7. La educación artística -Divertimento o crecimiento

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La educación artística ¿Divertimento o crecimiento?

Héctor Chargoy y Guajardo

Introducción

Percibir la urgente necesidad de rescatar del baúl de los trebejos a la Educación Artística, no sólo se convierte en una mera idea, con el tiempo y a través de experimentar las posibilidades educativas de cada una de las expresiones del arte, esta tarea llega a ser un sentido de vida crucial.

Es el campo de la docencia el terreno fértil, y casi virgen, para impulsar el desarrollo de la creatividad, buscando las raíces sólidas de cada disciplina.

El encontrar innumerables vicios en la aplicación de actividades, que pretenden sostener la expresión por medio del arte, ha sido harto frecuente. Sin embargo esto es un punto de partida importante, pues alienta la investigación tendiente a encontrar las acciones correctas, sustentadas en los principios básicos que cada rama del arte maneja.

El arte posee un lenguaje propio, que exige su conocimiento y comprensión para poder ser explicado y aplicado.

La intuición tiene un peso considerable cuando descansa sobre una información confiable, pero pierde esta condición cuando es producto de la idea personal, de lo que es o debe ser la Educación Artística.

Como toda actividad humana que se eleva al rango de ser parte del desarrollo integral del educando, la creación artística participa de los mismos cuidados y principios que se aplican para el resto de la currícula.

La inteligencia que buscamos promover ya no es sólo la intelectual, valga la expresión, hoy hemos aprendido que la inteligencia emocional tiene una relevancia que hay que valorar.

Curiosamente el arte tiene esta doble capacidad: satisface los campos emocional e intelectual, cualidad muy difícil de encontrar en otras disciplinas.

Es una satisfacción compartir esta experiencia de vida frente a grupo, como responsables de proyectos de Educación Artística y como diseñadores de programas auxiliares de estos menesteres.

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su primer contacto con la educación artística practique este concepto, y no “compre” la falsa idea que el arte es para perder el tiempo o sólo es válido cuando lo cobija otra materia

de aparente relevancia.

Al educar para la vida, nuestro compromiso es: presentarle al alumno las cosas tal y como se manifiestan en el mundo real en que vivimos. Nuestro programa de educación artística nos presenta dos conceptos básicos de arranque y que son, al mismo tiempo, los sustentos más sólidos en el que hacer del desarrollo creativo.

Al hablar de expresión y apreciación artísticas estamos marcando las dos actividades que van a llevar al alumno a promover su desarrollo intelectual, físico, emocional y espiritual a través de la creación artística propia y a la valoración de la obra de un tercero. ¿Por qué la expresión ocupa el primer lugar en estas dos propuestas didácticas?

Partiendo de la premisa de que nadie puede reconocer lo que no ha conocido, es que nos colocamos en la actitud de fomentar, por medio de un proceso cuidadosamente graduado, la capacidad que todos tenemos para crear, de manifestar pensamientos y sentimientos usando como vehículo expresivo cualesquiera de las ramas del arte.

El pensamiento creativo es una actividad cerebral constante, que necesita de satisfactores positivos, reales y permanentes. Esto se cubre cuando ponemos el arte al servicio de esta inquietud natural e insoslayable.

La capacidad creativa es algo que requiere de reforzamiento y orientación, no es posible que surja, con un rango de calidad deseable, de manera espontánea; de ahí la dificultad que encontramos cuando se le exige al educando que realice: movimientos, diseños, cantos e improvisaciones escénicas, sin la menor preparación y con el total desconocimiento de las técnicas o recursos que pueden aplicar.

Cuando nos adentramos en la didáctica particular de cada una de las expresiones artísticas, nos ponemos en vías de obtener resultados satisfactorios, y sobre todo, permanentes y que el alumno disfrutará como resultado de una práctica guiada.

¿Es importante la apreciación como parte de la Educación Artística?

Indudablemente el valor de apreciar el arte tiene un peso considerable, dado que la mayoría de los alumnos no se dedicará a la vocación artística como modo de vida, esta actitud aprendida, como resultado de la expresión propia, los posibilita para disfrutar permanentemente del arte como público (el espectador es un ente activo del momento estético), cuando se habitúa a asistir a exposiciones, conciertos, obras teatrales, etc; haciendo de esta actividad parte importante de su vida cultural.

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El llegar a sostener las afirmaciones anteriores es producto de un largo camino de búsqueda, que implica necesariamente errores, que lejos de provocar desaliento fueron una invitación a corregir el rumbo.

Con la poca información y motivación que tradicionalmente han acompañado a este apartado de nuestros programas educativos a través del tiempo, el aventurarse a incursionar en los senderos del arte es una experiencia que atemoriza, al pensar que son terrenos que más vale no pisar porque están reservados a los especialistas. Si así fuera en realidad, pues tendríamos que vetar nuestra participación en todos los rubros.

Es una verdad, dolorosamente tangible, que hemos recibido la herencia de que el arte tiene connotaciones esotéricas y que nos alejan de su práctica, de su conocimiento y sobre todo de su disfrute.

Mantenerse libre de prejuicios ante el quehacer artístico es harto difícil, nos han preparado, incluso profesionalmente, para colocarlo al final de la currícula o bien considerado como un divertimento ocasional, sin sentido ni propósito.

Es cierto que el agrado y la inclinación por conocer y practicar las actividades artísticas, no son actitudes frecuentes en los profesionales de la educación, y esto se debe más a las ideas erróneas con las que se ha caminado que a un análisis claro y profundo que arroje como resultado que estas disciplinas son de poca valía.

El cambio de actitud personal es muy importante, y para lograrlo hay que partir de la filosofía de no desechar lo que no se conoce; hemos experimentado, en cursos de educación artística para maestros, y maestras en funciones, el enorme interés y potencial creativo que el arte promueve por sí mismo.

El ser educadores no nos exime de la condición humana, y para fortuna nuestra, esta condición nos invita a la creación permanente, esa innegable inquietud que sentimos por innovar y mantenernos en constante movimiento logrando experiencias fortificantes es lo que nos hace sentirnos vivos.

Trasladando lo anterior al sentir de nuestros alumnos y alumnas, podemos darnos cuenta de la necesidad que tienen de desarrollar esta potencialidad creativa, y a nosotros nos corresponde facilitarles el cómo para que vivan la experiencia invaluable de generar ideas que se vean plasmadas en obras únicas y que contribuyen a su crecimiento interno.

Existe la imperiosa necesidad de adentrarse en el mundo del arte infantil, entendiendo su lenguaje, apoyando los diferentes momentos de su desarrollo, dándole los elementos idóneos que lo lleven a logros cada vez mayores y recordándonos siempre el enorme, valor educativo que lleva la creación artística.

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En ocasiones es nula o escasa la participación en las actividades artísticas y generalmente se debe a dos aspectos, ya sea porque son de carácter retraído (El arte les va a proporcionar la oportunidad de adquirir seguridad en sí mismos) o por una falsa información acerca de los menesteres artísticos (que son propios de determinado género o clase de gente).

Los beneficios, en el desarrollo integral del educando, que hasta ahora sólo hemos esbozado, es oportuno que sean detallados, a fin de lograr jerarquizarlos en su exacta dimensión y poder constatar su funcionalidad.

1.- Desarrollo Intelectual.

A través del proceso creativo (Actividad Mental) encontrará soluciones nuevas a planteamientos específicos.

2.- Desarrollo Físico.

Manipulará elementos y creará dinámicas que le proporcionarán un sólido desenvolvimiento motriz.

3.- Desarrollo Emocional.

Expresará estados de ánimo, pensamientos y sentimientos plasmados en obras creativas.

4.- Desarrollo Espiritual.

Encontrará en el contenido artístico la representación de valores humanos universales.

Como podemos percibir, el arte nos lleva a experimentar niveles de desarrollo muy completos y necesarios, sin los cuales es una aberración hablar de desenvolvimiento integral del alumno. La experiencia es el único aval confiable que puede sostener que lo anterior funciona en la realidad, que no son meras especulaciones, pues en educación “sacar conejos de la manga” es un riesgo innecesario de correr.

Un adagio popular versa: Las palabras convencen, pero el ejemplo arrastra”. Y precisamente para poder entusiasmar a nuestros alumnos y alumnas a participar en estas vías de la expresión, tenemos que recorrerlas y disfrutarlas primero nosotros.

El colocarnos en primer lugar en esta experiencia no es signo de egoísmo o egocentrismo, sino todo lo contrario, pues nadie puede dar lo que no tiene, y al estar en disposición de conocer y manejar adecuadamente el quehacer artístico a nivel de educación básica, nos ponemos en la dirección de transmitir los elementos y actitudes adecuadas para obtener resultados que sean firmes.

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Para un inicio más seguro, es fundamental exponer una sencilla y clara clasificación de las manifestaciones artísticas.

Disciplinas artísticas

Auditivas: Música y Literatura.

Visuales: Arquitectura, Escultura, Pintura, Grabado y Dibujo. Mixtas: Danza, Teatro y Cinematografía.

Música

La primera expresión que nos presenta el programa es la musical y cuyos aspectos generales a considerar iremos desglosando.

Empezaremos por definir la naturaleza teórica de esta disciplina auditiva.

La música es el arte de combinar y armonizar el sonido y el silencio a través de instrumentos o voces para expresar emociones, sentimientos e ideas.

Como primer paso, tenemos que analizar detenidamente el material más valioso que tenemos: nuestros alumnos. Con base en éstos, todo lo demás funcionará, adecuando métodos y estrategias a las posibilidades de respuesta que posean.

Los siguientes aspectos generales están basados en la norma, es decir lo que por lo común encontramos en un grupo, sin importar el entorno social y económico. Cuidar el desarrollo del educando implica cuidar su voz, comprendiendo su naturaleza y alcances, así como su oído, sabiendo lo que le beneficia, tanto física como educativamente, para que ni a una ni a otro se les cause daños irreversibles.

En cuanto a su voz podemos comentar lo siguiente: En el periodo escolar que nos ocupa la voz tiene una tesitura (registro) muy particular, es conocida como voz blanca, porque aún no ha madurado, y por lo tanto no participa de la clasificación adulta (soprano, mezzosoprano y contralto en las mujeres; tenor, barítono y bajo en los hombres).

Un descuido grave, y muy frecuente, consiste en forzar la tesitura del alumno o la alumna, provocándole malestares en la garganta, y sobre todo la sensación de incompetencia al sentir que no encajan en lo que se les pide.

Una voz blanca corresponde a la parte central del piano (índice cinco) y que abarca una octava (doce sonidos, contando naturales, sostenidos y bemoles), forzarla fuera de este parámetro la daña.

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Otra idea a desechar es, sin duda, aquella que incluso algunos experimentamos cuando nos clasificaron, en edad escolar, semejante a la de nuestros educandos, en “primera” o “segunda”: voz; siendo que esto no es, cuestión de tesitura, sino de algo más complejo y de lo que se ocupa la armonía, una de las partes principales de la música.

Resumiendo este aspecto diremos que las voces de nuestros alumnos, independientemente del género, son voces blancas, salvo cuando los cambios hormonales de la pre-adolescencia se manifiestan, y que en este caso todavía no son sujetas a una reclasificación por no estar definidas.

Tocante al cuidado del oído, podemos señalar la importancia de hacer un claro distingo entre el ruido y sonido, que de ninguna forma son sinónimos.

El ruido es inarticulado, confuso y carece de timbre definido.

El sonido es una sensación generada por vibraciones regulares con timbre definido. Luego entonces buscaremos fomentar el sonido, que es una experiencia grata de la cual depende, en gran medida, que el alumno reciba una información positiva que lo lleve a repetir el evento.

Para esto utilizaremos recursos como: su propio cuerpo como instrumento de percusión, usando palmas, piernas, pies y onomatopeyas con la boca. En el caso de poder agregar instrumentos musicales, estos serán reales, es decir no fabricados con objeto de desecho (latas, palos de escoba, tapas de metal, cucharas, etc.) ya que lejos de producir un resultado agradable, provocan daños a la percepción por emitir ruido.

Los instrumentos pueden ser de la región favoreciendo el uso y conservación de éstos; no deben ser necesariamente caros o en número exacto para que cada alumno tenga uno.

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El que exista variedad en estos instrumentos enriquece la gama de timbres (sonidos particulares de cada uno), haciendo posible tener a mano un mayor número de recursos expresivos en la ejecución.

La dotación instrumental básica consta de instrumentos de percusión tales como: claves, crótalos de metal o/y madera, platillo, güiro o raspadores, maracas o sonajas, etc; estos serán en número variable dependiendo de su capacidad sonora.

La rotación de los alumnos que forman parte de la orquesta es fundamental, dado que todos deben experimentar la posibilidad de manipular un instrumento que facilite la expresión rítmica.

Respecto al repertorio a elegir, hemos podido constatar que la lírica infantil es la mejor opción, dado que está hecha para los niños y niñas e indudablemente va a promover su permanencia en la medida que se le utilice.

Propiciar el conocimiento y utilización de elementos musicales tales como el ritmo, a través de las figuras de negras, corcheas, trecillos y sus silencios correspondientes. Así como las nociones básicas del solfeo exponiéndoles la colección y entonación de las notas que ellos pueden cantar según su registro (índice cinco), nos retribuye beneficios incalculables, pues nos coloca en el campo real donde se desenvuelve la música.

Si bien es cierto que no existe la posibilidad de abarcar todos los aspectos que la música requiere, si podemos acercarnos lo más que las circunstancias nos lo permitan, facilitando el acceso a la práctica y a la apreciación.

Danza y Expresión Corporal

Como anteriormente habíamos señalado, la expresión es el paso número uno, y aquí no existe excepción; la danza es el resultado de un trabajo previo de las posibilidades expresivas del cuerpo en movimiento.

La interdependencia entre la música y esta manifestación artística es a todas luces clara, pues el dominio motriz al que se pretende llegar tiene mucho que ver con los ámbitos de espacio y ritmo que maneja la primera.

La jerarquización de conceptos y actividades nos proporciona un apoyo invaluable, para comprender, primero y poner en práctica, después, las capacidades físicas naturales de los educandos que florecerán en la ejecución dancística.

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El realizar una serie de ejercicios de coordinación, llevan al educando, de una manera natural, a hacer conciencia de las diferentes funciones que cada una de las partes de su cuerpo puede realizar.

Otro aspecto que logramos captar con estos estímulos básicos, es la percepción de lo sucesivo (orden) y la duración (intervalo), y que es fundamental para seguir promoviendo el desarrollo Psicomotor.

Ubicar los objetos del entorno a partir del propio cuerpo, es el primer paso para obtener las ideas de distancia y orientación.

El espacio personal, aquel que ocupa nuestro cuerpo sin desplazarse, en el que hacemos conciencia de nuestras propias características y percibimos: altura, anchura y profundidad, forma parte de la estructura espacial básica.

La evolución, tanto en los conceptos como en los ejercicios prácticos, nos conduce al manejo del espacio total, considerado como aquel en el que nos podemos desplazar en relación con las personas y objetos.

La práctica nos aconseja programar las actividades de manera que podamos obtener resultados, más que a corto plazo, que traigan beneficios permanentes, avalados por la “soltura” motriz que desarrolle el educando, proporcionándole seguridad en este aspecto.

La preparación corporal o calentamiento está sustentada por ejercicios simples, con el fin de obtener las condiciones de trabajo de los músculos del cuerpo, optimizando su capacidad de respuesta al esfuerzo físico subsecuente.

La relajación consiste en proporcionar descanso físico y mental al cuerpo, para emprender la actividad corporal de expresión, cuyos movimientos ya llevan una intención muy diferente a un simple calentamiento, pues son motivados por ideas claras planteadas con antelación.

La ejecución, en donde se sugieren movimientos en su lugar o con desplazamiento, realizando ejercicios graduados, que nos conduzcan a obtener la coordinación corporal que facilite la expresión de emociones y sentimientos.

La posibilidad creativa que esta expresión artística nos presenta es tan extensa como cualquier otra. El alumno puede, y es aconsejable que lo haga, improvisar movimientos en su lugar o con desplazamiento, siempre y cuando no rompa ritmo, orden ni duración.

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Cuando sentimos que existe la infraestructura de conocimiento y control motriz en la mayoría de los educandos, podemos incursionar en el campo de la danza sabedores que la capacidad de respuesta ha crecido y que los resultados a esperar tienen mayores posibilidades.

Nos conviene hacer una selección de danzas que no impliquen grandes dificultades técnicas, pues se muestran ajenas a los ejercicios preparatorios de expresión corporal.

Nuestra riqueza dancística posee una variedad enorme de recursos, si somos cuidadosos vamos a encontrar el material idóneo que tenga una estrecha relación con los ejercicios propuestos en la primera etapa.

Al seleccionar obras que favorezcan el desarrollo motriz, estamos cumpliendo con el papel de esta expresión en nuestro nivel educativo, porque no formamos bailarines, sino seres sensibles y capaces de expresarse por medio de la ejecución de movimientos rítmicos.

La actitud que tomemos, desde el principio del desarrollo de la expresión corporal, será definitiva para que evolucione satisfactoriamente.

Estimular, tolerar y comprender son ingredientes necesarios en una actividad que implica, para el alumno, un campo nuevo de acción, pudiendo tener incapacidad fabricadas o reales que debemos detectar, proporcionar el apoyo adecuado para superarlas.

Apreciación y Expresión Plásticas

Esta modalidad artística utiliza el espacio plástico como terreno de expresión a través del manejo de la forma (Bidimensional y tridimensional).

El reto a resolver, independientemente de las dificultades técnicas, es el adecuado empleo del espacio que se nos presenta como base para plasmar la forma, y que se soluciona, de manera gradual, utilizando los elementos que nos sugiere una adecuada evolución didáctica.

La expresión plástica, en el nivel de Educación Básica, se inclina a trabajar con los aspectos de dibujo, pintura, modelado y estampa (grabado). Por sencillos y redituables.

La expresión plástica no está exenta de vicios y prejuicios que la perjudican y no le permiten crecer, afectando su práctica y su apreciación como disciplina estética que es.

La costumbre de recurrir al dibujo como paliativo al tiempo sobrante, diluye el potencial creativo que encierra, y que como cualquier otro posee su propio orden didáctico.

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Nuevamente la jerarquización de temas y actividades son torales para concretizar la evolución del desarrollo gráfico-plástico.

Experimentamos acciones concretas basadas en fines claros y graduados para obtener resultados gratificantes para el alumno sobretodo, cuando tiene sentido lo que hace.

El punto es el elemento primario que genera la forma y es capaz de representar ritmos y movimientos (aspectos que comparte con la música y la expresión corporal).

• El punto es susceptible de ser aglutinado (concentrado) en el centro o en los ángulos del espacio plástico (hoja), lo mismo que puede cambiar de dirección y de tamaño.

Esta capacidad del punto facilita el hacer diseños libres utilizando objetos pequeños que tengan su forma básica (círculo) con el punto podemos delimitar la forma en una composición figurativa, y que represente paisajes, animales o figura humana.

• La línea es una sucesión de puntos y es la base del dibujo formal creando el contorno. Utilizando las dos clases de líneas existentes (recta y curva), podemos cubrir superficies, destinadas para ello, con variantes de éstas mismas como: arcos, círculos, mixtas, en zigzag, perpendiculares, oblicuas, etc. Estableciendo equilibrio entre ellas.

A diferencia del punto la línea lleva una carga expresiva mayor, según su inclinación, pudiendo observar en las líneas horizontales una sensación de descanso y paz, en las verticales de seguridad y fuerza, en las curvas de gracia y feminidad y en las mixtas cuando se superponen, de caos y confusión.

• La forma es la representación técnica de los objetos reales o imaginarios. La forma establece claramente la diferencia entre figura fondo, lo que permite concebir la idea de la tarea gráfico-plástica.

La experiencia más próxima, en el manejo de la forma, es la que nos lleva a plasmarla de manera irregular, es decir sin un cartabón establecido, sino dando rienda suelta a nuestra capacidad creativa.

El remitirse, en un segundo momento, a la utilización de elementos geométricos básicos (círculo, cuadrado y triángulo) y experimentar con ellos en cuanto a su ubicación, tamaño y color nos conduce a entender que: el origen de la forma es eminentemente geométrico.

De esta acción se deriva el “encaje” de objetos de la naturaleza o de fabricación humana que obedecen a esta regla y que gracias a ella podemos simplificar la comprensión de la estructura de la forma y su traslado a la superficie plástica.

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Familiarizarse con este recurso cuesta tiempo y esfuerzo, dado que su manejo no es sencillo, pero si de muy gratos resultados cuando ha sido conducido con conocimiento y atención.

Un primer paso sería plasmar sobre la superficie plástica manchas irregulares, sin mezclar, de colores primarios, estableciendo ese primer contacto con el color y sus materiales (pinceles).

Ahora nos disponemos a hacer combinaciones entre los colores primarios para obtener los secundarios, enriqueciendo así las posibilidades expresivas que este recurso nos proporciona.

Otra mezcla que amplía la gama de colores es cuando utilizamos los secundarios combinados, en diferente proporción, con los primarios obteniendo los terciarios.

Todos los colores ya conseguidos, en base a su mezcla, pueden ser alterados por el negro y el blanco, creando una gama muy amplia, la de los pardos (oscuros) y las tintas (claros).

Habiendo concluido las experiencias cromáticas anteriores, procedemos al diseño, manejo y comprensión del círculo cromático, rescatando varias ideas importantes que se concretizan cuando la convertimos en ejercicios previos a la ejecución de una obra final.

Estas ideas nos presentan una paleta de posibilidades que van desde el uso de colores primarios, secundarios, terciarios, pardos, tintas y cromáticos, hasta la caracterización de nuestro trabajo creativo a través de gamas, cálidas, frías y/o quebradas, según la intención del autor.

• La tridimensionalidad es la representación de la forma en sus tres dimensiones reales: Largo, ancho y profundidad, creando la sensación de volumen.

La tridimensionalidad se vale de los temas antes expuestos para aprovechar sus recursos y ponerlos al servicio de la representación.

Las tramas (cuadrada, triangular y circular) son de gran utilidad para que, ayudadas por el color nos permitan experimentar una sensación visual de alto contraste.

Es la perspectiva un valioso recurso que, utilizado con habilidad, nos concretiza la representación más legible de la tridimensionalidad en el plano. El tratamiento que le damos a través de la perspectiva paralela, oblicua y aérea, con uno, dos y tres puntos de fuga respectivamente, nos exige auxiliarnos del lenguaje expresivo del color para fortalecer los resultados visuales de la propuesta.

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• El modelado es la representación de la forma en sus tres dimensiones reales, creando el volumen.

Hemos experimentado el placer del contacto con materiales dúctiles (masa, plastilina o barro), que nos invitan a su transformación, facilitándonos la posibilidad de realizar composiciones sencillas en un ámbito nuevo: El espacio tridimensional.

Si el ejercicio necesario de la representación en un espacio bidimensional nos trae satisfacciones creativas de gran valor, esta etapa de nuestra experiencia plástica abre nuevas percepciones estimulando el contacto personal con un mundo que es preponderantemente tridimensional.

Partir, en esta nueva aventura creativa, de las raíces geométricas que observamos en actividades anteriores no sólo es recomendable, sino que es fundamental para asimilar el “alma” de cualquier obra de esta naturaleza, tanto en su proyecto como en su realización y valoración.

Un primer intento de manejo espacial consiste en fabricar cilindros, bloques y esferas con cualquier material dúctil, para posteriormente moverlos, en el espacio plástico, logrando distintas combinaciones y experimentando diferentes sensaciones estéticas.

Nuevamente, utilizando los cuerpos geométricos logrados, proponemos el modelado que represente el reino vegetal, haciendo un análisis somero de los elementos de su estructura.

De esta misma manera nos remitimos a experimentar la creación de un diseño tridimensional que represente un animal, que igualmente será sujeto de un escrutinio estructural.

Nos hemos dado a la tarea no sólo de fomentar la creatividad, sino de aprovechar los momentos de realización y de conclusión para observar, con espíritu reforzador, los elementos que intervienen en el proceso, rescatando su importancia en la concepción final.

La utilización de recursos menos moldeables, como cartones y papeles, lejos de implicar una dificultad a vencer, nos proporciona la oportunidad de conocer las propiedades expresivas de otros materiales, si es cierto que la plastilina, la masa o el barro nos ofrecen un manejo sencillo y agradable al tacto, también tienen sus limitantes.

Con los cartones y papeles podemos lograr estructuras de solidez que nos “regalan” experiencias lumínicas interesantes, recordemos que esta manifestación del arte, el modelado, estamos ya proponiendo volúmenes, que por sí solos llevan contrastes de luz y sombra que varían con la influencia de los elementos del entorno.

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Puede sonar ocioso o hueco la insistencia de valorar el paso que damos al incursionar en el diseño tridimensional, pero esta actitud de análisis gradual nos lleva amablemente a poder enseñar al alumno que aunque también el modelado es parte de la plástica, tiene un sendero propio de desarrollo y apreciación.

Explorando distintos materiales, seleccionamos algunos que nos simplifiquen la representación de la figura humana. Este ejercicio es de una importancia fundamental, ya que el desglose de la imagen y esquema corporal, en las distintas disciplinas artísticas, refuerza el conocimiento de la principal herramienta de producción creativa: Nuestro Cuerpo.

• El grabado es la representación gráfica susceptible de reproducirse por medios mecánicos.

Sin duda alguna esta experiencia gráfica es altamente gratificante, el poder ver la obra propia reproducida por medio de la impresión nos da una sensación muy especial, que otros medios no nos proporcionan.

Como hemos podido darnos cuenta, cada variante de la expresión plástica tiene su propio afán y recompensas.

El grabado o estampado, tiene la particularidad de hacer de un diseño base o matriz, un elemento capaz de variar de colocación y colorido, según la intención del autor, que puede cambiar a placer con cada propuesta nueva.

Los objetos de origen natural como hojas de árbol, tubérculos, plumas de ave, etc., son objetos fáciles de conseguir, amén de ser familiares para los educandos, y que nos sirven para iniciar nuestra actividad de reproducción mecánica utilizando hojas de papel y crayolas con el propósito de calcarlos logrando tantas versiones como queramos.

Con los materiales de fabricación humana como peines, hilos, pegamentos, etc. Podemos, emulando la propuesta anterior, realizar estampados con crayolas sobre papel, dándonos incluso la libertad de combinar ambas experiencias, logrando collages de infinitas posibilidades.

Los materiales para la elaboración de matrices son muy diversos, no desperdiciemos ninguno, si está dentro de nuestras capacidades de compra y manejo; tal es el caso de algunas maderas livianas (balsa) o de hules exprofesos para la actividad de estampado como el linólium.

• La figura humana es el conocimiento y reconocimiento de la misma a fin de representarla en su amplia gama de expresiones.

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Cuando hablamos de conocer la figura humana, no proponemos un estudio anatómico formal, lo que nos interesa es estimular una aguda observación del soma humano y su potencial expresivo, a través del lenguaje corporal y la detección de emociones en el rostro.

El reconocimiento del que nos ocupa viene a caer en el momento de la creación y recreación estética, estando atentos a esa carga expresiva que queremos darle a la figura o que la misma nos transmite.

Modelar con plastilina u otro material blando los tres niveles fundamentales del esquema corporal: cabeza, tronco y extremidades. Esto nos capacita para tener una idea general del elemento que será objeto de estudio paulatino, y que iremos desmembrando conscientemente, para conseguir un manejo más hábil de sus recursos natos.

Nos enfocamos ahora en la parte más singular del cuerpo humano: la cabeza. Con la misma mecánica anterior procedemos a identificar sus componentes (ojos, cejas, nariz, boca, orejas, etc.) colocándolos en proporción a como lo observamos en nosotros o en algún otro.

Al pasar a ocuparnos de otro aspecto del cuerpo humano, conservamos el mismo interés por rescatar sus potencialidades, y las extremidades superiores e inferiores no son excepción, repetimos el proceso de análisis y moldeamos cuidadosamente sus partes (codo, brazo, muñeca, hombro, palma, dedos, rodilla, pie, muslo, etc.).

Es el momento de pasar a la representación gráfica y nos valemos de óvalos trazados a pulso para dar marco a los componentes del rostro, previamente manipulados en el modelado de los mismos.

Estos óvalos, que son el encaje que contendrá las partes del rostro, se trazan verticales, tanto para la vista de frente como la de perfil.

La división correcta del óvalo – base, parte de la observación directa de la proporción que guardan los elementos del rostro, concluyendo que el encaje general posee tres zonas de distribución: superior, para ojos y cejas; media, para la nariz y baja para la boca.

Los ensayos que se hagan, con el fin de comprobar que lo anterior es válido, lejos de ser ociosos son reiterativos de que la naturaleza tiene un orden geométrico en el diseño de sus componentes.

Entramos en el terreno propio de la expresión, cuando tomamos la responsabilidad de darles carácter a los rostros que dibujamos.

El momento de transmitir “algo” con nuestros trabajos llega cuando esos rostros tienen una emoción que los distingue y que al mismo tiempo abre la puerta de la identificación.

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El movimiento o dirección que les demos a nuestras figuras, remarcará la intención general de la obra plástica y de paso singularizará el papel de cada una en el conjunto.

Detengámonos brevemente en esta expresión artística, pues consideramos que la plástica es la más socorrida, en cuanto a frecuencia, en la labor docente, contrariamente a lo que sucede con las otras manifestaciones del arte, que son utilizadas cuando existe la urgencia de cubrir un evento de carácter obligatorio.

La plástica no sólo ha sido convocada para satisfacer concursos oficiales, sino como recurso inmediato para cubrir actividades de formación e información como los periódicos murales, campañas escolares de índoles diversas, eventos de convivencia social y cultural.

Su inmediatez es una cualidad que no debe demeritar su capacidad formadora, hemos podido constatar que tiene la propiedad de contener múltiples elementos que comparte, de manera singular, con las restantes expresiones artísticas.

Así como tuvimos la oportunidad de señalar que la capacidad de respuesta del alumno, en el terreno creativo, está en proporción directa a los conocimientos y a la práctica que tenga en los menesteres del arte, de la misma manera remarcamos que la actitud para todas las expresiones sea la misma.

Crear confusión en el educando “llenando” los huecos de tiempo con dibujos sin orden ni propósito, provoca resistencia a ejercer la plástica en forma sistemática y cuidadosamente planeada.

La oportunidad de experimentar el quehacer plástico en la escuela, nos permite darle su espacio propio, sin que esto quiera decir que no sea auxiliar, valioso en otros momentos.

Los elementos, y citamos sólo algunos, que le son comunes con otras disciplinas creativas son: el movimiento, la composición (el arreglo de los elementos), la armonía (la solidez del conjunto), el color (la capacidad de “pintar” los objetos a través de la luz), la forma (límites de la obra), etc.

Frecuentemente oiremos hablar del “color” de una voz, de la armonía en una obra musical, del movimiento en la expresión corporal, de la forma de una obra teatral, esto es la correspondencia en las artes.

Apreciación y expresión teatral

El teatro es el arte de poner en escena obras dramáticas. En la escuela su tarea específica es la de explorar las posibilidades expresivas del cuerpo, para manifestarse en forma creativa en el ámbito de los recursos teatrales.

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Descubriremos, primero, con precisión los aspectos que consolidan la actividad teatral, para luego comentar algunas estratégicas que les dan forma.

• Sensibilización. Pretende, a través de la percepción dirigida, provocar el interés por participar en actividades de índole histriónica que lleven a la ejecución y disfrute de las mismas.

• Interpretación de sí mismo. Tiene como objetivo hacer conciencia del propio yo del alumno, utilizando la expresión y la comunicación como base de este proceso.

• Juegos teatrales. Utilización del juego como medio para aprender las herramientas del arte escénico.

• Improvisaciones. Nos muestra que la actuación no nos es totalmente ajena y que lo espontáneo brota en la medida que es adecuadamente estimulado.

• Dramatizaciones. Es el arte escénico formal que exige una plataforma de preparación mayor.

• Montaje teatral. Conlleva una serie de aspectos técnicos y didácticos que juntos logran como resultado la puesta en escena de una obra determinada.

Citamos acciones concretas que facilitan cada uno de los puntos citados anteriormente.

Para la sensibilización

1. Caminando sin hablar y sin un orden estricto (en círculo o en fila), se les sugiere que lo hagan como si estuvieran en: la arena, el lodo, el hielo, la nieve, el agua, la selva, el espacio exterior, etc.

2. Caminando sin hablar y sin orden estricto, se les sugiere que lo hagan como: soldados, viejitos, robots, enanos, gigantes, gallinas, patos, elefantes, etc.

3. Caminando en círculo todos harán el movimiento espontáneo que realice el alumno o alumna que esté en primer lugar en fila; se cambia al que dirija los movimientos invitando a otros a encabezar el juego.

4. Colocados por parejas y uno frente al otro, en un círculo exterior y otro interior, los primeros harán un movimiento espontáneo y los segundos, como si se tratara de un espejo los imitarán; se invierte el proceso, los que imitaban ahora son los generadores.

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6. Dividimos el espacio en cuatro o seis secciones claramente delimitadas y señalamos de común acuerdo una situación específica, a representar en cada una (el hogar, la oficina, la fábrica, una comandancia de policía, el cine, el mercado, etc.). Mientras se llevan a cabo, una a la vez, los demás observan atentamente, desde su sección, el desarrollo de las dinámicas improvisadas.

7. Formamos una fila e invitamos a los participantes a simular ser un tren que avanza al ritmo que se les sugiere. Tomándose de los codos y moviéndolos en sentido circular hacia adelante conforme camina, camina la máquina.

Ritmo: uno: pan, pan, pan;

Ritmo dos: que-so, que-so, que-so; Ritmo tres: tor-ti-lla, tor-ti-lla, tor-ti-lla.

8. Mostramos al grupo una ilustración grande y colorida, provocando comentarios sobre la misma, haciendo preguntas tales como: ¿qué es?, ¿qué crees que pasa aquí?, ¿qué crees que sea real o imaginario?, ¿qué sintió la persona que la hizo?, (en caso de ser una pintura), ¿qué título le pondrías y por qué?

9. Sentados en su lugar habitual de clase, les sugerimos imitar los sonidos de los objetos que mencionaremos. Arrancar de automóvil, un cerillo que se prende, una licuadora funcionando, una regadera abierta, un globo desinflándose, etc. Insistiremos en sólo producir el sonido sin ayuda de mímica.

10. En esa misma posición los invitamos a realizar una conversación por teléfono, participando únicamente una pareja por turno de 3 minutos, con la modalidad de utilizar números o letras para la plática.

Persona uno: (levanta el teléfono y contesta) uno, tres, veinticinco, ochenta y tres.

Persona dos: A, B,Z,F,Y,O,K.

El resto del grupo: intentará adivinar de qué se trató la conversación.

11. Nuevamente en posición de pie y sin una dinámica rígida, escucharán distintos tipos de música y responderán con movimientos espontáneos a cada uno de ellos (2 minutos para cada selección).

Para la interpretación de sí mismo

1. Elaboración de un títere sencillo con una personalidad específica, distinguiendo al personaje creado de su propia imagen, registrando diferencias y semejanzas.

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3. Elaboración de antifaces y máscaras para participar en una improvisación, experimentando la posibilidad expresiva de estos elementos para transformarse en un personaje ficticio. Repetiremos la experiencia por equipos realizando obras breves de su autoría, valorando la capacidad interpretativa y de comunicación.

4. Por parejas, y utilizando los antifaces y máscaras se entrevistan mutuamente informándose su nombre, origen, dieta, familia, edad, sexo, gustos, etc...

5. Utilizando el maquillaje como recurso teatral de interpretación, proponemos situaciones con base en personajes y vivencias ficticias. (usando pinturas solubles en agua como acrílicos, tempera, que permiten respirar a la piel y no la maltratan).

6. Con los recursos de tono de voz y movimientos corporales expresivos, narramos con base en una sola palabra seleccionada una experiencia real o ficticia.

Ejemplo: Vamos de caza a la selva y nos persigue un leopardo para atacarnos. Sentimos miedo y corremos, nos subimos a un montículo y pedimos auxilio a gritos.

Situación interpretada: (vamos conversando) jamón, jamón, jamón (palabra escogida) (vemos al leopardo) ¡jamón! ¡jamón! (nos persigue ¡jamón! ¡jamón! (subimos al montículo) ¡ja-a-món! (respirando con dificultad) (pedimos auxilio a gritos) ¡jaaamón! ¡jaaamón!

Para los juegos teatrales

1. Con una hoja de periódico fabricamos cada quien, un objeto de uso común (corbata, pañal, barco, sombrero, saco, etc.) y lo emplearemos en situaciones ridículas

Ejemplo: pañal para beber leche.

2. Realizaremos actividades comunes como abrir la puerta, poniéndose en diferentes situaciones imaginarias: recibiendo a alguien despidiendo un amigo, ventilando la casa, sacando la basura, pidiendo auxilio por un evento peligroso en el interior (asalto, incendio, inundación, etc.)

3. Participaremos en actividades comunes más complejas, sin hablar, solamente utilizando movimientos corporales específicos para que el resto del grupo, una vez concluidas, opine sobre qué actividad se trató y qué dinámicas las singularizaron.

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5. Escribimos un listado en el pizarrón de los oficios que los alumnos conocen, y a continuación los vamos mencionando uno por uno invitando al grupo a ejecutar una acción, desde su lugar, que distinga a cada uno: pintor, barrendero, albañil, etc.

6. Por parejas pasarán al frente, uno narrará alguna actividad cotidiana. Sin moverse, el otro realizará los movimientos acordes con lo narrado.

7. Invitamos al grupo a ponerse de pie en su lugar habitual de clase, le proponemos que imiten a un globo que se infla y desinfla paulatinamente, lo repetimos varias veces. Hasta percibir un estado de relajación general. (condición idónea antes de ejecutar una práctica que requiera esfuerzo físico y mental).

8. Construiremos una historia en forma colectiva a base de breves comentarios individuales, iremos proporcionando los detalles para hacer una narración que lleve una secuencia lógica, y que al ser escrita se transforme en una obra teatral breve.

9. Utilizando ropa en desuso creamos vestuario que refuerce la caracterización de un personaje determinado, apoyándonos para la ambientación con objetos del entorno o seleccionados previamente para tal fin.

Para la improvisación

1. Realizamos la escenificación de actividades simultáneas de la vida diaria. (se nos hace tarde y al mismo tiempo desayunamos y nos vestimos).

2. Planteamos una situación imaginaria que tenga varias formas de resolverse y representamos cada una de las alternativas (mi equipo favorito gana, pierde o empata).

3. Planteamos una situación imaginaria, que aún teniendo varias vías de solución, el educando escoja solo una como opción personal para resolverla. (no juzgamos si fue o no correcta, preguntamos por qué la escogió y por que desechó las demás).

Procuramos estimularle para que represente escénicamente la acción que justifica su elección de respuesta.

4. Esbozamos entre todos una situación en que participen dos personas (conflicto), y observamos la dinámica de solución que se mueve entre ellas (cambiamos situaciones y alternamos roles).

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6. Recurrimos a escenificar una situación en donde sólo participe una persona, pero sosteniendo un diálogo con otra que físicamente no está presente.

Ejemplo: Diálogo por teléfono, donde no se escucha más que la voz del que está frente a nosotros.

7. Escenificación a cargo de una sola persona en una única situación donde jugará varios roles dentro de la dinámica planteada.

Ejemplo: En un asalto bancario desarrolla los papeles del ladrón, la cajera, el gerente, un policía, una anciana, un niño, etc.

8. Planteamos situaciones absurdas e invitamos al grupo a representarlas colectivamente, ejemplo: el salón se desprende de sus cimientos y empieza a valorar hacia el espacio exterior, por la ventana se ven dragones y brujas tratando de entrar.

Para las dramatizaciones

1. Seleccionaremos una obra escrita por los alumnos y que contenga los puntos siguientes:

A. Planteamiento (la situación de donde se parte). B. Desarrollo (cómo se desenvuelve la acción). C. Conflicto (el choque de ideas de los personajes). E. Desenlace (nuevo origen de la situación).

2. Invitamos voluntarios que deseen participar en la producción de la obra. Los roles a desarrollar son:

A. Director (el que conoce el trabajo actoral) B. Protagonista (personaje principal)

C. Antagonista (personaje en controversia) D. Actor Secundario (el que apoya a uno a otro) E. Escenógrafo (ambienta el espacio escénico).

3. El rol de producción será tarea de un equipo (5 o 6 elementos), que se responsabiliza de cubrir las necesidades materiales de la obra.

En lo tocante al escenógrafo, también se puede trabajar con un pequeño grupo que diseñe y lleva a cabo la realización final.

4. La obra escogida tendrá una duración máxima de 30 minutos y la presentaremos a un público ajeno al grupo, con el objeto de recabar impresiones imparciales de nuestro trabajo actoral.

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FONDO

DERECHA ARRIBA CENTRO ARRIBA IZQUIERDA ARRIBA

DERECHA CENTRO CENTRO CENTRO IZQUIERDA CENTRO

DERECHO ABAJO CENTRO ABAJO IZQUIERDA ABAJO

P R O S C E N I O

Este esquema está expuesto considerando que el observador (público) se encuentra situado frente al escenario en la parte cercana que se conoce como proscenio, por lo cual la relación de derecha – izquierda o de arriba – abajo es distinta a la de los actores.

Para el montaje teatral

En este apartado completaremos los puntos que son esenciales para una puesta en escena, dando a cada uno su peso específico, que podrá ser comprobado utilizándolo según las posibilidades y circunstancias particulares del grupo y del entorno social.

1. Elementos de una obra (orden alfabético)

Acción: Sucesión de acontecimientos que se representan a lo largo de la obra. Acto: Cada una de las partes en que se divide una obra.

Argumento: Historia o serie de acontecimientos que representa la obra.

Epílogo: Acción que se representa como complemento después del final de la historia. Escena: Cada una de las partes en que se divide un acto.

Parlamento: Cada uno de los textos que toca decir a un actor frente al público.

Nota: Existen otros dos aspectos no muy frecuentes, y que anotamos por si se requiere recurrir a ellos.

Apunte: Anotación que señala a los actores, iluminadores y escenógrafos, detalles importantes de la representación teatral.

Aparte: Parlamento que un personaje le dirige al público, y que supuestamente no es oído por los demás personajes.

2. Actores y personajes (orden alfabético).

Arquetipo: Personaje o tema que aparece de manera recurrente en diversos periodos de la dramaturgia.

Histrión: Actor teatral

Personaje: Ser al que representan el actor

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3. El recinto teatral (orden alfabético)

Apuntador: Persona que recuerda a los actores los parlamentos.

Bambalinas: Conjunto de lienzos pintados que se colocan al fondo del escenario para lograr la ambientación.

Foro: Fondo de escenario

Proscenio: Parte del escenario más cercana al público.

Telón: Gran cortina tras la cual queda oculto el escenario al terminar la obra.

Tramoya: Aditamentos que sirven para cambiar la escenografía entre actos y escenas.

4. Géneros teatrales (orden alfabético).

Comedia: Género dramático opuesto a la tragedia. Recurre al equivoco, al chiste, al enredo y su final siempre es feliz.

Drama: Género literario concebido para ser representado.

Drama Histórico: Aquel que representa acontecimientos históricos. Drama Social: Aquel que representa conflictos sociales.

Entremés: Obra de carácter cómico que consta de un solo acto.

Farsa: Obra de carácter cómico cuya finalidad es hacer reír al espectador mediante la extrema ridiculización de la sociedad.

Monólogo: Obra teatral en la cual interviene un solo actor.

Parodia: Obra teatral que modifica una obra que ya existe, dándole un carácter cómico. Sainete: Obra teatral breve, cuya finalidad es ridiculizar algo en especial.

El teatro contiene una enorme carga de expresión corporal, y por ende participa de elementos técnicos que aquí describimos.

Coordinación: Conectar acciones y percepciones entre sí.

Alineación: Colocación armónica de las partes del cuerpo en relación de unas con otras. Senso-percepción: Experiencias que nos transmiten los sentidos en relación al entorno.

Aislamiento: Conciencia de las partes el cuerpo, percibiendo posibilidades de movimiento y posición.

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Comentarios generales

La correspondencia entre las expresiones artísticas es un campo interesante e inagotable con el que contamos para hacer, todavía más, agradable la actividad creativa.

Cuando participamos de la expresión musical no sólo estamos educando el oído, están en juego ejercicios de coordinación motriz, que se ven reforzados por el atractivo de la ejecución de instrumentos o de la capacidad de hacer del cuerpo propio un recurso percutivo.

El dominio de la expresión corporal, propiamente dicha, recorre un camino tomada de la mano con la música, tanto en su primera etapa como cuando, con mucha más razón, desemboca en la danza. Si existe la posibilidad, tratamos de conjuntar la ejecución musical y la danza en un solo evento, obteniendo una experiencia de alcances educativos incalculables.

Por su parte, la experiencia plástica no sólo va acompañada de beneficios motores, sino que puede llevar un fondo musical que sirva de motivante para trasladar el sentimiento y pensamiento a la obra gráfica.

La expresión teatral, en la que hemos sido más extensos y detallados, es de todas la menos socorrida, tal vez por la laboriosidad de su preparación. Este factor lejos de ser un impedimento, nos brinda la oportunidad de conjuntar, de manera mucho más natural, a las disciplinas anteriores.

En teatro va gratinado de música, que sirve para reforzar, los momentos de carga emotiva en la obra, así mismo recurre a la expresión corporal como columna vertebral de su desarrollo en el espacio escénico, a la danza como variante invaluable que pone, en muchos casos, la nota discordante que enriquece la tarea actoral.

Es la expresión gráfico – plástica la que crea la parafernalia que acompaña, en una perfecta mancuerna, el quehacer teatral, produciendo atmósferas tangibles que apoyan el desarrollo de la dinámica que propone la obra.

La interrelación que guardan las expresiones, no les impide delimitar con claridad cuál es el ambiente que maneja cada una y que como parte de un todo artístico son el sentido que nos mueve a crear.

Sería imperdonable pasar por alto el valor terapéutico de las artes. Comprobado está que la ocupación artística nos conduce a gratificaciones no sólo espirituales, pues en muchos casos favorece la superación de problemas físicos, mentales y emocionales, sencillos pero importantes.

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Al darnos la oportunidad de compartir con los alumnos esta experiencia de vida, que no tiene parangón con cualquier otra que elijamos, pues aquí encontraremos la verdadera esencia de cada uno de nuestros educandos.

Para finalizar esta parte diremos que la improvisación es buena, pero sólo como resultado del conocimiento, después de haber manejado conceptos básicos, técnicas y materiales. Improvisar por sostener que el arte no obedece a regla alguna, es más peligroso que no tocar este aspecto de la Educación Básica.

El arte no es lo que, yo creo acerca de él, puesto que a través de su caminar histórico tiene sus perfiles bien definidos. Así como nadie se atreve a improvisar contenidos o estrategias en otros menesteres de la cultura, también en este caso es de justicia asomarnos a los requerimientos mínimos para su exposición.

La experiencia nos marca que eliminemos los concursos artísticos, la escuela no busca nuevos valores, su trabajo consiste en procurar el desenvolvimiento de la capacidad creativa de todos y cada uno de los educandos. Expongamos el trabajo artístico en muestras musicales, plásticas, teatrales, dancísticas. La trivia: creador, obra y público hace que se cumpla la tarea educativa del arte.

El papel de facilitadores del conocimiento nos acarrea una responsabilidad, que no nos es ajena pues caminamos con ella, de obtener una información básica confiable; y para eso recopilamos algunos textos de fácil lectura y otros de contenido práctico de inmediata aplicación.

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Comentarios finales

Siguiendo el orden de aparición en el Plan y Programas vigentes, nos abocamos a señalar la participación viable de cada expresión creativa como apoyo para comprender y recordar contenidos de naturaleza menos tangible.

• Español. El teatro es el vehículo ideal de apoyo a esta materia, le acompaña la música que estimula también la locución correcta del lenguaje.

La expresión corporal es otro tipo de, lenguaje visible, al igual que la plástica que ilustra ideas que el lenguaje propone.

• Matemáticas. La música es la expresión matemática por antonomasia, al utilizar el tiempo como base de su desenvolvimiento.

La plástica conjuntamente con el teatro pueden concretizar conceptos abstractos a través del juego escénico o la ilustración.

• Ciencias Naturales. El dibujo, el modelado y el grabado tienen mucho que ver en esta materia, al representar lo estudiado para manipularlo y aprenderlo con objetividad.

No se descarta al teatro ni a la expresión corporal, pues logran clarificar con la experiencia viva, la función y utilidad del esquema corporal.

• Historia. La actividad histriónica trae al presente, de manera casi mágica, los hechos históricos y los hace reales para el educando quien los vive al representarlos.

La música de otros tiempos nos da una idea de la forma de vida que se desarrolló en épocas y pueblos ya lejanos.

El dibujo nos auxilia para crear mapas, señalar rutas, reproducir imágenes que nos coloquen en el contexto a tratar.

• Geografía. Las costumbres, tradiciones y otros aspectos de la vida del ser humano se pueden convocar por medio de la música, el vestuario, los objetos de uso común y el arte distintivo de ese grupo.

La expresión plástica vuelve a aparecer como catalizador entre el concepto y lo objetivo.

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• Educación Física. La expresión corporal y danza son, sin discusión, los terrenos más apropiados donde campea esta materia. La música no le es extraña, pues gran parte de la actividad física tiene como pareja a esta expresión.

Aspectos del teatro son de un parentesco muy cercano y la plástica muchas veces enmarca las evoluciones de la actividad física.

Como podemos ver la nobleza de la creatividad artística no tiene límites en su desarrollo, la capacidad generosa de simplificar las abstracciones haciéndolas perceptibles al entendimiento del educando, nos lleva a considerar a la expresiones del arte como recursos no solamente con valor intrínseco, sino como auxiliares polifacéticos, moldeables a nuestras necesidades.

La escueta narración de esta experiencia docente en el ámbito específico del arte, no pretende imponer formas de ver o hacer la tarea educativa, más bien lleva la intención de invitar a conocer, practicar y proponer alternativas cada vez más funcionales y apegadas a la realidad cotidiana.

Nos consta que el arte no es sedentario. Se mueve constantemente presentándonos perspectivas nuevas, aún de lo ya conocido y manejado; y no se diga de las manifestaciones creativas contemporáneas, bañadas de tintes innovadores, que lejos de borrar los fundamentos de arte, los revaloran y proyectan al futuro haciéndolos inagotables.

Cuando contemplamos, desde el balcón de la apreciación, la enorme riqueza de la producción artística, ese momento de éxtasis estética nos envuelve, concientizándonos de la importancia toral de haber participado activamente en el proceso.

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Bibliografía

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