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Entrevista a José Antonio Carnacho

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BIBUOTECAS ESCOlARES

EDUCACION V BIBUOTECA

-

141. 2004

Entrevista a José Antonio Carnacho

Autor de La biblioteca escolar en España: pasado, presente ... y un modelo para el futuro

José Antonio eamacho Espinosa (Madrid, 1958) cumplirá el año que viene 25 años como maestro en la provincia de Guadalajara. En colegios y escuelas por donde pasó fue generando la biblioteca del centro, la última y quizás más conocida, en el Colegio Río Tajo de Guadalajara. No en vano es uno de los cofundadores. en 1982. y activo miembro del Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara (que durante 11 años editó la revista

¡Atiza!. hace poco organizó las jornadas de reflexión sobre 25 años de la animación a la lectura en España, y ya preparan el 13 Maratón de los Cuentos. la gran fiesta de la palabra, que cada mes de junio se celebra en esa ciudad). Ahora, a Camacho le ha tocado ser el presidente del Seminario. En 2002 se licenció en Documentación. por la Universidad de Alcalá. y ahora realiza los estudios de doctorado y avanza en su tesis doctoral acerca de las bibliotecas escolares, por supuesto. Estos últimos tiempos ha panicipado también en un estudio para la Consejería de Educación de Castilla-La Mancha sobre el estado de las bibliotecas escolares de esa Comunidad, del que en esta entrevista adelanta algunas conclusiones. Primero redactor de la citada ¡Atiza!. ha escrito en casi todas las revistas del sector. desde EDUCACIÓN y BIBLIOTECA hasta Magisterio Español. pasando por Platero.

Primeras Noticias. Comunidad Educativa. Comunidad Escolar. Escuela Española ..

.

Siempre

con su monotema: la biblioteca escolar y cómo fomentar y alentar las lecturas.

José Antonio Camacho, un modelo para un mismísimo obrero alemán, ha sacado tiempo para publicar La biblioteca escolar en España: pasado. presente

..

. y un modelo para el foturo (Madrid: De la Torre, 2004), libro del que hablarnos en la siguiente entrevista.

Buena parte del libro que acabas de publicar es una crónica de la biblioteca escolar en estos

25

últimos años (proyectos, experiencias, publicaciones, encuentros •••

).

¿Cómo describirías ese panorama?

Me atre ve ría a dec ir que el pa norama ge ne ral de la s biblioteca s e sc olare s e spañola s, durante los últim os

25

a ños, ha

si do u n G uadi ana c on p oc o c audal .

O

qu izás h abría que deci r que ha sido u na sucesión de p rim ave ras: a vece s lluviosa s y fl oridas y en oca sione s c on ba stante se quía.

Salvo h onrosas e xcepcione s, de las que l ue go p odem os habla r, l as bi bl iotecas e sc olare s han e stado muy m al tratadas,

tanto p or la a dministración central com o p or l as aut onómicas. Muy p ocos h an sido l os ge store s que h an p asado p or la

a dm ini straci ón, que hayan tenido claro cuál e s el papel de la bibliotec a e scolar e n el

34

si stema e ducativo. Hay que empe za r diciendo que los te xt os le ga le s del si stema bi bli otecario e sp añol (Ley del Pat rim onio Hi stórico Esp añol y Real Dec re to del Reglamento de l Si stema Esp añol de Bi bl iotecas) e xcl uye n explíci tame nte

a

las bi bliotec as e sc olares. Con e stos

fundame ntos, p oco se p odía espe ra r.

Entre l as ac tuaci one s más de stacadas cabría me ncionar las

Campañas de

Fomento de la lectura infantil y juvenil

que se l le varon a c abo e ntre l os años

1980

y

1986,

e n la s que llegaron a participa r

2.300

centros e duc ati vos. U nas c amp añas que, si bie n c arec ían de un m odelo de bi bl ioteca e scolar, a l menos sirvie ron p ara pone r al

se rvic io de los m uchachos unas

c olecci one s de li te ra tura i nfantil y juvenil c on un p rofe sor al que se le h abía da do

una

fonn ación básic a pa ra la ge stión de la

bi blioteca y para la a nimación a la lectura.

(2)

Tam bié n h abría que de stacar el Acuerdo Marc o fi rm ado e n

1 995

e ntre l os Mi ni ste rí o de Educación y Ciencia y Cul tu ra, del que se de rivaron actuaci one s notable s: el di se ño del p rograma ABIES p ara la ge sti ón de l as bibli otecas, el único e studi o e statal sobre bibliotecas escolare s re alizado hasta ahora, una colección de obras de apoyo a la bi bli oteca e scolar, el

Encuentro Nacional sobre Bibliotecas Escolares,

celebrado e n

1 997,

y u n

Programa Piloto para la experimentación de una Red de Apoyo a las Bibliotecas Escolares

m uy bien fundamentado, pero que sól o se pu so en m arch a en una vei ntena de centros de c inc o p rovincias e sp añolas du rante el c urso

1995-96.

Por otra p arte, el te són, el buen hacer y l as i nici ati vas emp rendidas por di sti ntos c olectivos, asociacione s, semi nari os o gru pos de trabajo, e n l os que han

p articipado de form a c onjunta m ae stros o pr ofe sores y bibli otecarios, han hech o que el p anorama no que dase converti do e n un ve rdade ro de sie rto. De sde la b ase nacie ron i nici ati vas que c on el paso del tiem po se c onvirtieron e n p rogramas insti tuci onale s, c om o el CA B E (Ce ntro Ase sor de

Bi bl iotecas Esc olare s) de Z aragoz a o el p rogram a H ip atía de la Com unidad

Canarí a. La c ol aboración e ntre la Admi ni stración ce ntral y la au tonómic a tam bi én di o su s fru tos, com o e n e l caso de l a Comu nidad de Madrid, con

el Programa de Bihliotecas de Aula (1 990-95).

"El panorama general de las bibliotecas escolares españolas, durante los últimos 25 años, ha sido un Guadiana

con poco caudal"

N os podrí am os p re guntar, ¿qué h a ocurri do con tod o ello? Pue s al go fácil de p re ve r: como e n ni ngún c aso se pu sie ron l as b ase s legale s y pre sup ue starí as para que pe rdu rasen e n el tiempo, las épocas de vacas fl acas o el c am bio de p arti do político en el gobie rno hiz o que e stas fl ore s - al gunas mu y he rm osas- se fue sen m arch itando una a una.

M ie ntras tanto, algunos m ae stros o p rofe sore s y l os c olectivos de l os que hablaba ante s, h an m ante nido e ncendida l a

antorch a mediante jorn adas, c urs os, e nc uentros, publicacione s y ac tuac ione s en

sus propios c ole gi os e insti tutos ... y el te sti go h a i do p asando de m ano e n m an o.

En la introducción del libro señalas que "los programas diseñados por algunas administraciones autonómicas en estos últimos años están modificando esta situación" de la biblioteca escolar, que la calificas de "extenso erial". Ya

que no eres pitoniso pero ¿crees que estos programas nacen con vocación de perdurar o son otra vuelta de tuerca en programas que nacen, comienzan a desarrollarse y de un día a otro dejan de operar? ¿Qué características notables resaltarías de los distintos programas?

Si nce rame nte, c reo que algunos de l os pr ogram as que sc e stán lle vando a c abo e n algunas c om unidades au tónom as son de gran calado y e stán dado los pasos nece sarios para crear una ve rdade ra red bi bliotecaria y para dar a la biblioteca e sc olar c arta de naturalez a en l os ce ntros e duc ati vos. Cada uno c on su e stil o propio, me atre ve ría a mencionar ac tuaci one s c om o la de N avarra o la provinc ia de

Málaga y, e n menor medida, el País Vasco o Asturias. En todos ellos me consta que l os re sp onsable s di rectos son ve rdade ros

profe si onale s, con las i deas bastante claras.

En el de N avarra y c n el de Mál aga cabe de stacar u n c onjunto de publicacione s que e stán si rvie ndo de auté ntico motor y

fu ndamento teóric o de l os program as.

Tam bié n h ay que re se ñar el conve ni o que h an fi rm ado con el Mi ni ste rio de

Educaci ón, Cul tura y De porte para l a u tiliz aci ón de la nue va ve rsión del p rogram a i nform átic o A BI ES. En el País

Vasc o yo de stac aria el hecho de que haya p rofe sores de dic ados a tiempo com pleto a l a bi bliotec a e sc ol ar, h ac iendo parte de su h orario laboral fue ra del horari o lec tivo y

abrie ndo l as bibli otecas para u so de los chavale s por l as tarde s o los sábados.

Ahora bie n, ¿qué le s fal ta a todos ellos?

A mi juici o tre s pil are s básicos: e n p rimer l ugar, una legi sl ación que c ontem ple e xp re same nte las bibl iotecas escolare s com o el ce ntro de rec ursos básico de l a

insti tuci ón escolar, i ncl uido de ntro del si stem a educati vo y de la re d de bibli otecas de l a comunidad autónom a; e n se gundo

BIBUOTECAS ESCOLARES

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BIBUOTECAS ESCOLARES

EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA -141. 2004

lugar, el establecimiento de la figura del bibliotecario escolar, como un puesto más de trabajo de cada colegio o instituto, con una buena formación inicial y continua, tanto en el área de la biblioteconomía como en el de la educación; y, en tercer lugar, una dotación presupuestarla claramente establecida para que todo eso pueda funcionar.

La única comunidad que, hasta el momento, ha recogido expresamente y con claridad las bibliotecas escolares en su ley de bibliotecas, ha sido Navarra. Pero aún no ha promulgado los reglamentos correspondientes que harán efectivo su desarrollo.

Presentas once páginas de

bibliografía, más de

200

documentos.

Has tenido que repasar mucha documentación. ¿Cómo valoras ese amplio conjunto de artículos, monografías, que se ha producido en estos

25

años que estudias?

Creo que, en nuestro país, la bibliografia que se ha generado sobre la biblioteca escolar ha ido muy pareja a su propia historia. En los momentos de más desarrollo e impulso se han publicado los mejores textos, mientras en otras épocas las contribuciones se han limitado a sencillos artículos de opinión. Lo que no ha faltado a lo largo de estos

25

años han sido los artículos con carácter

reivindicativo, expresión muchas veces de deseos y anhelos y, otras muchas, de frustraciones.

"Algunos de los programas que se están llevando a cabo en algunas comunidades autónomas son de gran

calado y están dado los pasos necesarios para crear una verdadera

red bibliotecaria"

Hace un par de semanas, en una ponencia presentada en el Centro de Profesores de Toledo, les proponía a los asistentes una serie de títulos publicados en los últimos veinte años, que dan fe de

10

que acabo de decir. Entre ellos: ¿A quién importan las bibliotecas escolares?

36

Bibliotecas escolares. Siempre

comenzando a andar. La biblioteca escolar en España: un tortuoso camino entre la frustración y la esperanza ... y así hasta una

veintena.

Salvo excepciones, creo que los textos que se han venido publicando adolecen, en general, de falta de contenido científico y técnico. Algo por otra parte comprensible si tenemos en cuenta que en España no existen aún bibliotecarios escolares profesionales, con una adecuada formación universitaria.

Entre los temas mejor tratados, están los referidos a la animación a la lectura, el desarrollo del hábito lector o el análisis de la literatura infantil-juvenil, pues son éstos en los que se han centrado buena parte de los grupos, colectivos o profesionales que vienen trabajando desde los años 80. Entre ellos, el Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de Guadalajara, al que pertenezco.

Sin embargo, temas como la organización, planificación y gestión de bibliotecas escolares, la catalogación y clasificación, los lenguajes documentales, la creación de OPAC (catálogos públicos en línea) para niños, la puesta en servicio de aplicaciones informáticas adecuadas a estas edades, las redes de bibliotecas escolares, etcétera, están aún por desarrollar. Basta con echar un vistazo a las cabeceras y a los índices de las revistas profesionales que se publican en nuestro país para comprobarlo.

En estos últimos tiempos has realizado, junto con profesores de

la

Universidad de Alcalá, un estudio encargado por la Consejería de

Educación de Castilla-La Mancha sobre el estado de las bibliotecas escolares.

¿Cuál es la situación, qué se vislumbra?

El estudio que hemos realizado tiene dos partes bien diferenciadas: una referida al estado de las bibliotecas propiamente dichas y otra en la que se analiza el uso que hacen los distintos sectores de la comunidad educativa y su opinión sobre las mismas.

Ninguno de los dos son muy alentadores, aunque se vislumbra un futuro que puede ir cambiando paulatinamente si se acometen ciertos planes de actuación.

La situación de las bibliotecas de Castilla-La Mancha, en conjunto, no ha

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cam biado su stancialmente si la

c ompa ra m os c on e l e studi o que ANABAD y FESA BID hicie ron e n todo e l Estado e spañol en 1995 p or e ncargo del Mini sterio

de Educación, y al que me he re ferido an te s. S í hay a spectos puntuales en l os que

se ap recia u na mejora su stancial: e n la dotación de e quipos inform áticos para la ge sti ón bibli oteca ria y en la automatizaci ón de los p roce sos documentales ( re gi stro,

catalogac ión, cla sificaci ón) y el p réstam o.

A

esto hay que a ñadirle la campa ña que

ha

lle va do a cabo la Conseje ría de Educaci ón

durante tre s a ños c on el títul o

Invitación a la lectura

y que c on si stía e n una dotación ec onómica extra ordina ria de

6 €

o

3 €

p or a lumn o, anualme nte, para la a dqui sici ón de libros y otros recu rsos docume ntale s para la biblioteca e sc olar.

"La situación de las bibliotecas escolares de Castilla-La Mancha, en

conjunto, no ha cambiado sustancialmente si la comparamos con

el estudio que ANABAD y FESABID hicieron en todo el Estado español en

1995"

Sin emba rgo,

h

ay unas carencia s b ásica s: los locale s tienen un tama ño claramente i nsuficie nte pa ra albe rgar todos l os recu rsos documentales y pa ra ofrecer a toda la comuni da d e ducativa los ser vicios que re quie re para su labor doce nte­

di scen te; la s c olecci one s bibliográficas,

aun sie ndo sufic ie ntes, no e stán c once bi das

se gún l os e stánda re s que marca n l os organism os internaci ona le s (e sca sea n los libros de conoc imientos y re fe re ncia y las

obras en formato au diovisual y

electrónico); l os h orarios son e scasos y, en ge ne ra l, p oco a decuados al u so de los alumnos (son e scasí sima s la s bi bli otecas

que a bre n su s pue rtas fue ra del h ora ri o lectiv o); lo s e quip os inform átic os para u so del alu m na do, que e xi ste n e n la p rác tica tota li da d de los ce ntros ca stellano­

manche gos, no e stán in tegrados en el p royec to de ce ntro c om o parte de l os recu rsos de la biblioteca e scola r y, p or tanto, no se le s da el u so adecuado com o in strumentos de búsqueda, análi si s y

tra tam iento de la i nfonnación y de a dqui sici ón de c onocimie ntos.

Pe ro, quizás la s care ncias má s

importa nte s e stén en aspectos a l os que ya me he re fe ri do de alguna fonna en una p re gun ta a nte ri or: no e xiste u na normativa clara - que sí e xi ste e n otro s a spectos del

si stema e ducativo- que esta blezca las ca racteri sticas y el fu nci onamiento de la

bi blioteca e sc olar; se ca rece de pre supue stos ordi na rios de sti nados e xpresame nte a la bi bli oteca; no e xi sten profe sionale s bien formados, capace s de planificar, di namizar y ofrece r l os se rvicios

nece sari os a toda la comuni dad e duca tiva;

la bi blioteca e sc olar no e s, e n la mayoría de l os casos, el ce ntro de recu rsos neu rálgico, c on templado e n el Proyecto Educati vo y en el P royecto Cu rricular; y, quizás el e lemento cla ve, bue na parte del p rofe sora do se conforma con el libro de te xto com o único recurso para la ense ñanza, obviando todo lo que la bibli oteca escolar le puede ofrecer.

Eres un maestro que desde hace casi venticinco años andas por los caminos del libro infantil y juvenil, la animación a la lectura y las bibliotecas escolares. Y estos últimos años has cursado la licenciatura en Documentación en la Universidad de Alcalá. Ahora trabajas en tu tesis doctoral sobre bibliotecas escolares. Por ese perfil me interesa mucho tu opinión sobre lo que es la formación actual en Biblioteconomía y Documentación. Y también, dado que un amplio sector de los que acuden a la biblioteca pública en España son menores de 14 años, ¿qué presencia tiene en esa formación el libro o documento infantil, el trabajo con el público infantil

y,

en última instancia, la biblioteca escolar?

Re specto a la fonnación que

se

recibe e n la lice nciatu ra de Docume ntaci ón sólo puedo ha bla rte de mi peque ña e xperiencia e n la U ni versi dad de Alcalá, de algu nos

ar tículos le ídos al re specto y de los come nta rios que he inte rcam biado c on varios de mis p rofe sore s: en gene ra l, c om o c reo que ocurre e n otra s carre ras, te nem os much o que ap render de otras uni ve rsida de s eu ropea s y norteamericanas.

A

pe sar de lo mucho que he aprendido en e stos últim os

BIBUOTECAS ESCOLARES

EDUCACIÓN 2004

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BIBLIOTECAS ESCOLARES

EDUCACIÓN Y BIBUOTECA -141, 2004

años y de lo interesantes que han sido algunas asignaturas, observo que algunos contenidos están un tanto trasnochados.

Aprecio, sobre todo, carencias formativas en el campo de las tecnologías de la información y la documentación, elemento clave para cualquier profesional que se ponga al frente de una biblioteca o centro de documentación. Por otra parte, al volver a la universidad veinte años después, comparando la situación actual con la que había cuando estudié Magisterio, creo que algunos aspectos, como la estructura del curso académico en dos cuatrimestres no permite la programación adecuada de las asignaturas.

Si nos ceñimos al campo que nos ocupa en esta entrevista y al que tú te refieres en la segunda parte de la pregunta, tengo que decirte que todos los conocimientos que yo he adquirido en tres años de licenciatura sobre bibliotecas escolares, libros infantiles y atención a los niños y jóvenes, han sido un par de temas en una asignatura.

Y,

por lo que se refiere a cómo están tratados estos temas en otras universidades, lo único que encontramos son algunas asignatura optativas -generalmente en la Diplomatura de Biblioteconomía-O que tratan más bien sobre literatura infantil­

juvenil, animación a la lectura, desarrollo del hábito lector en niños y jóvenes y otros aspectos relacionados. En ningún caso encontramos la posibilidad de

especializarse en bibliotecas escolares.

El único curso de postgrado que existe en España, relacionado con estos temas, es el master bianual que imparte la

Universidad de Castilla-La Mancha en Cuenca, con el título "Promoción de la lectura y literatura infantil".

Por tu trabajo de maestro desde hace casi

25

años estás en contacto cotidiano con otros profesores y padres y madres de alumnos. ¿La idea de biblioteca escolar se abre camino en ese amplísimo sector? Una experta en bibliotecas escolares, de Quebec, Jocelyne Dion, me comentaba cómo la biblioteca escolar entre ellos había quedado lastimada (en presupuestos, en personal. .. ) por la extendida idea de que un ordenador conectado a Internet sustituye a una biblioteca.

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En el sistema educativo de un país hay tres pilares básicos, que no se pueden descuidar, a cual más importante: los propios alumnos, por y para quien existe la escuela; la familia, en el seno de la cual han nacido y donde se fragua el 70% o el 80% de lo que una persona será de adulto;

y los profesores, agentes primordiales del proceso. Por tanto, nada es posible sin contar con ellos.

¿Y

cuál es la opinión que tienen los padres y profesores de la biblioteca escolar? Pues depende de muchos factores. Allá donde hay inquietudes e interés por una pedagogía activa, creativa y rica en recursos, la biblioteca se hace imprescindible. Por parte de los padres, en algunos sectores sociales la demanda es mayor que en otros.

"En el estudio que hemos realizado, la biblioteca escolar es el espacio o

servicio que tanto padres como profesores y alumnos consideran más

necesario, por delante de los laboratorios, el gimnasio, el aula de

informática o la de música"

En el estudio que nosotros hemos realizado, la biblioteca escolar es el espacio o servicio que tanto padres como profesores y alumnos consideran más necesario, por delante de los laboratorios, el gimnasio, el aula de informática o la de música. Sin embargo, tanto padres como profesores ponen el grito en el cielo cuando falta el profesor de música o de educación fisica y, pocas veces protestan por la falta de bibliotecario. También son generalizadas las demandas, por parte de los padres, de gimnasio o comedor escolar, mientras se oyen pocas voces discrepantes cuando no existe espacio para la biblioteca.

En cuanto al comentario que haces de Jocelyne Dion, efectivamente, son muchos los responsables de la educación que creen que la llegada de los ordenadores y de Internet a las escuelas viene a paliar cualquier carencia documental, de información, de lectura o de conocimientos. Nada más lejos de la realidad. También lo decía Anne Galler, miembro de la IFLA, en el año

1999,

en la

(6)

conferencia de apertura de las l Jornadas de Bibliotecas Escolares de Cataluña.

Los equipos infonnáticos son

herramientas poderosísimas, pero sólo son eso, un recurso más entre los muchos que puede y debe ofrecer la escuela a los alumnos y profesores.

Y

para que se conviertan en un buen instrumento para el proceso de enscñanza-aprendizaje es necesario, en primer lugar, que haya

profesionales bien fonnados para su utilización y, en segundo lugar, un plan quc los intcbrre en la biblioteca como un recurso más, entre tantos otros, gestionado por un profcsional de la biblioteconomía, la infonnación, la documentación y la educación.

El!

Ramón Salabenia

<3"La biblioteca escolar en Espafia: pasado, presente

...

y un modelo para el futuro.

José Antonio Camacho Espinosa. Madrid: Ediciones de la Torre,

2004. 252

páginas.

Como dice Blanca Calvo, en el título que ha escogido para el prólogo: "¡Viva la utopía!" hablar de bibliotecas escolares parece que sigue siendo eso, una utopía por lo que tiene de horizonte inalcanzable.

No obstante, José Antonio Camacho, autor del libro que nos ocupa ha creado una consistente obra de referencia y reflexión,

llevándonos de la mano para hacer un recorrido histórico desde mediados del siglo

XIX

hasta nuestros días y ofrecién­

donos los datos más significativos de una avcntura que no ha tenido nunca continui­

dad.

En

la cuestión de las bibliotecas escolares, uno tiene la sensación de que siempre estamos empezando.

BIBLIOTECAS ESCOLARES

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EDUCACIÓN

B1Bl!0TECA

- 2004

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BIBLIOTECAS ESCOLARES

EDUCACIÓN Y BIBLIOTECA -141, 2004

Al margen de la Presentación citada y de la Introducción posterior del autor, el libro se articula en torno a siete capítulos genera­

les:

(1) Antecedentes históricos. Es en el siglo XIX cuando surgen las primeras voces o los

:,primeros intentos de materializar la idea de

acercar los niños y los libros. El libro y la lectura comienzan a verse como elementos y actividades emancipatorias, con mucho potencial. Se acuña el concepto de bibliote­

cas populares y con esa denominación cre­

cen y se multiplican por la geografia del país. no sin dificultades. Tras una serie de interesantes datos referidos a países como EE.UU., Reino Unido, Dinamarca, Suecia, Francia ... , viendo la evolución a lo largo del siglo

XX,

se retoma de nuevo la informa­

ción sobre nuestro país para hablar de la biblioteca circulante creada en 1912 o para ofrecer datos del Patronato de Misiones Pedagógicas, creado en 1931 e inspirado en la ideas de la ILE, con Bartolomé Cossío a la cabeza; de las bibliotecas populares; del Servicio Nacional de Lectura; de la BIC (Biblioteca de Iniciación Cultural) y de algunas otras iniciativas que si bien, en algunos casos diferían notablemente del concepto que hoy tenemos de biblioteca escolar, eran interesantes o muy valiosas porque aportaban libros a muchos lugares apartados, a muchos núcleos rurales donde un libro, en esos tiempos, era casi un objeto raro, un lujo inalcanzable.

40

(ll) Ltt

biblioteca escolar en España desde

1975

hasta nuestros días. Es el capí­

tulo más amplío de todo el libro, el que ocupa más páginas. Lógico, pues se recogen o se da noticia de experiencias, de planes puestos en funcionamiento, leyes educati�

vas, iniciativas nacionales, autonómicas.

provinciales, municipales, de centros esco­

lares ... en donde hay debates, planes piloto, personas que trabajan, jornadas de refle­

xión... para impulsar la biblioteca escolar.

En este capítulo se hace un repaso bastante exhaustivo a todas las iniciativas que en el último cuarto del siglo

XX

ofrecieron espa­

cios de reflexión, de divulgación y alimen­

taron un debate fructífero del que han ido saliendo propuestas teóricas y prácticas valiosas que, en unos casos ya se abandona­

ron y en otros se mantienen con más fragili­

dad

Y

precariedad de la que desearíamos. El Seminario de Literatura Infantil y Juvenil de GuadaJajara, las Jornadas de Animación a la Lectura celebradas en Arenas de San Pedro (Ávila), las Jornadas de Bibliotecas Infanti­

les, Juveniles y Escolares de Salamanca; las iniciativas de los ayuntamientos de La Coruña, de Fuenlabrada y de Sevilla; el Encuentro Nacional de Bibliotecas Escola­

res, celebrado en Madrid en 1997, que como bien señala el autor, constituye el evento más importante celebrado en España en el siglo

XX,

en torno a las bibliotecas escola­

res. En dicho encuentro se aprobaron docu­

mentos de profundo calado o de largo alcan­

ce que nunca se han materializado del todo, lamentablemente. El autor da noticia de jor­

nadas celebradas en diferentes comunida­

des: Cataluña, Extremadura, Asturias, Can­

tabria; recupera iniciativas como el progra­

ma Hipada de Canarias o el CABE (Centro Asesor de Bibliotecas Escolares) de Zarago­

za que ya son historia; también del Plan Pro­

vincial de Bibliotecas Escolares impulsado desde la Delegación Provincial de Educa­

ción y Ciencia de Málaga; los esfuerzos que lleva a cabo la comunidad de Navarra con un progresivo programa de dotación, forma­

ción, publicaciones de apoyo, etcétera; el programa de actividades complementarias y extraescolares puesto en marcha por el Gobierno Vasco, en el que se incluyen actuaciones de apoyo a las bibliotecas esco­

lares. También se informa en este capítulo de las publicaciones periódicas que recogen planteamientos teóricos, experiencias con-

(8)

cretas, bibliografía, etcétera, y que, con diferentes grados de difusión; tratan de servir de apoyo a quienes se involucren en este asunto:

EDUCACIÓN

Y

BIBLIOTE­

CA, CLIJ, Primeras Noticias, Peonza, Pla­

tero, Babar,

la desaparecida

¡Atiza!

y otras que van llegando a través de Internet publi­

cadas en soporte digital:

Cuatrogatos, Imaginaria ...

De todo ello y más nos habla José Antonio Camacho en este segundo capítulo del libro.

(11/) Situación de las bibliotecas escola­

res en

España. Ante la ausencia de

un

estudio global o general que analice con- .. venientemente en qué punto nos encontra­

mos, viendo cuál es la situación en conjun­

to, qué fortalezas tiene su implantación y presencia, con qué carencias asistimos a su funcionamiento, qué futuro se vislumbra, el autor da cuenta de los diferentes estu­

dios realizados y publicados sobre el esta­

do actual de las bibliotecas escolares en España. Para ello, se hace una amplia refe­

rencia al estudio realizado para ANABAD y FESABID

( 1 997).

Seguidamente, se comentan estudios de carácter autonómico realizados por las Consejerías de Educa­

ción y Ciencia de algunas autonomías o por personas a título particular: Canarias, Andalucía, Navarra, Extremadura, Ara­

gón, Cantabria, Cataluña, Murcia, País Vasco, Asturias y Castilla-La Mancha ofrecen datos o conclusiones de dichos estudios que dan una idea de cómo está la situación. No obstante son trabajos realiza­

dos desde parámetros distintos y, proba­

blemente, de difícil comparación, aunque presentan coincidencias en muchos puntos.

(IV) Fundamentos de la biblioteca esco­

lar.

En cstc capítulo se hace un repaso a

los manificstos de la UNES.Ca y de la

. lFLA, también a algunas obras de referen­

cia que abordan toda la casuística de las bibliotecas escolares definidas como cen­

tros de información, documentación y recursos de la institución escolar; hacia qué usuarios van a ir destinados sus fon­

dos, su organización y sus actuaciones; de qué manera deberían de estar contempla­

das en los proyectos educativos de los cen­

tros ... La eterna discusión sobre si en un centro debe existir una biblioteca escolar central o bibliotecas de aula o departamen­

to se salda con una propuesta de coexisten­

cia de todas ellas, siempre según el centro

y las disponibilidades; por último, se ana­

lizan las circunstancias generadas con la llegada de los soportes digitales y el impacto de las TIC que incorpora noveda­

des tanto en los documentos, como en la forma de trabajar los usuarios y en la for­

mación del personal.

(V)

El personal de la biblioteca escolar.

.Suele ser siempre uno de los puntos clave de toda la cuestión. Por un lado, porque en . muchos casos quien ejerce de bibliotecaria . o bibliotecario es un docente que, volunta­

riamente

y

con muy poca dedicación hora- ria lectiva, asume la tarea de registro, orde­

nación, apertura, dinamización, etcétera . de los fondos de la biblioteca escolar. Su ánimo y su autodidactismo (muy de alabar.

por supuesto) suelen ser sus únicas annas.

José A. Camacho hace un repaso a la actual situación del bibliotecario y recurre a algunos documentos y publicaciones para recordar algunas definiciones de su perfil, las funciones que debería de tener.

de qué manera debería integrarse en el organigrama del centro y la conveniencia de que alrededor del bibliotecarío hubiese un equipo de personas del centro que apo­

yasen y compartiesen algunas de esas fun­

ciones.

. (VI)

Organización y gestión de la biblioteca escolar.

La gestión de una biblioteca escolar debe partir de una plani­

ficación especificada en un proyecto de trabajo. El autor ofrece una serie de cua­

dros que facilitan el análisis y la toma de decisiones. Hay preguntas que debemos respondemos desde el principio: ¿por qué estamos aquí?, ¿qué es para nosotros la biblioteca escolar?, ¿cuál es la situación de partida?, ¿a quién vamos a dar servicio?

¿qué actuaciones concretas vamos a llevar a cabo?, ¿de qué manera vamos a evaluar el desarrollo del proyecto? ... Encontramos reflexiones y sugerencias sobre cómo seleccionar, adquirir y mantener el fondo documental; sobre la gestión automatizada de la biblioteca escolar; sobre cómo orga­

nizar todos los recursos disponibles; sobre las condiciones más idóneas de las infraes­

tructuras y los equipamientos que hagan de la biblioteca escolar un lugar luminoso.

amplio, acogedor, bien señalizado, funcio­

nal... y sobre los servicios y productos bibliotecarios: lectura en sala, préstamo.

copia de documentos, formación de usua-

BIBLIOTECAS ESCOlARES

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BIBUOTECAS ESCOLARES

EOUCACION y BIBLIOTECA -141. 2004

rios, animación a la lectura, servicios de carácter cultural y productos elaborados por la misma biblioteca escolar (periódico o boletín, listas de novedades, selecciones bibliográficas, guías de lectura ... ). Cierran el capítulo los apartados dedicados a la eva­

luación y la red de bibliotecas y sus colabo­

radores.

(VII)

La dinamización de la biblioteca escolar.

Llegamos a este último capítulo y lo que desarrolla Camacho es una de las mayores preocupaciones: ya tenemos biblioteca escolar, pero ahora qué hacemos con ella. La base de la dinamización es poner en contacto a los potenciales usuarios con los contenidos y posibilidades que la biblioteca escolar ofrece. En ese sentido, se habla de actuaciones referidas a la organiza­

ción de la biblioteca escolar; de actividades de formación de usuarios y de educación documental; de actividades para fomentar el hábito lector y de la celebración de activida­

des más amplias, efemérides relacionadas con el libro, etcétera, que sugieren actuacio­

nes más globales en las que cabrian actua­

ciones diversas ya señaladas en otros apar­

tados. A lo largo de las páginas de este capí­

tulo, el autor nos habla de iniciativas ya probadas con buenos resultados en diferen­

tes lugares y que es necesario tener en cuen­

ta: presentaciones de libros; el libro del mes;

la hora del cuento; exposiciones de libros y guías de lectura; visitas colectivas a la biblioteca; el librofórum; los encuentros con autores; el club de lectura ... y unas cuantas más que están ahí explicadas con suficiente minuciosidad como para que cualquiera pueda animarse a llevarlas a la práctica.

El libro se completa con diez anexos, en los que se presentan algunos documentos de elaboración propia, de indudable interés.

Muy interesante es una cronología sobre las bibliotecas que comienza en 1 847, cuando se dictaron normas para la creación de bibliotecas populares, de las que se encarga­

rían los maestros en las escuelas y que repa­

sa algunos hechos que, a juicio del autor, tienen o han tenido destacada relevancia.

Otros anexos recogen las Conclusiones del Encuentro Nacional de Bibliotecas Escola­

res; un cuestionario para el análisis inicial de una biblioteca escolar; una lista de las publicaciones periódicas relacionadas con la biblioteca escolar y con la

LU;

una rela­

ción de recursos en la red para el biblioteca-

42

rio escolar; el texto completo del Manifies­

to de la Biblioteca Escolar (UNESCO/

IFLA). Por último, se nos ofrece una amplia bibliografia que nos resulta familiar una vez leído el libro, puesto que muchos de los documentos reseñados han sido nombrados y citados en la obra.

El libro es una obra de consulta que refe­

rencia los pasos que se han ido dando en el largo proceso reivindicador de la implanta­

ción de la biblioteca escolar como un equi­

pamiento permanente en los centros. En ese sentido era una obra necesaria, para ofrecer a los estudiosos y a los curiosos y a quien se quiera aproximar, un trabajo de investiga­

ción que reuniese todos los esfuerzos, o los intentos realizados por instituciones, asocia­

ciones, colectivos diversos, personas indivi­

duales ... con el objeto de poner en marcha y dinamizar la biblioteca escolar. Es también

un

libro, suficientemente rico en propuestas como para que sea útil a quienes quieren introducirse o profundizar en tareas bibliote­

carias escolares. José Antonio Camacho es una de las personas más capacitadas de este país para escribir un libro de esas caracterís­

ticas; entre otras cosas porque está en ello desde hace muchos años, ha sido y es biblio­

tecario, es maestro y además un inteligente investigador. Reuniendo todas esas caracte­

rísticas (además de otras de índole personal más apreciadas aún) el resultado de su traba­

jo no podía defraudar, sino todo lo contrario.

Es un libro honesto y necesario. Dice José Antonio en las dos primeras líneas de su pre­

sentación: "La palabra es el elemento que determina nuestra condición humana, el que nos diferencia del resto de especies anima­

les". La palabra escrita se guarda en los libros, en los más diversos formatos y dise­

ños, que a su vez se ofrecen a los usuarios desde las bibliotecas. Para poner las pala­

bras escritas, reflexionadas, imaginativas, informativas, emotivas ... al alcance de todas las personas, nada mejor que conseguir que haya bibliotecas escolares y bibliotecas públicas en abundancia y en condiciones.

Este libro también nos abre los ojos para que nunca cesemos en esa reivindicación y para que, a la vez, gritemos como hace Blanca Calvo: ¡Viva la utopía! 11

Mariano Coronas Cabrero

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PROFESiÓN

Alejandro Casona, educador

El Teatro del Pueblo y las Misiones Pedagógicas

"La sirena varada y sus consanguíneas venideras harán perdurar el nombre de su autor gloriosamente, En cambio, su magnífica labor educadora, no menos gloriosa en esen­

cia. dejará sin duda huella en el espíritu individual y en el

público", Manuel B. Cossfo

Al cumplirse el centenario del nacimiento de Ale­

jandro Rodríguez Álvarez (para todos Alejandro Casona) tenemos la oportunidad, como siempre al cumplirse este tipo de efemérides, de acceder a numerosos estudios que analizan su vida y su obra.

Diferentes universidades y foros culturales han orga­

nizado cursos o encuentros sobre su persona y nume­

rosas capitales de España y América han programado el montaje de alguna de sus obras más significativas.

Es precisamente sobre esta faceta de escritor teatral donde se centran la mayoria de los estudios y comen­

tarios que dedican los medios de comunicación al dramaturgo asturiano. Pero Casona también fue un hombre preocupado por la pedagogía y la cultura popular, campo en el que realizó una intensa labor social y educativa.

Alejandro Casona (Besullo 1903-Madrid 1965) deja a los cinco años la casona solariega donde había nacido y se traslada con su familia a Villaviciosa; allí realiza sus estudios de Primaria y comienza el Bachi­

llerato en Gijón. Sus padres, ambos maestros, son trasladados, primero a Palencia y luego a Murcia, donde Alejandro termina los estudios secundarios e ingresa en la Facultad de Filosofia y Letras para rea­

lizar el curso preparatorio, Durante los tres años de su estancia en esta ciudad se pone en contacto, por pri­

mera vez, con el mundo del teatro.

En 1922 se traslada a Madrid y estudia en la Escuela Superior de Magisterio, donde se licencia en 1926. Se hace inspector de Enseñanza Primaria, el más joven de los inspectores del país, y el Ministerio de Instrucción Pública lo destina a Lés,

un

pueblo del

EDUCACIóN Y BIBlIOTECA -141. 2004

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Valle de Acán. Allí forma, con los niños del lugar, el grupo de teatro infantil "El Pájaro Pinto", funda una imprenta y organiza un periódico escolar ( 1).

En 1930 es nombrado inspector de Primera Ense­

ñanza en Cangas de Narcea, concejo al que pertene­

ce su pueblo natal, donde desarrolla una labor muy activa para mejorar la infraestructura escolar de la zona. Promueve la construcción de edificios para albergar nuevas escuelas y se preocupa por la forma­

ción pedagógica de los maestros con el fin de reno­

var las propuestas didácticas y aumentar la calidad en la educación de los escolares.

Esta manera de actuar, implicándose al máximo y de manera altruista, fue una constante a lo largo de su vida personal y profesional.

Alejandro Casona se interesa por la difusión de libros infantiles y escribe

Flor de Leyendas,

un glo­

sario de textos que pretende, a través de adaptaciones de historias y cuentos clásicos de varias culturas, ser una herramienta básica para despertar en el lector infantil la afición a los libros. El inmediato éxito que obtuvo, en cuanto a lectores y difusión, convirtieron en pocos años esta obra en un libro imprescindible para la mayoría de las bibliotecas y escuelas de España y América (2).

La vida profesional de Casona llega a su punto álgido en 1931 al ganar por oposición una plaza como inspector de Primera Enseñanza en Madrid.

Este año, que marca el comienzo de una nueva época en su vida, también significó el advenimiento de la II República y el inicio de un periodo de resurgimiento cultural que se ha denominado la "edad de plata de la cultura española".

El motor principal de esta revolución cultural fue el Patronato de Misiones Pedagógicas, organismo creado en mayo de 1931 por un decreto de la Presi­

dencia del Gobierno Provisional de la República.

Los objetivos de esta nueva institución pedagógica quedan expresados con claridad en dicho decreto:

"Se trata de llevar a las gentes, con preferencia a las que habitan en localidades rurales, el aliento del pro­

greso y los medios para participar en él, en sus estÍ­

mulos morales y en los ejemplos del avance univer­

sal, de modo que los pueblos todos de España, aún Jos más apartados, participen de las ventajas y goces nobles reservados hoy a los centros urbanos" (3).

El objeto de este estudio es divulgar el papel pro­

tagónico que tuvo Alejandro Casona dentro de ese ambicioso proyecto pedagógico-cultural desarrolla­

do en España durante el periodo 1931-1936.

Casona misionero

Más de dos meses después de publicado el decre­

to, se designan las personas que van a dirigir el

Patronato de Misiones Pedagógicas (PMP). Como presidente se nombra al reconocido educador Manuel

B.

CossÍo y, entre los vocales, figuran Anto­

nio Machado, Oscar Esplá, María Luisa Navarro y Pedro Salinas; el cargo de secretario va a ser ejerci­

do por el pedagogo asturiano Luis Álvarez Santulla­

no.

El organismo, dependiente del Ministerio de Ins­

trucción Pública, comienza a funcionar con un pre­

supuesto de 300.000 pesetas y la capacidad de con­

tratar "personas cualificadas en las varias direccio­

nes de las Ciencias, las Artes y Sociales". Alejandro Rodríguez Álvarez "Casona", contratado para dirigir el llamado Teatro y Coro de Misiones, junto con el musicólogo asturiano Eduardo M. Torner, va a tener una participación muy activa en todo el proyecto.

En los años sucesivos dirige, siendo inspector de Primera Enseñanza de Madrid, más de una veintena de las misiones que se realizan por todo el país. Por otra parte, el Coro y Teatro del Pueblo actúa, bajo la dirección de Casona y Torner, en más de 300 locali­

dades, pequeñas poblaciones diseminadas en comar­

cas remotas de la geografia española. Este contacto directo le permite conocer la precaria situación social, educativa y cultural en que vivían inmersos los habitantes de la España rural.

Son numerosos y detallados los informes sobre lo realizado durante las actuaciones de estas misiones educativas. El propio PMP edita dos memorias, publicadas en 1934 y 1 935, con las reseñas que los educadores y estudiantes, responsables de cada misión, redactan de manera anónima y esquemática para dar cuenta de lo sucedido durante sus activida­

des. Es evidente que Alejandro Casona participó en la elaboración de aquellas que hacen referencia a las misiones en las que él había intervenido.

PROFESION

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PROFESiÓN

Misiones especiales

Entre todos los lugares que visitó Casona encabe­

zando una de estas misiones haremos referencia, de manera específica, a dos de ellos: Besullo, en Astu­

rias y San Martín de Castañeda, en la comarca de Sanabria, Zamora.

A Besullo, su aldea natal ubicada en pleno macizo occidental de la cordillera asturiana, llegan cuatro misiones entre 1932 y 1935. Casona participa en todas activamente, apoyado por Antonio 1. Onieva -escritor y periodista que ejercía como inspector de Primera Enseñanza en Asturias- y los maestros de las escuelas de la comarca.

En uno de los informes publicados por el Patrona­

to de Misiones se analiza la situación económica, social y cultural del lugar, destacando que, "a pesar de su aislamiento y su pobreza, tiene Besullo un nivel cultural medio bastante elevado y una educación social de hondo sentido liberal ( ... ). Es curioso, y debe anotarse, que aqueIlos de sus habitantes que se han consagrado al estudio se han dedicado en su tota­

lidad a la enseñanza, existiendo en este momento más de veinte maestros de Besullo en las escuelas nacio­

nales, y otros en las Universidades de Norteamérica"

(4).

La actuación de Misiones Pedagógicas dejó en esta zona una profunda huella que se materializó en la formación de una extensa biblioteca en la escuela de Posada, y seis bibliotecas escolares en otras tantas escuelas nacionales de la comarca. Además se donó un gramófono y una seleccionada colección de discos que quedó "al cuidado de los maestros jóvenes de la comarca, que continuarán con tales elementos la labor iniciada" (5).

La otra misión que vamos a comentar significó una novedad dentro del habitual modo de actuación pedagógica del Patronato. El denominado "Ensayo de Misión Pedagógico-Social", fue efectuado en la comarca de Sanabria y abarcó los pueblos de San Martín de Castañeda, Ribadelago, Galende y Vigo, todos ellos en la provincia de Zamora. La misión se gestó ante la evidente necesidad que presentaban estos pueblos de un apoyo que tuviera un carácter más social que cultural.

Alejandro Casona, que meses antes había visitado la zona al frente del Teatro y Coro del Pueblo, fue el encargado de dirigir la nueva experiencia. Los resul­

tados fueron divulgados por él mismo a través de dos detallados artículos que publicó la revista pedagógica

Escuelas de España.

En sus consideraciones finales, un Casona pedagogo con inquietudes sociales resume los resultados de la experiencia vivida: "El 15 de octubre emprendíamos el regreso a Madrid, cumpli­

do íntegramente nuestro programa de propósitos, y

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46

dejando, junto a la obra material iniciada, una huella moral mucho más honda y perdurable, que no pode­

mos reducir a cifras ni inventario, pero de las que nos dieron plena seguridad las manos amigas, las pala­

bras fervientes de gratitud, la emoción y el cariño que rodearon nuestra despedida.

"La obra de Misiones pedagógicas ha abierto con este ensayo un nuevo camino de acercamiento a los humildes. A un pueblo enfermo, triste y pobre, se han llevado gozos de cultura, medicamentos y material sanitario, prácticas de mejoramiento agrícola, ropero y comedor escolar. En su escuela -limpia y guarneci­

da ahora- comen alegremente 45 niños todos los días, subvencionando íntegramente los gastos el Patronato de Misiones. Una Delegación local, entu­

siasta y consciente, vigila la obra con tanta fortuna iniciada" (6).

La misión se llevó a cabo con la colaboración de varios estudiantes de medicina, arquitectura y agri­

cultura (7), durante los días 4 al 15 de octubre de 1934. Curiosamente esos mismos días se producía una histórica revolución social en Asturias. Casona recoge en su informe la inquietud que les producen las noticias sobre la rebelión: "Nos llegan los prime­

ros rumores de la convulsión revolucionaria que empieza a agitarse en España. Una honda preocupa­

ción unida al cansancio y a 10 intempestivo de la hora. nos impide cenar"

(8).

El teatro del pueblo

En 194 1 Alejandro Casona publica en Buenos Aires, al comienzo de su exilio argentino,

Una misión pedagógico-social en Sanabria. Teatro estudiantil.

Se trata de un texto de 90 páginas, donde vuelve a relatar aquella experiencia y se centra en la labor específica que el Teatro del Pueblo desarroIlaba den­

tro del proyecto de las Misiones Pedagógicas.

El propio Casona cuenta en este libro, y en una serie de entrevistas, cómo se produjo la idea de incor­

porar el teatro en las Misiones Pedagógicas: "Las Misiones Pedagógicas fueron una fundación del maestro Cossío ( ... ). Una de sus creaciones fue el tea­

tro popular. Había millares de aldeas en España que no conocían el teatro, porque no lo habían visto nunca .. Don Manuel me decía: ' ¿Tú no dices que te sacudió el teatro la primera vez que lo viste?, ¿No me contaste que aquella noche en que viste la primera representación teatral no pudiste dormir?, a los cam­

pesinos debe producirles algo igual. Hay que hacer­

lo'. Y 10 hicimos". (9)

"Con las primeras actuaciones misionales, allá por el mes de diciembre de 1931, en el mensaje que diri­

gía a los pueblos el maestro Cossío, alma de la nueva

educación española, se decía ( ... ): 'Nuestro afán sería

(14)

poder traeros pronto también un teatro'. Esta idea germinal maduró rápidamente, y seis meses después el Teatro del Pueblo hacía su primera salida"

(lO ).

Los objetivos eran claros: "difundir el conoci­

miento y el gusto de una escena que tan maravillosa­

mente concierta dignidad y sencillez, y encauzar por tal camino, con el ejemplo vivo, la afición de repre­

sentar que raramente falta en el pueblo, he ahí la razón de ser del teatro de Misiones y su máximo alcance. ( ... ) Difundir así por el agro español las más claras formas de la poesía dramática, romanesca y coral, que, más que revelar, iban devolviendo al pue­

blo como un tesoro perdido" ( 1 1).

Como ya se apuntó, el Teatro del Pueblo actuaba junto al Coro del Pueblo que dirigía Eduardo M. Tor­

ner. El objetivo de esta intervención conjunta de coro y teatro era difundir la poesía dramática, los roman­

ces y el teatro popular.

Obras y entremeses de Lope de Rueda, Juan de la Encina, Cervantes o Calderón, y un programa de canciones populares y romances intercalados entre ellas, fueron interpretadas en plazas públicas y corra­

les de numerosas aldeas y pueblos. T orner dirigía las interpretaciones del coro y Casona, ayudado por Rafael Marquina, se encargaba de la dirección de escena y adaptación de las obras seleccionadas. Al finalizar se repartían entre los asistentes los textos de los romances y las letras de las canciones, también se dejaban en las escuelas las partituras musicales ( 1 2).

Todo era posible gracias a la colaboración desin­

teresada de estudiantes universitarios. Ellos eran la base del proyecto, dedicaban su esfuerzo y su tiem­

po libre a una actividad que tan sólo les reportaba la satisfacción de realizar un trabajo altruista y solida­

rio con los estratos sociales que no tenían acceso a la cultura.

"Nuestros muchachos hacían su trabajo un poco misioneramente, evangélicamente, artísticamente, sin ninguna pretensión ni ambición más. No había intención de tipo social, ni nada de prédica política.

El teatro de las Misiones Pedagógicas, el Teatro del Pueblo, teatro y coro, lo formaban unos cincuenta muchachos y muchachas, estudiantes de las distintas universidades, facultades y escuelas. No cobraban nada, y además se llevaban la comida de casa" ( 13).

En la memoria de las misiones publicada en

1935

se informa que, hasta ese año, el Coro y Teatro del Pueblo había actuado en

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localidades. Al comen­

zar la guerra civil Casona calculaba que el número de aldeas visitadas superaba las 300. La primera representación tuvo lugar en la plaza pública de Esquivias, provincia de Toledo, el 1 5 de mayo de 1 932 y su última actuación fue en el Hospital de San­

gre de Giner de los Ríos en los primeros meses de la Guerra Civil.

El propio Alejandro Casona nos relata cuáles eran las características esenciales en las que el Teatro del Pueblo cimentaba su actuación (inspiradas en la inol­

vidable "Carreta de Angulo el Malo", compañía de farándula que salpica de humor las páginas del Qui­

jote):

"El teatro de Misiones había de ser regocijado y elemental, ambulante, de fácil montaje, sobrio de decorados y ropajes.

Y

además educador, pero sin intención dogmatizante, con la didáctica simple de los buenos proverbios" ( 1 4).

El director del Teatro del Pueblo nos desvela la dinámica de actuación, basada en el conocimiento de las aficiones y los gustos populares, y enraizada en la cultura vernácula: "Partíamos entonces de una fór­

mula exterior que no pOdía fallar, en principio. Ésta consistía en algo tan elemental como sacar a escena hombres y mujeres disfrazados, entre los cuales empezaban a pasar cosas. La gente atendía por una simple curiosidad primaria. A parte de esto, había una cosa de tradición oral evidente en muchos de esos pueblos, que siempre eran de menos de mil habitantes, pequeñas aldeas"

(15).

Por esa misma época había otra compañía teatral,

"La Barraca", que también divulgaba el teatro por toda la geografia de la España republicana. Casona diferencia con claridad cuál era la labor que desarro­

llaban y el público al que iban dirigidas cada una de ellas.

"'La Barraca' iba a poblaciones castellanas que tenían un teatro un poco decente, un poco sin culti­

var, o de malos repertorios. Allí daban Lope bien presentado, modernamente hecho. Nosotros íbamos a llevar el teatro a los campesinos analfabetos que no sabían lo que el teatro era y que, por tanto, lo veían por primera vez. Por esa razón nuestro repertorio tenía que ser forzosamente más simple, piezas cortas con música y pequeñas danzas. Lo dificil era crear este repertorio, que no existía".

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PROFESiÓN

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"ROFESIÓN

El carácter altruista de las Misiones y de los misio­

neros voluntarios, la sencillez de todo el montaje y la simplicidad de los objetivos perseguidos es la fuerza que va a permitir que este tipo de acciones culturales y educativas se produzcan desde un organismo insti- tucional de limitado presupuesto. -

"El trabajo de las Misiones era enteramente gra­

tuito. Casi todo el material, enseres, libros, trabajado­

res, etcétera, se ofrecían gratuitamente y se rendían jornadas máximas. Recorrimos los artistas -mucha­

chos estudiantes- y yo, en días de fiestas, domingos y vacaciones, pueblos y aldeas próximos a la capital y a varias otras provincias. Era un teatro como el que pasa en la carreta del Quijote: sencillo, montado casi siempre en la plaza pública, con un escenario levan­

tado con maderas toscas por los propios muchachos artistas. Los trajes eran muy sencillos, realizados con un gasto mínimo de unas pesetas, y el carácter gene­

ral de este teatro era la belleza, predominantemente lírica, aliándose con las antiguas canciones populares corales y los romances tradicionales. El camión que nos conducía hacía su aparición en una aldea, tocá­

bamos los heraldos como en pleno siglo inicial del teatro "en el Corral de Doña Elvira" y en pocos momentos estábamos ya en función, regalando a aquella pobre gente olvidada un poco de recreo y bie­

nestar espiritual. Después obsequiábamos algunos volúmenes para fomentarles una biblioteca y hacía­

mos un poco de música folklórica del siglo a que se remontaba nuestra representación" ( 1 7).

A pesar de la controversia suscitada por su partida al exilio, hay documentos que constatan la presencia de Alejandro Casona en zona republicana hasta enero de

1 937.

Durante esos primeros meses de contienda, el Coro y Teatro del Pueblo cambiaron la España rural y deprimida por los teatros de ciudades asedia­

das y los hospitales donde se reponían los comba­

tientes defensores del orden institucional ( 1 8).

Para finalizar este estudio sobre la faceta menos conocida del universal dramaturgo asturiano, el Casona educador y pedagogo, quiero reproducir unas palabras del escritor que rememoran y hacen balance de esa época. Una etapa en la que, con idealismo y dedicación, se consagró a la tarea de extender la cul­

tura a todo un pueblo que, por su condición social, económica, profesional o geográfica, no tenía oportu­

nidad de disfrutar de ella.

"Durante los cinco años en que tuve la fortuna de dirigir aquella muchachada estudiantil, más de tres­

cientos pueblos, en aspa desde Sanabria a La Mancha y desde Aragón a Extremadura, con su centro en la paramera castellana, nos vieron llegar a sus ejidos, sus plazas o sus porches, levantar nuestros bártulos al aire libre y representar el sazonado repertorio ante el feliz asombro de la aldea. Si alguna obra bella puedo

EDUCACIÓN Y B1BUOTECA-141, 2004

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enorgullecerme de haber hecho en mi vida, fue aque­

lla; si algo serio he aprendido sobre pueblo y teatro, fue allí donde lo aprendí. Trescientas actuaciones al frente de un cuadro estudiantil y ante públicos de sabiduría, emoción y lenguaje primitivos son una ten­

tadora experiencia" ( 1

9)

.

al

Xabiar F. Coronado

Notas

( 1 ) "AlU fundé, con los chicos de la escuela, el teatro infantil 'El Pájaro Pinlo', realizado a base de repertorio primitivo, comedia de arte y esce­

nificaciones de tradiciones en dialeclo aranés. Tuvimos éxilO. Se entre­

tuvieron los más chicos y quedó prendida en la mente de los mayores una lección, una enseilanza, un alelazo a la imaginación".

(2) Flor de Leyendas obtuvo el Premio Nacional de Lileratura en 1 932.

(3) El decrelo consta de seis artículos y fue firmado. el 29 de mayo de 193 1 , por el presidente Nicelo Alcalá-Zamora y el minislro de Inslruc­

ción Pública y Bellas Artes, Marcelino Domingo y Sanjuán. Se publi­

ca en la Goce/a el 30 de mayo.

(4) Memoria del Pa/ronalO de Misiones Pedagógicas, septiembre de 193 1 - diciembre d e 1933, Madrid 1 934, p . 43.

(5) Mem. p. 43.

(6) Alejandro Rodríguez "Casona". "Ensayo de Misión Pedagógico-Social en San Martín de Castaileda (Zamora),'. En Escuelas de España. n. 1 2 y 1 3 . Madrid, diciembre d e 1934 y enero de 1935.

(7) Los nombres de los estudianles que acompailaron a Alejandro Casona son: Carlos Rivera (Agricultura), Germán Somolinos (Medicina), y Luis Sanlamaria (Arquiteclura). Op. cit. n. 2, p. 1.

(8) Idem. p. 8.

(9) Entrevista de Casona con Marino Gómez Sanlos, en la sección del Dia­

rio Pueblo "Pequei\a historia de grandes personajes" con el lítulo de

"Alejandro Casona cuenta su vida". el 15. 1 6 Y 1 7 de agoslo de 1962.

(10) CASONA, Alejandro. "Una Misión Pedagógico Social en Sanabria.

Tealro Esludiantil". En Cuadernos de Cul/ura Española. Publicaciones del Palronalo Hispano-Argenlino de Cultura. Buenos Aires 1941, pp.

79-80.

( 1 1 ) Idem, pp. 84-85.

( 1 2) El programa de leatro incluia: Lo carátula, El convidado y Las aceitu­

nas. de Lope de Rueda; Los alcaldes de Daganzo y El juez de los divorcios, de Cervantes; El dragoncillo, de Calderon; Égloga del pas­

/or Mingo. de Juan de la Encina; En/remes del mancebo que casó con mujer bra,'a. de El Conde Lucanor; La fantasma del lugar. de Ramón de la Cruz; El medico a palos. de Molíere. en versión de Moratln; y la dramalización del capítulo del Quijole. Sancho Panza en la ínsula de Bara/aria. El repertorio musical englobaba canciones del folklore regional: Canciones de baile (Zamora), Canlos de boda (Salamanca), Canción de caminanle (León). Ronda (Segovia). Seguidilla (Exlrema­

dura), Fiesta de aldea (Asturias), Alalá (Galicia) y Ronda de gaita (Sanabria). Los romances del conde Olinos y el conde Sol; Pos/oral, de Juan de la Encina; y Cantiga de AMara, del Arcipresle de Hita, com­

pletaban el programa.

(13) Entrevista de Casona con Marino Gómcz Santos, Opus ell.

( 1 4) CASONA, Alejandro. Opus ci/., p. 80.

( 1 5) Entrevísta de Casona con Marino Gómez Santos, Opus cll.

( 1 6) Mem.

( 1 7) Entrevista de Casona a L. de la Torriente del diario Excelsior de Méxi­

co, el 2 de junio de 1937.

( 1 8) FERNÁNDEZ INSUELA. Antonio. "A propósito de Alejandro Caso­

na y la guerra civil". En Bole/ín del R.I.D.E.A. Oviedo, nO 145 enero­

junio 1 995.

( 1 9) Palabras citadas por Federico C. Sainz de Robles en su Prologo a las Obras Comple/as de Alejandro Casona. Madrid: AguiJar. 1963.

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PROFESION

Segunda parte de las XI I I Jornadas de la Escuela

Universitaria de

Biblioteconomía y

Documentación de la

Universidad Com plutense de Madrid

"Derecho a la Información y Propiedad

Intelectual en las Unidades de Información"

Madrid, 30 de marzo de 2004

Como os informamos en el número anterior de E

DUC ACIÓN

y BIBLIO

T

EC

A

las Jornadas de la Escuela Universitaria de Biblioteconomía y Documentación de la Universidad Complutense de Madrid tuvieron que suspenderse a la mitad de su programa por los atentados del I I -M . Aunque lo que dieron de sí antes de aplazarlas os lo contamos en una crónica en ese número, ahora os resumimos lo que se coció en la continuación de las mismas durante el día 3 1 de marzo en la Escuela Universitaria de Bibliotecono­

mía y Documentación.

Desarrollo de las Jornadas

Mesa 2. Estudiantes / Profesionales. Reflexiones sobre la nueva legislación en materia de propiedad intelectual

Era importante conocer el punto de vista que sobre el asunto de la posible aplicación del cobro de un canon por el préstamo que se realiza en los centros bibliotecarios tenían distintos profesionales y estu­

diantes... Participaron en la mesa, coordinada por Pedro Carrillo Rubio -bibliotecario de la biblioteca de la EUBD y alumno de la misma escuela antes de sacar las oposiciones-, Susana Adán de la Biblioteca Pública de Mejorada del Campo (Madrid), Eusebio

Gómez de la Biblioteca Municipal de San Fernando de Henares ( Madrid) y estudiante actual de Bibliote­

conomía y Documentación, Maria Mas de los Servi­

cios Centrales de la Biblioteca de la UCM (Madrid) e Inmaculada Gil, Bibliotecaria de la Comisión Euro­

pea en Bruselas (actualmente en excedencia porque está perfeccionando su formación).

Todos ellos se mostraron en contra del canon.

Eusebio Gómez dijo estar de acuerdo con los compañeros y compañeras de profesión que indican que la labor de las bibliotecas ya es un pago más que suficiente por el derecho a prestar una obra y que además el pago por préstamo incidiría negativamen­

te en la situación de la mayoría de las bibliotecas españolas. Por otro lado, cree que los bibliotecarios no están sabiendo trasladar este problema a los usua­

rios, que son los que pagarían finalmente, aunque sea en forma de impuesto indirecto, y podrían entender este problema como un enfrentamiento sin más entre CEDRO y algunos autores y los bibliotecarios, ni siquiera la Administración.

Susana Adán leyó las conclusiones que alcanzaron los grupos de trabajo reunidos durante el

20

y

2 1

de febrero en las Jornadas contra el Préstamo de Pago en Bibliotecas Públicas de Guadalajara (véase n°

1 40

de

EDUCACIÓN

y

BIBLIOTECA) Y

constató como algunas

EDUCACiÓN Y BIBUOTECA - 141. 2004

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