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01-Introducción a la Psicología

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Academic year: 2020

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INTRODUCCIÓN A LA PSICOLOGÍA: OBJETO Y MÉTODO

1. ¿QUÉ ESTUDIA LA PSICOLOGÍA?

Etimológicamente, la palabra Psicología proviene de dos vocablos griegos psiqué (alma, espíritu) y logos (ciencia, tratado). Por lo tanto, en sus orígenes significa tratado o cienciadel alma.

A finales del siglo XIX, la Psicología era concebida como un saber de los estados mentales de la conciencia. Así, William James la definía como la descripción y explicación de los estados de conciencia.

Se quisieron aplicar los métodos propios de las ciencias empíricas (basadas en la observación y experimentación sensible y en la contrastación objetiva en el espacio y el tiempo) y se consideró la definición de William James como acientífica. Apareció la tendencia conductista y J.B. Watson, que definió la Psicología como el estudio de las reacciones objetivamente observables que un organismo lleva a cabo como respuesta a estímulos, también objetivamente observables, provenientes del medio.

El debate sobre si el objeto de estudio central de la Psicología debe ser la mente o la conducta no ha quedado definitivamente resuelto.

Se puede definir, por tanto, la Psicología, como aquel conocimiento que estudia la conducta y la mente o los procesos mentales que subyacen bajo ella y la condicionan.

Aunque esta definición es provisional y solamente sirve para centrar un objeto de estudio, que vendrá definido por las diferentes metodologías que se utilicen.

La Psicología fue una rama de la Filosofía hasta bien entrado el siglo XIX, en que se independizó, buscando utilizar métodos experimentales, propios de las ciencias empíricas. Sin embargo, su aplicación ha sido compleja y difícil para el estudio de los procesos psicológicos. De ahí la dificultad de la Psicología para definirse como ciencia y la multiplicidad de métodos y de escuelas psicológicas, enfrentadas entre sí.

La dificultad para aplicar métodos propios de las ciencias empíricas (observación, experimentación), como los de la Física y la Química, proviene de la naturaleza propia de los fenómenos psíquicos; ya que estos son intencionales, subjetivos y no observables directa sino indirectamente, a través de sus manifestaciones externas (conducta)

2. EVOLUCIÓN HISTÓRICA DE LA PSICOLOGÍA.

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Platón (siglo V-IV a. de C.) consideró que el hombre estaba compuesto por alma y cuerpo, que estaban unidos de forma antinatural. Definió el alma como el principio del conocimiento racional. Concebía el alma como inmortal, perteneciente, por su propia naturaleza, a un mundo ideal al que regresaba cuando se separaba del cuerpo corruptible, en el momento de la muerte.

Mientras permanece unida al cuerpo, la tarea fundamental del alma es la de purificarse. La purificación supone que el alma se encuentra en un estado de impureza. Cabe, pues, preguntar de dónde vienen estas impurezas. Una respuesta por parte de Platón puede ser que provienen precisamente de las necesidades y exigencias del cuerpo, que se imponen tiránicamente a la vocación contemplativa del alma. Por lo pronto, esta respuesta equivale a conceder al alma, aparte de su función como principio de conocimiento racional, una función de control sobre el cuerpo. Pero, además, cabe preguntarse si esta función de control se ejerce en realidad sobre el cuerpo o sobre otras tendencias inferiores del alma.

Platón se ve obligado de este modo a distinguir tres partes del alma:

-Alma racional. -Alma irascible. -Alma concupiscible.

En el Fedro, Platón nos explica de forma metafórica la función de cada una de las partes y las virtudes que ha de cumplir cada una. Compara el alma racional con el auriga que conduce un carro tirado por dos caballos, uno blanco, que representa el alma irascible y otro, negro, que representa el alma concupiscible. Si el auriga consigue el control del carro, podrá conducirlo adecuadamente.

El alma concupiscible o sensual (apetito) es la parte más inferior, donde residen los apetitos irracionales, unidos a lo más básico y fisiológico. El alma irascible (ánimo) es la parte donde reside el temperamento, coraje o fuerza: provee al hombre de la fuerza necesaria para dominar al alma concupiscible, aunque a veces se deja llevar por ella. El alma racional (razón) tiene un control sobre el cuerpo y sobre el alma irascible y concupiscible. El alma racional es eterna.

Cada una de las partes del alma posee una virtud que le es propia, algo que debe realizar para cumplir con su función o finalidad:

-El alma racional ha de realizar la virtud de la prudencia, la inteligencia o frónesis. -El alma irascible ha de realizar la fortaleza: la capacidad de permanecer inalterable ante los obstáculos y el ánimo ante la adversidad.

-El alma concupiscible ha de realizar la virtud de la templanza, buscando la moderación y el término medio, sin sobrepasarse en nada.

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San Agustín de Hipona (siglo IV-V d. de C) realiza una reinterpretación de Platón e introduce un elemento fundamental en la naturaleza del alma: La libertad como consecuencia de la inteligencia y, sobre todo, de la voluntad. El alma humana es considerada como eterna, al igual que en Platón.

Sto. Tomás de Aquino (siglo XIII) actualiza la teoría aristotélica, concibiendo al alma como unida de forma natural al cuerpo, existiendo unos grados de perfección en los seres , de acuerdo con las funciones que desarrollan sus respectivas almas. El alma humana, por su grado de perfección, es inmortal y libre, por lo que está dotada de una serie de facultades, como la sensibilidad, la imaginación, la memoria, la inteligencia, la voluntad.

Podemos distinguir, tanto en los animales como en el hombre, dos tipos de facultades: cognitivas y apetitivas (referidas a conocer y a querer). En el animal, las facultades cognitivas están relacionadas con lo sensitivo, pudiendo desarrollarse formas básicas de imaginación, memoria e incluso inteligencia no abstracta.

En el ser humano, se produce un proceso de abstracción, que comienza por la sensación, de donde se eliminan los elementos concretos y materiales, en una actuación del entendimiento agente sobre la huella dejada en nuestra sensibilidad. Después de producirse los conceptos, estos son utilizados por el entendimiento paciente, formándose los juicios y razonamientos y relacionando los mismos.

En el ámbito de las facultades apetitivas, el animal se mueve por instintos, mientras que el ser humano posee el instinto y la voluntad, que no posee el animal.

El profundo estudio realizado por Sto. Tomás de la estructura psicológica del ser humano ha servido de guía para los posteriores planteamientos.

R. Descartes (siglos XVI-XVII) inicia la vía del subjetivismo en el conocimiento. Todo saber ha de fundamentarse en la conciencia, origen de cualquier tipo de certeza, ya que no podemos obtener un conocimiento absolutamente fiable de la realidad externa percibida a través de las sensaciones.

El sistema cartesiano desemboca finalmente en un dualismo: la distinción radical entre alma (conciencia) y cuerpo en el ser humano. La razón de ese dualismo se encuentra en los distintos mecanismos que gobiernan a una y a otro. Mientras que el cuerpo queda sometido a puros movimientos mecánicos, la psique o alma se caracteriza por la reflexión y la conciencia.

Según Descartes, los estímulos del ambiente son detectados por los órganos sensoriales y transmitidos al cerebro por medio de los nervios. Desde el cerebro surge el impulso para actuar a través de los músculos, que realizan la reacción involuntaria, propia de los animales que sólo disponen de este mecanismo de conducta innato. Todos sus comportamientos son respuestas reflejas a estímulos ambientales.

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donde interactúan lo físico y lo mental. Debido a esta interacción, la mente podía realizar actos voluntarios y ser consciente de los involuntarios.

El dualismo mente-cuerpo descrito por Descartes dividió el campo de estudio de la conducta humana y surgieron dos tradiciones distintas: la primera se dedicó al estudio de la mente y su funcionamiento, utilizando la introspección como método de análisis.

Otros científicos se dedicaron a investigar los reflejos. Como éstos son provocados por estímulos externos que activan los órganos sensoriales, su estudio fue realizado por fisiólogos, medi9ante la observación y la experimentación. Estas dos formas de investigación no tenían nada en común, y produjeron dos métodos diferentes en la obtención de datos psicológicos.

Para Descartes, existen tres tipos de ideas: innatas (aquellas que poseemos desde nuestro nacimiento como, por ejemplo, la idea de alma o de infinito), adventicias (aquellas que provienen del exterior: como la idea de perro, de gato o de árbol) y facticias (son aquellas que provienen de una combinación de otras ideas: como la de centauro). Solamente las ideas innatas pueden considerarse como verdaderas, ya que las ideas adventicias pueden provenir de un error de nuestros sentidos y las facticias de una mala combinación de las ideas simples de las que se componen.

Los empiristas británicos de los siglos XVII y XVIII (Locke, Hume y Berkeley) se dedicaron al análisis de los procesos psíquicos. Su contribución a la Psicología consistió en abordar la constitución y el funcionamiento de las facultades cognitivas del s sensación y los mecanismos mentales de asociación de ideas. En síntesis, trataron de aislar los elementos más simples del

conocimiento para tratar de determinar con posterioridad cómo la mente los sintetizaba en unidades superiores, a las que

denominaron ideas complejas.

John Locke (1.632-1.704)

Al contrario que Descartes, los empiristas afirmaban que, al nacer, nuestra mente no posee contenidos (no existen, por tanto, las ideas innatas), sino que está como una página en blanco, que se va rellenando con una serie de ideas, que provienen de nuestra experiencia sensible. John Locke distinguía entre ideas simples e ideas complejas. Estas últimas provienen siempre de combinación de ideas simples. Dentro de las ideas simples- que no son ya combinaciones de otras ideas, sino como átomos de conocimiento- distingue Locke ulteriormente dos clases: aquéllas que provienen de la sensación (de la experiencia externa) y aquéllas que provienen de la reflexión.

Dentro de las ideas de sensación (experiencia externa), Locke distingue las ideas de las cualidades primarias (figura, tamaño, etc.) y las ideas de las cualidades secundarias (colores, olores, etc.). Solamente las cualidades primarias existen realmente en los cuerpos.

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Inmanuel Kant (siglo XVIII) intentó una síntesis entre los planteamientos del Racionalismo y el Empirismo, llegando a la conclusión de que existen dos facultades de nuestro conocimiento:

1. La Sensibilidad: Es la facultad que nos permite recibir impresiones sensibles en el espacio y en el tiempo. La Sensibilidad tiene un carácter pasivo.

2. El Entendimiento: Es la facultad, mediante la cual podemos generar conceptos y formular juicios, unificando las impresiones sensibles. El entendimiento es activo: podemos generar conceptos sin derivarlos de la experiencia.

3. TEORÍAS CLÁSICAS DE LA PSICOLOGÍA.

Los últimos años del siglo XIX y todo el siglo XX presentan un debate entre diferentes escuelas y concepciones, cada una de las cuales trata de mostrar las ventajas de su modo de considerar la Psicología.

A. Psicología introspeccionista

El comienzo de la Psicología como conocimiento independiente se produjo en Leipzig en 1879 con la creación del primer laboratorio para el estudio experimental de la conciencia. A este modelo se le denomina Psicología introspeccionista. Su artífice fue W. Wundt (1832-1920). Para Wundt, la Psicología es una ciencia pura a la que le interesa el qué y el cómo de los procesos mentales, no se pregunta por el por qué o el para qué. Este modelo pecó de subjetivismo, al basarse en la descripción de los estados de conciencia de la misma persona que los posee. Wundt situó a la Psicología en un término intermedio entre las ciencias positivas y las ciencias humanas. Es ciencia de la naturaleza en tanto que ha de estudiar los procesos fisiológicos que constituyen el fundamento material de los estados de conciencia; y es una ciencia humana o del espíritu, en tanto que está sometida a una cultura, a una historia, a una forma de pensar inseparable de las ciencias propias del espíritu y porque estudia sujetos y no objetos,

Precisamente, W. Dilthey la situará como ciencia del espíritu, ya que depende de la interpretación y la comprensión más que del análisis de las ciencias de la naturaleza.

B. Psicología comprensiva

Representada por W. Dilthey (1833-1911) reivindicó nuevamente que el objeto de estudio de la Psicología era el espíritu, ya que la naturaleza y el hombre son dos realidades distintas. Según Dilthey: “A la naturaleza hay que explicarla, al hombre hay que comprenderlo”. Propuso el método interpretativo (hermenéutica) y comprensivo. Fue famosa la agria polémica entablada entre Dilthey y Ebbinghauss que se denominó “la querella de los métodos”, en la que se trataba de dilucidar si la psicología es una ciencia de la naturaleza o una ciencia de la cultura.

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C. El Psicoanálisis

Fue creado por el médico austriaco Sigmund Freud (1856-1939). Tras estudiar en Francia con Charcot, donde aprendió el uso de la hipnosis como terapia, Freud regresó a Viena y, tras un período de colaboración con Breuer, desarrolló una nueva concepción psicológica a la que él mismo denominó Psicoanálisis. Con su nuevo aparato conceptual, Freud intentó comprender y explicar el psiquismo humano.

Su contribución básica a la Psicología es el descubrimiento de los procesos inconscientes de la conducta. Freud supuso que el ser humano se encuentra dirigido por impulsos, unos, de tipo sexual y otros de carácter agresivo. La energía psíquica o líbido tiende a la satisfacción de los impulsos de forma real o imaginaria (principio de placer), ajustándose a las posibilidades del mundo real (principio de la realidad). Ahora bien, esas tendencias chocan contra las normas morales y sociales, por lo que los individuos tienden a reprimirlas, expulsándolas de la conciencia y relegándolas al inconsciente.

Desde allí, sin embargo, esos deseos insatisfechos y las posibles heridas traumáticas del pasado influyen notablemente en los actos conscientes de los individuos. El conflicto entre la líbido y las represiones sociales activa los mecanismos de defensa (la represión es el más importante), dando lugar a conductas de todo tipo. El individuo puede modificar su conducta mediante el proceso de hacer conscientes y racionalizar los impulsos reprimidos que determinan su comportamiento. Freud distinguió tres instancias básicas, constituyentes del aparato psíquico: el ELLO es la más originaria y primitiva, está constituido por los impulsos irracionales e instintivos (EROS o instintos sexuales y THANATOS o impulsos de muerte, de destrucción y autodestrucción). El ELLO tiene la cualidad de ser inconsciente y funciona por el principio del placer. El EGO o YO surge de una diferenciación del ELLO, es consciente y funciona por el principio de realidad, aunque también posee elementos inconscientes, como los mecanismos de defensa del yo. El SUPER YO está constituido por las normas morales interiorizadas en la infancia por el modelo de nuestros padres y familiares. Las tres instancias del aparato psíquico poseen una interrelación dinámica. Su desequilibrio produce la neurosis. En caso de ser un desequilibrio profundo puede convertirse en psicosis, existiendo una mayor gravedad de los trastornos mentales en función de la profundidad y alteración de los desequilibrios de la relación de las instancias psíquicas.

La importancia dada por Freud a los sueños y a los actos fallidos tiene que ver con las manifestaciones e importancia de los fenómenos psíquicos inconscientes.

El Psicoanálisis ha sido muy criticado por no poder ser verificado empíricamente, por las falsificaciones demostradas en los historiales que realizó Freud, que le permitieron utilizarlos para cambiar y justificar sus teorías, alteradas sin motivos científicos durante tres veces.

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fundamentales de la obra freudiana. Algunos de sus más famosos representantes son Jung, Adler, Ericsson y Lacan.

Los críticos con el psicoanálisis destacan la poca base científica de sus teorías, aunque reconocen el acierto y la importancia social de algunas de sus concepciones y métodos terapéuticos.

D. El conductismo

Este movimiento fue iniciado por J. B. Watson con la publicación, en 1913, de su artículo La Psicología tal y como la ve un conductista. En dicho artículo, critica el método introspectivo en Psicología y propone una metodología “puramente científica”, cuya función consiste en alcanzar leyes que permitan predecir y explicar la conducta. Para evitar cualquier rasgo de subjetividad, Watson propone eliminar todos aquellos factores no observables en la conducta. De esta manera, el comportamiento solo puede ser analizado desde el esquema E-R, es decir, desde los estímulos que afectan a un organismo y desde la respuesta que éste ofrece ante ellos. Para esta escuela, la conducta obedece esencialmente a un aprendizaje; de ahí que los factores hereditarios ofrezcan escasa importancia en la explicación conductual. Según Watson, la psicología de un individuo se hallará formada básicamente por un sistema de hábitos, fruto del aprendizaje y estimulación a los que hubiese estado expuesto durante su vida.

J. B. Watson (1878-1958)

Algunos famosos experimentos, como el de Pavlov, contribuyeron al auge de la teoría conductista durante las décadas siguientes. La obra de Skinner introdujo importantes cambios dentro del movimiento conductista, sobre todo por la importancia que concedió a los refuerzos (estímulos gratificantes o aversivos) en la conducta. Skinner creó importantes técnicas para alcanzar modificaciones comportamentales mediante el uso de premios y castigos.

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Su obsesión por una Psicología puramente experimental y científica ha llevado a este movimiento a ignorar la influencia en la conducta de factores como los motivos, deseos, emociones, etc.

La conducta pasó a ser estudiada por la Psicología conductista. Para los conductistas, la conducta del hombre puede ser analizada de una forma tan objetiva como cualquier otro hecho físico. Todo lo que el hombre hace es fruto del aprendizaje. Influyendo sobre él y regulándolo, podemos conseguir “eliminar los problemas de los hombres”. Watson afirmaba, en frase célebre:

“Dadnos una docena de niños sanos, bien formados, y un mundo apropiado para criarlos, y garantizamos convertir a cualquiera de ellos, tomado al azar, en determinado especialista: médico, abogado, artista, jefe de comercio, pordiosero o ladrón, no importando los talentos, inclinaciones, tendencias vocaciones y raza de sus ascendientes.”

Negando la herencia genética y apostando por un absoluto determinismo, se niega la libertad de acción y opción. La conducta es una respuesta inevitable, fruto del aprendizaje, que cada uno emite ante una situación concreta. La Psicología debe conocer todos los factores que influyen en cada situación o contexto, para poder predecir y controlar sus efectos sobre el comportamiento.

E. La Psicología humanista

Tendencia que reaccionó simultáneamente contra el conductismo y el psicoanálisis Al primero reprochó su alejamiento de una Psicología puramente humana, al estudiar el comportamiento humano como el del animal; y, al segundo, su fundamento en conductas patológicas y en elementos instintivos e impulsivamente irracionales del comportamiento humano.

La Psicología Humanista trata de recuperar la dimensión espiritual, trascendente y afectiva del ser humano, después de largas décadas de exagerado acento objetivista, cientifista y naturalista en el estudio psicológico. Sus representantes más destacados son: G. Allport, A. Maslow y C. Rogers.

El objeto de estudio de la Psicología es lo genuinamente humano del hombre como totalidad: su búsqueda de sentido y finalidad, la actualización de sus potencialidades de desarrollo, la idiosincrasia de metas y valores que lo distinguen de cualquier otro ser de la naturaleza. Su método comprensivo y terapéutico: ayudar a que las personas saquen de sí todo lo que son y pueden ser.

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Para los humanistas, la autorrealización es posible si se actúa conforme a las vocaciones y a deseos propios. A veces, sin embargo, esto no es posible, puesto que los individuos abandonan su vocación por complacer los deseos de los demás (familia, escuela y sociedad), convirtiéndose entonces en seres infelices, ya que entran en conflicto cuando su vocación choca contra lo que esperan de ellos los demás.

La función de la Psicología es conseguir que el individuo se autorrealice, aceptándose tal y como es. Para ello deberá forjarse una jerarquía de valores y motivos que hagan posible un desarrollo personal acorde con la propia vocación.

F. La psicología gestaltista

Escuela surgida en Alemania en la segunda mitad del siglo XX, cuyos más famosos representantes fueron Wertheimer, Köhler y Koffka. La palabra alemana que da nombre al movimiento significa Forma o Configuración. En síntesis, los gestaltistas defienden que el psiquismo no puede descomponerse en elementos aislados como la mente funciona como una totalidad compleja y organizada, donde lo esencial radica en la configuración o forma que adoptan los elementos. Es decir, el todo no es igual a la suma de las partes, sino que el todo está en función de las partes. Con claras influencias kantianas, los gestaltistas afirman que los estímulos se integran gracias a estructuras organizadas del sistema nervioso. Éste no se limita a recoger los estímulos pasivamente, sino que su función es esencialmente activa, ya que los ordena según unas estructuras psíquicas.

Ejemplo de la ley de Clausura

Esta escuela comenzó con estudios sobre la percepción, ampliándolos posteriormente al aprendizaje, el pensamiento, la inteligencia, etc.

G. Psicología cognitiva o cognitivismo

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epistemología y Noam Chomsky desde la lingüística, aunque fueron Miller y Neisser los que dieron cuerpo al nuevo conjunto de modelos e ideas.

La mente se concibe, desde esta escuela psicológica, como un ordenador central al que llegan por múltiples canales y con multitud de formas un sinfín de informaciones –inputs-, donde son seleccionadas, evaluadas, procesadas, organizadas y almacenadas, y de la que salen mensajes por vía neurológica que se convierten en respuestas motoras, viscerales o internas –outputs-. Este proceso se conoce como la metáfora del ordenador. La informática se convierte, junto con las neurociencias, en instrumento para la investigación virtual de procesos complejos como el lenguaje, el pensamiento, la memoria, la inteligencia, etc.

4.

RAMAS DE LA PSICOLOGÍA.

La Psicología tiene dos dimensiones, la investigación básica y la psicología aplicada. Así, mientras algunos psicólogos investigan en el laboratorio la conducta y el comportamiento de los organismos, en especial el ser humano, otros aplican estos conocimientos a múltiples contextos, como la educación, la clínica, la empresa o el deporte.

A. Psicología básica

Psicología general. Se ocupa de investi9gar la naturaleza y el funcionamiento de los procesos psicológicos básicos, como la percepción, memoria, pensamiento…

Psicología experimental. Estudia los procesos psicológicos mediante experimentos de laboratorio y utiliza tanto a animales como a seres humanos.  Psicobiología. Los psicobiólogos estudian las bases biológicas del

comportamiento, el sistema nervioso y endocrino, y las influencias de la genética o de la farmacología en la conducta.

Psicología evolutiva. Estudia los cambios de la conducta que se producen durante el desarrollo vital (describir), por qué ocurren (explicar) y cómo se puede intervenir en ellos (modificar).

Psicología social. Su campo de estudio es muy amplio y va desde el estudio de la influencia del grupo sobre el individuo hasta las técnicas publicitarias.  Psicología de la personalidad. Los psicólogos de la personalidad investigan

qué características definen a una persona, cómo interactúan las fuerzas genéticas y ambientales en la personalidad de cada individuo, y por qué éste se comporta de una forma y no de otra.

Psicología del aprendizaje. Los psicólogos del aprendizaje, mediante la investigación animal y humana, han demostrado algunos procesos que influyen en el aprendizaje y las diferencias entre las diversas especies.

Psicología diferencial. Investiga las diferencias individuales. Por ejemplo, si un niño es retrasado o superdotado comparándolo con la media de su grupo de referencia. Su principal herramienta es la utilización de test.

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B. Psicología aplicada

Se ocupa de la funcionalidad de los procesos psicológicos en los contextos donde los individuos actúan. Atiende a la dimensión normal, individual o colectiva y también a la conducta patológica. Las tres áreas aplicadas más importantes son: psicología educativa, psicología clínica y la psicología del trabajo y de las organizaciones. En la actualidad, también tienen interés la psicología jurídica y la psicología deportiva.

Psicología educativa. Los psicólogos educativos realizan e interpretan pruebas psicológicas para ayudar a los estudiantes en sus decisiones, y orientar a padres y profesores para lograr mayor rendimiento de los años escolares.

Psicología clínica. Los psicólogos clínicos tratan problemas emocionales y de conducta, desde leves, como la falta de autoestima o de timidez, hasta los más problemáticos como la separación de pareja o la depresión. Ayudan al ser humano a enfrentarse a su propio sufrimiento. Estos psicólogos se dedican, como los psiquiatras, al diagnóstico, evaluación y tratamiento de casos clínicos. Pero entre ellos hay diferencias: por ejemplo, el psiquiatra tiene una formación médica y puede recetar fármacos, mientras que el psicólogo, por ahora, no puede recetar fármacos.

Psicología del trabajo y de las organizaciones. Se ocupa de la selección de los trabajadores (no puede, por ejemplo, ser controlador aéreo cualquier persona) y de mejorar las relaciones humanas en el ámbito laboral.

5.

OBJETIVOS Y MÉTODOS DE LA PSICOLOGÍA.

A. Objetivos

Las metas u objetivos fundamentales de la Psicología son:

1. Describir. Consiste en recoger datos e información detallada sobre los procesos de conocimiento y los comportamientos. Por ejemplo, si una persona está deprimida emocionalmente, habría que investigar las circunstancias concretas que han influido en ese trastorno, cuáles son los síntomas fundamentales, la gravedad e intensidad de los mismos, el ambiente en el que se mueve, etc.

2. Explicar. No es suficiente con describir los hechos, también hay que descubrir las causas de determinada conducta. Para ello, se formulan hipótesis o explicaciones basadas en una determinada teoría. Estas hipótesis son provisionales y sujetas a revisión, a medida que se tiene un mayor conocimiento de la conducta que se investiga.

3. Predecir. Cuando descubrimos una relación causa-efecto, la aparición o desaparición de la causa o causas nos permitirá prever los efectos que pueden aparecer o desaparecer.

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B. Métodos

La psicología utiliza el método científico (hipotético-deductivo), mediante las siguientes fases:

Observación de fenómenos. Se recogen una serie de datos de forma sistemática, mediante la observación.

Formulación de hipótesis. Una hipótesis es una suposición provisional que pretende explicar relaciones entre diversos hechos o fenómenos.

Contrastación de hipótesis. Se procede a la verificación (confirmación de la hipótesis mediante los hechos de la experiencia) o a la falsación (la hipótesis no se cumple en la experiencia).

Leyes. Se formulan cuando se verifica la hipótesis en un número significativo da casos. Han de estar formuladas de forma que puedan ser reducidas a enunciados verificables empíricamente.

Teorías. Conjunto de leyes deducidas de principios y sometidas a verificación. Las teorías no tienen coherencia total y absoluta y están sometidas a la contrastación de sus leyes, traducidas en enunciados verificables. Están siendo modificadas de forma continua.

Para poder desarrollar el método científico en la Psicología, es necesario un método de investigación, que puede ser de varios tipos, dependiendo del objeto de estudio. En algunos casos, ese objeto de estudio no podrá ser abordado por la experimentación, en otros casos solamente podrá ser descrito; y en otros, solo podemos descubrir una relación entre varios fenómenos sin poder determinar cuál es el efecto y cuál es la causa. En general, podemos distinguir, en Psicología, tres métodos de investigación, dependiendo de lo que estemos estudiando:

Método descriptivo. Consiste en la descripción de la conducta sin explicarla. Esto ocurre normalmente en la vida cotidiana. En la Psicología ocurre lo mismo, pero de una forma que pretende ser objetiva y sistemática, mediante la observación, las encuestas y el estudio de casos. Podemos mejorar la observación mediante el vídeo, el ordenador, las grabaciones de sonido, etc. En la observación de una conducta se pueden tener en cuenta las siguientes medidas: a) Latencia: es el tiempo transcurrido entre el estímulo y la aparición de la respuesta o conducta; b) Frecuencia: es el número de veces que aparece la conducta en un determinado tiempo. c) Duración: tiempo en que se manifiesta una conducta desde su comienzo hasta su fin. d) Intensidad: fuerza con que ocurre la conducta.

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Método experimental. Un experimento supone crear una situación, generalmente en el laboratorio, que permite comprobar qué efectos tiene una variable independiente (V.I.) sobre una variable dependiente (V.D.). Se trata de verificar si cambiando alguna condición de la variable independiente se produce algún cambio en la variable dependiente. Un investigador puede variar la V.I. para demostrar o rechazar una hipótesis. Para realizar bien un experimento es imprescindible que la muestra (los individuos sujetos a la situación experimental) sea típica de la población a investigar y ha de ser formada al azar (cada sujeto tiene la misma posibilidad de ser elegido), o de forma estratificada (formando subgrupos representativos con el mismo porcentaje de representación que la población total). El investigador debe controlar las variables extrañas que puedan influir en el experimento. Para conseguir resultados satisfactorios, la metodología experimental exige que el experimento tenga validez interna (existencia de relación entre las variables) y validez externa (permite la generalización de resultados a otros sujetos y situaciones). En un experimento controlado, las diferencias en la V.I. permiten ser consideradas como la causa en los cambios de la V.D., con lo que descubrimos una relación causa-efecto entre variables.

6.

ASPECTOS CRÍTICOS

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Las primeras críticas sobre la posibilidad de aplicar el método científico a las investigaciones psicológicas aparecieron con el propio nacimiento de la Psicología experimental.

En síntesis, argumentaban que el objeto a estudiar (la relación entre mente y conducta) no podía someterse al reduccionismo del propio método experimental. En la actualidad, esta vieja polémica continúa vigente.

A continuación repasaremos las argumentaciones más frecuentes contra el carácter científico de la Psicología, así como las réplicas de sus defensores.

Ausencia de metodología propia

Los críticos argumentan que la Psicología no posee metodología propia que pueda ser catalogada como puramente científica. En primer lugar, advierten que no existe un método común para todas las Escuelas o especialidades psicológicas; en efecto, los psicólogos utilizan metodologías tan variadas como la clínica, la estadística, la hermenéutica, la experimental, la sociológica, etc.

En muchas ocasiones se alcanzan resultados teóricos a fuerza de mezclar distintas metodologías. Concluyen afirmando que una ciencia que no posee métodos propios, no es exactamente una ciencia. En todo caso, la Psicología se apropia de los métodos de otros saberes científicos.

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Críticas al método conductista

El conductismo ha sido el intento más radical de elaborar una psicología puramente científica. Pero la experiencia ha revelado que dicho método es claramente insuficiente. Sus numerosos críticos han señalado que pretender explicar la complejidad de la conducta animal y humana a partir de la simplicidad del esquema E--R es absurdo. En una conducta humana, por ejemplo, influyen notablemente factores como la motivación, los intereses personales, los sentimientos, los esquemas cognitivos, etc., factores todos ellos que no pueden ser observados y medidos en un laboratorio. Por lo tanto, la pretensión de limitar la Psicología al estudio de las conductas observables es claramente reduccionista.

Imposibilidad de alcanzar leyes generales

El objetivo esencial de toda ciencia radica en establecer leyes generales que puedan predecir, con la mayor exactitud posible, el comportamiento de una misma clase de fenómenos. Para algunos autores resulta inverosímil que la Psicología pueda acometer semejante tarea. Argumentan que toda persona es un ser único, formado por una variedad incalculable de elementos biológicos y culturales; por ello, pretender establecer leyes genéricas de la conducta es algo utópico. A lo sumo, dicen, se alcanzarán aproximaciones estadísticas con tantas posibles excepciones como individuos existan.

Falta de unidad teórica y de consenso

Se argumenta que no existe acuerdo generalizado entre los distintos grupos de psicólogos acerca de qué debe considerarse como “conocimiento” en Psicología. Eso explica la multitud de corrientes y enfoques que pueblan la Historia de la Psicología. Mientras que en la ciencia se alcanzan acuerdos sobre qué es lo que debe establecerse como verdadero provisionalmente, en la Psicología no se alcanza este consenso.

Podemos concluir que la Psicología no es una ciencia formal, como la lógica o las matemáticas, aunque utilice recursos estadísticos, medidas y formalizaciones de carácter matemático. Tampoco se puede afirmar que sea solamente una ciencia natural (aquéllas que nos informan acerca del mundo, trabajan con el método hipotético-deductivo y sus enunciados deben ser contrastados con la experiencia), ya que el ser humano es sujeto y objeto de la investigación, sus comportamientos son significativos, propositivos e intencionales, aunque podemos acceder a los fenómenos psicológicos mediante sus manifestaciones fisiológicas y externas, que sí pueden ser analizables e interpretadas mediante el método experimental, el descriptivo y el correlacional. Por último, podemos afirmar que la Psicología posee características de ciencia social y humana, por lo que se encuentra a caballo entre las ciencias de la naturaleza (por ejemplo, la neuropsicología) y las ciencias sociales (por ejemplo, la psicología social).

Las diversas concepciones de la psicología dependen de la postura previa filosófica (materialista o espiritualista, mecanicista, finalista, significativa, el hombre como alma y cuerpo formando unidad, etc.) que adoptemos acerca del ser humano y de la forma de conocerlo (epistemología).

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Referencias

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