AISTHESIS
N°33,
2000
EXPERIENCIA ESTÉTICA
E
IDENTIDAD
EN
AMÉRICA
LATINA
*Patricio Rodríguez-Plaza
Instituto de Estética
Pontificia Universidad Católica
de
Chile
Este
texto
se propone una aproximación ala
cultura estético-citadinalatinoamericana. Aquella
parte mayoritariade la
población noha
merecido,
hasta
ahora,
la
atenciónteórica
esperaday
su sensibilidady
expresividadhan
sidonegadas,
desconocidas
ominusvaloradasporla
miradade la élite
intelectual
que se abrogala legitimidad
sobre eljuicio
socialdel
gusto.Es
decir,
sehan dejado de lado los
mundos simbólicosmayoritarios, los
conflictosy las
diferencias,
y,
sobretodo,
seha
marginadola
performatividad estéticade la
que es capazla
muchedumbre.This
text
proposes an approachto the
Latin American
urban-aesthetic culture.That larger
part ofthe
populationhas
notbeen
given,
untilnow,
the
expectedtheoretical
attention andits
sensibility
and expressivenesshave been
denied,
ignored
or undervaluedby
the
view ofthe
intellectual
élite
that
arrogatesitself
the
legitimacy
concerning
the
socialjudgement
oftaste.
In
otherwords, the
major symbolicworlds, the
conflicts anddifferences have been left
asideand,
most ofall, the
aesthetic manifestationsthe
crowdis
ableto
performhave
been
marginalized.I. GENERALIDADES
Como
problema,
la
identidad
latinoamericana
noha dejado de
provocarla
reflexión
de la intelligentsia (de la
culturaformal
y
especializada) del
continente.In
clusohoy,
cuandolos deconstructores de
"las
grandesteorías"parecen volversehacia
otras preocupaciones menosprovocativas,
dicha identidad
continúaapareciendo como"un
lugar
comúnirremplazable"
*
Título
quetienecomobase
la
ponencia presentada alXIII Congreso Internacional
de
Estética
(Lahti, Finlandia,
1995),
cuyasideas
centrales sirvierontambiéncomofundamentoalcurso queimpartíen
La Facultad
de Filosofía
de la
Universidad Michoacana
de
San Nicolás
de
Hidalgo
(Morelia,
1996).
Agradezco
aRosario Herrera
la invitación
adiclia
Facultad,
ya que ello mepermitió,no sólo conocer partede
México,
sinoademásdiscutir
conlos
estudiantes,en un ambientedefraternidad,
éstas
queson algunasde
mis preocupacionesteóricas.Reconozco
tambiénquela
lectura
del libro de
Katya Mandoki (Prosaica. Introducción
ala
estéticade lo
cotidiano,Grijalbo,
1994)
así comolas
conversacionesquehe
tenidoconla
autora,han
sido una referenciaimportante
para mitrabajo.Puede discutirse
eltono,
el marcoteórico
olos
lugares
endonde debería
replantearse el asuntode la
identidad,
ya que comoha
escritoTicio Escobar "la
conquistade
la
identidad
supone siempre unriesgo,
puedeterminar
en cualquierlado,
puede resolverse ono,
puedetener
una soluciónfeliz
en un nively
unadesdichada
en otro"1.Pero
no puede olvidarsela
pertinenciacon respecto ala
significación que
ha
aportadoaldebate intelectual latinoamericano.
Obviamente
estono sóloha
sido el caprichode
unaintelectualidad ávida
de
novedades
exploratorias,
sinotambién
el resultadode las
evidenciashistóricas,
construidasportodos
desde
elmomentomismodel
mutuodescubrimiento
iniciado
hace
quinientosaños.En
efecto,
desde
el origende
la
imposición,
recomposicióny
afirmaciónidentitaria,
este continente seha
vistoconfrontado a señalar sulugar de
pertenenciay
a marcar sutiempo
de
relato propio.Por
lo
que unejerciciode dilucidación intelectual
que se atenga exclusivamenteala
"artisticidad"
de
lo
estético,
estácondenado,
sino alfracaso,
al menos a una relativa esterilidad.Entenderlo
asíha
significadoy
significa aúnhoy
el encubrimientode las
muchas otras posibilidadesimaginativas
que componen aquellosterritorios.
Así
es como numerosas enunciaciones analítico-estéticasde lo
latinoamericano,
incluidas
ciertas posturasde los
particularismos,
parecen manipular unaidea
refractaria ala
que quizásseala
más evidentede
esas posibilidades.Me
refieroalas
experiencias sensitivo-vivencialesmayoritarias2del
continente.Es decir
queenmuchos casos se pierde
de
vista queAmérica Latina
se presentahoy
más que nunca como un vasto universode
resemantizacionesestéticas autoconstruidasy
no sólo como unespaciode
posibilidadesy de
carenciasartísticas3Esto,
enel campode la
sensibilidad expresiva significa que sonmillonesde
personaslas
que se venhoy
lanzadas
a vivirbajo
elinflujo
de
ciertas constantes narrativas(como la
pinturacallejera,
las
animitas,
las
arpilleras,
la
canción,
elbaile,
la
fiesta,
las
telenovelas,
ola fotografía). Siendo
capacesde
manipularsugestión ya sea real oimaginariamente41
Escobar,
Ticio.
"Identidad,
mito; Hoy"en
Artfrom
Latin America: La
citatranscultural.
Sydney: Museum
ofContemporary
Art,
1993.
2 Mayoría
o mayorías serán aquínociones operatoriasparahacer
referenciaalo
multitudinario,
ala
masa, ala
cantidad poblacionaly
susderivaciones
entanto multitud;"cultura
ordinaria"de
"gente
ordinaria"(de Certeau. L'invention du
quotidien.Arts defaire. Paris:
UGE,
1980).
Esto,
paraafirmarlo
numéricamente mayor entantosentidoy
realidaddesbordante
digna
de
atenciónanalítica,
evitandoigualmente
toda estigmatización o cumplido gratuitoy
dejando de
lado,
almenospor elmomento,lo
cualitativo.3 Las imágenes
másfrecuentes
conlas
cuales se pretende probar el«subdesarrollo»culturalde
los
pueblos periféricoses entérminosde
sus escasasobras,resultadosy
alcancesdentro
del
ámbito del
arte.Sin
embargohabría
querecordar,primero,que eltérminosubdesarrollo perteneceallenguaje "endémico
y
castradode
las Naciones
Unidas"(Paz,
Octavio. Los hijos del
limo,
Barcelona: Seix
Barral,
1989.
p.42)
y
segundo,que el arte no es ni mucho menos el solo parámetrode
evaluacióncultural;
en elsupuestocaso que esotuviese algún sentido.4 Sigo
en esto aJesús Martín-Barbero y
suidea del
estudiode las
comunicacionesen cuantomediación, esto es"de
cultura,y
porlo
tantonosólode
conocimientosinode
reconocimiento.Un
reconocimiento que es,en primerlugar,
desplazamiento
metodológicopara rever elprocesoenterode la
comunicacióndesde
su otrolado:
elde las
resistenciasy las
resignificacionesque se ejercendesde la
actividadde
apropiación,desde los
usosquelos diferentes
grupossociales,
clases,etnias, generaciones, sexos, hacen de los
mediosy
los
productos masivos.Y
ensegundolugar,
reconocimientohistórico:
reapropiaciónhistórica del
tiempode
la
modernidadlatinoamericana
y
susdestiempos
abriendobrecha
enla
tramposalógica lineal
conquela homogenización
capitalista aparentaagotarla
realidadde lo
actual".Por
unas políticasde
comunicación enla
cultura.Cali: Universidad
del
Valle, 1996,
p.160.
AISTHESIS
N°33,
2000
Todo
esto configuraríaununiverso citadino que afalta de
mejordenominación
llamo
cultura ambiente(cuestión
sobrela
quevolveré) y
que parece separarse— a ve cesaludiéndolo,
otrasnegándolo—de lo
artístico.No
setrata
porlo
tanto
de legiti
mar o anular estas experienciasteniendo
delante
el paradigmaarte,
sino encontrar unadenominación
másadecuada.Tampoco
tendría
objeto moverme sólo en elaspecto
producción-resultado ya que ellodesvirtúa
cualquier conocimiento que se quiera abarcadory
riguroso.Más bien
setrata
de
encararlas
condiciones queposibilitany
quedisponen
estas aventuras.Desde
un anversoy
un reverso se produce aquí una estéticaisofónica
que maniobra enlo
cotidiano,
conformandoy
construyendolo
estético5.Mi
postura quiere plantear estehecho desde
la
teoría estética,
no sólo porque es el quehacerteórico
que conozco un pocomejor,
sino porquelo
que acabode
señalar me parece más evidente en este campo cultural.Colores, formas,
movimientos,
imágenes y
sonidos sonla
materiaque envuelvey
estructura estetipo
de
accionar,
que
disuelto
enlos
plieguesde las
colectividades producelo
que mehe
atrevido adenominar
hecho
estéticototal
(asunto
sobre el que tambiénvolveré).Es
por elloqueme parece
ineludible
la
re-ubicaciónde la
estética como unadisciplina
o campode
problemas que no agote en el arte sus posibilidades
de
alcance.Mi
proposición esexploratoria,
luego
profundamenteproposicionaly limitada
ados
ejestransitantes
que podríanabordarsede
muchasmaneras.En
primerlugar habría
que ver cuálha
sidola
propuestade la
culturaformal
einstitucional
latinoamericana,
privilegiandoallíla
poética vanguardista.En
unnivelmayor,
de
lo
que setrata
esde
verhasta
qué puntoestapoética se convierte en una"pregunta"
marginal
frente
al gruesode las
"respuestas"manejadasfrecuentemente
porlas
grandesmayorías.En
una segundaparte,
escudriñaratientas
enaquellos mundos mayoritarios enbusca de herramientas
que permitanacotar,
nosólo estasrealidades,
sinotambién
nuestraspropias provocaciones. ¿Dónde
y
cómo se producen estosfenómenos? y lo
que es másimportante
¿quésondesde
susinmanencias
y
trascendencias?
En
fin,
ubicarse críticamente entodo
estosignificatambién
nombrarde
otro modoy
poner enduda
las formas
acostumbradasde
enunciación.Con
esteobjetivo es que elmanejode
conceptostales
como estéticay
artepasapor una ubicaciónde
ambas especificidades como unainvención
histórica
de la
modernidady
no como conceptostranshistóricos
y
esencialistas,
que resolveríande
unavezy
parasiemprelos
eventuales enigmasteóricos.
Estos
tres
conceptos sejustifican
y
se entrelazanmutuamentey
no es posible entender ninguno por separado sinhacer
mención alos
otros, aunque, claro,
esla
nociónde
modernidadla
que mayor reclamohace de
su arqueología.Por
modernidadseentiende aquelladimensión
culturalinaugurada luego de
la Edad
Media
europeay
queha
producidouna mutación radicalde las formas y los
sentidos queconstruyenla
realidad.5
En
castellano estaforma
neutra permite sustantivar unaidea
general,dotándola
de
una expansión semánticay de
un sentido abarcadorque notienesino con estaforma.
Desde
una visiónconocida,
la
modernidadhabría
producidodesencantamien
to
del
mundo,
(con
la
consiguiente secularizaciónde la
sociedad),
concepciónlineal
del tiempo (el futuro
puesto enellugar de lo
deseado),
compartimentacióny
especia-lización de los
saberes,
capitalismoy
el comienzode
una erade
desiguales
interconexiones
geográficas.También
críticay
cambiocomofundamentos
de
una era que noha dejado de
alimentar aOccidente
y
al restodel
mundo por másde
cinco siglos.Fenómeno
exclusivamenteoccidental,
dueño de
unsinnúmerode
arquetipos,
luego
forma
privilegiadade
imposición,
asimilacióny
comprensión paradigmáticafrente
al restode
las
culturas.Tiempo de
experimentación einvención,
endonde
lo
humano
se convierte en"la
medidade
todas
las
cosas".El Yo individual
como sujetode
reflexióncon respectoa símismo,
comoconrespectoala
naturaleza,
al cosmos eincluso
con respecto aDios6En
cuanto alarte,
éste
es el resultadode la
trizadura
producida por estos nuevostiempos.
De
algún modo es el nacimientode
una autorreflexiónde las
formas,
de
un mundo metafórico vuelto sobre símismo,
asuntodesarrollado durante
toda
la
modernidad.Como
no puedo más que expresarme entérminos
modernos(¿postmodernos?)
diré
que el artees,
de
algunamanera,
"la
belleza hecha
apropósito,
o ensí"
(Debray),
elcual reclama una apreciación
desinteresada,
sinconcepto,
centrada preferentemente enla forma (Kant). Todo lo
cual esinconcebible
sin aquello queDanto
ha llamado
el mundodel
arte7:autorreflexióndiscursiva,
especializaciónhistoriográfica,
disciplina
estética,
espacioexpositivo,
autoríay
campoespecífico;
sobresaliendounapercep
ciónartística8cuyos ejes constitutivos
estructuran,
tanto
unadimensión
cultural sin crónica como otradiacrónica,
quedisuelve
ojerarquiza
saberesy
percepciones.Ello
cuestiona,
luego,
la idea de
que elartehaya
existidosiempre,
camuflado entre otras muchasy diferentes dimensiones
culturales(la
magia,
la
religión,
la historia
ola
política).
Quizás
nohaya
mejor ejemplificaciónde
todo
este asunto que el nacimientodel
"cuadro"como unmundo
insólito de
representaciónvisual,
cuya correlación entérminos
de
génerospicturales esla
apariciónde la
naturalezamuerta,
el paisajey la
escenade
interior.
6 Hago
aquíunensamblajebastante
asistemático,que no siempre seráexp
licitado
en eltrascursode
estas notasy
que corresponde alas ideas
expresadas porBerman,
Marshall. Todo lo
sólido sedesvanece
en el aire.La
experiencia
de la
modernidad.México: Siglo
XXI,
1994. También
aHabermas,
Jurgen. Le
discours
philosophiquede la
modemité.Paris:
Gallimard,
1990 y
aPaz, Octavio,
op. cit.7 Ver
a este respecto aDanto,
Arthur. "Le
mondede
l'art"en
Philosophie
analytique et esthétique.Paris:
Meridiéns
Klincksieck,
1988.
También
a propósitodel
museo como elespacioespecialmente condicionado para colocar(exponer)
esto que sedenomina
arte,consultar aPomian,
Krzysztof. "Le
muséeface
ál'art de
son temps"
en
Le Cahiers
du Musée National
d'Art
Moderne. Hors
serieParís,
1989.Todo
esto no significa negaren elfenómeno
artísticolas dimensiones
sociales,sean estasparticulareso colectivas.A lo
que apunta es alhecho histórico de
que en mediode
todasesasdimensiones y
sólo en ellas sejustifica la
evidenciade
esta especificidad.
Ver
en este caso aMarcuse,
Herbert. La dimensión
esthétique.Pour
une critiquede l 'esthétique
marxiste.
Paris:
Seuil,
1979.
8
Aclaroque el concepto arte posee varias acepciones que puedenconsultarseen elVocabulaire d 'esthétique
(Erienne
Souriau. Paris:Presses Universitaires de
France,
1990). Alli
selee
el sentido en el quelo
estoy
utilizandoaquí:"on
a voulu réserverle
nomd'arts á
ceuxdont les
oeuvres n'avaientaucune utilitépratique, en estímant que cedésintéressement leur donnait
une placesupérieure"p.
168. Para
una visión críticade
las
condicioneshistóricas
quehan
posibilitadoesto queha dado
enllamarse,
de
manera untantoinexacta,
AISTHESIS
N°33,
2000
Imagen
objetual que notiene
porfunción la
veneraciónnimenos unlugar de
exposición estrictamente
reglamentado,
como eraelcasode la imagen
religiosa.Un
"cuadro"no esun
icono
y
porlo
tanto
no esposible conectarseatravés
de él
con una vidatrascendente9.
Ahora
bien,
unode
los
tantos
y
fundamentales hechos históricos
que marcaa
la
modernidad nacientees elllamado Descubrimiento
de América. Hito
dialógico
ya que si algo nohubiese
cambiadoenEuropa los
grandes viajesno sehubiesen
producido10
Este hecho
trascendente
da
como nacimiento al primer ciudadanoverdaderamente moderno
tanto
entérminos
raciales comoculturales,
llamado
profusamente
desde
entoncescriollo,
mestizoy
mástarde
latinoamericano. Luego
toda
unamodernidad-otra cuyos signos máselocuentes,
aunque noexclusivos,
seubican
hoy
enla
ciudad como espaciode
perpetuo cambioy
continuatradición.
Mucho
seha
discutido
acercade
los
logros,
promesas,
falsedades
o elinacabado
proyecto
de la
modernidad.Sin
embargohay
quedarle
créditodesde
nuestrotema
en cuanto a su creación(tautología obliga)
cultural más exitosa:la
nociónde
artey
todos
sus
desplazamientos
objetualesy
semánticos expandidoshoy
porbuena
partedel
mundo.Igualmente
su capacidadde
provocar(en
eldoble
sentidode desafiar y
generar)
nuevas realidades que quizás sealejen,
inevitablemente,
de
uncentro.En
esteúltimo
casotoda
una cultura continental que seha
percibido,
no sintremendas
contradicciones,
comola
alteridad por excelencia:Latinoamérica
uMucho
seha
especuladotambién
acercade las inautenticidades
oincumplimientos
de
estecontinente,
sobretodo
enlo
que respecta a su convivenciasocio-política,
como ala falta
de logros y distribución
económica.No
obstante,
habría
que concederle gracia en cuanto a sus producciones expresivas
mayoritarias,
ya que nilos descalabros
sociales,
nila
precariedad son necesariamente sinónimosde
planitud cultural.Dicho
esto queda por preguntarse ¿siesposible situarse en estos mundos paraconstruir
desde
ellos unalectura
propiay
portanto
apropiada?Pienso
que nosólo esposible,
sinonecesario,
ya quela dimensión
numéricaseconvierteen símismaen una proposición
insoslayable.
Es
decir
queelsólohecho de
que estas acciones sean un ejercicio masivoles brinda
unafuerza
que no admiteúnicamente
una comparación cualitativa.Contestar
aquí el cómo estudiarlos me parece
igualmente
una preguntafundamental.
Quiero
aclarar,
noobstante,
quelo
propio no espara mí sinónimode
exclusivo.No
asumo entonces el mitode lo latinoamericano
como construcciónde
unaidentidad
fuera de
toda
sospechade
vinculación externa.Tampoco la
imagen
de
aquello propiocomo una
dimensión
ontológica esencialistay
superior.9 Para
unestudiodetallado
y
profundodel
problema consultar el excelentelibro de
Stoichita,
Victor.
L'instauration du
tableau.Métapeinture
al'aube
des
tempsmodernes.Paris:
Méridiens
Klincksieck,
1993.
10
De
allíla
conocidísima expresiónde O'Gorman
encuantoala
"Invención
de América". Filosofía de la
Cultura.
Morelia:Universidad Michoacana de San Nicolás de
Hidalgo,
1995.11 La
alteridady
las
contradiccionesnacen,creceny
sedesarrollan
a partirde los
mismos nombresconlos
que sucesivamente se conoce al continente.Ver
aeste respecto eldocumentado
libro de Rojas
Mix, Miguel,
Los
cien nombresde
América,
Barcelona,
Lumen,
1991.Quizás
valga aquíunacita a propósitode
la
cultura oralde
la
tradición
poéticapopular,
la
cualha
expresado que"frente
al sistemade
identidad
pordiferenciación y
oposición está el sistema
de identidad
porpertenencia;
de
crecery
crear con elotro,
nocontra el otro o
lo del
otro"12Si fuese
permitido trasplantar estaidea,
seríaposible concebirde
este modolos
signos
fractuales
enlos
que setransfigura
la identidad latinoamericana.
Esto
significaría,
como pienso que efectivamentesignifica,
reconocer supluralidad,
conlo
cual estaríamosreconociendolas
diversidades
regionales que nosconstituyen
y,
que endefinitiva
permiten reencontrarnos.Mas
también
explicitar eldiálogo
con nuestrastradiciones
extra americanas.Explicitar
y
explicar estaidentidad
porpertenencia que
de
algúnmodo,
eindependientemente
de las
teorías
que pretendenignorarla,
existe enla
actualidad como unhecho
preferente,
de
mayorías.Esto
no significa por otrolado
entregarse ala
globalización,
dentro de
cuyalógica
aparece,
porlo
demás,
el arte comofundamento
de
autoridadimpuesto
sobrerealidades
infinitamente
más numerosas.Ni
tampoco
pensar quedicha
planificaciónglobal anula
definitivamente las diferencias. Significa
simplemente quela
convivenciaes
posible,
aunquelas jerarquizaciones
seanparamí evidentes.Si durante
tanto tiempo
las élites latinoamericanas han
trabajado
entorno
a símismas, argumentando,
teorizando
y
concluyendo a partirde las
construcciones,
gustos
y hábitos
perceptivosde las
minorías,
ya estiempo
de
cambiar ellugar del
enfoque.No
para concluir simplemente que en"todas
las
sociedadeshay
un saberespecializado
y,
porlo
tanto,
hay
técnicas
y
lenguajes
especializados(y
que)
esesabery
esoslenguajes
minoritarios coexistenconlas
creenciaseideas
colectivas"13.Tampo
co para entregarse a una contemplación romántica quedescubra
en el pueblolos sig
nos renovados
del buen
salvaje,
ni menos paracompartirellugar
comúnintelectualista,
queno ve allímásque un
lugar
común.II. LA
CULTURA COMO INTERROGACIÓN... MARGINAL
Preguntarse
por el sentidoy
alcancesde la
experienciaestética enAmérica
Latina
implica
unamiradaobligada al arte allíproducido.Sin
embargoy
teniendo
en cuentalos
planteamientos anteriores parece necesariaunaexplicación quejustifique
almenosparcialmente,
suinclusión
entanto
objetode
estudio.En
primerlugar
esto sedebe
en parte ala
disciplina
estéticala
queha
recorridoun camino produciendo
la
conjunción entreellay
elarte,
de
forma
quelas
teorías
másampliamentereconocidas
dentro de
esteámbito han
planteadotal
conjuncióncomo unaaventura complementaria.Aunque
muchas veces sea estamásunavoluntadque una realidad12
Sepúlveda,
Fidel.
"Nicanor, Violeta,
Roberto
Parra,
encuentrode tradición y
vanguardia"Aisthesis 24
1991.
AISTHESIS
N°33,
2000
Este
esel caso por ejemplode
la.,
utilizaciónde
la
teoría
Kantiana,
parala
cual,
sin
embargo,
el arte no es más que undetalle de
ilustración
general.Las
preocupaciones
acerca
de la Belleza
ode lo Sublime
no sehacen
en este casoejemplificandoconlas
obras
de
arte."Lo Bello
no esilustrado
porimágenes
u obras sino por el cantode
los
pájaros o
las
azucenasinmaculadas"(...)
"En
vezde
objetos
de
arte,
Kant
prefiereelespectáculo
de la
naturaleza"14Con
todo
y
sinnecesidadde hacer
alcances másglobales,
diré
queefectivamente
elarte esunaexperiencia estética.
En
tanto
quetener tal
experiencia
(faire
Yexperience)
significa que
ésta
es requerida porla
estetizaciónde lo
estetizable(l'esthétisation
de
l'esthétisablé)15y
entanto
alguienvivetal
experienciaen unespaciode
tiempo
particular
«siy
solamente
sila
mayor partede
suactividad
mentaldurante
esetiempo
seunifica
y
se vuelve agradable por ellazo
quela
une alas
calidadesformales
de
unobjeto,
presentadode
maneraimaginativa (o
conmirasaserlo)
y
sobre el cual sefija
principalmente suatención"16
Desde
estaperspectivaesineludible
entoncesque si se quiere conocerla
trama
que suele construir
la
sensibilidadlatinoamericana,
ello suponga una primera aproximación a sus obrasde
arte,
yaque"nuestras
experienciasconlas
obrasde
artey
enparticular nuestras experienciasconlas
grandes obrasde
artepertenecen,
porlo
general,
a un ordenelevadode
unidad,
de
coherenciay de
integralidad,
comparadacon
la
mayor partede
nuestras experiencias cotidianas"17.Aunque
claro,
vistodesde
un
ángulo
mayorestome sirvesóloentanto
referencia queinscribe
en sureverso supropia marginalidad.
Esto debido
notanto
alcarácter
"cósico"de las
obras,
notanto
por
las inscripciones
empobrecidasde los
objetos artísticos entanto
realidadesinmanentes,
sino másbien
por elregistro excluyentede
susmanifestaciones,
entanto
proposiciones
de lo
vivido ode
lo
por vivir entérminos
sociales18Por
supuesto que esteplanteamientorequiere unsentido crítico quenosiemprees compartidoporaquellos que
han hecho
suyo,
de
unamanerabastante
radical,
elencanto
y
elhechizo
que guardala dimensión
artística.Obviamente
ello no sólo sedebe
alas imposiciones
centrales,
disfrazadas
porlo
generalde
universales,
quediseñan y
alimentanlos
conocimientos con respecto ala
cultura, sino,
y
esto eslo
importante,
porla
asimilación que estasinformaciones
logran
alinterior
de las
sociedadesperiféricas.
Así
escomo el conceptoarte,
la
noción generalde
arte se encuentracargadade
un aura
luminosa
queimpide,
o almenosdificulta
cualquiercuestionamientotanto
conrespectoa su ubicación en cuanto
invento
histórico,
como en relación a su confinamientoencuantoexperiencia estética contemporánea
y latinoamericana.
14
Debray,
Régis.
Vie
et mortde l'image.Une
histoire
du
regará enOccídent. Paris:
Gallimard,
1992,
p.140.
15 Vocabulaire
d'esthétique,
p.708.
16
Beardsley,
Monroe. "L'experiénce
esthétique reconquise"en philosophieanalytique...,op. cit.147.
17
Ibid,
p.152.
18 La
afirmaciónde la
marginalidaddel
artelatinoamericano
es unhecho
reconocidoporla
críticamás sobresalientedel
continentey
no una mera expresión caprichosade
mi parte.A
este respecto puede consultarselos
trabajosde
Acha, Juan,
Ensayos y
ponenciaslatinoamericanistas. Caracas:
GAN,
1984. Remito
tambiénalimportante
textoAmérica Latina
en sus artes.México-Paris:
Siglo
XXI, UNESCO,
1974
(Romero
Brest,
Jorge. "La
crisisdel
arteenLatinoamérica y
elmundo";Yurkievich,
Saúl. "El
arteen una sociedad entransformación";
Desnoes,
Edmundo. "La
utilizaciónsocialdel
objetode
arte";Adoum,
Jorge Enrique. "El
Las
posicionesmásatrevidassuelen alo
más concebirel concepto arte como unconcepto
abierto,19
o
desde
una perspectivaantropológicaaceptanlo
artístico entan
to
componentede
todo
grupohumano,
independiente
de
su gradode
complejidad20.No
obstante,
unacrítica queefectivamentese plantee comotal,
debería
comenzarpor cuestionar el nacimiento
y
el usode los
propios conceptos quela
alimentan.En
este caso particular
dicho
acercamiento sehace
necesario no ya para ampliarla
utilización
de
sussignificados,
si no comodigo,
pararestringir,
justificar
y finalmente
pararesituar en unajusta y
más realista ubicación aquelloque compone su materialteórico.
Por
otraparte estosignificatambién
abandonarlas
explicacionesque pretendendemostrar la inexistencia
de
unartelatinoamericano
yaqueéste indudablemente
existe.Y
pienso queexiste enla
medida en que ciertos artistashan
extremadola
conversacióncon
los
mundosquelos
sustentan,
señalandode
paso aquella marginalidad.El
artelatinoamericano
másprofundoha
intentado
siempre poneren relievelas
coordenadasen
las
cuales seha
vistoinvolucrado,
sopesando a su vez elámbito
de
sudestino. Y
ellolo ha
logrado,
ya sea como reflexión en cuanto alteridadoccidental,
yasea como percepciónhistórica de
supropiasociedad.Ahora
bien,
cualquier explicaciónque pretenda alumbrarlas
profundidadesdel
presentedebe
en mi opinión alentar una miradahistoricista,
sinla
cualtodo
seconvierte enunasunto
trunco.
De
este modo es posible comprender que elfenómeno
artístico es no solamentetardío
en estecontinente,
sinotambién
dueño de
unaexcentricidadextrema,
productode las
característicasextrañas enlas
quetiene
quedesplegar
susespecificidades.Como
ha
explicadoMirko
Lauer,
el conceptoarte,
aligual
que una visióncientíficapor oposición a otras visiones
culturales,
es enAmérica
unfenómeno de
clasedominante y ligado
alos
postuladosde la
ilustración,
que prolongade
estaforma
una oposición
inaugurada
porla Conquista
entre el artey las
expresionesde los
dominados
21Si
bien
es ciertodesde la Conquista
se ve aparecer una seriede
signos queprefiguranciertas maneras
"artísticas",
marcando asíla
modernidadnaciente,
la
verdad es que ello es mucho más aparente que real22.Durante
esta etapay
prolongándose entoda
la Colonia
se producirá másbien
un manejopropagandístico,
alentado eimplementado
porla
Iglesia,
conlo
quela
libertad
creadora,
productode la
secularización
moderna,
seríadifícil de
comprobar23Si
en el mundoprotestante se producela
prohibiciónde la
aparienciadivina la
cual permite
la "aparición del
mundo"
en
América
sealienta precisamentelo
contrario.19
Morris,
Weitz.
"Le
rolede la
théorieenesthétique"en philosophie analytique... op. cit.
20
Grebe,
María Ester. "Etnoestética:
un planteamiento antropológicodel
arte".Aisthesis 15 (1983).
21
Lauer,
Mirko.
Crítica
de la
artesanía.Plástica
enlos
Andes
peruanos.Lima:
Deseo, 1982,
p.21.
22 Gruzinski ha hecho
notar unacierta mirada renacentista con respecto alinicio
de la
Conquista. Apropósito
de los
zemíesColón
sepregunta por su eventualfunción,
que se mueve entre un uso mágico o el mero adorno.La
guerrade las
imágenes.De Cristóbal Colón
aBlande Runner. México: F.
C.E.,
1994.23
Es
evidentequela
producción plásticallevada
a cabobajo
el mandatode la
Iglesia,
no se agota enla
dimensión
estrictamente proselitista.Pero
tampocopuededesconocerse
el sustrato esencial queamarra, esa mismaproducción,alos
objetivosde la
evangelización.AISTHESIS
N"33,
2000
De
forma
que serála
Iglesia,
através
de
susencargos,
la
quecoparála
producciónpictórica
y
arquitectónica
enAmérica,
lo
cualimplica
—fundamental, ya que noexclusivamente—
un
trabajo
anónimo,
colectivo
y
religioso,
bastante
alejadode
los
propósitos
que seinstalan
enaquellas regionesendonde
se estáproduciendoarte.Y
esto a pesar
de
quela España conquistadora,
unida alos
enormes
restos
de las
culturasprecolombinas
y
ala impronta de las
culturas
africanas,
contribuyentambién
ala
conformación
de los
Tiempos
Modernos.
Inclusive
apesarde
la
aparición,
eincluso la
producción,
de las
señas artísticasquesuponela
llegada
de
buena
cantidadde
obraspictóricas
pertenecientes
aautores,
enelsentido
rectodel
término.
Así y
todo
la
tensión
seinclinará
siemprepor unmundoque no conocerá nila
conciencia,
ni eldeseo
de
conformar"valores
artísticos"La
colonización española significaelanulamiento
de
unpasado percibido comodemoniaco
y la implantación
severa
de
trabajos religiosos,
cuyofin último
esla
conversióny
nola
contemplaciónde formas.
Y
contradictoriamente
esconla
llegada
de las ideas de la
ilustración,
pero sobretodo
conlas
posteriores revoluciones
independentistas
queaparecede
manera másrecta el arte en
tanto
valor almismotiempo
relativoy
absoluto;
aunque esta vezsubordinadopor otra vía
tanto
ala
política comoala
metrópoli.En
efecto,
desde
la
emancipación comienzaaconfigurarse,
por ejemploen eldominio
de
la
representaciónvisual,
unciertotipo
de
pintura,
cuyas característicasde
contenidorespondenalas
gestas,
alas imágenes y
alos
personajesilustres
queenella participan.
El Neoclasicismo
es,
para estosfines,
la
cita obligada que aunará ala
independencia
latinoamericana
con el arte europeo(que
también
acácomienzaporseruna
cita)
que siguiendolos dictámenes
metropolitanos,
mantiene amarradala
conciencia
de
este continente alos
dictados y
correlativosdescalces.
En
fin,
es sólo conla
apariciónde
las
vanguardiasque el artelatinoamericano
se
instala
entanto
quehacer estéticointerrogativo y
autosuficiente.Salvo
elfenómeno
literario
cuyos antecedentesdatan
de fines
del
sigloXIX
las
artes visuales producensólo
hacia la década de 1920
unaconcienciay
necesidadde
afirmaciónde
sí mismas.Es
hacia
esaépoca
quela
producciónartísticacomienza adeclarar
una ciertaautonomía,
una cierta manera revolucionaria
de
plantearse, tanto
frente
así,
comofrente
ala
sociedaden
la
cualle
ha
tocado
nacery desarrollarse. Autonomía
que por cierto noimplica
undesprendimiento de
una expresiónde
reflejosexternos,
sino quesuponiéndolos,
reafirma elcarácter artísticode
este arteencuanto alteridad.Esto
lo
conduce a unainterrogación
conrespecto a su significación entanto
producción
y
generadorde
sensibilidades percibidas comodistintas.
De
allí quela
pregunta nosiempre
explicitada,
entanto
cuestionamiento manifiesto seapor elquiénsomos.
Pero
estequiénsomosha
sidotambién
la
manifestaciónde
unaduda
recónditay
con pocas posibilidades
de
expresarse,
lo
cualha
sidola
más clarainterrogación
acercade
la
existencia oinexistencia
de
estearte.Esta
preguntafundamental
estáentonces anclada no sólo aunacuestión artísticainmanente,
sinotambién
a unainterrogación
ontológica con respecto alhabitante de
este continente.Si
de
unmodo u otro el arteha
sidola herramienta
queelhombre
podría eludir aquíuna
de las
mayores: quiénesy
quésomos.Yesto enmediode
unasdudas y
sospechasprofundasquele
llevan
anegar,
unay
otravez,
la
existencia mismade
sí mismo.Así y
quizás poresto,
los
grandes esfuerzos pordemostrar
la inexisten
cia
de
una expresión artísticay
vitalpropia,
ésta
ha
sido creada porla
intensidad
misma
de dicha
expresión.Se
ha
definido,
pues,
partede
nuestro ser artístico por elcamino mismode la
búsqueda de
unadefinición
o en ellímite de
unadefinición-creación incompleta. De
forma
que cada vez que seha
interrogado
acercade la
existencia o validezde
susmanifestaciones,
cadavez que un escritor o un pintorha
tenido
que afirmar ojustificar
la
utilizaciónde
aquella o estaforma
particularde
expresiónha
contribuido altrayecto
de
unacultura propia.Si
elarte,
especialmente ensu versiónde
vanguardiaha
sabido ganar para sí eldiscurso
sobre símismo,
la
modulaciónlatinoamericana
consistiría,
luego,
enllevar
aparejada una
interrogación
acercadel habitante de
estecontinente.Ahora
bien,
esta preguntay las dudas
que en ella convergen sólo puededarse
con
la
existenciade
artistasdispuestos
a asumir sus antecedentesy
contextos.Asumir
el papeldel
arte entanto especulación,
entanto autonomía,
perotambién
y
preferentemente,
entanto
marginalidad.En
esteúltimo
caso setrata
de
reconocerque su accionar seda inmerso
en unahistoria y
en unimaginario
cargadode
posibilidadesy
no en un vacío marcado como escenariode
mera naturaleza o paisaje cultural.Dicho
reconocimiento seproduceen cuantolucidez dialógica
quela
sensibilidad artística producedesde
su especificidad.De
no existir estalucidez
el artelatinoamericano
pierdetodo
sentido en cuanto presenciay
visiónde
mundo,
en cuanto renovación perceptivay
proposiciónde
una experienciaestética anclada ala
memoriay la
tradición
del
continente.Todo
esfuerzo poético queintente
negarlos
contextos,
nodigo históricos
o sociales(lo
cual ya espeligroso),
sinolos
imaginarios,
está condenado al más profundode los fracasos.
No
setrata,
obviamente,
de hacer
exigencias en cuanto ala
absoluta necesidadde
generar untrabajo
especulativo oincluso
metafísicodesde lo
artístico.Tampoco
negarlo si
de
este modo puede producirse unjuicio
creativo.Apunto
másbien
ala
relaciónque entablatodo
artistalatinoamericano,
quiéraloél
ono,
con sucircunstancia,
la
cualle ha
signado unlugar
especial(no digo
mejornipeor)
dentro
del
panoramade la
cultura occidental.Condenado
a girar enla órbita
omnipresente
de la
nociónde
arteuniversal,
que paralos
efectos prácticos no es más que el arteeuropeo,
la
creaciónlatinoamericana
ha
sido pulsionalmentesensible a suexcentricidadoccidental,
altiempo
quedescubre
perplejasu marginalidad
interna.
Más
de
una vezseha
señaladola
necesidadde
trabajar
desde la
periferia para"desmontar
los
sistemasde
arte quela
culturainternacional impone
comofinitos y de
recombinar sus partes en una operación
de
subconjuntos que corrompala
seudoperfeccióndel
modelooriginal,
mediantela
recuperación perversade lo
quele
sobra aEuropa
oEstados Unidos
comodesechos
del
lenguaje"24.
Sin
embargono seha
reparadolo
suficiente en que el artelatinoamericano
másprofundoha
trabajado
regulary
críticamentelas
posibilidades quelo
condenanaser,
no más queundetalle
dentro
de
untodo
interno.
AISTHESIS
N"33,
2000
Así lo han
entendido ciertos artistasde
estetiempo
que sehan
planteadolos
orígenes
de
sutrabajo
y
han
reconocidola
deuda
quetienen
con el universoqueles ha
servido
de justificación y
verdaderainspiración. Algunos
comoGarcía
Márquez
nohan dejado
de
resaltar,
no sin ciertacoquetería,
cuestiones comolas
siguientes:"yo
nací
y
crecí enelCaribe. Lo
conozco país porpaís,
isla
porisla,
y
tal
vezde
allíprovengami
frustración de
que nunca se meha
ocurrido nadanihe
podidohacer
nadaque seamás asombroso que
la
realidad.Lo
máslejos
quehe
podidollegar
es atrasponerla
conrecursos
poéticos,
peronohay
una solalínea
en ningunode
mislibros
que notenga
suorigen en un
hecho
real"25.En
cuanto alámbito
de las
artes visuales es evidente que el manejode la
palabra,
en
tanto
discurso
elaboradodel
lenguaje,
notiene
aquílas
mismas connotacionesde
espesura.
Lo
que noha impedido
reconocertambién
allílos
profundos momentosde
reflexión alque
ha
sido sometidoel universo contextualde
estasmanifestaciones.Pensar
enla
obrade Frida
Khalo,
Oswaldo
Guayasamín,
Rufino Tamayo
ocualquiera
de los
grandes artistasplásticosde
este siglo esvisitarsólounaparcelade
unmundo
cultural,
geográfico ehistórico
inmenso.
Algunos han ido
aún máslejos
enla
toma
de
concienciade
estecontexto,
descubriendo
la
propiamarginalidad,
quees,
comodigo,
su constante más evidente.Es
verdad que esto noha
sidolo
más característicoy
regularde la
poéticalatinoamericana,
pero pienso quelas
percepciones máslúcidas
y
profundas seconstruyen en esa
dirección.
Es
el casodel
escritor chilenoNicanor
Parra,
quien en cuanto alfolklore ha
comentado:
"muchas
veces yo me pregunto¿cómoes posiblequelos
poetasde
cuelloy
corbata sehayan
o noshayamos
extraviadode la
manera que noshemos
extraviado?
"26.
Me
permito citartambién
al pintorchilenoRodolfo
Opazo,
quienalserinte
rrogadoacerca
de las
raícesy
unaposibleidentidad
enLatinoamérica
ha declarado:
raíces aquí no existen.
Bueno
mis raícessonla
calleSuecia
donde
pasé miinfancia.
Mis
raícesexistenciales,
geográficas.Las
espirituales están enHomero,
enShakespeare,
enLeonardo.
Pero
ocurre enLatinoamérica
queexiste unindividuo,
unser que es constante. ¿Cuáles son esas constantes?
Es
unindividuo
que estáconformadopor unareligiosidad;por el
bolero;
por eltango; las telenovelas;
eldeporte
(...)
"Yo
meidentifico
conel afrancesamientode los individuos
que vivenen
la
calleHernando de
Aguirre,
con elde los
padresfranceses,
donde
meeduqué;
con
la
generacióndel
'98
quemela
enseñaronen elcolegio"
(...)
Soy
un pintorafrancesado
25
García
Márquez,
Gabriel. "Fantasía
y
creación artística enAmérica Latina
y
elCaribe"
en
Pablo González
Casanova (Coord.). Cultura
y
creaciónintelectual
enAmérica Latina. México: Siglo
XXL,
1989.
26 Mesa Redonda: "El
folklore", Aisthesis,
Revista Chilena
de
Investigaciones Estéticas
N°18, Santiago,
Pontificia
Universidad Católica de
Chile,
1985.
27
Ivelic,
Milán
y
Galaz,
Gaspar. Chile
arte actual.Valparaíso: Ediciones Universitarias de
Valparaíso,
1988.
Tomado
de
la
Revista Pluma
y
Pincel
10,
1983.
Para
volveralCaribe
y
ahora en una perspectivacomparativa,
podríamospreguntarnos por el
lugar
queocupa,
porejemplo,
la
pintura cubanafrente
alo
quesignifica este mismo quehacer visual en una región como
Holanda
ola Península
Ibérica.
¿Qué contrapeso puede oponerlela
isla
ala
ricay diversificada historia de
la
pintura
flamenca
oespañola,
por ejemplo?Pero
porencimade
estasinterrogaciones,
quetienen
comoderrotero
unacomparación
occidental,
estála
comparacióninterior.
En
este sentido podría entoncespreguntarse,
por ejemplo con respecto aColombia:
¿quélugar
ocupa el pintorFernando
Botero
en el panoramade las
experiencias estéticas
de
esa naciónsudamericana?Y
el mismoGarcía
Márquez,
¿quésitiopuede asignársele asu
literatura
con respecto ala
mitología,
o ala
oralidadquese
filtra
por entremediode
suescritura?Incluso,
en el casodel
muralismomexicano,
que es
lejos
elfenómeno
artísticolatinoamericano
de
máshondas
repercusionessociales,
sepuede comprobar el carácter periférico que ocupadentro
de la
múltiplecultura mexicana.
Ahora,
silas
comparacionesseproducenen elámbito
musicalodancístico,
las
conclusionesson aún máselocuentes.Pienso
quetodo
el gran esfuerzode las
vanguardiaslatinoamericanas,
querepresenta,
por unlado
unatoma
de
conciencia con respecto ala
separaciónhistórica
entre arte
y
viday
porotro,
la
protestay la
tenacidad
para revertirdicha
situaciónesun rebusque condenadoal
fracaso. El
arteesespecialización,
elarte esexposición,
elarte es
confinamiento;
esdecir
el arte es"el
cercode
unindividuo
con uninterés
específico,
que sancionala
instauración
de
unobjetofabricado
o elegido como mundo y
su establecimiento en acto o enpotencia,
como valorde
intercambio
en el siste ma socialtotal
del
mundodel
arte"28.Por
supuestoque estambién
creación,
verdady
belleza,
pero aún así o quizás porlo
mismo,
los intentos y
quejas se quedansinuna respuestasatisfactoria.Más
sanomeparecereconocer,
al menos en el casode
Latinoamérica,
ellugar
que
éste
ocupa no como simplesustracción,
sino como marginalidad situacionalcomparativa;
evaluandode
pasosu enorme aporte enla
constataciónde
estehecho.
Podría
pensarse que esto noesprivativode
esteExtremo
Occidente,
ya queel artey
los
artistashan
vividodurante
muchotiempo
lamentándose del lugar
inhabitual
y
marginalque ocupan en
la
sociedadmoderna.No
obstante,
enEuropa
o para ser máspreciso,
enla Europa
más evidentementemoderna,
dicha
marginalidad esbastante
relativa.Esto
porque sumanejo,
suhistoria,
pero sobre
todo
suconocimiento,
está prácticamenteincorporado
ala
vidade
esospueblos29
28
Chateau,
Dominique:"Definir
l'art,
pourfinir
encoré",Espaces-Temps,
Les
cahiers55/56,
1994.29
Algunascifrastomadasal azar evidencian esta situación enlos
paísesdesarrollados:
entansólo18
paísesde Europa
existen másde
1.000Museos,
Centros
y
Fundaciones
sólode
arte moderno o contemporáneo{Le
guideArt
Press. Paris:Editions
artpress,1994);
La Documenta
de
Cassel
ola Bienal de Venecia
reciben cada una másde
medio millónde
visitantescada vez(Le
commercede l'art.
De
la Renaissance
á
nosjours.
Besancon:
La
Manufacture,
1992). Las
transaccionesfinancieras
sólode
arte contemporáneode
las
grandes casasinternacionales
de
venta(Sotheby's,
Christie's)
alcanzaronen1989
los
10
mil millonesde
francos
(ibíd.). Nueva York
cuenta conmásde
700
galeríasde
artecontemporáneo,
lo
cual explicaría por otrolado
AISTHESIS
N°33,
2000
No
por nada el arte entanto
producciónde
un saber especializadoes unain
vención
europea,
quedesde
los
confinesdel
mundo protestantey
modernoha ido
extendiendo sus categorías
y
modos.Es
en aqueluniversode formas
profanas,
de
nombres,
apellidosy
títulos
endonde
puede reconocerse el arteentanto
reconocimientode
sí.Desde
allí nosvienelo
queposteriormente,
cuandola
modernidad se afirmecomo
hecho histórico
consciente,
reconoceremos comolas
bellas
artes.Y
seránreconocidasprincipalmente a
través
de los
aparatoseducativos queirán
regularmenteformando
al ciudadanoinstruido
dentro de
estossaberes,
alejado almismotiempo
de
unasprácticas mágico-artesanales envías
de
desaparición30 .Otra
cosa esdiscutir
la
capacidad subversiva
y
revolucionariadel
arte(vanguardista
uotro),
los
mimossociales a
los
cualesha
sido sometido ola
dimensión
de
verdad que es posibleverificaren sus
manifestaciones31
En
el casode América
Latina,
estolejos de
provocarnos ataquesde
culpabilidadconvulsiva,
debería
hacernos
meditar en una apertura queabarquelas
otrasinfinitas
caras
de lo
que es estecontinente;
ya que nobasta
con elplanteamientode las
preguntaspara
dar
cuentade
unadeterminada
personalidadhistórico-vital. Aun
silas interro
gacionesson
y
siguen siendo necesarias eirremplazables,
aun si ellashan
ayudadoadibujar
los
contornos móvilesy
siempre cambiantesde
unser.III.
LA CULTURA COMO AFIRMACIÓN
...CENTRAL
Fidel Sepúlveda ha
afirmado alguna vez(no
sin un sesgopoético-ontológico)
que
"la
vocación estética vienedada
enla dotación
genéticadel hombre. La
experienciaestética no es
facultativa
ni optativa.La
estructurahumana la
reclama como unacondiciónpara el
despliegue
integral
de
su ser en el mundo"32.Si
se aceptatan
categórica afirmacióny
paradarle
un anclaje enlas
materialidades,
puededecirse
entonces quela
vida no se concibe sin una seriede
actos vivenciales e
históricos,
quele
entregana una sociedaddeterminada
los
alcancesde
su verdadera condición cultural.Estos
son un encumbramiento enlo
imaginario,
en
lo
socialy
enlo
político;
un manejode
signos quelogran
cohesionar,
ya seade
manera armónica o
desarmónica,
el entrecruzamientode
las distintas lógicas
que allíconviven.
la
ausenciade las
grandes exposicionesde
estetipode
expresiones ala
manera europea(FIAC).
En
Francia,
en
donde
el30% de los
niñosentrelos 3
y
5
años recibeyauna escolaridad regularla formación
sebasa
preferentemente en una
"educación
por el arte".Esta
afirmación nodebe inducir
a pensar que en estas sociedades sólo existe estetipode
experiencia estética.Es
unhecho
conocido que ellugar
que ocupala
llamada
culturade
masas(sobre
todoen su versiónvisual)en estos países es mucho más que un simpleentretenimiento
de
sushoras libres. Lo
queimporta
recalcaresla
situaciónque por razoneshistóricas
ocupa, sobretodoel conocimientoteóricodel
arte, así comola
situacióndiferente
quelas
sociedadeslatinoamericanas
experimentany
quedemasiado
a menudo suelen serasimiladasa contextosdistintos.
30
Sería
interesanteverhasta
quépunto el saberfundado
enestas nuevas prácticas pertenece auna masculinizaciónde la
cultura.Digoestoteniendoen cuentala
importantepresenciafemeninaenlas
prácticas mágicasmedievales,en cuyo senola
brujeríaocupa unlugar
destacadocomo una ejecuciónde
mujeres.Como hipótesis
podríadecirseentonces que el arte es una materiade
hombres.31
Rochlitz,
Rainer.Subversión
etsubvention.Art
contemporainetargumentation esthétique.Paris, Gallimard,
1994.
32
Sepúlveda,
Fidel. "Discurso del Director de
Aisthesis"
En
el casodel
continentelatinoamericano
actual seha
producidola
evidencia
de
quedicho
entrecruzamiento,
de
quedicha
vocacióntiene
ala
ciudad como su máselocuenteconstrucción33.
No
como muestramuseal,
sino comoelementodiverso,
sinel cual
la
ciudad no existiría.Allí
se ubicanlos fragmentos de
nuestramodernidad
postmoderna,
disponiendo
nuestrasidentidades
y
trasvistiendo
las
estadísticas.La
ciudadlatinoamericana
suele escondersusprofusiones,
sueleserseñaladacomo el espacio
de las
carencias,
las
faltas,
las
marginalidades,
y desde
elpuntode
vista
de las
experiencias estéticas relacionadas con elarte,
como ellugar
de
unasustracciónsin
límite. Todo
ello,
sindejar de
sercierto, escamotea,
sinembargo, tanto
el asunto
de los
modelos que suelen guiardichas
informaciones,
así comolas
variaciones
de lo
real.Si
se aceptala
re-ubicacióndel
arte entanto
realidad configuraday
entanto
rasgos
históricos
continuosy
cercados,
podríamos comenzar a mirarde frente lo
quela
ciudadcontinental suelepresentarnos comouna situacióncotidiana.La
ciudady
todo
lo
que estoimplica
continúa encendiendolas
estructurasde
unaimaginación
insoslayable. De
algún modo seha
convertido en ellugar
preferidode
nuestraconvivencia,
jamás
exentade los
aspectosviolentos.La
culturalatinoamericana (como
cualquieraotra),
esmúltiple, conflictual,
convivial
y
esla
ciudadla
que mejor suele marcar estacondición,
desde
porlo
menosla
Época
de la Conquista.
Es
decir,
que si convenimos en que el continente produce su realidad máscaracterística,
entérminos
de
una unidadcultural a partirde
la
llegada
de
España,
la
ciudad aparece como
la
señalfísica
másevidente34Esta
ciudadpropone,
tienta,
duda
entreunmarcodefinitorio de
poder ejercidodesde
arribay
la
organicidadde
sususos.Junto
ala
trama
de
las imposiciones y
de
las
proposiciones
hegemónicas,
ésta
expresa sus maniobrasy
engendra susdispositivos
de
sucesos ordinariosde imaginación.
Desde
elpuntode
vistade
unaexperienciaestética,
esdecir
desde
los
mensajesde
unhacer
que es solicitado porla
estetizaciónde lo
estetizabley
en una perspectivaque no se agota enestas
delimitaciones,
todo
estoresulta,
porelcontrario,
central.A
menudo se señala a estas prácticas como elementos marginales porcorresponder aaquellossectoreseconómicaoculturalmente
degradados,
los
que nologran
sobrepasar un nivelde
merasobrevivencia.
Sin
embargodesde
unahorizontalidad
analítico-estética,
desde
unresituamiento,
omejor,
desde
unabandonoaunque sea parcial
de las
categorías artísticasque suelen guiaraquellosenfoques estono resulta
tan
claroy
evidente.Estoy
pensandoen elbaile
porejemplo,
el que posee en estasAméricas,
unapresencia,
unairradiación
y
una constanciadifícil
de
esquivar cuandoseindaga
enesta ciudad.
En
la danza
no sólo comoinstrumento de
conexiónconlo
sagrado olo
mágico,
sinotambién
como elemento expresivo quebusca
y
encuentralos
motivosde
33 "El
porvenirinevitable:
parala
siguientegeneración,
menosdel
30
por ciertode
los
350
millonesde
latinoamericanos
dependerán,
paracostumbres,
mitosy
modosde
pensar,del
pasadorural".Monsivais,
Carlos. "Cultura
urbanay
creaciónintelectual. El
casomexicano"en