Como todo seguro es necesario tener en cuenta, algunos aspectos importantes para poder acceder a su amparo:

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Aportes a salud, pensión y riesgos laborales, además de

un tributo, son un seguro que cubre riesgos de

enfermedad, vejez, invalidez y muerte, protegiendo tanto al

cotizante como a su familia. A diferencia de otros, estos

seguros cubren riesgos con alta probabilidad de

materialización

Los aportes se deben hacer por el monto correcto y con la oportunidad requerida, para garantizar la protección efectiva cuando se materialicen los riesgos

Bogotá, 29 de junio de 2016.- La Unidad UGPP, hace un claro llamado a los más de 14 millones de colombianos que actualmente están obligados a cotizar por percibir ingresos mayores o iguales a un salario mínimo legal mensual vigente –

SMLMV, a través de vínculo laboral y/o como independientes, para que cumplan con los aportes en forma adecuada, correcta y oportuna, entendiendo que sus obligaciones mensuales constituyen un efectivo seguro frente a la vejez, invalidez, muerte, y enfermedad; protección que se extiende a su familia.

Como todo seguro es necesario tener en cuenta, algunos aspectos importantes para poder acceder a su amparo:

1. RIESGO DE ENFERMEDAD:

En términos de oportunidad, por lo que se tiene que velar, es que el empleador además de estar haciendo los descuentos a sus empleados cuando corresponda, esté también haciendo los aportes al Sistema de la Protección Social en forma correcta y oportuna. Si el obligado es un independiente, le corresponde a el mismo mantenerse al día en el pago de sus aportes a la seguridad social, de lo contrario podrá verse afectado el acceso a los servicios de salud, viéndose restringido su reconocimiento, entre otros a las licencias de maternidad, paternidad; así como las diferentes incapacidades a que tenga derecho el trabajador.

Así mismo, el empleador incumplido podría ver más gravosa su situación, pagando altos intereses moratorios al sistema, donde rige la más alta tasa de usura, definida por la Superintendencia Financiera (hoy 30.81%), y quedando a cargo de los costos de salud que su trabajador requiera. Así mismo estos intereses rigen para el independiente que se encuentre al día con sus obligaciones.

Es importante aclarar que el sistema de salud se financia con los aportes de todos los obligados

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“El grado de oportunidad y la calidad en el servicio de salud al que podamos acceder depende, entre otras variables, de que todos efectuemos los aportes en forma correcta y oportuna al Sistema de la Protección Social”, afirmó Gloria Inés Cortés Arango, Directora

de la Unidad UGPP.

2. RIESGO DE VEJEZ

Existen diferentes requisitos para tener acceso a una pensión de vejez (amparo en la

vejez) que va a depender del régimen al cual esté afiliado el cotizante. Por ejemplo,

en el régimen de prima media el mínimo de semanas cotizadas es de 1.300, es decir

25 años de cotización. Además el obligado debe haber cumplido 57 años si es mujer o 62 si es hombre para poder disfrutar de la pensión.

Si la pensión es reconocida por Colpensiones, el obligado tiene la opción de

escoger el Ingreso Base de Liquidación (IBL) a partir del que resulte mayor, entre la

opción del promedio de los últimos 10 años cotizados o el promedio de las cotizaciones de toda su vida laboral. El Ingreso Base de Liquidación definido se multiplica por el 65%, (tasa de reemplazo), cuando el promedio de cotización anteriormente mencionado es equivalente a un SMLMV y 1300 semanas cotizadas. En la medida en que aumentan las semanas cotizadas va incrementándose la tasa, así, si el número de años cotizados no es de 25 sino de 35 (pasa de 1.300 a 1.800 semanas) este porcentaje se incrementa del 65% al 80% para este mismo nivel de Ingreso base de Liquidación (IBL).

Para ingresos base de liquidación equivalentes a 25 SMLMV con 1.300 semanas de cotización el porcentaje aplicable se ubica en el 55,5% y no en el 65% como habíamos visto antes, y con 1.800 semanas de cotización el porcentaje se ubica en el 70,5% y no en el 80% anteriormente mencionado.

Llegar a las 1300 semanas mínimas parece fácil, pero no lo es. Por ejemplo, un egresado universitario que inicia su vida laboral a los 25 años, deberá proyectar su

pensión con base en el número de semanas mínimas requeridas a cotizar, teniendo claro que la base son 1300 semanas (25 años) y si desea obtener la mejor tasa de reemplazo debe alcanzar 1800 semanas cotizadas (35 años). Si ese universitario desde que termine estudios empieza a generar ingresos en forma continua, ya sea como independiente o dependiente, y cumple con los aportes al sistema pensional, a la edad de 50 años lograría cotizar 1300 semanas y a la de 60 años 1800 semanas. De acuerdo a lo anterior si ese universitario se mantuviera en forma permanente laborando en forma continúa 25 o 35 años lograría las 1300 y 1800 semanas respectivamente a los 60 años siendo la edad mínima de pensión 62 años. Lo anterior demuestra que solo le permite estar cesante tan solo dos años para lograr las 1800 semanas

Debe tenerse en cuenta que la continuidad laboral no siempre es posible; la pérdida del empleo y la dificultad en acceder a uno nuevo ó pérdidas generadas en emprendimiento y los tiempos requeridos para su recuperación, son situaciones que a lo largo de la vida pueden estar presentes. En Colombia la tasa de persistencia

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(continuidad laboral) está entre 55% y 60%; lo anterior implica que si no se está aportando continuamente y si no se es disciplinado, se puede poner en riesgo el acceso a la pensión o alcanzar esta en edad mucho más avanzada a la prevista en las normas.

Adicional al tiempo de cotización es muy importante el Ingreso Base de Liquidación o lo que es lo mismo el promedio del ingreso base sobre el cual ha venido efectuando las cotizaciones para poder alcanzar las mejores condiciones de pensión en términos de valor:

Si una persona en promedio ganaba alrededor de $14.000.000 (20 SMLMV) pero debió cotizar de acuerdo a las normas legales sobre 12 SMLMV ($8.273.448), le daría derecho a una pensión entre $4.900.000 y $6.200.000 aproximadamente en el Régimen de Prima Media, representando esta pensión entre el 35% y el 44% del valor que en promedio había devengado; y frente a lo cotizado, entre el 59% y el 75%. Si en lugar de cumplir la norma legal decide evadir por inexactitud y cotiza sobre 6 SMLMV es decir $4.136.724 el valor de la pensión estaría entre $2.600.00 y $3.200.000 aproximadamente; en este caso la pensión frente a lo devengado ($14.000.000) estaría entre el 18% y el 23% y frente al valor sobre el cual debió cotizar ($8.273.448), entre el 31% y el 39%.

Finalmente si además ha sido omiso y no logra cotizar el mínimo de semanas requeridas (1.300) para pensión, puede constituirse en uno más de los muchos ciudadanos que nunca lograrán pensionarse por no haber cumplido sin poder acceder a una vejez digna, con bienestar e independencia.

Obsérvese como aportar correctamente, produce condiciones de pensión mucho más favorables.

Desde el punto de vista del RAIS (Régimen de Ahorro Individual con Solidaridad), los afiliados tendrán derecho a una pensión de vejez, a la edad que escojan, siempre y cuando el capital acumulado en su cuenta de ahorro individual les permita obtener una pensión mensual, superior al 110% de un SMLMV.

Igualmente en el RAIS, los afiliados que cumplan con el requisito de edad, 57 años mujer y 62 años hombre, que demuestren que no lograron el capital suficiente para pensionarse y no tienen la capacidad para seguir cotizando, deben por lo menos haber cotizado aproximadamente 22 años, es decir 1.150 semanas, para que puedan acceder a una pensión de un SMLMV, con la condición que no estén generando ingresos adicionales a un SMLMV.

No importa en cual de los regímenes se esté vinculado, en los dos se requiere para obtener las mejores condiciones de pensión, que los aportes se realicen en forma

cumplida y en forma correcta.

Así mismo, se debe tener en cuenta que en el RAIS el valor del fondo que se logre acumular para efectos de pensión, determinará el valor de la misma. El mayor valor

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del fondo se obtendrá, en la medida en que se empiece en forma temprana a cotizar para lograr un capital mayor y en segunda medida, de la rentabilidad obtenida y en el tiempo durante el cual esta se genera.

3. CONSIDERACIONES DEL COTIZANTE FRENTE A LA INVALIDEZ POR PERDIDA DE CAPACIDAD LABORAL:

La invalidez puede llegar en cualquier momento de la vida y sin previo aviso.

a) Invalidez por enfermedad o riesgo común:

Es muy importante que cuando se presente la invalidez por enfermedad o riesgo común,

así se haya cotizado para cumplir las semanas mínimas requeridas para alcanzar la pensión, tener un especial cuidado que en ese preciso momento se tengan cotizadas en

los últimos tres años mínimo 50 semanas; en caso contrario, se arriesga la posibilidad del amparo debido a que si no se tienen estas 50 semanas no hay derecho a la pensión de invalidez.

Se debe hacer claridad que si el cotizante al momento de la estructuración de la invalidez ha logrado el 75% o más de las semanas mínimas requeridas para acceder a pensión, es decir ha logrado cotizar por lo menos 975 semanas, el número de semanas cotizadas en los 3 años anteriores a la fecha de estructuración de la invalidez se reduce de 50 a 25. Igualmente, se debe estar cotizando bien, pues el valor de la pensión de invalidez va a depender, además del grado de pérdida de capacidad laboral (>=50%), del número de semanas cotizadas y del ingreso que sirvió de base para la cotización.

Todo depende de la característica de su cumplimiento.

En el caso de no acceder a la pensión de invalidez por no cumplir las 50 semanas mínimas, se puede revisar en el caso de régimen de prima media, si ya se tiene derecho a las semanas mínimas para la pensión de vejez (1300 semanas). Si las tiene pero el evento de invalidez sucede, por ejemplo, cuando la mujer o el hombre tenían 45 años, es decir una edad menor de la exigida para empezar a disfrutar de su pensión de vejez (57 mujer y 62 hombre), tendrían que esperar entre 12 y 17 años respectivamente para poder acceder a ella, situación que no constituye solución en un largo período de tiempo para su condición de invalidez.

Siguiendo con el ejemplo, si el hombre o la mujer no son aportantes al RPM sino al RAIS y no cumple con las 50 semanas mínimas para tener derecho a una pensión de invalidez habiendo sido calificada su invalidez con un porcentaje >o= 50%, podrá acceder a la pensión de vejez en el RAIS, siempre y cuando el valor acumulado en su cuenta individual pensional le permita acceder por lo menos a una pensión equivalente al 110% de un SMLMV de lo contrario, no podrá hacerlo. Si esta persona tiene cotizadas el número de semanas mínimas (1150) exigidas en el RAIS para aplicar la garantía de pensión mínima, tampoco podrá acceder en forma inmediata a esa pensión en la medida en que para ello se requiere tener la edad de pensión de 57 años mujeres y 62 años hombres, por lo tanto en este caso debe esperar a cumplir esta condición en un futuro.

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Por lo anterior es muy importante estar aportando oportuna y correctamente para estar protegidos ante los riesgos de vejez y de invalidez.

Para determinar el valor de la pensión por riesgo o enfermedad de origen común, en prima media o en RAIS a la que tendría derecho el cotizante, se multiplica el Ingreso

Base de Liquidación por su tasa de remplazo. El Ingreso base de liquidación es el

promedio de los últimos 10 años de cotizaciones del ingreso base de cotización (o el promedio de este ingreso en menos tiempo sino se ha cotizado por lo menos 10 años).

 Cuando la invalidez está entre el 50% y el 66% la tasa de reemplazo inicia en el 45% entre 50 semanas y 500 semanas, y a partir de las 500 semanas por cada 50 semanas adicionales de cotización se incrementará la tasa de reemplazo en 1.5 puntos porcentuales, hasta llegar al 75% con 1.500 semanas.

 Cuando la invalidez es mayor al 66%, la tasa de reemplazo inicia en el 54% entre 50 semanas y 800 semanas y a partir de las 800 semanas por cada 50 semanas adicionales de cotización, se incrementará la tasa de reemplazo en 2 puntos porcentuales hasta llegar al 75% con 1.350 semanas.

No obstante hay que tener en cuenta que en el caso del RAIS, la pensión de invalidez así obtenida se debe comparar con la que obtendría con el valor acumulado en la cuenta de ahorro individual y se accede a la que mayor valor arroje.

Finalmente hay que tener en cuenta que en el caso de la pensión de invalidez originada por enfermedad o riesgo común la fecha de estructuración de invalidez es el referente para determinar el cumplimiento de las semanas mínimas requeridas para tener acceso a ella y para el Ingreso Base de Cotización que se tomará en cuenta para la liquidación de la respectiva pensión.

b) Invalidez por enfermedad o riesgo de origen laboral:

El amparo estará a cargo de las administradoras de pensiones si la invalidez se origina en riesgo o enfermedad común, pero si la misma se origina en riesgo o enfermedad

laboral, las responsables de otorgar el amparo son las administradoras de riesgos laborales “ARL”.

Acorde con las cifras de la Organización internacional del Trabajo “OIT”, la siniestralidad laboral en el mundo para el año 2015 ascendió a 317 millones de personas víctimas de accidentes de trabajo, dentro de estas 2,3 millones de muertes por accidente o

enfermedad profesional. Colombia se encuentra por debajo de la tasa de

accidentalidad mundial con un 7.4%, pero está lejos de la de los países desarrollados, en donde es de un 3.2%.

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trabajo al año.

Es importante advertir que en caso de materializarse el riesgo cuando el amparo deba ser otorgado por una administradora de riesgos laborales (ARL), se tiene que garantizar que de tratarse de un accidente que condujo a la invalidez, la afiliación debe cubrir la fecha del evento y en el caso de enfermedad, la afiliación debe cubrir la fecha en que se calificó por primera vez el origen de la misma.

Adicionalmente en el caso de accidente o enfermedad laboral la afiliación a la ARL debe ser con la actividad que dio origen al accidente o a la enfermedad laboral.

Se debe recordar que el valor del amparo va a estar determinado:

1. Por la tasa de reemplazo (60% o 75%) que le corresponda al respectivo rango de invalidez reconocida (entre 50% y 66% y >a 66% respectivamente).

2. Por el IBL derivado:

• Del promedio del IBC de los 12 meses anteriores a la fecha en que se calificó por primera vez el origen de la enfermedad laboral.

• Del promedio del IBC de los 6 meses anteriores a la fecha del accidente. Teniendo en cuenta la tasa de siniestralidad laboral, se recomienda estar cumpliendo con la afiliación y cotización a las administradoras de riesgos laborales, con el fin de lograr la cobertura apropiada y oportuna.

RIESGO DE MUERTE:

En la actualidad para ser beneficiario de una pensión de sobrevivencia o sustitución pensional (que solamente se origina a raíz de la muerte del cotizante o del pensionado) a través de una administradora de pensiones, independientemente del régimen, es conveniente tener en cuenta algunos aspectos:

 En el RPM el valor de la pensión de sobrevivientes a la que tendrían derecho los beneficiarios va a depender de la tasa de reemplazo aplicable en concordancia con el número de semanas cotizadas y del IBL obtenido del promedio del IBC de los últimos 10 años (o el promedio de este ingreso en menos tiempo si no se ha cotizado por lo menos 10 años).

 En el RAIS el valor de la pensión de sobrevivientes será aquella que se logre obtener con el valor que logró acumular en el fondo antes de su fallecimiento el respectivo cotizante.

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A continuación se exponen diversas situaciones del cotizante al momento de su fallecimiento que le permitirán, o no, a sus beneficiarios, acceder a una pensión de sobrevivientes.

-Si la muerte del cotizante ocurre sin haber completado las semanas mínimas de cotización requeridas (para este tipo de riesgo se toma como mínimo 1.300 semanas para el RPM) y sin importar si tenía o no la edad mínima requerida

para pensión (57 mujeres 62 hombres) y además dentro de los 3 años

inmediatamente anteriores a la fecha de la muerte del cotizante no hubiera

cotizado por lo menos 50 semanas, los posibles beneficiarios (esposo, esposa,

compañero (a) permanente, hijos, entre otros) no podrían acceder a una pensión

de sobrevivientes.

-Si el aportante muere habiendo cotizado por los menos las semanas mínimas

requeridas para tener derecho a la pensión (1.300 semanas - 25 años) y éste

evento sucede sin que haya cumplido la edad para tener derecho a la pensión y además en los tres años anteriores a la muerte, no cumplió con el requisito de

haber cotizado por lo menos 50 semanas; los beneficiarios tendrían derecho a una pensión equivalente al 80% del valor de la pensión de vejez a la que

hubiera tenido derecho el causante dependiendo del régimen, sin que esta en ningún caso pueda ser inferior a un SMMLV.

-Si el cotizante muere habiendo cotizado por los menos las semanas mínimas requeridas para tener derecho a la pensión (1.300) y este evento sucede

cumpliendo la edad para tener derecho a la misma, independientemente si en los tres últimos años cotizó por lo menos 50 semanas, los beneficiarios tendrían derecho a una pensión equivalente al 100% del valor de la pensión de vejez a la cual hubiera tenido derecho el cotizante, dependiendo su valor del número de semanas cotizadas y del valor del IBL.

-Si el cotizante venía disfrutando de una pensión de vejez o invalidez antes de su fallecimiento, los beneficiarios tienen derecho a compartir una pensión de sobrevivientes equivalente al 100% del valor de la pensión que venía disfrutando el causante.

-Si a raíz de enfermedad o riesgo de carácter laboral fallece el afiliado de una ARL, sus beneficiarios tendrán derecho a compartir una pensión de

sobrevivientes equivalente al 75% del salario base de liquidación que le corresponda aplicar.

Lo anterior evidencia la importancia de estar cumpliendo permanentemente para tener acceso al amparo y en las mejores condiciones; para el bienestar de la familia y que puedan continuar con sus planes de vida. Al respecto, es importante tener en cuenta que en el caso de los hijos, este amparo es temporal. Los menores de edad hasta cuando cumplan la mayoría de edad o hasta los 25 años siempre y cuando en este periodo acrediten estar estudiando. A partir de los 25 años así estén estudiando, el amparo se

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termina, pero continua para el cónyuge o compañero permanente si existe.

La Unidad viene emprendiendo acciones de sensibilización, conscientes que no es sólo el carácter obligatorio de los aportes lo que va a generar mayor cumplimiento, sino el lograr concientizar a los obligados tanto sobre la importancia y beneficio del aseguramiento como de los riesgos en caso de incumplimiento, teniendo en cuenta que los grandes beneficiados o perjudicados de uno u otro comportamiento son el propio cotizante y su familia.

El objetivo de La Unidad es lograr el fortalecimiento de la cultura del cumplimiento por parte de los obligados, lo cual no es tarea fácil para aquellos grupos en donde la práctica ha sido durante muchos años la de no cumplir, destacando entre estos a muchos independientes.

“El llamado que hace hoy La Unidad UGPP a los ciudadanos, es a que se informen, y proyecten su escenario de vida al lado de la familia, planeando su pensión para alcanzar una adecuada cobertura frente a la vejez, invalidez o muerte, en donde haya continuidad en los planes de vida determinados por la familia”, afirmó Gloria Inés Cortés Arango, directora de la Unidad UGPP.

La Unidad UGPP dispone de diversos canales de información y orientación en todo el territorio nacional. Los interesados pueden acceder al centro de atención de Bogotá situado en la Calle 19 No. 68A-18, en los PAV de Medellín y Cali. Pueden consultar en la página web www.ugpp.gov.co, en la línea gratuita nacional 01 8000423423, en la línea de atención en Bogotá (1) 4926090 y también enviar las preguntas al correo electrónico contactenos@ugpp.gov.co.

Si todos cumplimos, todos ganamos! Acerca de La Unidad UGPP

La Unidad Administrativa Especial de Gestión Pensional y Contribuciones Parafiscales de la Protección Social –UGPP, es una entidad del orden nacional, adscrita al Ministerio de Hacienda y Crédito Público, creada 2010. Sus principales objetivos misionales son, en primera instancia, el reconocimiento de derechos pensionales causados a cargo de administradoras del Régimen de Prima Media del orden nacional, y de las entidades públicas del orden nacional que hayan tenido a su cargo el reconocimiento de pensiones, respecto de las cuales se haya decretado o se decrete su liquidación, y las tareas de seguimiento, colaboración y determinación de la adecuada, completa y oportuna liquidación y pago de las contribuciones parafiscales de la Protección Social.

INFORMACIÓN Y CONTACTO DE PRENSA:

MARGARET OJALVO CEL Y WHATSAPP: 315-3358717 CORREO: margaretojalvo@ojalvoasociados.com

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Referencias

  1. www.ugpp.gov.co,
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