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Pueblos Indígenas de
Colombia
Contenidos
Artículos
Introducción
1Población indígena de Colombia 1
A-B
6 Achagua 6 Andakí 7 Andoque 9 Arhuaco 12 Awá 16 Bara (indígenas) 18 Barasana 19 Barí 21 Bora (pueblo) 23C-D
24 Camsá 24 Carijona 26 Catíos 27 Chamíes 29 Chimila 30 Cocama 32 Cocamilla 33 Cofán 33 Coreguaje 35 Coyaimas 36 Cubeo 40 Cuiba 42 Desano 44E-G
47 Emberá 47 Guahibo 49 Guanano 52 Guanes 53Guayabero 55 Guayupe 58
H-K
61 Hitnü 61 Indios achaguas 62 Inga 62 Jupda 64 Kankuamos 68 Karapana 69 Kogui 70 Kuna (etnia) 72 Kurripako 77L-Q
79 Macuna 79 Mirañas 81 Misak 82 Mocaná 83 Muiscas 84 Nasa 96 Nukak 99 Pastos 104 Pijao 105 Piratapuyo 116 Pueblo Yanacona 117 Puinave 118R-T
119 Raizal 119 Siona 123 Siriano 124 Sáliba 125 Tanimuca 126 Tatuyo 127 Tikuna 128 Tucano 131 Tupe 133Tuyuca 134
U-Z
135 U'wa 135 Uitoto 136 Umbrá 138 Wayúu 138 Wenaiwika 143 Wiwa 145 Wounaan 147 Yagua (indígenas) 148 Yariguies 150 Yucuna 151 Yukpa 153 Yuri (etnia) 154 Zenú 155Conceptos generales de apoyo
158Resguardo indígena 158
Territorios indígenas 159
Amerindio 159
Referencias
Fuentes y contribuyentes del artículo 169
Fuentes de imagen, Licencias y contribuyentes 171
Licencias de artículos
1
Introducción
Población indígena de Colombia
Niños Embera Katío durante una protesta contra la construcción de la represa de Urrá
Según las fuentes oficiales,[1] la población indígena o amerindia en Colombia, en los inicios del siglo XXI, es de 1'378.884, lo cual quiere decir que los indígenas son el 3,4% de la población del país.
Situación
Hoy existe en Colombia un importante reconocimiento de los territorios indígenas, que posibilita el que estos grupos hayan sido reconocidos como propietarios colectivos de los territorios que lograron conservar, 31 millones de hectáreas,[2] algo así un tercio del territorio nacional, donde tienen cierta posibilidad de un manejo interno de sus asuntos comunitarios; existe también, hasta cierto punto, algunas formas de mantener su autonomía, estimular sus sistemas de salud y algún control entre los sistemas educativos, tanto tradicionales como los de la escuela institucionalizada.
Problemática
A pesar de los avances legislativos con respecto a la población indígena, aún el 15% de ellos, carece de tierra o no cuenta con reconocimiento por parte del estado de su territorio y derechos de autonomía; aparte de ello, existen varios grupos que sí gozan de este reconocimiento, pero que se encuentran sometidos a fuertes procesos de colonización de diferentes tipos.
En muchas ocasiones sus territorios son influidos e impactados por diferentes problemáticas que atañen al resto de la sociedad nacional, como lo son la guerra, el narcotráfico, o la presión de multinacionales por la apropiación de recursos naturales de sus zonas, casi todos en territorios ancestrales, muchos de ellos considerados sagrados.
Población indígena de Colombia 2
Comunidades indígenas existentes
Los indígenas colombianos están distribuidos entre más de 80 etnias, de las cuales las más numerosas son los Nasa, Senú y Embera. Habitan en todos los departamentos, pero los de mayor porcentaje de población indígena son Vaupés (66%), Guainía (65%), Guajira (45%), Vichada (44%), Amazonas (43%), Cauca (22%) y Putumayo (18%).[1] La población indígena censada en Colombia en 2005 se distribuye, por departamentos, en la siguiente forma:
# Departamento Población (hab.) 1 La Guajira 278.254 2 Cauca 247.987 3 Nariño 154.766 4 Córdoba 151.064 5 Sucre 81.926 6 Tolima 55.891 7 Cesar 44.833 8 Chocó 41.214 9 Caldas 38.269 10 Putumayo 37.896 11 Antioquia 28.013 12 Atlántico 27.973 13 Risaralda 24.667
14 Valle del Cauca 21.845
15 Amazonas 18.673 16 Vichada 17.641 17 Bogotá D.C. 13.033 18 Vaupés 11.581 19 Guainía 11.559 20 Huila 10.334 21 Magdalena 9.045 22 Meta 8.398 23 Cundinamarca 7.399 24 Norte de Santander 7.189 25 Boyacá 5.776 26 Caquetá 4.718 27 Casanare 4.060 28 Arauca 3.250 29 Santander 2.381 30 Quindío 2.145 31 Bolívar 2.042 32 Guaviare 1.990
Población indígena de Colombia 3
Fuente: DANE [3] "La población étnica y el Censo General 2005"; Colombia: una nación multicultural. Su diversidad étnica, p. 35.
No son pocas las etnias que se mantienen diferenciables como indígenas del resto de la sociedad nacional. A pesar de alto índice de mestizaje de la población del país, en Colombia aun existe un número interesante de Etnias distribuidas por regiones naturales:
Selva
Mujer Nukak con su bebita Dependen para su subsistencia especialmente de lo que les provee la naturaleza,
aunque practican la horticultura itinerante, la caza y la pesca. Un aproximado según cifras arrojadas en el 2001 dice que la población estimada que se encuentra es de 154.391 individuos.[4] Estas son las etnias que se han encontrado en estos territorios:
Andoke, Bara, Barasana, Bora, Kawiyari, Carapana, Carijona, Cocama, Kubeo, Kurripako, Desano, Embera, Letuama, Nukak, Makuna, Matapí, Miraña, Nonuya, Ocaina, Piaroa, Piratapuyo, Pisamira, Puinave, Siriano, Taiwano,
Tanimuya, Tariano, Tatuyo, Ticuna, Tucano, Tuyuka, Guanano, Uitoto, Yagua, Yukuna, Yurutí y Yurí en la Amazonia.
Embera y Wounaan en la región selvática del Pacífico.
Bosques andinos
Líder U'wa
Su subsistencia depende de agricultura combinada con recolección y caza y en un grado menor la ganadería. Según se estima se encuentran en esta zona alrededor de 29.863 indígenas.[4] A continuación las etnias correspondientes: Awá, Barí, U'wa, Yukpa.
Zonas Bajas de Selva intervenida
Su subsistencia depende básicamente de caza, pesca y recolección de frutos, aunque debido a los fuertes procesos de colonización que han sufrido sus zonas aledañas, en las ultimas décadas, dependen en muchos sentidos de producción agrícola y pecuaria. El número determinado de indígenas es de 3873 individuos.[4] Los siguientes son los grupos correspondientes a esta región: Cofán, Coreguaje o korebaju, Makuaguaje, Siona.
Orinoquía
Su subsistencia depende de lo que optienen de la naturaleza, sumado a actividades como horticultura, caza y pesca. Se suman entre las etnias mencionadas a continuación 35.878 indígenas[4]
Población indígena de Colombia 4
Paisaje Andino
Indígena Nasa Debido a los cambios que ha sufrido el paisaje en el cual viven estos grupos, la
actividad de subsistencia de aquellos se asimila a la forma de producción agrícola similar a la que realizan los campesinos de la región, es decir a actividades como la agricultura, ganadería incipiente e industrias menores. El número de indígenas de esta región se encuentra alrededor de 323.434 individuos.[4] Las etnias correspondientes a esta región son las siguientes: Nasa, Guambiano, Coconuco, Totoró, Guanaca, Inga, Kamëntsá, Pasto, Yanacona, Umbrá, Embera-Chamí.
Valles bajos internadinos y planicie Caribe
Su subsistencia depende de cultivo de plátano para exportación, combinado con la ganadería incipiente y agricultura. El número de indígenas de estas zonas suma 61.458.[4] Las étnias que corresponden a esta zona, son las referidas a continuación:
Chimila, Tule, Senú, Mocaná, Pijao, Coyaima, Natagaima, Dujos.
Sierra Nevada de Santa Marta
Su subsistencia depende de la combinación de actividades como agricultura y ganadería vacuna y lanar incipiente. Para el año 2001 se encontraban en este territorio 26.632.[4] A continuación las etnias que corresponden a esta zona: Arhuaco, Kogui, Wiwa y Kankuamo.
Joven wayúu
Península de la Guajira
El pueblo indígena nativo de esta region es el Wayúu. Su subsistencia depende principalmente de la explotación de ganado caprino, combinada con pesca y agricultura en baja escala y la extracción de sal. El total censado en Colombia en el año 2005 era de 278.254 individuos.[1]
Urbanización
En el censo de 2005, fueron registados 297.485 indígenas residiendo en las ciudades o cabeceras municipales,[5] lo cual significa el 21,57% de la población culturalmente indígena del país. Córdoba (41.736 27,6%), Sucre (38.285 46,1%), La Guajira (31.060 12,5%) y Atlántico (24.231 86,6%),[5] son los departamentos con mayor número de aborígenes urbanos, lo cual refleja a la vez las realidades trágicas del desplazamiento forzado por la violencia y el recorte o disolución de resguardos coloniales.
Lenguas
Varios de los pueblos indígenas de Colombia aun conservan su propio idioma. Subsisten lenguas de las familias chibcha (Kogui, Wiwa, Arhuaco, Tule, Chimila y U'wa), caribe (Yukpa, Carijona), arawak (Wayuunaiki, Kurripako, Piapoco, Yukuna), barbacoa (Awá, Guambiano), chocó (Embera y Wounaan), guahibo (Sikuani, Cuiba, Hitnu, Iguanito, Guayabero), tucano (Desano, Piratapuyo, Cubeo, Tanimuca, Coreguaje, Siona), macú-puinave (Nukak, Jupda, Puinave), witoto-bora y sáliba. Los Inga hablan una lengua quechua. Se discute sobre la familia a la cual pertenecen algunas de las lenguas indígenas vivas, como es el caso del Nasa o de los idiomas de los Camsá y los
Población indígena de Colombia 5
Kofán, mientras que otras lenguas son consideradas hasta ahora como independientes, como las de los Ticuna, Andoke y Umbrá.
Véase también
• Organización Nacional Indígena de Colombia
Enlaces externos
• Libro sobre los Pueblos indígenas de Colombia editado por el DNP [6] • Etnias de Colombia [7]
• Situación y problemáticas actuales del los pueblos indígenas, artículo en la Blaa [8] • Clasificación de las lenguas indígenas de Colombia, artículo de la Blaa [9]
Referencias
[1] DANE 2005 Datos Preliminares, Censo Nacional de Población de 2005 [2] Incoder 2006 Estadísticas.
[3] http://www.dane.gov.co
[4] Departamento Nacional de Planeación DNP 2001 Información estadística sobre los grupos indígenas en Colombia. Bogotá. [5] Banco Mundial Programa Familias en Acción 2007 Marco de Referencia para el programa en Comunidades Indígenas (http://www.
accionsocial.gov.co/documentos/1362_MPPI-21-02-07.pdf) [6] http://www.dnp.gov.co/paginas_detalle.aspx?idp=452 [7] http://www.etniasdecolombia.org/grupos_pueblos.asp
[8] http://www.lablaa.org/blaavirtual/revistas/credencial/sept1992/sept3.htm [9] http://www.lablaa.org/blaavirtual/antropologia/lengua/clas00.htm
6
A-B
Achagua
Achagua
?
Hablado en ColombiaRegión Río Meta
Hablantes ~200 Familia Maipureana (Arawak) Arawak septentrional Arawak colombiano Achagua Estatus oficial
Oficial en Ningún país
Regulado por No está regulado Códigos ISO 639-1 ninguno ISO 639-3 aca [1]
Achagua es un pueblo indígena, que hasta el siglo XVIII habitó en la cuenca de los ríos Casanare, Meta y Apure y del que actualmente sobreviven la comunidad del resguardo de Umapo, en el municipio colombiano de Puerto López y algunas familias en "La Hermosa" (Casanare).
Los Achagua fueron el pueblo más numeroso de los Llanos del Orinoco y se sabe que su población a la llegada de los europeos superaba las 30 mil personas. Sus poblados articulaban una amplia red comercial, que poseía una moneda propia, las sartas de conchas quiripa. Muchos vivieron luego en las misiones jesuitas hasta la expulsión de estos en 1767. Posteriormente fueron diezmados por sucesivas olas de colonización que les arrebataron el territorio, por diversas epidemias y por la violencia entre 1946 y 1958. La población actual es de unas 300 personas.
Su actividad principal es la agricultura. Cultivan especialmente la yuca amarga (áliri), de la que extraen el almidón para fabricar "casabe" (beri, tortilla) y "fariña" (harina tostada). También producen maíz (kana). Durante el verano, la pesca y en menor escala la caza tienen importancia. La artesanía es otra actividad destacada. Algunas familias tienen algún ganado vacuno y otras personas necesitan trabajar como asalariadas.
Aunque han abandonado sus creencias tradicionales, se han hecho cristianos y han perdido muchos elementos culturales, el grupo mantiene férreamente su identidad étnica y aun habla su propio idioma, de la familia arawak. Su organización original en clanes patrilineales exogámicos se expresa actualmente en la alianza con otro pueblo arawak con estructuras similares, los Piapoco, con quienes conviven y concretan los intercambios matrimoniales. Los unos hablan el idioma de los otros cuando los visitan y utilizan el castellano únicamente en la comunicación con los extraños.
Achagua 7
Referencias
• Espinel Riveros, Nancy (1975) Los achagua. Tesis de grado. Bogotá: Departamento de Antropología, Universidad de Los Andes, mec.
• Méndez Lozano, Miguel Angel 1989 "El nominal en Achagua"; Orinoquia; Lenguas Aborígenas de Colombia. Descripciones 4. Bogotá: CCELA - Universidad de Los Andes.
• Morey, Nancy (1975) Etnohistory of the Colombían and Venezuelan Llanos. Tesis. PhD. Departamento de Antropología. Universidad de Utah. mec.
• Neira, Alonso de y Juan Rivero (1762) "Arte y Vocabulario de la Lengua Achagua"; Lenguas de América: 1-174. Madrid: Manuscritos de la Real Biblioteca, 1928.
• Rivero, Juan (1733) Historia de las misiones de los llanos del Casanare y los ríos Orinoco y Meta. Bogotá: Biblioteca de la Presidencia de Colombia 23, 1956.
Referencias
[1] http://www.sil.org/iso639-3/documentation.asp?id=aca
Andakí
Andakí, andaquí, aguanunga o churuba es un pueblo indígena que habitó desde tiempos inmemoriales la cuenca alta del río Caquetá, al suroccidente del departamento colombiano de Caquetá y la bota caucana (valle del Fragua), y el suroriente del Huila (valle del Suaza).
Chamanismo
El nombre "andakí" o "daakí", está ligado al consumo ritual del yajé. Para algunas lenguas indígenas, andakí y yajé son sinónimos. Para conocer el "espíritu del yajé" y la disposición de éste, se requiere un preparado especial, que los chamanes denominan "andakí", e incluye el uso de las flores del "borrachero" (Datura stramonium). Estas flores son identificadas con la inmensa flor mítica de borrachero que se convirtió en el sol, tras ser penetrada y fecundada por el yajé, que se elevó tras ser porbado por los hombres (Ramírez y Pinzón 1987, 198). Por otra parte, los chamanes inga, reconocen el papel que tuvieron los andakí, para adquirir su conocimiento del yajé.
Resistencia
En principio formaron parte de la Federación Pijao con el ataque a el asentamiento invasor de Francisco Díaz en 1637 y reportado en acta del cabildo de Timana el 28 de enero de 1637. La resistencia andakí a la conquista se prolongó hasta el siglo XVIII. En 1721 tuvo lugar una sublevación general de las tribus del Putumayo y Caquetá, que contó con la participación Andakí, Tama y "Mocoa" (Friede 1953, 24, 241). A la resistencia activa mediante sublevaciones y ataques a las misiones y pueblos de colonos, se unía una resistencia pasiva, económica, mediante las relaciones de intercambio entre los Andes y la selva, las cuales incluían el chamanismo y por tanto el curanderismo, como poder cultural y la participación en la vida de las dos regiones (Ramírez 1979).
Lengua
Del idioma andaquí se conservan dos vocabularios, uno recopilado por un anónimo en 1788 y publicado en Lenguas
de América en 1928; y otro recopilado por Manuel María Abis y publicado en 1855. basado en ellos, Rivet (1924)
clasificó el andakí como lengua chibcha. Aunque en tal clasificación concordaron varios expertos, otros consideran al andakí como lengua aislada o no-clasificada y algunos la relacionan únicamente con el paez[1] o también con lenguas del piedemonte amazónico como tinigua, camsá y cofán.
Andakí 8
Sobrevivientes
Actualmente solo sobreviven comunidades rurales andakí en los municipios de Acevedo (Huila) y Belén de los Andaquíes (Caquetá), en inmediaciones de los ríos Pescado y Fragua, aunque estos indígenas ya no hablan su propio idioma. Sin embargo, los relatos regionales, especialmente de los indígenas inga que han ocupado parte del antiguo territorio andakí, insisten en que aún habitan andakíes no contactados en los bosques de las cabeceras del Madiyaco, y entre este y las cabeceras del Verdeyaco y el río Fragua, abajo de los picos de La Fragua, al sur de la bota caucana, donde documentos del siglo XIX ubicaban los últimos refugios de andakíes selváticos.
En Belén fue erigida la estatua El Último Andaquí, del escultor Emiro Garzón. Este monumento al pueblo andakí está ubicado en la entrada de la población, tiene una altura de 8 m por 4,50 m de ancho. Simboliza a un Andaquí que emerge de lo profundo de la tierra; sus manos son el símbolo de rebeldía que se levanta en el infinito; del fondo de la tierra brotan, en cambio, otras dos manos que tratan de hundir el rostro del indígena.
Referencias
• Albis, Manuel María (1855) "Los indios del Andaquí"; Vergara y Vergara, José María y Evaristo Delgado eds. El
Alto Magdalena. Popayán 163-165: 28-32. Popayán: Imprenta de La Matricaria, 1936.
• Friede, Juan (1953) Los andakí, 1538-1947; historia de la aculturación de una tribu selvática. México: Fondo de Cultura Económica.
• Ramírez de Jara, María Clemencia (1979) Frontera Fluida entre Andes, Piedemonte y Selva: El caso del Valle de
Sibundoy, siglo XVI-XVIII. Villavicencio : Lit. Juan XXIII.
• Ramírez de Jara, María Clemencia y Carlos Pinzón (1987) "Indígenas del Valle de Sibundoy"; Introducción a la
Colombia Amerindia: 189-201. Bogotá: ICAN. ISBN 958-612-051-1
• Rivet, Paul (1924) "La langue andakí"; Journal de la Société des Américanistes XVI: 19-92.
• Vargas Motta, Gilberto (1958) "Monografía histórica de Acevedo: apuntes sobre los Andakí, algunos capítulos ". Neiva: Imprenta Departamental.
• Varios (1928) Lenguas de América: manuscritos de la Real Biblioteca VI: 176-195. Madrid : Gráficas Reunidas. • Adelaar, Wilhem (2004). The Languages of the Andes. Cambridge University Press. ISBN 978-0-521-36275-7.
Enlaces externos
• Belén de los Andaquíes [2]Referencias
[1] Adelaar, 2004, p. 611
Andoque 9
Andoque
Andoque o Paasiaja es el pueblo indígena que habita actualmente en la parte inferior del caño Aduche, corregimiento de Puerto Santander (Amazonas) y en el río Caquetá, abajo de Araracuara. Los Andoque se designan a sí mismos como "gente del hacha" (pʌʌsíʌhʌ).
Historia
Los Andoque vivían inmemorialmente en ríos del alto Cahuinarí (Yacapeché, Duché) y en los ríos Monochoa, Aduche y Quinché, tributarios del Caquetá. Otra parte estaban localizados en el tramo Araracuara-río Quinché. Se estimaba su población en 10.000 personas en 35 linajes patrilineales. Eran conocidos por sus vecinos como proveedores de hachas de piedra de calidad, yaque conocían y controlaban el sitio donde se encontraban las piedras más duras, aptas para su febricación.
Durante la fiebre del caucho, a comienzos del siglo XX, fueron víctimas de la explotación esclavista de la empresa Peruvian Amazon Company o Casa Arana, que perpetró un verdadero genocidio entre los nativos. Según la tradición oral, tras el fracaso de la rebelión de los indígenas amazónicos, dirigida por Yorocaamena, sólo un pequeño núcleo de Andoques logró sobrevivir o escapar a la deportación ejecutada por los caucheros. Tal núcleo fue en parte aglutinado por el entonces joven andoque, Hiñeko, hijo de un jefe de la misma etnia, deportado.
Los mayores en elgrupo sobreviviente se opusieron a la construcción de nuevas malocas (casas comunales) ya que acarrearía el exterminio del grupo. Temían que al encontrarse en malocas serían más vulnerables. A la vez interiorizaron un proceso de rechazo del ritual, como resultado de la derrota experimentada. Los jóvenes asumieron, entonces, la iniciativa de reactivar la vida ritual y comunitaria. Hiñeko encontró un pescado colgado en la puerta de su casa unifamiliar e interpretó ese hecho como signo de que debía construir una maloca, promover las ceremonias y rituales tradicionales, así como los lazos de alianza ligados con ellos.
Unos veinte sobrevivientes que propiciaron un proceso de resurgimiento cultural muy notorio y lograron el reagrupamiento, de manera que en la localización actual conviven más de 200 Andoques, que se caracterizan por un especial celo por defender su lengua, cultura, usos y costumbres. Sin embargo, como consecuencia de la relocalización compulsiva de la población nativa por parte de la compañía cauchera aun se encuentran en el Ampiyacu, Perú, algunos indígenas Andoque.
Economía
La subsistencia de los Andoques se basa en la agricultura itinerante. Abren chagras cada tres años y luego las abandonan para permitir que la selva se mantenga. Usan el sistema de tumba y quema. El hombre es el encargado de tumbar, mientras que las mujeres se encargan de la quema, siembra, cuidado de la chagra y cosecha. Los cultivos principales son la yuca amarga (dɨhakopi), chontaduro (noêpa), plátano, ñame, calabaza, piña y ají. En una misma chagra pude haber entre 8 y 15 especies cultivadas diferentes.
La caza y la pesca son un complemento fundamental de la dieta, aunque ahora se practican con instrumentos adquiridos, como escopetas, anzuélos metálicos e hilos sintéticos. Siguen fabricando canastos y otros útiles de fibras vegetales, como las hamacas y sebucanes para exprimir la yuca. Además, extraen caucho (tekamə) para la venta.
Andoque 10
Maloca
La casa colectiva o maloca (bo'əkonə) es el eje de la vida social y ceremonial; tiene, dos entradas, la principal mira hacia el oriente y la auxiliar al noroccidente. La parte central está delimitada por los estantillos mayores; en el centro, hacia adelante, está situado el mambeadero o lugar ceremonial masculino, donde se reúnen los hombres a consumir la coca (hípie) y el ambil (tabaco gelatinoso). A un lado, en la parte delantera, están colgados los tambores llamados
manguarés. El costado masculino está al lado derecho de la entrada principal de la maloca y se encuentra delimitado
por un gran "palo de danzar" denominado tusi, o sea "palo multiplicador". Al lado izquierdo y cerca de la entrada auxiliar, está el área femenina.
En su resguardo hay tres malocas. Alrededor de ellas se agrupan las viviendas (i'pəko)de las familias extensas pertenecientes a cinco clanes patrilineales: Gavilán, Venado, Sol, Hormiga arriera y Escarabajo. Las malocas tienen forma rectangular con bordes redondeados y techos de dos aguas y están cubiertas de paja de palma hasta el suelo, excepto en las entradas.
En el "baile del chontaduro" los invitados representan la bocana del río, los pescados, las mujeres y la función de aliados.
Lengua
Se considera, por el momento, que la lengua de los Andoque es independiente, aunque algunos la han clasificado como integrante de la familia de lenguas bora-witoto. Se puede afirmar que registra semejanzas tipológicas con las familias lingüísticas de la región (arawak, bora, tukano) y préstamos de vocablos witoto, pero no se han probado correspondencias sistemáticas con ninguna de ellas.
En idioma andoque se pueden distinguir oraciones descriptivas, imperativas, exhortativas, de adevertencia, optativas y permisivas. Las descriptivas un estructura sintáctica dual predicado + sujeto.
El sujeto no aparece como un nombre o sustantivo, sino bajo la forma de una "asertivo", compuesto por un índice gramatical y las marcas de modalidad que lo rodean. Doce índices son posibles en esta posición de sujeto, 4 índices personales, 8 índices de género o clases de entidad: Así, los protagonistas de la interlocución son referridos por los índices personales o- ("yo"), ha- ("tú"), ka- ("nosotros") kə- ("ustedes"); las entidades que no participan en la interlocución se calsifican en:
animadas masculinas presentes (-ya-) ausentes (-o-) femeninas presentes (-î-) ausentes (-ô-) colectvo (-ə-) inanimadas
blando o ahuecado (-o-) rígido o alargado (-ó-) otros (-ʌ-)
El predicado verbal adjetivo tienen un sufijo que concuerda con el índice del sujeto: -ʌ para animados y blandos o ahuecados; -ó para rígido o alargado; -i para los otros. Además se marca con prefijos que indican modo, dirección o aspecto e infijos de tiempo. El predicado nominal (lo que algo es en sí mismo) no tienen sufijo de concordancia ni prefijo dinámico, pero sí pueden presentar infijo de tiempo y modo, como verbo. Las demás funciones argumentales
Andoque 11
(beneficiario, instrumental, locativos) aparecen fuera del verbo bajo la forma de índices sufijados por una marca de caso. Hay 11 sufijos casuales.
Por otra parte la oración tiene marcas de conocimiento, cuatro para destacar si el saber es propio o del interlocutor y otras dos para determinar si la información procede de otra persona o de una deducción propia. La marva -nokó sirve para focalizar el relato, bien sea destacando los protegonistas o indicando el momento culminate.
El contenido de la función de sujeto parece ser presentar el estado de cosas organizado desde el punto de vista de uno de los participantes o desde ninguno de ellos.
Fonología
VocalesAnteriores Centrales Posteriores Altas i î ɨ u
Medias e ê ə ~ə o ô
Bajas a â ʌ ~ʌ ɒ Son nueve vocales orales y seis nasales, que pueden tener tono alto o bajo. Consonantes
labial alveolar palatal velar glotal oclusivas sordas p t k ʔ
oclusivas sonoras b d j (y)
nasales m n ɲ (ñ)
fricativas sordas f s h
Referencias
• Espinosa Arango, Mónica Lucía 1995 Convivencia y poder político entre los andoques. Bogotá: Editorial Universidad Nacional de Colombia.
• Guzmán González, Manuel José 1971 Caucho y relaciones interétinicas entre los andoques del Caqutá. Bogotá. Universidad de los Andes.
• Jara, Fabiola 1996 "La miel y el aguijón, taxonomía zoológica y etnobiología como elementos en la definición de las nociones de género entre los Andoke (Amazonía colombiana)"; Journal de la Société des américanistes 82: 209-258.
• Landaburu, Jon 1976 "El tratamiento gramatical de la verdad en la lengua andoque" Revista Colombiana de
Antropología XX: 79-100. Bogotá.
1979 La langue des Andoke (Amazonie colombienne). París: Ed. SELAF. (en francés)
• Landaburu, Jon y Roberto Pineda C. 1984 Tradiciones de la Gente del Hacha. Mitología de la Gente Andoke de
la Amazonia Colombiana. Bogotá: Unesco, Instituto Caro y Cuervo.
• Pineda Camacho, Roberto 1975 "La gente del hacha. Breve historia de la tecnología según una tribu amazónica".
Revista Colombiana de Antropología XVIII: 435-478.
• Witte, Paul 1978 "Caracteísticas del discurso en lengua Andoke", traducciónde Rosario casas; Estudios en Andoke
Andoque 12
Enlaces externos
• Andoque [1]
• Introducción a la Colombia Amerindia [2]
• Desarrollo de los Sistemas Agrícolas Tradicionales en la Amazonia [3]
Referencias
[1] http://www.etniasdecolombia.org/indigenas/andoque.asp
[2] http://www.lablaa.org/blaavirtual/antropologia/amerindi/witoto.htm
[3] http://www.lablaa.org/blaavirtual/publicacionesbanrep/bolmuseo/1988/21/boll2.htm
Arhuaco
Arhuaco
Población total ~14 mil
Idioma idioma Ika
Religión Religión tradicional,
cristianismo
Etnias relacionadas
kogui, damana
Los arhuacos, ika o ijka, son un pueblo amerindio que habita la vertiente meridional de la Sierra Nevada de Santa Marta, Colombia de filiación chibcha. Son aproximadamente 14 mil personas.[1]
El término lenguas arhuacas se aplica también a un subgrupo de lenguas chibcha formado por el ika, el kogui, el damana y otras lenguas extintas del norte de Colombia. Este término no debe confundirse con el término arahuaco que se aplica a otros pueblos de la región que hablan que no tienen nada que ver con las lenguas chibchas arhuacas.
Distribución y territorio
Monumento que representa a miembros del pueblo arhuaco en Santa Marta.
Los ika son bien conocidos por su organación dinámica y su nivel de concienciación política. Viven en los valles altos de los ríos Piedras, San Sebastián de Rábado, Chichicua, Ariguaní y Guatapurí, en un área reconocida por el estado como resguardo indígena de propiedad colectiva. Su principal asentatamiento es Nabusímake (anteriormente San Sebastían de Rábago).
Su territorio tradicional llegaba mucho más abajo que los límites actuales del resguardo y del poblamiento arhuaco, hasta la llamada línea negra imaginaria, que encierra varios de los sitios sagrados a los cuales siguen acudiendo los indígenas a hacer sus ofrendas o pagamentos. Los indígenas han perdido las tierras bajas, por la colonización y la expansión de las haciendas, lo que ha ocasionado a su vez la deforestación de la región.
Arhuaco 13
Comunidades
Los arhuacos están distribuidos en 22 parcialidades.
Zona Central: Nabusímake, la capital de los arhuacos; Yechikin y Busin. Zona Occidental: Serankua, Windiwameina, Singunei.
Zona Sur: Zigta, Yeurwa, Gumuke, Yeiwin, Seiarukwingumu, Buyuaguenka, y Simonorwa. Zona Suroriental: Wirwa, Yugaka, Karwa.
Zona Oriental: Sogrome, Donachwi, Timaka, Aruamake, Seinimin e Izrwa.
Aunque el poblamiento cotidiano es disperso, en los poblados se efectúan reuniones y ceremonias. El principal de ellos, Nabusímake, tiene un significado especial para los Arhuacos; está compuesto por unas cincuenta casas cuadradas y los templos circulares o Kankura de los hombres y de las mujeres.
Economía
La actividad económica fundamental de los Arhuacos es la agricultura, orientada principalmente a la subsistencia. originalmente cada familia poseía una parcela en tierra fría, otra en clima medio y otra en tierra caliente, pero de estás últimas ya no se dispone porque la invasión provocó la reducción territorial. En las tierras altas cultivan papa, cebolla, ajo, haba, repollo, lechuga, mora; tomate de árbol, calabaza, trigo y fique. En las tierras medias maíz, fríjol, yuca, arracacha, malanga, coca, algodón, piña, papaya, guayaba, maracuyá, granadilla, naranja y limón. Además crían gallinas, ganado vacuno, ovejas y cabras, en pequeña escala.
La producción de café tiene un objetivo principalmente comercial, para obtener productos que no se consiguen en la comunidad. También venden mochilas, aunque buena parte de la producción es para uso personal, ya que son una parte fundamental de la indumentaria propia. Los hombres fabrican la totalidad de la ropa y parte de las telas, aunque se utilizan actualmente géneros comprados.
Naturaleza y el hombre
"Los pueblos indígenas de Latinoamérica mantienen como principio la tradición para pelear con otras culturas. Los arhuacos, por ejemplo, hemos mantenido ese principio, que nos permite no solamente reconocer a todas las personas de la humanidad, sino a los otros seres.
Estamos convencidos de que el equilibro de la humanidad está en el respeto hacia los demás seres, no solamente entre los humanos, también entre las diferentes culturas; pero no solamente las culturas humanas, sino esas culturas de la naturaleza."[2]
Lengua
Hablan una lengua de la familia chibcha.
Fonología
VocalesArhuaco 14
Anteriores Centrales Posteriores Altas i + u
Medias e ə [✍: ë] o
Bajas a
Consonantes
Esta lengua registra 17 fonemas consonánticos:
labiales alveolares alveo-palatales palatales velares glotales oclusivas sordas p t ɕ [✍: ĉ] k ʔ [✍: ?] oclusivas sonoras b d ɟ [✍: J] ɡ [✍: g] nasales m n ŋ [✍: η] fricativas sordas s z fricativas sonoras β [✍: ß] ʑ [✍: ž] vibrantes r
Pensamiento
Los arhuacos son un pueblo profundamente espiritual y conocedor de su propia filosofía, que tiene un carácter globalizante. Creen en la existencia de un Creador y Gran Padre, Kakü Serankua, del cual provinieron los primeros dioses y seres materiales, otros padres como el sol y los nevados y otras madres como la tierra y la luna. Consideran a la Sierra como el corazón del mundo, desde el cual se originó en las diferentes piedras.
La naturaleza y la sociedad como unidad están regidas por una sola Ley Sagrada, inmutable, preexistente, primitiva y sobreviviente a todos y a todo. Podría el mundo existir o dejar de existir, sin que esto alterara en lo más mínimo la esencia de dicha Ley, la cual constituye el pensamiento universal de lo no manifiesto, único origen de la vida. La Ley universal Kunsamü, es representada por un niño, el Mamo Niankua. Esta Ley de origen halla expresión en el universo. Se da entonces una asociación entre Ley y pensamiento, que, a compás con el entorno, se transforma en Ley Natural. Esta Ley Natural da origen a la creación de la materia y a su evolución, equilibrio, preservación y armonía, que constituyen los objetivos fundamentales y la razón de ser de los Mamo, las autoridades espirituales de la sociedad arhuaca, que encarnan el seguimiento a la Ley tradicional.
Cada Mamo o Mamü es escogido entre diferentes candidatos de ocho a diez años edad y recibe una educación que dura como mínimo 9 años, 15 años en promedio. Pueden prolongar su estudio, especializándose en ciertos conocimientos. Son filósofos, sacerdotes, médicos y consejeros prácticos individuales y comunitarios. Su influencia es decisiva en la vida de cada persona y en la sociedad.
Conflicto reciente
En 1916 los Arhuacos solicitaron al gobierno enviar maestros para enseñar lectura, escritura y matemáticas, pero en vez de esto enviaron a misioneros Capuchinosdel centro del Paìs, que cuatro años después ya atropellaban la cultura indígena, e intentaron prohibirla a los niños, estableciendo un régimen de terror en un internado que denominaban “orfanato”. También establecieron trabajos obligatorios, razón por la cual los indígenas pidieron inútilmente que los retiraran de la región.
En 1943 los políticos de Valledupar, los misioneros y el Ministerio de Agricultura expropiaron sin indemnización la mejor tierra de Nabusimake para hacer una granja agrícola del estado. Los indígenas lucharon contra esto y formaron en 1944 la Liga de Indios de la Serra Nevada, que fue ilegalizada en 1956 por el gobierno militar.
Arhuaco 15
En 1962 el gobierno impuso la construcción de una torre de televisión en el cerro Alguacil, sitio sagrado. Allí se estableció una base del ejército para imponerle a los indígenas la obra. También se construyó una carretera en territorio indígena que abrió el camino a la colonización masiva y hasta hoy es un perjuicio al territorio indígena. Contra todo esto se reorganizó la Liga, que fue “prohibida” por los misioneros y el inspector de policía.
En 1972 fue conformado el cabildo Gobernador, que resultó una forma de organización adecuada para resistir y defender los valores y tierras indígenas. Los indígenas reorganizados lucharon por la salida de los Capuchinos, lo que lograron en 1983, después de ocupar pacíficamente las instalaciones de la misión el 7 de agosto de 1982.
Cultivos ilegales
Colonos, no indígenas, empezaron a sembrar en la Sierra Nevada marihuana, hacia 1975. Esto trajo problemas que afectaron a las comunidades indígenas, como reclutamiento de mano de obra indígena, aculturación de algunas personas y violencia. En la década de los 80 la situación empeoró porque muchos colonos pobres de diversos sitios del país, ante la carencia de tierra y de soluciones a sus necesidades elementales se establecieron en la Sierra para sembrar coca. Es muy diferente el consumo tradicional de las hojas de coca por los indígenas, del cultivo para producir cocaína mediante procesos químicos que realizan los colonos y los traficantes. Tras de ellos llegó a al Sierra el conflicto armado colombiano, al cual son ajenos los pueblos indígenas, los combates, la presencia masiva de militares, paramilitares (enemigos entre sí), guerrilleros y el asesinato de indígenas acusados por uno u otro bando de pertenecer al otro.
La colonización es un enorme problema social causado por la concentración de la propiedad de las mejores tierras que caracteriza a Colombia. La ilegalidad de los cultivos de marihuana y coca, así como la llamada guerra contra las drogas y las fumigaciones aéreas de cultivos ilegales, han dispersados estos por el país y han hecho que invadan muchos territorios indígenas, de manera que los resguardos sobre los cuales el estado nos ha reconocido propiedad están recortados por dentro. Mientras sigan esas políticas más territorios nuestros serán invadidos por los colonos y la guerra y además fumigados, de manera que entre más se fumiga, menos se reducen los cultivos ilegales en el país. El conflicto armado, hace que los contendientes de ambos bandos quieran controlar los cultivos ilegales como botín de guerra, por lo cual los territorio invadidos y los pueblos indígenas sufren enormemente entre dos fuegos y además de ver recortado su territorio, padecen violencia, reclutamientos forzados por grupos armados, asesinatos, amenazas, divisiones y los efectos de las fumigaciones sobre la naturaleza.
Megaproyectos
Ahora para completar se anuncia la construcción de represas en la Sierra Nevada, la hidroeléctrica de Bezotes, la de El Cercado. También se han diseñado planes turísticos en la Sierra. Esta situación completa el cerco a los arhuacos y pone en peligro las aguas y las tierras. Actualmente los arhuacos organizados en la Confederación Indígena Tairona, hacen frente a todas estas situaciones.
Referencias
• Orozco, José Antonio 1990 Nabusímake, tierra de Arhuacos. ESAP, Bogotá. ISBN 958-9079-83-0
• Botero Verswyvel, Silvia 1987: "Indígenas de la Sierra nevada de Santa marta"; Introducción a la Colombia
Arhuaco 16
Referencias
[1] Arango y Sánchez, 1998
[2] Sacado del Articulo Pensamiento Arhuaco (http://www.bioeticaunbosque.edu.co/Articulos/Articulos_Compl/Pensamiento_Arhuaco. pdf). Del libro “Bioética, sentido de la vida y fe religiosa” (http://www.bioeticaunbosque.edu.co/publicaciones/biosyethos18_bioetica. htm), Publicado por el Programa de Bioética (http://www.bioeticaunbosque.edu.co) de la Universidad EL Bosque
Awá
Esta página trata sobre el pueblo indígena que habita a ambos lados de la frontera colombo-ecuatoriana, que es diferente del pueblo Awá (Guajá) de Brasil. Pueden consultarse otros significados de Awa o Awá.
Los Awá, Kwaiker o Cuaiquer son un pueblo amerindio que habita a ambos lados de la frontera entre Colombia y Ecuador, en los bosques muy húmedos de la vertiente occidental de los Andes; desde el río Telembí en Nariño, hasta Carchi y Esmeraldas. Son más de doce mil personas, el 80 por ciento de las cuales vive del lado colombiano, en Ricaurte, Altaquer; Mallama, Barbacoas, Roberto Payán y Tumaco.
Los conquistadores los denominaron barbacoas por la forma de sus viviendas. También fueron denominados
telembíes por el río o sindaguas.
Forma de vida
Los Awá viven en pequeñas comunidades de familias extensas, distantes una de otra. Las casas se construyen sobre pilotes de madera con paredes altas y techos de cuatro aguas. Para subir colocan una tabla o tronco con muescas en forma de escalera.
Antiguamente confeccionaban sus vestidos con la corteza damajagua (Poulsenia armata). Aún fabrican sus sombreros con la fibra tetere (Qutanente lutea).
Practican la horticultura rotativa con tumba y sin quema (tumba y pudre). Los cultivos más frecuentes son maíz, plátano y caña de azúcar. Cultivan las tierras bajas y cazan en las altas, donde conservan el bosque. Entre los animales más cazados están la zarigüeya y varios roedores. Practican también la pesca, la captura de cangrejos y la recolección de frutos silvestres, larvas e insectos como el cuso del plátano. Crían pavos y gallinas.
Los Awá conciben un mundo superior poblado de seres con poderes especiales. Las creencias son reguladoras de las relaciones sociales y reproducen los valores culturales.
Lengua
Hablan Awá pit, lengua que pertenece a la familia lingüística Barbacoa. Tiene 5 vocales orales y 5 nasales y 16 consonantes:
Awá 17
Anteriores Centrales Posteriores Altas i ī + ~ u ū
Medias e ē
Bajas a ã
Consonantes
labial alveolar palatal velar glotal oclusivas sordas p t ĉ k ' nasales m n ñ fricativas sordas s ŝ x h fricativasonora z laterales l aproximantes w y
Las oclusivas sordas p, t, ĉ, k, se realizan como oclusivas sonoras b, d, J (palatal sonora), g, después de las consonantes sonoras m, n, l; entre vocales, como fricativas sonoras v, r´(vibrante lateral sonora), zy, γ; y al final de la pajabra p, t, k, se se postnasalizan pm, tn, knh.
Referencias
• Osborn, Ann 1991: Estudios sobre los indígenas Kwaiker de Nariño. ICBF - ICAN - Colcultura. Bogotá. ISBN 958-623-018-X
• Henriksen, Lee y Lynne 1979: "Fonología del Cuaiquer"; Sistémas Fonológicos Colombianos IV: 49-62. ILV; Editorial Townsend, Lomalinda (Meta).
Enlace externo
• Esmeraldas [1] Sección Los Awa
Referencias
Bara (indígenas) 18
Bara (indígenas)
Bara, Barasano del norte o Waimaja es una etnia indígena que habita en las riberas de los ríos Colorado, Yapú, Inmbú, Macucú y Tiquié, en el departamento colombiano de Vaupés y el estado de Amazonas (Brasil).
Son una fratria exogámica conformada por seis clanes patrilineales. Hacen parte de un sistema cultural regional de fratrias exogámicas diferenciadas lingüísticamente. Su propia lengua pertenece a la rama oriental de la familia tucano, así como las lenguas de las otras etnias o fratrias exogámicas, que forman parte de este sistema regional del Vaupés, basado en el intercambio matrimonial entre ellas. Las esposas y madres de cada uno, así como los esposos, e hijos de las hermanas de los miembros de una fratria o unidad lingüística no pertenecen a la misma. En la práctica cada persona habla varias lenguas, además de la lengua propia de su unidad o fratria.
Viven en casas comunales o "malocas" de 20 m de ancho por 40 m de largo, con una puerta principal al norte, para los hombres y otra al sur para las mujeres, con un área central usada en los bailes.
Su economía combina la agricultura itinerante, la caza y la pesca. El cultivo principal de la chagra es la yuca, al lado de la cual plantan diversas especies. Complementan la alimentación con la recolección de frutos silvestres e insectos. Las mujeres se encargan la alfarería y los hombres la cestería.
Referencias
• Jackson, Jean E. (1972) Marriage and Linguitic indentity among the Bara indians of the Vaupes, Colombia Ph.D. Disertation. University of Standford.
(1983) The fish people: linguistic exogamy and tukanean identity in Northwest Amazonia. Cambridge University. ISBN 0-521-27822-8
• Stole, Joel y Nacy (1979) "Barasano del Norte"; Aspectos de la Cultura Material de Grupos Etnicos de Colombia II: 1-55. ILV. Lomalinda: Editorial Townsend.
Barasana 19
Barasana
Barasana, Barasano del sur o Paneroa es una etnia indígena que habita en la cuenca del Piraparaná, al sur del departamento colombiano de Vaupés y está integrada por dos segmentos patrilineales exógamos: los Comea y los
Hánena.
La Maloca
Viven en casas comunales o malocas wi, con un jefe üjü que se encarga de organizar y coordinar las actividades de la comunidad, juntamente con su esposa que programa las actividades de las mujeres.
La maloca mide de 10 a 18 m de ancho por 21 a 28 m de largo y 8 m de altura. El techo de dos aguas desciende hasta 2 m de altura. Las paredes tienen dibujos de colores pintados sobre cortezas. Al frente está la puerta de los hombres y tras ella una banca larga donde se cumplen actividades masculinas. Luego hay un corredor de baile de 3 m de ancho. Entre este corredor y las paredes hay compartimentos familiares con fogón, donde se tienden las hamacas. Atrás se ubica la puerta de las mujeres.
Los bailes en la maloca, son acontecimientos sociales que integran las comunidades y unen su vida con el cosmos y la articulan con la naturaleza, los espíritus y la historia. La fabricación y conservación de los trajes, flautas y tambores, el arreglo de la coca y la preparación de las bebidas fermentadas para los bailes son muy importantes.
Economía
Combinan la agricultura itinerante con la caza, pesca, recolección y artesanía. El terreno para sembrar se abre tumbando los hombres un pequeño sector de selva al comienzo del verano y quemando antes de empezar las lluvias. El cultivo principal es la yuca amarga kî, sembrada por las mujeres, quienes también plantan batata, chonque, ñame, calabazas, caña de azúcar, plátanos, piña, marañón y otros frutales. Los hombres siembran maíz, chontaduro, aguacate, wamü, tabaco, coca y yajé.
Las mujeres son alfareras y fabrican diferentes clases de ollas de arcilla y el sartén grande o "budare" para hacer le casabe de yuca. Los hombres se encargan de la cestería y la carpintería.
Cazan con cerbatana, arco y flecha, jabalina o escopeta. Entre las presas están la danta, el pecaría, monos, armadillo, chacures y diferentes aves. Recolectan frutos silvestres, hormigas meca jia, saltamontes, larvas de abeja y "mojojoy" (wadoa) y coleópteros comestibles. Generalmente pescan con anzuelo y tienen canoas fabricadas por ellos mismos. El kûmû (chamán) sabe usar el yajé, la coca y el tabaco para relacionarse con el mundo espiritual y propiciar el éxito de la economía, la alimentación y la salud.
Lengua
Hablan una lengua de la rama oriental de la Familia Tucano, estrechamente relacionada con la de los Eduria (Taiwano), con quienes contraen matrimonio. Debido a las alianzas matrimoniales impuestas por la exogamia, frecuentemente hablan otras lenguas de tucano orientales como la de los Macuna.
Fonología
VocalesBarasana 20
Anteriores Centrales Posteriores Altas i ĩ ɨ ~ (ɨ ~) u ũ
Medias e ẽ o õ
Bajas a ã Son seis vocales orales y seis nasales.
Consonantes
labial alveolar palatal velar glotal oclusivas sordas t k oclusivas sonoras b d g fricativas sordas s h vibrantes r aproximantes w (v) j (y)
Referencias
• Hugh-Jones, Christine (1979) From the milk river. Spatial and temporal processes in Northwest Amazonia. Cambridge University Press.
• Hugh-Jones, Stephen (1973) A social anthropologial study of the barasana indians of the Vaupes area of
Colombia. Cambridge University, London.
(1979) The palm and the pleiades. Initiation and cosmology in Northwest Amazonia. Cambridge University Press.
• Smith, Richard y Connie (1976) "Fonología del Barasano del Sur"; Sistemas fonológicos colombianos III: 95-103. ILV. Lomalinda: Editorial Townsend.
(1978) "Barasano del Sur"; Aspectos de la Cultura Material de los Grupos Etnicos de Colombia I: 139-159. ILV. Lomalinda: Editorial Townsend.
Barí 21
Barí
Los Motilones o Bari, son un pueblo amerindio que habita en las selvas del Catatumbo, a ambos lados de la frontera entre Colombia y Venezuela y habla barí, un idioma de la familia lingüística chibcha.
Historia
El territorio tradicional Barí que se extendía por la cuenca del Catatumbo-Zulia y parte de Santa Ana, fue sustancialmente reducido, primero por la conquista y colonización española y más recientemente en forma aun más drástica, por la explotación del petróleo y del carbón en la región desde el siglo XX y la colonización colateral del espacio rural.
La resistencia del los Barí fue intensa entre 1530 y 1730, cuando los misioneros capuchinos estudiaron su idioma y comenzaron a catequizar algunos grupos y a conformar poblados indígenas. Al principio estos poblados fueron atacados por los Barí, al igual que los de los españoles, pero a partir de 1772 la gobernación de Maracaibo logró iniciar un contacto pacífico que llegó a incluir a por lo menos 21 comunidades Barí.
Los capuchinos propiciaron, mediante la entrega de herramientas metálicas, el traslado voluntario de los Barí a poblados en sitios escogidos por ellos, lo que ocasionó ciertos conflictos con los hacendados, atenuados por las ventajas que dio la explotación tranquila de plantaciones de cacao, de rutas comerciales y en algunos casos la disponibilidad de mano de obra. Esto traslados significaban modificar el patrón de vivienda multifamiliar elíptica o circular que albergaba la comunidad ("maloka"), a viviendas unifamiliares congregadas en poblados.
Durante la guerra de Independencia, los capuchinos se declararon partidarios de la causa del rey de España y enfrentaron a los patriotas, siendo derrotados en 1813 y tras ello la mayoría de los Barí abandonaron los poblados y regresaron a la selva. El obispo de Mérida quitó a los capuchinos la jurisdicción sobre los cinco poblados que aun quedaban en 1817. Aunque con la excepción del poblado de El Pilar, todos los demás fueron abandonados desde entonces, las relaciones entre Barí y criollos fueron pacíficas hasta 1882 cuando las tensiones con los hacendados provocaron enfrentamientos que se agravaron desde 1885.
En 1905 el gobierno del general Rafael Reyes otorgó al general Virgilio Barco la concesión para explotar petróleo hulla y asfalto en el territorio Barí. Los capuchinos regresaron enviados por el gobernó de Colombia desde 1910, y en 1914 un obispo visitó a los Barí. Sin embargo los conflictos se incrementaron debido a la expansión de las haciendas y la trata de indios hacia las haciendas del Zulia y aun más por las exploraciones petroleras y mineras, que los indígenas percibían como invasiones a lo profundo de su territorio. A finales de la década del veinte los Barí estaban en plena guerra de resitencia.
La Concesión Barco fue cedida por la familia del general a la empresa estadounidense Gulf Oil. En 1931 el contrato Chaux-Folson, entre el gobierno colombiano y la compañía estipulaba:
El gobierno les prestará a las compañías contratantes la protección debida para repeler la hostilidad o los ataques de las tribus de motilones o salvajes que moran en las regiones de que hacen parte los terrenos materia de este contrato, lo que hará por medio de cuerpos de policía armada o de la fuerza pública cuando sea necesario.
En contra lo dispuesto en este contrato se pronunciaron los Consejos y Ligas de Indios de otros lugares de Colombia, cuyo líder Quintín Lame escribió una carta a la Cámara de Representantes, protestando porque el gobierno se
compromete, a instancias de la Gulf, a atacar por la fuerza, con el ejército y la policía a mis hermanos los indios motilones, que viven y tienen sus labranzas en la región del Catatumbo."
La guerra entre los motilones y las petroleras, que duró 20 años, fue en extremo desigual. Flechas contra fusiles y aviones, de manera que finalmente los indígenas cedieron dos terceras partes de su territorio a las compañías y a la colonización.
Barí 22
Derrotados los Barí, fueron las misiones católicas (especialmente las misioneras de la Madre Laura) y evangélica (de Bruce Olson), los vehículos de la pacificación y de su relacionamiento con las sociedades colombiana y venezolana. En 1963, guiado por las concepciones del indigenismo, el director de Asuntos Indígenas de Colombia inició una labor de protección del territorio que aun era controlado por los Barí y luego se han delimitado algunos Resguardos Indígenas donde se reconoce su propiedad colectiva.
En el siglo XXI los Barí están nuevamente amenazados por los intereses de las empresas mineras en Venezuela, que aspiran a ampliar la explotaciones de carbón y por las empresas petroleras que desde Colombia desarrollan nuevas exploraciones y explotaciones en su territorio. Además han sido afectados gravemente por la dispersión de cultivos de coca de los colonos y por el conflicto armado que ocurre en Colombia.
Organización social
Cada grupo local está compuesto por aproximadamente 50 personas, que poseen hasta tres bohíos o "malokas" o casas comunales, en cada una de las cuales viven varias familias nucleares. Se establecen por unos diez años en un sitio escogido cerca de ríos abundantes en pesca, en zonas no inundables. En el centro de la maloka están los fogones, en los lados los dormitorios de cada familia.
La distribución interior de la maloka, que es núcleo sociopolítico, responde a las reglas de organización social. El jefe de la maloka es el ñatubai, el segundo es el abyiyibai, el tercero el ibaibaibai y ocupan en orden la maloka a partir de la izquierda de la puerta de entrada. Para cada Barí, los otros Barí conocidos son parientes o aliados. Los matrimonios se establecen entre aliados y son prohibidos entre parientes. En la maloka se busca que cada familia se ubique de manera que los vecinos sean aliados del hombre y parientes de la mujer. Los extranjeros son recibidos como parientes.
Una pareja se formaliza cuando participa conjuntamente en la construcción de una maloka. Generalmente el marido va a vivir con el grupo de la mujer.
Economía
Los Barí son agricultores, cazadores, pescadores y recolectores. Cultivan, en campos en los alrededores de las casas comunales, yuca, batata, plátano, zapallos, maíz, ñame, piña, caña de azúcar, cacao, algodón, achiote y ají, cazan aves, monos ,el pecarí, la danta y roedores. Utilizan como arma de caza y pesca el arco y flecha. La pesca es una fuente muy importante de su alimentación y para multiplicarla construyen represas temporales y usan barbasco. Entre los productos recolectados se destacan los frutos de la palma milpesos. Practican el comercio desde época inmemorial para obtener sal y actualmente para dotarse de herramientas metálicas, receptores de radio, baterías y otros artículos.
Sistema de representaciones
Para los Barí las concepciones fundamentales tienen que ver con el ordenamiento de la sociedad y la conducta, sin que sea muy importante el origen del mundo. Sabaseba vino desde el occidente cuando la tierra era caótica y él con su trabajo la ordenó, disponiendo el sol la luna y las estrellas. Cuando cortó una piña surgió el primer Barí, y de la siguiente la primera mujer Barira y de la tercera un niño bakurita. de las siguientes piñas cortadas surgieron los primeros ñatubai que aprendieron a construir las malokas y les fueron asignados sus respectivos territorios. Estos primeros barí eran saimadoyi, auxiliares de Sabaseba y enseñaron las labores de la agricultura, caza y pesca.
Las otras etnias (Yukpa, Wayúu, blancos y negros) y ciertos seres perjudiciales para los Barí, se conciben como surgidos de la ceniza de Sibabio una anciana que tras devorar a su nieto fue quemada por el padre del niño.
Consideran que sobre la tierra hay seis cielos en orden ascendente, donde viven diferentes seres, en el más alto el sol y Sabaseba; y bajo la tierra hay grandes extensiones de agua y cueva.
Barí 23
Véase también
• Parque Nacional Natural Catatumbo Barí
Referencias
• Beckerman, Stephen 1979: Datos etnohistóricos acerca de los Barí. Caracas: Universidad Católica Andrés Bello. • Jahn, Alfredo 1929: Los aborígenes del occidente. Caracas: Litografía y Tipografía del Comercio.
• Jaramillo Gómez, Orlando 1987: "Barí"; Introducción a la Colombia Amerindia: 63-74. Bogotá: Instituto Colombiano de Antropología. ISBN 958-612-051-1
• Jaulin, Robert 1966 "Les Bari"; Journal de la Société des Américanistes París, 55: 563-640.
1970: La Paz Blanca. Introducción al Etnocidio. Buenos Aires: Editorial Tiempo Contemporáneo. 1973: Gens du soi, gens de l'autre. Lamnay: Union Generale D'editions.
• Neglia, Angelo y Bruce Olson 1974: Una raza bravía. Bogotá: Instituto de Desarrollo de la Comunidad.
• Reichel Dolamtoff, Gerardo 1946: "Informe sobre las investigaciones preliminares de la Comisión Etnológica del Catatumbo"; Boletín de Arqueología 4:385. Bogotá.
• Solano Benítez, Guillermo 1970: 50 años de vida nortesantandereana. Bogotá: Librería Stella. • Vega Cantor, Renán 1995: Obreros, Colonos y Motilones. Bogotá: Fedepetrol - CISF.
Bora (pueblo)
Bora es un pueblo indígena que habita en el bajo Igará Paraná y las bocas del río Cahuinar´', afluentes del río Putumayo, en el departamento colombiano de Amazonas y en algunos lugares del Perú, a los cuales fueron trasladados forzadamente por los caucheros. Son aproximadamente 1.700 personas.
Viven en casas comunales o "malocas" octogonales con una entrada principal y dos laterales. La maloca se considera una representación del cosmos y se inaugura con una fiesta todzigwa. Tambores ceremoniales kümüba (maguare) se encuentran cerca de la entrada principal de la maloca.
Su economía combina la caza, pesca y agricultura itinerante. Los hombres se encargan de cazar, pescar, confeccionar hamacas y preparar las chagras, en tanto las mujeres practican la alfarería y siembran, cuidan y cosechan la chagra, en la que producen yuca amarga, maní, plátanos, tabaco, coca, chontaduro y frutas. Recolectan frutos silvestres y huevos de tortuga charapa.
Su lengua pertenece a la familia Bora y está estrechamente relacionada con la de los Miraña del río Caquetá y los Muinane de La Sabana del alto Cahuinarí y del alto Igará Paraná.
Referencias
• Guyot, Mireille (1972) "La maison des indies Bora et Miraña"; Journal de la Société des américanistes 61: 141-176. Paris. (en francés)
(1985) "Cantos del hacha de los bora y miraña de las selvas colombiana y peruana"; Amazonia Indígena 4 (8). Lima: COPAL.
• Telban, Blaz (1988) "Bora"; Grupos Etnicos de Colombia. Etnografía y Bibliografía: 149-153. Cayambe: Ediciones Abya-Yala.
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C-D
Camsá
Camsá o Kamsá es un pueblo amerindio que habita en el valle de Sibundoy al noroeste del departamento de Putumayo, y al este del departamento de Nariño, Colombia.
Parte del territorio Camsá fue conquistado por el Inca Huayna Cápac en 1492 y estableció allí la población quichua que hoy se conoce como Ingas. Tras la derrota de los incas en 1533, la región fue invadida por los españoles desde 1542 y sometida desde 1547 a sucesivas misiones católicas: franciscanos, dominicos, mercedarios, agustinos, jesuitas y finalmente los capuchinos que gobernaron hegemónicamente el Sibundoy entre 1893 y 1969. A partir de la salida de los capuchinos los Camsá han logrado establecer en su Resguardo, la autoridad autónoma del Cabildo indígena, reconocida por la Constitución colombiana de 1991.
Son agricultores y cultivan maíz, fríjol, "tumaqueño", repollo, habas, arveja, papa y otros tubérculos y hortalizas, destacándose en sus huertos la presencia de Plantas medicinales. Los chamanes, usan el yajé (Banesteriopsis spp.) para dirigir las curaciones y conectarse con el mundo mágico.
El traje tradicional del hombre es una larga kusma o poncho de fondo blanco o negro con listas azules o rojas. Las mujeres llevan blusa de un sólo color y falda negra que envuelven dos veces.
Lengua
Kamsá
Hablado en Colombia
Región Putumayo
Hablantes 4022 (2004)
Familia Lengua aislada
Estatus oficial
Oficial en Ningún país
Regulado por No está regulado Códigos ISO 639-1 ninguno
Hablan su lengua propia, la cual no ha sido clasificada en ninguna familia y se considera independiente. Sin ninguna prueba se la ha relacionado con la familia Chibcha. Es más probable su relación con otras lenguas de la región como el Andaquí, el Tinigua, el Cofán, el Awá y el Guambiano.
Tiene seis fonemas vocálicos y 20 consonánticos, entre los cuales se destacan como peculiaridad, las consonantes retroflejas (también presentes en el Guambiano). Estos son los fonemas de la lengua Camsá:
Camsá 25
Anteriores Centrales Posteriores Cerradas i i u
Medias e o
Abiertas a Consonantes
labial alveolar retrofleja palatal velar
oclusivas sordas t k oclusivas sonoras b d g nasales m n ñ africadas ts tš ç fricativas s š ŝ x lateraless l ly vibrantes r aproximante w y
Los fonemas p y f aparecen en palabras prestadas del castellano u otras lenguas.
Referencia
Bibliografía
• Bonilla, Víctor Manuel 1986: Siervos de Dios y amos de indios. Tercer Mundo, Bogotá.
• Howard, Linda 1979: "Fonología del Camsá"; Sistemas Fonológicos de Idiomas Colombianos I: 77-88. Editorial Townsend, Lomalinda.
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Carijona
Carijona, Koto o Huaque es un pueblo indígena, que habitó hasta el siglo XIX en el bajo Yarí (Caquetá, Colombia), en las inmediaciones de la serranía del Iguaje (cuenca del río Mesay, ríos Cuñaré y Amú y laguna Tunaima). Actualmente sobreviven una comunidad en el resguardo indígena de Puerto Nare, Municipio de Miraflores (Guaviare) y algunas familias a lo largo del río Caquetá en las localidades de La Pedrera, Puerto Córdoba y Puerto Santander, en el departamento de Amazonas.
Su lengua tsahá, hace parte de la Familia Caribe. Se supone que los Carijona (carífona), penetraron al Yarí desde el oriente, por el río Caquetá (Japurá). De acuerdo con la tradición oral de los Miraña, los Carijonas dominaron el río Caquetá debido a su poderío guerrero. En 1849 eran 9 mil personas pero la explotación del caucho y los traslados ligados a ella, causaron el descenso drástico de la población, que se agudizó por las guerras con los witoto y por el mestizaje con los patronos caucheros, como Savador Perea. Se sabe que los carijona resistieron a la cauchería y atacaron las instalaciones de la compañía "Calderón Hermanos" en el Cuñaré y al poblado de Calamar (Guaviare) en 1904.
Parte de los carijona sobrevivientes se han unido en matrimonios con parejas tucano o de otras etnias indígenas.
Referencias
• Fondarella, J. de (1925) "Excursión a los Carijonas del Guamal"; Catalunya Franciscana 3: 184-185. Barcelona. • Franco, Roberto (2002) Los carijonas de Chiribiquete. Bogotá: Fundación Puerto Rastrojo.
• Llanos Vargas, Héctor y Roberto Pineda Camacho (1982) Etnohistoria del Gran Caquetá [1]. Bogotá: Banco de la República.
• Rice, Hamilton (1910) "The River Vaupés"; Geographical Journal, junio de 1910. págs. 682-700.
• Robayo, Camilo (1986) "La flexión verbal del carijona". Tesis de maestría. Bogotá: Universidad de los Andes • Schindler, Helmut (1977) "Etnohistoria de los Carijona en el siglo XX"; Montalbán 6: 551-557. Caracas.
(1994) "Karihona"; Johannes Wilbert (ed.): Encyclopedia of World Cultures: South America VII: 191-194. Verenigde Staten: Gale Group. ISBN 0-8161-1813-2
Referencias
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Catíos
Catíos, es el nombre dado por las crónicas a las etnias indígenas de origen y lengua Caribe que en la época de la conquista poblaban vastas regiones del centro-occidente del hoy departamento de Antioquia, Colombia.
Etnias y territorio
Deben diferenciarse por lo menos dos pueblos diferentes a quienes se aplicaba el apelativo de catíos: • Por una parte estaban los embera y otros pueblos de lenguas chocó, que algunos agrupan dentro de la
macrofamilia caribe. Los descendientes de estos catíos habitan hoy zonas de los departamentos de Chocó, Córdoba y el occidente y sur de Antioquia.
• Por otra parte los catíos de Anzá y Ebéjico y probablemente los Nutabes y los indígenas del valle de Aburrá. Con las pocas palabras conservadas por la toponimia y en las crónicas de Fray Pedro Simón, Antonio Vázquez de Espinosa y el conquistador Jorge Robledo se considera que sus lenguas pertencían a la familia chibcha o estaba relacionada con el idioma paez.
Los catíos se extendían por las regiones antioqueñas (Colombia) de los hoy municipios de Sabanalarga, Buriticá, Cañasgordas, Frontino y Medellín, entre otros. Especialmente el área de Frontino estuvo habitada por mucho tiempo durante la conquista exclusivamente por los catíos, sin ninguna presencia española.
Juan Diego César, cronista de la época de la conquista, relata sobre la existencia de un gran cacique de nombre Anbaibe, quien tuvo dos hijos: Nutibara y Quinunchú. Nutibara fue el monarca de todo el reino Catío y
Quinunchú su jefe militar.
Idiosincrasia y cultura
Fueron, comunidades inteligentes, organizadas, belicosas, pujantes, valerosas y bravas, la más entre las que poblaron y poseyeron estas tierras del entonces Nuevo Reino de Granada. Las etnias catía fueron más bravas y luchadoras que las etnias chibchas pobladoras de las zonas centrales de Colombia en lo que hoy son los departamentos de Cundinamarca y Boyacá, característica que, mezclada con el valor de los conquistadores, dieron origen al mestizaje de la Región paisa. El gran escritor vallecaucano don Jorge Isaacs se expresaría así sobre estas comunidades:
“De qué raza desciendes pueblo altivo, titán labrador?” (véase: Paisa).
Los conquistadores acusaban a las "tribus catías" de ser "despiadadamente antropófogas" y aseguraban que en la guerra, su mayor botín eran los prisioneros, a quienes supuestamente engordaban como cerdos para devorarlos después.
Sin embargo, otro es el testimonio de exterminio que nos brinda la genética. Una investigación de la Universidad de Antioquia estableció que aunque el 90% de los antioqueños desciende de una mujer indígena, solamente el 1% procede de un hombre indígena, en tanto el 94% procede de un hombre europeo. Testimonio de un genocidio y un etnocidio, los españoles aniquilaron a los hombres indígenas para tomar a sus mujeres.
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Economía
La economía de los catíos se basaba en una agricultura amplia en productos, y en su comercio con las tribus aliadas de la región.
Practicaban también la medicina con excepcional ahínco. Hasta hoy, sus descendientes conservan aún la institución del Jaibanismo, que consiste en investir a quien corresponde de la dignidad jaibaná (médico). Esta unción se lleva a cabo mediante una ceremonia llena de ritos y actitudes hieráticas para poseer el bastón, una vara mágica que el jaibaná no abandonará jamás tras recibirla y con la cual realizaba la curación de todas las dolencias.
Los catíos poseían una fascinación ancestral por la historia, para cuya perpetuación rememoraban los hechos al compás de cantos y danzas. Al respecto anota Castellanos:
"Y aquesta de Catía, más serrana, Es en común (de más de ser valiente) Nación ingeniosa, bien vestida, Y que vive con peso y con medida."
Exterminio y legado
En 1556 el conquistador Gaspar de Rodas fue enviado a "pacificar a la nación catía" de Ebéjico. La resistencia fue encabezada por los jefes Tone, Sinago, Arame y Yutengo. En conjunción con sus aliados los catíos defendieron sus tierras y posesiones de los conquistadores, pero en 1575 fueron cruelmente aniquilados o mutilados, y los que quedaron se dispersaron huyendo hacia Caramanta, Urabá y la región del Atrato.
Sin duda uno de los más afamados personajes catíos fue el renombrado y poderoso monarca Cacique Nutibara, monarca comandandante de varios caciques entre los que se recuerdan Nogobargo, Tuatoque, Nacui, Buriticá, el valeroso Toné y, finalmente, Nabonuco, señor de la comarca donde hoy queda Frontino. Nutibara reside en el valle de Guacá, y desde allí gobernaba toda la región hoy comprendida por Medellín, Sabanalarga, Buriticá, Cañasgordas, Frontino y otros municipios.
En el Cerro Nutibara, promontorio en el centro de la ciudad de Medellín, existe una instalación turística conocida como El Pueblito Paisa, en donde se levanta una escultura del monarca Nutibara - del maestro José Horacio
Betancur -, al lado de su compañera Nutabe, y un puma bajo su pie como símbolo de arrojo.
Hay muchas más zonas y edificios llamados "Nutibara" en la ciudad de Medellín, como la central y tradicional
Plazuela Nutibara, el Hotel Nutibara, el Cerro Nutibara, entre otros, además del Salón Catío del Museo de
Antioquia, tal es la profundidad del recuerdo, la leyenda y aun el mito que este jefe indígena y su etnia aportaron a la construcción y evolución de la cultura antioqueña (paisa).
Finalmente, llegaron a haber discusiones en el Concejo de Medellín para nombrar otro de sus cerros tutelares, hoy conocido como “El Volador”, con el nombre del hermano de Nutibara, Quinunchú, de tal modo que el cerro se llamase para la perpetuidad "Cerro Quinunchú”.