Cáncer de riñón localmente avanzado

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Cáncer de riñón localmente avanzado

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Si a usted le diagnostican un cáncer de riñón local-mente avanzado su médico puede recomendar tra-tar el cáncer con nefrectomía radical o embolización. Cada procedimiento tiene sus ventajas e inconve-nientes. La elección del tratamiento dependerá de su situación individual.

Aquí encontrará información general, que no se ajusta específicamente a su situación particular. Además tenga en cuenta que la situación puede variar de un país a otro.

¿Qué es un cáncer de riñón

localmente avanzado?

Por cáncer de riñón localmente avanzado nos referimos al tumor que se ha extendido a o más allá de los vasos sanguíneos renales, los tejidos o

tratarse de un estadio III ó IV dependiendo de cuánto se haya extendido el tumor (Fig. 1 y 2).

Los términos subrayados figuran en el glosario.

Fig. 1: Los tumores de estadio III se han extendido hasta la vena renal, o el tejido graso que envuelve el

Información a pacientes

Español

suprarenal

riñón tumor

fascia renal tumor crece fuera del riñón

vena cava aorta

gánglios linfáticos

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Fig. 2: Los tumores de estadio IV se han extendido fuera del riñón, más allá de la fascia renal, hasta la glándula suprarrenal. En ocasiones uno o más ganglios linfáticos están aumentados de tamaño en este estadio.

Términos que puede utilizar el médico:

Cirugía abierta: Es un procedimiento quirúrgico en el cual el cirujano corta la piel y el tejido para tener acceso directo al riñón.

Cirugía laparoscópica: Es una técnica quirúrgica mínimamente invasiva en la cual el cirujano no necesita cortar a través de la piel y el tejido, sino que inserta los instrumentos a través de pequeñas incisiones en el abdomen.

Sistema quirúrgico robótico: Un instrumento que ayuda a los cirujanos en la realización de la cirugía laparoscópica. El cirujano controla en instrumento robótico con unos mandos de control remoto.

Opciones terapéuticas

suprarenal riñón tumor fascia renal tumor crece más allá de la fascia renal vena cava aorta

gánglios linfáticos afectos

uréter

El tratamiento más habitual para curar el cáncer de riñón localmente avanzado es la extirpación quirúrgica del riñón que contiene el tumor.

El cáncer de riñón localmente avanzado se puede tratar con un procedimiento que se llama nefrectomía radical. Durante esta operación son extirpados el riñón en el que está localizado el tumor y el tejido que lo envuelve. La nefrectomía radical puede hacerse por cirugía abierta o laparoscópica. Si la cirugía es imposible o muy arriesgada su médico puede recomendar la embolización.

Estos son algunos de los temas que debería comentar con su médico cuando estén decidiendo su estrategia terapéutica:

Su historia médica.

Si hay casos de cáncer de riñón en su familia.

Su función renal.

Qué hay que tener en cuenta si tiene usted únicamente un riñón.

Si su función renal es normal, o está previamente alterada por otras enfermedades como la diabetes o la tensión arterial elevada.

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tumor

riñón

arteria renal “clampada” vena renal “clampada”

uréter “clampado”

Si tiene usted un tumor en uno o en ambos riñones.

Los tratamientos disponibles en su hospital.

La experiencia de su médico. Pregúntele sobre su experiencia con la opción terapéutica recomendada.

Sus preferencias personales.

El apoyo que tiene usted para el momento del tratamiento y durante la convalecencia.

Nefrectomía radical

La nefrectomía radical es una opción de tratamiento quirúrgico para el cáncer de riñón localmente avanzado. El objetivo de la intervención es extirpar completamente el riñón que contiene el tumor junto con el tejido graso que lo envuelve. En los tumores localmente avanzados puede no ser posible extirpar completamente el tumor y tratar de dejar parte del riñón intacta. La mayor parte de la gente puede vivir con un único riñón sin mayores complicaciones. Usted puede precisar más procedimientos quirúrgicos para extirpar completamente el tumor. Ellos incluyen la extirpación de ganglios linfáticos aumentados de tamaño o la glándula suprarrenal.

Para la realización de una nefrectomía radical se necesita anestesia general. Durante la intervención el paciente se coloca sobre su costado o tumbado sobre la espalda, dependiendo de la localización y el tamaño del tumor.

¿Cómo se lleva a cabo una nefrectomía

radical?

La nefrectomía se puede llevar a cabo por cirugía abierta o laparoscópica.

La nefrectomía radical abierta es la cirugía de referencia para el cáncer de riñón localmente avanzado. Primero se determina el tamaño del tumor y el médico comprueba cuáles tejidos u órganos

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alrededor del riñón han sido afectados. El urólogo realiza una incisión en la pared del abdomen para acceder directamente al riñón. Para evitar la siembra de células del tumor el cirujano mantiene el riñón cubierto por una capa protectora de tejido graso. El cirujano separa entonces la arteria renal, la vena renal, y el uréter del riñón (Fig. 3). Finalmente, el riñón es extirpado.

En la nefrectomía radical laparoscópica el urólogo inserta unos pequeños tubos de plástico en su abdomen. A través de esos tubos el urólogo introduce los instrumentos necesarios para extirpar el riñón (Fig. 4). La técnica laparoscópica generalmente permite una recuperación más rápida que la cirugía abierta. Sin embargo ésta es una técnica compleja, y su médico tiene que tener experiencia en este tipo de cirugía. La cirugía laparoscópica puede también realizarse asistida por un sistema quirúrgico robótico.

Para eliminar el cáncer de riñón localmente avanzado la cirugía abierta y laparoscópica son igualmente eficaces.

Fig. 4: Para la cirugía laparoscópica el cirujano introduce unos pequeños tubos de plástico a través de pequeñas incisiones en el abdomen.

instrumento quirúrgico

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Extirpación de los ganglios linfáticos

Si usted tiene ganglios linfáticos aumentados de tamaño, su urólogo puede decidir extirparlos con un procedimiento que se denomina linfadenectomía. En algunos casos la TC muestra que los ganglios linfáticos están agrandados, y el médico discutirá las posibles opciones de tratamiento con usted. En otros casos el urólogo detecta los ganglios aumentados de tamaño durante la cirugía, y puede decidir extirparlos en ese momento.

Extirpación de la glándula suprarrenal

La glándula suprarrenal es un órgano situado sobre cada uno de los riñones (Fig. 1). Ésta produce hormonas de estrés y esteroides. Si el tumor se ha extendido hasta la glándula puede que haya que extirparla junto con el riñón. A este procedimiento se le denomina suprarrenalectomía. Una TC previa a la intervención puede confirmar que el tumor se ha extendido a la glándula suprarrenal. En otros casos el urólogo puede detectar células tumorales en la glándula suprarrenal durante la intervención, y la extirpará. La glándula suprarrenal sana restante continuará produciendo todas las hormonas necesarias.

¿Cómo me preparo para la intervención?

Su médico le dará las recomendaciones precisas y detalladas de cómo prepararse para el procedimiento. No debe comer, beber, ni fumar desde 6 horas antes del procedimiento para prepararse para la anestesia. Si toma cualquier tipo de medicamento coméntelo con su médico. Puede que deba dejar de tomarlo varios días antes de la intervención.

¿Cuáles son las secuelas del

procedimiento?

Habitualmente le darán el alta entre 3 y 7 días tras la cirugía. Recuerde que la estancia hospitalaria puede variar según los diferentes países. Después de una nefrectomía radical abierta puede que tenga dolor en el costado durante varias semanas.

Recomendaciones para las primeras 4-6 semanas tras la intervención:

Beba entre 1 y 2 litros todos los días, principalmente agua.

No cargue con nada que pese más de 5 kg.

No realice ejercicio intenso.

Comente cualquier medicación que estuviera usted tomando.

Si lo ha precisado, pregunte la fecha de la retirada del catéter doble J con su médico.

Tendrá que consultar con su médico o acudir al hospital en el momento que presente:

Fiebre.

Sangre en la orina.

Pérdida de sangre o dolor intenso.

Puede leer más información útil para después de la intervención en la sección Apoyo para el cáncer de

riñón localmente avanzado.

¿Cuál es el impacto del tratamiento?

La nefrectomía radical es un procedimiento frecuente para el cáncer de riñón localizado. Alrededor del 95% de los pacientes se encuentran libres de enfermedad hasta 5 años después de la intervención. Dado que tras la intervención queda un único riñón en funcionamiento, existe un riesgo mayor de desarrollar insuficiencia renal. La insuficiencia renal es a su vez factor de riesgo cardiovascular.

¿Cómo será el seguimiento?

Tras una nefrectomía radical por cáncer de riñón su médico le planificará un calendario de revisiones. La frecuencia de las mismas dependerá de la clasificación del tumor extirpado (ver diagnóstico y

clasificación). El seguimiento dura desde 10 años

a toda la vida. Algunas pruebas frecuentes durante las visitas de seguimiento son TC abdominales y torácicos, ecografías, radiografías de tórax, y análisis de orina y sangre. Estas pruebas se realizan para evaluar y detectar:

Complicaciones asociadas a la cirugía.

La situación del otro riñón.

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Es importante que las recividas o metástasis se detecten pronto, de modo que sea posible extirparlas mediante cirugía.

Cirugía tras la recidiva

Si se detecta una recidiva, es decir, que el tumor reaparece, durante el seguimiento usted puede precisar una intervención quirúrgica. Antes de esta operación el médico puede recomendar reducir el tumor con terapia antiangiogénica. Es posible también que su médico recomiende esta terapia o una terapia ablativa tras la cirugía.

Embolización

La embolización es una alternativa para el cáncer de riñón localmente avanzado. Su médico puede recomendarle la embolización si la cirugía no es apropiada para usted y el tumor causa síntomas como sangrado o dolor. Este tratamiento se recomienda cuando la cirugía es imposible o demasiado peligrosa. Durante el mismo se coloca un pequeño catéter en la ingle para alcanzar los vasos sanguíneos que rodean el riñón.

Apoyo para el cáncer de

riñón localmente avanzado

Ser diagnosticado de cáncer tiene un gran impacto en su vida, y en las vidas de sus seres queridos. Causa sentimientos de ansiedad, miedo o incluso depresión. Someterse al tratamiento para el cáncer es duro, y puede afectar a su vida laboral y personal. Para encontrar apoyo consulte a su médico o enfermero. Ellos le darán información de contacto con asociaciones de pacientes o de otras personas que puedan ayudarle con apoyo emocional, o recomendaciones prácticas como consejos económicos.

Prepararse para la consulta

Prepararse para la consulta puede ser muy útil. Les ayudará a usted y a su médico a resolver las dudas y

preocupaciones que pueda tener. Aquí tiene algunos consejos que le pueden ser útiles:

Escriba las preguntas que le gustaría hacerle al médico. Esto le ayudará a recordar las cosas que quiere preguntar. Además puede ayudarle a organizar sus pensamientos.

Si es posible, trate de acudir a la consulta acompañado. Es bueno tener a alguien con quién discutir lo que ha dicho el médico y además es probable que se recuerden más cosas.

Solicite información sobre su tipo específico de cáncer.

Si el médico utiliza vocabulario que no entiende, pida que se lo explique.

Dígale a su médico qué medicinas toma, y si toma algún medicamento alternativo. Algunas de estas medicaciones pueden alterar el tratamiento. Tras la consulta usted puede:

Buscar en Internet o en la biblioteca más información sobre su tipo de cáncer. Tenga en cuenta que no toda la información que se puede encontrar es de buena calidad. Su médico puede recomendarle alguna página web fiable.

Contactar con alguna asociación de pacientes, que pueden ofrecerle información y ayuda.

Consultar con su equipo médico, y de ser necesario su aseguradora, las posibles consecuencias económicas de su tratamiento. Pueden recomendarle personas o sitios donde conseguir asesoramiento sobre su situación financiera o cómo conseguir ayuda económica.

Si lo desea, puede pedir una segunda opinión de otro especialista.

Apoyo tras la intervención quirúrgica

En los primeros días o semanas tras la intervención quirúrgica usted puede precisar ayuda con las actividades cotidianas. Si tiene la posibilidad puede pedir a amigos, familiares o vecinos que le ayuden con cosas como traerle comida a casa, cocinar, limpiar, lavar, y ocuparse del jardín. También puede preguntarle a su equipo médico por información sobre ayuda a domicilio profesional.

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Tras la intervención es frecuente que usted presente fatiga. Esto significa que se siente más cansado de lo habitual, sin energía, con problemas de concentración, y no mejora con el sueño. La mayor parte de la gente experimenta fatiga desde seis meses hasta un año tras la intervención. Para combatir la fatiga usted puede:

Escribir las cosas que le dan fuerzas, y darles prioridad durante el día o la semana.

Conseguir ayuda para las tareas del hogar como lavar, limpiar, o cuidar del jardín.

Dormir pequeñas siestas durante el día.

Mantenerse tan activo como sea capaz. Un paseo corto cada día es mejor que uno largo una vez a la semana.

Cuando planee actividades sociales como un viaje o una visita tenga en cuenta que puede precisar tiempo para descansar durante el día. Coméntelo con su familia, amigos o cuidadores, para que pueda planificarlo por adelantado. Es importante avisarles cuándo está usted cansado.

Seguimiento

Tras la intervención se revisará con su médico. En esta visita se discutirán tanto los resultados de la intervención como el calendario de seguimiento. Solicite un plan de cuidados para que pueda saber con qué frecuencia va a tener que acudir a las consultas, y qué clase de pruebas le van a realizar. Todas estas cosas dependerán de las características del tumor.

Escriba las preguntas que quiera hacer antes de la visita. Por ejemplo:

¿Se ha eliminado el cáncer?

¿Voy a necesitar algún tratamiento adicional? Y, si es así, ¿qué opciones se me plantean?

¿Qué pruebas me voy a realizar antes de las visitas de seguimiento?

¿En qué manera me va a afectar a mi calidad de vida el tratamiento y el cáncer de riñón?

Es importante que usted continúe acudiendo a estas visitas. Durante ellas su médico vigila su riñón para detectar a tiempo una posible recidiva. Es importante también decirle a su médico si nota nuevos síntomas. No dude en consultar con su equipo médico y preguntarles por cualquier síntoma nuevo que aparezca antes de la visita concertada.

Recomendaciones de estilo de vida

Es importante mantener un estilo de vida saludable durante y tras el tratamiento. Debe tratar de realizar ejercicio físico con regularidad. Encuentre alguna actividad que le guste. Si tiene dudas sobre qué puede hacer solicite a su médico que le remita a un fisioterapeuta.

Trate de tomar una dieta equilibrada con frutas y verduras a diario. También debería incluir alimentos ricos en almidón, como el pan o las patatas, el arroz o la pasta, y ricos en proteínas como la carne, pescado, huevos, o legumbres. Intente disminuir la ingesta de azúcar, sal, y grasas. Si tiene cualquier pregunta, solicite a su médico que le remita a un nutricionista o especialista en nutrición.

Procure dejar de fumar. Le ayudará a recuperarse antes de la cirugía.

Apoyo psicológico

Tras la intervención usted puede estar preocupado por su pronóstico, por el impacto del cáncer en su situación económica, o por otros motivos.

Es frecuente preocuparse porque el cáncer vuelva a aparecer. La mayoría de la gente a la que se lo han diagnosticado, o sus seres queridos, se preocupan por ello en algún momento. Si está preocupado consulte con su médico y averigüe el riesgo de recidiva del cáncer. También le puede pedir al médico apoyo psicológico si siente la necesidad de hablar con alguien. Las asociaciones de pacientes también pueden ayudarle.

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La cirugía y el tratamiento del cáncer pueden alterar a su vida sexual. Es importante hablar con su pareja sobre sus sentimientos. Hay muchas maneras en las que se puede mantener una relación íntima. Si no desea ser sexualmente activo se puede estar uno junto al otro, tocarse, dar o recibir abrazos, y sencillamente sentarse o tumbarse cerca del otro. Durante el tratamiento usted estará alejado de su trabajo. Hable con su jefe acerca de la mejor manera de volver al trabajo. Puede que pueda hacer una jornada reducida, o desempeñar un puesto nuevo. Consulte las consecuencias económicas de su tratamiento con su equipo médico. Pueden recomendarle personas o sitios donde conseguir consejos sobre su situación financiera o incluso conseguir ayuda económica.

Si tiene problemas para volver a su vida normal, o regresar a su trabajo, hable con su médico o enfermero. Pueden ayudarle a encontrar el apoyo y el tratamiento que precisa.

El diagnóstico del cáncer le puede hacer ver la vida de otra manera, y puede que descubra que ahora sus prioridades han cambiado. Esto puede afectarle en su trabajo o en sus relaciones personales, y puede hacerle sentir desorientado e inseguro. Hable con su familia y amigos, y tómese todo el tiempo que necesite en este proceso. Si no se siente cómodo hablando de estas cosas con la gente que tiene a su alrededor puede pedir a su equipo médico que le remita a un psicólogo. El psicólogo puede darle las herramientas que necesita para enfrentarse con esos sentimientos y ayudarle a encontrar los cambios que quiere o necesita.

Apoyo para la familia y amigos

El diagnóstico de cáncer no sólo afecta al paciente, sino que también afecta a la gente que hay a su alrededor. Usted, como ser querido de una persona con cáncer, le puede dar apoyo de muchas maneras. En ocasiones incluso con cosas prácticas, como encargarse de la lavandería, jardinería, o comprar comida.

También puede ser de gran ayuda acompañar a su ser querido a la consulta del médico. Puede ofrecerse para llevarle, o para ayudarle a hacer las preguntas durante la consulta. Estar ahí durante la consulta también puede ser bueno. Usted puede recordar cosas distintas, o fijarse en otros detalles, que podrán comentar después. Usted también puede preguntar al médico cómo puede afectar el tratamiento a sus vidas en cuanto a los cuidadores y los efectos psicológicos del proceso.

El diagnóstico y el tratamiento pueden ser emocionalmente duros para todas las personas implicadas. El tratamiento del cáncer es complicado, y puede cambiar su vida súbitamente. Pueden surgir preguntas sobre el pronóstico, los efectos del tratamiento, o incluso la posibilidad de morir. Como amigo o ser querido usted puede estar ahí para escuchar. No es preciso que tenga las respuestas.

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Esta información fue actualizada en Mayo 2014.

Este folleto es parte del paquete informativo en Cáncer de Riñón de la European Association of Urology (Asociación Europea de Urología, EAU). Esta publicación contiene información de tipo general sobre esta enfermedad. Si usted tiene cualquier pregunta específica de su condición personal, debe preguntar a su equipo médico o cualquier otro profesional sanitario relacionado. Ningún folleto informativo puede reemplazar una conversación personal e individualizada con su médico.

La información contenida en este folleto ha sido producida por la European Association of Urology (Asociación Europea de Urología, EAU) en colaboración con la sección de Uro-Oncología (ESOU), el Renal Cell Carcinoma Working Group of the Young Academic Urologists (YAU), y la European Association of Urology Nurses (Asociación Europea de Enfermeros/as en Urología, EAUN).

La información contenida está en línea con las

recomendaciones de las guías clínicas publicadas por la Asociación Europea de Urología (EAU Guidelines).

Puede encontrar toda esta información, así como información referente a otras enfermedades urológicas, en nuestra página web: http://patients.uroweb.org

Co-autores:

Dr. Bülent Akdoǧan Ankara, Turquía Dr. Sabine D. Brookman-May Munic, Alemania Prof.Dr. Martin Marszalek Viena, Austria Dr. Andrea Minervini Florencia, Italia Prof. Haluk Özen Ankara, Turquía Dr. Alessandro Volpe Novara, Italia Ms. Bodil Westman Stocolmo, Suecia

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