco de cada diez lectores los que declaran leer más en periodos vacacionales. Casi tres de cada diez (28,7%) declaran leer menos en vacaciones y los dos restantes (23,8%) dicen leer igual que en el resto del año. Los lectores diarios son los que aumentan más la frecuencia de lectura en vacaciones (51,7%), aunque también el resto de lectores incrementa su intensidad lectora en periodos de descanso (porcentajes superiores al 40%).

(22)

Motivaciones para leer o no leer

Los motivos de los castellano-manchegos tanto para leer como para no leer siguen en general las mismas pautas que las de la población en el resto de España y otras CC.AA. El entretenimiento es el motivo principal de lectura, lo que parece lógico teniendo en cuenta que se trata de hábitos de lectura en tiempo libre. Este es el motivo señalado por más de ocho de cada diez lectores (82,2%), con escasas diferencias según género y edad, y con la excepción de los jóvenes de 14 a 24 años, de los cuales un 66,6% alega entretenimiento y un 22,0% motivos de estudio.Los motivos de estudios son señalados exclusivamente por la población de hasta 34 años y la mejora del nivel cultural sólo por las personas de 45 a 64 años.

¿Por qué motivo leyó su último libro? Lectores según sexo y edad

Para los lectores con hábitos de lectura poco frecuentes o de baja frecuencia (quienes leen con frecuencia mensual, trimestral o no leen casi nunca), tanto de Castilla-La Mancha como del resto de España, la falta de tiempo es el principal motivo que, en su opinión, les impide leer más a menudo.El 61,2% de los que leen alguna vez al mes o menos dicen no leer más por falta de tiempo; en España este motivo es señalado por un porcentaje de población algo más alto (68,9%). La falta de tiempo como motivo para no leer con mayor frecuencia es más mencionado por los universitarios (82,8%), los ocupados (71,2%), los parados (63,9%), las personas de 35 a 44 años (79,2%) y de 55 a 64 años (73,5%), los residentes en municipios de 5.001 a 10.000 habitantes (71,7%) y de 10.001 a 50.000 (68,4%), y en la provincia de Toledo (69,3%) y Guadalajara (67,0%).

(23)

Estos lectores también apuntan otros motivos para no leer con mayor frecuencia, si bien con proporciones mucho menores. El segundo motivo, tras la “falta de tiempo”, es que “no le gusta leer”, señalado por el 16,7% de los lectores con hábitos de lectura de baja frecuencia (11,8% en España). Es una razón aducida especialmente entre los jóvenes de 14 a 24 años (26,8%) y las personas de 65 y más años (24,3%); también entre las personas sin estudios (25,1%), entre los estudiantes (29,1%), las amas de casa (22,1%), los residentes en municipios de 1.001 a 2.000 habitantes (26,6%) y en la provincia de Ciudad Real (26,7%). En tercer lugar, un 13,5% de los lectores de baja frecuencia de lectura dice no leer más porque “prefiere emplear su tiempo libre en otros entretenimientos” (18,6% en España). Este motivo es referenciado en mayor medida por las personas de 55 y más años, las personas sin estudios o con estudios primarios, las amas de casa y jubilados, y los residentes en municipios de 2.001 a 10.000 habitantes y de la provincia de Cuenca (29,3%). Por último, un 8,6% de castellano-manchegos dice no leer con mayor frecuencia por “problemas de vista o salud”, especialmente las personas de 65 y más años (48,6%), jubilados (41,1%), en municipios de hasta 1.000 habitantes (25,5%) y de la provincia de Cuenca (17,7%).

(24)

Otros aspectos relacionados con la lectura de libros: lugar, materias, idioma, procedencia

El lugar más cotidiano de lectura para la casi totalidad de los lectores de Castilla-La Mancha es su hogar, donde manifiesta hacerlo un 96,7% de los lectores habituales. El resto de posibles espacios de lectura son mencionados en porcentajes bastante inferiores: un 7,2% declara hacerlo en el parque (14,5% entre las personas de 65 y más años) y un 6,5% en el transporte público (10,6% en España), subiendo a 9,3% entre los universitarios y a 9,7% en Guadalajara y 9,2% en Toledo. En la biblioteca lo hace sólo un 2,7% de los lectores habituales (2,6% en España), sin subir en ningún grupo de desagregación por encima del 5%, excepto entre los parados, donde alcanza el 15,9%. En poblaciones de 1.000 a 10.000 habitantes no llega ni al 1% la población que declara utilizar la biblioteca como lugar de lectura. Del mismo modo, en el centro de estudios tan sólo dice leer el 1,1% de la población, 4,2% entre los estudiantes (8,8% en España).

La materia más leída por los lectores habituales de Catilla-La Mancha en su tiempo libre es la literatura, por la cuál se deciden ocho de cada diez entrevistados (79,9%). Tras la literatura, a una gran distancia, figuran las obras de humanidades y ciencias sociales, mencionadas por algo más de uno de cada diez lectores (13,6%), y por tres de cada diez lectores de 65 y más años (32,6%); los libros prácticos y de enseñanza son citados por el 2,4% de los lectores; y los científico-técnicos por el 1,7% de los lectores habituales. No hay diferencias significativas entre estos datos y los de España.

El género preferido por el 95,4% de los lectores que leen literatura es la narrativa (novelas y cuentos), mientras el ensayo (1,8%), la poesía (1,6%) y el teatro (1,2%) son la materia del último libro leído por muy pocos lectores.

En el tipo de novelas que se leen hay preferencias y también ciertos rechazos, influídos en ambos casos por el sexo y la edad. Las novelas que más gustan a los lectores habituales en general son las históricas (38,9%). Este tipo de novelas gusta especialmente a los hombres (43,6%), sin embargo, entre los jóvenes de 14 a 24 años, sólo el 20,3% elige las novelas históricas como las preferidas. Le siguen las novelas de intriga-misterio (27,4%), que gustan más a las mujeres (32,8%) y a las personas de 35 a 44 años (36,9%); y en tercer lugar, las de aventuras (24,7%) que les gustan especialmente a los hombres (29,8%) y a los más jóvenes (32,9%). Estos tres tipos de novelas registran además un mínimo nivel de rechazo.

(25)

Sin embargo, las novelas románticas, las de terror, las de problemas sociopolíticos o las bélicas conocen un mayor número de rechazos que de seguidores. En el caso de las novelas románticas, son las que más gustan al 33,7% de las mujeres y al 43,4% de los lectores (o, más bien, lectoras) sin estudios, pero la mitad de los hombres (49,9%) manifiesta que son las que menos les gustan. Las novelas de terror presentan un modesto 4,7% de seguidores, frente a un 22,8% de lectores que manifiestan su rechazo, grupo compuesto especialmente por mujeres. Menor es el porcentaje de quienes declaran su gusto por las novelas de problemas sociopolíticos (2,9%), temática que rechaza un 8,9% de lectores, mayoritariamente mujeres. Y las de tema bélico apenas tienen seguidores (0,4%), pero sí detractores (10,5%) o más bien detractoras.

Las novelas de ciencia ficción-fantásticas son las que más gustan a un 16,8% de los lectores habituales, un porcentaje ligeramente superior al de quienes declaran que son las que menos les gustan (15,2%). Es una temática que encuentra el mayor número de seguidores entre los adolescentes y jóvenes de 14 a 24 años (en torno al 25%), mientras que en su rechazo tienen un peso especial los adultos de 25 a 34 años y las amas de casa. Por las novelas policiacas declaran sus preferencias pocos lectores, el 7,8%, entre los que sobresalen los hombres y los adultos de mediana edad que trabajan. Y ya por debajo del 3%, hay lectores que declaran sus preferencias por novelas autobiográficas, de humor, premios literarios, best sellers, bélicas, eróticas, etc., acompañados siempre por sus correspondientes rechazos.

Respecto a los gustos de los lectores según el tamaño del municipio de residencia, las diferencias no son muy significativas, aunque sí puede entreverse un mayor gusto por

(26)

la novela histórica en municipios de más de 50.000 habitantes, así como de intriga-misterio en los de 2.001 a 5.000 habitantes, o las de aventuras y románticas en municipios de hasta 1.000 habitantes.

El castellano es el idioma habitual de lectura para prácticamente la totalidad de los lectores castellano-manchegos entrevistados (99,1%). Pero además de en castellano, dos de cada diez lectores habituales (19,7%) declaran que también leen alternativamente en otro idioma, fundamentalmente en inglés (14,1%), y en menor medida en francés (3,1%). Estos datos reflejan una menor extensión de prácticas bilingües entre los lectores de Castilla-La Mancha que entre los del conjunto de España, donde la proporción de lectores que también lee en inglés llega al 18,4%, y al 5,4% en el caso del francés.

Por último, el estudio aporta información sobre el origen del último libro que ha leído o que se está leyendo el entrevistado. Al igual que sucede en España y otras CC.AA., la compra es la procedencia por la que mayoritariamente llega el libro a manos del lector: el 44,3% de los castellano-manchegos manifiesta haber comprado el último libro leído (España, 48,0%). En segundo lugar, figura un 21,9% de personas que recibieron el libro como regalo. Si se sumaran ambos grupos, resulta evidente que el consumo, directo o indirecto, por compra o regalo, es la procedencia para dos de cada tres libros leídos en Castilla-La Mancha.

El préstamo en el entorno familiar o de amigos llega al 19,8% de los casos, siendo las mujeres (24,3%, frente a 14,5% los hombres), los más jóvenes (28,1%) y los estudiantes (29,5%) los que más obtienen los libros leídos por esta vía. El préstamo en la biblioteca alcanzó al 7,5% de los lectores que lograron de esta forma su último libro leído (5,3% en España), principalmente personas con estudios primarios (12,0%) y sin estudios (10,7%), jóvenes de 14 a 24 años (9,6%), mayores de 55 años (9%) y estudiantes (9,5%).

(27)

El lugar de residencia influye en la forma en que los lectores acceden al último libro leído, siendo en los municipios de 5.001 a 50.000 habitantes donde más ciudadanos accedieron al último libro leído a través de la compra y el regalo. Sin embargo, es en las poblaciones de hasta 2.000 habitantes donde más accedieron al último libro leído a través de préstamo bibliotecario (en torno al 15%), lo que viene a mostrar el importante papel que juegan las bibliotecas públicas en los municipios de menor tamaño de población, donde además escasean o no existen servicios comerciales de acceso al libro. De hecho, el mayor peso del préstamo bibliotecario entre los lectores de Castilla-La Mancha con respecto a España se da precisamente por su importancia en las pequeñas poblaciones, cuyos porcentajes superan la media regional en todos los intervalos por debajo de los 10.000 habitantes y superan incluso los índices registrados en estas pequeñas poblaciones del conjunto de España.

¿Cómo ha llegado a sus manos el último libro que ha leído o está leyendo?

Lo compró Se lo regalaron Se lo prestaron Préstamo en biblioteca Está en el hogar España 2009 48,0% 21,1% 18,6% 5,3% 5,8% Castilla-La Mancha 2009 44,3% 21,9% 19,8% 7,5% 6,2% Hasta 1.000 hab. 35,4% 18,5% 24,3% 16,1% 5,1% De 1.001 a 2.000 hab. 42,1% 14,0% 18,1% 14,1% 11,0% De 2.001 a 5.000 hab. 41,3% 22,6% 25,9% 8,0% 2,2% De 5.001 a 10.000 hab. 46,9% 24,1% 12,0% 10,4% 6,6% De 10.001 a 50.000 hab 47,8% 24,7% 21,6% 2,6% 2,8% Más de 50.000 hab. 44,0% 20,0% 18,2% 7,2% 10,2%

Por provincias, la provincia donde más se accedió al último libro a través de la compra fue Ciudad Real (52,5%, 12,8 puntos por encima de Cuenca) y donde un mayor número de personas accedió a través del préstamo bibliotecario fue en la provincia de Cuenca (12,0%, 7,7 puntos por encima de Ciudad Real).

(28)

Compra de libros en Castilla-La Mancha

A lo largo del 2009, algo más de la mitad (55,9%) de la población de Castilla-La Mancha con 14 o más años compró libros, bien fueran libros de texto o no de texto. El reparto de los compradores es muy similar entre los que compraron libros no de texto (36,7%) y los compradores de libro de texto (34,7%). El porcentaje de población que compró libros en localidades españolas de menos de 200.000 habitantes (50,8%) es inferior al registrado en Castilla-La Mancha, principalmente en la compra de libros de texto (29,9%) con 4,8 puntos de diferencia.

Existe una amplia concordancia entre quienes tienen el hábito de leer y quienes compran libros. El 80,0% de los lectores frecuentes y el 62,9% de los lectores ocasionales compraron libros en 2009, mientras que casi dos terceras partes de los no lectores (64,3%) no compraron libros.

Entre los mayores compradores de libros se encuentran las personas de hasta 44 años, reduciéndose a partir de ahí el porcentaje de compradores según aumenta la edad, hasta ser de tan sólo 12,6% a partir de 65 años. Al igual que con los hábitos de lectura, el porcentaje de compradores de libros aumenta según lo hace su nivel de estudios. Por ocupación, son amas de casa (45,6%) y jubilados (20,6%) los que compraron en un menor porcentaje.

El lugar de residencia es un factor fundamental respecto a la compra de libros, reduciéndose los porcentajes de compradores según lo hace la población de su municipio de residencia, lo que concuerda con la ausencia de librerías y otros puntos de venta de libros en la mayor parte de los municipios de menor tamaño. La diferencia entre el porcentaje de compradores de municipios de hasta 1.000 habitantes (35,0%) y de municipios de más de 50.000 habitantes (63,9%) es de 29 puntos. Por provincias, tienen los mayores porcentajes de compradores Toledo (59,4%) y Guadalajara (59,0%).

Entre los compradores de libros, el número medio de libros comprados en un año es de 9,1, algo más bajo que el que se registra en España en 2009 (10,5). Entre los lectores frecuentes esta media es de 10,4 y entre los no lectores de 6,7.

La mayoría de las personas que compran libros no de texto lo hacen con una finalidad de ocio o entretenimiento (75,8%). A bastante distancia se encuentra la compra para regalar (14,0%) y los motivos de estudios (5,1%), aunque este motivo alcanza al 18,8% en los adolescentes y jóvenes de 14 a 24 años y, correspondientemente, al 17,1% de los estudiantes. Compraron el libro para regalar el 25,9% de las personas sin estudios y el 23,9% de los residentes en poblaciones de hasta 1.000 habitantes, lo que denota la imagen positiva que tiene el libro entre estos colectivos, a pesar de ser donde se registran los índices más bajos de frecuencia de lectura. De 1.001 a 2.000

(29)

habitantes un 19,4% dice haber comprado el último libro por motivos de estudio. Otro tipo de motivos están por debajo del 2%.

La mitad de los entrevistados (48,8%) que han comprado libros no de texto declara que el consejo de amigos y profesores es la principal referencia a la hora de decidir la compra de libros. En segundo lugar, figura la compra por impulso (25,0%), seguido de las reseñas en periódicos o revistas (15,4%), librerías y quioscos (14,5%), referencias de internet (12,5%), radio y televisión (12,2%). Las referencias obtenidas en bibliotecas son utilizadas por el 6,1% de la población (en España, 3,6%), especialmente por personas de 55 a 64 años (12,7%) y jubilados (20,1%). Por hábitat, las referencias de la biblioteca las utilizan más los residentes en poblaciones entre 1.001 y 2.000 habitantes (8,1%), aunque dentro de porcentajes bastante bajos. La prescripción del profesor es muy baja (0,7%).

¿De dónde obtiene la referencia para decidir la compra de libros?

En cuanto a los factores que influyen más a la hora de comprar un libro, no hay diferencias entre los castellano-manchegos y el resto de los españoles: la temática, el consejo de otras personas y el autor son los factores más tenidos en cuenta a la hora de comprar un libro.

El lugar mayoritario para la compra de libros no de texto de los ciudadanos de Castilla-La Mancha es la librería. Un 70,4% dice realizar en ella sus compras habituales y un 57,3% realizó en ella su última compra. En las poblaciones de hasta 1.000, además de las librerías (34,6%), adquieren mucha importancia los clubes de lectores (23,4%). En España los ciudadanos los que realizaron su última compra en librerías representaron el 47,9%.

El lugar de compra de los libros de texto, tanto en España como en Castilla-La Mancha, también es fundamentalmente la librería (82,6%), siendo otras vías de acceso al libro de texto minoritarías.

(30)

La compra de libros y fascículos en quioscos está muy extendida entre los castellano-manchegos (23,4%), especialmente entre los jóvenes de 14 a 24 años (27,2%) y los residentes en municipios de más de 50.000 habitantes (29,0%).

La dotación media de libros en los hogares castellano-manchegos, sin contar los de texto, es de 177, que sube a 276 libros en el caso de hogares de personas lectoras (327 si son lectores frecuentes y 108 si son lectores ocasionales) y desciende a 65 libros en el caso de hogares de personas no lectoras. Por debajo de estas medias, parece existir una cierta concentración de libros en un reducido número de hogares: en cuatro de cada diez hogares (42,4%) la dotación de libros no de texto no sobrepasa los 50 ejemplares; y sólo se superan los 100 ejemplares en el 32,4% de los hogares castellano-manchegos.

En consonancia con los hábitos de lectura y compra de libros, la dotación de libros en el hogar está muy influenciada por el nivel de estudios del entrevistado, siendo de 338 la media de libros en los hogares de la persona universitaria y de 69 libros en el hogar de la persona sin estudios. También se aprecia una mayor dotación de libros en el hogar de las personas a partir de 35 años.

Por habitat, tal y como reflejan los hábitos de compra de libros, las dotaciones de los hogares son mayores en municipios a partir de 5.000 habitantes y por debajo de esa población no llegan a la media en ningún caso. Además, la media se aprecia significativamente más alta en la provincia de Guadalajara (299) y las más bajas en Toledo (150) y Albacete (151).

(31)

El papel de la biblioteca

El 32,6% de los castellano-manchegos de 14 y más años declara haber asistido a alguna biblioteca en el último año, un porcentaje que supera en casi cinco puntos la media española (27,9%) y que viene a confirmar el alto nivel de uso de bibliotecas en Castilla-La Mancha que reflejan los estudios y estadísticas sobre bibliotecas públicas en España. Como es natural, la asistencia es mucho mayor entre los lectores (50,3%) y disminuye entre quienes no se consideran lectores (14,9%).

En el último año, ¿ha ido a alguna biblioteca?

Total población

Lectores No lectores

En nueve de cada diez casos (88,9%) los visitantes acuden a bibliotecas públicas, proporción a la que habría que sumar el 1,7% de la población castellano-manchega que declara utilizar los servicios de bibliobús, servicios a los que acude un significativo 12,9% de los residentes en poblaciones con menos de 1.000 habitantes y el 5,2% en los municipios entre 1.000 y 2.000 habitantes. Los mayores porcentajes de asistencia a bibliotecas públicas se registran en la provincia de Cuenca (97,4% de los que visitan una biblioteca) y en la de Guadalajara (94,5%). Las bibliotecas universitarias son utilizadas por el 14,7% de los entrevistados, mucho más en la Provincia de Ciudad Real (28,6%) que en el resto. Sin embargo, las bibliotecas escolares alcanzan un índice relativamente bajo, tan sólo el 1,8% (en España se registra un 5,4%),

(32)

lógicamente concentrado entre los estudiantes más jóvenes y con porcentajes algo más elevados en las poblaciones de tamaño medio (entre 5.000 y 50.000 habitantes) y en las provincias de Guadalajara y Ciudad Real.

En la asistencia a bibliotecas no existen grandes diferencias entre hombres y mujeres, aunque las mujeres (35,1%) asisten más que los hombres (30,2%). Pero, al igual que en la condición de lector o no lector, la edad es una característica decisiva en la asistencia a bibliotecas: mientras más de la mitad de la población de 14 a 24 años (56,5%) acudió a bibliotecas en el último año, entre la población de 65 y más años tan sólo el 9,1% asistió (47,4 puntos de diferencia). También es alto el porcentaje de asistencia entre los adultos jóvenes de 25 a 34 años (43,7%) y de 35 a 44 años (39,3%), pero la proporción disminuye a partir de los 45 años, ya por debajo de la media de la Comunidad. Es precisamente en las edades intermedias, entre 25 y 44 años, donde se reflejan mayores diferencias con respecto a los datos del conjunto de España: estos colectivos de adultos en Castilla-La Mancha acuden a la biblioteca en un porcentaje que supera en cerca de 9 puntos la proporción registrada en España, mientras que los porcentajes de los más jóvenes y los más mayores son bastante parecidos en ambos universos.

También el nivel de estudios del entrevistado marca claras diferencias en el nivel de utilización de los servicios bibliotecarios: mientras el 59,8% de los universitarios declara que asistió a bibliotecas en el último año (45,8% en España), entre las personas con estudios secundarios son el 39,9% las personas que declaran asistir (30,8% en españa), entre los que tienen estudios primarios el 16,7%, y entre la población sin estudios cae al 9,1%. Respecto a la ocupación, ser estudiante es la condición que más claramente aumenta la asistencia a la biblioteca (56,7%). Sin embargo, jubilados, parados y amas de casa no llegan en ningún caso al 20%.

Aunque con diferencias menos acusadas, el lugar de residencia también parece influir en la asistencia de los entrevistados a bibliotecas. En los municipios con menos de 10.000 habitantes, los porcentajes se sitúan por debajo de la media regional, entre el 23,0% en las localidades con menos de 1.000 habitantes y el 30,1% en las que tienen de 2.000 a 5.000 habitantes. En los municipios de mayor tamaño la asistencia a bibliotecas parece un hábito más extendido, ya que declaran acudir casi cuatro de cada diez residentes (38,7%) en las ciudades con más de 50.000 habitantes y más de la tercera parte (35,9%) de los que residen en municipios entre 10.000 y 50.000 habitantes. En España los mayores porcentajes de asistencia a bibliotecas se registran en las ciudades de más de un millón de habitantes (32,8%), oscilando entre el 25% y el 28% en los demás intervalos poblacionales.

Por provincias, los mayor porcentajes de asistencia se registran en las de Toledo (35,1%), Guadalajara (34,4%) y Cuenca (34,3%), mientras que están por debajo de la media regional las de Albacete (31,5%) y Ciudad Real (28,8%).

(33)

Los motivos fundamentales que indican las personas que no asistieron en el último año a la bibliotecas son principalmente la falta de tiempo (43,0%) o que no les interesa o no tienen costumbre (35,8%), más los hombres (40,7%) que las mujeres (30,4%). La falta de tiempo la indican más las personas de 25 a 44 años, mientras que los más jóvenes y las personas de 65 y más años son las que en mayor medida responden que no les interesa o no tienen costumbre. El resto de motivos se encuentran en todos los casos por debajo del 10%.

Entre los asistentes, la frecuencia de asistencia más habitual es una vez al mes (32,5%), seguido de una o dos veces a la semana (21,0%), aunque se pueden apreciar ciertas diferencias según la edad del entrevistado y su nivel de estudios: hasta los 34 años éstas son las frecuencias más habituales; de 35 a 54 años lo más habitual es asistir alguna vez al mes o al trimestre; y a partir de esa edad, la segunda frecuencia de asistencia pasa a ser con menor frecuencia que la trimestral. Entre los no lectores, un 28,6% acude menos de una vez al trimestre. Las personas sin estudios o con estudios primarios acuden a la biblioteca una vez al mes o con menor frecuencia que la trimestral. Entre las personas con estudios secundarios y universitarios la frecuencia es la de una o dos veces a la semana o alguna vez al mes.

En cuanto a las actividades que realizan los asistentes a la biblioteca, destaca el uso del servicio de préstamo, seguido de la consulta de libros (la suma de ambos usos alcanza al 77,5% de los asistentes, 82,4% de los lectores). Por edades, la utilización del servicio de préstamo de libros aumenta con la edad, mientras la consulta de libros ronda porcentajes del 30% en todas las edades excepto de 55 a 64 años que declara utilizarlo un 57,3% de los visitantes.

¿Qué actividad realiza?

Como lugar de estudio utiliza la biblioteca el 27,7% de los asistentes, algo más entre los lectores. Internet lo utiliza un 16,5% de los no lectores y un 9,6% de los lectores. Y el uso de audiovisuales (préstamo, visionado o audición en sala e internet) el 12,1% de los lectores y el 22,4% de los no lectores. En general, los lectores utilizan más el servicio de préstamo y consulta de libros, así como ir a estudiar y realizar trabajos. Los no lectores usan más internet, la consulta y préstamo de audiovisuales y lectura de periódicos y revistas, además, acompañan a la biblioteca a otras personas.

(34)

El lugar de residencia influye una vez más en los resultados obtenidos, esta vez en el uso de los servicios de biblioteca. Son los residentes en muncipios de más de 10.000 habitantes los que declaran en menor porcentaje utilizar el servicio de préstamo de documentos, siendo los habitantes de las poblaciones de menos de 1.000 habitantes los que declaran utilizarlo en mayor medida (67,4%), seguidos por los residentes en municipios de 1.000 a 2.000 habitantes (66,0%). De nuevo, los datos muestran el importante papel que juegan las bibliotecas como soporte cultural en los municipios más pequeños donde apenas existen otras ofertas culturales y de acceso al libro. El estudio ofrece además información referente a la asistencia y uso de bibliotecas por parte de los lectores habituales (aquellos que leen con una frecuencia al menos mensual). El 45,5% de estos lectores acudió a la biblioteca en el último año (en España se registra el 40,5%). La influencia de la edad y el nivel de estudios sigue el mismo patrón de distribución que seguía la población en general, aunque, en este caso, en su distribución por edades se mantienen porcentajes de asistencia por encima del 20% (personas de 65 y más años) y principalmente del 30%.

Para los lectores habituales que residen en los municipios de menor tamaño, por debajo de los 1.000 habitantes, los servicios bibliotecarios constituyen un soporte muy importante: acuden a la biblioteca en un porcentaje del 53,4%, proporción netamente superior a la registrada entre los lectores habituales residentes en municipios de mayor tamaño. Es un dato que, de nuevo, pone de relieve el papel que las bibliotecas municipales o los bibliobuses (a los que acuden el 8,5% de estos lectores habituales de los municipios más pequeños, frente al 1,0% de media en la región) están cumpliendo en el desarrollo y mantenimiento de los hábitos de lectura en el medio rural de Castilla-La Mancha. Por provincias, la asistencia a bibliotecas por parte de los lectores habituales destaca en Cuenca (51,5%), precisamente la provincia con un carácter más marcadamente rural.

En cuanto a la frecuencia de asistencia a las bibliotecas de los lectores habituales, el 72,8% acude al menos una vez al mes, siendo el préstamo (58,1%), la consulta de libros (36,9%) y estudiar (34,8%) las actividades principales realizadas.

Referencias

Documento similar

La aplicación de las Buenas Prácticas de Producción de Miel en el Manejo Integral en l Manejo Integral de los Apiarios y de las Colonias de abejas aplicada por los

que hasta que llegue el tiempo en que su regia planta ; | pise el hispano suelo... que hasta que el

dente: algunas decían que doña Leonor, "con muy grand rescelo e miedo que avía del rey don Pedro que nueva- mente regnaba, e de la reyna doña María, su madre del dicho rey,

Hasta en los moros de Granada habríamos de suponer conocimiento de los vaticinios del adivino céltico, si hubiéramos de tener por auténtica la «carta que el moro de Granada sabidor

No había pasado un día desde mi solemne entrada cuando, para que el recuerdo me sirviera de advertencia, alguien se encargó de decirme que sobre aquellas losas habían rodado

Abstract: This paper reviews the dialogue and controversies between the paratexts of a corpus of collections of short novels –and romances– publi- shed from 1624 to 1637:

E Clamades andaua sienpre sobre el caua- 11o de madera, y en poco tienpo fue tan lexos, que el no sabia en donde estaña; pero el tomo muy gran esfuergo en si, y pensó yendo assi

La campaña ha consistido en la revisión del etiquetado e instrucciones de uso de todos los ter- mómetros digitales comunicados, así como de la documentación técnica adicional de