Los especialistas ponen su mirada en nuestro satélite como
fuente de energía limpia e inagotable. La clave: su abundante
helio-3 y los rayos solares que impactan en su superficie.
Por Francisco Jódar
FO TO : AR CHI V O EDIT OR IAL
¿PODRÁ NUESTRO SATÉLITE SOLUCIONAR EL DILEMA ENERGÉTICO?
EL PODER DE
LA LUNA
A pesar de lo estudiado
que está el átomo, su
diminuto corazón aún
encierra muchos misterios
para la física de partículas.
Á
tomo. Cuánto poder, historia y drama hay contenidos dentro de esta corta palabra. Y cuánto misterio encierra aún esa “fruta terrible de eléctrica her-mosura”, como decía Pablo Neruda, a pesar del estudio y la manipulación que ha recibido durante los últimos 200 años. Los científicos del siglo XX dividieron el átomo y se encontraron con ingredientes diminu-tos: protones, neutrones y electrones. A su vez, los protones y neutrones, que están envueltos dentro del núcleo, resultaron contener partículas aún más pequeñas llamadas quarks, unidas por otras partículas pegajosas, apropiadamente apodadas gluones (del in-glés glue, goma). En ese momento los expertos se felicitaron por haber hallado los bloques realmente fundamentales dentro de la argamasa de la materia que compone al universo visible.Pero ahora, contra lo que podemos imaginar, sucede que incluso este cuadro está incompleto. A pesar de la magnificencia de las catedrales de tecnología que son los aceleradores de partículas, y a pesar de poder ver el zoológico que puebla el mundo subatómico, los físicos todavía no las tienen todas consigo. Pero siguen inten-tándolo: esperan que los violentos choques entre las partículas aceleradas produzcan millones de nuevas subpartículas, de las cuales quizá algunas puedan aclarar la neblina que aún rodea a esta ciencia madre.
Hace unos meses, justamente, eso fue lo que sucedió, con el des-cubrimiento de una nueva partícula exótica en el Gran Colisionador
A LA CAZA DE LAS PARTÍCULAS ELEMENTALES
Corazón
atómico
de Hadrones, el acelerador de 27 kilómetros de circunferencia enterrado a 170 metros de profundidad bajo la frontera franco-suiza. La partícula se llama pentaquark, una colección de cinco quarks unidos en un patrón que no se había visto en 50 años de búsquedas experimentales.
“El pentaquark había sido teorizado pero no se le había logrado detectar hasta ahora”, dice Tomasz Skwarnicki, un físico del experimento LHCb, de la Universidad de Syracuse, Nueva York. “Por lo general los protones y neutrones están compuestos de tres quarks. Pero ahora que hemos comprobado la existencia del pentaquark, tenemos que ponernos a trabajar para determinar su configuración exacta dentro de las partículas que forman el núcleo atómico”.
Según los expertos, el descubrimiento de los pentaquarks permi-tirá un más detallado estudio de la interacción nuclear fuerte, es decir, la fuerza responsable de mantener unidas a las partículas
Por Ángela Posada-Swafford
ÚNICOS. Aspecto que tendrían los dos estados de pentaquarks recientemente descubiertos.
FO TO S: CER N / L AR GE HADR ON C OLLIDER
Alerta por chikungunya
Peligro en el aire
A
unque no es considerada una enfermedad mortal, la introducción del chikun-gunya al continente ame-ricano ha alertado a las autoridades. Este virus, perteneciente al género Alphavirus, de la familia Toga-viridae, fue descrito por primera vez en África en 1952, durante un brote surgido entre la etnia Makonde, en cuyo idiomachikungunya significa “hombre que se dobla”. La enfermedad, transmitida por mosquitos (abreviada como ‘chik’), pro-voca un dolor intenso en las articulacio-nes que obliga a los pacientes a caminar con el cuerpo encorvado. De acuerdo con un informe de la Secretaría de Salud, his-tóricamente las epidemias provocadas por chik son cíclicas, con periodos intere-pidémicos cada cuatro y 30 años. Durante
gran parte del siglo XX su distribución se mantuvo restringida al continente afri-cano y a ciertas zonas de Asia, sin em-bargo, a partir de 2004 el chikungunya ha expandido su distribución geográfi-ca, llegando no solo a casi toda Asia, de donde también se considera endémico, sino a ciertos países de Europa e incluso a América y el Caribe, donde el clima cálido podría propiciar su propagación.
Cuando un mosquito sano pica a una persona infectada, se vuelve portador. Cada vez que pique transmitirá el virus.
Las dos especies de mosquitos son comunes en lugares cálidos o de clima tropical.
Adulta
Una vez que salen de la pupa y llegan a la madurez, las hembras buscan alimentarse de sangre. Pueden vivir hasta 30 días.
Larva
Permanecen en estado larvario de cinco a ocho días. Durante ese tiempo se alimentan de microorganismos.
Huevo
Cada mosquito hembra deposita de 50 a 200 huevos. Tardan de dos a cuatro días en eclosionar.
Ciclo de vida del vector
El virus se transmite por la picadura
de mosquitos hembra infectados.
No existe un
tratamiento
específico ni
una vacuna
disponible
para prevenir
la infección de
este virus.
2013
Se detectan casos de chikungunya en el Caribe, por trans-misión local y casos importados.2014
En julio se dieron a conocer los primeros casos en El Salvador. Meses después Venezuela alertó de casos importados. En diciembre ya se había expandido a otras zonas de Centroamérica, México y Estados Unidos.
Aedes albopictus
Aedes aegypti
El periodo de mayor actividad de estos insectos es al inicio del día y al final de la tarde.
ACTUALIDAD
GRÁFIC O S: GETTY IM A GES ; F O TO S: EFE / ZUM A PR ESS ; GETTY IM A GESNiños
menores
de un
año
Evitar conservar agua estancada en recipientes, pues se convierten en criaderos de mosquitos.
Sellar o tapar tanques y depósitos de agua de uso diario.
La basura debe ser debidamente cerrada. Lo mejor es evitar su acumulación.
Revisar desagües y tomas de agua averiadas para que no tiren agua y provoquen estancamientos. De preferencia usar mallas o mosquiteros en ventanas y puertas.
Mayores
de 65
años
Mujeres
embarazadas
Hasta el momento la fiebre por chikun-gunya se ha detec-tado en más de 60 países de Asia, África, Europa y América. 17.118 casos confirmados en América hasta agosto de 2015; 63 muertes, 40 de ellas en Colombia.Principales grupos de riesgo
Prevenir el contagio: eliminar criaderos.
2004
En la costa de Kenia comenzó una epidemia. Unas 500,000 personas fueron afectadas en las islas del océano Índico.
2006
De India se dispersó a través de turistas por Tai-landia, Sri Lanka, Singapur, Las Maldivas, Malasia y otras islas.
2005
Se registran los primeros brotes en India.
2007
Primer caso autóctono en el norte de Italia a través de un viajero que regresaba de India.
Los primeros signos surgen
entre tres y siete días
des-pués de la picadura del
mos-quito, el mismo tipo del que
propaga el dengue.
En Chile
En nuestro país hay solo dos casos confirmados de chikungunya
y corresponden a portadores infectados en el extranjero.
Síntomas: fiebre alta mayor a 39 grados. Aunque pocas veces es mortal, el dolor en las arti-culaciones puede durar meses, años o convertirse en un dolor crónico.