EL UNIFORME EN LA GUARDIA CIVIL

Texto completo

(1)

EL UNIFORME

EN LA GUARDIA CIVIL

Lo bien colocado de sus prendas y su limpieza personal han de contribuir en

gran parte a granjearle la consideración pública. El desaliño en el vestir

(2)

PRESENTACIÓN

La preocupación constante del mariscal Francisco Javier Girón era dotar a la Guardia Civil, incluso en los empleos más básicos, con personas de conocida honradez dispuestas a grandes compromisos y fatigas, cuya instrucción mínima les permitiera saber leer y escribir, poniendo de relieve lo escogi-do del cuerpo que tenía en mente, en un país escogi-donde el índice de analfabetismo se situaba sobre el setenta y cinco por ciento de la población. El 13 de mayo de 1844, el ministro de la Guerra y presi-dente del Gobierno, Ramón María Narváez, presentó a la reina un nuevo Real Decreto por el que se reconducía la organización de la Guardia Civil creada por otro Real Decreto de 28 de marzo. En él se acogían todas las peticiones y propuestas del Duque de Ahumada y entre ellas una de las de más importancia: la uniformidad.

Desde entonces, para todos los inspectores y directores generales ha sido una tarea en la que, con mayor o menor fortuna, han puesto sus esfuer-zos con el fin de acomodar la uniformidad a los tiempos y las diferentes tareas a las que la Guardia Civil ha tenido que hacer frente. Conseguir armoni-zar los fondos que en esta exposición se ofrecen no ha sido tarea fácil. Se pretendía que todos los ele-mentos que la componen fueran originales y no reproducciones; que estuvieran

vinculados en lo posible a Burgos y su provincia; y lo más importante, que hubiera rigor histórico demostrado a través de la fotografía histórica que com-plementa la muestra.

Queremos solicitarles a ustedes, cuando visiten la mues-tra, que se fijen en los detalles. Los emblemas de cuello, los botones, los colores de las pren-das, la evolución de los sombre-ros y su manufactura, los cintu-rones y hebillas, las armas, correajes, calzado, cartucheras y un sinfín de elementos que la configuran. En una exposición como la que hemos configurado resalta el detalle.

Las personas que se encuentran para mos-trarles la exposición están a su disposición para explicarles los mil y un detalles y anécdotas que sería imposible configurar en carteles o descripcio-nes al pie de cada elemento. Todos los fondos son de gran valor y pertenecen a coleccionistas particu-lares que han realizado un alarde de generosidad para que podamos apreciarlos. José Ramón Moral Zamanillo es un burgalés residente en La Puebla de Arganzón (Burgos). Su colección de uniformes, prendas de cabeza, miniaturas, armas blancas y

per-trechos de la Guardia Civil es de las más importan-tes a nivel internacional. La apuesta por la autenti-cidad de sus piezas es una garantía de rigor históri-co.http://zamanillo.wix.com/coleccionguardiacivil.

Augusto Ferrer-Dalmau Nieto es uno de los pintores de mayor proyección internacional. Su heterogénea obra, ahora centrada en la temática ecuestre militar, se ha convertido en un referente indiscutible. A lo largo de su trayectoria profesional ha realizado exitosas exposicio-nes en Madrid, Londres, París, Nueva York… de su primera etapa paisajística nacieron numerosos óleos que han servi-do como referente en libros de arte a nivel universal. Su actual pintura, la militar, está valiendo también para ilustrar numerosos libros y revistas, especialmente de historia. http://www.artecla-sic.com/.

El Museo Internacional de Uniformes Policiales José Luis Esteban tiene un objetivo claro, servir de homenaje a los Cuerpos y Fuerzas de Seguridad. Se trata de una amplia recopilación fruto del trabajo minucioso de José Luis. http://www.museopolicia.com

El Coronel José Luis Sueiras Villalobos cuenta con la mejor y más amplia colección en plomo de miniaturas de la uniformidad de la Guardia Civil, totalmente artesanales y basadas en las publicaciones de José María Bueno Carrera.

Miguel SalomClotet

Teniente coronel jefe de la comandancia de la Guardia Civil de Burgos

(3)

La primera Uniformidad: 1844 hasta 1860

La uniformidad del nuevo Instituto de la Guardia Civil diseñada en 1844 por el duque de Ahumada fue una de las cuestiones a las que más importancia se otorgó al principio, ya que el aspecto exterior de los guardias civiles determinaría la primera opinión pública y su imagen futura.

Con respecto al sombrero, elemento esen-cial que distingue a los guardias civiles, Robles Ruiz y Valero comentan: En textos oficiales nunca se ha empleado el término tricornio; las Cartillas de uniformidad, incluso las más antiguas, lo han

omi-tido cuidadosamente, y en el lenguaje coloquial, en el léxico del propio Instituto, se utiliza siempre la denominación genérica de sombrero.

La Real Orden que instituía la uniformidad aclaraba: Cuanto tuviera el guardia fuera de su pro-piedad, adelantándole a la creación del Cuerpo por cuenta del Estado su vestuario, montura y equipo, y descontando al guardia de primera clase en Caballería a razón de tres reales y medio, y a los de segunda, tres reales diarios, hasta la extinción de su deuda, debiendo cobrar luego su sueldo por comple-to. A los de Infantería se descontará dos reales y medio diario a los guardias de primera clase y dos a los de segunda. Incluso el caballo debía sufra-garse por el guardia civil. Al hacerse cargo de la Inspección General de la Guardia Civil el teniente general Facundo Infante Chá-vez el 1 de agosto de 1854, estimó que la uni-formidad debía ser más cómoda. Funda-mental-mente los grandes cam-bios fueron: levita de paño azul turquí con una sola carrera de botones; cuello abierto, bocamangas y vivos de grana encarnada, siendo su largo cuatro dedos encima de la rodilla. Hombreras de color grana. Pantalón gris

(4)

oscuro, de paño marengo, con vivo de grana encarnada en las costuras exteriores. Fue suprimido el uni-forme de gala. El regreso de Ahumada a la dirección del Instituto significó el cambio a la anterior uniformidad El nuevo sombrero: 1860 En 1860 se reformó por el general Hoyos el tradicional sombre-ro, reduciéndose el tamaño de sus palas, alcanzando un aspecto similar al actual, pero de mayores

dimensio-nes; igualmente se implantaron las hombreas simi-lares a las que utilizaba el ejército, consistentes en una Y y un dos. La uniformidad, constante preocu-pación de todos los directores generales del Cuerpo, no lo fue menos para Francisco Serrano Bedoya. El 28 de marzo de 1866, ordena que todas las disposi-ciones sobre uniformidad se recopilen en la deno-minada Instrucción general para launiformidad de la Guardia Civil, así como también la inclusión de otras modificaciones o variaciones que él mismo implantaba, recomendando a los comandantes de provincias que, una vez concluida su publicación en el Boletín Oficial, se conservara un ejemplar en cada puesto. Se mantenía el sombrero de tres picos de fieltro negro guarnecido de galón de algodón blanco, presilla de hilo, escarapela encarnada, bar-boquejo de charol negro, de cuyo color era la funda de hule. El presillón de las casacas y levitas se colo-caría con tres vueltas retorcidas cuando no llevasen las correas de las cartucheras y con sólo dos vueltas cuando las mismas fuesen puestas. Las solapas se abrochaban alternándose por trimestre a partir del día primero de cada año natural; se comenzaba por la solapa izquierda y se continuaba de forma suce-siva, con el fin de preservar el colorido de la tela en ambos lados.

De la Primera República a 1922

El 19 de junio de 1872, el teniente general Cándido Pieltain Jove-Huergo era nombrado inspector gene-ral de la Guardia Civil, cargo que desempeñaría

durante un año y dieciséis días, y durante el cual introduciría una importante modificación en la formidad del Instituto, que se conocería como uni-forme de la República. En virtud de una Real Orden de 15 de enero de 1873 quedaban suprimidos la casaca y el calzón de punto tanto en la Infantería como en la caballería, y además, en la primera, las polainas de gala. Se mantenía el sombrero con funda de hule para tiempo lluvioso y para el servi-cio en despoblado en invierno, y con la funda de tela blanca para el verano.

Por Real Orden de 9 de marzo de 1911 fue aprobada una nueva Cartilla de uniformidad para la Guardia Civil. Esta nueva reglamentación venía a confirmar el uso de

las prendas de gala tradicionales en el Instituto, aunque dando paso para dia-rio y verano del uni-forme de color gris. Por Real Orden de 1 de junio de 1912 se declaraba reglamen-tario en el Cuerpo de la Guardia Civil el pantalón gris de igual tela y color que la guerrera adoptada en 22 de julio de 1909.

(5)
(6)

De 1922 hasta el final de la Guerra Civil

Por Real Orden de 5 de agosto de 1922, fue aprobada una nueva Cartilla de Uniformidad, modifican-do, más bien que reformanmodifican-do, la anterior de 9 de marzo de 1911. Predominó el criterio de retorno a los vestuarios tradicionales de la época fundacional, especialmente en la gala, pero manteniendo las prendas fundamentales para el servicio. Por Real Orden de 20 de mayo de 1931, se dispuso que el emblema que se venía usando en el uniforme del Cuerpo fuese sustituido con las mis-mas letras, aunque dentro de una orla, haciendo desaparecer la corona y atributos de la Monarquía. Las escarapelas de los sombreros fueron sustituidos los colores por los forma-dos por tres bandas horizontales de igual ancho, siendo roja la superior, amarilla la central y morada oscura la inferior. Por una Orden Circular de 3 de junio de 1932, se reformaba la guerrera gris que se venía usando.

La Guardia Civil, al iniciarse la Guerra Civil, desapareció en la zona gubernamental, y se integró en un nuevo cuerpo amalgama de todos los de seguridad existente denomina-do Guardia Nacional Republicana, con lo que desapareció su clásica uni-formidad. Sin embargo, en la zona del Gobierno de Burgos continuó con su vestuario tradicional, restituyén-dose la escarapela bicolor. En campa-ña se utilizaron todas la prendas de cabeza: el sombrero negro y los dos gorros de cuartel, el redondo azul y el isabelino con borla.

Desde 1940 hasta nuestros días

Al concluir la guerra civil de 1936-39, España se adentraba en un perio-do de profundas transformaciones en todos los ámbitos y, por supuesto, también en el castrense, al que la Guardia Civil va a estar muy ligada. El Cuerpo va a experimentar dos importantes transformaciones en cuanto a vestuario, una determinada

(7)

por la absorción del Cuerpo de Carabineros, y otra dentro del marco de las amplias innovaciones intro-ducidas en el seno del Ejército y marcadas en el Reglamento de Uniformidad de 1943.

Con motivo de la absorción del Cuerpo de Carabineros por el de la Guardia Civil en marzo de 1940, y al serle conferidos a este último servicios esencialmente distintos en las características de su prestación, fue necesario adoptar modificaciones en el vestuario, por lo que se dieron instrucciones al Centro Directivo para que redactase la correspon-diente Cartilla de Uniformidad, que salió a la luz en el Boletín Oficial del Cuerpo con fecha 31 de octu-bre de 1940.

El 27 de enero de 1943, el Ministerio del Ejército, ante la necesidad de compendiar en un único texto oficial cuanto concernía al vestuario y equipo militar a introducir las reformas que aconse-jaban los nuevos tiempos en la uniformidad de todas las Armas y Cuerpos incluido el de la Guardia Civil, publicó un extenso y detallado Reglamento que suponía una profunda transformación, pues supuso la modificación de numerosas prendas, la declaración de desuso de muchas y el estableci-miento de bastantes nuevas. Una de las pocas que permanecieron inalterable fue la más tradicional y entrañable desde la fundación del Cuerpo, es decir el sombrero.

El 28 de febrero de 1975 se dio una amplia disposición que venía a recoger todo lo dispuesto desde 1943 hasta su promulgación. Un nuevo Reglamento de 2 de agosto de 1989 adoptó nuevas prendas y sustituyó otras adaptándose a las nuevas necesidades. La última modificación del 22 de enero de 2014 define las nuevas prendas, usos y modalidades de utilización.

Carlos Alfonso Chamorro Rodríguez Socio de número de la Asociación Española de

(8)

Palacio de Capitanía (Plaza de Alonso Martínez), Burgos

Del 3 al 13 de octubre de 2014

Lunes a viernes, de 18:00 a 21:00 horas

Sábados, domingos y festivos, de 12:00 a 14:00 horas y de 18:00 a 21:00

Día 12 de octubre de 18:00 a 21:00

Figure

Actualización...

Referencias

Actualización...

Related subjects :