• No se han encontrado resultados

ren d a a seres femeninos en grupos mixtos;

N/A
N/A
Protected

Academic year: 2023

Share "ren d a a seres femeninos en grupos mixtos;"

Copied!
8
0
0

Texto completo

(1)

r e n d a a seres fem eninos en g ru p o s mixtos; los hombres y mujeres japonesas, Elena Beloki es una de los tres asistentes, la miembro de la Asamblea, querid@s alumn@s, y palabras colectivas tales com o personal, colectivo, etc. C om o dice, tales usos no son casualidades, y le alegrarán el corazón a to d a /o filólo­

g a /o .

C om o todos los volúm enes colectivos, este es de valor desigual. Pero celebrem os la llegada de la revista, y es de esp erar que prestará de nuevo atención a lo diacrònico en el porvenir.

Ro g e r Wr ig h t Universidad de Liverpool

E l e n a L e a l A b a d , Configuraciones sintácticas y tradiciones textuales. Los diálo­

gos medievales, U niversidad de Sevilla, Sevilla, 2008, 305 págs.

¿Es posible recon stru ir cóm o se hab laba cotidianam ente en la Edad Media? ¿Podemos buscar en las in teraccio n es verbales (re) presentadas en las obras medievales los rasgos d e la oralidad conversacional de la época?

Estas son preguntas que, de m a n e ra im plícita o explícita- siguen p reo cu ­ p an d o a los historiadores de la le n g u a desde hace más d e un siglo y que ab o rd a de m anera directa el lib ro de E lena Leal, profesora de la U niversidad de Sevilla. Y en este caso la p roced en cia académ ica de la auto­

ra no es un dato pu ram en te inform ativo, p uesto que el estudio de la ora­

lidad y de relaciones en tre esta y la escritura (en la sincronía y la diacro­

n ia del español) es uno de los d o m in ios de investigación p referen tes del D epartam ento de L engua y Lingüística de dich a Universidad, al q ue p er­

tenece la autora (baste rec o rd ar los no m bres de A ntonio N arbona, Rafael C ano, M anuel Ariza, Catalina F u en tes, E lena M éndez, Esperanza Alcaide o últim am ente, Araceli López S e re n a ). A ellos se suma E lena Leal con este libro, con el que contribuye de m a n e ra decisiva a la tarea em p re n d id a en los últim os decenios de d esm o n tar viejos, p ero arraigados prejuicios sobre la lengua -y la literatura- m edievales, com o son el supuesto prim itivismo de la expresión lingüística m edieval, su -ta m b ié n supuesta- vinculación con el predom inio de la oralidad e n ella, o el realism o -lingüístico- in h e­

ren te a la literatura española. Y ello p ara sustituirlos p o r visiones más p o n ­ deradas y m ejor fundam entadas d el uso q u e hacían los autores m edieva­

les del lenguaje en la con strucción d e universos discursivos que se ade­

cuaran a sus intenciones y objetivos. P or ello, la finalidad perseguida -y alcan zad a- en esta obra no es ta n to re c o n stru ir la oralidad medieval, pues­

to que esta tarea se revela espejism o inasequible según el análisis detalla­

do y razonado de los datos con los q u e contam os -n o s indica L eal-, sino más bien describir la construcción m edieval de un tipo de secuencia tex­

tual - la interacción dialógica—, es decir, asistir a la configuración de una

(2)

tradición discursiva y d e te rm in a r las posibles vinculaciones de esta tradi­

ción con la interacció n verbal “real”, esto es, no escrituralizada, no litera- turizada.

Así pues, varios son los objetivos que se p ro p o n e la autora: en p rim er lugar, analizar fen ó m e n o s sintácticos, pragm áticos y discursivos que carac­

terizan - q u e son re c u rre n te s - en las secuencias dialogadas de u n g en ero ­ so Corpus d e obras medievales; en segundo lugar, d e te rm in a r si podem os hablar de mimesis o, más bien, de rep resentació n selectiva d e lo oral en los textos m edievales que poseen al m enos fo rm alm en te u n a estru ctu ra dialógica y en v irtud de cuáles de los rasgos lingüísticos estudiados, y, p o r últim o, y com o consecuencia de los anterior, establecer distintos tipos de diálogo en fun ció n de u n a mayor o m e n o r cercanía a características pro- totípicas de la interacció n oral y en relación con los distintos géneros dis­

cursivos medievales. Solo con esta enum eración se p u ed e co m p re n d er la relevancia -y la d ificu ltad - de la investigación que h a em p re n d id o Elena Leal, y el interés q u e desp ierta en el lector interesado tan to p o r la historia del español com o p o r la historia de la literatura.

Para llevar a cabo su estudio, Leal construye u n co rpus q u e recoge las secuencias dialogadas (o dialógicas) de un num erosísim o y muy variado rep erto rio d e textos -m á s de 30 - que abarcan del siglo xn o xm (d ep en d e de la fecha q u e atribuyam os al Cid) al siglo xv: desde el Poema de Mío Cid a la poesía cancioneril, y d o n d e se recogen todo tipo de g én ero s -p o esía épica, m ester d e clerecía, crónicas, rep erto rio s de exempla, debates m edie­

vales, narrativa de ficción, obras didácticas, teatro y poesía cancioneril.

¿Por qué secuencias dialogadas y p o r qué de estas obras? C om o la au tora nos indica, parece bastante plausible, en principio, buscar huellas de ora- lidad en aquellas partes textuales que, al m enos fo rm alm en te, se p resen­

tan com o interacciones en tre dos o más personajes. La variedad de tradi­

ciones discursivas a las que p erte n ece n los textos de las q u e h an sido extra­

ídas tales secuencias trata de cu brir un arco tem po ral y estilístico am plio para p od er d ilu cid ar si existen diferencias en la co nstrucción de la in ­ teracción oral, cuáles son tales diferencias y a q u é factores p o d rían res­

ponder.

El libro se e stru ctu ra en cuatro capítulos, preced id o s de u n a in tro d u c­

ción que repasa estudios previos sobre el diálogo en obras p erten ecien tes al ám bito d e la escrituralidad (literaria y no lite ra ria ). Los dos prim eros capítulos ( “D escubriendo la o ralid ad ” y “El dialogo m edieval”) sientan los fundam entos y el enfo q u e de la investigación, así com o los criterios de selección del corpus estudiado. El C apítulo 3 se ocu p a de la “Caracte-riza- ción de los fen ó m en os sintácticos” recu rren tes en las secuencias dialoga­

les medievales, y el C apítulo 4 presenta las conclusiones inm ediatas del análisis previo bajo el título de “A cercam iento a u n a provisional tipología dialogal”. C ierra el cu erp o de la o bra un Epílogo ( “El m isterio de la orali-

(3)

d ad pasada”) q u e discute las repercusio n es teóricas y m etodológicas extra- íbles p ara la recon strucción de la oralid ad a través de los testim onios escri­

tos. El volum en se com pleta con dos anexos, d o n d e figuran los po rcenta­

je s en tablas relativos al o rd e n de palabras y a algunos aspectos de las rela­

ciones interoracionales, y con las referencias bibliográficas tan to del cor- pus com o de los estudios citados.

Com o hem os señalado, E lena Leal arg u m en ta las razones de su estu­

dio y sus fund am entos teóricos y m etodológicos en los dos prim eros capí­

tulos. Así, en el C apítulo I, “D escubriendo la o ra lid a d ”, pasa revista a los trabajos previos de rastreo de las huellas de la oralid ad e n la escritura en la historia del español en el ám biro d e distintos g én ero s y tradiciones tex­

tuales (O esterreicher, Cano, Eberez, Bustos T o v ar); las conclusiones alcan­

zadas hacían más que reco m en d ab le e m p re n d e r el análisis sistem ático de un tipo textual bien delim itado co m o es el de la secuencia dialogal y, p or su m ism a naturaleza, a p a re n te m e n te más proclive a acoger tales huellas. A p artir de tales supuestos, la au to ra se p regunta, en el capítulo 2 (“La ora­

lidad m edieval”): ¿es posible rec o n stru ir el habla de las interacciones coti­

dianas de la Edad Media? H o n estam en te nos contesta q u e la respuesta ha de ser necesariam ente negativa si la p reg u n ta se fo rm u la literalm ente y con am bición d e totalidad: ya u n p rim er acercam iento a los datos unido a la reflexión sobre las condiciones d e la escritura m edieval (influjo de la retórica y de la estructu ració n rítm ica o m étrica, carácter d e traducción de algunas obras, conciencia de creación y restricciones de la creación m edie­

val), perm iten rechazar cualquier p lan team ien to in g en u o de las relacio­

nes e n tre oralidad y escritura también en los diálogos medievales; sin em bargo, sí es posible re cu p e ra r ciertos rasgos cuyo carácter recu rren te sobre todo en algunos géneros literarios, p o d ría ser indicio de su adscrip­

ción - e n cu an to características típ icas- a la o ralid ad interaccional.

Describirlos y explicar su funcio n am ien to, com o hace E lena Leal consti­

tuye, p o r tanto, u n a co ntrib ució n fu n d am en tal a u n capítulo crucial de la historia del español todavía p o r ex p lo ra r sistem áticam ente desde u n a pers­

pectiva que se está desarrollan do len tam e n te en los últim os años: la des­

cripción de las tradiciones discursivas (o construcción de m odelos de tipos textuales y géneros del discurso. Y es crucial p o rq u e en en este enfoque -discursivo- d o n d e se p u ed e d ilu cid ar el desarrollo y evolución de las construcciones sintácticas, siem pre que pensem os en la lengua, no tanto com o u n conjunto de reglas, sino com o un re p e rto rio de recursos o alter­

nativas especializadas discursivam ente.

Con estos intereses y con las cautelas señaladas, Leal analiza porm eno- rizadam ente, en un extenso te rc e r capítulo, la m anifestación textual de u n a serie de fenóm enos lingüísticos que presen tan características propias en las interacciones dialogales medievales: la delim itación del discurso directo (3.1); la inscripción del in terlo c u to r en el m ensaje del em isor

(4)

(3.2.); el o rd en de palabras (3.3); y la expresión de las relaciones in te ro ­ racionales (3.4). Lo prim ero que hay que señalar, p ara hacer m erecida ju s ­ ticia al desarrollo de los apartados, es que en n in g ú n caso la au to ra se lim i­

ta a ofrecer listas de fenóm enos; p o r el co n trario , y cum pliendo la p ro m e ­ sa im plícita en la In tro d ucció n y los dos capítulos previos, Leal n o solo estudia con m inuciosidad y m ed ian te u n a ejem plificación más q u e g e n e ­ rosa los distintos aspectos de los fen ó m eno s anunciados, sino que discute y arg u m en ta las distintas propuestas sobre la validez o no de tales rasgos com o indicios de oralidad concepcional, a te n d ie n d o a tres factores q u e ella, con to d a razón desde n uestro p u n to d e vista, considera cruciales p ara p o n d e ra r su relación con la oralidad: el tipo de o b ra y tradición al q u e p e r­

ten ecen los fragm entos seleccionados (y sus condicionam ientos litera­

rios), el tipo de secuencia textual (argum entativa, narrativa, interactiva, etc.) p red o m in an te en ellos, y el co ntex to -situacio nal y lingüístico- en q u e se insertan las construcciones y expresiones lingüísticas analizadas. Y todo ello, con una honestidad y tran sp aren cia intelectuales absolutas: en n in g ú n caso, se fuerzan las in terp retacio n es o las hipótesis p ara añ ad ir agua al m olino de la oralidad m edieval, sino más bien todo lo co n trario : E lena Leal n u n ca pierd e de vista q u e trabaja sobre lo que Z u m thor d e n o ­ m inó “m o n u m en to s” (es decir, textos com puestos ex profeso para su pervi- vencia fuera de los cauces de la in teracció n cotidiana) y no sobre sim ples

“d o cu m en to s” o registros de lo oral, y que, p o r tanto, no deben in te rp re ­ tarse prima facie.

En el p rim er apartad o se nos ofrece u n a descripción de las form as de delim itación del discurso directo, es decir, d e las form as de in tro d u cció n de las intervenciones de los protagonistas d e las interacciones (re) creadas, distinguiendo tres tipos fundam entales: aquellas en la que no existe in tro ­ ducción p o r parte del n arrad o r (y d o n d e tal ausencia se suple p o r u n a serie de m ecanism os discursivos y pragm áticos: estructuración en pares adyacentes, sobre todo pregunta-respuesta, tipos de actos de habla, alter­

nancia de los vocativos, etc.), aquellas en las que p recede u n a alusión al e n to rn o narrativo previo, y las q u e cu en tan con un m arco de cita explíci­

to. Com o recoge la au to ra de estudios previos, la prim era form a, típica del teatro, p red o m in a (junto con la segunda) especialm ente en el Pdema del Cid\ en relación con este hecho, quizá h ab ría sido interesante p o n erlo en relación con otras tradiciones textuales vinculadas a la oralidad literaria com o el R om ancero o la lírica tradicional, q u e com p arten con el p o em a épico el acen tu ado carácter dram ático y reflex io n ar sobre tal aspecto en el últim o capítulo de la obra. Con respecto a los m arcos de cita explícitos destaca la autora, con toda razón, la a b ru m a d o ra presencia del verbo decir com o introductor, a pesar de la existencia d e otros más específicos en la lengua medieval, y alude brevem ente a la evolución de la colocación del m arco de la cita, desde la posición inicial p red o m in an te en el xm a posi­

(5)

ciones interiores - a m odo d e inciso o p arén tesis- en siglos posteriores, tem a este últim o interesantísim o y q u e m erecería u n desarrollo más po r­

m enorizado, quizá en futuras investigaciones de la p ro p ia au to ra, p o r p are c e r en principio u n a posición más “literaria”, más alejada d e las for­

mas propias de la in tro du cció n del discurso en las llam adas narrativas orales.

El segundo ap artado está d e d ic a d o al análisis de las distintas form as de inscripción del destinatario en el m ensaje del emisor: no solo el vocativo (subapartado 3.2.1) y las form as de tratam iento (3.2.3), sino tam bién expresiones de carácter fático o apelativo (3.2.2). Con respecto al vocativo se estudian funciones discursivas y form as. El análisis p o n e de m anifiesto la vinculación d e las prim eras a las necesid ad es textuales de distintos g éne­

ros (p. ej. señalar la presencia de discurso directo o el cam bio d e tu rn o ).

La au to ra ap un ta que la selección d e las segundas está co n d icio n ad a p o r objetivos de naturaleza pragm ática: m itigación o reforzam iento d e d eter­

m inados actos ilocutivos, señ alam ie n to de las relaciones in terpersonales, etc. Tales factores pragm áticos, u n id o s a cuestiones de deixis social están am pliam ente desarrollados en el caso de los tratam ientos, d o n d e se exa­

m in an m inuciosam ente los d e te rm in a n te s sociales, interaccionales y esti­

lísticos que motivan la selección d e la fo rm a vos o tú (o la vuestra/tu merced en los textos más tardíos) en distintos g én ero s y en diferentes secuencias discursivas d en tro de ellos. En el caso d e las fórm ulas fáticas o d e apela­

ción, la autora destaca el a b u n d a n te em p leo de im perativos con diversas funciones e incipientes grados de gram aticalización.

El o rden de palabras es el siguiente tem a abordado. Es muy d e agra­

d ecer que la au to ra se acerq u e a él con sutileza p o n ie n d o de relieve su com plejidad y la variedad d e co n d icio n am ien to s a que está som etido este en los textos estudiados: así se d ifere n cian factores de n aturaleza in form a­

tiva, en el caso d e la tem atización o topicalización; factores estilísticos que explican la disposición retó rica d e los elem entos oracionales (paralelis­

mos, quiasmos, hipérbatos) ; factores gram aticales com o la pesadez de cier­

tos sujetos coordinados que favorece su posposición o la m o d alid ad del enunciad o , tanto en los casos can ó nicos com o en los m arcados; y factores relacionados con la tipología textual, com o la posposición del sujeto en las secuencias narrativas. Leal m u estra con su análisis la dificultad d e ab o rd ar con un enfoque único el o rd e n d e palabras medieval y la im p o rtan cia de te n e r en cuenta, adem ás del c o n tex to lingüístico inm ediato, las tradicio­

nes discursivas y sus co n d icio n am ien to s retóricos.

El apartado que recibe m ayor ex ten sió n es el tercero, d edicad o a las relaciones interoracionales, y n o solo p o r la cantidad y variedad de cons­

trucciones analizadas, sino tam b ién p o rq u e en él la au to ra discute la con­

trovertida relación en tre parataxis, hipotaxis y oralidad, que en el dom inio diacrònico interfiere con consid eracio n es de tipo evolutivo, y al que se

(6)

han añad id o fre cu en te m e n te posturas claram ente valorativas: ¿se parte de la parataxis - e n tan to que p re te n d id o indicio de prim itivism o sintáctico vinculable a la oralidad, o a u n a escrituralidad su pu estam en te deficiente, para alcanzar el an h elad o estadio d e la hip o tax is- co nsid erad o reflejo de un a concepción “m a d u ra ” n o solo de la textualidad, sino de la capacidad lingüística?

La autora rechaza esta hipótesis a través del estudio de la expresión de las relaciones interoracion ales en su corpus, y llega a dos conclusiones que fortalecen las q u e autores an terio res (Francisco de Bustos Tovar, Rafael Cano, Jo h a n n es K abatek o M ario Barra, todos ellos citados en en la biblio­

grafía y en el texto) h an indicado p ara otros textos medievales: la p rim era es que no es cierto, com o se h a dicho trad icionalm ente, que en los p ri­

m eros textos se observe u n p red o m in io global de la parataxis; p o r el con­

trario la hipotaxis d o m in a en todos ellos, incluidos los más tem pranos; la segunda es la necesidad de te n e r en cuenta que el tipo sem ántico de rela­

ción in teroracional y la selección de m ecanism os gram aticales más o m enos explícitos p ara in dicar tales relaciones está vinculada, p o r u n a parte, al tipo de secuencia textual (argum entativa, narrativa, etc.) y, p o r otra, al género discursivo o literario. Por indicar algunos ejem plos, las cau­

sales son abu n d an tes en secuencias argum entativas y en la justificación de actos de habla d e alto riesgo in terp erso n al (especialm ente exhoratacio- n e s); m ientras que las condicionales aparecen en su corpus dialógico fre­

cuentem en te especializadas p ara la expresión de actos regulativos con valor cortés. La yuxtaposición es frecuente, p o r o tra p arte, en las secuen­

cias narrativas,etc. Y así, a u n q u e los textos estudiados co m p arten algunos rasgos de la llam ada sintaxis coloquial (predom inio d e ciertos tipos de sub­

ordinación “básica” -com pletivas, relativas y causales-, recurso m ayor a la inferencia pragm atica para establecer la in terp retació n d ebido al uso de a) parataxis en contextos d o n d e la in terp retació n resp o n d e a co n struc­

ciones prototíp icam en te expresadas p o r la hipotaxis, b) p o lifuncionalidad de los nexos y c) recurso a la conjunción que com o m arca de relación ines- pecífica), sin em bargo, del análisis en conjunto de los recursos em pleados no p u ed e deducirse, ni prim itivism o, ni u n a evolución lingüística lineal y simple de la parataxis a la hipotaxis. La au to ra m uestra que la historia de la selección tales m ecanism os es m ucho más com pleja y d eb e hacerse tenien d o en cu en ta la historia de las tradiciones discursivas, pues lo q u e revelan tam bién los textos conversacionales es u n a selección de recursos en función de factores d ep en d ien te s de la tipología textual. Estos mismos factores influyen tam bién en la selección de los m arcadores discursivos.

Este análisis nos lleva a los capítulos 4 y 5 que fu n cio n an a m odo de conclusión en dos niveles. El p rim ero es la posibilidad de establecer u n a tipología de los tipos de diálogos medievales y su posible relación con las interacciones orales reales (capítulo 4); el segundo reto m a la cuestión de

(7)

la posibilidad de reconstrucción d e la oralidad pasada (Epílogo). En cuan­

to a lo prim ero, E lena Leal distingue, provisionalm ente, tres tipos: el diá­

logo de carácter m oralizante, subdividido, a su vez en dos: el que funcio­

n a com o “disfraz de la n a rra c ió n ” (p ro pio d e obras com o Calila eDimna o El Conde Lucanor, d o n d e el diálogo constituye en realid ad u n m arco n arra­

tivo), y el diálogo que sirve de “m o ld e p ara la contraposición de ideas”, con personajes esquem áticos y d o n d e el diálogo sirve d e estru ctu ra dia­

léctica para la confrontación de posiciones m orales e ideológicas; el diálo­

go “circunstancial-teatral”, p ro p io d e obras narrativas y teatrales, en los que la interacción de los personajes es básica p ara el desarrollo argum en- tal; y el “diálogo retó rico ”, típico d e la poesía y la ficción sentim ental del xv. Solo el segundo (el teatral y narrativo) y en m e n o r m edida, el de con­

traposición de ideas presen tan rasgos sintácticos y discursivos-pragmáticos cercanos a los propios de la in teracció n verbal real. La conclusión final (“E pílogo”) a que llega la au to ra es q u e incluso en estos diálogos literarios más próxim os a la oralidad no hay m im esis d e lo oral, sino, en el m ejor de los casos, u na estilización de algunos elem entos de la o ralidad interaccio- nal, siem pre de acuerd o con las in ten cio n es específicas del desarrollo de la o b ra literaria. Q u ed a desechado, p o r tan to , to d o acercam iento ingenuo a los diálogos medievales en ta n to q u e supuestos reflejos del habla con­

versacional coetánea, y tan solo en algunos de ellos p o dem os vislum brar ciertos aspectos de la construcción d el discurso dialógico cotidiano m edie­

val. No podem os estar más de a c u e rd o con la au to ra en estas conclusiones, que adem ás están apoyadas firm em en te en la labo r de análisis previa. Sin em bargo, y d ad a la etiq u eta de “provisional” con que la auto ra presenta cautelarm ente su p ro p ia clasificación, sería m uy reco m end ab le, p ara futu­

ras investigaciones, refinar el análisis en lo relativo a las obras incluidas en cada u n o de los tipos, puesto q u e p e rte n e c e n a tradiciones discursivas y épocas muy diferentes y, sobre tod o, establecer si existen pautas de des­

arrollo en la construcción de la dialogicidad a lo largo de los siglos consi­

derados en relación con los g én ero s y subgéneros estudiados. Tam bién creem os que m erece u n a m ayor profu nd izació n el establecim iento de un excesivam ente gen eral docere com o objetivo de toda la literatu ra medieval, siendo así que, au n q u e con sidererem os que el co n cepto d e ejem plaridad reco rre la literatura medieval, la m odalización de esta es variada, com ple­

ja y en ciertas ocasiones difícil d e establecer sin matices. Con todo, cree­

mos que el estudio de la tipología d el diálogo y su posible evolución, que aquí solo se ap unta, d eb erá seguir las pautas lingüísticas y discursivas p ro ­ puestas p o r Elena Leal y concebirse n o en térm ino s globales o generales, sino d en tro de cada g én ero y sub g én ero , o tradición discursiva.

En suma, el libro de Elena Leal n o solo nos ofrece u n a caracterización lingüística y discursiva de los diálogos medievales, lo q u e ya constituiría u n a investigación de prim era m agnitud-, sino que defien d e, convincente­

(8)

m en te tan to p o r la exhaustividad de su aplicación com o p o r el alcance de sus conclusiones, u n a perspectiva de estudio de los fenóm enos lingüísticos en tan to que m ecanism os puestos al servicio de la construcción de tipos de textos. C om o bien sabemos, es esta la parcela -in m e n sa y co m p leja- que todavía resta p o r hacer en la historia del español (in tern a y externa, p o r usar los térm inos tradicionales), p o r lo que la co n trib u ció n de Elena Leal es más que bienvenida, no solo p o r su ap o rtació n a ella, sino p or las futuras vías de investigación que abre.

Sil v ia Ig l e s ia s Re c u e r o Universidad Complutense de Madrid

Referencias

Documento similar

En este sentido los integrantes de estas Comisiones dictaminadoras observamos lo argumentado por la iniciadora en relación a que la Ley de Turismo del Estado

Ciudad de México, 20 de julio de dos mil veintidós. VISTO para resolver el expediente INE/Q-COF-UTF/160/2022/DGO, integrado por hechos que se consideran constituyen infracciones a la

Acuerdo de la Comisión Nacional de Vigilancia, por el que se recomienda a la Dirección Ejecutiva del Registro Federal de Electores, aplique el contenido del

VISTO el Dictamen Consolidado que presenta la Comisión de Fiscalización al Consejo General del Instituto Nacional Electoral respecto de la revisión de los

Así mismo, en virtud de las observaciones que la propia Entidad formulara al referido Ayuntamiento en el Informe de Resultados que sirvió de base para la realización del acto

confirmar la designaciones de Lila García Alvarez (propietaria 2), Reneé Justino Petrich Moreno (propietario 6), Marina Teresa Martínez Jiménez (suplente 2) y Julio Espinoza

dependencia. No obstante, en este último caso de dependencia, tratándose de personas que no tengan intervención en el proceso de la adquisición, podrá darse curso a las

3 <<De conformidad con el artículo 237 del Código Fiscal de la Federación, las sentencias de las Salas Regionales deben atender la totalidad de las pretensiones deducidas de