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Programa Presidencial de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario

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Academic year: 2021

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a evolución de la confrontación armada en Colombia permite corroborar la tesis esbozada por estudios que señalan el hecho de que sus protagonistas aprenden de sus errores y deficiencias o, por el contrario, de sus victorias1. En Tolima los grupos

irregulares a través de su larga experien-cia en la confrontación han buscado sorprender a su adversario con el propó-sito de agotarlo gradualmente. Es así como en el presente las estructuras ar-madas de la guerrilla, ante la superiori- dad estratégica alcanzada por el Estado en los últimos años, han recurrido a tácticas de acción mediante emboscadas, ataques sorpresivos y/o atentados que buscan debilitar moral y físicamente a la Fuerza Pública sin comprometerse en una lógica bélica directa, que resultaría particularmente costosa. Estas tácticas empleadas particularmente por las Farc tienden a multiplicar los escenarios de operaciones y a hacer muy difícil su identificación que en muy pocas ocasio-nes se presenta como un frente estático.

El impacto humanitario de la confron-tación armada en el departamento tiene su momento más álgido en la incursión de los grupos de autodefensa que se expresa en el incremento de los asesina-tos selectivos y las masacres, a partir del año 1997 y con un énfasis mayor entre 2001 y 2003. La intensidad de la violen-cia producida por los grupos irregulares pone al descubierto la existencia de una fuerte pugna por el control de posiciones con elevado valor estratégico en zonas específicas del norte, centro, sur y oriente del departamento2.

El norte es una zona vital para asegurar las comunicaciones de la guerrilla entre el centro y el occidente del país, por cuanto constituye un área de paso entre

el departamento de Cundinamarca, el Eje Cafetero y la región del Magdalena Medio. Los municipios de la zona cordi-llerana, Líbano, Fálan, Palocabildo, Fres-no, Villahermosa, Casabianca y Murillo han estado históricamente bajo presión del ELN por medio de su frente

Bolche-viques del Libano y más recientemente

de las Farc con el frente Tulio Varón. En esta zona se ha dado un proceso de adecuación de infraestructura para la conformación de una “Ecoregión”, que abarca municipios del Eje Cafetero, Norte del Valle y Norte del Tolima. Lo anterior ha estado acompañado de un acelerado proceso de adquisición y concentración de tierras por parte del narcotráfico, cuyos intereses han sido amparados por grupos de autodefensa que a través del

I

NTRODUCCIÓN

La intensidad de la violencia producida por los grupos irregulares pone al descubierto la existencia de una fuerte pugna por el control de posiciones con elevado valor estratégico en zonas específicas del norte, centro, sur y oriente del departamento.

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* En este estudio se hará especial énfasis en el período comprendido entre 2002 y 2004. Las consideraciones correspondientes al período 1990-2001 se encuentran plasmadas en el estudio regional Panorama actual del Tolima, del Observatorio del Programa Presidencial de Derechos Humanos y Derecho Internacional Humanitario, Bogotá, febrero de 2002.

1 Eric Lair, “Transformaciones y fluidez de la guerra en

Colombia: un enfoque militar”, en Gonzalo Sánchez y Eric Lair (Ed.) Violencias y estrategias colectivas en la región andina, IFEA, IEPRI y Grupo Editorial Norma, 2004.

2 La identificación de estos escenarios en buena medida fue posible gracias al cuidadoso monitoreo que de las violaciones a los derechos humanos realiza la Defensoría del Pueblo en el Tolima.

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MUNICIPIOS DEL DEPARTAMENTO DEL TOLIMA

MAPA 1

Procesado y georeferenciado por el Observatorio del Programa Presidencial para los DDHH y DIH, Fuente base Cartografica IGAC.

N

1. HONDA 2. MARIQUITA 3. FRESNO 4. HERVEO 5. FALAN 6. ARMERO (GUAYABAL) 7. PALOCABILDO 8. CASABIANCA 9. VILLAHERMOSA 10. LIBANO 11. LERIDA 12. AMBALEMA 13. MURILLO 14. SANTA ISABEL 15. VENADILLO 16. ANZOATEGUI 17. IBAGUE 18. ALVARADO 19. PIEDRAS 20. CAJAMARCA 21. COELLO 22. ROVIRA 23. SAN LUIS 24. RONCESVALLES 25. FLANDES 26. MELGAR

27. VALLE DE SAN JUAN 28. SUAREZ 29. ICONONZO 30. GUAMO 31. ESPINAL 32. CARMEN DE APICALA 33. CUNDAY 34. ORTEGA 35. SAN ANTONIO 36. CHAPARRAL 37. SALDAÑA 38. VILLARRICA 39. PURIFICACION 40. COYAIMA 41. PRADO 42. RIOBLANCO 43. DOLORES 44. NATAGAIMA 45. ATACO 46. ALPUJARRA 47. PLANADAS

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ejercicio de la violencia han forzado la venta de las tierras. De otro lado, los recursos naturales del Parque de los Nevados, los yacimientos de aguas ter-males y el desarrollo de cultivos de ama-pola en las partes altas de la cordillera Central, son los factores determinantes de valorización estratégica del territorio

y por tanto objeto de la compe-tencia armada entre grupos armados ilegales.

El centro, en particular el área rural de los municipios de Cajamarca e Ibagué, se convierte en territorio en pugna entre los grupos irregulares debido a su

loca-lización, en inmediaciones de la troncal de la Línea, arteria vial que comunica al Tolima con los departamentos del Eje Cafetero y el puerto de Buenaventura en el Valle del Cauca. Esta arteria que ha contado con la influencia de los frentes 50 y 21 de las Farc, a partir del año 2003 comienza a ser disputada por

Cabeceras Municipales Vía Principal Ríos Límite Departamental Límite Municipal

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MAPA 2

Procesado y georeferenciado por el Observatorio del Programa Presidencial para los DDHH y DIH, Fuente Base Cartografica IGAC.

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a implantación de los grupos ar-mados en el departamento del Tolima ha estado determinada por las características geográficas del departamento. Al respecto, es importante destacar la interacción entre la confron-tación y los factores geográficos, por cuanto éstos desempeñan un papel

fun-damental en el curso o evolución de la misma. En efecto, la geografía otorga a quien la conoce ventajas estratégicas para protegerse, disimularse, descansar y abastecerse, mientras obliga a quien no la controla a dispersarse. Por ejemplo, las zonas montañosas de difícil acceso son tradicionalmente los lugares de

re-pliegue de los grupos armados ilegales que buscan sustraerse del alcance de la Fuerza Pública que se encuentran a la cado su accionar, instalando retenes

ilegales en la vía mientras que las auto-defensas recurren a la intimidación de los campesinos de la zona, con lo que aumenta el riesgo de que se presenten homicidios selectivos, desapariciones forzadas, desplazamientos forzados, blo-queos de vías y del suministro de bienes indispensables para la subsistencia de la población civil.

El sur representa dos tipos de intereses para los grupos armados. Por una parte en los municipios de Ataco, Natagaima, Ortega y Coyaima, la guerrilla busca el control de esta parte del Valle del río Magdalena que comunica con las áreas montañosas y los corredores de movili-dad entre las cordilleras Central y Orien-tal y confluyen a través de la cuchilla del Altamizal con el Sumapaz, el norte del Huila y el piedemonte hacia los de-partamentos del Meta y el Caquetá. De otro lado, los municipios de Planadas,

San Antonio tienen como eje el Cañón de Las Hermosas, una zona vital para la subversión por la actividad amapolera y porque posee corredores para la movi-lización entre el Pacífico, los departa-mentos de Cauca y Nariño y el centro del país.

El oriente por su parte ha sido histórica-mente escenario de la confrontación armada debido a la importancia estra-tégica del territorio, el cual comunica el sur con el centro del país por medio del páramo en la cordillera Oriental. La intensificación de la confrontación a partir de 1998 le permitió a las Farc ampliar su influencia sobre los munici-pios de Cunday, Villarrica, Dolores, Prado e Icononzo. Sin embargo la terminación de los diálogos de paz entre el Gobierno y las Farc en febrero de 2002 y el forta-lecimiento de la capacidad operativa de la Fuerza Pública llevaron a que la gue-rrilla optara por un repliegue táctico,

grupos de autodefensa para iniciar un proceso de copamiento del territorio desde los municipios de Pandi, Cabrera, Venecia, San Bernardo en Cundinamarca hacia el municipio de Icononzo con el fin de impedir el paso de los frentes 55 y 25 de las Farc con presencia en la región.

En estas zonas la dinámica de la con-frontación se ha caracterizado por las recurrentes violaciones a los derechos humanos y al DIH, debido a que los grupos irregulares aplican la lógica de “todo vale” como método de confronta-ción, que invita e incluso obliga a la imitación3. Como se pondrá de presente

en este estudio, en la disputa por el con-trol de posiciones estratégicas, la guerrilla ha terminado imitando las prácticas de terror aplicadas comúnmente por los grupos de autodefensa y por esto recurre de igual forma a las masacres y asesina-tos de civiles inermes.

Las zonas montañosas de difícil acceso son tradicionalmente los lugares de repliegue de los grupos armados ilegales que buscan sustraerse del alcance de la Fuerza Pública que se encuentran a la ofensiva.

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ETERMINANTES

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RESENCIA

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RUPOS

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RMADOS

I

LEGALES

3 Peter Waldmann, “Guerra Civil: aproximación a un

concepto difícil de formular, en las guerras civiles en Europa y en América Latina”, en Peter Waldmann y Fernando Reinares (Com.), Sociedades en guerra civil, conflictos violentos en Europa y América Latina, España, Paidós, 1999.

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Cabecera Municipal Vía Principal Límite Municipal FRENTES: 21, 25 y 50. COMPAÑIAS: JL: Joselo Lozada y TV: Tulio Varón. COLUMNAS MÓVILES: HM: Héroes de Marquetalia, JP: Jacobo Prías

y DA: Daniel Aldana.

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MAPA 3

Fuente: DAS

Procesado y georeferenciado por el Observatorio del Programa Presidencial para los DDHH y DIH, Fuente Base Cartografica IGAC.

ofensiva o lanzar ataques relámpago desde sus estribaciones antes de empren-der la huida. Por su parte, las vías hidrográficas navegables sirven de so-portes a la movilidad operativa, y a veces táctica cuando son el escenario de com-bates repetidos. Cumplen también con una función de aprovisionamiento y logística de primer orden en las econo-mías de guerra4.

En el caso del Tolima, las grandes uni-dades geográficas que atraviesan longi-tudinalmente el departamento han sido funcionales a los propósitos de los insur-gentes. Gran parte de la cordillera Cen-tral, la cual se halla fuertemente fractu-rada en un sistema de fallas y un relieve escarpado con alturas superiores a los 5.000 mts. sobre el nivel del mar y ver-tientes profundas, le ha permitido a los frentes guerrilleros establecer zonas de repliegue y corredores vitales en los

des-plazamientos hacia el piedemonte y los departamentos del Valle, Quindío, Risa-ralda y Caldas. El piedemonte de la cor-dillera Central, sobre el cual se ubica gran parte de la población y se desarro-llan las principales actividades produc-tivas, es la zona donde la guerrilla ha buscado ampliar su influencia, concen-trando allí buena parte de su accionar armado. El piedemonte occidental de la cordillera Oriental es otra zona estraté-gica para la guerrilla, por cuanto le

4 Lair, Eric (2004) ibidem.

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permite por medio del relieve establecer corredores hacia los departamentos de Cundinamarca, Huila, Meta y Caquetá. El departamento hace parte de la zona de influencia del comando conjunto central de las Farc, al mando de alias Iván Ríos quien se desempeñó como negociador en el proceso de paz durante la administración del presidente Andrés Pastrana. Tal y como se observa en el mapa anterior, las estruc-turas armadas que tienen presencia en el departamento son los frentes 21, 25, 50; las compañías Tulio Varón y Joselo Lozada; y las columnas móviles Héroes de Marque-talia, Jacobo Prías Alape y Daniel Aldana. Los frentes 21 y 25 ocupan una zona de gran importancia estratégica e histórica para las Farc, ya que dominan corredores que este grupo utilizó para establecerse en los departamentos del Valle y Cauca, ade-más de Huila y Caquetá. El frente 21 es recordado por la toma de Roncesvalles en la que murieron 13 agentes de Policía, y por el asesinato del alcalde de San Antonio (Tolima) Belisario Tao Useche, hechos que se registraron en el año 2000. El frente 25 es también de ingrata recordación por la toma y destrucción de Prado, Do-lores y Villarrica en 1997. Actualmente estos grupos se financian por medio de los cobros al narcotráfico, el secuestro y la extorsión.

El frente 21 de las Farc es uno de los más activos y está comandado por Luis Eduardo Rayo, alias Marlon, y ha tenido como área de influencia el Cañón de Las Hermosas, el río Davis, los municipios de Natagaima, Ortega, Rioblanco, Chaparral, San Antonio, Coyaima, Ataco, Roncesvalles, Rovira y Cajamarca. El frente 25 comandado por Enelio Gaona Ospina, alias Bertil, ha di-rigido su acción hacia los municipios de Icononzo, Villarrica, Dolores, Prado, Na-tagaima, Purificación, Alpujarra, Guamo,

Melgar y Cunday. El frente 50, hace pre-sencia desde el Eje Cafetero hacia Caja-marca y Coello. La compañía Tulio Varón en el norte, ha contado con presencia en los municipios de Santa Isabel, Anzoátegui, Líbano, Venadillo, Ibagué, Mariquita, Fres- no, Honda, Falan, Casablanca, Herveo, Armero, Villahermosa, Líbano, Lérida, Ambalema y Murillo. Por su parte la com-pañía Joselo Lozada, ha actuado en Ataco, Chaparral, Rioblanco, Natagaima, Dolores, Alpujarra y Planadas. La columna móvil Héroes de Marquetalia se mueve entre Planadas, Ataco y Rioblanco; la columna Jacobo Prías hace presencia entre Santa Isabel, Murillo, Anzoátegui, Rioblanco, Ataco, Coyaima y Natagaima. Por último, la columna Daniel Aldana actúa en el sur del departamento. La influencia del ELN se ha manifestado en los municipios de Líbano, Villahermosa, Falan, Casabianca, Herveo y Palocabildo.

Además el ELN tiene presencia a través del frente Bolcheviques del Líbano que se en-cuentra compuesto por tres comisiones:

Guillermo Ariza (Militar), Armando Triviales (Líbano) y Héroes 20 de octubre

(cafetera). En el área urbana de Ibagué donde tienen presencia las milicias boli-varianas de las Farc opera la regional Gilberto Guarín del ELN. A partir de 1999 se advierte la presencia del ERP, por su participación creciente en la realización de secuestros en municipios del norte del departamento.

La existencia de variedad de pisos térmicos también ha sido determinante de la pre-sencia guerrillera y en la constitución por parte de estos grupos de una importante

economía de guerra a partir de los cultivos

ilegales de coca y especialmente de ama-pola. San José de las Hermosas que figura en los mapas como una inspección de policía de Chaparral está ubicado al final

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del cañón del mismo nombre y ha sido uno de los principales centros amapole-ros del país. De acuerdo con versiones locales, este sitio, así como las veredas El Parador, La Virgen, El Salado, Santa Bárbara, La Arenosa y Naranjal se rotan semanalmente como sedes de la venta del látex que se extrae de la amapola y sustancia principal con la que se produce la heroína.

Los compradores salen a las 3 de la mañana de Chaparral en un viaje que dura por lo menos tres horas. A las 6 a.m., después de pasar por varios retenes ilegales, se llega al sitio escogido en cada ocasión por las Farc. El equipaje de la mayoría de viajeros es una simple mo-chila tejida en la que cargan la goma para vender. Hacia las 9 de la mañana el sitio ya es un hervidero humano donde

un kilo de látex puede pasar del millón de pesos. Con la mercancía comprada, los dueños de los numerosos laboratorios de droga que pululan en las laderas del mismo cañón se marchan a iniciar el proceso de producción de la heroína, que apenas dura dos horas. Entre com-pradores y vendedores se mezclan gue-rrilleros del frente 21 de las Farc, quienes tienen como función mantener el orden

PRESENCIA ACTIVA DEL ELN

BL: Bolcheviques del Líbano

Cabecera Municipal Vía Principal Límite Municipal

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MAPA 4 Fuente: DAS

Procesado y georeferenciado por el Observatorio del Programa Presidencial para los DDHH y DIH, Fuente Base Cartografica IGAC.

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Cabecera Municipal Vía Principal Límite Municipal

PRESENCIA ACTIVA DE LAS AUTODEFENSAS

ACMM:

Autodefensas Campesinas del Magdalena Medio. BT: Bloque Tolima.

BC: Bloque Centauros

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MAPA 5

Fuente: DAS

Procesado y georeferenciado por el Observatorio del Programa Presidencial para los DDHH y DIH, Fuente Base Cartografica IGAC.

de la delincuencia común y que se co-mercialice mercancía rebajada o adul-terada.

La economía de guerra no se limita a la territorialización de los frentes guerri-lleros en las zonas rurales. También tiene dimensiones menos territoriales en la aplicación del secuestro y la extor-sión. Esta última fuente de financia-miento ha comenzado a registrarse con

afectando la actividad comercial. En razón de lo anterior se advierte en la información estadística que se presenta más adelante, la forma como creció el secuestro, principalmente por la mayor participación de las Farc, el ELN y el ERP, entre 1998 y 2001. Ante los avances de la Política de Seguridad Democrática del Gobierno, los grupos guerrilleros han tenido que transformar su estructura de ingresos, disminuyendo los secuestros y

la existencia de una gran flexibilidad que les permite desplazarse entre dife-rentes fuentes de financiamiento. Por su parte las AUC operan en el depar-tamento a través del bloque Tolima; en este sentido resulta interesante advertir que en el pasado este bloque se había presentado como parte del bloque Cen-tral Bolívar. En los municipios en los cuales tiene presencia el bloque Tolima

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se han registrado 422 hectáreas de ama-pola, siendo los municipios más afecta-dos Rioblanco y Planadas; esto represen-ta 9,8% del torepresen-tal nacional, siendo el Tolima uno de los primeros sembradores de amapola en el país, lo cual ha gene-rado todo un “expertise” en el departa- mento y el fortalecimiento de organi-zaciones ilegales muy fuertes alrededor del negocio ilegal, que se han manifes-tado a través de grupos armados como el Rojo Atá 5.

Por otra parte, los grupos de autodefensa bajo el mando de Ramón Isaza en el Magdalena Medio registran en los tres últimos años una muy cruenta expan-sión sobre el Valle del Magdalena en el norte del Tolima a través del frente Omar Isaza en los municipios de Honda, Ma-riquita, Armero, Venadillo y Ambalema. Es de público conocimiento el robo con-tinuado y la comercialización ilícita de gasolina por parte de esta organización en las poblaciones de Fresno y Mariquita. Así mismo, (de acuerdo con información recogida a nivel local) el avance de esta organización estaría promoviendo la expansión de cultivos de coca y labora-torios para el procesamiento de cocaína, situación que incrementa los factores de riesgo para la población civil que habita las veredas en las cuales se está extendiendo el narcotráfico, por la even-tual disputa que se pueda presentar entre los grupos ilegales por el control del negocio ilícito.

Ante el repliegue del ELN y las Farc en los municipios de la cordillera del norte del Tolima, tales como Falan, Palocabil-do, Casabianca, Villahermosa y Líbano los grupos de autodefensa han logrado importantes avances. En estas localida-des estos grupos se dividen en dos: las autodefensas del Magdalena Medio, fren-te Omar Isaza que operan en Falan, Palocabildo, Casabianca y Villahermosa, tienen como área de influencial el co-rregimiento de Frías, municipio de Fa-lan, y además controlan la vía Honda – Fresno – Manizales; y el bloque Tolima, que tiene su principal asentamiento en el corregimiento de Delicias municipio de Lérida, sitio desde el cual se movilizan hacia zonas aledañas como Santa Teresa en el Líbano y los corregimientos de Junín, San Rafael y Colón, sobre la vía hacia el municipio de Santa Isabel. Por último, la irrupción del bloque Cen-tauros por la zona oriental del departa-mento, da cuenta de la intensificación de las acciones por parte de este nuevo frente, en cumplimiento de un plan de avance territorial que se registra desde los Llanos Orientales hacia el centro del

país. Al respecto, es importante señalar el manejo de la información sobre la entrada del bloque Centauros al depar-tamento. Según la denuncia aparecida en la prensa en agosto de 2004, el bloque Tolima fue comprado por el entonces comandante de esta organización, Mi-guel Arroyabe, por una suma cercana a los cuatro millones de dólares y estaría conformando un grupo especial para atentar contra la oposición política en el departamento del Tolima. Dicha in-formación fue reproducida en algunos medios de comunicación sobre todo de carácter regional, situación que generó una amenaza expresa en contra de al-gunos de los medios por parte del bloque Centauros. Los medios después de estos hechos, no volvieron a reportar ningún hecho de violencia por parte de este grupo armado, desconociendo que en poblaciones del oriente como Dolores, Suárez, Purificación, San Luis, Icononzo o Cunday su presencia activa es ostensi-ble 6.

5 En 2000 narcotraficantes establecidos en el departamento

e interesados en la amapola, habían conformado redes de autodefensas en la meseta de Ibagué y en Espinal. Dotados de bastante dinero, y luego de la captura en el 2001 de El Canario, jefe del grupo Rojo Atá, sus integrantes desplazados y sin cabeza visible, empezaron a ser incorporados a la nueva estructura. Esta agrupación, al servicio preponderante del narcotráfico perdió cualquier referencia societal que tenía antiguamente, pues la incorporación de los campesinos de la zona se hizo por su experticia bélica, así como por su conocimiento de la zona y no por otra razón.

OBSERVATORIO DEL PROGRAMA PRESIDENCIAL DE DERECHOS HUMANOS Y DIH

6 EL ESPECTADOR, Domingo, 26 de septiembre, Diagnóstico de la libertad de prensa en Colombia en lo que va de 2004.

Referencias

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