Revilla
Políticamente incorrecto
Virginia Drake
EL LIBRO
«¡Ya viene el rey de Cantabria!», decía la duquesa de Santo Mauro cuando se acercaba a saludarla un Revilla treintañero, de pantalón blanco de campana, poblado bigote y enormes patillas, que acostumbraba frecuentar su palacio de Las Fraguas. Y es que, entre los amigos más cercanos del presidente cántabro, descubrimos, a lo largo de esta biografía, aristócratas, albarqueros, pescadores, catedráticos, banqueros… y, hasta para sorpresa suya, algún miembro de ETA.
Muchos desconocen que, tras ese rentabilizado populismo del político de verbo suelto y procaz que se desplaza en taxi para ir a La Zarzuela y que regala anchoas por Navidad, Miguel Ángel Revilla pasa por ser un buen profesor de Economía Aplicada en la Universidad de Cantabria y un regionalista precoz al que se le atribuye, merecidamente, que Cantabria sea hoy una Comunidad Autónoma independiente de Castilla y León.
A lo largo de estas páginas, sus incondicionales lo definen como un hombre íntegro y leal, un político cercano que habla claro y dice lo que otros piensan pero no se atreven a expresar, un marido entrañable y cómplice, un buen padre del que apenas se disfruta… pero, sobre todo, un hombre de principios, enamorado y obsesionado de y por su tierra, de y por España.
A su vez, sus enemigos íntimos, que los tiene a pares, no escatiman esfuerzos a la hora de dibujar su peor perfil, grotesco y vulgar, de político traidor y oportunista. Con todo, Miguel Ángel Revilla, el presidente autonómico mejor valorado según las últimas encuestas, el que despierta tantas filias como fobias con la misma intensidad, prepara a su partido para dar el salto a la política nacional en las próximas elecciones generales.
UNOS FRAGMENTOS SOBRE…
Zapatero
«Al día siguiente de conocerse los resultados de las elecciones, recibí, a media mañana, la llamada de Rodríguez Zapatero. Él acababa de ganar dentro del partido las elecciones primarias a José Bono y todavía no era presidente del Gobierno, sólo secretario general del PSOE. El PSOE entonces no era nada, estaba a 12 puntos del PP. Y esto es importante que se tenga en cuenta para quienes piensan que yo me agarré al carro de los vencedores. En España gobernaba Aznar y nada hacía pensar que en las siguientes elecciones dejara de hacerlo el PP.
Pues bien, José Luis empezó la conversación diciéndome: “Revilla, tienes que ser presidente de Cantabria y tenemos que hacer un pacto”. Así, de golpe y por teléfono. Y eso exactamente fue lo que me dijo un tío al que yo no conocía de nada, porque nunca habíamos hablado ni nos habíamos visto. Yo, entonces, le respondí: “¡Para, para! Antes tengo que conocerte mejor, porque yo no sé quién eres tú. Perteneces a un partido centralista y las cosas en un partido así hay que negociarlas con mucha más calma. Lo primero que yo quiero es tener una imagen más clara de ti, conocerte mejor”.
Así que me citó para vernos al día siguiente en Ferraz. Los del PP todavía no me habían llamado para pactar nada, tardaron más en ponerse en contacto conmigo, aunque yo tenía decidido de antemano que no íbamos a reeditar el pacto con ellos.
El caso es que fui a Madrid para reunirme con Zapatero y, al llegar a Ferraz, me sorprendió todo. Nadie me esperaba en la puerta, pregunté por Zapatero al primero que vi en la entrada y me mandaron subir a la segunda planta. Allí todo estaba manga por hombro, muy desangelado. Pregunté por él otra vez arriba y acabé encontrándome a José Luis metido en un despacho muy pobretón.
Aunque yo no había estado nunca en Ferraz, imaginaba que la sede de un partido que ya había gobernado tenía que ser otra cosa. Allí no había nadie para atender. Ibas solo de un lado a otro. Él acababa de entrar de secretario general y el hombre estaba muy desbordado. Me confesó que no pensaban que iba a ganar y que tenía que ordenar un montón de cosas. Se sentía ilusionado, pero era consciente de que tenía mucha gente en contra dentro del partido. Me dijo: “Aquí todo el mundo esperaba a otro y resulta que he salido yo”.
José Luis, nada más verme entrar en su despacho, se levantó y me dio un abrazo. Me dijo que tenía muy buenas referencias mías: “Eres un hombre honrado, eres la hostia, me han hablado muy bien de ti… Tenemos que llegar a un acuerdo y tú tienes que ser el próximo presidente de Cantabria”. ¡Me entró así!
(…) Las conversaciones que tuve con Zapatero no salieron en la prensa. Yo fui a Ferraz en secreto, ni siquiera lo sabían los de mi partido. Y es que el PRC es un partido que lo he fundado yo y sabía que lo que yo decidiera iba a tener mucho peso. (…) El hombre tenía una especie de currículum mío acojonante. Lo sabía todo de mí: dónde había nacido, quiénes eran mis padres, lo del banco, lo de mi mujer, cómo había ido lo de Hormaechea… ¡Lo sabía todo! Entonces, José Luis
empezó a decirme que el mío era un caso único, que si tal y que si cual… Luego, me empezó a contar su vida, me dijo que tampoco por él nadie daba un duro y, pese a ello, había llegado a ser secretario general del PSOE. Que él también era un hombre honesto que quería cambiar España y hacer un país progresista… A mí me pareció un hombre sincero, encantador en el trato personal y he de reconocer que me cautivó. Al final, José Luis me dijo: “Nadie da un duro por mí, pero yo voy a intentar ganarle las elecciones al PP y creo que lo voy a conseguir. Yo tengo raza para sacar esto adelante. Soy un tío de convicciones profundas y esto lo levanto”. Y eso que las encuestas daban todavía 12 puntos a favor del PP».
Aznar
Y como presidente de Cantabria, Revilla se presentó delante de Aznar, entonces inquilino de Moncloa.
«Cuando llego, allí no hay nadie esperándome, ni Dios en la puerta. Subo hasta la puerta del palacio y aparece Arenas, que me acompaña hasta el despacho de Aznar. Como no me decía nada, le pregunté si quería que le explicara por qué Cantabria había roto el pacto con el PP. A lo que me contestó: “Bueno”, para el cuello de su camisa. ¿Pero le interesa que se lo cuente? Y me volvió a decir: “Bueno”». Así durante los 45 minutos que duró la reunión. «Y el tío no decía nada, ni mu. Parecía que estabas hablando con un tío disecado, ni siquiera tomó ninguna nota...»
Las elecciones generales
En el X Congreso Regional del PRC, que se celebrará el 12 de diciembre de 2010, con seguridad, la asamblea regional de militantes debatirá si el partido debe concurrir a las elecciones generales de 2012. La gran mayoría de los regionalistas ya se han manifestado a favor y Revilla no hace oídos sordos. Esto es algo que ya sucedió en el año 1989, primero, y en el 1992 después, cuando el PRC formó parte de una Federación de Partidos Regionalistas de diferentes comunidades que se presentó a las elecciones europeas y a las generales, respectivamente, con nulo éxito.
Hace exactamente un año, cuando entrevisté por primera vez al presidente Revilla, me dijo al respecto que no tenía ningún interés para el partido hacer el esfuerzo de acudir a unas elecciones generales, con lo que eso suponía de gasto y trabajo, para lograr un escaño en el Parlamento nacional, con el que poder hablar una vez al año:
«Para eso ya hablo yo con mucha frecuencia en televisión y digo lo que quiero decir, me escucha mucha más gente y no me cuesta un euro; porque, como todo el mundo sabe, en Cantabria no queremos televisiones autonómicas que aumenten el déficit de la región. Prefiero gastarme el presupuesto del que dispongo en hacer carreteras que nos comuniquen con el resto de España».
Sin embargo, conforme avanzaba el año y el presidente Zapatero se veía obligado a hacer concesiones a los partidos nacionalistas para poder gobernar, e incluso para sacar adelante los Presupuestos Generales del Estado, las voces dentro del PRC partidarias de concurrir a las generales se dejaban oír con mayor contundencia.
(…) Hay un runrún circulando entre personas más o menos allegadas a Revilla que maneja otra posibilidad: concurrir a las generales en un gran Partido de Regionalistas de España: el PRE. Y habría quien pudiera ya estar hablando de apoyos en otras comunidades, con el de Ciutadans, por ejemplo, en Cataluña. Y es que el discurso de Revilla va calando en otras regiones.
(…) Miguel Ángel Revilla tiene las cosas bastante claras, aunque prefiere no anticiparse al Congreso regional. No fue partidario de presentarse a las elecciones generales, pero parece que ha llegado el momento de hacerlo. Supongamos que en las elecciones autonómicas el PP no logra mayoría absoluta y Revilla reedita el pacto con los socialistas. ¿Al año siguiente se presentaría a las generales? Nadie como él para responder:
«Probablemente, sí. El 12 de diciembre es el congreso y yo no me puedo empeñar en algo que ellos no quieren, como no me puedo negar a lo que quiera la mayoría. Si ellos no quieren pactar con el PP y yo pacto, me echan a mí. Pues de la misma forma, si hay una mayoría, como parece que la hay, que quiere que nos presentemos en las generales, habrá que hacerlo. Yo tengo carisma porque no hago burradas, porque soy una persona sensata, porque escucho a la gente, porque sé cómo piensa.
Sé que ahora un 90 por ciento del PRC exige —no lo plantea como una petición— ir a las generales. Y eso depende de que vaya yo; porque, si no voy, te puedes imaginar…
Cantabria tiene 5 escaños en el Parlamento y yo creo que le quitaríamos un escaño al PP y otro al PSOE. De manera que tendríamos PP 2, PRC 2 y PSOE 1. Presentarme como candidato al Senado es muy posible que lo haga. Dejar la presidencia de Cantabria en el caso de que la tuviera, depende. Vamos a ver qué resultados se dan. Si el resultado que hubiese fuese determinante para hacer política, no a favor de Cantabria, sino de la sensatez de varias cosas fundamentales que yo echo en falta en este país, para defenderlas con uñas y dientes, y hubiera un resultado que me permitiese decidir, vista la geografía aritmética, claro que lo haría. Si no, no.
Me presentaré si me lo piden, sí. Yo seré todo lo cántabro que quieras, pero yo soy muy responsable con lo que está pasando en España y no me escondo porque estoy preocupado con la deriva que va a tomar esto, yo estoy muy preocupado con el tema de los nacionalistas, muy preocupado».
LA AUTORA
Virginia Drake estudió Periodismo en el CEU y se licenció en Ciencias de la Información por la Universidad Complutense de Madrid (1975-1980).
Fue redactora de informativos en Radio Exterior de España y subdirectora de programas en Radio 80, Radiocadena Española, Radio Nacional de España y Radio España. Ha sido directora de Comunicación y Relaciones Externas de la Cadena COPE y del INAEM (Ministerio de Cultura), redactora jefe de Documentación en el diario Ya, y de Sociedad, Cultura y Documentación en La
Información de Madrid. Fue subdirectora de la revista AR y ha participado en diferentes tertulias
de radio y televisión. En la actualidad, colabora en la revista XLSemanal, del grupo Vocento, y en la tertulia La espuela, de Radio Intereconomía.
En su faceta editorial, es autora de las biografías Esperanza Aguirre. La presidenta y Kiko Argüello.
El Camino Neocatecumenal, ambas publicadas en La Esfera de los Libros.
FICHA TÉCNICA
Título: Revilla
Subtítulo: Políticamente incorrecto Autora: Virginia Drake
Colección: Biografías Páginas: 480
Precio: 22 euros